Nueva temporada de MasterChef Celebrity, con un nuevo elenco de famosos que se enfrentarán a las duras pruebas que Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo Nágera y Jordi Cruz les tienen preparados. Como en la anterior temporada, Eva González será la responsable de recibir en el talent show de cocina más duro de la televisión a los actores Bibiana Fernández, Pepón Nieto, Marina San José, Anabel Alonso y Patricia Montero; a los cómicos Silvia Abril, Edu Soto y José Corbacho; al modelo Juan Bethancourt; la presentadora de televisión Usun Yoon, el triple medallista olímpico y Policía Nacional Saúl Craviotto y el cantante y compositor Carlos Baute.

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Para todos los públicos MasterChef Celebrity 2 - Programa 10 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

En este reto toca ración doble de caja misteriosa.

Son ingredientes de platos que os trasladan a vuestra infancia.

La tercera clasificada de "MasterChef V", Edurne Trancho.

-Venga, vamos, compañeros, que estamos en semifinales.

-No, ¿por qué se rompe esto, tío?

-Que voy tarde, que voy tarde.

Ha llegado el momento de saber quiénes son los invitados

que van a catar los platos de los aspirantes.

Ya, ya, ya, oye, Silvia. Tú, tú.

El mejor plato de este reto ha sido el de Silvia.

Enhorabuena. (GRITA EMOCIONADA)

Aspirantes, bienvenidos a San Lorenzo del Escorial.

Adelante, Nathan, Miri, José María y Adrián.

Ha venido relajado con la camisa, los puñitos,

los pantaloncitos y no estás corriendo nada.

-Venga, esos nigiri no los quiero ni pequeños ni grandes, así.

-La salchicha está buenísima. -Esta rico, ¿no?

Aspirantes, ya tenemos aquí a todos los comensales.

-Está más bueno que el pan con tomate.

-No me quites los clientes, este espacio es mío.

-¿Tuyo? ¡Silencio!

-Lo habéis hecho muy bien, pero me tengo que decantar por uno...

Me quedo con el de Saúl.

(TODOS GRITAN CONTENTOS)

El último reto de la noche es elaborar un plato libre

con los alimentos grasos que elijáis y podréis elegir

un único corrector de los que hay aquí.

Desde el restaurante Atrio en Cáceres, Toño Pérez.

-Un clásico. Un clásico.

-Vamos, chicos. -Esto está quemado.

-¿Se ha quemado? -La madre que me parió.

-Bueno, me río por no llorar, porque mira.

-Se me tienen que ir los ojos al plato, al plato.

Es una maravilla verte cocinar, el punto de cocción de todo

es maravilloso. Tu plato carece de sentido.

Creo que los elementos no tienen que ver uno con otro, se te ha ido.

El cuarto finalista de "MasterChef Celebrity" es...

Patricia.

-Te queremos, Edu. -Adiós, guapo.

-Grande. -Adiós, amigos, os quiero.

("Come Fly With Me", Michael Buble)

("Come Fly With Me", Michael Buble)

("Come Fly With Me", Michael Buble)

(Piano, trompetas y batería)

Muy buenas noches, los aspirantes de esta edición

son famosos por méritos propios.

Porque llevan años ganándose el cariño del público

y un puesto entre las celebrities de este país.

Ninguno de ellos tenía la necesidad de meterse en esta aventura,

de empezar, casi de cero, en un mundo que no es el suyo,

pero, precisamente, la fuerza que les llevó a lo más alto

en sus profesiones es lo que les ha impulsado a competir

en estas cocinas y llegar tan lejos.

Bienvenidos a la final de "MasterChef Celebrity II".

-Buenas noches. -Estamos en línea.

-Ostra, hoy está diferente.

-Vamos a tener que ser un poco ordenados.

-Pues sí. -Madre mía.

-Uf...

¿Cómo te sabes titular, ¿eh?

-Empieza el gusanillo, porque es la hora de la verdad;

es el último programa y hay uno que se llevará el trofeo.

Y, de repente, se te pone el cuerpo de final, ya dices "uf...".

Qué bonita sensación.

Buenas noches, aspirantes.

-Buenas noches. -Buenas noches, Eva.

Quiero ver en esas caras la alegría de estar en la final.

(TODOS GRITAN CONTENTOS)

-Yo no me lo creo y le pido a mis compañeros:

¿Me podéis pellizcar, por favor?

Estoy nerviosa, eufórica, excitada...

Muchos adjetivos que tienen que ver con la efervescencia.

Silvia, lady Bechamel, en la final.

Bueno... sí...

Ya está, metiendo el dedo en la llaga.

¿Alguna vez pensaste que llegarías aquí?

No, con esa bechamel, jamás.

Pero, fíjate, ha llegado, ha llegado.

Ha llegado y tus glúteos te lo agradecerán de por vida.

Sí, sí, sí.

Pero hoy no se van a relajar, ¿eh? ¿Estás "apretaos"?

Hombre, por supuesto.

Patricia, empezaste muy tímida en esas cocinas;

un poquito insegura, te veía, incluso, con un poco de miedo.

Sí, empecé con mucho miedo, no daba un duro de llegar

donde he llegado, así que estoy... Disfrutando esta victoria,

para mí esto ya es una victoria, no me lo esperaba.

¿Cómo lo has hecho el quitarte a tanta gente,

aparte de robando y eso? Que te sale muy bien.

Robando, robando.

-Los tres ladrones han llegado. -Trabajando y echando muchas horas,

estudiando mucho y... ¡ya está! Muchas ganas y, al final...

Y mucha ilusión y pasión. Sí, muchísima.

Cosa que los cuatro le habéis puesto, ¿no, José?

Hombre, la verdad, que cada uno de nosotros sabe las horas

que le hemos puesto, que como bien decías, les hemos robado

a nuestras familias para estar aquí.

Ellos dicen "no pensaba llegar". Yo no me conformo con llegar aquí.

Yo me voy a apuntar al Junior, ya.

Además, un camino largo, que ha ido pasando por un montón de etapas:

Pepito Ventajas, acuérdate. Sí, me acuerdo.

Luego, José Decepciones. Sí, sí.

Pepito Grillo. Me acuerdo de todas, perfectamente.

Como muy bien dijeron los jueces, "MasterChef" es una maratón,

yo, como experto en maratones, que no he corrido ninguna.

Lo importante es, si te caes volverte a levantar

y aplicándote. Al final, cuando uno se aplica,

yo siempre creo que llega la recompensa.

¿Qué Pepito viene hoy? Hoy el Pepito Finalista.

Además, un Pepito muy relajado, porque estoy feliz

de estar en la final, pero para ganas las finales hay que jugarlas,

que dicen los deportistas.

Saúl dijo que si llegaba a la final, quería el oro.

¿Cómo piensas conseguirlo?

Llegados aquí, hay que ir a por el oro, así se sale en finales.

Si sales a por el bronce o la plata, te quedas sin medalla.

Hay que salir a por todas, a poner toda la carne en el asador,

con mucha ilusión y ganas.

A ver qué sale, ahora sí que sí, está a punto de comenzar la final

de la segunda edición de "MasterChef Celebrity".

En la que os vais a enfrentar a dos retos muy complicados.

De este reto, el primero, saldrá el primer finalista

y de la prueba de exteriores saldrá el otro.

Esos dos finalistas se verán las caras

en el gran duelo final.

En el que lucharán por hacerse con el título

de Segundo MasterChef Celebrity España.

-Ahora sí estoy nervioso. Venía relajado y me ha puesto nervioso.

-A mí también. -Yo todo como tú.

Eres mi gurú, mi ejemplo a seguir.

-Me está recordando a mis competiciones que estamos en línea,

estamos a la par mirando la meta.

Se está asemejando bastante a una final. Una final de las mías.

Ahora sí, suerte a los cuatro. (TODOS) Gracias, Eva.

Todos habéis llegado a lo más alto en vuestras profesiones,

porque sois competitivos y esa competitividad

es, también, la que os ha traído hasta la final de "MasterChef"

y hasta estas cajas misteriosas.

Os aseguro que son las últimas.

-Qué pena. -Qué alegría.

¿Contento, por fin, José?

Creo que cuando acabe esta edición me voy a llevar una caja

para ponérmela en la camita de mesita de noche

y recordar los buenos momentos vividos aquí.

Las echaré de menos.

A la de tres, quiero que las levantéis todos a la vez.

Uno, dos y tres.

-Uh.

-Ya empezamos. -Una foto de George Clooney.

-Un espejito. Saúl, cógelo sin miedo.

A ver si lo voy a romper. Si no lo ha roto José, tú tampoco.

No te preocupes, está a prueba de feos.

Tampoco hace falta que pongas caras, es lo mismo.

-Pon cara de Babe, el cerdito valiente.

-Es que me haces hacer cosas...

¿Qué ves, qué ves, Saúl?

-A un tío muy asustado. No, hombre, no.

¿Crees que es diferente a la cara que tenías hace dos meses?

A un tío con más confianza.

-Toma. -Ahí, ahí.

Silvia, ¿te gusta lo que ves en el espejo?

Veo que tengo que sacar horas para ir a la depiladora.

(Risas)

¿La persona que ves es diferente a la que entró por esa puerta?

Sí, es diferente.

Porque he aprendido cosas de mí misma, de vosotros, del programa.

Soy otra Silvia; mejor.

Creo.

Más guapa, mujer. Sí, ¿verdad?

Patricia, ¿qué queda de esa Patri

que entró en "MasterChef" hace nueve semanas?

Quedan las ganas y la ilusión que tenía al principio,

pero transformadas en confianza, seguridad y muchísimas ganas

por ese duelo final.

"MasterChef" ha sacado la parte más competitiva de mí,

en este programa, además, es imprescindible tener esa parte,

si no, es imposible llegar hasta aquí.

(RÍE)

José. ¿Qué?

¿Ves un cocinero en el espejo? Sí, por supuesto Corbachef.

De toda la vida. (RÍE)

Veo una persona feliz. Sí.

Con una bonita aventura y pase lo que pase, como me gusta decir:

"Que nos quiten lo bailao", en este caso lo "cocinao".

Aspirantes, fijaos bien porque puede que estéis viendo

el reflejo del próximo MasterChef Celebrity.

Un premio que no solo os dará satisfacción personal

y compensará el esfuerzo de estos meses,

si no que, además ayudará a mucha gente a través de la ONG

que elija el vencedor.

Ay, eso sería maravilloso.

Os recuerdo que de este reto...

Sale el primer duelista...

De la segunda edición de "MasterChef Celebrity"

Madre mía cuando he visto esa chaquetilla.

¡Qué ganas de ponérmela! Me ha entrado una emoción de...

Tengo que conseguirlo.

El mejor regalo sería esa chaquetilla,

se me ponen los pelos de punta.

Estas chaquetillas están hechas a vuestra medida,

con vuestros nombres. Aunque, de momento,

se miran pero no se tocan. No se tocan.

Hay que ganárselas.

La chaquetilla bordada no es un disfraz, tampoco una simple

prenda de vestir. Es un uniforme de trabajo y un símbolo.

Representa el orgullo y la responsabilidad

que llevamos a cuestas los que nos dedicamos a la cocina.

José, si llegaras al duelo final ¿con quién te gustaría medirte?

Si llegara al duelo final me daría igual.

Es verdad, que desde el primer programa me ha gustado Saúl

no solo como compañero, si no como un posible rival,

porque como nunca le voy a ganar en cualquier otra disciplina,

de repente, viene la inspiración... -Y me ganas aquí.

Creo que sería un digno rival.

Patricia ¿y a ti? -Un duelo de chicas sería bonito.

-En el barro, vamos al fango.

Saúl, ¿con quién te gustaría a ti

disputar la medalla de oro en este duelo final?

-Con Patri. -Oh.

-Ha tenido una evolución muy buena en el programa

y me gustaría que fuera una final, en caso de llegar, dura

y que hiciese disfrutar a la gente de casa.

Es la final soñada. Dos grandes menús y que gane el mejor.

Silvia, quedas tú, ¿con quién te gustaría la final?

A mí con Bibiana.

Tener la radio puesta durante ese reto y algo que te relaje,

que te hablen, que te escuchen, que te argumenten.

Pero como Bibi no ha podido ser y Anabel tampoco,

yo me iría con José porque...

Hemos tenido una evolución igual de desastrosa los dos,

estamos aquí, casi, fruto de un milagro.

Creo que lo justo, amigo...

-Lo de Saúl y Patricia está muy mitificado.

-Y aquí tenemos a dos payasos cocinando en un reto.

Este es el dúo deportista y este el dúo...

-El deportista y el dúo sacapuntas.

Hoy es un gran día y vamos a hacerlo aún mejor,

hemos invitado a una mujer que contagia felicidad.

¿En serio? Desde el Club Allard,

con dos estrellas Michelín, María Marte.

(Vítores) María, pero qué guapa estás.

-Esta mujer es una máquina.

Muy buena. -Esta es cañera, eh.

Creo que es una chef con carácter, es una gran profesional

con dos estrellas Michelín.

Bueno, intuyo que vamos a sudar. Normalmente, sudo, así que hoy...

Hoy la gota gorda.

Bueno, María, bienvenida de nuevo a estas cocinas.

Estamos encantados de que vivas con nosotros esta final

de "MasterChef Celebrity".

Un placer. Gracias por invitarme.

Tus logros en la cocina son indiscutibles,

pero lo que más me gusta de ti esa esa sonrisa que tienes

y que consigues imprimir en tus platos.

-Cuando haces lo que te gusta, simplemente, eres feliz.

Soy una cocinera feliz. -Pero es jovencísima.

Antes de que los aspirantes sepan cuál es el primer reto,

¿qué plato has traído?

-Les he traído "La isla bonita".

-Oh. (CANTA) #-La isla bonita#.

-Vamos a reflejar con este plato lo que es una pequeña isla

con rocas, al amanecer, donde vamos a transmitir

un poco de Caribe, ya sabéis que son mis orígenes,

pero también un poco de Mediterráneo, a través del pescado

que se trata del atún. Así que vamos a proceder a terminarlo.

Tengo aquí una cáscara seca, base de serrín de mango.

-Qué rico, atún y mango.

-Lo voy a ahumar un poquito, como hemos dicho que es una isla

al amanecer y tal. -La bruma.

-La bruma, esa niebla matinal.

-¿Eso qué es? -Aquí tenemos nuestra roca,

que es una roca de algas y arroz y el típico camarón que se pega.

-Guau. -Madre mía.

-Por último, esa pequeña espumita que hace el mar cuando se mueve,

tira las olas y la pegamos en la roca.

Esas olas saben a un amontillado, que hemos usado.

-Me acabo de enamorar de este plato.

-Ostras. -Qué bonito.

Finalistas, arranca el primer reto de la noche

y consiste, como estaréis imaginando,

en reproducir este maravilloso plato de María Marte.

Podéis acercaros a verlo. Nos hemos quedado boquiabiertos.

Es maravilloso, eso es arte, estoy un poco asustado,

imitar algo así va a ser muy difícil.

María, parece complejo.

No podía ser menos, estamos en la final.

Cuéntales, ¿qué técnicas son necesarias para elaborarlo?

Cuando estamos simulando lo que es el mar,

debajo tenéis como una gelatina.

Tenemos productos de mar, tres tipos de algas,

entre ellas la lechuga de mar, tohsaka verde y roja.

También tenemos huevas de tobiko y tenemos kodium.

Luego, hacemos las rocas, como he dicho,

tiene esos camaroncitos y aquí tenemos el aire de amontillado,

que es lo que simula como ese... Cuando el mar se mueve

y se adhiere a las rocas.

Y tenemos nuestro protagonista que es el atún.

El atún, simplemente, está marcado, cocinado a baja temperatura,

sin más. -Ajá.

-Sí, facilísimo.

-No se preocupen, será una prueba complicada,

pero lo vais a pasar bien y vais a adquirir conocimiento.

-¿Las rocas...? ¿Has traído más de casa?

-Las rocas tenemos que hacerlas, es un trabajo complicado,

es a base de arroz, tenemos que secarlo...

Y, vais a ver cuando echemos el papel en el aceite como sufla

y es donde tenemos que darle la forma cuando sufle,

para que se parezca a una roca lo más posible.

-Ya. ¿Habéis tomado buena nota de todo?

Sí. Son técnicas que conocéis

y que lleváis usando toda las semanas.

Tenéis que mostrar que podéis incorporarlas en un reto así,

porque, además, María Marte va a hacer su plato

en la primera fila de cocinas, por eso está vacía.

-Oh. Y vosotros tendréis que seguirla.

María irá explicando todo a medida que cocine

y cuando ella acabe os daremos un minuto extra

para ultimar detalles y emplatar.

-Madre mía, cuánta generosidad.

No preguntéis, no va a repetir las cosas.

Lo dirá una sola vez como en una cocina profesional.

Sí. Tenéis los ingredientes

necesarios para vuestro plato en unas cestas en el supermercado

que ha preparado nuestro proveedor de alimentos.

Así que el tiempo para entrar en el supermercado

comienza en tres, dos uno. Adelante.

Venga. Vamos allá, suerte.

¿Tienen nombre las cestas? María, por favor.

Gracias. Dales caña, María.

Lo voy a dar todo, no sé trabajar de otra manera.

Ay, esa chaquetilla me encantaría...

Ponérmela, me encantaría.

La deseo, pero... Vamos a ver.

-Aspirantes, vamos a empezar ya. -Perfecto.

Vamos a cocer el arroz, es lo que más tarda, ¿vale?

Vamos a coger 150 gramos de arroz.

Chicos, movemos, que no se agarre abajo.

Vamos a coger el mango y le vamos a sacar la cáscara

muy finamente.

En lo que el arroz se va cociendo vamos adelantando el mango,

porque también lleva un secado en el horno.

Chicos, finita, finita, si no, no se nos seca, ¿eh?

Y si no seca, no ahúma.

Tenemos una bandeja, colocamos las pieles.

María ha sido durita en este planteamiento

porque he hecho un plato de producto, muy desnudo,

con técnicas separadas una de la otra, muy evidentes,

que si metes la pata, se va a ver.

Vamos a ir adelantando lo que sería el caldo

para poder hacer el fondo del plato que es lo que refleja el mar.

Vamos a coger kodium y lechuga de mar y los huesos del atún,

que los tenemos preparados, limpitos.

Ponemos en el agua.

Todo lo que vamos a ir echando, lo hacemos con cuidado.

Tenemos que hacer un caldo limpio, no queremos que se enturbie.

Si esa gelatina no cuaja bien, si el aire no monta bien,

si esa roca no queda bien, destacará

y se verá la capacidad que tienen de reproducirlo.

En lo que se hace el caldo, se cuece el arroz,

lo que vamos a hacer es que vamos a preparar el atún.

Es muy bueno el atún cortarlo a contraveta.

Fíjense qué pinta tiene, es un producto maravilloso.

Chicos, tratando el atún con el respeto que se merece.

Tiene que quedarnos un corte bonito.

El atún en un recipiente, ponemos un poco de aceite

para que no se oxide, ¿vale?

Es como si lo tuviéramos macerando.

Patricia está cortando el atún y es tan perfeccionista

que ha puesto los triángulos encima del otro

para que sean iguales, como en el colegio.

En el colegio con las figuras.

Chicos, lo que voy a ir haciendo ahora es, por si queréis seguirme,

es ir separando lo que será el fondo de mar.

O sea, todo lo que compone el fondo.

Aquí tenemos tres tipos de algas, entre ellas tohsaka verde y roja,

y tenemos hueva de tobiko y vamos a separar un poco de todo.

La lechuga de mar viene en salazón, viene muy salada,

en lo que se va haciendo el caldo poco a poco, la desalamos,

no vamos a usar otra sal que no sea la del alga.

Vamos probando hasta que obtengamos el punto que queremos darle,

depende de la sal que tenga el alga.

Chicos, el arroz lo tenemos, vamos a ponerle la espirulina,

que es lo que le dará el color verde natural,

no usamos ningún conservante ni ningún colorante.

-Cómo huele a mar.

-Aquí tenemos donde vamos a pasar el arroz, hacemos una pasta.

-Tienes ahí enchufes. -Vale. Lo siento.

-Tranqui, no nos jugamos tanto, hombre.

-¿Verdad? No sé por qué tanto nervio.

-Acordaros de la espirulina. -Sí, al arroz.

-Exacto. -¿Cuánta hay que echar?

-Darle a ojo, chicos.

-No, tenemos más o menos, 20 gramitos, ¿vale?

-A buena hora...

-Silvia, ¿le has echado 50?

-Te gustaría, me gusta mucho el verde,

soy la niña de Shrek.

El mío tiene una cantidad de agua brutal.

-El arroz se ha secado con toda el agua,

no hemos tirado agua. -A mí me ha sobrado.

-¿Te ha sobrado? Algo no has hecho bien.

-Vamos, empiezo bien.

-Tenemos que hacer una pasta muy fina.

-Acaba de acelerar que no veas.

-Empieza el festival. Empieza el baile.

-Vamos lentos, tiene que ir más rápido ya.

-Esta ha hecho: pa, pa, pa, un Neymar. Tututú. ¿Dónde está?

Y ha sido muy guapo, porque hemos empezado a decir:

"Cuidadín, que la cosa se va a poner dura".

-Yo tengo mi pasta hecha ya, la coloco en el silpat,

tengo que estirarla muy, muy fina,

porque si no se estira fina esto no se nos seca.

-Me queda otro color. Es verde agua.

Mi roca ha sido limada por el agua y el viento:

Los elementos. ¿Demasiado agua? No lo sé.

Está más clara, me cago en la leche.

Hay que ver lo complicado que resulta para los aspirantes

seguir los pasos de la chef. ¿Quieres intentarlo desde casa?

Ya sabes, con tu aplicación abierta podrás recibir ahora mismo

tu paso a paso y hacer la recetan que están realizando ellos.

-¿Cómo lleváis la cáscara? No la olvidéis.

Para el secado, para el ahumado final.

Estamos haciendo cosas, pero no olvidemos las otras.

Tapamos con otro silpat y lo metemos al horno. 20 minutos.

-Para ti. -Gracias.

-Chicos, importante, cuando vamos terminando una cosa, recogemos,

porque nos estorba en el medio.

-Vale, 20 minutos. -Hay otra parte importante,

es el aire de amontillado que tenemos que hacer,

tiene que reposar. Primero ponemos el amontillado.

El aire, simplemente, voy a quemarle el alcohol,

porque la lecitina actúa mejor en agua y leche,

si tiene alcohol no sale muy bien el aire.

Procedemos a echar el agua y la lecitina.

Son 150 de agua y 5 gramos de lecitina,

vamos a ponerle. -¿Cinco?

-150 de agua. -Procedo a echar la lecitina,

porque tiene que reposar, ¿vale?

¿Os habéis dado cuenta Patricia? Sí.

Ha acabado más tarde con el triturado para hacer la roca

y lo ha estirado rápido y le ha dejado grosor.

Al ser tan gordo, en el horno no va a secar ni luego suflar.

-¿Cinco de lecitina, chef? -Cinco de lecitina.

-¿De agua 150? -Sí.

Alguno lo ha dejado líquido y será peor,

hay que escurrirlo bien. Un puré.

Un puré para extender bien, tiene que ser puré, no líquido.

Una crema fina de arroz pasada de cocción.

Eso es. Lo secas y luego sufla.

-Ya lo dejamos, nos olvidamos un poco,

pero ya lo tenemos hecho.

Y vuelvo a las algas, ha pasado un tiempo y tengo que desalar más.

-¡Ah! -Cambiarles el agua,

que está supersalada y ponerle agua limpia y fresca,

a través del agua limpia y fresca no pierde el color tan bonito.

-Saúl, cambia el agua. -Ya.

-Tenemos que hacer un proceso, que es sacar alga de la cazuela,

porque tenemos que triturarla.

La que trituramos la pasamos muy finita

para que no quede ningún poso, no nos interesa.

Nos interesa que tenga un verde bonito,

pero que sea limpio y se vea transparente.

-Va con arena.

-Tengo mi bolsa y tenemos que sacar medio litro.

Medio litro es suficiente para el fondo de mar que buscamos.

Voy a pasar a mezclar mi fondo, le voy a poner la gelatina

-Vale, la ha echado aquí.

-Ya sabéis que a medio litro, 30 gramos de gelatina vegetal.

No más.

-¿Treinta gramos?

-Lo tenemos que volver a poner al fuego,

porque empieza a actuar a partir de 65 grados.

Lo dejamos reposar y montamos el plato.

Lo echo todo porque prefiero que me sobre a que me falte.

Una vez que coja un pequeño hervor, va a quedar más bonito.

-Vamos a por platos. -Cuidado.

-Coño, ¿qué hay? Ten cuidado.

Pero que... Oh.

-Chicos, venga, no ganamos nada con ponernos supernerviosos

cuando lo que tenemos que hacer es correr controlados.

Ya veis cómo estoy montando el fondo del plato;

Voy alternando los colores, ¿vale?

Cuidando siempre la estética del plato.

Quiero que lo hagan tan bien como yo,

que les quede mejor que a mí.

Yo ya tengo el plato adelantado, voy a mirar cómo van las cáscaras

porque ya han pasado los 20 minutos del mango y tienen que estar secas.

Tenemos que cortarlas y ponerlas en la pipa

para dar el toque de ahumado.

Las cáscaras mías de mango están secas,

imagino que las vuestras también.

-Secas y crujientes. -Genial.

Chicos, estoy cortando el mango

y lo trituro con mis dedos, no pasa nada.

Es un paso más que tengo terminado, es meter en la pipa

y la dejo preparada, ¿vale? -Vale.

-Acordaros que tenemos esto

que ha cogido un hervor, ya lo tengo a punto.

