Presentado por: Eva González

MasterChef 5, la edición más extrema de la historia de MasterChef. Cocina a 10º bajo cero, un viaje a la Edad Media, experimentación con insectos... Una edición en la que se prioriza el máximo aprovechamiento y uso del producto y en la que más de sesenta estrellas Michelín compartirán con los concursantes sus trucos y secretos.

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Para todos los públicos MasterChef 5  - Programa 12 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "MasterChef".

Uno de vosotros conseguirá este delantal

que le dará la inmunidad esta semana.

¿Y la vanguardia?

La vas a ver en el plato. Te doy ideas,

para que no hagas un ridículo muy grande.

No haré el ridículo.

Adelante nuestros invitados...

(EDURNE) Todavía tengo la rosa que me mandaste hace un mes.

El que ha experimentado una mayor transformación es...

Edurne.

Aspirantes, bienvenidos a Santiago de Compostela

Vais a cocinar para peregrinos y personalidades gallegas.

Bueno... qué bien.

-¡Venga, chicos,

un poco de ritmo! No quiero retrasos, ¿vale?

¡Oh, se ha caído! ¿Quién lo tiró?

¿Te pones un delantal y los ayudas? No me fío de Nathan.

¡Venga, todos, vamos!

-Vale ya, nene.

Aspirantes, el que mejor ha trabajado hoy es el equipo rojo.

Con una estrella Michelín, Oriol Castro y Mateu Casañas.

Tenéis que imitar este espectacular plato que traen Oriol y Mateu.

Yo me quiero ir a casa ya. ¿Por...?

Porque han venido aquí por mí.

La mujer más fuerte de "MasterChef" que nos lleva con la lengua fuera,

me partes por la mitad al verte así.

Te veo perdido, nervioso y un poco caótico... ¡Hala!

Hale, nenes, que a la mamá ya le están saliendo las bolas.

Mira... se ha animado.

El aspirante que no continúa en "MasterChef" es...

Odkhuu.

Tenemos que recibir a un invitado que tiene algo que pedirnos...

¡Carlos Maldonado! ¿A qué debemos tu visita?

Me voy a casar, tengo todo preparado, pero...

No tengo cocineros. ¿Aceptáis cocinar su menú?

(TODOS) ¡Sí, queremos!

(Risas)

Cajita... -Anda...

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de "MasterChef".

Gracias, Eva. Veo un brillo especial

en vuestros ojos, supongo que será la alegría de saber

que ya sois semifinalistas de "MasterChef V".

Enhorabuena a los seis. (TODOS) Gracias...

Han sido semanas intensas, de mucho trabajo y aprendizaje,

de enseñanzas impagables y de clases magistrales

que habéis exprimido al máximo.

Habéis recibido críticas;

pero también aprendisteis de ellas.

Y se nota en vuestra evolución.

Lo habéis conseguido porque lucháis por vuestro sueño

que, cada vez, está un poco más cerca.

Gracias...

Es inevitable el verte, cada día más cerca,

con la miel en los labios, saboreando ese trofeo

con la chaquetilla, con todo... ¡Uf!

Se me ponen hasta los pelos de punta.

Ahora sí... aspirantes, empieza el primer reto de la noche.

Suerte a todos. (TODOS DAN LAS GRACIAS A EVA)

Sé que todos pensáis, ahora mismo, que el final

está muy cerca y que en una semana termina la competición.

Pero se os abrirá un mar de posibilidades

para hacer lo que os gusta...

Cocinar.

No va a ser una cuenta atrás cómoda ni sencilla,

los retos continúan.

Aspirantes, de nuevo tenéis ante vosotros una caja misteriosa.

Estoy viendo que algunos ponéis cara de preocupación,

pero a otros se les iluminan los ojillos.

¿Me equivoco, Nathan? No, para nada.

Más que producto en sí, quiero que esté aquí dentro...

Esta capitanía del programa 12.

Lo mismo hay un brazalete ahí, claro.

¿Queréis descubrirlo ya? (TODOS) Sí, chef.

Pues a la de tres quiero que las levantéis.

Una, dos y tres...

(TODOS RÍEN Y GRITAN) -Hala... qué bonito.

(Risas)

Miri's el nombre de mi futuro restaurante.

Me encanta...

Ha sido emoción, pura y dura, porque ves tus sueños

ahí plasmados.

(Risas)

Qué bueno...

(NATHAN) Vaya tela...

¿Es broma? Qué fuerte.

(EDURNE) La casa de amatxu.

(Risas y llantos)

-"MasterChef" hace que puedas volver a soñar...

Recordar que he visto ese delantal

con el nombre del restaurante que quiero poner...

me mantiene viva.

Silene... ¿Por qué has elegido

el nombre de Brazuca para tu restaurante? ¿Qué es?

Se utiliza mucho en Brasil es como "brasileñísimo",

es como el máximo de la palabra Brasil.

Con comida brasileña, claro. No, una fusión de comida española

con brasileña que creo que aprendí a hacer mezclas ricas

y creo que podemos dar toques sutiles de la cocina brasileña.

Nathan, ¿qué pone en ese delantal además de tu nombre?

Pues es así... es algo muy pastelón:

Double N Trucks, es para que mi mujer y yo

en un food truck, pues, recorramos todos los sitios

que podamos a nivel nacional

con nuestra comida.

¿Y con qué tipo de comida? ¿Vanguardia, tradicional...?

Fusión, su parte asiática y mi parte locura.

Viniendo de ti puede ser una confusión.

Jorge, ¿qué tipo de comida

servirías en ese restaurante llamado Mar y Alhambra?

Pues haría una fusión

entre marisco y frutos de mar con...

Con Alhambra que es muy moruno y árabe, no sé...

Me gustan los dos sabores.

¿Y tú Elena? ¿Qué negocio montarías si ganaras "MasterChef"?

¿El Polichef?

(ENTRE RISAS) No... no.

Era para una food truck o para eventos.

Una food truck tuneada como un coche de policía.

Qué buena esa... Con sirena, lucecitas...

Mira, me estás dando ideas, Samantha. La Polichef Móvil.

Ha empezado mi cabeza a maquinar, cogería una food truck

o ya tendré... he empezado a calibrar

como si fuera empresario, Dios mío.

La cabeza me iba a mil por hora.

Miri, ¿cómo se llamaría tu restaurante?

Miri's. -No...

Fíjate que no me sorprende nada en absoluto.

¿Cómo estaría decorado? ¿Qué servirías?

Pues... sería un sitio muy chic, muy retro...

Muy vintage, con muebles entre antiguos y modernos,

con sillas diferentes, con madera, piedra...

Muy Miri. ¿Y la comida también

sería chic-retro-vintage?

Sí, pero saludable.

Chic-retro-health-vintage. Bio...

Jamón del bueno,

marisco del bueno... Eco.

Edurne, explícanos lo que se lee en tu delantal.

La casa de amatxu, por supuesto, sería mi casa

para todo el que quisiera venir a ella y la cocina sería,

por supuesto, la cocina de siempre;

pero... con un toque vanguardista. (TODOS) Hala...

De lo que he aprendido aquí. Oye...

¿Y te ves con fuerza de ponerte al frente

de ese restaurante de La casa de amatxu?

La verdad, si te digo la verdad, sí.

Aquí he cogido fuerzas con esta gente joven...

Me ha inyectado juventud y en vez de 65

creo que tengo 30, ahora.

-Qué bueno, me encanta.

O sea, me quedan otros 30 para jubilarme.

Mira qué bien, nos alegramos, nos gusta esa actitud.

Aspirantes, sé que todo este tiempo

que habéis pasado en "MasterChef"

ha sido transcendental, cada día ha supuesto

un nuevo reto

y una oportunidad de oro para acercaros a vuestro sueño.

Con esta primera prueba podéis dar un paso definitivo.

Hemos de anunciar que este año pasará

a la historia como el año en que "MasterChef"

decidió saltare las normas.

Excepcionalmente, entrasteis 16 aspirantes

en lugar de los 15 habituales.

Miri nos demostró que las reglas

están para saltárselas cuando la ocasión lo merece.

Sí... Y estamos encantados

porque tenerte en la final significa

que no nos hemos equivocado. Gracias.

Pero no es la única norma

que hemos decidido revisar en esta edición.

Por primera vez, en la historia de "MasterChef",

la batalla final será... a tres.

No fastidies...

Tres de vosotros lucharéis por convertiros

en el ganador de "MasterChef V".

Me encanta...

Todo el mundo se ha quedado en shock...

Qué locura más grande y qué...

Qué lucha más difícil, ¿no?

Nathan, ¿quién crees que formará la terna que se dispute

el título del quinto "MasterChef" España?

Elena, Jorge... y yo.

(TODOS) Oh... Bueno, ¿por qué...?

¿Por qué lo tienes tan claro?

Pues porque formamos estilos distintos; pero, a la vez,

muy iguales con un perfil ganador de "MasterChef V".

Bueno...

Yo creo que es una gran batalla, pasas de tener

un 50% de posibilidades de ganar a tener un 33%.

Miri, ¿estás de acuerdo con Nathan?

Dice que no estarás en la final.

No estoy de acuerdo, entonces.

Yo confío en mí al 100%.

¿Para ti quiénes sois los tres que debéis estar en la final?

Yo estoy con... Edurne y Jorge.

Silene, no estás en ninguna quiniela.

-Ya ves, chef, uno puede sorprender mucho,

yo voy despacito pero voy.

Para ti, ¿quién sería esos tres de la final?

Jorge, Edurne y yo.

Te acaban de descartar. No pasa nada.

Edurne... ¿para ti quiénes serían los tres?

Es un poco difícil, pero una de las candidatas

que más me gusta es Elena.

Tiene mucha energía y es una mujer con mucho brío.

Y los otros dos pues...

Pues no lo sé. ¿No te ves en la final, Edurne?

Bueno, pues me meto yo también. A cascarla por ahí.

Claro, hombre, es la actitud. Hale...

Estos niños... ¿me van a quitar a mí las energías?

Pues no, señor, voy con ellos y si salgo finalista...

Pues, hale, a tomar por saco, oye. Allí que me voy a Euskadi

a tocar la pandereta a cantar la trikitixa.

Elena, tú y...

Y mi hijita. -El trío Lalalá.

Silene. Pues estáis muy cerca

de saberlo, porque al final de este reto

vamos a conocer al primer elegido para la batalla final

de "MasterChef V". Vaya tela...

-No me lo creo. -Madre...

Para una prueba tan importante va a estar con nosotros

uno de los mayores exponentes de la gastronomía

de vanguardia del s. XXI.

Suma cinco estrellas Michelín con tres de sus establecimientos,

desde su restaurante Miramar en Llanà, Gerona, Paco Pérez.

El Miramar...

(Aplausos) Bienvenido de nuevo.

Es una persona que admiro mucho y su restaurante

es el sabor del mar, es Costa Brava pura.

Buenas noches, Paco,

muchas gracias por venir a "MasterChef".

Además de las dos estrellas de Miramar,

diriges la propuesta gastronómica de la enoteca del Hotel Arts

que tiene otras dos estrellas

y el Cinco del Hotel Das Stue...

Das Stue en Berlín. Más o menos.

En alemán algo bastante flojo, con otra estrella.

¿Cómo se lleva todo eso? ¿Cómo se mantiene?

Se lleva bien, sobre todo, teniendo la familia que tengo

que es fantástica, teniendo grandes equipos,

grandes personas, se consiguen los retos

que te propongan.

Hace 21 años conseguiste

la primera estrella Michelín para Miramar.

Hoy las multiplicaste por cinco y has conquistado

el mercado internacional.

¿Cuál es la clave de tu éxito?

Ni idea. A parte de currar mucho...

Supongo que es como todo,

es constancia, trabajo, perseverancia...

Que te guste lo que haces y ya está, ¿no? Poco más.

La verdad es que es así de fácil, pero son tantas horas...

Y tanto tiempo... Yo creo que hay gente que hace

más horas que nosotros y no disfrutan tanto.

Es verdad, es cierto.

Pues este reto es muy importante

para nuestros aspirantes, porque están en la semifinal

y acaban de descubrir dos cosas muy importantes:

la final de "MasterChef" va a ser a tres.

Y que el nombre del primer aspirante

que luchará en ese combate lo sabremos al final de este reto.

Uf... cómo vas a cocinar centrada

si te ponen descentrada desde primera hora.

Dios mío, te están poniendo los nervios a flor de piel.

La prueba no puede ser más emocionante ni estar más reñida.

Aspirantes,

¿queréis saber en qué consiste? (TODOS) Sí, chef.

Pues el primer reto de esta noche es hacer un plato libre.

Eso sí, debéis poner en valor todo lo aprendido

en estos tres meses.

Equilibrando técnica y sabor.

Pensad bien qué ingredientes

vais a coger en el súper para hacer un plato de diez.

Me encanta.

Yo creo mucho en la ley de la atracción,

yo creo que todo lo que tú quieres en esta vida lo tienes que ver

y a raíz de ahí puedes conseguir las cosas

que tú planeas en tu mente.

Yo me veo en la final, me veo ganando.

Paco, después de todo lo que acabas de escuchar

tenemos una pregunta para ti. Dispara.

¿Te atreves a cocinar codo con codo

con los aspirantes en un reto tan crucial como este?

Bueno, lo intentaremos. (TODOS APLAUDEN)

Valiente, Paco. Aspirantes, ya lo habéis oído.

Paco Pérez va a cocinar a vuestro lado

y va a entrar al supermercado con vosotros.

Tenéis 60 minutos para hacer vuestro plato libre.

Y tres minutos más para pasar por el súper

a coger los ingredientes.

Elegidlos con cabeza y no os olvidéis de nada.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

El tiempo comienza en tres, dos, uno, ya.

Hala, Paco, vaya usted al súper. Hala...

Vamos, mami. Tú también tienes tres minutos.

Así que venga, corriendo. Voy.

Hoy tengo de todo.

Tenéis una buena despensa, no os quejaréis. Madre mía...

Pedazo de género que manejamos en el programa.

Increíble.

-Y esto...

-Yo estoy... Pues a cocinas.

Perfecto.

Edurne también ha terminado y a vosotros os quedan 30 segundos.

Diez, nueve, ocho...

Siete, seis, cinco...

Cuatro, tres...

Dos, uno...

Nos vamos a cocinas.

Atención, paramos un momento, por favor.

Ahora, por primera vez, a ciegas.

Aspirantes, ¿no creeríais que os lo íbamos a poner

tan fácil para conseguir la primera plaza?

(TODOS) No... venga ya. Parece mentira

que aún no nos conozcáis.

No vais a cocinar con la cesta que habéis elegido.

(TODOS) No, hombre, no...

Vaya tela. Elena.

Tú vas a elegir con qué cesta cocináis

cada uno de vosotros.

Tu ventaja consiste en elegir la cesta

con la que cocinas tú.

Que, obviamente, no puede ser la tuya.

Vaya escabechina. También tienes la opción

de no tocar la cesta de algún compañero o la del chef.

Está en tu mano.

Madre... cuando me dicen en qué consiste la ventaja.

Uf... todos los esquemas se me han partido.

Juega bien tu ventaja porque es un momento decisivo.

Y tu elección puede determinar el nombre del primer aspirante

en entrar en la batalla final.

Meted todos los ingrediente en las cestas.

Ya he empezado a maquinar, porque ya mi cabeza ha dicho..

"Mira, tienes que hacer lo que sea para intentar sacar

algo positivo de esto".

-Con lo bien que iba. Elena, puedes pasear

por las cestas de cada compañero y ver qué tiene.

Decide cuál cambias.

Vaya marrón. Tienes la suerte de elegir

con cuál cocinas. ¿Hasta la del chef?

-La del chef claro, claro... -Sí, ven a mirarla.

-¿Solo esto?

Madre de mi vida, así se ve el aprovechamiento de producto.

¿Qué has puesto tú?

-Si ella no puede quedarse la suya, nos cambia a todos.

-Me gusta... ahí te lo dejo. -No podía ser tan fácil.

-A ver la mamá.

El rape no lo quiero pelar.

-Está fácil este. -Bueno...

-Yo tengo un género muy regular, Elena.

Mojito y poco más.

-Cigalas... -Sabía yo, plato libre...

-Vamos a ver...

-Sí, sí, no está mal.

-Yo tengo una cesta muy buena, cosas muy buenas...

Mira, he cogido... de todo. Elena...

Las has visto todas,

¿con cuál te quedas? ¿Para mí?

Sí, para ti.

Estoy entre dos, Pepe. ¿Cuáles son esas dos?

Pues la de Nathan y la de Jorge, pero...

Es que... me quedo con la de Nathan.

Te quedas con la de Nathan, muy bien.

Coge la de Nathan para ti. -Vamos que nos vamos.

¿A Nathan cuál le das?

Ahora vuelvo. -Bueno, te han hecho polvo, hijo.

-Una vez que compro con cabeza.

Estás disfrutando, Elena.

Sí. -Quiere acabar con los hombres.

Yo he cogido cosas en condiciones. Ahí la tienes, majo.

-Gracias. ¿Por qué has cogido la de Nathan?

¿Qué te gustaba?

Tenía cosas similares a las que yo he cogido

y he visto algo que yo puedo hacer bien.

¿Y le das la tuya que es parecida?

Piensa que es tu ventaja, Elena.

Depende del cambio que hagas, te puede beneficiar más o menos.

Y perjudicar a tus compañeros, claro.

Ya me estás haciendo dudar, Pepe, es una cesta muy buena.

Venga, Nathan, pues nos vemos. -Gracias, chef.

Nos vemos en la final, vaya tela. -Toma, mamá.

Para ti, para mi madre. -¿Es la tuya?

Esta... esta, sí, Miri, es para ti.

-Vamos... Más difícil todavía.

Jaque a la reina, ha ido a jugar

sus cartas bien jugadas contra Miri.

Elena, ¿por qué se la has dejado a Edurne esa cesta al final?

Porque ha cogido marisco y cosas así de lo suyo,

quiero que la mamá ingenie

con lo que yo tengo aquí, porque sabe hacerlo,

solo tiene que abrir la mente.

-Di que sí, hija. -Y yo creo que lo va a hacer bien.

Y la de Edurne se la has dado a Miri.

Tiene cosas que creo que le van a ser complicadas

y, también, quiero ver si es capaz de sacarla.

Le doy la cesta a Miri poniéndole un reto

para que no le salga bien, evidentemente.

Yo tengo a mis candidatos que yo quiero

ver en la final, a ella no;

pues no le doy algo con lo que ella se pueda lucir.

¿Y la de Miri a quién se la das? Al amor de los amores.

-¿Qué dices? -La mía te va a encantar, Jorge.

-Amores, qué pesados con los amores.

-Mi cesta es lo más. -Tú cesta es lo más, dices.

-Esta qué tiene... ¿marisco? Venga... pues toma carne.

Maja... Sí, hombre.

-Jorge, mi cesta es brutal.

-Es brutal para ti, Miri, no es la cesta mejor.

Está muy bien, Elena. La de Jorge,

¿para quién? Pues la de Jorge...

(RÍEN)

Para Nathan. Se hará la picha un lío,

porque tiene poca cosa, para lo que está acostumbrado.

Tiene cosas para Jorge, pero para Nathan, le falta.

Vale. Y por lo que entiendo, a Silene es a la única

que no tocas. Sí. La voy a dejar.

Vaya tela. Para un mojito hay aquí.

(MIRI) No tengo nada.

No hay nada en esta cesta.

Nathan, ¿te falta algo por ahí?

Tengo todas las sales del mundo.

(Risas) Todo sales.

-Nathan, suerte. -Gracias.

Nos vemos en la Final, Jorge.

Anda, la Helen. Anda, la Helen.

-Luego van a venir las represalias. -Si no hay nada aquí.

Edurne, hija mía, no hay nada en esta cesta.

-¿Cómo que no? -Hay cuatro cosas.

-Solo lentejas. -Me meo.

Y tú, con garbanzos.

Coge garbanzos y protesta.

No hacen falta muchas cosas, nena. Aquí hay demasiadas.

Elena se ha portado como una verdadera hijita, una señora.

"Miri, ¿quieres verdura?" Pues no. Toma pescado.

Silene, a ti no te ha tocado la cesta.

¿Por qué crees que ha sido?

Creo que se ha apiadado de mí, del miedo que tenía.

Yo creo que es pura estrategia. ¿Tú crees?

Elena, ¿por qué no se la has tocado?

Sinceramente, era una cesta en condiciones

y prefiero dejársela a ella, antes que dársela a otro.

Jorge, ¿sales ganando con la cesta? Ganando.

Si me pongo a venderlo, sí,

porque no ha parado de coger cosas.

Muchas flores. Parece una boda esto.

(Risas) Indirecta, eh.

¡Oh! Qué bonito te ha quedado.

Si queréis que oficie, soy juez. Yo tengo un catering.

Bueno, Paco, con la tuya no se ha atrevido.

Me ha visto la cara y ha dicho: "A este no".

¿Qué has cogido que le dé tanto miedo a cambiarla?

Galeras, un alga codium, salicornia, unos espárragos,

flor de ficoide, capuchina.

Han hecho bien en no cambiarla. Mucho producto del mar.

No le ha gustado. Tienen buenas cestas.

Sí, sí. No tengo ni mantequilla.

Elena ha ido a piñón. Ha ido a fastidiar

a cada uno de nosotros. A unos más que otros.

Ahora sí. El reloj se pone en marcha.

Tenéis por delante 60 minutos.

Y el tiempo para cocinar comienza ya.

Voy a hacer cocina tradicional a tope.

¿Y esto qué es? -Alginato para tus bolas.

Sal ahumada.

Estoy deseando verlo. Ver a Paco, tan minimalista

y tan de vanguardia. Algo sencillo, con mucho sabor.

