Presentado por: Raquel Sánchez Silva

El taller de Maestros de la Costura abre de nuevo sus puertas un año después de su estreno. La presentadora Raquel Sánchez Silva y el exigente jurado formado por Lorenzo Caprile, María Escoté y Alejandro Palomo dan las últimas puntadas a una segunda edición llena de sorpresas, emociones y duros retos para buscar al mejor modista amateur de España.

Sybilla, Juan Duyos, Marcos Luengo, Juan Vidal, Adriana Iglesias y Juan Avellaneda serán algunos de los diseñadores que Raquel Sánchez Silva recibirá en el taller, que contará con invitados de lujo como Ana Fernández, Ana Polvorosa, Fernando Tejero, Brays Efe, Loles León, Rossy de Palma, Brisa Fenoy y los exaspirantes de la primera temporada.

El ganador conseguirá el Maniquí de Oro, 50.000 euros, tendrá una colección cápsula a la venta en El Corte Inglés y completará su formación con un curso especializado en Diseño de Moda. El segundo clasificado también tendrá premio: un Máster Vogue en comunicación de moda y una beca de seis meses en el departamento de diseño de El Corte Inglés.

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Para todos los públicos Maestros de la costura 2 - Programa 1 - ver ahora
Transcripción completa

(Zaz, "La vie en rose")

Bienvenidos a "Maestros de la costura".

Qué ilusión me hace estar aquí de vuelta,

en este taller, en esta mercería,

en este lugar tan mágico para todos nosotros,

que hemos echado mucho de menos

y en el que han pasado tantas cosas...

y tantas buenas.

Aquí precisamente vamos a vivir juntos nuevas aventuras

que todavía no podemos ni imaginar.

Si algo vamos a ver en esta segunda temporada

es costura y trabajo,

porque esto nos afecta a todos,

porque todos usamos prendas de vestir.

Y además, la facturación de la industria textil

avanza imparable

convirtiéndose en uno de los sectores

de mayor empuje del planeta.

Los datos dicen que el negocio de la moda está muy de moda.

Y no puedo estar más feliz de tener en esta segunda edición

a los jueces más exigentes

y a los jueces que más quiero.

Bienvenidos,

Lorenzo Caprile, María Escoté, Alejandro Palomo,

a "Maestros de la costura".

Gracias. Vosotros también estás imparables.

Pues sí, Raquel.

La verdad es que este año no he parado.

El taller ha echado humo, con muchísimos encargos.

Y luego, pues, mi faceta de figurinista,

he estado muy volcado en el teatro que es otra de mis pasiones.

Empezando en Almagro, pasando por el festival de Mérida

hasta terminar hace poco con "El médico",

en el teatro Nuevo Apolo de Madrid,

Unos meses de muchísimo, muchísimo trabajo.

Fuera todo brilla, eso es evidente,

pero lo que quiero saber es si vienes

con toda la artillería

cargada como en la primera edición.

Por supuesto que vengo con la artillería cargada

y con mucha más fuerza,

porque en este año he tenido tiempo de reflexionar

sobre lo que quiero encontrar esta temporada en este taller.

Precisión, esfuerzo, pero, sobre todo,

pasión, muchísima pasión.

Y para ti, María, también ha sido un año espectacular,

con esa colección de primavera

por la que se pelean "celebrities" nacionales,

internacionales.

Lo digo porque siempre que llamo para que me dejen un vestido tuyo

está en Estados Unidos. La verdad es que las redes

han estado superencendidas, especialmente con los Premios MTV,

que fueron un gran éxito para nosotros.

He estado metida de lleno en mis colecciones

y en vestir con color y atrevimiento

a todo tipo de artistas, muy conocidas y también anónimas,

que se vuelven locas por nuestra marca.

¿Y tú también, María, vienes con la misma energía

de ese primer día de la primera temporada?

Incluso más, Raquel.

Fíjate que creo que soy ahora mucho más exigente.

Aprendí con nuestra ganadora, Alicia,

que apretar las tuercas a nuestros aprendices

da sus frutos. Y tú, Palomo,

si digo que ha sido un año movidito,

probablemente me quedo un poco corta.

Un poco corta. ¿Dirías que ha sido un año

de muchos logros? Y los que falten por llegar.

Raquel, no podemos conformarnos nunca.

Tú ya sabes la locura que fue el último desfile

en el Museo de las Ciencias Naturales,

un auténtico lujo presentar en un sitio tan emblemático

y tan especial de Madrid, entre todas esas especies,

ese gabinete de curiosidades tan raro y tan especial de Madrid.

