'MasterChef', el talent de mayor éxito de la televisión, regresa a TVE. La tercera edición arranca con el proceso de selección al que se han inscrito más de 15.000 personas. Sólo los 15 mejores cocineros amateur se convertirán en aspirantes del programa y competirán en las cocinas para alcanzar su sueño: dedicarse profesionalmente a la cocina. Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera forman el jurado que les guiará en esta complicada aventura. Eva González será la encarga de conducir el programa. Un formato de superación personal que reúne los ingredientes necesarios para triunfar: emoción, espectáculo y la mejor cocina.

Programa a programa, 'MasterChef' recorre España mostrando la riqueza gastronómica del país. Los aspirantes tendrán que superar diversas pruebas, individualemente y por equipos, haciendo frente a la presión, el tiempo límite y los comensales más exigentes. Además, cocinarán en los lugares más espectaculares del país.

Los aspirantes han dejado su vida atrás para dedicarse a lo que realmente les hace feliz. El ganador obtendrá el título de MasterChef España, un premio económico de 100.000 euros y publicará su propio libro de recetas. Además los tres finalistas completarán su formación en la Universidad de Ciencias Gastronómicas Basque Culinary Center.

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Para todos los públicos Final de MasterChef 3 - 30/06/2015
Transcripción completa

Por primera vez en MasterChef, la prueba por equipos

se va a realizar aquí, en el plató.

Cuando podamos hacemos un zumo de limón,

hay que hacer un alioli, me encargo yo del alioli.

Hemos invitado a la creme de la creme de TVE.

- Ay, hola, Rosario. - No, Rosario no, Lolita.

No merece seguir en MasterChef Lidia.

Hoy vais a cocinar en el Museo Guggenheim.

Menos discutir y más correr.

Tenéis que cocinar tres platos cada uno.

Lo haréis en tres intervalos de tiempo.

Has maltratado el producto.

¿Qué has hecho?

Se queda las puertas de la final Kevin.

Para aprender a cocinar, lo primero es conocer la tradición

y el producto.

Para evolucionar en la cocina hay que experimentar,

trabajar duro y apasionarse.

Para que tu cocina sea apreciada hay que cuidar cada detalle

y dejar volar tu imaginación.

Buenas noches y bienvenidos a la final de MasterChef III.

Esta es la noche más importante

desde que abrimos las puertas de estas cocinas,

hace ya más de tres meses,

cuando 15 aspirantes entraron con la ilusión de aprender

y convertirse en auténticos profesionales.

Antonio, Andrea, Sally y Carlos.

Ellos son los cuatro mejores aspirantes de esta edición.

Se pelearán por estar en el gran duelo final

y convertirse en el nuevo MasterChef España.

Buenas noches, finalistas y enhorabuena.

Jurado, adelante.

Aspirantes, o mejor dicho, finalistas,

debajo de esa caja misteriosa se esconde el sueño

por el que lo habéis dejado todo.

A la de tres, quiero que la levantéis. 1, 2, y 3.

¡Ala! ¡Qué guay!

-Espectacular.

- ¡Qué guay!

Cuando he visto la chaquetilla ha sido cuando he sido consciente

de que estamos en la final de MasterChef,

date cuenta de lo que te juegas.

Sally, ¿qué significa esa chaquetilla para ti?

Para mí es super importante.

Ya sabéis que he dejado mi trabajo, mi marido, mi hija,

todo lo que tengo por este sueño.

Esa chaquetilla es lo último que me falta

para ser feliz del todo porque tengo un marido perfecto,

una hija perfecta y solo ya me falta eso.

Antonio, ¿por qué es tan importante para ti esa chaquetilla?

Es una chaquetilla que simboliza todo el esfuerzo,

la evolución dentro del programa y que siendo un panoli

también puedo llegar, ¿sabes lo que te digo?

Antonio, a nosotros nunca nos has parecido un panoli.

Chalao sí, panoli no.

Sí, cocinaba así regulín y ya va uno mejor.

Ya, cuando uno se esfuerza, pues tienes aquí tu delantal,

te lo pones y te queda de lujo.

Chaquetilla. Es una chaquetilla.

Es que no me esperaba abrir la caja y tener aquí un delantal.

Chaquetilla. ¡Y dale con el delantal!

Chaquetilla.

-Delantal, delantal.

-Estar en la final, para mí, es la recompensa a todo un esfuerzo,

desde el principio hasta el final del programa.

Yo creo que han sabido valorarlo y sobre todo me han motivado mucho

para confiar en mí mismo, que me hacía mucha falta.

Bueno, Carlos, ¿y para ti que significa esa chaquetilla?

Bueno, es un sueño que estaba por cumplir,

por terminar de cumplirse, aunque ya haber llegado aquí,

flipas, ¡dónde estamos! ¡Dónde estamos y cómo empezamos!

Yo nunca he destacado en nada y estoy entre los cuatro mejores,

es una locura, pero me encanta.

Para nosotros, la chaquetilla es una seña de identidad,

un símbolo de nuestro trabajo que además otorga prestigio.

Pero para llevarla puesta, primero hay que ganársela.

Las cuatro chaquetillas que tenéis ahí delante

no tienen ningún nombre escrito porque todavía no sabemos

quién las llevará puestas. Eso dependerá de vosotros.

Aspirantes, esta final se compone de dos retos y un duelo final.

Elegiremos al mejor de cada reto y los dos se enfrentarán

en una última y definitiva prueba de fuego, ¿entendido?

-Sí.

-Esa chaquetilla va a ser mía porque mi evolución ha ido "in crescendo"

y hoy va a ser ya el boom, hoy va a ser ya la creme de la creme.

Os recuerdo que además de los 100.000 euros de premio,

el libro de recetas y el título de MasterChef España,

también están en juego tres becas en el centro de estudios culinarios

más importante de España, el Basque Culinary Center.

El ganador se llevará un máster en cocina técnica y producto.

El segundo clasificado ganará un máster en pastelería

y el tercer clasificado ganará un curso de especialización

de ocho semanas de duración.

Los cursos que más ilusión me hacen de la Basque Culinary Center

ahora mismo son los dos primeros, el de cocina, que me encanta

y el de pastelería, por supuesto, que bienvenido sea,

que también me encanta.

Pero además de todo esto que os acabo de contar

es la noche de la gran final y por eso vamos a tener de todo.

Emociones, reencuentros y muchas sorpresas.

Pero bueno, ¿qué ha pasado, me he pixelado?

Esta es una de las cosas que tenía que contar, aspirantes,

estáis todos invitados al preestreno de la película "Pixel",

que llegará a los cines las próximas semanas.

Y tú, Jordi, no me mires así, que te pixelo, así que calladito.

Pepe, pon un poco de orden aquí, hombre.

Aspirantes, buscamos el primer finalista

al que poner esa chaquetilla y lo vamos a hacer

con una prueba de presión.

Aspirantes, en el primer reto de esta final

vais a estar en una nube y ahora vais a saber porqué.

Antonio, ¿sabes lo que es esto? Parece una báscula.

¿Te quieres pesar? No, no, no.

Carlos, ¿qué es?

Una máquina de hacer nubes, claro, con el palito.

Es una máquina de hacer algodón de azúcar, muy bien, Carlos.

Andrea, no me digas que esto no es cuqui.

Hombre, es súper cuqui.

Cuando era pequeña siempre hubiera querido tener

una de estas, pero las que me traían los reyes no eran de verdad.

Yo cuando era pequeña

tenía una obsesión por los algodones de azúcar,

siempre que iba a una feria me lo pedía.

Entonces pensé ¿por qué no se lo pides a los Reyes Magos?

Y se la pedí.

Pero eso no sacaba nada, era más falsa que un billete de tres euros.

Aspirantes, sí, esto es una máquina de hacer algodón de azúcar.

Sí, vais a elaborar una nube de algodón.

Pero no, la prueba no solo consiste en eso.

Eso será parte de una gran elaboración

que os va a complicar mucho la vida.

Pero prefiero que os lo cuente quien la ha creado,

es la tercera vez que nos acompaña en estas cocinas

y siempre nos hipnotiza con su talento.

Desde "El Celler de Can Roca", con tres estrellas Michelín,

el mejor pastelero del mundo, Jordi Roca.

-Estaba esperando que viniera a la final de MasterChef

y ha sido un regalazo buenísimo.

Buf, ya me puedo morir, estando en MasterChef

y con la visita de Jordi Roca.

Jordi, bienvenido a la final de MasterChef.

Este año hemos tenido el placer de saborear los postres

de El Celler hechos helado de la mano de tu mujer,

Alejandra Rivas.

Estamos encantados de que ahora estés tú aquí con nosotros.

El año pasado estuviste de jurado en la final entre Vicky y Mateo

y hace dos nos trajiste

aquella reinterpretación de la manzana de caramelo,

con la que Juan Manuel consiguió sumarse a la final.

Subir el listón es complicado, pero seguro que nos vas a sorprender.

¿Qué nos has traído?

Bueno, tenemos un postre al que hemos llamado bomba floral.

Es una base de algodón de azúcar de violeta,

una bola de caramelo que hemos soplado con azúcar satinado.

Dentro lleva una espuma de rosas, una gelatina de miel,

una confitura de violetas y manzanilla.

Es un postre montado dentro de la bola.

-Madre mía, Dios.

-Dios mío, Dios mío, final y repostería, la peor pesadilla.

Aspirantes, ganarse un puesto en el duelo final de MasterChef

no va a ser nada fácil.

Vuestra misión es reproducir un postre

del mejor pastelero del mundo.

Además lo haréis con una particularidad.

Iréis cocinando al son que os marque el director de orquesta,

en este caso, el propio Jordi Roca.

Él, desde aquí, os irá dando los pasos

y el tiempo que tenéis para cada elaboración.

En cada puesto de cocina os colocaremos a cada uno

un flexo para trabajar el caramelo y detrás de todo tendréis

una máquina de algodón.

Además nuestro supermercado patrocinador

os ha traído todos los ingredientes que necesitáis en cuatro cestas

que tenéis que coger antes de empezar.

¿Oído aspirantes? -Sí, chef.

El tiempo comienza en 3, 2, 1, ya.

Caramelo por un lado, miel por el otro, agua, infusión,

después todo tipo de azúcares. Digo, ¿Dios mío esto qué es?

¡Loco! Loco perdido.

Es la noche más importante para nosotros porque se decidirá

quién es el nuevo MasterChef España.

Pero para llegar hasta ahí primero tendrán que disputar

dos pruebas que nos darán el nombre de los dos aspirantes

que lucharán en el gran duelo final.

¿Has hecho ya tus apuestas? ¿Sabes qué dos aspirantes serán?

Si lo tienes claro, bájate gratis la aplicación de MasterChef

y cuéntanoslo.

Bueno, Jordi, tal y como hemos dicho a los aspirantes,

tú les vas a ir marcando los pasos.

¿Cuál es el primer paso que tienen que hacer?

Lo que harán es la crema de rosas para hacer la espuma.

Usaremos la nata, la ponemos a calentar.

En un bol aparte tendremos las yemas y el azúcar.

Cuando la nata hierva, pasaremos el contenido del cazo al bol,

lo mezclamos bien y lo pasterizamos a 85°.

Una vez llegue a esa temperatura, lo enfriaremos en un baño María

con hielo dentro de otro bol.

Cuando se atempere, añadiremos el agua de rosas

y, por último, la clara de huevo pasteurizada.

Batimos bien y lo reservaremos en un sifón, dentro de la nevera.

¿Te habrán entendido ellos? Espero que sí.

- Estamos en la final ya.

En la final con la prueba más chunga del mundo, vamos.

Ha venido Jordi Roca a hacer un postre suyo,

de estos difíciles y, hombre, agobiado, agobiado

porque yo me he puesto malo, tío.

Siempre decimos que la pastelería es cuadrículada y que

si sigues sus pasos bien, no pasa nada.

Hace bien que te sigan bien los pasos, sino es un desastre.

Es una elaboración tan exacta, exacta, exacta,

que como falles un poquito, al carajo.

Bueno, Jordi, ¿cuál es el siguiente paso?

Ahora van a hacer el sorbete de manzanilla.

Ahí tenéis la infusión de manzanilla,

tenéis azúcar invertido, glucosa atomizada, dextrosa

y suavizante para el sorbete.

El primer paso será poner a calentar

la manzanilla con el azúcar invertido.

- ¿Todo entero? - Sí.

Mientras se calienta, en un bol mezclaréis todos los ingredientes

y antes de que esa mezcla de azúcar invertido y manzanilla

llegue a los 40°, mezcláis el resto para que suba sin parar de remover

hasta 85°.

Una vez suba, lo enfriamos rápidamente

para que llegue a unos 5° más o menos.

Luego os contaré el siguiente paso.

- Podría hacerlo él con nosotros, echarnos una mano,

no estar ahí hablando y nosotros aquí sin saber la textura

que tiene que coger esto, no tengo ni idea,

es como la hecatombe, Antonio con un postre.

Esa infusión de manzanilla, ¿es de manzanilla infusión?

Sí, de hierbas.

- Nada me haría más ilusión que pasar a la recta final

con un postre de Jordi Roca, la verdad. Sería todo un orgullo.

Aspirantes, os veo muy relajados.

En el primer momento que veamos que alguien ya tiene avanzada

esa elaboración, Jordi Roca irá con el siguiente paso, ¿entendido?

Oído.

-Lo voy a dar todo para que salga tremendo,

para que salga espectacular, para que salga como el suyo.

-Joe, tío, venga, vamos.

Es la final y estoy súper nerviosa, me gustaría hacerlo súper bien

y si consigo la chaquetilla, por supuesto,

estaré cada vez más cerca de mi sueño.

-Qué pasa, ¿no vas a salir hoy, o qué?

-Vamos, tío.

-Bueno, chicos, seguimos con la confitura de violetas.

Para hacerla tenéis agua, violetas, azúcar y pectina.

Para empezar hervimos el agua con las violetas

y la mitad del azúcar.

La otra mitad del azúcar lo mezclamos con la pectina

en un bol aparte.

Cuando el agua con las violetas y el azúcar hierva,

añadimos el resto del jugo con la pectina,

sin dejar de remover,

hasta que tenga la densidad que deseamos.

Tiene que llegar a unos 103° de temperatura.

-103.

¿Qué conseguimos con la pectina y el agua?

La pectina es la gelatina natural del azúcar,

con lo cual nos va a dar una textura.

- ¿Te han quedado grumos?

Estoy en la tercera parte de la elaboración

y me están saliendo grumos.

¿Puedo pasarle la túrmix? Es que me salen grumos.

¿No pasa nada, no?

Mira, mira, mira.

Hay que seguir bien los pasos y ya tenemos aspirantes

que no están siguiendo bien los pasos.

Antonio la está liando, a Sally la veo nerviosa...

Es que estoy nerviosa, porque quiero hacerlo bien.

Un segundo que te pierdas, lo haces mal,

no puedes perderte ni un solo paso.

Hay mucha presión.

-Ya está esto.

Siguiente elaboración.

Chicos, seguimos con la gelatina de miel.

-Gelatina de miel.

-Mezclamos la miel, el agua y el agar - agar

y no paramos de remover hasta que hierva.

Cuando hierva, los sacamos rápidamente del fuego,

lo dejamos cuajar para tener una gelatina lisa.

Hay que mezclarlo bien con la varilla.

Sí, pero es que esa miel, aunque parezca fácil,

nerviosos están un rato. Están nerviosos.

-Ya.

-Que caiga toda la miel.

-Ha quedado como una mermelada eso. se me ha quedado muy líquido, tío

-Seguimos, chicos. Vamos a acabar el sorbete.

Tenéis una jarra con nitrógeno y unas gafas,

para que os las pongáis.

Os hacen falta esas gafas para que no os queméis los ojos.

El método es muy sencillo, a la vez que vamos montando

o batiendo la base del sorbete.

Iremos echándole nitrógeno muy poco a poco,

diciendo que nos quede una textura de sorbete.

Una textura amable, emulsionada,

lo metéis en la batidora y lo ponemos

al mínimo de velocidad lo echáis poco a poco.

-He cogido las gafas, sin querer no sé que habré hecho

como tengo las manos de trapo.

Me he quitado la cinta y no me la podía coger bien.

Con el rollo de las gafas no sé si ha dicho algo

que no me haya enterado, voy a seguir para adelante

con lo que pueda y esperaré a que hable otra vez la voz sabia.

Mira Antonio, parece a Michael Phelps,

el tiburón de Sevilla.

-No se ve nada, ¿tú ves algo?

-No, humo,

-¿Tiras todo el nitrogeno?

-Sí, lo hecho todo.

-Parecía que iba a hacer submarinismo.

Y yo venga soplar, parecía el lobo de los tres cerditos.

