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Para todos los públicos Maestros de la costura 2 - Programa 9 - ver ahora
Transcripción completa

Aprendices teneis que hacer una reinterpretacion.

de vuestras primeras prendas.

Las van a lucir modelos de carne y hueso.

Tiempo.

(ISABEL CHILLA EMOCIONADA)

La mejor ha sido Rosa.

Muchas gracias.

Aterrizamos en Ibiza. El movimiento jipi

se instaló en la isla alrededor de los años 60.

Y es lo que conocemos como moda adlib.

Recordad en cada minuto de la costura de hoy

que os jugáis la semifinal de "Maestros de la costura".

Corre, Amparo, ya. -Corre.

Los semifinalistas

son los aprendices del equipo verde.

(GOYENECHE) La nueva colección de yoga está casi terminada,

pero estamos a tiempo de incorporar

el mejor de los diseños que veamos aquí.

Bien, bien. (LARA) Que sea lo que Dios quiera.

El aprendiz que no continúa es... Sergio.

(Zaz, "La vie en rose")

Bienvenidos a una noche muy especial

en la que se decidirá qué cuatro aprendices

llegan a la gran final de "Maestros de la costura".

Una noche trepidante

que comienza con un viaje al pasado.

Que pasen ya los cinco semifinalistas.

(ISABEL) ¿Esto qué es?

Hoy vengo...

con mi camiseta WAF.

WAF es "We are family".

Lo he bordado así rápido encima

para que ellos sepan que estoy aquí también por ellos.

(ROSA) ¡Ah! No la había visto, como la de mi abuela.

(AMPARO) ¡Ostras! (ROSA) Ostras, qué bueno.

(AMPARO) No he cosido nunca con un bicho de estos.

Me va a dar un mal. ¿Es broma? -Ya, qué bonito va a ser.

Empezamos bien con la máquina antigua.

No he cosido nunca y creo que eso complicado llevar esa máquina.

Aprendices, bienvenidos una semana más a nuestro taller.

Ahora un fallo puede ser fatal,

porque ya estás en la semifinal de "Maestros de la costura".

Lara, ¿te sientes más competitiva que nunca?

Pues sí. La verdad es que... ahora mi visión es

poder llegar a la final, así que tres, dos, uno y ya.

Amparito, tienes compañeros

con una trayectoria bastante regular y ascendente.

Y, tú, sin embargo, has tenido picos maravillosos de creatividad

y luego también

estrepitosos fracasos cuando no estás centrada.

Yo voy poquito a poquito. Lo he intentado desde el principio.

Entonces, solo espero poder aguantar un programa más

para poder conseguir algún tipo de curso

y seguir con mi formación.

Ojalá que gane el curso de Vogue,

que me vendría superbién para mi carrera.

Sería ideal, que llevo luchando muchos años

para ver si hago algo con mi vida.

Aprendices, ¿habéis visto cómo nos hemos currado la decoración,

que hasta vosotros tenéis unas máquinas de coser antiguas?

(ROSA) Sí, años 20, años 30.

(TONI RÍE)

Pues no es decoración. Ah, vale.

En esta ocasión vais a tener que coser

con máquinas vintage.

Yo no he cosido nunca. (ROSA) Yo aprendí en esta.

De mi abuela, igual. Hombre, es la mayor de todos,

con perdón de Rosa.

Te perdonaré, Caprile, porque somos de la misma quinta.

Uh, dardos.

Aprendices, cada temporada los diseñadores de todo el mundo

se inspiran y revisitan tiempos y épocas pasada

para presentar colecciones que nos trasladan

a épocas que nos hacen soñar.

Hay que mirar al pasado, interpretarlo,

asumirlo y proyectarlo hacia el futuro.

Hacia el futuro, porque, como decía Coco Chanel,

"en moda es nuevo aquello que se ha olvidado".

Además, en este reto nos acompaña un diseñador

que nos encanta, superamigo, un diseñador de primera.

Os pido un fuerte aplauso a nuestro amigo, Juan Vidal.

Juan Vidal me encanta. He ido a desfiles de él.

En uno me colé y acabé en primera fila.

Y para muestra, un botón, porque esto es de Juan Vidal.

Es precioso. Está espectacular.

Amparito está que te la quiere... (AMPARO) Y además,

he ido a un par de desfiles de Juan Vidal en Valencia,

cuando desfilaba en la Valencia Fashion Week.

Anda. Qué guay.

Juan, has nacido, has vivido y has convivido desde niño con la moda.

Sí, desde el inicio.

He nacido en el seno de una familia vinculada al sector

y he tenido la oportunidad de trabajar desde muy pequeño,

desde los 15 años, y tuve siempre miedo, lo tengo que decir,

pero siempre lo tuve claro. Tengo que decir

que me hace especial ilusión la visita de Juan

porque fuimos compañeros de carrera,

nos conocimos en proyecto final de carrera

y nos hicimos inseparables. ¿Qué tal estudiante era María?

Éramos los dos igual de malos.

Mejor, menos mal que nos conocimos el último año.

Si llega a ser el primero, no acabamos.

Juan, ¿tú tienes algún fetiche del pasado

al que suelas recurrir siempre?

Alguna época en concreto que te inspire más que las otras.

Hombre, el pasado en sí es todo un fetiche para mí,

porque intento reinterpretar todo, los 20, los 30, los 40.

No hay ninguna época de la que no puedas extraer algo

y actualizarla y aportar algo al día de hoy.

Entonces, los aprendices

entiendo que van a tener que hacer una prueba

sobre el pasado, pero...

¿sobre una década o época concreta?

Pues te lo vamos a enseñar, Raquel.

Años 20.

Podían ser 50, que yo soy más de años 50, se me da mejor.

Los años 20 son así como...

Vamos a ver qué hay por aquí.

(ISABEL) Uy, qué bonito.

Ay, que me gusta.

Qué chulo es.

Guau. Esto es precioso.

Guau, guau. Oh, qué bonito.

Qué bonito. Me encanta, precioso.

Qué maravilla. (ROSA) Precioso.

Guau. Los vestidos que han mostrado en el taller

me resultaban familiares.

Mi madre tenía una foto y era todo con jaretitas

y alguna puntillita,

de una batista o un algodón blanquito.

Toni, ¿en qué año fecharías estos vestidos?

Años 20, años 30. Efectivamente.

Estos cinco vestidos pertenecen a los felices años 20 por un lado

y los sombríos años 30, por otro.

Estos vestidos, así, a simple vista

podrían haber salido perfectamente en "Las chicas del cable".

¡Las chicas del cable!

¿Qué tal? Ángela Cremonte,

Ana Fernández, Ana Polvorosa, bienvenidas.

Muchas gracias.

(ISABEL) Mi hija es superfán. Siempre la ponía en el ordenador

mientras estudiaba y, bueno, se volverá loca de remate

cuando sepa que han estado estas chicas aquí, vamos.

Mis deseos se convierten en realidad.

Y es cierto que eso os suena más a vosotras que a nosotros.

Bastante, sí. -Sí, es cierto.

¿Os gusta la moda de los años 20, 30?

Buf, es una pasada, ¿no? Yo creo que sí que es cierto

que en la serie hemos vivido los 20 y ahora vivimos los 30

y ha habido diferencia, porque en los 20 todo era más recto

y en los 30 se entalla más a la cinturita.

Es más favorecedor, digamos.

Se habla de la moda pasada como una moda más femenina.

¿Lo habéis sentido así?

(ÁNGELA) Yo noto diferencia en los tejidos.

Cuando nos ponen vestidos de la época,

porque a veces los traen... Auténticos.

Auténticos, sí. -Verdaderas joyas.

Joyas. Noto diferencia en los tejidos,

el peso que tienen.

Parece que estén hechos con más mimo.

Lleváis piezas originales en la serie

y además el diseño de vestuario, de Elena Sanchís.

Es maravillosa. Sí, que diseña y que busca

los remates, vamos a decir cuellos, puños, cinturas.

Todo. Elena es una de las grandes

figurinistas que hay en este país.

Lo es, sí. -Totalmente.

Bueno, chicas, para que Elena no nos regañe,

estos cinco vestidos que veis aquí son auténticas joyas

de los años 20 y 30.

Pertenecen a una gran coleccionista

que nos los ha dejado para esta prueba.

Y son muy del estilo de los que lleváis vosotras en la serie,

porque van a tener que hacer

unos vestidos iguales a estos que veis aquí

de los años 20 y 30.

Madre mía.

Pero con máquinas de coser antiguas.

de la época. Bueno...

¿En serio? Pero ¿por qué les hacéis esto a los concursantes, por Dios?

En serio, Ana. Todo complicaciones, de verdad.

Ostras. Son cinco vestidos,

hay cinco aprendices,

pero no sabemos qué vestido hará cada aprendiz.

Lo tenemos todo pensadísimo, Raquel.

¿No ves que tenemos un móvil antiguo para llamar?

¿El mueble, quieres decir?

Eso. A ver, vamos a verlo.

Ven conmigo, yo te digo cómo va esto.

Pues mira, Raquel,

este aparato es un móvil del pasado.

No te lo podías meter en el bolsillo,

pero así se conectaban las llamadas con los usuarios.

Esta máquina va a conectaros a cada uno de vosotros

con uno de los vestidos.

Vamos a empezar. Amparito, acércate.

Mírame, ¿estás lista? Sí.

Vas a tirar del cable, vas a ver un color

y ese color es el que tienes que buscar en el tablero.

Vale, el de en medio, como el jueves.

Amarillo.

El negro... Ay, qué cara, Amparito.

Es que no soy de negro. Hoy vengo de negro, porque mira,

pero no soy de negro. (JUAN) Yo me quedaría con ese.

A nivel estructural me parece bastante bonito.

No pasa nada. Ahora, "madame" Vionnet

va a venir. Ahí, ahí.

Y se va... A rencarnar.

Se va a rencarnar en mí. Eso es.

Eso queremos ver, a Vionnet.

(AMPARO) Es superdifícil, eso tiene de piezas...

Volante, volante, volante, volante, capa, tal.

Que venga "madame" Vionnet y lo cosa por mí,

porque yo voy lista.

¿Estás lista, Lara? Sí.

Adelante.

Guau. Uy, qué bonito.

Qué bonito. (LARA) A simple vista,

era el que más me gustaba, así que... pues sí.

Me lo voy a ver oscuro.

Coser algo que te gusta visualmente es guay,

pero hay que ser un poquito realista

y es que ese vestido tiene mucha complicación.

¿Listo? Listo.

¿Lo tienes claro? Sí.

Verde.

Vale, bien. Oh...

Me parecen los cinco difíciles, o sea que me daba igual.

(AMPARO) Te lo cambio, que eres más de negro.

(TONI) Me ha tocado un vestido que a primera vista

parece fácil, pero son dos vestidos.

Sé que estando en semifinales

la prueba va a ser complicada. O sea, esto va "in crescendo".

Rosa, nos queda el morado

y este último color beis.

Me gustaría saber si tienes alguna preferencia.

Hombre, el morado. ¿El morado?

Sí. Adelante, Rosa.

Uy, el rojo del Sevilla, por Dios.

Anda. Ah.

Bonito también.

Mi vestido también es muy bonito, más sencillo,

más de diario, más mañanero.

Pero precioso, una batista preciosa.

Isabel, ven a hacer los honores.

Yo hago la llamada perdida, ¿no? Haz la llamada perdida.

Sí. Aunque no haya tensión,

te ponemos luz de tensión. Vale.

¿Y cuál es? El blanco. El blanco.

Isabel hará el color morado.

¿Contenta? Sí.

Cuando vi este de entrada,

se parece a uno que llevaba mi abuela

en la boda de mi tía...

en Holanda, y llevaba uno así, como una túnica así.

Creo que me ha tocado uno de los más difíciles que había.

por tantas piezas y ese satinado que... es que no...

Buf, Dios mío.

La verdad es que nos implicamos los tres muchísimo con las pruebas

y, es más, he ido a Ribes y Casals

y me he encargado personalmente de seleccionar

los tejidos, los materiales

para que los aprendices los reproduzcan.

María, Palomo, ¿os gustaría ver los materiales que seleccioné?

Claro. Quiero ver qué has traído.

(AMPARO) Cada que vez que van los jueces a la mercería digo:

"¿Qué cotillean por ahí? A ver qué hay".

Pero como está lejos, no se ve bien lo que hacen

y miran a ver qué tela es la buena o la mala.

Me encantan las pedrerías que has traído.

Pues, como siempre, hay algunos más idóneos

otros un poquito así trampa, más complicados de interpretar

y hacer una buena prenda. Mira qué cosa más bonita.

Este es precioso. Mira, y hay un

que tiene un detalle que es prácticamente igual, María.

(AMPARO) Ese encaje negro ¿será para mí?

A ver, Caprile. Qué bonitos estos cuellos.

Estas baberolas.

Precioso. Qué monería.

Esto es muy palomesco, me encaja en una colección divinamente.

Muy bonito.

Espero que en esta prueba lo haga muy bien.

porque deseo con todo mi corazón estar en las finalistas.

Chicos, después de tantas semanas creo que ya no es necesario

que pida permiso si quiero ir a coser, ¿no?

Hombre, con esos materiales tan bonitos

a todos nos entran ganas de coser, claro.

Vas a hacer tu versión años 30. Claro, haré el mío.

¿Tienes alguna duda, Palomo? Ninguna. Estoy deseando verte.

¿Una versión más cañera? Pues a lo mejor te sorprendo.

Llevo una clásica dentro aunque tú no te lo creas.

No sabe Caprile la sorpresa que le voy a dar.

Además, va a querer hacer ese vestido

y se inspirará en el mío para sus próximos modelos.

Lo tengo clarísimo.

Aprendices, para lograr cinco vestidos

que esperamos no poder distinguir de los originales

tenéis 120 minutos.

Vale. Y el tiempo para coser

comienza en tres, dos, uno,

ya.

Vamos, María.

(AMPARO) Ay, tijeras, debería haber cogido.

Qué cosa me entra cuando voy a salir de la mercería.

(AMPARO) Sí, a mí también, por si te has olvidado algo.

(ROSA) Me entra una cosa... (LARA) Cremallera, hilo...

(AMPARO) No se me olvida nada. Botones tengo para todo el año.

Uy, los corchetes. (AMPARO) Los patrones.

No me dejo nada, qué va. Este es el mío.

Vestido negro. Creo que ya. (TONI) Se acabó.

O sea, cremallera, hilo...

Esto es la espalda.

Esto, la manga.

Jolín, cuántas piezas.

Qué mal, por favor. Ya empezamos con estrés.

Aprendices, prestadme atención un momento,

porque estábamos esperando a más chicas del cable,

que no han podido llegar antes porque estaban rodando.

Os pido un fuerte aplauso

para Maggie Civantos y Nadia de Santiago.

Bienvenidas. Gracias. ¿Cómo estáis?

Os ponemos un poco al día, ¿vale? Vale.

Tienen que replicar cinco vestidos años 20, 30

originales, que son de una coleccionista.

Tienen 120 minutos para hacerlo. Guau.

Nada, mucha suerte. A ver, la moda años 20 y 30

os suena, ¿no? Nos suena

y sabemos que es complicado. Elena Sanchís siempre nos dice

que ya no se hace ese tipo de corte que se llama... ¿al...?

"Bies". Al bies.

Y que los tejidos ya no se hacen igual.

Claro.

(AMPARO) No llego, esto está altísimo.

Odio esta mesa, es tan alta...

Hacen estas mesas para gente alta.

Los bajitos no nos merecemos cortar.

Un día que me quito los tacones ya no llego a la mesa.

El siglo XX en moda realmente empieza en los años 20.

Es cuando realmente cambia todo.

Desaparecen los corsés, se acortan las faldas,

la mujer se corta el pelo. A partir de los 20

comienza la época contemporánea, gracias a Coco Chanel, ¿no?

Claro. Cambió la silueta femenina,

la hizo cómoda y hemos aceptado esa comodidad hasta hoy.

(MAGGIE) A mí, los 30 me flipan, porque es cierto que los 20

esos vestidos tan anchos... -Todos rectos.

Te puedes perder un poco en ellos.

(ROSA) Esto no se acaba nunca. Ay, por favor.

Esto aquí.

Muy bien.

Vale, y ahora me quedan los dos volantes grandes,

los dos bieses.

-Me fascina mucho cuando nos hacen los trajes a medida,

la cantidad de medidas, porque... en mi cabeza era como, bueno,

pecho, cintura, cadera y ya y lo que mides

Y nos miden distancias como... que nunca las pensé.

Del hombro al cuello y del cuello a la mandíbula.

En ese sentido, los años 30 es una de las décadas

con uno de los patronajes más intrincados

y complicados que existen.

Con lo cual, es lógico que si Elena quiere ser fiel a la época

os tome un montón de medidas.

(TONI) No me creo que esté en semifinales.

A ver si la máquina se quiere llevar bien conmigo,

a lo mejor haremos algo, pero si no...

Mi primer contacto con esta máquina es un desastre.

Como con mi primera novia, totalmente igual.

(AMPARO) Ahora las piezas, a ver. No sé ni por dónde voy.

Yo... con esta máquina no me entiendo nada, pero, bueno...

A ver qué sale de esto, porque no sé ni cómo se arranca.

No sé, yo vengo del futuro, no de esas antigüedades.

Serán preciosas y todo, pero no la he usado nunca.

Y no he visto ni una de cerca.

Venga, vamos allá.

(TONI) Qué bien la llevas, abuela.

Qué bien llevas la máquina. -Uy, parece que tengo diez años.

Yo crecí con este sonido, Toni.

(TONI) Te hacía más joven. (RÍE)

(ROSA) Ese sonido me recordaba mi infancia.

Aprendí a coser en esta máquina, con mi madre, mi abuela,

mi tías Asunción, Mercedes y Pepa.

Todas se reunían alrededor de máquinas

y nos hacían vestiditos a mí y a mis primas.

Siempre tenían entre manos costura.

(AMPARO) Ay, madre, llevo un agobio...

Uy, no sale ni la canilla.

No me lo puedo creer.

Dios mío, qué difícil esta máquina.

Menudo lío de hilos, bieses y su padre.

(LARA) Estoy tardando muchísimo en cortar,

pero, claro, es que son mil capas

de tul, de chifon, de pedrería,

Entonces, como no corte bien, después me la voy a ver...

fatal.

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Rosa, tienes aquí tu bordado. -Voy a recogerlo ya.

-Cuando quieras. -Que últimamente... No sé, vamos.