¿Cómo te sientes regresando al taller,

ahora que miras y lo ves así?

Pues me siento superfeliz, la verdad.

Estoy supercontento del reconocimiento.

"Maestros de la costura"

ha dado un lugar muy bonito a la moda española,

que quizá faltaba y, bueno, es precioso,

es precioso ver cómo tu trabajo se reconoce.

Por cierto, Raquel, vaya vestidazo divino que llevas hoy.

Digo, están tardando en decirme algo.

Sabéis lo importante que es para mí elegir el primer vestido

que llevo en "Maestros de la costura".

Y hemos querido que fuese de Sybilla,

porque ella ha sido capaz de transformar la arquitectura

en moda.

Impresionante. Guapísima.

Divina, ¿verdad? Increíble.

Divino. El vestido lo merece.

Menudo patrón. A mí no me falta nada

si estoy a vuestro lado.

Pero en este taller necesitamos aprendices.

Falta algo. Está un poco vacío.

Hemos buscado a la nueva o al nuevo Alicia

entre miles, bueno, entre 12 000 candidatos por toda España.

Y hasta aquí han llegado 12

que están dispuestos a vivir

los mejores y más apasionantes momentos de su vida.

Que pasen ya los 12 aprendices candidatos

a maestros de la costura.

-Ay, me muero.

-Me encanta. -Me muero.

Ay, que me muero, por favor.

No me lo creo, no me lo creo.

No me lo puedo creer. -Bua.

-Qué bonito. -Ay, han puesto las fotos.

¿Has visto?

Buscad vuestros costureros y vuestros "mood boards"

con todas vuestras cosas.

Me he quedado que no puedo hablar. -Me entra aquí un agobio,

porque de repente eran muchas emociones de golpe.

Vi puestas las fotos, una pasada, superemocionante.

Bienvenidos a vuestro taller.

Sois oficialmente

la segunda promoción de aprendices de "Maestros de la costura".

¡Bienvenidos!

(ALEJANDRO) No me puedo creer que esté dentro del taller.

Me siento como con la cosa de aguantarme,

de no llorar, pero...

seguro que se me escapa alguna lagrimilla, estoy superemocionado.

Voy a ser la llorona ya. Lara, ¿es como lo imaginabas?

Ya estoy llorando, o sea, ya empiezo llorando.

Es que a veces, mira que hablo mucho,

pero es que me quedo corta.

No puedo expresar lo grande que es

y el trabajo que ha sido estar aquí.

Le has contagiado la emoción a Anastasia, que está ya...

Ay, me han dicho que no llore.

Me han dicho que no llore y ya, pero bien, bien,

o sea, es de la emoción y de... y de...

No me lo creía y ha sido...

Esto es un sueño real, para mí sí.

Guau.

Saray.

Ay, sí.

Es que se ve tan diferente en la tele, en tu casa sentado,

y esto tan grande y buf, es que es una sensación

que es un tembleque que...

Y a ellos, ¿no? Parece que en la tele sois de mentira.

Pues no somos de mentira. Somos muy de verdad.

(SARAY) Ya. Somos muy reales, muy reales.

Qué fuerte.

Toni, bienvenido. Hola.

Estoy acojonado. He visto a Caprile con esa cara ya mirando mal

y me tiene acojonado ya. ¿Impone?

Un poco.

Me llamo Toni, tengo 42 años, soy fisioterapeuta y soy de Sabadell.

Tengo una afición que poca gente sabe, que es coser.

Me relaja, yo me pongo a coser y se me pasan las horas.

Todo empezó porque le pedía cosas a mi madre,

que me hiciera modificaciones en la ropa,

y al final, cansada, me dijo que aprendiera yo.

Es una tradición de mi familia, mi abuela es modista,

mi madre es modista, y yo me he criado entre ovillos de hilo.

Las críticas no las llevo bien, la verdad.

Soy una persona con bastante carácter.

Mis amigos dicen que me enfado mucho y muy rápido.

Para mí, estar aquí es un sueño.

Aprendices, entre vosotros está el ganador

de esta segunda edición de "Maestros de la costura".

Casi nada.

Ser ganador o ganadora de "Maestros de la costura"

implica muchas cosas. Me va a dar algo, macho.

Hacerse con nuestro galardón, el maniquí de oro,

ganar un premio en metálico

de 50 000 euros,

que suenan fenomenal.

