Presentado por: Eva González

MasterChef 5, la edición más extrema de la historia de MasterChef. Cocina a 10º bajo cero, un viaje a la Edad Media, experimentación con insectos... Una edición en la que se prioriza el máximo aprovechamiento y uso del producto y en la que más de sesenta estrellas Michelín compartirán con los concursantes sus trucos y secretos.

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Para todos los públicos MasterChef 5 - Programa 13 - ver ahora
Transcripción completa

Aspirantes, bienvenidos de nuevo a las cocinas de "MasterChef".

Por primera vez en la historia de "MasterChef España",

la batalla final será a tres.

Para una prueba tan importante, va a estar con nosotros

Paco Pérez. Presentaré la cigala finalista.

¿Crees que esto te va a dar el paso a la final? Vas apañado.

Incomible. Estamos buscando un finalista,

y un finalista tiene que cocinar con cabeza.

No estoy derrotada, chef. No.

Tu plato no dice lo mismo.

No me voy a rendir hasta el final, lo tengo clarísimo.

Todos los ingredientes están bien. Lo único que hay que hacer

es ponerlos estéticamente. Aquí hay una cocina sensata.

Te la compro. El primer aspirante

que luchará por el título de "MasterChef España" es...

¡Edurne!

No tendrás que volver a cocinar hasta el combate final.

Hoy es la boda de Carlos Maldonado. Me lo voy a pasar muy bien.

Hala, ya está. -Una espumadera grande.

Desde el minuto uno, el delantal de capitana.

Esto pinta mal. La experiencia que tengo en esto.

Está mal. No es una crema inglesa. ¡Madre mía del amor hermoso!

Sigue aquí.

Muy bueno, ¿eh?

No te caigas, que parece que tienes los pies de vaselina.

¡Está mal! No es una crema inglesa. Se te caerá la cara de vergüenza.

Jorge, teniendo en cuenta la actitud tan poco responsable

que han demostrado tus compañeros, creo que es más que merecido

que te salves tú de la prueba de eliminación,

así que felicidades. Gracias.

Adelante, Neil Harbisson, la primera persona en el mundo

reconocida como ciborg por un gobierno.

Elegid cada uno un color, y no podéis repetir.

Claro, pero el atún en la salsa de tomate

no vas a quedar rojo.

¡Uh! Qué bonito color. Azul esperanza, hijo.

Los invitados que van a catar los platos otorgan

los Soles Repsol. Silene, has dicho varias veces

que te quieres ir. Me gustaría ir, de verdad.

Total. Dicho todo esto, el aspirante

que no continúa en las cocinas de "MasterChef" es...

Silene. Gracias, chef.

Buenas noches y bienvenidos a la gran final de "MasterChef V".

Más de 20 000 personas se presentaron

a las pruebas de selección.

Y de ellos, solo cinco, luchas por convertirse

en el quinto MasterChef España.

Por primera vez, el combate final será a tres.

Es el premio.

Aspirantes, bienvenidos a vuestra última semana

en las cocinas de "MasterChef".

Edurne ya sabe que luchará en el combate final.

Por supuesto. Vosotros cuatro tenéis que poner

todas vuestras ganas para ganar una de las dos plazas que quedan.

Además, os recuerdo que quien gane ese combate a tres

conseguirá muchos premios.

El primero y más importante, este trofeo que lo acredita

como ganador de "MasterChef V".

También se llevará 100 000 euros, la publicación

de su propio libro de recetas y el máster

en Cocina, Técnica y Productos que concede

el Basque Culinary Center, la primera universidad

gastronómica de España.

El libro recetas tiene que ser mío.

Tiene que estar en el mercado mi "Miri's recipes".

Jorge, creo que no estás muy contento

con que la final sea a tres.

¡Oye! -Sí, sí. No, solo comentaba

que es más fácil llegar y es más difícil ganarla.

¿Pero te gusta que sea a tres? Me encantan los tríos.

Te estás cubriendo de gloria. Es un trío.

Vaya tela... Ya que estamos en materia,

¿cuál sería tu trío ideal?

Está Edurne... Pues no lo sé. Hay que mojarse.

Yo y otro más. No digo nombre... ¿Un chico?

No, una chica me viene mejor.

Claro, para el trío, ¿no? Aquí hay dos chicas.

¿Cuál prefieres, Miri o Elena?

Las quiero a las dos.

Miri, tengo una curiosidad. ¿Te ves haciendo un trío

con Jorge y Edurne? En el trío final me veo

con Jorge y Edurne, sí.

Mi madre se va a morir.

Que yo estoy bastante formal en "MasterChef".

No estoy saliendo ni nada.

Es un trío. Tres personas, un trío.

Ya, pero Jorge, pero tú lo dices y no suena a eso.

El trío me gustaría porque es una batalla a tres.

Pero nada más.

Elena, ¿te ves alzando el trofeo o no?

Hombre, siempre tienes la esperanza de verte con él, ¿no?

Ojalá llegue. Bueno, pues ya sabes

que aquí en "MasterChef" los sueños son alcanzables.

Eso sí, hay que trabajarlo. ¿Vienes dispuesta a hacerlo?

Totalmente. Ver el premio y que Eva

te digo todos los premios que tienes...

Se me ponen los pelos de punta

cuando lo está diciendo, como si parece que te va a decir:

"Ven que te lo voy a dar todo".

A ver, que te toca. Nathan, te miro

y creo que has cambiado. Paso a paso, piedra a piedra

que me han ido poniendo, he conseguido que esas piedras

me guiaran hasta el día de hoy. He seguido ese camino.

Si es que eres un poeta. Un filósofo.

¿Pero sabes qué? Hemos avanzado. Yo me estoy acordando

de la primera prueba de eliminación en la que te mareaste,

metiste la cabeza debajo del grifo...

Eso está ya superado, ¿no?

Más abajo de eso no se puede estar, entonces...

¿Cómo recuerdas aquellos momentos?

Superduros. Sinceramente, los primeros programas

me veía más fuera que dentro, pero a medida que me centré un poco

y empecé a entender mi propio estilo

he visto que realmente podía ser uno de los próximos

MasterChef España.

Bueno, y cuéntame: tu trío ideal para ese combate.

Yo... diría... A mí no me metas en tus líos.

Mi trío ideal sería Edurne, Elena y Jorge.

O sea, tú no estás. Lo voy a luchar ahora,

pero primero digo esto, nadie se lo espera y lo consigo.

Ah... No, un momento.

Quiero saber estas teorías de Nathan que me dejan alucinada.

O sea, tu trío ideal sería Jorge, Elena y Edurne.

Tú no cuentas. Obviamente que me meto yo...

Pero no te has metido. Me voy a meter cocinando

no con mis palabras. -Poesía, Eva.

Me enredas. A ver, ¿quién te gustaría

que estuviese? No es tan difícil. Voy a ser políticamente correcto

y digo Edurne, Jorge y Nathan. ¿Ahora eres políticamente correcto?

Ahora eres menos correcto. Será incorrecto, ¿no?

Bueno, vale. Porque hablamos de trío culinario.

Fuera, otro... a Edurne le quitaría la chaquetilla

y se la pondría a Elena y a Miri, obviamente.

De este primer reto de la noche saldrá elegido

el segundo finalista que acompañará a Edurne

en el gran reto final. Y en la prueba de exteriores,

el tercer y último componente de esa terna.

Qué nervioso estoy ahora, me cago en diez.

Aspirantes, enhorabuena por haber llegado a la final.

Lleváis meses soñando con este momento.

En vuestra mano está terminar la noche

como el quinto MasterChef España.

El primer día os dijimos que trabajar en una cocina

no es un paseo. Doce semanas después

ya habéis comprobado por vosotros mismos

de qué os hablábamos, y aun así queréis seguir adelante.

Eso solo significa una cosa: que la cocina es vuestra pasión.

Pero la pasión hay que acompañarla de otros ingredientes,

como esfuerzo, constancia, muchas horas de trabajo

y lo más importante: no creerte nunca

que lo has conseguido porque siempre hay

algo nuevo que aprender.

Como os ha dicho Eva, de esta prueba saldrá

el segundo aspirante que protagonizará

el combate final a tres y que por tanto se llevará...

esta chaquetilla.

La chaqueta más cara del mundo.

Voy a conseguir esa chaquetilla, la necesito para estar en la final.

Necesito celebrarlo, que hace mucho que no celebro nada,

porque el Atleti no gana ni a las chapas.

Entonces, necesito la chaquetilla.

Para conseguirla deberéis enfrentaros a un reto

que descubriréis de la mano del chef

del primer establecimiento que ha conseguido

las tres Estrellas Michelin en Barcelona.

Desde el restaurante Lasarte Martín Berasategui,

Paolo Casagrande.

Buenas noches. -Hola.

Buenas noches, Paolo. Bienvenido a "MasterChef".

¿Cómo definirías la cocina de Lasarte?

La filosofía de Martín, aunque no esté cada día,

está presente. Y la identidad que destaca

en el restaurante Lasarte es que intentamos utilizar

productos de pequeños proveedores que están en la ciudad,

producto del territorio.

¿Cuál crees que es el plato que mejor describe

el estilo de Lasarte?

Bueno, yo creo que el pichón. -Uy.

Pues, Paolo, haznos nos honores. Cuéntanos qué has traído.

El pichón que os he traído es un producto espectacular.

Qué bonito. -Todo ha partido

de productos de la tierra. lleva varias salsas,

una salsa de pichón especiada, una salsa de galanga y zanahoria,

una barbacoa vegetal, un paté de sus interiores

y el pichón.

Madre mía. -Espero que no haya que imitarlo.

Me parece muy complejo, porque tiene 40 o 50 elementos

que ponerlos en un plato y que coordinen

pues es digno de una persona que tiene

tres Estrellas Michelin como Paolo.

Aspirantes, si queréis ver este plato tan espectacular

que nos ha traído Paolo. Qué bonito...

Una zanahoria baby.

Nathan, ¿te ves capaz de hacerlo?

Necesitaría un par de ayuditas. ¿Un par?

A ver, con receta creo que sí. Miri, ¿cómo lo ves? ¿Sencillo?

No, sencillo no. Me gusta cómo está todo

en el plato puesto. El pichón me gusta,

la salsa de manzana también...

No. -Complicadísimo, pero me gusta.

Como esto lo tenga que hacer yo, palmo viva.

Aspirantes, el primer reto de la noche es un clásico

de "MasterChef". Consiste en copiar a la perfección

este espectacular plato que nos ha traído Paolo Casagrande.

Pero no será con receta, sino que él va a cocinar

a la vez que vosotros.

Tendréis que seguir sus pasos sin interrumpirle

con preguntas ni visitas.

Espera, que estoy sudando.

Creo que va a ser muy difícil seguir el ritmo de una persona

que se mueve en la cocina como yo en el área.

Para elaborar vuestro plato tenéis los ingredientes necesarios

en unas cestas que ha preparado nuestro supermercado

proveedor de alimentos. En esta prueba no hay

límite de tiempo. Tenéis que seguir a Paolo Casagrande.

Cuando él termine,

tenéis un minuto más para acabar vuestro plato, ¿vale?

(TODOS) ¡Sí, chef! -El tiempo del chef, ¿perdona?

Un chef con tres Estrellas Michelin...

Le he dicho que vaya tranquilo, que nos dé lugar a seguirle.

Pues el tiempo para entrar en el supermercado

comienza en tres, dos, uno, ya. ¡Venga, rápido!

No hay botes aquí, madre mía.

Adelante. Suerte.

Miri, si vas a coger dos sitios, déjame un hueco.

Cuando me he dado cuenta que la que estaba a mi lado

era Miri, he dicho: "Madre mía".

No se puede cocinar con Miri al lado. Imposible.

Aspirantes, empezamos por la salsa barbacoa.

Tenéis cebolleta, cebolla de Figueras, ajo y tomate.

Esa es la base de la barbacoa.

El ajo lo rompéis con la mano.

Aceite de oliva y sal, y lo ponemos al horno.

Venga, nena, al horno. Rápido.

Vamos a coger la licuadora y pasamos la siguiente salsa.

Será la salsa de zanahoria y galanga.

Tenéis que coger zanahoria, ajo, cebolla, galanga y cebolleta.

No he corrido tanto en mi vida. -Es que no llegamos.

¿Por qué va tan rápido si va tranquilo?

Es broma. -No sé a qué velocidad lo hacía.

Hacía cosas rápido sin moverse rápido.

¿Vale galanga con dedo? Vaya tela, tío.

Voy a hacer una brunoise grande, no pasa nada.

No tiene que ser precisa. -¿De qué parte de Italia eres?

De norte. -Qué bonito.

Vamos a poner en una cazuela la cebolleta, la citronela,

el ajo y la galanga.

¿Fuego fuerte? -Fuego fuerte.

Hay que pochar la cebolleta y toda la base de la salsa.

Añadir la galanga y rehogar.

Venga, échale ya.

Cuando la cebolla esté pochada, añadir la zanahoria

que tenemos también cortada.

Que el fuego no esté demasiado fuerte.

Venga, otra. Déjala ya.

Ahora vamos a licuar la zanahoria. -A licuar.

Muy bien, Miri.

Vamos a echar el caldo de pollo.

Un cuarto. -Un cuarto.

Leche de coco, caldo de pollo... -Leche no he dicho de echar.

Y vamos a echar nuestro azúcar... -Nena, los fuegos.

12 gramos de azúcar moreno ponemos a fundir en una olla.

Azúcar moreno. ¿Cuánto? -¿En la olla?

Por otro lado, tenéis vinum acre, doce gramos también.

Y tomate frito, 25 gramos.

¿Cuánto echas? -25.

No, 25 es el tomate, Jorge. -12 es el azúcar moreno.

Y de lo otro también. -Muy bien, así. Vale.

Añadir la leche de coco...

Tengo vinagre, no tengo vino. -Vinagre.

Ah, vale. -En nuestra salsa tenéis curry,

un gramo, y vamos a dejar cocinar así, el azúcar fundiendo,

y mientras vamos apelar nuestra verdura.

Vaya tela.

Cómo quema, tío.

Nuestra cebolla, que ya está hecha...

Cómo quema esto. -¿A qué coño tiene que saber?

A caldo de pollo de toda la vida, vamos.

Cuando tengáis el azúcar casi fundido, le echamos vinagre,

vinum acre. -Hostia, qué bueno.

El vinagre del vinum, ¿no?

Me perdí la última clase de latín. -Eso entero.

Para dentro. -Y cuando lo tengáis,

le echamos el ajo y el tomate que tengamos.

Ahora el ajo, ¿no? -Y el tomate este, vale.

Huele bien esto.

La cebolleta pochada con el coco y todo.

Vamos a añadir ahora nuestro zumo de zanahoria.

Y lo vamos a dejar pocos minutos más.

¡Pero el coco no se le ha echado! -Sí, se le ha echado.

Joder. -En el 2001.

Que no me entero.

La cebolleta la tengo hecha y la voy a añadir.

Una pregunta, ¿le leche de coco dónde se le echa?

A lo que hemos hecho primero. -Ya está.

Joder, es que no me entero, tío. Si no nos callamos...

Dale fuego.

Y mientras tanto vamos a limpiar nuestro pichón.

El tomate. Échale eso al tomate.

¡Ah! -Venga, rápido.

Ya voy. -Elena, estate tranquila, nena.

Ya huele a barbacoa esto.

No hagas la pelota.

Cuando tengáis el soplete, vamos a quemar bien el pichón.

Mira que... (CHISTA) Por favor, no me entero.

Cuidado de no quemarlo demasiado.

Id preparando una sartén con aceite.

Vamos a marcar nuestro pichón.

Nuestro pichón ya está marcado.

Vamos a pasar a nuestra salsa. -Salsa de zanahorias.

Ya vale. -Ya, mami, ya.

Venga, a reducir. -Por otro lado, nuestra barbacoa

la podemos ir triturando ya.

Prueba, ¿eh? Prueba todo. -Sobre todo, escuchad a Edurne

que os dice que probéis todo. Al final es lo que cuenta,

el sabor de las cosas.

Coño, qué bueno.

Lo tienes ya muy triturado.

Vale, vale. Ya vale. ¡Que vale!

Vamos pasando bien la salsa.

Ya lo hemos pillado, ¿eh?

Qué fuerte, Nathan.

Mientras tanto, ya tengo mi pichón frío, lo voy a poner

en su bolsa al vacío con el jugo de pichón que tenemos.

Son 50 miligramos.

Ja, ja.

Usted primero. -Gracias.

Os veo en la final, chavales.

Esta gran edición está llegando a su fin,

y cada uno de los aspirantes que han pasado por ella

se han dejado la piel en las cocinas.

Antes de conocer el resultado final,

te toca a ti apostar por tu favorito.

¿Quién crees que será el ganador o ganadora de "MasterChef V"?

Entra en nuestra aplicación y vota.

Venga, vamos con la salsa de curry. Mientras, un poco de xantana

y vamos a espesarla ligeramente.

Son 10 gramos.

Colarlo para que no queden impurezas.

Por otro lado, nuestra salsa barbacoa

la dejamos un minuto más reduciendo, y ya la tenemos hecha.

Tercera salsa, que es la salsa de pichón:

chalota, masala, vinagre balsámico, vinum acre y caldo de pichón.

Vamos a poner a reducir el caldo de pichón.

No sé ya ni lo que hago. Aspirantes, ¿tenéis claro

de quién es cada bolsa de vacío? Sí.

Están todas juntas ahí. Después vienen las peleas.

Esta es la mía. Elena, la tuya.

La mía está fuera aún. -Miri, mete la tuya.

Jorge, ¿estás seguro de que es la tuya?

Sí. Elena, ¿Es tu bolsa?

Es la que me ha dicho Jorge. -Ja, ja, ja.

Este no es el mío. ¿Ves?

Ya estamos. Nathan, ¿por qué no lo es?

Porque estaba más tostado. -Nathan lo ha tostado más.

Pues entonces es el de Elena. Las bolsas de vacío

se pueden marcar con un rotulador con el nombre.

Son cosas que se hace en la cocina profesional.

Elena, ¿cuál dices que es el tuyo?

Yo que sé, Nathan. -Yo le he quitado el cuello.

Ese es el mío. Sí, rey.

Estoy picando la chalota para nuestra salsa de pichón.

Venga, sartén calentita.

Las chalotas pícalas finas. Finitas, finitas.

Mami, no me entero, cariño. -¡Las chalotas picadas!

Sí, reina, pero que cuando hable él no me hables que no me entero.

Las chalotas. -La pobre mía que me estaba

diciendo cosas para ayudarme y animarme

y no me enteraba de nada. Solamente iba con la vista.

Vamos preparando otra elaboración: la picadita de cítricos.

Vamos a poner los gajos del limó, pomelo, naranja y lima.

Tres de cada.

Ah, entonces se lo ha echado entero.

Cuando esté la chalota a punto de caramelo,

le echamos nuestro caldo que está reducido a la mitad.

Ha echado la fruta, ¿no? -No, no le ha echado fruta.

Nathan está más perdido ya que el barco del arroz.

No sabe para dónde tirar. Decía: "Si me dejas la receta...".

Pues mira, no tienes receta, tienes al cocinero haciéndolo.

Es más fácil, se supone. Siempre pasa en esta prueba.

Como pierdas el hilo de un paso... Elena, así no.

Lo sé, ¿vale? -Ah, ¿ya lo sabes?

Sí, reina. Gracias.

Nitrógeno ahora, y vamos a hacer el caviar de cítricos.

Los gajos, quitadle el agua que han soltado.

Y los vamos a echar al nitro.

Dejad que se congelen muy bien.

Que estén bien congelados sobre todo.

Y vamos a romper nuestros gajos congelados

para hacer el caviar de cítricos.

Vamos a reservar el congelador y lo utilizamos más tarde.

Esto al abatidor, ¿verdad?

Por otro lado, manzana, alcaparra, cebollino y finger line.

Y, por otro lado, cortamos un poco de cebollino

y lo mezclamos con el caviar de cítricos.

Y para terminar la picadita utilizamos alcaparra.

No demasiada. Y manzana, la Granny Smith que es muy ácida.

Vamos a hacer una brunoise finita.

Sin pelar.

Es importante fijarse en los detalles,

coger una manzana y sacar unas láminas

de tres milímetros para reproducir esa brunoise

que ha hecho Paolo. Detalles que tienen la alta cocina

que es lo que hace la alta cocina, si no, sería tradicional.

Joder. -Finitas, finitas.

Elena ha cortado la manzana... Miri, lo mismo. Un cacho gordo...

Así es muy difícil manipular.

Vamos a seguir. Un paté de higaditos.

En una sartén vamos a saltear nuestros higaditos.

¿Cómo lo hacemos? Chalota, medio diente de ajo picado fino...

Ahí tienes uno, ¿me das medio? -¿De qué?

De ajo. No se pueden dejar ingredientes.

A Miri ni agua. Lo pido yo, ¿y qué hace?

Helen, ¿me dejas medio ajo?

Me dicen que no, Miri.

Miri, no me...

Me has quitado el ajo picado. -Tía, te he cogido medio.

Tienes un huevo. -Coño, pero no me quites el picado.

No se lleva el ajo con la cáscara, se lleva el pelado. Redondo.

Miri...

¿Cómo vas de ajo picado?

Mal. No, bien. Se lo has quitado

a Elena... He cogido un trozo...

Un poco. Luego le coges el pichón a Paolo y lo pones en tu plato.

Si es solo un pichón. O el plato directamente.

Tenéis el foie cortado. -Cómo está este foie.

Y a saltear los higaditos. -Ha quitado las chalotas.

No las ha quitado. -Sí, sí.

Claro que sí. -Te lo estoy diciendo, "Nei".

Dale caña a los hígados, venga. Bien.

Te lo agradezco, pero no me entero de lo que dice.

Echamos la chalota y el ajo y terminamos de cocer.

Y lo vamos a reservar al abatidor para un golpe de frío.

Muy bien, Jorge. Perfecto.

Arriba izquierda yo.

¿Qué ha pasado? -Vamos.

Vamos a por otro lado a filtrar nuestra salsa,

mientras se nos enfrían los higaditos.

Y vamos a cocinar la cebolleta.

Vaya tela, tío.

Cebolletas... Vale.

Vamos a recoger los higaditos que ya estarán fríos.

Vamos a coger la picadora. -¿Quién ha cogido

los del segundo a la derecha? Siempre pasa igual.

Claro... YO he puesto una cuchara.

Vale. Jorge, has cogido los del segundo a la derecha.

No, el primero a la izquierda. Lo he dicho en voz alta.

No discutáis. -Has cogido el otro, rey.

¡Sin discutir! -Lo he cogido delante de Nathan.

Vale, cariño luego se verá. No pasa nada.

No quiero que se me acuse de coger cosas

con una intención que es ridículo. No quiero esa imagen mía

porque no la tengo.

El de Jorge era suyo.

No funciona. Aquí hay algo que no funciona.

Enchufa, nena, enchufa.

Voy a salir muy "monga", ¿eh?

Muy importante, Miri, enchufar el aparato para que funcione.

No puedo decir que no funcionaba porque yo estaba así

con el enchufe. O sea...

Fantástico. -A lo último, vamos a echar

el foie gras y terminamos de triturar.

Está bueno, ¿eh? Me interesa. -Estamos pasando nuestro puré.

Nathan, enchúfate un poco tú también.

Madre mía. No llegas.

Me está mirando él a mí. ¿Te sigue él a ti?

Paolo, lo has escuchado, ¿no? Sí, ya, ya.

Ahora lo que tienes que hacer es... cambiar la marcha.

Ahora vamos. -Ya ha metido otra marcha, tío.

Coger una manguita, y ponemos nuestro puré de hígados.

Por hablar, Nathan. -Madre mía.

Tenemos una cebolleta pequeñita que tenéis que coger.

Las hay blancas, zanahoria blanca, morada, amarilla...

Id cogiendo dos de cada.

Dame un beso ahora mismo. Dame un beso ahora mismo.

Con Elena me pasa esto a veces. Nos peleamos porque somos

muy de sangre caliente, pero luego nos adoramos.

Me he acercado a darle un beso y cocinar tranquilo.

Vamos a sacar la cebolleta, que seguramente están hechas.

