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Para todos los públicos Mamás y papás a la vista - Rhoda y Claudia - Laura y Marco - Teresa y Héctor - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hoy conoceremos la historia de Teresa y Héctor,

dos actores que viven la llegada de su primer hijo

con alegría e ilusión.

Pero también con la preocupación de cómo conciliar

su vida familiar y laboral.

Del mundo del teatro no nos vamos a apartar.

¿Que hay que quitarse ciertas cosas, ciertos matices? Vale.

Pero es nuestro mundo.

El cansancio físico y mental debido al embarazo

han hecho mella en Teresa, que tiene que salir cada noche

a bailar en el espectáculo "La familia Addams",

y teme que esta situación afecte a su trabajo.

Terminar una escena y que se me abra la boca tres veces,

que parece que he tomado tres dormidinas,

me da apuro con los compañeros.

Viajamos hasta Getafe para conocer a Laura y Marco.

Los futuros papás viven preocupados por la visión pesimista

de sus amigos sobre cómo cambia la vida con la llegada de un bebé.

Nos machacan constantemente con que se va a acabar.

Si salgo cinco, por lo menos dos espero salir.

El bajo deseo sexual de Laura también ha supuesto

un punto conflictivo durante el embarazo.

No es que sea una frígida, pero no me apetece.

-"A dos velas" es el eslogan de nuestro embarazo, sí.

Nos desplazaremos hasta Sevilla para conocer a Rhoda y Claudia,

las mamás de Cloe, una niña que ha llenado de alegría

a un matrimonio que no siempre lo ha tenido fácil.

Era una situación que yo me quedé muerta.

La familia, un pilar fundamental en la vida de la pareja,

quiere darle una sorpresa a Rhoda:

un mensaje de una persona muy especial para ella.

(EMOCIONADA) ¡Oh!

¡Oh!

Nuestros psicólogos, Gala Almazán y Xabi Leal,

siguen atentamente estas situaciones.

Tienen algo que decirles y se lo van a decir.

Esto es "Mamás y papás a la vista".

Héctor Fernández, actor y cantante, llega al teatro Calderón de Madrid.

Pero él no actúa en esta sala, la que trabaja es su mujer,

Teresa Cora, una bailarina y actriz embarazada de cuatro meses.

Actualmente, forma parte del elenco del musical "La familia Addams".

(Música)

Soy Xabi Leal, soy psicólogo,

y hoy os voy a hablar de Teresa y Héctor.

Teresa es bailarina y Héctor es actor

y esperan su primer niño.

(Aplausos)

La función está terminando,

y Héctor y Teresa se irán juntos hacia su casa.

(Aplausos, música)

(SUSPIRA)

-Hala, tardona "number one". -Sí, corre.

Que está todo el mundo aún... -Venga.

-Tardo como media hora. -Vamos.

-Me llamo Teresa,

soy bailarina de clásico en formación.

Llevo casi 17 años haciendo teatro musical.

Ahora mismo estoy en "La familia Addams".

Sí. -¿Estás?

-Sí, pasa.

-Me llamo Héctor, tengo 34 años,

soy actor y estoy esperando un bebé.

-Estoy embarazada de cuatro meses.

Tengo 39 años y siempre he querido ser madre,

lo que pasa que por trabajo ha sido imposible.

Y ahora seguiría siendo imposible,

pero como el reloj biológico va pasando, pues era el momento.

Y en esas estamos.

Estoy muy cansada. -¿Sí?

-¿Vamos a casa directamente? -Sí.

-No puedo más. -Vaya paliza, ¿eh?

-Tengo los pies hinchados, no puedo con los tacones.

-A Teresa la conocí en el trabajo,

en uno de los musicales que hicimos el año pasado,

hace año y pico ya. Y ahí la conocí.

-Héctor es muy divertido. Está muy loco.

Está muy loco, pero luego es bastante maduro. Sí.

Es muy ordenado, muy familiar...

No sé, es muy buena gente.

Mira.

Lo tengo un poco desordenado, pero tengo tantas ganas de ir a casa

que no voy a... -Vale.

Yo decidí ser padre desde que nací. A mí me encantan los niños.

Yo hubiera sido padre a los 20 años.

-¿Vale? -Venga.

-¿Has dejado a Chulo bien? -Sí, y la cena preparada.

Te tengo cuidadita. -Menos mal.

De pronto conozco a un chico que me gusta, que le quiero,

que estoy enamorada. Tengo 39 años.

Digo: "Lo hago ahora". Lo quería hacer, y lo he hecho.

-Para mí Teresa... Yo lo veía. Yo veía familia.

Yo veía a Teresa y veía familia.

Ambos tienen una profesión apasionante,

pero no lineal en cuanto a épocas del año

y compatibilidad con las programaciones teatrales.

Después de 10 años juntos,

Laura y Marco esperan su primer hijo.

La pareja aprovecha los poco más de dos meses antes del parto

para disfrutar del tiempo libre que ellos creen se verá reducido

tras el nacimiento del bebé.

Soy Gala Almazán, soy psicóloga,

y hoy voy a conocer a Laura y a Marco.

Una pareja joven, muy activa socialmente,

con muchas aficiones y hobbies, que está esperando su primer hijo.

Estoy agotada.

-Vaya día, ¿eh?

-Marco es la persona de mi vida porque es mi complemento.

Nosotros siempre lo decimos, que es como yo pero en chico.

No sé ni cómo ponerme ya con la tripa.

Ay, Dios mío.

-Laura es el amor de mi vida

porque, jolín, llevamos casi 10 años juntos

y hemos aprendido mucho juntos.

-Esto de andar tanto se tiene que acabar.

No es que sea una frígida, pero no me apetece.

-"A dos velas" es el eslogan de nuestro embarazo, sí.

-El apetito sexual ha disminuido totalmente.

La libido la tengo por los suelos. No puedo evitarlo.

-Seguimos, ¿no?

-Es que no me apetece mucho, cariño. -No pasa nada.

-He perdido un poco la libido. -Un día más.

¿A que suena esta escena?

Es una escena bastante frecuente y habitual en estos casos.

De nuevo, depende mucho de cómo la pareja lo gestione,

y en este caso el humor está siendo clave.

Hay gente que le da por todo lo contrario,

y a mí, en este caso, pues mala suerte.

-Mateo, hijo, ven pronto.

Buenas noches, anda.

-El sexo durante el embarazo hay que seguir manteniéndolo

igual que se hacía hasta entonces.

Vale, hay una cosa entre medias, pero se puede hacer.

Hay posturas, no tiene por qué ser siempre igual.

A lo mejor se puede intentar buscar cosas nuevas.