La verdad, sí, no te voy a mentir. La posibilidad de exponer

vuestra creaciones en una colección cápsula

que estará a la venta en centros en El Corte Inglés.

Bua. Y un fabuloso curso de formación

especializada en diseño de moda en el Centro Superior de Moda

de la Universidad Politécnica de Madrid.

Eso es una pasada. Lo que más me gustaría sería

la formación y, bueno, y mi cápsula

en El Corte Inglés y tal, bua.

Eso me encantaría. Bueno, el dinerillo también viene muy bien.

En esta segunda edición va a haber más, Mucho más.

El segundo clasificado va a obtener

un diploma de Vogue España en Estilismo y Producción de Moda

impartido por Condé Nast College Spain

en colaboración con la Universidad Carlos III.

Ostras.

Vamos, que vais a salir de aquí preparadísimos.

Hay más, ¿eh?, para el segundo clasificado.

Hay una beca en un departamento de diseño

de El Corte Inglés de seis meses de duración.

Osti. -Qué guay.

Pero todavía hay más, Raquel.

Cuéntanos lo que van a tener el tercer y el cuarto clasificado.

Anda. El tercer y cuarto clasificado

obtendrán el revolucionario método de patronaje a medida

creado por el diseñador Estanislao que se imparte

en el prestigioso centro Eometric que está en Barcelona.

Yo prefiero ser segunda. Hombre, Amparito.

Es que a mí, el tema de las revistas

y los estilismos... es que, buf, que me muero de amor.

Lo dices por el que has traído hoy, pues.

Mi madre me ha reñido. Quería que fuera de negro,

pero he dicho: "Yo, cual tarta de fresa,

para que me vean y se acuerden de mí".

Soy Amparo Ordá,

aunque mis amigos me llaman Amparito Taconcitos.

Tengo 29 y soy valenciana.

Tengo una tienda de ropa multimarca

y ahí estamos esperando a la clientela.

Aprendí a coser desde bien pequeña, cosía con mi yaya

los vestidos de la Barbie, disfraces, vestidos de fiesta,

un poco de todo, en realidad.

Creo que mi estilo sería una fusión

entre la elegancia de Caprile y los colores de María.

Vengo a "Maestros de la costura" a ganar.

En esta temporada hemos decidido

que los aprendices toméis conciencia

de todo el trabajo que hay detrás de una marca,

de los costes de los materiales,

del reciclaje, de la sostenibilidad.

La moda tiene que ser una industria responsable.

También vamos a invitar a compañeros increíbles,

profesionales del sector maravillosos.

Vamos a hacer complementos, pruebas de los años 80,

de los años 30.

Un montón de cosas.

Una pasada. Aprendices,

esta primera prueba de la temporada

va a tener un sabor

muy muy español.

Se trata de una creación icónica

que forma parte, además, de la historia de la moda.

Una bata de flamenca. -Un traje de gitana.

-¿Serán flamencos? No. -Uy, a ver que lo piense.

-¿Muy español? -Vámonos.

Venga. A ver qué les parece esto.

Desde aquí se ve complicado. Esto que tenemos aquí

no es solo un vestido, es arte.

Si hay un genio con mayúsculas en la moda española es

la creadora de este vestido.

Va más allá del diseño de moda.

Os pido a todos un fuerte aplauso para Sybilla.

Bienvenida a "Maestros de la costura".

(ISABEL) Qué fuerte, me he quedado loca.

Sybilla es arte puro, es el amor por la costura.

Bueno, el corazón casi lo vomitamos.

Estoy muy emocionado y muy feliz de que estés con nosotros

inaugurando el taller

en esta segunda temporada.

Cuéntanos por qué has querido venir a vernos.

Bueno, creo que estáis haciendo un trabajo muy importante

que además era necesario,

que era dar a conocer lo que era esta profesión

más allá de los petardeos, de las tendencias.

Dar a conocer realmente este oficio

y lo bonito que es y los desafíos que tiene.

Es muy importante, o sea que me emociona.

Sybilla, espero

que también te emocione el homenaje que queremos rendirte.

Vamos a pedir a nuestros aprendices

que repliquen uno de tus vestidos más emblemáticos.

¿No pretenderéis que hagan este vestido?

No, por favor. -El primer día...

¿Esto tienen que hacer?

Pues... así es, Raquel.

¿Es en serio? Pero ¿no os parece que quizá

sea un poco exigente el reto para empezar?

Queremos ver nivel, a ver si son capaces.

Por ejemplo, los costados son fáciles de hacer.