Enfriamos en agua e hielo.

Chicos, agua e hielo para todos tengo.

Ostras, Jorge, me cago en la mar.

Lo que me faltaba ya.

Jorge debía ver que estaba muy acalorada y ha dicho:

"Le lanzo el hielo para que se enfríe la niña".

Y luego nos preparamos con otros licuados

que tenéis detrás. Son 125 gramos de vinagre de sidra.

Me he perdido, tío. -75 gramos de licuado de remolacha.

y 25 mililitros de este.

Agua, azúcar, almíbar... -125...

Tenemos la zanahoria para sacar, recordad.

Exactamente.

Es que es de locos, madre mía. -Es de locos.

¿Cuánto, Jorge? -No sé.

¿Las ha metido ahí? Me tienes loca.

¿Qué hacemos? -Pues yo, mirar.

Cogemos ahora las cebolletas y echamos el líquido.

Y al vacío.

Tened mucho cuidado con la máquina del vacío,

que no se salga el jugo.

Por otro lado, para terminar la picada de antes,

necesitamos cortar unas hojas de alcaparra

que tenéis por ahí superfinas.

Las cebolletas, cariñín.

Vamos a hacer las esferificaciones de aceituna.

Son 150 gramos de aceituna, con el agua.

Y a triturar.

Le vamos a añadir también 125 gramos de gluconolactato.

125 gramos... -Y 0,75 de xantana.

Están perdidos, ¿eh? Más que el que se perdió

en la isla. Mientras aún haces el paso anterior

el chef sigue hablando. Si te equivocas en una cosa

y la tienes que volver a hacer, liada parda.

Lo vamos a pasar por el chino fino

y lo pondremos en un biberón.

(MIRI) Esto no me funciona, esto aquí.

Vale, chicos, cómo vais.

Perfecto. -Muy bien, así me gusta.

-Sí, hombre, vaya tela.

Miri ha cogido otra bolsa que no es la suya, mira, no lo es.

No me entero, no. -Tenéis el alginato,

vamos a hacer nuestras esferificaciones.

Preparamos un contenedor con agua y otro con aceite de oliva.

-No entiendo por qué esto me ha quedado tan espesito.

Vamos a aplicar nuestra base de aceituna en el alginato.

Miri puso el puré de aceitunas en un biberón que con lo espeso

que está podría hacer albóndigas

y meterlas en alginato y no pasa nada.

Pasaremos el aceite de oliva para mantenerlos.

Por favor, no te rompas, por favor.

Vamos a poner el pichón

en el horno 65 grados durante seis minutos.

Chicos, vamos a marcar esto, rasgo con un tenedor mi bolsita.

-Mi bolsa de chica porque la he cortado.

-Con un tenedor. -Hala.

-¿Eso de quién es? Bueno.

Oye, este desastre de quién es porque mío no, no envaso así.

-Cuando Nathan dijo: "Esta bolsa está muy mal envasada",

pensé: "Quizás es la mía".

Este no es mi desastre. -Pero si no hay cebollas.

-¿Y quién envasó esto? -¿Dónde están tus cebollas?

-Coño las mías están dentro de la bolsa.

¿Y de quién va a ser?

¿Alguien lo sabe? Podéis votar por la app ahora mismo.

Es Miri, ¿por qué? Porque no había

nada dentro y digo: "Por ahí no paso".

Anda que no.

Vaya tela, qué ladrona, tío.

(TODOS) Miri.

Vas cogiendo lo bueno de cada.

Te quedas lo mejorcito de cada casa, eh.

Con el paté que lo tenéis ahí,

vamos a rellenar las cebolletas.

Vamos a recoger los segmentos de cítricos

para terminar nuestra picadita.

Mira Jorge cómo le sigue,

le sigue y le marca como en el fútbol.

He cogido una bolsita. -El mío tiene un rallador dentro.

Vale, Elena, muy bien vas, muy bien.

Han pasado los seis minutos,

o sea, hay que ir a sacar el pichón.

-Vamos allá. Jorge es el único

que sigue el ritmo. Lo hace, inteligentemente,

si el otro saca el pichón y lo metieron a la vez...

Vamos a sacarlo, también.

A ver qué pichón le gusta a Miri. (RÍEN)

A ver qué pichón le gusta.

Vamos a sacar las pechugas.

Ay, no sé si era este o el otro.

Mira Miri. Cuál tiene una marca.

Bueno, ya empezamos.

El que mejor esté, Miri, sin miedo.

Este es mío, es mío, es mío.

Ay, no sé si era este o el otro. -El mío es una bolsa pequeña.

-Ah, este es entonces. -Exacto, reina.

Oh, madre mía, esta niña, huy, qué lagarta es.

Jolín. Había otro pichón que estaba mucho más hundido,

para no quemarme la mano pensé: "Coge la de arriba".

Seguro que Miri hace el mejor

plato, cogió lo mejor de cada uno.

Una bolsa de cada uno. El pichón, la bolsa...

Como le quite el pichón a Paolo, la clava.

Son todos iguales. -No, no, iguales no son.

Evidentemente, hizo las cosas a conciencia y sabiendo.

No me vale que me digan: "No me di cuenta",

pues si no te diste cuenta, a la próxima, sí.

Tenéis sartén caliente,

que vaya poco a poco marcándose la piel.

Pues nada, yo voy emplatando, chicos.

Lo primero, pondremos nuestra salsa barbacoa.

Lo segundo...

Nuestra salsa galanga.

y tercero nuestra salsa de pichón especiada.

Vamos a poner los vegetales.

Y nuestras cebolletas rellenas.

Los bombones de aceituna.

Dos bombones es suficiente.

El pichón.

Y a terminar la picadita

encima del pichón.

Bien aliñada, no demasiado porque nuestra picadita

aporta acidez y frescor al plato.

Unas hojitas de alcaparra en juliana.

Terminamos con nuestro polvo de alcaparra a los lados

del plato, en tres puntos.

Mi plato está terminado.

Muy bien, chef, muy bien.

Vosotros tenéis ahora un minuto para acabar vuestro plato.

(EDURNE) Uf, vale, Elena, ya vale de esa salsa.

Vale ya, coj... Va.

Venga, menos de un minuto, hay que correr.

Venga, venga, movimiento

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno, tiempo, manos arriba.

(JORGE) Va. (NATHAN) Va.

Sufrido, eh.

Vaya tela, tío.

Cuando terminé de emplatar y veo que me dejé la salsa

de pichón, me quiero morir

o que me maten, no sé, lo que duela más.

Bueno, qué buena pinta, ¿no, Paolo?

Veremos si el de los aspirantes está igual.

A ver qué pasa. Me han hecho correr.

Te han hecho correr.

Aspirantes, ha llegado el momento de la cata.

Elena, empezamos contigo, ¿te parece?

Vale. Pues, venga, adelante.

Vale, hijita, venga, campeona.

Pase quien pase, es buena noticia, es tú o yo.

Bueno, Elena, ¿cómo es trabajar a las órdenes

de un chef con tres estrellas

Michelin siguiéndole y cocinando con él?

Para mí ha sido la prueba más dura de todas.

Parece que va pausado, pero las manos no te llegan,

no te llegan a tiempo. Es un dato importante.

Lo importante, cocinar sin pausa, con tranquilidad

y pensando las cosas, cosa que sabes que no haces.

Dicho esto, la gran pregunta, ¿crees que este plato

te llevará al gran duelo final?

No.

Me han faltado cosas, ay, no, por Dios.

Madre.

Si me la pones, te la puedes comer.

(NATHAN) Sí, sí, que aproveche.

"Bon appétit".

Oh.

Una hoja encurtida de alcaparra

que el chef hace una juliana muy fina.

Qué asco. En esa proporción tan mínima

da ese avinagrado, esa textura buena.

Esas tres hojas que has puesto destrozan el plato, directamente.

No me puedo tragar esto, si me dais agua, sí.

¿No? Pues imagina un cliente

que paga un dinero y le pones unas hojas

que no se pueden comer enteras.

Qué fatiga, me la metí como una ostia consagrada,

me la dejé debajo de la lengua y me entraron unas arcadas

que no había quien lo tragara, imposible meter eso para dentro.

Qué asco.

Buenísimo, el pichón, buenísimo.

Lo mejor de tu plato es la cocción del pichón.

A partir de ahí, faltan los esféricos,

la manzana cortada basta, imposible.

Te pasó lo de siempre, tu potencia desmesurada

te ha llevado al caos y a cometer errores

que hacen que tu plato, como tú muy bien dices,

no merezca ir a un duelo final.

Está claro que parecía que empezaste bien

y que podías coger el hilo de Paolo, pero el hilo se cortó

y lo perdiste, a partir de ahí, pues se nota el caos en el plato.

Si no hubiera tenido a Miri al lado dándome la lata y pudiera

haber ido mejor, no hubiera tenido

problema para seguir la receta bien.

¿Alguna cosita que usted pueda añadirnos?

Creo que lo habéis dicho todo, es muy importante eso, sobre todo,

mantener los nervios durante las preparaciones

y al final ir preparando a la hora del emplataje.

Si las cosas van hechas y guardadas en su sitio,

a la hora del emplataje no faltará nada,

tienes tus cosas preparadas y es un poco lo que pasa

en nuestras cocinas cada día.

Ole, Elena, no pasa nada, cariño.

Eres grande, tienes el corazón

como una casa de grande, hija, como una casa de grande lo tienes.

Miri, ¿preparada para mostrar tu plato al jurado?

Sí.

Venga, adelante con los honores, venga.

Bueno, Miri, primero te preguntaré si este es tu plato.

No, no ha sido a propósito para nada.

¿Las tres veces? Para nada.

Había tres bolsas iguales, tres pichones iguales.

Fotocopias, fotocopias. La mano se metió en mi ajo.

Y yo iba a tope, iba a tope.

No he sido "Miri's choriza",

pero es que no veo tres en un burro.

No he querido marcar mi bolsa porque pensé: "Mientras marco

mi bolsa, Paolo seguirá hablando". -Claro.

Yo pensaba: "A ver si me encuentro otra mejor", ¿no?

Es que la excusa no es: "Es que no me di cuenta",

pues, Miriam, no cojas cosas

que no son tuyas y te tienes que dar cuenta

y hay que espabilar un poco ya en todo

porque nos jugamos mucho.

Veremos los siguientes platos, pero es el único que tiene

tres pechugas, es algo inédito, de un pichón, tres pechugas.

Ya no te digo lo guarrete que está emplatado el plato,

te falta la salsa naranja.

¿Es esto? Los pegotes. Ah, los pegotes esos.

En vez de salsa, es puré, ella cambia un poco las texturas.

Me pasé un poco con la chantana.

Entonces, en vez de ser una emulsión bien,

se me ha quedado un moco.

Y no veo los esféricos, no sé si...

Me olvidé de ponerlos, están hechos, pero se me olvidaron.

Los haces y no los pones.

Es que los 10 últimos segundos me han ido volados.

¿Y la manzana picadita? Son los dados gordos estos.

Joder. Fíjate el chef lo minucioso,

muy picadito, yo lo veía

cuando decía: "Y picamos la manzana"

y vosotros, plas, plas,

como si picarais manzana para una tarta tatin.

Ahí es donde se te ve tu mano y la mano de hoy ha sido

una mano larga.

Sí, ha sido complicado, la verdad, Paolo.

¿Te ves con este plato en la batalla final?

No sé cómo está, quiero que me lo digáis vosotros.

Era una elaboración muy complicada

y yo estoy contenta de haberlo sacado.

Dar textura es superimportante,

lo que hace dar textura al plato son los vegetales.

Esto es alta cocina, es tecnología pura.

Todo está calculado, el crujiente de una cosa,

la salsa de la otra, hay que escuchar al chef

y lo que dice hay que plasmarlo, exactamente, igual.

Se te da bien robar, pero copiar, no.

No hay ningún tipo de criterio, hay un desequilibrio total en todo.

Tampoco tenemos un plato, creo yo, que te permita llegar

a un duelo final con garantías de éxito.

Lo he intentado. No vale intentarlo.

Siempre te escuché decir que tú quieres ganar,

un ganador no solo lo dice, lo hace.

No sabemos ya si será más fácil ver la próxima vez corriendo

delante de un cocinero o de la Guardia Civil.

(RÍE)

Elena, ¿te la puedes llevar detenida?

Yo hoy me la hubiera llevado unas cuantas veces.

Yo me la hubiera llevado.

A ver si tengo la cartera aquí.

A ver, no me fio.

Ella va con el rollo de: "No me di cuenta,

lo hice sin querer" y te la mete doblada,

te la mete doblada hasta el esternón.

Ella ya empezó desubicada a primera hora del cocinado

y ha dicho: "Pues, ¿qué puedo hacer?

Pues meter gato por liebre"

y lo ha intentado hasta el último minuto, vamos.

Nathan, cómo ha sido para ti cocinar siguiendo al chef Paolo.

Un placer, pero sin llegar a su nivel, claro.

¿Pero no decías que estabas tú por delante del chef?

Yo puedo decir que yo le he cedido mi espacio

a que envasara él primero

porque eran pocos metros, mi sprint ha llegado antes.

Yo me meo con él.

Nathan, no te calientes, ¿vale?

Delante tuyo hay un chef con tres estrellas Michelin.

Y todo el respeto. Lo que dices no es de respeto.

Con todo el cariño, con todo el cariño.

En ningún momento falté el respeto a nadie

porque soy el primero que hago burla de mí mismo.

Yo no voy a fingir ser serio como otras personas, yo soy así.

Bueno, dicho eso, Nathan, cuéntanos un poco cómo

es tu plato junto al del chef.

Le faltaron un par de cosas. ¿No te dieron tiempo a ponerlas?

No, chef. Tráelas, que las quiero ver.

Es una lástima

porque las aceitunas están bien hechas,

la brunoise está bien picada. Bueno, bien picada a tu manera.

Cuando tenéis una prueba donde el tiempo es oro

como en esta, no me hagas brunoise para 50 personas

porque pierdes muchísimo tiempo. Claro.

Hombre, es una pena que teniendo dos elaboraciones

que se ponen rápido no las hayas puesto.

10 segundos, chef. Lo que has tardado en picar esto,

si no lo llegas a picar si solo picas una cucharada

sopera, te sobra para poner las bolas y mucho más.

Pruebe usted, señor.

Es una pena porque está todo bastante bueno.

La salsa de la carne, la de zanahoria, el paté,

todo está muy bueno de sabor y de textura.

Amigo Nathan eres un niño pequeño, te diviertes, te lo pasas bien

y no entiendes que hay momentos para reír, para estar centrado

y focalizado en algo.

Sí, yo soy el niño pequeño que vivo en el país

de Nuncajamás porque para mí

esto es pura vida y pura emoción.

No tienes derecho, con la virtud que tienes natural para la cocina,

no aprovecharlo para hacer un plato calcado al que hizo Paolo.

Una lástima. Sí, una lástima.

Sí, lo es. Porque el plato es imperfecto

porque no te centraste. Cuando lo haces perfecto

luego vienen las risas y pasarlo bien.

Tuviste tiempo para todo, pero no para terminarlo con detalle.

Usa todos tus recursos para hacer un plato perfecto,

esa es la meta, es el único idioma que habla un cocinero

con aspiraciones de ser un buen cocinero.

Estás en "MasterChef" y puedes perder un sitio

en la final por dos detalles que, fácilmente por tu virtud,

podrías haber solucionado.

En la cocina es eso, al final, el trabajo duro de cada día

y en cuanto de descuides

hay alguien que te pasa por delante.

O sea que... Como una apisonadora.

-Totalmente.

Jorge, contigo cerramos la cata de este primer reto de la noche.

A ver, nene, adelante.

Adelante con ese plato.

Bonito, muy bonito.

¿Cómo ha sido trabajar frente a un gran chef como Paolo?

Ha sido un placer, un placer muy difícil,

estoy satisfecho porque intenté acercarme un poco.

Diré que se me olvidó poner el fondo de pichón.

Tráela, tranquilo. Vale.

Una pena, amigo mío. Ya.

Es una salsa brillante, maravillosamente, ejecutada.

Bueno, muy parecido al plato que ha hecho Paolo.

La verdad que hay cosas que pulir, pero, la verdad,

que creo que estaba en buen camino.

Gracias Y la gran pregunta,

¿crees que con este plato

puedes ganar una plaza en la batalla final?

Yo, chef, quiero pensar que sí, o sea, necesito ir a esa final,

yo quiero morir o salir ganador en ese momento.

Hay mucho orgullo en mí por haber llegado hasta aquí,

pero el jarro de agua fría

de quedarme fuera de los últimos tres

me quedaría siempre una espina

ahí que no sé si me sacaría alguna vez en mi vida.

Lo que está muy buena es la salsa, eh.

La salsa que no has puesto es... de diez.

Tiene justo el toque especiado que necesita.

No está fuerte, no está pesada, está hecha, correctamente,

igual mejor que la mía. -No, no.

Mira qué bonito. Mira, el discurso, en este caso,

para mí es parecido al que dije a Nathan,

hay una política del esfuerzo y el sacrificio

que es muy interesante porque,

realmente, te hace valorar las cosas

como tu virtud para cocinar que tienes una gran virtud.

Ahora, mi consejo, Jorge, es que de aquí a terminar

"MasterChef" pongas toda la carne en el asador.

Toda.

Jorge, te he visto hoy bastante centrado,

te vi correr, te vi serio, te vi ordenado y se ve en el plato

y se refleja, qué pena que por un fallo,

pues no hayas redondeado la faena.

Creo que tengo un porcentaje muy alto de ponerme la chaquetilla

tan deseada por mí justo en esta prueba.

Sería increíble.

Paolo Casagrande, muchísimas gracias

por acompañarnos y enseñarnos ese plato maravilloso,

un placer tenerte aquí, no sé si quieres darles algún consejo.

A disfrutar, sobre todo, que nuestro trabajo

es un trabajo muy duro y sacrificado,

pero muy bonito, o sea, que a seguir, mucha suerte

y esperamos vernos pronto.

Muchas gracias, Paolo.

(APLAUDEN)

Ven, amigo, muchas gracias por todo.

Y saluda a Garrote.

Super.

(Aplausos)

¿Qué tal?

Tranquila.

Pues ahora sí, aspirantes, llegó el momento de que el jurado

delibere para decidir quién será el segundo protagonista

de ese combate final.

Suerte a todos.

Jueces, pensad bien, eh.

(ELENA) Ay, madre.

Qué duras son estas esperas, tío.

Pero hemos luchado bien, tío.

Sí, ha sido muy bonito, codo con codo.

(NATHAN) ¿A quién? (MIRI) A ti.

Nathan tiene una estrategia clarísima, me quiere sustituir

al lado de Jorge, su estrategia es irme desequilibrando

para irme apagando e ir él avanzando.

Pero a mí no me apaga ni Paco.

(NATHAN) Vaya tela, tío.

Qué a gusto está ahí, eh.

Apenas son unos metros

qué cerca, pero a la vez,

qué lejos tenemos esas chaquetillas, ¿no?

Si habéis llegado hasta aquí ha sido por vuestro trabajo

y esfuerzo. Estuvisteis al pie del cañón cuando las fuerzas

flaquearon y os entregasteis

de manera absoluta a vuestra pasión.

Eso es, justamente, lo que buscamos.

Uno de vosotros ha conseguido un plato que está por encima

de los demás, tanto por estética como por sabor.

Por tanto el segundo protagonista

del combate final es...

Jorge. ¡Vamos!

(Aplausos)

Se lo merecía Jorge,

yo trabajé con él superagusto, codo con codo.

Ha sido una experiencia preciosa la de hoy.

Venga, vete a poner la chaquetilla. -Voy para allá.

Hola, te la has ganado a pulso.

Muchas gracias, chef. A ver cómo te queda, enhorabuena.

Muy bien, hijo, muy bien.

¿Y ahora, qué? Nada.

Por Joselito.

¿Qué, qué pasa por esa cabeza ahora mismo?

Es increíble, ya pienso en la final

porque yo no me quiero parar demasiado en estas felicidades

efímeras, quiero ir más allá.

(NATHAN) Eso, eso. Póntela.

Voy a aprovecharlo a muerte porque ya que llegué hasta aquí

cómo no voy a ganar "MasterChef".

¿Qué se siente con esta chaquetilla?

Pues me siento bien, me siento un poco mejor cocinero.

(RÍEN)

¿A quién le dedicas este momento? Se lo dedico a mi familia,

a mis padres, a mi Granada, a mi Formentera que me cambió

la vida, al fútbol que me movió de sitio en sitio

que parece que fue una mala carrera futbolística,

pero fue clave en que yo esté hoy aquí.

Entonces, solo puedo agradecer a la vida y a los compañeros.

(ELENA) Eso es.

Me siento muy orgulloso de haber llegado hasta aquí

y mi familia me pueda ver

con esta alegría en los ojos.

Miri, ¿qué te parece que vas a tener un novio

así como muy famoso?

Novio y yo hablando de trío, Eva. -No, estoy feliz por él.

Bueno, lo mismo la famosa eres tú porque todavía

queda una chaquetilla en juego.

Y se va a decidir muy prontito, en la prueba de exteriores

y será ante las personas que velan por el valioso

patrimonio gastronómico de nuestro país.

(NATHAN) Buah. Toda la fuerza

y toda la carne en el asador.

Ahora, más que nunca, suerte.

Creo que Nathan será mi máximo rival,

él va a ir a por todas, pero yo también y no dejaré

que Nathan me saque mi chaquetilla.

No lo voy a permitir.

Para la última prueba de exteriores de esta temporada,

nos trasladamos a unos de los hoteles

más lujosos de Madrid, el Relais & Châteaux Orfila.

Un palacete cargado de historia

que se convirtió en un hotel muy exclusivo.

Tiene cinco estrellas y en sus mesas

solo se sirven platos impecables.

Aspirantes, bienvenidos

a la última prueba de exteriores de "MasterChef V".

La verdad es que todos los cocinados son importantes,

pero este es crucial.

Es vuestra última oportunidad de conseguir un puesto

en el gran combate final.

Las chaquetillas con vuestro nombre

os están esperando, pero solo uno de vosotros podrá ponérsela,

el mejor de esta prueba.

Supongo que por esas caras que estoy viendo sois conscientes

de lo mucho que os jugáis, ¿verdad?

Cuando vi mi chaquetilla, bueno, se me cambia la cara.

Con lo que me gusta llevar las iniciales

en las camisas y todo, llevar una chaquetilla

con mi nombre creo que es lo más.

Miri, te veo seria.

Sí, vengo a controlar la situación

no a que la situación me controle a mí.

(RÍEN)

Jordi dijo que no había visto la Miri apasionada,

la Miri ambiciosa y quiero decir que de ambición

no me falta un pelo y que la "instagramer"

de "MasterChef" viene hoy con ganas de guerra

y a luchar. Guau.

"Miri's control".

Sí. Yo me veo en la final

y proyecto mis pensamientos en estar en esa final a tres

y llegar lo más lejos posible en "MasterChef".

Elena, te veo, incluso, un poco emocionada.

He mirado ahí la chaquetilla, no me di cuenta, estoy eclipsada.

Pues más vale que te centres, eh,

porque lo que tenéis hoy por delante es mucho.

¿Mi apuesta hoy? Que Nathan tenga un mal día.

Porque creo que es el favorito y yo estoy ahí un poco

si él tiene un tropiezo, pues como para cogerlo.

Aspirantes, los platos que cocinaréis hoy

los ha diseñado uno de los chefs más importantes de España

y al que yo, personalmente, quiero y admiro.

Conociéndole como le conozco, el cocinado de hoy

va a ser un reto de estrellas Michelin.

Me consta que es un chef muy exigente, es un menú pensado

para examinar vuestro talento y vuestra evolución.

Estamos hablando de un chef que ha diseñado el menú

desde el cariño porque cariño a "MasterChef" lo tiene y mucho.

Tanto que ha estado presente en las cinco ediciones.

Eso sí, tiene un poquito de mala leche.

Es un poquito feo, hay que reconocerlo.

(RÍEN)

Baila fatal y es... muy catalán.

¿Os queda más claro

de quién puedo hablar?

Clarísimo. -Jordi.