Vale, gracias, bonita. ¿Cómo vas? -Voy.

He cortado.

Esto a mí no me va, ¿eh?

Se me hacen solo nudos ahí dentro.

(TONI) Bueno, va, sin miedo.

Se va para atrás.

Toni.

Hola. Te presento a Ángela.

Hola, ¿qué tal? Y Juan.

Aprovecho, que aquí todos dan besos, yo también.

¿Cómo estás? -Encantado.

Un placer. Cuéntanos cómo vas, Toni.

Me está costando hacerme con la máquina.

Tienes que tener tacto para llevar el pie y la mano,

si no, cose para atrás. -Es una máquina más compleja.

¿Y por lo demás? Más o menos bien.

Son dos vestidos, no uno. Lleva como un camisón debajo

y encima otro vestido. El que va encima, con encaje,

ya lo tengo más o menos cortado,

pero tengo que ponerle al tul volantes y...

y todas esas cosas que lleva.

¿Es complicada esta tela? -No.

Esto es para la base del vestido, lo que va debajo que no se ve.

¿Llevas mucho tiempo cosiendo? -Qué va, soy fisioterapeuta.

Y mi madre y mi abuela son modistas.

A ellas les pedía modificaciones en las chaquetas de la moto.

Y al final llegó un día en que me dijo mi madre:

"Aprende tú, porque yo no te hago nada más".

Y empecé a aprender.

A Juan también le pasó un poco lo que a ti.

Nació en un lugar en el que la costura le rodeaba, ¿no?

Sí, totalmente. Mi madre dice que no veía la televisión,

que me divertía más con hilos que con juguetes reales.

¿A ti te pasaba lo mismo? Yo me disfrazaba todo el rato.

Lo único que he confeccionado en mi vida

ha sido una especie de faldas que me hacía yo,

porque siempre me han gustado mucho los castillos.

Querías faldas grandes. Sí, como esta.

Sí, porque me hacían sentir princesa

y entonces me pasaba el día así disfrazada.

Pero coser se me da fatal.

Chicos, ¿cómo narices se hace la canilla?

(ROSA) Corre, voy un momento. Mira a Rosa.

Enróllala un poquito. Rosa.

Puede venir Rosa aquí también. -Mira, enrolla un poco así.

Vale. -¿Vale? Así.

Y bajas esto.

Ángela, ¿le quieres decir algo a Toni?

Nada, suerte y que disfrutes del proceso,

que eso te vas a llevar. -Muchas gracias.

Estoy un poquito más tranquilo, pero tampoco me quiero relajar.

Lo único bueno de la prueba, las chicas del cable, de momento.

(LARA) ¿Esto está enhebrando? (ROSA) ¿Bien o qué, Lara?

¿Puedes o qué? -Es que no sé.

Tienes que aflojar esto. -Sí, ya lo hice.

Ahora, ahora, dale ahora. Pero agarra tú esto.

Lara, yo lo agarro, sí, dale. -vale.

Ya está, gracias.

(AMPARO) Adelante y atrás...

Esto va más duro que una piedra, por favor, Mari Carmen.

Ay, mi yaya, que no me quiso enseñar con esta máquina.

Hola, Amparito. -Hola.

Me encanta tu lazo y tu coletero. -Gracias.

¿Cómo vas? ¿Es una sensación

o no te llegan los pies? Me he quitado los zapatos,

porque se me metían dentro, los tacones, de los agujeros.

Pero me meneo más yo que la máquina.

(JUAN RÍE) -Pero ¿estás bien?

Estoy fatal.

Caprile, tú que eres vintage, por favor, ¿me haces la canilla?

Yo no. Entonces,

¿cómo hace el vestido esta mujer? -Al paso que voy, lo coso a mano.

(TONI) Amparito, toma, ponte esto

para que no se te cuele el pie.

Ay, no sé, si no he hecho la canilla.

De todos modos no importa, no he empezado a coser.

Te faltan los tacones. Venga, toma, toma.

No eres Taconcitos. Madre de Dios.

Amparito Taconcitos.

Madre mía, Amparito Taconcitos, al paso que va se va a casa.

A ver, ahora. Pisa. Ahí.

Venga. No me va.

Es que de verdad, ¿eh? No puedo, esto es para Hulk Hogan, al menos.

Yo no tengo fuerza.

Amparito, más vale maña que fuerza.

Estas máquinas las utilizan señoras muy mayores.

Sí, mi yaya la usaba. La utiliza hasta Rosa.

Caprile, te he escuchado, te estás pasando.

Mira lo que te dice Ana. Mi abuela cosía con esto

y hasta bien mayor y podía con las piernas.

¿Cómo yo no puedo ni menearlo?

Si es que estoy sudando como una cerda.

Con el vestido, ¿qué tal lío llevas aquí?

Pues no sé, ya veremos.

A mí, los tejidos fofos no me van, ya sabes que soy de tieso.

Venga, vámonos ya. Vamos a dejarla.

Ánimo. -Amparito, suerte.

Gracias, sí, suerte necesito.

Como no aparezca aquí la Virgen de Lourdes, ¿qué hago?

-Que vaya bien. Ay, Amparito, pobre.

Amparito, céntrate, tía.

Ni tan siquiera sé si tengo esto bien.

¿Ya has enhebrado? (TONI) Ya estoy cosiendo.

Si no te centras, no te saldrá. -Al menos estoy girando.

La saco y lo voy a hacer a mano. Es lo que voy a hacer.

Ay, socorro de mi vida.

(ROSA) Ay, la última, menos mal.

Qué de jaretas...

(LARA) ¿Por qué cose para atrás?

¿Por qué me hace esto?

(ROSA) Hay que enhebrar la aguja de dentro hacia fuera.

Cuando empiezas con el pedal, sigue dándole a la rueda

hasta que coja carrerilla. -¿Y esto queda así de flojo?

No, mírame, mírame. Ese botón de aquí fuera.

¿Este? -Eso, ahí hay un numerito,

o más o menos.

Vamos.

Voy a entrar en catarsis. -¿Puedes, Lara, o qué?

Creo.

Si ya lo tengo todo, lo que pasa es que luego no me cose.

-No, te falta este paso.

Esto, ahí, ya lo tienes.

Y de allí... Vale. -Ya está, gracias.

Aprendices, en este momento se cumplen

60 minutos de la prueba.

Dios mío de mi vida. La mitad del tiempo.

A mí se me ha ido el hilo. Muy bien, magnífico.

Ahora escuchadme bien todos.

¿Sí? Porque lo que os voy a ofrecer

puede que cambie el rumbo de esta primera prueba.

Ofrece, estoy dispuesta a todo.

Os doy la oportunidad la máquina contemporánea,

es decir, la que habéis usado en todas las pruebas,

pero, pero, pero, pero, pero tenéis que pagar por ello.

Me tenéis que dar 15 minutos de la prueba...

Hecho. Si queréis trabajar

con vuestra máquina de siempre.

Hecho. (ISABEL) "Yes".

Isabel. Sí, vendido.

Toni, 15 minutos menos. Amparito. (AMPARO) Sí, vamos,

ni me lo pienso. (LARA) Yo, yo.

Lara. Sí, sí.

¿También? Sí.

15 minutos menos. Lo podía haber dicho antes.

¿Y tú, Rosa? Me quedo con la máquina antigua.

Para mí es una máquina familiar, he cosido muchos años en ella.

Con lo cual, me quedo en esta y aprovecho los 15 minutos

que me van a venir bien.

Buf, por Dios, qué bien.

"Madame" Vionnet, no me has poseído, te lo he dicho.

Solo tengo que montar un vestido en... 45 minutos.

Va, Amparito, tú puedes, que los milagros existen

y no los de Lourdes.

Menos mal, yo decía que iba a terminar cosiendo a mano.

Lara. Lara, el pasado no era lo tuyo.

Creo que no llego, no llegó aun así, con la moderna.

¿Sabes por qué? He perdido. mucho tiempo en las piezas

Lleva como piedra y entonces, pues...

Es buena idea que hilvanes.

A veces es mejor perder un poco de tiempo hilvanando,

que no coserlo, descoserlo.

Pero es que no veas lo que... Bueno, ¿qué te voy a decir?

Si yo, con las pedrerías estas,

en mi taller se ponen la mano en la cabeza cada vez que entran.

Y esto es lo que es de pedrería, todo el trozo, ¿no?

La parte del pecho, porque me ha tocado

ese vestido, que yo sabía que era complicado,

pero a la hora de coger los tejidos y tal

yo sabía que...

Iba a ser todavía más complicado de lo que pensabas.

Sí, y parece que los tejidos no se quieren entre sí.

Madre mía, no he sudado tanto en mi vida

ni en las clases de boxeo que voy.

Espero que cada gota sean gramos que pierda,

porque es la única alegría que me llevo.

(ISABEL) Vale, uno. A ver el otro lado.

Madre mía.

No llego.

No hay manera de ganar una prueba, con la ilusión que me hace.

Vale, a esto tengo que ponerle esto y hacia dentro, el vivo.

Y aquí...

Venga.

Hola, Rosa. Hola.

¿Qué hay? -¿Qué tal?

Bien, corre que te corre. Durante la prueba no paramos.

Y encima sigues cosiendo con la máquina auténtica.

Sí, porque me va bien, la entiendo, me encanta.

Además, me recuerda a mi pasado. Te entiendo,

porque aprendí a coser con esas máquinas.

Yo también. Si les coges el truco,

son comodísimas. Son buenas, me encantan.

En casa siempre ha habido.

La que había quedó en casa de mi madre,

que me encantaría rescatarla. Y muy bien, mira,

ellos saben de "influencers", "youtubers"

y mira con la máquina. Les va a costar 15 minutos.

Efectivamente. Yo no entiendo ni las palabras,

pero mira. Te puede tu vocación de profesora.

La cabra tira al monte. Allí, en Sevilla.

Y aquí también. En las 3000 viviendas

y aquí, has dado clase a todos. Sí, se los ayuda.

Echo de menos a mis madres de las 3000 viviendas.

Echo mucho de menos a las madres de la Fundación Alalá.

Además, tenemos mucha ayuda con los patronos,

la infanta doña Elena, que ella es patrona también

de lo que es "Coser y cantar",

que así se llama el taller de costura.

Venga, vamos.

Esto resbala como una loca.

Ay, qué rabia.

Buf, esto pesa mucho para el vestido.

Isabel, ¿qué tal? Hola, ¿qué tal? Isabel.

Encantada. A ver, cuéntanos cómo va.

Va, perdí mucho tiempo con la máquina del regreso.

Del regreso... -Te lo juro, ¿eh?

Perdí mucho tiempo con esto, porque no cosía,

la canilla, hecha a mano. Ahora, retomando el tiempo

con la máquina del futuro,

que nunca me ha gustado tanto la ciencia ficción.

Bueno, esto es el vestido, que tenía un millón de piezas.

Me falta darle un planchado bueno.

La cremallera, me falta cortar hilos

y meter la etiqueta, que no me olvido.

Ahora estoy con esto. -Que es el sobrevestido.

Sí. -De nervios, ¿qué tal?

He entrado nerviosa y sigo nerviosa.

Se nota que estamos ya en la semifinal.

La verdad es que mi vestido tiene de piezas...

Un drapeado por delante,

que si vistas, doble cinturilla, bueno, bueno, bueno...

Una locura.

(AMPARO) Ya me he rallado. Ya lo he hecho mal.

Si rasgo esto, se va a ir a la porra.

Qué bonito. Qué pinta tiene desde aquí.

Me lo quiero poner. Mira, Raquel, te tengo que decir

que no sé por qué me he metido en esta.

Bueno, ahora ya... Tiene un pintón tremendo.

Poner florecitas, lo que me gusta a mí.

Además, te has complicado la vida. Es difícil este vestido.

No sé si voy a llegar.

Cuando la conociste, ¿qué pensaste?

Uy, me encantó.

También pensé que menos mal que la conocí cuando la conocí,

porque si no, hubiese sido difícil. Nos reíamos mucho en clase.

Yo iba por las mañanas, él, por las tardes.

Y a la semana, la asignatura de Creatividad

siempre ponían las mejores prendas en la entrada, ¿te acuerdas?

Y siempre mirábamos: "¿Y esa prenda?". "De Juan Vidal".

Claro, y todos: "¿Habéis visto Juan Vidal lo bueno que está?".

Entonces, todas... Y era como, Juan Vidal es un sueño.

Entre que hacía prendas maravillosas, era superguapo,

o sea, llevaba el pelo como cuando yo me hago un moño

aquí arriba, achinado.

El final de carrera, estábamos en clase juntos,

dormíamos juntos, comíamos juntos.

Fueron como dos años o tres viviendo juntos.

Y tú ¿cómo vas? Mira, voy agobiada, ¿sabes?

Voy agobiada porque me faltan los puños, el bajo

y coser esto a mano, pero tengo que decir

que si me echáis una mano, no pasa nada.

No te va a hacer falta, siempre dices lo mismo.

Pues dejadme trabajar, que no voy a poder.

Como acabe el tiempo y yo, María, jurado de "Maestros de la costura"

no tenga mi prenda, no quiero escuchar el resto de mis días

a Caprile y Palomo riéndose de mí.

¿Qué pasa aquí? Vale.

Por favor, que tienes que ser, por lo menos, cuarta.

No te puedes quedar aquí.

Aprendices.

Madre mía.

Solo quedan 20 minutos de costura

para quienes estáis cosiendo con las máquinas modernas

y 15 más solo para Rosa.

Jolín.

Mira a Amparito, ¿eh?

Amparito está más perdida que... -Que no, Amparito.

Ánimo que lo tienes ya casi hecho. -Ay, por favor.

Espero que no tengáis que poneros esto vosotras,

porque estaréis hechas un cuadro. -Me lo pongo si hace falta.

A ti todo te sienta bien. La verdad es que sí.

Ay, la etiqueta.

Con lo feo que me ha quedado, si no lo etiqueto, casi mejor.

Amparito, si no crees tú en tu trabajo...

Ay, es que estoy muy agobiada.

¿Cómo vas, Lara? -Pues ahí, intentando...

a ver si... -¿Vas adelantando ya?

Sí, algo. -Ea, ya está.

Pero la piedra, hasta la máquina nueva...

No, eso va a mano, ¿no?

-Es que no veas tú. -Ve dándole puntadas.

Pla, pla, pla, vas dando. -Sí, ya.

Mejor.

La pedrería y las joyas de los vestidos,

que en los 20 había mucho, los trajes originales

pesan muchísimo más que la pedrería de ahora.

Sí, sí. Mucho, no sé de dónde sacaban...

Las lentejuelas eran metálicas. Sí, pesaban mucho.

(TONI)

¿Y si lo meto por abajo?

Aprendices, cinco minutos

para los que habéis elegido sacrificar vuestro tiempo

por tener una máquina más rápida.

Raquel, casi lo tengo, lo pongo en maniquí ya.

¿Ya estás, entonces? Sí, lo tengo.

Raquel, ya he terminado.

¡Guau! ¡Qué guay!

(Aplausos y vítores)

¡Qué bonito, María!

Qué maravilla, María.

Tengo que decir, Caprile, que te tengo mucho miedo.

(RÍE) ¿Por qué?

Porque estoy un poco en tu territorio

con el drapeado, el bies.

Y estoy un poco asustada, ¿sabes? Está precioso.

Yo no lo habría hecho mejor. Me encantan las flores.

¿Te gustan las flores? Sí, muy de la época.

(ROSA) Ah, la aguja se me ha roto.

Ah, no tengo fuerza con la mano.

¿Puedes o no?

-Qué va, no tengo fuerza. -Dame.

Hacia mí.

(TONI) Ya está.

Qué va, está muy duro.

Vale, gracias, Toni, corre. Gracias, bonito.

Aprendices, último minuto para que vuestro vestido

destaque por encima de los demás.

No, si destacar, va a destacar.

Destacar, va a destacar.

(ISABEL) Ay, ay...

Es que ni veo.

Aquí estoy cosiendo botones como quien cose la Albufera.

Y el tiempo se acaba en cinco,

cuatro, tres,

dos, uno,

tiempo, tiempo, tiempo.

Arrancan tus 15 minutos, Rosa. Vale.

Eh, eh, eh.

Nada, estoy agobiada.

Toni, te ha quedado bien. -¿Te gusta?

Sí. -Muchas gracias.

¿Quieres ver mi disfraz de Halloween?

(RÍE) No te he quedado mal.

¿Qué pasa?

(LARA) Me he sacado el anillo de compromiso

porque se me enganchaba. Tranquila.

(LLORA) Tranquila, lo vamos a encontrar.

Espera. (CHISTA) (LARA LLORA)

Tiene que estar aquí seguro.

Me lo saqué, porque se enganchaba con el tul.

Vamos a pensar dónde lo pusiste. ¿Tiene bolsillos tu chaqueta?

Sí, pero... ¿Y aquí?

Ay. ¿Qué?

Ay, es que...

(AMPARO) Lara, qué disgusto lleva, llorando, digo, ¿qué le pasa?

Y la tía figa lo lleva en el bolsillo.

El anillo de casada, qué triste, ¿no?

Yo, como no tengo, pues no me pasan esas cosas.

Va, Rosita, que tú puedes. Eres una "champion".

Gracias, bonita.

No me digas que no soy Ana Duato, la de "Cuéntame".

(AMPARO) El tuyo es el que más me gusta.

Gracias. -Luego ya el mío.

(ROSA) Ay, por favor.

Tengo que poner todavía los corchetes.

Qué ritmo tiene la tía. Yo no daba pie con bola.

Qué desastre. -¿Te queda mucho, Rosa?

Unir la falda al vestido y ponerle dos corchetes.

¿Cómo estás? ¿Qué te pasa? -Que no lo he terminado.

(AMPARO) No pasa nada, el mío es un disfraz de Halloween. (RÍE)

¿Ya te animas?

Rosa, te quedan dos minutos para terminar.

Lara, qué exagerada eres, no está tan mal.

Te gusta mucho el drama. -Hay que verlo por dentro.

-Bueno, el mío, ni por fuera.

(ROSA) El corchete, la aguja, el hilo.

Oye, qué guay.

Y los 120 minutos terminan en cinco

cuatro, tres, dos,

uno, tiempo, Rosa.

(AMPARO) Muy bien, Rosa, tiene muy buena pinta.

Un poquito torcido, pero bueno...

Aprendices, ahora vamos a ir con la valoración de los jueces.