Tiene un restaurante maravilloso en Llanà.

Seguro que alguna técnica aplica, porque es muy técnico.

¿Qué tal? -Hola. Pues no estoy muy bien.

Es que tengo cuatro cosas. -No. ¿Esto es tuyo?

-Sí. -Unas cigalas fantásticas.

Un rape fantástico. Cocina sencilla.

Cocina sencilla.

Lo he visto claro. He visto la cesta

y he dicho: Claro, clarísimo. Quiero la cesta de Nathan.

Las cosas se ponen serias y lo siento,

pero no he venido aquí a ponerlo fácil.

Yo creo que esto tampoco es decir

que estoy jugando mal ni estoy jugando sucio.

Lo siento de verdad, pero es lo que hay.

Bueno, Elena, eh. Cómo ha jugado esa gran ventaja.

Y lo ha hecho de forma abierta. La voy a liar parda.

Y a la única que ha respetado, es a Silene.

Me ha encantado esa risita que tenía cocinas,

de cesta a cesta a cada uno. Lo que me ha gustado,

ha sido la cara de Miri, que era un poema,

cómo se iba desfigurando, como diciendo: ¿Qué hago con esto?

Porque Miri haciendo los platos de Edurne, no la veo.

Elena me ha dado esta cesta por estrategia al 100%.

Telita con la cesta que me ha dado.

Solo tengo tomate, cebolla, cebollino y perejil

y un poco de pescado. Entonces, lo hace

para que yo demuestre si soy capaz

o no de hacer algo con estos ingredientes.

Soy totalmente capaz. Voy a hacer algo sencillo y tradicional,

lo que me llevan pidiendo mucho tiempo.

Miri va a callar las boquitas de todos.

Mirad lo que tiene Jorge, lo de Miri, que parece...

Un herbolario. Me dan ganas de preguntarle a Jorge

qué quería hacer con cinco paquetes de sal,

un limón, una naranja, una lima y unas cigalas.

Jorge y yo creo que somos dos hermanos gemelos,

no por físico, sino por la manera que tenemos de pensar.

Y como nos avenimos tan bien, creo que estoy encontrando

esa conexión que él buscaba para pasar a la Final.

Con tantas sales que ha puesto, especies, cuatro cigalas

y almejas, pues voy a ver qué ha hecho.

Porque la menta me la guardo para los mojitos,

para celebrar lo de la Final.

Entonces, ahí te veo, Elena, en la Final.

Espero que tú también, Elena.

Imagínate que le da lo de Paco Pérez a Nathan.

Ya que va de cocinerito moderno... Al Doctor Mabuse.

Le da las galeritas, no sé qué, las algas,

para que haga un plato de chef de cinco Estrellas Michelín.

Toma. Aquí tienes. Toma. Venga, empieza.

Vaya tela. ¡Jo!

Hombre, yo creo que mi cesta, que le ha tocado a Nathan,

si no lo tiene muy claro, a lo mejor, te desubica un poco

esas cosas juntas. Pero Nathan tiene recursos

y, además, un pantalón precioso para hacer lo que quiera.

Con la caja de Miri, hay muchas cosas para hacer.

No tiene nada que ver con lo que yo quería hacer,

pero hay muchas opciones.

Entonces, voy a hacer estos pollos, que son muy sabrosos.

Voy a hacer un fondito. Marcaré las pechugas

y las haré a baja temperatura.

Tengo un elemento más que meteré.

No sé si será cuscús, me parece muy adecuado.

He tenido la fortuna de que hubiera ingredientes

muy morunos y muy árabes, que era mi idea.

Y como en mi delantal pone "Alhambra",

pues tiene que ser de esta identidad.

Sería increíble pasar a la Final de "MasterChef" ahora mismo.

A ver si puedo rehacerme de esta adversidad.

El que gane en esta prueba, ya no cocina

hasta el día de la Final. Vuelve a estas cocinas

para enfrentarse con los otros dos de la Final

en la Batalla a Tres de la gran Final de "MasterChef V".

Espectacular. Así es, Samantha.

Lo que se juegan, es mucho. Hoy se lo tienen que currar,

porque es el reto más importante, hasta ahora.

Aquí estamos haciendo, que no sé qué voy a hacer.

Tengo un popurrí de todas las cosas.

Con estos menjunjes que me han dado,

voy a ver si puedo hacer lo que quiero.

Es un solomillo para Pepe que quisiera que me saldría bien.

Y para los demás. La salsa la haré

de bastantes especies con nata, verdura.

Voy a hacer unas lágrimas de almendra.

¿No quieren fusión de la cocina? Pues, hala, ahí tienen fusión.

Edurne quería su cestita, donde ella cocina a gusto y bien.

Pero la hija díscola que le ha salido ahora, al final...

Mi hijita Elena ha hecho lo que tenía que hacer.

Ella sabe que yo tengo fuerza.

Entonces, el sol que salga por donde quiera.

Y al único que no generaba ningún tipo de duda

que lo haría bien, le pongas la cesta que le pongas,

que es Paco Pérez, a él no se la han tocado.

La del chef. A ver qué hago yo con esto.

Bueno, la idea es hacer una royal de galeras.

Y luego, acabaremos con el territorio

donde está una galera, en el mar.

A un carnívoro como este, le vamos a dar algas.

Yo creo que todos pueden sacar un plato armonioso,

porque tenían todos producto de mucha calidad.

Mi consejo es, simplemente,

fijarte en el producto que tienes y hacerlo sencillo.

He optado por hacer un pichón, porque quiero hacer algo

que salga un poco del contexto de mis mezclas brasileñas.

Voy a darle un toque de cítricos.

Lo voy a cocinar a baja temperatura, en la Roner.

Y luego, lo voy a marcar en la sartén

y voy a preparar un par de salsas para acompañarlo.

Después de lo duro que es tomar la decisión en el supermercado,

la verdad es que me viene fenomenal

no tener que dar la vuelta atrás en lo que voy a hacer.

Yo creo que le caigo bien y me ha dado una oportunidad hoy

para cocinar bien. O a lo mejor, piensa:

"Silene no es tan buena y no es un peligro para mí hoy".

Bueno, Paco. Señor Jordi.

Bueno, primero, ante todo, eres un valiente.

Tengo que decírtelo. Esta temporada...

Este mundo es para valientes.

Solo tú y Joan Roca os habéis puesto a cocinar así, a lo loco,

con un supermercado que no sabes qué hay. Tiene mucho mérito.

¿Qué has pensado hacer? Una royal de galeras.

He visto que hacías un puré con la galera y agua,

para extraer un consomé de galeras.

Exactamente. Sacaré un poco la carne, la estiraremos.

Le daremos un poco de congelación. Como un carpaccio.

Exactamente. Entiendo que le darás

otro punto de mar utilizando el ramallo.

Sabe como a percebe. Fantástico.

Un producto diez que tiene que estar

en todas las cocinas del mundo. ¿Y la tienes aquí?

¿Una espuma? Sí. Una espumita nitro.

O sea, pocos ingredientes, pero mucha técnica,

que es lo que te gusta a ti. Simplicidad.

Simplicidad, mucho sabor. Cocina Paco Pérez.

Gracias por estar aquí, por esa valentía.

Estamos encantados. Gracias, señor Jordi.

Aspirantes, habéis consumido la mitad del tiempo.

Quedan aún 30 minutos por delante. Oído, Eva.

¿Qué tal, Edurne? ¿Cómo estamos?

Un revoltijo. ¿Cuál es este revoltijo?

Porque vaya cesta que te han dejado.

Menos mal que era tu hija, la preferida. ¡Ay!

Bueno, ¿qué vas a hacer? Nos ha salido rana.

Bueno, a los hijos no se les puede decir. Todos son buenos.

Yo pensaba que te quería más a ti y mira por dónde.

Quiere más a Silene. Es igual.

¿Qué vas a hacer, hijo? Aquí hay que coger

el toro por los cuernos. Me pasa con los míos.

Pues lo mismo. Que a veces les darías...

Oye, esto huele bien. ¿Qué vas a hacer?

Tienes la carne macerada. ¿Y esto para qué?

Lo voy a hacer luego a la plancha. Menudo taco de solomillo.

Házmelo bien. Y luego, voy a hacer aquí

las setitas, a ver si me da tiempo de hacer unas esferificaciones.

Cuidado, no te vengas arriba.

¿De qué son las esferificaciones?

Voy a hacer aquí un caldo con la nata y voy a echar especias.

Van a ser de especias. Sí.

Bueno. Eso le va bien al solomillo.

Me gusta que hagas cosas modernas que te pegan tanto.

¿Tú crees? Mira, cebollino. Yo no creo. Yo sé.

Oye, cuidado con esto, que se nos va aquí.

¿Pero qué le has echado? Traje nuevo y mira

cómo me lo has puesto de salpicaduras.

Marcha para allí y llévalo a la tintorería.

Creía que lo había apagado. Ya me has puesto nerviosa.

¡Me cago en la leche! Venga, marcha para allí.

Oye, me tienes que decir dónde venden estos pantalones.

No sea que pase por la tienda y me dé por comprarlos.

Yo soy un señor. ¿Esto qué es? ¿Te has puesto unas cortinas?

¡Me cago en la mar! ¿Le has hecho pantalones

con las cortinas? Ha estado en el baúl

y ahora ha salido. En el baúl ha estado,

en vez de en el armario. ¡Madre mía!

Si me ven en mi pueblo con esos pantalones.

Como dice Boris Izaguirre,

del estilo de mis pantalones... (IMITA A BORIS) ¡Le quedan divinos!

Yo tenía unas cortinas así. (RÍE)

Señorita Miri. Hola, Samantha.

¿Qué tal? Tenía un rape. Pero ya cocinamos

mucho pescado en programas anteriores.

No quiero ir a por ello otra vez.

Voy a hacer un fondo tradicional con mucho sabor,

que es mi reto, coger el sabor de un fondo.

Y voy a hacer unas gambas. Les voy a dar un toque mío.

Las voy a poner con un poco de aceite en la Roner

y, luego, las voy a hacer a la sal muy rápido.

Yo, lo del rape que dices, me extraña un poco.

¿Te extraña? Puedes hacer mil platos con rape.

Bueno, es que tengo dos cosas. Dos cosas, pero son

muy importantes. Vale. Voy a cambiar.

No. No cambies. No quiero que cambies.

Sí quiero que no te inventes excusas.

No quiero inventar excusas. Tienes poco, pero bueno.

No quiero mezclar gambas con rape.

No quiero mezclar una cosa con otra.

No te voy a ayudar más. Vale.

¿Me puedes ayudar a poner la bolsa al vacío?

-Sí, sí. -¿Por qué no se me cierra?

No, no. Esto está cogiendo aire. -Miri, que ahora coge.

Es para hacer el vacío, amor. ¿Cómo crees que hará el vacío?

¿Qué es esto? Estoy haciendo pruebas.

Pruebas. Estás apañado. Estoy intentando pensar uniones.

Por ejemplo, especies con mantequilla.

Estoy haciendo una mantequilla especiada.

Tengo mucho cítrico, mucha sal.

Y, entonces, me viene cocinar a la sal.

Se dice especias.

Ah, perdón. Especias. Tienes una confusión.

Esa cocina fusión tuya. Confusión. Cocina confusión.

Pues mira. Este juego de palabras me dará mucho tirón.

Esa confusión me gusta. Me gusta. Es algo muy sexy.

Es algo que lo veo muy agradable para un restaurante.

Estás haciendo cigalas a la sal. Sí, ahumadas.

Sal ahumada. Muy bien.

¿Y no es un poco pronto para hacer la cocción?

No, porque estoy haciendo la prueba.

Quiero presentar la cigala finalista.

La cigala finalista. Claro.

¿Tú crees que esto te va a dar el paso a la Final?

Yo creo que me haréis sufrir un poco más.

Nosotros no te haremos sufrir.

Si tu plato merece estar en la Final, estarás.

Ya, pero... Te hará sufrir Elena,

que te ha dado el cambiazo. Sí. Se ha quedado mi cesta.

Y prometía mi cesta. ¿Por qué?

Porque, por una vez, creo que había conseguido,

en mi mente, unir todas las ideas que tenía.

¿Había coherencia en tu mente? Sí.

Bueno, pues suerte. Y espero que hagas un plato coherente.

Gracias, chef. Amigo Nathan. Vale.

Atención, aspirantes. En menos de 15 minutos,

daremos el manos arriba.

¿Qué tal, Elena? Hola, Pepe.

Te has quedado a gusto. Te has despachado a tu gusto.

Lo que no he acabado de entender, es lo de mamá.

Con las veces que te ha cambiado los pañales mamá,

que te ha secado las lágrimas y ahora, la dejas tirada.

No la he dejado tirada. ¡Vamos!

Mamá demostró el otro día que, en nada y menos,

hizo cosas que siempre se cierra en bandeja.

Le has hecho un favor. Di que sí.

Me has puesto una cesta maja. -Lo he hecho para que se demuestre

que, aparte de su cocina tradicional,

sabe hacer otras cosas. Un puesto a la Final

y le pegas el cambiazo con la de Miri,

la de Miri, al otro, Silene sin tocar.

Hombre, a ver... Ya sé tus preferencias.

Estamos a las puertas de la Final. Hay que saber un poquito.

Lo tengo clarísimo. Cuéntame. ¿Qué estás haciendo?

Tenía un pollito. He hecho con la carcasa un jugo,

que lo voy a reducir y haré la salsa.

Aparte, tengo las verduras de la cocción, cebollitas y tal.

¿Y cuál es la técnica novedosa con la que nos vas a impresionar?

Parte de la salsa la haré dentro del tomate cherry.

Salsa con una espuma que haré

de patata, zanahoria y espárrago

con un poco de la salsa de la cocción del pollo.

Y la meteré dentro del tomate.

Me estás dando buena idea, porque mi niña, a veces,

no come, y siempre me dice

que haga cosas pequeñas que los niños puedan comer.

Me llevo la idea. Muy bien.

Bueno, Paco me ha comentado el plato que hacía,

un plato de galeras con una espuma.

Creo que hará un segundo plato. Es un inconsciente. Está loco.

Vamos a intentar con estos espárragos

que hemos cogido, que no se queden aquí,

a ver si hacemos un platito muy sencillo, un pilpil

de espárragos con capuchina. Le sobra tiempo.

Cómo sois los grandes chefs. Efectivamente.

Para hacer las bolitas, necesitamos el alginato y el gluconato.

Gluconolactato. Entonces, no había más que el alginato.

Elena se habrá despistado.

Las esferas no las podía hacer, pero no pasa nada.

Me quedo con el sifón, a ver si sale.

Oye, Nathan está escrupuloso. Fíjate.

Esas pinzas doradas que le trajo la mujer de Nathan.

Cómo emplata él, con qué cariño. Claro, hombre.

Ha cogido la menta y se ha puesto a darle golpecitos.

Como un chamán.

Aspirantes, último minuto.

Diez, nueve, ocho,

siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos, uno.

¡Tiempo! Manos arriba.

Estoy contenta, porque lo he hecho bien.

Y ha sido un reto para mí.

Además, falta el toque final,

que es el nitrógeno líquido que voy a utilizar.

"Miri's surprise" para hoy.

Bueno, don Paco. Dos platos.

Un momento. Déjame acabar. Ah, que no ha acabado.

No. Esto es mejor hacerlo ahora.

Un poquito para acabar.

Madre mía. Igual que el nuestro.

Aquí tenemos un poquito de codium, ¿vale?

Para darle ese mar que tiene la galera.

Ah, porque hay como un carpaccio arriba.

La carne de la galera. Y ahora, vamos a jugar

con los matices fríos.

¡Qué bonito!

¡Qué maravilla!

Esto es un poquito de flor de ficoide.

La flor, que es maravillosa.

Es un producto diez. En boca, es mucho mucho mar.

Bueno, Paco, este es el plato que me has comentado al principio.

Y te ha dado tiempo de hacer otro.

Aquí hemos cogido los espárragos.

Como veis, un plato muy sencillo.

La crema de espárragos muy sencilla. No le ponemos agua.

Rompemos el espárrago, cocinamos a 90 grados.

Un toque de mantequilla, que también es buena.

Gurumelos. Temporada de gurumelos.

Nos encaja muy bien con ese toque de almendras del gurumelo,

de tierra con los espárragos. Capuchina, flor y hoja.

Muy bien. Pues deseando probarlo.

Espero que os guste. Claro. Seguro.

Podremos verlo, ¿no? Venga, acercaos.

(EDURNE) ¡Qué obra de arte! ¡Qué maravilla!

-¿Son setas laminadas lo blanco? -Sí. Gurumelo.

Cuando he visto aquellas obras de arte...

Parecían pinturas. Qué cosa más bonita.

¿Cuándo llegaremos a hacer eso nosotros?

En fin. Ya lo he dicho más veces.

Lo veréis, lo verás, pero no lo catarás.

Qué le vamos a hacer. Qué pena.

Pero se puede ver otra vez, ¿no?

Magia total. Cuando ves eso, esa sutileza, esta armonía.

Seguro que estaba... manjar de los dioses.

¡Oh! ¡Hum! ¡Qué bueno!

Que aproveche. -Ea, a zampar.

Y nosotros, a mirar. Saborazo.

¡Joder! El mar en una bocanada.

Qué rollistas que sois. Impresionante, eh.

Me como el mar y me como la tierra. ¿Te has dado cuenta?

Muy rico, Paco. A verlas venir.

Paco, después de probar tus platos, que están maravillosos,

vente con nosotros, por favor.

Paco, pasas a la Final.

Aspirantes, habéis visto los platos tan maravillosos

que ha hecho Paco. No sé si quieres darles

algún consejo a los aspirantes a chef.

Bueno, yo creo que son gente maravillosa,

buena gente, simpática, agradable.

Pues que sigan su camino, que, al final, es

el de hacer lo que les gusta, constancia, perseverancia

y dejar volar la imaginación.

Muchas gracias por dejarme compartir

este momento con vosotros. -Gracias a ti.

(APLAUDEN)

Qué bueno. Me gusta mucho Paco Pérez. Mucho.

Paco, hasta pronto. (MIRI) Es una persona

que me transmite muy buena energía.

No sé. Su energía me da buen rollo, la verdad.

Aspirantes, ha llegado el momento de la cata.

Y esta, ya lo sabéis, es muy importante.

Así que vamos a empezar con Silene. Por favor.

Suerte, Silene. -Gracias.

¡Uf! Qué responsabilidad.

Buenas, señores.

Silene, ¿cómo se llama tu plato?

Pichón a mi manera. Cuéntanos cómo es tu manera.

Pues he cogido el pichón para hacer a baja temperatura

las pechugas y una pierna.

Luego, he preparado una farsa con cebolletas, puerros,

champiñones y otra seta que no me acuerdo del nombre.

He preparado una salsa cítrica con limón, naranja y mandarina,

que es la espuma de sifón.

Y puse para acompañar un poco de cuscús.

Ah, y por debajo, está

anacardos, que es lo que usamos mucho en Brasil,

tostados y triturados. Para ensuciar el plato.

Ah. Vale. ¿Tú crees que con los ingredientes

que tenías en tu cesta, que son los que tú has elegido,

este plato es un plato digno de pasar

a una Final de "MasterChef"?

No lo sé, chef. Lo dirán ustedes.

Después de doce semanas, que lo que elijas tú hacer,

un plato para brillar, sea esto, me preocupa.

Batiburrillo de sabores, de ingredientes echados al azar,

sin sentido, sin un hilo conductor, sin una historia.

Lo veo muy error este plato.

Hombre, el problema, Silene, es que se supone que es

un plato que tú eliges.

Eres la única que no has cambiado la cesta.

Hay un montón de cosas echadas al pichón.

Una espuma de no sé qué con cítricos,

una reducción de nata con puerros o con no sé qué de verduras.

Y le pongo un cuscús al lado.

Por querer, a lo mejor, agradar,

por hacer demasiadas elaboraciones.

Pero si en vez de tener un pichón,

tenemos una merluza, nos valdría igual.

Es un plato que no está pensado para el pichón.

Ha caído el pichón encima de un montón de cosas.

Estamos buscando a un finalista

y el finalista tiene que cocinar con cabeza.

Me he sentido superfrustrada. Se supone que tengo mi cesta,

que se han apiadado de mí,

porque tenía lo que yo quería cocinar. Con lo cual, fatal.

Pues muy triste me he quedado. Me he quedado muy triste.

¿Qué vas a hacer? El aceite lo voy a poner

con nitrógeno líquido.

Se nos va a ir la olla.

Cuéntanos qué plato has hecho.

He hecho algo muy básico con un toque fresco y diferente.

¿Vale? Entonces, he hecho un fumet con las cabezas de las cigalas,

con la morralla, etcétera.

Por otro lado, he cogido las cigalas,

las he pasado un poco a la sal

y las he acabado de hacer en el mismo fumet.

Para finalizar y darle un toque fresco y diferente,

he hecho un aceite infusionado con perejil

y con las huevas de las cigalas.

¿Tú crees que el aceite da un toque fresco?

Lo he puesto que creo que le viene bien

a la cigala y al plato, en sí.

Bueno, Miri.

Es un plato que quiere y no puede.

Te salva que hay un fondo que está rico de cigalas,

está bueno, que está bien.

Está bien reducido. Pero hay dos dedos de grasa.

Por culpa de ese aceite que tú dices que le va tan bien.

Si hubiese pensado mínimamente, en este plato, me refiero,

no le hubieses echado esa gota de aceite,

ni con nitrógeno, ni sin nitrógeno. ¿Vale?

Creo que al ver esa cesta, te has bloqueado

y no has tirado para adelante con ningún tipo de cordura.