Aquí no deben tener mucha dificultad.

Me mola. Lo que tiene más dificultad

es, obviamente, todo el delantero

y el trabajo que hay aquí maravilloso.

Aunque vosotros lo tenéis que montar sobre una pieza de tul

que os facilitará bastante la tarea.

Empezamos... Dependiendo del tejido

que utilicéis

esta incrustación,

ensamblaje, como lo queráis llamar,

puede ser tan perfecta y maravillosa como en el original

o puede ser un auténtico disparate.

Guau. María, Palomo,

vamos a echar un vistazo a la mercería.

Qué ganas de volver a la mercería.

Y lo negro...

No sé, voy a coger una tela

un pelín elástica, pero no... No lo sé, no lo sé.

La verdad es que hay cosas maravillosas.

Mirad este crespón doble.

Muy buena pinta. Fenomenal.

El crepé plano, mira, María, el crepé plano.

Y por ahí, el new milano,

que es un crepé con un poquito de elástico.

De elástico. La verdad, estos tres

van a dar unos resultados espectaculares.

(LUCAS) Yo quiero cogerme una de... No sé.

Una que no sea elástica para que no corra.

Lo grave es que cojan como primera opción

estos rasos que brillan mucho, pero dan malísimo resultado.

También esta sarga, que no les va a funcionar.

O creo que este es un tejido de punto, este no les funcionará.

Nada, si trabajan con cualquiera de los dos.

el resultado va a ser nefasto.

Desde luego, si eligen cualquiera de estos dos materiales,

desconocen lo más básico de nuestro oficio,

el abc de la costura.

Pero también vienen a eso, para aprender,

y para que le enseñemos un poco. Si se dejan.

¿No lo ves complicado? -Depende de lo que nos dan.

Los jueces se han ido a la mercería a trastear las telas.

Para esta prueba, no sé lo que están maquinando,

pero esto pinta muy difícil. (RÍE)

Aprendices, prestadme mucha atención.

A partir de este momento todos vuestros trabajos individuales

deberán ir firmados. Esto significa

que tenéis que bordar una etiqueta con vuestras iniciales

en la bordadora que tenéis allí.

No se trata simplemente de poner vuestras iniciales,

como en el colegio, se trata de dar una identidad

a vuestro trabajo. Ah.

¿Hay que poner la etiqueta de una forma original en la prenda?

Lo podéis poner donde queráis,

siempre y cuando esté integrada en la prenda.

Vale.

Estoy flipando, o sea la voy a cagar, pero bien.

La prueba comienza en tres, dos, uno, a coser.

¿Esta? No, se resbala. Quiero esta.

Yo quiero esta. -¿Se puede tocar?

Claro. Ten cuidado con las telas.

Vale. Gracias.

(SYBILLA) Mira, qué listo. Yo hubiera hecho lo mismo.

Aprendices, muy atentos. Es muy importante la elección del tejido,

pero este es el tul,

con el que vais a poder construir lo más difícil de ese vestido.

Y tenéis que compartirlo.

¿De acuerdo? Perfecto.

Aquí lo dejo. Voy a coger este.

Lo necesito para los hilos.

¿Es elástica? -Sí.

¿Cómo ves esta? -Tiesa.

Muy tiesa, ¿verdad?

Hilos. Madre mía, qué locura.

Los patrones, los patrones.

¡Socorro!

Para realizar la réplica de este clásico de Sybilla,

Se colocan las piezas del patrón al hilo sobre el tejido doble.

El delantero se corta al lomo para crear una pieza simétrica.

Las piezas del escote se cortan por duplicado

se cosen y se aplican sobre una base de tul.

Se termina el delantero uniendo las piezas

Para crear la espalda,

se cosen los costadillos con los centros

y se unen aplicando una cremallera.

Para finalizar, se unen el delantero y la espalda

por los hombros y los costados.

¿Puedo ver el vestido? Sí, claro, ven, ven.

Tenéis que verlo, acercaos.

Acercaos, además ahora, que estáis a tiempo de ver la tela.

El tejido lo elegí bien. -Yo creo que también.

¿Lo puedo tocar? Con mucho cuidado.

Se puede tocar, pero con cuidado. Estoy flipando con las costuras.

¿Vas a bordar? -Sí.

Vale, después voy yo. -Vale.

Después de Saray voy yo a bordar.

Teta, teta, bisa delantero, me cago en todo.

Lo siento.

Mira, ya lo dejo tirado. -Este es el patrón.