Pero no vamos a hacer que nuestros invitados

pasen por ese rato de tensión, ni muchísimo menos.

Un fuerte aplauso para Juan Vidal y las chicas del cable.

Gracias. -Suerte.

-Ay, qué nervios. -Hasta luego.

(LARA) Mis sentimientos están por el suelo.

El vestido, a medio acabar, el estrés que he pasado.

Y me da mucha rabia,

porque lo quería hacer muy bien.

Aprendices, sabéis que yo no soy de regalar piropos.

Así que vais a valorar mucho lo que os voy a decir.

Esta prueba era de nivel profesional

y debo decir que todos vosotros, más o menos, la habéis superado.

Y los tres estamos muy orgullosos.

Enhorabuena a todos.

Ahora comienza la valoración individual.

Primero, el jurado hablará con Rosa.

Rosa, te has manejado estupendamente bien

con la máquina de coser de los años 30

y con tus 15 minutos extra

por no haber pasado a la máquina moderna.

Pero hay un fallo demasiado evidente.

Rosa, que se te va el ojo. Sí, lo sé, al final...

Está todo muy bien y ahí me he torcido con el tal.

Lo sé. Tú lo has dicho.

En general, está todo muy bien, pero este encuentro...

Están todas las jaretas rectas

y justo lo que más... se me torció y no me dio tiempo a rectificarlo.

Tenía el tiempo justo de ponerlo en el maniquí.

Las jaretas de la falda están perfectas.

Y el cuerpo. Y el cuerpo.

(ROSA) Y los adornos, muy bonito todo.

Los bieses...

Rosa, el escote original iba unido con corchetes,

pero esto lo has dejado un poco abierto

y con lo recatadito que parece el vestido

es un poco demasiado sugerente. Me ha dado tiempo a poner uno.

Tengo que decirte algo que me parece superbonito

y que quiero destacar.

Has dicho que te gusta ayudar a los demás.

Algo que además hoy se ha visto con las máquinas antiguas.

Pero lo más bonito es que hemos visto

cómo toda esa ayuda ha vuelto a ti.

Sí. Y tu compañero, Toni,

no ha dudado ni un momento en ayudarte.

Lo que se siembra, se recoge.

Me ha encantado que me valoren personalmente,

que ayudo a mis compañeros. En una prueba, si van lentos

o se atascan, bueno, pero si están parados,

eso no lo considero ni competición ni nada.

Un poco de solidaridad con ellos viene bien siempre.

Después me hizo falta y también la tuve.

Amparito, es tu turno.

Yo no me reiría tanto, Amparito.

Sinceramente te lo digo, pero tú misma.

Lo he pasado fatal. Peor lo estamos pasando nosotros

viendo esto.

¿Alguna vez has comprado algo por internet

y cuando te llega, no tiene nada que ver?

Como esto, que parece el disfraz de lo otro.

Efectivamente.

El vestido original es el del catálogo

y esto es lo que te llega a casa. Me ha quedado lamentable,

pero no me aclaraba con la máquina antigua.

Con los 45 minutos que quedaban lo he cosido rápido

y así ha quedado. La chorrera ha quedado larga.

La chorrera, esto es... Un poco Austin Powers.

Sí. Yo creo que el negro no es tu color.

No, nunca.

No es que sea de los años 30, es un vestido de abuela,

¿sabes qué te quiero decir? No es que sea vintage.

Yo creo que es de los años 30, de la Guerra de los 30 Años.

Parece de Halloween, lo sé.

Amparito, este cuello grande, mira, no es ni malo,

pero esta costura del hombro sin hacer, cogido a mano,

sin hombrera.

Y esa falda. La cintura sin ceñir.

Los volantes cortados a hachazos.

Esta falda era evasé, la ves ahí con ese vuelecito.

De capa. Con gracia, y la tuya es recta.

Y encima la has cortado... (RÍE) A mordiscos.

Con una hacha, en vez de con unas tijeras.

No tiene sentido.

Esto, ningún taller del mundo te coge.

No, lo sé. Lo digo totalmente en serio.

Es verdad que el vestido está hecho,

pero esto no está acabado ni por asomo.

Bueno, no todo es malo.

Amparito ha demostrado muy a su manera

que tiene recursos.

Si esto fuera una prueba de reinterpretar un patrón de época,

bueno, tendría un pase, así, deconstruido, sin rematar.

El problema es que pedíamos una reproducción.

Sé que piensas que esto es un poco Halloween,

y te digo que esto no tiene

ni truco ni trato.

(AMPARO) En los disfraces de Halloween siempre hay

enfermera muerta, médico muerto.

Pues esto es "señora de los años 20 muerta".

Menos mal que no vamos a expulsión,

porque me voy a casa con una patada en el culo.

Isabel, cuando quieras.

Isabel, defiéndenos tú tu trabajo, por favor.

Bueno, me ha costado, sobre todo al principio, un montón,

con la máquina antigua,

porque ni siquiera había visto una de cerca.

He hecho la canilla a mano.

Y, bueno, no nos hemos hecho amigas.

Yo soy más futurista.

A ver, Isabel, lo más difícil lo has hecho muy bien.

Ahora, lo más fácil,

lo que se supone que ya debes tener controlado,

es donde has metido un poco la pata.

Estas vistas no están nada finas, las vistas del cuello.

Ya, es por el tiempo que he perdido en la máquina,

porque el tiempo me comió. Y luego, Isabel,

lo que te ha pasado es que los lazos están descompensados

y al atarlos te arrastra el tul para allá.

Te ha jugado una mala pasada,

porque justamente te ha torcido todo el delantero

y la espalda del tul.

Pero eso sí, Isabel, el acabado es más que correcto.

Este vestido no era nada fácil

y has conseguido muy bien el fruncido de delante.

Y mira, Isabel, en mi opinión,

creo que has elegido muy bien la greca bordada,

porque recuerda mucho a la decoración del original,

pero creo que esta greca

como pesa tanto, tendrías que haberla utilizado

para reproducir el zócalo de la parte inferior

y en estos laterales haber utilizado una de las pasamanerías

que tenías, metálicas, que pesan poquísimo

y hubieras evitado este efecto que no...

Es que solo cogí esta. Que no es bonito.

(ISABEL) Realmente estoy supercontenta.

El mío, a la vista parece supersimple,

parece "tutti recti", pues "nein".

Después de esta valoración, bueno, quizás gane y todo.

Es que la vida son todo sorpresas. "Who knows?".

Lara, adelante.

Lara, esto iría por aquí, ¿no?

Sí, unido al medio.

A ver, voy a empezar por lo bueno.

Has sabido combinar la pedrería con el tul muy bien.

El vestido original tenía todos esos bordados

y tú lo has sabido solucionar.

Y ahora, lo malo.

Todo lo demás, Lara.

La falda está mal cosida, la cremallera está fatal,

el escote no está bien solucionado,

no te has ceñido al patrón, está mal rematado...

¿Sigo? No, todo lo que me digas

yo lo sé.

Eran muchas piezas juntas.

Tenía que colocarlas...

La cremallera, no sé ni cómo fue a parar ahí.

Te lo juro. Es que no entiendo

si está en el lateral. Esta pieza iba ahí

y la cremallera iba de esta lado, pero no sé, se me fue.

Apareció ahí. Te juro que me di cuenta

cuando coloqué el vestido en el maniquí.

Precisamente la cremallera se inventó en los años 30.

Hubo una creadora internacional, Elsa Schiaparelli,

que popularizó el uso de las cremalleras.

Era fundamental que colocáramos bien la cremallera.

Madre mía. En este taller

no nos libramos del monstruo del lago Ness.

A este vestido le pasa lo que le pasa a mucha gente.

Que tiene un buen lejos, pero luego, de cerca...

pues no.

Sí, es un horror. Horrible.

Quiero pasar de largo,

quiero cruzarme por la calle y olvidarme de que lo he mirado.

Vale. Mi recorrido hasta hoy

nunca ha sido tan desastroso.

Y hoy, a puertas de la final,

vengo y la fastidio.

Última valoración, Toni.

(AMPARO) Qué bonito ha quedado. -Fenomenal.

Toni, ¿cuál crees que es el mayor defecto de tu vestido?

El bajo, tendría que haber bajado un poco más

para que no se viera el otro.

Pues muchas gracias, Toni, por solucionarme el trabajo.

Porque yo no he encontrado

muchos más defectos, la verdad.

Aparte de que casi rompes el maniquí para ponerlo,

pero dejando eso. Bueno.

No me lo puedo creer. Tratado con cariño.

Quitando esa delicadeza que tienes con los maniquís,

la verdad, el traje

está muy bien y estoy gratamente sorprendido.

Se nota que has disfrutado mucho haciendo esta prueba.

Hoy sí, la verdad, sí.

Además, has estado especialmente inspirado hoy.

No he visto la serie, pero a partir de ahora la veré.

La vas a ver. Toni, el encaje del escote

es de una finura y un trabajo artesanal

que cualquiera de nosotros

mataríamos por tenerte en nuestro taller.

La verdad es que sí. Enhorabuena, Toni.

Muchas gracias. Aquí hay algo

que es lo que más valoramos de los aprendices.

Sabes lo que es, ¿no? La evolución.

Efectivamente.

No te he visto trabajar, porque estaba cosiendo,

pero cuando he visto que este vestido era tuyo,

no me lo podía creer. Es cierto.

Está claro que para que trabajes a este nivel

hay que elegir muy bien

las visitas que vienen al taller.

(TONI RÍE) Las visitas influyen en mi estado de ánimo.

He estado más relajado,

no mucho, pero un poco más.

Creo que es la primera prueba que he disfrutado

en "Maestros de la costura".

Antes de deliberar, me gustaría hacer un pequeño apunte.

Los tres estamos muy contentos

porque los cinco habéis elegido muy bien los materiales

para reproducir vuestros vestidos.

Os felicito. Y dicho esto,

¿necesitáis llevaros algún maniquí?

Sí, Raquel, nos vamos a llevar el de Toni

el de Lara y el de Amparito, si es posible.

En 45 minutos he cosido ese churro para bien o para mal.

Igual hasta no quedo la última. No, quedo la última seguro.

Lo has hecho muy bien.

Gracias.

La verdad, Toni ha hecho un trabajo muy bueno.

Es verdad que le falta el largo del volante,

pero... Es un trabajo delicado.

El trabajo es delicado, está muy resuelto

y por fin ha controlado los nervios,

que es algo con que llevamos luchando desde el primer día.

Nos ha dado la razón; cuando controla la situación

y trabaja tranquilo, sabe hacer muy buenos trabajos.

Desde luego se ha notado.

El mío estaba...

La cremallera, ¿hola?

A ver, Lara hoy desde luego no ha tenido para nada su día.

He de reconocer que era un vestido muy difícil

y combinar las telas, el chifon, el tul,

este tul bordado,

que no es fácil ni de meter en máquina,

pues, entiendo la dificultad. De todas formas, la he visto

demasiado relajada desde el primer momento.

Le faltan ganas a Lara, no sé qué le pasa últimamente.

Está de bajón. La veo apagada y eso se refleja.

(AMPARO RÍE) Qué circo.

Lo he terminado, que no apostaba un duro.

¿Qué decimos de Amparito? Está un poco desamparada.

Creo que Amparito o trabaja con lo que le gusta o no trabaja.

Está un poco desamparada. El ranquin está clarísimo.

Pues vamos a darle. Vamos.

Toni, enhorabuena. -Gracias.

Me vas a hacer al final el traje de madrina.

A Toni lo veo... el traje divino.

Lo he visto trabajando muy tranquilo y bien.

Me encanta su terminación.

A lo mejor suena un poco cursi lo que voy a decir,

pero lo mejor de ser jurado de "Maestros de la costura"

es ver cómo evolucionan los aprendices, cómo evolucionáis.

Gracias de verdad por hacernos tan grata nuestra labor.

Vamos con el punto medio, con el tercer puesto,

que es para el trabajo de...

Rosa.

Rosa, estás en la mitad. ¿Te parece justo?

Sí, porque no he finalizado bien. Me ha dado pena

no poderlo terminar como hubiese querido.

Me han faltado cinco o diez minutitos.

Eres capaz de hacer trabajos rozando la perfección.

Y hoy no ha sido así.

Lo sé.

Pues yo voy a dar el puesto número 2,

que es para... para ti, Isabel.

Isabel, ¿se te ocurre qué es lo que más hemos valorado?

No lo sé, dímelo tú. Lo valoramos porque tu vestido

es un auténtico vestido de los años 30.

Has captado la esencia y has hecho una réplica muy buena,

adaptándote, por supuesto, a los elementos que tenías.

Enhorabuena, Isabel. Gracias.

Toni, ¿a quién crees que le vamos a dar el número 1?

Y te ruego sinceridad.

Creo que a mí, ¿no?

Pues sí. Enhorabuena, Toni.

¿Cómo te sientes?

La verdad, muy contento.

Ser el primero, pues, estoy flipando.

No he sido nunca el primero.

Ser el primero a estas alturas del programa

te da un chute de energía,

pero todavía no hay nada decidido. Hay que ir con pies de plomo.

A ver, Amparito,

¿qué crees, que estás en el cuarto o en el quinto puesto?

Creo que en el quinto.

Pues tienes el cuarto puesto, Amparito.

Gracias, no me lo esperaba. Siempre te lo decimos, Amparito.

Eres muy irregular.

Como el bajo de tu falda. Haces o maravillas o birrias.

Necesitamos que te centres y que seas más constante.

Yo lo intento, de verdad, me esfuerzo muchísimo

y no paro de entrenar, pero soy torpe.

Me tiro el día cosiendo como una loca.

Rosa, ¿se tira el día cosiendo? Sí, doy fe.

Doy fe de que es cierto. Intención no le falta.

No han visto la mejor representación de mí, menudo circo.

Bueno, igual me coge una empresa de disfraces de Halloween.

Nunca se sabe. Hay que buscarle el lado positivo a las cosas.

Lara, esto significa que en esta prueba

eres la última.

Pero espero

que tengas en cuenta una cosa, que creo que lo sabes

que se puede perder una batalla,

pero lo importante es ganar la guerra.

En este taller te queremos muy guerrera

y muy luchadora, como tú eres. De acuerdo.

Yo... (CARRASPEA)

No voy a bajar los brazos.

Y voy a lucharlo hasta el final.

Muy bien, esa es la actitud que queremos ver.

Gracias.

La Lara guerrera y luchadora siempre está.

Hay veces que el viento juega en contra,

pero ya se me pueden tirar

mis cuatro compañeros encima que no me daré por vencida.

Aprendices, tenemos un ranquin del uno al cinco

y tenemos una prueba por equipos llena de sorpresas.

A por todas.

A por todas.

En esta última prueba por equipos, nuestros aprendices

van a recibir un encargo de una alta exigencia:

vestir a la invitada perfecta.

Para ello visitan el taller de Ulises Mérida,

diseñador español experto en prendas para grandes ocasiones.

Aprendices, bienvenidos al taller de Ulises Mérida en Madrid.

Este gran diseñador recibe aquí a clientas de toda España

que quieren vestirse para momentos especiales y únicos en su vida.

Lo único que le piden todas es que quieren estar perfectas.

Aprendices, para muchas mujeres adquirir un vestido de firma

es algo que sucede una vez en la vida.

Así que imaginaos la responsabilidad que eso implica

para cualquiera de nosotros, modistas, diseñadores de moda.

Es importante que el vestido,

aunque sea espectacular, sea cómodo.

No hay nada peor que querer sentarse o bailar

y tener que estar ajustándose el vestido

o mucho peor, el escote.

Por cierto, Raquel, tal cual vas tú hoy,

con este traje maravilloso, serías una invitada perfecta.

Gracias. Al menos eso pienso yo.

Si vinieras a mi boda así, vendrías guapísima.

Gracias. (RÍE) La verdad es que para todas las mujeres

da alegría que te inviten a cualquier evento,

pero también se convierte en un quebradero de cabeza,

porque ahí arranca la pregunta: "¿Y qué me voy a poner?".

(LARA) Yo, sinceramente, cuando voy a un evento,

no sé qué se van a poner las demás, yo miro por mí.

Y quiero ir lo más guapa posible.

Ahora, sí te digo una cosa y totalmente realista.

Aunque me ponga un saco de patatas,

es que yo eclipso.

Aprendices, hemos elegido dos creaciones de Ulises Mérida

que representan perfectamente la majestuosidad y la elegancia

dignas de una invitada perfecta.

Lorenzo, ¿descubrimos esto? Claro.

Hala. -Ay, qué bonito, por favor.

(AMPARO) Eso tiene más piezas...

Aprendices, ¿qué os parece?

Sin palabras. Isabel, se va...

Va a desmayarse. Casi.

Isabel se quiere casar con ese, creo.

Casi que sí, no te voy a decir que no.

¿A que sí? Jolín.

¿Y tú, Lara?

Me parece una auténtica maravilla.

Y he mirado un poco la espalda y es...

La espalda es para morirse. Sí, sí.

No he visto aún la espalda, pero... Es maravilloso.

(ISABEL) ¡Oh! (RÍE)

Guau. Sí, así me gustaría casarme.

Así, así.

(ISABEL) Qué pasada.

Bien, aprendices, vuestro reto de la prueba de equipos

consiste en hacer una réplica

de estas maravillosas piezas de Ulises Mérida.

No hace falta que os recordemos la importancia

de una prueba como la de hoy,

porque en esta prueba por equipos

vamos a conocer el nombre

de los primeros finalistas de "Maestros de la costura".

Ay, Toni, Toni.

Y se te ocurre ser primero en la semifinal.

¿Cómo crees que puede cambiarte la vida algo así

en una prueba por equipos como esta?

Conociendo la trayectoria del programa,

me pondréis alguna decisión difícil.

Tú vas a ser jefe de taller

por dos.

Pues bueno, pues vale.

Tú liderarás los dos equipos en esta prueba, Toni.

Vale.

Queremos saber qué te parece. Bueno, un poco...

acongojado. Explícanos por qué acongojado.

Bueno, porque estamos en semifinales,

es una prueba decisiva

y, bueno, mis compañeras tienen mucho nivel

y dirigirlas va a ser complicado.

¿Cómo vas a dividir a Lara, Amparito, Rosa e Isabel?

Dos y dos

que trabajarán a tus órdenes.

Pues un equipo va a ser

Rosa y Amparito.

Y otro equipo, Lara e Isabel.

Explícanos por qué.