Cuanto más nitrógeno echaba, más humo salía.

Nitrógeno líquido, al final un gas atmósferas

que se somete a presión hasta que se licúa

y su temperatura desciende a los menos 198 por ahí

y que congela muy rápido la elaboración.

El mejor símil para entenderlo es como cuando

trabajamos con un aceite que está muy caliente.

Hay que tener como un fuego.

-¿A ti se te está quedado helado?

-Está líquido.

Agua, vale.

Ya me estoy asustando macho,

Liquido total.

Es como un ingrediente más en cocina,

como el que se utiliza un aceite,

que te da una posibilidad de hacer cosas

que de otra manera es imposible. Es una buena herramienta.

¡Qué chulo!

Me estoy recuperando un poco del mal gusto

que he tenido antes. Nunca había visto esto en mi vida,

ni trabajado con esto y la verdad es que está quedando monísimo.

Supercuqui como dice Andrea.

-Chicos ya podéis poner a calentar el caramelo con la lámpara.

Mientras se derrite el caramelo, podéis cortar los litchis

y separar esa pequeña membrana que llevan dentro.

-Yo creo que por ahora voy bien,

terminando el helado este y cuando se congele

lo voy a meter en la batidora.

-Está guapo esto.

-Chicos vamos a preparar ya el algodón de azúcar.

Para hacerlo, ponemos simplemente una cucharada sopera

de azúcar de violeta en la máquina de algodón.

Esperamos que salga el algodón por alrededor.

-Va, echa. -Un chorro ahí.

-Échale tú también.

-A lo mejor le doy una batida.

-¿Sale algo o no? -Algo, algo, se ha quedado pegado.

-Qué divertido nunca lo había hecho.

Podría decir que he hecho nubes, algodón de nubes, qué guay.

Cuando voy a las ferias nunca me pierdo

ni la manzana de feria ni el algodón de azúcar, me encanta.

-La gelatina de miel que esté cuajada,

la cortáis en pequeños cuadraditos y la reserváis.

Y haced una ensalada con flores.

Chicos, os voy a contar cómo hacer la bola de caramelo.

Vais a partir del caramelo derretido con la lámpara, juntarlos,

estiradlos, cuando ya tenga la misma temperatura cortáis

una pequeña porción y luego soplarlo

sin dejar de enfriarlo con el ventilador.

La idea es que tengáis una esfera ni muy delgada ni muy gruesa,

para montar el postre.

Chicos, cuando tengáis la bola hecha haréis un orificio

calentando el corta pastas con el soplete.

-La persona que más posibilidades tiene de hacer un buen plato

es Carlos, por supuesto, tiene una mano muy de señorito.

Yo creo que le puede salir muy bien.

-He dejado todo el rato la batidora con un movimiento muy lento,

claro, el helado es una emulsión tenía que más caña,

he dicho, bueno lo voy a meter en el congelador

a ver si ahora se solidifica un poco.

¡Ostras!

Sally, ¿por qué nos miran de reojo?

Porque estoy estresadísima.

-¿Qué tal va Sally? -Bien, Chef.

He metido un poco la pata con la gelatina,

me han salido un poco de grumos, lo he metido en la batidora

y al final el resultado ha sido bueno,

menos mal porque estaba muy nerviosa.

-¿Qué tal el sorbete?

-Muy bueno, nunca había trabajado con nitrógeno,

para mí ha sido como estar en un laboratorio.

Ante este he visto con los nervios

echar la botella de vidrio a la basura normal.

Así que ya sabes. -Muy bien.

¿El vidrio adonde va? Al contenedor verde.

Aplícatelo para toda la vida. Muy bien.

Me la cargué.

Aspirantes, acabáis de entrar en los últimos 10 minutos,

después cogeréis todas vuestras elaboraciones

y de uno en uno las emplatareis aquí delante de Jordi Roca

y del resto del jurado. ¿Entendido?

-Entendido. -Oído.

-Se ha roto. -Esto parece un Alien.

Bueno, Andrea. ¿Qué mano tienes?

Tenía la primera montada y se me ha roto al sacar el tapón

y mira que lo hecho con el soplete, es que es superdelicado.

Es por la temperatura para que quede igual de fina toda.

Es que es complicadísimo.

A ver.

La cuqui, la ha liado.

Deja el soplete ahí.

¿Ves?, ahí se me ha...

-Calientas el metal.

-Vale y reparte...

-Vale, gracias.

Realmente es muy complicado porque tienes que tener

en cuenta muchos parámetros que debes de tener

en cuenta en la elaboración aparte está calentísimo.

Jordi, que te veo, que ahora hay que juntarlo todo

y ponérselo fácil, no, no.

-Se van a quemar.

Que buenos son los chef que nos visitan.

-Ya. Bueno, es un póster muy para ti.

Muy cuqui, muy mono.

La verdad es que lo dije, si yo fuese a tu restaurante

lo pedía seguro porque me encanta.

-Qué bien. Menos mariposas.

Bueno Andrea, suerte. Muchas gracias.

Aspirantes, últimos cinco minutos.

-Quien sepa hacer esto es un artista como la copa de un pino.

Oye pues Carlos, las bolas muy chicas pero bien hechas,

viéndolo tienen las ideas bastante claras

si no es capaz de romperlas que yo creo que no,

lo está haciendo muy bien.

No sería el primer año que vemos que solo hace una bolita

y en un momento ¡Plac!...

Vamos a hacer más porque esto es horrible.

-Ya ha sacado una.

¿Qué te he dicho yo? Tiene unas manos Antonio...

Debería de llevar calcetines.

No sé, de verdad.

-No pasa nada.

Andrea, el soplete. ¡Ostras, es verdad!

Está encendido y te vas a quemar.

Ya decía yo, ¡qué calor hacen el plató!

Estaba tan concentrada y tan metida en la receta,

que ni me he dado cuenta de que tenía el soplete encendido,

menos mal que Jordi me ha avisado porque sino, vete a saber tú

si hubiese quemado algo o me hubiese quemado a mí misma.

Bueno, ahora toca la peor parte.

Es tenerlo todo y rellenarlo, pero que no se rompa.

Chicos, os voy a contar cómo acabar el postre.

Cuando tengamos la bola hecha, tenemos el agujero

en la parte superior, empezamos a llenar con las flores,

la gelatina de miel, 3/4 de litchi, después el sorbete

y para acabar la espuma de rosas.

Luego giras todo eso y ponerlo.

Muchas cosas quieres poner tú en la bolita.

Se creen que han acabado casi y les queda lo más complicado.

Aspirantes, solo un minuto para entrar en la gran final.

-Litchi, mis flores,...

Cinco, cuatro, tres,...

...dos, uno, ¡tiempo!

¡Manos arriba!

Ahora mismo estoy súper nerviosa, mi peor enemigo

ya no es Carlos sino mis propios medios.

Aspirantes ahora el jurado junto a Jordi Roca,

catará vuestros vuestras elaboraciones.

Os recuerdo que os estáis jugando una plaza en el gran duelo final.

El primer aspirante acercar sus elaboraciones

y emplatar delante de los jueces será Sally.

-Tranquila.

-He sufrido mucho.

-Y yo también.

Sally, ¿cómo te has visto?

Al principio me he bloqueado un poco con la gelatina

al ver los grumos, luego he parado y he pensado,

turmix, colarlo y al final el resultado ha sido bueno.

¡Ha quedado monillo!

(RÍE)

¿Cómo lo ves?

Genial, le ha quedado muy bien, la verdad es que sí.

La densidad está muy bien, pero hay más sorbete de la cuenta,

solo era una cucharada. -Vale.

-Lo probaremos a ver qué tal.

Qué pena tanto trabajo. -Sí, es así siempre.

Está muy bien, la densidad de caramelo es perfecto.

-Muchas gracias.

Enhorabuena, la verdad es que has clavado

un póster muy difícil de hacer.

-Muchas gracias.

Ha sabido reproducir perfectamente lo que Jordi quería.

Estamos muy orgullosos de su trabajo, Sally.

Muchísimas gracias, de corazón. Es un placer.

-Y mío. -Gracias.

-Que me diga de Jordi Roca que casi roza la perfección.

Los pelos de punta.

Yo creo que tengo bastante posibilidades,

porque no, siempre y cuando alguien lo haga peor por supuesto.

¿Cómo te has visto en la prueba Antonio?

Pues, me he visto nervioso como casi siempre,

un poco destartalado.

Pero estoy supercontento, la verdad.

Pues Antonio, todo el trabajo que has hecho

para llegar hasta aquí se puede resumir

en el próximo minuto de tiempo que tienes.

Del orden no me acuerdo.

¿Ahora qué echamos?

Voy a tener que tocar con las manos. -No pasa nada.

Lo intento.

Estoy supercontento con mi emplatado,

cuando lo he visto, me he dicho... ¡Ahí está el bicho!

(RÍE)

¡Ala!

-Pues has hecho un postre superdelicado,

la verdad es que sí, está muy bien compensado.

¡Qué buenos son los cocineros que nos visitan!

-Es verdad.

Yo veo que el problema que tiene en comparación a otros,

has puesto mucha más jalea de violetas,

mucho helado y al final esa espuma

que sí ha propuesto Sally, tú has puesto muy poca espuma.

Yo creo que está perfecto, la elaboración está bien hecha,

pero la ha emplatado a saco. Está bien, está bien.

Antonio, está bien, ¿pero cómo has tratado del algodón?

Ya, es que me falta la finura.

Has cogido el algodón sin ningún cariño,

esto es una cosa superdelicada, superfina, te lo has cargado,

has puesto cuatro trozos ahí.

Cómo voy a ser yo fino si he puesto a un globo flores.

Para un Antonio Romero, eso era finísimo.

El mérito es que lo has acabado.

Está correcto y felicitarte. Gracias hombre.

Estoy muy contento, no es mejor que el de mi compañero

pero estoy súper contento, vamos,

estoy emocionado así te digo. ¡Olé!

(Risas)

Gracias, chef.

He visto el reflejo en la cara de los chef

de que no se esperaban que iba a sacar el postre

yo también y lo he sacado.

Me he emocionado un poquito.

Andrea, ¿estás contenta?, ¿cómo te has encontrado?

Me ha gustado la prueba, porque Jordi Roca

lo admiro por la trayectoria que tiene

y llegar hasta aquí y poder estar delante de él mejor repostero

del mundo es un privilegio. -El mío siempre, gracias.

Muy bien Andrea, demostrarnos que vas a rematar la faena.

Jordi, ¿cómo lo ves?

-Muy bien, primero porque es un postre dificilísimo,

solo con la receta que les he ido marcando,

he visto que has echado más líquido de la cuenta.

¿Qué ha pasado ahí?

-Creo que le ha faltado más tiempo de congelación

porque realmente le he echado bastante nitrógeno líquido

y esperaba que con el congelador hubiera suficiente

y no lo he puesto en el abatidor.

-He visto que en el montaje has puesto los litchis al final,

cuando iban al principio,

has puesto pocas flores en la parte de arriba

para proteger un poco el caramelo de la humedad.

-Lo entiendo.

Pues ahora vamos a abrirlo. ¿Te parece?

De color está buenísimo.

Es la perla ideal.

¡Está muy bueno!

-Gracias Jordi.

-La burbuja estaba muy bien acabada,

lo que si es que estaba menos llena de lo que esperaba,

ten ía huecos entre el sorbete y la espuma,

pero al final de sabor estaba espectacular.

-Muchas gracias.

Yo creo que el mérito vaya por delante de haberlo acabado.

Es verdad que en boca es el que más claro me ha parecido

por la cantidad de sorbete que a lo mejor no aparecía,

algún defectillo.

Andrea, delante de cocina, por favor.

-Andrea, qué bien.

-La estética de mi plato era monísima,

tenía una perla encima del algodón violetas,

me ha encantado yo estoy muy contenta de mi plato de verdad.

Bueno, Carlos, ¿cómo te has visto en esta prueba?

Bien. Ha salido esto que no me ha gustado

porque cuando lo he sacado de la nevera estaba un poquito más líquido

de lo que tenía que estar.

Por lo demás, creo que bien.

¿Estás preparado para hacer tu montaje?

Sí, pero no sé el orden. No me acuerdo del orden.

Pues no te lo vamos a soplar ahora sí que, por favor,

empieza a montar tu plato.

Le pongo el helado.

Estoy nervioso.

¿Qué te pasa, Carlos? Ni que estuvieras en una final...

¿A que sí? Espérate.

-Se nos ha roto.

-Hay un ruido de fondo y se escucha crujir.

Yo pensé, "qué guay, se le ha roto".

Venga, ¿tienes más? -Sí.

Menudo tembleque.

Hala, ya.

¿Qué te pasa? Te voy a quitar el sudor.

Le has hecho sudar.

Muy complicado. Lo que han hecho hoy tus compañeros ha sido de chiripa.

Habéis tenido mucha suerte de girarla a la primera.

tu bola es de las mejores, estaba muy bien hecha.

El sorbete un poco más líquido de lo normal.

Tenía que haber cogido más cuerpo pero, bueno, vamos a probarlo.

Finísimo.

Está muy bien, todo está perfecto,

pero sí que el sorbete es más un granizado de un sorbete.

Pero te ha salido fantástica, enhorabuena.

Qué marrón. Tienes que estar más sereno.

Ya, ya.

Al final, estás a un paso pero teniendo las mejores bolas.

Te ha costado mucho por los nervios,

los lichis en el primero no los habías echado,

en el segundo, sí.

Te tienes que templar un poquito más pero el trabajo es muy, muy bueno.

Al principio yo te habría dado dos collejas porque estabas dubitativo,

haciendo bromas. ¿Pero para qué te pones

a dudar cuando tienes la mejor bola de todas las que hemos visto hoy?

Exceptuando el helado que te ha pasado lo mismo que a Andrea.

Me ha gustado la actitud del segundo Carlos,

al que se le ha roto la bola y se ha enfadado consigo mismo

y se ha puesto serio.

He hablado un poquito más de la cuenta y no debería haber hablado.

Sí, claro.

Es verdad, estaba un poquito nervioso

porque quería que me saliese muy bien.

Aspirantes, el jurado y Jordi Roca

ya han catado vuestras elaboraciones.

Ahora les toca la peor parte,

elegir al primer protagonista del duelo final.

Cada uno tiene su mérito.

(MURMURAN)

Aspirantes. Os habéis enfrentado

a uno de los retos más complicados de todas las ediciones

de MasterChef pero los resultados nos han dejado una cosa muy clara.

Habéis aprovechado el tiempo en estas cocinas, enhorabuena a todos.

Gracias.

Sin embargo, hoy tenemos que destacar un trabajo

que ha rozado la perfección.

La mejor elaboración ha sido la de...

Sally.

(Aplausos)

Soy la ganadora de la primera chaquetilla.

Estoy supercontenta y me dicen que casi rozo la perfección.

Es maravilloso.

Sally, enhorabuena.

Eres una de las aspirantes que se enfrentará en el gran duelo final.

¡Qué suerte!

Pero ahora se me pasa algo por la cabeza,

creo que le pasa a toda España.

¿Quién no quieres que te acompañe en la final?

No quiero que me acompañe en la final Carlos. Y lo sabe.

Queda otra chaquetilla y puede ser la de Carlos.

Espero que se porte bastante mal en la prueba de exteriores.

Jordi, muchísimas gracias por venir una vez más a estas cocinas

y por dejarnos ver esas obras de arte que, desde luego,

hijo mío, yo no sé cómo lo haces. -Como ellos.

Sí, igual. Gracias. A ti.

Aspirantes. El sueño todavía es posible y está muy cerquita.

Pero solo hay una plaza libre y para averiguar

quién de vosotros se la lleva

nos vamos a ir a uno de los lugares más bellos del mundo.

Digo yo: "nos vamos para Sevilla".

Que no estoy diciendo nada de otro sitio, pero para Sevilla, ¿no?

Para elegir al aspirante que se enfrentará a Sally

en el duelo final nos hemos venido hasta Ibiza,

en las Islas Baleares.

210 km de costa bañada por el Mediterráneo

que gracias a su riqueza natural y cultural

fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999.

Una isla de grandes civilizaciones

que se ha convertido en destino turístico mundial.

Atractiva, alegre y cosmopolita, en ella conviven turistas

y clubes tecno con la Ibiza sencilla de siempre.

Un escenario perfecto

que esconde un reto solo a la altura de los elegidos.

Aspirantes, nos encontramos en el Hard Rock hotel Ibiza.

Un cinco estrellas donde han actuado artistas de la talla de Nile Rogers,

Brian Cross, Prodigy o Placebo.

Además cuenta con el restaurante más caro del mundo, el Sublimotion,

donde el cubierto cuesta 1700 euros por persona.