-Me da miedo irme a buscar cosas por perderme algo.

-¿Qué quieres? -Un recipiente para poner el...

-Toma. -Oh, gracias.

-Está rico esto, está riquísimo. -Ahí va el gran momento.

-Ay, qué nervios.

-Chicos, esto tenemos que montarlo. -Vamos allá.

-Ahora viene cuando la liamos. -Sí.

Hay que inundar el plato, ella inunda el plato.

-Tenemos que dejarlo reposar, ¿vale?

El siguiente paso es ver el crujiente cómo va.

-Sí.

-Ahora... ¿dónde ha ido María?

-Con cuidado retiramos el silpat de arriba

y vamos a meter otra vez al horno.

Para terminar de secar.

-Vaya desastre, ¿no?

-Este es el chiste del plato.

-Lo metemos ya, chicos, cerramos.

Mirad vuestro plato, tiene que haber quedado así.

Le tenemos que dar la vuelta y no se puede caer.

No puede quedar blando.

Genial, muy bien.

Mira José, está contento.

Acuérdense que tenemos que hacer la roca, pongan el aceite.

Tenemos que poner bastante aceite.

-¿A todos os queda esa cazuela?

(CANTA) #Súbeme la radio, que esta es mi canción#.

-¿Cómo vais? -Bien, hay que ponerlo todo.

-Chicos, todo, todo. Que vaya poco a poco calentándose

hasta que obtengamos 160 grados.

Vamos a darle la vuelta, otra vez, al atún

y lo vamos a salar un poquito y lo vamos a marcar.

-Suerte, amigos. -Suerte.

-Que se dore bien por ambas partes.

Es un pescado que tiene que ir muy poco hecho.

¿Vale?

Ya tengo mi atún marcado. Los tres trozos.

Y el papel, lo que vamos a hacer, es darle la vuelta

para que se termine de secar la parte de arriba.

-¿Papel? -¿Qué papel?

-El papel de arroz que tienes en el horno.

Con mucho cuidado vamos a empezar a despegarlos por las orillas.

Díganme que se le puede dar la vuelta al vuestro.

Despacito. -El tuyo está sin hacer, ¿no?

-Le falta un poco, le falta tiempo.

-El mío no está. -Con los nervios justos.

-Está crudo el mío.

-Le falta cocción. -Si veis que está muy crudo,

lo metemos otro poquito, que tenemos margen.

-Está sin hacer. Me he puesto nervioso,

porque he visto que a Silvia y José sí que podían dar la vuelta.

Me estoy preocupando, hay que seguir un ritmo, a María,

la chef, y como me estanque en esto la liamos.

-Fijaos.

-Ah. -Venga, Saúl, ¿qué pasa?

-Estaba crudo, tengo que esperar. -Yo también.

-Es imposible, está líquido.

-Vuelta y cinco minutos, ¿verdad, chef?

-Creo que con cinco lo tenemos. -Vale, gracias.

-Joder, macho.

Está claro que la roca les dará problemas a la mayoría.

Es que no es fácil.

-No te agobies, Saúl.

El mío ha salido pero está superroto.

-¿Tenéis vuestro atún marcado? ¿Todo listo?

-Solo falta eso. -A falta de crujiente.

-El mío se está rizando. -No pasa nada.

Luego lo vas a desrizar. -Como cuando llueve con el pelo,

me pone de muy mal humor. -No te preocupes.

Vamos a levantar nuestro aire que ya ha reposado otra vez.

¿Qué está haciendo Patricia? Cortando atún, que debería tenerlo.

Querrá sacarlos perfectos. Si la chef dice a por el aire...

El problema no es el triángulo si es equilátero o isósceles,

el problema es que tienes que tener la teja para que sufle.

Montar el aire con tiempo para que quede emulsionado y seco,

que es como tiene que ser. Ahora me pongo así, me desvío...

¿Qué hago? Me pierdo.

-El crujiente lo miramos, creo que está.

-Esto es otra cosa. -Saúl, dale la vuelta poco a poco.

Por las orillas.

-Si lo tengo parado, joder. -¿Qué tal, Patri? ¿Mejor?

-Mejor, sí.

-Ahí, ahí. A mí se me ha roto. -Joder.

-No te agobies. -Venga, lo tienes hecho.

Ahí lo tienes, poco a poco, ya está.

-Au, me he quemado.

-Despacito, Patricia.

-Vamos.

-José, ¿cómo lo llevas? ¿Está seco? -Sí, le pude dar la vuelta

y está bastante sequito.

-Si lo tienes seco, vamos a cortarlo.

Le das el corte y lo vamos a freír, cuando lo frías es cuando sufla

y cuando vas a darle la forma que quieres, de roca bonita.

-Vale.

-Patricia, ¿estás con el atún? ¿Cómo lo llevas?

-No, lo estoy haciendo otra vez porque temo que se haya hecho...

Como no lo quiero abrir estoy haciendo tres trozos más.

-Chicos, tenemos que empezar a emplatarlo.

Tenemos que empezar a colocar el atún en el plato.

-Mira, ha montado el atún en el plato.

-Claro. -Oh, my God.

-Lo sacamos y voy a empezar a suflar, esto está.

El aceite bien caliente, si no, no sufla.

Chicos, ¿cómo lo lleváis? ¿Lo tenemos?

-Creo que he puesto más cantidad de arroz de lo que era,

por tanto, necesitaba más tiempo que las otras rocas,

entonces, he cogido los laterales que estaban hechos,

los he metido en aceite, me han suflado

y con eso he hecho una semirroca.

-Acordaros que de esa roca tienen que ir adheridos camarones,

entonces, eso lo vamos a hacer con un poco de clara de huevo.

Solo clara.

Vamos a pegar las gambas a lo que son las claras.

-No me ha suflado demasiado.

-No cargamos mucho la roca, ¿vale?

-Que ha venido una ola pequeña, ¿no?

-Exacto. -Camarones en la orilla.

-Y los macaron, ay, lo macarones.

Los camarones ¿se pegan ahí a la roca tal cual?

-Sí, se te tienen que pegar. Como a mí.

-Con la clara, vale.

-Hay que ponerlos en la clara.

-Ya estamos para montar.

Estoy poniendo el aire, pero ustedes lo ponen

cuando lo presenten, para que les quede más bonito.

-¿Qué ha pasado? -No me ha subido.

Aspirantes, María Marte está a punto de terminar,

vosotros vuestro acabado lo haréis aquí en el atril.

A partir de ahora, tenéis un minuto para darle

los últimos detalles a vuestro plato.

Y empieza ya. -Sí, chef.

Patricia tiene un dedo de grosor, la teja.

Un dedo de grosor, está totalmente húmeda.

A ver qué sale de ahí.

-Qué pena.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco, cuatro,

tres, dos, uno. ¡Tiempo! Manos arriba.

A ver, ya está, ¿lo habéis pasado bien? Es lo importante.

-Sí. -Una experiencia increíble.

-Gracias. -Muy chulo.

-Gracias, María.

-Sin duda, ha sido prueba de final.

O sea, ha sido una prueba supercomplicada, con mucha tensión,

pero bueno, creo que me he acercado un poco a la esencia

de esa "Isla bonita" que ella quería transmitir.

Aspirantes, el primer reto de esta final de "MasterChef"

ha terminado. Ahora, el jurado junto con María

catarán vuestras elaboraciones.

Os recuerdo que os estáis jugando una plaza en el gran duelo final,

así que suerte. José, vamos a empezar contigo.

Trae todo lo que necesites.

Terminarás tu plato delante del jurado.

Como cocinero no sé, pero como camarero...

A ver...

Sí, es verdad, de camarero sí te veo.

De camarero le veo.

Unas olas que chocan en las rocas,

unas pipitas de mango,

un sopletito.

Y ahora tapamos...

Esto... no me cabe la isla.

Claro, es que has hecho un islote enorme.

¡Oh, la bruma!

La bruma que me abruma.

Deja de mirar el mío y el tuyo.

Es que no...

Bueno, José, ¿cómo ha sido cocinar siguiendo

a la chef María Marte?

Pues ha sido un lujo. Te sentías que estabas

en una cocina de una chef tan grande como ella

con sus dos estrellas.

Y la verdad es que yo lo he disfrutado mucho.

Nos has ayudado mucho. La verdad es que ha sido

una experiencia muy gratificante.

María, así a primera vista,

¿qué te parece la isla de Corbacho?

Hay muchas islas en el mundo, ¿no?

Yo creo que la de él es una isla parecida a la mía.

Esas olas ahí no nos han ayudado mucho.

El aire se nos ha caído un poquito.

¿Pero quién ha dicho que tenían que estar igual?

He pillado un día calmado, no había mucho oleaje.

Mira mi roca y consuélate. -Tiene su rollo también.

¿No?

Pues vamos a ello.

Parece una corteza de cerdo

más que una fina hoja de pasta de arroz.

Bueno, están todas la elaboraciones.

El gelificado sabe a mar.

La cocción del atún quizá es lo que está más ligera.

Un poquito más de intensidad en la sartén para dorar

lo mínimo sin cocinar el atún que es lo que pretendía

la chef también sería lo suyo.

Y esa roca es basta y está crujiente más o menos.

Pero luces y sombras te diría.

Yo creo que el mérito es tener todas

las elaboraciones y que la hayas seguido.

Está todo bastante correctito.

Correctito quiere decir que hay defectitos, ¿no?

Que no está todo bien hecho.

El atún se podría haber cuadrado mejor

y haber guisado mejor.

Pero está poco hecho, se agradece.

El crujiente no está crujiente.

Hay trozos ahí gordos que no han frito bien.

Y la espuma pues has tenido un problema de que te aguante

ahí porque, o no has medido bien las cantidades

o no lo has turbinado lo suficiente para que suba.

Esperas 20 o 25 segundos, se estabiliza

y ya pones un aire perfecto.

Has puesto casi una salsa.

Pero es un plato para seguir a una chef de este nivel

de un aprobado.

Perfecto. -José, yo sabía esa faceta

tuya, que cocinabas bien. Sinceramente enhorabuena

porque yo creo que lo has intentado hacer

muy parecido a mí y yo sé que tú no eres chef.

O sea, y no lo has hecho mal.

Muchas gracias, María.

Espérate que igual los otros tres suspenden.

Siempre tienes ese consuelo, ¿no?

El tuerto en el país de los ciegos es el rey.

Y he pensado: "Bueno, de momento

estamos aprobados. Vamos a ver qué pasa."

El aire, Patri, primero. ¿No?

El aire... sí, claro. Gracias, José.

Cómo cambia el mar en un momento, ¿eh?

Bueno, Patricia, ¿te ha gustado cocinar

siguiendo a la chef?

Ha sido la mejor experiencia culinaria

que he vivido hasta ahora. Me ha encantado.

¿Tú personalmente cómo ves tu resultado?

Bueno, yo creo que hay muchas islas.

La mía podría ser en honor a mis queridas Anabel y Bibiana

una isla con roca retal.

(RÍE) La Isla Retales, ¿no?

Porque no me ha salido la roca

y he decidido coger los trozos que podía salvar,

que ya estaban cocinados y con eso intentar hacer

una roca que se pareciera un poquito. Sí.

Vamos a probar.

(SUSPIRA)

Como te hemos visto cocinar nos hemos dado cuenta

ya al principio que a la hora de hacer la hoja de arroz

no habías machacado lo suficiente tus granos.

Y al final al haberlo dejado demasiado

entero y no haberlo dejado pasar en cocción

se te ha quedado un mazacote,

una de las partes peores de tu plato.

Lo mismo te digo que con el corte del atún.

Que es rarísimo, porque tú eres

súper meticulosa cocinando y me ha extrañado muchísimo

luego ver el resultado.

La técnicas se te dan bien. La gelatina está rica.

Y la espuma también. Pero yo creo que hay dos partes

importantes que no están del todo logradas.

Tú decías que lo peor que tiene es el crujiente.

Yo no estoy de acuerdo contigo. Yo tampoco.

Lo peor que tiene es el atún, que es el producto principal.

Está muy hecho, está pasadísimo.

No sé cómo sería el primero que has hecho

que no te ha convencido y has hecho este segundo.

Pero por muy mal que lo hubieses hecho

seguro que no estaba peor que este.

La gelatina está rica, el aire está bien, tal.

Pero dos elementos principales del plato

que no están bien acabados, mujer.

Quizás no es la mejor prueba que hayas hecho.

Pero lo has intentado, ¿no? Y ha quedado un aire magnífico.

El fondo, lo que era el mar,

te ha quedado con un sabor espectacular.

Pero lo has intentado, te lo has pasado bien

y yo creo que eso es lo importante para ti.

Patricia, delante de cocinas. Gracias.

Sí, sí, ha sido increíble. -Me lo he pasado súper guay.

Saúl, ¿preparado? Sí.

Saúl, ve remando hasta allí.

Hasta la isla.

Estás un poco nervioso, Saúl.

¿Por qué lo dices? ¿Por el tembleque o qué?

Es que la gente no se imagina realmente los nervios que es

los tres jueces y María así mirándote,

la tensión que hemos pasado, lo que nos estamos jugando

para pasar al duelo final. Ahí tienes muchos nervios

acumulados y es imposible tener el pulso como lo tengo ahora,

completamente tranquilo.

En fin, Saúl, ¿cómo ha sido

remar hasta esta isla gastronómica?

Bueno, pues ha sido una experiencia maravillosa,

llevar el ritmo de María.

Y viendo los dos me da vergüenza el mío casi.

Pero estoy contento de haberlo cocinado.

Pues vamos a verlo, María.

Fíjate.

Ahí va.

Es la primera teja que cruje bien.

Bueno, Saúl, está todo bastante bien hecho.

Para mí el crujiente es el mejor de los tres

que hemos probado, sabe con el camarón

y el crujiente se nota en boca.

Y eso es de agradecer.

Se agradece que...

(LA TEJA CRUJE)

El atún está muy bien de punto como se ve,

rojo perfecto por dentro. El aire está muy bien.

Una pega, la gelatina a lo mejor.

Es lo que menos me convence.

Sí sabe, pero a lo mejor un poco menos de producto,

no sé si estaría bien o mal pesado,

pero es bastante regular

porque está todo bastante bien hecho.

Gracias.

Eh...

es que no tienes grandes defectos.

O sea, no tienes defectos. Lo siento, Saúl.

Nunca los has tenido, Saúl, a ojos de Samantha.

Gracias, Samantha. Nunca los has tenido.

No, pero es que es verdad.

O sea, me encantaría decirle...

Pero está todo bastante regularmente bien.

Y la teja pues cruje y está rica.

Y la gelatina está rica, y el atún está en su punto.

Y la espuma está bien. ¿Qué quieres que te diga?

Nada más, Samantha. Gracias.

Los aires tienen que tener cuerpo,

tienen que estar secos, oler y saber a algo.

Y este aire sabe. Y la cocción del atún

que quizás es lo más importante pues está correcta.

Es un aprobado con nota, amigo Saúl.

Felicidades. Muchas gracias.

María. María.

Los elementos más importantes del plato, el atún está bien

de cocción, está rojito. El crujiente cruje, está fino.

Enhorabuena, no te ha quedado mal, te ha quedado muy bien.

Muchas gracias, María.

Casi todo ha sido positivo.

Ha sido una buena valoración en general y cuando ha dicho

Jordi que he aprobado con nota

pues bueno, ahí ya me he calmado un poquito.

Está haciendo la quenelle ahora.

Quenelle de aire. Sí, quenelle de aire.

Guau. Silvia, estás creando

tendencia con las quenelle de aire.

Ahora lo voy a querer hacer todo en quenelle.

Doblo la ropa en quenelle.

(RÍE)

Vamos a ahumarlo.

Y ahora coloco la roca porque es súper fina.

Silvia, ¿qué tal ha sido

cocinar siguiendo a María Marte?

Me he sentido como en una discoteca.

No he parado de moverme,

he practicado contorsionismo con la cabeza.

He aprendido a girar el cuello 360 grados.

Y me lo he pasado muy bien.

Como yo no estoy acostumbrada a trabajar con mucha presión

aquí lo estoy descubriendo

e incluso le estoy encontrando el gusto.

Mola, ¿eh? Mola, mola. Mola un poco.

¿Satisfecha con el resultado? Sí. Me hubiera gustado

que mi roca hubiera sido más verde.

¿Y tiene nombre tu isla?

La Isla de Cristal se llama.

Te juro que había pensado ese nombre.

¿En serio? De verdad.

Que... adelante confeti. Hay una coordinación.

No, porque ese crujiente verde no es,

pero es brillantito.

Habrá que probarlo.

Porque es nuevo. Vale.

Es una cosa nueva.

A ver, el atún de cocción no está mal.

El crujiente está crudo.

No sé si es que el arroz ha cocinado poco,

que tiene que estar muy pasadito.

Pero al freírlo no ha suflado nada,

es un seco crujiente y frito.

Y no es una roca, es un cristal.

Ya. El mar es muy gordo.

Pero aparte de eso la estética es bonita,

los ingredientes están bien dispuestos.

Un emplatado limpio, vas mejorando mucho

con el tema del emplatado y se nota.

Y el tema de los aires

ya lo dominas con bastante soltura.

Y aparte de eso pocas cosas más. Pepe.

Tiene mucho mérito.

Están casi todos los elementos bien.

Pero es verdad que la teja aparte del color,

algo no le habrás echado para que tenga ese color.

Espirulina me ha faltado. Y la gelatina de abajo

pues sí que hay un poco más de cantidad de caldo,

lo que hace que aparezcan

esos trozos gruesos de gelatina.

Pero por lo demás bastante bien acabado, mujer.

Con Silvia hemos descubierto una técnica nueva,

rocas de cristal. -Sí.

Silvia, ¿te lo has pasado bien? -Muy bien.

Para mí no lo has hecho mal.

Y te he visto todo el rato atenta a mí,

ver lo que yo hacía. -Sí.

Y eso te da mucho valor porque estabas atenta ahí

para hacerlo bien. Así que, mucho ánimo.

Bueno, gracias, chefs.

De momento sigo siendo Lady Bechamel.

Pero hoy puede que pase a ser Lady Roca.

Y eso sería una mierda, nunca mejor dicho.

(RÍE)

Aspirantes, la cata ha terminado

y María Marte y el jurado

tienen que hacer el trabajo más duro,

decidir quién merece ser

el primer duelista de esta gran final.

Así que, jueces, yo creo que esto es una deliberación

que hay que tomarse con calma y en el restaurante.

Así que, adelante.

Vamos allá. Vamos.

Vamos a decidir nosotros también qué hacemos con ellos.

¿Tiene que decidir María?

(CONVERSAN)

Va a elegir al pibón, ¿no?

Yo lo tendría claro.

(CONVERSAN)

Bueno, vamos a ver qué pasa, ¿no?

Lo tenemos.

Mucha suerte.

Finalistas, aquí están las cuatro chaquetillas

con vuestros nombres.

Pero de momento sólo uno de vosotros se la va a poner.

Somos conscientes de que seguir

a otro cocinero es muy complicado.

Porque son platos con distintas elaboraciones

que llevan su orden de preparación

y hay que estar pendientes de muchísimas cosas a la vez.

Esta es la final y estas reproducciones

del plato de María Marte se merecen un ranking.

Pero antes quiero daros

la enhorabuena a todos por el esfuerzo.

Felicidades. Gracias, chef.

Yo no sé si quiero saber que he quedado la última.

O la segunda, que aún da más rabia.

Ya.

En el puesto número cuatro está el plato de...

Es el último, ¿no?

(RÍEN)

Patricia.

Vaya.

Ánimo, ¿eh? -Sí, sí, estoy...

Estoy bien, no os preocupéis.

Aún tienes otra oportunidad, Patricia.

No la desperdicies.

No lo haré.

Para nada me siento que haya quedado la última.

Porque estoy en la final de 10 programas.

Entonces para mí ya es una victoria.

Ahora hay que seguir peleando como he hecho

desde el principio. Voy a ir a esa prueba

de exteriores a dejarme la piel y a conseguir esa chaquetilla.

En el tercer puesto de esta prueba queda el plato de...

José.

Gracias.

Bronce. Ya veremos cómo acabamos al final del programa.

Pero estoy ahí escalando, ¿eh?

Ya le he robado el cuarto puesto a Patricia.

Yo todo lo que sea robarle a Patricia ya me gusta.

Bueno, la cosa está entre vosotros, Silvia y Saúl.

Vuestros platos son los más equilibrados de los cuatro.

Y la diferencia entre los dos es muy sutil

y nos ha costado mucho tomar esa decisión.

Pero uno de los dos está un punto por encima del otro.

Ay, Dios mío, qué nervios, tío.

Dicho esto, el primer duelista de la final

de "MasterChef Celebrity 2" es...

¡Saúl!

(GRITAN CONTENTOS)

¡Madre mía, no me lo puedo creer!

¡Qué bien, tío!

Estoy alucinando, estoy emocionado...

Es muy difícil describir lo que estoy sintiendo ahora.

Porque es una sensación como de alivio,

como que todo ha merecido la pena,

todo el esfuerzo de estas semanas.

No sé, estoy flipando.

Yo ya no compito más contigo. O sea, tengo un complejo.

Lo siento. -Ya va la segunda o la tercera.

Yo no he venido aquí a quedar la segunda.

O sea, estoy harta ya de Saúl.

Si por lo que fuera yo me voy al duelo con él

le va a ayudar con la batidora

Rita la Cantaora.

O sea, le va a dar con el pie.

Al final es que se lo está buscando.

¡Qué bien, tío! ¡Qué bien!

¡Ese Saúl, como mola, se merece una ola!

(GRITAN CONTENTOS)

Qué maravilla, ¿eh?

(RÍE) ¿Te imaginas que fuera así de mala?

No, mira, me alegro muchísimo por él.

El tío le ha dedicado horas las que no están escritas.

Y se merece estar en la final.

O sea, en el duelo final.

¡Olé! Enhorabuena, corazón mío.

Muchas gracias. Eres el primer contrincante

en el gran duelo final,

y el primer aspirante en ponerte esta chaquetilla.

No sé, te cogimos la medida cuando entraste.

Lo mismo igual te está un poco grande.

Sí, igual me va un poco grande.

Pónsela tú, Eva. Pónsela tú.

(RÍE)

A ver. A ver qué tal queda.

Que si sobra me meto yo dentro.

(Risas)

Va perfecta. Huy, me sobra un poco, ¿eh?

Te sobra un poco, Míralo. Un poco bastante.

¡Uh, si le va grandísima!

Estoy dispuesto a seguir perdiendo peso

y lo que haga falta.

Estoy estudiando, echando horas,

sacrificándome muchísimo.

Pero bueno, si consigo ganar esa final va a ser increíble.

Supongo que aunque te esté grande cuando uno se pone

esta chaquetilla se sienten cosas, ¿no?

Pues sí, siento...

No sé, es que la emoción que siento

es que estoy alucinando.

Alucinando y estoy súper feliz y esperando a ver qué compañero

me va a acompañar en esta aventura.

A mí olvídame, ¿eh?

Saúl, ¿tú te das cuenta de todo lo que has conseguido

desde que entraste la primera vez por esas puertas?

Yo creo que cuando lo vea con el tiempo

me daré cuenta de lo que he conseguido y aprendido.

Pero ahora no soy consciente de lo que estamos consiguiendo

y de todo lo que estamos aprendiendo de los chefs,

de esta locura que estamos viviendo que es increíble.

Tú lo tienes muy claro, vienes a por la medalla de oro

y te la quieres llevar.

Sí, hombre, por supuesto. Aquí hay que venir a ganar.

Y como ya dije en una final hay que salir a ganarla.

Si sales a por la plata, a por el bronce,

a quedar entre los 5 primeros sueles quedarte por el camino.

Llevando la chaquetilla de chef se siente responsabilidad.

Pero yo he ido a muchas finales pensando que podía.

Y me han dado un garrotazo y te quedas cabizbajo.

Vamos a ir todavía con los pies en el suelo

y con la cabeza bien fija en el objetivo.

Saúl, te voy a decir la verdad,

Tú sabes por qué estás aquí, ¿no?

Porque mi beso te trajo suerte, tonto.

Puede ser, oye.

Dale otro y ganas. Dale otro y ganas.

(CANTA) #Dale otro beso y sale campeón.#

(TARAREA)

¡Olé!

No tenéis nada que hacer ya.

Nosotros nos vamos.

Nos vamos.

A ver si se va a llevar a Eva a todas las olimpiadas

para que le dé un besito antes de empezar a correr.

Me sabe mal porque el chaval

no va a volver a entrar en su casa.

Se va a tener que ir a vivir

debajo de un puente con su piragua.

Ay, Patricia, ¿quieres llegar a la final?

Pepe, ven aquí, que te doy un beso.

Cago en la leche. ¡Ay, qué pelota es Patri!

Oh, que no pare este momento.

(Risas)

Oye, ¿vas a dejar a Jordi así? -No, no, no. Basta, basta.

Está celoso.

Vengo en sustitución de Patri.

Cierra los ojos y mírame rubia.

Bueno, y a Samantha, que si no se queda sin.

Me dicen desde el control que hay que repetir,

que no estaba bien la cámara.

(Risas) Ha habido un fallo de cámara.

Ya habéis sido como buitres al jurado.

Pelotead, pelotead, que a ver qué pasa.

A ver si funciona, ¿no?

Andreu está encantado

de que yo soborne al jurado como sea.

Con tal de ganar lo que haga falta.

Bueno, María, muchísimas gracias.

Ya ves que no estamos bien de la cabeza

ninguno de los que estamos en este plató.