Si haces salsa marinera y pones un buen medallón de rape

y las cigalitas encima, será un plato clásico, pero digno.

Aquí hay una cigala de cocción puf, puf.

Y cuando vienes al final con ese aceite

que lo pasas por nitrógeno, pensando que dará un toque fresco

y lo que haces, es aplicar frío y a un plato caliente...

Y más grasa. Y más grasa.

No veo coherencia por ninguna parte.

Estoy un poco "chof". Me da mucha rabia

no haber podido hoy demostrar lo que estoy aprendiendo

de cocina tradicional y se me ha venido todo abajo,

porque no he conseguido llegar adonde yo quería llegar hoy.

Miri, no estoy entendiendo tu actitud ahora mismo.

Te veo derrotada, pero toda la prueba. ¿Por qué?

No estoy derrotada, chef. No. Tu plato no dice lo mismo.

No lo he hecho bien, pero sigo en esta batalla.

Y no... no me voy a rendir hasta el final.

Lo tengo clarísimo.

Miri está aquí para luchar por la chaquetilla

y por ganar este programa.

Porque sé que puedo y estoy a tope para llegar adonde sea.

Joder, el pulso.

Danos el nombre del plato, Elena.

Coquelet en su jugo. ¿Y su jugo dónde está?

Bueno, en su jugo, a lo mejor, no lo llamaría.

Coquelet en... Con peluca.

Es que no sé... A ver.

Más fácil. Pollo con...

Pollo en salsa. Pero es que es...

Dime cuáles son las salsas.

Esta amarilla, ¿cuál es?

Es una bearnesa, pero con el aceite

y con la salsa de haber hecho un fondo con los huesos y con todo.

¿Y esta menos amarilla? Una espuma de patata

que se ha bajado. Puré de patata.

Es una espuma de patata. Vale.

Bearnesa. Defíneme "bearnesa".

Bearnesa o... Es que tengo un lío entre las dos.

Es una salsa que se hace con la yema de huevo

y se emulsiona con aceite. Quiere ser una holandesa.

Y la bearnesa lleva la misma base,

pero se mezcla con una reducción de estragón y vinagre.

Ah, vale. Entonces, es la otra.

¿Y esa florecita? Eso es un tomate amarillo,

que, a priori, tenía una idea de hacer un tomate relleno,

pero como el mango del sifón era demasiado gordo,

he optado por hacerlo a la plancha, salpimentarlo

y, con las especias, dejarlo.

Esto es un pollo con cosas.

Lo único bueno es la cocción del pollo.

Esa espuma tampoco pinta absolutamente nada.

Le habéis cogido el truquillo al sifón

y lo utilizamos para todo.

Como el nitrógeno, en el caso de Miri.

Las técnicas tienen que utilizarse

100% con una finalidad que tenga sentido.

Punto. Si no, es una técnica utilizada para intentar sorprender.

Y una espuma, a día de hoy, ya no sorprende a nadie.

Esto no es un plato de finalista.

Elena, te hemos visto trabajo increíblemente bien,

dejarte la piel en todas las pruebas.

Un nervio trabajando que es envidiable.

Pero a la hora de crear platos...

Tienes ideas malas.

Mezcla de sabores sin sentido.

Y eso es lo más difícil de conseguir.

Y si estás aquí, aprovéchalo e intenta fijarte en eso.

Cuanta más caña me dan, eso, para mí, son chutes de energía.

Más para arriba me vengo.

Porque, al final, está visto y comprobado,

que como te vengas un pasito abajo, no te vas a levantar.

Jorge, ¿cómo se llama tu plato? El pichón árabe.

Es un plato que me encantaría que comierais con las manos.

Hay un toque de amargor en la salsa con la piel del limón.

El pichón en dos cocciones.

Uno a baja temperatura y otro, solo plancha.

Hay una pera al horno con canela, un cuscús

y una berenjena y un ajo asado.

A ver, Jorge. Tú siempre has emplatado bien.

Sí es verdad. ¿Y qué te ha pasado?

¿Qué es esta charca? No sé, no sé.

No quería que se mojaran todas las cosas.

Pues están empapaditas. ¿Qué quieres?

¿Que meta aquí las manos? Sí. Lo quiero.

Eso es lo que quiere. Quiere que hagas así.

Quiere que hagas así y te pringues. Claro.

Me lo como así. Los tajines se comen con las manos.

Comiendo así. ¿Te importa que coja algo,

antes de que siga manoseando la comida?

¿Por qué no dejas a él que lo haga?

Que me emplate el plato. Lo voy a hacer.

Antes de que Pepe meta las manos...

Me ha dicho el chef que lo haga. Lo sé.

Pero antes de que la líes parda,

me hago mi cosita. Esta versión también es bonita.

También, dice. Esta versión tiene sentido.

Y se puede comer con las manos. Lo acepto.

Lo aceptas, ¿no? Claro. Es otro mundo.

No sé qué me ha pasado hoy

con el emplatado, que hasta yo lo he visto barroco, ridículo.

No era muy mío. No sé por qué lo hice así.

¿Y sabes lo peor de todo?

Que está buenísimo.

Tenemos un pichón perfectamente cocinado,

unas peras que le van muy bien,

un cuscús con especias, que le va muy bien.

Y por fin, un buen fondo.

Es muy buen plato, Jorge.

Es muy buena cocina y, sin duda, el mejor que probamos de momento.

Muy bueno.

(Aplausos)

Me considero privilegiado con lo que me dicen

y con mi evolución estoy contento.

Ahora, me falta la chaquetilla y me falta ganar.

Me falta ganar.

Edurne, qué raro me resulta verte venir con el sifón en la mano.

No sé si iba a explotar porque le metí dos cargas.

Igual salimos todos despedidos.

Pues no sé qué le echaré.

Cuidado, he visto salir un tiro del palo de una escoba ya.

Ole. Ole.

Bueno, creo que no haré más porque igual se derrama.

(RÍEN) Me da miedo,

no vaya a ser que explotemos.

Bueno, Edurne, cuéntanos qué has hecho con esa cesta

tan maravillosa que te dejó tu amiga.

Hice un solomillo,

lo puse todo con mostaza y bastante pimientas,

salteé las setas y luego

hice un aceite de almendras tostadas

que va por debajo. El puré lo hice con verduras

y le eché bastantes especias.

Todo lo que pillé. Todo lo que había.

De sabor estaba rico e hice una espuma.

Eché luego la nata, trituré todo, lo colé

y bueno, no está mal.

Y luego hice la reducción un poco por encima de la carne

para que tuviera algo de sabor, lo reduje un poco.

Puedes haber hecho platos mejores o peores,

más ricos o menos ricos, pero nunca has destrozado

un producto todavía aquí.

No quisiera. No lo has hecho.

El solomillo está riquísimo, está, magníficamente, aliñado,

muy bueno y perfecto de punto, los ingredientes, bien.

Solo hay que ponerlos estéticamente,

ahí es tu caballo de batalla.

Ya lo sé. El emplatado no es lo tuyo,

pero los del principio de Edurne y esto, hay un gran paso.

Creo que sí mejoraste el emplatado, que falta centrar todo en el medio

y la espuma está magnífica, me parece increíble que hagas

una espuma, que la acoples en tu plato, o sea,

yo estoy muy orgullosa de tu plato.

Vimos recetas donde, bueno, lo que hizo Paco de menos es más

y otras recetas que se basan en un discursionismo

que si no tiene sentido, también es pecado capital.

Aquí hay una cocina sensata, rica, hecha con cabeza y cariño.

Te la compro. Gracias.

En el momento que estoy discurriendo

cómo lo pondré, no me sale nada.

-Muy bien. -Luego me vienen,

ay, lo podía haber puesto así.

solo con una lagrimita así,

y se acabó y ya está

y quedaba de cine, pero luego lo ves.

Vamos a ver, Nathan, cómo se llama tu plato.

Sí, bocado marino.

Dentro de los cuatro ingredientes que tenía

creo que le saqué el máximo

aprovechamiento a cada uno.

empezando por la cigala la he deshidratado

para que se pudiera comer y luego le añadí lo que es coral.

Se come así como si fuera una cuchara.

Ya.

¿Y cómo has logrado casar la cigala y las almejas?

¿De qué forma uniste

esos dos grandes productos en un plato?

Pues creo que la unión vendría a ser, bueno,

la experiencia que quiero transmitir, ¿no?

Que son los elementos marinos y creo que el conductor sería

esa esencia de langostino que conecta todo.

Ay, el langostino, perdón, la cigala, perdón.

Pues le he dado un brochazo... Vamos a comer porque estoy

aburridísima, me estoy durmiendo, de verdad, tío.

Duermes a cualquiera, espero que no seas jefe de sala

y tengas que explicar un menú

porque la gente se dormirá en la mesa.

Una pregunta que te haga, Nathan. Sí, chef.

¿Esto es algo?

Pues, previamente, era la parte del coral de dentro,

lo he movido todo

y para que le diera así el sabor marino.

Incomible, tú.

Estuviste un rato largo emplatando con lo que te regaló

tu chica, ¿querías lucir las piezas que...?

No, para nada.

Has estado 30 minutos dándole quita, pon, quita, pon.

No, construyendo el plato. Construyendo.

Es un artista, es un creador.

Y, de repente, vi que con la menta hacías...

A la naranja, solo a la naranja. ¿Eso para qué es?

Pues para darle ese toque a mentolado a la naranja.

Dándole golpecitos. ¿Azotando la menta?

Sí. ¿Es una técnica nueva?

No, primero, se rompe un poco, como en los mojitos,

que se hace así en todos los cócteles y luego,

para que la hoja de menta abra su...

Lo bueno es que lo dices y me lo vas a hacer creer.

Llegas hasta convencer.

De verdad, ahora iré por los bares azotando

los mojitos con la menta.

Pas, pas, pas.

El plato es un despropósito, es como el amateur de la pintura

que tiene un lienzo en blanco con muchas pinturas

y empieza plas, plas y solo él entiende que ahí hay algo

y pretende ir a una galería a que le paguen un pastizal

por ese cuadro salpicado por pinturas a lo loco.

Esas almejitas... has metido tantas cosas

que se desdibujan, totalmente.

Esas almejas saben a todo menos a almejas.

Nathan, aterriza, de verdad, te lo digo en serio.

Creo que eres, puedes ser un buen cocinero si aterrizas

y usas esa imaginación que ya tienes con sentido común.

Y no me mires con esa media sonrisa que me provocas mucha ira

porque tengo mucha razón con lo que te digo.

Ira no. Me miras así

como diciendo que lo que te digo es una estupidez.

Para nada. O no te interesa, no lo compartes.

Eso no, eso sí que no.

Eso sí que no, lo comparto todo

y menos, que me lo digas tú y lo sabes.

¿Perdón? Que todo lo que me dices tú

lo pongo como... Lo de los demás no, ¿no?

No, pero... Si me empiezas a tutear ya...

Perdón, tú, lo que me dice usted, chef, lo que me pone

lo pongo en los diez mandamientos, de verdad.

Yo no sé qué te digo que te pone, lo que tengo claro

es lo que te digo, relájate y aprende con la A

y quizá, llegues a la Z.

Yo creo que no hemos empezado bien el día, Nathan,

no empezamos vistiéndonos bien...

Y ya, cuando uno ya no empieza bien por la mañana,

pues llega la noche y, claro, esto ya no hay quien lo remedie.

Y esto es el reflejo

de lo que ha pasado esta mañana, ya se intuía.

Llevo de gemelos un helado de tres raciones,

vainilla, chocolate y fresa, un gemelo de bolas de helados.

Nadie se fija en esto y se fija en los pantalones,

aquí está Nathan con sus pequeños detalles.

Nathan, qué lío para comerme

cuatro almejitas y una cigala, hijo.

Eso está hechísimo, pasadísimo, menos mal que la cabeza frita

está muy rica, pero con cuatro almejas resecas

con 40000 tontunas encima.

¿Qué pintan dos naranjitas ahí con la hueva...?

Ah. Y con los azotes de menta,

que claro con tanto sabor

a menta no se nota el sabor de la naranja.

Yo llegaré a ser un artista gran chef.

Hoy me quedo con las palabras del chef Jordi

que puedo llegar a ser un gran cocinero,

eso ya es un paso muy importante y creo que será

un gran reconocimiento en muy poco tiempo.

Aspirantes, los jueces ahora tiene que tomar la decisión

más importante hasta el momento, decidir quién será

el primer protagonista de ese combate final a tres.

Y os digo una cosa, ese aspirante, no cocinará

hasta que llegue ese momento.

Ostras. -Madre mía.

(NATHAN) Vaya tela.

O sea, te vas a la final, directa. Jueces, al restaurante, por favor.

No hagáis conjeturas, lo que sea, será.

Será Edurne o Jorge.

Ojalá sea para Jorge, ojalá,

porque se lo merece y porque lo está haciendo muy bien.

(ELENA) Venga, vamos, hombre.

Aspirantes, en esta prueba os jugabais algo muy importante,

conseguir un billete directo

a la última prueba de "MasterChef V".

Por eso, entenderéis que este reto

tenía que suponer un gran desafío para vosotros.

Algunos de vosotros, más que demostrar una evolución,

os bloqueasteis e hicisteis como los cangrejos,

habéis dado varios pasos hacia atrás.

Y, precisamente, este no era el momento para hacer eso.

Esto es un máster en cocina, asimiláis muchos conocimientos

en poco tiempo y tenéis que ser capaces

de parar para asimilar toda esa información.

Así conseguiréis ser capaces

de mostrar vuestra personalidad como cocineros.

Después de estas semanas de aprendizajes, sí que vemos

esa identidad en dos aspirantes.

Uno de ellos priorizó en esta prueba el sabor

y el otro supo aprovechar un producto que no era

el más adecuado para brillar en esta prueba.

Además, son los dos aspirantes que más evolucionaron

en estas cocinas. Esos dos aspirantes

que se juegan pasar al combate final de "MasterChef V" son...

Jorge y Edurne.

(APLAUDEN)

El primer aspirante que luchará en el combate a tres

por el título de "MasterChef España" es...

¡Edurne!

(APLAUDEN)

Me he emocionado, he dicho: "Madre mía, con 65 años,

¿quién me iba a decir que iba a llegar aquí?

Me lo dicen y no me lo creo.

Estamos alucinados con tu aguante, eres una luchadora nata

y has demostrado, con creces, que la cocina es lo tuyo.

Es la primera vez que en la historia

de "MasterChef" que alguien de tu edad llegaba tan lejos.

No lo sabía. Eres un ejemplo a seguir,

admirable, esta chaquetilla te pertenece.

Se la dedico a mi madre. Te la ganaste, disfrútala.

He sentido una alegría inmensa,

inmensa porque es que lo merece.

Ahí. Ale.

¿A ver? Pero bueno qué bien te sienta, no te la abroches.

Estoy supercontenta, superemocionada

y no me esperaba esto, la verdad.

ha sido un regalo, un regalo, no sé de dónde ha venido,

de algún sitio vino, especial, alguien me echó una mano.

Oye, ya está más cerca

conseguir ese sueño de tener la casa de amatxu.

Pues sería para mí un sueño, pues que se haría realidad.

Porque siempre fue mi sueño ser cocinera, o sea,

pero la vida pues me llevó por otros derroteros, entonces...

Pero también la vida te ha traído por otros derroteros

hasta que entraste aquí, en "MasterChef".

Mira, he sentido hoy una cosa cuando te he visto venir

con tu plato y tu sifón en la mano.

Bueno, ahora a practicar. Cuánto evolucionaste, Edurne.

Sí, la verdad es que sí, aprendí muchas cosas.

Si ahora echas la vista atrás, ¿de qué te sientes más orgullosa?

De conocer a las personas que he convivido en mi casa.

Y luego, por supuesto, la cocina, lo que aprendí

no tiene dinero para pagar.

Edurne, a pesar de que Elena te cambió la cesta,

conseguiste ganar esta prueba,

imagínate qué hubieses hecho con tu propia cesta.

Pues igual no sale bien o se me quema el pescado,

se me pega, la gracia es que me salió de cine

con la carne que me dio ella.

¿Quién te gustaría que te acompañase

en ese combate final?

Mis dos hijitas, Silene y Elena.

Este año quiero que sea de mujeres el triunfo.

-Me trata como una hija,

como una hija y más que una hija

porque es que todo el cariño que necesitas aquí

que estás en la casa,

no tienes a tu familia cerca y ella te aporta eso.

Con ella estar en la casa se te hace mucho más ameno.

Bueno, pues a partir de ahora, Edurne, serás mera espectadora

de lo que pase en estas cocinas.

No tendrás que volver a cocinar hasta el combate final.

¿Y qué voy a hacer yo ahí arriba?

Traeré un infiernillo para hacer algo,

traeré unas alubias o algo para cuando terminen de emplatar.

Es lo que peor llevo, estar arriba, no me gusta nada.

De momento, lo que vamos a hacer es irnos a un encargo

muy especial que tenemos desde la semana pasada.

Os acordáis, ¿verdad? Sí.

Carlos Maldonado se casa y nosotros somos los encargados

de dar en convite, así que os quiero

con toda la energía y toda la fuerza, ¿de acuerdo?

No me hagáis quedar mal que nos vamos de boda.

Vamos.

(APLAUDEN)

Me parece un sueño, ahora el ver a mis hijitos

sufrir ahí, a ver quién llega.

A ver quién llega.

Desde la época romana muchos de los grandes

acontecimientos de la historia de España, han sucedido en Toledo.

No es de extrañar que esa ciudad sea un museo vivo.

Mires por donde mires hay tesoros históricos.

Toledo es leyenda y por eso es el escenario perfecto

para la prueba de exteriores de la semifinal de "MasterChef V".

Guau. -Ostras.

-Mira qué vistas tiene.

-Qué romántico, madre mía, me encanta esto.

Qué bonito está todo, parece

a la boda que tuve hace seis meses.

A mi boda, vamos.

-Qué boda, será increíble.

-Mira, os dejamos pasar a los dos.

-No, no, no.

(TARAREAN LA MARCHA NUPCIAL)

Me ha cogido una mariposilla

por dentro de verlo todo tan bonito con las flores.

Yo te digo una cosa, yo me caso.

Bienvenidos, aspirantes. (TODOS) Gracias, Eva.

Hemos venido a esta impresionante finca, El Cigarral de las Mercedes,

porque como sabéis hoy es la boda de Carlos Maldonado.

Sí. -Qué bueno.

Y como os avisó él, personalmente la semana pasada,

quiere que seáis vosotros quienes cocinéis el banquete.

Una responsabilidad impresionante pero espero que estemos a la altura

y que el cocinado salga de 10.

Aspirantes, el menú de esta boda lo diseñó el propio Carlos

y os advierto que no es solo un excelente cocinero

sino, también un perfeccionista nato.

Así que tendréis que cuidar cada detalle.

¿Está claro? (TODOS) Sí, chef.

Aspirantes, os recuerdo que si ganáis esta prueba,

os convertís, automáticamente, en finalista de "MasterChef V".

Madre mía. Imagino que después de todo

lo que luchasteis para llegar hasta aquí,

ninguno quiere irse a casa.

No, no. -Pasar a ser finalista

después de todo lo pasado,

sería un premio increíble.

¿Preparados para recibir al novio?

(TODOS) Sí, Eva

Pues que entre Carlos Maldonado, ganador de "MasterChef España III".

Ole. (APLAUDEN)

¿Qué haces así vestido? Chicos, cómo vais.

Madre mía. -Muy, muy fan de Carlos.

Es una persona que me transmite muy buen rollo

y, jolín, qué privilegio

hacer el banquete de su boda.

Qué elegantes, ¿soy el único que viene así o qué?

Eso digo yo. Aquí, todos a trabajar.

¿A qué hora te piensas vestir? Dame un besazo, anda.

Oye, cuidado, que estás a punto de casarte.

Oye, los piropos son para tu futura mujer, no para Eva.

Ah, bueno. Oye, pero yo para mi Carlitos

siempre estaré tremenda, ¿o no? Sin duda, tremendísima.

Ja, ja, ya ves.

¿Cómo estás, nervioso? No.

(RÍE)

Qué alegría, hijo, qué alegría.

-Saldrá adelante, saldrá adelante, sí.

-Esperemos. -Confía en nosotros a tope.

Aspirantes, competiréis divididos en dos equipos.

Pero solo uno de los equipos tendrá capitán.

Anda, la leche.

Ese capitán eres tú, Jorge.

Fuiste el segundo mejor de la prueba anterior

y por lo tanto, te ganaste ese derecho.

Además, hoy tendrás un gran privilegio,

elegir tu equipo del tirón y contar con un miembro más en él.

(MIRI) Caray.

Jorge, dime con qué dos

aspirantes quieres trabajar y por qué.

Como me espero un ritmo muy alto

y mucha tensión, voy a elegir a Nathan y a Elena.

Nathan es mi mano derecha en este tipo de cosas

y Elena también, quiero su energía

y que se desenvuelva como ella lo hace.

-Otra vez cosas.

Otra vez cosas.

-Estoy superorgullosa, me encanta cocinar con él y Nathan

y creo que seremos un equipo bastante bueno.

Pues eso significa que vosotras, Silene y Miri,

sois el otro equipo.

Y tendréis que poneros de acuerdo en cada decisión que toméis

porque no tendréis capitán.

Muy bien.

Miri, Jorge no te ha elegido en su equipo.

(NATHAN) Le asustan las bodas a Jorge.

Es que no... no soy de repetir, Eva.

-Con Nathan repites, ¿eh? -Sí, pero no el equipo.

Me cansa que se da por hecho

que Jorge escogerá a Miri siempre para todo.

A veces la cojo, a veces, no.