Sabía que existía este restaurante tan caro aquí en Ibiza

porque lo vi en un documental que hizo por televisión

y quedé fascinada, anonadada, porque realmente un menú degustación

de 1700 euros, no solamente es comer y quedarte satisfecho

sino algo más.

Será en el Sublimotion, donde os lo jugaréis todo.

Hoy, más que nunca tendréis que sorprender y emocionar al jurado

con vuestros platos.

El que lo consiga se convertirá en el segundo finalista

de MasterChef III.

Llevo dándolo todo en 13 programas y en este no va a ser menos,

lógicamente, en este va a ser más, voy a ir a por la final.

Aspirantes, este no es un desafío cualquiera.

Es el desafío definitivo.

Este es el último spring y debéis hacerlo solos. ¿Entendido?

Sí, chef.

Cocinar en un restaurante como es Sublimotion

es llegar a lo más alto.

En él se cocina únicamente para 12 exclusivos comensales

que esperan vivir una experiencia gastro sensorial única.

No es nada fácil sacar el menú del restaurante más caro del mundo.

Os enfrentáis a un reto de un nivel nunca visto

en la historia de MasterChef.

Hoy tenéis que esforzaros a conciencia

y sacar lo mejor de vosotros mismos porque nuestros invitados

son 12 de las personalidades más extraordinarias

ligadas a esta isla como Abel Matutes, Ángel Nieto,

Quique Sarasola, Carlos Martorel o Lorenzo Quinn, entre otros.

Mucha presión.

Tendréis la gran oportunidad de elaborar un menú

a partir de productos mediterráneos, mucha técnica

y una imaginación sin límites.

Una inmersión total en un universo diseñado al detalle

para sorprender y crear sensaciones.

Cada aspirante cocinará dos platos de este menú degustación

que consta de seis.

Un primer plato llamado globos.

Conos de caramelo de quicos con guacamole

y tortillitas de camarones.

Yo no veo nada de globos.

Pero bueno, por lo menos, lleva tortillitas de camarones.

Eso se come mucho en mi tierra y hay que bordarlo, por lo menos hoy.

Por lo menos, que la fritura sea buena.

Un segundo plato llamado iceberg de gazpacho.

Es un merengue de agua de gazpacho.

Y un tercer plato llamado el mar en la boca.

Moluscos con el jugo de su propia cocción.

Y un cuarto plato, el huerto.

Verduras cocidas al dente sembradas en puré de apio y coliflor.

He alucinado con el huerto.

Lo primero que he pensado es que ese no lo quería.

Es muy bonito el plato pero es mucho trabajo.

Un quinto plato, el infierno.

Lomo de wagyu con barbacoa teriyaki y toques ahumados.

Y un sexto plato llamado París.

Una nueva versión de las fresas con natas.

Un aspirante cocinará globos y huerto.

Un segundo aspirante cocinará iceberg de gazpacho y el infierno.

Y un tercer aspirante cocinará el mar en la boca y París.

Creemos que la evolución y el esfuerzo lo son todo

en MasterChef.

Por esa razón, elegirá primero quien haya sido más veces capitán

a lo largo del programa.

En este caso, el primero en elegir será Carlos,

que lo ha sido cuatro veces.

La segunda será Andrea, que lo fue tres

y el tercero será Antonio que lo fue de dos.

Carlos, ¿qué dos platos escoges y por qué?

Pues no tengo ni idea, la verdad.

¿El primero que era?

Crujientes de guacamole y quicos y tortillitas de camarones.

Y luego el huerto.

-Me ha puesto un poco nerviosa porque no se decidía.

Pensaba: "Decide ya, narices".

Te tienes que decidir, Carlos. Sí, sí, sí.

Me quedo con el iceberg y con el infierno.

A primera vista parece más simplón.

O sea, que te tiras a lo fácil.

¿Eh? ¡Hombre, no me voy a ir a lo difícil!

Mira que me gustan los huertos y eso, pero es que era muy grande

y no me he querido complicar.

Andrea, ¿qué dos platos escoges y por qué?

Estoy contenta de ser la segunda en elegir porque Carlos

no ha elegido la opción que yo quería

que es la versión de fresas con nata, París,

y los frutos de mar.

Las fresas con natas me encantan, es mi postre favorito y el de mi novio.

Y los moluscos del mar también me encantan.

Antonio, han escogido por ti.

Tu platos será los globos y el huerto.

¿Algo que decir?

-Pues tendré que hacer una finca entera,

que es lo que tengo que hacer.

Antonio, el de huerto.

Es que me pega y todo.

La tierra es para el que la trabaja, di que sí.

Me pega, para adelante con el huerto.

Mucha verdura y tal, una mousse.

Se lo dedicaré a mi abuelo que está todo el día en el huerto.

Ya tengo algo que hacer.

Aspirantes, la complicación de este menú es enorme.

Por primera vez, cada plato tendrá un tiempo diferente de cocinado

y, por si fuera poco, un tiempo diferente de emplatado.

Antonio, tu plato globos saldrá en el minuto 120

y tienes cinco minutos de emplatado pero, atención,

porque tu plato huerto,

que saldrá en el minuto 160 necesita 60 minutos de emplatado.

¿Cuánto se tarda en labrar la tierra?

Todos los campesinos...

Pues yo en mi plato voy a tardar más o menos lo mismo.

Carlos, tu plato iceberg de gazpacho saldrá en el minuto 132.

Tiene 15 minutos de emplatado.

Y tu plato infierno saldrá en el minuto 185

y tiene cinco minutos de emplatado. Vale.

Andrea, el mar en la boca saldrá en el minuto 144

y necesita cinco minutos de emplatado.

Pero tu plato París, que saldrá en el minuto 197

tiene cinco minutos de emplatado

que no serán en cocina sino en la sala de cata

delante de nuestros clientes. Vale.

Lo que quiero es mentalizarme para no estar nerviosa

porque si yo creo en mí y creo que lo puedo sacar,

va a salir mucho mejor de lo que me espero.

Los nervios no sirven para nada, solo te pueden traicionar.

El jefe de cocina de Sublimotion, Javier Alonso,

supervisará vuestro trabajo muy de cerca

para que todo salga a la perfección.

Los tiempos de salida de los platos son precisos

como el mecanismo de un reloj.

Si uno de vosotros se excede un solo minuto,

afectará muy negativamente al resto del menú,

al espectáculo que lo acompaña, a los platos siguientes

y, lo más importante,

a la experiencia que viven los comensales.

Hoy queremos ver lo mejor de vosotros. ¿De acuerdo?

(TODOS) Sí, chef.

Cada comensal hará una cata de los seis platos del menú degustación.

Tendremos en cuenta su valoración

pero los que decidiremos quién de los tres merece

ir a la prueba final seremos nosotros,

el jurado de MasterChef.

Distribuid bien el tiempo pero, sobre todo,

sed cuidadosos con las cantidades.

Os recuerdo que en el camión de nuestro supermercado

proveedor de alimentos tenéis alimentos para cocinar hoy.

El excedente que no utilice será donado, como siempre,

a comedores sociales.

Pero antes de que compitáis

enel desafío más impresionante al que jamás os habéis enfrentado

en la trayectoria de MasterChef, me gustaría daros la enhorabuena.

Muchísimas gracias. -Gracias.

Quiero recordaos que estáis aquí por méritos propios.

Porque nos habéis demostrado que tenéis alma de chef,

sois unos luchadores constantes y sabéis lo que es trabajar duro.

Seguid por ese camino. Enhorabuena. Muchas gracias.

En mi vida diaria no muchas veces me dicen "olé, olé tú, Antonio".

Y aquí en MasterChef, personas "de mucho olé"

me han dicho: "olé, Antonio".

Aspirantes, quiero que cuando os metáis en cocina

viváis la experiencia, pero sobre todo, que lo disfrutéis.

Va a ser una experiencia dura, te lo juegas todo a una carta.

Sería un gran marrón liarla hoy y no ir a la final.

Carlos, Andrea, Antonio, ¿queréis llegar a la final?

Sí, chef.

A las cocinas en tres, dos, uno, venga.

Suerte. Gracias.

Aspirantes, os recuerdo que estáis a un paso del duelo final

pero solo uno de vosotros se enfrentará a Sally.

Empezaréis a cocinar con un decalaje de 10 minutos.

El primero será Antonio, luego Carlos y, por último, Andrea.

¿Estáis listos? Si chef.

Pues el tiempo de cocinado de Antonio comienza

en tres, dos, uno, ya.

¿Qué tal, Antonio, cómo lo llevas? Hola, chef.

Preparando la "mise en place" de todas las verduditas.

Lo quiero dejar preparado

para ponerme con las tortillitas de camarones.

Un poquito para ir preparando lo de los caramelos

y toda la historia y en el último momento de emplatar,

como esto es solo un minuto...

Y lo de la tortilla de camarones, un tío andaluz como tú,

¿No has hecho nunca tortilla de camarones?

Sí he hecho, pero esto es demasiado gourmet.

Esto después va como un agua de camarones.

Los camarones son para imfusionarlo,

lo que llevan son cuatro camarones.

De los nuestros, son solo cuatro camarones nada más.

¿Cómo de los nuestros?

De los chiquititos esos que se comen con la cerveza.

La receta que tiene que hacer Antonio se llama globos

porque tiene mucho que ver con la forma de servir.

¿Qué llevan dentro esos globos?

Una tortillita de camarones entre comillas.

Porque la vamos a hacer con otra versión.

Lleva trisol, lleva harina lleva levadura.

Esto lo vamos a pintar sobre un papel sulfúrico dado

y ahí vamos a poner unos camarones secados,

luego tres camarones naturales y lo freímos.

Y el segundo snack, crujiente de quicos relleno de guacamole.

Hacemos un caramelo de quicos, lo espolvorean, lo meten al horno

y cuando va a endurecer, con un cilindro le damos la forma

y dejamos secar.

Y ahí, como un guacamole tradicional de toda la vida lo rellenamos

y tenemos nuestros snacks en globo.

Va a ser una experiencia dura.

Si normalmente te pones nervioso en una prueba como esta,

al ser una prueba que decide tu pase a la final, pues claro,

más aún.

Carlos, tu última oportunidad para estar en l gran final

empieza en tres, dos, uno, adelante.

Vamos.

¿A qué no sabéis quién me han dicho que está aquí al lado?

¿Quién? No te lo pues imaginar.

Mi amigo Iñigo Pérez de Leceta, de Urrechu.

Y no te imaginas con quien ha venido.

No ha venido solo. Le acompaña Alejandro Alcántara.

nuestro querido asesor culinario.

La verdad es que no sé cómo tiene tiempo libre

pero han venido con su "food truck",

que sabes que son estos restaurantes sobre ruedas

y nos quieren invitar a unos pinchos.

¿Pinchos? Pues me voy para allá. Inmediatamente.

Vamos.

están más ricos que el copón.

¡Hombre! ¿Qué pasa? Pero bueno, qué tal, señores.

¿Cómo estamos? ¡Qué de tiempo!

¿Cómo estáis?

-Aquí, con mi colega Urrechu, que ya me ha dicho que te conoce.

Sí, hombre. De toda la vida.

¡Qué alegría teneros aquí!

Mira, os hemos traído unas croquetitas.

Qué bueno está esto. ¿Os gusta?

¿Esta maravilla la habéis hecho aquí dentro?

¡Por supuesto! En un "Food truck" se puede hacer desde bocatas

a altísima gastronomía.

Por supuesto, ese gazpacho, esas fabes, que sabemos que os gustan.

-Para poder divertir a los amigos nos tenemos que divertir nosotros

y eso es lo que estamos haciendo

estamos grabando el nuevo "talent show" de cocina

que es "Cocineros al volante"

que se va a empezar a emitir en julio en TVE.

¡Hala! Qué maravilla.

-Y nos vamos a recorrer 3700 km más o menos

por toda la geografía española.

Vamos a encontrar el mejor "food truck" de toda España.

¿Y cuándo empieza esto? No me lo quiero perder.

No seas impaciente, Samantha.

Esto se estrenará el 7 julio a las 22.30 en TVE.

Ahora lo que nos queda por delante a nosotros son muchos kilómetros

y mucha ilusión.

Mira, ellos con un montón de kilómetros

y nosotros una cocina con aspirantes.

Vámonos para allá que tenemos un montón de cosas

que hacer. Hasta luego.

Vamos, joder.

Carlos, Antonio, ¿cómo van esos platos?

Van bien, van bien, chef.

Pues espero que Andrea esté tan preparada como vosotros

porque su tiempo de cocinado está a punto de comenzar.

¿Andrea, estás lista? Sí, chef.

Pues tu tiempo de cocinado empieza en 3, 2, 1, ya.

El molde lo tenemos.

El salmorejo lo tenemos.

Bueno, Carlos, te veo muy serio, te veo confiado,

con las tareas del iceberg bastante avanzadas.

¿Estás tranquilo hoy?

Sí, estoy tranquilo, lo justo para darle caña.

Hay que estar, como dice Martín... ¿cómo dice Martín?

¿Qué dice Martín? ¿Cómo dice Martín?

¡Garrote! ¡Ah, garrote!

¿Cómo tienes que estar tú? ¡Garrote! Claro, claro.

La primera receta que va a hacer Carlos es el iceberg.

Lo más importante, lo que da forma al iceberg

es una agua de gazpacho. ¿Cómo se realiza?

Hacemos un gran gazpacho, se congela y lo dejamos descongelar

encima de un filtro para obtener un agua.

El agua del gazpacho es transparente,

¿qué haremos con ella?

Añadiremos un poco de almíbar, unas gelatinas, unas claras de huevo

y lo montaremos como si de un merengue se tratara.

Ese merengue se introduce en un molde

que simula la forma del iceberg y a partir de ahí lo congelamos.

Elaboraremos una crema de tomate que nos recuerda al salmorejo.

Haremos una crema de tomate muy fina,

cortaremos los componentes del gazpacho en daditos pequeñitos

y con eso montaremos el iceberg.

Lo mejor que me podía pasar ahora mismo sería que fuera yo

la que compitiera con Sally para la final, no me rindo,

estaré entera y con ganas de luchar hasta el final

y que sea lo que tenga que ser, de verdad.

Andrea ... Dime.

Hoy te veo muy bien organizada.

Se nota que has aprendido un montón y yo sé porqué.

Porque te has leído esto, mi libro, grandes platos para todos los días.

Se nota, se nota. Se nota que tienes más mano, normal.

Hombre, leyendo se aprende mucho.

Corre, corre, esta prueba es importante, venga.

Gracias, Jordi.

-Vámonos, vámonos, ya, ya, tranquilo Antoñito.

Antonio, en 60 minutos salen los globos.

Oído.

Pero en 40 tienes que empezar a emplatar

también tu segundo plato, el huerto.

O te organizas bien, amigo, o no llegas, ¿entendido, Antonio?

Sí, chef, sí.

Os voy a dar la receta de Andrea, el mar en la boca.

Primero un buen caldo de chirlas con cebolla, tomate, ajo,

vino blanco y muchas chirlas.

Se hace, se deja reposar, se tritura y luego se cuela bien.

Luego lo vamos a clarificar con unas claras de huevo,

como siempre.

Luego vamos a hacer una selección de los mejores moluscos, percebes,

cañaíllas, de todo, de buenísima calidad,

importantísimo, cada uno con su cocción

y quedará ... buenísimo.

¿Bueno, qué? Andrea, ¿cómo vas? Bien.

Esto es...

Es el jugo que luego tengo que triturar, dejar reposar ...

¿Está el agua de las chirlas aquí dentro?

Sí.

¿Dónde las has abierto?

Las he abierto al tiempo del sofrito para que soltaran el agua.

Ten cuidado, organízate bien los cacharros que necesitas

porque lo más importante es que te estás jugando el duelo

de la final y yo me dejaría la piel.

Vale. Aplícate, anda.

Carlos, llevas cocinando 70 minutos.

En 52, tu iceberg de gazpacho sale a la sala.

Oído.

Demuéstrame que tienes sangre toledana en las venas, ¿oído?

Oído.

¡Vamos!

Antonio, se acaba de cumplir el minuto 80.

No te quiero poner nervioso pero en 40 minutos

los 12 platos de los globos tienen que salir de cocina,

¿entendido? Oído, chef.

Y además otra cosa.

En 20 minutos tendrás que empezar a emplatar el huerto.

Me voy a pegar una hostia hoy yo, que verás tú.

¿Cómo cuelo esto, cómo lo cuelo?

El segundo plato que tiene que hacer Antonio

se llama huerto y la verdad es que es un huerto literal.

Tiene tres capas que nosotros no vemos

porque están enterradas con una tierra que está hecha

con aceituna negra, pero las tres capas de abajo son

un puré de apio, la capa de arriba, puré de coliflor

y la tercera, una salsa tártara clásica de siempre.