Pues sí, aspirantes, el menú que cocinaréis hoy

lo ha diseñado Jordi Cruz.

Ah, es verdad.

(APLAUDEN)

Cómo os gusta aplaudir, de verdad.

Nathan, a ti me imagino que te hará especial ilusión

porque con esa relación que tienes co Jordi tan estrecha.

Me hace especial cariño que lo haya hecho él, sí.

Te vas a enterar del cariño con que te lo ha hecho.

Me gusta que te guste, Nathan.

La que habrá montado.

Cocinar un menú de Jordi es como un peldaño más alto

que cocinar para otro.

Creo que es la prueba

más exigente de todas las que haremos.

Jordi Cruz ha preparado un menú degustación

formado por seis platos.

Un primero, taco de maíz

y foie gras con café, chile, vainilla y cilantro.

Caray.

Es un plato muy frágil y hay que manejarlo con cuidado

porque tiene ingredientes muy delicados.

Si queréis que funcione, el crujiente de maíz

tiene que estar muy crujiente y el foie gras y el helado

muy fríos para que no caigan.

O todo está perfecto o el plato no transmitirá

ni emoción ni equilibrio.

Empezamos bien, es chungo, eh.

Un segundo, bullabesa infusionada de gambas.

Todo el menú tiene un hilo conductor, los productos secos.

Aquí haremos una elaboración tan compleja como la bullabesa

usando solo aguas y unas gambas secas.

A partir de ahí, verduras cocinadas una gamba bien marcada

y poco más. Vaya tela.

Un tercero, risotto de piñones con trufa.

Este plato es una reinterpretación muy personal de la tradición.

Son piñones hidratados, cocinados, hasta tener textura

de grano de arroz, haremos un risotto que amalgamamos

con mantequilla de trufa,

cubrimos con un velo elaborado con parmesano,

una yema de huevo de codorniz cocinada a baja temperatura

y una buena trufa negra.

Y hay tres más.

Y un cuarto, fabada de almendras con compango, lágrima

y rabito ibérico con aire de picada.

Madre mía.

La clave es la transformación

que haremos elementos parecidos al compango que hay

en una fabada los secaremos.

Con esos productos haremos una infusión

en esa infusión cocinaremos almendras hasta tener

la textura de una alubia y terminamos con carne

de cerdo ibérico y un aire con el sabor de la picada.

Vaya tela, tío.

¿Te ríes, Nathan? No, es que me dejé el boli

para apuntar todo esto porque vaya tela.

El flequillo se me venía abajo cada plato que enseñaba.

Creo que acabé con el flequillo para abajo después de cocinar.

Un quinto, rape negro con ajo blanco, guiso de pieles,

kumquat y matices negros.

Madre mía, madre mía.

Un rape marcado con las espinas hacemos un fondo,

las pieles las hacemos guiso, tenemos un ajo llamado zenit

que es un poco más confitado, más albaricoque, frutos secos

como la avellana y un punto de aceituna negra.

Y un sexto, maderas y cortezas infusionadas y heladas

con vainilla, chocolate,

especias, resina y melaza.

Con todo su amor.

Esa madera de bota de bourbon la infusionamos con vainilla,

con melaza para hacer un helado solo con agua y madera.

En esa misma agua cocinamos un bizcocho de chocolate

y lo acompañaremos con otros componentes

como una miel caramelizada,

unas crestas que parecen madera

y poco más, un plato singular y técnico a la vez.

Elena, no pestañeas, no reaccionas, te quedaste callada

por primera vez en los 13 programas.

Estoy flipando con el menú del chef aquí.

Creo que se ha quedado más a gusto que un arbusto.

Nathan, tú fuiste el segundo mejor de la prueba anterior,

así que, te corresponde a ti empezar a elegir

qué dos platos quieres cocinar.

¿Qué prefieres el uno y el cuatro, taco de maíz

y fabada de almendras?

¿El dos y el cinco, la bullabesa y el rape?

¿O el tres y el seis?

Risotto de piñones y las maderas y cortezas infusionadas.

Voy a ser caballero por primera vez

en mi vida, escoged vosotros porque vaya tela.

(RÍEN)

Hoy con el menú ha sido una bofetada en la cara,

pero a nivel olímpico

porque el menú que ha hecho es para caerse al suelo.

Nathan, qué dos platos quieres.

Los dos esos, los del risotto...

Risotto de piñones y la infusión de maderas.

Sí. Perfecto

¿Postre?

-Tenemos el negro en los postres, espero que se haya intentado

tirar sin paracaídas

y que podamos tener las puertas abiertas.

Miri, Elena, decidiremos qué cocinará cada una al azar.

Elena, tu mano es un poco más inocente que la de Miri

porque ya sabemos cómo se pasó la prueba,

robando ingredientes. (NATHAN) Qué bueno.

Así que, serás tú quien coja la primera ficha, ¿te parece?

Vale. Venga, Elenita, suerte.

Gracias.

Pues harás los platos 1 y 4.

Gracias. La suerte está echada

así que Elena cocinarás el primero y el cuarto,

el taco de maíz y foie gras y la fabada de almendras.

Y tú, Miri, tienes la bullabesa infusionada de gambas

y el rape negro.

A mí, el emplatado del rape

bueno, me quería morir,

no sé cómo voy a hacer eso

Aspirantes, hoy no solo os enfrentáis a un menú

muy exigente, sino a unos comensales, igualmente, exigentes.

Cocinaréis para ocho de los miembros

de la Real Academia de Gastronomía.

Cocinaréis ocho raciones de cada plato,

pero tienen que ser ocho

réplicas exactas y, absolutamente, perfectas.

Perfectas. ¿Lo habéis entendido?

(TODOS) Sí, chef.

Como siempre, nuestro supermercado proveedor de alimentos

donará el excedente que no uséis a comedores sociales.

Disponéis de 150 minutos

para elaborar las ocho raciones de cada plato.

El primer plato sale en el minuto 105

y el resto con una cadencia de 15 minutos

hasta que ha servido el postre, ¿oído?

(TODOS) Sí, chef.

Pues no me falléis.

Coged los delantales

y a cocinas en tres, dos, uno, ya.

Aspirantes, para que todos dispongáis

del mismo tiempo de cocinado,

empezáis a trabajar escalonadamente.

Elena, tú eres la primera.

Tu tiempo de cocinado comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

Venga, Elena, tú puedes. -Venga, Helen.

Voy a ir poniendo la fabada con las almendras con agua,

la cecina, el chorizo y unos granitos de pimienta.

Tiene que estar divino de la muerte.

Cocinar un menú de Jordi, yo creo que es

la prueba más exigente de todas.

Mi punto fuerte es el saborcito.

Aunque en alguna de sus técnicas, no llego a la altura de él,

a lo mejor, con eso puedo llegar.

Tiene técnicas para parar un burro.

¿Cómo vas, Elena? -Pues voy más apretada

que los tornillos de un submarino, hijo.

Mientras vamos haciéndolo, vamos viendo.

(NATHAN) Fuerza, Elena.

Me quiero poner esa medalla de que va a ser

el único postre que saldrá perfecto en todo "MasterChef V".

Hay una maldición de los postres y espero hoy terminarla.

Si no, esa maldición pasará

a las próximas generaciones de "MasterChef".

Qué bien huele, Elena. -Qué bien huele la miel, eh.

-Huele bien ya. -Cuando empieza a coger

un color tostado, le voy a echar el vino, un chorreón del armañac.

¿Quién crees que merece esa chaquetilla, Miri?

-Y yo también. -Quiero llegar a la Final,

por mis seguidores y por la gente que me apoya.

-Claro. -Todos los "miristas",

la gente que ha apostado por mí,

no les puedo fallar. Miri.

¿Me toca cocinar? Ven aquí a tu cocina.

Vaya tela. Tu tiempo de cocinado empieza

en tres, dos, uno. ¡Vamos!

Vamos, fuerza.

Bueno, chicas, he sido caballeroso ofreciéndoos escoger el menú,

pero no os lo voy a dejar fácil. -Ya lo sabemos.

-No, no. -Nosotras a ti tampoco, Nathan.

Yo tengo que confiar en mí. Y la pequeña de "MasterChef",

hoy viene a triunfar y a por todas.

No pienso dejar que nada ni nadie me saque esta ilusión

y de llegar a la Final.

Voy a empezar infusionando la alga con agua.

Y luego, también, con el bonito.

Y, entonces, esta infusión la voy a juntar

con las gambas secas en una infusionadora.

Esto, igual. -Yo, si no os importa,

voy comiendo un par de piñones mientras os veo.

Sí, hijo. Tú come. Tú come, "miarma".

No te quedes con ganas de comer.

Elena tiene que hacer un aderezo con sal, vainilla,

café molido y chile para el taco de maíz de su primer plato.

Y Miri tiene que cubrir los ajos con mantequilla

y hornearlos durante 15 minutos para el rape de su segundo plato.

Vamos a ir haciendo el picadito del perejil.

-¿Crees que vas bien de tiempo? -Pues no lo sé, la verdad.

Qué confianza me das.

Te lo iré diciendo según vaya viendo.

Qué horror el rape este, de verdad.

La piel la tengo que coger con cuidado.

¡Madre del amor hermoso!

Nathan, ¿estás listo para luchar por un puesto en el combate final?

Sí, chef. Tu tiempo empieza

en tres, dos, uno. Adelante.

El primer plato de Nathan es risotto de piñones con trufa.

Tiene que cocinar los piñones durante 20 minutos

y elaborar un suero de parmesano.

Perfecto. Estoy pensando en cada segundo,

que es crucial.

No se puede relajar uno, porque tengo otras compañeras

que tienen esa misma hambre

de llegar a la Final que yo.

Vale, guay.

Elena, ¿qué tal vas? -Voy, que no es poco.

Elena tiene que mezclar el isomalt a 200 grados

con el maíz y el colorante blanco

para elaborar los tacos de su primer plato.

Elena, ¿esto qué es? ¡Ah, hostias!

Huele a chamuscazo. ¿Estás nerviosa?

No veas el menú que has hecho. ¿Esto está bien?

Sí. Vale. Y ahora, te hago así.

¿Y qué te parece?

¿Ves que ahora no suelta vapor?

Ahora está cociendo a presión. Lleva 30 minutos,

que no sabemos si está cocida o no.

Vamos a mirarlo, ¿vale? Vale.

¿Ves ahora? Ahora mismo, está cociendo bien.

Esto no lo sacaremos, si no lo pones a cocinar.

Tengo un fuego libre. Estaba esperando a terminar este.

¿Pero solo tienes una olla? Tengo que usar este fuego.

Tenía que usarlo para el caramelo y ahora lo preparaba para ponerlo.

Ponla ya, que esto tarda 40 minutos en cocer.

Está duro como una roca. Venga. Métele caña.

Vale. -Chef, tengo problemas

para limpiar el rape. Vale. Primera cosa.

Esto es una infusión. Pongo a hervir el agua,

echo el alga y lo dejo aquí 15 minutos.

Pero no lo tengas hirviendo tanto, porque te lo cargas.

¿Qué pasa aquí? Yo creo que no lo hago bien,

porque se me rompe la piel. ¿Tienes una cola de rape?

Aquí está la cabecita. Tac, tac.

Con tijeras. Clac, clac. Vale.

Y aquí, clac. ¿Vale? Separo, separo.

Solo queremos un poquito de piel para guisarla con la salsa.

Vale. ¿Vale? Date cera. Venga.

Nathan, ¿cómo lo tienes? Hola, chef.

Los piñones cocinando por ahí.

Tengo la infusión haciéndose del bizcocho,

que ya la puedo reservar.

Es un bizcocho tipo brownie, que lo cocinaremos a vapor

y también lleva especias. Hoy estás solo ante el peligro

con dos platos complicados. El único que los ha elegido.

Si te cargas mis platos, te parto.

Ya, ya, ya.

Madre mía, qué responsabilidad.

Para el bizcocho de chocolate, Nathan tiene que blanquear

las claras y las yemas con el robot de cocina.

Y después, añadir el chocolate fundido con la mantequilla.

Vale. Bien.

Y Elena tiene que triturar el foie con la miel caramelizada

para el taco de maíz de su primer plato.

Bueno, compañeros, ¿cómo veis a los aspirantes?

Me preocupa Nathan, porque ya sabemos

que se emociona con las técnicas.

Cuando está muy motivado, se viene para arriba

y acaba liándola parda, haciendo interpretaciones a su bola.

A mí me preocupa Elena, porque me parece

que está demasiado nerviosa. Y como no se calme,

te digo yo que pierde el control del cocinado.

Pues a mí, mi Miri me tiene totalmente desconcertada.

Porque un día hace una prueba facilísima fatal

y las pruebas más complicadas, va bien.

Nunca se sabe bien para dónde va a tirar.

Ahora, querido amigo, vaya menú que les has preparado.

No tienes corazón. No se puede hacer

un menú de estos. Tú no les quieres.

Les quiero mucho. Solo quiero sacar lo mejor de ellos.

Va. ¡Va, Miri, cojones!

¡Coño, qué dientes tiene!

(LLORIQUEA) A ver si me voy a cortar

un dedo con el rape de los huevos.

Ese rape era, o sea, el rape más duro que he visto.

Porque yo venga a darle ahí golpetazos con el cuchillo

y la piel no salía pero ni para tiros.

Esto resbala un montón. ¡Va, Miri, tía!

Esto, mira lo bien que está. No tiene apenas grasa.

Le echo un poco más de agua

y lo pongo a cocer tres minutos. Venga, vamos.

Perfecto.

Venga, va. Fúndete, chocolate.

Bien, bien, bien. Esa es la temperatura que busco.

Oye, huele a quemado, eh.

Joder. ¡A tomar por culo!

Madre mía. Nathan, el pirómano.

Me mata el chef como lo vea.

Así no lo ve nadie. Vaya tela.

Como si fuera un jarrón.

Eso que haríamos en casa si se despunta al mesa.

Lo típico que ponen todos.

He puesto un bol con hielo para disimular.

Una cosita. ¿Esto qué hace aquí?

He estado buscando un jarrón.

Estoy acostumbrado a trabajar con mesa de inox.

Te voy a dar una chaquetilla de mercadillo, eh.

¿Se te están quemando los piñones? No lo sé.

¡Oh! La que has liado aquí. Los de abajo.

Hijo de mi vida. Repítelo cagando leches.

Voy, chef. Sí, chef. ¿Vale? Venga.

En ese momento, mis ojos se han quedado

blancos como los piñones.

Se me ha venido el mundo encima.

Vamos a sudar la chaquetilla, nunca mejor dicho.

Vamos a mejor. Voy a cocer los piñones perfectos.

Elena tiene que triturar la masa para los tacos de maíz,

hasta que quede un polvo fino y suelto.

Ahora. Vale. Y esto, igual.

Y Miri ya tiene listo el rape para hacer el fumet

de su segundo plato. Voy a ponerme con la menestra.

El chef Jordi se va a poner contento

cuando vea este bizcocho sifón. Madre mía.

Ya puede estar contento, después de quemarle el mantel.

Venga, Miri. Señorita Miri.

Dime. ¿Cómo va usted?

Pues bien. Bueno, estoy en ello.

Es que yo no voy a decir en ningún momento que estoy bien,

hasta que no entregue los platos.

¿Tienes las algas? Tengo la infusión de las algas.

La tengo que hacer con la infusionadora.

Lo que pasa es que yo no he cogido

una infusionadora en mi vida. No sé cómo va.

Es la Final de "MasterChef V"

y aquí no se puede venir a hacer huevos fritos.

Hay que hacer cosas complicadas, de alta cocina,

con técnicas vanguardistas. ¿Y no eres capaz de hacerlo?

Vaya platito, Samantha. ¿Tú vienes a cocinar aquí?

A cocinar. Entonces, habrá que ir

un poquito más allá del timbal de verduritas.

Exacto. Vale, las verduras. Muy bien.

Vale. Esto, escaldado.

Tiene una pintaza. Ya verás.

Como si lo hubiera hecho toda la vida.

Nathan elaborará una galleta de cacao ahumado para su postre.

Tiene que mezclar la harina de almendra

con el azúcar, el cacao y la mantequilla,

hasta conseguir una masa fina.

Después, hornearla durante ocho minutos.

Tres milímetros de grosor, que seguro

que al chef Jordi le gusta.

Joder, no veo. Ahora, vale.

Para elaborar el taco de su primer plato,

Elena tiene que espolvorear el crujiente de maíz

sobre los discos de obulato.

Y después, hornear durante tres minutos.

Aspirantes, se os agota el tiempo.

Elena. ¿Qué?

En 25 minutos, salen los tacos. Vale.

Miri, en 40, la bullabesa.

Y, Nathan, en 55, quiero el risotto de piñones. ¿Oído?

¡Oído, chef! Venga, cera.

¡Vamos, va, va!

Los ajitos ya los tengo.

Elena, ¿sabe qué me preocupa? Los papelitos voladores.

¡Ay, madre! ¿Y eso por qué? Porque es un horno de viento.

Puedes graduar el viento. ¿Y ahora qué hacemos?

Espera a que acabe de hornear

e intenta salvar los que puedas. La mitad han volado.

¡Ay! Le quitas el aire y ya está.

Pues quítame el aire. ¿Ves el botón de medio aire?

Quítalo. ¿Ves que ahora no se mueven?

Claro. Pero podrías haber venido antes.

¿Te enseño a caminar también por la cocina?

No me pongas más nerviosa.

Eso lo sabe mi tía Paquita. Mi tía Juana no lo sabe.

Luchamos por una plaza en la Final.

Tenemos que saber cómo funciona un horno.

Métete caña. Vale. Me cago en la mar

que parió al horno y a su madre.

¿Qué voy a entender de hornos? Entiendo el de mi casa.

¿Qué voy a entender? Tenemos 800 hornos.

Ya está. Nathan.

¿Eres el hombre antorcha, que todo lo quemas?

No. Esto no está quemado. ¿Cómo que no?

Está rozando lo quemado. Si no entro, se te quema.

Pero si está blando. Tú sí que estás blando.

Pero de aquí, de la sesera.

Saca eso, que se te está quemando.

Y continuando con Nathan, el pirómano,

casi se me quema el crujiente de chocolate en el horno.

¡Madre mía! Lo he sacado a punto de que se quemara.

Está perfecto. ¿Ves esta cosita?

Tiqui, tiqui. No es el Rolex al que estás acostumbrado.

Es un reloj normal. Ponlo. Vaya tela.

A ver. Un, dos, tres. Venga, Miri, reina.

Cuatro. Fuera.

Miri, ¿cómo estás? ¿Cómo estoy? Estoy bien.

¿Queréis que os diga una cosa? Hoy es el día de los quemados.

Una cosa es dorar todo... Y otra cosa es quemarlo.

Esto, si no estás tú pendiente...

Claro. Oye, te he dicho tostadito,

no quemadito. Pon a hervir y mira que no tenga sabor a quemado.

Elena, ¿cómo vas? Hola.

Pues mira, voy un poco apurada. Ya lo veo.

El horno tenía aire. "El horno tenía aire".

Y no veas la que he liado. Son de aire, de aire caliente.

Mira. Otra vez. Pero sigue teniendo aire.

Es imposible. Así no puedo hornear.

Jordi. Le has quitado el aire

y se sigue volando todo. Elena, ¿sabes lo que pasa?

Hemos puesto la mitad de aire ahora,

pero no tenías caramelo, hasta puesto muy poquito y vuela.

Elena, menos de 15 minutos para que salga este taco.

Jordi, ¿tú qué opinas? Que no sale ni a la de tres.

Yo creo que le falta la mitad. Claro. Me falta la mitad.

¿Quieres que te diga una cosa?

Estoy preocupado, pero muy preocupado.

Salen ya mismo los tacos y no están.

Si no, podemos sacar primero la bullabesa y después, el taco.

Ah, bueno. Vamos a preguntarle.

Miri. ¿En 15 minutos, puedo sacar

la bullabesa? Eso es lo que me interesa ahora.

En 15 minutos, sí. Esperamos diez minutos y vemos.

Intento estar de buen rollo, pero son mis platos.

La Real Academia de Gastronomía. Me entra un "choquitín",

que me comen los demonios. Se van a cargar mis platos.

¡Hierve, por favor!

Qué bien, ¿no? (RÍEN)

Está muy bien puesta la mesa. -Está preciosa.

Una mesa preciosa nos han puesto. Qué bien.

No se imaginan el honor que supone para nosotros tener

en esta final a algunos de los miembros más ilustres

de la Real Academia de Gastronomía.

Gracias a todos por aceptar nuestra invitación.

Y también, gracias por el premio que la Real Academia

ha otorgado a este concurso.

Lo sentimos como una recompensa al esfuerzo que todos,

aspirantes y jurado, hacen cada semana

para impulsar la cocina en España.

Espero de corazón que disfruten la experiencia.

Bienvenidos a "MasterChef".

Venga, va, va, por favor, parmesano.

Está tan fría la bandeja, que ya incluso

está empezando a funcionar el agar y las gelatinas.

Una, dos y tres. A ver si se salva alguna. Cuatro.

Mira esta. Que no se puede, hombre. No se puede.

Lo doy ya por imposible. Me entran ganas de mandar

los papeles y el taco a tomar viento

y poner los tacos aplastados, y no redondos.

Y si no, dime a ver cómo lo hago.

Iba a mandar eso a tomar viento, nunca mejor dicho.

Vale. Fuera. Esto, aquí. Ya las he salteado.

-¿Qué tal, Elena? -Pues nada, rey. Aquí vamos.

Venga, parmesanito.

Esto no se puede sacar. Lo digo ya.

Ahora voy a cortar todas las verduras.

Elena, ¿qué pasa con esos tacos? No hay manera.

Con el aire, se van. Tres tacos. ¿Este te vale?

Sí. Cuatro. Tenemos que hacer ocho.

Pero no hay manera. Jordi, ¿hay algún problema

por que en el menú tuyo salga antes la bullabesa

y luego, el taco? Me interesa que no se esperen.

Y la bullabesa la tenemos.

Venga. Adelantamos el plato. Lo sacarás, ¿verdad?

Sí, lo saco. Tiene más tiempo. Pero corre.

Vale. Cuando yo veo que Jordi le dice a Miri que saque el plato

antes que yo, me entran los 7000 cabreos.

Tengo unas ganas de chillar que no te lo puedes ni imaginar.

Imposible, eh. Paso olímpicamente. Esto no se puede hacer.

Miri, he tenido que adelantar tu plato.

No quiero meter la mata. Real Academia de Gastronomía.

No puedo meter la pata. Vale.

A Elena no le ha sentado bien

que mi plato saliera antes que el suyo.

Pero, ¡jolín!, si su plato no salía,

tenía que salir el otro. Ahí estaba "Miri's Star"

para solucionar el problema.

Bueno, si viera estos piñones Jordi.

Vaya tela. Qué bien me han quedado, al punto.

Miri. Dime.

¿Tienes la bullabesa esta? Sí.

Vamos a sacarla. Venga.

Los aspirantes han cocinado un menú degustación diseñado

por nuestro querido Jordi Cruz.

Me consta que el chef ha sido extremadamente exigente

durante el cocinado. Tanto que algunos aspirantes

están teniendo problemillas con sus elaboraciones.

Por eso, comenzamos el servicio con el segundo plato del menú:

bullabesa infusionada de gambas, que ha sido elaborada por Miri.

Hola. Muy buenas noches, caballeros y señoras.

Buenas noches. En este menú, encontrarán

dos o tres platos que están terminados en sala.

En el concepto de mi cocina, me gusta que varios platos

sean muy honestos, muy traslúcidos

y hagamos parte de la elaboración delante del cliente

para que todo quede al descubierto y vean cómo se hace,

por ejemplo, una infusión de gamba, que será una bullabesa,

utilizando solo agua y unas gambas secas.

Muy bien. -Es muy estético.

Lo que pretendemos es que, durante diez minutos,

vean la magia de cocinar algo encima de la mesa.

Y Miri, en un segundito, les trae los platos y los termina.

Miri, a cocinas, por favor. Muchas gracias.

Camareros, por favor.

Comensales, que lo disfruten. Muchas gracias.

Qué graciosos los cacharros que utilizan para hacer las cosas.

Estos serán antiquísimos,

que han adecuado para poner en las mesas.