No quiere estar en una boda contigo.

Ya se arrepentirá, Eva. -Toda mi vida me arrepentiré.

-Se va a arrepentir Jorge de esta decisión.

A Dios pongo por testigo.

Silene, ¿trabajarás bien con Miri? Claro, por supuesto.

Miri es muy creativa

y seguro que los platos de hoy exigirán mucho detalle.

Cuando me tocó con Miri vi el delantal negro delante de mí.

O sea, es una persona muy testaruda y muy difícil de trabajar

en equipo, no sabe trabajar en equipo.

Atención, aspirantes, porque hay algo muy importante

que debéis saber, hoy no habrá equipo ganador ni equipo perdedor.

Todos ganamos. Sabemos que os jugáis algo

tan importante como ser el nuevo "MasterChef España"

por eso hoy el veredicto será individual.

Me parece muy bien. Que el veredicto sea individual

no significa que vayáis cada uno a lo vuestro, la prioridad

es el comensal por eso queremos veros trabajar en equipo

pensando siempre qué es lo más importante para el servicio.

Si vemos un aspirante yendo a lo suyo sin importarle

el resto, lo mandaremos, directamente,

a la prueba de eliminación.

Perfecto.

Ahora, sí, descubrimos el menú que cocinaréis hoy.

A ver qué nos trajo Carlitos. Carlos, estoy deseando verlo

porque conociendo tu creatividad,

seguro que preparaste un menú brillante.

¿A qué le diste prioridad a la hora de diseñarlo?

Estando en la tierra nos basamos más que nada

en la tradición, el gusto,

el sabor para que guste a todos los comensales.

Tiene que gustar a mi padre y es muy rústico el tío.

(NATHAN) Con la iglesia hemos topado.

Aspirante, elaboraréis un menú formado por cuatro platos.

Un entrante.

Royal de boletus con espuma de piñones.

Qué bueno. -Bueno.

¿La clave de este plato?

Que la royal esté melosa, como un flan y que sea rico.

Caray, caray.

Un primero, merluza con sopa espumosa

de guisantes, almejas y gambas.

Centrarnos en que la merluza esté al punto y la sopa espumosa,

sopa espumosa, no aire.

-Sopa, sopa.

Sopa, entonces, ¿no? -Sopa, ¿eh?

Un segundo, carrilleras de cerdo a la brasa

con crema de manzana, setas y helado de foie.

-Hala. -Helado de foie, qué bueno.

-Centrarnos en la salsita, una buena demiglace

que quede bien glaseado,

esa potencia con la elegancia del foie

convertido en helado, en contrapunto con una cremita

de manzana y unas poquitas de setas.

-Tiene que estar bueno.

Y un postre, drácula.

(Risas)

El helado preferido de Ruth y mío del verano.

¿En serio?

Porque nos gusta morder. Ah.

No...

Lleva una cremita de vainilla, una espuma de fresa

y lleva un granizado de cola y una reducción de cola.

Qué rico. -Qué bueno.

Jorge, puedes elegir

qué platos quieres que cocine tu equipo.

¿Qué prefieres los azules,

royale de boletus y carrilleras de cerdo?

¿O los rojos, merluza y postre?

Me gustaría, si es posible, ceder el privilegio al equipo

que menos personas va a tener, no sé si se puede.

No. Pues me quedaré el menú azul.

O sea, cocinaréis la royale de boletus

con espuma de piñones y las carrilleras de cerdo.

Vale. Silene y Miri,

cocinaréis merluza y el drácula.

Nena, a tope.

Silene, Miri, ¿estáis contentas con los platos?

Muy contentas, es que nos encanta hacer postres.

Yo sabía que Jorge, ni loco,

se iba a elegir el menú con postre.

Nadie con sano juicio.

Huy, la mirada de Miri, ¿preferirías el otro menú?

Lo preferiría, pero bien, bien, Silene y yo...

(RÍEN) A tope.

-Lo daremos todo.

Ahora sí, los equipos están formados

y podéis coger los delantales.

Hoy el equipo que ha hecho Jorge, realmente,

me ha quitado de encima dos grandes pesos,

con Silene sabemos todos el trato que tengo

y se abre el telón se ve a Miri cocinando,

se cierra el telón, título de la película,

"Un desastre en esta cocina".

Aspirantes, hoy cocinaréis para 110 invitados

y quiero que el servicio sea, absolutamente, perfecto.

Todos sois semifinalistas,

pero por más que os organicéis bien,

sois tres en una cocina y dos en otra

y será muy complicado que saquéis 110 platos impecables.

Madre mía.

Por eso, aspirantes, tendréis unos ayudantes de lujo.

¿Ayudantes? Ole.

Esos ayudantes son Sally, Fidel y Antonio,

compañeros de Carlos en la tercera edición de "MasterChef".

(Aplausos)

Pero bueno.

Que no, Carlos, que no.

(RÍEN)

Me caso.

-Qué alivio, qué alegría,

Dios mío, no tengo que cocinar sola con Miri.

Sally, Fidel, Antonio,

¿contentos de volver a cocinar en "MasterChef"?

Por supuesto, Pepe,

es un placer que nos invitéis y estar aquí.

Esperamos que disfrutéis, pero, sobre todo,

que ayudéis a los aspirantes. Nadie mejor que vosotros

entiende los nervios que se pasan en una semifinal.

Vamos, chicos.

-Ustedes tranquilas que esto...

Yo le dije que no invitara a tanta gente importante,

pero él ha seguido a su rollo. -Cómo no los voy a traer.

-Es que ya él es importante.

Bueno, Carlitos, debes decidir tú

con quién quieres que cocine cada uno de ellos.

Irán dos ayudantes con Miri y Silene

y un ayudante con el equipo de Jorge.

Pues con Jorge...

(RÍE) Va a ir Sally.

-Muy bien.

Por lo tanto, Fidel y Antonio irán con Silene y Miri.

Brutal, brutal.

-Ahí vamos, ¿eh?

-Yo me veo superreflejada con Sally porque es una tía

supercañera y no para, me encanta que tocara con nosotros

y que nos dé ese saber estar

en la cocina que tiene.

Aspirantes, nuestro supermercado proveedor de alimentos

os facilitará los ingredientes necesarios para cocinar hoy

y donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Disponéis de 120 minutos

para elaborar las 110 raciones de cada plato.

Espero que trabajéis con cabeza y que Carlos no tenga

que arrepentirse de haber confiado en vosotros.

¿Entendido? (TODOS) Sí, chef.

Pues a por los ingredientes y a cocinas en tres, dos, uno, ya.

(TODOS) Venga, chicos.

Venga, Antonio.

Aspirantes, para que el tiempo de cocinado sea el mismo para todos

empezaréis a cocinar, escalonadamente.

Equipo azul, vuestro tiempo de cocinado empieza

en tres, dos, uno, ya.

Chicos, tenemos la royale de boletus y piñones

que lo harán Elena y Sally.

Nathan y yo haremos la carrillada, Nathan, con las verduras

desde ya y yo con la carrillada

la sello para luego incorporar todo, ¿vale?

-Perfecto. -Venga, equipo azul, ¡vamos!

El tío es guapetón, ¿eh?

Sí, señor.

¿Va, eh? Venga, capitán, hay que ganar.

-Qué bien huele, esto huele que alimenta.

Sally, voy limpiando los boletus.

-Hay que correr que son 110.

-Sí, ¿eh? -Hay que correr.

-Yo creo que ellos no llegan.

La carrillera, no veo ninguna olla exprés.

-Quiero ver cómo curran, cómo curran un poco, ¿no?

-Hoy me lo pasaré muy bien, hala, ya está.

-Controla, la Sally...

-Sally es mucha Sally. -Van lentos, están muy relajados.

Cocinar en la boda de Carlos conlleva mucha responsabilidad

por ser quién es, ganador de "MasterChef", en fin,

va a estar complicado.

Oye, buena sinergia entre nosotros, ¿eh?

-A full. -Muy buen rollo.

-Tú eres la que te vuelves loca en medio del cocinado.

-¿Se vuelve loca, la Miri? -¿Te has tomado la pastilla?

-No reírse tanto ya.

-Eh, ¿qué tal la experiencia?

-Buah, brutal. -Mola, ¿eh?

-Yo y Jordi tenemos una relación muy bonita, lo considero un padrino

en la cocina que te dice lo bueno y lo malo.

-Sí, Jordi es muy crítico. -Pero bien, creo que si critica

quiere decir que ve mucho potencial.

-Eso es buen rollo.

Mirad lo que tengo.

Ay, qué bien te queda.

¿Qué os parece para elegir equipo que tire el ramo?

Le hace más falta a Jordi que a mí.

¿Y el que coja el ramo elige equipo?

¿Y si no se ha casado? Se casa.

Jordi, te lo voy a dejar a ti

que te hace más falta que a nadie, cógelo, cógelo.

¿Estáis preparados? Te hace más falta a ti.

Ah. ¡Jordi!

¡Felicidades! ¡Felicidades!

(RÍE) Felicidades.

Esto es una ratonera. No, no, no

Estamos encantados, qué bien, enhorabuena.

Enhorabuena. Eliges equipo, cuál quieres.

El azul. Bueno, pues yo cojo el rojo.

Es que lo de los postres...

A estos chicos no les salen. Enhorabuena, qué bien te queda.

Felicidades. Felicidades, Jordi, felicidades.

(Música "All you need is love")

Bueno, chaval, vamos ya, oye, estamos a tiempo

de salir corriendo. Consejos de matrimonio, yo te daría

que no le lleves la contraria nunca, sí, cariño, sí, cariño...

-Y somos todos felices.

Ruth es mi amiga de toda la vida, es mi mejor amiga de siempre.

Con 10 años o así éramos novios de teléfono

porque nos veíamos y nos daba vergüenza

y nos escondíamos.

(RÍEN)

-Ha sido mi chica siempre, desde pequeños siempre juntos

y no nos hemos hartado. -Nada, nada.

¿Qué te enamora de él? Pequeños detalles,

trae unas gominolas que sabe que me vuelvo loca,

no para no te aburres con él nunca,

su forma de ser, simplemente.

Bueno, que Dios reparta suerte.

(RÍEN)

Qué arte, tío, ahora nos vemos allí.

No estoy nervioso, estoy más nervioso por cómo salgan

los platos, pero creo que lo harán genial.

Jorge, voy a poner dos fuegos para sofreír las setas, ¿vale?

Ponemos dos, ¿te parece? -Sí.

El equipo azul tiene que hacer un calo de boletus

para la royale de su primer plato.

Equipo rojo, no hace falta que os recuerde la chapuza

que suele ser siempre el postre en la prueba por equipos,

así que ya podéis organizaros bien desde el principio

porque no pienso consentir que la boda de Carlos

se recuerde por un mal postre.

(TODOS) Sí, chef.

Pues, preparados porque vuestros 120 minutos de cocinado

comienzan en tres, dos, uno... ya.

Vale, venga, ya que somos un equipo sin capitán,

propongo hacer un poco de capitana y dirigir el equipo

porque si no, cada uno se irá a la suya.

Silene y Fidel, podéis empezar con las merluzas a sacarle

los lomitos y con el tema de las gambas.

¿Vale? Entonces, tú podrías ponerte con el tema de rehogar

las verduras para hacer el caldo

y propongo empezar yo con el postre.

A la que Silene acabe contigo, que se venga conmigo a muerte.

Equipo rojo, va, va.

-Venga... a la final.

-¡Venga!

Hala. -Fuera.

He decidido coger las riendas y decidí apostar al doble.

No solo ser capitana sino encargarme del postre.

A ver cómo sale.

¿Cómo va eso? -De lujo.

Qué merluza más buena, macho.

El equipo rojo va a elaborar

merluza con sopa espumosa de guisantes.

Trabajo de chinos.

Trabajo de chinos, Fidel, trabajo de chinos.

Para el postre, Miri tiene que preparar

crema inglesa, debe calentar la nata con la vainilla

y blanquear las yemas con el azúcar.

Miri, ¿cómo vas? -Bien, bien, bien.

Jorge, ya pongo yo las verduras. -Venga, ponme verduras.

Para la carrillera de su segundo plato tienen que dorar la carne

y hacer un fondo con las verduras y el vino tinto.

Vale, en este me pongo a tostar los piñones, ¿vale?

Vamos, equipo azul. -Vamos.

Sally, con el helado a muerte.

-Oído, menudo helado nos vamos a marcar.

Ay, patito, patito.

Como hermanos, ¿eh? -Sí.

-Tranquilos y venga, sin prisa, pero sin pausa.

-Salen 16 por raciones con merluza más o menos.

-Vale, Jorge, las verduras ya están, cómo las ves.

-Están, están. -Vale, pues ya.

Venga, necesito una espumadera grande.

La madre que te parió.

-Cuidado, cuidado.

Joder.

Yo nunca he conocido una cocina con un suelo tan deslizante,

parecía patinaje sobre hielo.

Solo me faltaba ir con un mallot bien apretado marcando

y hacer filigranas saltando por ahí, vaya tela, vaya tela.

Elena, ¿qué haces ahí? Hola, chef.

Vamos a ver...

¿Te parece que esto está tostado?

Podrían estar más, pero... No, deberían estar más.

El fruto seco solo da sabor cuando está tostado.

En vez de meterlo en una cazuela, lo pones en el horno

en una fuente llanita que estén bien tostaditos

y de 10, venga, ponte las pilas que no aprovechas el tiempo nada.

A ver, el caldo de hongos, ¿dónde está?

Aquí, chef. Eso es agua infusionada

de setas crudas. Tenemos unos hongos

frescos, increíbles. Es verdad.

Quiero una crema de hongos maravillosa y con eso

no llenamos la mitad de los cacharros.

Vale. Esto es un desastre.

Vamos a meternos caña.

Vale, perfecto.

-He terminado con las merluzas, voy con las gambas.

-Cuando acabes con las gambas vente para acá.

Necesitamos rehogar estas verduras ya.

-Voy.

Bueno, vaya generito bueno

que tenemos hoy por aquí, madre mía.

Sí, chef. Oye, ¿qué dice Miri, cómo vamos?

Bien, vamos bien.

He tenido una iniciativa que ha sido hacer un poco

de capitana en el equipo.

Ah, serás la capitana por encima de Silene.

Solo un poco porque si no cada uno va a lo suya y tenemos que...

¿Os organizasteis entre las dos? Sí, nos organizamos,

ella ayuda con las gambas

y yo estoy con el postre. Miri haciendo postres

en la semifinal, esto pinta mal.

Ya te lo digo yo, la experiencia que tengo, suerte.

Gracias. Ole mi Silene aquí.

¿Qué tal está mi Silene? Estoy con las gambas.

Vaya gamba de lujo. ¿No te pones hoy con el postre?

No me han dejado. Ah, no te han dejado.

O le tienes miedo al postre.

He dicho: "Yo hago la crema inglesa, que yo la crema

inglesa la hago muy bien." Pero no ha dejado.

¿Pero quién te ha dicho no?

Miri se ha puesto el delantal de capitana hoy.

Desde el minuto uno el delantal de capitana.

No. Ya estando allí cogió uno

que ponía "capitana".

Sí lo hizo, lo hizo. Pero tú te has dejado.

Estás tan comodita. Yo no voy a hacer nada.

Yo voy a trabajar y rezar.

Yo no puedo impedir que ella se nombre capitana

porque cree que lo va a hacer bien.

Porque cree que siempre lo ha hecho bien.

Y demostrar que vale,

cuando no sabe freír un huevo.

En fin, equipo rojo, quiero organización.

¿Vale, capitana? Total.

Fíjate cómo responde. ¡Sí, chef!

Así, hasta la victoria.

Preparar el banquete de Carlos es una presión muy grande.

Porque es un día que van a recordar toda su vida.

Que lo recuerden bien.

¡Eh, señores!

(Aplausos)

(Aplausos)

¡Huy, qué guapo está! ¡Olé ahí!

(Aplausos)

¡Pero bueno...!

¿Pero qué hacéis aquí? -¡Olé, olé!

¡Qué alegría! -¡Hombre, qué guapa!

Madre mía. Pero bueno, ahora nos vemos.

Que me caso, que me caso.

-Todavía estás a tiempo, macho.

Oye, no le digas que se escape.

Todavía está a tiempo, Eva. Que se puede ir.

(Aplausos)

¡Guapa!

(Aplausos)

¡Olé ahí!

(Aplausos)

Estás guapísima.

Guapísima. Estás tremenda. Cállate.

Es que estás muy guapa.

Tú también. -¿Yo? Bueno...

Me voy a tener que poner de puntillas.

Buenos días a todos.

Me llamo Rubén y soy amigo de los novios.

En realidad éramos amigos, porque después de este marrón

creo que no volveré a hablarles.

Ruth, tengo que confesarte algo.

Veo a Maldo vestido de novio y no me lo puedo creer.

El Maldo casándose.

Siempre hemos dicho que novia sí pero boda no.

Así que está claro quién manda en esta pareja, ¿no?

Estoy encantado de estar en esta boda.

Sobre todo porque ya era hora de que te pagases algo.

El canalla ganó "MasterChef" y no nos invitó a nada.

-No he tenido tiempo.

Decía yo: "Este fijo que habla con el Pepe para que le haga

precio y nos lleve al Bohío."

Pues nada, ni al bar de la esquina.

Te perdono porque te quiero, pero ya te vale.

Sé que estáis locos el uno por el otro.

Ruth, si todavía quieres seguir adelante

y casarte con el loco de mi amigo

nos gustaría escuchar tus razones.

No me imaginaría no estar con él,

no tenerlo a mi lado.

(Aplausos)

¡Tonto!

¡Que lloro! -Mi llorona.

Ay, qué mona. Ahora es tu turno.

La quiero un montón y hemos firmando una hipoteca juntos.

Eso también influye. -¡Vivan los novios!

¡Vivan los novios!

(Aplausos)

¡Vivan los novios!

(Aplausos)

(Aplausos)

(Aplausos)

Equipo rojo, equipo azul, la ceremonia acaba de terminar

y yo no veo aquí nada que esté a medio hacer.

Ya podéis empezar a meter caña en vuestras cocinas

porque en 40 minutos sale el primer plato.

Y en 55 la merluza.

¿Oído, aspirantes? ¡Oído, chef!

¡Pues a correr!

¡Ah!

¡Ten cuidado que quemo! ¡Quemo, quemo, quemo!

Jorge, ¿cómo corto la manzana?

Para sacar la carne, sólo la carne.

Vale, oído.

¿Tenemos ya la royal en el horno?

La royal estoy haciendo más setas

para que quede un poquito más contundente.

Vale, las setas.

Chicos, a ver, ¿los piñones cómo están?

Tostados. -Los piñones tostados

y los estoy ya infusionando con el agua.

Cuando termines el helado precioso que estás haciendo,

los boletus, ¿vale? -Oído.

¿Cómo vas, Fidel? -Muy bien, ya llevo cuatro.

¡Vamos, equipo azul!

Jorge, un toque de turmix leve, ¿no?

Machacarla entera total, Elena.

Para que quede una cremita, el baño maría y todo.

Pero hay que mezclarla con la... vale.

Nathan. ¡Sí, chef!

¿Acabarás esta compota de manzana hoy?

Sí, sí, hoy no, en dos minutos está.

Más te vale. Corre.

¿Qué estamos haciendo aquí? Estamos triturando las setas

para colarlas luego para hacer la royal.

Queréis turbinar esto rápido...

¿Quién se está encargando de esto?

Yo. ¿Tú? Esto no avanza ni a tiros.

Esa infusión tiene que reposar en un sifón.

¿Tienes algún piñón tostado para la guarnición?

Eh, no, no tengo ningún piñón tostado.

No hemos guardado piñones para la guarnición.

Necesitas media hora mínimo para meterlo en vasos.

Elena, si no sale a tiempo... Jorge, necesito ayuda aquí.

Elena, si no sale a tiempo estarás en la eliminación

antes del primer plato. Sí, va a salir.

Encárgate tú ahora. Va a salir.

No hagas nada más que esta maldita royal. La quiero.

Tenemos la ilusión de Carlos en nuestras manos.

Si metemos la pata, fatal.

Nathan, ya no hagas más, ¿vale? -Jorge.

¿Qué, Elena? -Hay que sacar piñones.

Elena, tranquila. -Vale, rey.

Lo meto en el horno y que se tuesten bien.

Esto ya está. -¡Otra, otra, otra!

He estado un poco ahí nerviosa.

Me ha podido la situación y se ha transmitido

en mi cocinado hoy, totalmente.

Bueno, a ver, ¿qué estás haciendo, Miri?

Cuéntame, ¿cómo vas con el postre?

¿Qué estás montando las yemas?

Las yemas con el azúcar y la nata. Ya está todo metido.

¿Ya está mezclada? La nata, sí.

¿Está bien de cantidad?

Cada 8 yemas 200 de azúcar y un litro de nata.

Está mal, una crema inglesa no es ese amarillo.

La crema inglesa es blanco con un toque amarillo,

no amarillo con un toque blanco.

Echa toda la nata, déjalo hervir.

Cuando rompa a hervir y que veas que empieza

a espesar haciendo ochos con una cuchara

la cuelas y ya está. Vale.

¿Vale? Vale, perfecto.

Entendido, chef.

No, ya está, ya está.

Ahora sí, ahora tiene un color perfecto.

Silene, llevo viéndote 60 minutos cocinando

y te veo 60 minutos pelando gambas.

Madre mía. ¿Cuántas gambas puede haber aquí?

80. 80 gambas.

65 minutos, a una gamba por minuto.

Una gamba por minuto no, chef.

Si tenemos 120 minutos y vas a hacer aproximadamente

140 gambas y necesitas 300, no llegas.

Es un trabajo en equipo.