Vale, pues ya está, ya está, ya.

Uy, qué mal.

Ay, venga. -Tú tranquilo,

que enseguida te pones histérico. -Ya lo sé, ya me conoces.

-¿Cómo es la tela que habéis cogido? ¿Esto es elástico?

No.

¿Es malo que no sea elástico? -No tengo ni idea.

Esto es elástico. Quillo, ¿elástico o no?

No me entero. Aquí, la gente ha cogido de todo.

-El tul, ¿cómo lo hacemos? -Ahí, córtate un trozo.

Uy, es que otra opción...

Otra opción no veo, vamos.

(LARA) Yo, en mi casa hago la costura en la cocina

Entonces, este sitio va a ser como mi hogar

así que pantuflita a los pies.

Cariño, ¿al hilo es así?

La orilla, eso es lo largo del vestido.

O sea, vale, vale.

La orilla es lo largo, a lo largo.

¿Ha terminado Pedro? Pedro, detrás de ti

voy yo al bordado. -Sí, vale.

Venga, da igual.

A cortar.

-Bua, estoy sudando y no sabes cuánto.

-¿Te llega para hacerlo en la mesa? -Al lomo sí.

Doblado.

Es que el corte... eh... es difícil, ¿verdad?

Y Pedro se ha puesto a cortar por el suelo, porque en fin...

porque ha cogido una sarga negra que...

Para un mono de trabajo.

(TONI) Con la tela tengo un problema.

He ido a ver qué tipo de tejido era y luego

la que creo más parecida es esta, pero no había otro color.

Y tengo un problema, soy daltónico. Ya veremos si les gusta la versión

de Toni Moreno.

Habéis visto Toni la mala elección que ha hecho

con esa loneta granate, de las peores.

Lo que me extraña es que ha sido el único que ha venido antes

a comprobar de qué tejido estaba hecho

y se ha ido a todo lo contrario. Total.

Sobre todo, porque había buenos tejidos.

No hemos hablado de Anastasia, ha cogido un tejido

que ni siquiera estaba en la mesa. El tejido debe tener caída

y adaptarse, pero también debe tener estructura.

Lucas ha escogido un punto que tiene la caída,

pero no tiene el cuerpo,

sin embargo, Amparito parece que, por lo menos la tela,

ha ido a por la acertada. Un crepé georgette doble,

que es una buena opción.

El turquesa de Isabel, este verdoso,

poli-tecno-verde, creo que puede ser una buena opción.

Perdonad, yo soy de la EGB. ¿Qué es poli-tecno?

El politecno es poliéster con acetato.

Lara ha cogido un crepé satén rojo.

La verdad, el color le pega bastante,

Pero a ver cómo lo trabaja y lo soluciona.

Que se mueve, tiene vida propia ese tejido.

Alejandro, también un color muy bonito,

un crepé plano muy resultón.

Pero no entiendo cómo está cortando ese chico.

¡Ah!

Buf, no lo he cortado al lomo.

Mira que lo he mirado veces. No me da tiempo, así se queda.

Me acabo de cargar la prenda, no lo entiendo.

La verdad, me he equivocado.

Cuando va al lomo, hay que poner la pieza entera.

Alba ha escogido la peor tela.

Este rasete que es como un forro de carnaval.

Malísima, es que de lejos se ve perfectamente.

(ALBA) Mi primer día en el taller está siendo difícil,

porque estoy con gastroenteritis y, aunque estoy saliendo,

tengo sudores y un malestar... Además, he elegido una tela

que se marca todo. Le meto un alfiler y se queda marcado.

Soy Alba Gádor, tengo 29 años.

Soy de un pueblecito de Almería.

Llevo en Alemania siete años viviendo.

Empecé a estudiar moda, pero por temas de la crisis

no lo pude terminar y fue mi madre la que me enseñó

todo lo que sé hoy.

En Berlín me he buscado las habichuelas

con trabajos de todo tipo, desde jardinera, albañil,

y desde hace un tiempo tengo un puesto en el mercadillo

donde vendo baratijas.

Estoy montando mi propia marca de ropa.

Como no tengo mucho presupuesto y esto es difícil,

soy muy Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como.

Entrar en "Maestros de la costura" es la oportunidad

de retomar los estudios que en su momento no pude terminar.

Si queréis saberlo todo sobre este vestido que llevo de Sybilla,

sobre los tejidos, sobre el taller,

historia de la moda, los aprendices, el jurado,

nada mejor que consultar las redes sociales.