-A dos velas, ¿no? -Vamos.

Descansa.

Como otras noches desde que está embarazada,

Laura rechaza la propuesta de su pareja

de tener relaciones sexuales. Esa negativa puede deberse,

según los casos, a diferentes motivos.

Sevilla, barrio de San Pablo.

Claudia, una peluquera catalana de 31 años

atiende a una clienta muy especial:

su mujer, Rhoda, una andaluza de 33

que trabaja de administrativa en una clínica.

Ambas se conocieron cinco años atrás.

Se casaron en febrero de 2016.

Y al año, nació su hija Cloe.

Soy Gala Almazán, soy psicóloga,

y hoy vamos a conocer la historia de dos mujeres y su bebé.

Hace unos años conocí a mi pareja.

Empezamos una relación un poco a distancia

porque yo en ese momento vivía en Madrid, me fui a Barcelona,

y nueve meses después decidí dar el paso y venir a Sevilla.

Normalmente, siempre me he movido por trabajo,

pero esta vez me pudo el corazón.

-Tú dices de no cortarme antes. -Yo digo no cortar antes.

Porque vas a volver a verte muy corto.

-Claudia es el amor de mi vida porque es muy...,

es muy diferente.

Desprende luz.

-Buenos días.

-Hola. -Buenos días.

-Mira las mamis.

-Cuando yo conocí a Rhoda, yo salía de una relación,

y me dijo mi amiga: "He quedado con unas amigas de Sevilla".

Yo le dije: "Madre mía".

Y me dijo: "Tranquila, que son muy hetero".

Entonces, al final, no era tan hetero, ¿eh?

Porque se enamoró de mí.

-Yo me iba a casar. Yo tenía una relación anterior.

Me iba a casar.

Y antes de la boda, un año antes de la boda,

esa relación se rompió.

Mi familia no entendía cómo, si me iba a casar con un hombre,

había dado ese cambio de estar ahora con una chica

e irme a vivir con ella.

Pero son cosas que pasan.

-Quiere ir contigo. -Normal.

-Dos abuelas, la abuela y la bisabuela.

-Ha sido una sorpresa encontrar a mi madre y a mi abuela,

porque sabía que mi mamá iba a venir con Cloe,

pero no me esperaba que viniera con mi abuela.

-La abuela, la bisabuela, la niña... Ha sido una alegría.

-Oye, oye.

Oye. Mira, mira, mira.

Esto es lo que quería ella.

-A mí que a Rhoda no le gustaran las chicas

no me echó para atrás,

pero porque a mí lo que me interesaba era la persona.

Con quién se acuesten en su mundo privado antes de conocerme

no me influye.

-Las abuelas son muy sabias, y aunque intentemos engañarlas

y creamos que son mayores y no se enteran,

cuando me senté con ella, fue la última a quien se lo dije,

porque yo pensaba que con la mentalidad que tiene...

Es verdad que es un poco abierta,

pero no deja de tener ochenta y tantos años.

No sabía cómo se lo iba a tomar y me daba mucho miedo su rechazo.

-Al final fue muy bonito,

porque fue ella quien le echó mucho valor.

Le echó valor a la familia, le echó valor a su entorno,

a su trabajo, en su vida.

Entonces, me conquistó. No puedo decir que no.

Vamos a esperar un poco a mamá en la sala de espera.

-Vámonos. Dile adiós.

-¡Hasta ahora! -¡Adiós, mami!

-Siempre hemos pensado formar una familia

y estuvimos hablando de cómo hacerlo,

de quién se iba a quedar embarazada, a quién le apetecía más...

Bueno, a mí siempre me ha apetecido,

y Claudia decía que no se veía como nodriza.

-Cada día estoy más enamorada de mi hija.

Yo pensaba que no podía querer a alguien más,

porque queriendo a Rhoda como la quiero...

Pero una vez que ha nacido Cloe,

ya no hay vuelta atrás,

ya la amo más que a nada en el mundo.

Entonces, pienso, y tenía razón Rhoda,

no hacía falta esperar.

El comienzo del noviazgo entre las dos mujeres

causó mucha sorpresa y desconcierto entre los seres queridos de Rhoda,

ya que hasta entonces solo había mantenido

relaciones sentimentales con hombres.

(Música)

El trabajo de Teresa en musicales le exige tener

una preparación física idónea,

algo que la bailarina teme no poder mantener

después del embarazo.

¿Te preocupa engordar?

-No, a ver, no me preocupa engordar, a mí me preocupa...

Bueno, ahora la gente se embaraza más mayor,

pero ningún momento ha sido bueno porque siempre trabajaba,

y ahora me ha pillado y estoy trabajando también.

Y el problema que tengo es decir: "Es que tengo un hambre

que me comería a mi madre por los pies...".

-Doy fe. -Normalmente, como bien y de todo,

pero me cuido y hago mucho ejercicio.

Como estos meses he tenido miedo

porque estaba pegando botes en el teatro

y estaba en una situación un poco estresante,

con no hacer ejercicio, he engordado.

Si engordo cinco kilos, no pasa nada,

pero luego hay un punto que es un poco raro

y que tiene que ver con las bailarinas,

que estamos pendientes de nosotras.

Igual que los actores son egocéntricos,

nosotras nos conocemos al milímetro el cuerpo.

Pues por las hormonas, por cómo vas cogiendo peso,

porque como como si no hubiera un mañana,

que yo digo: "¿Qué pasará después?".

Teresa lleva 20 años siendo bailarina.

Vive de su cuerpo, siempre debe estar en forma,

y es normal que tenga cierta preocupación

por cómo va a discurrir el embarazo.

Y ahora digo: "Con 40 años que voy a cumplir,

¿cómo bajaré?", que es una cosa como muy superficial.

Pero si tengo que dar clases y hacer mi oposición,

si tengo que estar bien, incluso hasta para criar al bebé,

que llevo años deseándolo, de pronto me siento cansada

y digo: "Espero que, cuando tenga el niño, no esté así".

En su caso, yo no me preocuparía. Siendo como es de disciplinada,

con todo el sacrificio que está acostumbrada a hacer,

con una buena alimentación y haciendo deporte moderado,

no tengo ninguna duda de que, según tenga el niño,

volverá a su estado de siempre.

Yo supongo que esto es cosa de mujer, que se preocupan por la figura.

Es normal, va a tener un niño.

Pero es que yo todo lo contrario.

Igual es porque a mi chica yo la veo más guapa.

-¿Sabes? Porque si tengo que llevar...

Tú te ríes, pero... -Que no me río.

-Tú estás contento como yo, pero no cambias nada, ¿sabes?