Mientras están esperando a que se haga la infusión

en la mesa, yo voy a emplatar esto rápido para sacarlo.

Mientras tanto, Elena ya tiene casi listos los tacos

de su primer plato. Y que deberá finalizar

con un helado de maíz hecho con nitrógeno líquido.

Y Nathan tiene que cocinar las yemas de huevo de codorniz

en agua de mar y aceite para su risotto de piñones.

¡Oh! Este se ha roto. ¡Ay!

Un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete.

¡Va, Miri! ¡Va, va! Esto es tuyo.

Vale. Esto ya está hecho casi.

Miri. Dime.

¿Tienes tu emplatado terminado? ¿Podemos sacarlo?

Lo podemos sacar. Camareros, adelante.

¿Yo voy con los camareros? Sí, claro.

Con ese delantal, vaya tela.

Buenas noches. -Buenas noches.

Miri, adelante. Voy a volcar un poco de infusión

para podérosla servir dentro de esta jarra,

que es tan bonita, de plata.

Tiene un poco de anís estrellado, Azafrán, naranja.

Una bullabesa infusionada con una buena gamba atemperada

y unas verduras salteadas. Es muy bonito el plato.

Estéticamente, es muy bonito. -Tiene una pinta estupenda.

-Espero que les guste. -Seguro.

Además de cocinar, lo sirve bien. Tiene las dos virtudes.

La cocción de la gamba está clavada.

La bullabesa me ha quedado increíble.

Y, además, la he sacado antes de tiempo.

O sea, muy bien, Miri.

¿Cómo vas? ¿Sabes que ha salido ya la bullabesa?

Sí. ¿Qué pasa con esos tacos?

Algo falta, ¿no? El helado.

Venga. Una varilla.

Vamos. Venga, podemos, eh. Venga, Elena. Vamos.

Ya va teniendo la textura que queremos.

Ahora mismo, está cremoso, perfecto para sacar una.

En el momento que te digamos: "Sale", lo hacemos.

Intenta tener el bol en un sitio frío.

¿Qué pasa? Que vaya pruebecitas que nos pones.

¿Estás rendida, Elena? Sí.

¿Por qué? Pocas veces me rindo,

pero hoy ya me he rendido. ¿Porque hemos hecho un avance?

Es para que el cliente no espere. Punto.

Sácame el menú perfecto. Preocúpate de eso

y no de estar decaída. ¿Estamos de acuerdo?

Vale. Estamos de servicio con clientes muy importantes.

Ni abajo ni arriba. Te quiero concentrada.

Sácame esos platos de diez. Lo tienes casi acabado.

El caldo está buenísimo. -Está bueno.

Les interrumpo un momento. Doña Ymelda, un honor tenerla

sentada en nuestra mesa.

Todo un referente femenino de la gastronomía.

¿Qué tal? ¿Cómo está el plato?

Está precioso de estética. Sí.

Las verduras están buenas. Quizás, demasiado tiesas,

pero como da igual porque lo importante es el caldo,

me ha parecido todo muy bien. A mí me ha encantado.

Me alegro que le haya gustado.

Aunque no hemos entrado con buen pié.

El plato que tenía que venir en primer lugar, no ha llegado.

Llegará. Llegará. Eso me pregunto yo.

El orden de los factores no altera al producto.

Esperemos. Sigan disfrutando. Gracias.

Bueno, que sea lo que Dios quiera.

Bueno, Elena, ¿lo tenemos? Casi.

Nos falta el helado, ¿no? Lo voy a sacar, chef.

Sale tarde, pero sale bastante bien.

No quiero que te rindas. Quiero que metamos caña.

Vámonos, venga. Un brote de cilantro.

¡Venga, Elena! Este está regular.

Pero vamos a darle por bueno. Ahí está. Venga.

¿Cómo se te da hacer quenelles? Ahí vamos.

Ahora lo veremos. Ahora lo veremos.

Venga. Vámonos al pase. ¡Dios de mi vida!

Vámonos, vámonos. Tengo aquí la cucharita.

Voy a hacer aquí la quenelle. Quenelle. Venga, ahí estamos.

Vámonos rápido.

Vámonos. No lo toquetees mucho, que se te funde.

Camareros, por favor, tenemos dos. Vamos.

Jordi Cruz hoy se ha quedado con el menú, más ancho que Pancho.

Vamos, yo creo que esta noche va a dormir a gustito.

Le va a pitar este oído y el otro. Los dos.

Me voy a acordar de él hasta la saciedad.

Adelante, por favor. Esos dos.

Elena, no te digo nada. Fabada de diez.

¿Vale? Venga, caña.

Ahora sí, podrán probar el que era el primer plato.

Taco de maíz y foie gras

con café, chile, vainilla y cilantro.

Lo ha elaborado Elena.

Y espero que sepan disculpar el cambio del orden en el menú.

Esto se come con los dedos, ¿no? -Sí.

Hay nivel, eh. -Esto está buenísimo.

Buenísimo. -Sí. Me ha gustado más este.

Perfecto. Venga, va.

Nathan tiene que cortar el velo de parmesano en círculos

para simular la clara del huevo de codorniz de su risotto.

Ay, este se ha roto. No pasa nada. Tengo de sobra.

Para acompañar su segundo plato de rape,

Miri tiene que hacer una crema de almendras

con aceite y vinagre de Jerez.

Y Elena tiene que cortar y deshuesar los rabitos de cerdo

que acompañan su segundo plato de fabada.

Esto es trabajo de chinos, vamos.

Aspirantes, mucha atención.

Nathan, en 15 minutos sale tu risotto de piñones.

Oído, chef. Elena, en 30 minutos,

sale tu fabada de almendras. Oído.

Y Miri... Sí, Samantha. Chef, dime.

En 45, sale el rape y lo quiero perfecto.

Perfecto.

¡Caray, Miri! ¡Ay! Se me ha quemado

la salsa del rape al principio.

Yo no quiero que me pillen por ningún lado hoy.

Así que si tengo que volver a hacer la salsa del rape, la hago.

Espero que me dé tiempo y sacarla a tope.

Doña Paloma y don Javier, cuéntenme.

¿Ha merecido la pena la espera por este plato?

Totalmente. Me ha gustado mucho. Es un plato

que, desde el punto de vista estético,

me parece muy imaginativo.

Tiene una gran variedad de texturas.

Yo creo que las sensaciones que aporta, son múltiples.

Y a pesar de ser muy diferentes,

están bien conjugadas. Me ha gustado mucho.

Don Javier, ¿estaban bien hechas las texturas?

Coincido con lo que dice Paloma.

Me ha encantado. Lo que te hace pensar

cuando te ponen un plato así,

es qué hay delante de él, el trabajo que tiene.

Hay que tener en cuenta que son amateur.

Sí. Están haciendo unos platos

diseñados por un chef con dos Estrellas Michelín,

como es nuestro queridísimo Jordi Cruz.

Si son estudiantes, tienen que ir apuntando a matrícula.

(Risas) Bueno, me alegro que les guste.

Y sigan disfrutando. Gracias.

¿Qué tal, Nathan? ¿Todo bien? Hola, chef. Bien.

¿Está para salir? Sí, chef.

¿Sí? ¿Está igual que mi plato?

¿Sí? Esto es uno de mis velos de parmesano.

¿Ves el grosor que tiene? Ya. Vale, vale.

¿Ves el diámetro que tiene el tuyo, que es más grande?

Ah, vale. Son plumones, edredones.

Yo quiero una sábana fina. Busca las partes más finas,

recorta estos moldes y ya puedes correr.

Tienes diez minutos para hacerlo. Te doy una trufa de las buenas.

Sí. La conozco perfectamente.

Hombre, no lo dudaba.

Ya puedes correr.

Qué tensión, ahora, a última hora, tener que pasar

de un edredón, como dice Jordi, a una sabanita de verano.

Bueno, bueno. Esta sí que me ha salido.

Si, por suerte, tengo para los ocho comensales.

No tengo margen de error.

Mientras, Miri está salteando los lomos de rape

y ya tiene casi listo el fumet de su segundo plato.

Y Elena está asando la lágrima ibérica

y troceándola para el emplatado de su fabada.

Nathan, estás muy relajado. No, chef.

¡A correr! ¡Lo quiero en tres minutos, niño!

Venga. No me rompas un solo plato, que son nuevos.

Los estrenas tú, eh. Venga. ¿Esto está caliente?

No, chef. Ahora lo caliento.

¿Cuándo, si estás poniendo los platos?

Primero, esto caliente. Bien de sal.

Está perfecto de sal. ¡Corre! No hables tanto.

Mientras se te calienta eso, ralla la trufa.

Venga. El grosor bueno, eh. Ni mucho ni poco.

¡Hala! No es una patata. Dame. Dame eso.

Parece que estás cortando patatas para hacerlas fritas.

Hacemos una cosa. Esto corta gordito.

¿Sabes lo que haremos? Lo laminamos.

Vale. Nathan, ¿ves a los camareros?

Sí, chef. Los veo. ¿Sabes lo que significa?

Que ya empiezan a salir.

Los comensales esperan. Métele caña.

Esto, clac. Pongo una cucharadita en cada.

Que el velo lo tape.

Los he visto más rápido, amigo mío.

Miga de pan. Vámonos, venga. ¡Vámonos, vámonos!

¡Rápido, rápido, rápido!

Velos, velos, velos. Un poco de presión con el dedo

para que la yema no se mueva. Ahí. Yemas.

Vámonos, venga. ¡Vámonos, vámonos!

Si corres un poco, maravilloso.

Dame dos. La trufa, la sal y que se lo lleven.

¡Oh, joder!

No me puede temblar más el pulso.

Se te ha pinchado un huevo. Sí. Ya lo he visto.

Te lo digo por si no te habías dado cuenta.

Lo he visto, chef. Gracias.

En el momento del emplatado, me ha venido la tensión encima.

Mi pulso me ha jugado una mala pasada.

Con el máximo cariño iba, pero no puedo ser cirujano yo.

Camareros, esos dos, adelante.

Nathan, remátame. Venga, te quedan cuatro platos.

Solo poner la yema, la trufa y la sal.

Vámonos. ¿Te echo una mano? No, no.

Camareros, por favor, adelante. Sal, trufa.

Terminamos. Vale, ya. Sale.

¿Te vas a dar cuenta de lo poco que cuesta estar en tensión,

no venirte abajo, meter mala leche al tema

y sacar el trabajo? No sé por qué se rompen...

No quiero escuchar excusas.

Tienes que meter tensión, ganas.

¡Pim, pam! Lo saco seguro. Tiqui, taca.

Eso es lo que quiero para el postre.

Te has relajado en este plato. Quiero el postre de diez.

De diez, no. De quince. ¿Estamos?

Estamos, chef. Pues a correr.

Continuamos con un plato que lleva el sello del chef.

Risotto de piñones con trufa.

En este caso, la elaboración corre a cargo de Nathan,

el tercer aspirante que lucha hoy por una plaza en el combate final.

Muchas gracias.

Lo voy a ahumar para que tenga ese toque

que tanto le gusta a nuestro chef Jordi.

Venga.

Nathan ya tiene la masa de su galleta de cacao.

Ahora, tiene que ahumarla unos minutos

con la pipa de humo y, después, partirla para el emplatado.

Venga, no te escapes, humo.

Mientras tanto, Miri está troceando

el ajo negro para el emplatado de su rape.

Vale. Fuera.

Elena, ¿cómo tengo mi fabada? ¿Lo tienes a punto?

Sí. Venga, despejamos rápido.

¿Tienes la carne bien asada? Sí.

Venga. Vamos rápido. Vamos rápido.

Elena, confío en ti. Lo sacarás, ¿verdad?

Sí, lo saco. Venga, corre.

Don Luis Miguel, ¿qué tal?

Parece que se va enderezando un poquito la cosa.

No. No estaba "desenderezada".

Bueno, pero ese cambio del principio

de un plato a otro, me ha puesto nerviosa.

Eso es un problema de orden.

No pasa nada, ¿no? No pasa nada.

Este plato no sé si estaba rico o no,

usted se lo ha comido. Muy rico.

La textura me ha parecido magnífica.

La presentación, como todos, hasta ahora, es una maravilla.

Y el risotto me ha encantado. ¿Estaba bien hecho el huevo?

Perfectamente. ¡Ay, qué bien!

No he tenido problemas de temperatura.

Pues muy bien. Así me gusta que siga.

Sigan disfrutando. Encantada. Gracias.

¿Lo tenemos preparado, Elena? Tengo esto de... tal.

Genial. ¿Podemos sacarlo? Sí.

Camareros, adelante.

Coge tu aire. Vámonos. Con mucho cuidado. Para arriba.

Venga.

El cuarto plato de esta noche lo ha elaborado Elena.

Y se trata de fabada de almendras con compango,

lágrimas y rabito ibérico con aire de picada.

Buenas noches. Elena, ¿qué tal?

Pues bien. Muy nerviosa. ¿Qué tal? -Muy bien.

-¿Sí? -Sí, sí, sí.

Yo espero que les guste la fabadita...

La falsa fabadita de almendras que hemos hecho aquí.

Voy a terminarla. Para que no se enfríe.

Eso, me enrollo. Elena preparó almendras cocinadas

hasta el punto de que parecen alubias.

Lo hizo en infusión de compango seco.

Lo rematará con un sabor catalán, un aire que se pondrá al final

para que tengamos el sabor de la fabada

y un aire con sabor a picada.

-Qué bonito. -¿De dónde eres, Elena?

-Yo soy de Sevilla. -Sevilla.

-Ese "ojú". -El "ojú" y el "miarma".

Porque allí es lo que...

¿Cocinas con las manos o con el alma?

-Yo cocino con el alma. Parece que se endereza la cosa.

Sí, al principio era la muerte a pellizcos,

pero poco a poco... Piripiripí...

-Le pongo una espuma. -Yo soy sevillano también.

-¿También? ¡Me lo como! -¿Sabes dónde nació?

En el Palacio de Dueñas. -¡Venga ya!

¡Huy, entre la realeza estoy! Madre mía.

(RÍEN)

Como esto no salga bueno, yo me muero, ¿eh?

Yo no sé si estará bueno, pero se los mete en el bolsillo.

Sí, se los gana con el piquito.

Espero que esto esté a la altura de la realeza.

Yo lo he hecho con todo mi corazón.

Le voy a poner el airecito.

Me sentí como en casa. Porque ellos me han hecho

sentirme muy cercana, había gente de mi tierra.

La presión que tenía, al subir arriba

y servirles a ellos, la verdad que se me ha quitado.

Vaya, vaya... Vaya palique que tengo.

Ya sé, si me tiran del palique, yo suelto también.

Venga, tira para abajo. -Para la cocina.

¡Que vaya muy bien! Ojalá que esté todo bueno.

¡Alucino! Les tira un beso.

Tremendo. Han conseguido con almendra textura de alubia.

-Sí. -Son recetas de Jordi Cruz.

Tendrán que copiarlas. No pueden inventar el plato.

Debían demostrar que son capaces de hacerlo.

-El plato está bien ejecutado. -Es un plato difícil.

Muy difícil.

Ea, pues a recoger. Ya está servido todo.

Yo espero que les haya gustado.

Bueno, Elena... ¿Qué, rey?

¿Qué pasa? Te veo un poco más... Estoy un poquito...

Como cuando descargas toda la adrenalina.

Ya han salido tus platos, has terminado el cocinado.

¿Todo bien? Todo muy bien.

Enhorabuena, porque, sobre todo, te esfuerzas,

y luchas como nadie. Y eso es de agradecer.

Muchas gracias. Así que felicidades, enhorabuena.

Vamos a dejar todo recogido. Todo limpito.

Vamos a limpiar cocinas.

Gracias, Elena. Gracias a ti, Pepe.

Después de las piedras del camino,

yo estoy orgullosa de mis platos.

¿Qué pasa por aquí, Miri? Hola, Pepe.

¿Cómo vamos? Vamos bien.

En 15 minutos sale el rape. Tengo los trozos de rape dorados.

Lo que tienes que controlar es bien es fuego.

Eso es lo que te ha faltado. Los puedo dorar más.

No tiene por qué estar así, ese tono quemado que tienen.

Yo te voy a hacer dos trozos. Se puede hacer, se puede dorar.

No tengas miedo. Están blancos. Vale.

Mira, suena. No tengas miedo. Echa dos trozos más.

No pasaba nada. Se está dorando, coge un bonito color.

Y esto lo tenías que haber hecho media hora antes.

Eso cuélamelo y ponlo a punto.

Estos ya están, ¿no? Estos ya están, tú verás.

¿Te gusta el doradito bonito? Ahora todos.

Ya está, venga. Miri, ahora ya tú debes saber.

Gracias, chef. Venga.

Estoy poniendo las cortezas estas tan bonitas. Está quedando bien.

Espero que dejemos el pabellón bien alto.

Yo creo que sí. Y rompiera así esa maldición del postre.

(Crepitar el aceite)

Oye, huele a quemado, ¿eh?

Bueno, esto fuera, no pasa nada. Tengo de sobra.

¿Cómo va la cosa por aquí, doña Clara María?

Todo un honor tenerla aquí.

La gran dama de la gastronomía de nuestro país.

No sé si el plato estará bien o no, pero Elena vaya si tiene parla,

la chica que lo ha cocinado. (RÍEN)

Desde luego. ¿Cómo está el plato?

Buenísimo. Es muy bueno, es muy imaginativo,

es muy divertido. Pero yo trabaría más la salsa.

Pero yo felicito mucho a la imaginación

de haber sido capaces de aunar tantas cosas

y hacerlas tan buenas y tan tradicionales.

Porque parece realmente que estamos comiendo un plato

que existía ya hace muchos años. Bueno, muchas gracias.

Nada, muchas gracias a vosotros.

Joder, es imposible esto.

¡Jolines!

¡Jolines! Es que da... Es que da... Da vueltas, da óvalos.

El plato no daba vueltas normales, daba vueltas en forma de huevo.

Aquello era un "huevoplato", no era...

(RÍE) O sea, eso ha sido. Yo pensaba:

"¿Cómo voy a hacer una redonda? ¡Me va a salir una mariposa!".

Es muy difícil. A ver, Miri, eh, ocho platos.

Ya, ya lo sé. No tenemos ninguno.

Haz, por favor. Ahora, en Talavera de la Reina

no te cogen a ti para decorar platos,

ya te lo digo yo. ¡Joder, madre mía!

No, es que no... ¡Venga! ¡Sin miedo! ¡Vamos!

No, no es tan fácil, Pepe.

Vamos a ver, Jordi, por favor. (RÍE)

A ver, Jordi, ¿en qué discoteca has visto tú esto?

Que no sabe pinchar. Miri, ¿tú no eres de la noche?

¿Tú no eres de la noche? (TARAREA MÚSICA TECHNO)

Oye, Pepe... Va saliendo, va saliendo.

Mírala, mírala, mírala. Eh, bueno, mira.

(AMBOS) ¡Hala! Se le ha ido una letra.

Me tengo que ir. Hasta luego. Ay, de verdad...

¡Vamos, Miriqueta, dale! Venga. Venga, Miri.

Nathan, mira qué regalito te traigo.

Cada vez me vas trayendo cosas más delicadas, ¿eh?

Vas a terminar el postre delante del cliente

con este cacharro. Lo llamo "infucoccionador".

¿Qué vas a hacer? En cocina cogerás esta madera,

con este azúcar, ¿vale? Sí.

Y lo meterás aquí. Harás la infusión ahora.

Ahora. Cuando tengas la infusión hecha,

colocaremos esto y cocinaremos el bizcocho delante del cliente.

Sacarás el bizcocho, lo partirás, colocarás en el plato,

colarás esta infusión, harás el helado

y terminarás con una quenelle delante del cliente.

Vale. ¿Hay alguien aquí?

Sí, sí. ¿Lo has pillado?

Sí. Venga, te traigo otro.

Vale. Agua caliente, hirviendo.

Por el camino un cazo para calentar el agua.

Sí, y traigo un café también. (RÍE)

Miri, los comensales llevan 10 minutos esperando

y no tenemos ningún plato. Termínamelos, por favor.

Vale. Ya lo acabo. ¡Jordi, por favor!

Mira. Yo hago lo que puedo, chef.

¿Qué hacemos con este plato? Esto no sale.

Es que no... es que no me sale. ¿Cómo lo hacemos?

Fuera. ¿Te echo una manita?

Doctor Mabuse, le dejo con sus inventos.

Genial.

Vale, venga, aquí tienes uno. Vale.

¿Lo haces tú? Venga. Sí.

Miri, no quiero quedarme aquí todo el rato,

porque te estoy ayudando. No, no quiero que me ayudes.

Lo puedo hacer sola. Métete caña o cancelo el plato.

No se va a cancelar. Salsita, rape, tiquitaca.

Y que salga. Vámonos. Jordi no podía hacer algo normal.

No, no. Él tiene que hacer pues el dj con el dibujito.

Pues, nada, a hacerlo. (RÍE)

Nos encanta esperar, lo que venga estará buenísimo.

No hay espera mala.

Miri. Ya estoy.

No puedo darte más tiempo.

No puedo adelantar el siguiente plato

porque es un postre. Ya estoy, ya estoy, chef.

Los comensales llevan 20 minutos esperando,

es la Real Academia Española de Gastronomía.

Vale. Te echaré una mano, te guste o no.

¿Tienes el ajoblanco? Aguanta tú eso

No quiero que me ayudes, quiero ganar la prueba sola.

Yo tampoco quiero, pero hace 20 minutos que esperan.

Jolín, chef. Lo hago yo, lo hago yo.

No lo hago por ti, sino por los comensales.

No pueden esperar más. Oye, rape al medio.

Hay círculos que están muy pequeños.

No lo he podido hacer mejor. Lo sé.

Solo te lo digo para que lo sepas. Corre, corre, corre.

Venga, Miri. Hemos hecho una bouillabaisse maravillosa,

el rape está siendo un desastre. Vamos a terminar.

Venga, Miri, venga. Ya está, ya está.

Venga, aceituna negra. No me ayudes, ya estoy.

Y lo sacas, ¿vale? Venga.

Cuando me digas doy la orden a los camareros.

Dame un segundo, por favor. Puedes terminar y que se lo lleven.

¿Sacamos? ¿Sacamos? (RÍE)

Vale, sí. Camareros, adelante.

Los que tengan la aceituna negra. Vale, espérate, que meto esto.

Mira. Adelante, por favor.

No nos paramos. Cuando damos la orden,

nos lo llevamos como esté. Venga, vámonos.

Espera, le pongo aceituna negra. No tenemos ni un segundito. Vamos.

Genial. ¿Hemos terminado?

Hemos terminado. Cocinas limpias.

-Llegó. -Se ha quemado, ¿no?

-Bueno, bueno. -Al fin llegó.

-Han ido a pescar el rape. -Llegó el rape, aquí está.

Lo esperábamos con ilusión y con esperanza.

Pues esto tiene una presentación maravillosa.

El quinto plato es un suculento pescado elaborado por Miri:

Rape negro con ajoblanco,

guiso de pieles, kumquat y matices negros.

A disfrutarlo.

De punto está perfecto, de punto de cocción.

-Sí. Primer plato bastante bien.

Segundo plato... un desastre. No, desastre no chef.

¿Cómo te lo digo? Los comensales han esperado 20 minutos.

Y al final te he echado una mano, ¿no es un desastre?

Un desastre no es. Cocinas limpias.

Tengo posibilidades de alcanzar esa chaquetilla.

Es verdad que Jordi me ha ayudado a emplatar

cuatro cosas que me quedaban, porque tenía que salir.

Pero he visto una Miri luchadora.

Y creo que eso se ha notado.

Madre, este se la lía un poco.

Vale, perfecto, un minutito más. A ver.

El bizcocho saldrá bueno, saldrá muy bueno.

¡Buenas noches! ¿Interrumpo por aquí un poquito, Conchita?

Don Carlos Falcó, vicepresidente de la Real Academia de Gastronomía.

Un honor tenerles aquí sentados esta noche.

Siento mucho este receso que hemos tenido.

Se ha demorado un poquito la llegada de este plato.

¿Ha merecido la pena al menos?

