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Para todos los públicos MasterChef 4 - Programa 10 - 08/06/16 - ver ahora
Transcripción completa

Buenas noches y bienvenidos a "Masterchef".

Hoy nuestros aspirantes van a darse cuenta

de que para triunfar en la cocina

además de sentido común, el talento y la pasión

hay otra cualidad imprescindible, la valentía.

Esta noche está llena de sorpresas.

Pero de momento sólo os adelanto una,

no acabará con un aspirante eliminado, sino con dos.

¿Qué es eso?

¡Qué caja más grande! -¿Eso qué es?

Eso es un bicho vivo y habrá que matarlo.

La primera cosa que veo una caja enorme,

nada de cocinas. Pensando, pensando:

"¿Será una vaca?" A lo mejor tendremos

que ordeñar una vaca y hacer una prueba

con esta leche, claro. Mi cabeza estaba tun, tun, tun.

Ahí hay alguien seguro. -Esto ha cambiado, ¿eh?

¿No estará vivo, no? Por Dios.

Van a soltar una vaquilla aquí. Los sanfermines.

José Luis, como esté vivo yo contigo.

Pero no hay cocinas. No cocinamos entonces.

Eso, ¿dónde cocinamos?

A mí los bichos tan grandes me dan miedo, ¿eh?

Me huele a difícil.

Ay...

Aspirantes, bienvenidos.

Os preguntaréis qué hacéis aquí con el delantal puesto

si no hay ni un solo puesto de cocina.

Pues sí. -Pues sí.

José Luis, tú que tienes mucha intuición...

¿Yo? Anda que... ¿Qué va a pasar aquí hoy?

Yo qué sé, a lo mejor hay una corrida.

¿Una corrida? Un toro, que a lo mejor

hay una vaquilla encerrada.

¿Y vas a torearlo con el delantal puesto?

Con esto mismo le damos ahí un...

(RÍEN)

Por eso estamos aquí en la barrera nosotros.

¿Ves? Mira, mira.

Aspirantes, habéis aprendido técnica, controláis mejor

los tiempos y sois capaces de rectificar un plato

si os encontráis con un imprevisto.

Pero hoy vamos a volver a lo básico.

¿Y lo básico para ustedes qué es?

Y vamos a comprobar si los ocho tenéis lo que hay que tener.

Por favor, que se levante la caja.

¡Huevos!

¡Huevitos, venga! -¡Hala, huevos!

¡Madre mía, qué montonada de huevos!

¡Fritos, buah! -¡Hala, cuántos huevos!

La piscina de David. -Buah, yo me tiraba ahí.

Salta ahí en bomba.

Buah, chaval, mira qué pila de huevos.

La caja manda huevos.

Qué de huevos, chiquilla.

Qué de huevos.

Yo no he visto más huevos en mi vida.

Cartones y cartones de huevos.

Es que era dos palés de huevos.

Joder. -Hay un puñado de huevos.

Sí, ¿pero dónde cocinamos?

¿Te ha asustado?

La cabeza tun, tun, tun.

A mí me gustan los huevos, pero reconozco no soy una...

una mega amante de ese producto.

Pues aquí está la sorpresa.

Ya cocinasteis aves hace unas semanas

y hoy toca huevos.

Como nadie se pone de acuerdo en qué fue antes

pues hemos seguido el orden que nos ha parecido.

¡La gallina!

Os voy a dar un dato

que a lo mejor os es útil esta noche.

La tortilla de patata más grande del mundo,

la del récord Guinness que además es española,

se hizo con 16 000 huevos.

¿Y cómo le dieron la vuelta a la tortilla, por Dios?

Son 200 docenas lo que hay en cada palé.

Hemos contado unos 15 000. -15 000 huevos.

José Luis, hoy tienes que hacer el invertido.

Hoy es tu día. -Hoy es tu día, José.

(RÍEN)

Vamos a hacer la tortilla más grande de "Masterchef".

Vamos a hacer el récord Guinness, ¿no?

Esta gente quiere romper el récord Guinness

y lo quiere tener "Masterchef".

Y ahora nos van a poner a pelar papas como tontos

y a cascar huevos.

Les estás asustando innecesariamente.

El reto de esta noche es muy sencillo.

Menos mal que hay una buena.

Es sencillo, pero requiere como hemos dicho antes

valentía y determinación.

Y consta de tres retos que tendréis que ir superando.

Y algunos os quedaréis por el camino.

De esos tres retos saldrá el mejor aspirante

que tendrá ventaja en la siguiente prueba.

Pero cada reto es clasificatorio.

Es decir, quienes no superen el primero no tendrán opción

de seguir participando en el siguiente.

Y así sucesivamente. Qué divertido.

¿Estás entendido? Sí, chef.

Espera, Pepe.

Tenemos una prueba especial, tenemos huevos,

pero no tenemos cocinas.

No hay cocinas, no.

Hay una cocina.

¡Oh!

Magia.

Aspirantes, hoy lo vais a pasar mal porque nos vais a tener

muy cerca mientras cocináis.

Y una cosa más, dos de vosotros se quedarán

en cada uno de los retos.

Ahí hay muchos huevos.

Peor sabéis que en "Masterchef" donamos el excedente

que no utilizamos a comedores sociales.

Pues bien, hoy queremos que sobre mucho.

Por eso en cada prueba vais a tener una oportunidad.

Van los rácanos y un huevo, con todos los que hay.

Chiquillo, déjame probar hasta que me salga bien.

Esto tiene huevos. -Manda huevos.

Qué te cuesta, con todos los que tienes.

Ahora sí, ¿estáis listos?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Comienza la prueba de presión.

¡Buf!

El primer reto consiste en escalfar un huevo.

Lo haréis de uno en uno. ¿Un huevo pasado por agua?

Escalfado. -¿Escalfado es poché?

Ángel coge un huevo y ven aquí con nosotros.

(Risas)

(Aplausos)

Aquí tenemos afinidad. Oye, compartimos casa y tal.

La historia es que como no está Reichel ahora se han vuelto

todos unos competitivos.

Para hacer un huevo poché necesitamos medio litro de agua

y 50 mililitros de vinagre de vino blanco.

Cuando comienza a hervir

retiramos del fuego, añadimos el huevo

y cocinamos a fuego lento durante 3 minutos.

Un huevo poché perfecto debe tener la yema centrada,

casi líquida y con forma ovalada.

Eres un poco tocahuevos tú, ¿no?

(RÍEN)

Ahí está... Como mima a su huevito, ¿eh?

Lo tengo que poner en el plato, ¿no?

Anda, ahí está...

Que me salga...

Bien, ¿no? -Le ha quedado bien.

Bueno, Ángel, vamos a ver cómo está tu huevo.

Anda, mira qué bien.

Tiene buena pinta.

Yo lo veo bien.

¿Tienes mucha experiencia con esto de los huevos?

En tocar los huevos un poquito, pero en hacer poché no mucho.

Utilicé la técnica que aprendí al ver a Jordi

en la Escuela Masterchef y me ha salido redondo.

Mira las manos cómo me tiemblan.

Así, tu, tu, tu...

No.

En casa de "Masterchef" me llamaban "Madame Poché",

porque la primera semana intentaba hacer

los huevos escalfados y no me salían.

O me salían pero demasiado hechos.

Un buen truco es hacer un pequeño remolino

con una varilla e introducir el huevo.

El fuego está muy fuerte, ¿no? Ponlo a tu gusto.

Como tú creas, ¿eh?

Pero cuidado con la temperatura del agua.

Si el agua hierve el huevo quedará desecho.

No se te da muy bien lo de los huevos, ¿no?

No. No soy muy de huevos, ¿sabes?

¿Y por qué me ha salido así?

Mucho meneo le hemos dado al huevo.

Es eso.

Bueno, Natalia, vamos a ver...

Está crudito. Era tu primer huevo, ¿no?

Segundo.

El primero salió peor.

No, Natalia ha intentando en la casa

hacer muchos huevos poché. Y siempre duro, o crudo.

O "torcío". -O "torcío".

Si no se rompe será un milagro. Empezamos ya.

El sueño de David es rellenar una piscina con huevos fritos,

luego tirarse así de cabeza y bañarse. Y luego comerlos.

¿Qué te pasa, David?

Me pone nervioso estar aquí cocinando.

Vienes nervioso de casa.

Ahí va. Está a toda leche esto, ¿eh?

Vaya, vaya. Parecía fácil, ¿verdad?

Sí.

Esto se ha desintegrado.

(TODOS) Oh.

¿Tratas a tus huevitos así en casa?

No soy de escaldar muchos huevos.

La mujer los manejamos mejor.

(RÍEN)

Nada, nada, que esto se ha reventado.

Pues nada, lo que tengas ponlo ahí.

Se ha reventado.

Olé, tus huevos, ¿eh?

Olé tus huevos.

Que te vea todo el país, ¿eh?

¿Estás orgulloso de tu huevo? No, qué voy a estarlo.

Venga, David. Te ha quedado abstracto, ¿no?

Así deconstruido.

La sonrisa, así me gusta.

Y se ríe, es que hay que matarlo.

Raquel.

Bastante sal. -Alegría.

¿Qué, hablamos? ¿Le contamos algo?

A la flamenca.

A la flamenca, a la flamenca. -¡Olé!

Esperad un poquito, porque si no está crudo.

Tú sabrás. Es tu huevo.

Yo tengo muchos en casa.

Ese tiene buena pinta. -¿Cómo está eso?

No está mal. Veremos cómo están por dentro.

Uh, ese está pepino, ¿eh?

Hum...

Unos minutitos más.

¿En tu casa se comen cruditos los huevos?

Pues gracias. De nada.

Claro. -Tres minutos y medio.

José Luis, tengo entendido

que tú eres muy de huevos. Uf, mucho.

El chef de los huevos. Este no falla.

Esto es pan comido para ti.

Esta es la prueba de José Luis. Puede lucirse,

porque hace hasta los huevos invertidos.

Le decimos el chef de los huevos.

A todo le pone un huevo. -A todo.

Pon un huevo en tu vida.

Ay, yo también lo hago así.

¿Tú no tienes gallinas, José Luis?

Ahora no, pero he tenido muchas.

¿Cuánto tiempo lo vas a tener ahí?

Dos minutillos.

(RÍEN)

Qué huevo más feo tienes, "condenao".

"Joer", y tanto.

Está pelando el huevo.

Claro, lo suyo es pelado.

No es lo más bonito que has hecho aquí.

No, ya.

Está bien. Muy bien.

Claro, es lo que hay.

Gracias.

De nada.

Manda huevos. -Manda huevos la cosa.

Virginia, a demostrar que se te dan bien los huevos.

Vamos a ver, mi marido no se queja de los huevos.

(Risas)

Ánimo.

¿Cómo lo ves?

He esparcido un poquito la clara.

Pero le quitamos los cerquitos.

Tranquilita.

A tu hermana lo de los huevos no se le da mal.

¿No, verdad? Qué mano tiene con los huevos.

A ver cómo se me dan a mí.

Muy bien. Anda, mira qué bien.

¿Listo? Listo.

Y dos lonchas de jamón.

¿Cómo ves tu huevo? Yo lo veo bien, ¿no?

No está la clara muy cruda

y la yemita se ha esparcido, ha manchado el plato,

que es lo que tiene que hacer el huevo poché, ¿no?

Ea, un poquito pan.

Pablo, coge tu huevo y al jurado.

Así.

Pablo, ¿qué crees, que es una prueba

de precisión o de habilidad? Las dos cosas.

Pero como no esté circulando bien el agua el poché no sale.

Y habilidad, la mía, ya cuento que no tengo.

Como no cuente con la técnica como habilidad voy de culo.

Y sin termómetro ni nada, lo va a hacer a pelo.

Si no son 62,3 el huevo.

Porque no lo ha encontrado, si no lo mete.

Ostras, se me ha bajado demasiado.

Se ha ido.

(NATALIA CANTA) #Y se marchó un barco que...#

Ha quedado feo.

Estamos ya cansados,

estamos en la recta final y ya todo pesa.

Se nota que hay gente que tiene mucha tensión.

Y yo me meto en ese saco.

Intento yo hacer como que no pasa nada y es difícil,

que yo soy de los que si me buscas, me encuentras.

A ver si hay huevo aquí.

Feo feo, ¿eh? Y cuesta un huevo, ¿eh?

Sí que cuesta, sí. Hala.

Técnica tiene, ¿eh?

Bien, Pablín, está bien.

Es un huevo semiduro feo y...

Bueno, ahí está. La yema está bien.

Rocío, adelante.

Sé que no les entro por el ojo a Rocío, Virginia y Raquel.

He puesto de mí muchas veces y no me gusta lo que recibo.

Muy bien.

Esperar.

Te ha quedado un poquito de clara por aquí.

Yo le quitaría...

Tenemos una bonita yema escalfada

con capita de clara.

Tienes arte para romper un huevo.

¿Has visto? Haciendo la pelota.

Gracias, Rocío. Gracias.

(RÍE)

Bueno, aspirantes, tenemos que decir que algunos

lo habéis hecho bien y otros mal.

Yo creo que el principal error de todos ha sido

haber puesto la potencia

de la inducción demasiado fuerte.

Los aspirantes que han hecho bien la prueba son...

Ángel y Virginia.

Enhorabuena.

Si consigo superar los tres retos

para mí significaría pelotazo.

Pelotazo, seguridad y cógeme si puedes.

Pero hay dos aspirantes que no han pasado

la prueba del escalfado:

Pablo y David.

Hala, "parriba". Por favor, subid a la galería.

Venga, suerte a todos.

Suerte a todos. -Gracias.

Virginia. -Vamos a seguir echando huevos.

Me encantan los huevos escalfados,

pero me muero por un huevo frito con su puntillita.

Con encajito, con puntillita.

¿Pero la puntilla qué es? -El borde.

Que está crujiente. -Claro.

Hombre, pero no sé qué es puntilla.

Yo siempre que hago sí que hago con la costra,

porque me gusta que te cruja en la boca.

Pero no sabía que tiene un nombre.

A cascoporro.

A mí los huevos fritos me gusta hacerlos de dos en dos.

Ah, muy bien, pero aquí nada más que te dan uno.

Pero me gustan en pareja.

Para hacer un huevo frito

con puntilla debemos tener el aceite humeante.

Vertemos el huevo a unos dos centímetros del aceite

y lo mantenemos en la sartén hasta que la clara cuaje

y el borde comience a coger un tono dorado.

Es importante no echar aceite por encima

para que la yema mantenga

un color anaranjado y quede líquida.

Ah, y no olvides ponerle tu puntito de sal.

Bueno, pues no es el huevo más bonito que he visto nunca.

Bueno, por lo menos la yema... ¿no?

Y lo de las puntillas...

Ese huevito cuando tiene todas las puntillitas alrededor

y la yemita en el medio, perfectamente frito.

Sí, cada uno en su tierra hace sus huevos a su manera.

¿De qué tierra vienes? De Marte.

Hala, tira para allá, Rocío. Gracias.

Te has lucido.

Esperar a que se caliente para hacer el encajito.

Vamos a intentarlo.

No estaba caliente. ¿Y por qué no se habrá

calentado esa piscina de aceite?

Porque he echado mucho aceite

y no estaba muy fuerte la candela.

Pepe, ¿cómo lo ves?

Si tuviese puntillas

pues ya sería la leche, que decía aquel.

(Risas)

No está tan mal, ¿no? Un poco de puntilla ha faltado.

Ni bien.

Es que la puntillita era fundamental.

Nosotros hemos pedido un huevo frito con puntilla.

Y aquí lo tenemos sin puntilla.

El huevo de tu vida, José Luis.

¿Tú en tu casa los haces así también?

¿Estás así media hora mirando el aceite?