Y espero que esa poquita de locura que nosotros tenemos

se haya contagiado y por lo menos

te lo hayas pasado bien con nosotros.

Porque nosotros hemos disfrutado muchísimo de ti

y por supuesto de tu cocina.

María, esta es tu casa. Vuelve cuando quieras.

Gracias. -Gracias.

Bueno, y vosotros, aspirantes; José, Patricia, Silvia;

todavía queda una plaza para el gran duelo final.

Y os la vais a jugar en un lugar único.

Todo un templo gastronómico

del que podréis sacar muchas enseñanzas.

¿Dónde vamos?

Ya te lo diré yo dónde vamos.

¿A tu tierra? -Qué misterio.

La plaza que queda vamos a ir a por ella.

Va a estar difícil.

Pero, Saúl, espérame que ahora voy.

Queremos terminar esta edición de "MasterChef Celebrity"

por todo lo alto.

Y por eso nos trasladamos hasta Girona,

una ciudad especial en todos los sentidos.

Cuenta con tesoros monumentales

como la Catedral de Santa María,

tradiciones de gran belleza como su festival

de la primavera Temps de Flors

y una cultura gastronómica conocida en todo el planeta.

De hecho aquí se encuentra uno de los restaurantes

más importantes del mundo, el Celler de Can Roca.

Ofrecen un servicio tan impecable que reciben

35.000 llamadas al mes solicitando mesa

en un comedor en el que sólo hay sitio para 50 comensales.

Pero antes de desvelar el menú al que se enfrentarán

nuestras celebrities Jordi ha querido conocer de cerca

el mercado de confianza de los Roca.

Porque el primer paso para un menú perfecto

es cocinar con un producto de máxima calidad.

Hola, Marta. Hola, Jordi.

¿Cómo estás? Muy bien.

Gracias por hacerme un hueco en tu agenda.

Siendo la alcaldesa de Gerona estará apretada.

Pero sabiendo la obsesión que tienen los Roca

por los productos de calidad y sabiendo que compran

productos en este mercado, tenía que conocerlo.

Oye, ¿vamos productos?

Perfecto, te acompaño. Vámonos.

Bueno, carne buena, lo que busco.

Esta es la ternera de Girona. Denominación de origen.

Es muy conocida y es porque es una ternera muy joven,

de menos de un año. Vale la pena probarla, ¿eh?

Luego paso por aquí y me hago un cachito de ella, ¿vale?

Vamos a seguir. Sí.

Mira, aquí ves un bacalao grueso grueso.

Caray, vaya lomo.

Sí, para hacer un buen bacalao a la sanfaina.

Me encanta ese mercado bueno que tiene

esta técnica ancestral de desalar un bacalao

Exactamente. Que no son esos bacalaos

que vienen envasaditos en su punto exacto.

No, no, no. Ver cómo se desala un bacalao

es algo que no se puede perder.

Oye, Marta, mil gracias por todo.

A vosotros, encantados de haberos recibido aquí.

Nos vemos. Hasta luego. Gracias. Adeu.

Hola. Hola.

Buenas tardes, Montse. Qué tal.

Que me he venido a verla porque me han dicho

que no puede usted venir de comensal.

No puedo. Hay que trabajar.

Dame un beso. Muchísimas gracias.

¿Vienes a conocer mi casa? Pues claro.

Yo estoy encantada de estar aquí.

Esto sí que es un templo.

Un templo pequeñito.

Lo primero que le tengo que dar es la enhorabuena.

Porque usted no sólo ha educado a tres genios,

sino a tres maravillosas personas.

Bueno. Es verdad.

Son mis hijos. ¿Cree que a lo mejor

para ellos ha sido importante haber nacido entre fogones?

¿Cómo era eso cuando eran pequeños?

Huy, a los 12 años Joan ya trabajaba, ¿eh?

Josep... No.

Jugaba a pelota.

(RÍE) La pelota en los pies.

Hacía lo que hace un niño normal, ¿no?

Claro, claro que sí. ¿Y Jordi?

El pequeño costó mucho, madre mía.

Y le dio por el dulce.

Huy sí, vaya si le ha dado por el dulce.

Y usted cuando empiezan los niños a decir:

"No, una estrella Michelin, dos estrellas, tres estrellas.

El mejor restaurante del mundo."

Estaba contenta, lógicamente.

¿Pues sabe lo que yo le digo, Montserrat?

Que viva la madre que los parió.

Gracias. Dame un beso grande.

Ay, muchas gracias. Y me voy para el Celler,

que me están esperando.

Vete, vete. Venga. Gracias, Montserrat.

De nada.

Aspirantes, bienvenidos

a vuestra última prueba de exteriores.

Bienvenidos al Celler de Can Roca.

Qué fuerte.

Qué fuerte me parece.

Yo me voy a desmayar.

Vais a cocinar en un tres estrellas Michelin

que además ha sido reconocido en dos ocasiones

como el mejor restaurante del mundo.

Quiero que tengáis muchísima confianza en vosotros mismos,

porque si habéis llegado hasta aquí es que lo merecéis.

Así que a por la última prueba.

Venga.

Aspirantes, las chaquetillas

con vuestros nombres os están esperando.

Pero sólo uno de vosotros podrá ponérsela,

el mejor de esta prueba.

Esta es vuestra última oportunidad de conseguir

un puesto en el gran duelo final.

Mucha atención porque hoy no sólo cocinaréis

en el restaurante de los hermanos Roca,

también lo haréis para ellos.

¿Qué? -¿Cómo?

Pobres. ¿Pero por qué?

Joan, Josep y Jordi serán algunos de los comensales

que probarán vuestras elaboraciones.

Uf, madre mía...

Así que ya podéis empezar a mentalizaros.

Me muero, es algo que me pone bastante bastante nerviosa.

Hoy vamos a sufrir.

Los hermanos Roca aseguran que cuando servimos un plato

servimos felicidad.

Por eso hoy queremos elaboraciones impecables

pero que además transmitan pasión.

Sí, chef. -Sí, chef.

Y quién mejor para explicaros cómo se disfruta en el Celler

que uno de sus creadores, Joan Roca.

(Aplausos)

Te iba a decir bienvenido, pero no.

Maestro. -Hola, qué tal.

Muy buenas. (RÍE)

Bienvenido a tu casa. -Qué presión, ¿eh?

Antes de nada, Joan, es un honor que hayáis puesto

vuestro restaurante a disposición de "MasterChef".

Un placer teneros en casa.

Mira que os metemos en cien mil "embolaos"

y siempre nos respondéis con un sí.

Con los Roca da gusto. Muchísimas gracias, Joan.

A toda la familia. Un placer.

Aspirantes, cocinaréis un menú degustación diseñado

por Joan y Jordi Roca compuesto de seis platos.

Ostra al albariño.

Es una ostra inspirada en los aromas de un albariño:

manzana, limón, champiñones, algas.

Lo que habíamos dicho, disfrutar.

Y ser felices. Ay, qué bien. -Disfrutar.

Cigala con infusión de artemisa.

(JOSÉ) Madre mía.

Es una cigala que la cocinamos a la brasa.

Y luego hacemos una salsa con una infusión

y un destilado de artemisa. Y por encima colocamos

un aire de mantequilla tostada.

Flípalo, colega. Madre mía.

Caballa con encurtidos.

Qué bonito.

Es una elaboración muy mediterránea, ¿no?

Una salazón con alcaparras, botarga,

una reducción de tomate concentrado

a partir de una salsa de vino blanco.

Es como si la plata se hubiera desecho.

A tope, power de mar. -Me encanta.

Hígado de pichón con cebolla. Oh, qué rico.

Es un parfait de pichón. También está la pechuga

que la vamos a cocinar a baja temperatura.

Pero después hay un juego de cebollas.

Hay infusiones de tomillo, de laurel, naranja confitada,

nueces caramelizadas con curry.

Caray, caray, caray.

Cada plato lleva más elaboraciones

de lo que hemos hecho en los otros 9 programas.

Pero junto, ¿eh? -Efectivamente.

O sea, son 9 programas en un plato.

Cromatismo naranja.

(Exclamaciones)

¡Pedazo de perla!

Es un clásico. -Yo voy a una boda.

Me vienen muy bien.

Cuéntanos cuál es la clave de este plato

diseñado por tu hermano Jordi Roca.

Bueno, la clave es un juego

de colores basados en el naranja.

Pero sobre todo es la técnica de esa esfera

con azúcar soplado.

Bueno, si hay que hacer 120 alguna saldrá mal,

pero hay ciento y pico que saldrán bien.

Venga, otro más.

Láctico. Otro plato diseñado por Jordi Roca.

Huy, qué bonito.

Es un juego de texturas de leche de oveja.

Desde un dulce de leche, una mousse, un yogur,

incluso ese algodón de azúcar

que representa la lana de la oveja.

Las caritas de los pobres.

Pues nada, vámonos. Ya está visto, venga.

Oye, un placer, Joan.

Muy guapo todo. -Qué rico, qué rico.

Aspirantes, ¿qué os parece el menú diseñado

por los hermanos Roca?

Pues seis joyas como seis catedrales.

Nos parece una maravilla. Aunque ahora nuestra ilusión

se ha convertido en preocupación.

Intentaremos estar a la altura.

Cada uno de vosotros cocinará

dos platos de este menú degustación.

Silvia, por ser la segunda mejor de la prueba anterior

te corresponde a ti empezar a elegir.

¿Qué dos platos quieres cocinar?

¿La ostra y el hígado? ¿La cigala y el cromatismo?

¿La caballa y el láctico?

Las ostras y... Las ostras.

Y el hígado. Y el hígado de pichón.

Venga. José.

O a lo mejor ya te debería llamar "Corbachev".

Sí, "Corbachev". Además, como no le tengo miedo

a los postres voy a elegir uno, va.

Porque no hay otra...

Me voy a ir a la caballa. Y además por tener

la oportunidad de hacer el láctico,

que creo que es uno de los items de Jordi.

Más que nada porque la bola la única de los tres

que puede hacerla es Patricia. -Sí, claro.

Por la familia lo hago. ¿Eh, Roca?

Porque si tengo que hacer yo las bolas no vamos bien.

Pues ya sabes, Patricia, te tienes que encargar

de los platos que tus compañeros no han querido,

cigala y cromatismo.

¿Contenta? Muy contenta.

Me encanta, es que es un postre que me fascina.

Y cocinarlo va a ser una auténtica aventura

que voy a intentar disfrutar.

Probablemente a lo mejor

habría elegido el menú que ha elegido Silvia.

Aunque por otro lado pensando...

si consigo que me salga el postre

creo que puedo conseguir esa chaquetilla.

O sea, que al final no hay mal que por bien no venga.

Aspirantes, cada uno de vosotros tendrá que elaborar

ocho raciones de cada plato.

No hace falta que os recuerde que esos platos

tienen que ser de exposición. ¿Lo tenéis claro?

(LOS TRES) Sí, chef.

Disponéis de 150 minutos para elaborar

las ocho raciones de cada plato.

Eso significa que el primer plato sale en el minuto 105

y el resto con una cadencia de 15 minutos.

Vale.

Como siempre nuestro supermercado

proveedor de alimentos os facilitará los ingredientes

necesarios para cocinar y donará el excedente

que no utilicéis a comedores sociales.

Sí.

Aspirantes, os recuerdo que queremos veros

disfrutar en la cocina.

Tenéis un menú espectacular y os estáis jugando

la última chaquetilla del duelo final.

¿Estáis preparados para luchar?

(LOS TRES) ¡Sí, chef!

Pues coged los delantales y salid pitando

a por ingredientes en tres, dos, uno, ya.

Delantales. -¡Vamos, vamos, vamos!

¡Vamos, vamos! Suerte.

(Gritos de los aspirantes)

Venga, vamos. Vamos, chicos.

Vamos "pallá", vamos "pallá". -Venga, venirse.

Patricia, que empieza Silvia. -Vamos, José.

Venga, id entrando, id entrando.

¡Vamos "padentro"!

¿Quién dijo miedo?

Aspirantes, ha llegado el momento de la verdad.

¿Estáis preparados para darlo todo'

(LOS TRES) ¡Sí, chef!

Empezaréis a trabajar escalonadamente.

Silvia, tú eres la primera.

15 minutos después empezará Patricia.

Y otros 15 minutos más tarde José.

Vale. "Corbachev".

Preparados porque arrancamos. Suerte a todos.

Muchas gracias. -¡Vamos, chicos!

Silvia, tu tiempo de cocinado comienza

en tres, dos, uno... a cocinar.

¡Vamos, vamos!

A disfrutar, cariño.

Vamos a preparar los champiñones.

Me siento nerviosa.

Porque quiero estar en ese duelo.

Pero hay tantas elaboraciones alrededor de cada plato

que no sé exactamente a lo que me voy a enfrentar.

Vamos a hacer un aire de champiñones.

El primer plato de Silvia es ostra al albariño.

Y para elaborarlo tendrá que preparar

ocho elaboraciones diferentes.

¿Cómo lo ves? -Bien.

Vamos a hacer todo lo que podamos.

Y sobre todo vamos a disfrutar. -Exacto.

¿Estáis ahí, compañeros?

Silvia, ¿cómo vas?

Cantadme algo, me siento sola.

No me han puesto ni una radio.

(CANTA) #Súbeme la radio.#

(CANTA) #Ábreme la ostra, dale a la inducción.#

Ay, se me había olvidado sonreír.

Y Joan dice que es básico, ¿no? -Disfruta, disfruta.

Ah, qué bonito laminar champiñones.

Dale ritmo. -Vamos allá.

Ya tengo casi todos los champiñones laminados.

Me voy a reservar estos por si tengo que cortar luego.

Pero bueno, ¿qué dice mi Silvia?

Hola, qué tal. ¿Cómo estamos? ¿Qué tal lo llevas?

Pues bien, vamos a poner a calentar mantequilla.

¿Por dónde has empezado? Por el aire de champiñones.

Que es para la... Para las ostras.

Hoy hay un montón de elaboraciones por hacer.

Me preocupa todo.

Sí, tiene un montón de pasos. Organízate bien aquí.

Para llevarlos todos clavados. Vamos a ello.

Pues nada, Silvia, mucha concentración.

Muchas gracias. Venga, fenomenal. Suerte.

Además del aire de champiñones Silvia tiene que realizar

para el primer plato un puré de manzana,

una salsa de anémona, puré de ajo negro,

sopa hinojo y ostras, puré de limón,

un destilado de tierra y albedo de limón.

Yo tengo que esperar a que pasen

los 15 minutos de Silvia. -Y los míos, media hora.

Para comerme la cabeza. -Vas a subirte por las paredes.

Voy a entrar en la cocina que me voy a tropezar.

No puedo dejar de moverme. -Me va a dar algo.

Este ajo es riquísimo.

Pero se pegan en los dedos que no veas.

Por eso también me pongo con ello ya,

porque es un poco laborioso.

Es que si no vas a empezar a cocinar...

Vamos, Silvia, concéntrate y sé feliz.

¡Yijiii!

Bueno, Patricia, hoy sí tienes un reto importante.

No me digas que me vas a dar suerte tú.

Sí. No es tu día, ¿eh?

No olvides que hoy el más mínimo fallo puede ser crucial.

O sea, que despacito y con buena letra.

¿Entendido? Así lo haré. Sí, chef.

Señor, a su cocina.

Y a cocinar en tres, dos, uno, ya.

Suerte. Vámonos, Corbacho.

El postre que tiene que elaborar Patricia,

el cromatismo naranja,

se compone de confitura de mandarina,

helado de albaricoque,

shots de yema, albaricoque y mandarina,

espuma de azahar y caramelo soplado.

Voy a empezar por el helado porque creo que necesita

mucho tiempo de congelador y así me lo aseguro.

Y después seguiré haciendo elaboraciones del postre.

Voy a ir poco a poco porque tengo que reconocer

que estoy bastante perdida.

Pasa por mi cabeza que tenemos que hacer

platos 3 estrellas Michelin.

Mucho miedo, mucha presión.

Quizá también cierta inseguridad

de no estar a la altura.

Pero por otro lado cocinar aquí es un sueño

que no se va a volver a repetir nunca.

O sea, que voy a intentar tatuármelo

y guardármelo aquí para siempre.

Voy a empezar por una.

Vamos allá, Patri.

¡Venga, puedes con estas esferas!

Patricia. Hola.

Bueno, ya veo la cosita ahí.

Cigala y cromatismo naranja. Sí.

Te ha tocado la bola buena.

¿Estamos haciendo los primeros pasos bien?

Creo que sí.

Los procesos es lo más importante.

Si un helado tiene un paso importante hay que seguirlo.

No vale con ta, ta, ta. Porque no te va a quedar bien.

Vale. O sea, tienes tiempo

para hacerlo con calma pero con caña.

Vale. Pero bien, porque no vas

a tener tiempo para repetir cositas.

Y esto te va a tener un rato entretenida.

Porque eso es orfebrería pura. Vale, vale.

Céntrate. Nos jugamos una chaquetilla en la final

y hay que hacer la cosas de diez.

Estamos en Can Roca. De diez, ¿vale?

O pasas al duelo final o te quedas dónde...

En las puertecitas.

Gracias, Jordi. Pues dale caña. Venga.

Tranqui, Patri. Tranqui.

Voy a triturar.

Esto va a dar poco para el aire, ¿eh?

Aquí hay poco.

Venga, Patri.

Bueno, José, ¿qué? Chef. ¿Qué tal?

¿Estás preparado para luchar por un puesto en esa final?

Por esa final contra Saúl, que me lo quiero comer a Saúl.

¿Con patatas? Sí, con patatas.

Pues vamos, tu tiempo de cocinado empieza

en tres, dos, uno... a cocinar.

Ánimo.

Estoy mucho más ilusionado que asustado.

la verdad es que voy a intentar disfrutar de este momento

porque no creo que se vuelva a repetir.

Bueno, vamos a empezar por filetear las caballas

y marinarlas y así al menos no nos pillará el toro

en el primer plato.

Como necesitan casi 35 0 40 minutitos de marinado

los ponemos y mientras esto se va marinando

nos vamos a empezar con el postre.

El primer plato que debe cocinar José

es caballa con encurtidos.

Para prepararlo tiene que marinar la caballa

y realizar las siete elaboraciones

que componen el plato.

Fileteamos la caballa.

Y con esto ya tendremos bastante.

José, ¿cómo vas? Bien.

Me voy a empezar ya digamos

a poner con los procesos del postre.

Sí, el láctico me preocupa mucho.

A la que ponga esto a marinar hago dulce de leche y helado.

Voy a hacer esas dos cosas que son las que necesitan...

Elaboraciones más largas. Las más largas.

Quiero que hoy te luzcas, pero vamos...

Me voy a lucir hoy, Samantha. ¿Sí?

Lo tengo claro. Muy organizado y a última hora

tiqui, tiqui, como un relojito.

A eso vamos. ¿Vale?

Perfecto, Gracias, chef. Chao.

Yo creo que de los tres la que está más enchufada

para llegar al duelo final es Patricia.

Pero la prueba tiene una dificultad

y tiene una cantidad de cosas

que a lo mejor a alguien se le tuerce una cosa...

Yo voy a dar todo lo que pueda para estar

en ese duelo final con Saúl.

Bien, el ajo negro.

Es que es difícil de trabajar.

El cromatismo naranja tiene como elemento característico

una esfera de azúcar soplado.

Para formar las esferas hace falta una lámpara

que permita calentar y reblandecer el caramelo.

Posteriormente hay que clavarlo en una bomba de aire

con la que se irá soplando para obtener una bola

lo más esférica posible.

Vamos a ir poniendo aquí el marinado.

Y esto se va a estar marinando aquí 40 minutitos.

Aspirantes, no os confiéis.

No, no, chef. Hoy sólo puede ganar uno

de vosotros, el mejor. ¿Oído?

¡Oído, chef! -¡Sí, chef!

¡Oído!

¿Estáis ahí?

¡Sí! -¡Sí!

Hay que abrir ocho ostras.

Vale, ahora es súper importante

la concentración para no cagarla.

Haciendo un repasito de lo que está ocurriendo

en la cocina te diré que Silvia está muy organizada.

¿Sí? Pero sólo con un plato.

Porque el hígado de pichón todavía no ha empezado.

Entonces como no haga varios pasos de los dos platos

a la vez vamos a ver qué pasa.

Hay que controlar los procesos, lo que hay que hacer primero.

También a José le he visto que llegaba muy organizado

y con muchas ganas pero hay elaboraciones del postre

que debería de empezar casi antes de ponerse

a limpiar la caballa porque tienen que enfriar,

cuajar, triturar... y llevan mucho tiempo.

Patricia se nota que de las 20 elaboraciones que tiene

que hacer hay una que la tiene marcada, estigmatizada.

La bola, seguro. Claro, la bola.

A mí me parece que sólo quiere

tener la bola y lo demás le da igual.

Claro, pero si no tienes nada más...

Todavía tienen tiempo, pero ya pueden correr, ¿eh?

Porque como no corran no llegamos.

A ver, la puerta.

Más maña que fuerza.

Y felicidad, esos son los lemas.

Litro y medio.

Vamos a empezar con el dulce de leche.

Para su postre, el láctico, José tiene que preparar

dulce de leche, gel de guayaba, nube de azúcar,

caramelo blanco y, además, espuma de requesón,

yogur y helado de leche de oveja ripollesa.

A ver. Vamos a poner aquí, que esto se vaya haciendo.

¿Cómo vas, Silvia? Intentando buscar la puerta

de la ostra para abrirla.

¿Has abierto alguna vez una? Nunca.

Te tengo que echar esta mano,

porque si no, te llevas tú la tuya. Vale.

Cojo el paño. Ah. Por detrás.

Sí. Aquí hacemos un poquito de presión.

Vale. Cuesta. Ya he abierto un poquito.

Vale. Y ahora, rebanas.

Con cuidadito.

Ajá. ¿O.K.? Es un poco fuerte.

Tienes que hacer presión. Si lo haces por aquí,

empiezas a romper y tal. Siempre por aquí.

Corre. En menos de 60 minutos sale.

¿Tienes todos los pasos dados ya de la ostra?

Me falta alguno. Son ocho elaboraciones.

Aparte, cuando colocas las ostras, los elementos que lleva arriba.

La trufa picadita. Sí. El alga picadita.

¿Lo tienes claro? ¿Por ahí vas bien?

¿En menos de una hora? No puedo abrir las ostras.

Sé que esto te va a costar

porque hay que tener fuerza, mañana y pericia.

Y no olvides el pichón.

No te quiero poner nerviosa. Venga, Silvia. Suerte.

(GIME)

¡Joder!

¿Cómo vas, José? -Vamos ahí, a tope.

¡Vamos!

-¿Y vosotras? -Bien. Bueno, yo tengo el helado.

Las esferas, estoy en ello. No me ha salido ninguna.

(PATRICIA) Las esferas tienen muchísima elaboración y trabajo.

Intentar que las esferas me salgan.

Me tienen que salir. Si no, me quedo sin postre.

Para hacer el helado de leche, José debe calentar la nata,

la leche y la leche en polvo a 40 grados.

Dextrosa, dextrosa, dextrosa.

Posteriormente, hay que añadir la dextrosa,

el azúcar y el estabilizante,

mientras la elaboración alcanza los 85 grados.

(GIME)

¡Joder, la ostra!

(SOLLOZA) ¡Ostras, Pedrín!

Esto es un poco difícil.

Pero no me voy a dejar vencer por una ostra.

No puedo abrir las ostras.

El ingrediente del primer plato, que tiene que salir el primero,

no lo puedo sacar de su interior.

Aquí ya entra aire. Ahí, ahí.

Vamos. Ahora cortar un poquito el nervio.

Silvia tiene que abrir, en total, 16 ostras.

Necesita ocho como ingrediente principal.

Y otras ocho para la salsa de hinojo y ostras.

Vamos allá. Aspirantes, en 45 minutos

empiezan a salir los platos. Y, Silvia, tú eres la primera.

Empiezas con las ostras al albariño.

Venga. A ver si conoces a alguien que sepa abrir ostras.

¿Estás preparada para sacarnos ocho raciones perfectas

de ostras al albariño?

¡Sí, chef! Muy bien.

Con esa seriedad, me lo creo.

Venga, vamos allá.

¿Qué tal, Jordi? Veo que tenemos

obsesión por las bolitas.

He intentado hacer una, pero se me ha caído.

El caramelo tarda mucho en coger la textura.

Lo que menos debe preocuparte, es eso.

Somos conscientes de la dificultad que conlleva.

Quiero ver las bolas. Pero solo las harás

desde la tranquilidad de "tengo el resto hecho".

Para hacerlo, hay que estar relajada. Tú estás bloqueada.

Deja eso para lo último. Hazme caso.

O.K. Oído. Gracias.

Vamos allá.

Gel de guayaba. Sigo con procesos del postre.

José debe mezclar el puré con el azúcar invertido,

la glucosa y la pectina. Después, hervir y agregar

el azúcar, mezclado previamente con el ácido cítrico.

Por último, llevar todo a ebullición

hasta que alcance los 104 grados

y dejar enfriar para colocar en mangas.

Venga. Vamos allá.

Va, va.

Olvídate de las esferas, Patri, como te ha dicho Jordi.

Céntrate en el primer plato.

Tienes el helado y la confitura. Venga.

Así va bien ya. Roner, máquina. Vamos.

Aceite de girasol.

Para la cigala con infusión de artemisa,

Patricia tiene que preparar un aceite de brasa,

aceita de vainilla y mantequilla noisette.

Muy bien para allá a coger una brasita.

Silvi, ¿cómo vas? -Pues no puedo abrir las ostras.

-¿Qué dices? -¡Ostras, Pedrín! Lo que oyes.