La valoración será individual, pero es un trabajo en equipo.

¿Alguien puede pelar gambas aquí? Porque no llegáis.

No llegamos, vale. Miri, has cogido el mando.

Dices que quieres ser la capitana.

Muy bien, organízame esto

porque no vamos a llegar. Nunca, jamás.

Y si hay que abrir almejas,

fíjate todas que hay, ya me contarás.

¿Podemos poner ya aquí algo para abrir esas almejas?

Si no, no llegamos.

Pon aquí todas las almejas. -Voy, voy, voy.

Y cuando acabes eso te pones con Silene.

Voy, oído. -Ya está, organizado.

¿Ya está organizado? ¿Seguro?

¿Me voy tranquilo? Venga, gracias.

No pensaba que Silene tardaría tanto con las gambas

y podría venir a ayudarme con el postre.

Pero Silene ha estado todo el cocinado pelando gambas.

O sea, Silene "pelagambas" hoy, total.

Equipo azul, en 15 minutos

sale la royal de boletus. ¡Oído, chef!

Y, equipo rojo, en 30 la merluza. ¿Oído?

¡Sí, chef! -¡Sí, chef!

110 comensales, la boda de Carlos.

Y no vamos a llegar, ¿eh?

Y vamos a fallar, lo estoy viendo venir.

Voy a ir poniendo los vasos en una bandeja

para meterlo al horno, ¿vale? -Vale.

1, 2, 3, 4, 5, 6, 7. Por 4, 28.

¡Elena! ¿Qué?

¿Cuando me hayas quemado

los piñones más los puedo sacar?

Ya están bien. Está achicharrado.

¿Está bien? ¿Te parece que está bien?

No, pero no los vamos a utilizar todos.

Claro, los que no se han quemado.

Y suerte tienes que lo he visto yo,

si no estarían churruscados.

Silene, has de correr como en tu vida.

Necesito un lugar para poner esto.

Calienta el agua, si no no se va a derretir.

Pero esto lo voy a meter. -Vale.

¿Sí? ¿Te parece bien? -Hecho, hecho.

Huy, me habéis pillado.

Es que estoy subiendo fotos y vídeos de la boda de Carlitos

a la aplicación de "MasterChef".

¿Qué, se os antoja cotillear, echar un vistazo por ahí?

Pues ya sabéis, meteros en la aplicación

de "MasterChef", que es gratuita

y ahí hay un montón de contenido inédito.

Chicos, tenéis que preparar la espuma en el sifón.

Elena, espuma de piñones. -¿Le habéis echado las claras?

Alguien que vaya filmando esto.

Alguien que vaya filmando, por favor.

Al lado tuya voy, ¿eh?

Nathan, deja eso y ve filmando esto, porfa.

Llegamos, llegamos. -¿Dónde está el film?

Elena, ¿cuántos vasos hay en las bandejas?

Hay 28 en cada bandeja.

Vamos, chicos, que llegamos, ¿eh?

Uf, cuidado, ¿eh? -Bien filmado, ¿eh?

¡La cola no hace falta hervir! ¡Saca la cola de ahí ya!

Ya lo sé, Silene.

Ya está, ya está, da igual.

Vale. Cuidado, que quemo. ¿Cómo van esas gambas, Silene?

Buah, aquí hay gambas para pelar tres días, hija.

Vale, esto va al abatidor.

Carlos, que los aspirantes están muy nerviosos.

Pero a ti te veo también como un manojo de nervios.

Un poquito. ¿Un poquito sólo?

ahí afuera me he tomado un vinito.

Que sepas que es un placer

que estés aquí con nosotros. Encantado.

Que dejes hacer la boda a nuestros aspirantes.

Que vamos a darlo todos el 100%

para que esa boda salga bien. Lo sé. Y va a salir bien.

Que lo sepan tus comensales.

¡Cuidado! La madre que os parió.

¿Qué ha pasado? -Cogerlo, no pada nada.

Nathan, sigue aquí. -No se puede dejar una...

¡Ah! -Aúpa, levanta ahí.

¡Joder, coño! -¿Qué ha pasado?

Pues que te has dejado la turmix ahí, cariño.

Joder. -Tranquilidad, no pasa nada.

Que no se queme la esta.

Oye, que tenéis al novio cocinando, por el amor de Dios.

Nathan. ¡Sí, chef!

Se está quemando la manzana. No se está quemando.

¡Que se te está quemando la manzana!

Va, va, va. Tira por aquí papel.

Equipo azul, el novio acaba de entrar en cocinas

y acaba de presenciar el primer desastre.

Madre mía.

Bueno, ya eres un hombre casado. ¿Nervioso?

Eh... ahora sí.

Antes no, antes no.

Yo me pongo la chaquetilla ya mismo.

Yo no sé cómo aguantas así cuando hay estrés.

Vamos a ver el equipo de Pepe cómo anda.

Aquí me quedo yo, no te preocupes.

Ponte con los sifones de fresa. -Sí, es lo que hago.

Aquí voy a calentar la fresa con el azúcar.

Te voy a poner aquí

las almejas, ¿vale? -Vale.

Perdón, perdón, es que me estoy quemando.

Los dos de chaquetilla blanca,

tus ex compañeros, están dando la talla.

Se están dejando la piel para que salga todo perfecto.

Estoy nervioso y te voy a decir por qué, por los comensales.

El granizado ya está en la nevera.

La reducción de cola se está acabando de hacer.

La crema inglesa ya la tenemos hecha.

Luego te hablaré de la crema inglesa.

No, la crema inglesa va a estar buena, Carlos.

Está buena, ¿no? -Vale, vale, vale.

Yo me fío de ti. Te mira con esos ojitos.

Que estoy casado, por Dios.

Está buena la crema inglesa.

Oye, que estará tu mujer buscándote por ahí.

Eres un sinvergüenza. Totalmente, total.

(Risas) Oye, gracias por la confianza.

Esto es un lujo e intentaremos que quedes bien,

estar a la altura. Va a estar, va a estar.

Felicidades, Carlitos. ¡Eh, gracias!

Venga, vámonos.

¿Dónde están las cargas?

Las estoy haciendo yo. Pasa a lo siguiente tú ya.

El helado hay que mantecarlo.

Me encargo yo si quieres que estoy libre.

Sigue, Sally. -Voy a mantecarlo.

Con ayuda de la mantecadora

Sally tiene que trabajar el foie hasta conseguir

una textura cremosa para su helado.

Ya estoy disponible. ¿Qué hago yo?

Sally, está con el helado. -Nathan, compota.

No, la compota estoy yo. -Vale.

Hay que saltear las últimas setas para el emplatado.

Pues límpialas. -Oído, me pongo a limpiarlas.

Venga, chicos, que tiene que salir todo hoy.

Qué vergüenza si no sale.

Hay un problema, no has contado las gambas que llevamos.

¿Tú crees que llevamos 300? -Llevaba 80 en el otro bol.

Y ahora tiene que haber por lo menos 150.

Al final nos va a sobrar gamba.

Cocina roja, ¿cómo vais? Bien, Samantha.

¿Cómo vas con tus postres? Muy bien.

Aquí tengo el de esto de fresas con la gelatina ya.

Esto lo voy a poner en un sifón.

Luego el granizado ya está

en el abatidor. Sí.

La reducción de cola ya está hecha.

Y la crema pastelera la tengo ahí.

Esto está mal.

Esto está cortado. Te lo he dicho al principio.

Algo mal has hecho con las cantidades.

No, he hecho las yemas con el azúcar.

¿Qué pasa? Es que no he hecho nada raro, Samantha.

Sí, tienes demasiado huevo. Esto es yema azucarada.

¿Cuántos litros de nata has echado?

He echado 2 litros de nata. ¿Y cuántas yemas?

He echado pues unas 16 yemas.

¿Seguro? Sí.

No me cuadra. Las yemas están mal calculadas, estoy segura.

¿Quién ha contado los huevos? Yo, lo he hecho yo.

¿Y había 16 seguro? Yo diría que sí.

Es que ahora no... Imposible, esto es yema pura.

Miri, ¿solución? Cógete un litro de nata,

lo calientes, lo dejas hervir y lo añades a esto

hasta que veas que tiene una textura normal

de crema pastelera, ¿vale? Vale.

La crema ha sido mi puñal hoy.

Tan nerviosa estaba que no he sabido ni contar

los huevos que he echado en la crema.

Quizá he puesto, no sé, 25 yemas.

No... no... no sé.

Venga, rojos, vamos bien. Pero necesitamos mucha marcha.

Para gambas, ¿vale? -Vale.

¿Y el pescado no es mejor meter en el horno ya?

Aún no han sacado su plato. Tenemos 15 minutos.

Me voy a poner con vosotros.

¿Te pones con las almejas? -Sí.

Hay que colar el caldo.

Fidel, después le echas tú la lecitina.

Sí. -Cuidado que voy.

Que quemo. Cuidado que quemo.

¿Cómo van esas gambas? -Yo creo que ya tengo 300.

Venga, rojos, que vamos bien.

Elena, cuidado que voy. -Sí.

¿Cómo puede ser que ha cuajado este?

¿Lo tenemos cuajado? Sí.

Ay, Dios mío.

Venga, vámonos al pase cagando leches.

Aprovechemos que están calentitos,

que pierdan la temperatura justa para meter espuma.

Jorge, que se ponga alguien echando piñones

y voy yo con el sifón poniendo la crema.

Equipo azul, en 5 minutos sale la royal de boletus.

¿Oído? ¡Oído!

Venga. Equipo rojo. Esa merluza al horno ya.

En 20 minutos sacamos la merluza. ¿Oído?

Deja de pelar gambas ya. Se acabó.

¿Oído? ¡Oído!

¡Oído, chef! Vamos a meternos caña.

Venga, rápido.

Tú ya puedes correr, que te veo parado.

¡Nathan! -¿Qué?

Ayúdame a mí a echar las espumas.

Yo para allá y tú para acá, ¿vale?

Ten cuidado, Nay. -Venga, llegamos, llegamos.

¡Ah! Va.

Más vale que sobre que no que falte.

Ya, ya, un dedo, un dedo.

¿Así, Elena? -Perfecta.

Falta hacer el micromezclum, que al final no se pone.

¿Quieres que ponga yo la espuma y tú pones lo otro?

Vale, Elena. -Venga, mejor.

Merluza dentro.

Miri, esto está hirviendo.

Sí, esto tiene que dejar que reduzca.

A ver, las gambas están. ¿Vale?

¿Cómo vais por aquí?

Lo metes ya en el sifón.

Claro, hay que meterlo en la nevera.

Equipo azul, los camareros están esperando.

Venga, un poquito más. Ponlo con los dedos, leche.

Aquí. Venga, bonito.

Equipo azul, quiero la royal

de boletus emplatada ya. Vámonos.

Poner un poquito más de espuma de piñones, ¿eh?

¡Elena! -¿Qué?

¿Dónde estás? -Aquí, emplatando.

Capitán, que hay alguien ayude a Elena.

Sally, vente aquí si puedes. -Voy, voy.

Tiene que salir ya, no podemos

tardar una hora en sacar esos vasitos.

Por favor, esto es la muerte a pellizcos.

Escúchame, escúchame.

¿Dónde está el sifón?

¡Espera, espera, espera! No, no espero nada.

El día que tú te cases

me lo voy a currar igual contigo.

Pero tiene que salir ahora.

Mira, ahí está. Vámonos.

¡Joder, el suelo, tío!

¡Va, la espuma, la espuma! ¡Dos poniendo espuma!

Está sin cuajar.

Esto va a parecer una cremita con espuma, no será una royal.

Pero es la única forma de que no esperen una hora

a que arregléis el desastre.

Venga, rápido, rápido. He sacado fuentes ya.

Si lo sé, no saco ninguna.

Por favor, por el amor de Dios, venga.

Voy atrás.

Sí, no te caigas tú

que parece que tienes los pies de vaselina.

Venga, pues de vaselina, tira. Métele cosas ahí.

Nathan, date prisa, hombre.

No me rías ahora, estamos en la boda Carlitos.

Esto es serio, ¿eh? Sí, chef.

Nathan, no me metas la mano en medio.

Por favor, camareros. Ay, ay, ay.

Elena. ¿Qué?

¿Cuántos hemos sacado ya? Equis.

¿Cuántos hemos sacado ya? Equis dice.

Es que la primera bandeja tenía 18.

¿Me ves reírme? No, es por los nervios.

¿Cuántos hemos sacado ya? Había 4 bandejas de 28.

Hay más de 110. -Sí.

Ya está, contéstame eso.

Ay... Apura con la carne.

Amigos, familiares, vamos a empezar con el entrante.

Es una royal de boletus con espuma de piñones.

Carlos, espero que el equipo azul haya clavado tu receta.

Eso espero, sí.

Buen provecho a todos.

¡Olé ahí!

¡Guapa!

¿Esto qué es?

La royal de boletus con la espuma de piñones.

Pero no hay espuma de piñones.

Carlos, Yeni, que se nos ha casado el niño.

Se casó, se ha casado.

¿Cómo habéis vivido la ceremonia, Carlos?

Bueno, con mucha emoción. Y sobre todo por estar

rodeado de amigos, recordar viejos tiempos.

En fin, yo qué sé, muy bien.

Esto ha sido de locura. -Muy bonito.

Ahora me gustaría saber

qué os ha parecido este entrante.

Bueno, a mí me ha gustado. No está mal, ¿eh?

Los piñones quizá un pelín quemados.

Ay. Pero bueno, tostados.

A mí me gustan así, ¿eh? Más morenitos.

Más morenitos, mi niña.

Yeni, ¿qué te ha parecido a ti? Está bueno.

Quizá, para mí, no sé, lo veo un poquito claro.

¿Líquido? Líquido.

Vale. -La textura, como dice él.

¿De dónde habrá sacado este niño estas palabras, eh?

Eso digo yo.

Equipo rojo, en 5 minutos sale la merluza.

A emplatar ya.

Perfecto. Va, tenemos que emplatar ya.

Venga, Antonio, a emplatar. -Voy, voy.

Contad los platos. -Tú dedícate a la merluza.

Venga, vamos, rapidez.

¿Podemos ir más deprisita, señores?

Venga, venga, venga. -Dos gambas, que no hay.

Pon dos, pon dos.

Venga, ¿podemos correr un poquito más?

Sí, chef. Vale. Vamos a ver,

¿dónde está ese jugo jugoso de guisantes, señores?

¡Está llegando, chef! Faltan los brotes también.

¿Alguien tiene la salsa ya preparada?

Oído. La salsa está ahí.

¿Eran tres gambas o eran dos gambas?

Ya no me acuerdo. Eran... eran...

¿Eran? Eran tres.

Eran tres. ¿Sabes qué pasa?

Que vamos a sacar dos mejor. Es que nos da miedo no llegar.

Nos da miedo que se llenen de gambas.

O sea, tenemos a Silene dos horas pelando gambas

y ahora no le pones las gambas al plato.

Así no vamos a ningún sitio.

¡Fidel, la salsa!

Estoy en ello. -Oído.

Venga. Pégate bien a la merluza para que no salpique.

Ahí estamos. Ya está, me vale así.

Miri, ¿pueden salir esos platos que tienen salsa?

No, le faltan los brotes.

Demasiadas vueltas vais a dar. No, ya está.

Vale, los que tengan brote pueden empezar a salir.

Pues vamos sacando eso platos.

Venga, brotes, Miri. Brotes, aquí.

Vamos, venga. No, el que no tenga brote no.

Miri, tienen que salir.

Son 110 platos. Lo sé.

¿Me puedes decir cuántos platos han salido ya?

Pues han salido unos 60 seguro.

¿Unos 60 seguro? Vale, perfecto.

Es que yo he contado 37.

¿Has contado 37? Sí, he contado 37.

Y tienen que salir 110. Vale.

Sí que llegamos. Si nos faltan 80 platos.

No, caldito, caldito. No puedo parar más.

¿Saco aquellos sin caldo? No.

Pues echadme caldo ya.

Digo caldo porque no puedo decir sopa espumosa, ¿eh?

Vamos sacando, vamos sacando. Un momento, un momento.

Venga, llevamos 15 minutos de retraso, Miri.

No, no, no. Sí, sí, sí.

¡No, sin brotes no! ¡No! Sí.

¡Oye, oye! Sí, sin brotes sí.

No, he dicho que no.

No podemos estar dos horas por poner un trozo de perejil.

A ver, ¿cómo puede ser que estemos en una boda

y yo todavía no haya escuchado un "vivan los novios"?

(TODOS) ¡Vivan los novios!

¡Vamos!

Ahora sí, podemos seguir con la comida.

Os vamos a servir un primer plato

que ha elaborado el equipo rojo.

Es una merluza con salsa espumosa de guisantes,

almejas y gambas.

Espero que os guste.

¡Vivan los novios! (TODOS) ¡Viva!

Bueno, la espuma poco, pero bien, sí.

Más menos, menos más. Está muy bien.

A lo mejor le falta un toque de sal o lo que sea, pero...

Caldo.

No puedo tener a los camareros esperando más, ¿eh?

Vale, vale. 25 minutos de retraso.

Vamos con ello. Venga, Fidel, perfecto.

Todo el que tenga salsa puede ir saliendo.

Todo el que tenga salsa, sí. Adelante.

Venga, yo te la pelo y tú las troceas, ¿vale?

Y lo hacemos entre los dos.

¿Por qué le quitáis la piel a esto?

-Porque la piel se quita.

Se tiene que pelar como el champiñón normal.

No, no, el boletus... -Sí. Sí, cariño, no.

Vamos a ver una cosa, pandilla.

Que sois una pandilla, sois una banda.

¿Qué? ¿Para qué limpiamos una seta

que está perfectamente limpia y le quitamos la piel?

¿Por qué? ¿Qué tontería es esta?

¿Esto no se come o qué? -Pues como todas las setas.

No, no, todas las setas no, el níscalo y...

No. Estoy una hora para quitarle la piel

y estar una hora cortándolas.

Picad setas a lo loco. Quiero setas para cien.

Vale. Venga, espabilar.

Elena, deja a Nathan con las setas.

¡Ay!

Faltan las gambas. ¿Quién está con las gambas?

Ahí, ahí no hay gambas.

Aquí no hay merluza. Más rápido, Miri.

Miri, con más brío, hija. Venga.

Venga, vamos saliendo los platos como estén.

Échame caldo en todos.

Vale, caldo. Caldo allí en aquel, Fidel.

Por favor, gambas allí.

Madre mía, que servicio estamos dando hoy de lujo.

Con caldo, sin caldo,

con algas, sin gambas, con gambas.

¡Ya está, ya está, ya está! ¡Ya está, ya está!

¿Qué espero, una hora entonces? ¡No, no!

Almejas, Silene. Vamos sacando, por favor.

Todos los que tengan merluza salen.

No, no, no. Salen, como esté.

No. Sí, sí, sí.

¿Los llevas contados, Miri? Sí, claro.

Sí. Hoy es el día del sí.

¿Cuántos platos quedan por sacar?

Sí. Uno.

¿Uno? No, hay más platos ahí dentro.

¿Has contado los 110? He contado 110, sí.

Pongamos ya lo que queda. Yo creo que sí.

Vamos con el postre, señores.

Dejen ustedes estos que ya han salido todos, dice Miri.

Pues ya está, todo el mundo al postre.

Todos se han emplatado, ¿no? Todo el mundo a por el postre.

¡Madre mía del amor hermoso! Ha salido todo por lo visto.

Bueno, chef, mira cuántas gambas han quedado.

Qué lástima, tres horas pegando gambas

para que salgan la mitad. Terrible.

Las almejas están muy buenas.

Asun, Adolfo, perdonad que os interrumpa.

Pero tengo que hablar con la madre de la novia.

A ver, dime. ¿Cómo es Carlos de yerno?

Pues como le ves, muy majo,

muy abierto, muy espontáneo. Como le ves.

Lo que pasa que en casa a mí no me cocina nada.

¿No cocina en casa? A mí, a la suegra...

Pues a la suegra hay que ganársela.

Es que este niño todavía no ha aprendido.

Y centrándonos un poquito en el menú

veo que ya casi estáis terminando la merluza.

Vosotros terminando y otra gente

que ni la ha empezado a probar

porque de cocinas está saliendo con cuentagotas.

Pero bueno, cuéntame, ¿qué tal? ¿Cómo está? ¿Está rica?

De sabor está estupendo, ¿eh? La mezcla de sabores

entre las algas y la yerbabuena, espectacular.

Muy muy buena, ¿eh?

¿Y la merluza que no nos ha llegado?

Pues no sé, pues tenía una pinta...

Se han quedado un poquito cortos.

Con lo que a mí me gusta la merluza.

Espera, espera, cinco. -Aquí hay 50 copas, ¿eh?

50 ahí y pongo una fila igual.

A ver, equipo rojo, ¿cómo va el postre, Miri?

Hola, Samantha. Tenemos por un lado

la reducción con la glucosa que está en el abatidor.

Los sifones también están en el abatidor.

La crema pastelera que le he añadido la nata.

¿Mejor? Yo creo que sí, pero...

¿Es crema pastelera o es crema inglesa?

Es crema inglesa. No es una crema inglesa.

Nada más verla, es que no hace falta ni probarla.

Porque hay demasiadas yemas. Porque está amarillo.

Lo has hecho demasiado amarillo,

está muy líquida, no está espesa,

no ha cuajado el huevo con la nata.

Si te da tiempo a repetirlo, repítelo.

Equipo rojo, vamos a ver. ¿Qué pasa, Pepe?

Equipo rojo, tenemos una crisis.

Faltan 7 platitos de merluza.

Hay 7 comensales que no están comiendo merluza.