-Lo que pasa es que te conozco, te sugestionas un montón,

y tú siempre has tenido una figura muy buena,

y por quedarte embarazada ahora no la vas a perder.

Teresa tiene un cuerpazo.

Fue lo primero que vi de ella cuando la conocí. Es espectacular.

En el escenario, si ella ya es guapa y bella de por sí,

en el escenario es impresionante.

Te pones a hacer tu pilates, tus clases...

-Amor, estoy harta de ver gente que está superbién,

se embarazan, tienen una barriga y están normal.

Te digo que a mí no me va a pasar.

Yo estoy comiendo como si no hubiera mañana.

Es más una cuestión de que te encuentras rara.

Estás embarazada, estás contenta, pero cambia el cuerpo. No pasa nada.

Que no.

-Comes por dos. -Lo importante es que esté bien,

pero luego digo: "A ver cómo lo voy a hacer".

Lo haré bien, pero me va a costar. En dos días no estaré normal.

-¿Lo sabes?

Yo sé de sobra que mantendrá la forma

y que lo poco que pierda de figura lo recuperará en poco tiempo.

-Sí. -No.

-Bueno, vale. -Cuando venga, ya veremos.

-Cuando venga, veré.

-Otra etapa nueva de la vida.

El matrimonio recibe una emotiva visita.

La hija de ambas, acompañada por la abuela

y la madre de Rhoda.

Una sevillana separada de un médico haitiano

que regresó hace años a su país.

Juntas, cuatro generaciones de una familia.

Ven con tu mami. Ven, cógela.

-Nos gusta mucho echar la vista atrás y recordar un poco cómo fue todo,

nuestros comienzos, cómo se lo tomó cada uno,

cómo fue contárselo a cada persona de nuestra familia.

-Cuando yo conocí a Rhoda, fue muy bonito,

porque fue ella quien le echó mucho valor.

-Para contarle a mi madre que estaba con Claudia, esperé demasiado,

porque las redes sociales se lo dijeron antes que yo.

-Y empiezo a ver el Facebook, y ellas dos...

(RÍEN)

Digo: "¿Cómo? Esto no...".

Llegó un momento que las veía muy juntas,

así agarradas, un beso en la cara...

Entonces, eso ya a mí me...,

me escamó.

-Pero te das cuenta de que me echaba encima de tu hija, ¿no?

-No. -Yo la hacía así...

-Y las dos así. -...y ella: "No, por favor".

-"Las amigas no se juntan tanto, ¿no?".

-Un día recibí una llamada de mi madre

y me dijo: "Oye, esto que he visto...".

Y le dije: "Pues sí. Es".

-Al principio lo pasamos muy mal, yo estaba que me iba a dar algo.

-Pero porque era la primera vez que Rhoda estaba con una chica.

-Hombre.

-No sabías cómo reaccionaría la gente.

-Para mí fue como un jarro de agua fría.

-Yo me iba a casar. Yo tenía una relación anterior.

-Ella se casaba dos años antes. Novio de cinco años.

Luego, con el traje de novia.

-La relación se rompió, y al año siguiente

me crucé con Claudia y lo tuve claro desde el principio.

-Yo anteriormente no había estado con ninguna chica.

Entonces, a mi madre le cogió de sorpresa.

-Era una situación que yo me quedé muerta.

No es que yo lo viera mal, ni mucho menos, porque hoy en día...

Esas van a ser las familias en el futuro,

todo tipo de familias, pero...

Estamos viendo con estos programas cómo se pueden romper muchos mitos,

ideas y tópicos que se tienen,

o que todavía hay sectores de la sociedad que los mantienen.

Y sin embargo, tanto niños como personas mayores

nos demuestran que esto se puede hacer

y que se pueden aceptar con total normalidad

otros modelos diferentes a los tradicionales

de pareja o de familia.

Lo que pasa es que la abuela lo sabía ya. ¿A que sí, abuela?

-La abuela se lo imaginaba. -Y el abuelo más.

Me dio mucho disgusto.

Porque yo no esperaba eso.

-Y el abuelo. -Y el abuelo.

-¿Qué te dijo el abuelo? -El abuelo, nada.

"Que no, que son amigas". -¿Y el abuelo qué decía?

-"¿Amigas? ¿Te crees que soy tonto?".

-Me daba mucho miedo el rechazo de mi abuela.

Y cuando me senté con ella a decírselo,

me dijo que qué le iba a contar, que ya lo sabía.

-Me decía ella: "La Clau está enamorada de tu hija".

-Claro, la Clau, siempre la Clau. -Yo decía: "No".

Y cuando ya le dijimos que se casaba...

-Lloró. -Lloró y todo.

-¿Qué tal en la boda? No faltaba un perejil, ¿a que no?

-Qué bien. -Lo pasamos bien.

Más guapa la abuela.

-Aquí está nuestro bomboncito. -Aquí está la niña de su abuela.

-Con mucho sueño.

-Cinco años después, nos hemos casado,

hemos formado un hogar y ahora tenemos una familia.

Hemos criado a Cloe.

Tiene siete meses y es el mejor regalo del mundo.

-¿Cómo os sentisteis cuando os dijimos

que queríamos tener a Cloe? -Superfeliz.

Feliz, feliz. Que me iba a dar algo.

-No llores.

-Es verdad, es que han pasado ya siete meses desde que nació,

pero es un proceso de casi dos años. -La verdad que sí.

Estoy supercontenta con mi niña, que es lo que importa.

Y ya está.

Y eso es así.

-Han pasado siete meses desde que Cloe está en nuestra vida.

Nos la ha cambiado por completo.

Sabíamos que iba a ser distinto, pero no tanto.

Evidentemente, no salimos tanto, ni de noche ni nada,

pero nuestro círculo de amigos sigue estando con nosotros.

-Vámonos ya, mami.

Venga, un besito. -Nos vemos luego

por la tarde. -Sí, un besito.

-Un besito para su abuela.

-No quiere, no quiere.

-Qué guapa estás, hija.

Después del flechazo, Claudia tomó una decisión.

Abandonar Barcelona, donde residía,

y trasladarse a Sevilla para iniciar una nueva vida

junto a la que por entonces era su novia.

Las familias de ambas acogieron con cariño

a sus respectivas parejas sentimentales.

Marco y Laura son prácticamente la única pareja de su entorno

que aún no conoce la paternidad.

Hoy han quedado con sus amigos para recibir consejos

ante el nacimiento de su primer hijo.

Pero la parte experimentada del grupo les transmite

una visión poco alentadora de su inminente futuro.

Se acabaron las cenas, los viajes y las horas de sueño.

¿Nos sentamos o qué?

-¡Bien! -¡Campeón!