Sí, mucho. A mí me ha encantado. Me ha gustado muchísimo.

Estoy sorprendidísima por el nivel de todos los platos.

Muchas gracias. No me lo imaginaba para nada.

Con respecto a este plato, ¿qué les ha parecido?

Tiene, desde mi punto de vista,

pues una cocción muy bien hecha.

-Estaba muy bueno este plato. -Muy interesante la complejidad.

Y, al final, pues era lo que estábamos diciendo, que...

-Impresionados. -Que vamos muy bien.

Bueno, me alegro muchísimo y me alegro mucho

de que nos acompañen esta noche y, sobre todo,

de que disfruten con nuestros platos.

Lo han hecho con mucho cariño. Muchas gracias.

-Estamos encantados. (RÍE)

Como sabes, el postre se termina delante de los comensales.

Vente para acá. Sin que se te vuelque nada, aquí.

Los comensales Muy bien.

Genial, ¿nos vamos? Nos vamos.

Cargue. "Andiamo".

Ha llegado el momento de cerrar este menú degustación.

Y qué mejor forma de hacerlo que con un postre espectacular.

Lo ha elaborado Nathan y tiene un nombre de lo más sugerente:

Maderas y cortezas infusionadas y heladas con vainilla,

chocolate, especias, resina y melaza.

Hola. Bueno, él es Nathan.

Es el único que quedaba por conoceros.

-Buenas noches. -Bienvenidos. Buenas noches.

Es un placer. Este aparatejo complicado,

que le llamamos "infucoccionador", servirá para hacer,

por una parte una infusión y, por otra parte,

una cocción al momento. En ese agua que huele a bourbon,

a vainilla, coceremos unos bizcochos de chocolate.

Y esa infusión de madera y vainilla la va a helar

y transformará en un maravilloso helado de madera y vainilla.

Qué bien. ¿No se lo podías haber puesto más difícil?

Sí, podría, podría, pero esto es la final de "MasterChef".

Hay que hacerlo muy bien. Y ustedes no merecen menos.

Gracias. Nathan, colocamos vasitos.

Un, dos, tres, cuatro. Genial.

Camareros, por favor.

Nathan, lo que tardamos en cocinar ese bizcocho,

prepárate para rematar esos platos. Oído, chef.

-¡A trabajar! -Con su permiso.

-Esto es bellísimo. -Yo me llevo a mi casa los platos.

-Una maravilla. -¡Ay, perfecto!

Bizcocho. ¡Qué nervios, madre mía!

Hablando con la gente de la Real Academia de Gastronomía.

¿Están disfrutando? Mucho.

-Muchísimo. -Sin duda.

Eso es lo importante. Estupendo.

Si la gastronomía es la industria de la felicidad,

nos iremos mucho más felices que cuando llegamos.

Bueno, entonces ya no hay nada más que decir, Rafael.

Esto está hecho ya, ¿eh? Me lo llevo.

Nathan, ahora sí que tienes que moverte rápido.

¿Qué tal han salido? A ver...

Ah, bueno... Está perfectamente cocinado.

Perfecto. Gel lácteo, filtramos, helamos

y nos vamos.

Tenemos que darnos prisa, ¿vale? Sí, chef.

No podemos justificar un retraso.

¿Tienes el gel lácteo? Sí, chef.

Es un gel que lleva un poco de estabilizante.

Te dará un poco más de cremosidad. Colador, no quiero que te quemes.

Ahora, cuando tengas esto más o menos, partimos bizcochos.

Ahí va. De tener un poco más de aceite,

te habrían quedado enteros perfectos.

Lástima. El postre era muy complicado.

Y tenía muchos procesos de elaboración,

tradicionales y de vanguardia. Entonces, esos procesos

se han juntado en uno y se reflejan en este emplatado tan bonito.

¡Dale mandanga! Pa, pa, pa, pa.

Cuando el camarero trabaje este plato en sala,

el aroma discurre por la mesa y, antes de comerlo,

ya están saboreando el helado. Les prepara para comerlo.

Y les dan ganas de... Le quieren meter un bocado.

¿Sabes? Sí, chef.

¿Te parece interesante? Muy interesante.

El nitrógeno me pone mucho.

Eso de poner el humo y empezar a mover

para que ese helado se haga casi instantáneo.

Eso, bueno, bueno, yo creo que a mí y a Jordi

es lo que más nos pone los pezones duros.

Así, hablando claro.

Camareros, adelante. Tú y yo nos vamos arriba

a terminar este plato con los comensales, ¿vale?

Coge el nitrógeno y vámonos.

-Ese es muy mono. -Qué bonito este plato. Qué bonito.

-Sí, bellísimo. -Las presentaciones

han sido magníficas todas. -La vajilla es muy original.

Adelante, Nathan.

-Mira qué bien lo hace. Muy bien. -Ah, muy bien.

Lo veo como desencajado. Sí, está nervioso.

Hacer quenelle y estas cosas delante del cliente es complicado.

Nathan, un poquito más de cantidad, ¿eh?

Un poquito más. Oído, chef. Oído.

Al Sr. Ansón, presidente de la Real Academia de la Gastronomía,

le has puesto la quenelle más pequeña de Europa.

Porque soy el más pequeño. (RÍEN)

Cómo le tiembla la mano.

No te pongas nervioso, lo haces muy bien.

-Sí. -No te pongas nervioso.

Relájate, no tiembles.

Muy bien. -Me he puesto muy nervioso.

Pero a la vez estaba muy cómodo,

es algo que yo suelo hacer delante del cliente, ese servicio.

Y con ese nerviosismo intenté poner mi mejor sonrisa y, realmente,

creo que esas quenelles han salido bien.

He transmitido esa simpatía que yo quería, vamos.

(AMBOS) Muy bien, Nathan. Terminado.

Solo falta que disfruten del postre.

A disfrutar. Gracias, que aproveche.

Uhm, qué bueno.

Magnífico de textura y de temperatura.

-El chocolate está estupendo. -Magnífico.

Yo creo que he roto el maleficio del postre de "MasterChef V".

Por fin espero ponerme esa medalla de oro, de plata o de bronce.

Al menos, lo he sacado. Y bien.

Don Rafael Ansón, presidente de la Real Academia de Gastronomía,

qué honor que se siente usted a nuestra mesa.

Gracias a vosotros. Quien os da las gracias

es la Real Academia por estar aquí.

Y, segundo, quiero felicitaros por el programa.

Que con ilusión, con entusiasmo y con talento,

esta gente joven pueda hacer lo que hacían nuestras madres,

abuelas y bisabuelas con tiempo y con amor.

¿Qué le ha parecido este postre que es bastante técnico?

Este postre es muy complicado, muy interesante, muy imaginativo.

La idea de la madera es una idea genial de Jordi.

A mí me ha gustado mucho, pero en todo caso,

técnicamente está muy bien hecho. En general, ¿el menú cómo ha sido?

¿Le ha gustado? Hemos disfrutado con la vista,

con unos platos bien emplatados que los han hecho muy bien,

mérito de los tres aspirantes.

Con el aroma y el gusto, que es el sabor.

Sobre todo, con lo más importante en la cocina actual,

la textura y la temperatura, el tacto.

Y hemos disfrutado con el oído hablando contigo.

(RÍE) ¡Oh! Bueno, pues aprovecho y digo que he disfrutado muchísimo

de la compañía de usted y de todos los comensales.

De verdad, va a ser para nosotros, para todo "MasterChef", memorable.

Muchísimas gracias. Muchas gracias.

Gracias. Un brindis pos vosotros.

Muy bien, muy bien.

(Risas)

Aspirantes, estáis a punto de saber quién de vosotros tres

es el ganador de esta prueba.

Y, por lo tanto, pasa al gran combate final con Jorge y Edurne.

Habéis llegado a la final de "MasterChef V"

y quiero que os sintáis orgullosos de vosotros mismos,

porque tanto el jurado como yo lo estamos.

Gracias, Eva.

Aspirantes, reconozco que os he obligado a enfrentaros

a elaboraciones e instrumentos que nunca antes habíais utilizado.

Y hacerlo bien a la primera suele ser muy difícil.

Pero conozco bien vuestro potencial

y sabía que no me defraudaríais.

Los seis platos han recibido elogios y los comensales

han quedado encantados. Enhorabuena.

Gracias. Gracias, chef.

Miri, tu destreza con la bouillabaisse

me ha sorprendido muy gratamente.

Te has organizado tan bien que hemos podido sacarla

antes de tiempo para cubrir el retraso de Elena.

Así que siéntete orgullosa.

Con el rape has cometido pequeños errores.

Pero has sabido rectificarlos a tiempo.

Ahora, si el rape ha salido,

debes reconocer que es gracias a mí.

(RÍE) No has controlado el dj

y hemos sumado 25 minutos extras.

Elena, hoy te hemos visto tirar la toalla

y esa actitud no es a la que nos tienes acostumbrados.

Lo normal es ver a una Elena luchadora que no se rinde

ante ninguna dificultad. Sin embargo, hoy,

al ver que el taco volaba una y otra vez en el horno,

te has desmotivado. Incluso, has estado a punto de rendirte

y no hacerlo. Y ya, cuando dijimos que adelantábamos el plato de Miri,

directamente has tirado la toalla.

Elena, afortunadamente, cuando te has puesto con la fabada,

has vuelto a resurgir y has recobrado tu fuerza.

Esa ilusión se ha notado en el plato,

porque la fabada de almendras estaba muy bien cocinada

y muy bien rematada. Felicidades. Gracias.

Olé, Elena.

A ver, Nathan, resulta que entro en cocinas y el velo de parmesano,

en vez de ser un velo finito, era un nórdico en toda regla.

Así de gordo. Y algunos huevos, por la presión que te he dado,

se han empezado a romper y el pase lento y mal.

¿No es cierto? Sí, chef.

Lo bueno, Nathan, es que has sabido corregirlo

y los platos han salido perfectos a la sala. Enhorabuena.

Gracias, chef. Nathan, sé que hoy has decidido

jugártelo todo en esta prueba, has apostado por el postre,

a pesar de la maldición que hemos tenido durante toda la temporada

con los postres, que no habéis conseguido hacer bien ni uno.

Nathan, lo has clavado.

Y has puesto fin a nuestra tremenda maldición.

Así que felicidades. Gracias, chef.

Aspirantes, os confieso que nos ha costado mucho

tomar esta decisión, pero el ganador de la prueba de hoy

y, por tanto, el aspirante que luchará junto a Edurne y Jorge

por el título de MasterChef España es:

¡Nathan!

(Aplausos)

¡Enhorabuena, Nathan!

Felicidades. Ven a ponértela, que te la mereces.

Por favor. ¡Vamos! Tengo echa chaquetilla

que tanto había soñado. Vaya tela. Felicidades.

Gracias, chef. ¿Quién me iba a decir

que llegaría a tener esta chaquetilla de finalista?

Me hace el más feliz del mundo.

Nathan, ¿qué sientes? Una felicidad, aunque no parezca,

me parezco más a Iniesta, ¿no? Estoy muy feliz

(RÍEN) -Pero, realmente, o sea,

es que no tengo palabras, no me había preparado un discurso

porque, realmente... (RÍEN)

¿No lo veías? Si soy sincero,

tengo a dos grandes a mi lado y, realmente, no me había preparado.

Ahora me saco el papelito con el discurso...

Pero no, qué va. (RÍE)

Es que ni me lo creo después de toda esta caña

que me han ido metiendo, hasta hace un par de programas.

Porque no me han dejado tregua.

¿Por qué? Porque veían ese potencial en mí

y han apostado por mí. Y aquí estoy, en la final.

Miri, Elena, os habéis quedado a un paso de la batalla final.

Pero una de vosotras se ha quedado un poco más cerca

y se convertirá en la cuarta clasificada de "MasterChef V".

Además, como premio, participará en el congreso

"San Sebastián gastronómica",

uno de los congresos culinarios más importantes del mundo.

¡Hala! Y esa aspirante es:

¡Elena! ¡Muy bien!

¡Felicidades, Elena!

(MURMURA) ¡Qué guay!

-Felicidades. (MURMURAN)

-Esto no lo sabíamos, ¿eh? -Ni idea.

Elena, ¿estás contenta o un poco más contenta?

Mucho. Cuarta clasificada.

¿Qué significa para ti?

¡Joder!

Una oportunidad muy grande la que nos habéis dado por estar aquí.

Yo he vivido todo esto... al 100 por mil.

Valoro mucho a los compañeros, a todos los que han pasado,

y he aprendido mucho, muchísimo.

Y me habéis hecho controlarme lo que yo no sabía

que tenía aquí guardado dentro. Y sacar.

"MasterChef" me ha cambiado la vida totalmente.

Estas 13 semanas han sido las semanas más intensas,

más bonitas, más todo de toda mi vida.

Miri, ¿estás contenta? Ay, la carita.

-No puede hablar. (RÍE)

Es que estoy tan feliz de... (RÍE)

De haber llegado aquí, de verdad, ¿eh?

Porque significa mucho para mí

haber pasado todo esto y estar aquí con gente que vale tanto.

Y es que me ha aportado esta experiencia muchísimo.

Tanto personalmente como culinariamente.

Es que me ha cambiado la vida. Y os lo agradezco porque...

es que estoy feliz. Miri, nosotros te agradecemos

todo el esfuerzo que has hecho, sabemos lo que te ha costado.

Esa ilusión que has demostrado, tu pasión,

esa sonrisa no la vamos a olvidar nunca, siempre puesta ahí.

Esto nos ayuda también a nosotros, créetelo.

(RÍE)

Elena, Miri, vuestro paso por "MasterChef" termina aquí.

Pero aun así quiero daros la enhorabuena,

habéis demostrado que sois unas cocineras magníficas.

Elena, tú ya has recibiste todos tus regalos

en tu primera expulsión, así que es el turno de Miri.

Miri, mira lo que tengo para ti. (RÍEN)

Nuestro patrocinador, el supermercado de El Corte Inglés,

te regala esta tarjeta valorada en mil euros

para todas tus compras en alimentación.

Para que sigas disfrutando de tu pasión por la cocina,

nuestro patrocinador, Bosch, te regala una selección

de electrodomésticos usados durante todo el programa,

incluido el horno de vapor. ¡Bueno...!

Pero los premios ya sabes que no acaban aquí.

Queremos entregarte el juego oficial de "MasterChef",

acceso ilimitado durante seis meses a la Escuela Online de MasterChef

y, por supuesto, los cuchillos también son tuyos.

(RÍE) Muchas gracias. No te quejarás, ¿no?

No, no me quejo yo.

Estoy supercontenta de haberme presentado a este programa.

¿En qué momento se me ocurrió? Gracias por ocurrírseme.

Gracias a ti misma, ¿no? "Gracias a mí".

(Risas) "Miri's thank you", ¿no?

(RÍE)

"MasterChef" me ha cambiado la vida en todos los sentidos.

Cuando entré en "MasterChef" yo era una persona muy insegura

y creo que he crecido muchísimo.

Hoy me he dado cuenta que yo me siento ganadora total

y que estoy superfeliz de llegar adonde he llegado.

Bueno, Nathan, ¿y a ti qué te digo? Si solo me queda desearte suerte.

Va a ser un combate a tres muy reñido.

Nos vemos en las cocinas de "MasterChef".

Gracias, Eva. Tengo muchísimas ganas de ganar.

Voy con fuerza, seré fiel a mi estilo,

un estilo arriesgado y, si me sale bien,

yo tengo un buen presentimiento.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y 16 años, te apasiona la cocina,

la naturaleza y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Y convivirás con los concursantes de "MasterChef junior".

No lo pienses más, este verano Campamentos MasterChef.

(TODOS) ¡Ven a Campamentos MasterChef!

Bienvenidos al combate final de "MasterChef V".

Hace 13 semanas esta misma puerta se abrió para los 16 aspirantes

que, durante tres meses, han luchado por cumplir su sueño:

convertirse en el quinto MasterChef España.

Por el camino se han quedado 13,

pero ninguno volvió a salir por esa puerta

siendo el mismo que había entrado. Si paso por estas cocinas

ha dejado en todos ellos una huella imborrable.

Pepe, ¿tú por qué recordarás esta edición?

Sobre todo por el nivel de los concursantes.

Yo estoy sorprendidísimo de lo bien preparados que venían.

Muy bien preparados. Jordi, convenciste

al equipo de dirección para que este año fueses 16 aspirantes

en lugar de 15. ¿Satisfecho con todos ellos?

Tenemos a un casting espectacular

y mi apuesta personal Jorge y Miri llegó superlejos.

Samantha, ¿qué te han enseñado los 16 aspirantes de esta edición?

Ha sido espectacular el compañerismo que han tenido.

Se han ayudado muchísimo los unos a los otros

y no han parado de cocinar. Será una final muy emocionante.

Además, se unirá a la cata un cocinero de fama internacional

para tomar la decisión más importante de la noche.

Pero eso será en un momento. Ahora tenemos que recibir

a la primera protagonista del combate final.

Ella es Edurne Trancho.

Es guipuzcoana, de Tolosa, es la veterana de esta edición

y la finalista de mayor edad en la historia del programa.

Parece una chavala, ¿eh? Quién la ha visto y quién la ve.

Yo recomiendo a personas de mi edad que vengan.

Sí, sí, sí. Es una experiencia maravillosa, inolvidable.

Edurne, bienvenida al combate final.

Gracias, Eva. De defensora de cocina tradicional

a incorporar técnicas de vanguardia.

¿Te parece que veamos tu evolución? Me parece bien.

Aquí la tienes.

Yo quiero ese delantal para llevármelo a mi pueblo.

¡Tolosa, donde llegan las medias hasta la cosa!

Qué vacaciones me voy a pegar si me cogéis.

Estaré en una paz allí guisando todo el día.

A ver, chis, esperamos. De 10.

(Aplausos y ovación)

¡Eres la mejor!

¡Puñetero pellejo! ¡Dos manos y un cuchillo! ¡Y ra!

¡Uh, qué bien, que me ha salido!

¡Hale, nenes, que a la mama ya le están saliendo las bolas!

(RÍE) Ya se ha animado. ¡Venga, chicos!

No os durmáis. ¡Esto va como la seda, señores!

¡Pasen y vean!

¡Ole! Creo que no voy a hacer más

porque igual sale mal. (RÍEN)

Diré que este emplatado está muy bien comparado

con otros que has hecho. Hay evolución, eso buscamos.

Eso nos gusta mucho. Está superrico y le has dado

una gracia especial al plato,

porque eres una cocinera que cocina un montón.

Uhm... El plato es de esos que me como

un domingo que hace mi madre. Felicidades, está espectacular.

Gracias. Se merece un aplauso, un 10,

un abrazo y que te ponga un piso y dos.

¡Ole! (RÍE)

¿Quién ha hecho el mejor plato de la noche?

-Me quedo con Edurne. -Con el plato de Edurne.

(Aplausos) Edurne.

Tengo un subidón dentro que hoy me voy a la cama sin cenar.

Edurne, enhorabuena por haber llegado hasta aquí.

Estoy como los gatos, agarrada a la pared.

Para empezar, hace falta que te acompañen

tus dos contrincantes.

¡Adelante Jorge Brazalez!

"Granaíno" de corazón pero ciudadano del mundo.

Durante 10 años ha sido futbolista profesional en tres continentes.

Para "MasterChef IV" se inscribió fuera de tiempo.

Quizá el destino le estaba reservando para la quinta edición.

Cuántos nervios. Qué caritas, ¿eh?

La verdad que es muy fuerte el momento.

Casi me tiembla hasta la voz.

Salir siendo el ganador de "MasterChef V" sería algo

tan increíble que casi que a veces como que me tengo que despertar,

como si no fuera real.

Cuando llegaste a "MasterChef" decías que uno de tus defectos

era ser poco constante, pero en estas cocinas has demostrado

que, cuando algo te interesa, te esfuerzas y aprendes.

Quiero dedicarme a la cocina porque es una cosa que amo.

"MasterChef" es la oportunidad de mi vida, sin duda.

Y tengo mucha fe en que pueda ser un concursante.

Esto es tuyo, amigo. Enhorabuena.

Y sudarás tinta de calamares, ¿eh?

Venga, chicos, que vamos a hacerlo.

Vamos a conseguirlo seguro. ¡Venga, venga!

Quiero conseguir una cremita de manzana

para bañar la vieiras.

De los primeros platos que has hecho a esto

hay una evolución, ¿eh?

Y se agradece.

Las larvas así fritas son bastante agradables.

Después de probarlo tiene más merito lo que has hecho.

Así hay futuro. Me gusta tu plato.

Has sido un líder. Así que felicidades.

Jorge, honestamente,

creo que has hecho una gran capitanía.

El mejor plato lo ha hecho Jorge.

Jorge. Y Jorge, enhorabuena.

Jorge, ya estás aquí.

Pero falta uno para tu famoso trío.

Sí, falta el famoso Nathan.

Que entre Nathan Minguel.

Ha acarreado miles de maletas siendo botones.

Y ha servido cientos de desayunos

en las habitaciones de los hoteles más importantes.

Qué orgulloso viene.

Dirige la sala del restaurante

que tiene con su mujer en Barcelona.

Pero quiere capitanear desde la cocina.

Qué formalito vienes. -Dame un beso, hijo.

Dentro de una coctelera pongo una emoción,

pongo felicidad, pongo sacrificio,

pongo mucho trabajo.

Lo agito y sale ese cóctel "MasterChef" de decir:

"Vale, ha llegado a su fin,

pero qué bonita experiencia. Qué bonita."

Qué momentazo, tío.

Nathan, no empezaste con buen pie en estas cocinas.

Te acuerdas de aquella famosa tarta de 11 capas, ¿verdad?

Los jueces todavía yo creo que tienen pesadillas

después de probarla.

No son los únicos. Pero fuiste remontando.

Poco a poco, pero remontaste.

Tenemos invitados. Por favor, viste a los niños

y perfuma a los perros.

Mi idea es hacer un restaurante oriental

pero con la cocina de vanguardia.

Te vamos a exigir lo que no está escrito.

Eso es lo que quería oír.

¡Vamos!

Pues a Nathan se le están

viendo maneras con el bogavante.

Me sorprende lo creativo que eres

y cómo con cuatro cosas te manejas.

Tienes la esencia de lo que pedimos.

Esos recursos técnicos por fin vemos que están

bastante bien ejecutados.

El emplatado vas cada vez a mejor.

Y el aspirante que mayor número de ingredientes

ha identificado es Nathan.

(Aplausos)

El gran Nathan ha llegado. No te reconozco.

Hay un aspirante que nos ha servido

un desayuno de 5 estrellas.

Nathan. Nathan.

(Aplausos)

¡Ya te lo decía yo!

¿Hoy sabes lo que te mereces?

(Risas)

Un abracito, hombre.

(Aplausos)

Nathan, felicidades por llegar hasta aquí

y haber sabido aceptar siempre las críticas

con mucha deportividad.

(JORGE) Sí, eso es verdad.

Es un sueño haber llegado hasta aquí.

Lo voy a vivir al máximo, pero realmente no voy a tener

ningún discurso preparado porque voy a dejar

que salga todo solo mágico.

"MasterChef" ha significado una escuela casi de vida.

Porque realmente son condiciones muy buenas

pero muy duras a la vez.

Y es una experiencia increíble. O sea, te cambia la vida.

Es el momento de recordaros los premios que están en juego.

Ahí los tenéis.

El ganador de "MasterChef V" se llevará un premio

en metálico de 100.000 euros,

el trofeo que le acredita como 5” MasterChef España

y la publicación de su propio libro de recetas.

El trofeo si lo ganara sería el objeto

con más valor sentimental de toda mi vida.

O sea, aunque me den una estrella Michelin

nunca será más que el trofeo MasterChef para mí,

porque será el primero. Y el primero siempre es...

como el primer beso.

Pero además los tres

vais a tener otro premio muy importante,

la oportunidad de seguir adquiriendo conocimientos

en la prestigiosa Facultad

de Ciencias Gastronómicas de San Sebastián,

el Basque Culinary Center.

Para detallaros en qué consisten

estos premios ha venido su director, Joxe Mari Aizega.

(Aplausos)

¡Y la alegría que me da a mí ver a Joxe Mari siempre!