¿Y tú cómo vas? -Bien. Me he pasado a otra cosa,

porque las esferas no me salen. -¿En serio?

Yo, el problema son las ostras. No puedo abrir las ostras.

-Ojalá te pudiera ayudar. -Tía, ni maña ni fuerza.

Aquí veo un hueco. Intento meterle la puntilla

por el hueco, pero no puedo.

-Ánimo, Silvia. -Estoy mareada, tía.

-Ánimo, Silvia. -Vamos. Ánimo.

Vamos allá. Vamos allá.

¡Joder! Bueno, ¿sabes qué te digo?

Voy a limpiarlas.

Que limpiarlas es quitarles esto.

Fuera.

Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho.

Estas las voy a escaldar.

José, ¿cómo vas? Hola, Samantha.

Mira. Tengo haciéndose unas bases, la del helado.

Cuidado con los grumos. A 80 grados.

La del dulce de leche. Es la primera

que tienes que empezar. También está haciéndose.

La placa de guayaba, que cuando hierva,

le pondré las gelatinas.

Son las tres elaboraciones complicadas.

Me parece muy bien que las hayas iniciado,

porque te piden más tiempo. Lo demás es mezclar.

Sigue así, concentrado. No te quiero desconcentrado,

pero recuerda el tiempo. ¿Vale?

Perfecto. Vale. Gracias.

Estoy de los nervios, de verdad.

¡Hostia, las otras! ¡La madre que las trajo!

No me imaginaba que era tan difícil abrirlas.

Estoy haciendo la salsa de artemisa.

Estoy un poco más tranquila que al principio,

aunque sigo bastante nerviosa. Pero, bueno, está siendo difícil.

Pero, aun así, intentando disfrutarlo.

La salsa de artemisa se elabora con mantequilla, cebolla,

champiñón, nata y destilado de planta de artemisa.

Se rehogan en mantequilla la cebolla y el champiñón.

Después se añade el destilado y, por último, la nata.

Vamos allá. Tiene que quedar muy rica.

Tengo aquí el champiñón. Las cigalas las puedo ir preparando

ya y quitarles las cabezas.

¡Hostias! ¡Me cago en la puta!

¡Joder! Esto ha pasado de cero a cien

en cinco minutos, macho.

Hubo un momento en que se desmadraron los fogones,

empezó a hervir el dulce de leche.

En ese momento, hubo un pequeño ataque de pánico de pensar:

"Tengo que calmarme. Estoy haciendo 14 cosas

a la vez yo solo". Ahí ha habido una cosa de decir:

Bueno, vamos a volver otra vez al disfrute, a la felicidad.

Pero lo he pasado peor con el postre que con la caballa.

Eso se tiene que ir reduciendo.

A esto le tengo que meter, que ya ha subido.

Aspirantes, mucha atención.

Ya podéis espabilar, porque Joan Roca

está a punto de entrar en cocinas para supervisar

qué estáis haciendo con sus platos.

Vamos a ver a Silvia, a ver qué cuenta.

No acabo de entenderla con las ostras.

Joan, me pierdo con la receta.

Hola, Joan. ¿Qué tal? -¿Todo bien?

Gracias por invitarnos, por dejarnos entrar aquí.

Lo está diciendo en serio.

Me ha costado mucho abrir las ostras.

Tú has escogido el plato. Ha sufrido como un demonio.

No podía con ellas. Se me ha consumido

una tercera parte del tiempo para hacer el plato.

Todo lo demás es fácil. Vale. Hay un puré de manzana.

Sí. Lo tengo en mente. ¿Lo tienes en mente?

Lo tengo en mente. Hay que poner las manzanas.

Vale. A lo mejor, esto lo puedes dejar a un lado.

No tiene por qué... Porque esto tarda.

Vas con la manzana. Está a 50 grados.

Puedes ir haciendo otras cosas. Eso es.

Con la temperatura, cogerá densidad.

De todas formas, tienes que probar todas las elaboraciones.

Sí. No se hace a ojo. Hay que probar.

Organízate. Venga. Sí. Pues venga.

Esto ya está casi a 80 grados. Suerte.

Joan, aquí tenemos a Patricia.

¿Cómo estás? -¿Qué tal? ¡Madre mía!

Está muy contenta. Estoy intentando disfrutarlo.

Después de verte, mucho más,

porque me has recordado que tengo que disfrutar.

Eso es. Estaba tan fascinada

con el postre de tu hermano, que se ha olvidado de las cigalas.

El plato de las cigalas es fácil.

Hazme un favor, que no dejará de currar.

Ponte a su lado y suéltale un consejito.

Me harás un favor. Ay, sí.

La quiero tranquila. Dime algo.

Le das un corte por este lado. Que se quede abierta.

Dejas la cáscara por debajo. Ya está.

Así. Le quitas el aparato digestivo.

La cigala abierta para poderla cocinar a la parrilla.

Vale. Muchísimas gracias.

Viendo cómo lo hace Joan, es sencillo.

A ver qué haces tú con la cigala. Un cigalón. Es buenísima.

Voy a intentarlo. -Lo hará.

Patricia. ¿Sí?

Solo hay un hueco en el duelo final. A por todas.

Lo sé. Voy a por ello. Muchas gracias, Joan.

Me ha encantado verte aquí.

(PATRICIA) Ha sido maravilloso verle con esa paz,

con esa pasión que tiene, con ese peso cuando habla.

Es superbonito escucharle hablar de cocina.

Señor Corbacho. ¿Qué tal, chef?

Mira a quién te traigo. ¿Cómo estás?

Madre mía. Lamento tener la cocina en este estado.

Su cocina en este estado. De verdad, José.

Lo tendrás bien, por lo menos.

Tengo la caballa marinándose con la sal y el azúcar.

Ahora voy a empezar con el sofrito pequeñito

para marcar las tres gotitas. Te veo animado.

Si no estás animado cocinando aquí, ¿dónde nos animamos?

¿Qué somos? ¿Qué somos?

Caballos de carrera, puras sangres. Puras sangres.

Me pregunta "qué somos" y no sé qué hay que decir.

No poni. No poni. No poni. Caballo de carrera.

Pura sangre. "Crazy horses".

Venga. Gracias, chef. -Bien, bien. Actitud fantástica.

Eh, Corbacho. "Never pony". ¡Vamos! ¡Vamos, Rocas!

¡Venga, "Rocas brothers". ¡Vamos!

De los "Pepitos brothers" a los "Rocas brothers".

"Pepitos brothers" dice.

Venga. Vamos al puré de manzana.

Patri, ¿cómo lo llevas, cariño?

¡Ay! Ahora mismo, justo me acabo de meter

un trozo de cigala en el ojo. -¿Te atacan unas cigalas?

Me acaba de atacar. Mejor, José. Estoy mejor.

¿Qué tal el postre? -Voy a hacer una deconstrucción

de un postre de Jordi Roca.

Voy a coger sus ingredientes y sus movidillas,

pero lo voy a hacer a mi manera.

-Me parece bien. -Porque a la suya

me parece poco menos que imposible.

Pues no te digo yo las esferas.

¡Silvia! ¿Cómo vamos? ¿Cómo van las ostras?

Las ostras. Si te cuento la pelea que he tenido

con las ostras. -Venga. ¡Venga, chicos!

Venga, Patri. Ya tienes el aire.

Mezclas la lecitina con la mantequilla.

Tengo las cigalas. Tengo el aceite de vainilla.

Tengo el otro aceite infusionando.

Lo tengo ya todo. Esto ya está.

Vale. Puré de olivas para pintar el plato. Venga.

Silvia, en cinco minutos, salen las ostras.

Así que vamos emplatando ya. Ya.

Ya sí puedes emplatar. ¿O.K.?

Venga. Tengo a los camareros ya preparados.

Venga. ¿Lo vas a tener?

Voy a intentarlo, Pepe. Venga.

Silvia, si tu plato sale en cinco minutos,

eso significa que... ¡Patricia!

Sí. ¿Qué? En 20 minutos, sale la cigala.

¿Oído? Oído.

Vale. ¡José! En 35 minutos, sale la caballa.

¿Oído? ¡Oído!

Venga. Van a empezar a salir los platos.

Venga. Organización todo el mundo, ¿vale?

¡Venga, vamos, vamos! Vamos.

Mis queridos hermanos Roca, familiares,

muchísimas gracias por tratarnos siempre con tanto cariño.

Para nosotros, la verdad es que es un lujo

poder celebrar la Final de "MasterChef"

en un templo de la gastronomía como es El Celler de Can Roca.

Así que gracias también por ayudarnos a poner

el broche de oro a esta temporada.

Ahora yo solo espero que nuestros tres finalistas

sean capaces de templar los nervios

y sepan reproducir vuestro menú con maestría.

Luego me contáis a ver qué tal.

Buen provecho. Gracias.

Vale. Ahí vamos. -¡Venga, chicas!

¿Cómo estamos? ¡Patricia, Silvia, no os oigo!

-¡Vamos! ¿Cómo estamos? -¡Estamos en El Celler de Can Roca.

¡Tenemos que estar a la altura!

¡Somos los finalistas! ¡Vamos!

¡Vamos, por Dios! ¡Viva la cocina!

¡Con mucho sabor! ¡Viva!

No sé para qué me ponen vino, si, al final, me lo bebo.

José, ¿te lo estás bebiendo?

Una.

Dos. Vamos, Silvia. ¿Cómo vamos?

Tres. Pues mira, estoy emplatando.

Bueno, esto tiene buena pinta.

Pero como no cojas un poquito de ritmo,

los camareros se me duermen. Venga.

Venga. Hay que estar tranquila, pero con un poco de nervio.

Que no me tiemble el pulso. No te tiembla. Fenomenal.

En un minuto, mando a los camareros a que se lo lleven.

Vuela. Puré de manzana. Vamos allá.

Vale. Venga. Ahí.

Voy a montar el aire.

Esto tiene pinta de empezar a montar.

Voy a marcar las gambas ya.

Perfecto. ¿Qué tal, Silvia?

Aquí emplatando. Ya está. Esto ya va a salir.

Silvia. Sí. Ya estoy.

Ya tiene que salir tu plato. Venga. O.K.

Camareros, ¿estamos preparados?

Este que tiene trufa, ¿puede salir?

Sí. Rapidez. Empieza por allí

porque van a coger siempre por delante. Eso.

Este también puede salir. Ya lo tenemos.

Venga, Patricia, que es el siguiente plato en salir.

Organización. No lo olvides. ¡Oído!

Salen los platos de ostras. Perfecto.

Venga, vamos. Falta este.

Silvia, pensando en el pichón ya. Ya estoy, ya estoy, ya estoy.

Empezamos de la mejor forma posible,

con una ostra al albariño.

La receta sé que es perfecta. Ahora solo falta saber

cómo lo ha ejecutado Silvia. Buen provecho.

Qué bonito, ¿no?

Tiene buena pinta. -Sí, sí.

Está riquísimo.

-Está muy bien. -Sí. Se nota el hinojo,

manzana, trufa. Todo, todo. Muy bien hecho.

Bueno, primer plato encima de la mesa.

Joan, Ana, ¿qué tal? Así, una pincelada.

¿Bien? ¿Mal? Impecable.

¡Huy! Qué alegría. En serio.

Y mira que hay elaboraciones

y que hay dificultades. Pero resulta muy bien.

A ver qué me dice Ana. Superrico. Y el emplatado perfecto.

Muy bonito. Bueno, Ana, tú también eres

una parte muy importante de este restaurante.

Y, además, la mujer de Joan. Sí, además.

¿Cómo es trabajar con tu marido? Bien. Se trabaja bien.

¿Seguro? Sí. Seguro, seguro.

Tú tápate los oídos por lo que pueda pasar.

Vale, venga. La montamos una por una.

Y la dejamos montadita aquí todo junto.

¿Qué tal, Patri? -Bien. ¿Cómo vas tú, José?

Bueno, ahí estamos. Creo que la caballa no va mal.

Falta la salsita esa. Estoy pensando en el vino blanco.

¡Adiós! ¡A tomar por culo!

Ya decía yo que olía a quemado.

José, se te ha quemado un poquito, ¿no?

Se me ha quemado un poquito, sí. Un muchito.

Voy a decirle a Samantha que venga. ¡Samantha!

¿Qué ha pasado? Se me ha quemado ahí el cacito.

Pero lo puedo recuperar, porque tengo fumet de pescado.

Tendrás que volver a empezar. Sí. Lo hago aquí.

Di que sí. Te caes. Te levantas. Le meto el fumet.

Y mientras voy preparando las caballitas, lo tengo.

Vigila, José, que está muy optimista,

cosa que valoro a positivo. Me parece bien que estés contento,

pero no me metas la pata. ¿Tú qué haces en mi cocina?

Vete a ver a Patricia y déjame a mí con José.

Olía a chamusquina. Bueno, sí.

Pasa, pasa. Vete, vete.

No sé ni cómo ha salido el primero.

Estoy sacando toda la rabia de los problemas

que he tenido con las malditas ostras.

Vamos.

O.K. Este aceite ya no lo necesito.

Bueno, bueno. ¿Esa cigala cómo va? Bien.

Ya veo un aire de mantequilla tostada que parece aire.

¿Tengo la salsa? ¿Tengo el aire? Te falta la cigala.

Descascarillamos, atemperamos un poco

mientras expones los platos. Al lío. Venga.

Bueno, Silvia, ha salido la ostra. Sí.

Estoy muy preocupado. ¿Por qué?

He visto a Patricia muy nerviosa. Ya.

Es que hoy estamos muy nerviosos.

Encima, Corbacho intenta animar, pero no es capaz.

¿Sabes lo que te digo? Que creo que necesitamos

un influyo de energía de final.

Venga. Yo estoy muy relajada.

Como estás más relajada, para Patricia,

para levantar un poco el ánimo.

Está a punto de salir su plato y quiero caña.

Tengo el aire. -¡Patri!

-¡Sí! -¡Venga, que no decaiga!

¡Mucho ánimo! ¡Vamos a por el siguiente plato!

¡Gracias, Silvia! Yo voy a emplatar.

¡Chicos, arriba! ¡No estamos solos!

¡Venga! ¡Vamos!

Venga, Patri. Va, que no queda nada.

Voy a tener todos los moldes para poner la salsa encima.

Venga. Vamos a rellenar los agujeritos.

Ahora, los hígados.

Para elaborar el pichón,

Silvia tiene que rehogar los hígados con mantequilla

por ambos lados durante cinco minutos.

Cuando esto esté, hay que meterlos en un vaso y triturarlos.

Venga, Patri. Va.

Oye, les hemos dado una pequeña paliza a las cigalas.

Es que les faltaba un poquito de cocción

y no me quería pasar.

Es un producto increíble. Oye, emplatemos.

No te quemes, no te quemes. Venga, al lío.

Salsita de base. Venga, venga, vámonos.

Tengo a los camareros aquí muy ilusionados.

Venga, Patricia. Ahora hay que rematar

porque se me enfría esto. Venga, cigala al plato.

Una cigala tres estrellas. Ahora mismo, le hemos quitado una.

Venga. Vámonos. No tengo más tiempo, Patri.

Tiene que ser muy rápido,

porque perdemos temperatura por segundos.

Ahí. Niquelado. Venga. Venga, vámonos.

Se me enfría, Patri. Se me enfría.

Me quedan 20 segundos para terminar este plato, Patri.

O.K. Y lo saco como lo tengas.

No, no, no. No te quiero presionar.

No, no. Estoy. Vamos a airear bien ese cigalita.

Ahí. Repártelo con garbo.

Ahí está bien. Camareros, adelante.

Adelante, por favor.

Venga. Venga, venga. Caña, caña. Vámonos.

Que te queda cero coma. Va. Venga, venga.

Vámonos. Os lo podéis llevar.

Gracias. Terminamos. Rematamos.

Patri, sé que estás cansada. Sé que hay mucho jaleo.

Al postre, ¿vale? Dale caña. Ajá.

Continuamos con más marisco. En esta ocasión,

se trata de una cigala con infusión de artemisa.

La ha elaborado Patricia y espero que sea de vuestro agrado.

La salsa está buena.

La cocción de la cigala está perfecta.

Buenas. ¿Qué tal va la cosa por aquí?

Muchísimas gracias a los dos.

Sobre todo, a ti, Jordi, que sé que tienes una afonía brutal.

Cuéntame. Segundo plato encima de la mesa. ¿Qué tal?

¿El punto amargo es el que tiene que tener? ¿O se han pasado?

¿A ti qué te ha parecido, Alejandra?

Muy bien. La cocción estaba perfecta.

La salsa estaba muy rica. Se pasó con el amargor,

pero aparte de eso, estuvo muy bien.

Ahora viene el momento chungo de poner los lomos ahí.

Bueno, ni tan mal.

Una vez dorados los hígados para el parfait,

hay que triturarlos junto con la nata y el caldo de pollo.

Ya está esto. (PATRI) Voy a hacer la espuma.

Tengo el azúcar, el agua de azahar con xantana y gelatina.

Patricia debe triturar bien todos los ingredientes

para obtener una mezcla homogénea.

Que después colocará en un sifón

y reservará en la nevera a tres grados.

Va, va, va.

Venga, Patricia. Ahora, esto lo cierro.

Y a enfriar.

A ver, Corbacho. ¿Cómo vas? Pongo esta plata

y ya pueden salir los ocho platos.

Emplátalo perfecto. Vale.

No solo se juega tu prestigio, sino el mío.

Totalmente. Y, sobre todo,

se juega un puesto en la Final.

Eso es verdad. Ya pueden salir los platos.

Sí. Venga. No me los mováis mucho, eh.

Ya está. ¡Va, chavales! Ocho caballas.

No te quiero ver parado. Te quiero ver recoger

y empezar con el postre.

Recógeme todo el pescado. Sácame todo lo que te falta

por hacer y ponte a trabajar

como un loco. ¡Rápido! ¡Sí, chef!

Llega el turno ahora del pescado y viene firmado por José.

Se trata de una exquisita caballa con encurtidos. Buen provecho.

La mía no ha pasado muy bien,

porque encontré piel chiclosa. -¿Sí?

La piel, que le faltaba llama.

Puede ser.

El curado está bien.

Bueno, ¿cómo va la cosa por aquí? Josep y Martí.

Padre e hijo. ¿Qué tal?

¿Cómo estaba esa caballa? Estupenda.

Una sorpresa. Fantástica. Qué bien.

Martí, ¿a ti qué te gusta más? ¿El vino o, como tus tíos,

irte más a lo dulce o a lo salado? ¿Cuál es tu rama?

Bueno, yo voy haciendo como mis bolos

en banquetes y en verano me pongo a trabajar

en producción, pero vamos viendo. -No le pongamos presión al niño.

Yo he dicho que sin presión.

De momento, voy aprendiendo y ya veremos.

Vamos allá. Ahora, una cucharadita en cada plato.

Silvia, esta es la mousse, ¿no? Déjame que la pruebe.

¿Lo has pasado por un colador cuando lo has triturado?

No. Se nota la textura terrosa

y harinosa. O lo repites y sale perfecto...

Vale. Cuando lo tengas triturado,

con un colador fino. Y ahí se te quedarán

todas las impurezas y me darás

una crema de pichón muy sutil. Ya puedes correr,

porque tienes diez minutos. Vamos allá.

Para hacer los shots, Patricia tiene que utilizar

nitrógeno líquido y dejar caer la elaboración gota a gota

para formar las bolitas.

Va, que te da tiempo a hacer las esferas.

Te van a salir y te dará tiempo.

Bueno, ya han salido tres platos, uno de cada aspirante.

Silvia ha sacado muy bien la ostra.

Patricia está muy nerviosa. La cigala de sabor salió bien,

pero le dio maltrato a la cigala.

El plato está bien. Me preocupa más el postre.

Estaba tan bloqueada, que le he dicho:

No te preocupes por la bola. Haz la mise en place.

Y lo último, las bolas. Pero tiene que hacerlas.

Vamos, Patri. Que aún te da tiempo.

Si ahora me sale una, ya lo tengo.

-Vamos con tus bolas. -Venga, Patri. Esta te sale.

Vamos con tus bolitas. Venga.

Vale. Gelatinas aquí. Calentamos la guayaba.

(PATRI) Va, Patri. Ha entregado ya el primero.

Solo te falta este. Estírala bien.

Estírala bien. ¡Ay! ¡Cómo quemas, gamberra!

(JOSÉ) Ánimo. Va, que sale.

Vale. Esto lo voy a meter en el congelador.

Y vamos con el helado.

Bueno, Silvia, ¿qué pasa aquí? Lo he vuelto a hacer. Pruébalo.

Qué rápida eres. Me has dicho:

"Vuela como un pichón". Y los pichones, al ser ligeros...

Esto es otra cosa. Ahora sí tiene buena textura.

En menos de cinco minutos, sale. Vamos a ello.

Vamos allá. Venga. A emplatar.

¡Uf! Dios mío, qué locura.

Estamos aquí haciendo helado en casa de los Roca.

Venga, Patri. Va. ¡Ay! ¡Ay! ¡Va!

¡Ay!

¡Oh! Va. Otra vez, otra vez. Otra vez.

Si algo tenía claro, es que no me vendría abajo.

Sabía que me enfrentaba a la prueba más difícil

de mi paso por "MasterChef".

Este postre tengo que sacarlo como sea.

Va, va, va. Venga.

Puedes hacerlo, puedes hacerlo.

Salimos de las ostras y nos metimos en las pechugas de pichón.

¡Venga! ¿Cómo estamos? ¡Patricia, Silvia, no os oigo!

¡Vamos, vamos! ¡Que no decaiga, chicos! ¡Arriba!

Venga, Patri. Va.

Esto es una locura. Venga, Patri. Va.

Hínchate, hínchate, hínchate. -¿Has hecho alguna?

-No. Las esferas no me salen. -¡Va! ¡Ánimo!

Voy a probar con otro. Es que esto...

¡Ay!

¿Cuántas tenemos hechas? Me acabo de pegar un quemazo.

Un quemazo bueno. ¿Tenemos alguna hecha?

No. Puedo emplatar todo lo que tengo

y hacer un postre alternativo. Las esferas no me salen.

Hazlo, Patri. Inténtalo, ¿vale?

Es que, Jordi, lo estoy intentando. O sea, no paro.

Hago una, otra, otra, pero... No desistas. No te rindas.

No, no me rindo. No me estoy rindiendo.

Te veo un poco derrotista.

Deja de hablarme ya, por favor.

Hombre... No, no, no. Vete.

"Por fa". ¿Por qué?

Si no, no voy a poder trabajar. ¿Te estás riendo?

No. No me estoy riendo. Estoy llorando. O sea, es que...

Venga. Puedes.

¿Vale? Sácalo, ¿vale?

Y no te precipites, porque te estoy viendo derrotada.

Esa es la palabra. No. No estoy derrotada.

Y tú eres competitiva. Soy sensible y de lágrima fácil.

Tu padre el otro día me dijo: "Mi niña gana siempre".

¿Y va a ser hoy que palmemos

por unas bolitas de caramelo? No.

¿A que no? ¿Lo haces por mí, por ti, por tu padre

que te tiene que ver hacerlas,

y no te vas a vencer? O.K.

Por tu niña, que te va a ver ahí. "Mamá no pierde nunca.

Mamá no pierde nunca". ¿Vale?

Pues por tu peque. Por quien tú quieras,

pero dame bolitas, ¿vale? Venga.

Venga. ¡Vamos, Patri!

Va, Patricia.

Va.

Disculpad que os interrumpa, pero, Jordi, me cuentan

que Patricia está teniendo bastantes problemas

con el postre, con ese cromatismo.

¿Te importa pasar por cocinas y echarle una manita?

Pues venga, allí te esperan. Disculpad, eh.

¡Joder, me he vuelto a quemar! ¡Ay!

Te traigo a Jordi. Jordi, te pido una cosa.

Ni mu le digas a esta mujer. ¿Vale? Ni mu, ni mu.

Sería que una ventaja que no... Tengo ya aquí uno.

Vale. ¡Eh! A observar, a observar. Vale.

Déjale al maestro. Obsérvale. Céntrate y observa.

Hace una bolita. Mira el tamaño que tiene.

Luego la satina y la deja redondita y perfecta.

Mira cómo la tira al tubito.

Es importante para que luego no se escape el aire.

Hace el agujerito como un sombrero de champiñoncito,

como una medusita.

Mira el tamaño que tiene. Quédate con los pequeños detalles.

Como si fuese cristal. Ajá.

Creo que no es la primera que hace. Tengo esa sensación.

Qué maravilla verte. (PATRI) Él lo hacía fácil,

pero he visto la complejidad de la esfera.

Cómo había que trabajar el caramelo.

Si lo cogías demasiado caliente, no.

Si ya estaba frío, tampoco se hinchaba.

Tenía muchísima dificultad. Ha habido un punto

que... ¡Uf! He dicho: Es que no me van a salir.

Qué maravilla. Quiero ocho maravillas como esta.

Me llevo al maestro. Dale gracias a Jordi.

(Aplausos)

Gracias. Dame gracias a mí,

que te he traído a Jordi. Gracias.

Patri, masterclass de Jordi Roca. -¿Has visto qué maravilla?

Flipa. Eso es de vidrios de Murano. Venga, tía, hazlo.

Que haces ocho bolas y te plantas en el Duelo Final. Va, Patricia.

Vale. Las cebollas.

Una, dos.

Tres.

Me encanta. Me pondría la boca ahí.

Estoy pensando que esto lo voy a meter en la nevera,

porque si no, va a estar "aguachirri".

Silvia, ¿cómo lo llevas?

-Bien. Emplatando el pichón. -Venga, cariño.

Nuestro último exterior, en Can Roca.