¿Lo ponemos a emplatar ya 7 platos de merluza

antes de hablar del postre? Oído.

Menos mal que los habías contado, Miri.

No ha contado bien ni los platos

ni las yemas de huevo para la crema inglesa.

7 platos, Miri, ¿vale? Emplatando 7 platos de merluza.

A ver, voy con las gambas. -Recordad que son 3 gambas.

Oído. -¿Ahora?

Ahora dice. -Ya que salen 7 más

que salgan perfectos. -Sí, sí.

¿Cómo vamos con esos 7 platos? Ya estamos.

¿Los tenemos ya? Ya está, chef.

Camareros, por favor, vamos sacando platos.

Vamos al postre ya, señores.

Equipo rojo, a trabajar en el postre.

Pero esa crema está hecha una pocilga.

Venga, hay que colar esta crema y ponerla en el abatidor.

Tienes que separar como esto, esta.

Vale.

Sácalo. Mucha zanahoria.

Sally, ¿qué necesidad tenías tú de esto?

Que en vez de invitada de honor está en la cocina de honor.

Mira, pues por ti y por todos vamos a sacar todo

lo mejor que podamos, ¿eh?

Te traigo las setas.

Que coja alegría.

Me tendrías que ayudar un momento, Nay.

Nathan.

¡Nathan! -¿Qué?

Sartén y al otro fuego que te queda libre.

Aquí, ¿no? -Sí.

Pongo esto ahí. -Aquí, sí, sí. Corre, corre.

¡Todo, todo, todo!

Jorge, esto está limpio ya, ¿vale?

Nathan, mete las carrilleras en el horno y páralo.

El horno está parado, está parado.

Vale, mete las carrilleras ahí.

Equipo azul, ¿tengo la mise en place

preparada para emplatar?

Casi. -Casi.

La salsa la tenemos, casi casi. La manzana la tenemos.

Vale, ¿qué emplata cada uno? Nathan, vas a poner la carne.

Sally, helado. Elena, manzana.

Nathan. -Yo carne, sí.

Cuando termines carne, kikos y salseo.

Tenemos una buena organización de base.

La quiero ver, la quiero ver ya.

Sí. Venga, venga, venga.

Esta está perfecta. -Está quedando ahí.

Es un poquito de eso. ¿No, Miri?

Quiero que el postre salga perfecto,

que no nos puedan decir nada.

En teoría lo tenemos todo. -Lo tenemos todo.

¿Vamos a montar un postre y vamos a probar?

Venga, vale.

¿La crema qué temperatura tiene?

No, no metas el dedo.

No metas el dedo. -Sabe a yema, pero está buena.

Coño, está que te cagas.

Sí, pero está caliente que te cagas.

¿Caliente? -Qué dices, no está caliente.

A ver, postre es frío, hija mía.

Es la primera vez que sale un postre

y que está hecho antes de emplatarlo, ¿eh?

No cantemos victoria antes de ahora, ¿eh?

Antes de que terminara el cocinado

ya se estaba colgando la medalla

de que había hecho el postre fantástico.

Cuando le dije: "Esto no está bien."

Muy bien.

(RÍE)

Muy bueno, ¿eh?

Tengo que decir que la crema catalana

me ha quedado rica de sabor.

Pero si eso no es crema catalana, hija.

Es crema inglesa.

Ay, Señor. -El problema es ese,

que hemos hecho una crema catalana

cuando teníamos que hacer una crema inglesa.

Es inglesa, pero me he pasado con las yemas.

Hostia, no sé...

¿Como 20? -Es todo yema.

Casi una tortillita.

Ya no me he atrevido a repetirla otra vez

por falta de tiempo.

Porque si hubiera repetido la crema

no se habría llegado a enfriar correctamente

para ponerla en el postre.

Equipo azul, empezamos el emplatado.

Los camareros están esperando.

¡Venga, venga, venga!

Nathan, carne ya.

Elena, calienta la compota y vámonos.

Capitán, por favor, ¿vamos ya?

Nathan, carne ya.

Sí, ya lo hago. Vamos ya.

Venga, vamos. Venga, yo me pongo aquí.

Tú pones la carne y yo la compota, ¿vale?

Sin manchar el plato. Bien hecho de primeras, ¿vale?

El polvo de kikos nos servirá para que el helado

no toque el plato caliente y no se funda.

Capitán, tiki, tiki, tiki. Eso lo hago yo.

Venga, ese es tu rollo. Dale fuerte.

¿Qué nos falta aquí, setas? ¿Las setas dónde están?

Aquí. No, si faltan las setitas.

Falta el helado, falta el helado.

Camareros, de aquí a adelante. Esto chicos.

No, no, por favor.

Venga. Sobre el kiko, sobre el kiko.

El helado, poquito y puesto con criterio, chicos.

Nathan, carne otra vez. Ya estoy poniendo carne.

Chicas, necesito helado aquí ya.

Chicos, cuidado con las cantidades, ¿eh?

No, no, Elena. Salsa así no. Vámonos.

Salsa con la cuchara. -No, no, no.

Es que yo no estaba con el de esto.

Venga, Elena está muy perdidita hoy, amiga mía.

Llevamos desde el principio emplatando con la vaca, ¿eh?

Y salséame la carne, ¿eh? No el fondo del plato.

Helado y otra tanda. Nathan, carne, vamos.

Ya estoy. -Venga, yo compota.

Vamos rápido, carne. Vuelta a empezar.

Venga, esto es no parar.

Llega el turno ahora de la carne.

Son unas carrilleras de cerdo a la brasa

con crema de manzana, setas y helado de foie.

A disfrutarlo.

Buenísimo. Y el boletus, muy bueno. Han respetado la receta a tope.

Detrás de mí, detrás de mí. Vamos muy lentos.

Que no, vamos, venga. Me voy a poner a salsear.

¡No, no! ¿Qué salsear? Que yo ya termino.

Lo hago por Carlos. No quiero tonterías ningunas.

Dale, Nathan. Voy a acabar de salsear

mientras pones la carne. Que es imposible, claro.

Oye, quizá hemos pelado tanto las setas

que nos hemos quedado sin setas. ¿No, Elena?

¿Qué? Tanto pelar las setas...

Nathan... Por favor, chef.

Tú también. Yo cumplo órdenes.

¿Cumples órdenes? ¿Y cuáles eran? ¿Dejar a la gente sin setas?

No. ¿Dónde están mis setas?

Aquí, espera, las voy a cortar un poco.

¿Cómo? Ja, ja, ja.

¡Oye, no os riais! ¿Os hace gracia? Ninguna.

Mira, 20 personas sin tocar las setas.

No, no. Eso es una vergüenza.

Un poquito... En 10 segundos este pase

lo saco como esté. Venga. Venga, cierro.

Nueve, ocho... ¡No!

Venga, seguid, vamos. Siete...

Seis, cinco, cuatro... Venga, venga, venga...

Tres, dos... Ya hay terminados algunos.

Uno... Camareros, por favor, a partir de ahí, cogemos.

Vámonos. Falta esto. Corre.

Venga, que es la boda de Carlos. Vamos, vamos.

¿Y esos novios? ¡Evita! ¿Qué dices?

Eso digo yo, ¿qué dicen los novios? Ruth, ¿cómo estás?

Genial. ¿Te lo estás pasando bien?

Sí, ya menos nerviosa. Ja, ja.

Ya se ha tomado un par de vinos. Di que no, aún no.

Bueno, cuéntame cómo te sientes. Muy guay, genial.

Tal y como me lo esperaba, con la gente que quiero...

Más no se puede pedir. Que te han cazado, chaval.

¡Y a ti el torero! ¡A mí también me cazaron!

Míralo. Ole.

Bueno, cuéntame... ¿Qué tal la carrilera?

Yo creo que es el mejor plato hasta ahora.

¿Sí? El helado estaba bien formulado,

muy rico, meloso... La carrilera en su punto, rica.

Estaba muy bien, ¿eh?

Equipo azul, ¿hemos terminado? Sí, chef.

Cocinas impecables, por favor. Vale.

Me ha gustado mucho ocuparme de la carrillera.

Por supuesto que estoy orgulloso de haber sacado ese plato

en honor a Carlos y a su familia y a su mujer.

Creo que era muy merecido hoy.

Las cucharas las dejamos aquí que harán falta para el emplatado.

Sí, ¿cuántas tenemos? -Seis.

Ya está, ¿no? -Sí.

¿Qué estáis, limpiando? Estamos limpiando.

¿Y el postre? Lo vamos a emplatar ahora.

Ha de ser una cosa de último minuto.

Sí, es una cosa de último minuto. ¿Está todo preparado?

Sí. Miri, ¿no te ha dado tiempo

de hacer la crema inglesa? No... Está bien de sabor...

Está bien de sabor, no. Está mal. No es una crema inglesa.

¿Y llevas un cuarto de hora parada? Tú, con los exconcursantes,

"ja, ja, ja"... "Es la primera vez

que en un exterior en 'MasterChef V'

sacamos el postre perfecto".

No... Te he oído.

Se te va a caer la cara de vergüenza, es impresionante.

No lo has repetido. Te lo he dicho cinco veces.

Silene, ven aquí. No te escondas. ¿Has visto la crema inglesa?

La he visto. ¿Y qué te parece?

Yo estaba a otra cosa... Tú estabas a lo tuyo...

...y ella a lo suyo. No...

Pues con el carácter que tienes y que sabes sacar

el trabajo adelante, coges, la quitas y te pones tú

a hacerla desde el principio. No voy a pelear con Miri

una vez más por un postre. Aquí se trabaja en equipo,

aunque luego se os valore individualmente.

Y lo importante es el resultado. Ella no me escucha.

¡Pues hazlo tú! Pero ella quería hacerlo.

Pues tú haces otra, que sabes hacerla perfectamente.

Dices: "Mira, Miri, esto es una crema inglesa".

Yo no te voy a puntuar a ti por tu pelado de gambas,

porque no me interesa.

Os dejo que lo solucionéis y que os pongáis a emplatar.

No hay nada que solucionar. Cuando trabajo con ella

la intento aconsejar y no quiere. ¿Hablo con la pared?

Si ella quería ser la capitana y tomar las decisiones,

y le parecía que lo que estaba haciendo

era bien, pues que apechugue con la responsabilidad.

No me escuchas. -Te escucho.

Me parece fenomenal. -Si he escogido ser capitana...

Lo has escogido porque quieres colgarte la medalla

de que eres la mejor. -¿Qué dices?

Todos nos estamos dejando la piel. -Y yo también.

No puedo pelearme, odio esta situación.

Pues lo siento. -No quiero estar discutiendo

con una persona sobre una cosa. ¡No quiero!

Bueno... -Venga, vamos a emplatar.

Vamos a emplatar, sí.

A Silene la he visto como en segundo plano.

Pero no por mí, ¿eh? Es actitud también.

No sé, date un poco de vida. Pela las gambas,

te vas con el postre, ayudas a emplatar...

En todas las pruebas de postre lo mismo.

Cada uno una cosa mejor, ¿no? -Sí, pues coge otra cosa. Venga.

Vámonos. -Fidel, ¿qué te pasa?

Estoy esperando que le eche... Vale. Ven detrás de mí.

A ver, ¿los postres cómo van? Emplatamos rápido.

Que estén todos los postres exactamente iguales, ¿vale?

Sí, chef. Que se parezcan lo máximo posible.

Aquí hay uno que parece que le ha pasado

una apisonadora por encima.

¿e pueden sacar las copas montadas? Falta el Peta Zeta.

Pues echadle el Peta Zeta, rápido.

Ahora empezamos a trabajar en cadena y rápido.

Venga. Camareros, por favor.

Se va poniendo más sifón. ¿Quién está con el sifón?

¡Sifón!

Para cerrar este gran menú tenemos un postre

que tiene un nombre que es

toda una declaración de intenciones.

Drácula se llama.

Es el postre favorito de Ruth, así que, Carlitos,

como el equipo rojo lo haya hecho bien,

tienes la noche de bodas asegurada.

A ver qué tal, a ver qué tal.

La presentación está muy bien.

El plátano a lo mejor más frío, ¿no? Pero está muy bien.

Me gusta mucho porque no es muy dulce.

Qué buena mesa esta. Cómo me gusta veros por aquí.

Sarita, cariño... Víctor... ¿Cómo estáis?

Muy contenta de estar aquí, de juntarnos.

Y muy contenta también

a nivel profesional. Eso, cuéntame.

¿Qué ha sido de tu vida después de "MasterChef"?

Salí de "MasterChef" y estuve en ABaC con Jordi.

Y de allí, he trabajado en algunos restaurantes

hasta que finalmente llegué al Palau de la Música,

y se me ofreció la oportunidad de ser jefa de cocina.

¿Qué dices? ¡Pero por favor! Y en eso estamos.

No lo sabía. Es que "MasterChef" te cambia la vida.

Cambia, cambia. ¿Y tú, Víctor?

"MasterChef" me dio una oportunidad enorme.

Conocí a Susana, no sé si la recuerdas,

la otra malagueña de los castings. Hicimos una sociedad

y tenemos una escuela de cocina que se llama La Mesa.

Y ahora la estamos convirtiendo en escuela de hostelería...

O sea, todo un empresario. En ello estamos.

Qué alegría me da. Lo hacemos con mucha ilusión

y seguro que sale bien. Y veros así de bien...

Pero bueno, os tengo de comensales expertos.

A ver, este Drácula. Yo probé este postre

cuando estuve en la edición con Carlos,

y la crema inglesa... ¿Ha salido regular?

No se asemeja mucho al postre de Carlos.

No seáis duros, ¿eh? Es diferente, pero está muy bueno.

Era más untuoso, diferente. ¿Está rico?

Está rico. -Buenísimo.

Pues con eso me quedo, a pesar de los pequeños fallos.

Venga. Hombre, Miri... ¿Contenta?

Tres, dos, uno... ¡Manos arriba!

Te hacía ilusión, ¿o qué? Me hacía ilusión.

Bueno equipo rojo, hemos acabado de servir

los postres. ¿Ahora que toca? Recoger.

Pues a recoger, Miri. Muchas gracias, chicos.

Hemos hecho lo que hemos podido.

¡Hermano!

Oye, gracias, ¿eh? -A ustedes por invitarnos a ayudar.

Silene hoy no me ha aportado ningún tipo ni de confianza

ni de apoyo. Tanto Antonio como Fidel

han sido claves en el cocinado de hoy.

Y me he sentido superapoyada por ellos.

Es más, han ido conmigo hasta el fin.

Amigos, familiares... El banquete ha terminado.

Muchísimas gracias a todos por acogernos con tanto cariño.

Especialmente a Carlos y a Ruth. Gracias por pedirnos

que os acompañemos en el día más especial

de vuestras vidas. Para "MasterChef" ha sido

todo un orgullo formar parte de la boda de un aspirante

al que queremos tanto como te queremos a ti, Carlitos.

Muchas gracias a vosotros. Pero me falta una cosa más.

Yo pensaba que eras un hombre detallista, pero hay cosas

que se te han olvidado y me sorprende de ti,

un hombre que cuida tanto todos los detalles.

La tarta. No me lo creo.

Adelante, por favor, que pase la tarta.

Espectacular esto, ¿eh? -¡Toma ya!

Bueno, Fabián. Muchísimas gracias y qué alegría

tenerte de nuevo en "MasterChef".

Después de tanto tiempo y tantos sueños cumplidos,

es una pasada. Además, con un encargo especial.

Y en la boda de Carlos, no podía ser en mejor momento.

Ya está, pues que empiece la boda. (TODOS GRITAN)

Aprieta ahí. -Que lo tiras.

¿A lo Dama y Vagabundo? -Claro, hombre.

¡Vivan los novios!

Pues ahora sí, por la felicidad

de Ruth y de Carlos. ¡Vivan los novios!

Sally, Fidel, Antonio...

Muchas gracias por vuestra ayuda en cocinas.

Pero es el momento de que los aspirantes

conozcan el veredicto del jurado, y en eso no les podéis ayudar.

Pero supongo que los jueces algo tendrán que decirles, ¿no?

Sally, has estado... ¿De qué te ríes?

Que le traerá recuerdos, ¿no? ¿Te da recuerdos?

Espero que sean buenos.

Sin duda. Has estado excelente.

Muchas gracias. Verte trabajar es un placer.

Has dado al equipo azul una lección de concentración

y eficacia. Has currado.

Mucho. Felicidades. Muchas gracias.

Antonio, Fidel... En vuestro caso quiero daros

las gracias, especialmente, porque habéis llevado

el peso de todo el cocinado. Si no es por vosotros,

hoy no hay un invitado que pruebe la merluza,

os lo aseguro. Felicidades, chicos. Un gusto veros trabajar.

Sally, Fidel, Antonio... Muchísimas gracias

por aceptar nuestra invitación. Y ya sabéis, esta es vuestra casa.

Volved muy pronto. Muchas gracias.

Suerte, chicos.

Yo soy muy fan de Sally. Ha sido un placer cocinar

codo con codo, porque ha habido momentos

que hemos estado codo con codo, dándole los dos juntos.

Y me ha hecho mucha ilusión compartir con ella un cocinado.

Ahora sí, aspirantes. Ha llegado el momento

de escuchar el veredicto del jurado.

Aspirantes, os lo hemos advertido antes de empezar.

Aunque la valoración es individual, esta prueba es por equipos.

Sin embargo, ha habido un aspirante que ha pasado olímpicamente

de la advertencia. Y ese aspirante eres tú, Silene.

(RÍE A CARCAJADAS) ¿Por qué te ríes?

Gracias, chef. ¿Te hacen gracia las críticas?

Mucha. Creo que deberías

tomártelo un poco más en serio, aprender y mejorar de ellas.

Las risas de Silene en el veredicto me han parecido

una falta de respeto total.

No me parece de una persona madura

Es cierto que Miri se ha postulado para ejercer

de capitana, pero a ti te ha venido como anillo al dedo.

Has dicho: "¿Quieres llevar el peso?

Pues fenomenal". Y a partir de ahí

te has escondido y te has limitado a pelar gambas

y a cortar algas. Y lo peor es que lo poco

que has hecho no ha servido para mucho,

porque os habéis dejado más de 80 gambas en las bandejas

sin emplatar. Te has tirado hora y media

pelando gambas, y ese tiempo se ha tirado a la basura.

Un tiempo precioso con el que hubieses evitado

el desastre que ha sido el emplatado de la merluza.

Miri, y eso te atañe a ti también.

Habéis tardado 25 minutos en sacar los platos.

Ni emplatando a cámara lenta somos capaces

de sacarlo tan despacio. Ha sido un caos total.

Y del postre... Silene, directamente

te has desentendido. Ni has trabajado en equipo

ni has asumido ninguna responsabilidad.

Por lo tanto, vas a la prueba de eliminación.

Por supuesto. Gracias, chef.

Yo no siento que no haya tenido responsabilidad.

Lo que siento es que no he podido trabajar en equipo con Miri

porque no es cooperativa.

Pero yo no soy su mamá.

Pepe, pues en mi equipo también he tenido

a un escaqueador oficial.

Bueno, en realidad ha sido un pies de vaselina.

Imagino que sabes que hablo de ti, Nathan.

¿Tú crees que hoy has estado a la altura?

Bueno, más que a la altura, por los suelos.

O sea... He intentado correr, darlo todo...

Me he caído porque quién hace una cocina

sin un suelo antideslizante. (RÍEN)

Chef, lo he dado todo. Nathan, has intentando darlo todo,

pero no lo has conseguido. Quiero que sepas

que hoy me has decepcionado. Vale. Sí, chef.

Tu potencial y tu capacidad de trabajo son mil veces mayores

que lo poco que has mostrado en cocinas.

Te has limitado a hacer un puré de manzana

y a limpiar cuatro setitas. Y eso tiene la misma dificultad

que el mecanismo de un chupete: ninguna.

Creo que el mayor esfuerzo que has hecho hoy

es para levantarte del suelo cuando te has resbalado.

Pero el hecho es que creo que hemos hecho

una cadena de emplatado de película.

¿Quién la ha organizado? Nuestro capitán.

No, él. La he organizado yo, amigo mío.

Jordi Cruz. Pues está muy bien organizada.

Muchas gracias. Y tú estás en la prueba de eliminación.

Lo sabía, chef. Hoy se ha infravalorado mi trabajo.

Si alguien ha corrido, nunca mejor dicho, he sido yo.

Y Jordi, te mando un mensaje.

Los aviones siempre despegan con el viento en contra, ¿vale?

Y contigo, Elena, también tengo mi veredicto más que claro.

Te has ganado un puesto en la eliminación.

Y motivos me sobran. Con los piñones no has dado ni una.

Los pones todos a tostar en el horno, te olvidas de ellos

y si no es por mí, los quemas.

Y eso te pasa porque moverte mucho en cocinas

no significa siempre ser efectivo.

Creo que eres consciente de que ese es precisamente

tu punto débil. Lo de la seda de las carrileras...

Para encarcelarte directamente. ¿Estamos de acuerdo

o harás como Silene, te reirás en mi cara

y negarás lo que estoy diciendo?

No, llevas razón. He querido llevar demasiadas cosas a la vez

y es verdad que muchas veces no se pueden llevar tantas,

si no menos y más tranquila.

Voy a la prueba de eliminación ya no pudiendo retroceder.

No quiero ni pensar que no pueda salvarme de otra eliminación.

No lo quiero pensar.

Miri, tengo que felicitarte porque hoy has apostado fuerte.

Has demostrado que estar en la final te importa,

y has optado por ser valiente. Aunque nadie te lo ha pedido,

has asumido dos grandes responsabilidades:

ejercer de capitana y encargarte tú sola

de la elaboración que más problema da siempre:

el postre.