Porque viendo los vestidos, más o menos,

si puedo elegir los vestidos, sé a quién...

asignar cada vestido.

No me digas.

No me digas, Toni. Vaya.

Calla, no habíamos caído en ello. Se me ha ocurrido de repente.

Y sé que trabajan muy bien, muy cómodas,

tanto Rosa con Amparito como Lara con Isabel.

Y vosotras, ¿conformes?

Sí. -Por supuesto.

Toni. Dime.

También vas a elegir qué vestido hará cada equipo.

El de lentejuelas, a Isabel y Lara.

Y el delicado, a Amparito y Rosa.

Hoy es una prueba en la que veo mucho amor.

Trabajar así es muy guay y se trabaja muy bien.

O sea, los grupos se han hecho con amor,

con las amistades, los vestidos.

Y yo creo que va a ser un pedazo de prueba

y vamos a tener unos pedazos de vestidos

que pasan todos a la final.

Lara no se merece... Igual cose mejor que yo o mejor que otros,

pero Lara no se merece ir a la final, porque es una trepa.

Bueno, tengo todavía más noticias que daros.

Teniendo en cuenta la importancia de esta prueba

y que os jugáis el paso a la final,

os informo de que...

aunque trabajéis en equipos, no va a haber un equipo ganador,

sino que vamos a valorar vuestro trabajo de forma individual.

Vale. En resumen,

en esta prueba por equipos tenéis que intentar hacer

unos vestidos como estos.

Recordad en cada minuto de esa prueba,

también tú, Toni, como jefe de taller,

que vais a ser valorados individualmente.

Por lo tanto, todo lo que hagáis

va a ser observado con mucho detalle por ellos tres.

Y para lograrlo,

tenéis 120 minutos de tiempo.

Por primera vez hay un acerico blanco,

para ti, porque eres jefe de taller itinerante.

Tenemos que saber con qué color

quieres que trabaje cada equipo, Toni.

Verde para Rosa y Amparito y naranja para...

para Isa y Lara.

¿Preparados?

¿Con ganas? Muchas.

Pues el tiempo para coser comienza en tres, dos, uno,

ya.

Uy, cómo pesa esto. -Gracias.

Esta prueba me parece una de las más justas,

porque se va a valorar individualmente.

Entonces, el que haga un trabajo bien

ya lo sabe

y el que ha estado de plumero, de florero,

durante todos estos programas, también se verá.

Vale, chicas, tranquilas. Nos jugamos un montón.

Lo primero, vamos a elegir las telas.

Para vosotras, esta, ¿vale? Tú, Isabel, ¿te pones a cortar?

Sí. -Y tú vas haciendo las cadenas.

La espalda, vale. -Me voy con ellas,

porque tienen que hacer el corsé y hay más piezas.

Perfecto. -Cualquier cosa, me llamas.

Perfecto, empezamos.

(TONI) Mira, las piezas. Esta, esta y esta.

Y esto para el vestido de debajo. -Vale.

Para realizar el vestido que tiene que hacer el equipo verde,

tras el corte del patrón, lo primero que se confecciona

es un corsé de tul con ballenas en las costuras

que dará firmeza al vestido.

Después cosemos las piezas cortadas al bies

que forman la base del vestido,

unimos el corsé por el escote

y colocamos todo el conjunto en un maniquí.

Cortamos las esquinas de los pañuelos,

lo rematamos con una cinta al bies

y los vamos colocando en el escote del vestido interior.

Añadimos unas piezas

que unen los pañuelos y el vestido interior

y finalizamos adornando el escote con una flor.

Toni ha elegido esta tela. ¿Te parece a ti?

Creo que tiene caída. -Sí, tiene peso.

Esta es más ligerita, pero esta queda más bonita.

Mira, esta, aparte de ser más parecida, en plata,

tiene un poco de... -¿De caída, de elastano?

Ese es demasiado ligerito. -Sí, esa es la correcta.

Yo creo que también.

(TONI) Amparo, Amparo, mira, ese es el orden de... del corsé.

Vale. -Y esto...

Lo pones doble para... -Para la cremallera.

Sí, lo he visto. -Voy un momento y vengo.

Ve para allá.

Vale, voy a ver cómo interpretar esto.

Porque esto tiene lo suyo.

Esto es la cola.

Manga. -¿Sabes cómo va?

Creo que sí, creo que lo voy a cortar

y lo ponemos sobre el maniquí. Esto va... ¿dónde?

-Esto va aquí. Esto es la manga. -Sí.

Pero yo creo que se da la vuelta. Mira, te lo enseño.

Sí, pero esto... -¿Ves?

Es doble. -Sí, pero tiene que ir cosido aquí.

-Vale, y esto se cose... -Todo esto, a mano.

Vale, ya lo imaginaba.

Para confeccionar el vestido que tiene que hacer el equipo naranja,

cortamos el patrón con el tejido doblado a la vuelta.

Unimos las dos piezas de la espalda

añadiendo una cremallera al final de la costura.

Cosemos el delantero y la espalda por los costados.

Añadimos una piezas que tienen la función

de embellecer el interior de las mangas.

Volteamos las mangas hacia la espalda

y las unimos con escote.

Utilizamos una cadena para sujetar el escote.

Para finalizar añadimos más cadenas como adorno.

Es que esto para cortar es difícil.

¿Cómo vas, Isabel? -Bien, cuesta cortar.

Me dejo las manos, pero voy bien.

(LARA) Quiero ahí que quede lo más parecido,

bueno, lo más parecido no, quiero que quede igual.

(ISABEL) Igual, así me gusta. Esto también.

Pues tienen un reto duro por delante,

porque trabajar las lentejuelas...

Y luego, por el estilo del vestido,

tienen que ser en el corte absolutamente precisos,

impecables.

Creo que la clave de ese vestido es el corte.

Es de esos trajes aparentemente sencillos,

pero que son... De sencillos, nada.

Caramelitos envenenados, así con esa envoltura tan brillante.

Y luego, sabes lo que es

trabajar en la máquina la lentejuela.

Por eso lo he dicho, porque la mayoría lo rematarán a mano.

Voy a ver el equipo verde, cómo se ha apañado.

Porque este vestido, realmente, la complicación la tiene

en que lleva un corsé debajo

que es el que sujeta todo el vestido.

Sujeta todo el traje. Que al final el traje

son pañuelos que van colgados por picos,

con los bieses, tal y cual, y el floripondio.

Pero la dificultad está... En ese corsé.

En encajar bien ese corsé.

Amparito, ¿cómo llevas el corsé? -Bien, coloco la última pieza

que va con entretela. -Vale. ¿Vienes a coser?

Sí, sí, corriendo. Yo confío en ti.

Y yo en ti también, así que no te relajes, gordi.

-Sí, tranquila, lo voy a hacer bien.

De fábula, de maravilla.

(ISABEL) Toni. -¿Qué?

-¿No tiene cremallera? -No, lleva goma solo.

-Va con goma, "okay".

-Me voy con el otro equipo. -Vale. Yo voy bien con esto.

(ISABEL) Buf, madre mía.

Esto es un trabajito que no veas. (ISABEL) Ya, ya.

Nunca he utilizado tantas pinzas, solo las de depilar.

Bueno, mientras no se te vaya la pinza...

(LARA RÍE) -Vamos bien.

¿Qué tal, equipo verde? Muy bien, de momento.

-Aquí vamos. ¿Qué tal, Rosa? Cuéntame.

Bien, preparando la máquina. ¿Cómo os habéis organizado?

Hemos organizado... Yo, los cuadrados de fuera,

con los bieses.

Cuando dices "cuadrados", te refieres a los pañuelos.

A los pañuelos. Vale.

Y, Toni, ¿quién va a hacer el cuerpo interior?

El corsé. El corsé lo hace Amparito.

¿Qué tal, cómo lo llevas? Yo, un poco "atabalado".

Tienes que estar en los dos equipos y saber cómo van los dos vestidos.

Tú puedes con todo, Toni.

Amparito, ya lo tienes. -¡Gracias!

Tienes solo que controlar tus nervios, nada más.

Por ahora los llevo bien. -Ya está todo planchado.

(ROSA) En la anterior por equipos Toni fue mi jefe de taller.

Lo hizo fenomenal. A lo largo de todas las pruebas

ha sido el mejor jefe que he tenido y esta vez lo vuelvo a tener.

Seguro que lo hacemos bien.

Venga, Amparito, sorpréndenos.

Ay, sí. Claro.

Yo creo que esto, vamos, se me va a dar de fábula, ya verás.

A ver. Ay, ya me pones nerviosa.

Hombre, eh... piquete kilométrico.

Te pones nerviosa con cualquier cosa.

Enseguida. Una señora fallera mayor, por Dios

Te voy a decir una cosa, Amparito.

El tema de las tijeras hay que planteárselo, ¿eh?

No es lo mío. Un poco de finura al cortar.

Toni, a ver si nos sorprendéis con el resultado final.

Nos tienen que sorprender. Creo que sí.

Venga, chicas, mucha suerte. Muchas gracias.

(ROSA) Gracias.

¿Qué tal, Isabel? Cuéntame. ¿Qué hacéis?

¿Qué hacemos? Cosemos y cantar.

Y cortar. No, bien.

Bueno, el patronaje es complicado.

Bueno, he cortado la pieza grande.

Ahora la pondré primero sobre el maniquí

para no equivocarme y a ver si lo entiendo bien.

Lo importante es entenderlo. Exacto, entenderlo primero.

La lentejuela no te da miedo. Ninguno,

por eso creo que ha elegido muy bien Toni.

Sí, ha sido muy bueno hoy. Sí, total.

Y tú, Lara, estás de joyera hoy. Sí, orfe... ¿Cómo se dice?

De orfebre. De "orfebra", "orfebra".

Buf, es que estoy uniendo pieza a pieza

y, entonces, quiero que quede lo más parecido posible.

Sí, por favor. Me imagino que esto es mientras el corte, ¿no?

Lo quieres terminar rápido para ponerte a coser.

Sí, totalmente, porque son muchas piezas

y quiero yo también estar ahí en la costura.

Hombre, esto es responsabilidad de todos hoy, ¿eh?

Claro, sí.

Vamos, dadle fuerte. Sí.

Gracias, chicas. A ti.

(ROSA) Venga, como una moto.

(TONI) ¿Cómo vas, Amparito? -Bien, con el corpiño.

Creo que me queda bien.

(LARA) Vale, ¿necesitas que te quite esto?

(ISABEL) No. Si me ayudas...

Sí, dame un segundo. -Lara, termina la cadena.

Así nos ponemos todos con el vestido.

-Un segundito, que tengo esto aquí.

(ISABEL) Vale, tranquila. -Al pobre Toni

hoy lo van a marear, pero bien. -Entre tantas mujeres...

Pero no creo que le disguste estar entre mujeres.

Hombre, y somos todas monísimas de la muerte.

Estará para quejarse. -¿Cuándo se ha visto en otra igual?

Controlando a cuatro mujeres a la vez.

Ser jefe de taller de dos equipos es complicado,

porque en mi vida normal las mujeres no me hacen caso.

Y aquí son cuatro.

Esta punta quedaría aquí. Esto es el hombro.

Así. -Sí.

-Esta parte va aquí, vale.

Creo que nosotros vamos bien.

Lo difícil era interpretar este patrón

y creo que lo tengo. -¿Lo tienes, entonces?

"Yes, darling".

Yo lo voy poniendo, ya lo tengo. Tú sigue con tus cadenas.

Avísame. -Sí.

Amparito, ¿cómo vas ahí?

No lo sé, coso los bieses. -Hay que probarlo en el maniquí.

-Toma, pruébalo.

No te llega, colega. -¿No cede lo suficiente?

Échame una mano, "porfa". -Voy.

(ROSA) Es que se embala. No controlo esta máquina.

Sale un pespunte muy feo.

(AMPARO) Va doblada. -No nos llega.

-Pues descoso una y la hago... -Descose...

-Esta, que está más ancha. -Estas dos y estas dos.

-Vale. -¿Vale?

(ROSA) No adelanto. No me gusta cómo está quedando.

No saco esto, ¿eh, Amparo? -¿No? Pues yo, ya veremos.

(AMPARO) Me estoy esforzando al máximo, veo que no llego.

Y los nervios me pueden, me puede la máquina,

me puede todo y quiero llegar a la final.

Voy a cortar de aquí,

porque esas sobrantes no van a valer.

(ISABEL) ¿Y el otro equipo? ¿Lo llevan bien?

-Van un poco peor. -Vale, por eso.

Si no, déjanos esto y lo cortamos nosotros.

No, tengo que estar con los dos. -Ya lo sé, pero...

Los dos tenemos que llegar. -Ya, ya.

Es lo importante.

A ver.

Está aquí, ¿vale?

Aprendices, ya sé que estáis muy concentrados,

pero ahora necesito ritmo, porque la primera hora

acaba de volar.

¡Oh! Vamos bien. -Madre mía.

Vamos bien, vamos bien.

(TONI) Venga, chicas. Vamos, Amparito. Venga, Rosa.

Vamos, vamos.

Venga, Amparo.

Está quedando feísimo. Voy a planchar,

a ver si con la plancha puedo arreglarlo.

Va, lo haremos superbién.

Venga, venga. -Claro que sí.

Va, a por todas, que llevamos el verde del Betis.

Ya sabes que soy más del naranja,

pero hoy seré bética hasta la médula.

(ROSA) Venga, vamos adelantando.

No podíamos centrar una prueba de tal importancia

en dos vestidos maravillosos sin hablar con la persona

que los soñó, que los ideó y que los creó.

Ulises Mérida, por favor, acompáñame.

Bienvenido, Ulises. Hola, Raquel, encantado.

Gracias por abrirnos tu casa.

Cuando una "celebrity" decide ponerse moda española,

ponerse un Ulises Mérida,

e ir a una alfombra roja,

¿valoras especialmente que tomen esa decisión?

No me gusta llamarlas "celebrities".

Son profesionales. Diremos "actrices".

En los Goya muchas han vestido tus creaciones.

He tenido la gran suerte de que han confiado en mí

grandes actrices, grandes profesionales en su sector.

Clara Lago fue la primera.

He podido vestir a Carmen Machi, Luisa Gavasa, Lidia Bosch.

Y Naomi Campbell. Y Naomi Campbell.

No lo quieres decir tú, pero lo digo yo.

Tuvimos la suerte, para una publicidad que hizo,

se puso concretamente el vestido plateado

que ahora mismo están los chicos intentando reproducir.

Es difícil, ¿eh?

¿Quién es tu persona de mucha confianza en el taller?

Paulina es mi persona de confianza en el taller

para llevar a cabo eso que tengo en la cabeza

y que el papel lo soporta todo, pero que luego, al ser realidad,

se convierte en algo con volumen y real.

Que sepa leer lo que creas. Que sepa leerlo.

Que pase Paulina. Hola, ¿qué tal?

Encantada. Paulina.

Es lo que más me gusta de "Maestros de la costura",

hablar con las costureras de los talleres,

las que están mano a mano, como están ellos ahora.

Sin que nos escuchen los aprendices,

¿cuál es la mayor dificultad en los vestidos?

Es un buen corte, que es muy importante.

Y luego, pues, todo, el intermedio, el acabado, el final, todo.

Creo que lo mejor es que vayáis a los talleres,

que os acompañen los jueces

y si advertís algo en lo que os dais cuenta de que no van bien,

bueno, a ver si les podéis echar una mano.

Estoy deseando verlo. Sí, lo sé.

Este es el momento en el que más disfrutáis.

Y Paulina más todavía. ¿Sí?

¿Buscamos a los jueces y hacéis la visita?

Vamos.

(TONI) Chicas, va, ¿cómo vamos?

-Bien, Toni, bien. -Bien.

Yo estoy haciendo las tiritas.

¿Quieres ir haciendo tú alguna? -Venga, va.

Sabes cómo es, ¿no? Tienes que engancharlas ahí.

Chicos, que os quiero presentar a Ulises Mérida

y a su jefa de taller, Paulina. Hola.

-¿Qué tal? ¿Cómo lo lleváis?

Ha sido un puzle. Entonces, lo que he hecho, bueno,

he cortado las piezas y las he puesto en el maniquí,

ponerlo como al revés,

y he ido mirando cómo iban las piezas.

Es un vestido complejo porque es una sola pieza.

Realmente, solamente tiene dos costuras

y luego la vista interior que lo forra.

Entonces, hay que hacer las costuras muy bien.

-Quiero decirte que me he enamorado del vestido

apenas bajó el telón negro. -Ya.

O sea, es un espectáculo. Y ya, cuando vi la espalda,

ya me terminé de enamorar.

Tenéis que poner una, la de arriba,

recta, porque es la que sujeta el vestido.

-Sí, luego le cruzo aquí, que va enganchado...

He visto que el enganche está solo de un lado.

¿Le das algún consejo, Paulina?

A ver cómo están cosiendo. Vamos a ver cómo cosen.

Mira, coso esta pieza y así la saco y la puedes ver.

No le des pistas, ¿eh, Paulina?

No, lo más difícil es... Se están jugando la final.

No los ayudes nada de nada. No, lo lleva muy bien.

Tengo una máquina parecida en mi casa.

Siempre se dice: "Costura hecha, costura planchada".

Ya. ¿Esto se plancha?

-Sí, todo. -¿Se puede?

Vale, no sabía si esto se podía planchar.

Hay que tener más cuidado que con otras prendas.

-Vale. Si tenéis dudas

de si se puede planchar algo o no, se coge un retalito,

se cose, se plancha

y si ves que no se quema y no sale el taller por los aires

se puede planchar. Vale.

Que no arda Troya, ¿no? Claro.

Vámonos, Paulina. Gracias.

(ISABEL) Paulina ha venido a darnos unos consejos.

Ha dicho que podemos planchar el tejido.

Con las lentejuelas siempre tengo cuidado a la hora de planchar,

porque muchas se deforman o se ponen mate,

también puede pasar con la plancha.

Se agradece, cuando estás ahí, bajo esta presión,

que venga alguien que te dé un consejo.

Los veo a los tres muy tranquilos. Ese traje se las trae.

Sí, sí. En este diseño espectacular

el collar metálico sirve también para compensar un poco

el peso del escote, ¿no?

(ULISES) Claro. -Sí.

Si eso no está bien colocado, el vestido no funciona.

(PAULINA) Claro, se cae. Estamos de acuerdo.

O sea, tiene su "truqui".

¿Qué pasa? Estáis calladas. -Claro, concentradas.

Intentado solucionar, hay mucho problema.