Mientras me frío un chorizo.

(Risas)

Y va tomando saborcillo. Claro.

Y te tomas un vino, ya está.

Ahí le has "dao". Ahí le has "dao".

Ahí va, ahí va.

Tiene un escudo. No, que salga la puntilla.

Que salpique, que salpique. Ahí, ahí.

De paciencia andamos mal, ¿eh?

Un poquito más lo tenía que haber tenido en el aceite.

Tiene puntilla, pero poca.

Media barrita de pan y un poquito de jamón.

Y otro huevo al lado. Y otro huevo al lado.

Hay que ponerlo muy calentito para que salga la puntillita.

Esto lleva su tiempo.

¿Ese es el secreto? Tener el aceite muy caliente.

Ah, creía que era la sal. No, no, no.

Un huevo frito.

Pepe, ¿cómo lo ves? Bueno, van saliendo

las puntillitas poco a poco, ¿verdad?

Está bueno, la yemita para mojar.

¿Tiene puntilla? Tiene una poquita de puntilla.

Una poquita. Una poquita.

Me han dicho que tiene la puntillita.

La mía tenía un lado.

Es como si me hubiera quedado sin encaje

y nada más que le hubiera puesto un trocito.

Oh.

Muy bien, muy bien.

Hombre, mira.

¿Qué hace?

¿Ya puedo cortar tu huevo? Sí, y tanto.

Jordi se come el huevo de Natalia.

No deja ni pruebas.

Huy, que ahí hay feeling, ahí hay feeling.

Ahí hay miraditas.

Pero él con ella, ¿eh? Ella con él...

No le veo yo intención a ella. -Ni yo, ni yo.

Jordi, ¿nosotros no lo catamos?

Yo estoy preocupado por tu dieta, Jordi.

Ha roto la dieta del todo hoy.

La hecho la rusa y te comes el huevo entero.

Muchas gracias, Natalia. De nada, Jordi.

Lo ha hecho como le gustan a Jordi.

Huy, qué bueno estaba.

Normalmente me llaman chef, pero tú puedes llamarme Jordi.

A mí no me dice esas cositas.

No le gustan tus huevos. -No le gustan mis huevos.

A mi Jordi le ha gustado mi huevo,

porque trato muy bien los huevos.

Y a Jordi le ha gustado.

Ya, si yo huevos he hecho unos cuantos ya.

No, que he hecho huevos yo ya.

Ángel, ¿preparado? A ver si Jordi también

se quiere comer tu huevo.

Vamos a ver. Si lo haces bueno.

Vamos a ver. Es complicado, ¿eh?

Intentan sacarme de mis casillas.

Saben que es fácil, pero lo están intentando.

Pero yo estoy viendo

que las pongo más nerviosas estando tranquilo.

Y eso lo estoy aprendiendo en "Masterchef".

Pues tienes bastante maestría en esto de hacer huevos.

De tocar los huevos. Olé tus huevos, Ángel.

No me importaría comérmelo.

No está nada mal.

Ha quedado muy bien.

Yo me como tu huevo, Ángel,

no te preocupes. Vale.

Sólo tiene ojos para los huevos de otras.

¡Hum!

Está buenísimo. Puntillita, crujientita.

Un poquito de pan. ¡Hum!

Está bueno. Pepe, que te estoy viendo...

No, yo prefiero que le comas tú los huevos a Ángel.

(Risas)

Porque a mí me tiene mucha manía Ángel, ¿me entiendes?

¿Ah, sí? ¿Y eso? Ah, sí que es verdad, sí.

Para nada. Para nada.

Como te ríes tanto.

Es cuestión de tiempo el cariño.

¿Sí? ¿Tú crees que así juntitos

y eso acabaremos limando asperezas?

Nunca se sabe, Pepe. Todo llega.

Nunca se sabe. Yo soy muy cariñoso, ¿eh?

Te digo la verdad. Yo también, ¿eh?

Te quiere un huevo. Sí.

Teníamos ahí una distancia que era por mi personalidad.

Y ya lo estoy viendo más cercano,

me cruza miradas, sonríe.

Y a mí como que eso me aporta más seguridad con él.

Yo creo que los mejores huevos de esta noche son los de Ángel.

¡Toma, Moreno!

(Aplausos)

Dos de vosotros no habéis superado la prueba

del huevo frito que os he propuesto y no se van a enfrentar

al último reto.

Y esos aspirantes son:

Rocío y Virginia.

Subid a la galería con vuestros compañeros.

(Aplausos)

Hala, ahí os quedáis. -Ahí os quedáis.

Quedáis cuatro aspirantes

para conseguir la ventaja en el siguiente reto.

Y ha llegado la verdadera prueba de fuego con los huevos.

Para ayudaros, hemos traído a un invitado de auténtico lujo:

Jefe de cocina del restaurante ABaC en Barcelona

y Mejor Chef Joven de España y Portugal en 2015.

¿Él? -Él, claro.

-Es él. -Él.

David Andrés.

(Aplausos)

¡No me digas! -Sí...

-¿El jefe de cocina de Jordi? -Sí.

-¿Y tan joven? -Yo qué sé.

-Habrá salido del instituto. (RÍEN)

Aspirantes, habéis superado el reto del huevo escalfado,

habéis superado el reto del huevo frito con puntilla

y, ahora, tenéis que cocinar la tortilla francesa perfecta.

Las hace de diez y tiene un restaurante en Igualada,

Somiatruites, donde el huevo es gran protagonista.

Me habría encantado que trajera un plato más complicado,

pero antiguamente los jefes de cocina,

a los aspirantes a cocinero, les pedían,

cuando no había currículums: "Haz una tortilla",

para ver qué nivel de cocinero tenían.

Explícanos, cuéntanos.

Básicamente denota que tienes control del fuego,

de las temperaturas, que tienes cierta sensibilidad

por el producto y técnica.

Enséñales para que hagan una buena tortilla francesa.

La tortilla de patata española... Justitos.

David, por favor, ¿cómo es una tortilla francesa perfecta?

Pues tendremos que conseguir controlar

la temperatura de la sartén para conseguir una tortilla

con la forma perfecta intentando que fuera sea una capa finita

y en el interior sea jugosa. Lo conseguiremos vibrando,

moviendo para conseguir una masa muy homogénea sin grumos

para poderle dar la forma que queramos.

Si le incorporamos mucho aire o mucho aceite en la sartén también,

¿qué pasa? Como el huevo frito, ¿no?

Borbotea y no nos va a quedar lo lisa que tenemos que conseguir.

¿Y la textura interna cómo tiene que ser?

Pues eso también va a gusto del consumidor:

Si la quieres muy hecha, muy poco hecha,

pero se debe ser jugosita.

-Cuando he hecho tortillas, doy un toque tostado.

Creía que eran así, y me di cuenta de que no,

es fino y con el mismo color amarillo,

no tienes que dejarlo mucho en la sartén.

-Menea, menea, menea, menea.

-Con la espátula conseguimos esta masa homogénea

y, con la izquierda, vibro para que nos quede fino.

Cuando tenemos la cocción que le queremos dar,

levantamos de un lado...

-Como si fuera un crepé.

Buscaremos esa forma de media luna por los dos lados,

que quede igual, perfecta.

Y ahora viene lo complicado.

Girarlo.

-¡Oh, qué bonita! -Ha quedado muy bien.

-¡Oh, qué bonita, hija!

-Con el corte, primero de todo, podemos ver que nos queda muy lisa

y la cocción que nos quede jugosa.

Si lo hemos hecho bien, queda como un ravioli,

que nos queda una capita cocida y, dentro,

la podremos rellenar con lo que queramos.

Como veis, una tortilla oval perfecta, lisa, lisa,

que esté jugosa por dentro, que nos permita un corte

para rellenarla con una buena trufa,

con un salteado de setas y que sea cremosa y perfecta.

David, muchas gracias por venir, sé que tenemos mucho curro,

pero estoy feliz de que estés aquí.

Muchísimas gracias. Muchas gracias, David.

Encantado. Un placer.

¡Tira para la cocina, hermano!

(Aplausos)

-¡La tortilla que ha hecho! -La tortilla con sus piquitos,

jugosa, fina... Yo no sabía que se podían sacar

tantas cualidades a una tortilla. -Ni yo tampoco.

Pues ya lo habéis visto, es vuestro turno para demostrar

que tenéis lo necesario para ser un buen cocinero.

José Luis, trae tu par de huevos y a hacer tu tortilla.

¡Vamos, José Luis!

-Te gustan los huevos de dos en dos.

Qué arte, hijo.

Está igual que David de concentrado,

lo veo igual. Está muy concentrado.

Cómo se ha refinado.

Es increíble.

Madre mía.

¡Quieto!

¿Ese es tu toque mágico? La técnica del golpecito es genial.

¡Ole, ole!

(RÍE)

(RÍEN)

-Ahí está el tío.

Ahora te estás calentando, José Luis.

Vamos al plato.

La tortilla saltamontes, ¿verdad?

(Risas)

José Luis, para el ABaC. Yo casi...

(Risas) Yo así nunca las he hecho,

pero bueno, la he hecho vuelta y vuelta...

-Yo es que me imagino en casa... Vamos a ver cómo está.

Muy bien, José Luis, está cremosita.

Está más hecha de la cuenta.

Medio kilo de chorizo dentro y la tenemos.

Con tanto golpe se nos ha ido la cocción.

Un poco, bueno. Pero está lisita.

Tiene cosas buenas. Una técnica nueva,

así nunca la había hecho.

-La tortilla de patatas sí, esas no.

Raquel, ¿satisfecha de tu tortilla?

Dentro creo que está rica, se ha roto un poquito,

pero para ser la primera que hago con técnica...

No tiene el liso que tiene la que ha hecho David,

la forma no la tiene. Es más de bocadillo.

Es de bocata. Esta es de bocadillo.

(RÍEN)

La tuya de cocción está un poquito mejor.

Más fea, pero más jugosa. Muy bien.

Muy mal no me ha salido, me ha dicho que,

de todas, era la más jugosita. ¡Ea!

-Así, ¿no?

(Risas)

-Mi niña... Ella lo intenta.

-¿La mano puedo meterla ahí?

Como tú veas, pero se te está cuajando todo el rato.

Sí, tienes razón, Jordi.

-Oh, Nati... -Qué bonita.

-Oh, la Nati, qué bonita lo ha hecho.

Está lisa, la forma la intuimos,

aunque no esté bien hecha.

Con el rato, con dudar, se te ha cuajado

y no tenemos un ravioli líquido.

Ángel, vamos a comprobar

si eres tan tortillero como puntilloso.

¿Qué tal vas, Ángel? Bien, aquí haciendo una tortilla.

Parece que está haciendo la técnica.

El meneo lo ha cogido él, ¿eh? Él sí.

La inducción calienta por contacto,

si tú sacas la sartén, no...

(Risas) No calienta.

-Tiene su qué hacer una tortilla.

Quieres saltar pero no sabes cómo. ¡Vamos, Ángel!

¡Ole! ¡Hombre!

¡Qué tío más macho! Qué maña se da con los huevos.

No tiene buena pinta de verdad.

-Complicado, ¿eh?

Parecía fácil, ¿no? Sí.

David, cuando la tenía con la textura buena,

la parte que empezaba a darle forma es la de abajo

y todos habéis hecho la parte de arriba.

Al hacer la de arriba, el huevo se va abajo.

Doramos la parte de abajo, ahí sacamos del fuego

y, ¡plac! Y cerramos.

Vamos a abrirla.

Está orgulloso de su tortilla, mira cómo la mira.

Hay que probarla porque la jugosidad se intuye por eso.

Está muy bien, ¿eh?

Lo siento, José Luis, los huevos no son tuyos.

-Son de Ángel. (RÍEN)

No es la más bonita, pero le has puesto

cierto talento, la forma se intuye.

No está mal, Ángel.

(APLAUDEN)

Hoy Ángel ha estado sublime con los huevos.

Nos ha sorprendido a todos porque ya sabemos que es

un poquito más limitado y tal, pero los huevos se le dan muy bien.

Aspirantes, hacer una tortilla no es nada fácil,

hace falta talento, virtud y tranquilidad,

mucha serenidad.

Una de esas tortillas no solo estaba hecha con tranquilidad,

sino que quien la ha elaborado

se ha fijado en los detalles y eso es maravilloso.

La mejor tortilla, la que se parece más

a una buena tortilla a la francesa, la ha elaborado...

Ángel.

(Aplausos)

(Risas)

Ángel, está clarísimo que los mejores huevo

de todos los aspirantes son los tuyos.

Así es. Felicidades.

Has bordado las tres pruebas.

Hoy ha sido mi día,

hoy los huevos fueron lo mío. Contento.

Necesitaba algo así de decir: "¡Toma!".

Ángel, tienes una ventaja en la prueba de exteriores

que sabrás a su debido tiempo.

Vale. El resto os vais a enfrentar,

sin ninguna ventaja,

en un reto que no va a acabar como esperabais:

Uno de vosotros, de todos vosotros,

no volverá a esta cocinas

porque será eliminado en la siguiente prueba.

¡Uf!

-Me he quedado un poco en shock porque no lo esperaba,

me da mucha presión y me tengo que esforzar el doble

para saltar una prueba y para saltar la otra.

Por si acaso, yo que vosotros me iría despidiendo porque,

quizás, esta haya sido la última vez

que hayáis pisado estas cocinas.

Me ha dejado un poco trastocado.

Los demás lo tienen que hacer muy bien

porque yo pienso darlo todo.

Una cosa antes de que os vayáis,

no quiero volver a comer unos huevos

sin que me cocinéis un pan en condiciones.

Así que vais a recibir los ocho una masterclass

en la panadería Panic

donde Javier Marca,

un antiguo diseñador gráfico reconvertido en panadero,

os va a enseñar los secretos de la masa madre.

Disfrutadla. (TODOS) Gracias.

Esta noche, dos aspirantes dejarán las cocinas,

¿quiénes crees que serán?

Vota en la aplicación de "MasterChef".

Además, si la mantienes abierta durante la emisión del programa,

recibirás contenido extra y te enterarás

de todo lo que sucede delante y detrás de las cámaras.

¿Qué tal, chicos? Buenos días.

Soy Javier y esta es la panadería Panic, bienvenidos.

Aquí hacemos pan despacio, solo con harina, agua y sal,

no usamos aditivos, no usamos prisa.

Hacemos el pan como en casa, usaremos masa madre,

es como lo hacemos aquí.

La masa madre la pondré a ojímetro,

uno 400 gramos. Mezclo la masa madre con agua.

Esto lo disolvéis un poquitín, añadís la harina.

Y un poco de sal, para dos kilos andará por 20 gramos.

Mira, procura no romperla.

Estás estirando la masa así, como sacando las orejas.

Solo dóblalo hacia adelante y suéltala.

-¡Ahí!

(Murmullo)

-Bien, está bien amasado ya.

Lo dividimos en dos piezas.

Ganamos un poco de superficie,

doblamos por aquí, doblamos por allá.

Estos pliegues que hago generan un poco de tensión

en la parte contraria. Se estira, ahí lo meto dentro.

Esta será la parte de abajo, el culo del pan.

Lo vamos a poner a fermentar en estos dos baños con calzoncillo.

Ya han pasado tres horas.

Los corto como los cortamos aquí, un solo corte.

Y ahora voy a echar el agua en la sauna que tengo abajo.

Y ahí se queda. Entonces, 10-12 minutos

dejar el pan solito. A las 12 minutos

retiramos la bandeja, bajamos la temperatura que no se queme.

Y esto es lo que hemos conseguido 50 minutos después.

Espero que hagáis algo por divulgar más todavía

la cultura del pan, allá donde vais.

-Danos un trocito y nos convences. -O.K.