Y ahora tenemos que seleccionar todas las mini verduras que podamos,

escaldarlas o algunas crudas,

ahí vamos pinchando un poco de envidia,

de calabacín, de puerro, de coliflor al dente ...

en fin, todas nuestras verduras ordenarlas de una forma estética,

que sea atractivo y los comensales picarán del centro de ese huerto.

Me está doliendo, me está doliendo.

Te está doliendo cortar esta carne con pena.

¿Sabes cuánto vale un kilo de esa carne?

¡Una barbaridad, me lo imagino!

Di un número, al azar. ¿10 euros el kilo? ¿20? ¿25?

20 o 25 pavos.

¿40? ¿100?

¿Por qué 100? 100 es una burrada. ¿Por qué no 120?

Está entre 100 y 120 el kilo. ¿100 pavos el kilo?

Sí señor, sí, sí, de este bicho que se llama wagyu.

Me parece una locura.

Realmente a lo mejor lo vale, lo vale, lo tiene que valer.

¿Sabes que hay una leyenda en Japón de cómo tratan a estos animales?

Les dan cerveza y los masajean. Por eso sabe bueno.

Has hecho muy bien en cuadrarlo para que quede estético pero, ojo,

sabiendo que esto vale una pasta.

Tiene que ser una locura, tiene que ser una pasada.

El plato fuerte que elabora Carlos se llama el infierno,

una barbacoa donde serviremos una de las grandes carnes del mundo,

el buey wagyu. ¿Qué lleva ese plato?

La carne bien marcada y asada, una salsa de barbacoa casera

muy rica, un bizcocho elaborado con sésamo negro

y un polvo, una harina que nos recordará a unas cenizas.

Y nada más, un plato genial.

No sabía la cantidad exacta que había que echar

de manto de estrina, del producto este que hace

que se ponga así en grumitos

y no sabía la textura que quería encontrar.

El rollo que me está dando esto es increíble, la tontería esta.

Aspirantes, preparados por Javi Alonso,

jefe de cocina de Sublimotion, quiere comprobar si vuestro trabajo

está a la altura de su restaurante y del menú degustación

que os ha diseñado para vosotros, ¿entendido?

Prime, prime, pime, ¡yo!

¿Qué pasa, Carlos? ¿Qué tal? Bien, aquí.

Pero he tenido un problema con las cenizas porque a ver ...

-Está mal hecha.

-Echamos el aceite, la tinta, el colorante

y luego el manto de estrina.

-Echa más manto de estrina y le incorporamos el aceite a hilo fino,

enfrío y con ayuda de una varilla, lo mezclamos.

Dos gotas de colorante y lo mezclamos bien

y ya lo tendríamos hecho. -¿No lo vuelvo a hacer?

-No, no hace falta, métele manto de estrina.

-Manto y le sigo dando caña, perfecto.

Ahora.

Vamos a ver, Antonio, ¿cómo estamos?

Tengo el guacamole, tengo que meterle más aguacate.

¿Tienes el caramelo hecho?

Caramelo me voy a poner a hacerlo.

¿Todavía no tienes hecho? No, no lo tengo.

-A ver, el caramelo es lo que más prisa corre,

esto hay que dejarlo que enfríe, para luego montar los huertos.

Con el caramelo no tendríamos que tardar nada.

-¿El caramelo es rápido, entonces? -El caramelo es rápido.

-¿Sí, no?

- Tienes que organizar esto, lo tienes todo muy empantanado.

-Uf. Me he organizado fatal.

Yo no sé si ha sido ese ímpetu que quería ponerle

que me ha jugado una mala pasada porque quería hacer todos los platos

y al final no ha habido organización,

estaba todo ahí a medio hacer.

Bueno, pues si no llego, me da igual,

salgo más tarde, pero sale el plato, por favor.

¿Y le digo a los clientes que esperen?

Los platos no pueden fallar porque desorganizas todo el comedor.

Vale, chef.

Es como una coreografía, si tus fallas, fallamos todos.

Venga.

Andrea, ¿qué tal? ¿Cómo vas?

Mira, ya tengo el jugo de las chirlas hecho,

texturizado.

Ya tengo todos los moluscos, los he abierto todos.

Ahora lo que tengo que hacer es seleccionar la parte más bonita

y ponerlo bien. -Mantenlos en frío, por favor.

¿Y esto qué es? ¿Qué estás haciendo?

Esto es merengue de frambuesa.

-Lo teníamos que haber tenido antes, vamos un poco justos de tiempo.

Vamos bastante justos. -Ahora voy con las nubes.

Andrea, en 45 minutos tiene que salir

el plato de los moluscos. -Tenemos que agilizar esto.

-Me voy ya.

Organízate y dale marcha al tema que sino no llegamos, venga.

Gracias.

Hola.

Aspirantes, espero que estáis preparados

porque los comensales están llegando.

Antonio ... Mal.

Tú eres es el encargado de sacar el primer plato,

los globos. Sí, chef.

En 10 minutos tienes que empezar a emplatar

porque en 15 tienen que salir los globos.

Así que ya sabes, volando.

Joder, Antonio, eres la hostia, eres gilipollas.

-Venga, dale caña. -No puedo, tío.

-Que sí.

Él puede dar mucho más, sin ninguna duda.

-Joder, Antonio, piensa.

Comensales, muchas gracias por aceptar la invitación

de MasterChef.

Es un placer para nosotros que quieran acompañarnos

en uno de los momentos más emocionantes de la competición.

Hoy uno de nuestros tres aspirantes conseguirá la segunda y última plaza

en el gran duelo final.

Están dándolo todo en cocina y esperamos que os preparen

un menú degustación a vuestra altura. Muchas gracias.

Abel Matutes, director general de Palladium Hotel Group.

¿Cómo se te ocurre fusionar la alta gastronomía con la música?

La verdad es que Ibiza de música tiene mucho,

por eso también consideramos que era una marca perfecta

para Ibiza.

Tenemos que dar el siguiente paso, que es en vez de hacer

que gente que viene a Ibiza por otras cosas coma bien,

convertir Ibiza en un sitio en el que simplemente pudieses venir

para hacer turismo para comer.

La gente, a veces, en Europa no tenía claro el posicionamiento

de Hard Rock, un cinco estrellas lujo.

Eso es lo que sopesamos y al final decidimos hacer restaurantes

para también posicionar Hard Rock.

Sublimotion evidentemente es el claro ejemplo.

-Me echan, vamos.

Joder, Antonio, no vas a llegar porque eres...

venga va, da igual.

Voy a dar la receta del postre de Andrea.

Tiene siete elaboraciones: un merengue de frambuesa,

un helado de fresas, nubes de frambuesa,

que lleva clara montada, puré de frambuesa

y una crema de yogur, la royal de lima con lima,

con yemas.

Eso va todo montado al baño María y también se reserva.

Luego va a hacer un bizcocho de yogur con harina de almendras

y se va a meter en el sifón.

Al final se meterá en un vaso y al baño María,

muy poco tiempo de cocción.

Después un helado de frambuesa y decoramos con frutas del bosque

dejando un postre espectacular.

Ángel Nieto, campeón del mundo pero ya retirado.

Retirado no, sigo en activo. Bueno, pero no compitiendo.

Ahora el miedo ya no lo paso.

Eso es lo mejor.

Ahora te das homenajes, ahora viviendo bien.

¿Recuerdas algún homenaje gastronómico

que recuerdes con cariño?

Gracias a MasterChef me metí un homenaje

en el que estabas tú, por supuesto...

Te lo he preguntado con trampa, para ver si te acuerdas

o no te acuerdas.

De todas formas, homenaje bueno me lo doy en casa de mis padres,

que una tortilla española de vez en cuando

también está muy rica.

¡Hombre, si está rica! ¡Y más con la familia!

Tostadita la patata ... ¡Qué bueno, qué bueno!

¿Cuándo me vas a llevar a un restaurante de la isla?

A mí me encanta estar contigo. Vámonos.

¡Eres genial, Ángel! Hasta luego.

Muchas gracias. A ti.

¿Qué pasa, Antonio? ¿Cómo vamos?

Mal chef, muy mal.

¿Mal? ¿Por qué? Tengo que hacer los churulos.

¿Y esto tío? ¿Con un camarón solo?

¡Vale 1700 euros el menú aquí! ¡Por persona!

Ya le hecho otro.

El comensal tendrá que ver que hay camarones aquí.

Yo le echo más camarones ahora, de verdad, te lo juro.

Por encima, como si fuera sal.

Tengo que darle la última, es la última.

Échale 8 o 10 camarones, que no te importe, que tenga gusto.

¿Hago los churulos? Haga usted los churulos, señor.

Gracias. Venga.

Venga, vamos, señores.

Queda una plaza libre para llegar a la gran final,

no os podéis despistar ahora. Venga, echarle ganas.

Kike Sarasola y Arancha de Benito, dos incondicionales de la isla.

A muerte. -Magia pura.

¿Y MasterChef? ¿A muerte también?

A muerte, nos encanta. -Por supuesto.

A ver, favoritos, ¿quién os gusta? Tengo dudas entre Carlos y Sally.

-¡Carlos, Carlos, Carlos!

Tú lo tienes claro.

Yo lo tengo claro porque ¡cómo es de guapo Carlos!

Con esos músculos.

También, también. Cocina muy bien.

Yo la verdad es que soy fan de Carlos, no puedo evitarlo.

Carlos Martorell, relaciones públicas de la isla,

¿en qué año vienes a Ibiza?

La primera vez vine en los 50, con familia, fue en San Antonio,

no había construcciones y era mejor que las Seychelles.

Recuerdo que había dos restaurantes ibicencos, payeses,

que eran Es Quinques y Los Pasajeros, luego,

de más categoría estaba Can Alfredo, que sigue todavía,

y luego la evolución ha sido...

¿Cómo ha cambiado Ibiza gastronómicamente hablando?

Impresionante.

Hay cantidad y cantidad de restaurantes,

cada año se abren restaurantes nuevos, hay de todo.

Comensales, el servicio está a punto de comenzar.

Es el momento de que entren en el Sublimotion

a degustar el menú más caro del mundo.

Espero que lo disfruten.

Salud.

Antonio, escúchame, escúchame. Los comensales están ya sentados.

No quiero ponerte más nervioso pero en tres minutos salen los globos.

Joder, chef, siempre igual.

Yo, digo yo, no tú, usted.

El auto machaque te sirve de cero ahora mismo.

Lo importante no es ganar o perder, lo importante es darlo todo, amigo.

Ya, yo doy, chef, pero no llego.

Antonio, ¿cuánto tardas en sacar el primer plato, los globos?

No lo sé, diles que no hay globos.

Son clientes super vip, es el restaurante más caro del mundo,

no se puede decir no hay, ni hay que esperarse.

Te doy tres minutos.

Carlos, ¿cómo está el iceberg? Estoy en ello, luchando.

Antonio, no se gana una plaza en la final

no sacando el primer plato.

¡Ah! ¡Hostia puta!

Aspirantes, creo que se os ha olvidado,

uno de vosotros va a la final,

los otros dos se quedan a las puertas.

Última oportunidad: correr, volar, no hay tiempo.

Oído, oído.

-Muy buenas noches y bienvenidos a Sublimotion.

No se esfuercen en contar a nadie lo que hoy vean y sientan aquí.

Háganme caso, nadie les va a creer. Que comience el show.

-Es chula la proyección, muy chula.

-Un pequeño detalle. Agárrense fuerte a la mesa.

-Impresionante.

-Fantástico.

Bueno, ¿qué pasa? Aquí esperando a Antonio.

Antonio, ¿cómo va esto?

Antonio, tengo los camareros esperando los globos para emplatar

y te necesito aquí con las tortitas.

Voy, chef, voy.

¿Tienes 12? Sí.

Pues venga. Vamos poniendo.

Bueno, unas caídas, otras de pie.

Líate con el segundo plato, venga, vamos con ello, dale.

Camareros, por favor.

No me ha salido completo, me ha faltado el caramelo,

no me he organizado bien, iba más pendiente del segundo plato

y al final se me ha mezclado todo.

El siguiente snack es tan ligero que lo vamos a servir flotando.

-Esto lo ha hecho Cuqui seguro, "superhappy".

Te apuesto lo que quieras. -Tiene mucha grasa.

Carlos, mírame.

Con el primero no hemos quedado bien.

Tienes 12 minutos para darme ese iceberg.

Lo quiero en 12 minutos, vuela.

Ya. No, ya no, vuela.

Antonio, ¿cómo vas? ¿Crees que vas a llegar?

Tienes 30 minutos. Sí.

¿Seguro? Seguro no, pero...

El primer plato ha sido un desastre. Ha salido la mitad.

Te ha faltado un snack por salir.

Si veo que no llegas te saco a alguien del equipo y lo sacamos,

por lo menos que los comensales coman.

Sí, que me ayuden por favor. Pues voy a por él.

Estaba muy desanimado y pegándome a mí mismo en la espalda.

No he llegado y da rabia.

Carlos, tres minutos.

Oído, es que esto cuesta más de lo que yo imaginaba.

Tú estás hecho un toro, no te cuesta.

Con delicadeza, pero muy rápido. Va, va. Oído.

Antonio, aquí está Carlos.

Carlos sabe perfectamente cómo funciona esto

y sabe lo que necesitas. Aquí tienes al ayudante.

Perfecto.

-Vamos con el huerto.

Carlos, medio minuto y sale el iceberg, ¿lo tienes?

Está ya.

Genial. Camareros, prevenidos. Medio minuto y nos vamos.

Venga, nos vamos. Vámonos.

Ya estás en el cielo, ¿verdad?

Pues el infierno quiero, corre, corre.

Para la siguiente escena

vamos a tener que bajar un poco la temperatura de la sala.

3, 2, 1... Con este plato vamos definitivamente a romper el hielo,

¿queréis ayudarme?

-Esto no se rompe.

-Iceberg de gazpacho.

Es un merengue de gazpacho

con un interior helado de aceite de oliva

y su propia guarnición.

-Está muy bueno. -Otra vez de Cuqui.

-¿Cuqui quién es, la chica esta modelo de Barcelona que es muy maja?

Se ha quedado un poco turbio esto, ¿no Andrea?

No lo hemos clarificado. -No lo he clarificado.

-¿Las zanahorias las tienes ya peladas y cocidas?

-Sí, las tengo aquí dentro.

-Hay que ir con velocidad y con cabeza, tío.

Hay que sacarlo a tiempo, venga. Dame la crema y te la monto yo.

Así te quito trabajo pesado.

Camareros, por favor, ¿podemos ir sacando?

Con la presión se me ha pasado y lo he presentado sin clarificar,

pero creo que lo que prima es el sabor

y el sabor estaba acertado.

Ahora nos vamos a París. Volamos.

Qué sensación.

-Os presentamos el mar en la boca. Que lo disfruten.

-Me ha encantado esto, qué bueno.

Tengo mucha curiosidad por saber quién ha hecho qué.

-Este estaba muy bueno. -Buenísimo.

Carlos, ¿cómo vas?

Aquí estamos. Estas patatas son como las suflé.

Lo siento, pero no sé hacer patatas suflé.

Son demasiado grandes.

Tiene que ser un poco menos de la mitad.

Intenta freírlo otra vez, peor no lo vas a poner.

Las patatas suflé que no han suflado,

han sido patatas fritas con forma bonita.

Ahora estoy o a un paso de la final o a un paso de irme a casa.

-Pon eso en un cazo y ahí tienes la plancha.

-Oído.

¿Cómo vas con el postre?

Ya tengo las gelatinas y las nubes enfriándose.

Estoy haciendo la royal de lima.

Tengo ya los merengues de frambuesa deshidratados.

Tengo el yogur en la nevera y ahora, mientras se calentaba esto,

me iba a poner con la espuma para hacer el sifón.

Cuidado con esto.

¿Que no se me corte? Claro. No lo puedes dejar e irte.

Esto es facilito.

Vamos a tapar todo esto para que no se vea.

¿Esto es un huerto o dos? Un huerto.

¿No eran dos huertos, don Antonio? Sí.

¿Y solamente tenemos uno? Sí.

(SILBA)

Carlos, tu infierno sale en 12 minutos.

Oído.

Andrea, París en 24. Eso hay que emplatarlo en sala.

Coge, por Dios, que no se caiga.

Cuidado, Andrea, deja pasar.

Camareros, os lo podéis llevar ya. El huerto está preparado.

Bienvenidos al huerto.

Normalmente son dos huertos,

lo que pasa es que uno de los aspirantes

no ha podido llegar a tiempo y solo tenemos uno.

-No se come lo de abajo, ¿no? -Lo de abajo es la tierra.