¿Qué pasa? -Me agobia la cremallera.

Coso las ballenas y después coso la cremallera.

¿Dónde está el vestido blanco? -Estaba detrás de mí.

¿Está acabado ya? -Qué va.

Hay que unirlo, ponerle la cremallera.

Tienes que ir montando y yo sigo con las piezas.

(PAULINA) Hola, ¿qué tal? -Hola, ¿qué hay?

Hola. Encantada de conocerte, Ulises.

(ULISES) ¿Cómo vais? -Pues vamos.

Con los bieses. -Sí, los bieses, complicados.

Ya he hecho dos.

Y el tercero lo tengo que repetir, porque no lo puedo entregar así.

-Date cuenta de que es lo único que tiene el vestido,

ese... esos bieses. -El acabado de los bieses.

La primera me ha salido tremenda. La repetiré.

Son seis piezas. -Ya.

La sexta me saldrá divina. (PAULINA RÍE)

La décima es la que mejor sale, dicen.

Nada, ten cuidado. Mira. Explícale, Paulina,

que no doble la tela. -Vale, es que tienes que ponerlo

justo a la mitad y que no doble. -Claro, pero se me sale.

-Se te sale porque doblará mucho o menos.

Tiene que ser justo. -Justa.

Tienes que llevar el equilibrio exacto.

Te haré caso. Gracias, bonita. A ver.

Rosa, por cierto, ¿sabes que tú y Ulises

tenéis una cosa en común? Tú colaboras

a favor de las 3000 viviendas en Sevilla

y Ulises colabora también con una ONG.

Explícaselo a Rosa. Sí, nosotros colaboramos

con APRAMP, que es una asociación que ayuda a mujeres

que salen de la prostitución, de la trata de blancas.

Qué interesante. -La verdad, está muy bien.

Ellas aprenden mucho, pero nosotros aprendemos mucho también.

Totalmente. Yo les dije: "Os enseñaré a coser un poquito,

lo poco que sé", pero me dan a mí lecciones de vida

en todos los sentidos. -Llevamos tres temporadas

haciéndolo y seguiremos con ellos. -Qué bien, Ulises.

-Pues a seguir con ello.

(ROSA) Muchas gracias y encantada.

Venga, Amparito, rapidito.

¿Qué tal vas?

Voy muy mal porque no me aclaro con la máquina,

con el tal y con el Pascual.

Venga, Amparito, va, que tú puedes.

No te tienes que agobiar.

Uno ha de estar preparado para coser en cualquier máquina.

Los hilos...

los hilos, siempre delante o la máquina se te atascará.

¿Cómo que delante? -Siempre.

Los hilos, cuando cosas, han de ir metidos y aquí.

Ah, vale.

O correrás el riesgo de que se enganchen.

Vale. Se despiden ya.

Bueno. -Bueno, seguid.

Muchas gracias por los consejos. -Suerte.

Me encanta a lo que te dedicas, Ulises.

Y que tengamos eso en común. -Igualmente, gracias.

(ROSA) Me siento ahora mismo

empatizada con Ulises,

de ver que colabora con fundaciones, que ayuda a gente

para que conozcan otro mundo diferente

del que se mueven.

Lo admiro muchísimo.

Al final, menos mal que le has dado estos consejos a Rosa

porque, ¡madre mía!,

esos más que vivos parecían muertos.

Se ha notado la diferencia en lo poquito que le he dicho.

Bueno, Paulina, Ulises.

Muchísimas gracias... A vosotros.

...por invitarnos a vuestro taller

y permitirnos esta invasión.

Y espero que nuestros aprendices

estén a la altura de vuestros trajes.

Veremos. -Claro que sí.

Gracias a vosotros.

Os acompaño.

¿Qué tal, Lara? ¿Cómo vas?

¿Cómo? ¿Cómo vas con eso?

Bien, estoy colocando la pieza esta de aquí, de la reta.

Bueno, chicas, yo os voy a dejar a vosotras.

Voy a ir al otro equipo. -Sí.

Me parece buena idea que... -Cuando tengáis que coser a mano,

me dais un toque. -Vale.

Vale, esto lo he medido y es esto.

Queda holgado, pero... -No.

No, que he medido la cadena.

He medido esto.

Lo que pasa es que ¿no ves que yo lo tengo más doblado?

Sí, sobre todo, que quede recto.

Eh... te explico. -Ya, ya.

He medido esto.

A mí me da igual que aquí tengas la misma medida

si este es otro.

No, pero mira.

Este está simplemente sujetado.

Si ahí lo estiro, ¿no ves que está más estirado?

Yo lo tengo en caída. -Vale.

He medido justo. -Sobre todo, que quede recto.

Sí, sí, sí.

(TONI) No hay suficiente tensión en la espalda.

Paulina y Ulises nos lo han remarcado.

Y se lo hago ver a Lara, pero...

me dice que así está bien,

que lo ha medido y así está bien.

Yo creo que no, pero bueno...

(AMPARO) Es que no sé cómo hacerlo.

Ayúdame, Amparito, para que vayamos adelantando.

Venga, confío en ti. -¡Qué mal!

(TONI) ¿Qué pasa?

Que no se adelanta. -Toma.

Ni yo ni Amparo... -Bueno, tranquilas.

Podemos sacarlo.

Amparito, mira. -¿Qué?

Déjame a mí esto. ¿Qué te queda ahí?

La ballena de todos los lados, menos estas tres.

Vale, déjame.

¿Plancho esto? Vale.

Es que nos quedan muchas cosas, tía. -Ya lo sé, ya.

¿Qué pasa, Amparito? -Nada.

Amparito, que te escucho.

¿Qué? -Que te escucho renegar.

¡Que no reniego nada!

Cántate algo, anda. Así te pones contenta.

Vale, para ponerme contenta la de:

# Tengo el corazón contento, el corazón contento

# y lleno de alegría. #

¿Ves? Así me gustas más.

(ISABEL) Creo que estamos haciendo un superequipo, Lara.

Ya. -¿Lo llevas bien eso?

Sí, cariño. -Vale.

Tú métele un poco más de gas a eso.

Sí, sí, es que no quiero que se mueva demasiado

porque como estire o haga costuras raras queda feo.

Aprendices.

Quedan 30 minutos para terminar la prueba.

¡Ay, por favor! -Venga, chicas, va.

Por Dios.

(TONI) Venga, va, tía. Hay que sacarlo.

Si eso, me dais algo y lo monto en la otra máquina.

Venga, va.

Pero acaba ya el corpiño. -En ello estoy, Rosa.

No vamos montando, ¿eh?

(LARA) Venga, que hay que hacer el bajo.

Ya, ya.

Vale, no me lo muevas. -No, si te lo estoy buscando.

Vale, aquí.

Esto...

tiene que ir así.

Ay, madre mía.

Tengo que llegar como sea. (TONI) Amparito, céntrate.

Por favor te lo pido. -Ya lo sé.

Vamos fatal. -Ya sé que vamos fatal.

Vale, tía, pues por favor te lo pido.

Hay que ir solucionando y montando ya.

Córtame una pieza de esas, que la voy a repetir.

¿Una pieza de estas entera?

Esa.

Córtame una igual.

Pon esa encima si quieres.

Pon esa encima de la tela.

Espera.

Toni. -Dime.

¿Estás muy ocupado o no?

Un poquito. ¿Qué queréis? Dime.

(ISABEL) Tú dale.

Así, pero no pilles el elástico

porque si no estira mucho el vestido.

Necesitamos que cojas de un lado porque si no no me da a mí.

Tú estira ahí. -Y tú, de un lado.

Exacto, así.

En una semifinal de "Maestros de la costura",

cualquier palabra de ánimo y de aliento es importante.

Por eso, tenemos hoy a una gran amiga de Ulises

y una gran defensora de la moda española.

Manuela Velasco, adelante.

Qué guapa estás. Hola.

Pues anda que tú, cariño...

Me hace mucha ilusión, Manuela, que hayas venido

y que te guste el programa.

¿Por qué te gusta tanto la moda?

Tengo una relación particular

porque mi madre era modelo.

Yo mi infancia la he pasado

en las pasarelas, en los 'fittings'...

Y siempre me ha gustado mucho más

la parte de atrás que el espectáculo terminado.

En el teatro me pasa lo mismo. Claro.

Y en la tele.

Me gusta lo que hay detrás. Todo el...

¿Quieres hablar con ellos? Sí.

Lo que no quiero es distraerles porque les queda muy poco tiempo.

Es que necesitan ánimo porque lo están pasando mal.

Hola, equipo. Hola.

Os presento a Manuela Velasco. Hola, ¿qué tal?

No os quiero distraer

porque sé que os queda muy poquito tiempo,

pero toda mi admiración porque lo que estáis haciendo es difícil.

Esto me parece una maravilla que se vea en televisión.

Entonces, ¿cuál es el problema? Me pongo aquí con Manuela.

No es un problema, pero para estirar la goma

quizá tendría que haberla cosido después.

Pero lo hacemos rápido, que es un par de puntadas.

Esto me fascina.

Que tenga un arreglo sobre la marcha...

Son un par de puntadas nada más.

Para mí esto, vamos...

Bueno, por eso es son semifinalistas

de un programa como este.

Ellos saben.

Quién sabe, ¿no?

Quizá en un futuro, en una alfombra roja,

Manuela, que apuesta siempre por la moda española

y por los nuevos talentos,

podría ir vestida de alguno de vosotros.

Ah, pues mira. (LARA) Me encantaría.

Me volvería loca, vamos.

Ojalá. Toni ni habla, Toni ni habla.

Es que estoy aquí y estoy allí. -Claro.

No, ya.

Hoy estás dividido, ¿no?

Estoy escuchando que van fatal.

(ISABEL) Bueno, esto casi está y ya...

Y después nos vamos al planchado y a hacerle el bajo.

No, lo digo para que Toni...

Si quiere ir al otro equipo, nosotros ya lo tenemos.

¿Sois capaz de hacerlo solas? -Sí, sí.

Aguanta tú aquí, por fa. -Sí, sí.

Ya está. -Ya está.

Yo me imagino que a mí me pasaría...

Mira, con los nervios y el poco tiempo que tienen,

se me escurriría la aguja.

Toni cuando se pone muy nervioso empiezan a temblarle las manos.

Nos estamos jugando ir a la final. -Ya, lo sé.

Estira el hilo. -Sí, sí.

Gracias, Lara e Isabel. Mucha suerte.

Vamos a ver al otro equipo.

Vale, perfecto.

Rosa, que te la presento. (MANUELA) Hola, Rosa.

Manuela, Rosa. Sigue, sigue.

Encantada de conocerte y de verte en persona.

Rosa, cuéntanos cómo vais.

Oh, bueno, pues complicado.

Vamos atrasadísimos, Raquel.

¿Tú qué estás haciendo?

Estamos haciendo los pañuelos de ese vestido.

Y me han dado una lata tremenda.

Este es un gran momento, ¿eh?

Cuando son los palabra de... Sí.

Eso, cuando vas a una alfombra,

es muy importante... Sí.

...tener la sensación de que no se te va a caer.

La seguridad. Sí.

Nada peor en una alfombra que hacer este gesto.

Sí, todo el rato. Este gesto.

O estar así para que no se te caiga. Sí.

Esa es la función del corsé en este vestido.

Porque tantos pañuelos pesan. -Claro.

Y más los tejidos.

Equipo verde, muchísima suerte.

Me llevo a Manuela.

Es una gozada veros trabajar, ¿eh?

Enhorabuena.

Ay, Amparito. No puede, no puede.

Amparito lo está pasando fatal. -Venga.

Adiós. Ánimo.

Hasta luego. (ROSA) Gracias, Manuela, bonita.

(AMPARO) A mí me encanta.

Yo que soy fan de "Águila roja", es que Concha Velasco...

¡Ay, Concha Velasco!

Manuela Velasco.

Concha Velasco, y me he quedado tan a gusto.

Es su sobrina, ¿no?

(ISABEL) Vale, 'okey'.

Tú, el bajo.

Vale, pero hay que plancharlo.

Vamos para allá, para allá. -Venga.

¿Cuánto le dejo?

Eh... yo le haría...

un centímetro y poquito.

(LARA) Hay que coserle lo de la espalda.

Vale, voy a coser primero el escote.

A ver, gírame para allá.

Oye, me falta uno gris.

Yo había hecho uno que estaba mal...

Está allí. -Te lo he deshecho.

Te lo he deshecho.

Me has dicho: "Hazme esto". Y te lo he hecho otra vez.

Ya, pero el que estaba mal digo: "Anda, por si acaso...".

Pues he cortado directamente los bieses.

Bueno, da igual, tía.

Venga.

No sé dónde está, te lo he dado.

El nuevo te lo he dado. -Te dije que cortaras otra pieza,

no que le cortaras...

Hazlo con las capas que tenéis, no hagas más capas.

Rosa, de verdad.

Con las capas que hay. -Vale.

Por favor.

Y, además, ¿esto cómo lo has cortado, tío?

Es igual, Rosa, como esté.

Venga. -O sea...

A ver. -Como esté.

(ROSA) El vestido blanco, ¿dónde está también?

¿Este vestido blanco tiene puesta la cremallera?

No. -Vale.

(TONI) Lara, ¿cómo vais?

Estamos cosiendo el bajo. -Bien.

¿Nos quieres ayudar o estás liado?

Es que si no ayudo aquí, no acabamos.

Vale, pues ayuda ahí. -Lo siento.

Es que si no... -Vale, vale.

Si solo os queda eso, vais bien. (ISABEL) Bueno, más o menos.

Hombre...

Amparito, cariño, mira.

¿Qué?

Está todo esto fruncido y no coincide la una con la otra.

Uf.

Te lo digo para que lo sepas, no para que te vengas abajo.

Está fatal, es que está fatal.

Es que está fatal.

¿Sabes?

¿No ves que se queda eso así, tía?

¿Que venga otro y lo arregle?

No, es que me he puesto a hacer a ballenas...

Ya, pero es igual.

Y he dicho: "Cuando lo acabe...". -Mira esta y mira esta.

Es que hay cinco centímetros de diferencia

que has fruncido aquí, tía.

Mira cómo queda la cremallera.

O sea, no puedes ir haciendo el trabajo

para que venga otro y te lo salve.

¿Sabes? Es que no hay por dónde cogerlo.

Aprendices.

Sí, sí, sí.

¿Tenéis el maniquí a mano?

¡Oh!

Quedan dos minutos para terminar la prueba.

Dos minutos.

Espera, espera, que estoy enganchada.

Lara, ayuda.

Esto. -Espera.

¿El bajo está? -Me falta un poquito.

Pero espera, que esto...

Espera, a ver.

Isabel, tranquila. -Vale.

Por favor.

Vale, cuanto antes estén las cadenas...

Espera, que hay alfileres.

Vale, ya está. (TONI) Ven un momento.

Voy. -Ayúdame a poner el corsé.

¡Huy! Que me mato.

Vale.

¿Dónde está el vestido? ¡Va, Rosa!

Es que o se pone con alfileres o...

Pues con aguja e hilo, va.

Quedan dos minutos, va.

¿Dónde está el hilo? -No podemos dejar eso así.

Isabel, necesito que me lo tengas así.

Vale. -Ten un segundo ahí,

que engancho aquí y lo coso.

Vale. -Espera.

Rosa. -¿Qué? Venga, voy.

Vente para acá. -Venga, ya estoy.

Toma, te doy esto, Toni. -Ven, ven aquí.

No digas nada, ven aquí, por favor.

Voy, voy, voy. -Déjalo, déjalo, déjalo.

Va. -Venga.

¿Dónde está...?

¿El qué? -Todo.

El vestido blanco, está todo aquí.

Lo estaba uniendo todo, pero vamos a ponerlo.

Aquí tengo el hilo.

Aprendices, 30 segundos para el final.

Acomódalo tú mientras termino de coser esto.

Sí, es lo que estoy haciendo. -Con alfileres, como sea.

No podemos dejar el maniquí en pelotas.

Venga, venga, venga, mételo para abajo.

Diez,

nueve, ocho,

siete, seis..., Cuidado.

...cinco,

cuatro, tres,

dos, uno...

¡Tiempo!

¡Ay!

(SUSPIRA) Ay.

Bueno.

(SUSPIRA) Ay.

(TONI) Hemos hecho lo que se ha podido.

No te agobies, tía.

Ya esta, no pasa nada, tía.

No tienes que pedir disculpas. Se ha hecho lo que se ha podido.

Hemos fallado todos.

Rosa, no pasa nada, tía.

No llores, no pasa nada.

¿Vale?

Ya está.

No pasa nada.

Venga.

Venga, ya está.

Diento una desolación muy grande.

Mucha tristeza de haber trabajado, trabajado y trabajado

y no haber podido ni medio terminar si quiera el vestido.

Venga.

Amparito.

¿Qué ha pasado y por qué?

Yo me he entretenido mucho con los bieses

Todo el tiempo, bies y bies y malamente además.

No he podido ayudarme a la hora de montar el vestido y nada más.

Yo creo que nunca lo hemos dejado tan poco terminado.

Yo nunca te he visto así tampoco en el programa.

También, por la tensión del final.

Los nervios y el saber que no...

que no lo has hecho bien.

Vaya cuadro.

Bueno, todavía es señal de que estamos aquí.

Eso es verdad.

Pasa porque estáis en la semifinal

y porque es una prueba muy exigente, Amparito.

Qué circo de vestido.

Si es que...

está fatal.

Es que no hemos dado pie con bola, y yo sobre todo.

Si hubiera adelantado con el corpiño, podríamos haber llegado.

Aprendices.

Sé que estáis todos muy nerviosos.

Os deseo suerte a los cinco. Adelante, jueces.

Aprendices, este veredicto ha sido complicado para nosotros.

Los que hayáis hecho un trabajo

que esté a la altura de las puertas de la final

os salvaréis

y los que no hayáis cumplido lo que esperábamos de vosotros

iréis a la prueba de expulsión.

Aprendices, hay algo obvio.

Ninguno de los dos vestidos

tiene el acabado que se requiere

en un vestido para la invitada perfecta.

Y eso, a una semana de la final,

no sabemos muy bien

cómo interpretarlo.

Yo, personalmente, pues estoy un poco triste

y un poco decepcionado.

Equipo verde.

Estoy sin palabras.

Lo que habéis presentad hoy en esta prueba

no tiene nombre.

Creo que no es necesario que me ponga paso a paso

a decir todos los errores porque no acabaríamos.