(RÍE) -A ver qué tal.

(Aplausos)

Mira, mira lo que viene por ahí.

Se hacen los serios, ¿eh?

¿Temblamos?

(Ovación y risas)

¿Pero dónde vais así? Esto no es una carrera de motos.

(Vocerío y vítores)

Tú le tiene que arrear muy fuerte a esto.

¿Estáis preparados para jugar? ¿Qué tal?

Sí, chef. Os vamos a reventar.

Hemos venido a jugar al tenis. A ganar, no te equivoques.

Estilazo, ¿eh?

(Risas) ¡Ah, ay!

¡Venga, Pepe! (RÍE)

-Atento.

¡Ah!

Feliciano, qué bien lo haces, hijo.

Como lo toques todo como las raquetas,

qué alegría más grande.

(Risas)

Qué guapo, chiquilla. -¡Y esas piernas!

Se nota que hace deporte.

Eso no son piernas, son columnas romanas.

¡Qué barbaridad!

Pero, una cosita, ¿vas a tirar siempre a hacer daño?

(Ovación)

¡Muévete! Parece un muñeco de futbolín.

(Risas)

¡Ay!

¡Dale! ¡Eh!

¡Bien, bien, bien, bien!

(Suena un cristal roto y maullido)

(Aplausos) Oye, no te calientes, ¿eh?

Feliciano, no te calientes, ¿eh? Jordi, coge la raqueta por abajo.

Esto es un tamiz de toda la vida,

pero se cuelan todos los grumos por aquí.

Respira, Pepe, respira, ¿eh?

¡Bien! -¡Tira, Pepe!

-¡Ahí, ahí, vamos a ver ese globito!

¡A Samantha, que no le da una! ¡Toma!

(Risas)

-¡Vamos, Pepe!

Joder, qué estilo, dale tú, dale tú.

¡Vamos ahí! -¡Ay!

¡Ole...!

(Ovación)

¡Vamos!

(Aplausos y ovación) (TODOS) ¡Ese Pepe cómo mola!

¡Se merece una ola! ¡Eh...!

-Cómete un platanito, queda muy bien.

Me como un plátano y vengo.

¡Eva!

¡Oh! ¡Hala!

(Aplausos)

(RÍE) Me he rebozado, ¿no?

Menos mal que eras el deportista de la casa.

Dais mucha pena y, además, tenemos un montón de cosas

que hacer en cocinas. Así que, venga, se acabó el juego.

Venga, vamos, ya está bien la broma de hoy.

Ea, ya se acabó el divertimento.

Nos reímos mucho, lo pasamos muy bien.

A ver qué nos ponen. -Ahora viene lo duro.

-A ver qué nos ponen. -La otra cara del partido.

Aspirantes, bienvenidos al Mutua Madrid Open.

Aquí se reúnen las mejores raquetas del circuito de tenis mundial.

Por decimoquinto año consecutivo, se celebra la gran cita del tenis

español en la mejor instalación de tenis del país:

La caja mágica.

Hoy no competiréis divididos por equipos,

sino que lo haréis de manera individual.

Cada uno de vosotros elaborará uno de los platos

que van a formar este menú degustación tan especial que,

además, está diseñado por tres reputados chefs

que suman cuatro estrellas Michelín

y que vosotros conocéis a la perfección.

Por favor que pasen los chefs artífices de este menú degustación.

No va a salir nadie, son ellos. -Eh...

¡Ah...! (RÍE)

¡Si somos nosotros!

Que nos conocéis de sobra. (RÍEN)

-Me parece una responsabilidad añadida

hacer un plato de los chefs del programa.

Ellos nos juzgan, son sus platos y...

Ostras, imitar al niño de papá es complicado.

Aspirantes, hoy tendréis que cocinar

un menú degustación diseñado por nosotros

y que consta de ocho platos.

El primer plato es:

Gamba con sabores de playa.

Ojú. Una fantástica gamba

que nos va a recordar a comer una buena paella

un domingo en la playa.

Será un arroz cubierto con un jugo de marisco,

un poco de alioli infusionado con cidronela.

Una miga de pan crujiente con mantequilla,

unas láminas de kumquat, la cabeza de la gamba atemperada,

que esté líquida por dentro y la colita marcada.

Muy sencillo. Facilísimo.

¡Vamos! El segundo plato consiste en

la versión de pisto manchego que hacemos en casa.

Es prácticamente un sofrito de mucho tomate reducido

y guisado en el mejor aceite de oliva virgen extra posible

y un poco de pimiento frito. Y, luego, hay un tomate cherry

que está guisado en soja y teriyaki.

Y una fritura de berenjena con aceite de oliva texturizado.

¿Y cómo es texturizado?

-Ni puñetera idea con aceite de oliva.

El tercer plato es la sopa verde de pescados y mariscos,

muy sencillo hechos con chirlas y gamba arrocera

para coger el gusto con un licuado de espinacas,

Lo trituramos para darle color. Lleva una mayonesa

con un poco de kimchi para darle un toque

de perfume picante. Ea, ahí lo deja.

El cuarto plato es un rodaballo asado con jugo de espinas asadas,

berenjenas también asadas y un toque yodado.

¿Qué lleva? Jugo marino hecho con algas y plancton.

Terminamos con pieles de topinambur fritas,

cebolletas encurtidas en remolacha,

un ramallo de mar y berenjena cocinada.

Uf, qué complicado, tío, todo.

El quinto plato consiste en...

-El cocido. -El cocido me viene de muerte.

-Me viene bien. -Eso para mí.

Es otra versión que hacemos

del cocido en El Bohio, son las partes del cocido,

esas carnes picadas, hechas una pelota

y pasadas por masa de buñuelo que freímos

y da la sensación de ese poco de pan

que nos comíamos de pequeños de la "pringá".

El caldo rico y sabroso que se vierte sobre

unas empanadillas vegetales hechas con el repollo del cocido

y lleno de la ropa vieja.

Yo prefiero postre. (RÍE)

El sexto plato es un paladar de atún,

a modo de un guiso de ternera con ostras,

patata y cítricos, pero el producto

es el paladar del atún con la misma textura.

Glasearemos con un fondo de ternera reducido con sabor a vino.

Lo un parmentier clásica,

raspadita de limón,

la ostra escalfada en el jugo de ternera.

Terminamos con filigrana de patata cocida al horno

con mantequilla clarificada y pimiento de espelette.

¡Madre mía de mi alma! -¡Madre mía!

-No entendí ni la mitad. -El final se me fue.

Los dos platos en salir son, como no podía ser

de otra manera, los postres. Ahí.

El primer postre es tarta de milhojas

con crema pastelera, frutos rojos y almendra garrapiñada.

Quiero que lo montéis a última hora para que los platos estén bonitos.

Y el segundo postre y último plato es:

Tarta fina de manzana y un helado de vainilla,

que quiero que lo hagáis vosotros con nitrógeno líquido,

facilísimo para hacer a última hora.

Y una quenelle que esté impecable.

Madrecita mía. -Hoy nos vamos todos.

En fin, aspirantes, no me extraña que estéis asustados,

si no habéis bien unos simples huevos,

reproducir platos de alta cocina...

Este jurado valorará cada una de vuestras elaboraciones

y dictaminará cuáles son las tres mejores.

Esos aspirantes seguirán en las cocinas de "MasterChef"

pero, atención, porque entre las otras cinc restantes,

señalaremos cuál ha sido la peor de todas.

Y ese aspirante tendrá que abandonar

hoy para siempre esta competición.

Los otros cuatro peores se enfrentarán

a la siguiente prueba de eliminación.

Se nota que ya es el momento de empezar a arriesgar,

de ir a saco, queda poco, es el programa 10.

Y ya no vale solo lo que sabemos hacer,

hay que poner el plus de intentar otra cosa más.

Ángel, tú fuiste el mejor plato de la prueba de plató,

así que tendrás la ventaja de elegir.

¿Con qué plato del menú de hoy te quedas y por qué?

Uf...

El tercero. La sopa verde.

Ángel, ahora tienes la ventaja de poder asignar, plato a plato,

al resto de tus compañeros. Uf...

-Venga, cualquiera. -¿Y esto era una ventaja?

Una ventaja y una responsabilidad.

Vamos a concursar, es lo que hay.

¿Quién hace el primer plato? Gamba con sabores de playa.

Pablo.

¿Sabes que no hay gambas en Galicia?

¿Que no hay gambas? Gamba roja no.

Aquí va uno a concursar y tengo que mirar por mí mismo.

-Entiendo lo que ha hecho, él ha pensado en el concurso:

"¿Quién es mi rival más directo?". Y ha asignado en función de eso.

El plato número dos: El pisto de Pepe,

¿para quién? Para José Luis.

¡Ole! Plato rústico para José Luis. Bien.

Ángel a mí me ha beneficiado,

sabe que pisto manchego se me da bien.

Ángel, el plato número cuatro, el rodaballo de Jordi,

¿a quién se lo asignamos?

A David. Voy a elegir yo.

-Me ha sentado como una patada en el estómago,

no porque me dieran el plato más difícil, que sí;

sino que me lo diera él, le tengo mucho cariño en la casa,

es uno de mis hermanos allí y me ha dolido por eso.

¿Y por qué?

Veo que es un plato complicado

y es una persona fuerte entre nosotros.

Bueno, elijo yo y yo decido

El plato número cinco, la "pringá" de Pepe, ¿para quién?

Natalia. -Jolín.

Natalia, ¿hay muchas "pringás" en Rusia?

Yo no he visto ni una.

El plato número seis. Para Rocío.

Porque... sí.

A estas alturas del programa

pasan de ser colegas a ser contrincantes.

No, eso desde el principio, no a estas alturas.

-Ángel ha ido a por mí hoy

y lo que no sabe Ángel es que ahora voy yo por él.

El plato número siete, mi tarta de milhojas.

¿Para quién la quieres?

Para...

Para Virginia. ¿Y por qué ella y no su hermana?

Porque la tengo más cerca.

Porque le va a dar otro postre a su hermana.

Tal que este. Venga, ten.

Harás estupendamente la tarta de manzana.

Aspirantes, ¿estáis contentos

con las decisiones de Ángel? Mucho.

-No. -Yo sí.

-Bueno... -Ha sido un hachazo.

Porque es un plato bastante difícil.

-¿Hay alguno fácil?

-Sí. -He intentado perjudicar

a mis compañeros para yo salir beneficiado,

pero es que es lo que hay.

Cocinaréis 20 raciones de cada plato.

Los platos saldrán de dos en dos.

El primero, el segundo, el tercero, cuarto...

hasta acabar con los platos del menú degustación.

Los dos primeros saldrán en el minuto 90

y, cada cuarto de hora, debe haber dos platos nuevos en la mesa.

Para que todos contéis con el mismo tiempo

entraréis en cocina con una diferencia de 15 minutos.

Quien se cargue nuestra recetas, ¿qué va a obtener?

El peor de los castigos: La expulsión.

Os recuerdo que nuestro supermercado

proveedor de alimentos os facilitará

los ingredientes necesarios para cocinar.

Y el excedente que no utilicéis será donado a comedores sociales.

Aspirantes, hoy cocinaréis para grandes profesionales

del deporte como Feliciano López, Conchita Martínez,

Alberto Berasategui o Manolo Santana.

Este es el homenaje al mundo del deporte

que queremos hacer desde "MasterChef".

Pero si hay algo de lo que podemos

sentirnos orgullosos en España es de nuestros deportistas.

Son un ejemplo de superación y espíritu positivo,

como la campeona que nos acompaña hoy:

Cuenta con 22 medallas paralímpicas en su palmarés.

Está por encima de cualquier otro deportista español

y, además, acaba de recibir la Gran Cruz al Mérito Deportivo.

Así se ha convertido en la primera mujer

que recibe este galardón.

Ella es Teresa Perales.

(Aplausos)

¡Qué alegría tenerte aquí, Teresa! Bueno, alegría la mía.

¿Cómo estás? Muy bien, muy bien.

Tienes las mismas medallas que el nadador olímpico

Michael Phelps, a ver, ¿eso cómo se hace?

Pues entrenando un montón, muchos años de tu vida,

esforzándote mucho, con mucho compromiso y cariño

con todo lo que haces y pensando que es posible,

soñando a lo grande. Si no, te queda en chiquitito.

¿Qué consejo le darías a nuestros aspirantes

para que se puedan enfrentar con garantías a este reto?

Para mí, la base de todo es que,

cuando piensas en un sueño, el compromiso sea de 10,

las capacidades son vuestras, lo lleváis dentro,

lo demás son aderezos que combináis para ponerlo todo

en un emplatado y que, al final, salga como queréis.

(TODOS) Gracias. -Qué maja.

Aspirantes, este consejo vale oro, así que grabároslo a fuego.

Teresa, tengo que confesarte algo. A ver...

Un buen amigo mío, no sé si lo conoces, Ferran Adrià...

¡Hombre, claro! (RÍEN)

Me ha enviado un mensaje para ti que no sé si te va a gustar.

A ver... Ahí lo tienes, ¿quieres verlo?

Qué detalle. Vamos a ver.

-Hola, Teresa. Y hola a todos.

Bueno, te admiro mucho.

Como no todo tienen que ser flores, toca un reto.

Y el reto es que hagas un brunch.

En lenguaje castizo es lo mismo que un desayuno,

pero un poquito más tarde. -Efectivamente.

-Un brunch para un deportista.

Bueno, que tengas mucha suerte. Un besazo

y un besazo para todo "MasterChef".

-Qué majo. (RÍE)

Qué majo, pero te ha lanzado una buena.

Eh, sí, pero como yo soy de decir que sí

pues, venga, acepto el reto. Teresa, no te preocupes,

porque nosotros te vamos a ayudar para que Ferran Adrià alucina

con el brunch que vas a cocinar. Genial, porque es un reto.

Y venir aquí y decir que me gusta la cocina es pecado

porque... ¡No, no!

Ponerme delante de vosotros, tela. No, no, hay que hacerlo con amor

y tú seguro que lo haces con amor. Sí.

Aspirantes, coged vuestros delantales

y a por los ingredientes en tres, dos, uno, ¡ya!

Aspirantes, los primeros en empezar a cocinar

serán Pablo y José Luis. Oído.

¿Estáis preparados? (AMBOS) ¡Sí, chef!

Pues vuestro tiempo comienza en tres, dos, uno... Ya.

Llega el momento de ver si es verdad que cumples

con el reto de Ferrán Adriá. ¿Podrás?

Yo lo voy a intentar. Tengo buenos ayudantes

así que espero que sí. Si queréis me quedo con ella

que para hacer comida sana estoy yo.

La deportista y la que come sano soy yo.

No sé quién es deportista pero quien peor juega al tenis

es Jordi. Teresa, dale fuerte

que no te gusta perder ni a las canicas.

Eso. Yo soy tu pinche.

¿Qué hacemos? Vamos a hacer algo básico

para los deportistas en cualquier brunch que sería

un poco de yogur con cereales. Te voy trayendo las cosas.

Mira, miel. Sí, miel.

Yogur, muesli. Te lo pongo aquí.

Un poco de salvado que a mí siempre me gusta.

Dale caña, Pablo, o no vas a tener tiempo ni de broma.

Vamos a por el fondo y mucho rock and roll. Venga.

Qué maravilla estos frutos rojos. Hum...

Sí, se comen así solos con la vista.

¿Le echas algo de materia grasa al sándwich?

¿Mantequilla o algo? Mantequilla no.

¿Te voy haciendo el zumo yo? Para el zumo ponemos

jengibre, apio, dos manzanas y las uvas.

¿Para qué es el apio?

Ayuda a eliminar líquidos. El jengibre porque es

antiinflamatorio y activa. ¿Cuánto quieres? Porque es

muy fuerte, no nos pasemos. Sí, pero me gusta mucho.