Los vamos a echar de menos, eh.

Venga, vamos. Ya está. Recta final.

La flor me falta. Silvia, ¿qué te queda?

Nada. Ya está. Estoy colocando las flores.

Mira lo que te queda. Polvito de enebro.

¡Ay, es verdad! Un poco encima del pichón.

Vale. Venga, vamos a ello.

Vamos allá. Perfecto. ¿Qué más le queda?

Ya está. El polvito. ¿Todos los demás están?

Vamos, vamos. Ya pueden ir saliendo.

El pichón te ha quedado muy rico.

Ya está. Adelante. Está muy bueno.

Me haces sufrir. Hasta el último segundo

me tienes en vilo, hija. Relájate, que te lo has ganado.

Joder, qué sufrimiento.

Me alegro.

Llega el turno ahora de la carne.

Y lo hace de la mano de Silvia.

Me consta que se ha esmerado muchísimo

para clavar la receta del hígado de pichón con cebolla.

Espero que os guste.

Hola, chicos. ¿Qué tal va la cosa por aquí?

Nacho y Choi. Jefes de partida del mejor restaurante del mundo.

Así, para empezar, no está mal, ¿no?

No. Casi nada. Bueno, contadme.

¿Qué tal estaba ese hígado de pichón?

Bueno, era plato de mi partida. Entonces...

Entonces, tú te lo conoces perfectamente.

Sí. Por eso. De sabor no está mal,

pero no es cosa exactamente que hacemos aquí.

Era un poco cambiado. Por ejemplo, la sopa de cebolla

tiene que pochar muy bien, caramelizar muy bien de cebolla.

Y hacer una salsa oscura. Pero yo creo que ha hecho

cebolla pochada y puré. Pero está muy rica.

Sí. El pichón está muy bien cocido. El parfait estaba muy rico.

Ahora que los jefes no se enteran, ¿cómo es trabajar con los Roca?

(Risas)

Tapaos los oídos. Ellos no se enteran.

Están a lo suyo.

No. Es un restaurante familiar y nos sentimos parte de la familia.

Supongo que es una escuela, no solo de cocina, sino de vida,

trabajar con ellos. El Celler no es solo lo que se ve

de puertas para afuera, sino que se siente

de puertas para adentro. Eso es lo más importante de todo.

Y no solo ellos lo consiguen, sino que lo consiguen

con gente como vosotros.

Enhorabuena. Gracias.

Va, Patricia. Esa va a salir. Ya verás.

Aguanta para que se enfríe y se ponga un poco dura

antes de seguir hinchando. Pero esa va bien.

Es va guay. Poco a poco.

Aguántala, que se vaya enfriando y le vuelves a dar.

Es que se ha endurecido esto.

La voy a sacar así.

Bueno, una bolita, ¿no? -¡Venga, tía, va!

Cosas peores has hecho, que te he visto hacer

maravillas con la cabeza de un cerdo.

Voy a intentarlo. Voy a intentarlo.

Ahora, esto aquí.

Bueno, ¿cuántas tenemos?

Pues tenemos una... un poco churra.

Eso es un embrión de bola.

(JOSÉ) Te ha salido un riñón, Patri.

En diez minutos, tenemos que sacar el postre.

Vale. Te dejo seguir intentándolo.

Voy a hablar con mis compañeros. O.K.

Gracias, Jordi. Venga, Patricia, va.

Te ha salido una. Te puede salir otra. Venga.

Estoy muy preocupado con Patricia.

Le falta esa bolita, que está luchando por sacarla.

No tiene nada. No hay manera.

¿Qué te parece si sacamos primero el postre mío

y dejamos a Patricia más tiempo? Bueno.

Vamos a darle el máximo de opciones.

Claro. Si lo saca bien... Hay un plan B,

que monte con el resto de ingredientes un postre.

Yo, el plan B, para que luche, no se lo digo. Le digo solo el A.

Y si no le sale... El B. Monta lo que tenga.

Dale, dale, dale, dale. Un poquito, un poquito.

Venga, venga. Si sale esa bolita, maravilloso.

Más, más. No quiero que se rompa.

Tampoco quiero que se rompa. No quiero que se enfríe.

Muévela. ¡Tiqui, tiqui! ¡Vamos, Patri!

Oye, al final, va a salir.

Vale. ¡Ahí! No tentemos a la suerte.

Aquí tenemos un proyecto de bola que ya pinta bien.

Hacemos una cosa. Me gustaría darte

el máximo de oportunidades de que saques el postre.

Vale. ¿Qué haremos? Haremos que saque

primero José su postre. Si ese poco tiempo

que te doy extra, lo aprovechas y lo das todo,

me puedo inventar un plan B.

Si no lo das todo, no hay plan B.

O.K. Lo daré todo. ¿Sí? Al lío. Venga.

¡Ay! Gracias.

Bueno, José. Dime.

¿Tienes todo listo? Está todo preparado.

Ponte a emplatar. Rápido.

Cuéntame cómo llevas las cosas. Ese es el dulce de leche.

Sí. Esto es una cucharada de dulce de leche

que va en el fondo del plato. Vale.

Van tres puntos de guayaba y tres puntos de yogur.

Has estado parado sin hacer nada y tendrías que tener

una mise en place del material a emplatar.

Me he despistado. Vamos. Así. Ya está.

Los comensales esperan tu plato.

Perfecto. Tenía que haber salido ya.

Se podía haber hecho antes.

Le ponemos los tres puntitos de guayaba.

Cuando metes con la manga pastelera, ¡tuc! y subes.

No me hagas movimientos bruscos. Si no, derramo.

La manga pastelera es, ¡tuc, tuc! Y levantas.

Si te vas para un lado, gotea y mancha. Bien.

Vale. Ahora quemo aquí.

Va, Patricia. Venga, va.

Bueno, más o menos. Venga, Patri, vamos a por otro.

El helado.

¿Has probado todas las elaboraciones?

Sí. ¿Te han gustado todas?

Eh... Sobre todo, el dulce de leche.

Vete poniendo. Habla y trabaja a la vez.

Tapamos la canelé desecha y mal montada.

¡Me he quemado!

¡Ay! ¡Me he quemado!

Una teja de helado.

Cubrimos con algodón. Tapando ya los últimos platos.

Le tiro ese azúcar que hay ahí. Tapa, tapa.

Tú crees que este emplatado es igual que el de Jordi Roca, ¿no?

Bueno, igual igual, no lo va a ser.

Tiene tu toque, ¿no? Un punto de...

El toque de Corbachef. Es un poco Corbachef revisitado.

Ya puede salir, antes de que se derritan los helados.

Es láctico de Corbacho. Lacticorbacho.

Lacticorbachef. Muchas gracias.

Felicidades porque has sacado el postre.

Ha salido tu último plato. Ya sabes.

Ahora, a limpiar cocinas. Sí, chef.

Tengo una paz interior y una felicidad tan grande,

que, al final, es igual cuál sea el veredicto.

Yo ya estoy satisfecho.

Comensales, sabéis que ahora llegaría el turno de serviros

el cromatismo naranja. A pesar de que Jordi ha entrado

en cocinas, parece que Patricia

sigue teniendo problemillas con el postre.

Así que, para no haceros esperar,

hemos decidido adelantar el postre que ha preparado José.

Es el láctico y espero que os guste.

Está bueno, eh.

-Está superrico. -En serio, eh.

Bueno, ¿qué tal? ¿Cómo va la cosa?

Muy bien. Veo que te lo has tomado entero.

Estaba muy rico. Este plato me han dicho

que no solo entra por los ojos y por la boca,

sino por el oído por esto. Claro.

(Tintineo) Tiene un diseño que,

sin darte cuenta, generas un sonido

que recuerda al cencerro de un rebaño de ovejas.

Bueno, ahora un rebaño entero. Uno entero de ovejas.

Qué maravilla, cómo le dais al coco los Roca, la verdad.

Bueno, y me contabas que estaba genial.

Está muy bien, es la textura del helado lo único que...

Pero por lo demás. No sabes la alegría

que me das, de verdad.

Muchísimas gracias. Salud.

Patricia, vamos al plan B.

¿Te parece?

Toma todo de aquí encima y a ver cómo lo emplatamos, ¿vale?

Venga, te echo una mano muy rápido. Tengo las manos quemadas.

Normal, oye, emplatemos esto rápido y nos ponemos

agua, hielo y lo que haga falta, ¿vale?

Venga, empezamos, vámonos.

Confitura mandarina, yo metería tres puntitos

que te queden uno más grande, otro más chiquitito.

¿Dónde meterías los shots para que no se pierdan?

Para que se vean, ¿no? Pues en una parte.

Tiquiti, tiquiti.

Venga.

La espuma.

Una pequeña cantidad, tiquiti. Vale.

Zanahoria.

Ta, ta, ta.

Y una quenelle hecha con estilo.

Vale.

Encima de la espuma. Son todos los componentes,

te dejaré coger una bola

de Jordi para intentar hacer una rápida.

Vale. Móntame ese postre, venga.

Gracias, Jordi. -Vamos, Patri.

-No me sentí frustrada, para nada, creo que no demostré eso

sino lo contrario, me caía, me caía

y me volvía a levantar y me volvía a levantar.

Venga, Patri, camareros, preparados para los cuatro primeros.

Por favor, ¿se puede llevar este? Ahí, venga, cuatro más,

tres más y remátame uno con tu bola, venga.

Pongamos la bola bonita, ¿te parece?

Vale. Esto lo tenemos superado.

Venga, venga, nos queda nada, cero.

Ahí, ponte la zanahoria un poco al lado y cataclec.

Venga.

La quenelle, rápida, no lo dudes con la quenelle

que si no se te fundirá el helado.

A coronarnos, esa bolita, venga, rellénalo con shots,

espuma, si quieres, métele algún pétalo naranja

por encima y que caiga, ahí, sin más.

Venga, mucho cariño que no se rompa,

sería un desastre. Aguántala ahí.

Giras con mucho cuidado al plato.

Coronamos con esa quenelle al lado.

Tacata.

Gracias.

Gracias.

Has luchado como una campeona, felicidades.

Estoy muy orgulloso de ti.

Patri, muy bien, impresionante.

Madre mía.

No sé qué va a pasar, ojalá me ponga la chaquetilla,

me hace mucha ilusión enfrentarme en el duelo final

que creo que lo merezco,

creo que trabajé muchísimo. Qué mal lo he pasado.

Sería una recompensa enorme, pero estoy fascinada

de estar aquí ahora, si me dan la chaquetilla

lloraré como una niña pequeña.

Comensales, después de la espera ha llegado, por fin, el momento

de servir el cromatismo naranja.

A pesar de las dificultades, Patricia nunca se ha rendido.

Así que espero de verdad que lo haya conseguido.

Está muy buena, faltan cosas.

Pero los sabores son muy buenos. -Son muy buenos.

-Está bueno.

-Es un buen postre, sin la bola es un buen postre.

No hace falta la bola, está muy bueno.

Bueno, pues por fin llegó

el cromatismo naranja, ¿lo ha conseguido?

Vale, que si no sale, tampoco pasa nada.

La verdad es que todo lo que había en el plato

estaba bien, los shots, el helado estaba muy bien

la crema también, la espuma... Vale, eso me deja

bastante tranquila. Y me he quedado con ganas de probar

ese postre, me meteré en cocinas a ver si te has dejado alguno.

Gracias.

Amigos, antes de despedirnos,

me gustaría pediros un último favor,

que demos un fuerte aplauso a nuestros aspirantes.

Os aseguro que el esfuerzo

que hicieron en cocinas fue titánico.

Así que vamos a recibir a Silvia, José y Patricia.

(Aplausos) Nuestros tres valientes finalistas.

Oh, por favor.

Hola.

Perdonad, sobre todo, el aspecto que parece

que nos hayamos peleado con alguien.

En este local no se cocina así.

Bueno, queridos hermanos, no sé

si alguno tiene algo que decirle a nuestros aspirantes, Josep.

Felicitarles, hemos quedado muy sorprendidos.

Sabíamos que habíamos hecho una propuesta cercana al imposible

y habéis encontrado soluciones. Los platos eran buenos,

tiene muchísimo mérito lo que habéis hecho

y nada que si queréis, por aquí podéis volver.

-Para comer.

(RÍEN) Para comer.

-Perdona, un momento, analicemos este momento,

los Roca nos dicen que los hemos hecho bien.

(GRITAN DE ALEGRÍA)

Cuidado ahí, eh.

En ese momento estaba llorando

por dentro y ese momento para mí fue como: "Pero qué guay".

Aspirantes, creo que no os dio tiempo todavía a asimilar

lo que acabáis de vivir. Ha sido heroico.

Defender un menú tres estrellas Michelin

cuando no se es profesional

de la cocina, es digno de admiración.

Y más sabiendo que los propios chefs

que lo diseñaron, son los comensales.

Es muy fuerte. Estoy emocionada

por lo bien que lo habéis hecho, de verdad, enhorabuena.

(TODOS) Muchas gracias.

Aspirantes, en nombre de los tres jueces,

os digo: "Bravo". Gracias.

Yo voy a llorar. Habéis trabajado

de forma impecable, os habéis movido en cocinas

con seguridad, peleasteis cada uno de los platos

y habéis sacado adelante unas recetas que a muchos

cocineros profesionales nos costaría elaborar.

Os habéis ganado toda nuestra admiración.

Gracias, Pepe. Felicidades a los tres.

(Aplausos)

Jo, qué follón.

Silvia, ¿estás bien?

Estoy feliz, estoy emocionada, estoy todo.

-Estamos contentos.

-Estar aquí lo es todo ahora mismo y esto se acaba,

veo el final y me emocionan mucho sus palabras.

A pesar de lo orgulloso que estamos de vosotros,

reconozco que me voy con una espinita clavada.

Patricia, me da mucha pena que el cromatismo naranja

no saliera perfecto y si siento rabia,

no quiero ni pensar cómo estarás tú.

Pues imagínate.

Había que hacerlas perfectas y...

Y no ha podido ser, me he dejado la piel, literalmente.

-Era muy difícil, Patri. -Pero no has decaído.

-No has bajado los brazos.

-Aguantaste el tipo como una campeona.

Bueno, Patricia, tu actitud ha sido intachable.

Cuando uno se enfrenta a un reto tan complicado,

lo normal es empezar con ilusión y a partir de ahí, desinflarte.

Pero tú no te has dejado llevar por la frustración,

has seguido, una y otra vez, incansable intentándolo

hasta el final y conseguiste hacer una medio bola.

(SONRÍEN)

Sí. Precisamente, por esa capacidad

de luchar, estoy muy orgulloso de ti.

Gracias, Jordi.

Pero la realidad, es la que es, Patricia, tus compañeros

reprodujeron dos platos de los Roca y tú solo uno.

Patricia, siento decirte que no puedes estar

en el gran duelo final.

Lógico. -Joder.

-Han sido las putas bolas. -Ha estado muy bien

y estoy feliz.

Eso significa, Silvia y José, que el segundo duelista

de "MasterChef Celebrity II" está entre vosotros.

Silvia, quiero que sepas que he disfrutado mucho

viéndote cocinar, los hermanos Roca han dicho

que este primer plato ha sido impecable.

Buf. -Ole.

Jopeta.

Muchas gracias. Con el pichón has estado

a punto de liarla, esa primera mousse

tenía una textura harinosa,

pero lo bueno es que supiste rectificarla

y todo estaba bastante clavado. Eso sí, me dijeron los Roca

que la crema de cebolla

no era, exactamente, la de su receta.

Así que, ahí hay un puntito negativo.

Los Roca también muy finitos ellos, eh.

(RÍEN)

Bien, bien -Bien.

José, tu seguridad hoy en la cocina, me tiene pasmada.

Ni media duda, solo cocinar, disfrutar, enhorabuena

porque es, justamente, lo que nos pedían los Roca

que sus platos transmitieran felicidad.

Muchas gracias. -Qué bien.

Hay que disfrutar.

-Claro que sí. De hecho ta organizaste tan bien

que pudimos adelantar tu postre

para dar más tiempo a Patricia con el cromatismo naranja.

Pero a pesar de tu organización impecable, a la caballa le faltaba

un toque de soplete y eso, lógicamente,

afecta al sabor final.

Además, en el postre has clavado todas las elaboraciones,

¿pero qué te ha pasado con el emplatado?

Ha sido un poco desastre.

Has tenido la suerte de que podías tapar todo

con el algodón de azúcar, pero yo lo he visto.

Tú tienes la vista muy larga, Samantha.

(Risas)

Independientemente, de cuál sea el veredicto final,

me encantó que hoy, por fin, los chefs dijeran

que lo hemos hecho bien.

La decisión ha sido difícil, han sido los pequeños detalles

los que marcaron la diferencia, uno en particular,

el sabor.

Nuestro querido sabor. -Sabor.

Por haber conseguido las elaboraciones más fieles

a los platos que diseñaron los hermanos Roca

el ganador de esta prueba y por tanto, el segundo duelista

de "MasterChef Celebrity II" es...

¡Silvia!

(APLAUDEN Y GRITAN)

Por favor.

Silvia, enhorabuena. No me lo puedo creer.

Silvia, pues te has ganado por méritos propios

esta chaquetilla.

No me lo puedo creer. Vente aquí conmigo

que esta chaquetilla es tuya, corazón.

Ve por la chaquetilla.

-Ay, Dios mío. Vamos a ello, a ver cómo te sienta

de bien y lo guapa que estás. ¿Qué tal?

(GRITAN)

Chaquetilla.

No doy crédito, o sea, no me esperaba vestir

esta chaquetilla, o sea, me voy al duelo final

con Saúl, no me lo puedo creer. Estoy... ¡Ah!

No me lo puedo creer.

¿Qué, de quién te acuerdas ahora? De toda mi familia.

Me acuerdo de mi familia de vez esa luz al final del túnel

e igual le podré dedicar esos 75000 euros a Yamuna

y no me lo creo.

Eso es lo que tienes que visualizar.

Estoy en el sprint final Estás en el sprint final,

lo vas a dar todo estoy segurísima de eso.

Pues ve a celebrarlo con tus compañeros,

tírate como tú sabes, ahí.

(GRITAN DE ALEGRÍA)

Gane quien gane este programa, el premio final irá

para una buena causa, ya sea Saúl o Silvia,

pero la verdad, me alegro mucho por ella y en el fondo también

dices: "Ya está, hasta aquí hemos llegado".

Bueno, José, Patricia, vuestro paso por "MasterChef"

termina aquí, pero no os iréis con las manos vacías

porque para que nos recordéis con cariño, por supuesto,

os llevaréis una cesta con los productos gourmet

más exquisitos que regala

nuestro patrocinador,

el supermercado de "El Corte Inglés".

Además, para que sigáis disfrutando de la cocina, nuestro patrocinador

Bosch, os regala el robot de cocina Autocook.

Además tenéis acceso ilimitado durante seis meses

a la escuela online de "MasterChef" y, por supuesto, cómo no,

el juego de mesa de "MasterChef".

¡Bien! Y espero...

¡Por fin! Espero que, además de todos

esos regalos que son materiales,

sepáis que os lleváis todo nuestro cariño, chicos.

Habéis sido unos concursantes impecables, gracias.

Muchas gracias a vosotros

y gracias a todo el equipo por dejarnos jugar.

Se acaba "MasterChef" y te das cuenta de la cosas

que vas a echar de menos. Yo lo echaré de menos todo.

Se me cayó el cuchillo y se me clavó en el pie,

me está saliendo sangre de aquí, pero sin un pie puedo.

Lo mejor siempre para mí de los viajes es el viaje en sí.

Y este viaje ha sido un viaje

maravilloso que me llevo para mucho tiempo.

Ha sido una experiencia maravillosa,

gracias a estos tres maravillosos cracks

que nos han avivado la pasión por la cocina que traíamos.

ti, Eva, por tu sonrisa y tus caricias

y nos hemos sentido como en casa

desde el primer día, muchas gracias.

-Me llevo, probablemente, la aventura más intensa de mi vida.

(EDU CANTA)

Y ahora veo la cocina de otra manera, es crear,

contar historias a través de platos y eso lo he aprendido

de "MasterChef", o sea, me llevo algo muy, muy bonito.

Venga, vamos a centrarnos todos porque tenemos un duelo

muy importante por delante.

Silvia, Saúl nos espera en la cocina.

Venga. ¿Vamos a por ello?

Vamos, me siento tan poderosa que si pudiera haría llover.

(RÍEN) Nos vemos

en el gran duelo final de "MasterChef Celebrity II".

Vuelven los Campamentos "MasterChef".

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos "MasterChef".

(TODOS) ¡Ven al Campamento "MasterChef"!

Tenemos todo preparado para vivir el momento más esperado

el que enfrentará, por última vez, a Saúl y Silvia.

Les conocimos con un chupete haciendo papillas

y han terminado fascinados con la cocina de vanguardia.

Bienvenidos al gran duelo final de la segunda edición

de "MasterChef Celebrity".

Bueno, jueces, llegó el momentazo de esta temporada,

¿qué esperáis de este gran duelo final?

Yo espero un duelo como las películas,

quiero que se miren a los ojos y respeten al rival,

pero que luchen con todas sus ganas

por ese premios que ambos se merecen.

Son personalidades, completamente, distintas,

pero durante estas semanas comprobamos que cuando

se ponen el delantal y se enfrentan a la cocinas,

se parecen bastante.

Son competitivos, orgullosos y, a la vez, muy humildes.

Bueno, Pepe, ¿y tú, qué esperas? Pues esas cualidades que dijo

Samantha les trajeron hasta aquí, pero en este duelo

tienen que dar un paso más,

demostrar lo aprendido en este tiempo.

El primer finalista es Saúl Craviotto.

Medallista olímpico y varias veces campeón del mundo

y es, además, policía nacional en Gijón.

Vino a por el oro y para conseguirlo

ha cocinado sin descanso. Buenas noches.

Bienvenido, Saúl. Muchas gracias.

Cuánto nervio acumulado. Sí, hay mucha tensión hoy

aquí acumulada. Me da mucha pena que se acabe

porque ha sido muy intenso

y nos marcará para siempre, pero estamos en la final

y aprovechemos el momento, el presente porque mañana

pasará a ser el recuerdo.

Cuatro medallas olímpicas

y tres veces campeón del mundo en piragua.

¿Sí? Qué calladito te lo tenías.

Vengo de familia de cocineros,

pero no tengo mucha idea de cocinar.

Huy, que se me cae. Ahí se ha caído.

El oro no es fácil, eh. Hay que ganárselo y lucharlo.

-Venga, cariño, ese remo, tiembla, Tokio.

-A tope, eh, rápido, va, va. -Bate como si no hubiera un mañana.

-No puedo más.

Ah... ¡Helado!

La verdad, estoy flipando,

alucinando, estoy superfeliz. Madre mía.

Y, bueno, a seguir peleando,

queda poco y hay que dar el último empujón.

Se intuye una persona que lo da todo.

Si llevas esas mismas cualidades a las olimpiadas,

seguro te traes algo para acá, felicidades,

Saúl, bravo. Es espectacular, felicidades, Saúl.

Y se me olvidó echarle un chorrito de aceite.

¿Qué has hecho, últimamente, amigo Saúl?

Cocinar.

El mejor ha sido, Saúl.

Vamos. Saúl.

Buah, qué pasada. Me quedo con el de Saúl.

(GRITAN)

Madre mía.

Buah.

¿No me queríais ver llorar? Pues lo conseguisteis al final.

A la segunda finalista llegar al duelo final

le ha valido como poco para conseguir unos glúteos

que hasta la mismísima Jennifer López envidiaría.

Una bechamel la sacó del programa, pero no se dio por vencida

y una semana después, volvió en la repesca

con tanta fuerza que ha mercado llegar

hasta el duelo final.

Ella es Silvia Abril.

Yuju.

Hola. Nos ha demostrado

que es trabajadora, luchadora e inagotable y además

aún le sobra energía para hacernos reír.

Ay, madre. Ya me extrañaba a mí

que no hicieses eso. No tropezarse.

-Buenas noches. -Hola, Silvia.

-¿Qué tal? Hola.

¿Cómo estás, Saúl? -Bien.

¿Qué tal, estáis nerviosos? Mucho.

Pues hay que estar tranquilos, chicos, los nervios

que no os tiemblen... enseñadme las manos.

Ay, Pepe, Pepe.

Es que es verte y ponerme a temblar.

Estoy rompiendo el hielo, pero estoy supernerviosa.

Siento que esto se acaba y eso me emociona.

(APLAUDEN Y CANTAN)

Sabor.

Antes muerta que sin puré, ay, que sin puré.

¿Cuántas lleváis? -Todas.

¡Eso es basura!

Ah.

Todas estamos ji, ji, ja, ja,

hasta que empieza a ser un buah, buah.

Eres una cocinera que se te nota que dominas muchas cosas.

Tú tienes mucha regularidad, pero quiero ver esa chispa.

Yo, me parece que era el plato más sencillo de todos

y tenías que haberlo bordado.

Está densa. Había grandes expectativas

pero un plato solo de verduras cocidas y una bechamel mala

no está a la altura de una prueba de eliminación.

El aspirante que no continúa

en las cocinas de "MasterChef" es...

Silvia. Lo que más me joroba

irme por una bechamel.

El aspirante que acaba de ganarse

una segunda oportunidad es...

Silvia. (APLAUDEN)

Me he propuesto enseñarles hoy a los chefs que tengo técnica.

¿Te la llevarías de prácticas

a tu restaurante? Mañana mismo.

Qué bueno. Está muy, muy rico.

Es un plato que demuestra que en ti hay mucha evolución.

El mejor plato de este reto ha sido el de Silvia.