Joxe Mari, ya sabes que estamos encantados

de tenerte en "MasterChef".

Gracias, porque siempre estás

al lado de "MasterChef". ¿Cómo no?

Y por supuesto de nuestros aspirantes.

Impresionante lo que habéis cocinado desde que nos vimos

en el Basque Culinary Center.

Tenemos tres premios para vosotros.

Para el ganador un master en cocina, técnica y producto.

Para el segundo clasificado un master en cocina dulce

y pastelería de restaurante.

Y para el tercero un curso

de especialización en cocina de 8 semanas.

Va a ser un placer recibiros en el Basque Culinary

y ayudaros a formaros todavía más.

Y que tengáis la mejor de las suertes.

Muchísimas gracias. -Gracias.

Oye, me vas a tener que regalar un curso a mí,

a ver si aprendo a cocinar de una vez.

Cuando quieras. Pon la fecha.

Muchísimas gracias. Gracias, Joxe Mari.

Gracias. Hasta luego.

Hasta luego.

(Aplausos)

En un día tan especial sé que os gustaría tener cerca

a vuestras familias. ¿No es así?

Sí. -Por supuesto.

Pues yo no os quiero hacer esperar más.

Adelante Carlos, Marta y Daniel,

marido e hijos de Edurne.

(JORGE) ¡Oh!

(Risas)

Buenas noches. ¡Ay, mis hijitos!

Campeona.

¿Qué tal estás? Bien, ¿no?

Ya ves qué elegante está tu hijo.

Ya es hora de que te compraras algo decente.

(Risas)

Qué ilusión, qué ganas tenía de veros, hijos.

Y este parece que va a hacer la comunión con esa camisa.

-Está muy bien. Está muy guapo.

¿A quién se le ocurre venir a un sitio de gala

con la camisa de manga corta?

Las tiene todas largas y se ha puesto esta

de manga corta que a mí no me gusta nada.

Bueno, en fin...

Pero el hijo viene bien, ¿no?

Huy, este viene elegantísimo.

Se lo habrá comprado su hermana, porque tiene

poco gusto para la ropa. -Efectivamente.

¿Qué? Hombre, cómo lo conozco.

(JORGE) Madre mía, Edurne.

Carlos, ¿cómo han sido estos 3 meses sin Edurne?

Por las noches y por las tardes la casa se quedaba muy vacía.

Vacío muy grande imagino. Terrible. Terrible de grande.

Es mucho tiempo fuera. Y yo me he dado cuenta

de lo que quiero verdaderamente a mi marido.

Y él me figuro que también.

Y bueno, pero sabiendo

cómo estaba ella me consolaba mucho,

me confortaba sabiendo que ella estaba feliz.

Ay, madre, si supiese...

Daniel, tú y Marta animasteis

a vuestra madre a hacer el casting.

Os presentasteis incluso con ella.

Y a ti, Daniel, hasta te vimos

en la última prueba de casting. Sí.

¿Qué sientes ahora al ver ahí a tu madre luchando

por el premio de "MasterChef"?

Que ha entrado la que tenía que entrar.

Eso está clarísimo.

Porque yo hubiera durado poco creo.

Jorge, sé que llevas meses sin ver a tu hermano.

¿No es así? Sí.

¿A ti te gustaría que hubiese venido él especialmente?

(EDURNE) Sí.

Ay, Jorge...

Vale, arriba.

Jorge, cariño. Sí.

¿Qué pasa?

Que mi hermano es la persona...

la única persona que me despierta esto a mí.

Mi hermano es... es mi debilidad.

Pues tu debilidad no podía faltar un día como hoy.

Bienvenidos Conchi y Manuel, tus padres.

Y Marta y José Manuel, tus hermanos.

(Aplausos)

¿Qué pasa, hombre?

¿Cómo estás?

Contenta de verte.

No sé por qué lloro.

En casa somos de muchos besos, pero no somos de lágrima fácil.

Y mira, parecemos una novela.

Una noche de muchas emociones. Y lo que nos queda.

Me he desmoronado porque es mi tendón de Aquiles.

Y que hayan venido hoy los cuatro

pues ha sido una guinda increíble.

Conchi, ¿qué sientes al ver a tu hijo con esa chaquetilla?

Yo no me lo puedo ni creer.

¿Estás guapo? Sí.

José Manuel, ¿imaginabas tú

ver a tu hermano en la final de "MasterChef"?

Yo siempre he confiado mucho en él.

Todo lo que hace le gusta terminarlo.

Nathan, ¿cuántas fotos traes hoy?

Pues un montón. -¡Uf!

A ver, a ver, ¿pero de quiénes son?

Tengo de mi mujer, otra de mi mujer...

Qué raro.

Pues adelante tu mujer, Nayán. Tu padre, Joan.

Y tu suegro, José María Kao.

(Aplausos)

(Aplausos)

Perdón, perdón.

(Risas)

Bienvenidos de nuevo.

Disculpadme, ¿eh? Pero, Nayán, hija mía,

no sabes qué concurso está dando contigo.

Menos mal que hoy ya termina, ¿eh?

Yo me imagino que debéis estar hasta cansados de fotos.

Un poquito, sí. Menos mal que ya te lo llevas a casa.

Sí, ¿verdad?

Por fin después de 13 semanas voy a volver con ella.

A ver, que lo mismo ha venido aquí y luego me dice:

"No, no, si estabas bien

ahí en MasterChef, no te preocupes."

José María, Nathan nos confesó que se había apuntado

a "MasterChef" porque se lo debía a tu padre,

que fue quien abrió el primer restaurante chino en Barcelona.

¿Orgulloso de lo que ha conseguido Nathan?

-Muy orgulloso. Además, yo creo que le podré

dar el título de honorable, como lo fue mi padre.

Nayán, ¿ahora que ves a Nathan aquí en el combate final

ha merecido la pena la separación

casi nada más casaros?

Sí. No, la verdad es que ha sido duro.

Y sí que vale la pena, y tanto.

Lo volvería a hacer mil veces más.

¡No! ¡No, por favor!

Uno está bien y ya está. -Suficiente.

(Risas)

Ahora cuando estén fuera del concurso

van a ser empalagosos como al principio

cuando se conocieron.

Es que ya sabes cómo somos. -No es que se quieran,

es que son dos pasteles, dos pastelazos.

Aspirantes, espero que vuestras familias os hayan dado fuerzas.

Pero ha llegado el momento de que suban a la galería.

Así que venga, besos, abrazos y arriba.

Suerte, ¿eh?

Vamos, Nathan. -Gracias.

Qué bien, ¿eh?

Ay, qué ilusión te ha hecho. ¿No, nene?

Buah, los tres estamos fundidos.

Hemos pasados muchas cosas juntos él y yo.

Vosotros tres no podríais estar aquí

si antes no hubierais competido con otros 13 aspirantes

que os han retado semana a semana.

Hoy por supuesto han querido estar a vuestro lado.

Adelante Jordi, Paula, Salva,

(Aplausos) Lorena, Adrián, Paloma,

José Luis, José María, Laila,

Odkhuu, Silene, Miri y Elena.

¡Ay, qué guapos todos!

¡Mami!

Suerte. -Gracias, amor.

Jorge me ha marcado muchísimo.

Es una persona a la que quiero un montón,

que me gusta, que...

Bueno, es...

me he enamorado un poco, sí.

Bueno, ex aspirantes,

bienvenidos de nuevo a vuestra casa.

Estáis guapísimos todos, ¿eh?

Gracias, Eva. Tú también. Muchas gracias.

Paloma, ya me he enterado que tu paso por "MasterChef"

te ha despertado el gusanillo por la cocina

y estás estudiando en serio.

Me he dado cuenta de que tengo muchas carencias

y no quiero que sigan conmigo si me acompaña esto

el día de mañana de mi vida.

Lorena, me han dicho que no sólo le has puesto

sabor a la vida, también se lo has puesto a tu muñeca.

A la muñeca, sí. Aquí está.

(Risas)

Sabor. ¡Saboooor!

(Risas)

Miri, te quedaste tan cerca del combate final.

¿Cómo vives este momento?

Pues lo vivo feliz por ellos.

Y lo voy a vivir con muchísima emoción desde la galería,

con mucho nervio también.

Pero que gane el mejor.

No te voy a preguntar por quién apuestas.

Elena, ¿en tu caso cómo vives el momento?

Yo súper orgullosa de compartir

desde ahí arriba con ellos la experiencia.

Sé las ganas que tienen.

Y aquí hay tres titanes hoy en las cocinas.

Estamos en el talent más duro de todos los talent que hay.

Pero merece la pena. A quien le guste la cocina

tiene que animarse y venir.

Muy bien, hijita.

Muy bien, hijita.

Pues, ex aspirantes, vais a vivir la final

desde un lugar privilegiado

y que además os gusta muchísimo.

Hay que verlo desde la galería.

Así que todos para arriba. Para arriba, vámonos.

Suerte, chicos. -Gracias.

Iros a un hotel, iros a un hotel.

Está relajadito.

Bueno, chicos... vamos, ¿eh?

Aspirantes, ahora sí ha llegado la hora de la verdad.

Colocaos en vuestros puestos de cocina

porque comienza el combate final de "MasterChef V".

(Aplausos y vítores)

¡Vamos!

Aspirantes, el último reto de "MasterChef V" consiste

en elaborar un menú completo compuesto de un entrante,

un plato principal y un postre.

Debéis hacer unos platos que nos impresionen

por su sabor y por supuesto visualmente.

Tenéis que aplicar todo lo que habéis aprendido,

incluso las técnicas de vanguardia.

Ya no sois los mismos que conocimos

cuando entrasteis por esa puerta.

Y eso se tiene que notar en el plato.

Pensad bien lo que vais a cocinar.

Tenéis de todo en el supermercado,

y como siempre de la mejor calidad

gracias a nuestro proveedor de alimentos.

Tenéis 5 minutos para entrar en el supermercado.

Luego tendréis 120 minutos

para elaborar vuestro menú completo.

Debéis hacer dos raciones de cada uno de vuestros platos.

¿Entendido? ¡Sí, chef!

Y el tiempo para entrar

en el supermercado comienza en tres,

dos, uno... ya.

(Vítores)

Jolín, eso es empezar con ganas.

¡Qué máquina es! ¡Es que se tiene que lucir!

¿Eso se lo has enseñado tú? -Seguramente, claro.

Es vuestra última vez en el supermercado.

El momento del supermercado es crucial.

Porque una vez cierran el súper ya no puedes volver.

Dos de xantana...

¡Dátil, coño! ¡Se me olvida el dátil siempre!

Qué nervios, ¿eh? -Tienen que estar atacados.

Ellos tienen que estar atacados.

Casi me dejo los tomates, tío.

Qué nervioso estoy. Madre mía, tío.

Edurne, ¿estás bien?

Estoy con la cabeza en otro sitio.

Pues no.

Fumet.

Aún me faltan cosas.

Dátil...

Venga, aspirantes, último minuto.

Mantequilla, nata, leche...

Chicos, venga, por favor. -Venga, va.

No os olvidéis nada, ¿vale? -Yo creo que está.

Ganemos o perdamos, que sea por lo alto.

¡Vamos, mami!

¡Vamos!

(Aplausos)

Despedidos del súper.

Madre mía.

¡Vamos!

¡Vamos, Nathan! ¡Vamos!

¡Vamos!

Nathan, coge algo, hijo.

Para el combate final Nathan ha confiado en la cocina

de vanguardia diseñando un menú a su medida.

De entrante verduras cocinadas a baja temperatura

con esferas de tomate y tierra de pan negro.

Como plato principal lubina al estilo Hung Shao.

Y de postre crema catalana con cristal de isomalt.

¡Venga, amor!

¡Venga, amatxu!

Hale, hijita, bien pero sin pausa.

Edurne apuesta para esta final por su cocina tradicional

a la que ha incorporado las técnicas

que ha aprendido en "MasterChef".

El entrante de su menú son una alubias de Tolosa

con raviolis de berza rellenos de morcilla,

esferas de piparra y crujiente de panceta.

Como plato principal manitas de cordero lechal

con gelatina de su caldo de cocción.

Y de postre fusión de cítricos con espuma de plátano.

¡Venga, amatxu! ¡Campeona, venga!

Sí.

Ha empezado con el postre.

Jorge ha querido hacer un homenaje

a sus raíces granadinas.

Como entrante elaborará gazpacho de chirimoya

y berberechos con caviar de agua de tomate

y sorbete de aguacate.

El plato principal, cordero Al-Andalus

con especias y dados de boniato y dátiles.

Y de postre el Beso de Jorge:

canutillos de ricota y almendras

con gelatina de cítricos, aire de naranja

y helado de yogur griego.

Pregunta rápida, ¿qué cocción está haciendo Edurne?

Edurne tiene que hacer algo bastante tradicional.

Le dará un toque de todo lo que ha aprendido.

Pero la base tradicional no la puede perder jamás.

Mi menú pues es una cocina tradicional, casera.

Mis rivales fortísimos.

Gente joven, saben emplatar y...

y fusiones y todas esas cosas. Buah, la de Dios.

Este hace los platos que te ca...

Y el otro, uf, ni te cuento.

Ya me has liado. Ya no sé lo que hago.

Y a Nathan le veo muy serio. Querrá hacer aquello, ¿no?

Es que son los perfiles de cada uno.

Asiático pasado por su filtro. Y si puede utilizar seis

técnicas en el mismo plato. O ochenta y tres.

Nathan está en su mundo el tío.

Tener a mi suegro aquí a mi espaldas

más que una ventaja es una presión añadida,

porque no le quiero defraudar.

Y espero hacerlo bien, la verdad.

Vengo a ganar, pero no lo quiero decir

porque si no se ponen nerviosos.

¡Vamos, Nat, vamos!

Y Jorge va a hacer una cosa intermedia.

Sí. Un cosa equilibrada.

Como siempre, bien hecho. Tres estilos diferentes.

Va a incorporar la gelatina.

Para hacer la gelatina de cítricos Jorge mezcla

zumo de mandarina y de naranja sanguina,

agar-agar y gelatina vegetal.

Ahora se nota la naranja, ¿eh? Qué bien huele.

¡Cómo huele, chicos!

Se nota toda la progresión, ¿eh?

En el orden. -Sí.

Jorge ha pegado un subidón increíble.

O sea, lo he visto con un temple

y una profesionalidad alucinante.

Creo que Nathan va a hacer la tierra, ¿no?

Soplete. Soplete.

No, no, si ya... es que...

Gracias.

¡Gracias, Nathan!

Yo he venido aquí a la guerra.

Y con el colorante negro

parecía que me hubiera hecho dos rayas en la cara,

porque esto es la guerra de "MasterChef".

Tenemos de invitado hoy al firmamento.

Quizá el hombre más influyente de la cocina mundial.

Es que eso es un peso pesado en toda regla.

Es un grande de los grandes. Un mito, un mito.

Un cocinero que admiramos todos los cocineros.

Y le han invitado a todos los "MasterChef" del mundo

y no ha ido a ninguno nada más que a este, al de España.

Me pone los pelos de punta.

¡Qué buena la chirimoya! -¡Huy, huy, chiquillo!

Estoy concentrado.

Es el día más importante no sé si de mi vida incluso.

Y entonces voy a plantear un menú con mucha identidad,

que es muy mío, muy de mi familia,

muy de mi gente, de Granada, de mis orígenes.

Espero que salgan tres menús muy diferentes,

muy buenos y que gane el mejor.

(Vítores) ¡Vamos, chicos, vamos!

¡Amatxu! -¿Qué pasa, cariño?

A ver, una, dos, tres...

¿Eso para la peluca? (ODKHUU) ¡Parece mi pelo!

(Risas)

Es una crema catalana. -Sí.

Es como las manzanas caramelizadas que hacemos.

Exacto.

¡Venga, cariño, que Tolosa te espera con el palio!

Te van a sacar a hombros.

Las verduras.

Ay, el corderito.

Buena pinta esos solomillos, hijo.

Ha sacado el lomito.

Es una pasada esto.

Ese Ras Al Hanout, que lo huelo desde aquí.

Jorge, huele a Alhambra ya. -Huele a Alhambra ya, tío.

De mí ha heredado la afición a las especias.

¿Ah, sí? -A las especias sí.

Va a hacer el lomo entero también.

Al horno que va.

Yo creo que está haciendo ahí una infusión

que le ligará a las verduras.

¿Qué tal va la amatxu?

Pues crack.

La verdad que está tranquila.

Ella sabe. Ella puede. Ella es máquina.

Huy, mi padre.

Aita, ¿nervioso?

Lo que hubiera querido es marcharme

y volver a las horas, a ver qué ha pasado.

¡Venga, ama!

Mira la patata dulce. Esa es de mis cosas favoritas.

Tiene bien preparado la preparación,

la misse en place, para luego tener tiempo para unirlo todo.

¡Es un crack! -¡Eso es, eso es!

Ahí, concentrado, ¿eh?

Bien concentrado en todos los pasos.

Mírala de vez en cuando. -No, no, mejor no.

Tú mira adelante. -Que no, hazme caso.

"MasterChef" es el talent culinario

más exigente de la televisión.

Pero no sólo somos exigentes con los aspirantes,

también lo somos con nosotros mismos.

Y en cada edición buscamos los escenarios y las pruebas

más espectaculares para sorprenderos cada semana.

(RÍEN)

Aspirantes, ninguna edición ha sido fácil.

Pero os aseguro que estamos hablando de la temporada

con los exteriores más duros de la historia de "MasterChef".

Y quiero ver una prueba de exteriores profesional.

(TODOS) ¡Sí, chef!

(GRITAN)

¡Venga, chicos! ¡Un poco de ánimo, vamos!

Ni un segundo de tiempo os daré.

¡Quiero ver nervio! ¡Quiero veros correr!

¡Venga, caña, caña! ¡Aprieta, aprieta!

¡Fuerte, fuerte, venga!

¡Venga, todo el pueblo, al mercado!

¡Vivan los novios!

Hoy me lo voy a pasar muy bien.

¿Escucháis ese sonido?

El tiempo de cocinado ha terminado y no veo

que lo tengáis todo listo

para servir a nuestros comensales.

¡Nathan, sigue aquí!

¡Este plato tiene que salir inmediatamente!

¡O lo sacáis, o se queda aquí! ¡Rápido, vamos!

¡Silene, sale ya, por favor!

¡Somos guerreros! ¡Venga, volemos, señores!

Qué vergüenza si no sale, ¿eh?

¡Me tenéis hasta las narices, esto es un puñetero desastre!

Huy, aquí hay muchos familiares, ¿eh?

¿Dónde está mi marido?

¿No te vale con tu hijo? ¡Huy!

(Risas)

¡Nathan, tranquilo!

Ay, vale. Hombre, por Dios.

Con 3 estrellas Michelin Joan Roca.

(Aplausos)

Preparados para recibir a Dani García.

El gran Eneko Atxa.

Señor de mi vida, eres una máquina.

Martín Berasategui.

¡Hombre! ¡Martixu!

Adelante Miguel Ángel Muñoz.

¡Qué ilusión! ¡Gracias!

¿Por qué metes el dedo y después...?

Para no quemarme la lengua. Prefiero quemarme el dedo.

¡Ah!

Ya estoy, chef.

Que parece Chiquito de la Calzada.

Está graciosita el jurado hoy.

Está buenísimo.

Está muy bueno. De diez total.

Ahora es cuando hay que seguir luchando.

Porque recuerden ustedes

que es más difícil mantenerse que llegar.

Ahí, ahí, Nat, todo bien preparadito.

Todo bien preparado.

Estoy ahora nerviosilla, ¿eh?

Ay, Joselito... ahí, ahí.

¡Vamos, Nathan!

Entre Nathan y Jorge yo la verdad

tengo afinidad con los dos,

pero quiero que gane Nathan.

La verdad es que es un señor menú

lo que están haciendo todos.

Se trae un trajín esta mujer con la olla a presión

que me está poniendo la sangre negra.

A mí esto me da un miedo que te cagas.

Huy, qué bien huele eso, mama.

Perfectas. -Ole, qué rico.

Han salido perfectas.

¡Huy, qué pinta! -Hale.

Oye, para 16 personas, ¿eh?

No, aquí los platos son minimalistas.

Di que sí, Edurne, que tengo que engordar

4 kilos que he perdido.

(Risas)

¡Eso, eso!

Jorge, ¿cómo estamos?

Hola, Samantha. ¿Y esto?

Un carré de cordero que está con especias al vacío.

Lomo o la parte de la ventresca digamos.

Te gusta ese toque a ti. Sí, sí.

Un adobo, un marinado. Uf, qué bueno.

Está bueno. Me encanta.

Ahora lo importante es el punto de cocción.

Ojo, es muy fino. Claro.

No te pases. ¿Qué más?

Voy a hacer una especie de gazpacho de chirimoya,

que tiene un toque de oloroso con la chirimoya

y los berberechos que tiene ese mar.

¿Y el postre? Unos canutos rellenos

de un queso ricota con unas crocantis.

A mí me parece muy andaluz todo.

Sí, muy andaluz, andalusí. Por los productos,

por los gustos, los aromas. Granada es mi sitio, mi nido.

Bueno, bueno. A ver si os gusta.

No bajes ni una marcha. Venga, gracias.

Venga, suerte. Gracias.

Se le ve tranquilo. -Sí, sí, está como en su casa.

Sí. -El tema es que a veces

quiere hacerlo tan bien y tan perfecto

que se come él mismo.

¡Venga, Jorge!

(JORGE CHASQUEA)

Durante el cocinado he tenido varios mensajes subliminales.

Uno era el arrear de los caballos a mi hermano.

(CHASQUEA)

Otro era mi padre que llevamos toda la vida yendo

a observar pájaros y nidos, y he hecho...

(SILBA IMITANDO UN TRINO)

Y otro era el palmeo, porque mi hermana

también es de batería, de percusión y entonces...

(TOCA LAS PALMAS)

¡Vamos!

Bueno, el trío Guadalajara.

No mires con esa cara de besugo y a ver, venga, empezad.

Besugo me ha llamado sin decirle nada.

Bueno, Edurne, cuéntanos, ¿qué menú nos tienes preparado?

Voy a hacer las alubias de mi pueblo, Tolosa,

que son cojonudas. Allí las alubias de Tolosa

se comen simplemente cocidas con un poquito de cebolla.

Entonces yo así las he hecho. Y voy a hacer un puré.

Porque como tengo que hacer esferificaciones

la alubia no la voy a poner.

Y luego voy a hacer unos raviolis de berza.

Y luego aquí le pondré la pancetita

que la voy un poco a quemar y la voy a poner ahí.

Y luego las tres bolicas de los esféricos.

¿Qué más? Voy a poner el plato

de mi madre que está en el Cielo.

¿Y qué plato es? Manitas de cordero.

Qué ricas. ¡Huy, qué bien!

Me vuelven loco. Y el postre te gustará a ti.

Como han sido dos platos contundentes

he querido hacer una copa de cítricos.

Ah, buen, para que nos limpie. Con una espuma de plátano.

Plátano y cítricos... Tiene buena pinta.

Quién te ha visto y quién te ve.

Deseando probarlo estoy.

No sé si vienes de trabajar del ABaC

o quién te ha refinado tanto.

Aquí ha habido gente que nos ha enseñado mucho.

Y también gente que ha tenido capacidad de asimilarlo.

Y esa eres tú. Mucho mérito la capacidad

de adaptarte a las técnicas. Pero mira qué hora es.

Pues hala. Date caña.

(ODKHUU) Es buenísima.

Madre mía, madre mía...

aquí están dando la paliza, hombre.

Hale. -Eh.

No las hace en el Roner, las hace en una olla.

Ahí, la tapa, se lo iba a decir.

Ahí, muy bien, Nat. Bien tapado.

¡Hale, hale! (ODKHUU) ¡Amatxu, estás crack!

Ya has visto qué movimientos tengo de cadera.

Porque no puedo mover la tripa de lo que he engordado.

Lo menos 7 kilos.

Nathan. Un momento, chef.

Nathan.

¿Nathan?

Está trabajando, hombre. Ya.

¿Qué tal? ¿Cómo lo llevas? Bien.

Voy un poco retrasado ahora mismo.

¿Ah, sí? ¿Por qué? Son varias elaboraciones.