¿Qué pasaría, chicas,

si empezásemos quitando los alfileres,

que ya sabemos que no se puede presentar una prenda

con alfileres?

Se cae el vestido.

Totalmente.

No hay vestido.

No hay vestido.

¿Qué ha pasado para que en 120 minutos

presentéis esto?

Yo he estado con los bieses.

Al principio, no le cogía el punto.

Después, más o menos estaba contenta,

pero no estaba bien terminado el remate

y eran bieses y bieses y mucha máquina.

O sea, ha sido una cosa tras otra.

Amparito, ¿qué tienes que decir?

Yo empecé con el corpiño, empecé bien,

pero luego cambié de máquina,

con la otra máquina ya no hubo manera

y ha sido un despropósito tras otro,

que es que no...

¿No?

Soy responsable porque tenía que haber apoyado más

a ese equipo desde el principio.

Sabía que era más complicado ese vestido, a mi parecer,

y por ser imparcial le he estado...

he intentado estar con los dos.

Quizá debería haberme centrado en el equipo verde,

pero mi función era ser jefe de los dos.

Equipo naranja.

Es obvio que a simple vista vuestro trabajo

está mejor y es más lucido

que el del equipo verde,

pero estamos en la novena semana

y tenemos que ir al detalle.

Para empezar, el bajo no está...

terminado,

falta plancha..., Sí.

...sobre todo en estas costuras.

Esta zona de la cintura os ha quedado

un poquito desbocada.

Isabel, ¿reconoces estos fallos

en la concepción?

Porque tú sola eres la que has cosido el vestido.

Claro que sí.

Lo reconozco.

Y Lara.

Tú que te has dedicado en cuerpo y alma

los 120 minutos de la prueba

a hacer el collar de la espalda.

¿Cómo ves el resultado del collar?

A ver,

comparándolo con el original,

está más pobre porque...

¿Más pobre?

Digo las moneditas.

Yo no lo definiría más pobre, pero en fin...

El collar era tu responsabilidad.

Asumes la responsabilidad del collar.

Sí.

Pues siento decirte, Lara, que no cumple con su cometido,

con su cometido principal.

Porque el collar no es simplemente un adorno de la espalda.

El collar, tal y como os explicó Paulina,

sirve para sujetar

el escote de la espalda.

Esta pieza,

que es la más importante,

debería estar tensa

completamente,

como está en el original.

Mira, mira en el original, Lara. Sí, sí, lo veo.

Lo ves, ¿no? Sí.

Mira.

Mira, Lara. Sí, sí.

¿Vale?

Yo en este traje

hago esto...

¿Os imagináis a Naomi Campbell que en un 'photocall'

hace un mal gesto y de repente...?

¡Tracatrá!

Ay, qué pena.

Ya os dijimos que el veredicto lo haríamos de forma individual

y que valoraremos no solo el resultado del vestido,

sino también vuestra actitud en la prueba,

cómo os habéis organizado...

Vamos a empezar por ti, Amparo.

Ya te hemos dicho muchas veces

que tu trabajo es como una montaña rusa.

Un día estás aquí y otro estás en el fondo.

Has intentado hacer el corpiño.

Yo te he visto cortar los piquetes y medían tres centímetros.

Evidentemente, a la hora de coser te faltaron cuatro centímetros.

¿Has visto cómo cortabas los piquetes?

Te he dicho: "Amparito, ¿esto qué es?".

Ha tenido que venir Toni a solucionarlo.

Así que, sintiéndolo mucho, Amparito,

la prueba de hoy no ha sido una de esas en las que te has lucido.

Lo sé.

Y, por lo tanto, vas a la prueba de expulsión.

¡Me da mucha rabia porque sé que lo puedo hacer mejor

y que me pongo nerviosa y que la lío parda

y que encima le doy la razón a toda la gente que dice

que estoy aquí porque he tenido la chorra de llegar!

Rosa, yo siempre he dicho que destacas por ser

la primera de la clase,

pero siento decirte que en esta prueba

pues no ha sido así.

Sí, lo sé.

Y no lo digo solo por los bieses, que no están bien,

sino sobre todo

porque tu actitud

no ha sido todo lo brillante

que nos hubiera gustado que fuera.

Queremos ver a esa Rosa León

segura, confiada,

que se supera a sí misma

y que cree en lo que hace.

La veréis.

La veréis porque además en las pruebas de expulsión

es donde me luzco.

Y en esta voy a echar el resto. Pues en esta semana,

y lo estás diciendo tú,

todo eso lo tendrás que hacer y demostrar

desde la prueba de expulsión.

Ya.

Le pido a mi madre desde donde esté que me dé toda la serenidad

y la buena energía que ella siempre ha tenido

para que yo esa prueba la resuelva correctamente

y brille como siempre.

Bueno, Isabel, la reina del 'brilli brilli'.

Has estado como pez en el agua en esta prueba, ¿verdad?

Es lo tuyo esto. Sí.

He disfrutado la prueba.

En este caso, te has dejado los dedos

cosiendo lentejuelas tú solita.

Y reconozco que lo has hecho muy muy bien.

Era un corte supercomplicado,

era muy difícil interpretar ese patrón

y lo has hecho a la perfección.

Así que...

enhorabuena, Isabel, porque eres la primera finalista

de "Maestros de la costura".

Gracias.

De verdad.

Uf.

Un sueño.

La verdad es que me he dejado los dedos, tengo ahí unas yagas,

pero ha valido la pena.

Pues, Isabel, enhorabuena.

Estamos los cuatro muy felices de tenerte en la final

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

Felicidades. Gracias.

Soy finalista, es que es muy fuerte.

Es que...

¡Bua!

Sé que mis amigos confiaban en mí, que mi pareja confiaba en mí,

pero es que creerte tú misma que eres finalista

es como: "¡Ah!".

Es que es muy fuerte, tía. Es que no me lo puedo creer.

Lara.

Te hemos visto dedicarle demasiado tiempo

al collar.

Nos hubiera gustado verte ayudar más a Isabel

y, sobre todo, nos hubiera gustado verte más coser.

Quizás así, hubieras completado los remates

y el vestido hubiera estado completamente acabado.

Pero no ha sido así.

Los 120 minutos de la prueba los has dedicado

a componer y a montar el collar,

que además no cumple con su función principal,

que es sujetar el vestido.

Y, de momento,

no mereces ser

una de las finalistas de "Maestros de la costura".

Así que te veremos en la prueba de expulsión.

Ya está, ya está.

(LARA) Quería tener una alegría

después de...

tener muy malas críticas

y...

siguen las malas críticas, así que...

o me hago inmune

o me derrumbo.

Toni, ¿cómo te has visto como jefe de taller?

La verdad que no estoy muy contento con el resultado.

Creo que en el equipo naranja me tendría que haber impuesto más.

Y esto no hubiera pasado

porque se lo dije y no me hiciste caso, Lara.

¿Te acuerdas?

Eh... a ver.

Lo he medido con el original. -Ya, pero...

Bueno, pero... -Vale.

Si tengo ahí un referente y lo mido,

luego, cuando el vestido se pone aquí,

pues no tuve tiempo de fijarme en si quedaba más...

Yo tenía esas referencias.

Yo sé lo que tú me has dicho.

Pues te estoy diciendo que si yo me hubiera impuesto

esto no habría pasado y quizá tú no irías a expulsión.

No digo nada más. -Vale.

Y creo que en el otro equipo

tendría que haber dado más ayuda y no habría pasado esto.

Tú nos has ayudado bien, Toni. Has cosido con nosotras.

Quejas por tu parte no tengo. -Ni yo.

Tú lo has hecho muy bien. -Bueno...

No te sientas mal con nosotras.

Ha sido culpa nuestra y, de hecho,

nos sabe mal haberte arrastrado a esto.

Bueno.

Pues ¿qué quieres que te diga, Toni?

Te lo están diciendo tus compañeras.

Has ido apagando fuegos

a medida que se iban presentando,

has corregido errores a tiempo, has estado a todo

y eso que esta prueba era una prueba

muy complicada,

con dos trajes muy complicados...

Yo nunca te he visto parado en ningún momento

de los 120 minutos.

En ningún momento.

Has sabido liderar muy bien los dos equipos

y ser un gran jefe de taller.

Por todo esto,

María, Palomo y yo

te damos nuestra felicitación

porque eres el segundo

finalista de "Maestros de la costura".

¡Toni!

Muchas gracias.

No me lo creo todavía.

No pensaba pasar del primer programa, o sea que...

Para mí, ya soy ganador.

Aunque no gane nada más ya,

estoy muy contento.

Soy finalista de "Maestros de la costura".

Espero que mis padres estén muy orgullosos

de hasta dónde he llegado.

Toni, Isabel.

Enhorabuena a los dos.

Lara, Rosa

y Amparito,

las tres habéis estado en situaciones

muy difíciles ya

y habéis salido victoriosas.

Por favor, no perdáis la esperanza y mucho menos ahora.

Nos vemos en la prueba de expulsión.

Mucha suerte a las tres.

Los cinco aprendices

están con los nervios a flor de piel

porque tienen muy presente que para uno de ellos

esta será su última prueba en "Maestros de la costura".

Además, se quedará a las puertas de la final.

Todo puede ocurrir en este momento.

Que pasen los aprendices.

Hoy es una prueba de eliminación especial.

Yo llego muy divina, muy estiradita y contenta,

pero por dentro siento miedo.

Vámonos.

¡Ole!

¡Vamos, vamos!

Toma ya.

Así se viene, Lara. ¡Ole!

¿Están ahí, mis vidas?

Cuando venís así vestidas,

es una declaración de intenciones

de pelea y de fuerza

para una prueba de expulsión tan importante.

Toni e Isabel,

finalistas de "Maestros de la costura".

¿Cómo estáis?

¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!

Igual, lo mismo.

Y cuesta creerlo que realmente...

que eso sea verdad, que no sea un sueño.

¿Y a ti, Toni?

¿Ya por fin lo has asimilado o no?

No me lo creo todavía, pero muy feliz

y esperando no defraudar en la final.

Rosa, ¿consideras injusto

estar en una prueba de expulsión una vez más?

No es injusto porque no realicé mi trabajo

como tenía que haberlo hecho.

Me absorbió la energía ese bies, que era interminable.

Era como "La historia interminable".

Ahora seguiré luchando.

La prueba se la quiero dedicar

a esta mujer que lleva en la misma lucha

que llevé yo el año pasado, que es el cáncer.

No he tirado la toalla en los peores momentos

y no lo haré ahora.

Guerrera en mil batallas. Sí.

Seguiré siéndolo hasta lo máximo que pueda llegar.

¿Os parece que vayamos ya con la prueba?

Falta una cosita superimportante.

Raquel, preguntarte por tu 'look',

que, en realidad, estás guapísima.

Además, vamos hoy un poco combinados.

Sí, el tono.

El tono, es verdad. Sí.

No quería terminar "Maestros de la costura"

sin ponerme un esmoquin. Estás guapísima.

Tú de traje me encantas.

Gracias, gracias.

Un esmoquin para cada mujer.

¿Empezamos ya con la prueba? Pues sí.

A las puertas del último programa, imaginad el nivel

que tiene esta prueba.

Nivel de dificultad, por supuesto,

pero también nivel de creatividad.

Y tenemos aquí unas muestras.

Guau.

Guau.

Vosotras ya tenéis

un poquito de experiencia en este tipo de chaquetas,

aunque es mejor que nos lo aclare

su autor, que ha venido a apadrinar esta prueba.

Le conocéis muy bien,

es el autor de esta maravilla.

Un fuerte aplauso para Juan Avellaneda.

¡Ay, qué guapo!

Huy, qué guapo.

Es que va tan guapo...

Me encanta, tiene una clase,

una elegancia, un estilo...

Ojalá todos los hombres fueran así.

Nuestros aprendices ya han estado contigo

porque diste una 'master class'. Sí.

¿Cómo fue? ¿Cómo lo pasaste?

Bien, me salté un poco lo que tenía pensado

porque fue más 'coaching' que 'master class'.

Luego, les hice una pequeña perrería

porque les hice hacer un esmoquin en Moulin

que es casi imposible hacerlo y salieron muy bien.

En ese 'coaching', ¿qué crees que conseguiste?

Pues yo creo que conseguí que se apreciaran más

porque vi que se ponían como muchas barreras,

pero poco a poco fueron avanzando.

Muchas veces nos bloqueamos cuando nos dicen algo

y vi que se bloqueaban un poco.

No había mucho y no tenía mucha opción.

Bueno, eso se llama miedo.

Yo creo que lo mejor es que recordemos todos

cómo fue esa 'master class'.

(Música francesa)

Os vengo a explicar un poco el caso del esmoquin,

que es una de las prendas que utilizo más

y es como la prenda más icónica que tenemos.

Y es muy importante saber

cómo funcionan todas las piezas en un patrón.

Muchas veces es el sentido común

y algo te dice qué encaja y, curiosamente, acaba encajando.

Guiaos mucho por el instinto y creatividad a tope.

La prueba es que hagáis

uno de los dos esmoquin que tenéis aquí

como si fuera una glasilla.

No os imaginabais una cosa de sastrería sin patrón.

(ISABEL) Para nada, vamos.

Quiero que os encontréis con el problema del cuello

porque cuando sepáis hacer una americana

solo es evolucionarla a esto.

Esto empezando a liarla, ¿no?

No, tira, tira.

Con patrón es mucho más fácil.

Hace así, marcas y te pones a ello.

Madre mía.

Oye, pues ni tan mal.

Lo único es que te falta esta pieza. -Claro.

Hombre, resolutiva eres.

Porque vamos...

O sea, mira. -El pego lo da, pero vamos...

Se le nota que tiene pasión.

Cuando una persona tiene pasión,

te lo transmite y tú sacas lo mejor de ti.

Por si queda alguna duda,

entiendo que van a tener que hacer un esmoquin.

Pues sí, Raquel.

Ay, Dios mío.

Pero... pero...

pero no vais a tener que hacer

un esmoquin normal.

Hemos decidido

añadir algo nuevo

que nunca antes

habíamos hecho en este taller.

En el mundo de la moda, estamos acostumbrados a trabajar

en un tallaje pequeño

de maniquíes.

Pero hay otra realidad y a la vista está.

Por eso os vamos a pedir

que hagáis un esmoquin lleno de elegancia y sensualidad

para gente que no es necesariamente de la talla de un maniquí.

Pues como yo.

Se puede ser guapo, elegante

y atractivo

sin necesidad de estar tan delgado como el maniquí

o como Juan Avellaneda. O como yo.

O como tú. Perdona.

(ISABEL) A mí me pasa, ¿sabes?

No soy superflaca, pero tampoco soy una gorda.

Y a veces digo: "Jolín".

A ratos, para encontrar un pantalón que me vaya bien

es que da rabia, ¿sabes?

Además, nosotros como creadores tenemos un compromiso

con la diversidad.

Así que vais a coser

a medida de una talla mayor que esta.

Tenéis que escalar un poco el patrón

para adaptarlo a la medida

de unos modelos.

(AMPARO) Yo en mi proyecto final

usé a una chica de una talla 44 para mi traje de novia

y quedó precioso.

Además, ya está bien de coger las típicas modelos guapísimas

y maravillosas.

Estas chicas son igual de guapas y de maravillosas

y simplemente pesan unos kilos más.

Bienvenidos, gracias.

Como veis, hay modelos masculinos, hay modelos femeninas,

¿y quién se va a encargar de determinar

qué esmoquin tenéis que hacer cada una?

Va a ser el azar.

Todas conocéis, entiendo,

el juego del palo corto y del palo largo.

Nosotros hemos cambiado esos palos por agujas.

Son todas iguales, pero tienen colores diferentes.

Si sacáis la aguja

y tiene una tela azul marino,

haréis un esmoquin masculino.

Si sacáis una aguja y tiene un color rosa,

haréis un esmoquin femenino.

Lara, adelante.

(SUSPIRA) Ay.

¿Estás asustada? Un poco.

Pero bueno...

Lara hará

un esmoquin

de hombre

en la semifinal de "Maestros de la costura".

Si no he hecho ni una americana

ni un esmoquin para chica,

mucho menos para chico.

Encima, a medida.

Yo la verdad es que las medidas

es algo que le tengo terror.

Rosa, es tu turno.

Colócate aquí.

Un esmoquin de mujer.

Ven aquí, Amparito.

Qué guapa, ¿eh?

Venga.

Siempre dices que no quieres hacer hombre

o que prefieres mujer. Hoy prefiero hombre.

¡Vaya, hombre! Vaya, hombre.

No damos una.

No pasa nada.

La dejaré guapísima.

Ya es guapísima. Guapa es.

El problema es que la dejes feísima.

Sea lo que sea, que hagas un gran esmoquin, Amparito.

Claro. Acompáñala.

La prueba me parece superdifícil, supercomplicada,

metódica...

Una señora prueba para una semifinal.

En este taller, solemos pedir a los invitados

que den ánimo a nuestros aprendices,

pero en tu caso

creo que tiene mucho más sentido

porque para ti no fue fácil

perseguir tu sueño

y dedicarte a la moda y a la costura.

¿Es así? ¿Sabes qué pasa?

Que yo cuando quería dedicarme a todo esto desde niño

no me dejaban.

Por protección, me hicieron estudiar cosas que no me gustaban,

como una ingeniería.

Esto nadie lo sabe, pero me tuve que sacar una ingeniería.

Y por las noches, iba estudiando con un sastre

que me iba explicando cómo funcionaba todo.

Luego fui trabajando en interiores de moda

porque era el acceso a todo este mundo

y la verdad que no fue nada fácil.

Si tenéis eso dentro,

es algo que siempre tenéis que ir a por ello,

disfrutar, sonreír con ello y sobre todo luchar.

Pues venga aprendices, a luchar con todas vuestras ganas.

Tenéis que bocetar, tomar medidas,

tenéis una única oportunidad para ir a la mercería,

debéis firmar los trabajos

y los modelos os esperarán en el probador.

Tendréis que hacer esas pruebas de una en una.

Esta es vuestra última oportunidad

para utilizar el imperdible.

La ayuda durante 20 minutos

de Toni o Isabel,

si ellos quieren darla.

(TONI) Si Lara me pide para bajar el imperdible,

bajaría, claro, pero no creo que lo haga.

Si no me da los buenos días, no me pedirá el imperdible.

Será para quien lo pida.

Para este trabajo, vais a tener

150 minutos.

El tiempo comienza en tres, dos, uno...