Ser padres, desde el punto de vista psicológico,

implica un cambio muy importante que, además, es de por vida.

Muchas parejas, jóvenes además, que son muy activas socialmente,

que tenían mucha vida social, mucha independencia,

de repente se ven con un niño que depende 24 horas de ellos.

(Llanto)

Pobrecito.

-Estoy agotada, ¿eh? Para dos bolos que he tirado.

-¿Para dos bolos? La falta de costumbre que tengo yo.

Cambia la logística, cambia la actividad del día a día,

asumen nuevos roles...

Todo esto implica un periodo de cambio y de adaptación

que muchas veces es difícil, pero que, sin duda, lo harán bien.

¿Y eso?

-No venimos a la bolera... -Desde antes de que naciera.

-Tenía yo 19 años. -¡Sí, hombre!

-Que sean conscientes de que el salir, el entrar,

el hacer planes ellos dos juntos, no va a ser posible.

¿Al cine hace cuánto que no vais?

-¿Al cine? Pero tenemos tele.

-Vete preparando, Lauri. -Agárrate, que vienen curvas.

-Está siempre igual, macho.

-Yo les estoy avisando de lo que les viene encima.

-Nosotros les bajamos a la tierra.

Vas a hacer cosas igual,

pero ciertas cosas se te va a acabar.

Como ir a cenar un jueves porque sí. -Olvidaros de estos viajecitos.

-El tema de los viajes, de salir, de entrar, de ir a cenas,

se les acabará el chollo.

-Se puede hacer, pero con el niño. -Me niego.

Se puede hacer con el niño... -¿Al cine con el niño?

-Al cine no, ¿pero a cenar? ¿No puedo ir con el carro?

-Lo van a ver. Vas a estar en un restaurante,

el niño llorando, y al final lo pasas mal.

"Qué agobio. Tengo que hablar con los amigos.

A la vez, el niño llora. A la vez, yo cenando".

-Quizá no puedes ir a Nueva York en un viaje de 16 horas,

o a cualquier otro sitio.

-Quiero romper la regla de lo que me dicen mis amigos.

Yo me iré de viaje con mi niño me digan lo que me digan.

-Montar en avión a un país cercano sí puedes.

-Hay hasta cunas en los aviones ya. -¿En qué aviones?

-Cuando no te pierden el carro, te pierden...

-Pero a cenar me dejáis salir, ¿no?

Nos machacan constantemente con que se va a acabar.

Si salgo cinco, al menos dos espero salir.

-Cuando te invite a mi casa y digas: "Es que no me da tiempo".

Se les acabará el chollo totalmente.

Prepararte tú que preparar a un niño, que cuando ya le has vestido,

resulta que tiene un regalito.

-Son situaciones que te ponen en contra de la vida social.

-Lo que no puedes hacer siempre es poner la excusa del niño.

"Hemos llegado tarde por Asier". "Hemos llegado tarde por Lucas".

Porque si tienes niños, te levantas 20 minutos antes

y preparas al niño. (SARCÁSTICO) -Qué fácil.

-A ver, yo siempre digo...

-Veréis cuando vayáis a salir por la puerta y el niño...

-Creo que Marco y Laura no saben la que se les viene encima.

A veces perdemos de vista que nuestra historia

no tiene por qué ser igual a la de otros,

y no nos tiene por qué pasar exactamente lo mismo

que a gente de nuestro entorno, aunque tengan la misma situación.

La relación de pareja, ¿cómo la veis? ¿Se va a jorobar o no?

-No. (RÍE) -No.

-Todo es igual.

-Nuestros amigos nos dicen que quizá en la relación de pareja

influye tener un bebé, que puedes llegar a discutir más,

pero, no sé, es todo adaptarte.

-Cuando ya tome el bibe y duerma la noche del tirón, pues ya.

-Lo que más me dicen es las horas de sueño.

-Sí. -Menos preliminares.

-¿Menos preliminares? Joder. -Se mantiene el nivel.

-A tope. -¿No es un afectado?

Haz caso a Juanjo. El doble que antes.

Antes, nada. Y ahora, nada de nada.

Igual que tengo fe en que cambie lo de las dos velas,

también tengo fe en que tengamos un chollo, pero diferente.

-Quiero romper la regla de lo que me dicen mis amigos.

Yo me iré de viaje con mi niño me digan lo que me digan.

¿Que no podemos ir a Nueva York el primer año? Pues el segundo.

Hay que hacer vida normal.

Ante ese panorama, la tarde de bolos se transforma para ellos

en una visión pesimista de lo que ocurrirá en sus vidas

dentro de unos dos meses con el nacimiento de Mateo.

(Música)

Otro día de función para Teresa, pero esta vez será diferente.

Los actores del musical "La familia Addams"

ensayan la coreografía del espectáculo

cuando la actriz principal, Carmen Conesa,

anuncia una gran sorpresa.

Situada junto a otros bailarines, Teresa, nuestra futura mamá,

no sabe que ella será la protagonista

de lo que ahora va a suceder.

(TARAREAN)

-Bueno, hay que ensayar.

Mi papel en "La familia Addams" es de ancestro.

Es decir, soy de la familia de los Addams, pero estoy muerta.

-Teresa está guapa vestida de ancestro y de viva

y de lo que haga falta. Yo la veo muy bien.

De hecho, el maquillaje que lleva es espectacular.

Está superguapa.

(TARAREAN)

Ella dice que porque es pequeñita y la ponen la primera. Es mentira.

Es muy buena y la ponen la primera, ¿sabes?

Pero ella se lo cree muy poco.

-Una cosa importantísima.

Un nuevo personaje a la familia Addams.

Y para celebrarlo, tenemos una sorpresa para Teresa.

-Esto no es lo que hacemos siempre. Este no es el plan.

Anda, qué vergüenza.

¿Qué hago? No sé cómo reaccionar. ¿Me voy? ¿Me quedo?

Me daba vergüenza.

¿Qué dices?

Ay, por favor.

Pero ¿y esto?

-Esto es... -Muchas gracias.

¡Ay! Madre mía, no sé ni para qué vale.

Las madres, que me enseñéis.

¡Muchas gracias! -Esto, Teresa,

es porque no queremos que nos dejes y que vengas de bolo.

(RÍEN)

Es una camita plegable. -Ay, muchas gracias.

¿Es plegable? Es una maravilla. -Es plegable.

-Muchas gracias, amor.

Os echaré de menos, que lo sepáis. No sé cuánto me queda.

Parece que me voy a morir.

Que no. Aunque es guay, pero no.

Muchas gracias, es muy bonita.

Me ha gustado muchísimo. Muchas gracias.

Ha sido genial. Muchas gracias.