Uvas le puedo poner, ¿no? Sí, sí.

¡Sí, chef! Muy bien, así me gusta.

El plato de José Luis era un plato más asequible.

Yo voy a hacer una mala imitación del plato de Jordi

por muy bien que lo haga.

Vamos a echarle un poquito de hojas verdes.

Cuéntame, ¿cuánto entenas al día?

Solo de piscina, 4 horas. ¿4 horas al día?

Sí. Empecé a nadar de mayor, con 19 años. Y no sabía nadar.

Ya estaba con la silla y empecé porque me gustó la libertad

que me daba el agua. Claro.

Me hacía sentirme bien y me enganchó totalmente, sí.

Dale, Joselito, ¿eh? -Yo soy de pisto manchego

de mi madre,llevamos toda la vida haciéndolo.

Aunque lleva luego esa elaboración y ahí es

donde está la madre del cordero.

Vamos, José, ¿eh? Vamos. Tú eso te lo sacas.

Tenemos el yogur con muesli, vamos a ponerle frutos rojos.

Sí. Tenemos los sándwiches de pavo

con queso y te estoy haciendo el zumo multifrutas.

Y ahora unos cruasanes con salmón.

¿Cuántos quieres? Vamos a pones 4 cruasanes.

Ángel, David. ¿Estáis preparados para entras

en cocina? Sí, chef.

Eso espero, porque el tiempo comienza en 3, 2, 1, ya.

Para mí hoy empieza MasterChef competitivo, la guerra

a garrote. A reventar lo que se ponga por delante.

Lo piso.

¡Qué desayuno tan bueno! No sé si Pepe te pedirá

un bocadillo de panceta que es lo que desayuna él.

Vaya pinta que tiene esto, ¿no? ¿Habrá superado el reto

de Ferrán Adriá? Yo lo he intentado.

¿Hacemos un "chinchín"? Oye, salud.

Por todas las medallas que nos vas a traer de Río.

Gana a Phelps, por favor. ¡Gana a Phelps!

Qué saludable es esto, ¿no? Qué rico. Yo creo que sigues

una semana más en el programa, ¿eh, Teresa?

Ja, ja. Qué detalle, gracias. Un superbrunch, reto superado.

Muchas gracias por venir, Teresa, que te tienes que ir

a entrenar allí. Que ganes muchísimas medallas en Río,

las queremos ver todas. Suerte. Gracias.

Y está clarísimo: Ferrán, esto está de 10.

Vamos, Joselillo.

¿Quién lo tiene más complicado? -Ni idea.

La actitud de Ángel de hoy creo que puede generar

algunos recelillos, porque el plato de Pablo era...

Y el de David no te quiero ni contar.

Todos los platos tienen mucha dificultad pero el tuyo

tiene una técnica que si no la ves hacer, no la sacas.

¿Vale? Por justicia te la enseño a hacer una vez.

¿Vale? Vale, gracias. Gracias, chef.

Aquí tengo el "deejay". Damos giro.

El puré de berenjenas, me voy al ala del plato

y hago un trazo. "Ta, ta, ta, ta..."

Un centímetro para dentro, "ta, ta, ta, ta..."

Ahora el jugo de kale. Aprieto un poco y con la punta

del biberón reparto el juego. Y con un biberón

casi sin aceite, o un cuentagotas, le marco

unas gotas de aceite. Un vez lo tengas, haces 20

que lo tengas "mise en placa", te montas los 20 platos

y si tienes esto hecho y el resto de elaboraciones

bien, te quedará un plato de 10.

Vale. Gracias, chef. ¿Te has enterado?

Sí. Hazlo bien. Suerte.

Natalia, Rocío, ¿listas para sorprendernos?

Sí, chef. Vuestro tiempo de cocinado

comienza en 3, 2, 1, ya.

Ángel sabe perfectamente que me encanta el pescado,

me encanta el marisco, y en ningún momento

pensó que me daba la oportunidad de sacar

algo que me gusta.

Hoy empieza mi venganza contra Ángel.

Soy muy amiga de mis amigos, pero si mis amigos me fallan

tengo un extremo maléfico.

Virginia y Raquel, sois las últimas en entrar

a cocinar. Vamos a ganar, chef.

¿Estáis listas? (A LA VEZ) ¡Sí, chef!

Pues a cocinar en 3, 2, 1, ya. ¡Vamos!

De los platos que se han dado, el de Rocío me hubiese

gustado mucho hacer, y el de Nati, también.

A mi hermana y a mí nos han tocado los postres.

Es lo que tenemos y a sacarlo con fuerza y ya está.

Aspirantes, atención, los tiempos son clave hoy

para que salgan los platos, ¿entendido?

Oído, chef. José Luis y Pablo, lleváis

45 minutos cocinando. Oído.

¿Cuánto ha dicho? -45.

Y son 90, ¿no? Ángel y David, 30.

Y Natalia y Rocío, lleváis 15. Oído, chef.

No os durmáis porque esto parece un juego de tenis:

15, 30 y 45. Quiero que salgan perfectos, ¿entendido?

Sí, chef. Venga, vamos a darle.

Bueno, Pableras, eso cortado como un grano de arroz, ¿eh?

Tiene tamaño extragordo, ¿eh? ¿Cómo vas de tiempo?

¿Qué te queda? Está reduciendo el caldo.

Te está quedando un caldo más sosaina...

¿Qué es sosaina? Flojo. Yo quiero un caldo

oscuro, potente. ¿Las elaboraciones cómo

las tenemos? Me ha dado tiempo a esto,

Jordi, de momento. ¿Solo a esto?

Solo a esto. Creo que me van a faltar

partes de la elaboración.

Corre, ¿eh? Oído.

Me gusta hacer las cosas bien y no me pongo presión

por el hecho de que me vayan a eliminar.

Cuento con que cualquier día me dicen "chao".

Voy a freír los tomates y los "cherrys".

José Luis, ¿cómo vas? Aquí con el pisto, Pepe.

Creo que está casi para meterlo ya.

Está bueno, ¿eh? ¿A que sí?

A congelar ya. ¿Lo congelo ya?

Ya, ya. Los pasos los llevas bien, pero hay que correr.

No te despistes ni un minuto que vas más o menos bien.

Vamos a darle marcha a eso, José Luis, ¿vale?

Okey, oído, Pepe.

¡David! Bueno, bueno... Tú no has limpiado

un rodaballo en tu vida. No, la verdad.

Lo estás destrozando entero, amigo.

¿Qué haces? A ver, te explico. "ta, ta, ta, ta..."

Te lo pones bien. ¿Ves aquí? "Ta, ta, ta, ta..."

Está la espina hasta aquí abajo, ¿vale?

Y de aquí, el hueso, hasta la espina... ¿Vale?

Lo cortas tranchas y demás. Veo la verdura para el fondo

con un exceso de grasa a cascoporro.

Métete caña, David. Gracias, chef.

A ver, ¿cómo vas? Ya he infusionado la leche.

¿Cuánto has puesto? He puesto uno con 600 ahí

y 200 he dejado aquí para disolver la maicena.

He echado un poquito de naranja para que coja un poco de sabor

a naranja. Toque personal, ¿no?

Sí. ¿Aquí qué vas a meter?

El azúcar, 180 y 180 para la crema pastelera.

¿Por qué? Porque no me gusta que esté

tan dulce. Lo que quiero que esté

es muy sutil la crema, ¿vale? Muy fina.

¿Nerviosa? Sí, un poco, porque

estar a tu altura es importante.

Lo que tienes que hacer es correr que no lo has hecho

desde que estás aquí. A ver cómo te mueves, ¿vale?

¿Cómo vamos, Ángel? Pues ta estoy con las vieiras,

se está haciendo el caldo que se reduzca el vino...

Tengo lo de las espinacas y hacer la mayonesa.

Te quedan 55 minutos. Pero aún así no pierdas el tiempo

porque hay que hacer el licuado verde para teñirlo.

Lo tengo ahí preparado ya. Vale, fenomenal. Eso es.

Eso no se parece a mi filigrana de patata ni en la etiqueta.

¿Qué hago? Una tira entera larga y le doy la forma

de espiral. Mantequilla clarificada y a hornear.

¿El resto cómo está? Tengo ya el puré, la patata

cocida para empezar... La patata... ¿Qué tontería

has hecho aquí? ¿Cómo vas a quitar la piel ahora?

Quería que fuese más rápido. Por ir rápido,

ya lo puedes tirar. ¿Por qué? Porque la vas a pasar

por el pasapurés y está toda la piel ahí,

no la puedes quitar. Ponte las pilas que esto

lo sabes hacer de sobras, ¿eh? Sí.

Natalia, ¿cómo vas? Bien, ahora he sacado la carne

¿Lo desmenuzo con la mano? Puedes cortar con un cuchillo

y echarlo a un bol y luego lo tocas con las manos.

Haces las bolas y a congelar, ese es el éxito.

Si no está bien congelado... Muchas gracias, Pepe.

70 minutos te quedan todavía pero no perdamos el tiempo.

¿Vale, Natalia? Venga. Vale, vamos.

A ver, Raquel, cómo te gusta probar, ¿eh? ¡Ay, madre!

¿Qué es esto? Crema pastelera, hija.

¿Crema pastelera?

¿Para qué? La crema holandesa.

Holandesa, pastelera... Ay, inglesa, perdona.

¿Y la crema inglesa qué es? ¿Qué le has echado?

Le he echado huevo, leche, nata, vainilla y ya está.

¿No les has echado maicena? Sí, un poco sí le he echado.

La crema inglesa no lleva ningún espesante. Se espesa

con la yema de los huevos.

Espero que no te quede mazacote, confiemos en ti.

¿Cómo te vas a organizar? Porque tienes trabajo después.

Voy a partir ahora las manzanas y voy a meter esto a temperar

para poder echarle el nitrógeno.

¿Te ves con el nitrógeno? Lo voy a intentar, Samantha.

Ya de perdidos, al río.

Vamos, José, va. -Me va muy bien.

A ver, lo primero, para que no me líe

voy a freír esto primero.

Sí.

Ángel, ¿cómo vas? -Bien, bien.

¿Tú? -Muy bien. Puede haber

sorpresas pero de momento bien. -Las sorpresas la das tú.

Voy a pelarlos como nos enseñaron,

a sumergirlos.

Ya está.

¿Vas bien, José? -Esto es lo que hacía

los polvos, ¿no? Va bien.

Horno abierto, horno abierto. Gracias, rey.

A ver, aspirantes, atención, por favor. Han venido a veros

tres figuras emblemáticas de nuestro tenis.

Llegó a ganar 38 torneos, entre ellos Roland Garros,

US Open y Wimbledon.

El director de este torneo, don Manuel Santana.

Y aquí no acaba la cosa. Cono nosotros también,

David Ferrer, poseedor de 23 títulos individuales.

Y campeón de 3 Copas Davis, casi nada.

Bueno, yo también tengo a mi campeona aquí.

Ganadora de 33 títulos, 3 medallas olímpicas

y famosa, bueno... ¿Quién zurró a Navratilova en la final

de Winble en el 94? Exacto.

Nuestra Conchita Martínez, claro. ¡Ole!

Hola, ¿qué tal? -Artista, ¿qué tal?

¿Qué tal? Encantado. -No te choco la mano,

pero un placer, ¿eh? Muy buenas.

¿Qué tal? ¿Bien? -¿Todo bien o no?

Ahí vamos. Sufriendo y pasando calor. Sí, sí.

Dando un poquito a todo. ¿Tú no le pegas al tenis?

Yo con la raqueta soy como Jordi. Doy raquetazos...

Las da todas mal. Pues nada, suerte.

Estáis cocinando para ellos, así que aquí nos jugamos mucho.

Esto tiene que salir bordado. Tenemos que ganar los dos sets

a cero por lo menos, ¿vale?

Esto es el doble de presión porque cocinamos a la gente

que tiene un paladar bastante exquisito y espero

que digan "el plato de Angelillo está bien". Ojalá.

Se ha cortado. Me cago en la mar.

¡Ay! Se te ha cortado.

La calor. Cuando se corta una cosa

¿qué se hace? Hacerla otra vez.

Pues ponte las pilas y corre porque vas mal de tiempo.

Controla bien la temperatura cuando añades

el huevo para que no se cuaje. Seguro que lo sacas.

Lo saca porque es una crack. Ánimo, ánimo.

Muchas gracias. -En los momento difíciles

es cuando se saca lo mejor de uno mismo, ¿no?

Pablo está haciendo un plato con un producto emblemático

mediterráneo: la gamba roja. Es sencillo pero muy bueno.

Lleva un fondo muy reducido que le va a quedar sosaina.

Me va a quedar rico. Yo lo intento.

Te tienen controlado.

Me tiene a tope, el chef es durísimo pero muy bueno.

¿Saben lo malo que tienen estos aspirantes?

Que no entienden el tema de la competición.

Ustedes que son de competir... Ahí no hay amigos.

Ahí cada uno intenta hacer su trabajo e intentar

ganar al contrario. Aquí solo tenemos uno:

Ángel es el que más claro tiene lo de...

Ángel sabe que el fuerte de David son los postres.

Creo que le ha dado más complicado y le ha quitado

las postres para eliminarlo del concurso.

Rocío va a hacer un plato que estéticamente es un plato

tradicional, rústico. Importante el punto que le dé

de todo, hay que clavarlo. Voy a por la filigrana.

Y la veo muy tranquila. No, voy a por la filigrana.

Creo que le va a quedar una tontuna, no filigrana.

Qué rápido sube esto.

Ella es muy de tostarlas, quemarlas y dejarlas crudas.

Eso es lo que pasa cuando tenemos el horno

a una temperatura loca, que quema partes

y otras las deja crudas.

Cuando das mal revés te echan para casa, ¿no?

Pues aquí también. Pues ya puedes correr.

Uno de vosotros se va a casa. Espabila.

Una más gordita, luego más chiquitita.

¿Necesitas la batidora, Natalia?

Sí, urgentemente. Pero rápido.

Ponlo ahí encima.

Siete...

¿No se te está quemando? ¿Está bien? Doradito.

Aspirantes, atención, el tiempo se acaba.

José Luis, Pablo, en 15 minutos salen vuestros platos.

Ángel, David, los vuestros, en 30.

Natalia, Rocío, en 45 minutos elaboraciones terminadas.

Y los postres, Virginia, Raquel, 55 minutos y salen.

¿Oído? (TODOS) Oído, chef.

Oído, chef. Y, Virginia, vas

un poquito retrasada. Voy muy mal.

Saca eso del fuego. Se te quema.

Concéntrate, por favor, Virginia.

Lo vas a hacer bien. No puedes estar estresada.

¿Qué tal, Pablo? Muy bien.

Vas un poco lento, pillado. Sí.

Con la alcachofa te veo más o menos ahí.

El calamar... hum.

La gambita no la veo mal.

¿Sabes qué te falta? Correr.

Acabar esto, poner platos y correr, tú lo has dicho.

A ver, Raquel, ¿es una versión abstracta de tarta?

Un poquito. ¿Te quieres ir a tu casa?

No, no, por favor. Entonces, ¿qué haces?

Esto es una cosa de precisión, ¿vale?

Quiero que estén todas iguales. Esto no me vale.

Porque has empezado así... Pareces mi hijo pequeño.

Hala, ánimo. Gracias, Samantha.

Y esto por aquí.

Rocío. Dime.

Estoy un poco descontento con tu trabajo, tengo

que decirte la verdad. Eres la que menos trabajo tiene

y la que pero lo está haciendo. Te veo lentísima y la filigrana

dudo que me pongas una en el plato.

Ponte las pilas. Sí, chef.

Te juegas la expulsión.

Voy pegado, ¿eh, Ángel? Voy pegado.