Silvia. Silvia.

Estoy tan contenta, o sea, me pellizco

para ver que es realidad y que no es un sueño.

Estáis muy guapas, muy guapas y vosotros también.

Tú también estás muy guapa, ¿con tu corona de ganadora, quizás?

Bueno, he venido un poco de Elena de Troya.

Guerrera. Guerrera.

Saúl, ¿qué se te pasa ahora mismo por la cabeza?

Vengo bastante tenso y nervioso.

Unos nervios parecidos antes de competir,

esos nervios con el estómago cerrado, pero tengo

ganas de empezar y relajarme.

Y tú dijiste que "MasterChef" había marcado mucho tu vida

y que eras capaz de tatuarte nuestro logo.

Uf, vaya tela. ¿Serás capaz?

Eso se quedó grabado, ¿no? Sí, está grabado.

No se puede hablar en televisión.

Para eso tengo que ganar primero, lo pensaré, lo pensaré.

-¿Qué pone? -Pekín, Londres y Río.

-Pues ponle "Pekím", acabado con M.

-Pues es una idea. -Quedas bien con todos.

Tienes que aprender eso, ay, Saúl, tanto por aprender todavía.

(RÍEN)

Saúl, qué significaría para ti ganar el oro aquí,

en este reto que estás, completamente, fuera de tu terreno.

Superación porque es un terreno que, como dices, es,

completamente, desconocido para mí,

pero para mí es algo increíble, el llegar aquí es un triunfo.

Pase lo que pase, si gana ella, me sentiría como un ganador.

Pero, la verdad que, bueno,

es increíble, vivir esto es una pasada.

Bueno, para mí y para todos los que hacemos este programa,

de verdad, que los dos sois ganadores.

Porque habéis merecido estar aquí esta noche

y el recorrido ha sido muy largo,

pero también muy satisfactorio, supongo, ¿no, Silvia?

Absolutamente, no me esperaba que "MasterChef" era todo

lo que ha sido, lo que ha supuesto.

El aprendizaje, el compartir, la tensión, los llantos, las risas,

es un cóctel molotov, tenéis un programazo

y un equipazo que hace que nuestro paso por aquí

sea una experiencia que no olvidaremos en la vida.

Uf... han sido muchas cosas, han sido muchas cosas bonitas,

muchas cosas duras, el paso por aquí ha sido,

uf, inolvidable.

¿Ha merecido, entonces, la pena que Andreu se lleve

meses comiendo pizza y pasta? Absolutamente.

A mí me ha venido bien alejarme también de casa,

lo tenía endiosado, ahora ya...

(RÍEN)

Yo recomiendo mucho el paso por "MasterChef",

es durísimo, pero vale la pena. Vale la pena si te gustan

los retos y te gusta saltar al vacío sin red

y si tienes ganas de aprender esto vale la pena.

Bueno, Saúl, Silvia, no quiero poneros más nerviosos,

pero os recuerdo lo que está en juego.

El trofeo que os acredita como el ganador de la segunda

edición de "MasterChef Celebrity España".

75000 euros para donar a la ONG que elijáis

con los que ayudaréis a muchísima gente.

Y además, los dos por llegar hasta aquí, ya habéis ganado

un curso de cocina creativa de cuatro días

en Basque Culinary Center, en San Sebastián,

el centro de estudios culinario más prestigioso de España,

Regalazo. -Perfecto.

Gracias. Si gano el trofeo igual lo pongo

con las cuatro medallas olímpicas

porque es de lo más grande que puedo conseguir

y estaría superorgulloso.

Bueno, Saúl, la semana pasada nos contaste que la familia

para ti es todo. Así es.

Que entren ya a las cocinas de "MasterChef" Celia,

Valentina, Mireia y Cristina.

Qué me dices. Mujer, hija y hermanas de Saúl.

Venga. -¿En serio?

Valentina. Ay, qué mona.

Hola, princesa.

Hola, mi amor.

Pero si es como tú.

Princesa.

Qué tal.

Ostras, qué tal.

Jo, qué ilusión. -Es como su padre.

-Es igual, igual. -Qué gracia.

No se quiere soltar, eh.

Podéis bajar delante de cocinas. Vamos.

Ya verás, tendré que cocinar con ella.

-Es un padrazo y Valentina está loca por papá.

-Sí, sí, la verdad que sí.

Bueno, bienvenidos, hola, Valentina.

¿No le quieres decir nada a Pepe? Mira a Pepe.

No me quieres decir nada. Normal.

Está tímida. Bueno, Celia, ¿cómo ves a Saúl

con su chaquetilla, le sienta bien?

Le veo muy guapo, lo veo guapísimo.

¿Le ves en casa cocinando a partir de ahora ya

con la chaquetilla a diario? Ojalá.

(RÍEN)

Como en casa no cocina, pues yo del programa

más allá del tres ya me pareció todo maravilla.

Y ya la final, increíble.

Estoy muy orgullosa de Saúl, mucho,

siempre lo estuve desde que le conocí

y ahora pues más, otro reto más. -Bueno.

Bueno, Silvia, también, por supuesto, sentirás el calor

de los tuyos en este día tan especial.

¿Los vais a quemar? Y bailaremos alrededor.

(RÍEN)

Esto era tu madre, venga.

(RÍEN)

Que pasen ya Ana y Mónica.

Uh. Madre y hermana de Silvia.

Hombre.

Hola, ay, que chuqui, chuqui.

¿Qué haces, mi amor?

-Soy más pequeñita.

(AMBAS) Eh.

Te quiero mucho a ti, a Mari, a Anabel

porque es que las tres... Ay.

Es que somos una piña.

La Sabrina, acordaos de nosotras, vamos a hacer mucho ruido.

¿Dónde se ha dejado al yerno? Ay, calla, no me hables

de yerno que lloro. -Pobrecito.

Llora porque tenía mucha ilusión Andreu por venir, pero, bueno,

los compromisos profesionales fueron los que impidieron estar

esta noche apoyando a Silvia, pero te tiene ahí, eh.

Mira, yo lo llevo aquí, lo llevo aquí, lo llevo colgando.

Mira, este es nuestro signo, amor infinito.

Ay, no me lo creo. Él va conmigo, aunque no esté.

Con toda la energía del mundo.

Es un colgante que lleva siempre Andreu, amor infinito.

O sea, está aquí, lo llevo aquí conmigo.

Podéis pasar delante de cocinas.

Os presentaré a vuestra familiar política.

-¿Qué tal? -Este es Saúl,

la de verde, la de fucsia y la de azul.

(RÍEN)

No te pongas al lado de Saúl que es demasiado alto.

Ana, Mónica, bienvenidas.

(AMBAS) Gracias. ¿Emocionadas de ver a Silvia

cómo ha llegado hasta aquí?

Hombre, no me lo pensaba.

-¿Qué sois familias nuestras o la familia de Edu?

(RÍEN)

¿Tienes alguna chica más por ahí, Saúl?

Estoy rodeado de mujeres, no me fijé en ese detalle.

¿Estás servido, estás bien? Pues, Eva y Samantha, por ejemplo.

Yo voy, eh.

(RÍEN)

Ahora sí que tengo presión. Bueno, familias, Saúl y Silvia

han trabajado muchísimo y este duelo final

es la culminación de tanto esfuerzo.

Y vosotros vais a disfrutarlo desde ahí arriba, nuestra galería.

Así que venga. A disfrutar.

Mucha, mucha suerte, cariño. -Me hará falta.

Tú, tranquila. -Sí.

¿Sí? Venga.

¿Hasta dónde te quiere papá? -La luna.

-Hasta la luna, bueno, chao.

-Quiero que me traigas la M y que des el premio a la ONG.

que es lo más bonito de todo. -No pides nada,

lo vamos a intentar. -Por la ONG.

-Sí, por la ONG, vamos a intentarlo.

Ya nos dejaron solo ante el peligro, eh.

Ahora falta la troupe de locos esa es la que me da miedo.

-Ya, cuando entren... -La troupe de locos.

-Los 10 zumbados. No lucharán en el duelo final,

pero lo vivirán aquí con nosotros en estas cocinas

que también han sido suyas.

Verás tú ahora -Abrid el gallinero, abridlo.

Que entren, José Corbacho,

Patricia Montero,

Edu Soto,

Anabel Alonso, Bibiana Fernández,

Juan Betancourt,

Pepón Nieto,

Marina San José,

Carlos Baute y Usun Yoon.

(RÍEN Y GRITAN)

(TODOS) Eh, eh, eh.

Me he emocionado volver a entrar en las cocinas,

ha sido una experiencia estupenda.

-Juanín. -Qué pasa, tío.

-Qué alegría veros.

Carlos.

-Me hace juego la diadema con la americana.

Qué bien, tu niña, tu madre. -Sí.

-Mallorca.

Anabel. Hola, cariño.

Os he echado tanto de menos.

Muchísimo, a ti, también, a ti, también.

-Mira. -Qué bonito, vamos a verlo.

¿Nos podemos acercar? Claro.

-Despacito, nos vamos muy contentitos,

Patricia y yo somos los terceritos de "MasterChefcito".

-Está fatal.

Te quiero.

(EDU) Corbacho, a la de tres...

-Cuenta tres, yo levanto el cristal y tú pillas el fajo.

-A mí se me da muy bien rodar, cuidado.

-Venga, una, dos, tres, vamos.

Venga, venga, toro.

Cuidado con Patricia hoy.

Soy de Carabanchel, macho, me lo ponéis a huevo.

(RÏEN)

Pero, bueno, exaspirantes, qué guapos todos así de civiles

Bueno, de civiles todos menos Corbacho que viene de paje

de los Reyes Magos. Vengo de civil, pero, vamos,

de paje de los Reyes Magos. -Viene a presentar.

-Vengo a presentar con Eva. -Venga, va.

Buenas noches y bienvenidos a esta maravillosa final

de "MasterChef Celebrity".

Es mucho más animado que yo.

(APLAUDEN)

Por favor, es el duelo final, o sea, hay gente ahí vestida

que está para echarle dinero.

Patricia, qué es lo más importante

que has aprendido en estas, no sé, diez semanas.

A robar, no, he aprendido a ponerle más pasión aún a todo

lo que hace uno en la vida. Anabel, cómo os ha ido

a las retales desde que salisteis de aquí.

¡Oye, un momento, ya me has saltado!

(Risas)

Que no me han avisado, me enteré por el "Whatsapp",

vine en mi coche particular, me ha saltado, ¿qué os pasa, tíos?

Perdóname, no sé qué me pasa contigo.

A ti, a Pepe, a todos. ¡Que acabe "MasterChef Celebrity",

quiero una nueva identidad!

Es como muy complicado pasar ese muro de metro noventa,

soy delgado, pero, coño, abulto mucho y la nariz

y todo, la barba, si es que

me dejo todo grande para que me vean.

No tenía nada preparado para ti, ¿quieres contarme algo?

Para mí, lo más importante de este programa ha sido saber

que no eres tan importante en la vida.

Un día estás aquí y otro no te ve nadie.

(RÍEN) Sé que me quieren y yo les quiero,

pero me dañan el corazón.

Se olvidan de mí, no, creo que ya es una... será una coña, ¿no?

¿O se olvidan de verdad?

¿Tú lo sabes?

Que no, Edu, que aquí te queremos un montón y ya lo sabes.

Qué sientes al volver a estas cocinas ya sin delantal.

Lo único que me jode, Saúl, cuando te crezcan los brazos,

me pasas la chaquetilla que a mí me gustaba mucho

esto de la chaquetilla.

Ahí le pongo Soto así apañado.

Cuando se prepare para el mundial, el brazo

le va a subir mucho, la hicisteis muy estrecha.

-Tiene razón. Hombre, ahí os quedasteis los dos

más o menos, eh. Sí, hay que engordar

porque aquí perdí cuatro kilos. ¿Cuatro kilos perdiste aquí?

Por eso no te ven.

Lo que pasa es que perdí todo músculo, ¿sabes?

Igual que Saúl, te pasó lo mismo. Lo mismo.

Bueno, Bibiana, la otra retal. ¿Y ahora me saltas a mí?

Mira, de verdad, eh.

Escúchame, es estar a tu lado y...

-Aléjate, que se pega, que se pega.

-Hombre. Mira como venís así como las dos

siempre en pack, decidme lo que queráis las dos.

Bueno, imaginaos... (TODOS) Hasta luego.

(RÍEN)

Si la final en vez de ser ellos dos fuéramos nosotras,

no terminaría nunca, tendríais programa

hasta dentro de 30 años.

(RÍEN)

¿Has rellenado algún pollo? Esto ya curiosidad personal.

Hum... no. (TODOS RÍEN A CARCAJADAS)

Pero tengo que decir una cosa, que os echo mucho de menos a todos,

que sois adictivos y que entiendo que la gente que os ve

os siga, continuamente, porque me fui de aquí llorando

y puedo volver riéndome diciendo que os quiero para siempre.

A los romanos, más.

(APLAUDEN) Ole.

Es todo muy misterioso. -Huy, fíjate que yo voy a hacer

una sicab con la trastienda. -Con la trastienda.

¿Una sicab, no será una sicom? -Eso una...

-Porque menos mal que la entendí, hola a todos, una sicab

es una cosa que hay que tener mucho dinero que no es tu caso.

-No, no tengo dinero. -Va a hacer una sicom, dice.

(RÍEN A CARCAJADAS)

Marina, tú eres una apasionada de la cocina, ¿sigues cocinando?

Sí, sigo empeñada, sí.

¿Y Baute, ha vuelto a cocinar?

Porque él terminó un poco harto de cocina.

No, a mí me encanta,

pero es que tengo poco tiempo ando de gira y lo poco

que estoy en casa, cocino.

¿Y tu Marcus qué te dice, habla ya?

Marcus no habla todavía, solo: "Da, da, da".

(SILVIA) Si escupe, es que no le gusta.

(RÍEN) No ha escupido, se ríe.

Bueno, chicos, sé que habéis sufrido mucho,

pero nos regalasteis momentos que no olvidaremos nunca.

Así que merecéis vivir la final desde un lugar privilegiado

junto a los familiares de los duelistas.

Vamos para arriba. -Venga.

-Venga.

(LES ANIMAN)

Suerte. -Gracias.

Enhorabuena, qué crack que eres.

Aquí estamos a pasar nervios con vosotros, vosotros pasaréis

más nervios, pero bueno.

-Hala, disfrutad. -Venga, chicos.

-Chao. -Tranquilidad

y a disfrutar. -Claro, a disfrutar.

Bueno, ya está, ya no hay marcha atrás.

-Vámonos. -Vamos, vamos.

-Suerte y tranquilidad. -Vamos, chicos.

-Chicos, vamos.

(HACEN LA OLA)

Pepe, te han dedicado una ola.

(RÍEN)

Bueno, Saúl, Silvia, ¿algo que deciros antes de empezar?

Yo le deseo muchísima suerte, espero que sea un duelo bueno,

que haga su mejor menú y que gane el mejor, mucha suerte.

Yo hoy me veo campeón decidan lo que decidan los jueces

y a Silvia la quiero con locura y si gana, me alegraré muchísimo

por ella, yo vine aquí a ganar, a lucharlo,

pero ya te digo con haber llegado al duelo

ya me siento ganador.

Yo también te deseo toda la suerte del mundo, Saúl, y si hoy

se te volviera a encallar la batidora, que sepas

que ahí estaré o no.

(RÍEN)

Ha llegado la hora de medir vuestras fuerzas,

empieza el gran duelo final de la segunda edición

de "MasterChef Celebrity".

Vamos. -Vamos, chicos, vamos.

(Aplausos y gritos)

Mira, Saúl calienta como para remar.

-Estaba con el estómago cerrado, no veía el momento

calentaba a una hora de competir y miras el reloj y no pasa

el tiempo, era algo parecido

los mismos nervios y nos jugamos mucho.

Sabemos que no aspiráis a ser cocineros profesionales,

pero durante estas semanas denostasteis que podéis llevar

vuestra afición por los fogones mucho más allá

que cocinar para vuestros amigos.

Vais a luchar por el título

de segundo "MasterChef Celebrity España".

Y para conseguirlo debéis hacer un menú completo compuesto

por un entrante, un plato principal y un postre.

Queremos elaboraciones

espectaculares y emplatados dignos de esta final.

Por supuesto, lo más importante será el sabor.

Debéis hacer dos raciones de cada plato, para elaborar

vuestro menú completo disponéis de 120 minutos.

Y el tiempo para entrar en el supermercado

comienza en tres, dos, uno, ya.

Vamos, venga. -¡Vamos!

Vamos a empezar por aquí. -Cinco minutos de super.

-Cinco minutos es bastante. -Cinco minutos de super.

Última vez en el supermercado.

Eh, no me lo puedo creer.

Venga, chicos, concentración.

Tienen que hacer primero, segundo y tercero.

-Y postre.

-¿Dónde está el gluco? -El gluco está aquí, Saúl.

-Cógete al chantana que toca muy bien la guitarra.

(CANTA EN INGLÉS)

¿Te acuerdas que en las últimas pruebas cogíamos todos los botes?

-Sube unos pocos de frutos secos para la ansiedad.

¿Qué le pongo, caballero? Valerianas.

Ese pescado que no hemos limpiado ninguno.

Huy, esos pulpitos.

Venga, que salgan ya, por Dios. -Estoy nerviosa yo,

parece que estoy yo en el super

revisando la cesta.

Cinco, seis, siete, ocho, nueve. Diez.

Diez, once. Nueve.

Doce. Ocho.

Siete. Creo que lo tengo.

A ver qué sale. Cinco,

cuatro, tres,

dos, uno...

¿Estamos? Venga. No me deis estos sustos.

Se ha dejado Saúl no sé qué ingrediente que le hacía falta.

¿Qué os parece? -Vamos, Saulete, venga.

Vale.

Venga, me voy a la nevera.

Muy bien, el primer paso era poner el aceite en la nevera.

-El tiempo es nuestro gran enemigo,

yo tengo 46 ingredientes para unas 20 y pico elaboraciones

y hay que volar. Hoy no se puede tocar

el suelo con los pies. -Dios de mi vida, vamos, Silvi.

¿Empezamos con la animación obvia de "Venga, a tenéis el carro"?

(Risas)

-¡Muy bien, ya tenéis la balanza ahí! ¡Bien, Silvia!

¡Qué graciosos son!

¡Callaos un momento!

Para batirse en el gran duelo final,

nuestros aspirantes van a preparar dos menús que aúnan tradición

y alta cocina a partes iguales.

Saúl va a tratar de hacerse con el título

de II MasterChef Celebrity

con un entrante de pez rey con texturas de tomate,

una becada entre dos tierras

y va a terminar con un cremoso de mango albaricoque

y fruta de la pasión como postre.

¡Hostias! -Perdona.

(ANABEL) ¡Te está poniendo obstáculos!

(SILVIA) ¡Cállate!

Quizá está demasiado tranquila Silvia.

Esto aquí, con la leche... vamos a ver.

Por su parte, Silvia quiere convertirse en ganadora

gracias a una royal de alcachofas,

almejas y trufa para el entrante.

Como principal, va a hacer una revisión de la calotada,

con solomillo de romesco y puerros.

Y va a poner el puno final a su menú

con un postre de helado de crema catalana

con chocolate y aceite de oliva.

(PATRICIA) Mira, están empezando los dos por el postre.

Al final yo creo que es lo que más elaboración tiene.

Ya llevamos unas cuantas finales,

siempre vemos a un aspirante que hace una cocina

más moderna, más arriesgada y otro más tradicional.

(CARLOS) Ella está mezclando

pero está pensando lo que viene luego.

¡Es increíble! ¡Esa sonrisa, que no se calme!

Bueno, a ver si Silvia se mantiene fiel a sus principios,

a esa cocina verde, natural, saludable que le gusta.

Y quiero ver a Saúl, tengo mucha curiosidad.

¡Saúl, no corras, que me pones nerviosa!

(JOSÉ) ¡Calmita, calmita!

(PATRICIA) Sí, sí, sí, calma, Saúl.

Es normal que esté así, ¡los minutos...!

¡Son oro, eh!

-Tío, para las próximas olimpiadas, igual, saltos.

(Risas) Va a hacer helado.

(Pitidos)

Chicos, ¿no os da la sensación de que es David contra Goliat?

Saúl, desde el inicio, es a quien tienes que batir.

Y sé que Silvia le tiene mucho respeto.

Te diré que Silvia tiene un libro de cocina,

quiere decirse que cocina... Ella cocina mucho más

y tiene esa seguridad que te da el saber hacer las cosas.

Creo que Saúl va a buscar el oro. Sí.

Lo tiene claro... ¿Y Silvia lo pondrá fácil?

No. No, pero Saúl tiene que luchar

contra Silvia; y Silvia contra Saúl y contra ella misma.

(TARAREA)

No, no, no...

¡Saúl, me das un miedo con cuchillos y cosas...!

Se está currando un montón de cosas.

(EDU) Si lleva cuatro o cinco cosas hechas.

Estos son 300, estos son 400.

Son 100...

(ANABEL) Silvia, ¿vas bien? -Sí.

Estoy pensando en la receta.

He empezado muy relajada porque en los postres

necesito tener la mente fría

porque, la cagas en una medida,

y se te va la receta a la mierda.

Esto voy a dejar que se vaya haciendo

y me voy a poner... esto es piel de cobertura.

¡Uah, cómo quema!

-¡Qué bonito, Saúl!

Estaba haciendo como unas plantillas de chocolate.

Lo ha derretido

y lo ha metido en agua con hielo rápido para que solidifique.

Eso de meter el chocolate en agua y hielo yo lo he visto en El Bulli.

¡Se la juega a lo grande, tío,

haciendo cosas buenísimas!

(BIBIANA) ¡Tiene un pintazo el postre de él!

No, no, no, yo te digo que el nivel de Saúl es otro.

(PATRICIA) ¡Qué rico huele, Silvi! -Sí.

¿Está haciendo como natillas de caramelo?

¡Ostras!

¡Tranquilo, tranquilo! -¡Tranquilo, Saulito!

(PEPÓN) Tranqui, Saúl.

¡Qué le gusta el tomate a mi niña!

¡Cállate!

(CANTA) ¡Cállate, cállate!

Nosotros trabajamos para que vosotros disfrutéis.

Pero, de vez en cuando, es necesario

enseñar el esfuerzo que hay detrás de cada toma;

el esmero de todo el equipo de este programa y la ilusión

con la que se prepara algo tan grande como MasterChef.

Y todo sin perder nunca la sonrisa. ¡Viva nuestro equipo!

¡Buenos días! -¡Hola!

¡Alegría, poderío... todo arte, todo arte!

¡Hola, buenos días!

¿Qué tal, señores? Buenos días.

¡Uh!

¡Vámonos! ¡Uh, uh!

¡Papá Noel, sálvame! ¡Papá Noel...!

¡Dejadla! -¡Déjame en paz!

Va Eva a cámara.

Venga, entrando Pepe.

(JOSÉ) Ahora... ¡pam, otra cremita! A la nevera.

Tiene el postre prácticamente enfilado este:

con la crema, las tejas de chocolate, el helado de mango...

Tiene el postre prácticamente enfilado.

Voy a por la roca de chocolate. Vale.

Y ahora, cuando hierva la gelatina...

(CELIA) ¡No metas la mano, animal, que te quemas!

Tengo un callo ahí de la pala ya.

Si tapaba el vaso americano con la mano.

Sí, coño, pero... ¿te acuerdas?

(JOSÉ) Y ahora para el agua hirviendo con la mano.

¡Pero este tío está... este tío es Hulk!

Saúl tiene que salir en "Los vengadores".

¡Es un animal! -O sea, tienen que quitar...

Que hagan hueco entre Thor y la Masa,

que metan a este tío porque es Saúl Craviotto, el poder de...

El poder de Ultrón.

Esto para el horno. (PEPÓN) Los cherrys pelados.

(ANABEL) Y las cáscaras también las ha metido.

-Sí, las ha dejado a un lado y las ha metido.

¡Voy a armar una...!

(ANABEL) ¡Con las truchas un máster, eh, Saúl!

¡Ah!

(PATRICIA) ¡Cuidado, cuidado, Saúl! (JOSÉ) ¡tranquilo!

(CELIA) Saúl, ¿estás bien? -Sí, sí.

La cocina no tanto; ahora la limpio, Silvia.

Sí, por favor.

Total, si cae alguna escamita en el postre de Silvia,

no lo tenemos en cuenta.

(ANABEL) ¿Qué pescado es, Saúl? -Rey.

¿Rey? Ni idea. Es la primera vez que lo oigo.

(PATRICIA) Ah, va a hacer una espuma de crema catalana.

(MÓNICA) Sí, la tiene que poner en el sifón.

¡Qué rico!

SI pudiera os daba, eh, pero...

(JOSÉ) Vamos al revés de olores: primero hemos olido el postre...

Ahora no me viene bien el pescado.

¡Cómo me tienes la pica, Saúl, cómo me tienes la pica!

Ya, ahora... déjame un segundo. Lo limpio ahora mismo.

¿Pero qué ha pasado por aquí, la sirenita?

¡Madre mía del amor hermoso!

Con la bromita: "Ya ha pasado por aquí la sirenita".

Claro. Y lleva algo de razón, porque le ha dejado la pila...

¡Con las escamas! Dirá Silvia: "¡Oye, guarrete!".

Setas... ¡a mansalva!

(JOSÉ) Tenemos un lema los concursantes en el programa:

"Siempre se van los mejores".

¡Qué son tantas risitas por ahí arriba?

Perdonad, me he venido un poco a destensar a las familias.

Aquí hemos venido a trabajar, ¿vale?