-Me encanta ver a Teresa feliz y quiero que disfrute del momento,

y ya lo está haciendo, pero quiero que disfrutes más

y me encanta verla feliz.

Por eso, todas las sorpresas bienvenidas sean.

-La puedo plegar. Muchas gracias.

Gracias, chicos.

Yo puedo dormir en ella.

-No sé qué pasará con nuestras vidas, no sé cómo será,

pero la incertidumbre es parte de nuestro mundo del teatro

y nos gusta y creo que lo vamos a afrontar bien.

Y se pliega. -Yo te dejo que la agarres tú.

Muchas gracias.

Qué grande. Digo yo que puedo dormir para las giras.

-Cuando me digas: "Al sofá", pues me voy ahí.

-Muchas gracias.

Después de todos los esfuerzos que van a hacer por conciliar

el mundo de los musicales con el bebé,

tienen, de repente, esta sorpresa, que es el propio mundo del teatro

el que les devuelve un regalo a ellos.

¡Bravo!

Héctor ha entrado en escena con un regalo muy práctico,

una cuna de viaje para cuando nazca el hijo

que espera junto a Teresa.

Algo que tendrá que utilizar con mucha frecuencia

en las giras de teatro que este matrimonio de artistas

llevará a cabo en los próximos meses.

Porque en su caso, ya se sabe, el espectáculo debe continuar.

(Música)

El día a día de este matrimonio transcurre en el barrio sevillano

en el que ambas residen con su hija.

A los seis meses, Cloe es una niña muy querida por sus vecinos.

Sus madres disfrutan de sus paseos diarios

en compañía de la más pequeña de la familia.

Hola. -¿Qué pasa?

¿Quién es?

¿Qué hace la niña? ¿Qué hace?

-Dile: "¡Hola!".

¿Has visto que la están saliendo los dientes?

-Está rabiando.

-Está rabiando con las dos paletas de abajo.

Creo que le va a salir el de aquí arriba.

-¿Qué tiempo tiene ya? -Siete meses.

Ha pasado así. -Ha pasado volando.

-Cloe es muy querida en el barrio porque es una niña que desprende luz.

-Es la niña mimada de todo el barrio

porque todo el mundo nos para por la calle.

-¿Qué te pasa, hija?

-Cómo nos conoces.

-¿Cómo estamos? -Gracias.

-Oye, hola.

-Bajamos a la calle y es todo el rato: "¡Cloe! ¡Cloe! ¡Cloe!".

Vienen tus amigos, ya no te dan besos a ti,

van directamente a la niña.

-Tú eres más cariñosa, más loca. -Sí.

-¿A que sí? -Yo soy más seca.

-Tú eres más tranquila. -Más sequita.

-Yo la he visto incluso cuando viene de trabajar.

La coge, le hace cosas... -Es más alegre, más alegre.

-Digo: "Esta madre es más loca".

Yo no soy de comentar una persona u otra.

-Pero estábamos juntas. -Sabía que estabais juntas.

-¿Y qué tal? -Perfecto.

Normal. -Una pareja estupenda.

-¿Sí? -Agradable, simpática.

Siempre están de buen rollo. -De buen rollo.

-Yo eso nunca lo he visto... -Ponle el chupete.

-No lo he visto nunca mal, la verdad.

-¿Y los vecinos han comentado algo? -Yo no he escuchado.

-Bueno, hay gente para todo.

-A la gente que critica no hay que echarle cuentas.

-Nosotras nos quedamos con gente como vosotros,

con gente que nos valora y que nos hacen sentir...

-Una cosa normal. Para mí, normal.

A veces somos nosotros los que nos condicionamos

a nosotros mismos poniéndonos esos límites

o esas barreras pensando que a lo mejor

vamos a ser objeto de críticas y de mensajes en ese sentido,

cuando luego comprobamos, como en este caso,

que muchas personas de nuestro entorno lo aceptan

con total normalidad.

A ver cómo controlamos a esta. -Si hace falta algo, me avisáis.

-Vale. -Estoy dentro.

-Muchas gracias.

Yo cuando me bajo con la niña al parque,

se acercan las abuelas y me dicen: "¿Y tu marido?".

Y digo: "Es que yo tengo mi mujer". "¿No me digas?".

Entonces, le cuento mi vida para que esa persona entienda

por qué tengo una mujer, y entonces están encantadas.

Ven a mi hija, me ven a mí feliz, y lo que quieren es eso.

Realmente queremos vivir en una sociedad que sea amor,

no odio y racismo.

Yo siempre lo he dicho.

Antes de tener un niño, quiero tener un hogar para ese niño.

Lo hemos hecho muy bien, pasito a pasito.

Y ahora solo hay que disfrutarla.

A mí en un trabajo me han llegado a decir:

"Tú no vas a ser mamá, tú vas a ser papa".

-¿Pero por qué?

-Porque esa persona tiene una mentalidad muy pequeña.

-Cómo iba a parir yo, dijeron eso. -Y me dijeron eso.

Me han llegado a decir eso.

Y me lo han llegado a decir delante de una clienta.

Pero es que eso me lo ha dicho una compañera.

No de mi trabajo actual, pero de uno que tuve.

Y me dijeron eso.

Y hasta la clienta se quedó mirando a mi compañera

y le dijo: "¿Por qué acabas de decir algo tan cruel?".

Y ella misma dijo: "No, es broma".

Y dijo: "Pues esas bromas no se hacen".

Utilizamos el método ROPA, que es coger mi óvulo,

el esperma de un donante con las características de Rhoda.

Cuando ya es un embrión de cuatro o cinco días,

se pone dentro de Rhoda, y así nade Cloe.

¿Sabes lo que puede llegar a ofender a una persona

que le digas: "No vas a ser mamá, vas a ser papá"?

De primeras, aquí no hay papá. Aquí hay un donante.

Que gracias a una persona que donó su esperma,

yo hoy por hoy puedo ser mamá,

y encima con las características de mi mujer.

Gracias a Dios que una persona pensó:

"Alguien lo necesita y a mí me sobra".

¿Me entiendes? Gracias a Dios que está la ciencia

y la tecnología para hacer posible esto.

Los inminentes papás aprovechan lo que, según sus amigos,

puede ser uno de sus últimos respiros

antes de que nazca el niño.

Una improvisada camarera, nuestra psicóloga Gala Almazán,

se presenta ante ellos para presentarles

diferentes cuestiones que afectan al embarazo.

Hola, ¿qué tal? Hola.

-Hola. Perdonad que os interrumpa.

Creo que esto es para vosotros. (RÍEN)

No sé si os sugiere algo.

Creo que es un mensaje subliminal en toda regla.