Estamos en @MaestrosCostura. Síguenos ya.

# Acelera un poco más. #

-Amparo, ¿cuándo te toca la bordadora?

No lo sé. ¿Cómo van los turnos de bordadora?

(LARA) Estoy yo, pero no sé si se terminó, ahora te digo.

No, nena, nena, nena, guapa. El primer día no.

-Después va Clara y después tú. -Me voy a portar bien hoy.

Venga, que no tengo entretela. -¿Sí? Gracias, cariño.

Si no, te dejaba. -No, te dejo

porque no tengo la entretela. -Vale.

-Tan maja no soy. Por favor, cuéntanos

la historia de este traje,

porque sé que hay una historia maravillosa detrás.

Nada, es un vestido a Blanca Li, una bailarina,

cuando se presentó en París la mochila que hice para Vuitton.

Pero cuéntanos la historia de ese proyecto.

Sybilla, que estabais en ese proyecto

lo más grande de la moda.

En ese momento, Vuitton era una marca

un poco rancia, entonces pidieron a un grupo de diseñadores

que imagináramos un bolso con la tela con el monograma.

Nada, hice una mochila con otro tipo de acabados,

con un paraguas.

En ese estabais tú...

Alaya. Alaya.

Romeo Gigli. Romeo Gigli.

Vivienne Westwood. Vivienne Westwood.

Y Helmut Lang. Y Helmut Lang.

Ahí es nada. Madre mía.

Se hizo la presentación e hicieron una gran fiesta en París.

Me dejaron que invitara a mis mejores amigas.

Estaba Rosi también.

Y a cada mujer le hice uno muy distinto.

Este se lo hice a Blanca Li.

-Perdón, perdón, hay una cosa que no me cuadra.

¿El qué?

Es que ¿de dónde he sacado yo dos piezas extra?

Nada. Mientras sean extra no pasa nada.

Es de más. Si es de más...

Cuatro espaldas va a tener la mujer mía.

¿Podrías contar un poco el significado de las piezas?

Era una broma, porque era el vestido España,

porque Blanca en ese momento representaba, sobre todo en París,

como la cosa racial, entonces era:

sol, sexo, religión, toros

y costura también, porque España, en un momento dado,

era flamenco, toros y costura, y exportábamos

costureras al mundo.

Pero era una broma, se llamaba el vestido España.

-Venga, voy a empezar a montar. Todavía no me lo creo,

que esté aquí. Estoy sudando la gota gorda.

El traje es muy fácil. Pensaba que haríamos una faldita,

un pantalón, algo así, así que la bienvenida ha sido maravillosa.

Estoy feliz.

¿Qué te pasa? -A ver cómo lo haces.

Estoy fatal. -Escúchame.

Tú, por delante, cóselo con esto.

Le pones aquí... La pieza, para el final.

Con lo fácil que parece desde mi casa.

Ja, digo yo eso, dos puntadas.

Tía, ¿no vas a remallar nada? -Yo lo voy a coser...

Lo monto todo y después lo remallo, tío.

Estoy tan nervioso que me pego un cabezazo con la remalladora

y me quedo aquí con la cuchilla clavada.

Pero no pasa nada, voy a relajarme, no me pongo nervioso,

que no hago nada. Relax, no pasa nada.

Soy Pedro, tengo 20 años.

Soy estudiante de moda.

Pasé mi infancia en el pueblo, donde no encajaba y sabía

que cuando tuviera la oportunidad vendría a Madrid a estudiar.

Siempre me he fijado en mi abuela, era costurera.

Con lo que más disfruto en la costura es customizando ropa.

Cojo una chaqueta vaquera, un poco de lejía,

unos bordados y unos parches, y te hago una maravilla.

En mi tiempo libre me gusta tirarme en la cama a mirar Instagram,

pero con lo que arraso es yendo de "shopping" con mis amigas

y llevándomelo todo en las rebajas.

Ante una crítica injustificada de alguno de los tres jueces

probablemente saliera mi lado salvaje,

porque no tengo filtros.

Quiero aprovechar "Maestros de la costura" para explotar mi talento,

porque me considero una persona muy creativa.

No sé si tiene derecho o revés.

¿Vamos a ver a Toni?

¿Me acompañáis? ¿Cuál es Toni?

La primera mesa.

Toni. Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo vas?

Bien, bueno, mal, aquí, intentando sacarlo.

¿Quién te apuntó a "Maestros de la costura"?

Porque no fuiste tú. Cosa de mi madre y mi hermana.