Muy guapas tus hermanas, eh, Saúl. ¿Me ves bien como cuñado?

Anda... bueno.

¡No lo metas en tu casa, Saúl! -¡No!

¡No lo metas en tu piragua!

Bueno, estamos aquí en la final y un poco nerviosos.

-¡Venga, Saulito... Saúl!

Está mi gente. Y bueno, yo, encantado de tener el apoyo

de mis hermanas, que hacía mucho que no las veía...

Y muy feliz de tenerlas aquí.

He querido hacer como una especie de unión de gastronomía,

de Lleida, mi tierra, y de Asturias que es mi tierra de adopción.

Voy a intentar unificar las dos gastronomías

y, bueno, a ver si me sale.

Ahora va a hace esferificaciones de tomate.

Silvia ahora tiene en el horno

tomates, pimientos y cebollas que debe de estar escalibando;

tiene hidratando un montón de setas...

Voy a hacerle un homenaje a mi tierra,

voy a hacer un plato típico que es una calotada.

Los calots es una cebolla típica de Cataluña,

que se comen a la brasa con una salsa riquísima de romescu.

Y de primero haré un entrante con alcachofa.

Que también es típica allí,

están las alcachofas de El Prat, muy cerca de Barcelona.

Y a mí las alcachofas me pirran,

me vuelven loca. Son muy buenas para la circulación.

No la del tráfico, eh, no la de las carreteras.

No os vayáis a poner ahora a tirar alcachofas por las ventanillas.

Y de postre voy a hacer un homenaje a lo mismo, a mi tierra:

a la crema catalana, mezclada con chocolate con aceite...

(JOSÉ) ¡Pam, de golpe ahí, Saúl! Déjala caer.

¡Pam, sin miedo! ¡Pam, sin miedo!

Bien, bien...

A ver.

Me parece bien el menú.

Muy parejos en cuanto a técnicas, en cuanto a conceptos.

No hay nada tan rupturista, pero todo suena bien.

Suena: esa cocina de casa que la ha renovado.

Después de unos añitos de cocina y tal, creo que funciona.

Esa que aúna tradición y vanguardia a partes iguales

con el producto como columna vertebral,

es una cocina muy sesuda, muy inteligente y que funciona.

(ANABEL) Lo tiene medido. Es como las pelis de atraco.

"En 20 segundos... entonces, tú te asomas y...

Portamos la bomba, tenemos dos minutos..."

Va muy seguro, pasa de una cosa a otra...

Vale, lo voy a echar ya.

Que te semidesnudas. -No me importa. Me puedo desnudar.

¡Ah, qué mal...!

(ANABEL) ¡Que no se te quemen, Saulito!

(JOSÉ) ¡Para afuera! -Ya.

Bibi, te estás durmiendo y en la tele vas a salir dormida.

En estas semanas, los jueces han puesto de manifiesto

los fallos de los aspirantes en las cocinas.

Pero en un día tan importante como hoy, es justo que sepáis

que Samantha, Pepe y Jordi también se equivocan.

Aunque tengo que confesar que dicen mis compañeros

que yo también me he equivocado. A mí me extraña muchísimo

que hayan encontrado tan sólo un fallo mío.

Aunque dicen que han encontrado unos cuantos.

Yo sigo dudándolo, eh.

Eva, te está saliendo como el culo.

(RÍE)

Aspirantes, hay mucho en juego en este reto.

¡Ay!

¡Perdón!

Bienvenidos de nuevo a las cocinas de MasterChef...

¿Eres de... de férreas co...? ¿Cómo se dice esto?

¿Qué te pasa, Jordi?

Así que poneos pro... voy.

Así que pro... ay, espera.

Pero que tampoco hagáis...

¡Sigue, sigue!

Combi... pasando con...

¡A por la doce! Tú llevas el delantal...

El delantal dorado

De la 2“ edición de MasterChef "Cilibrity".

De la bulliciosa puerta...

¡Me ha poseído Samantha! Calla, que está durmiendo, déjala.

No la despiertes.

(BOSTEZA)

(Golpe) ¡Huy!

Perdón, es que tengo gases. ¿Me has hablad0?

Y tú, me has hablado a mí? Perdón.

¡Alguien que me retoque, mujer...! ¡O que me toque simplemente!

¡Me está tocando Eva, me está tocando Eva!

Yo soy Silvia, ¿no? "Bueno, vale, de acuerdo...".

Vale, de acuerdo, ¿me quieres quitar el micro

que ya he "acabido" de las declaraciones?

No, creo que voy a elegir a Bibi.

(MARINA) ¡Cariño!

¿Pero por qué ponéis un boquete ahí?

Saúl, ¡Saúl! ¡Saúl!

¡Saúl! ¿Sigo?

¡Saúl, Saúl!

¡Se ha rallado! ¿Saúl!

¿De las dos cajas, cuál es la que más...?

¿Pero me lo está preguntando en serio?

¿Qué más queréis preguntar?

¿Qué más? ¡Venga!

Puede afectar profundamente al trabajo del equipo contrario.

(Campanada) ¡Campana y se acabó!

(Campanadas) (CORBACHO ENTONA)

¡Todos, todos, venga!

(CANTA) ¡Despacito!

¿Dime?

¿Eh? ¡Tengo una voz de negra, tía...!

(CANTA) No entregues tu cariño...

(TARAREA)

(CANTA) Las muñecas de Famosa se dirigen al portal...

(TARAREA)

¿No le queda mucho a este programa?

¡Esto es "MasterChef", "MasterChef", "MasterChef"!

Hígado e hígado... para el caldito.

Esa es una becada. -Ah, es becada.

¡Hostia, míralos ahí!

¿Qué tal, chefs? Cuéntanos qué menú estás haciendo.

Que te vemos con una cantidad de cosas muy concentrado.

Sí, me preocupa el tiempo, la elaboración la tengo clara.

Los tiempos, lo tengo todo muy cuadrado.

Y el producto principal va a ser rey con pan con tomate.

De plato principal va a ser la becada.

Hay que trabajarlo muy bien.

Por eso, lo tengo que llevar muy matemático.

Me parece muy interesante. Recetas, de momento...

Muy asturianas, eh. Asturianas, muy tradicionales

pero que le vas a meter bastante técnica y...

Va a ser complicado... Bien, ¿y el postre?

Postre: tengo una crema de fruta de la pasión con albaricoque.

Y voy a hacer una decoración con chocolate.

He hecho una forma de arbolito y bueno... a ver.

Espero que merezca la pena y que disfrutéis.

Espero que sí. Mucha suerte.

Muchas gracias, chefs. -Huele muy bien, eh.

Oye, ahora que me he despertado, dime algo.

Buenas, ¿qué tal, familia?

Esto está un poco alto de fuego. Silvia, ¿cómo vas?

Hoy es un día en el que la velocidad es importantísima.

Sólo hay dos horas para cocinar... Te he visto mucho cachondeíto.

Pero ahora, visto de cerca, me gusta mucho

esta "mise en place".

¿Qué vas a hacer, qué menú? La calotada...

Pero aún es pronto para el calot. Sí, son en febrero.

Entonces he traído un puerro muy jovencito y muy mini,

que simula el calot. ¿Y esas setas?

¿Para hacer un romescu de setas? ¿Y las almejas?

Va a ir encima de la royal de alcachofa,

con unas perlas de trufa. suena bien, muy catalán.

¿Y el postre, que no lo veo? Sí.

Tengo en el sifón... chocolate con aceite, que es muy típico.

Pan, chocolate, aceite y sal. Y crema catalana.

Voy a... voy a darle una vuelta... Ya sólo te falta

butifarra con pan amb tomaca. Me gusta, al principio

pensaba que Saúl cocinaría contra ti,

pero que tú cocinarías contra Saúl y contra ti. Te he visto pequeña.

Al lado de Saúl, esto como descompensada.

Le pasa a Jordi también, no te preocupes.

¡Yo la veo de tranquila, cosa que me alegra pero...!

Y está hablando mucho, ¿no? Suerte, Silvia.

Muchas gracias, compañeros.

Vamos a hidratar un poquito el calot.

Atención, duelistas,

la mitad del tiempo ya está consumida.

Quedan 60 minutos todavía.

Sidra.

¡Uh!

¡Gracias, Saúl! Toma.

Thank you. ¡El lechero!

Es el lechero. -A ver, ¿por dónde íbamos?

Voy a bajar a por avellanas. -¿Sí?

¿Pero vas a entrar en el súper? -Pero por el morro.

Mira a ver... -Que me echen, que me echen.

Vale, trae para todos.

¡Ay, Dios mío...! Queda mucho tiempo.

Pero me ha gustado mucho de cerca lo de Silvia.

Reivindicando los dos su tierra. Sí, es muy bonito.

Ay, me he pasado.

¡Hostia, qué bloqueo! A ver...

Ahora, la jeringuilla.

Sal, dos cucharadas de aceite.

Lo que está haciendo es una especie de pan con tomate,

pero con maltodextrina,

es como el pan con tomate pero con otras texturas.

Vamos allá.

¿Un caviarcito, Silvia? ¿Falso caviar?

¡Ahí! (PEPÓN) ¿De qué?

Es de trufa.

¿Soja? -Trufa, trufa.

-Ah, trufa.

Me siento un poco como Groucho Marx, camino así por la cocina...

Estoy un poco Groucho Marx.

Me falta el puro, el sombrero y el bigote. ¡Dios!

¡Ay, mi chaquetilla!

Ya está, que si no, le metes mucho aire.

Voy a por el aceite... -¿Qué va a hacer en el sifón?

Un pan. -¿Un pan?

Sí, lo metes en el sifón y al microondas minuto y poco.

Y te sale como si fuesen migas de pan.

Muévelo... mira, yo tengo que moverlo con dos manos

y él con una.

¿La masa mete al microondas? -Claro.

Pero con un sifón.

¿Qué tal? Molt ben.

Oye, me ha hecho ilusión escuchar que te encanta la cocina,

Para aprender, nada mejor que mi escuela online.

Te voy a dar seis meses más. -¡No sabes qué ilusión me hace!

Tenemos muchos contenidos, cada mes los renovamos,

metemos más cocineros, más información, más cursos.

Y quiero que lo tengas, lo disfrutes y lo aproveches.

Voy a ver a Patricia qué hace.

No me ha hecho mucho caso... ¿Y lo que me has hecho llorar?

¿Me guardas algún rencor? Hombre, te guardo mucho.

¡Dios, yo estoy flipando aquí! Aquí hay amor, eh.

Diría que hay odio. Hay amor por mi parte, odio por el suyo.

No te acerques, no te voy a besar. No te confundas.

Ven aquí, mi amor.

¡Hala! ¡Así es Jordi!

¡Hala, hasta luego! -¡Qué sinvergüenza!

(CARLOS) ¡El sabor de Silvia es brutal!

Siempre le mete un sabor... (PEPÓN) ¿Sale, Silvi?

Superbonitas... (MARINA) Haz casting.

Claro, no vamos a echarlo todo.

(MARINA) Claro, cariño. ¡Hoy no!

(PATRICIA) En el róner, se cocina a baja temperatura.

Y entonces se hace gelatina la carne.

Bueno, Celia, hermanas de Saúl, ¿qué lo estáis viendo?

Yo le veo muy bien. Al principio un poco nervioso

pero ahora ya... -Yo lo veo metódico, ahí...

Fíjate lo que está consiguiendo, Celia.

Ya, yo no hubiese apostado por esto no de risa.

¿De quién ha aprendido Silvia a cocinar?

En casa hemos tenido a mi abuela cocinando toda la vida.

Y también... A lo mejor sale a ella.

Pues seguramente, porque mi abuela cocinaba...

¡Vamos, Silvi, ese romescu ahí!

¡Cómo la conoces, eh! -Sí.

Me da pena que Andreu no haya podido venir a esta final,

porque sé que él estaría encantado de estar aquí arriba

y ver cómo su mujer lo da absolutamente todo.

Bueno, donde hay trabajo no se puede hacer otra cosa.

-Y él, que tiene tantos compromisos...

Y cuando la niña te dijo: "Que me he enamorado del Andreu".

Te sorprende porque, ya ves, x mí la peluquera me decía:

"Ana, ¿tú no ves a Andreu cómo mira a Silvia?".

¿Sí? Digo: "Anda, Puri..."

"Que no, Ana, que no, mírale los ojitos cuando la mira".

Y mira. Es buen tío.

Mucho. En fin. ¡Bueno, Silvi!

Dime. ¿Qué?

0,4 ¿0,4 qué?

Lo que tengo ahora en la cabeza. Es xantana.

Tampoco pasa nada si echamos de más.

A ojo, que no te quede muy moco.

¿Hacemos un Usun Yoon?

¿Qué? ¡Huy! ¿Has traído pistachos? -Del súper.

-¡Ha traído unos pistachos pelados!

¡Hacedme un huequito, por favor!

Ay, sí, cómo no. Bueno, que sepáis

que tengo el corazón dividido entre las dos.

Lo sé. Y os traigo un regalo.

Bueno... Apañaros como podáis.

Se lo doy a mi compañera porque ya lo tengo.

Entonces ya sabemos para quién es.

Es el manual del aprendiz de cocinero Es una guía diferente;

explicada de manera sencilla, para triunfar.

Técnicas, trucos, consejos, utensilios, recetas...

Con este libro puedes ser un chef.

Y cómo organizarme en la cocina. Éxito de ventas.

¿Has visto el pan con tomate que tiene,

con las espumas...?

A ver, a ver, a ver...

Venga. Aquí las setas.

Ya vamos mal de tiempo, ¿no?

Vale, ya está.

Saúl, Silvia, no quiero que dejéis de cocinar

pero necesito que me atendáis. (AMBOS) Sí, chef.

Nos acompañan en estas cocinas dos maestros de los fogones,

entre los dos suman 12 estrellas Michelín.

Desde el restaurante Martín Berasategui,

en Lasasrte, con 8 estrellas Michelín en tota;

y desde el restaurante Kike Dacosta, en Denia,

con 4 estrellas Michelín.

¿En serio? -¡Kike Dacosta!

¡Kike Dacosta y Martín Berasategui!

(Aplausos)

¡Ale, qué fuerte!

¡Bravo! ¡Bravo!

¡Hola! ¿Qué tal?

¡Son los nervios! Muy bien...

Un poco estresados ahora.

-Garrote, eh.

Pásatelo bien.

-Un poco estresados, pero bien.

Estamos disfrutando... -¡Venís en un momento ideal!

¡Martín, Kike, venid para acá!

Estar cocinando y que, de repente, aparezcan 12 estrellas Michelín.

Se te ponen los pelos de punta, ¡superemocionante!

dar de comer a estos dos maestros es una gran responsabilidad.

Espero que les guste y que disfruten de los platos

¡La casa hecha unos zorros y entran los dos!

¡Aúpa ahí! -¡Epa!

¡Garrote ahí! ¡Garrote...!

¡Saúl, te veo tranquilo de repente!

Estoy concentrándome. -¡Venga, que vais muy bien!

Martín Berasategui, nos honras con tu visita aquí.

El único chef que tiene dos restaurantes con 3 estrellas

en nuestro país. Y tienes dos estrellas más

y no sé cuántas más... ¡Acaparador, acaparador!

¿Porque no te dan ocho de golpe? -No, tres.

Pero un año te conceden dos, otro tres...

Entonces, en total sumas... ocho. ¡Como los Óscares, niña!

¡Tienen garrote estos, al cuadrado!

Tienen garrote para aburrir.

¡Como se cabree aquel, nos mete a hostias...!

No digas que no te gusta su plato. Tenía el doble de brazo.

Tiene pinta de buen tío.

Ahí. Kike, tu restaurante en Denia

es el único con 3 estrellas Michelín en la Comunidad Valenciana

¿Cómo conseguiste dar...? A mí me interesa mucho,

estoy ahí... tirando piedra.

¿Cómo se hace para ganar tres? Ganas, equipo,

conocimiento, ideas claras...

Aspirantes, acabáis de entrar en os últimos 30 minutos.

¿Cómo vas? -Bien. ¿Tú?

Superpillada.

Vamos bien.

No, si está tranquila, pero creo que no le va a dar tiempo.

Me falta fundir el azúcar para el fondo...

¡Qué espalda más bonita tienes Silvia!

¿Te gusta? Mucho

¿Te gusta lo que ves? ¡Ah, sí, pavo!

Bueno, Saúl... ¡Este tiene un garrote...!

Un placer. -Es un lujazo teneros aquí.

125 de aceite... no, cuánto era.

Medallista olímpico en piragüismo.

Imaginaos la precisión que tiene, la concentración...

¿Cocinabas antes del concurso? -¡Qué va! Hace 2 meses

no sabía ni hacer una tortilla. -¿Y estas técnicas?

Pues las clases que reciben aquí... Sí.

Como un deformado, ha estado preparándose con Marcos Morán.

He estado yendo los fines de semana y ha merecido la pena.

Tú estás acostumbrado a la caña.

Él se prepara cuatro años

para 30 segundos que dura la carrera.

Eso sí que es tensión, eh.

Se acumula todo... ¡Luego dicen que nosotros!

La que estoy liando aquí con la malto no tiene desperdicio.

(SILVIA) Saúl está acostumbrado a trabajar a nivel explosivo.

En muy poco tiempo jugárselo todo.

Pero estos son dos horas. Yo lo veo cansado.

Veo en él un hombre agotado

veo en él un hombre acabado.

Yo no veo ni aun hombre; veo una... piel.

¡Menudo estrés!

Hemos vibrado contigo. Los últimos 5 segundos de carrera

marcaron tu medalla. Yo estuve allí

sin dormir, pendiente de tu éxito, que fue el del todos.

Me alegro. -Eres una lección para nosotros.

Muchas gracias, os lo agradezco. Un placer.

Saúl, disfrútalo. Suerte.

Gracias, Pepe. -A Silvia la veo...

(MARINA) ¡Venga, Silvi! -¡Vamos allá!

Siento tener tan sucio esto, eh. Vamos a ver si...

Se deshace el chocolate al baño maría...

Ahora está viendo que no llega. (CANTA) Ahora es tarde, señora...

Silvia, cuando está concentrada, no hace ni puñetero caso.

¿Pero cómo lo llevas? ¿Tienes alguna pregunta,

que te puedan ayudar nuestros chefs?

Sí. Voy a abrir al corte,

¿lo hago ahora para ver si está al punto o necesita horno?

¿A cuánto estaba en el róner? -A 62,5.

¿Cuánto tiempo? -8 minutos.

No, tranquila. -Lo mejor es que lo ases

y que lo dejes en reposo; y en reposo le des la vuelta

para le entre el calor

hasta dentro y va a estar mucho más tierno,

los jugos van a estar impresionantes.

Kike, Martín, gracias por vuestro consejo.

¿Os podéis venir a casa para mañana que tengo una cena?

Yo sé que tenéis cocinas con muchos cocineros, cocinas duras

y que tienen mala leche, ¿vale?

¿Sabéis quién tiene garrote para dirigir equipos?

Silvia. ¿Queréis verla animar?

Silvia... Venga, va. ¡Saúl!

¡Vamos, Saúl, al cocinado, tienen que salir los platos!

¡En la 13 hay un vegano, venga, venga!

¡No se podía sentar en otra mesa el vegano!

(PEPÓN) Al vegano ponle un tinto. Un tinto "de vegano".

¡Dale fuerte, Silvia! ¡Vamos allá!

¡Dale! No le quemes la tabla.

Y no me quemes la tabla.

Huy, Silvia está ahí con el soplete para el solomillo...

Yo esto de grillar por un lado y sopletear por arriba el solomillo,

esto de haber visto alguna película de cocinero. ¿No?

Es muy creativa Silvia.

Ella sabe buscar la lógica de las cosas y deducir cosas...

Y hacer cosas muy de su propio estilo.

El tostado al praliné que envuelve el solomillo es un invento mío.

Es por recordar las brasas, el fuego...

(PEPÓN) ¡Qué arte tienes, Saúl, hijo, qué bien!

El de ella es menos sofisticado como planteamiento, con lo cual...

(JOSÉ) Puede ser que tenga mucho sabor y muy rico.

El de Saúl es mucho más complejo técnicamente...

(BIBIANA) Hay que saber cómo está de sabor-

¿15 minutos quedan? ¡No me lo puedo creer!

Aspirantes, últimos 15 minutos

y hay seis platos por emplatar.

(Gritos de ánimo)

¡Venga, vamos, vamos, vamos!

¡Qué bien sentiros aquí! Al abatidor.

(CANTAN) ¡Cómo no te voy a querer,

cómo no te voy a querer,

si estamos en la final de "MasterChef"!

(GRITA)

(JOSÉ) ¡Ahí, hombre! -Es agua.

(JOSÉ) ¡Vamos ahí... más, chavales!

¡Hostia!

Esto es un programa de cocina. Y nos daba cierto miedo

que personas que personas que se dedica al humor,

pues lo tomaran en serio.

Y lo bonito que han hecho...

Es ser personas muy divertidas, que lo llevan en su genética,

pero cuando le damos tiempo al reloj, se ponen superserios,

con mucho respeto a la cocina y la intención de quedar bien...

La intención de ganar.

Claro, tienen que emplatar cuatro platos...

-Seis... -Dos, dos y dos postres. Seis.

-Tienen que emplatar, cada uno, seis platos.

Listo...

-Las almejas...

¡Uh, qué justa voy! -Máxima tranquilidad.

-Saúl, tía... una artista, es un artista.

-Caviar de trufa, la salsa de huevo... huevo...

¿Dónde está el huevo? Aquí.

-Silvi va a llegar justita.

-Es que yo creo que ya tenía él todo "mise en place" hecho,

con lo cual solo tiene que colocarlo.

-Mira cómo emplata, es que te lo juro es un artista.

Atención, duelistas, cinco minutos para el manos arriba.

Oído. -Oído, presentadora.

Venga, vamos, el último empujón, chicos.

(TODOS ANIMAN) ¡Venga, vamos!

-Saúl, cuidado con el plato, está muy en el borde.

-Raúl, el plato último está muy al filo.

-Raúl... ya me ha bautizado. -Raúl...

-Saúl... que te calles, loca.

-Muy bien, esa lágrima perfecta. -Uf...

Voy a cortarla así. El miedo qué malo es...

-Oh... qué bueno, Silvia.

-Muy bien, Silvia. -Qué maravilla.

-Silvia no llega...

Silvia no llega.

-Joder, joder...

Las setas...

-Oh, mierda... mierda.

¿Dónde están las jarras esas? -¿Qué jarras?

-Saúl, el plato de la esquina... -Dejadlo ya, está nervioso.

Está concentrado.

-Ay, Dios mío...

-Un colador... volando, volando.

(BIBIANA CANTA) #Volando... volando bajo#.

-Tengo que espesar esto un poquito.

-Huy, Silvia, todavía lo tiene que espesar.

Tiene que espesarlo todavía. Concursantes, no quiero poneros

más nerviosos, acabáis de entrar

en el último minuto. Oído, chef.

-Joder, esto no está espeso. -¿Por qué no le espesa?

Le ha echado mogollón de agar. -No espesa.

-Es que el agar tiene que reposar para que espese.

Diez, nueve, ocho...

Siete, seis, cinco...

Cuatro, tres,

dos, uno... ¡tiempo! Manos arriba.

(Aplausos y ánimos desde la grada) ¡Bravo, chicos!

-Madre mía... -Lo hemos conseguido.

Estoy safisfecha con el resultado,

pero me hubieran ido bien esos dos minutos más para acabar

el emplatado... Soñado.

-Uf... estoy reventado, estoy reventado.

(SILVIA GRITA Y RÍE)

Agotado, porque lo he dado todo, sí que he ido...

No sé cuántos kilómetros hice,

pero si los contamos sale media maratón.

Muy cansado, pero superfeliz.

-¡Cuidado, cuidado! Bailad en medio.

-Me voy a desmayar. -¿Sí?

-Bueno, yo te haré el boca a boca, Celia...

No bajes que estás embarazada. (TODOS RÍEN)

Ahora voy a estar unos días sin cocinar, amigos,

no vengáis a casa con el cuento de... "haznos una...". No.

Ni esferifico, ni maltredoxtrino

ni paso por nitrógeno líquido hasta...

Nuevo aviso que ya lo daré yo. ¿Vale?

Si quieres aprender todo lo que necesitas saber

sobre cocina, tenemos una novedad, a partir de ahora la escuela online

de "MasterChef" amplía todos los meses sus contenidos

para que puedas convertirte en un auténtico masterchef.

Encontrarás nuevas recetas

para sorprender a familia y amigos con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la escuela "MasterChef".

Martín, Kike, jueces... ha llegado el gran momento.

Por favor, tomad asiento en el restaurante

que nuestros duelistas están preparados.

¿No es así? Así es, Eva.

-Así es, presentadora. (TODOS RÍEN)

Vosotros por ahí, nosotros por aquí... ya está.

Pues en aquella mesita de allí nos podríamos sentar nosotros

y picotear un poco. -Claro, las sobras para nosotros.

Empezamos con los entrantes, Silvia, tu plato está listo, ¿no?

Pues adelante... -Vamos.

-Suerte, Silvi.

Muchas gracias...

Bien, Silvia, bien, garrote ahí.

Bueno, Silvia, por favor, preséntanos tu plato, tu entrante.

Es una royal de alcachofas

con trufa, almejas, crema de pistachos

y trocitos de pistachos. ¿La alcachofa cómo está hecha?

No está hecha...

¿Por qué? Pues porque me olvidé de hacerla.

-Se ha olvidado de hacerla... -Tenía que meterla en el ronner

durante cuatro minutos y no lo hice.

Vamos a ver qué pasa al probarla.