¡A coser! ¡Imperdible!

Amparito, ven.

Empezad, empezad, empezad.

El tiempo corre, ¿eh?

Has entrado en el primero segundo. Sí.

No vaya a ser que me lo quiten. ¿Quién quieres que te ayude?

Isabel. -Madre mía.

Isabel, ¿quieres ayudar a Amparito?

Yo ayudo a quien me lo pida.

(LARA) Yo creo que le ha dado tiempo

para planificar todo su trabajo y gritar 'imperdible'.

Es que no me entra en la cabeza.

Entonces,

estrategia o...

o estrategia.

¿Qué necesitas de Isabel?

Quiero que tomes medidas

y yo voy sacando el patrón y ahora me ayudas a ajustarlo

porque hay que escalarlo.

'Okey'. -Vale.

¡Ve midiendo! 20 minutos solo, ¿eh?

Trae el papel, Amparo.

Hola, ¿qué tal?

Sí, sí.

(TONI) La petición de Amparito de Isabel

creo que tiene componente

de lucha psicológica.

Y supongo que a lo mejor de alguna forma

le puede afectar a Lara.

(AMPARITO) La entretela.

El papelón de Isabel es tela.

Está ayudando a la potencial eliminadora de su amiga.

Sí, el papel de patronaje?

No he cogido papel de patronaje.

(ISABEL) Vamos, lo fundamental.

Mira que te lo he dicho. -Pero no te he oído.

Me voy.

Suerte, Lara.

(ROSA) Es que te entra un pánico al salir de esto

para que no se te olvide nada...

(AMPARO) Si no, ponme... -Espérate, mi amor.

Me concentro un momento. -Vale.

Delantera...

La prueba consiste en confeccionar una chaqueta de esmoquin.

Las piezas del patrón se cortan en cuatro tejidos diferentes.

El tejido en lo principal, satén de seda, forro y entretela.

Varias piezas de la chaqueta se entretelan

para darle rigidez.

Comenzamos cosiendo las pinzas de los delanteros

y realizamos los bolsillos.

Confeccionamos la espada uniendo los costadillos y lo centros.

Unimos los delanteros y la espalda

por los hombros y los costados.

Volteamos el cuello y lo cosemos.

Unimos las mangas al cuerpo de la chaqueta.

Realizamos un forro con las vistas cortadas

en el tejido principal

siguiendo el mismo orden con el que hemos confeccionado la chaqueta.

Y lo unimos a esta cosiendo ambos por todos los bordes.

Volteamos la solapa colocándola sobre el delantero.

Por último, añadimos el aplique,

hacemos los ojales y ponemos los botones.

Estoy...

un poco

'shoqueada'.

No descartaba utilizar el imperdible,

pero me alegra que me lo haya pedido Amparito.

Igual le hacía un poco más de falta.

Tú ve cortando el forro, haz cosas.

Yo creo que Isabel se está encargado de todo lo técnico.

La hemos visto midiendo la modelo, la hemos visto escalando...,

Escalar. Marcando.

...marcando los patrones... Lo está dando todo.

Creo que Isabel está haciendo la matemática,

que es lo más importante de esta prueba.

Quiero ver qué pasa cuando se quede sola.

Vamos a ver, porque...

Mira, cariño. -Sí.

Cuando tú dibujas, ya vas mal.

Por favor, esto tiene que estar... -Superbién, sí.

...superbién.

Es que si no vas a coser una caca. -Vale.

(ROSA) He cogido un tejido

así como un poco 'animal print', brocado,

blanco y negro y con la solapa gris,

que es lo que representa a este dibujo,

y le voy a poner un hilito rosa

representando al lacito contra el cáncer de mama.

Ay, muchas gracias, Isabel. Eres un amor.

Sabes tanto y eres tan lista...

No, no es que sepa tanto, pero hay que prestar atención.

(LARA) La prueba es bastante difícil.

Pero bueno, estoy aquí concentrada

e intentando que esto me cuadre.

Lo que has cortado apártalo en un sitio.

Vale. -Para que no te líes.

Se trataba de saber organizarse.

Bueno, en ese sentido, Amparito... Un 10, claro.

...ha sabido organizarse magníficamente.

Se ha montado su taller. Claro.

Es fantástico.

Que no me entero.

No está bien. Dentro de las líneas.

Sí, mamá.

(ISABEL) Céntrate al cortar.

Y el tiempo de la ayuda termina

en cinco, cuatro, tres..., Gracias.

...dos, uno...

Bueno, ha sido difícil competir contra Lara,

pero es lo que hay.

Ella lo sabe también.

Esto es un juego y aquí cada uno juega sus cartas.

Son las reglas del juego. ¡Qué le vamos a hacer!

Si puedo ayudar, yo ayudo.

Eso ya...

Cualquiera sabe que si me piden ayuda

yo les ayudo.

¿Y crees que Lara te habría necesitado en otro momento?

¡Ay! Huy.

¿Bien, Lara?

Vale.

La verdad es que hoy quien se quede fuera es una pena.

Sea quien sea.

¡Uf!

(AMPARO) Yo a Isabel la he notado al 100 %,

implicación total, me ha ayudado...

Es que Isabel es un amor.

Es que es un amor con todas las letras.

Venga.

Si me clasifico a la final

y encima no se va Rosa,

pues...

¡una maravilla!

Esto, por aquí...

¿Sí?

¡Hombre!

Por supuesto, no puedes faltar.

A ver si voy acompañado.

Esto es como "Los ángeles de Charlie".

Sí, total.

¿Qué tal? Ahí voy.

Qué tal más bonita has escogido. Sí.

Estás muy seria todo el rato, ¿eh? -Porque estoy concentrada.

Para mí es una prueba difícil, no lo he hecho en mi vida

y me las he comprado porque me parecía lo más práctico,

pero de ahí a hacerla hay una gran distancia.

Igual, espero no agobiarme,

quiero ir paso a paso

y...

A veces, te salvará el sentido común.

Te puedes relajar, que te veo intuitiva.

Bueno...

¿Estabas tan concentrada que te ha pillado Amparito

con lo del imperdible? No.

Yo no lo iba a pedir al menos hasta que sienta

que lo necesito.

Para mí, 'tres, dos, uno, imperdible',

es como que ya empiezas mal.

Ya me voy a poner a coser. Lara, te juegas mucho hoy.

Ya. Concéntrate.

Concentrada estoy. Porque te juegas...

También... -Disfruta, que es lo más importante.

Es una prueba muy bonita.

Creo que es importante disfrutar.

Disfrutar, estoy disfrutando. -Gracias.

A vosotros.

Amparito. -¿Qué?

¿Cómo vas? -Pues me queda solo cortar la vista.

Ya lo tengo todo. -Bien.

¿Y tú? -Yo también, más o menos,

lo tengo cortadito,

estoy entretelando y me voy con la máquina a montar.

A ver este.

¿Utiliza el fijador Amparito?

Ah, sí, pues Rosa lo ha planchado.

Rosa.

Hola. ¿Qué tal?

¿Qué hay, Juan? Me alegra verte de nuevo.

¿Qué tal, Rosa? ¿Cómo lo llevas?

Lo llevo bien. -¿Sí?

Cortado, entretelado...

Yo te iba mirando y te veía supercentrada,

con todo ordenado y digo: "Es un gustazo ver todo tan bien".

Como no tenga orden, se me pone la cabeza...

Qué tela más bonita, Rosa. Esto tiene una pinta...

Muy bonita, muy 'animal print'... -Y con brillo.

Sí, aparte, pegaba con el rosa.

Le quiero meter un filito rosa como el primer esmoquin que tienes.

Pues le quiero meter este filito chiquitín

simulando la lucha contra el cáncer de mamá.

Nunca lo había planteado

y mira que todas las prendas las hago con ribete.

Te lo voy a copiar de repente. Claro.

Me ha encantado.

Yo desde aquí le hago un pequeño homenaje a mi madre,

que también pasó uno, luchó hasta el final

y esta prueba va por ella, que es una mujer muy luchadora.

Muy bien.

Y también le ayudó el coser y coser.

Totalmente. Le dio la vida.

Sí, una afición muy bonita. A mí me ha ayudado mucho la costura.

Yo te vi muy suelta. -Me encantó.

O sea, te vi como... pum, pum, pum.

Y pensé: "Qué gusto". -Yo soy Bob Esponja.

Todo lo que sea aprender y recibir información

me parece muy interesante.

Lo que sea, vamos.

(LARA) Amparito, ¿te has traído todo el rollo de entretelas?

Cógelo si quieres. -Vale, gracias.

Es que había varios rollos.

Ya, pero yo corté un trozo nada más.

No coger suficiente entretela en una semifinal...

Pero vamos, que yo se la doy, ¿eh?

Que a mí me sobra.

Lara. Sí.

Mmm... no puedes coger

entretela del rollo de...

Amparito. Ah.

Es que como... Lo siento.

Tienes que trabajar con los materiales que tú hayas cogido.

Vale. ¿Te has quedado corta?

He cortado un trozo y no... Sí.

...no me alcanza porque era muy grande el patrón.

No sé, mira a ver si tienes algo. Sí.

Si puedes sacar de algún lado,

pero no puedes usar nada que no haya salido en tus manos.

La haces por un cacho, no se nota.

Si lo hace bien, no se nota.

Estamos en el programa número 9

y sabemos lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer.

Las normas están para todos.

Amparito. -¡Hola!

Buenas.

Aquí estamos.

Oye, pero esto es un poco lío, ¿no?

No, mira, tengo ahí...

Esto es el delantero, con esto que tengo aquí.

Madre mía. -Esto es la manga y eso la espalda.

Me da la sensación de como muy cochino todo.

(AMPARO) Cochino me ha encantado.

Veo así mi taller y me da un yuyu.

Es que si lo junto... Si lo tienes claro tú...

Lo que tenías claro es lo del imperdible.

Sí.

En el primer segundo de prueba. Que no me lo quiten.

¿Qué tal ha sido Isabel? Muy bien.

¿Te ha resuelto lo que tú querías?

Yo te he visto muy enfocada a darle el trabajo duro.

Es porque Isabel controla más.

Hazlo por cachos.

¿Cómo vas a hacer la chaqueta? Toda del mismo tejido,

menos la solapa, que está ahí y que es dorada.

Vale, vale. Ahí la tienes.

Vale.

O sea, que esto tú lo llamas dorado.

Bueno, es un...

champán.

Tú es que eres un poco champán, Amparito.

Que te descorchan y... ¡Bua!

...y luego se te pierde un poco la espuma.

Veo que lo tienes contento y entretenido.

Lo tengo medio conquistado, pero aún me queda el medio.

Suerte, nos vamos. Venga.

Ánimo. -Gracias, hasta luego.

Esto...

Rosa, Lara, Amparito.

Habéis consumido ya 90 minutos de la prueba.

Os queda una hora.

Rosita, ¿has bordado?

Ahora mismo voy. Gracias, Amparo.

Cada una está haciendo un esmoquin que es

casi su representación. Sí.

Rosa está poniendo su vida y su lucha contra el cáncer

en el esmoquin.

Amparito está haciendo un esmoquin clásico,

con sus flores y tal.

Y el puro fuego de ese esmoquin de forro rojo

que está haciendo con solapa roja...

Y el bordado. ...lo está haciendo Lara.

Son ellas. Y en una prueba como la de hoy,

que te juegas tanto.

Lo que te va a salvar es el corazón, la pasión...

O sea, es el día en que más necesitamos hacer

lo que llevamos dentro.

Ah, pues muy guapa, estás muy lucida, ¿eh?

Y de culito, muy bien. Vale, magnífico.

¿Sí? -Sí.

Amparito taconcitos, con su lacito,

pues de vez en cuando... ¡pumba!

De repente, florece.

Y nos sorprende. A lo mejor florece hoy.

Amparito está calladita y trabajando.

Sí, sí, lo estoy flipando. -Sí, sí.

Ya está.

Ahora, las mangas, que es lo que más me preocupa de todo.

(LARA) Román eras, ¿no?

Ponte aquí ya.

Un poquito más de aquí.

Ya está.

Ella está probándole.

¿Qué pasa, bonita?

Venga, tú puedes.

De talla, perfecta, vamos.

Te tengo que hacer los bolsillos todavía.

Que no me quede diferente. Tampoco se notará mucho.

Hace más que todos nosotros juntos.

Ya. -¿Sabes?

Y coser, lleva todo el concurso cosiendo.

(TONI) Y en casa, ¿sabes?

Ya.

Se me va a quedar a fuelle, segurísimo.

Me lo estoy viendo venir.

Me van a quedar arruguitas.

Es una fiera esta mujer. Es que me la llevo al taller.

No, totalmente.

Va a quedar esto bien.

Es que soy muy torpe para las mangas.

¡Estoy con la manga...!

Y aquí hay que ver para tirar esto para allá,

que te cuadren los piquetes y ya veremos cómo queda.

Hombre, en el fondo están pasándolo fatal.

Sí. Porque tú imagínate que estás...

Una cosa es que estés en la final

y otra es que estés en las puertas de lo que quieres.

No sé qué es peor.

Y cómo han luchado estas tres mujeres por la final, ¿eh?

Lo han luchado todas las semanas.

(ISABEL) Como un pliegue. -Sí.

Es aquí. -Sí.

De aquí. -Sí.

Por lo menos no hace... -Sí, sí.

El forro, venga.

Debería poner el forro.

Ella no ha cortado ni el forro, creo.

Uf.

Venga, por Dios.

Pero bueno...

¿Qué está haciendo Amparito?

¿Qué es eso blanco? Un forro.

Rosa va genial.

Sí, sí, sí.

Lara. Sí.

Que tú todavía no tienes el libro de "Maestros de la costura".

Aquí tienes patrones para hacer de todo.

Desde moda infantil, vestidos de fiesta...

Todo lo que hemos visto

y todo lo que nos queda por ver en "Maestros de la costura".

Qué guay, muchas gracias. Espero que le saques provecho.

Vale, muchas gracias.

Y, ahora, ¿cómo coso esto?

Esto...,

así.

(ISABEL) Que vuelen ya.

Que vuelen ya.

No le va a dar tiempo, con el bolsillo, el forro...

Lara lo ha vuelto a hacer mal y está cosiendo otra vez.

Está nerviosa. Se está poniendo muy nerviosa.

Como le jueguen una mala pasada los nervios...

Lara, Rosa, Amparito.

(ROSA) Por favor.

Entramos en los diez últimos minutos de la prueba.

Estáis a diez minutos

de la final de "Maestros de la costura".

Me doy cuenta de que he cosido al el forro

y, entonces, entre el tiempo y que esa tela

es muy frágil,

pues lo que me conviene es cortar una pieza más

y a echar carrerilla.

Yo creo que le falta un poco de plancha en solapa

y se ve arrugado.

Eso te puede desvirtuar y decir: "Lo estoy haciendo mal".

Es simplemente planchar.

A mí me preocupa ahora el forro.

Montar el forro tiene su dificultad.

Ya no es por montar el forro en sí, sino montarlo en la chaqueta.

# Río bravo... #

Venga, di algo.

(TARAREA) # Tifoni... #

Date la vuelta.

Es que no, que no, que no, que no.

Me va a dar algo.

A ver si puedo conseguir poner el botón.

Aprendices, entramos en el último minuto de la prueba.

Os recuerdo que la chaqueta tiene que estar

en la modelo y el modelo en la mesa.

Vamos, Lara. Ya.

Pero tráelo ya.

No le iba a poner a etiqueta porque así no se valora,

pero eso es derrotarse.

Digo: "Le pongo la etiqueta...".

Por lo menos me lo valoran. A ver si sacan algo positivo.

Lo siento.

Voy a vomitar de los nervios que tengo.

(TONI) Venga, chicas, últimos esfuerzo, va.

Diez, nueve,

ocho, siete, seis..., No, no.

...cinco, cuatro, tres,

dos, uno...

¡Tiempo!

Qué coraje.

El botón, el ojal...

(SUSPIRA) Ay, Dios.

Aprendices.

Asistir a una valoración de una prueba de expulsión

siempre es difícil, pero en este caso muchísimo más.

Por eso vamos a despedir a Juan.

Muchísima suerte

y a disfrutar muchísimo de la final.

Juan Avellaneda, gracias.

Qué mono, es monísimo.

No me gustaría estar

ni en vuestra piel

ni en la de ellos.

Ahora los jueces pasarán por vuestros puestos

para la valoración.

Lara, me ha dado la impresión

de que en algún momento has perdido la concentración.

Pues apenas empecé la prueba.

Escuché 'imperdible'

y ya me quedé ahí.

A ver qué tienen que ver los churros con las merinas.

Yo hago mi trabajo y ella hace el suyo.

El imperdible ni le va ni le viene.

Cuando elegí las telas y luego abrí los patrones y tal,

la verdad es que es bastante complejo.

Me gustan, pero siempre lo he comprado

porque sé que lleva mucho trabajo.

Me da la impresión de que te exiges demasiado.

Cuando la situación te supera, te vienes abajo.

Creo que pecas de eso, Lara.

Puede.

Yo soy así.

Y si me exijo

es porque puedo dar más.

Este esmoquin tiene muchos errores.

Horrores.

Las aberturas traseras las has montado al contrario.

Ah.

Tienen que ir en este sentido y además estar sin rematar.

El bajo de la chaqueta,

las mangas,

ni siquiera ha marcado los bolsillos...

Todo esto forma parte de un gran error

muy grande.

Es planificación.

Ah. Creo que te habrías ahorrado

el disgusto de la entretela,

el disgusto del forro, que te he visto coserlo...

¿Cuántas veces lo has cosido y lo has descosido?

¿Cuatro veces? No, dos, dos.

Desde ahí parecía

que no hacías más que coser y descoser forros, Lara.

Bueno, hoy he descosido

y he cortado lo que no he hecho en nueve programas.

Vamos, que me he lucido.

A ver, también tenemos que reconocer

lo bueno de tu trabajo.

Has corregido el forro cuando estaba mal puesto

y ha mejorado bastante,

aunque no te haya quedado del todo bien.

También te quiero decir que has elegido unas telas preciosas.

Es una combinación muy bonita y muy elegante.

Yo me la pondría, la verdad.

Lo único con lo que me quedé tranquila

fue cuando vinieron a la mesa y me dijeron que la tela

era bonita y tal.

Ahí me relajé un poco.

Igual me he relajado un poco de más.

Pues muchas gracias, Lara. A vosotros.