Me han dicho que quieres montar un local llamado así.

Marco, a raíz de todo esto, de que no hay manera,

que no me apetece, siempre me dice que va a crear un bar

que se llame Two Candles.

Vamos a empezar con buen pie, y si os parece, apagad las velas.

Sí, claro. -Venga.

(AMBOS) Una, dos y...

Bueno, me consta que estáis esperando con mucha ilusión el niño,

pero que hay determinadas cuestiones que os preocupan,

sobre todo el tema sexual. ¿Es así?

Sí.

Es verdad que durante el embarazo, o incluso después del parto,

el tema íntimo y sexual puede verse afectado.

O sea, tú tienes una vida de una manera,

y es verdad que a raíz del embarazo a mí me ha cambiado ese sentido.

Al principio, como loca, me puse a buscar en Internet preguntando.

"Pues yo bien". "Me da por mucho". "Por poco". "Igual".

Puede ser normal.

Por factores hormonales, por factores físicos.

Con el sexo ocurre que muchas veces se espera a tener ganas para hacer,

es decir, para promover, y muchas veces hay que promover

para volver a recuperar las ganas.

Sí. -Totalmente.

El aspecto sexual en una pareja es importante.

El que diga que no, miente. Está mintiendo.

Buscar momentos de intimidad, de complicidad,

de sensualidad en la pareja.

Desde ducharnos juntos, un masajito, caricias...

La pareja no debe caer en el error de esperar a que las ganas

vuelvan a aparecer, o a volver a estar cómodos

y a volver a tener tiempo.

No hace falta que sea exactamente igual que antes.

Poco a poco, id explorando otras cosas

con las que disfrutar también.

Esperamos retomarlo,

pero lo que se perdió por el camino ya no lo recuperas.

Entonces...

Nada, a esperar a que nazca Mateo y volvamos a la normalidad.

Con resignación, pero lo vamos llevando.

-Lo que me da miedo es perder mi identidad

y la nuestra como pareja.

Dejar de ser tú, que evidentemente debes cambiar,

porque es un cambio, pero te da miedo la identidad.

-Nuestros amigos nos dicen que se nos acabará el chollo

en cuanto a todo el ocio del que disfrutamos ahora.

Pero me cuesta creerlo.

No es una cuestión de que se acabe el chollo,

es cuestión de adaptar el chollo a lo que tienes.

En parte, esos miedos vienen por consejos que dan otras personas.

El compartir nuestras experiencias nos da mucha información,

pero a veces no se gestiona bien y tanta información nos abruma.

Claro, muchas veces esos consejos son con la mejor intención.

Sí. A raíz de su experiencia,

os quieren ayudar a que vosotros podáis aprender de esa experiencia.

Como dice Laura, llevarlo de la mejor forma posible,

y sobre todo entendiendo que es una etapa.

Bueno, chicos, me alegra escuchar eso.

Espero que la conversación os haya sido útil.

Sí, genial. -Muchas gracias.

A vosotros. Ha sido un placer. Yo ahora me marcho.

Pero pensad y cambiad. (RÍE) Sí.

-Gracias. A vosotros.

Hasta luego. -Chao.

Hasta luego.

¿Qué te ha parecido? -Muy interesante.

-A mí también. -Reconfortante.

Los consejos de Gala nos han venido genial,

y nos ha dicho que intentemos mantener

todo lo que teníamos antes, adaptarlo a la nueva vida.

Que te lo diga alguien de fuera es más positivo

y lo coges con más fuerza.

-Que es normal que tengamos los miedos que tenemos,

la incertidumbre de qué va a pasar.

Y que el cambio no significa que sea malo, solo es diferente.

Ahora que ellos han compartido sus inquietudes,

tienen las herramientas para gestionar todo esto

de otra forma que les permita afrontar el reto de la paternidad

y maternidad y, a la vez, hacerlo compatible

con aspectos para ellos muy reforzantes

como la vida social, el ocio y recuperar su vida normal.

Con un gran cambio, pero retomar la normalidad.

Déjala ahí en un ladito, nena. -¿Dónde nos sentamos?

-Está dormidita ahora. -¿Ustedes ahí?

-Espera, estoy arrinconada.

-Hola, princesa.

-Le encanta el limón a ella. Mira, mira.

-Qué rico.

-Se lo doy de frente.

La actitud de Rodha y Claudia,

así como la de su barrio y su entorno más cercano

y el cambio de actitud de su familia me hace ver que lo están gestionando

adecuadamente y que no es necesario que me desplace hasta Sevilla

personalmente para encargarme de esta situación.

No obstante,

como signo de agradecimiento por haber compartido

esta historia con nosotros,

sí quiero que se lleven esta sorpresa.

Oye, ¿alguien va a traer algo aquí para comer por favor?

-Una tapita.

-Olé.

-Hola, guapa.

-Estábamos tan tranquilitos ahí tomándonos una cervecita

y ha aparecido La Húngara.

Así, de sopetón.

Con un plato de jamón y de queso.

Nos hemos quedado todos a lo loco.

-Yo te conozco a ti. -¿Sí?

-Qué guapa. La Húngara, que te he visto mucho.

Qué guapa.

-La madre ha sido la primera que me ha conocido.

"Que está aquí La Húngara".

Todavía me emociono yo cuando veo que la gente se emociona conmigo.

-Muchas gracias. Un beso, vida mía.

Estoy encantadísima de estar aquí con ustedes.

Y me han contado vuestra historia y me encanta.

Él es el niño, ella la niña.

Me pareció una historia bonita. Una historia de amor.

El amor es lo que mueve mi mundo.

También porque estaba esa niña ahí, que, en cierto modo,

me ha recordado a mi niño Mohamed.

(CANTA) "Te como tu cara,

que mi niña es lo más bonito,

la princesa de mi casa.

Te como tu cara.

Te cómo tu cara".

El amor es lo que mueve el mundo y rompe barreras.

Cuando el amor llega, no importa nada ni nadie.

Yo me voy a ir, pero volveré.

-Muchas gracias.

-Adiós, reinas. -Hasta luego.

La felicidad de este matrimonio no impide que Héctor y Teresa

tengan sus miedos y dudas de cara al nacimiento de su primer hijo.

Nuestro psicólogo Xabi Leal llega en su ayuda.

Teresa. Hola.

¿Cómo estás? ¿Qué tal? Bien, ¿y tú?

Soy Xabi, psicólogo del programa. Hola, Xabi.

Encantada. Dos besos. ¿Cómo estás?

¿Cómo estás? ¿Bien, ¿y vos? Muy bien.

Os invito a sentarnos ahí y charlar un poquito.