Me puede costar el duelo final, ¿te imaginas que paso de ser

lady bechamel a lady alcachofa?

Las alcachofas con almejas

es un plato que se come mucho en Cataluña,

es un producto de proximidad en casa.

Las alcachofas de El Prat son un clásico

y quería ofrecer un plato ligero de verdura,

darle el toque con la trufa y con el pistacho...

Silvia... lo que se carga

un poco el plato es el exceso de un aceite de trufa o algo así,

porque marca mucho el plato

y sabe todo a aceite de trufa. Pero es un plato bellísimo,

se podría servir en muchos restaurantes y no pasaría nada.

Mucho mérito y, bueno,

quizá si no te decimos lo de la alcachofa...

Habría pasado de largo como defecto.

Pero se ve... -Yo te tengo que decir

que grandes errores han creado grandes platos.

Y para mí la royal está perfecta

y el crujiente que le da la alacachofa cruda

y esa calidad de alcachofa para mí suman en el plato.

El resultado total del plato con triple "agarrote".

(Risas y aplausos) Muchas gracias...

Gracias, Martín.

-Venga, nena, ánimo que está muy bien.

-Tarjeta amarilla, animación obvia.

-Ya lo sé... (RÍEN)

Es muy bueno el plato, Silvia, tiene mucho mérito.

Estéticamente es precioso, es un plato...

Maravilloso, es verdad que, a lo mejor,

la parte de abajo necesita un poco más de intensidad

de alcachofa para que la trufa no predomine tanto.

La royal... El plato está muy bien, Silvia.

A mí, sinceramente, me ha parecido muy armónico;

en todo el sentido de la palabra armónico,

hasta el defecto que yo, si no me lo dice Jordi,

no lo hubiera detectado, hubiera entendido

que era parte de una textura natural del plato. Me encanta.

-Gracias. Cuando ves un plato

que estéticamente dice tanto,

es de los más bonitos que hemos visto en el programa,

luego cuando lo pruebas está muy rico.

Todo tiene sentido, así que... me ha encantado.

Muchas gracias, Samantha. -¡¡Muy bien!!

(Aplausos) -¡Bravo, Silvi!

(TODOS APLAUDEN)

-¡Bravo... bravo!

-Me encanta tenerlos ahí encima, me han ido bien,

me han lanzado un cable en algún momento.

Y nadie me ha dicho lo de la alcachofa desde arriba.

Qué hijos de su madre...

Bueno, ya no sé si me ha encantado tanto tenerlos.

Saúl, llega tu turno, preparado, ¿verdad?

Preparado. Pues vamos a por ello.

Que aproveche. -Que apreveche... qué mono.

Saúl, ¿me puedes decir cómo llamarías a tu entrante?

Mis raíces. Tus raíces, ¿por qué?

Porque me he inspirado en las dos tierras

que más quiero, una es Lleida, la que me vio nacer

con el pan con tomate y el alioli.

Y Asturias que es mi tierra adoptiva,

donde llevo viviendo 15 años, de donde es mi mujer y mi hija,

también la quiero como mía, así que le he añadido

el rey del Cantábrico y el torto asturiano

hecho a base de harina de maíz. ¿Y tres tomates cherry?

Dos de ellos son falsos cherry, son esferificaciones de tomate...

-Habla como un cocinero, chica. Mira...

-El de en medio es uno de verdad. Está tan bien hecho

que parecen escaldados, los ves y parecen lo mismo.

No sé si esto existe, "pasificar" un esférico.

Sí, existe... pero eso no es lo importante,

sino lo bien que lo ejecuta, estando aquí especialistas

nos han metido el gol. -¿Qué ha deshidratado?

-Deshidrató las esferificaciones:

hace las esferas, las mete en azúcar y sal

y parecen un cherry confitado. Vamos a probarlo.

Kike y Samantha que son de tipín que le den un poco a Pepe,

esto nos lo zampamos tú y yo, mano a mano.

Saúl, si me ha sorprendido tu plato ya, cuando lo ves,

cómo has cocinado, cómo has trabajado de ordenado,

cuando te lo metes en la boca... no tengo otra cosa que decirte

que felicidades, me has sorprendido otra vez.

Vas de reto en reto.

Gracias, Samantha.

-Es un plato de sutilidades, al final,

has jugado con un tomato seco que es donde el sabor

del tomate se potencia más y, de alguna manera, en el alioli

podría dominar la armonía del plato y, sin embargo, no.

El pescado se expresa con armonía

y los tomates están...

perfectamente ejecutados. Enhorabuena.

-Gracias, Kike. A mí me parece

que está muy bien realizado, Saúl.

Pescado perfectamente hecho,

con un montón de técnicas novedosas que pones ahí y que tienen criterio

a la hora de armonizar el plato. Es un pescado con tomate,

pero visto con los ojos de modernidad, tiene mucho mérito,

está muy bien, Saúl, muy bien.

Gracias. -Te veo concursar

y me quedo con la boca abierta.

Este es un plato muy técnico que muchos cocineros grandes

lo quisieran para ellos.

La verdad, os tengo que felicitar

a los dos porque sois dos campeones terribles.

-¡Hala! (TODOS APLAUDEN)

-Qué te voy a decir, estoy aluncinando,

no me lo creo, me llena de orgullo, me siento feliz con la valoración.

Haber llegado tan lejos, me voy de aquí... he crecido.

-Me parece tan fuere que Berasategi y Dacosta digan esas cosas

de cómo cocinan, es como...

En serio. Me gusta mucho el torto

que hace, a la vez, como de escama del pescado

y que da un "crunch" que es bonito.

Me gusta el tomate orque le da potencia,

pero el pescado sigue ahí,

es una versión muy natural de un suquet

que me parece muy bonito.

Una pega... Joder, Jordi...

Si hablamos de un pan con tomate, a esa miga de pan

con el polvo de tomate le habría faltado la sal escamada

y el aceite de oliva para tener el pan con tomate.

Maravilloso, Saúl. Gracias.

Qué alegría escuchar buenas palabras.

Muy bien...

-Bravo, chicos. (TODOS) Bravo.

Vamos a por los segundos, Saúl, el jurado te espera.

Vamos allá. -Márcate el punto.

Bueno, Saúl, con qué nos vas a sorprender.

La cosa va de reyes,

he hecho el rey de primero y esta es la reina de las aves:

becada entre dos tierras.

He añadido manzana de Lleida,

una es asada y otra con sidra asturiana.

Después he hecho un falso ñoqui de maíz.

Vamos a probarlo.

Pobre Pepe, me da una pena...

No tenga plato, está en medio de negro...

-Se le hace la boca agua.

-Mira, con las manos, claro que sí, Pepe.

Es que es el mejor.

-Yo te tengo que decir que está impresionante,

has afrontado un triple salto mortal gastronómico

superdifícil y que has salido más que airoso, o sea, increíble.

Un platazo de los de recordar.

-Huy, qué bien... -Muchas gracias.

-Bien, Saúl.

-Valiente. -La verdad, es un plato complicado,

tiene muchas elaboraciones si haces una mal

te queda la becada... no se puede comer.

Así que he arriesgado, pero las finales

son para arriesgarlas y la forma de ganar

es ir a por cosas diferentes, cosas impactantes

y, sobre todo, buscando el sabor.

Oye, la becada solo hay dos formas de hacerla: bien y mal.

Tiene que tener intensidad, la carne bien cocinada,

a quien le gusta la becada le va a encantar.

Y esa manzana con sidra

que le da un punto que rompe y es muy interesante.

Buen trabajo, Saúl.

Gracias, Jordi. No he podido probar la becada,

la veo sonrosada, perfecta...

Muy bien hecha. Lo poco que he podido probar

es la salsa, te diré que es maravillosa,

es una salsa de profesional.

Yo estuve con Martín trabajando,

es un hombre de fondos y gustos... Jamás pude hacer

una salsa igual que él; pero te digo que la tuya

seguro que está a la altura de Martín, muy buena.

Sinceramente... no tiene peros,

así que enhorabuena. Enhorabuena de veredad.

Jo... Cómo has trabajado, cómo ha puesto

cada parte en su bolsa con su tiempo perfecto.

A parte, que el punto esté bueno, cuando lo pruebes esté perfecto...

Es para quitarse el sombrero. Gracias.

-Bien, Saulito, bien. (TODOS APLAUDEN)

-Es un inconsciente valiente. -¡Bravo, Saúl!

-Oye, ¿por qué es tan complicada la becada?

Luego lo contamos, Anabel. Dímelo.

Luego te lo cuento. Hazme un gráfico.

(Risas) (DE BROMA) Asqueroso...

Silvia, preparada, ¿verada? Sí.

Pues venga, vamos, a superarlo.

Él la becada y yo la becaria. (RÍEN)

Os traigo la becaria... digo, la bec...

Sí, la becaria.

Os invito a una calotada. He hecho dos tipos de romescu,

el falso calot; porque, realmente, es un puerro.

Está hecho al ronner, tostado con el soplete.

He querido recordar el mundo de la brasa,

es una fiesta que se hace alrededor de las brasas.

El solomillo está hecho al ronner, luego,

lleva una sals de setas y el caldo también de setas.

Y... ya está.

Muy bien, nada que decir, vamos a probar.

Pepe el pobre está ahí... -Se come lo que no quiere nadie.

-Dadle un poquito a Pepe.

Creo que en este plato justificaríamos muy bien

el uso de esa pipa de humo y esa campana.

Habría sido una forma más sencilla

de fijar el aroma del humo y la barbacoa...

Necesario cuando hablamos de una calotada.

Un poco tiquismiquis, ¿eh? Dicho esto...

Hay un trabajo aquí de la leche, la carne impoluta

de punto de cocción

y cuenta una historia sobre ti

y sobre tu tierra que es maravillosa.

Felicidades, Silvia. Gracias.

-A mí me parece, Silvia, que has hecho

un platazo impresionante,

has hablado de tus raíces con una organización

y un trabajazo fuera de lo normal y has acudido en el tiempo perfecto

para sacar un platazo increíble.

Te tengo que felicitar multiplicado por mil.

-Gracias. (APLAUDEN)

-Eres grande, Silvi. Hemos hablado de las excelencias

de hacer una becada

o de la dificultad y yo digo... "¿Y es más fácil hacer

un solomillo perfecto

con todo un atrezzo alrededor perfecto?".

No lo creo, está todo bien, no te puedo poner pegar a nada.

Muchas gracias. -El solomillo no es

la pieza del animal más sabrosa

y si los sabores que pones alrededor son muy intensos

se van a comer la pieza principal.

Sin embargo, has ejecutado

un nivel gustatitivo de los ingredientes

que han hecho que el solomillo

siga siendo protagonista en del concepto territorial

que querías expresar. Me parece que es un plato rico,

a tener en cuenta y bien ejectuado. Enhorabuena.

Te tengo que decir que no solamente me ha gustado

la historia, el punto de la carne, el homenaje al calot

me parece muy bonito; pero que da gusto verte cocinar

y ver la mano que tienes para la cocina.

Felicidades. Gracias.

Muchas gracias.

-¡Bravo! -¡Silvi!

(Aplausos) Muy bien.

-A ver cómo acabo de emplatar el postre,

a ver qué tal e va con el nitrato...

Nitrógeno, qué digo nitrato... estoy ya bonando campos.

-Ay, Dios...

-Mi postre es para que lo emplate una mujer fría,

yo ya veis que soy muy "fuego"

y en cuanto saco el helado, se me deshace.

Silvia, cuéntanos un poco tu postre.

Aquí he unido dos tradiciones que es la crema catalana

y el pan con chocolate y aceite.

Tenéis unas rocas de aceite, unas rocas de chocolate

y tenéis un helado de crema catalana

al que le incorporé el azúcar quemado

que suele llevar la crema y unas láminas de chocolate blanco

con unos toques de chocolate negro.

-Le ha quedado bonito. Las técnicas

que usado cuáles son. La maltodextrina para hacer

las rocas de aceite.

El sifón y el nitro líquido para hacer las rocas de chocolate

y, nada, el helado de crema catalana... nada.

Pues vamos a probarlo.

Pepe... bien. Pepe, ¿quieres?

Si dejáis algo, sí.

Yo con las sobras me conformo.

Apura, apura.

Otra vez te has complicado la vida con las técnicas,

pero la mezcla de crema catalana, el chocolate...

Es tan bueno y, luego, las texturas diferentes...

Me ha encantado el postre, la verdad.

Me ha gustado mucho y yo creo que,

a pesar de que las técnicas son muy efectistas

y complejas, al mismo tiempo, has ejecutado un plato

que técnicamente no era fácil

pero que está muy bien ejectuado y, armónicamente, interesante.

-Muchas gracias.

Me chirría la parte de abajo.

Si en la parte de abajo no le echas tanto azúcar

y es, simplemente, una gelatina tibia

o un caldito tibio haces un postre de la leche.

Por lo demás, lo que me cuentas está muy bien contado.

Voy a decir lo mismo: "Me chirría la parte de abajo".

Me sobra ese almíbar, el resto de ingredientes

tiene el dulzor adecuado,

tienes un pan con chocolate, aceite de oliva y sal,

por tanto, una gota de aceite no estaría mal.

Tienes un helado maravillosamente ejecutado,

está muy rico pero sobra esa parte de exceso de azúcar

que te la da ese almíbar

que hay en el fondo del plato.

A mí me ha parecido un postre de restaurante impresionante,

has utilizado las técnicas sin excederte y el resultado final

es acojonantemente bueno.

(Risas y aplausos)

Muy bien, Saúl, es tu turno con tu postre...

Terminamos esta cata, la más importante de la temporada.

Guau...

Pues el postre de Saúl es bonito, vamos a ver cuando lo prueben

porque puede estar engañándonos con la estética, mucho naranja,

mucha flor... a ver qué esconde.

(DE BROMA) Yo lo he visto un poco "mierder"...

Bueno, Saúl, cuéntanos, qué nos has hecho de postre.

He hecho una crema de fruta de la pasión y albaricoque,

va con trozos de fruta y, luego, he hecho una quenelle

de helado de mango. Después el árbol

con chocolate fundido sobre papel,

corté un trocito y con agua con hielo le di forma.

He conseguido hacer las vetas del árbol

y las ramitas que eso es... más complicado, pero bueno.

¿Y mi nombrecito? He querido hacer un homenaje

a Brasil, es un país muy importante porque mi primera competición

internacional fue allí, con 15 años

y la última a la que he asistido ha sido Río de Janeiro...

¿Se llama? Homenaje a Brasil.

Vamos a probarlo.

Brutal...

Bueno...

Me chirría la parte de abajo. Mira que chirriarle que...

-A Jordi le chirría todo.

El tronco es maravilloso,

el mango le va muy bien a la fruta de la pasión,

al chocolate todo muy bien.

Quizá hay un exceso de crema para mí.

Dicho esto, quizá es el último momento que me pongo serio,

ponerse serio en esta edición ha sido muy complicado,

porque casi todos sois humoristas.

Todos tenéis disciplinas, las habéis integrado

a nuestro oficio con mucho cariño,

con mucha responsabilidad y con mucho de todo.

Hace muchos años escuchaba

una canción que cantaba el padre de Marina,

donde decía que "no podía vivir sin memoria",

yo llevo 11 ediciones de "MasterChef"

y no recuerdo ningún menú cocinado con tanta pasión

ni tantas ganas como el que hoy hemos probado.

A todos, mil gracias. (TODOS) ¡¡¡Bravo!!!

(Aplausos)

-¡Bravo, mi Sergi, cómo ha estado mi Sergi!

Cómo ha estado mi Sergi...

-Ha sido muy bonito, una experiencia

totalmente diferente a lo que estoy acostumbrado

y, por supuesto, que se lo recomiendo

a todo el mundo, que se apunten a "MasterChef"

porque te llena como persona y... es muy bonito.

-Me gustaría decirte, Saúl, que me habéis dejado alucinado.

Os he visto trabajar y parece que lleváis 20 años,

sois superorganizados, superestrictos, superrigurosos

y, además, con la sonrisa de par en par.

Y probando este postre te tengo que decir que está increíble

y los dos habéis hecho un trabajo

de medalla de oro olímpico gastronómico.

-Muchas gracias, Martín.

(Aplausos) Gracias.

El postre está muy bueno, bien ejecutado.

Si esto lo sirves en la mitad del plato,

es el diez absoluto.

Demasiado basto. Sí.

Está genial, me ha encantado,

me parece que no le sobra nada en cualquier caso

le hubiera puesto dos cucharadas más.

Sí, hay mucha, pero te la comes. Aunque se critique, como ves,

no se para de comer es adictiva y es, realmente, rica.

Enhorabuena.

La crema está que te mueres y a mí me parece poca.

La verdad, estéticamente, puede estar mejor

pero está tan bueno

que te tengo que decir "felicidades" otra vez.

Enhorabuena a los dos... -Gracias.

(Aplausos y ánimos)

-¡Bravo, campeones! -Está la suerte echada.

Ya... que gane quien tenga que ganar, ¿lloras?

Vamos...

Ya está.

-A ver si se acaba. -Qué pena de que acabe...

Saúl y Silvia, esta ha sido la última cata

en "MasterChef Celebrity II".

Estáis emocionados y nos emocionáis a todos

los que hacemos este programa.

Poneos, por favor, delante de cocinas

porque ahora los jueces tienen

que tomar la decisión más importante de la temporada.

Hay mucho en juego... a deliberar.

-¡Bravo, chicos! -Ya está...

(Aplausos) (EL JURADO DELIBERA)

Yo tengo más debilidad por Silvia.

-Yo creo que gana Saúl. -Es otra pregunta.

-Entonces, ¿qué quieres que te diga?

-Es otra pregunta... que tú quién quieres,

no quién va a ganar, yo también creo que gana Saúl.

-No me ha preguntado que qué quiero.

-Tampoco te ha dicho que quién va a ganar.

-¿Qué me ha preguntado? -Pregúntale algo, por favor.

-Dime algo, claro... ¿Y qué hacemos aquí?

-O preguntas algo o nos vamos. -Nos vamos.

-¿Te imaginas que gana Saúl? -No creo.

-Va a ser difícil, está igualado. -Complicado.

-Son dos concursantes... Están empataditos.

(ANABEL) ¡Sois unos campeones, chicos!

¿Cómo lo ves? Del primero me gusta más el de ella

-En mi deporte, cuando llego a meta, miro a derecha e izquierda

y sé si he ganado o he perdido. Aquí, esta angustia

mientras deciden, esos minutos se hacen eternos.

Lo he pasado bastante mal y... a la espera

y a ver qué deciden.

-Has estado superbién... ya está.

-Ay, madre...

Oye, lo tenemos.

¿Qué está cantado? -Que gano yo, tío.

-Hombre, ya... (RIENDO) ¡Qué dices!

-Yo creo que sí. -Qué dices... da igual.

-Si gana Saúl, yo estaré feliz por él,

el premio de estar aquí me lo llevo.

Pero como no gane... mato a alguien.

Soy Elena de Troya, monto la guerra...

La segunda guerra de Troya.

Pues ha llegado el momento, aspirantes,

de que sintáis el calor de todos os que os quieren.

Así que venga...

Muy buenos compañeros nos llevamos, sí.

Yo creo que haremos nuestras quedadas

para cocinar un día, para quedar en casa de otro... Sí.

-Meteos todos en el ronner, ¿vale? -¿Me esferificas?

¿Me esferificas?

-Detrás de este no que desaparezco, que se ponga Usun.

-Venga, chicos, vamos... -¡Venga, chicos!

Aspirantes, ya está todo en orden,

solo falta el veredicto de los jueces.

Suerte a los dos. Gracias, Eva.

(TODOS) Suerte... suerte, chicos, suerte.

-Me la como...

Saúl, Silvia, ha sido un placer veros trabajar,

os habéis organizado, os habéis concentrado

y habéis conseguido el menú que teníais en la cabeza.

Enhorabuena.

Gracias. -Gracias, Samantha.

Se ha notado que habéis absorbido como esponjas

todo lo que os hemos enseñado estas semanas,

tanto las técnicas de cocina como la manera correcta

de tratar cada producto.

Destacar, además, algo que no se aprende,

algo que se tiene o no se tiene:

sensibilidad.

Los dos la tenéis

y la habéis utilizado muy bien en este duelo.

Además, habéis conseguido hacer

un hueco a la imaginación en vuestros menús.

Y eso es un plus... felicidades.

Gracias. -Muchas gracias.

En este momento, la tradición manda

y debemos cambiarnos de sitio,

para nosotros es un honor. Por favor...

(TODOS) ¡Vamos, chicos! ¡Vamos!

Antes de dar a conocer el nombre del ganador,

tenemos que dar las gracias

a Martín y a Kike

por haber estado con nosotros en este duelo final.

Muchas gracias, maestro, un placer...

Muchas gracias.

Ahora sí, ha llegado el momento.

El ganador de la segunda edición española

de "MasterChef Celebrity"...

Es...

¡¡¡¡SAÚL!!!!

(Música, gritos y aplausos)

(Música, gritos y aplausos)

(TODOS GRITAN) Pero... ¿qué has hecho?

(Música, gritos y aplausos) -¡Princesa... mira cuánto confetti!

(Música, gritos y aplausos)

(Música, gritos y aplausos)

(Música, gritos y aplausos)

¡Felicidades! -Gracias.

Pero ha ganado Saúl, ¿eh? (TODOS RÍEN)

No ha podido ser, pero yo estoy feliz.

Para mí esto es...

mucho más de lo que pensaba que podía conseguir.

(Música, gritos y aplausos)

Saúl...

Campeón, enhorabuena. Muchas gracias.

(TODOS FELICITAN Y DAN LA ENHORABUENA A SAÚL)

-Felicidades, campeón. -¡Jordi!

¡Qué grande eres! Ahí está el trofeo

que te acredita como el segundo "MasterChef Celebrity" España.

(Música, gritos y aplausos)

Es que tengo esto en las manos y no me lo acabo de creer.

Si tengo que definir esto, es... felicidad.

Ahí están... cómo no, esos 75 000 euros

que podrás a la ONG que tú quieras. Dime...

Pues... esto es... primero de todo

quería dar las gracias a "MasterChef"

porque creo que esto va a ser lo más bonito que haré en mi vida.

Uf...

Eh... va a ir... -Te toca, nene.

-Sí, hemos llorado todos.

-Va a ir a la Fundación Aladina para los niños con cáncer y, bueno,

para intentar favorecerles el día a día,

reconstrucción de hospitales...

Ayudarles psicológicamente, tanto a ellos como a sus familiares

y bueno... espero que pueda ayudar a los niños

que están padeciendo cáncer.

(Música, gritos y aplausos) Es muchísimo, 75 000 euros

se van a la Fundación Aladina. Madre mía...

Qué maravilla...

Es dar 75 000 euros para una causa como la que es,

pues para mí... es... lo máximo a lo que aspiro

y lo más bonito que voy a hacer, seguro.

Ya lo veis, tenemos campeón, pero tanto Saúl como Silvia...

Han ganado muchísimo en "MasterChef Celebrity"

los dos han vuelto a demostrar

por qué han llegado a lo más alto en sus profesiones.

Nos vemos muy pronto con los pequeños genios

de "MasterChef Junior".

Mientras ya saben, pónganle...

(TODOS A LA VEZ) ¡¡¡SABOR A LA VIDA!!!

(Música, gritos y aplausos)

-Mira, Valentina, lo ha ganado papá. ¿Qué es?

¿Un trofeo?

¿Te gusta?

¿Viste cómo mola? Pesa mucho.

Bienvenidos a la segunda edición de "MasterChef Celebrity".

Aspirantes, desde el momento en que os habéis puesto

los delantales de "MasterChef"

el estatus de VIP lo habéis dejado aparcado al cruzar esa puerta.

¿Os ha quedado claro? (TODOS) ¡Sí, chef!

-¡Vamos ya!

-¡Venga, vamos! Quiero perfección en todo el menú.

-¡Vámonos, vámonos! ¡Quiero veros volar!

-¡Oído! -¡¡¡Sí!!!

-¡Oído, chef! -Qué presión, tío.

-El que necesite ayuda...

¡¡¡Que la pida!!! -¡¡Ah!!

¿Quién trae arroz que falta arroz para las paellas?

¿Quién me escucha lo del arroz? Esto es un desastre

y los comensales están entrando ya por la comida.

Lo quiero fuera... ayer.

-Brutal. -Bien, Carlos....

-Me río yo de Miguel Ángel Muñoz. (GRITA)

-¿Podemos prestaros

alguien de nuestro equipo? Te voy a matar.

Hemos invitado a seis colegas que han recibido, recientemente,

una nueva Estrella Michelín en sus restaurantes.

-Rápido, rápido, rápido...

Desde Espai Sucra en Barcelona. No te creo...

Jordi Butrón. Hola.

Ricard Camarena.

Con dos Estrellas Michelín,

Toño Pérez. Un clásico...

un clásico. María Márquez.

Acordaros, caña, una pasta muy fina.

Suman 12 Estrellas Michelín, adelante,

Kike Dacosta y Martín Berasategui.

Buenas... Edurne Trancho.

Estoy como nunca... ¿o no?

(Gritos) Con tres Estrellas Michelín,

el maestro D. Pedro Subijana. ¡Bien!

Miguel Ángel Muñoz. Tú cada día estás más guapo.

Cayetana Guillén Cuervo.

Qué tal...

-Cómo estamos esta noche, ¿no? -¡Oh!

Oye, pero bueno... -¿Te lo olías?

Oye, ya, ya... Eh...

El ganador de la segunda edición española

de "MasterChef Celebrity" es...

¡¡¡SAÚL!!!

MasterChef Celebrity 2 - Programa 10

21 nov 2017

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