La sensación que tengo es un poco de enfado por no haber llegado,

pero por otro lado no había hecho un esmoquin en mi vida.

¿Por qué me ha de salir bien a la primera?

Rosa, tú estás acostumbrada a coser muy bien a tu aire.

Trabajas mucho mejor a solas que en equipo.

Será que me concentro más.

¿Has disfrutado con esta prueba

o la presión de tener la final a la vuelta de la esquina

te ha afectado?

Tensión y presión claro que la tengo

jugándome lo que me juego, pero la he disfrutado

Vaya.

No hay rosa sin espinas.

Explícame lo del alfiler.

Que me las he visto y me las he deseado.

Es que se perdían en este tejido plateado.

Ya sabes lo exigentes que somos con los alfileres.

Sí.

En un maniquí de carne y hueso

es un error garrafal.

Lo sé.

Me ha pillado un alfiler, pero realmente se camuflaban.

La chaqueta era plateada y mira que lo tocaba.

No me pinchaba y digo: "Ya no hay ninguno".

Me lo vio Caprile, que parece que tiene un imán.

Esta manga rosa está mal montada.

Es un poco una pena.

Esta, un poco mejor, pero ninguna tiene demasiada gracia.

Y, Rosa, la abertura de atrás está sin hacer.

Forro suelto... Sí, sí, sí.

Ya no me daba tiempo y lo dejé caer.

Le hice el dobladillo para que no asomaran hilos

porque el forro no es...

Me imagino que es por falta de tiempo

por lo que no has puesto aquí un corchete o unos botones.

El botón lo tenía. Me quedaron cosas pendientes.

A mí me encanta ver cómo has integrado la firma

en el interior de la prenda.

Me fijé en Juan Avellaneda, que tenía en su forro 'Avellaneda'.

Le da un acabado muy profesional y muy de sastrería.

De alta sastrería.

De alta sastrería, que es lo que pedíamos en esta prueba.

La verdad es que estos detalles dicen mucho de ti.

Y eso está muy bien.

Muchas gracias.

Si me quedo en las puertas de la final,

me daría mucha pena, no te diré lo contrario,

pero me quedo con la cosa de que he estado luchando

desde el minuto 1 hasta lo máximo que he podido llegar.

Amparito, cuéntame qué es lo que más te ha costado hacer

de este esmoquin.

Las mangas.

Lo demás más o menos sabía cómo montarlo.

Me ha costado lo suyo, con su planchita y con su tal,

y poco a poco le he colocado los bolsillos,

mejor o peor, pero las mangas han sido un suplicio.

De hecho, no me han quedado como me hubiera gustado,

pero... he terminado.

La manga no te ha quedado como te gustaría a ti...

Ni como le gustaría a nadie. ...ni como le gustaría a nadie.

Este pliegue aquí, la pieza superapretada,

aquí esta también vuelta la manga...

En fin. Sí, la manga es...

Aquí tienes otro pliegue, es un desastre.

Es un desastre en toda regla. En mayúsculas.

Es un poco conceptual. Sí.

Un poco escuela de Amberes, diríamos nosotros.

Sí, ha sido mi gran fallo. Es que las mangas...

Menos mal que has contado con la ayuda de Isabel

a la hora de marcar el tejido,

plantear el corte, el escalado..., Sí.

...el tallaje más o menos está encajado...

Pero, en fin, que eso es mérito de Isabel.

Sí, mucho mérito es de ella, desde luego.

Amparito, yo la verdad es que estoy muy sorprendida.

Has acabado el esmoquin.

Aunque explícame qué es eso que tú interpretas como bolsillo.

A ver, no es un bolsillo real. De adorno.

Pero es que digo: "No me va a dar tiempo".

Tenía que optimizar el tiempo al máximo

y he decido ponerle un bies y darle la vuelta

para hacer el efecto de bolsillo.

Es que teníamos todos la duda y nos la has resuelto tú.

Pero visualmente sí que parece.

Lo que sí que está bien y que es muy bonito es la tela.

Está bien elegida.

Al igual que tus compañeras, habéis hecho una elección bonita.

Lo han hecho las tres fenomenal.

Yo quiero haceros notar que tampoco aquí hay botones.

El botón, para la tercera temporada.

Eso será para la tercera. Lo tenía preparado, pero...

Ahí se ha quedado. Gracias, Amparito.

A vosotros.

Después de la valoración, tengo un poco de miedo

porque el mío se ha terminado, pero las mangas son un cuadro.

No sé si necesitáis

las prendas para la deliberación.

Hoy más que nunca, Raquel. Sí.

Pues pido a todos los aprendices

que nos esperéis en el probador

y a las modelos y el modelo que nos acompañen.

Yo creo que la cosa está muy igualada.

Pensaba que iba más por Lara,

pero los jueces ven más cosas que yo desde lejos.

Y, bueno, aquí nada está cantado aún.

Yo creo que la chaqueta de Lara, a pesar de que tenía buena pinta,

no ha quedado a la altura de la prueba en la que estamos.

Yo creo que le ha faltado tiempo, le ha faltado organización

y le ha faltado conocimiento y técnica.

A mí me da mucha pena lo que le ha pasado a Lara.

Se bloqueó.

Ella es una buena concursante, es una buena modista

y cose muy bien.

Podría haber hecho la prueba perfectamente,

pero los nervios la han traicionado

y su exigencia, lo que le hemos dicho,

ese bloqueo al creer que no llegará.

Yo soy positiva. -Sí.

Y esta chaqueta de Amparito, ¿qué os parece?

Está terminada. Está terminada.

Es un forro puesto... Es un forro puesto.

La verdad es que tiene bastantes defectos.

Yo no sé por dónde cogerla.

Lo que más destaco de Amparito es lo rápido que ha sido

en pedir el imperdible.

Esta era una prueba también de actitud ,

de organización y de gestionar tus recursos.

Y Amparito ahí lo ha hecho... Genial.

La mejor.

Su actitud hoy demuestra que va a luchar

hasta llegar a la final.

Rosa.

Hombre, pues es una prenda bonita,

correcta, es muy bonita la historia del vivo...

A Avellaneda desde luego le ha gustado muchísimo.

Eso nos ha conquistado.

Los pequeños detalles marcan la diferencia,

los que elevan una prenda.

Y los que nos llegan al corazón

cuando hay sentimiento en una prenda.

Es lo que llevamos intentándoles transmitir

desde el primer día.

Yo lo tengo bastante claro hoy. ¿Y vosotros?

Sí. También, Palomo.

Pues vamos a ello. Vamos.

Creo que la expulsión más injusta sería Rosa.

Rosa ha estado en muchas pruebas de expulsión,

siempre se ha librado y...

y creo que sería injusto.

(ROSA) Ay, madre mía de mi alma.

Creo que es la última vez en esta edición

que vengo a por vosotros al probador.

¿Vamos?

Lara, por favor, acércate.

Lara, nos preocupa bastante que no avances,

que te quedes estancada en lo que ya dominas.

Te has bloqueado ante algo

con lo que no estabas familiarizada.

Tu trabajo en este caso

está por debajo del nivel que hay ya en este taller,

incluso de tu propio nivel.

Yo me he exigido

como me he exigido desde el primer momento.

A veces, la suerte te juega a favor;

a veces, te juega en contra..., Sin duda.

...con la consecuencia de que es

para pasar a la final y ya está.

La mala suerte hoy me la ha jugado

justamente en un momento muy decisivo y muy importante.

Me ha jugado en contra.

Amparito, por favor.

Hay errores en tu esmoquin.

Y nos preocupa mucho tu trayectoria

porque da la impresión de que no te esfuerzas,

que vienes al taller y que, bueno,

cada día es como una tómbola.

Echarlo a suertes, a ver.

Pues si me sale bien, me sale mal o me sale regular.

Sí que me esfuerzo y además mucho,

pero lo que pasa que es que hay veces

que no llego a más.

Y es verdad que no había montado nunca un esmoquin.

Además, me sabe mal que penséis eso así

porque de verdad que me esfuerzo un montón.

Sí que es verdad que como yo soy risueña,

estoy todo el día riéndome y como muy así,

es como que no se ve,

pero que yo sea como sea no quiere decir que no me esfuerce

o que no me ponga nerviosa.

Que todo suerte no es, ¿eh? Yo he trabajado mucho.

No paro de entrenar cosiendo y cosiendo.

¿Te conformarías

con llegar hasta aquí?

No, yo quiero llegar a la final,

pero si lo intento y no lo consigo pues podría estar feliz

de haber llegado hasta aquí.

Es más de lo que esperaba.

¿Que quiero ir a la final? Por supuestísimo que quiero.

Hoy al menos esta prenda está acabada.

No sé si hubiese sido mejor ni acabarla o acabarla así,

pero acabada está.

Amparito acompáñanos, por favor. Vale.

Rosa, acércate, por favor.

Es evidente que este esmoquin también tiene errores.

Sí, lo sé.

Lo que mejor te ha quedado es el vivo de color rosa.

Rosa, como tú.

Me he quitado la espinita de la anterior prueba.

Ese es el lazo del cáncer de mama.

Es un ribeteado en el que has puesto toda tu lucha

y toda tu vida. Sí.

Todas tus ganas, tu fuerza,

y con él le estamos diciendo a todas las mujeres

que hay que ser fuertes..., Sí.

...que hay que ponerle alegría y corazón a las cosas

y que con fuerzas se pueden ganar muchas batallas.

Sí, eso he querido transmitir.

Hoy era el día ideal para nombrarlas, ¿no?

A todas las que llevan una lucha.

Está siendo una prueba con mucha emotividad

y mira que no lloro nunca,

pero están saliendo muchas emociones y muchas sensaciones.

Pues nos has emocionado a todos. Gracias, lo he querido transmitir.

Además, Rosa, has sido muy generosa

porque todos tenemos una madre, tenemos una amiga

y tenemos a alguien cercano que lo ha pasado mal como tú.

Por tanto, esa chaqueta hoy es para todos los que estamos aquí.

Pues sí. Por tanto, muchas gracias.

Ven, ven aquí. A vosotros.

Trabajando las prendas desde el corazón,

se ha visto que sí se obtienen mejores resultados

y esta prueba para mí ha salido desde dentro de mi corazón,

con toda mi ilusión y mi pasión.

Rosa.

Tú eres una ganadora y has vuelto a ganar.

La cosa está entre tus dos compañeras.

Muchas gracias.

Muchas gracias, estoy muy emocionada

de estar ya en la final.

Es una parte del sueño ya cumplida.

Rosa, eres la tercera finalista de "Maestros de la costura".

Aquí no tienes que estar, Rosa.

Muchas gracias.

Bravo.

(TONI) Me alegro muchísimo por Rosa.

Tanto por su trayectoria como por todo.

Por como compañera y por todo.

Se merece estar en la final.

Jueces, ha llegado el momento

de que nos comuniquéis vuestra decisión.

Pues el aprendiz

que no continúa

en "Maestros de la costura"

es...

Lara.

Lara.

Llegó mi momento.

Te vas a cansar de patronar.

Te vas a cansar de coser.

Te vas a cansar de hacer colecciones, de hacer desfiles.

Y nosotros nos vamos a cansar de ir a verte.

Yo entré aquí...

(SUSPIRA) Ay.

...y no sabía leer un patrón.

Y hoy veo y sé que...

sé cómo se puede cortar el lino,

al lomo

y quiero seguir aprendiendo patronaje.

Y, aunque me vaya hoy,

por lo menos sé colocarlo en la tela.

Eso ya es mucho

porque yo cogía la tijera, iba cortando como me parecía

y como me venía en gana.

Hoy puedo decir que le tengo respeto a la tela

y eso lo he aprendido con vosotros.

Yo te voy a decir que te podrás pagar

los cursos de patronaje que quieras

porque como vas a salir de aquí trabajando

te vas a ganar lo que necesites para esos cursos.

Aprovecha esto porque has hecho un trabajo espectacular.

Vale.

Gracias, Lara. A vosotros, de verdad.

Si no, te lo enseñamos nosotros.

(RÍEN)

Por Dios.

Mis amigas del alma. (LARA) Ay, ay, ay.

Eres lo más grande de aquí. -Tú para mí, también.

Y lucha, ¿eh?

Que ya sabes que tu triunfo... -Tú eres mi luchadora.

Ay.

Se ha quedado en las puertas de la final

sabiendo las ganas que tenía ella de llegar a la final.

Yo seguiré luchando y lucharé también por ella.

Por todo lo que me ha dado, le debo ese...

ese favor de seguir luchando a saco.

Te tengo que pedir que me dejes el mandil,

que cierres el costurero...

Coge, por favor, tu máquina de coser, Lara.

Me voy a llevar las pantuflas. Y llévate el libro,

que te lo he regalado. Ah.

(RÍE) ¡Me voy muy cargada!

Te vas con muchas cosas aprendidas.

Te va a ir muy bien, Lara.

Muchas gracias.

Lara abandona el taller de "Maestros de la costura".

Muchas gracias.

¡Bravo!

(LARA) Hoy habrá gente que se alegre

y habrá gente que esté triste.

Yo lo he dicho desde el primer momento.

Yo no me he sentido el rival más fuerte.

Ellos me hacían sentir el rival más fuerte.

Porque desde el primer momento yo era la rival más fuerte y fíjate,

me he quedado en las puertas de la final.

Isabel, Toni,

Amparito y Rosa.

Sois los finalistas

de la segunda edición

de "Maestros de la costura".

(AMBAS) ¡Ah!

(TONI) Amparito merece estar en la final.

Ha recibido

palos por todos los sitios

y ella siempre está con su sonrisa, su actitud positiva

y se merece estar en la final.

Gracias.

Aquí no está nada escrito.

Igual os sorprendo y gano yo.

Hasta aquí, la penúltima entrega

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

En este momento, nos ponemos a trabajar en la gran final.

Preparaos para emociones fuertes,

para competición y para muchísimos nervios.

Y ya sabéis, nos vemos la semana que viene.

Coser y cantar, todo es empezar.

Bienvenidos al gran duelo final de "Maestros de la costura".

Va a ser un duelo de titanes.

Yo un gintonic me tomaba.

Me vendría bien para los nervios.

Esto no es un cóctel pasión primavera,

es un cóctel Molotov.

¡Oh!

Los ayudantes en esta prueba por equipos

serán Pepón Nieto, Fernando Tejero y Edu Soto.

Hola.

Ay, qué nervios, por favor.

¡Oh, que se quema!

Esto no va así.

Me estoy agobiando un poco. -Dios.

No deis por perdido nada porque es la única forma de ganar.

En la costura, arriesgar es ganar.

Un fuerte aplauso para Blanca Padilla.

Teresa Helbig.

La aprendiz vencedora de esta segunda edición

de "Maestros de la costura"

es...

(SUSPIRA) Ay.

Maestros de la costura 2 - Programa 9

13 mar 2019

Los aprendices replicarán vestidos de los años 20 y 30 utilizando máquinas de coser antiguas. María Escoté coserá en la prueba y vendrán como invitados el diseñador de moda Juan Vidal y las actrices de 'Las chicas del cable': Ana Fernández, Ana Polvorosa, Ángela Cremonte, Maggie Civantos y Nadia Santiago. En el taller de Ulises Mérida, en Madrid, replicarán unos vestidos para grandes ocasiones de este gran diseñador de moda que ha vestido a celebrities como Naomi Campbell y Nieves Álvarez. En la última prueba, recibirán la visita del modista Juan Avellaneda, especializado en moda masculina de etiqueta y deberán confeccionar un esmoquin a medida de talla grande.

Contenido disponible hasta el 30 de junio de 2019.

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  1. Isabel

    Amparo no mèrece estar en final, todo cuento lo suyo Me da pena por Lara que cose mucho mejor.

    ayer
  2. Ro

    Por favor, ¿Podrían dejar en algún lugar las piezas de bandas sonoras que se usan en el programa? Es que es imposible rastrearlas por los comentarios que se hacen sobre ellas. ¡Gracias! En la final están claramente los que desde el principio destacaban sobre el resto. Amparito, ha pasado a la final por inteligente, bastante más lista que Lara, ha sabido jugar y no olvidemos que esto es un concurso. Por el contrario, Lara, empezó muy bien, pero hay un punto de soberbia que creo que es el que la ha puesto directamente fuera. Hay que ser mucho más humilde, sobre todo cuando un gran diseñador te indica como tienes que realizar un diseño que es suyo y que él conoce mejor que nadie,y tú, por lo que sea, sigues haciéndolo como quieres. Toni, fantástico!(sería mi ganador)Domina diseño, creatividad y costura. Rosa, creo que ganará porque la veo comercial, más moda de calle, y no olvidemos que el que gane hace una colección cápsula para el Corte Inglés...¡blanco y en botella! Toni e Isabel ya están preparando sus colecciones....¡me da qué pensar!...

    pasado sábado
  3. Silvia

    Me alegre que se fuera Lara, Realmente muy mala compañera. Seguro cose mejor que otros, pero le falta ser buena persona.

    pasado sábado
  4. Jime

    Aunque deseaba que Lara sea finalista, debo reconocer que Amparito se ganó su lugar en la final. Supo jugar inteligentemente y hacer uso de todos los recursos disponibles en la competencia. Comentario aparte, me parece bastante reprochable el trato que Caprile le dió durante toda la temporada. Era un trato que de simpático o gracioso no tenía nada. Sus comentarios y calificativos, que más de las veces no tenían nada que ver con el ejercicio de su rol como juez, rayaban la misoginia.

    pasado viernes
  5. Ramiro Pastor Martín

    Le decís de mi parte al subtitulador que "siquiera" va todo junto, que ya van al menos dos veces

    pasado jueves
  6. Mercedes

    Considero que Amparito no merece estar en la final. No tiene organización. Demostró ser muy lista cuando pidió el "lmperdible". No gusta su forma de trabajar, co sidero que hay personas que merecen estar en la final que ella ejemplo, el señor de gafas, que sabe de sastrería (no recuerdo su nombre), pero sabe de sastrería un montón. Quitando a Amparito, resto de aprendices que están en la final ¡Estupendo!. Cualquiera de los tres merece ganar y dominan las técnicas.

    pasado jueves
  7. Mon

    Es increíble lo de Amparo, cómo zafó todo este tiempo! Para mí no merece estar en la final. Lara no es santo de mi devoción pero demostró un poquito más que la primera... De todos modos, creo que ese lugar en la final lo merecía Sergio. En fin...Ojalá gane ROSA que ha sido la mejor en casi toda la temporada!!

    pasado jueves