Vamos. -Muy bien. Encantada.

A ver qué nos tienes que contar, si me puedes ayudar.

Bueno, Teresa. Cuéntame. ¿Qué te cuento?

Me han dicho que estás un poco tensa ante esto.

Ante el embarazo. Un poco con miedos, puede ser.

Sí.

Estás en un escenario. Hay riesgos.

Al estar embarazada, físicamente me he encontrado mal.

Pero bueno. Eso es normal.

No, mi madre tuvo tres hijas y dice que los embarazos superbién.

Yo me he encontrado de capa caída.

Pero mal en plan cansada. No solo cansada.

Decaída porque estaba con mal cuerpo.

Era como si me hubiera cogido una gripe

y me iba a meter en la cama e iba a estar mal.

Así. Teniendo que ir a trabajar y pensando que tengo que estar a tope,

porque soy bailarina y quiero estar.

El hecho de terminar una escena, salir del escenario,

sentarme y que se me abra la boca tres veces,

que parece que me he tomado tres dormidinas

me daba apuro con los compañeros, porque que no lo sabía todo el mundo.

Es una cosa... debe ser psicológica, pero ahora estoy mucho mejor.

Teresa, a pesar de estar embarazada, siguió bailando en el musical.

Esto hace 50 años era impensable,

porque un embarazo significaba prácticamente detener tu vida.

¿Y tú, Héctor?

¿Alguna sensación nueva, algún miedo?

Yo intento que ella esté bien porque sé por lo que está pasando ella.

Tú, como hombre, no como padre,

como hombre, me siento responsable de que mi pareja

esté bien y que todo salga bien,

que esté segura y esos miedos sean menos miedos.

Hacerla sentir bien.

Desde que está embarazada, la cuido mucho en ese aspecto.

Voy a buscarla para que no venga en autobús y estas cosas.

¿El tema del trabajo?

¿Cómo lo vais a enfocar? ¿Qué vais a hacer?

Es más difícil organizarte. Pero no es imposible.

¿Qué tienes que dejar de lado ciertas cosas?

Pues sí, ya lo hemos hablado.

A lo mejor irte de gira un año entero.

-Yo me voy a dedicar a dar clases, de momento.

El teatro está ahí... Tú de momento vas a parar.

Sí, porque he estudiado mucho y he trabajado mucho

para tener un plan B. Es lo que quiero hacer.

Quiero estar con el niño. Luego se hacen mayores y ya...

Yo no tengo ningún problema en dejar el teatro una temporada larga,

porque para eso he estudiado y para eso quiero hacer otras cosas

y si doy clase, no voy a tener que estar...

No es lo mismo que el teatro.

No me voy a llevar un niño al teatro, lo tengo clarísimo.

Es lo que quiero.

Ya volveré al teatro si hay algo interesante.

Ya lo he hecho.

-A lo mejor tenemos que reducir giras o retrasarlas.

Del mundo del teatro no nos vamos a apartar.

Que hay que quitarse ciertas cosas, ciertos matices, vale.

Pero es nuestro mundo.

Me gusta que esta pareja sea consciente

de los sacrificios que implica tener un niño y que aún así,

los asuman y lo hagan encima encantados.

Sí que es verdad, Teresa, que por tu profesión,

el tema del físico es bastante importante.

Lo has cuidado, imagino, mucho. Sí, toda la vida.

Ahora, de repente, llegan unos cambios.

Sí. ¿Cómo afrontas eso?

Como al principio no me encontraba bien, he dejado de entrenar.

Aunque he estado trabajando, he dejado de entrenar.

Aparte de las hormonas, comer más...

El físico está ligado al trabajo que yo haga.

Durante el embarazo es verdad que muchas parejas

se centran en el niño, que además es normal.

Pero una cosa que me encanta de esta pareja

es que se siguen cuidando el uno al otro.

Te digo una cosa.

Si no hubiera encontrado a Héctor y no estuviera enamorada de él

y no tengo hijos, no pasa nada. Te lo digo de verdad.

En mi caso, ¿eh? Qué bonito.

Es que soy un partidazo.

Sí, nosotros queremos lo mismo. -La verdad, ya está.

Trabajabais juntos, entiendo.

Sí.

Cuando te conoces trabajando, y más en este mundo,

es todo más intenso.

Muy intenso.

-Los que nos dedicamos al teatro somos muy intensos de por sí,

pues imagínate en el amor.

Me gusta mucho el equilibrio que tiene esta pareja.

Héctor cuida a Teresa, cómo ella le da ese feedback,

y sobre todo, en ningún momento se agobian el uno al otro.

Eso es bonito de ver.

Héctor, ha sido un placer. Sí, señor.

Me tengo que ir.

Os voy a dejar disfrutando de la tarde.

Gracias. Encantado de conocerte.

Cuando quieras, ya sabes, ¿vale?

Venga, adiós. Venga, adiós.

Xabi Leal les ha dado las pautas

para que puedan afrontar de manera tranquila

los cinco meses de embarazo que le quedan a Teresa.

(HABLAN A LA VEZ)

-Yo no cumplo años ni nada.

-Algo hay. Ven aquí, ven. -No cumplo años.

Es una tablet.

-Sí, pero no es una tablet cualquiera.

Aquí tienes tu regalito, ¿vale?

-Ay, mi flaco.

-Echo mucho de menos a nuestra hija. Te quiero mucho.

Por razones personales he tenido que dejar España

y volver a Haití para ayudar a mi pueblo en material de salud.

Hace muchos años que no he vuelto a verla.

Las felicito porque las veo felices con su pareja que se llama Claudia.

Viven en España y se casaron.

Actualmente tienen familia, se llama Cloe.

Muy guapa, muy bonita.

Las quiero a todas.

Estoy deseando volver lo más pronto posible a España

para pasar unos momentos agradables con ellas.

-Oh...

-Quiero que me cuentes quién es

y qué dice ese mensaje tan especial.

Qué significa para ti.

-Es mi padre.

Está en Haití.

En el 92 mis padres se separaron y él volvió a su país.

Lo quiero mucho.

-Cuando lo has visto, te has emocionado muchísimo.

-Sí.

Sí, porque...

Deseando que venga.

Para que conozca a Cloe...

Me ha encantado verlo.

-¿Te ha gustado la sorpresa? -Un montón.

-Me alegro.

Hemos conocido mucho a la madre

y es verdad que es una figura muy importante.

Aunque sabemos que el padre está en Haití,

sí nos ha parecido interesante e importante

que sea partícipe de esta historia.

Ha habido un momento muy bonito, muy bonito.

-Ha salido mi padre diciendo un mensaje muy bonito

hacia mi hermana y nosotras.