Pero claro, Miri, cuando uno apuesta

le puede salir bien o salir mal.

La crema inglesa te ha quedado fatal.

Y luego has tenido tiempo de rectificarla

pero has decidido pasar, y poco te ha importando

que ese Drácula fuese el postre favorito de Ruth.

Así que lo dicho, Miri, te has mando tú solita

a la prueba de eliminación.

Por una parte, estoy muy contenta de que hoy me hayan valorado

la garra que he tenido de coger el toro por los cuernos.

Pero, por otra parte, me da rabia e impotencia

no haberlo hecho a la perfección.

Jorge, he de reconocer que has sabido organizar bien

a tu equipo, y has cocinado una carrillera maravillosa,

el mejor plato. El sabor inmejorable.

Teniendo en cuenta la actitud poco responsable

que han demostrado tus compañeros, tú has trabajado concentrado

y has luchado en todo momento por sacar el servicio adelante.

Has sido un líder. Creo que es más que merecido

que te salves tú de la prueba de eliminación.

Así que felicidades.

Jorge, sabes qué significa eso, ¿verdad?

Eres finalista de "MasterChef V". Enhorabuena.

Ha sido uno de los mejores premios que he tenido en mi vida.

Por fin me propongo hacer algo hasta el final y consigo hacerlo.

Y mi satisfacción por haber hecho

un máster de cocina tan importante.

Jorge, podrás optar a conseguir una plaza

en el combate a tres, en el que Edurne

ya se ha clasificado.

Vosotros, chicos, Miri, Silene, Nathan, Elena...

Os lo jugáis todo a una carta.

Nos vemos en la prueba de eliminación.

Suerte. Gracias, Eva.

Estoy feliz de que Jorge sea finalista.

Pero por muy finalista que sea no deja de ser mi rival,

así que Jorge, no te pienses

que yo bajo la bandera aquí, que también voy a darlo todo

en la final y ganarte.

Vuelven los Campamentos "MasterChef".

Si tienes entre 8 y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos "MasterChef".

(GRITAN) ¡Ven al Campamento "MasterChef"!

Nuestros aspirantes regresan a nuestras cocinas

después de haber sido testigos y parte importante

de la boda de Carlos Maldonado. Y si empezamos la noche

conociendo al primer aspirante que se batirá

en el combate a tres, vamos a terminarla

diciendo adiós a uno de sus compañeros,

que se quedará a una semana de conseguir el sueño

por el que entró en el programa.

Hoy he llegado a la friolera de nueve delantales negros.

Pero me da rabia, porque me ha superado Elena.

Estoy ya del delantal negro hasta el gorro.

Llevo diez de doce.

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de "MasterChef".

Gracias, Eva. Estuvisteis a punto de arruinarle

uno de los días más importantes de su vida a Carlos Maldonado.

Chicos, no quiero hacer leña del árbol caído

porque la consecuencia, desde luego,

la estáis padeciendo ahora mismo con esos delantales negros.

Uno de vosotros cuatro se quedará a siete días

de la gran final. Son palabras mayores, ¿eh, tía?

Miri está aquí para ganar esta batalla.

Me niego a quedarme a las puertas de la final.

Aspirantes, vuestros delantales son negros,

pero eso no quiere decir que en estas cocinas

no vaya a reinar el color.

Está comprobado científicamente que los colores influyen

en nuestro estado de ánimo.

Por eso es importante elegirlos bien

a la hora de decorar nuestra casa o restaurante,

o vestirnos por la mañana. ¿Qué pasará? Estoy cagada.

Elegir colores fríos o cálidos dependerá del efecto

que queramos crear. Ay, "omá".

Los fríos crean sensación de reposo y calma.

Por el contrario, los cálidos despiertan la atención

y excitan el sistema nervioso.

¿Se han vuelto locos o qué? En una prueba de eliminación

que estén hablando de colores... Hay algo que no me cuadra.

¿Qué pasa?

Ahora.

El arcoíris se compone de siete colores:

rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta.

Son los siete colores que contiene la luz blanca.

Elegid cada uno un color y no podéis repetir.

Yo, aunque me dé más nervio de la cuenta...

El color rojo lo llevo en mi sangre, muy de mi tierra,

así que voy con el rojo.

Muy bien. ¿Nathan? Yo, el azul.

Me recuerda a donde vivo, delante del mar,

y eso me da una tranquilidad absoluta.

Miri... Yo, violeta.

Qué cuqui.

El violeta es un color "mirísimo". Es muy yo, muy Miri.

Muy bien. ¿Y tú, Silene? El amarillo.

Color del sol y del oro. El calor, el sol... Muy bien.

Los colores son muy importantes en la cocina.

La primera forma en que nos entra

un plato es a través de la vista.

Nathan, ¿has oído hablar alguna vez de la cocina cromática?

Sé que sé hace en habitaciones cromáticas

para desprender esas emociones. Por ejemplo, una salsa naranja

con un puré naranja... Y buscas esa... "cromotidad".

Cromatismo. Cromatismo.

La cocina cromática consiste en diseñar platos en función

de las sensaciones que los colores producen a los comensales.

Estoy pensando en alimentos azules. -El pescado.

He pensado en mi color favorito. Claro, luego he dicho:

"Tendré que cocinar con azul".

Bueno, da igual. Digo esto que suena bonito.

Una de cada 33 000 personas en el mundo solo ve

en blanco y negro. Tienen monocromatismo.

Es lo que le ocurría a nuestro sorprendente invitado.

Hasta que su vida cambión hace 13 años,

y comenzó a identificar los colores.

Incluso, los que van más allá del ojo humano.

Venga ya. Es la primera persona en el mundo

reconocida como ciborg por un gobierno,

en este caso el británico. Qué miedo.

Hala. Adelante, Neil Harbisson.

Hola. ¿Qué tal?

Muy bien. -¿Qué tiene en la cabeza?

Para leer los colores. -¿Cómo va a ser

Buenas noches, Neil.

Encantados de tenerte en "MasterChef".

No puede ser. Explícanos qué es un ciborg.

Ciborg viene de dos palabras: cibernética y organismo.

Yo soy una unión entre las dos cosas.

Siento que no estoy ni usando tecnología

ni llevando tecnología, si no que soy tecnología.

Tengo una antena implantada en mi cabeza.

Venga ya. -Es la unión física

entre yo y la cibernética. -No puede ser, hombre.

No puede ser. Neil, tú naciste

con monocromatismo y viste en blanco y negro

hasta los 21 años. ¿Cómo has conseguido

ver o identificar los colores?

Quería crear un nuevo sentido para el color,

que no usara mis ojos ni ninguno de mis sentidos,

entonces decidí crear una antena para poder percibir el color

a través de un órgano nuevo. -Qué fuerte me parece.

Es una antena que recibe la frecuencia del color,

entra dentro de la cabeza y vibra en un chip

dentro de mi cráneo. -¿Tienes eso metido en la cabeza?

Y cada color crea una vibración diferente

que crea un sonido diferente, por lo tanto

puedo escuchar los colores. -No puede ser.

Lo bueno es que puedo oír más allá de los visibles,

entonces hay desde infrarrojos a ultravioletas.

También tengo Internet. -No puede ser verdad. No, no.

Por Dios... Y con Internet en la cabeza, venga ya.

Un nuevo sentido y un nuevo órgano.

Qué barbaridad.

Me ha parecido futurista total.

Nos cuesta comprender que realmente eso es posible.

Bueno, ya tenía el placer de conocerte

a través del trabajo que has hecho con Jordi Roca.

¡Pero que es verdad! A través de los colores...

Muy fuerte, ¿eh?

¿Cómo fue esa colaboración? El objetivo era

crear platos que sonaran bien. Dependiendo de los colores

que pones en el plato, te puedes comer canciones.

Entonces creamos el cromáfono. Qué fuerte.

Es un plato circular transparente con un sensor,

y cuando lo giras puedes escuchar el sonido del color de los platos.

Puedes componer con comida. -Qué bonito. Me encanta.

Que un plato sea música. Es arte total.

Yo me estoy quedando loca. Escúchame...

Te has quedado loca, Elena. Créete hasta la última palabra.

Estoy flipando. ¿Y lo de Internet es verdad?

Sí, tengo cuatro implantes. Uno es el chip que vibra,

otro son dos implantes de la antena,

y el cuarto es Internet para poder recibir

colores de otras partes del mundo. Si hay una puesta de sol

en Australia, mi amigo puede mandar imágenes a través de su móvil

en directo a mi cabeza y puedo percibir

los colores que hay en Australia.

¿Hay más personas en el mundo así? Por ejemplo, Moon Ribas

tiene el sentido sísmico. Cada vez que hay

un terremoto en el mundo, una parte de su cuerpo vibra.

Vamos a ver que cada vez hay más gente

con nuevos sentidos. -Peo este hombre

no es para la cocina, es para la NASA.

De hecho, Internet me permite conectarme

a la Estación Internacional de la NASA

Y lo hago cuando decido y puedo escuchar

colores extraterrestres.

¿Y quién te ha puesto eso ahí? ¿A quién se le vino la idea?

Eso lo creé yo. El problema fue encontrar

un médico que quisiera implantarme esto en la cabeza.

Un Comité de Bioética dijo que no es ético

implantarse esta antena porque va más allá

del espectro visible y porque es un nuevo órgano.

Y busqué un doctor que quisiera hacerlo anónimamente.

Pues, aspirantes, el último reto de la noche

consiste en hacer un plato conceptual

digno de una semifinal con el color elegido.

Y para ello disponéis de 60 minutos.

Madre mía... Elena, tú harás un plato rojo;

Nathan, tú, un plato azul; Miri, tú, violeta;

y Silene, tú, amarillo.

Nuestro invitado, Neil Harbisson, evaluará después

la armonía de vuestros platos.

No puede ser. ¡La leche!

¿Cómo has escogido el lila, hija mía?

O sea, alimentos lilas no hay casi.

Aspirantes, os adelanto que en este reto

no seremos los únicos en catar vuestros platos.

Madre mía, ¿otro más?

También lo harán profesionales muy importantes,

acostumbrados a la excelencia culinaria.

Y van a analizar vuestro plato minuciosamente.

Tenéis tres minutos para entrar en el supermercado.

Obviamente, la carne y el pescado es del color que es,

pero hay un montón de frutas y verduras

de cada uno de los colores que habéis elegido.

Vale. -Sí, chef.

No tiene que ser todo azul. -Yo voy a por todas

sabiendo que es el color más complicado.

Empiezo el partido perdiendo.

Entonces, si remonto y gano es para aplaudirme.

El tiempo para entrar en el supermercado

comienza en tres, dos, uno... ya.

Atún rojo de Barbate. Qué bueno, Eva.

Yo más que azul, lo veo negro. Vaya tela.

Con lo fácil que hubiese sido coger el verde, ¿eh?

Sí, vaya tela.

Vale, me falta el ajo. Ajo, ajo, ajo.

No pega, no pega azul con carne.

Silene, ¿ya has terminado? Sí.

No queda nada de tiempo. Vaya tela...

Perejil. Vamos revisando las cestas.

Cinco, cuatro, tres, Miri, venga...

A cocinas.

Chicos, color y sabor.

Que nos cojan confesados. -Esto fuera, esto aquí...

A ver lo que ha cogido esta.

El amarillo tiene muchas notas, muchos elementos,

como los hay en rojo. El violeta... ¡Ah!

Pero Nathan tiene el azul, que hay muy pocos alimentos

que sean azules.

El arándano parece azulado. Muy poca cosa.

Nathan lo tiene muy difícil. Nathan...

¿Qué? -¿Bien o no?

Bien, pero es un reto chungo el azul, tío.

Tú lo puedes hacer, hijo. -Pero como dice la canción:

todo lo que veo es azul, ¿no? -Claro.

Nathan o arrasa o se va a casa.

Yo creo que ya empiezo perdiendo eligiendo este color,

y así les voy a demostrar que puedo ganar y salir airoso.

Aunque sea esta la última prueba de eliminación,

soy muy fiel a mi estilo. He cogido el color más difícil

y hago I + D. Venga, que salen ya los platos.

El color rojo es muy fácil. Tomate, pimiento...

Es un gazpacho. Rojo y amarillo...

Pones tres fresones, gazpacho y gamba roja

y haces un platazo. Y el amarillo. Son los más fáciles.

Tampoco es coger de todos los productos,

como ha cogido Silene... Todo no va a encajar.

Tiene suerte que son elementos que están en la cocina

que ella lleva dentro. Pero queremos ver otra cosa.

Siempre estamos con lo mismo.

También estaba preocupado por Miri, porque tampoco hay

muchos elementos violetas. Pero ahora que me fijo

tiene berenjena, cebolla morada... Puede sacarle partido.

Miri tiene zanahoria moradas.

Miri. -¿Qué?

¿Es zanahoria eso? -Sí.

Irme hoy es un fracaso porque he venido aquí

hasta el programa trece, no he venido para cocinar

dos programas ni tres más. Voy a intentar hacer

una melodía que le llegue hasta ese sentido que tiene.

Que no lo percibamos nosotros y que lo haga él, y que me cuente.

¿Por qué un determinado sonido se convierte en un color,

azul o rojo? Bueno, cada color tiene

una frecuencia de luz, por eso puedes diferenciar

un rojo de un azul, porque te llega una frecuencia

de luz al ojo que es diferente.

Entonces, estas frecuencias, si pudieras escucharla,

tendrías diferentes notas.

Entonces si se gira, todos los colores que veo ahora,

¿me hacen música? -Claro.

Qué jaleo. Oye, yo tengo una escuela,

la escuela online de "MasterChef", que tenemos esta temporada

mil clases nuevas de cocina china, mejicana, de vanguardia...

Pero tú nos puedes aportar cosas. Cocina sonocromática.

Cocina sonocromática. Pues escuela "MasterChef" online.

Clases de cocina sonocromática.

Me parece maravilloso. Vamos.

Neil, vamos al súper a ver todos los colores.

Cómo suenan. Ay, ay.

Esto no se cierra.

¿A qué suena eso? La leche no suena.

¿No suena? ¿El blanco nada? ¿No te dice nada?

No tiene tono, no suena.

Aquí tenemos música, es como un piano de color.

Amarillos... -Mozart usaba mucha nota Sol.

También Justin Bieber usa esta nota.

Nuestro Justin Bieber, que es Nathan, solo tiene esto.

Amy Winehouse usaba mucho esta nota.

A mí me gusta el Fa sostenido. Neil, después tendrás

que hacer algo que parecerá muy singular

que es valorar esos platos a través de tu visión

y ver cómo suenan. Sí, puede ser que se vean

muy bien y tengan buen sabor, pero que suenen fatal.

Es un placer escucharte, ¿no? Da gusto.

Voy a ver a qué suena el queso.

-Mira, va a hacer una pasta. -Has veas este.

¡Hale, Nathan, mueve un poco esa pasta, más de velocidad, nene!

¡Que te estás durmiendo! -¡Eh, yo soy italiano!

¿A ti qué te pasa?

-Qué buena pinta tiene. -Es que está, fíjate, qué sabor.

¡Qué rape! No tiene una espina eso, Edurne.

¿Elena está pelando una patata?

Sí, pero es una patata naranja, no roja.

¡Uh, qué bonito color, Nathan! ¡Qué bonito color!

¡Qué azul, azul esperanza, hijo!

Formentera, Nathan, eso es Formentera.

(RÍE) Nathan, como no tiene

elementos azules, se los está inventando, ¿eh?

Va a hacer una pasta. ¡Vaya tela!

Me tenía que haber puesto guantes. Ha echado colorante alimentario.

Lo mismo se pasa y parece un tono morado,

verde y no sé qué... Se está pasando de azul.

Pitufísima. Venga, Na, vamos, Na.

¡Venga, Helen!

Muy bien lo llevas, hijita, muy bonito te va a quedar, cariño.

Todo amarillito, como un canario. -"Como un canario" dice.

No quiero un fracaso, yo quiero estar en la final.

Así que este plato va a gustar.

(CANTA EN ITALIANO)

Yo, si se va Silene, es de

las pocas veces que no me apenaría que alguien se fuera.

Ha llegado a un callejón sin salida.

Se quiere ir por la puerta de "MasterChef".

Que deje batallar a los que sí queremos estar.

Pues yo, sinceramente, espero que hoy se vaya Silene.

Creo que ya ha llegado su hora. No está disfrutando como debería.

Hola, chef. Creo que has tenido suerte

al elegir el color, tienes muchos...

Me gusta mucho este color. Hay muchos ingredientes amarillos.

Lo que me tiene preocupado es que son, justamente,

ingredientes que tienes costumbre de usar.

Queremos ver otros registros.

Vale. ¿Y qué vas a hacer? Pues, mira, aquí estoy haciendo

una pequeña crema de plátano con limón.

Y aquí tengo un maíz sofrito

y aquí una crema de calabacines amarillos.

¿Hay algún elemento principal en tu plato que pueda convencernos?

El rape. Rape con plátano caramelizado.

Sí. Con pimiento, con maíz.

¿Crees que esa combinación es acertada para el rape?

No sé si es la combinación ganadora

pero es una combinación atrevida y rica de sabores.

Cúrratelo. Es un día importante. Estoy en ello.

Tengo que defender la cocina brasileña

porque todavía se ve poco.

Eso es naranja, eso no es rojo. Hay que ponerle más rojo.

Ha echado mucha cebolla para tan poco tomate.

¿Entonces la cebolla qué hace? -Blanquea.

Aspirantes, tenéis 30 minutos por delante,

la mitad de vuestro tiempo.

-¡Oído, Eva! -¡Oído!

Muy bien, Neil, aquí tienes a Nathan.

-Hola, ¿qué tal? -Un placer, caballero.

Es el cocinero que nos va a presentar sus platos azules.

¿Eh? Muy bien. ¿Pasta fresca azul? Sí.

Si no hay colores azules, los inventas.

Al final, es lo que hay que hacer. A ver cómo lo integro.

Es la primera vez que hago un sorbete, tiene buena pinta.

¿Un sorbete? Un sorbete de color azul.

¿Y la pasta fresca para qué es? Plan A, plan B.

Siempre hay que tener dos caminos. ¿Qué te parece esta prueba azul?

-Complicada. Es muy... difícil. -Es difícil.

-No comemos la nota do. -¿Perdón?

-O do sostenido. -¿El azul es el do sostenido?

-Hay muchos azules, van de do a do sostenido.

Es una nota que no comemos. Vaya, yo no sé si hará

el do de pecho Nathan. Tienes dos planes,

uno es más acertado que el otro. A ver si lo aciertas.

-Oído, chef. -Venga, avatar, vamos.

Aquí tenemos a Elena, Neil.

Está haciendo esferificaciones y demás.

-¡Hola! -¡Hola!

Oye, ¿el color de la esferificación lo ves rojo? Yo lo veo naranja.

-Sí, más a sostenido. -Pues no pasa nada.

Como tenemos aquí colorante rojo, pues le echo una mijita de rojo.

"Una mijita de rojo". Y lo vuelvo a menear.

¿Con todos los rojos que tienes,

es necesario a un puré añadirle colorante?

El tomate, al hacer la salsa, no te da una salsa roja.

Tienes que hacer un plato rojo lo más natural posible.

Bueno, ya, ya. Las cosas naturales rojas se comen crudas, ¿no?

Un plato crudo, un gazpacho con fresas, un plato maravilloso.

El atún sí que va a tener su colorcito natural.

¿Sigue siendo naranja o me lo parece a mí?

-Aún... -¿Aún claro?

-Sí, ¿no? Céntrate, amiga mía. Neil, vámonos.

Que lo veo todo rojo. Con el colorante naranja también.

Sí, claro, naranja fuerte.

Rojo, o hago un puré de fresa

o dejo los tomates una hora y media.

Eso de "el color más fácil" tampoco veo que sea así.

Venga, Elena, muy bonito color, muy bonito.

Claro, pero el atún en la salsa de tomate no va a quedar rojo.

Nada, pues voy a ingeniar.

Es broma que me ha quedado la lengua azul, ¿no?

Mira la boca de Nathan azul. (RÍE)

¿Has visto? ¿Qué te pasa en la boca, tío?

(EDURNE) Oh, oh, oh, oh...

(RÍEN)

Todos los dientes azules, hijo mío.

¡Qué cuadro! Pareces un extraterrestre.

He probado, tío, ¿qué quieres?

Fíjate en la pasta que tiene, que parece un avatar.

¡Muy bien, Nathan, precioso!

Va, póntelo así, de bufanda, de fular.

-¡Madre mía! Qué pasta, hijo. -"Io sono italiano".

Os voy a contar un secreto:

nunca había hecho pasta fresca.

Y azul menos. Digo: "Hoy la hago por primera vez, anda".

Y, bueno, me ha salido pintada.

¡Epa!

¡Cuidado con el rape ese! Que ya está, ¿eh?

El rape ese está ya, Silene.

El agua se tiñó de azul. Vaya tela.

Venga, va, Miri.

Me tienes preocupado con ese azul, Nathan.

No, no, no, chef. ¿Viste "El nombre de la rosa"?

Sí, sí la he visto. ¿Sabes que la gente chuperreteaba

un libro y...? ¡Craj! Tú estás ahí, ahí, ¿eh?

Pues, mira, hoy voy a hacer lo mismo:

mientras yo os alimento el cuerpo,

os voy a leer algo para alimentar vuestra alma.

Y luego nos morimos. (RÍEN)

¿No se te ha ido un poco de las manos el azul en la pasta?

No. No me saquen la lengüita azul.

(RÍE) No, no, no, ahí no me río,

porque sé que he clavado el color.

Pareces un chow chow con la lengua azul.

-¡Madre mía, qué cuadros! -Mira, mira qué color.