Y nada, mira, aquí estoy.

Los amigos no saben que coso.

¿Te da vergüenza decir que coses? No, qué va, qué va.

Ah, por eso. Para nada,

pero no es una cosa que comente, hablo de otras cosas.

¿A tu novia no le haces cosas? No tengo novia.

Tengo amigas, pero novia no. Ah, amigas.

Ahora se llaman amigas. Aquí no hay foto de novia, Lorenzo

¿Es el día de tu boda? O sea, estás casado.

Estoy separado hace años ya. ¿A tu mujer le hacías cosas o no?

A mí mujer, no, le hacía otras cosas, no estas.

Ya no sé lo que estoy haciendo, Caprile.

Esto se me da regular. Soy fisioterapeuta.

Si quieres un masaje, te lo hago en un plis plas.

No me lo digas dos veces.

(TONI) El primer contacto con Caprile bien.

Es más alto de lo que parece. Todavía no sé

si es tan duro como dicen, pero creo que nos vamos a llevar bien.

Madre de Dios, qué cagadita, madre.

Igual cuando lo remalle queda un poco mejor.

Amparo. ¿Amparo o Amparito?

Pues es que Amparo solo me llama mi madre para reñirme, Caprile.

Si me quieres reñir, me puedes decir: "¡Amparo!".

Igual te lo tengo que decir yo, Amparo.

Pero tú no me reñirás tanto, ¿verdad?

Ay, la sonrisa, la sonrisa. Pero ¿por qué?

Ay, porque soy encantadora.

Mucha gente se cree que porque voy de rosa soy tonta,

pero de tonta no tengo un pelo. Lo siento,

voy a hacer un destrozo de tu traje.

Creo que sí. A ver cómo resuelves el tul. La tela está bien.

Es que es un crepé, y esto es así como de mi color.

como muy yo.

Y ya veremos si me da tiempo a tapar los pechos

y no va la señora con las tetas al aire.

Amparito, llevas bordado tu nombre en el lazo del vestido.

Sí. Detrás.

¿Te importa, por favor, un segundo enseñarlo? Gracias.

Ah, bueno, hay muchas maneras de enseñarlo.

Si lo enseño, lo enseño con gracia.

He podido leer "Amparito"... Taconcitos.

Taconcitos. A ver, la historia es

que soy pequeña como un pájaro, porque mido 1,54.

Ahora me da igual, pero cuando tenía 15 años,

que todas las niñas eran más altas que un pino,

pues me daba todo el agobio. Entonces empecé a llevar tacones.

Y ahora en todos los sitios soy Amparito Taconcitos.

Taconcitos, lacito, pastelito.

A ver, no soy tan pastel, ya verás como no.

A ver, siempre visto superalegre, con lazos,

pero a la larga quiero demostrar que lo puedo hacer muy bien

y por lo menos no irme a mi casa.

Hola, Isabel, ¿qué tal? Bueno.

¿Qué tal te va la máquina con el tul y el crepé?

Bien. En mi casa tengo una superantigua de 60 años,

así que esto es... como ir en la nave de "Star Trek".

Parece que vas bien. ¿Cómo ves...? Sí, va muy adelantada.

¿Qué te parece el taller, Isabel? ¿No te parece que falta

un poco de música? Para mí siempre hay música.

A mí ponme un podio y, vamos, aquí bailo.

Soy Isabel, tengo 43 años.

Soy de Barcelona,

de nacionalidad holandesa,

pero afincada hace 30 años en España.

Tenemos tres hijas

y muchos animales también.

Hace siete años me hice vegetariana

y hace unos pocos empecé con el veganismo.

Desde luego, coser cosas con pieles ni lo hago ni lo voy a hacer.

Soy, de día, madre y de noche soy empresaria.

Conocí a mi marido en la discoteca, yo era gogó

y él era DJ.

Actualmente tenemos cuatro discotecas.

Para mí la costura es mi pasión, como que desaparezco en mi mundo.

A veces no está tan bien hecho por dentro,

pero por fuera, un poco de brillo y todo luce. (RÍE)

Isabel es holandesa. Sí.

Y llegaste con 18. Con 18,

cuando saqué mi carné de conducir, me vine, vamos,

conduciendo como loca para... para España.

Playa, sol y fiesta. Y la costura,

¿qué lugar ocupa en el mundo de la discoteca?

A mí me gusta vestir siempre bien y no me gusta comprar ropa

y que luego haya una réplica de ti.