-Lo mejor de este plato es la tierra.

-Buenísimo.

-Está buenísimo el tomate.

Antonio, deja la cocina como los chorros del oro.

Es lo que te queda. El duelo final está perdido.

Mis compañeros se merecen más que yo estar en la final.

Me da rabia y mucha impotencia

porque veía que no salía de mi bloqueo y nada,

otra vez pinche. Pinche hasta el final.

Carlos, te quedan nueve minutos para que salga el infierno.

Que no se enfríe.

No se enfría porque hay que golpearle en el horno.

No lo estropees al final. No lo estropeo.

-Andrea, vamos un poco justos de tiempo.

-Vale.

-¿Las nubes y los merengues los tienes controlados?

-Sí. La royal de lima está en la nevera.

-¿Está bien, te ha salido fina?

-Sí, me ha quedado fina, la he colado,

la he dejado que espesara.

-Organízate, que es el último tirón.

Carlos, en un minuto salen tus carnes,

si no te das prisa se enfría. Hay que correr.

Oído.

Andrea, ¿el helado dónde está? Está preparado en la nevera.

No, en quenelle, no.

Es mucho trabajo.

Luego allí con los nervios y la gente no vas a ser capaz de hacerlo.

Vale.

Coge dos cucharas. Hay que sacar en nueve minutos los postres perfectos.

Cuando tú pagas 1700 euros no puedes estar esperando

que a una señorita le dé tiempo a hacer una quenelle.

O sea que corre. Vale.

Venga, Carlos. A sala. Espera un segundín.

La sal. No hay más segundos, Carlos.

Vámonos, vámonos.

Camareros, por favor, a sala.

Vamos, mete eso a enfriar.

Andrea, vamos, rápido.

Vamos, vamos.

Has puesto la "mise en plas" para cuánta gente.

Para 12.

¿Sabes contar? Sí.

Pues cuenta. Me falta una, ¿no?

Sí. Andrea, no llores.

Ya, ya lo sé que no tengo que llorar pero me fastidia

que no me dé cuenta de que falta una.

Que hayas puesto 11 lugar de 12 no es para llorar.

Lo que tienes que hacer es ponerte a correr. Rápido.

-Alguien ha debido ser muy malo esta noche

porque vamos a entrar directamente en el infierno

y el plato que van a degustar es la carne, el pecado.

Es lomo de wagyu cocinado a baja temperatura

con salsa japonesa de barbacoa y brasas ahumadas.

"Welcome to hell".

-¡Qué chulo!

-Maravilloso.

-Está tan rico como cuando lo hace el equipo de Paco Roncero.

Carlos, ¿hemos terminado? Hemos terminado.

No hemos terminado hasta que la cocina esté impecable,

no se termina. Oído.

Venga, vamos. Venga, cocina impecable.

Y buen trabajo.

Después del trabajo y del esfuerzo de todos estos programas atrás,

incluido el de hoy,

si no paso a la final, sería un marrón tremendo.

Andrea, tienes que entrar en sala y presentar tú, personalmente,

el plato a los comensales.

Escueta. Vale.

Pero no te pongas triste. Ponte contenta.

Sí, jolines. Pues hazlo bien, que tú puedes.

Camareros, podéis empezar a llevar los los platos.

-Vamos a recibir como se merece al equipo de cocina de Sublimotion.

(Aplausos)

-Guau, qué bonito.

-Mira, una paleta.

-Empezamos el plato con una royal de lima.

-¡Qué cuqui eso que le están haciendo Ángel!

Luego vamos con el merengue de frambuesa.

Vamos con una nube de frambuesa.

Luego vamos a poner unos puntos de yogur.

-Qué bonito.

-Un helado de fresa y un sorbete de frambuesa.

Colocamos un bizcocho de yogur

con un poco de ralladura de lima por encima

y acabamos el plato con dos frambuesas.

-Andrea, increíble.

(Aplausos)

Gracias.

Esta sensación de estar derrotada del cansancio

se cura con la recompensa de los comensales y, sobre todo,

haber cocinado en el Sublimotion

que es el restaurante más caro del mundo y, por eso,

también uno de los más buenos.

-Riquísimo.

(Aplausos)

Buenas.

Comensales, es un placer teneros con vosotros.

Ahora nos gustaría presentaros

a los responsables del menú degustación que habéis probado hoy.

Carlos, a su izquierda Andrea y Antonio.

Bueno, aspirantes, ¿tenéis algo que decir a vuestros comensales?

Bueno, que espero que os haya gustado

y que ha sido un placer darles de comer.

He hecho el iceberg del gazpacho y he hecho el buey.

La carne me ha gustado mucho más que el iceberg,

que me ha parecido excesivamente refinado. Sin embargo la carne,

que es carne, me ha gustado más.

-A mí me han gustado mucho los dos y la presentación ha sido guapísima.

El plato de la carne me ha gustado mucho.

-Yo estoy superorgullosa y encantada de haber cocinado para ustedes.

He cocinado el mar en la boca y también el postre.

-Buenísimo. Muchísimas gracias.

-Yo tengo que decir que me ha gustado todos los platos,

lo tengo que decir.

Me han gustado todos los platos y también el postre.

Tanto la presentación como todos los elementos que lo formaban

estaba todo muy bueno.

Yo he hecho el huerto que ha salido medio sembrado y medio no sembrado

y las tortillitas de camarones, que me las pongan de Andalucía,

de mi tierra, porque estas eran muy raras.

Pero mira, son las tortillitas de camarones que hemos hecho hoy.

Y el huerto, lo que se ha podido.

-Me he comido hasta la tierra, que resulta que era comestible.

Así que no tengo ninguna queja.

-Pues a mí me pareció el panecillo este de gambas

que era un poquito grasiento. El huerto estaba buenísimo.

-Antonio, el hombre, hoy no ha sido su día,

no ha sacado los platos y bueno, la cosa,

digo yo que estará entre Andrea y yo.

-Muchas gracias. -Buenas noches.

-¡Yo me he comido las raíces! -Olé.

-Estaban buenas.

Voy a cruzar los dedos y confiar en que los jueces

sepan valorar bien mi trabajo y, también, el de mis compañeros

porque yo estaré tan contenta como por mí como por ellos.

Abel, quería saber, como propietario del Sublimotion,

si has notado alguna diferencia entre el menú real

que sirve este restaurante y el menú que han hecho nuestros aspirantes.

-Sinceramente, poca,

lo cual creo que habla muy bien de los concursantes que quedan.

Pero la carne, seguramente, es mejor la que he probado hoy

que la que había probado nunca.

Estaba espectacular.

Y el postre, un nivel Sublimotion, la verdad.

Pues ha sido un privilegio contar con vosotros

y un verdadero placer escuchar vuestras valoraciones.

Muchas gracias y hasta siempre.

Si te apasiona la cocina y tienes entre ocho y 16 años,

no puedes perderte los campamentos MasterChef.

Cocina y diversión en entornos naturales.

Además podrás conocer a la ex aspirantes

de MasterChef Jr.

Ya lo sabes, este verano, campamentos MasterChef.

Carlos, Andrea, Antonio, lo habéis dado todo.

Habéis luchado con uñas y dientes por convertiros en el segundo

y último protagonista del gran duelo final de la tercera temporada

de MasterChef.

Solo uno de los tres lo conseguirá. Suerte.

Pepe, cuando quieras.

Antes de comunicaros nuestro veredicto,

quiero que sepáis que pase lo que pase a partir de este momento,

valoramos muchísimo el esfuerzo que habéis derrochado

a lo largo de estos 13 programas de MasterChef.

Habéis llegado muy lejos y tenéis que estar muy orgullosos.

Os elegimos porque creímos que merecíais una oportunidad

y no nos arrepentimos.

Estamos seguros de que tenéis un gran futuro por delante.

Me da pena que sea la última por equipos,

me recuerda a la típica semana de final del curso

que ya se termina todo,

que ya empieza a hacer calor,

que te tienes que despreocupar de todo y que las notas

van a salir en breve y ya está todo hecho y no pues hacer nada más.

Antonio, este jurado perdona todo

menos que uno de nuestros aspirantes se rinda.

No te organizas, te agobias y en lugar de ser resolutivo

y enmendar los fallos, te das por vencido.

Dejas que la situación te supere y, por eso,

los globos no han salido a tiempo. Es más, han salido a medias.

Este jurado cree que has tirado la toalla justo en el peor momento

de la competición.

Hoy hemos visto a un Antonio derrotista

y queríamos ver a un Antonio que resurgiera de sus cenizas

y no lo hemos visto. No he hecho bien el trabajo.

Los nervios me han jugado una mala pasada.

Y nada, el trabajo no ha sido fino.

Carlos, hoy te hemos visto muy organizado.

Lo tenías todo muy controlado, pero has cometido dos fallos,

uno, las patatas.

Lo has intentado dos veces pero no han salido.

El segundo fallo, el emplatado de la carne.

Tenías que haberla cortado más perfecta,

más cuadraditos los tres trozos.

Tal y como estaba presentado en el plato que te hemos enseñado

al principio de la prueba.

Todo lo demás ha salido perfecto.

¿Sabes lo que ha dicho Abel Matute de tu plato?

Ni idea.

Que estaba mucho mejor que otros se ha comido en Sublimotion.

Toma ya.

No tiene ni idea.

No sé si llegarás al duelo final,

pero solo por este comentario merece la pena

que hayas llegado hasta aquí. Gracias.

Andrea, un paso frente.

Tu mar en la boca podía haber sido impecable,

tenía un sabor espectacular pero no la textura que exigía el plato.

En el postre París, la royal no estaba cuajada

y sabía demasiado a huevo.

La nube de fresa te ha quedado totalmente líquida, eso sí,

a pesar de todos estos fallos los platos han salido muy cuquis

y estaban muy ricos.

Ya no eres el pollo sin cabeza que entró o la primera vez

en las cocinas de MasterChef.

Solamente por estar aquí ahora mismo y enfrentarme a la final

de MasterChef, es para estar orgulloso y más.

Aspirantes, este jurado ha decidido

que el segundo finalista de MasterChef

que acompañará a Sally en el gran duelo final sea...

Carlos.

Estoy que no quepo en mí.

Esto es tremendo, brutal, espectacular.

No sabes si reír, saltar, llorar. Dadles un abrazo...

Enhorabuena.

En el duelo final lo voy a dar todo, voy a ir a saco.

Voy a sacar mi menú perfecto y voy a ganar a Sally.

Andrea, Antonio, os habéis quedado a un paso del duelo final

pero uno de vosotros se ha quedado un poco más cerca

y se convertirá en el tercer clasificado de esta edición

de MasterChef.

Además ganará un curso de especialización de ocho semanas

en la Basque Culinary Center. Ese aspirante es...

Andrea.

-Gracias, de verdad.

Bravo. ¡La cuqui ha llegado muy lejos!

Me he quedado en la tercera posición y estoy supercontenta.

MasterChef forever in my heart. De verdad.

Estoy superfeliz.

Muchas gracias por todo.

Antonio...

Andrea, Antonio.

Por todo el esfuerzo que habéis hecho en este tiempo,

no os vais a ir con las manos vacías,

ni mucho menos, ya lo sabéis.

Nuestro supermercado proveedor de alimentos regala la compra

del mes durante todo el año.

Ya sabéis también que nuestro patrocinador de electrodomésticos

os regala todo lo que habéis usado en el programa durante tanto tiempo

que lleváis con nosotros aquí.

Ahora a seguir cocinando y el día de mañana,

a cumplir mi sueño que es montar mi bar de tapas "El ten tapas",

con mis 10 tapas que estén de olé. Que venga a esta gente y diga:

"Olé, Antonio, tú eres Antonio, el MasterChef de las tapas".

Ya lo sabéis también, la tablet de MasterChef,

el juego de mesa de MasterChef

para que demostréis a vuestra familia

que sois los que más sabéis de cocina.

Y algo que sé que os va a hacer muchísima ilusión.

Seis meses de curso gratuito en la escuela MasterChef on line

para que sigáis aprendiendo y un día me invitéis a vuestra casa.

Evidentemente.

Chicos, enhorabuena. Muchísimas gracias.

Habéis tenido un paso por MasterChef formidable.

Muchísimas gracias.

De MasterChef me llevo que tienes que luchar

por las cosas que quieres, que no tienes que derrumbarte,

que tienes que coger energía de donde no la hay para crecer

y venirte arriba y para demostrar a la gente

que cualquier persona, con ganas, puede.

Querer es poder en esta vida.

Si te pones, no hay otra que no salga.

Es actitud.

Carlos, ve poniéndote la chaquetilla que vas a cocinar por última vez

en nuestras cocinas y lo harás junto a Sally,

como protagonistas del gran duelo final

de la tercera temporada de MasterChef.

¡Toma! Ahí está.

-El duelo final va a ser increíble. Van asaltar las metralletas.

Estoy encantado de estar arriba, voy a cruzar las piernas,

me voy a coger las pipas para disfrutar del espectáculo.

Por fin ha llegado el momento que todos estábamos esperando.

Dos aspirantes se lo van a jugar todo

por llevarse el premio más importante,

un sueño por el que dejaron familia y trabajo:

ser el nuevo MasterChef España.

Bienvenidos al gran duelo final de la tercera edición de MasterChef.

Volvemos directamente desde la paradisiaca isla de Ibiza

para vivir el momento más esperado por todos,

el duelo final de MasterChef.

Lo haremos con todos los protagonistas de esta edición:

exaspirantes, jurado y tres invitados de lujo

que no han querido perderse este momento

y que presentaremos a su debido tiempo.

Jueces, Juan Manuel y Eva, en la primera edición.

Mateo y Vicky en la segunda y ahora Sally y Carlos.

¿Cómo veis esta final?

Teniendo en cuenta sus trayectorias en estas cocinas

y los platos que les hemos visto hacer va a ser muy interesante

verlos luchar por el premio.

Va a ser emocionante ver a una cocinera técnica

y trabajadora como es Sally

frente a un cocinero más emocional y creativo como es Carlos.

Dos rivales completamente diferentes.

Es verdad que son dos maneras de ver la cocina totalmente opuestas.

Pero ambos tienen algo en lo que se parece mucho,

son tremendamente exigentes con ellos mismos.

Así que vamos a ver una batalla de alto nivel.

La primera finalista nació en Argentina, se crió en Paraguay

y lleva desde los 19 años viviendo en España.

No lo ha tenido nada fácil en la vida

pero siempre ha sabido plantarle cara a los problemas

y eso mismo es lo que ha hecho aquí, en estas cocinas.

Aprendió a cocinar sirviendo en una casa y, según sus compañeros,

es estratega, temperamental y mandona.

Hablamos de Sally.

Está nerviosa.

Yo quiero ser cocinera y este es el empujón que necesito

para empezar mi nueva vida y nadie, absolutamente nadie

se va a interponer en mi camino para que yo cumpla con ello.

He visto que tienes experiencia, ¿es así?

Mi madre es cocinera.

Nunca me ha enseñado ella, a mí me han adoptado mis tíos.

Interesante. Coge tu cuchara y estás dentro.

Gracias.

Está complicado, hay mucho nivel pero yo creo que puedo entrar.

Hemos probado tu plato.

Deja tu cuchara, te la cambio por un delantal

y nos cuentas más cosas.

Me gustaría muchísimo

que mi hija jamás tuviera que pasar lo que yo he pasado.

Tienes suerte de ese punto salado de jamón que aparece

y no sabes lo que es, y si no sería el caldo más tonto...

Quería hacer un arroz meloso.

Este arroz es un poco complicado.

Sally lo está haciendo de 10.

¿Serás el tuerto en el país de los ciegos?

Tienes materia prima, ahora te falta competir.

Cebollino para las patatas.

-Corre.

-Venga, tía, no te pongas nerviosa ahora.

Hay un plato que está claramente por encima del otro, Sally.

Gracias.

Me lo como entero.

Decidme el nombre del capitán al que habéis elegido.

-Sally.

-Carlos, no montes demasiado la nata.

¡No le pongas nada!

Hay que poner la cebolla hacer el ahumado.

Tienes aptitudes de mando y lo haces bien.

Está clarísimo que la "marimandona" siempre seré yo.

He venido, como María, a buscar un futuro mejor para mi hija.

La veo y me siento reflejada.

¡Mi amor!

Muy buen trabajo.

Pepe, estabas a régimen.

Sabroso y rico. Es interesante.

Has hecho fácil lo que al resto le ha parecido imposible.

El mejor aspirante de este reto es Sally.

El de Sally.

Sally.

Muchas gracias, de verdad. Hay rival, hay un pasito más.

Ha sido la mejor con diferencia.

Estoy muy emocionada.

Ya no es por ganar, es el reto personal que tengo,

el hacer las cosas bien.