-Ha visto a su papá.

Su papá ha mandado un mensaje de amor.

Está muy orgulloso de ella.

-Él vive en Haití. Está bastante lejos de nuestra familia.

Pero aún así, lo sentimos bastante cerca.

Me emociono de ver a mi niña, que se ha emocionado.

Me he emocionado yo con ella.

-Me he puesto un poquito sentimental. Se me ha salido la lagrimilla.

Ha sido un momento muy emotivo para mí.

Son muchos años que no se ven. Ella quiere mucho a su padre.

Y claro que me he emocionado.

-Ha merecido la pena. -Qué guapo.

(Aplausos)

Mira al abuelo.

Mira el abuelo.

-Tenéis una madre que vale millones.

De mamá, de papa y de todo.

"Soy la mujer más feliz

porque te tengo a mi vera.

Ay, madre, cuánto te quiero,

ay, madre, cuánto te quiero.

Tú siempre serás mi estrella".

-Olé, qué arte.

(Aplausos)

Teresa y Héctor llegan al teatro Calderón,

donde la futura mamá tiene una sorpresa para el padre de su hijo.

Vamos rápido, que tengo que estar enseñando a las cuatro.

-Vale.

-Amor, te quería dar las gracias por traerme, por cuidarme...

Tengo una sorpresa.

-No. -Sí.

Te va a encantar. Te va a gustar mucho.

Es una cosa que no te esperas. Mira.

¿No te imaginas qué puede ser?

-Héctor, amigo, un beso muy fuerte.

Bienvenido al club.

Ya verás cómo te va a cambiar la vida.

Cuando tienes un niño, todo te cambia.

Tu ideología de la vida es diferente y nada.

Que te mando un beso muy fuerte.

Cuando vaya para allá te voy a dar un gran abrazo.

Estoy aquí en Brasil, pero me queda un mes y poco

para estar allí contigo, con vosotros,

con mis amigos, con mi familia. Enhorabuena.

Un besito. -Qué majo.

-Mi Diges... Gracias.

Compañero de escenario y amigo, el cantante Daniel Diges

envía a Héctor toda la suerte para el papel más importante

de toda su vida.

Ser padre.

En pleno corazón de Madrid,

Marco propone a Laura un juego de magia.

La elección de una carta de la baraja

va a marcar el comienzo de una sorpresa.

Ha llegado el momento. -¿De qué?

-Que no...

Que te lo has creído.

Mira.

La baraja de cartas.

-Ha sido increíble.

Estábamos andando por Callao y de repente me para

en una alcantarilla y saca una baraja de cartas.

Y se pone a hacer un truco delante de todo el mundo.

-Dime ya y cogemos una, ¿vale? -Vale. Ya.

-¿Aquí? ¿Está? -Sí. Mi favorita.

Qué casualidad.

-Enséñasela a alguien. Enséñala así y ya está.

-A la gente.

-Venga, ¿ya? -Sí.

-Dime ya y la metemos, venga. -Ya.

-¿Aquí? ¿Seguro? -Venga.

-¿Estás segura, no? ¿La perdemos?

-Venga, piérdela. -Vale, ¿no?

-Sí.

-¿Es esa? -No.

-¿Seguro? -Seguro.

-Soy un aprendiz de mago malísimo. -Marco está en primero de magia.

Pero que va a ser segundo ya.

-¿Es esa? -No, pero no es una carta normal.

-¿Qué lleva? -Una estrella.

-¿Y la otra estrella? -Pues nada, la estrella la tengo yo.

(GRITA)

-Os tengo engañados a todos. Si realmente soy nuevo fabuloso.

-Hola.

-Aparece Lorena.

¡Qué emoción! Ha sido increíble.

-¿Cómo estáis? -Muy bien.

-Una sorpresa.

-¿Te ha salido bien el truco o no?

-Muy bien, muy bien. -Sí, genial.

Cuando le estaba haciendo el truco de magia a su novia,

de repente he aparecido yo en plan "La estrella soy yo"

y se han quedado un poco como que... ¿Qué?

-Aquí está. Vengo a traeros la parejita.

-Muchas gracias. -Para que la tengáis de recuerdo.

-Muchísimas gracias. -¿Qué tal?

-Bien. -Bien, aquí.

Preparándonos como podemos. -Qué guapos.

Muy bien, un placer.

-Ha salido todo cuadrado. Cuadrado, cuadrado.

-Quería dedicaros una canción. -Qué guay.

Como es el momento, me han dicho que esta pareja que está superenamorada

tenéis que dedicarle algo.

(CANTA) "Sé que a veces es difícil este respirar,

que siempre ganan los que saben esperar

por querer volar.

Sé que aunque me obliguen yo me niego a ser igual.

Sé que mis ruinas hoy se pueden levantar.

Que aunque se rompan mis zapatos, tengo más.

No voy a llorar". -Qué bonito.

-Lo de la maternidad a mí como que me va.

Cuidado, ¿eh? Todavía no...

No estoy yo preparada, pero me va, me va.

Mira, giraros porque tengo una sorpresa para vosotros.

(RÍEN)

-Qué fuerte este momento.

-¿Y todas estas fotos, tú? -Yo qué sé...

-Pedazo de sorpresa.

-Mira...

-Con Marco en primer plano en la pantalla de Callao.

Yo casi me muero.

Ha salido Catherine Zeta-Jones y luego yo.

-Ay, mira...

Ay, que va a llorar.

Mira...

-Qué bueno.

(Aplausos)

-Un aplauso. Muy bonito.

Nadie tiene la oportunidad de salir en una pantalla de Callao

todos los días.

Bueno, con Laura y Marco nos hemos reído un montón.

Ellos han aprendido no solo a ser padres o un poquito más,

sino incluso a valorar también la relación de pareja.

A darse cuenta que es importante que la sigan cuidando.

Por eso yo quería un final emotivo, como no podía ser de otra manera

y como han tenido al final.

Lorena Gómez ha sido la encargada de lograr esta noche de ilusión

en una de las zonas más emblemáticas de Madrid.

Laura y Marco se han visto en la pantalla gigante de la plaza.

Ahí están momentos de su vida más reciente.

Y la primera silueta de su esperado hijo Mateo.

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Mamás y papás a la vista - Rhoda y Claudia - Laura y Marco - Teresa y Héctor

11 sep 2018

Rhoda y Claudia disfrutan de su pequeña gracias a la fecundación artificial. Laura y Marco viven su primer embarazo con los constantes consejos de sus amigos, quienes les dicen que no podrán llevar el mismo ritmo de vida. Una pareja de bailarines espera con mucha ilusión la llegada de su primer bebé.

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