No pasa nada.

Vale, va. Vamos. ¿Qué pasa, José Luis?

Formando los churros, Pepe. Venga, estoy tendría que estar

ya congelado. Está la masa casi congelada.

Vamos limpiando la mesa para emplatar, ¿eh?

Tiene que quedar todo muy limpio para emplatar.

José Luis, Pablo, vuestro tiempo de cocinado

ha terminado. Emplata a muerte.

No puedo. En 5 minutos tienen que salir

los platos. Así que a emplatar ya, ¿Vale?

Pablo, ¿oído? Sí, oído.

José Luis, ¿oído? Oído.

Pues vamos a ello.

Bienvenidos a MasterChef. Hoy queremos homenajear

al deporte español, y qué mejor ocasión

para hacerlo que aquí, en el Mutua Madrid Open.

Es un honor para nosotros contar con profesionales

de élite que saben vender la marca España como nadie

alrededor de todo el mundo y de los que nos sentimos

tan orgullos. Por primera vez, nuestros aspirantes

van a elaborar un menú degustación diseñado

por los jueces.

Espero que todo ese talento y pasión que están poniendo

en la cocina se note en la mesa. Gracias.

¿Alguien tiene cuchara? -Yo.

Me apaño, me apaño.

Voy muy al límite. -¿Quién?

Yo. -Y yo.

Creo que lo he hecho mal.

Pablo no le he visto, pero he visto a José Luis.

Le tengo que dar 50 minutos más para que lo acabe.

A Pablo no le falta mucho. Por lo menos que lo emplaten,

le voy a ayudar un poco. Lo suyo es que les ayudemos.

Eso es. Vale.

¿Dónde está la gamba? La voy a hacer ahora.

¿Has hecho juliana con kumquat en tu vida?

¿Tienes un kumquat? Dámelo.

Más fácil.

¡Zas! Qué bien.

Juliana fina.

Te echaré una manita porque vas pillado y quiero

que esto salga como Dios manda. Gracias, chef.

Vamos a darle caña. Fíjate.

Solo tiene que coger un poco de color porque

le daremos un golpe de horno. No las toco mucho.

Fuera. Casi cruditas. Cabeza.

Justo coger temperatura y aquí.

Ahora hay que correr. ¿Por qué te ha quedado

tan raro esto? No se ha hecho bien. Algo no ha mezclado bien.

Agua, pimiento del piquillo, trituras, lo cuelas.

Y una vez que lo tienes echas la gelatina vegetal y a hervir.

Ah, la gelatina se la he echado antes.

Y has hecho un engrudo. Claro.

Esto no vale para nada. Vamos a sacar el pisto.

Te voy a ayudar a emplatar, vamos a sacar algo digno.

Haremos un emplatado diferente al mío y lo vamos a salvar

decorosamente, ¿vale?

La alcachofa, ¿qué? ¿No la hemos rehogado?

No.

¿Tienes los 20 platos tuyos estirados? ¡Vuela!

Corre, 20 platos estirados ahí. Ponemos así pero dos trozos

porque hay para todos. De sobra, hay 3 bandejas.

Mira, vamos a hacer un emplatado diferente.

Vete poniendo todos así.

Tres por cuatro, doce. Pablito, optimízame el espacio

que nos tiene que caber. Pones 9 aquí, 9 ahí...

Vamos a por ellos, José Luis. Rapidez.

No te lo voy a emplatar todo. Pues a mí me va a tocar

emplatarlo todo. Ya te veo, ya.

Vamos, José Luis, tenemos a los camareros esperando.

Estás echando el pan como si fuera para gallinas.

Estoy para robar panderetas ahora mismo.

A este ritmo nos vamos a tener que poner la chaquetilla.

Bueno. ¿No hay un programa que no nos toque o qué?

Sí, efectivamente.

Mira, aquí que la apoye. Me falta una gamba.

Si te faltan solitas tenemos un problema, ¿eh?

Porque contar hasta 20 tú que eres de matemáticas...

Me parece muy fuerte, ¿eh? ¿Dónde está?

José Luis, estoy aquí porque son mis platos, si no...

¿Dónde está la cola de gamba?

Termina esto, amigo. Y no estropearemos 20 platos

porque te has dejado una colita.

¿Y tú no has puesto ni una? ¿Qué me estás contando?

Camareros, podemos ir sacando platos. Adelante, por favor.

Vamos sacando. 20 alcachofas...

Te glaseo aquí. Eso es, como si estuvieras

con el gotelé, ¿vale?

Pablo, ¿cómo vas? Apretado.

¿Apretado? Cuéntame lo qué has hecho de este plato.

Porque lo está haciendo todo Jordi. Pelar la gamba.

La gamba la he pelado.

Señores camareros, pueden ir recogiendo platos.

Comenzarán probando dos elaboraciones. La primera:

gamba con sabores de playa diseñada por Jordi Cruz

y elaborada por Pablo.

El segundo: el pisto de Pepe Rodríguez,

que lo ha elaborado José Luis. Disfrútenlos.

Me vengo directa a ti, Manolo, porque para nosotros es

un enorme placer tener a una leyenda del tenis mundial

como tú sentado en nuestra mesa así que muchas gracias

por aceptar la invitación. Gracias por lo de leyenda.

(RÍEN)

Sé que has estado en cocinas. Sí.

¿Cómo has visto a los aspirantes?

Bueno, obviamente nerviosos porque no tenían el tiempo

suficiente. El tiempo sí lo tienen, ¿eh?

Pero ellos van un poco a ralentí.

Es que creo que tienen que tener mucha presión.

Mucha.

No sé por qué no me espesa. No sé si es la maicena,

la inducción... No tengo ni idea.

Es la segunda que hago y tengo que sacar este postre como sea.

Como sea tengo que sacarlo. No entiendo por qué no espesa.

No lo entiendo.

Es supertarde, tía.

Mucha frustración porque estoy harta de hacer esa salsa,

harta de hacer esa crema pastelera, la hago

en mi casa muchísimo.

Ángel, David... José Luis y Pablo

han retrasado la salida de sus platos

así que vosotros tenéis 5 minutos para emplatar

los vuestros. ¿Oído? Oído.

Venga, Ángel y David. Vamos a ello.

Ángel, ¿cómo vas? Yo ya estoy. Todo preparado,

solo cortar esto. Ángel, dale marcha a esto.

Venga que no llegamos.

¿Por qué corremos siempre los últimos 5 minutos?

Venga, ánimo, David. -Es que no tengo el pescado.

Ánimo, te dejo sitio. Lo que quieras.

¿Cómo va la cosa? Ya se ha cortado otra vez.

¿Qué hago? ¿Por qué has echado la leche

fría con la maicena? La maicena se diluye

en leche fría, ¿no? Yo la bato con las yemas.

¿Ahora qué hago? Volver a empezar otra vez.

¿Otra vez? ¿De verdad? No hagas lo mismo

que has hecho dos veces ya. Hoy tengo miedo.

Nunca lo he tenido y hoy tengo mucho miedo.

Otra vez. -No te preocupes.

De verdad, no sé cómo lo voy a hacer ya.

Céntrate que nos quedan muchos minutos. Céntrate.

Ángel, tenemos que emplatar ya. Sí, ya.

Como esté pero tiene que salir. No podemos estar aquí...

¿Qué haces? Estoy nervioso.

¿Qué es esa porquería que haces con mi receta?

Este puré tiene de fino lo que yo de Popeye.

Desastre de puré, nene.

Venga, vamos emplatando, ¿vale?

Vamos con 5 minutos de retraso. Y estos mejillones...

Esto se limpia bien. ¿Ves la cuerda de aquí?

Eso se quita.

Yo creo que el emplatado es muy difícil. El "deejay"

era imposible porque hacer eso con toda la prisa

era imposible sacarlo.

Una cosa...

No vas a poder hacer mi emplatado. Cancela.

Estas haciendo la porquería del siglo XXI.

Jordi... (RESOPLA)

Estírate los 20 platos y haremos otro emplatado. Corre.

Vale. Cuando los tengas en la mesa

me avisas y te ayudo. Vale.

Camareros, os voy a dejar una jarrita

para que les sirváis a los comensales la sopa.

He estado más o menos él empezaba, creo que iba

superbién de tiempo. Tus últimos 3 platos

pueden salir. Yo, supercontento con mi plato

y superorgulloso de mí.

Ahora nos imaginamos un emplatado diferente.

¿Y esto? Le ha tocado

el plato complicado. Esto debería haber hecho...

(CANTURREA) Tú no lo sacas...

Le has traído al muchacho un aparato de David Guetta.

Efectivamente. No le va a salir en la vida.

Efectivamente.

Esto está ya.

David, los platos de Ángel acaban de salir, ¿vale?

¿Te queda mucho? Pues un poco.

Tenían que haber salido a la par y no han salido.

Imagínate. Han salido todos tus platos, Ángel, ¿vale?

Seguiremos con el tercero. Es una sopa verde de pescados

y mariscos especiada. La ha diseñado Pepe Rodríguez

y la ha elaborado Ángel.

¡Ábrete sésamo!

Me estoy desmayando...

Rocío, Natalia, por culpa de vuestros compañeros

estáis fuera de tiempo. Vuestros platos ya deberían

estar saliendo así que emplatamos en 3 minutos, ¿oído?

Oído, chef. Natalia, ¿oyes?

Sí, pero en 3 minutos no me da tiempo.

Tiene que salir lo que haya.

¿Vale? Vale.

El puré es un grumo... ¿Puedes ponérmelo ahí

para que yo pueda ayudarte? Vale.

Toma, haz lo que yo he hecho. Espabila.

Estaba tan agobiada en abrir las ostras que he pensado

en decir: "Mira, se acabó. No valgo".

Me he bloqueado porque tenía tanta responsabilidad

ese plato que me sentía fatal.

Natalia, hay que sacarlo ya. Lo que haya.

Estamos fuera de tiempo. Camareros, por favor.

Salsea el chef... Bueno, el chef digo. Ja, ja.

Según salsea David, de lo pueden llevar.

El cuarto ha sido diseñado por Jordi Cruz.

Es un rodaballo asado con jugo de espinacas asadas,

berenjenas también asadas y un toque yodado.

Y lo ha elaborado David.

Venga, vamos ya. Lo que haya, vamos sacando lo que haya.

Venga.

¿Emplatamos ya, por favor? Natalia, sácame

las empanadillas y las voy emplatando aquí.

Vale, gracias. Es que no hay más tiempo.

Lo que tengamos, sacamos. Venga, ven aquí.

Vamos va. Natalia, va.

Dieciocho...

Venga, tráetelas. Vamos.

Rocío, platos a la mesa.

Con eso tendremos suficiente de caldo. Me parece poco.

Vale. Llenamos más jarras.

¿Dos jarras más?

¿Qué os parecen los menús que han diseñado los jueces

que han elaborado los aspirantes?

El listón hoy se lo hemos puesto alto.

Nos ha gustado la gamba. -El pisto estaba bueno.

¿Te quedarías con el pisto? -Me quedaría con el pisto.

Esta no me gusta. Esta tampoco.

Virginia, Raquel, los platos van con retraso.

Así que en cuanto saquen los platos Rocío y Natalia,

vosotras enseguida el postre, ¿entendido?

¿Oído?

¿Alguien me puede contestar? Sí, chef.

Rocío, no un regalo porque te lo voy a tener en cuenta

en el veredicto, ¿vale?

Pondremos las que he traído yo. Lo hago por los comensales.

¿Cómo se hace esto? Sí. Con cariño.

Vamos. Por favor, camareros.

Esto se lo damos al comensal para que lo coja

de un bocado y se lo coma.

Y enseguida, le ponemos este plato,

que son verduras del cocido con su caldo. ¿Oído?

Pues adelante, por favor.

Os vamos a servir ahora el quinto plato.

Es la pringá del cocido y su caldo.

Lo ha diseñado Pepe y lo ha elaborado Natalia.

Vamos, Rocío. ¿Aquí?

Al lado, pegadita. Que sea como un solo grupo.

Jordi, nos tenemos que hacer unas chaquetillas especiales.

¿Te has traído la chaquetilla de emplatar?

Todos los emplatamos. Efectivamente. Tira.

Vamos, amiga. Vamos, vamos, vamos, vamos.

Rocío, de nada. Gracias, chef.

El sexto plato es un guiso de ternera,

paladar de atún, patata y cítricos.

Lo ha diseñado Jordi y lo ha elaborado Rocío. Disfruten.

25 minutos de retraso para sacar tus platos.

Menos mal que te veo limpiando con un poco de energía.

Pero te olvidas de lo más importante.

¿Qué es? Reciclar, mujer. ¿Dónde está el vidrio?

Venga. Vamos. Pero con un poco de energía, mujer.

Al contenedor verde. Venga. Fenomenal.

Seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce.

-¿Cómo vas, Virginia? -Regular, Raquel.

Venga. ¿Tú ya estás preparada? -Yo ya voy a preparar todo esto.

Cómo me gusta esta mesa de mujeres referentes

del tenis español. Por cierto, en esto

de la competición, ¿quién va ganando?

A cada una nos ha gustado más uno.

A mí el pisto me ha gustado. Ah, mira. Está muy bien.

El pescado me ha gustado, pero estaba un poco frío.

¿El rodaballo o el atún? Hay otro pescado enmascarado.

El rodaballo. Te sorprendió mucho

el guiso de ternera, porque pensabas que era carne.

La verdad. Y la textura y todo parece carne.

Es atún. ¿Qué tal estaba? Estaba bueno.

Raquel. Sí, mi corazón.

¿Qué tal te ha ido con el nitrógeno? ¿Te gustó?

Me encantó. ¿Vas a usarlo en casa?

Lo compro yo a esportones.

Voy a poner morada y amarilla.

Hazlo bien, que quede bonito y que queden todos iguales.

Bueno, cuéntame. A ver. ¿Cómo ha ido esto?

El rodaballo yo creo que estaba un poco frío.

Y la pringá, muy buena, lo que era la carne

de la auténtica pringá.

El caldo estaba aguado, sin sabor.

¿Qué piensas tú? Quizás, el guiso de ternera

y el paladar de atún es de los mejores platos.

Bueno, esos platos están listos, ¿no?

Los pueden empezar a coger, ¿no? Sí.

Camareros, por favor.

Virginia, ¡ya! Los platos de tu hermana salen rápidos.

¿Se ha cuajado? Sí.

¿Bien? Tú vas poniendo esto y yo pongo los frutos rojos.

Ya puedes ponerte a rezar. ¿Rezas a alguna virgen?

Yo sí, hija. ¿A qué virgen?

A la Virgen del Refugio de los Pecadores,

que la viste mi madre. Ya puedes estar con la Virgen

reza que te reza, porque hoy la cosa no ha sido

como nos tienes acostumbrados. Gracias, chicos.

Rápido. Vamos. Una garrapiñada. Rápido.

¡Vamos! ¡Corre! ¡Vamos! ¡Pim, pam!

Como en el tenis. ¡Vamos! ¡Vamos!

Camareros, podéis ir pasando por aquí.

Y tú ya puedes ponerte a rezar. Sí.

(SUSPIRA)

Terminaremos con dos postres,

ambos diseñados por Samantha.

El primero, una tarta de milhojas con crema pastelera,

almendra garrapiñada y frutos rojos.

Y el segundo, una tarta fina de manzana

con quenelle de vainilla.

Los han elaborado nuestras gemelas, Virginia y Raquel. Gracias.

Ha salido el último plato. ¿Qué te pasa?

¿Qué te pasa? Que no lo conseguía.

Bueno, lo has pasado mal, eh.

Bueno. Hala, tranquila.

(LLORA)

¿Qué?

Has cometido muchísimos fallos. Se te ha torcido la cosa.