-Vas a ser una chef maravillosa.

(Gritos)

¡Viva MasterChef!

Sally...

Es que es impresionante.

Y todavía no hemos empezado.

Si gano MasterChef sería en honor a Sarita.

Ella fue la persona que me impulsó a amar la cocina como la amo.

Sally, ¿qué harás con el premio si ganas?

¿Lo has pensado ya? Sí.

Quiero abrir un pequeño catering.

Me gusta mucho cocinar para mucha gente

y el nombre de mi catering a lo mejor podría ser Sally,

de Ciudad Real. o Sally s Real.

¿Qué has aprendido aquí que no podrías haber aprendido

en otro sitio?

Lo que más he aprendido ha sido la disciplina.

Yo soy un poco desastre.

La pastelería, la repostería y todo eso va por gramos

y yo es todo a ojo. Personalmente qué te llevas.

Haber conocido a gente que realmente es humana

y, la verdad, me he sentido muy querida por mis últimos compañeros.

El otro finalista tiene 25 años, es vendedor ambulante

pero decidió dejar aparcado el camión

para dedicarse a su verdadera pasión, la cocina.

Enseguida dejó pasmados a jueces y compañeros

con su mano en la repostería.

Su capacidad de mando en las pruebas de exteriores

y su gusto a la hora de emplatar.

Bestia negra de Sally durante todo el concurso.

Siempre ha mantenido la sonrisa y esta noche viene a demostrar

que él también quiere ganar. Nos referimos a Carlos.

Son los tres meses más aprovechados de mi vida, de verdad.

Es espectacular, tremendo.

He viajado, he ido a sitios que no había pisado en mi vida.

Todo, todo, todo.

Qué contento estoy, copón.

¿Qué tal, Carlos? Aquí estamos.

Cuéntanos.

Es un pato a lo Jenny.

Jenny es tu madre, ¿crees que le gustaría tu madre?

A lo mejor no.

Entonces, este jurado no estaría de acuerdo con ella

porque a nosotros sí que nos ha gustado.

Quiero entrar en MasterChef porque quiero un cambio de vida.

Me gusta mucho más la cocina

y es a lo que realmente me quiero dedicar.

Ya la hemos liado.

¿Has probado el cabrales, amigo? Has echado como para una boda.

-¿De qué equipo eres? -Del Madrid.

-Dos puntos más, se lo digo yo a mi padre.

Yo me veo aquí todos los días, me veo ganador.

-¡Qué morro! -¡Mira Sally!

Que te vas de viaje. ¡Toma ya!

¿Me llevas? Sí, por favor.

¿Cómo se dice...? Como bulevar.

-Ven aquí. -Papá.

Está claro que esto no está perfecto.

Fatal, lo has aliñado al principio.

El tartar lo he hecho al principio.

No nos cuentes milongas. Es que no doy más de sí.

Ahora te quiero ver más.

El jurado ya ha dicho varias veces que me ve como un rival

y para eso he venido, para ser un rival duro,

fuerte y he dicho que quiero ganar.

-Parte jamón y emplata ese. -Caliente ahí, que caiga.

-Está buenísimo.

Tenemos que empezar a emplatar, ¿Oído?

Oído.

Hoy tenemos que destacar un trabajo que ha rozado la perfección,

el postre con el mejor helado de fresa y merengue es el de Carlos.

¿De dónde sacas tú la mano para ser tan fino emplatando?

No lo sabemos. Magia.

El francés de Talavera ha hecho un postre de 10.

Me tienes fascinado.

Me tengo que callar la boca y darle la razón a Pepe,

eres un crack.

El mejor plato de la noche lo ha elaborado Carlos.

Carlos.

-Para mí es la persona que estaba más cerca del éxito absoluto.

¿Qué pasa por tu cabeza ahora mismo? Lo primero es que estás tremenda.

Buen trabajo, Carlos.

Lo he dicho, eso han dicho, han quedado en ello.

Que era el mejor.

Carlos, si pudieses ver tu futuro más inmediato, imagínate,

te ves por un agujerito mañana por la mañana.

¿Qué te gustaría ver? Lo primero, haber ganado, claro.

¿El premio? Claro.

Y estar en casita con mis padres, mi hermana, mis perros...

Y tu novia, ¿no? ¡Claro, claro!

Mi novia también. Ah.

He hecho otro casting para entrar y volvería a entrar.

Me da un par de semanas de descanso y luego vuelvo y otros tres meses.

Sally, Carlos, enhorabuena. Gracias.

No es fácil hacer lo que habéis hecho porque además de cocinar

y superar todos los retos que os hemos puesto,

habéis demostrado por encima de todo que queréis ser cocineros.

La vida le cambia solo a los que lo merecen

y ese es el motivo por el que estáis aquí,

porque os merecéis ser cocineros profesionales.

Vamos a tener un duelo muy igualado en el que vais a luchar

como nunca antes.

El aspirante que con sus creaciones consiga convencer al jurado,

se llevará un gran premio, 100.000 euros.

El sueño de cualquier cocinero, publicar su propio libro de recetas.

Y, lo más importante,

el trofeo que le convierte en el tercer MasterChef de España.

Además, sabéis que hay tres becas en juego.

La tercera, el curso de especialización

de ocho semanas se lo llevó Andrea en Ibiza

pero hay dos que todavía están en juego

y para explicarnos de qué se trata cada una

hemos invitado al director general del Basque Culinary Center.

Desde San Sebastián, Joxe Mari Aizega.

(Aplausos)

Estudiar en la Basque Culinary Center

es el principio del camino para ser un buen cocinero,

una formación tremenda, con los más grandes.

Por fin le ponemos cara.

-En primer lugar decirte que ha sido un placer colaborar

en desarrollar el potencial

que los concursantes han mostrado.

Tenemos preparadas dos becas.

Una, es para el master en Cocina Técnica y Producto

y la otra, para el master de Cocina dulce y Pastelería de restaurante,

que os quiere especializar en el apasionante mundo del dulce.

-Con el curso voy a ganar experiencia,

voy a tener más aprendizaje y voy a ser lo que realmente quiero,

una cocinera.

Y ser la alumna más aplicada, por supuesto.

Muchísimas gracias por esta colaboración

que hemos tenido durante todo el programa, y por supuesto,

por acompañarnos en una noche tan especial

y tan importante para nosotros como la de hoy.

Ha sido un verdadero placer.

Cuando quieras, vuelves.

Muchas gracias. Gracias.

(Aplausos)

Yo quiero formarme, que me enseñen, aprender,

y que me digan esto es así porque es así.

Sally, ¿qué piensa May de todo esto?

Creo que mi hija va a estar muy orgullosa el día de mañana.

Pues a lo mejor no hace falta que esperes al día de mañana

para escucharla.

Que pasen Joaquín y May, marido e hija de Sally.

Toma, mami. -Gracias, princesa. Te amo.

Hoy necesitaba ver a mi niña y a mi marido,

y eso que vengo con fuerzas,

pero era el toque final para cocinar con tranquilidad.

Mamá va a cocinar, tiene que ganarle a Carlos.

(Risas)

Quería que mi niña dijera que tengo que ganar a Carlos,

porque soy muy competitiva y tengo que pincharle,

darle por saco. Me encanta. Lo paso bien y todo.

May, ¿quién va a ganar, mamá o Carlos?

Chócala.

Joaquín, ¿cómo es Sally?

Es muy temperamental, pasional, amante de su hija, de sus cosas,

de su gente.

¿Estás orgulloso de ella?

Sin duda.

Estoy muy orgulloso de mi mujer.

-Te quiero.

-Te quiero mucho. -Yo también te amo, princesa.

Carlos, te veo mirando la puerta desesperado.

¿Quién quieres que entre?

Todos, que entre todos.

Mi hermana, mi padre, mi madre, mi novia y mis perros.

Ya sabes que tú lo que me pidas, te lo concedo.

Por favor.

Que pasen Carlos, Jeni, Paloma y Ruth.

Los padres, la hermana y la novia de Carlos.

Madre mía, parece una eternidad y han sido solo tres meses.

Carlos padre, ahora sí que tienes que estar orgulloso de tu hijo.

Siempre lo he estado.

¿Qué sientes ahora?

La sensación de verle hacer algo que le ha gustado siempre mucho

y que va avanzando y subiendo.

Carlitos, está al borde de la lágrima.

Siempre he estado orgulloso de él por su forma de ser, sobre todo.

Es un chaval que por dónde va deja amigos.

-Parece que hasta ha madurado.

Jeni, hemos descubierto que Carlos

tiene una delicadeza especial para la cocina, pero es verdad

que le falta confianza en sí mismo.

Yo sí creo que tiene confianza,

pero se cabrea mucho cuando no le sale.

-Aquí me controlo un montón.

-Aquí no tira nada, en casa es que tira las cosas.

Carlos es el alma de la casa, siempre está riendo, alborotando,

me deja todo por el suelo, siempre está dando guerra.

Ruth, ¿imaginabas que llegaría tan lejos?

Sí. ¿Por qué?

Porque confío en él y sé que vale,

y que si él confiaba en sí mismo, iba a llegar.

-Qué bonito.

Sally, Carlos, sé que con la familia se está muy a gusto

pero estáis a punto de enfrentaros

al momento más importante desde que llegasteis aquí.

Familias, os invito a que disfrutéis o que sufráis,

pero en la galería.

Vamos, familiares.

A mí me gustaría que ganara Sally.

Realmente se lo merece, su vida no ha sido fácil,

ha peleado contra todos los problemas

que la vida le ha planteado y con éxito.

Cada uno tiene que buscarse la vida.

MasterChef es un programa hecho de momentos dulces y amargos,

pero todos irrepetibles, por eso, no queremos olvidarnos

de los verdaderos protagonistas de todos estos momentos,

los 13 exaspirantes de esta edición.

Alberto, Sara, Raquel, Encina, Mireya, Víctor, Mila, Pablo, Fidel,

Lidia, Kevin, Antonio y Andrea.

Volverme a encontrar con mis compañeros ha sido espectacular.

He visto a Alberto que hacía un montón que no le veía,

que no vino a la repesca.

Les quiero un montón, son unos máquinas todos.

-¡Qué guapo estás!

-¿Qué pasa, gordi?

-Me gusta mucho tenerlos aquí porque sé que me apoyan al 100%,

bueno, al 50%, porque ésta también Carlos,

50 para él y 50 para mí. Nos queremos mucho.

Exaspirantes, bienvenidos de nuevo a vuestra casa.

No disimuléis más, nos habéis echado mucho de menos, ¿a qué sí?

Sobre todo a algunas horas del día. ¿Cuáles?

A Samantha cuando iba a emplatar.

Muchas gracias, Encina, te estaba viendo.

Sí, ya.

¿Cómo va el libro?

Voy por el segundo capítulo y no penséis que os pongo bien.

Imagino cómo empieza, "En un lugar de la Mancha..."

Pues no, empieza con "Sí, chef".

(Risas)

Víctor, creo que has aprovechado mucho tiempo desde que te fuiste

de MasterChef, ¿no?

Me ha faltado decir que van a ser mellizos.

(TODOS) ¡Ole!

(Aplausos)

-Me he enterado que Víctor está embarazado,

qué padre... pobrecitos los niños.

-Yo quiero hablar con mi amiga Eva.

Fidel, me han dicho que estás muy contento

y que estás trabajando en un súper restaurante.

Sí, se llama la Vaquería, estoy supercontento.

No solo Fidel ha aprovechado su paso por MasterChef,

Sara está trabajando en mi casa, en el ABaC,

y creo que Raquel en el restaurante Europa en Pamplona.

He empezado a hacer un stage en el Europa con Pilar Idoate,

estrella Michelin.

Es duro, pero cuando te gusta algo hay que pasar por eso.

Sara, tendrías que estar trabajando no sé qué haces aquí.

Le pedí del día el jefe y parece que me lo ha dado.

(Risas)

Un montón de compañeros ya en cocinas y hace poco que salieron.

Esto es un trampolín para dedicarse a lo que quieres.

Andrea, tercera posición.

¿Contenta con tu paso por MasterChef y con la beca?

Estoy súper súper súper contenta con el paso por MasterChef,

con las valoraciones que me habéis dado,

con el regalo de esta beca que la voy a aprovechar,

y de verdad que ha sido un placer enorme

conocer a todas estas personas, les voy a recordar para siempre,

y también a vosotros.

Vale, Andrea, gracias.

(Aplausos)

Jolín, era la última vez que tenía que hablar.

Soy muy agradecida con las palabras a la hora de dar las gracias.

No me callaría nunca, siempre tendría mil maneras de decirlo.

Todos habéis hecho de MasterChef sea una experiencia inolvidable.

Chicos, muchas gracias por todo.

(TODOS) A vosotros.

Pero, siento deciros que hoy no cocináis. A la galería.

Que gane el mejor.

Hoy tiene que ganar el mejor de hoy,

no el que cocinaba mejor ayer o mañana, sino hoy.

Eso es lo honrado, y les deseo la misma suerte a los dos,

que gane el mejor.

Sally y Carlos, ha llegado la hora de medir vuestras fuerzas,

empieza el gran duelo final de MasterChef III.

Vuestra misión en estos tres meses de concurso

ha sido empaparos bien de diferentes tipos de cocina,

escuchar a los mejores profesionales y aprender de los demás.

Queremos ver el cocinero en el que os habéis convertido.

Hoy, el reto para ser un MasterChef

consiste en elaborar un menú completo

compuesto por dos raciones de un poderoso entrante,

dos raciones de un plato principal

que nos sorprenda por sabor y presentación,

y dos raciones de un postre que nos deje con ganas de más,

y todo en 150 minutos.

Yo hoy voy a ir a por todas,

y espero que no me traicione mi peor enemigo, que soy yo misma,

mis nervios.

Carlos, Sally está más que preparada para empezar,

¿cómo crees que vas a poder ganarle?

Trabajando como lo he hecho hasta ahora y sacando buenos platos.

-Carlos, ojo que te voy a ganar,

porque una chica tan apasionada como yo... ten cuidado.

Sally, Carlos siempre ha sido tu enemigo aquí.

¿Cuáles son tus claves para ganarle?

Que lo haga peor que yo.

(Risas)

De corazón, y lo sabes.

-Sally, lo tienes chungo, voy a por todas.

Finalistas, como en todas y cada una de las pruebas,

nuestro supermercado patrocinador nos ha traído el mejor

y más variado producto para que no falte de nada en vuestro menú,

pero solo vais a tener tres minutos para coger todos los ingredientes,

esta es la batalla de las batallas,

así que solo queda que os deseéis suerte.

(AMBOS) Suerte.

Respirad hondo, vuestra última visita al supermercado

comienza en 3, 2, 1... Ya.

(TODOS) Vamos, vamos.

Venga.

Última vez en el súper. No os dejéis nada.

No, oído.

No podréis volver a entrar.

Vamos, llévatela entera. Me lo llevo a casa todo.

Último minuto.

Revisad las cestas.

Con cabeza, Sally.

Revisad todo bien. Oído.

-El atún y las huevas, que se me olvidan.

10, 9, 8...

7, 6, 5...

4, 3, 2, 1...

Que comience el duelo.

¡Hala! Venga, venga.

-¡Vamos!

-Carlitos, ¿cogiste las dos bolsas de azúcar que había?

Me di cuenta que no tenía azúcar.

Le pregunté a Carlos y me dijo que sí.

¿Me das la bolsa de azúcar que has cogido?

Gracias.

-De haberme faltado el azúcar creo que me lo habría dado.

No va a ser tan mala, ¿no? No creo que la líe así.

-Venga, Carlos, dale caña.

-Es la primera vez que veo a Sally lo nerviosa que está.

Se ha cortado de nerviosa.

-Ya ha empezado.

-Mira cómo corta, taca, taca, taca. Es una máquina.

-De primer plato voy a hacer un atún en llama,

lleva una esferificación de aguacate con wasabi.

De plato principal voy a hacer rabo de toro,

quiero hacerle un honor a España que es la tierra que me ha acogido,

y de postre voy a hacer un crumble de cerezas,

con helado de cerezas y va coronado con un bombón trufado dentro.

Si lo hago bien, puedo ganar.

Yo me merezco ganar MasterChef,

sobre todo, por lo que me ha costado llegar a esto.

-Vamos, chicos.

-Venga, chicos, muy bien, huele fantástico.

(Aplausos)

Haced un plato más, que me he quedado con hambre.

-No tengo ni idea de lo que está haciendo.

-El primero es un bocadillo de calamares, sonará extraño,

pero es un bocadillo con pan de sinfón de tinta.

El segundo es una merluza a baja temperatura

con salsa de ajo negro y ensalada de huevas y perrechico.