(RÍE)

¿Te parece normal? Chef...

Esta pasta es una buena idea, pero tiene que tener un buen sabor.

Tienes buenas gambas. Métele caña, Nathan.

-Oído, chef. -Estoy viendo a Nathan con energía.

Hace un plato original, complicado de conseguir.

No tengo miedo a que Nathan lo haga mal hoy.

Mire, abre la carne esa, a ver qué tal. Ábrela.

-Está crudita. -Pero hay que hacer dos platos.

¡Ostras, es verdad!

Tú que dices que no cocinas, tengo un regalo buenísimo para ti.

Te va a encantar. ¡Chananá! ¡Guau!

"Manual del aprendiz de cocinero".

Una guía útil, bien explicada,

también te ayuda para ir a la compra,

elegir bien los productos y aprovechar al máximo

todos los alimentos. Te va a encantar.

Guárdatelo. Muchas gracias.

Huy, qué lío va a hacer Elena con el tomate.

Lo ha hecho en el atún mezclado. -Oh, oh, oh.

No está, no está, no está.

Le van a decir que tenía que haberlo hecho crudo.

Es que el atún te lo comes como sea.

Si tienes un producto de calidad 100,

es que eso no puede estar malo en la vida.

Hay algo que no me gusta.

Aspirantes, quedan cinco minutos.

Mira Nathan el brochazo que ha hecho.

Qué bonito, precioso.

Puedo entender que Nathan haya hecho uso de los colorantes,

porque el azul en los alimentos es más raro.

Pero Elena, que tiene rojos a mansalva...

Aquí tener que utilizar ese recurso me parece innecesario.

Lo de Elena es de niños chicos.

Es un sofrito y una salsa de tomate con colorante

y atún con la misma salsa. O sea, no hay ninguna variedad.

Miri, no, Miri, no, Miri, no,Miri, no.

Arriba nos callamos. ¿Qué dices? Me encanta.

Sí, Jorge va de durito, pero luego

es una persona que me está ayudando muchísimo,

que me está haciendo crecer.

Y estar juntos en este reto, tanto para mí como para él,

es un subidón de energía.

Aspirantes, no os quiero poner nerviosos,

acabáis de entrar en el último minuto.

-Esas fresas rojas para adornar. -No, son pétalos, Edurne.

¡Ah! ¿Son pétalos? Creía que eran fresas desde aquí.

-¡Precioso, Nathan, precioso! -Sí, sí.

A ver, chicos, muy bien, nenes. Le falta poco ya.

Diez, nueve, ocho, siete,

seis, cinco, cuatro, tres,

dos, uno, ¡tiempo! ¡Manos arriba!

(Aplausos) ¡Bravo, hijos! ¡Muy bien!

No estoy contenta con mi plato. Tenía otro en mente.

¡Un mojón de pico! No estoy contenta.

Si quieres aprender lo que necesitas saber de cocina,

tenemos una novedad: la Escuela Online de MasterChef

amplía cada mes sus contenidos para que te conviertas

en un auténtico masterchef. Y encontrarás nuevas recetas

para sorprender a familia y amigos con deliciosos platos.

Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Aspirantes, nuestro invitado, acompañado de los jueces,

va a pasar por vuestros puestos en cocinas

para probar y evaluar la armonía de vuestros platos

escuchando los colores.

Vamos, Neil. Creo que lo más original es Nathan.

-¡Hombre! -Nunca he visto una pasta azul.

Bueno, Silene, ¿qué nombre le has puesto a tu rape?

Rape dorado. (RÍE)

¿Qué llevaba?

Pimiento amarillo con calabacín amarillo.

He hecho una espuma con un toque de xantana.

No sé cómo andamos de armonía, Neil.

Sí, suena bien, el tono todo es amarillo.

Hasta lo que parece blanco, no es blanco,

tiene un poco de amarillo también. -Fíjate cómo se acerca.

Podemos probar, ¿no?

-¿Quieres probar? -Yo no como, solo escucho.

(RÍE) Ah, vale. Así estás con ese tipín, querido.

Yo lo que veo es una mezcla rarita. Caribeña.

Sí, porque... Brasileña, chef.

No, es verdad, eh... La otra vez me has dicho

que podía dar mi toque brasileño. No, lo que me gustaría

es que dieses otro toque que no fuese el brasileño.

(RÍE) ¿Dónde está esa Silene

que algún día abandone ese gusto caribeño?

Oye, el otro día he hecho una... Eh, un pichón.

Y no tenía nada brasileño mi pichón, ¿eh?

¡La mar salada! Lo que no tenía era nada mediterráneo.

Tenía una mezcolanza de mil cosas y tal.

Hay que evolucionar. Yo estoy intentando evolucionar.

El problema que veo es que, al comer el plato,

solo veo pimiento. Solo sabe al pimiento.

¿Lo has probado? Bueno, he probado la crema,

pero lo probé por separado. Esto es muy fácil.

Tracatraca, tracatrá. Vale.

Venga. Quiero que seas objetiva.

Saborazo a pimiento. Ya no volveré a usarlo, ¿eh?

Se ha cargado mi plato. Es...

¿No lo habías probado nunca? No digo que se lo cargara,

digo que se me queda un rape escondido en un puré de pimientos.

Quizá tenía que haber puesto menos... menos espuma, ¿no?

No, menos pimiento dentro de la mezcla.

Es verdad que tienes unos elementos amarillos que,

cromáticamente, son bastante interesantes.

Pero es que si yo cierro los ojos y me como este plato,

yo creo que este plato es de pimiento verde a punta pala.

No cuenta solamente nuestra valoración.

Vamos a ver ahora nuestros queridos invitados

qué nos dicen de tu plato. Gracias, Silene.

Bueno... Miri, cuéntame qué plato has hecho.

He hecho una carne, un lomo de buey.

Lo he hecho con especias. He hecho una salsa de cebolla.

Y, luego, aparte, he hecho

simplemente para decorar y darle un toque de patata morada.

Y las zanahorias moradas las he hecho con comino y cúrcuma.

Escucha, escucha primero.

¿Qué tal ves el ambiente? Agudo pero muy...

se oye muy poco. Está poco saturado.

Agua pues tiene su chispilla. Muy "Miri's". Bien.

Yo lo que quería era ponerme morado.

Y creo que con el trocito pequeño que ha traído de lomo...

Échate ahí un entrecot, mujer.

Todo correcto, la salsa está rica, ¿eh?

Me gusta. Muy bien emplatado, muy bueno.

¿La zanahoria qué lleva que es cítrico?

Eh, cardamomo. Miri, te lo digo sin reparo:

es el mejor plato que has hecho.

Estéticamente es muy limpio, tienes una zanahoria asada

con un sabor añadido que es el del cardamomo,

que le da mucha magia, una carne con puntos marroquíes.

Creo que es un plato bien cocinado, estético.

Con lo que te hemos pedido, para mí, es tu plato más coherente.

Para mí, felicidades. Gracias, chef.

-Mira qué contenta está. (MURMURA)

-Qué contenta está.

Hoy la estrella de Miri

ha brillado con toda su intensidad.

La verdad es que

necesitaba una valoración así.

Atún con tomate.

Bueno, no es con tomate, porque más bien ya

es una salsa de tomate y pimiento. Salsa de tomate y pimiento rojo.

Mira, creo que está todo correcto.

Lo que te ha faltado es saber qué era lo que querías hacer.

Si guisamos el tomate, lo guisamos bien.

Se ha quedado a medio guisar.

Como he entendido que todo tenía que ser rojo,

entonces, cuando el atún lo he temido al roner,

que luego lo iba a meter en la salsa de tomate

para hacer unas esferas con la salsa,

iba a poner un poco de salsa normal al fondo y el atún.

Pero lo he visto marrón y ya no iba a ser un plato rojo.

Pues pongo el atún y la salsa con un toque frío y templado.

Es un plato templado,

no uno de atún con tomate calentito de toda la vida.

Esto es lo que más me chirría, se me queda a medio camino.

Cromáticamente, el plato está bien. O sea, es rojo, ahora, feo...

El plato es feo, feo, feo. Lo tuyo no es emplatar, ¿eh?

Que me dé una clase exprés de emplatado.

De todo no se puede saber, yo de emplatar no tengo idea.

Como plato de atún se agradece,

pero para comerlo con los ojos cerrados.

¿A ti qué te parece?

Es un plato de frecuencias muy bajas, son rojos.

Suena muy grave, es un plato muy profundo.

Bueno, Elena. Suerte.

Venga, gracias.

Elena.

Bienvenidos. Cuéntanos cómo se llama tu plato.

Pues mi plato se llama el azul del mar.

El azul del mar. Una sensación marina.

Mientras me lo cuentas, ¿vale?

Hoy, chef Pepe, he pensado en ti, porque hay muchas veces que decís

que sacamos el elemento principal y esto es solo un plato de fideos.

Pero hoy he corregido ese error y he salteado los fideos

con un aceite que he hecho de las cabezas y todo.

Ya tendrían que tener ese sabor.

Hombre, yo tengo que decir una cosa.

Lo defenderé diciendo que es el color más difícil de hacer.

Y me ha gustado tu actitud de tirar para adelante,

de disfrutar cocinando, disfrutar con tu creatividad gastronómica

a la que nos tienes acostumbrados, pero creo que está curioso.

¿Qué te sugiere? Es poco frecuente

comer algo que suene así, es una nota que no comemos.

Yo, cuando se ponía así...

¡Lo he flipado! (RÍE) O sea, parecía ese pez...

De "Nemo", ¿no? Que tiene esa bombilla aquí delante.

¡Madre mía! A mí me pone los pelos de punta.

O sea, he flipado en colores.

Gustativamente deberías haber aprovechado más el sabor de marisco

para integrarlo en la pasta y que tenga más sabor a mar.

Porque se me queda la pasta sin ese gusto a mar.

Lástima, lástima. La estética y tal

es para aplaudirte, ¿eh? Está muy bien.

-Un placer. -Ay, qué bien, qué contento está.

Me ha gustado mucho que Nathan y que Miriam

hayan salido tan bien valorados.

Les hacía mucha falta tras tanto tiempo.

Neil, muchísimas gracias por haber venido y habernos mostrado

cómo se pueden escuchar los colores.

De nada. Estamos todos fascinados,

una aportación única y maravillosa. Brillante.

Gracias por venir. Neil, un placer. A vosotros.

(Aplausos)

He alucinado con Neil Harbisson.

Hubiera estado encantada escuchándole un par de horas.

Aspirantes, como os ha dicho Pepe,

Neil Harbisson no es el único invitado a este reto.

Ahora catarán vuestros platos unos comensales

que están acostumbrados a ir a los mejores restaurantes.

Por favor, llevad vuestros platos al restaurante.

¿A que son los ganadores de las cuatro ediciones?

Uh, claro, porque hemos ido nosotros también

a restaurantes muy buenos. Llevas razón.

Aspirantes, los invitados que van a catar vuestros platos

están acostumbrados a evaluar lo que les sirven.

Así que no van a titubear a la hora de valorar

vuestras elaboraciones. Son cuatro de los inspectores

que otorgan los Soles Repsol, que se conceden

a los mejores restaurantes y cocineros de España.

¡Caray! Van a catar, pero lo van a hacer

desde el anonimato. No les vamos a ver las caras.

Uf, cómo me mola esto. Inspectores,

bienvenidos a "MasterChef". Muchas gracias por estar aquí.

Dar Soles Repsol es un ejercicio de gran responsabilidad.

¿Cuántos filtros pasa un restaurante

para entrar en vuestra lista? Pues unos cuantos.

Una visita no es suficiente

para saber cómo un restaurante está funcionando.

Puede haber un día de mala suerte o de muy buena.

¿Qué tenéis en cuenta para emitir un juicio de un restaurante?

Hay una parte clara de cocina: la técnica, el ingrediente,

eh, por supuesto, la presentación. Luego, el ambiente y la bodega.

¿Cuántos restaurantes visitáis de media al mes?

Depende mucho, porque lo cierto es que no solo visitamos los nuevos

sino que tenemos que revisar los que ya están.

Sí que procuramos repartirnos

para que no siempre todos visitemos los mismos.

Pero es un trabajo de todos los días de la semana.

¡Tiene que ser precioso el trabajo de probar por todos los sitios!

Ideal tiene que ser.

Nuestros aspirantes han elaborado sus platos basándose

en el color que han elegido del arcoíris.

Tenéis un plato rojo, uno azul, uno amarillo y otro violeta.

Creo que es importante que sepan que no han elegido el color

sabiendo que iban a cocinar ese color.

Les hemos enseñado un arcoíris y pedimos que eligieran un color.

De acuerdo. Adelante, por favor.

Ah, el silencio... ¡Uf!

Bueno, pues el morado es un plato que me ha gustado

desde el principio por su limpieza.

El punto de la carne es perfecto y la combinación con el tubérculo

y con los jugos de frutas moradas está logrado.

Creo que es un plato que está equilibrado

y que... y que es interesante.

Que personas tan importantes que hayan valorado así mi plato,

me da un subidón de energía brutal.

A mí me ha tocado el amarillo.

Es un pescado que está un pelín pasado de punto para mi gusto.

Pero la salsa está rica, el maíz le acompaña bien,

y creo que no es fácil. Y creo que es un mérito.

Me ha tocado el plato azul, quizás el más difícil de hacer.

La pasta está cocida al dente, la gamba está muy buena de sabor.

La parte de la cola está mejor cocida.

Quizá la parte más gruesa del cuerpo se ha quedado algo cruda.

El plato rojo era una especie como de tartar.

Un pescado de textura muy agradable.

Estéticamente es el que menos me ha gustado.

Le faltaba, quizá, un poco más de volumen

y distribución de los elementos, quizás más armonioso.

Estaba demasiado centrado. -Madre mía.

El atún está así, marinadito, con su salsa, su tal.

Es que el atún te lo comes por los pies.

Para resumir, entenderíamos que a nivel trato al producto,

tenemos un pescado más pasado. Y, a nivel estética,

un plato que quizá no es el más bonito, el rojo.

¿Morado y azul entendemos que aprueban?

El plato de la carne creo que está correcto.

Un punto justo de la materia prima, calidad de la materia.

Gracias por haber venido. Y para que los espectadores

se cercioren de que los Soles de Repsol

no se conceden a la ligera, no hay más que ver

los tres que tiene el ABaC frente a los dos de El Bohio.

(Risas)

Eso va a cambiar, eso va a cambiar. Porque tendrás tú tres y yo uno.

Me van a quitar uno. Ah, bueno.

Mil gracias por venir, ha sido un placer la confianza

y la valoración del trabajo de nuestros aspirantes.

Mil gracias. Gracias.

(Aplausos) Gracias.

(EDURNE) Madre mía, madre mía...

Yo no doy crédito, porque no conozco a esta persona.

Y que le diga el otro día a Elena: "Que no me conoce nadie,

porque yo aquí estoy en el papel".

Todo lo que hemos conocido, bueno y malo, ¿es mentira?

¿Sabes qué hablé yo con ella el otro día en el camerino?

Que ella no había dicho esas cosas,

que esas cosas las decías tú y que ella solo intenta calmarte.

Cosas como "Jorge no esto o...". O sea, es... "No, no, yo no soy.

Es Edurne, pero es muy difícil controlar a Edurne".

-Madre mía. -Y también pienso una cosa,

que no creo que alguien que se lleva mal con mucha gente

sea por equivocación de todos. No creo.

Que Edurne ha estado un poco con las vendas en los ojos.

Me gusta mucho la broma de "mi hijita".

Esta hijita no te merece, Edurne.

Aspirantes, después de haber escuchado la valoración

de los inspectores de los Soles Repsol,

tenemos que decir que hay dos aspirantes

que nos han sorprendido con sus elaboraciones.

Han demostrado una gran creatividad a la hora de enfrentarse

a dos colores que no eran los más fáciles para este reto.

Y han hecho dos platos con buen sabor.

Y esos dos aspirantes son:

Nathan y Miri. ¡Enhorabuena! Podéis subir a la galería.

Uf, Nathan, anda que estás por quedarte aquí, ¿eh?

Uf, yo he cogido el AVE arriba ya.

Bueno, cariño. Suerte.

Te lo merecías, cariño. Te lo merecías.

-¡Avatar! -Sí, nena.

Esto servirá también un poco para cerrar las boquitas

de toda la gente que pensaba que la niñita de 23 años

no iba a llegar lejos. De niña pequeña nada.

Que estoy y estoy en la final.

Elena, Silene, habéis elegido los colores con más posibilidades.

Sin embargo, no habéis aprovechado esta ventaja.

Elena, en un punto tan importante de la competición

no puedes hacer un atún con salsa de tomate.

No te has centrado ni en el producto

ni en la elaboración, sino solamente en el color.

El plato no tenía mal sabor, pero

refleja que no has tenido claro nunca lo que tenías que hacer.

No has terminado de entender bien la prueba.

No tenía que ser todo rojo, solo que predominara el rojo.

Silene, has empezado esta prueba diciendo que

no habías cogido leche de coco,

pero eso no es suficiente para no caer en lo mismo.

Vuelves al puré, no arriesgas. Has dicho varias veces

que te quieres ir. ¿Te quieres quedar o te quieres ir?

Yo creo que, dado al día de hoy, me gustaría irme de verdad.

Me está viniendo grande la experiencia.

No me encuentro con fuerzas para... para seguir.

Silene, esa duda permanente se ha reflejado en tu cocina

y en tu relación con tus compañeros.

Nunca has estado centrada,

ni en estas cocinas ni en pruebas de exterior.

Si has llegado lejos ha sido, en parte, gracias a Edurne,

que te ha ayudado programa tras programa.

-Total. -Estoy de acuerdo, chef.

Me está siendo muy duro.

Siento que aún no he hecho anda especial.

Entonces, pues es muchísima presión.

Pues, dicho todo esto,

el aspirante que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es:

Silene. Gracias, chef.

(Aplausos)

Arriba, Elena, enhorabuena. Silene, mi vida, bueno...

No, gracias a ti.

Creo que tienes tantas ganas de ver a tus hijos,

que tienes un cacao mental ahora mismo en la cabeza.

Mis hijos y mi familia lo son todo para mí.

No imaginaba que la experiencia iba a ser tan... tan insuperable.

Yo es que no me creo nada de ella.

Las palabras de Silene es que no me aportan nada.

Es que yo creo que no es sincera ni con ella misma ni con nadie.

No llores. -Oye, que no te dé pena, Edurne.

-Escúchame, Nathan... -No, no.

Creo que la experiencia ha merecido la pena.

Pero no te vas a ir con las manos vacías.

Di que no. Nuestro patrocinador,

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Nuestro patrocinador de electrodomésticos, Bosch,

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usados en el programa, incluido el horno a vapor,

que sé que te gusta. Me encanta.

El juego oficial de "MasterChef" para jugar con tus hijos.

¡Guau! Seis meses de libre acceso

a la Escuela Online de MasterChef y los cuchillos del programa.

Huy, qué maravilla. A mí chico le encantan.

¿Contenta? ¡Muy contenta!

-Tienes razón. -Con los sentimientos no se juega.

Hombre, por Dios, hay que ser... hombre.

Silene, cariño, ha llegado el momento

de abandonar estas cocinas. Los felicito a todos, de verdad.

Los llevo en el corazón, ¿vale? De verdad.

(Aplausos) ¡Gracias, hijita, cariño!

¡Venga! ¡Hasta siempre, Silene!

¡Hasta siempre! Ya sabéis, si queréis leche de coco,

contad conmigo. ¡Besos!

(Aplausos)

(SILENE) A mí "MasterChef" me ha dado la oportunidad

de volver a reiniciar algo, ¿no? (RÍE)

Me ha recordado otra vez mi fortaleza.

Y mis ganas de hacer las cosas bien.

El perfeccionismo.

Hoy es lo que tenía que pasar, Edurne.

Ya, no la tenemos que crucificar tanto.

No se puede crucificar a alguien por...

Tiene sus cosas, sus más y sus menos, sí.

Bueno...

En siete días conoceremos al ganador de "MasterChef V".

Ellos son los cinco finalistas y Edurne, de momento,

es la única que tiene seguro un puesto en el combate a tres.

Hay dos plazas para acompañar a Edurne y somos cuatro.

Chicos, chicas, esto va a ser un duelo duro, duro, duro.

Eso será dentro de siete días.

Mientras, ya saben, póngale sabor a la vida.

Durante tres meses han luchado por cumplir sus sueño:

convertirse en el quinto MasterChef España.

Aspirantes, bienvenidos a la última prueba de exteriores

de "MasterChef V". El menú lo ha diseñado Jordi Cruz.

Cocinaréis para ocho miembros de la Real Academia de Gastronomía.

No tienes corazón. Quiero sacar lo mejor de ellos.

¡A correr! Lo quiero en tres minutos, niños.

¿Quieres que te diga una cosa? Salen pronto los platos y no están.

Quiero estar bien, pero me estoy cabreando. Se cargarán el plato.

Bienvenidos al combate final de "MasterChef V".

El primer reto de la noche es un clásico de "MasterChef".

Consiste en copiar este plato que nos ha traído Paolo Casagrande.

Vamos a añadir ahora nuestro zumo de zanahoria.

-¡Dale fuego! -Si no nos callamos, no me entero.

-¡Rápido, viene el pájaro! -¡Chis!

Hemos invitado al chef más laureado del mundo,

el que más Estrellas Michelín tiene en su poder, 31.

¡Demos la bienvenida al gran Joël Robuchon!

(Aplausos)

La piel de gallina.

El ganador de la quinta edición de "MasterChef" España es...

(Aplausos y ovación)

MasterChef 5 - Programa 12

25 jun 2017

Los últimos 220 programas de MasterChef 5

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