Eso es como lo hacemos los cocineros profesionales.

Así trabajamos los cocineros profesionales.

Estás haciendo lo que debes.

Lo que no sé es qué menú estás haciendo.

El primero son unas verduras cocinadas a baja temperatura

con una esencia de tomillo.

Voy a hacer una arena de pan negro, ¿vale?

Es como si os emplatara un huerto.

Entonces tiene unas esferas muy interesantes de tomate.

Me he inspirado un poco en el tomate de Dani García

con esa purpurina metalizada.

Imagino que harás algún plato homenaje o así.

No veo lubina, no veo nada asiático.

Ahora la salsa la voy a hacer al último momento

con ese caldo que estoy sacando casi esa esencia,

con esos cítricos que van a recordar

a lo que es el asiático. Y nada, la lubina tratando

muy muy el producto, 8 minutos al Roner.

¿Y esta crema que estás haciendo?

Es una crema catalana. Está gelificada y entonces

haré unos caramelitos de azúcar isomalt.

Me da miedo ya sólo de trabajar con el isomalt,

porque a veces que he practicado

me he quemado todos los dedos.

Pero bueno, hoy lo voy a dar todo,

como si me quedo sin manos.

Todo eso en la cabeza.

Organízate y termínalo bien. Venga, suerte, Nathan.

Venga, ya tiene el postre congelando, ¿no?

Venga, el "pescaíto" y la tierra, Nathan.

Para conseguir la espuma de plátano Edurne elabora

una crema fina con mantequilla, nata, azúcar y plátano,

que deberá enfriar para más tarde meter en el sifón.

¡Bien, amatxu, dales caña!

¿Qué le pasa a la amatxu? ¿A la amatxu qué le pasa?

¡Vamos, chicos! ¡Vamos, vamos!

¡Va, va, va, va! -¡Venga, chicos!

(Aplausos)

Tengo que decirte que a Nathan lo veo muy apagado.

Un poco más perdido. Y un poquito perdidete.

Sí. Y Edurne dentro del mérito

que tiene quizá el tiempo se la pueda comer, ¿eh?

Sí. Porque está haciendo cosas

que ella tampoco domina del todo y pueda meter la pata.

Tengo los tomates.

Jorge le veo muy limpito. Muy ordenado.

Veo que tiene cosas avanzadas. Muy ordenado.

Boniato, tengo la salsa...

Oye, he de decirte, Odkhuu,

que Jorge ha aprendido mucho de ti.

Se ha parado, ha pensado. -Claro, claro, claro.

Esa misse en place, el trabajo previo

que hacemos los cocineros. No sé lo que es.

¿Qué será? ¿Qué será? ¿No lo sabes?

Oye, os doy una Escuelita MasterChef

para que os pongáis las pilas, os actualicéis.

Y te voy a decir otra cosa, que la mujer de Nathan

es muy guapa, pero su hermana es muy guapa también

Más guapa todavía. Y nos hace 5 clases de cocina

asiática china en la Escuela Online de diez.

Más cebolla que le dará sustancia.

El de Edurne va a estar bueno sí o sí.

No es porque mis compañeros no merezcan, ¿eh?

Pero la entrega de Edurne no tiene comparativa.

Esos son los polvos mágicos, ¿no?

Cuántas cosas, por favor.

Para tus nervios. ¿Eh, Conchi?

Huy, Jesucristo. ¿Ves tú? Yo eso no...

¡Vamos, amatxu! -¿Qué pasa? ¿Qué pasa?

¡Qué bien vas! -¿Qué bien voy?

Sí, no te veas. Todavía no queda nada, hijo.

Buah, madre mía.

Familia de Edurne. ¿Cómo la estáis viendo?

Fenomenal, está en su salsa.

Por cierto, ha dicho que está más gorda.

No, no, la veo siempre guapísima.

¡Ay, qué mono, por favor!

Pues no sabes la de veces que te ha nombrado

y que se ha acordado de ti. Es que nos queremos mucho.

Ay, que te emocionas.

No, es que me llora el ojo.

Ay, bueno.

Nosotros cuando nos casamos nos dijeron eso:

"hasta que la muerte os separe."

Y yo por lo menos tengo esa intención.

¿Y vosotros, habéis echado de menos a mamá?

Sí, claro, mucho. -Sí, un montón.

Tiene mucha energía. -Es una pasada.

Como dijo en el primer programa

nosotros hemos salido pachorros.

Se comió toda la energía ella. Sí, sí.

¡Amatxu, vamos! ¡Aúpa!

(ANIMAN)

¡Garrote, garrote, garrote!

¡Muy bien, Edurne!

Hale, venga, dejadme que se me quema la cebolla.

(Risas)

Las esferas tenía mucho miedo a ellas porque es difícil

con el agar-agar que solidifiquen

y entonces al principio no me han gustado

pero luego sí que he visto que era el caviar

de agua de tomate y pepino que quería conseguir.

¡Olé, olé las esferitas, eh!

¡Olé!

Ahí a tenemos a Jorgito, en la final.

Sabemos que si él quiere algo, lo hace.

Fíjate que a mí me ha sorprendido muchísimo

cuando ha empezado a hablar de ti.

Se ha emocionado mucho. Me he emocionado hasta yo.

¿Por qué llevabais tanto tiempo sin veros?

Porque yo he estado también mucho tiempo fuera,

en Bélgica, en Portugal.

No he tenido la ocasión de venir antes.

Y él te señala a ti como uno de los culpables

de que esté aquí. ¿Eso por qué es?

Siempre he pensado que vale mucho

y soy un pilar muy fuerte para él.

¡Ay!

Al final vamos a llorar otra vez.

Pero que se nos ha echado novia.

¿Cómo novia? -Eso complicado, ¿eh?

A mí me gusta mucho, mucho. Es muy bonica, sí.

¡Jorge! ¿Qué?

¡Que estamos diciendo que te queremos!

¡Estamos hablando de ti!

(CANTAN) ¡Te queremos, te queremos!

Encima guapo. Guapísimo.

Familia, os dejo.

Es mona, ¿eh?

Anda, si no le dice algo revienta, ¿eh?

(RÍE) Y muy maja, ¿eh?

Muy mona. Y lo vive,

y ha llorado con nosotros mil veces.

Vosotros no lo veis en casa, pero cada vez que se enciende

el piloto rojo de la cámara aquí nos ponemos serios,

espalda recta y damos lo mejor de nosotros mismos.

Pero a veces nos pierde la emoción.

Queremos contar tantas cosas y tan rápido

que acabamos diciendo pues lo que no tenemos que decir.

¡Chan, chan, chan, chan!

El mejor de... Dilo otra vez.

Vosotros... buah.

De los 16 cocineros aficionados

que conocimos hace "onse" semanas...

Hace once semanas...

Para no destrozar la carne. Supongo que esto...

José María, ¿me quieres escuchar?

Es que vamos, con lo que me cuesta hablar.

O crear "costras"...

O "quear"... joer.

Marcan las intolerancias o "alengias"...

O crear "constrastes"... joder.

Por lo tanto, Silene, tu "capitae"... ¡ah!

Muy bien, Jorge, tu equipo cocinará...

(RÍEN)

Vamos a hacerlo desde el principio

y vamos a hacerlo bien.

Y olvídate de todo lo demás, tía.

Samantha, que te estoy notando un poquito ida.

¡Un, dos, tres, despierta!

Vamos, chavales, hagamos un bonito programa.

Esto es ejercicio. ¡Uno, dos! ¡Uno, dos!

¡Pero...!

¿Hago el robot? Me sale súper bien.

El mío está oxidado. Es más viejo.

¡Un moscón!

Miri, que te veo el Miri's secreto.

¡Calla, hombre!

Suerte y "non" dejen nunca de empujar.

Lo habéis oído todos, ¿no?

Lo que dice el chef va a misa.

Como las gastan en Copenhague.

¿Has visto a Odkhuu? ¿Cómo se llama?

Odkhuu. "Ojku".

Huy. Que te llenas. Es caca.

Odkhuu. También lo... bueno, de esto...

Odkhuu. -"Ojku".

Quitad la alba-de-eso...

Tú lo llamas como tú quieras. Yo sí. "Jodku".

¡Estas son las cosas tan divertidas de "MasterChef"!

¿Lo tenemos?

"Niquelao".

Aspirantes, el tiempo

de este combate llega a su mitad.

Tenéis todavía por delante una hora de cocinado.

¿Una hora? ¡Uf, madre mía!

Y mira la cantidad de polvos mágicos que lleva Nathan.

Sí, sí, Nathan es científico.

Eso es gluconolactato.

El gluco es para aportar lácteo.

Porque cuando lo hagas en el baño de alginato

se queda formada la esfera.

Primero, segundo y tercero, los tres son súper complicados.

Si la clava, la clava.

Ahora, pequeño fallo se verán enseguida.

Bueno, ¿la familia de Nathan

cómo está viviendo este momentazo?

Lo veo muy concentrado, muy organizado.

No sé cómo va de tiempo, cómo se lo ha dividido.

Pero estoy tranquila.

Él ha hablado tanto de ti que parece

que te conozca de toda la vida. De toda la vida, ¿no?

Claro, parece que estés concursando tú también.

Qué intenso es, ¿eh? Sí. Todo lo vive al extremo.

Bueno, suegro, ¿cómo lo ves? ¿Tú crees que va en tiempo?

Lo veo bien organizado. No lo veo nervioso,

lo veo bien preparado. Parece que sea un menú

que lo haya tenido en la cabeza casi desde el principio.

Mi padre era un amante del pescado.

Y el primer plato que ganó para entrar fue pescado.

Y yo creo que esta última final

también ha querido hacer pescado.

Oye, ¿y lo meterías en tu cocina o no?

¿A Nathan?

Cuidado, cuidado.

Vaya tela.

Sí, por descontado. ¡Huy!

Yo creo que has tardado demasiado en decírmelo.

Te lo has pensado un poco, ¿eh?

Sí, me lo he pensado porque no sé si él está

por un escalafón encima mío o por debajo.

Bueno, ¿y el papá del artista qué?

Nathan es una persona que le encanta

el tema de la imagen.

En un plato, los colores... No, y en la forma de vestir.

Me acuerdo de un día que nos vino con unos

pantalones de flores...

¿Qué dices? Pero si odiamos las flores todos. Mira.

Pues él no. Mira.

(ODKHUU) Edurne, esto huele de locura.

Huele, vamos...

Esta es la salsa gallega. (ELENA) Anda, toma ya.

(Risa de Elena)

Lo de Jorge tiene muy buena pinta.

La carne esa es que está buenísima, vamos.

Jorge, qué bueno, por Dios. -Gracias, querida.

Hoy voy a muerte con Jorge. Voy a tope por él.

Soy del Jorge's Team a tope.

Jorge, huele que te mueres.

Mira, ya empieza con el segundo.

Nathan tiene ahí las mil...

Joder, los mil cacharritos. -Sí, sí.

Vamos a limpiar un poquito. -¡Voy, voy, voy!

Me han llamado Miri la cochina en este programa.

No te pierdas.

Jordi, tú que fuiste el primero en dejar

estas cocinas de "MasterChef" mira lo que te traigo.

El último ejemplar de la temporada.

"Manual del aprendiz del cocinero".

Muchísimas gracias.

Un guía muy práctica porque es completamente diferente

a los libros de cocina que estamos acostumbrados.

Te va a enseñar a cocinar, te explica técnicas nuevas,

de claves para emplatar. Con azúcar no, ¿no?

No sé si viene la tarta de las once capas.

Seguro que no. A lo mejor viene una con tres

para que empieces poco a poco. Sí, por favor.

Vas a aprender mucho y lo vas a disfrutar.

Yo lo disfruto dándotelo. Muchas gracias.

¡Venga, amatxu!

¿El gluco dónde lo he dejado?

¿Lo he cogido yo? Aquí está.

Está el alginato...

¿Y la xantana que tengo aquí? Si la he cogido aquí.

¿Y no será esto otro que he cogido?

Ah, no, ese no. Bueno, a tomar por saco,

que le den por culo a las bolas.

Edurne, está aquí debajo, tía.

¿Dónde está? -Sí, estaba ahí.

Es que yo sabía que lo había cogido.

En algún sitio sabía que estaba.

Hasta ella misma se ha creído que realmente la xantana

estaba debajo de ese paño, ¿no?

¿Estaba ahí abajo o no?

Sí, pero ya me he descentrado ya toda.

Edurne, ya está, ya está.

A mí me sobraba, se la voy a dar

porque creo que esa es la deportividad

que quiero mostrar en "MasterChef".

Eso es "MasterChef".

Estos polvos y eso es lo que tiene.

Cinco... a ver dónde están las guindillas.

Ay, no, que esto no es el caldo.

No, si ya estoy trastornada ya.

(ELENA) ¡Edurne, tranquila, cariño!

Céntrate, estate a lo que tienes que estar.

A ver. -No hables tanto.

Ahora los polvos, ahora los polvos.

Y me voy a llevar aquí media hora con los polvos.

(JOSÉ MARÍA) Vaya pedazos de dátiles, ¿no?

¿Eso son dátiles? -Dátiles, sí.

Enormes.

Estoy sufriendo por Edurne. -Y yo, yo también.

Esto... esto no aguanta. Esto no aguanta nada.

Esto mira cómo está. Ah, a tomar por culo.

¡Mamuchi, no tires la toalla! -¡Venga, ama, que tú puedes!

Me parece nada, que todo sale mal y ya está.

¡Venga, amatxu! -Ya soy muy cabezona yo, ¿eh?

Por perder tanto tiempo con las máquinas

he perdido el tiempo de la cocina.

Amatxu. Tranquila, ¿eh?

A partir de las bolas ya me he rayado.

¿Para qué tenía que haber hecho las bolas?

Más que haberle puesto cuatro perejiles.

¿Las bolas en Tolosa quién se las va a comer?

¡Venga, Edurne, amor, relax! -¡Venga, que va bien!

No, no si yo ya estoy ya...

para arriba.

Se me ha puesto una mala leche.

Pero he visto a mi marido y a mis hijos ahí arriba

y he dicho: "Con dos cojones, a seguir"

Aspirantes, atended un momento, por favor.

Si pensabais que nosotros tres íbamos a ser los únicos

que catarían vuestros menús estabais muy equivocados.

Para estar a la altura de la ocasión

hemos invitado al chef más laureado del mundo.

¡Uf, madre mía!

El que más estrellas Michelin tiene en su poder.

Nada más y nada menos que 31

entre su treintena de restaurantes

que tiene abiertos por todo el mundo.

Fue elegido en 1990 como el chef del siglo.

¡Demos la bienvenida al gran Joël Robuchon!

(Aplausos)

Buenas tardes.

(Aplausos) La piel de gallina.

Es el hombre que tiene más Estrellas Michelín del mundo.

Parece que tenga la galaxia, como que reparta de las que tiene.

Vaya tela, vaya tela.

¡Ah, Samantha! (RÍE)

(HABLAN EN FRANCÉS)

Un placer.

Es como si en el mundo de la música me traes a Beyoncé.

Joël Robuchon, bienvenido a "MasterChef" España.

Uno de los referentes de la gastronomía mundial.

A los 29 años, consiguió su primera Estrella Michelín.

Un año después, la segunda. Y, al siguiente, la tercera.

Un hecho inaudito porque, hasta entonces,

ningún cocinero había conseguido

las tres Estrellas Michelín de manera consecutiva.

¿Dónde está el secreto de su éxito?

(HABLA EN FRANCÉS)

Qué bonito.

-¿Tiene la salsa de soja ahí? -Está apartando ahí.

No, va a hacer salsa hóng shao, seguro.

-Soja y jengibre. Huele a Nathan. -Huele a Nathan.

¡Vamos, que eres el mejor!

(RÍE) Vaya tela.

Vigila la sal con la salsa de soja.

-Sí, sí. -Y el picante. Ojo con el picante.

-Casi le digo: "Chef, estoy a tu disposición.

Pídeme lo que quieras". (RÍE) "Trabajamos para ti".

Joël, usted fue quien puso de moda la cocina a la vista,

delante de los comensales. ¿Cómo se le ocurrió la idea?

(HABLA EN FRANCÉS)

"Magnifique".

Oye, gracias por venir, ¿eh?

(Risas) ¡Ole!

No nos lo podíamos perder. Yo he estado en L'Atelier

de Londres, en la de París... "Oui?".

Sí, sí. ¡Por favor! (RÍEN)

No, no, me recuerda mucho al Nou Manolín, esa barra, ¿no?

Están preparando todas las tapas en Alicante.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Tiene que dejar de entretenerse y centrarse a hacer un velo.

Un velo, creo, para poner encima de las manitas.

Tengo miedo, tengo miedo porque Jorge está muy fuerte.

-¡Venga, amor! -Qué buena pinta la lubina, ¿no?

-Grande, ¿eh?

Nathan, acelera.

-Edurne, tranquila, tranquila. -A ver hasta dónde llego.

Cuidado, que se te puede caer. Cuidado.

¡Madre mía! Esto parece la huerta de Serafín.

Serafín el cojo.

Alguna vez le han preguntado cómo había conseguido

su reputación a nivel mundial, y él contestó:

"Gracias a mi puré de patata". ¿Qué lo hace tan especial?

(HABLA EN FRANCÉS)

Eso ya marcó una época y es el mejor puré de patata del mundo.

Sí, sí, sí. ¿Si lo he probado? ¡Sí!

Siempre que en cocinas hacemos una buena parmentier

es referente a su parmentier pasada tres veces.

Es una receta mítica para nosotros.

-Oye, ¿la tierra? -La ralla. Rallará el pan.

¡Ah! ¡Rallado! Tendrá que clavar las verduras, ¿no?

Como si estuvieras sembradas. -Sí, sí. En forma de tierra.

-¡Están brutales! -¡Ay!

-Ahí va el tío, ¿eh? Muy bien, Jorge.

-¡Ole! -¡Vamos allá los piononos buenos!

Es muy minucioso, ¿eh?

Estoy admirado porque tengo un restaurante

y seguro que soy un mal gestor.

¿Cómo se pueden gestionar mil restaurantes en el mundo?

(HABLA EN FRANCÉS)

Venga, Jorge, que vas muy bien.

(JORGE EMITE SONIDOS GUTURALES)

-¿Has visto que hace todo el rato esos ruidos? No me salen.

-Muy bien, Edurne, con las manitas. -¿Qué tal lo llevas, Nathan?

-Apurado. -Sí, no, bah, tranquilo, hijo,

que vas a llegar.

-Este tiene un sabor brutal. -Va a tener un sabor que te mueres.

Ahora lo va a pasar por la sartén.

Tiene que darle caña, tiene que darle caña.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Dile que es un honor y que estamos muy agradecidos.

Mira el chef cómo sabe. Mira cómo sabe, mira cómo sabe.

Aquí no pasa cualquier cosa por el plató.

¡Madre mía! -Ya te digo.

-¡Qué bonito, Jorge! -Venga, Edurne, vamos.

¡Edurne! -¡Qué bonito!

(EDURNE) La fuerza la he dejado yo allí.

(Aplausos y ovación)

-A Nathan lo veo un poquito... -Va un poco justo, ¿no?

Va un poco justo, pero a mí lo que me preocupa es el caramelo.

Edurne, cariño, empieza a emplatar.

No, no, ya, tranquila, que ya emplataré.

¡Que te va a dar un infarto!

(Aplausos y ovación)

¡Bravo, chicos! ¡Venga, que ya está!

Mira qué preciosidad lo que está haciendo ahí.

-Ahí. -Tiene un arte...

-Me decía mi madre: "Tú fíjate, lo bello atrae a lo bello".

Es así, ¿eh? -Desde luego, él tiene un gustazo

a la hora de emplatar importante. Eso es algo innato.

Nathan está con el postre ya. ¡Bien, Nathan, bien!

A Nathan aún le falta hacer todo lo del caramelo.

Eso lleva un montón de rato.

-¡Muy bonitas, Nathan! -¡Muy bonitas!

-¡Venga, cariño! -¡Nathan!

-¡Venga, vamos! -¡Vamos ahí!

-¡Vamos!

Aspirantes, al combate final solo le quedan cinco minutos.

¡Venga, aprovechadlos! ¡Vamos, vamos!

(Aplausos) ¡Muy bien!

-Perfecto, ahí, Edurne. -¡Qué gelatina, Edurne, por Dios!

-Eso tiene buena pinta, eso tiene buena pinta, Jorge.

-Bah, enfríate. -Estoy sufriendo por el caramelo.

No le va a dar tiempo.

¡Ah! Me he quemado todas las manos.

Pero digo: "O la quemadura o los platos".

Su postre es una ida de olla.

Pero si le sale bien, se los come, ¿eh?

Pero si les sale mal, sería lo normal.

Ahí lo que va a terminar es de cocinarlo y ahumarlo.

Es que, la verdad, este chaval es un genio.

Nathan lo que me está formando.

La maquinita esta que tiene Nathan para hacer el caramelo, el globo,

se la ha inventado él.

¡Mira Nathan! ¡Muy bien!

(MURMURA ENFURRUSCADA)

(Aplausos)

Ahora le falta el caramelo y el plátano ese.

Aspirantes, acabáis de entrar en el último minuto.

(HABLA EN FRANCÉS) (RÍEN)

¡Nathan, vamos, vamos, vamos, va! ¡Vamos, chicos!

-¡Vamos, vamos! Tírala ahí rápido. -¡Venga, amatxu!

-¡Venga, venga! -¡Ponlo ya! ¡Ponlo, ponlo, mami!

-¡Vamos ya! Diez, nueve, ocho...

Venga, Jorge. Siete, seis, cinco,

cuatro, tres, dos... ¡Venga, Edurne, vamos!

Uno, ¡tiempo! Manos arriba.

(Aplausos y ovación)

Quizás sea el cocinado en el que más cómodo

y más he disfrutado.

Tengo una felicidad interna que no sé explicarla bien.

O sea, es increíble.

Durante el cocinado de hoy lo he pasado muy mal.

Yo creo que he sido poco Nathan

en cuanto a pasármelo bien, sonreír, tal.

A ver, es una final, yo creo que los nervios están justificados.

(Aplausos) El mejor de todos, hijo.

No llores, por favor. No me llores.

-¡Mama! Vamos para arriba. -¡Edurne!

Bueno, pues he estado un poco emocionada.

"MasterChef" me cumplió un sueño de poder guisar.

¡Y guisar de qué manera!

Y he conocido a gente maravillosa, que eso es lo importante.

Y, bueno, y ya está. Y ahora ha pasado ya.

Si quieres aprender lo que necesitas saber sobre cocina,

hay una novedad: en la Escuela Online de MasterChef

encontrarás más de 100 nuevas recetas

para convertirte en un masterchef.

Además, encontrarás nuevos trucos para sorprender a familia y amigos

con deliciosos platos. Ya lo sabes, entra en la Escuela MasterChef.

Nathan, Edurne, Jorge, primero,

el jurado y nuestro invitado catarán vuestro entrante.

Nathan, vamos a empezar contigo. Adelante.

¡Dale, nene!

(Aplausos)

Veo mis platos y tengo

una sensación de satisfacción.

He sacado las tres elaboraciones a tiempo con todos sus elementos.

O sea, estoy muy satisfecho.

¿Cómo se llama tu plato? Se llama "Como en casa".

Yo quiero recrear esa barbacoa donde conocí a mi mujer,

que comimos escalivada.

Ese pan con tomate, que es esa arena.

Realmente, es un huerto urbano comestible.

Verduras cocinadas a baja temperatura

y que recuerdan a esa sensación de escalivada y pan tumaca,

que es una esfera de tomate con un aceite,

inyectado dentro, de arbequina.

Podemos probar, ¿verdad?

Bueno, Nathan, en tu caso, que quieres trabajar

algo que recuerda a una escalivada,

esa berenjena la hago a la parrilla y encima, esto lo rallo.

¿Qué voy a tener? El sabor de la barbacoa,

ese sabor que en tu plato no está.

Tengo un exceso de este pan.

La esfera que, ciertamente, recuerda a pan con tomate.

Y las miniverduras son muy bonitas.

Pero si las pones crudas la mitad, mal.

Muy buenas ideas, pero un plato tiene que ser perfecto.