Has luchado como una campeona.

Lo importante es que lo has superado

y que lo has sacado adelante. Deja de llorar

y ponte a limpiar. Gracias, Samantha.

Lo he intentado muchísimo. He trabajado muchísimo.

Me he esforzado y no ha salido como yo quería.

Eso es lo que siento.

Roberto, no te quejarás. No puedes estar mejor acompañada.

Conchita y Bibi contigo. Menuda comida me están dando.

¿Qué es lo que más te ha gustado?

Nunca como tarta de manzana y esta me ha gustado mucho.

Está muy buena. El helado también.

-Me ha sorprendido de la milhoja

que sabe a churro. Anda. Porque es frita.

En fin, Jordi, Samantha, parecía que iba a ser esto

un paseo triunfal y fácil. Pero no ha sido nada fácil.

Muchos errores. Lo de José Luis, tremendo.

Ha cogido la gelatina vegetal, con el líquido

y lo ha triturado todo. Y ha hecho un engrudo.

¿Sabes lo que es una pasta? No parecía tu pimiento.

Pero un engrudo. No pasa nada.

Ni gamba tenía. La cocción era perfecta.

La salsa bien reducida. Todo de diez.

Lo he hecho yo casi todo. ¿Lo ha hecho Pablo?

Si lo has hecho todo tú. Por no decirte todo.

Perdona. Si no se lo emplatas, no sabe ni cómo ponerlo.

Yo he tenido a las dos gemelas al borde de un ataque de nervios,

porque se han desorganizado desde el principio.

Han llorado, han sufrido, han sudado.

Pero, al final, lo han sacado.

Yo he sacado la oreja a sala y ha escuchado a nuestros tenistas.

El atún increíble. Tus platos no sé

si les ha gustado tanto. Creo que tú eres más de...

Desde luego, de tenis no eres. Eso lo sabemos.

Dejaos de líos. Nos tenemos que sentar,

escuchar a nuestros comensales y tomar una decisión.

Hoy se va uno y no es tontería.

Comensales, quizás todos los aspirantes

no han estado a la altura.

Pero creedme que ha sido un honor para "MasterChef"

teneros sentados en nuestra mesa.

Que sirva como pequeño homenaje al deporte español,

que tantas alegrías nos ha dado en los últimos años

y que estoy segura que nos seguiréis dando.

Muchas gracias y hasta siempre.

(APLAUDEN)

Aspirantes, puede que hoy os hayáis enfrentado

a una de las pruebas más difíciles.

Pero ya sabéis que los jueces solo podrán salvar

a tres de vosotros. Los otros cinco aspirantes

estarán en la cuerda floja.

Porque uno de ellos, el que peor lo haya hecho,

no volverá a pisar las cocinas de "MasterChef"

y abandonarán la competición para siempre.

(SUSPIRA) El resto irá, como siempre,

a la prueba de eliminación.

Me siento intranquila. Yo quiero llegar a la final.

He llegado hasta aquí y he dejado mucho atrás.

Bueno, aspirantes. Qué pena que hoy

solamente podamos echar a un aspirantes,

porque si por nosotros fuese,

en este mismo instante se irían tres de vosotros.

José Luis, madre mía, cómo te has organizado de mal.

Por eso, no te ha dado tiempo a terminar el pisto

como tenía que salir. La gelatina un desastre.

Y el acabado, pues fíjate. En fin, el sabor era de diez,

porque si no, era para matarte. Lo he intentado.

Espero no estar eliminado,

pero no seré de los mejores. Siendo sincero.

Ángel, has sido listo. Te has quedado

con lo que creías que controlabas y has dado lo que peor

se le daba a cada uno de tus compañeros.

Digamos que has utilizado con cabeza tu ventaja.

Has controlado bien los puntos de cocción

de los elementos de la sopa.

Y tienes que dar un cursillo avanzado

de cómo limpiar los mejillones.

También te he tenido que ayudar a emplatar, como a José Luis.

Si no, no llegas en tiempo.

Tengo las mismas posibilidades de irme que todos.

Todos han trabajado duro, que se ha visto.

He trabajado duro también.

Cruzo los dedos de poder quedarme más. A ver qué pasa.

Natalia, a la hora de emplatar, todo debería salir caliente.

Y las empanadillas han salido, más o menos, frías.

El sabor del caldo pues bastante aguachirri.

Con un dedo de grasa. Y la bolas, pues bueno,

unas mejor que otras y algunas quemadas,

que tenían trozos negros. Y como no estaba todo preparado,

ha tenido que salir más tarde de lo que debería salir.

Pablo, tenías gambas con sabores de playa

y ha salido bien. Pero porque te lo he hecho yo.

No solo te he hecho la organización entera del pase,

sino que la parte más importante, que es la cocción de la gamba,

también te la he hecho yo. Yo se puede tardar 50 minutos

en hacer solo un caldito. La prueba hoy no solo

te ha superado, sino que ha llegado a anularte.

Resumiendo. Si no te echo una mano, tu plato,

o no habría salido, o peor,

nos habríamos cargado un productazo.

Me faltan horas de vuelo. Y desde ese punto de vista,

soy muy hábil en ciertas cosas y muy patoso en otras.

Lo llevo diciendo. Estoy preparado,

tanto para quedarme, como para irme.

David, está claro que el rodaballo no es tu plato.

Como a tu peor enemigo lo has tratado.

Horriblemente mal. Este plato requería mucho detalle.

Control de los nervios, que te he dicho mil veces.

Contrólalo, porque te ha ayudado a sacar cosas,

pero el emplatado, amigo mío.

Lo tenías todo para hacerlo de diez

y has hecho un estuco sin sentido que merece la guillotina.

Espero que tengan en cuenta la dificultad del plato.

Como dijo Jordi, era el más difícil de todos.

Rocío, hoy te has puesto nerviosa y has sido incapaz de terminar

todas las elaboraciones. Se te han achicharrado

las filigranas de patata y te he resuelto

yo el problema. Dejémoslo ahí. Gracias.

Suerte tienes de que el guiso ha salido rico,

el emplatado bonito y que tienes buena mano.

Porque podría haber sido un desastre.

Gracias por ayudarme. Jordi me ha salvado el cocinado,

pero ese favor se lo tendré que devolver con creces.

Y te lo devolveré, Jordi. Lo prometo.

Raquel y Virginia, teníais dos postres

aparentemente sencillos. Pero al poneros en marcha,

os habéis dado cuenta de que tenían sus dificultades.

Habéis entrado en crisis varias veces.

Sobre todo, tú, Virginia, que tuviste que repetir

tres veces la crema pastelera.

Pero eso sí, habéis sabido rectificar.

Uno puede caerse muchas veces,

pero lo realmente difícil es seguir levantándose.

Muchas gracias, Samantha.

No he tirado la toalla en ningún momento.

Porque he luchado como una jabata.

He luchado como una jabata.

Los tres aspirantes que han cometido menos fallos

y que, por tanto, continúan

en las cocinas de "MasterChef" son...

Raquel. Gracias.

Ángel. Gracias.

Y Virginia.

Estoy loca de contenta. Con el disgusto que me llevé.

Y con mi hermana, que estamos las dos arriba.

Es el regalo más grande que nos puede dar "MasterChef".

Os recuerdo que el aspirante que deje hoy

las cocinas de "MasterChef", se lleva por parte

de nuestro patrocinador de electrodomésticos

todos los electrodomésticos que usó

durante el programa, incluidos, los de hoy.

Nuestro supermercado patrocinador os da esto, que tanto os gusta.

Una tarjeta valorada en 1000 euros

para vuestras compras en alimentación.

El juego de mesa del programa también es vuestro.

Y, por supuesto, los seis meses de acceso gratuito

a la Escuela Online de MasterChef.

Y ahora, sí que sí, chicos, suerte a todos.

En resumen, merecéis ser eliminados tres de vosotros.

Pero tenemos que hacer balance y elegir al peor.

Y hay uno de vosotros a quien no solo

le hemos ayudado a hacer el plato, sino también,

se lo hemos emplatado casi en su totalidad.

Alguien que hoy no ha estado a la altura

y no merece continuar en las cocinas de "MasterChef".

Y ese aspirante es...

Pablo.

(Aplausos) Está bien, está bien.

Yo habría querido llegar lo más adelante posible.

Esto está bien. Me doy por satisfecho.

-Pablo, para mí, ha significado mucho.

Me sabe mal, porque me siento culpable, por parte.

Pero lo hecho, hecho está.

Ahora ya no sirve de nada las penas. Y ya está.

Pablo, esta experiencia ha sido maravillosa para ti,

pero no sé qué sientes ahora mismo.

Ha sido una experiencia muy chula.

Dejo a siete compañeros. Otros siete se han ido antes.

Y aprendes de esto. Disfrutas de ello.

Crecer y hacer vuestro sueño realidad aquí.

-¡Ese illuminati! (APLAUDEN)

La expulsión de Pablo es algo que a mí me afecta bastante.

Es un compañero, un hermano. Para mí, es un máquina.

Pablo, esto es tuyo y tú tienes algo que es mío.

Me tienes que dar tu delantal.

Lo siento. Venga.

Mi camino en "MasterChef" se ha acabado.

Estoy feliz de haber participado. He disfrutado,

he visto muchísimas cosas.

He visto mucha cocina. Y me voy contento.

"MasterChef" ha sido una escuela de la leche.

He aprendido muchísimo a gestionar las emociones,

a relacionarme con las personas.

A nivel culinario, he visto muchísimas cosas.

He vivido "MasterChef".

Y eso es algo que me llegó y me voy feliz con ello.

(Aplausos)

Natalia, Rocío, José Luis, David.

No todos lo habéis hecho igual de mal.

Por eso, vamos a puntuaros del uno al cuatro.

Donde el uno es el que mejor lo ha hecho

y el cuatro el que peor.

Esta clasificación tendrá consecuencias

en la prueba de eliminación.

El pin con tres puntos es para...

David.

Para ser el plato más complicado, ser el segundo peor-mejor,

pues yo me siento un poco mejor.

Como que fuera el mejor mejor.

Y el pin con dos puntos es para José Luis.

Rocío, Natalia, entre vosotras está la que peor

y la que mejor lo ha hecho dentro del desastre general.

La que mejor lo ha hecho de las dos es...

Rocío.

Gracias.

Te pones el pin número uno.

Alégrate un poco, ¿no? Sí.

Gracias. Natalia.

Recoges el cuatro, por favor. Gracias.

Un poco de bajón, pero recuperando las fuerzas

para hacer la prueba de eliminación.

Ya sabéis dónde nos vemos, ¿verdad?

Con delantales negros en la prueba de eliminación.

Suerte, chicos. La vais a necesitar.

A partir de ahora, esto es la guerra.

Vuelven los Campamentos MasterChef.

Si tienes entre ocho y dieciséis años,

te apasiona la cocina, la naturaleza

y quieres vivir una experiencia inolvidable,

no te puedes perder nuestros campamentos.

Además, convivirás con los concursantes

de "MasterChef Junior". No lo pienses más.

Este verano, Campamentos MasterChef.

(NIÑOS) ¡Ven al Campamento MasterChef!

Los aspirantes vuelven a las cocinas,

después de un reto agotador en la prueba de exteriores

y están empezando a entender que en "MasterChef"

solo puede ganar uno. Los delantales blancos

lo verá todo, como siempre, desde la galería.

Buenas.

Aspirantes, vuestro futuro inmediato está debajo

de esta campana.

Si fuera de países, habrían más campanas. Solo hay una.

-Qué, cuánto, con qué y cómo.

-Qué, cuánto, con qué y cómo. Somos cuatro. Interesante.

-Cuando he visto los nombres, no tenía sentido.

Esto es para hacer un jeroglífico

de cambiarle el orden. No sabía lo que era.

-Es que nos hacen unas pruebas...

Cuánto, qué, cómo y con qué.

Esos carteles no se comen ni se cocinan.

David, ¿qué crees que significan?

Cada cartel se refiere a una cosa.

Cuánto, cantidades. Puede ser que nos administréis

vosotros las cantidades. Qué, al producto o al sabor.

Con qué, al acompañamiento.

Cómo, a la manera de elaborar ese producto. No sé.

Muy bien, David. No has dado ni una.

Rocío, tú tienes el número uno,

porque fuiste la que menos mal lo hizo

en la prueba de exteriores.

Tienes el privilegio de elegir el primer cartel.

Cómo. Ven a recogerlo.

Gracias. Cómo de comida.

José Luis, te toca a ti.

De los tres carteles, elige uno.

(Risas) El más pequeño. Qué.

Como no sé lo que es. Toma.

Cómo, qué. -Vamos a formar la frase.

David, tu turno. Yo con qué.

Con qué. Vamos a verlo. A ver qué sale.

Cuándo, cómo, qué, con qué. Natalia, no te queda opción.

Fuiste la peor en la prueba de exteriores

y te queda cuánto. Gracias.

-Con qué. -Con qué lo como.

Ah, vale. -Ya lo ha pillado.

-¿Ya lo has descubierto? -Sí.

¿Lo habéis descifrado ya? ¿Qué ha pasado?

Creo que yo tengo que cocinar cocina japonesa.

Con qué la como y la tengo que comer con palillos.

(RÍEN)

David, qué cabeza tienes. Privilegiada.

David, hoy no es el día de que eches a la primitiva,

que no te va a tocar. No te esfuerces.

José Luis, David y Natalia, pasad a la bodega, por favor,

que aquí necesitamos un poquito de intimidad.

Rocío, has elegido el cartel que pone "cómo"

y que corresponde, como ya ves, a esta campana.

Japón, Marruecos, España e Italia.

¿Por qué dónde te gustaría viajar? A mí me gusta donde vivo.

Italia es muy bonito también.

Tú decides.

Y Marruecos tiene su gracia. Japón...

España. ¿Sí?

Sí. Muy bien, Rocío. España. Gracias.

Cuánto, qué, con qué. -Qué, con qué, cuánto.

Cuánto, qué, con qué. Con cuánto, con qué.

José Luis, es tu turno.

Delante de cocinas.

¡Ay! Qué tardan. Vaya prueba más rara.

José Luis, has elegido el cartel que pone qué.

Elige. Miel, mozzarella, wasabi y palulú.

Wasabi no. Wasabi...

Miel.

Miel. No sé ni para lo que es.

-Somos tenemos. Tenemos un 25% de irnos a casa.

Y tú ya fuiste una vez.

¿A que no quieres ir más? -No.

David, te estamos esperando.

Delante de cocinas, por favor.

David, con qué ha sido tu primera elección.

Vamos a ver cuál es la segunda, perspicaz. Elige.

Licuadora, un robot de cocina normal,

picadora y túrmix. La túrmix.

¿Seguro? Para la cocina japonesa, no sé si te va a valer.

No sé. Triturar pescado. Sí, bueno.

Pues bueno.

Me da miedo utilizar solo la batidora.

Es un instrumento con el que me siento cómodo.

La otra vez, cuando tuve el microondas y el robot,

mira lo que me pasó, que me fui.

Esta es tu campana, Natalia.

Y estas son tus opciones.

30, 45, 60 y 75. Elige uno.

Hombre...

Depende del producto que voy a cocinar.

No sabemos nada. Vale. A lo mejor, no es ni para ti.

Ah.

Pues escogería 60. 60 escoges.

60. Una horita. Parece un tiempo prudente.

Razonable. Y el misterio de las campanas

está a punto de desvelarse. Vuelve a tu puesto. Gracias.

Si elijo 75, es demasiado y van a decir:

"Oye, con 75 minutos has hecho este plato,

que no merece nada". Por eso, 60 minutos

yo creo que está bastante equilibrado.

-Se suma todo.