Y el tercero es una torrija con helado de yuzu

y frutas del bosque.

Hoy Sally lo tiene difícil conmigo porque lo voy a dar todo,

y voy a por todas.

-El atún va macerado con sal, y luego se cuece con llamas,

con un soplete, parecido al tataki,

luego se hace una esferificación de aguacate con wasabi

para darle un punto fresco, con una tierra de aceite,

que se hace con aceite picual

y una salsa ponzu para darle un toque oriental.

-Yo la veo bien, creo que lo está dando todo,

quizás llevando al límite determinados platos. La veo bien.

Tenemos un representante de la tradición,

en este caso es Sally, porque el primer plato es un tataki,

pero los demás platos son bastantes tradicionales.

Y Carlos quiere hacer una cocina más atrevida,

con técnica y creatividad.

Y el primer plato creo que es una versión de un clásico madrileño,

el bocata de calamares.

De ser un partido de fútbol,

Sally estaría más defendiendo y Carlos atacando.

Lo que pasa es que en un momento dado,

Sally hace un contraataque y marca gol.

Y eso va a pasar si Carlos mete la pata en cosas técnicas

y en la ejecución de su plato.

El bocadillo de calamares lleva pan de tinta, de sifón,

lleva calamares en tempura,

unos esféricos de mayonesa con un toque de limón,

y unas esferas de calamares en su tinta.

En esta edición,

MasterChef ha vuelto a demostrar no tener límites,

pero los aspirantes han tenido el privilegio

de tener a su lado lo mejor de la gastronomía española.

Hemos visitado los lugares más bonitos de España,

de los que hemos conocido cultura y gastronomía,

y todo para que vosotros desde casa disfrutéis de esta aventura

igual que lo hacen ellos.

¿Estáis listos para cocinar?

(TODOS) ¡Sí, chef!

A cocinas en 3, 2, 1. ¡Ya!

¡Vuestro reto todavía no ha terminado!

¡Venga, a cocinas!

Aspirantes, los comensales han llegado ya.

Menos discutir y más correr.

¡Sacad eso!

Sécalo bien, sal, dale alegría.

-Vamos a tope, no paramos.

Venga, que no llegáis.

Sale como sea.

-Las lágrimas te van a servir para una cosa, para pegar el ravioli.

-Venga, vamos a volar.

¡Necesito que emplatéis ya!

Salen las tapas, ¿oído?

(TODOS) ¡Sí, chef!

Suerte, que lleguéis a tiempo.

-Fíjate, yo aquí encerrado.

El gran Juan Mari Arzac.

Que no llegamos. -Que sí, que sí.

-No tiene mala pinta, país muy bien.

Christian Escribá.

Acabamos de llegar de esquiar, y estamos reventados,

querríamos picar algo.

-15 Burger con carne de ternera.

-Con el marmitaco la vamos a liar, ¿eh, Pepe?

Kike da Costa.

Vamos, señores, que no llegamos.

Martín Berasategui.

Venga, rapidez.

Ayuda, Rosario. -No, Rosario no, Lolita.

Me ha quitado seis años de golpe, qué alegría.

-¿Hay alguien ahí?

Don Pedro Subijana.

Espuma, corre.

Aspirantes, Pepe quiere ver qué hacéis con sus tapas.

Jordi Roca.

Como siempre, ha sido un placer compartir estas cocinas

con vosotros. Para ellos, sois su inspiración

y para nosotros es un regalo tenerlos aquí.

Gracias.

(Aplausos)

-Perfecto, tronco, sí.

Sigue así.

Está mi familia ahí arriba y estoy muy contento

pero eso supone una responsabilidad más,

una presión más. No voy ni a mirar.

Voy a centrarme en lo que voy a cocinar

y luego ya que venga lo que quiera.

-El rabo de toro bien hecho...

-Y saber hacer un rabo de toro...

¡Al rico pescado! Pescado fresco.

-Estoy supernerviosa.

Estoy como bloqueada, no sé por qué, eso no me pasa a mí.

-Bravo, bravo.

Ahí, ahí. Vamos, Sally.

Me he quedado flipando viendo cómo se desenvuelve,

sobre todo, cómo se han profesionalizado.

Es lo que más me está sorprendiendo.

-Bien, Sally, va.

-Empieza a oler y ya bien aquí. Todo empieza a oler.

-La va a hacer a baja temperatura. -Qué bueno.

-Muy bien, un poquito de aceite y aparcado.

-Me gusta ese menú.

Carlos ha elegido en esta ocasión una cocción muy sutil

que solo puede hacerse en el roner:

un baño María con temperatura constante a 80° durante 10 minutos.

No cabe.

¿Eso qué es? -Ajo negro.

-Qué par se ases. -La verdad es que sí.

Lo que pasa que qué estrés, tío.

-Ambos lo están haciendo muy bien, son buenas elaboraciones.

Va a ser difícil decantarse por uno u otro.

-Venga, Carlitos, va, venga a tope.

(Palmas)

Esta que se va a morder las uñas de los pies.

Venga, va.

Son unas máquinas currando. -Vaya dos.

Venga, ya. Marchando.

-Es que encima están en plan laboratorio químico.

No están haciendo aquí tortillitas de patatas.

-Esferifica, eso es lo que yo quiero ver cómo se hace.

-Ahora hace las bombitas. -Venga, venga.

-Madre mía del amor hermoso. Me pone nerviosa nada más que verlo.

¿Cuánto gluco has cogido tú? -Uno.

-¿Has cogido solo uno? ¿No había dos?

-Algo le falta, no sé lo que le está diciendo.

¡Me cago en la leche!

Se ha rayado.

No encuentro el gluco.

-Un componente químico que permite hacer la esferificación.

-Ahora mismo estoy que no sé cómo lo voy a hacer.

-Vamos, tranquila. Vamos, Sally. Va tranqui..,

Sally, veo que has tenido algún problemilla con un componente

para hacer las esferificaciones. Sí, con el gluco.

-Mujer, coge todos los ingredientes para todo.

-Lo que voy a hacer entonces un plan B.

Esferificar con aceite bien frío.

No es momento para hacer pruebas raras.

Si se le ha olvidado, deja la que...

Bueno, si sale... Realmente es wasabi,

pero por no poner el wasabi en bruto, que queda un poco hortera.

¿Tienes un plan C?

No, ponerlo y ya está. Poner el wasabi normal.

Con la crema de aguacate, guacamole y wasabi.

Lo que tiene que estar ese rico, bien hecho y a partir de ahí,

construye todo lo que puedas. Oído.

Sorprendente.

No te damos la lata, que te queda mucho curro.

Gracias.

-Esto es como una película, "Robocob" y "Terminator",

los dos, no sé quién es más bueno.

-Yo no sé lo que está haciendo.

-De momento no me salen las esferas, no sé por qué.

Si no me salen las esferas, haré lo tradicional,

pondré la salsa como viene.

-He visto empezar a Sally un poquito más nerviosa que Carlos,

pero a medida que avanza la prueba Sally se ha calmado.

Les veo bastante a la par.

Tranquilos, seguros con lo que están haciendo

y les estoy viendo muy puestos.

Carlos, Sally, quedan 60 minutos. -Oído.

Os recuerdo que os estáis jugando 100.000 euros,

publicar vuestro propio libro de recetas

y un máster en el Basque Culinary Center.

Casi nada. -100.000 pavos.

¿Oído? Oído.

-Carlos, antes de entrar tenía pensado publicar un libro

de comida sana y rica

y estoy deseando que gane para que pueda publicarlo.

Sin duda, para nosotros es un regalo estar cada año

presentando este programa.

Y cada año también intentamos hacerlo un poquito mejor,

aunque a veces, eso es imposible.

Buenas noches y bienvenidos a MasterChef.

Bomba de wagyu barbacoa... baggg.

¡Los melocotones, niña, que los tengo baratos!

Atención todos, Samantha,

por primera vez en su vida coge una escoba.

¿Estáis listos para cocinar y demostrarnos que sois los mejores?

(TODOS) Sí, chef. Ea, y el pavo.

(Risas)

¡Un pollo!

Oye, pero, ¿y Pepe? ¿Dónde está? ¡Tía, qué mal lo has hecho!

El mundo de la moda en este país.

Abel Matutes, Ángel Nieto o Lorenzo Quinn, entre otros.

¡Samantha, tía!

¡Olé, olé y olé! Gracias.

Bogavante con sopa de aceite... No me diga nada.

Tengo un problema con las eses, ¿vale?

Bogavante con sopa de aceite de oliva extra...

(Risas)

Bogavante con sopa de oliva... Si me cortas, la aliamos.

¿Lo habréis grabado, no?

El postre de Sally es una interpretación del "mon chèri",

su ingrediente básico es la cereza.

Lo que no se es lo rojo que es lo que es.

-Es una gelatina muy fina. -Un velo que luego lo recorta.

Para el postre,

Carlos ha elegido torrijas con helado de yuzu y frutos rojos.

Ahora mismo estoy con la torrija, rebozándola con la nata.

Ahora la rebozo con la yema y la "sopleteo".

-Carlos no falla.

-Tú, tranquila, Jenny.

Bueno, Carlos. ¿Qué pasa, chef?

¿Cómo lo llevas? Bueno...

Más o menos bien, ¿no? Más o menos.

He visto que pones caras raras con el tema de la torrija de brioche.

Sí, porque esta se ha quedado bien,

tiesa y tal pero esta ha quedado demasiado jugosa.

¿Y por qué no has hecho cuatro?

Vamos, yo haría cuatro y pondría las más bonitas.

Sí, es lo que voy a hacer.

Tienes un problema con la chaquetilla, la llevas ya...

Soy más guarro... Está sudando tinta.

Tinta de calamares. Madre mía.

Bueno, y aparte, ¿qué tal vas? Yo creo que bien. La merluza está.

Voy a hacer los perrechicos con las huelgas,

una ensaladita y también la dejo ahí ya.

La voy a marcar por la piel.

La has hecho a baja temperatura... Sí.

¿Va directamente a la plancha? Sí.

¿Directamente esto? Sí.

¿No le vas a dar un calor sutil primero?

A lo mejor sí, ¿no? Le meto dos minutos...

Yo no te puedo decir nada. Lo tienes que pensar tú. Amigo.

Porque tienes un horno de última generación, como para no utilizarlo.

Se pueden atemperar merluzas también, pero hasta aquí llego.

No te digo más. Oído.

Vamos a dejarle trabajar. Hasta luego.

Gracias.

Cuando estás centrado y estas a tu rollo haciendo cosas

y entran los chefs y te dan cuatro pautas, empiezas a dudar.

Mi problema es la inseguridad.

-Se le ve tranquilo, dentro de todo el follón que tiene.

Yo ahí estaría pegando gritos. Lo habría tirado todo.

-Es que estoy nerviosa.

Con lo que estoy viendo ahora, estoy alucinando.

-¿Qué es eso que tiene Carlos? -Las huevas.

Carlos es multiusos.

Está haciendo una cosa y, de repente, otra distinta.

-Sally, guarda un puñado de cerezas.

-¿Qué está haciendo Sally entonces? -Como un bombón "mon chèri".

Una de las partes más espectaculares de este postre

es la elaboración del bombón de cerezas.

Se trata de vaciar una de las cerezas

y rellenarla con una base de chocolate.

¡Qué bueno!

Después la cubrirá con azúcar isomalt,

creando un cristal de azúcar exterior fino y crujiente.

Le va bien.

Muy chulo.

-Muy bien, Sally.

-Mira qué bonito. -Es precioso.

¿Con qué tipo de azúcar se hace eso? -Cualquier cosa menos azúcar.

Ahí sí, carritos, vamos, dale.

-Quiero que gane Carlos para que me dé los dos jamones

que me debe si gana,

y el paquetito de pastelitos de hojaldre que está muy bueno.

Hola. -Hola.

¿Sabéis cuál ha sido para mí uno de los mejores momentos de este año?

La noche en la que el jurado entró por primera vez en vuestra casa...

¿Os acordáis? Os despertó a todos para llevaros a la boda de Cuenca.

Me han dicho que hay imágenes inéditas

de la vida de los concursantes en la casa.

Y algunas, muy interesantes.

Bueno, señores... -Hola.

-¿Cómo está mi supertati? -Hola.

Estamos horriblemente, estamos al lado de una piscina, fatal.

(Cantan)

¿Estoy mona, verdad? Guapísima, Andreíta.

(Cantan)

¿Qué tal, chiquis?

Muy bien, muy bien.

Detrás de esta puerta,

se encuentra el cuerpo desnudo del aspirante Kevin.

Tres, dos, uno... ¡Guaca!

Ahí está, mira cómo corre. 70 años.

(Cantan)

Este es el deporte light que podríamos llamar.

Y luego, el deporte extremo.

¿Qué pasa, Charli?

Y después del cachondeo... ¡El buen tapeo!

(Cantan)

Y me he creado mi propio puesto de trabajo para practicar.

Fregando cacharritos, detrás de la bechamel...

Mila, no te extreses, no grites tanto, vive la vida.

(Cantan)

Esto es trendin topic.

Mira, ya saca el rabo de toro.

Una merluza y un rabo de toro...

Es más potente Sally, pero, claro...

A ver cómo le queda Carlos.

Está muy reñido. Se lo tienen que disputar.

-Vale, vamos con la tempura.

-Tiene sus momentos de lucidez...

-¡Qué par de ases! -La verdad es que sí.

Finalistas, últimos 30 minutos.

(Aplausos)

El último empujón, va.

Venga, voy.

-Está reñido. -Igualadito.

Qué bonito el postre de Sally.

Sally, Carlos, no os quiero poner más nerviosos

pero hay algo que todavía no os habíamos dicho.

No vamos a catar nosotros solos vuestras elaboraciones.

Esto es la final de MasterChef

y hemos querido invitar a tres gurús de la gastronomía mundial.

El mejor chef del mundo,

un genio responsable de la expansión internacional

de la gastronomía española que ha revolucionado la cocina.

El chef del mejor restaurante del mundo,

del que todos quieren aprender

y un filósofo que a través de su cocina

nos transporta a otra dimensión.

Que pasen Ferran Adriá, Joan Roca y Andoni Luis Aduriz.

(Aplausos)

Tranquilos, ¿eh?

-Me he quedado flipado.

Yo, a Ferran Adriá tenía un montón de ganas de verlo

porque para mí es un jefazo.

Es un loco de la cocina.

-¿Qué tal? Se me han saltado las lágrimas.

Muy bien, bienvenidos.

¡Cómo traéis a esta gente, Dios mío!

Andoni, Joan, Ferran.

Bienvenidos a la final de MasterChef.

Los aspirantes están alucinando de veros a los tres juntos.

Nos hacía mucha ilusión venir los tres.

Creo que este programa se lo merece

porque estáis haciendo un trabajo fantástico

para el mundo de la gastronomía y gracias a todo esto,

estáis acercando un mundo que parecía hace cuatro o cinco años

muy lejos.

-Que no se te mueva.

-Mama, él sabe lo que tiene que hacer.

-Madre mía Sally, para mojar pan.

-Qué bueno. Eso está...

-Sally, una pasada.

Ellos tres.

Joan, Andoni y Ferran, junto a Juan Mari Arzak,

son los cuatro cocineros que han estado dentro

de los cinco restaurantes que han liderado

en la cocina mundial de los últimos 30 años.

Ahora los cuatro tenéis un proyecto en común entre manos que se llama,

"Snack".

Oye Ferran, cuéntanos, ¿de qué va el proyecto "Snack"?

Es un documental muy bonito que va a explica a todo el mundo

qué es lo que pasó desde la nueva cocina vasca.

A mediados de los 70 hasta hoy,

cómo empezó todo, el cómo empezó es muy diferente al cómo es ahora.

Se ha hecho un trabajo fantástico

y nosotros simplemente somos pequeños actores.

Joan, El Celler,

es el restaurante con la lista de espera más larga del mundo.

Casi de un año. ¿Cómo se hace para conseguir eso?

Con un trabajo intenso por parte de un equipo maravilloso

que hemos conseguido todos,

hacer un restaurante al que quiere venir gente de todo el mundo.

Eso hace que se colapse y tengamos ese problema,

es un maravilloso problema pero es un problema difícil de gestionar,

el de las reservas.

Andoni yo sé que en tu restaurante Mugaritz,

te gusta que el comensal interactúe con el menú.

Bueno yo creo que hoy en día

la alta cocina pretende que precisamente la gente

que nos visita construya su propia experiencia,

es algo que cada vez se repite más y mucha gente conoce un plato

que esa un mortero donde ellos se tienen que manjar las semillas

que están ahí para hacerse una sopa,

también para que ellos no se pierdan muchas veces esos matices

que te encuentras solo en el momento en el que se produce la explosión

en la ruptura de una especie.