Grábatelo a fuego. Sí, chef.

Nathan, te voy a decir una cosa.

Es el plato más evolucionado de los que has hecho.

Es verdad que tiene defectos. Es un problema de proporción.

Menos pan. Y tiene que haber un hilo conductor,

algo que te incite a comer.

Es haber estructurado mejor el plato.

Tiene mucho mérito, porque la idea está muy bien.

Una pregunta. ¿Por qué no utilizaste

el recurso de la campana y el humo?

Porque eso ya lo he hecho y quería hacer nuevas

que no había aplicado. Nathan, grábate.

Es importante hacer cosas buenas, no cosas nuevas.

(HABLA EN FRANCÉS)

Quizás, te lo he criticado un poco,

pero una cosa te voy a decir, tú le has servido

un plato a Jöel Robuchon. Yo aún no lo he conseguido.

Por ahí, muchas felicidades

Puedes retirarte. Gracias.

(Aplausos)

¡Ay! Creo que ha sido un plato muy arriesgado.

Yo me quedo con la parte de nuestro chef Jöel Robuchon,

que le ha gustado mucho la combinación de colores.

Y que, realmente, le he transportado

al paisaje que yo le quería llevar.

Edurne, es tu turno. Adelante.

(Aplausos) ¡Venga!

(HABLAN EN FRANCÉS)

Bueno, yo sé en francés.

Cualquier cosa que diga, la voy a entender.

A ver lo que me dice.

Por favor, cuéntanos qué plato has hecho.

Pues he hecho un purecito con la alubia y unas verduritas.

He hecho unos raviolis de las berzas.

Y por encima le he puesto

la pancetita un poquito al fuego para que se quede crujiente.

Le faltan las esferas. ¿No las hiciste?

Al final. Eran de las piparras.

Piparras de Tolosa.

Las hubieses echado ahí, aunque sea sin esfera.

Hoy, casualidades, no he hecho las esferas.

¡Cojón! Y he estado haciéndolas

siete u ocho días. Y hoy no me han salido.

(HABLAN EN FRANCÉS)

¿Ciudad, cómo es?

(HABLAN EN FRANCÉS)

(Risas) Ya...

(HABLAN EN FRANCÉS)

(Risas)

Bueno, pues vamos a probar. Adelante.

Al Pepe le va a gustar, porque es de cuchara.

Y va a hacer así, ¡ras!

Cucharita para usted.

Qué mérito tienes de haber transformado

un plato tradicional en un plato más evolucionado.

Tiene fallos, sí. Pero tiene la esencia,

el gusto de la tradición.

Qué pena que hayas puesto

un kilo y medio de tocino en cada ravioli.

Le he visto que ha hecho tipo

como le hace los bocatas al "aita". Como te hace los bocatas.

Se te olvidó hacer el esférico. Que le den morcillas.

Ponle trozos de piparra.

Que no había. Las había triturado todas.

Te las habías cargado con el esférico.

Todas con el esférico. ¡Malditos esféricos!

(HABLA EN FRANCÉS)

Que está muy bien hecho.

Pues nada. Que las alubias le han parecido una maravilla.

Esas alubias, fíjate tú.

Yo creo que aquí veo como una microclase intensiva

de lo que es la alta cocina.

Esto es el camino a seguir para llegar a entender

a estos tres personajes que tengo aquí a mi izquierda.

La alubia está maravillosamente rica.

La berza le va de diez. Faltaba ese punto avinagrado

de la piparra, que es una pena

que estuviese triturado. Pero está muy rico.

Es un plato tradicional interesante.

(Aplausos) ¡Venga, "amatxu"!

Me lo ha dicho en francés.

"Los raviolis que mejores he comido".

¡Madre mía! Qué hombre más majo.

(HABLA EN FRANCÉS)

Jorge, ¿lo tenemos todo? Sí.

Adelante. Suerte. ¡Venga, Jorge! ¡Guapo, Jorge!

-¡Olé ahí! (APLAUDEN)

(HABLA EN FRANCÉS)

Jorge, preséntanos tu plato.

Este primer plato es un plato que se llama

gazpacho de chirimoyas de "Graná".

El gazpacho me encanta.

Y le he dado un toque con la chirimoya,

que la tomamos mucho en Granada.

Hay un toque de marisco con el berberecho.

Puede recordar un poco al gazpacho sin serlo.

Mi yaya me ha ayudado totalmente en ese gazpacho de chirimoya,

que a ella le hubiera encantado con esos ojos azules que tenía.

Lo verde es un sorbete de aguacate,

porque he visto que tenía una textura

y un nivel de grasa adecuado para no meterle nada más.

Yo veo, Jorge es muy alto. Muy alto de Nathan y Edurne.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Jorge, me parece un plato muy atrevido.

Y muy original, al mismo tiempo.

Pero, además, el sabor es interesante y muy original.

Felicidades.

(HABLA EN FRANCÉS)

(Aplausos)

Hoy no tengo ojos ni para Edurne ni para Nathan. No.

Pienso en transmitirle

toda la energía positiva que yo llevo dentro,

transmitírsela y que lo haga genial.

Esto es muy difícil. Te puedes pegar

una torta del siete. Y no te la has dado.

Este aguacate, un pelín más pequeño y aliñado,

y esto puede ser un plato de diez.

Es un plato interesante, que está rico y es sesudo.

Creo que sobra el aguacate.

Vale. No pasa nada. Si lo sustituyes

por un chorrito de aceite de oliva, te quedará el plato

más esencial y una idea más limpia de lo que tú quieres hacer.

Es un gran plato. Gracias, Jordi.

(Aplausos) ¡Toma!

¡Bravo!

Vaya tela, tío.

(HABLA EN FRANCÉS)

Ya está hecho. -No, hombre. No.

Para mí, sí.

Nathan, ¿preparado? Preparado, Eva.

Suerte.

¿Cómo se llama tu plato, Nathan?

Lubina hóng shâo 3.0. Yo se la dedico

al abuelo de mi mujer, porque hizo

un viaje muy duro para llegar a España

en el momento que llegó. Y nada, le quiero dedicar

este plato haciendo esa fusión de esa salsa hóng shâo

que nos recuerda mucho a todos esos cítricos,

al jengibre y ese aceite de sésamo, todas esas salsas.

Y he lacado esa piel de la lubina

para que dé doble sensación.

El pescado que preparaste en el casting,

¿cuál era? Era dorada.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Bueno, Nathan, yo te voy a pedir la receta de la salsa.

Hombre, porque está riquísima.

Y el punto de cocción del pescado es maravilloso.

Me sorprende que me llevas del frío al calor.

Antes, era todo un montón de cosas.

Ahora, gastas un minimalismo que me has dejado

con una lubina perfecta y una salsa maravillosa.

El día que cojas lo bueno que tienes de cada historia

y lo fundas, serás un cocinero bastante bueno.

Creo que la salsa maravillosa.

Creo que la elección de la lubina, en este caso,

es bastante más acertada que esa dorada.

Un pescado sencillo que creo que la salsa potente

y muy expresiva le va muy bien.

Y está muy rico.

No se puede pedir más. Gracias, chef.

(HABLA EN FRANCÉS)

Es que tu salsa está de diez. Es un espectáculo.

Y me ha encantado que un concursante haga

la misma salsa en un casting para entrar en el programa

y en una prueba final, para demostrar, justamente,

aquí su evolución. Y aquí lo has demostrado.

¿Faltan cosas? Sí. Muchas. Pero está muy bueno.

(Aplausos) ¡Grande! ¡Bravo!

(Vítores)

Después de a quién se lo he dedicado...

Realmente, lo apostaba todo por ese plato

y quería que saliera de diez.

Edurne, es tu turno. Vamos, Edurne.

Hijitos... -Suerte.

Tiene muy buena pinta.

Al cocinero le encanta. Se ríe así. Se ha enamorado.

En fin, Edurne, cuéntanos qué plato has traído.

Manitas de cordero, recordándome al plato de mi madre,

que es el que más le gustaba. Se lo dedico a ella.

Están cocidas en un caldo que he hecho.

Bueno, en resumidas cuentas,

que no me gusta cómo las he hecho.

Porque eran patas de carnero.

No eran de cordero. Eran de algún burro que han cogido.

Dice el francés que está bueno.

Es imposible que su plato no esté rico.

Yo creo que le van a decir en la cata que está exquisito.

Es un elogio para mí. ¿Esto?

Es que es muy grande.

Madre mía.

¿Has visto, marido? Tenemos que comprar una cama nueva.

Dice que están buenísimas. Encantada de la vida, chica.

Me ha hecho mucha ilusión que un gran chef me diga eso.

El plato está riquísimo. Es verdad que para hacer

esa gelatina que no aporta nada, cocínalas como las cocinas siempre.

Pero hay que hacer algo moderno.

Para Jordi también, que le gusta lo moderno.

Pero hay que hacerlo bien. Es el único fallo.

A nivel creativo es un plato que no está mal construido.

Pero aquí pones una especia, un contraste que le dé

algo de rollito y no está nada mal,

como plato creativo hecho por una persona

que hace un esfuerzo para ser creativa.

Y medio kilo más. Eso es.

¡Enorme! ¡Eres la mejor!

A mi casa. Que viene a casa, hijos. Que va a venir a casa.

Madre mía, Edurne.

Jorge, llega tu momento. Adelante, suerte.

Vamos, Jorge.

¿Cómo se llama tu plato? Cordero Al-Andalus.

Es un plato que tiene mucha unión como yo con la naturaleza.

Y creo que la idea que quería conseguir

recordando al cordero moruno de La Alhambra y todo esto...

Está plasmada.

Es un homenaje a las calles de Granada,

a ese olor que hay en el Albaicín y en las teterías.

Entonces es un cordero granadino 100%.

Bueno, Jorge, el plato está de diez y la historia es superbonita.

Tienes como esa cosa filosófica, sentimental, el hombre de campo

salvaje con humo y tal... Al final haces un platazo

que nos dejas a todos alucinados.

Además, me conquistas fácilmente porque el tema de especias,

Marruecos y tal, me vuelve loca.

Estás invitada a Granada, Eva, cuando quieras.

¿Cómo has dicho? Qué estás invitada a Granada

cuando quieras. Pero me has llamado Eva.

Samantha, es que realmente me está invitando a mí.

No. Podéis ir las dos si queréis.

Una cosita, a las chicas del jurado ni tocarlas, ¿vale?

Oye, no te pongas celoso.

Madre mía de mi vida. Es verdad que un poco menos hecho,

es verdad que a lo mejor la piel más tostadita...

Y a esto le pones el puré, y es un diez.

Pero es un plato bastante bien ejecutado.

Gracias, Pepe.

Está muy bien impregnado el sabor de las especias,

pero, como dice Pepe, esa piel más crujiente,

no pasaría nada. Y esa guarnición que es muy dulce,

todas esas especias lo equilibran, y hacen un plato muy expresivo

que está muy rico, que es muy interesante

y que nos recuerda a esa cocina andalusí

que tú quieres marcar. Bravo.

Ay, hijito.

Aspirantes, llega el momento de la parte dulce.

Nathan, ¿vamos allá? Sí, Eva.

A por el último. Suerte.

Son cuatro personas y ese postre se come entero.

Y solo hay dos.

Pues tenía que haber hecho cuatro.

Nathan, ¿qué nombre tiene tu postre?

Es una reinterpretación de la crema catalana.

Es uno de los postres favoritos de mi padre y le he querido dar

esa visión trabajando con el azúcar isomalt.

Porque recuerda al azúcar quemado de encima de la crema catalana.

Los que nos gusta la crema catalana como me pongas este bocadito

vamos a tener un problemita. He dejado espacio

para mis otros compañeros. Como vienen dos postres más...

Qué rápido es.

Gracias, chef. Una crema cuajada, más densa,

me recuerda a la de Joan Roca, que es una especie de flan,

crema, cuajada, que está muy rico, cocinado al vapor...

El problema es que él ponía azúcar por encima

y lo caramelizaba. A ese isomalt le falta

el sabor del caramelo. El problema es que ahora

te has ido para atrás de la lubina.

Hay una crema que está rica, un punto de chocolate

que no está mal y un caramelo que aporta

cero, poco o nada, aparte de crujiente.

Ya... Perfecto. Es un postre inacabado.

Me da rabia. Nathan, el postre... está rico.

Pero creo que tú sabes hacer cosas mucho mejores.

Se me queda corto.

No, yo solo.

Es verdad. Gracias.

Anda lo que te ha dicho, ¿eh? Ya ves lo que te ha dicho.

Pasión.

Edurne, vamos allá.

Este te lo doy a ti que está con menos hilos.

Este está con más hilos.

El que tenía mejor el caramelo se lo ha puesto a él.

Hombre, es que es lista.

Edurne, por favor, cuéntanos qué nos has hecho de postre.

Pues he hecho una fusión de cítricos,

naranja, pomelo y mandarina, y le he hecho un sifón

de plátano. Y luego, unos hilillos a la mar.

Que no vale para nada eso.

Para ella ni un plato estaba bueno.

Les está diciendo que se fijen en cosas que no se estaban fijando.

Te digo una cosa, eres la primera que llega a una final

y nos cuenta todos los defectos de los platos.

Es que hay que contar. -En casa es igual.

No se puede estar callada. Lo cuenta todo. Déjale que prueben.

¡Garrote!

Le ha parecido buenísimo de sabor y todo.

¡Hombre! Ha dejado media copa vacía.

Lo has intentado, Edurne, que es lo importante.

Y de sabor está espectacular. Te lo he dicho, estaba rico.

Edurne, yo creo que está todo bien hecho.

Es verdad que me falta un elemento para que esté más acabado.

Algo más que me envuelva, que vaya con el plátano

y con los cítricos, y que todo eso sea un algo

que me haga repetir. Está muy rico.

No tiene esa parte vistosa, pero es efectista, Edurne.

Felicidades. Muy bien, gracias.

¡Eres la mejor! ¡Campeona!

Ya hemos terminado, Edurne.

Yo creo que seré la tercera.

Hombre, he cocinado y les ha gustado, pero...

los otros han hecho platos más difíciles, más visuales.

Jorge, terminamos la cata más importante. Adelante.

Qué grande, Jorge. -Qué bonito.

Este postre se llama El beso de Jorge.

Por dos razones, Beso es el restaurante

que me cambió la vida y otra es lo poco romántico

que soy fuera intento serlo en este postre

porque tiene mucho aroma de azahar,

hay cítrico, es como una noche romántica, sí.

-Vaya tela, cómo se sabe vender, el beso de Jorge,

vaya tela, no sabe nada, va a romper la banca este verano.

Suerte que soy amigo suyo.

O sea, tú demuestras tus sentimientos en tus platos.

Sí, total. Qué bonito.

Miri, ¿lo quieres probar?

(RÍEN)

Que dulces son tus besos.

Bueno.

(HABLA EN FRANCÉS)

Claro, es que a Jorge el postre es lo peor que se le da.

Hay técnica, hay una presentación maravillosa, pero falta algo

que te diga más que digas que me incite a comer más.

Es verdad que hay una frase maravillosa de un gran

cocinero francés, creo que se le atribuye a este señor

que dice: "Nosotros en nuestra cocina buscamos la perfección,

pero sabemos que la perfección no es de este mundo".

Qué buena es, esa me la apunto. Sí que entiendo lo que dice

el chef cuando habla de que rompemos una línea.

Ya. Porque evoca un poquito más

a la tradición, eso no quiere decir que tu postre sea malo, no,

está rico, pero me quedo con...

Entiéndeme, con tu beso.

Cuando terminemos de hacer el lelo arriba, acabo de explicar.

Quizá deberíais besaros un poco más.

No, la verdad que no, no.

Que me lo dijera Jordi, no, pero podría haber dicho

otra cosa que me hubiera hecho más gracia.

Entiendo que tu beso es más jazmín,

los aromas me gustaría encontrarlos más,

para que sea un postre romántico, perfumado, exótico.

Está muy rico, pero, de momento,

sigue con los morros que te va a funcionar más.

Vale, nene, muy bien, hijo.

(APLAUDEN)

Menos mal porque se estaba subiendo de tono.

Un beso, ay. -El beso de Jorge.

-Aunque apostemos por Nathan

cualquiera se lo merece y creo que no hay un ganador hoy,

son tres y creo que hoy ya son tres ganadores.

(EDURNE) Hemos llegado, hijos, entonces, ya...

Ahora ya... (NATHAN) Oye, tío.

-Oye, a ver si no le das

esas collejas, eh, que solo le doy yo.

Jueces, ha llegado el momento

de deliberar para elegir al ganador de "MasterChef V".

Así que, por favor, pensadlo muy bien, adelante.

Suerte, chicos. -Ánimo, que sois muy grandes.

-Gracias.

Ha sido mágico este momento

porque los tres hubiéramos hecho un pause

y que se quedara ese momento, creo que se nos ve en las caras.

-Bueno, la suerte fue estar aquí y conocernos, ya está.

Yo le dedico el programa

a mi amatxu que es la más grande que había.

-Si tengo que ser sincero ahora mismo, en mi cabeza

solo hay 100% de opciones de ganar.

Luego tendré tiempo si me llevo un jarro

de agua fría de asimilarlo, pero estoy seguro que hoy gano.

Madre mía. -Huy, qué pronto.

-Vamos, chicos, vamos. -Huy, qué pronto.

-Vamos, chicos.

Mucha suerte.

Aspirantes, hace tres meses pisasteis estas cocinas

por primera vez cargados de ilusión,

habéis trabajado duro los tres por llegar hasta aquí

y lo habéis seguido haciendo con unos menús dignos de una final.

Estamos muy satisfechos con el menú que diseñasteis

y elaborasteis para esta gran final.

Incluso Edurne se atrevió a poner en práctica

las técnicas que habéis aprendido aquí.

Felicidades a los tres. (TODOS) Gracias.

-Enhorabuena, chicos.

(APLAUDEN)

Sea quien sea el ganador de "MasterChef V"

los tres estáis preparados para dar el salto

de cocineros amateur a chef profesionales.

Gane quien gane hemos ganado los tres de corazón

porque a Edurne la admiro

y Jorge es mi hermano en "MasterChef"

y sé que haremos grandes cosas juntos fuera.

Antes de decir quién es el ganador de "MasterChef V",

¿queréis decir alguna última palabra?

Pues yo quisiera agradecer a todo el personal

que estuvo a mi lado en estos tres meses

que ha sido una experiencia maravillosa, sobre todo,

conocer a todos estos niños

que los he tenido como mis hijitos.

-Muy bien.

(APLAUDEN)

"MasterChef" me ha cumplido un sueño de poder guisar

y guisar de qué manera.

De día y de noche.

-Yo quisiera decir que Jordi, para mí, en una palabra,

si pudiera condensarlo, sería la perfección,

Pepe sería auténtico,

Samantha encanta

y Eva creo que es elegante, distinguida a la vez

que sencilla y discreta

y vuestro equipo es increíble.

Gracias. Solo eso tengo que decir.

(Aplausos)

Me da igual quién gane porque nos adoramos los tres,

nos adoran y adoramos a la gente que hemos conocido.

Es un momento perfecto, precioso

para ganar una cosa tan importante como "MasterChef V".

Comparto las palabras de Edurne y Jorge,

realmente, hay un equipazo

detrás de todo este resultado final

y, realmente, agradecer, sobre todo, a la gente

que he tenido cerca como a mi mujer que estuvo ahí,

aguantando cuando la llamaba, por favor, qué duro es esto,

madre mía, la caña que me dan, pero ha merecido la pena

porque, realmente, esto sí te cambia la vida.

(APLAUDEN)

A mí, este paso por "MasterChef" me cambió la vida

porque me llevo ese conocimiento, esa evolución que tuve,

me considero ganador de pies a cabeza

de cómo he entrado y cómo salgo.

Aspirantes, ha llegado el momento decisivo

y quiero que me acompañen

las personas que son importantes en vuestra vida.

Así que, por favor, familiares, ex aspirantes.

Vamos.

Mucha suerte, tío.

Mucha suerte, reina, te quiero, te quiero.

Ven para aquí.

Lo que te he echado de menos.

Vas a ganar.

Ojalá, ojalá. -Confío en ti.

Edurne, Jorge, Nathan, estos tres meses en las cocinas

de "MasterChef" os dan derecho a ocupar esta noche

y para este momento solmene, nuestro puesto.

Así que, por favor, intercambiemos.

(APLAUDEN)

Que Pepe nos haya ofrecido cambiarnos los lugares

en esa pastilla que solo están grandes chefs

qué responsabilidad y ahí las piernas me temblaban.

Momento agridulce no solo de la noche

sino, también de la edición entera.

Agrio porque vemos vuestras caras de ilusión

y solo puede haber un ganador y dulce por ver la cara

del vencedor cuando escuche su nombre.

Y no es para menos

porque se llevará los 100000 euros en metálico del premio,

el trofeo que le acredita como quinto MasterChef España,

la posibilidad de publicar su propio libro de cocina

y el Master en cocina, técnica y producto

del Basque Culinary Center.

Vamos a comunicar en primer lugar quién es el tercer clasificado

y que se llevará el curso de especialización

de ocho semanas del Basque Culinary Center.

Ese aspirante es...

Edurne.

(Aplausos) Enhorabuena.

Amatxu, eres la mejor.

Venga, ma.

La mejor.

La más grande.

Ya estamos.

Enhorabuena, mi vida. Gracias, cariño.

Has conseguido hacer historia en "MasterChef".

Ya lo sé. Tú cómo te sientes.

Pues muy orgullosa, me considero ganadora,

simplemente, por estar aquí.

Lo eres. Claro.

Yo estoy encantada llegar al puesto que he tenido

y, sobre todo, que el señor este francés, me ha dicho

que las patitas esas que comió que no había probado una cosa

tan buena, así que eso se me quedó dentro.

¿Tienes ganas de escuchar el nombre del ganador?

Por supuesto. Pues vamos a ello.

Chicos, suerte.

Los ojos me brillaron

porque era el que se merecía

y con el que yo he convivido más cosas y con el que yo

quería compartir esa lucha sana hoy.

Nathan, Jorge, los dos demostrasteis que tenéis

alma de chef y estáis dispuestos

a hacer de la cocina vuestra forma de vida.

Mira Jordi, le pesa el dinero, tío.

(RÍEN)

Qué paradoja que el catalán lleve el dinero, ¿no?

Lo dejo ahí, lo dejo ahí.

Ha sido muy difícil tomar esta decisión,

pero lo que nos habéis mostrado en estos tres meses

y en este combate final nos hace tomar una decisión.

El ganador de la quinta edición de "MasterChef España" es...

¡Jorge!

(Gritos)

Madre mía de mi vida, he ganado "MasterChef V".

Quizá en mi vida haya cumplido tres grandes sueños,

uno fue jugar en el Atlético de Madrid,

lo ha superado ser el primer español en marcar

en la historia del América de Cali, en Colombia,

pero a ambos sueños los ha superado,

o sea, por goleada,

ganar "MasterChef".

Bueno, realmente, estamos muy orgullosos de Nathan,

sabíamos que era capaz de muchas cosas,

pero nunca imaginamos que llegara tan lejos

que yo creo que el haber llegado

hasta aquí ya tiene fuerzas para seguir adelante

en cualquier cosa que se le ponga por delante.

(Aplausos)

Nathan.

Toda esta caña que me dieron

los jueces valió la pena porque, realmente,

los diamantes no salen pulidos de la tierra, hay que pulirlos

y trabajarlos y ahí estoy, subcampeón.

(Gritos y aplausos)

El trofeo es increíble, o sea, es que no me lo puedo creer,

o sea, no sé cómo voy a despertar porque es...

una cosa tan importante para mí esto.

Además me vieron mis seres queridos.

Pues así termina la quinta edición de "MasterChef",

con la victoria de Jorge.

Nosotros nos vamos, pero les esperamos muy pronto

con la segunda entrega de "MasterChef Celebrity".

Mientras, ya saben, pónganle...

(TODOS) ¡Sabor a la vida!

(Música y gritos)

Este ha sido el partido de mi vida y es histórico,

o sea, en mi vida no sé qué tendría que hacer

para superar esta hazaña.

MasterChef 5 - Programa 13

28 jun 2017

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