Aspirantes, sabemos cuál es vuestro sueño

y estamos aquí para ayudaros a conseguirlo.

Para ello, tenéis que demostrarnos que habéis entendido

qué es un verdadero chef.

En la cocina, no solo es importante la técnica.

También lo es la creatividad, la imaginación

y, sobre todo, saber combinar sabores y productos.

Todo ello, por supuesto, con sentido común.

Y en eso consiste esta prueba. Os enfrentáis a un reto creativo.

Yo de creatividad voy regular.

Voy a intentar innovar algo moderno,

a ver qué me sale.

Entre los cuatro, habéis creado una combinación

que puede llevaros a la gloria o a la eliminación.

Vais a cocinar un plato que contenga miel,

de cocina española,

en 60 minutos

y utilizando por obligación la túrmix.

Aparte de vuestra placa y vuestro horno.

Tenéis tres minutos para entrar en el supermercado

y coger lo necesario para elaborar vuestro mejor plato.

Aspirantes, el tiempo para entrar en el supermercado

comienza en tres, dos, uno. ¡Ya!

¡Vamos, chicos! ¡Vamos!

-¿Dónde está la española?

¿Y la bandera de España? La amarilla y roja.

José Luis, ¿has cogido algún producto italiano?

No. De aquí todo, ¿no? ¡Ah!

Que no me he dado cuenta. Eso lo tienes que soltar.

Setas.

Estos sí que son españoles, ¿no?

David. -¿Qué?

-¿Cuál es la lecitina? -¿Has visto?

-Yo no sé cuál es la lecitina.

Coge un chorizo, hija. Cojo uno.

Cinco, cuatro, tres,

dos, uno. ¡Y a cocinas! ¡Ya!

Chavales, va. -¡Vamos, vamos!

-Yo veo una prueba bastante complicada.

Es creatividad pura. Yo soy una persona creativa,

pero aquí los nervios te superan. Hay que ver qué va a pasar.

-José Luis ha pillado polvos a saco. A ver la que lía.

-Voy a hacer un secreto ibérico. Bien marcado a la plancha.

Y después, quiero hacer un mosaico de verduras

y una crema de queso manchego.

-Voy a hacer algo que todos nos hemos tomado

cuando estábamos malos, que es el típico jarabe

con limón y miel. Dado un poco la vuelta.

Como a nadie le gusta, intentaré hacer

un postre de eso versionado. Un aire de miel aromatizada.

Voy a hacer una crema de limón con miel.

Voy a utilizar alguna fruta.

Alguna decoración con isomalt A ver qué sale.

-¿Isomalt ha cogido este?

-José Luis hará la alcachofa rellena con miel.

Bueno, tenemos queso, tenemos setas, huevos.

Hay secreto ibérico. No lo tienen mal.

Aparte, tienen verduras y demás cosas.

No sé qué han elegido, pero al final las carnes de cerdo,

la típica costilla lacada con miel,

las dos carnes bien de grasa, les va genial la miel.

Un queso curado, puedes hacer una tarta de queso.

Yo haría una quesada pasiega con miel.

A estas alturas del programa, hay que demostrar algo más

de todo lo que llevas aprendido.

Es una prueba de eliminación. ¿No pides un poco de riesgo?

Pido un buen plato sin fallos

y que la miel esté utilizada con criterio

y el túrmix lo utilicen con criterio.

Y que sea un poco complicado. A mí me gusta mucho

cuando hacemos los agridulces.

Mezclar la miel con vinagre y mostaza,

siempre funciona bien. Para unas costillas,

el secreto marcado, cualquier carne.

Yo haría un plato con secreto, con una salsa

con un toque de miel, con mostaza,

y luego, le haría una guarnición con mucha verdura,

muy bien tratada, bien utilizada.

La combinación que nos ha tocado, en sí,

la miel se usa mucho para cocinar en España.

Lo que sí, yo la hago más para pescados.

Y de postres, aparecen muchos con miel.

También es interesante ver el uso de esa miel.

Que tenga una razón de ser inteligente.

En las clases que les dimos, hicieron un aire sencillo

que era caramelizar la miel,

desgrasarla, hacer un agua de miel caramelizada.

Hicimos con aire con el túrmix.

Es la elaboración que pedimos hoy.

Al principio, me he quedado un poco bloqueada,

porque, claro, me gusta mucho la miel,

pero los platos que se me ocurrían, eran de otros países.

Al final, voy a hacer una presa ibérica cocinada

en baja temperatura, con una salsa de miel,

un poco de ajo y aceite de oliva.

Y voy a hacer una base de verdura escalibada.

Y voy a acompañarlo con una gelatina de miel,

que puede dar un toque interesante.

-¡Uh!

-A José Luis lo he perdido. -He sufrido más con José Luis,

porque siempre sufro cuando lo veo cocinar,

porque va tan loco que, al final, me lo hace

metérmelo para mí y voy igual de loco que él.

-Yo soy muy nervioso. En mi día a día, soy supernervioso.

Soy un bala. Aquí me obseso del todo.

Es que quiero intentar llegar a la final.

Podría haber metido. No me he dado cuenta.

Voy a hacer una alcachofa. Una reducción de esto.

Y le echaré zumo de naranja. Lo reduzco.

Lo voy a triturar. Y voy a echar el jugo

en el fondo de una alcachofa. Le pongo un huevo poché encima.

Encima lo estoy pensando, no sé si ponerle

unas setas que vacié a la plancha o no sé.

Cogí de todo lo que había

y sobre la marcha lo pienso lo que iba a hacer.

Voy a arriesgar bastante, la verdad, que sí, pero,

bueno, pienso que el que no arriesga, no gana.

Y, sí, el cementerio está lleno de gente que arriesga, pero,

bueno, también, el Olimpo está lleno de ellos, ¿no?

La Nati está súper relajada, mira, parece que la cocina es de ella.

No se sabe cómo va a salir, pero, relajada está tela.

¿Qué tal? Muy bien.

¿Qué haces? Estoy haciendo una presa ibérica

en baja temperatura con miel.

Con miel, entonces vas a hacerle una guarnición de guisantes.

No, la guarnición es que voy a hacer una especie de escalivada,

y también hice una gelatina de miel

para decorar el plato. O sea, gelatina de miel,

la salsa de miel. Probaré la salsa, si pega o no

Y guarnición con miel.

Claro, a lo mejor sale con mucha miel por eso digo la pruebo

¿Es la primera vez que cocinas con miel?

No, me encanta, pero, no sabía cómo hacerla en un plato español.

Estás arriesgando hoy, ¿no? Sí, muchísimo.

¿y no te da miedo arriesgar? No, porque si a estas alturas

sigo haciendo cositas así, o sea,...

Es un poco lo que queremos, también, veros hacer cosas

diferentes, si están bien, bien y si no...

Pero, por lo menos me voy contenta

que hice algo diferente, ¿no? Claro, eso sí.

Bueno, Natalia, para empezar,

la presa la ha hecho a baja temperatura.

No entiendo eso. Yo, tampoco.

¿Dónde meterá la miel? Va a hacer una salsa de miel,

una especie de escalivada con miel, también, ha hecho

una gelatina de miel, no sabe muy bien cómo está la guarnición.

Algo despistada.

Ha hecho una salsa con guisantes, también, con miel.

El problema que tendrá es que quiere asegurar

con un plato que no aporta mucho,

que el único mérito es sacarlo perfecto.

Ella quiere arriesgar, está arriesgando.

¿Arriesgando? Dice que nunca

hizo esas técnicas ni a baja temperatura.

Unas verduritas con presa. No acabo de verlo,

ni lo veo español, ni lo veo ruso, ni lo veo...

Integrada la miel,... Para una técnica que utiliza,

muy mal utilizada porque esa carne

no te pide baja temperatura para nada.

No es la que mejor va a baja temperatura, pero, bueno.

Aspirantes, ya ha pasado la mitad del tiempo,

tenéis por delante 30 minutos.

Mira, a dos manos, a dos manos, ella.

La túrmix y la sartén.

(SONRÍEN) Je, je, je.

Muy bien, David. ¿Te gusta la idea?

Sí. Muchísimo.

Creatividad, ¿no, han dicho, pues, a ver qué sale.

Como te salga bien va a ser una pasada.

Crema hecha y son...

¿Qué tal? ¿Qué tal?

Bien.

Aquí ando haciendo un postrecito a ver qué sale.

Yo cuando estaba malo mi madre me hacía un vaso de miel con limón

entonces, pienso que es algo tradicional y algo creativo.

Ese vaso que siempre nos daban las madres, dado un poco

la vuelta para que guste a todos.

Es una crema de lima limón hecha a base de limón.

Como los polos que tomabas de pequeño, también.

Entendí que tu madre te hacía una sopita de pequeño,

tomando una lima limón, con cosas que, ahora, te las digo

y miel, que aún no ha aparecido con túrmix que a ver cómo la usas.

El aire de miel. ¿Un aire de miel?

Sí, que tú nos enseñaste.

La única pega que tiene la cosa... Que tienes el listón muy alto.

Claro, porque te lo enseñé hacer de 10.

Ya, lo sé. Y quiero un 8 mínimo.

Lo sé, pero, quién mejor que tú que me ponga a prueba.

Plato sin defectos, no pido nada más.

¿Qué le sumas magia? Genial, pero, que sea magia, no tontuna.

Vale, trabajaré en ello. Que esté rico.

Estoy un poco nervioso, pero, bueno, no soy nada creativo,

pero, a ver, si consigo sacar algo que guste al jurado.

Dice que no es creativo.

Y las cosas que se le ocurren a él, no se le ocurren a nadie.

Es la primera vez que hago esta combinación, no sé

cómo saldrá, probaré a arriesgar

y si sale, sale, si no, pues, hasta aquí hemos llegado.

José Luis, si lo piensas bien

la salsa a la naranja con alcachofa

este dice que la ha comido y está buena.

Ro...

¿Bien?

Bueno, José Luis, ¿cómo vamos?

Bien, aquí vamos. ¿Qué haces? Cuéntame.

Voy a preparar una alcachofa rellena de una reducción

que hice de cebolla, setas, un poquito de naranja

y miel, que le eché toda la miel.

¿Y ese relleno, por qué, lo comiste alguna vez, te gusta?

No, pensé echarle un huevo poché,

y un trocito de queso manchego y lo fundiré con el soplete

a ver qué tal queda, gratinado.

Y alcachofa alrededor, algo así. Claro, unos palitos

de alcachofa alrededor a ver qué tal queda.

Lo he probado y bueno está.

Lo has probado y te gusta. Sí, me gusta, lo dejaré

que reduzca más porque echaré poco dentro.

Dale, venga, suerte, José Luis.

La cara de Pepe, suerte.

Esto como lo hago, lo cuelo... Lo hecho aquí...

Es que me bloqueo, me bloqueo del todo, ni escucho,

cuando viene el jurado, me hablan y lo mismo que me hablan

yo digo sí o no, pero, me entra por aquí y no sé ni lo que me dicen.

Espera, voy a hacer otra cosa, espera.

José Luis va a rellenar una alcachofa con una salsa

de miel, naranja, jamón y le meto una yema de huevo,

pero, al no tener harina para la bechamel, le pondré

un trozo de queso así como mi dedo de gordo

encima y le voy a pegar con el soplete como si estuviera

soldando, ¿sabes?, y vamos a ver qué sale de ahí.

Qué bueno, Nati.

¿Qué pasa, Rocío, cómo vas?

Mira, Pepe, estoy aquí.

¿Qué estás haciendo? Lomo ibérico, estoy haciendo

un queso manchego infusionado, unas verduritas, luego,

tengo el secreto y creo que haré una sopa de...

Anda cuéntame tu secreto, ¿cuál es?

¿El secreto? La pluma ibérica es mi secreto.

¿Y la miel? La miel irá con verduras

y, después, también, infusionada aquí en el queso.

¿Pero, esto es un postre o un plato salado?

Es un plato salado. ¿Has comido alguna vez

así algún plato con queso verduras, setas, miel...?

Sí, lo he hecho con cabeza.

Lo has hecho con cabeza,

bueno, vamos a ver si es verdad. Vale.

Mira, José Luis está con la olla y mira David, hacen lo mismo

uno con un caldo y el otro con otro.

Ro, es alucinante verla trabajar.

Es alucinante, porque, además, está tan segura de sí misma,

de lo que quiere hacer y de lo que quiere cocinar...

La Rocío, como contrincante, a mí me da mucho miedo.

Es una de las que más le temo, vamos, la veo muy fuerte.

Rocío, parece que lo tiene claro, taquitos pequeñitos

de cerdo ibérico, salteaditos, con verduritas muy monas puestas,

una crema de queso con un poquito de miel,

tiene claro que no es un postre, porque meter ese dulzor y tal,

no, no, será muy sutil.

Miel, mínima, a lo mejor, la verduras, la crema de queso

va muy bien con las verduras,

lo sabemos, pero, hay que integrarlo bien.

Muy bien.

Escalivada. Los pimientos asados del sur.

Ha hecho los pimientos asados del sur, la mamona.

La pastelería la borda,

porque tiene, le gusta la creatividad de la pastelería.

Qué buena textura, chulo.

Aspirante, acabáis de entrar

en los últimos diez minutos, ¿oído?

(TODOS) Oído, Eva. Venga, chicos, que podéis, vamos.

Quería hacer unos dados de gelatina con unas setas que freí

y con agua y le iba a echar gelificante,

pero, lo probé y no me gustó y me voy a lo sencillo,

con lo que tengo, casi que voy a emplatar y a ver lo que me sale.

Te quiero decir una cosa, me comenta muchísima gente

que en el restaurante de Jordi, el nivel de cocina

de los últimos meses es tremendo.

Y te diré por qué: Le regalé mi libro y es lo que quiero

que pase en tu catering, "La cocina de hoy

con sabores tradicionales",

se notará en tu catering como en el Abac.

Sabes que mi catering funciona muy bien,

pero, con esto, seguro le daré un empujón.

El nivel lo ha subido Jordi y quiero que tú, también.

Platos con miel, queso miel y manzana verde un clásico mío,

funciona de maravilla. Cómo te lo agradezco, Pepe.

Qué bonito, David.

Venga, Nati.

Vamos, José, va. Venga, va, José.

Si me da tiempo, ya, a ver cómo lo emplato.

Venga, José Luis, un platito bonito.

¿Por qué la pizarra, José Luis, otra vez?

Porque es rústico. Se cree que pone baldosas

en su pueblo, parece un solador. Claro, rústico.

Sí, este... He cogido uno de pizarra.

¿Cuánto queda?

Ahora, ahora.

Qué nivel, hija, qué barbaridad.

Huy, mira, ha hecho la campana.

Ten cuidado, David.

Oh... Espera, espera, no.

Es que... Venga, tío.

Date caña, date caña.

Venga, David, venga.

Vamos, ahí, ahora, está buena.

Qué buena idea, pero, vamos.

Por animarlo...

Espera, no, mierda, no.

Relájate, hijo de mi vida, relájate.

Vamos, David, va, dos minutos.

Tengo que calentar el soplete, el cuchillo.

Venga, Rocío, por Dios, está bonito ya.

Nati, no. Que sí, que sí, que sí.

Mi emplatado es, madre mía, es horrible, yo al verlo digo:

"¿Cómo ha podido salir esto de ti, Natalia,

que tú eres una persona normal?

Pero, ¿cómo haces un mojón tan grande?".

Aspirantes, no os quiero poner más nerviosos,

pero acabáis de entrar en el último minuto.

Ro, emplata, que es el último minuto.

David, no te queda nada, ¿eh?, un minuto, David, un minuto.

Ah, mierda, me he pasado.

¿Qué hace José Luis, qué hace? Lo va a gratinar.

Diez, nueve,

Venga, va, termínalo ya que no tienes tiempo.