-Mira que bien le quedó el pan. Mira cómo le ha quedado.

-Carlos es el rey de los crujientes, eso es verdad.

-¡Qué se quema!

-¡Qué bonito! -Le ha quedado precioso.

No sé si conocéis a nuestro finalista Carlos y Sally.

¿Qué os parecen?

Es increíble el nivel que tienen, siendo amateur.

Yo no concibo que en tan poco tiempo, consigues formarlo.

Es una formación exprés.

La actitud que tienen es de profesionales.

Finalistas, últimos cinco minutos.

Vamos.

(Aplausos)

¡Venga Sally!

Ya van a empezar a emplatar.

(Aplausos)

Sí, llora por favor.

¡Venga chicos!

Tú oyes los nombres del menú de Carlos: bocadillos de calamares,

torrija. Y te viene a la mente,

cocina tradicional, pero ya no tiene nada que ver.

-Esta haciendo magia.

-Ha nacido para esto.

Finalistas, os estáis jugando ser el próximo MasterChef

y solo os queda un minuto.

¡Vamos, vamos, vamos!

(Aplausos)

-Tranquilo nene, tranquilo.

-Lo he visto como un flan.

-Carlos, venga.

5, 4, 3, 2, 1... ¡Tiempo!

Manos arriba.

(Aplausos)

La cocina me hace sentir de otra forma, me hace creer que valgo,

la cocina es mi pasión, disfruto muchísimo con ella.

-Mi pasión es la cocina es que la vivo, la disfruto,

para mí la cocina es un mundo aparte.

Jueces, invitados llegó la hora de la verdad

y el restaurante está preparado para que podáis degustar

las elaboraciones de nuestros finalistas.

Adelante señores.

Sally y Carlos,

ahora acercaréis vuestros platos a la mesa del restaurante.

Primero serán los entrantes.

(Aplausos)

¡Grandes! -Estamos muy orgullosos chicos.

-¡Platazos! -¡Sois unos cracks!

Sally, vamos allá.

Un lomo de atún, macerado en sal, sopleteado con soplete.

Con una tierra de aceite picual, lleva salsa poco de salsa yosu,

la crema de aguacate con unos brotes de shisho.

Bueno, os cuento que ella quería hacer una esferificación

de aguacate, dejó parte de la magia en el supermercado,

no pudo hacerlo, lo ha tenido que corregir

y al final ha hecho una crema pura y dura.

Yo tenía que hacer el lomo de atún con la esferificación de wasabi

y al final he tenido que poner la crema sola,

era la gracia del plato.

La elaboración está bien. Está rico.

La crema no está mal, al final es como una plataforma de aguacate

para que el wasabi se espese pero no sea muy agresivo.

El plato está bien, no es muy arriesgado,

pero es un plato de productos en los que brillan y lo hacen.

Gracias.

Muy sabroso y muy bien hecho,

está en un punto muy agradable y muy bien de sal.

Yo creo que lo has hecho perfecto o desde luego muy bien hecho,

pero te has arriesgado poco, has jugado sobre seguro, que arriesgar.

Está todo muy rico Sally,

yo valoro mucho que hayas sabido reaccionar ante tu error,

el resultado es bueno,

es verdad que es poco arriesgado pero está todo bien hecho.

Muchas gracias, Sally, puedes volver a tu sitio.

Yo debería de ser un poco más atrevida en la cocina,

así como soy en mi vida atrevida, que lo soy bastante,

debería serlo en la cocina,

debería intentar aprobar y experimentar más cosas.

Carlos, vamos.

Buenas.

He querido hacer como el típico bocadillo de calamares.

Lo que viene siendo pan de tinta y luego los calamares van en tempura,

con unos esféricos de mayonesa de aceite de oliva

y un esférico que he hecho con un caldo de chipirones en su tinta.

¿Cómo quieres que lo comamos? ¿Cómo queramos?

Como te comerías tú un bocadillo de calamares,

si tú muerdes y si quieres le echas mayonesa,

puedes romper la esfera de mayonesa y si no, no la rompas.

Lo hemos entendido, muchas gracias Carlos.

Ir a un bar pedirte una cerveza y un bocadillo de calamares,

es algo de lo más normal.

Pues yo he sacado mi bocadillo de calamares, ¿por qué no?

Ferran, ¿qué te parece?

Es más arriesgado, y esto siempre es bueno o es malo.

Es una maravilla.

Además es el clásico plato en el que un restaurante profesional

haríamos 10 veces hasta llegar a redondearlo.

Me sorprende ver a una persona como Carlos,

con lo poco que fino que es él de habla y tal,

como puede producir un plato, has puesto el listón muy alto,

que al final es un riesgo pero te ha salido bastante bien.

Muchas gracias.

La técnica está muy bien resuelta,

la verdad es que la idea de un plato como el bocata de calamares

que está ahí para que de alguna manera esos sabores

puedan reproducirse en la memoria,

eso no es nada difícil pero lo has resulto muy bien.

Enhorabuena. -Gracias.

Lo bueno que tiene tu plato es que es pretencioso, creativo,

pero con los pies en el suelo.

Una elaboración muy tradicional y que conoces bien,

donde has aplicado unas técnicas con bastante buen criterio, genial.

Olé.

Muchísimas gracias, vuelve a tu sitio.

Tienes miedo a Samantha, Jordi y Pepe

y los estás viendo todos los días

y cuando llega la hora del veredicto te cagas encima,

pues cuando viene gente tan potente como ellos tres,

es otra historia.

Llega el turno de los principales. Sally, empezamos contigo.

He preparado un rabo de toro al estilo tradicional,

luego lo he deshuesado, lo he prensado al horno,

lo he ido mojando con su caldo.

Lleva vino, agua, azúcar, mantequilla reducido.

Ese es mi plato. Gracias, Sally. Vamos a probarlo.

Me siento segura con el plato que he hecho.

Seguiré siendo una persona tradicional

porque ese es mi estilo

y esa es la cocina que a mí me gusta.

-Es un guiso con toda la esencia.

Es un plato seguro y muchas veces esto es un éxito.

El sabor es espectáculo.

-Siempre la cocina de referencia va a tener más problemas

que la cocina creativa.

Porque claro, el bocadillo de calamares

que hemos comido no es comparable

con ningún otro bocadillo de calamares.

De este tenemos muchas referencias porque lo hemos comido muchas veces,

pero es increíble.

Hacer esto en dos horas... Yo no sé si lo haría.

-Seguro que sí.

A mí me encanta que hayas hecho un fondo tradicional tan bien hecho.

No nos olvidemos que cocina hay dos, la buena y la mala.

Más allá de que la innovación es increíble,

pero la tradición también.

Muchas gracias, sobre todo para mí que sabéis que no soy de aquí.

Era un plato que quería daros gracias,

para mí España es un país que me ha acogido

y me ha dado lo mejor. Muchas gracias.

Me encanta, mojaría pan.

Cuando me estaban dando las valoraciones

tenía ganas de achucharlos a todos. Gracias.

Al que me daba una valoración un poco mala

no quería achucharle tanto.

-Si pones un restaurante iría a comerme este plato seguro.

Se ve a una cocinera de verdad, tremenda.

Desde el punto de vista de la ejecución no tengo nada que decir,

no hay demasiado riesgo y a veces se gana así.

-¿Estaba rico o no? (TODOS) Sí.

Pues ya está. Estoy contenta.

Sally, muchísimas gracias.

Para mí es muy importante que me digan que está rico.

Yo quiero saberlo.

Quiero saber si realmente tengo el paladar refinado.

Esto es una merluza a baja temperatura

con una ensalada de huevas de la propia merluza

y una salsa de ajo negro.

La merluza me parece un bocado finísimo.

Tanta finura no va con mi rollo

y entonces le he metido un ajo negro potente,

pero muy poquita cantidad para que haya un contraste fuerte.

-Es muy atrevido, pero muy bien resuelto.

La combinatoria es muy moderna.

Yo no tengo referentes de esta combinación de sabores.

Es fantástico. -Muchas gracias.

-Es un plato que te puede ofrecer un restaurante de tres estrellas

sin problema.

¿Estás oyendo lo que dicen? Estoy flipando.

Creo que han exagerado un poco.

Yo no sé cómo saben los platos de tres estrellas,

pero ese plato lo he hecho yo.

Es espectacular. Muy refinado, no sé de dónde sacas estas cosas.

Es bastante complejo.

Me ha gustado mucho lo aromático del plato.

La salsa parece un mole matizado.

Solo te voy a decir una cosa, Carlos, dame la receta.

Lo pondría en mi restaurante tranquilamente.

Olé.

Yo también quiero la receta.

(Aplausos)

A Pepe lo que le haga falta,

si me pilla a un tiro piedra de mi casa.

Le cambio la receta por un menú degustación,

a ver si cuela.

-Es la primera. -Pues te ha quedado perfecta.

Llega el turno de los postres. Sally, adelante.

Mi postre es una interpretación del Mon Chéri.

Las cerezas están maceradas en sifón.

Lleva un velo de cerezas con el cristal de azúcar,

que van rellenas con una trufa de cítricos

y luego el helado de cereza.

Veo mucha personalidad tuya en este plato.

Es un postre de cocina francesa. Muy bonito.

Creo que no tiene ningún defecto, está buenísimo.

La cereza es una fruta fresca maravillosa

muy poco agradecida cuando la cocinas.

Técnicamente está muy bien.

-Mola que te lo diga el mejor cocinero del mundo.

-Es un maravilloso postre de cerezas. Fantástico.

Muy bien ejecutado.

Esto no es nada fácil y es un mérito ejecutar a la perfección

las ideas que se te ocurren.

¿Qué cocina tienes dentro? Tradicional.

Si la cocina que llevas es tradicional,

que sepas que te ha salido perfecta

y "mon chéri", has hecho muy buen trabajo.

Gracias, Sally.

(Aplausos)

Del juez que mejor recuerdo me llevo es de Pepe.

Me dan ganas de achucharlo. Es el sueño que siempre he tenido.

Tener un padre. Pepe, te quiero.

-Dios. Ya está el niño del tembleque...

He movido cielo y tierra para que me consigan hielo seco

y el chulo de Carlos va a utilizar hielo seco en su postre.

No ha funcionado. No sé qué habré hecho.

Carlos, vamos allá.

Es una torrija con pan brioche, nata y yema.

Es un helado de yuzu y lleva frutos del bosque.

Mi intención era poner un poco de hielo seco por abajo

y que burbujease.

¿Por qué no lo ha hecho? Algo habré hecho mal.

Vamos a ver el sabor.

Es el plato más clásico de los tres que nos has presentado

y es el plato con más errores. Sin duda.

-La torrija está buena y el helado también.

Es un postre clásico que rompe la línea inicial.

También es verdad que está en esa línea de riesgo

que has asumido desde el inicio. El resultado gustativo está bien.

-Gracias.

-Me gusta el sabor de yuzu, pero hay una cosa que me gusta más

y es que no te hayan salido las burbujas.

Si no hubieras dicho nada me hubiera quedado fascinado

y desconcertado con esos hielos que me están generando texturas...

-En el año 92, en un certamen en Vitoria,

salí diciendo que me perdonaran si me había equivocado en algo.

Se ve lo honesto y lo buena persona que es.

-Es lo malo que tiene ser honesto. La próxima vez me callo,

dejo que ellos flipen con mis piedras

que no han funcionado y digo, era lo que buscaba.

No es que esté mal, es lo que quiero.

Yo la combinación de la torrija con el yuzu...

Es que un sorbete yuzu es muy ácido. Has hecho un helado impecable.

Creo que de las tres elaboraciones es la más tradicional.

Yo sabía que Sally se convertiría en una gran cocinera tradicional

y buena, pero de ti que entraste el primer día

con el garrote en una mano y la liana en otra y gritando...

Tú vas siempre muy emperifollado, chef.

Tenemos a una persona que ha aprovechado el tiempo

y se ha hecho un buen cocinero.

Gracias, Carlos. A vosotros.

Este pedazo de duelo contra Sally ha sido muy duro

porque Sally es muy potente y cocina muy bien.

Es un cielo de chica.

Sally, Carlos, este momento es demasiado emocionante

para que lo viváis solos. Compañeros, ¿queréis acompañarles?

(TODOS) Sí.

Pues dadle el calor que necesitan.

Bajad y colocaos dentro de la cocina.

(DELIBERAN)

(DELIBERAN)

Mi vida ha sido muy complicada y muy retorcida,

pero MasterChef puede hacer que todo lo cambie.

Tengo un don y lo sé.

Si no gano hoy, lo demostraré con el tiempo.

Lo mío no es estudiar, lo mío es un don.

Sally y Carlos, los tres platos que nos habéis presentado

podrían estar perfectamente

en la carta de un restaurante de alta cocina. Enhorabuena.

En una noche como esta y con estos invitados

nos temíamos un descalabro, pero chicos, habéis triunfado.

Hemos vivido una experiencia gastronómica espectacular.

Con platos perfectamente elaborados. Con técnicas, sabor e ideas únicas.

Estamos muy orgullosos de los dos.

Después de estos platos estamos completamente seguros

de que vais a llegar muy lejos en el mundo de la cocina.

Felicidades.

Ahora creemos que ya estáis preparados

para que os llamemos cocineros

y los cocineros tienen que estar aquí.

Así que, señores chefs, ocupen el lugar que se merecen.

Mi paso por el programa quiero que me dé alas

para conseguir lo que quiero.

Fusionar mi trabajo de la venta ambulante con mi pasión,

que es la cocina y montar una "foodtruck",

viajar mucho, que no he viajado en mi vida...

Carlos, Sally, esta decisión ha sido muy difícil de tomar

porque solo puede haber un ganador.

El que se llevará 100.000 euros, publicará su propio libro de cocina

y, lo más importante, se llevará el título de MasterChef.

Antes de dar a conocer el nombre del ganador,

quiero dar las gracias a ellos tres por acompañarnos esta noche

y hacer de este momento algo más grande.

Mi preferido ha sido Joan Roca.

Me emociona más conocer a grandes chefs

que a estrellas de Hollywood.

Ahora sí, el ganador de la tercera edición de MasterChef es...

(GRITA) Carlos.

(Aplausos y gritos)

Estoy triste por no haber ganado,

pero a partir de ahora empieza una vida nueva.

Es muy justo que Carlos haya ganado.

-Sabes que estoy orgulloso de ti.

No solo porque hayas ganado el programa,

pero sobre todo, porque... -He ganado.

-Campeón, felicidades. -Un placer.

Voy a fusionar la cocina con la venta ambulante, ¿te vienes?

-Me voy.

-La vamos a liar gordo en la furgoneta.

-Lo has hecho muy bien y quiero que sepas una cosa.

En mi vida me he presentado a tres concursos

y de los tres concursos, en dos quedé segundo.

-Lo mismo triunfo más que el primero.

Ya veremos qué hace Carlos dentro de dos años.

Carlitos. Un besazo, guapa.

Enhorabuena, corazón. Muchas gracias.

Aquí lo tenéis,

Carlos es el nuevo ganador de MasterChef

y seguramente en estos momentos es la persona más feliz del mundo.

Ahora toca celebrarlo, disfrutar del triunfo

y empezar una carrera que te cambiará la vida.

Nosotros nos vamos, pero os esperamos muy pronto

con los más pequeños de la casa

en una nueva edición de MasterChef Junior.

Mientras, ya saben, ¡pónganle sabor a la vida!

Soy MasterChef España.

No sé si gritar, llorar, saltar, correr... Dios.

Quiero entrar en MasterChef porque quiero un cambio de vida.

Me gusta mucho más la cocina

y es a lo que realmente me quiero dedicar.

Parte jamón y emplata ese.

Tenemos que empezar a emplatar, ¿oído?

Oído.

Hoy tenemos que destacar un trabajo que ha rozado la perfección,

es el de Carlos.

¿De dónde sacas la mano para ser tan fino emplatando?

¿De qué equipo eres? -Real Madrid.

-Dos puntos más, se lo digo a mi padre.

Te vas de viaje, ¿me llevas? Sí, por favor.

Me tiene fascinado.

Me tengo que callar la boca y dar la razón a Pepe.

Eres un crack.

El mejor plato de la noche lo ha elaborado...

...Carlos.

Este jurado ha decidido que el segundo finalista

de MasterChef sea Carlos.

Me han dicho varias veces que me ven como un rival

y a eso he venido, a ser un rival duro, fuerte

y quiero ganar.

-Es una maravilla.

-Es un plato de un restaurante de tres estrellas.

Ahora sí, el ganador de la tercera edición de MasterChef es...

(GRITA) Carlos.

(Aplausos y gritos)

Un placer.

MasterChef 3 - Programa 13: Final - 30/06/2015

30 jun 2015

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