Ocho, siete, seis, cinco,

Cuatro, tres,... La crema de queso, corre.

Dos, uno, tiempo... Manos arriba.

Manos arriba. Rocío.

No he hecho ni la espuma, ni,... Joder.

Cuando han dicho: "Manos arriba", digo: "La he pifiado",

me que quedado con cosas que hice en otras elaboraciones,

sin poner en el plato...

Ahora, estoy preparada para lo peor, porque, la verdad,

no estoy nada contenta con mi plato y estoy nerviosa, pero,

entiendo las circunstancias de lo que he hecho.

Aspirantes, vuestro tiempo en cocinas, ha terminado,

así que vamos a ver

cómo han quedado esos platos combinados.

Rocío, adelante.

(Aplausos) Venga, Ro, vamos.

Secreto ibérico con dados

de jamón ibérico caramelizados con miel

y, después, unas verduras para refrescar la miel

y llevaba una salsa de queso manchego al romero,

pero, no llegué a emplatarlo, lo siento.

Vamos a probar.

Rocío, yo creo que el plato se podía llamar

lo que pudo haber sido y no fue.

Sí. Y, es verdad, que, a lo mejor

esas dos elaboraciones te ayudarían a entender

lo que podía haber sido, que la idea no apuntaba mal.

Las verduras, perfectamente, cocidas, la carne, correcta,

un poco simplón, quizá por la falta de lo que tú me dices, es posible.

Disculpe.

Rocío, ¿tú quieres ganar "MasterChef?

Sí, yo intento darlo todo.

Creo que puedes dar mucho más, llevo tiempo diciéndotelo,

ponte las pilas porque esto es ni quito ni pongo,

ni doy ni nada, me voy, no me voy, a ver qué pasa.

Y me encantaría ver un poco de ambición

en tu trabajo. Lo verás.

Yo voy a ser como soy yo caiga quien caiga por el camino

porque es que los demás lo harán, también,

entonces, no voy a ser yo la tonta, ¿no?

Pues una alcachofa rellena

pues, con aromas de la tierra, le he puesto.

¿De qué tierra?

Lleva cebolla, setas,... Todo de la tierra.

Muy bien, lo que veo... Es que me quedé a medias.

¿Qué te falta? Pues, con los nervios

le quise poner un sombrero de una seta a la plancha,

una espuma, también, una ralladura, una coliflor

que, también, hice, echarle solo lo de fuera.

Pero, bueno. Tampoco, pusiste mucha cantidad.

Me dan ganas de probarlo yo solo.

Claro, como los platos hay que hacerlos pequeños.

Tampoco he pensado...

Es como un montadito

que se puede comer así. De un mordisco.

Ahí va, cuidado, el huevo.

Es que va relleno de huevo, lleva un huevo poché.

Dímelo.

Toma, anda.

¿Pruebas? No me atrevo,

lo espachurraste con esa boca que tienes.

Dios mío de mi alma. A ver, José Luis,

no nos engañemos, alcachofa cocinadita,

queso, miel, huevo, setas...

Naranja, cebolla... Se ve que la cocción es buena,

vale, ¿tú te das cuenta que con lo valiente que eres

esa seguridad tan buena que tenías la has perdido?

Cada cocinero tiene una cocina dentro, natural,

hay que descubrir cuál es y sacarle partido,

no te obceques en hacer una cocina moderna que no sabes hacer.

Ya. Porque esto te salva

de que no hay una mala cocción, que la combinación miel alcachofa,

funciona, porque el plato es un desastre completo.

Este el plato de un inconsciente

con mucha suerte. Sí.

Es que está bueno, te faltó poner tres alcachofas,

no coger un baldosín de 30 por 30, parece que estás solando

en tu pueblo, y ponerme en un piquito una alcachofa rellena.

La alcachofa. Creo que tienes un cacao

en la cabeza, no tiene que ser pequeño, tiene que ser,

estéticamente, equilibrado, punto. Ordénate un poquito, anda,

si sigues aquí.

Para mí, si me voy hoy es un orgullo tremendo

donde he llegado, pero, claro, los nervios me comieron

dándole una vuelta completa,

acompañarlo con una espuma, con otras cosas y...

David, esa fantástica sonrisa

a la que nos tienes acostumbrados, ¿dónde está?

Bueno, las personas, no sé, también, tenemos sentimientos

y cuando algo que yo creía que me iba a salir muy bien,

que tenía una idea muy clara de un postre, se empieza a atascar,

por cosas... No sé. Por tu culpa.

Sí, parte de mi culpa sí, vale sí. Porque haces cosas que aún

no tienes el nivel para entender.

Puede ser, sí, soy ambicioso y... Sí.

Vamos a probar. Joder.

Te enfoscas y ya está.

La idea que nos vendías que era como una jalea

de limón y miel, está ahí, lo que yo veo

es que no te hacía mucho efecto.

Si... No supiese en qué programa estoy, diría:

"Lo ha hecho alguien de "MasterChef Junior"".

Si me pillas en otro momento, digo:

"Es un plato de alta cocina, de alguien pretencioso

que no es capaz de acabarlo".

Lo que decíamos. Es alguien que se ha tirado,

había una red y se ha metido el pie en la red.

Si estoy rallado, estoy un poco frustrado porque, joder,

me falta acabar de poner la guinda sobre la tarta, ¿sabes?

Quieres hacer saltos mortales sin saber dar volteretas

por conocer una mínima técnica y piensas que con eso

es suficiente, odiamos la cocina de técnica por técnica.

Suerte tienes de que las elaboraciones básicas

están ricas, tienes potencial,

actitudes buenas, ambición, te vas a ir por tonto.

Yo creo que volteretas las hago, el pino puente,

está algo descolgado, mis deberes son pasarlas

en casa a una voltereta

y para el próximo día a ver si no hago un flip flap para atrás.

Primero, he hecho la presa ibérica cocinada en baja temperatura

con miel, aceite, un poco

de ajo, después, he hecho una especie de escalivada,

he hecho gelatinas de miel y, por encima, una salsa

de Lugo, reducido con cebolla y con miel, también.

Vamos a probarlo, ¿no? Habrá que probar.

Ahhh... Madre mía.

A mí no hay nada que menos

me gusta comerme algo en un plato que esté malo.

Pero, malo, algo que te lo tragas y te da asco.

Eso no lo puedes hacer, ¿probaste tus gelatinas de miel?

Sí. Pero, ¿a qué saben?

Un poco a miel, pero, no lleva más que agua y miel.

Pues, agua, agua sucia.

La cocción de la carne es errónea total,

creo que te la has cargado Esta carne es un productazo,

con un golpe de sartén, vuelta y vuelta, está espectacular,

la salsa de la verdurita salteadas con el toquecito de miel,

con el agua, también, medio aguado,

o sea, es todo un batiburrillo de ideas mal ordenadas

de técnicas fallidas

y, sobre todo, te cargaste un productazo.

La palabra es... Desilusión.

Lo de meter la carne al vacío entiendo que no le beneficia

a este tipo de carne,

para, luego, además, quemarla demasiado en una sartén.

Había que cocinar con miel, ¿dónde está la miel?

Es que tampoco le puse mucha porque no quería que supiera

demasiado, entonces, intenté cocinar con mucho cuidado

porque si te pasas con la miel, es muy dulce.

De acuerdo, no se trataba de hacer un postre con carne,

si, lógicamente, vas a meter la miel en la carne

o en la salsa, se tendrá que notar

y aquí, es que no se nota nada. Tenía que aparecer la miel,

tenía que tener sentido en la carne, en la verdura

o sentido en el postre.

Y aquí, no lo tiene, por eso, te repito... Desilusión.

Una desilusión, incluso tristeza te diría porque desde el primer

día cocinas bien, una persona que cocina platos

que no se moja mucho, un perfil conservador de aspirante.

Y a este tipo de aspirante, me encanta exigirles evolución,

esto es un plato anti evolución total.

Entiendo. Esa cocción a baja temperatura

no la entiende nadie.

Has ido de una línea regular para atrás.

Y en "MasterChef" para atrás es salir de "MasterChef".

Natalia, delante de cocinas.

De verdad, cuando hice el plato me dio vergüenza, realmente,

me dio vergüenza, digo: "En el programa 10,

¿y estoy haciendo esto?".

Os quiero. Nosotras, también,

te queremos mucho.

Aspirantes, este es el peor momento de todos,

pero, ya sabéis que es inevitable. Nuestro jurado tiene que deliberar

para decidir quién de vosotros cuatro

abandona hoy las cocinas.

Jueces, adelante.

Esta complicado, está complicado.

Ya está hecho, ya está hecho.

Un desastre...

Menos mal que no les hemos pedido un plato japonés, en 30 minutos.

Ay, cuánta cara larga, ¿qué pasa, que estáis bastante plof?

Desilusionados contigo mismo, no sé.

Pero, fíjate, que en principio no parecía demasiado

difícil, ¿no?, ¿qué os ha pasado?,

porque la valoración ha sido bastante dura.

Es que queríamos, no sé.

Bueno, yo he querido hacer más complicado.

Y nos faltó poner cosas.

Demostrar lo que sabes. Espuma y todo.

Pero, os veo a los cuatro como muy de bajón.

Sí, mucho.

Creo que el jurado hoy lo tiene más difícil que nunca

para saber quién abandona las cocinas, pero,

ya sabéis que quien se vaya, nuestro patrocinador

de electrodomésticos regalará todos

los usados durante su paso por el programa, nuestro

supermercado patrocinador os regala esta tarjeta

que os encanta, 1000 euros para las compras en alimentación,

el juego oficial de "MasterChef", también, es vuestro,

y, por supuesto, para que sigáis aprendiendo,

seis meses de acceso gratuito

a nuestra escuela online de "MasterChef".

Chicos, no quiero veros tan tristes.

No, nada, nada. Arriba, pase lo que pase,

los cuatro podéis estar orgullosos de vuestro paso por "MasterChef",

así que, venga, que vienen los jueces, suerte.

El reto de hoy era muy complicado, pero, requería mucha creatividad

y, como os dijimos al principio de la prueba, la creatividad

tiene que ir ligada al sentido común.

Dos aspirantes habéis ido a la cocina tradicional,

pero, para que salga bien hay que saber tratar el producto

y dos aspirantes habéis sido creativos.

Uno, con un concepto mal ejecutado y el otro

sin concepto, pero, con sabor.

Si pudiéramos hoy, solo salvaríamos a uno de vosotros,

precisamente, por haber sabido trabajar el producto.

Y ese aspirante es...

Rocío.

Gracias.

Rocío, corre y sube a la galería.

Antes de que se arrepientan.

De los tres desastres, uno de vosotros ha maltratado

el producto y ha hecho un plato sin sabor,

algo inaceptable en la recta final de la competición.

Por todo ello, el aspirante...

Que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

Natalia.

(LLORA)

Con la expulsión de Natalia, pues, no estoy bien.

Es mi amiga...

(SE EMOCIONA)

La verdad, no ha hecho su mejor plato.

Y ella, también, lo sabía que no tenía mucho sabor.

Pero, bueno,...

Dale un achuchón.

Dale un abrazo, Nati. Un achuchón a Jordi.

Mucho gusto. Muchísimas gracias.

Muchas gracias por todo, de verdad.

Nati, te queremos. Estoy triste,

porque me da mucha pena de ella.

Porque está solita, no tiene a nadie.

Por eso me da pena de ella.

Porque, ahora, ¿dónde va?

Ay, mi guapa.

(Aplausos) Gracias, Eva.

¿Cómo estás? Bueno, yo, de verdad,

es que he cumplido un sueño, un sueño muy bonito.

Es una experiencia increíble, inolvidable, toda esta gente

que he conocido aquí...

Impresionante.

Espero que alguien me invite a hacer prácticas.

(RÍEN) Je, je, je.

Bueno, ya te digo yo que Jordi te invita, pero, de momento.

Oye, y yo, también.

Yo, también, aunque no te guste tanto, también, te invito.

No sé si será verdad, pero, está grabado, o sea,

yo diré: "Cuidado, que está todo grabado".

Esto es tuyo. Ay, gracias.

El delantal ya sabes que tienes

que dejarlo en la cocina y dame un abrazo.

Muchas gracias por todo, también.

Gracias.

Hasta siempre, Natalia.

(Aplausos) Te queremos, Nati, te queremos.

¿Dónde me meto? Venga, campeona, superviviente.

Te queremos.

Osito.

La experiencia de "MasterChef" ha merecido la pena.

Ha sido un sueño cumplido.

Este sueño de "MasterChef" se ha acabado, pero,

yo tengo otro por cumplir porque me ha dado

la seguridad de que sí que puedo cocinar

y puedo hacerlo como un profesional

y ya está, con eso me quedo.

Un cocinero, ¿nace o se hace?

En "MasterChef" estamos convencidos de que a unas cualidades

innatas para los fogones, se les puede unir

el aprendizaje de herramientas, conocimientos y técnicas

para lograr así convertirse en profesional, por eso,

cada prueba que los aspirantes superan en estas cocinas,

les acerca un poco más a su sueño.

Nos vamos, pero, la semana que viene volvemos

con un programa lleno de música

y en el que los protagonistas serán los ingredientes.

Mientras, ya saben, pónganle sabor a la vida.

La vida pirata se vive mejor.

(TODOS) La vida pirata se vive mejor.

Con la botella del ron. (TODOS) Con la botella del ron.

¡Suelta el timón que nos matamos!

(Gritos)

¡¡¡Suelta eso!!! Tenéis elaboraciones a cascoporro,

no, lo siguiente. O nos organizamos o palmamos, o sea,

no hay otra opción.

¿Lo habéis entendido? No me pidáis más cosas.

Que si lo habéis entendido. (TODOS) Sí, chef.

¡Qué salsa más bonita nos va a quedar, Dios mío!

(Aplausos) ¿Eso qué es, qué es eso?

Coged la comanda

y enteraos de lo que cogéis. (HABLA EN INGLÉS)

(INTENTA HABLAR EN INGLÉS)

Perdona, no me entero, repite.

Nuestros aspirantes se van a someter al veredicto

de unos jueces muy especiales.

Plato sano. Plato sano.

(RÍE) Ja, ja, ja.

Ay, el Manu Carrasco qué me gusta.

La Niña Pastori qué simpática es. Quieres hacer técnicas

sin entenderlas y eso será un viaje a tu casa.

Pero, parad ya, por favor, me hacéis pasar un mal rato.

¿Sabe qué te falta? Cocinar. No es rock and roll

es heavy metal tocado por 4 zumbados

con una guitarra de 5000 W en una habitación de 2 metros.

El aspirante que no puede continuar

en las cocinas de "MasterChef" es...

  • Programa 10 - 08/06/16

MasterChef 4 - Programa 10 - 08/06/16

08 jun 2016

El jurado propone a los aspirantes tres retos: escalfar un huevo, hacer un huevo frito 'con puntillita' y preparar una perfecta tortilla francesa. David Andrés, jefe de cocina del restaurante ABaC y Mejor Chef Joven de España y Portugal, les enseña cómo hacerlo.
En la Caja Mágica de Madrid, aprovechando la XV edición del Mutua Madrid Open, los aspirantes cocinaron un menú degustación con recetas de Pepe Rodríguez Rey, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera. Feliciano López, Albert Costa, Conchita Martínez y Manolo Santana son algunos de los comensales. El aspirante que no dé la talla en la prueba exterior, será eliminado y no volverá a las cocinas de MasterChef.
En la prueba de eliminación, encontrarán diversas campanas que esconderán el tipo de cocina que tendrán que poner en práctica, el ingrediente principal, el tiempo y el único electrodoméstico que podrán utilizar. El aspirante que peor resuelva su plato, deberá de colgar su delantal.

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