Para mí la costura siempre ha sido lo primero,

lo que pasa es que de una cosa surge otra y hay que comer también,

así que... Esto significa para mí mucho,

porque sé que muchas veces la gente no apuesta por mí,

porque las apariencias... entre rubia y tatuada,

o eres mala madre, mala empresaria o lo que sea.

Pero estoy aquí para darlo todo.

Yo no he venido a perder.

Aprendices, atentos.

En este momento se cumple la mitad del tiempo de la prueba.

Lleváis 60 minutos, os quedan otros 60.

Una hora, una hora, madre mía.

Ahí.

No se oyen máquinas coser, ¿eh?

-La voy a coser como sea.

¿Has hecho ya las vistas? -La de la espalda,

pero estoy con la cremallera.

La cremallera, la he quitado un montón de veces.

La tela tiene un poco de licra

y se me arrugaba, entonces

la he puesto, en fin, es un estrés continuo.

-Se me olvida todo, Señor.

Se me olvida lo que tengo que hacer.

Lucas.

¿Qué te pasa? Lo he hecho fatal, ¿verdad?

No te diré nada todavía, pero el punto es elástico.

Debes tener mucho cuidado al poner una cremallera,

que te ha pasado esto. Deberías haber puesto una ligueta

o un trozo de entretela para que no te haga así la tela

cuando pones la cremallera.

¿Cómo has empezado tú en la moda, Lucas?

Pues dibujando.

Madre mía, qué mal. -No te pongas nervioso.

A lo mejor encuentras una manera de arreglarlo.

Lo estoy haciendo fatal. Escucha, para.

Voy a llorar. No, mírame.

Te está saliendo una erupción en la cara, Lucas.

Respira. Serenidad.

Convéncete de que lo puedes hacer. Ya verás como sale bien.

Tengo ganas de ver que trabajes bien.

Te veo la ilusión en la cara. Me da rabia que me salga tan mal.

Jolín.

Qué mal. ¿Cuántos hermanos tienes?

Siete. Venga, los siete, aquí.

¿Qué te dirían, Lucas?

Que para adelante, quillo.

Me llamo Lucas, tengo 20 años.

Soy de Valencia y soy músico.

Comencé haciendo figurines de moda

y me di cuenta ahí

de que yo quería sacar esos figurines a la realidad.

Las prendas que hago las hago con telas recicladas.

Cojo trozos de tela que veo incluso al lado de la basura.

Si me gusta la tela, lo cojo y lo reutilizo.

Soy una persona muy despistada hasta el punto

de que olvido dónde dejo las telas o mis materiales.

Un poco desastre.

Provengo de una familia religiosa, soy el tercero de ocho hermanos,

pero no me considero tan religioso como ellos.

Tengo novio. Mi familia siempre ha apoyado mis decisiones.

Por eso apoyan el modelo de vida que he elegido.

Sé que no está bien puesta la cremallera,

por eso he venido aquí, para aprender.

Dibujar, sé dibujar algo, pero me gustaría saber coser.

María Escoté, Dios. Lorenzo Caprile, buf.

Y a mí nada, ¿no? No, obviamente también.

Jolín, y me... Dios, voy a llorar de verdad.

Yo... Esto es un punto, esto se adapta al maniquí, da de sí.

Antes de presentar este churro, quitaría la cremallera

y cosería la costura entera. Con el elástico y el vestido

lo metería en el maniquí. Sí, mejor, no necesitas cremallera.

Al ser elástico lo puedes meter directamente.

Pero convéncete, te va a salir bien.

Es muy importante lo que te dices tú a ti mismo.

Piensa bonito, piensa bonito. -Gracias, muchas gracias.

Tiene razón en lo que dice Sybilla. Es una persona transparente,

muy sincera con su trabajo y muy entregada

y me gusta ver a alguien así

que tenga interés por nosotros

y que piense que podemos

llegar a algo como ella.

-Buf, me está quedando fatal. Madre mía, está muy grande.

-¡Yija!

Sybilla, ¿cómo vas viendo la prueba?

Bastante bien, la verdad. Me parece una muy buena prueba

para empezar a ver qué son capaces de hacer.

Es una cosa que no se suele enseñar en las escuelas de la moda

y es que saber coser rápido y encontrar soluciones rápidas

es uno de los talentos que más se necesita en la moda.

Ahora que has hablado de escuelas de moda,

es el momento perfecto para que entre nuestra siguiente visita.

Aprendices, nos va a acompañar

otra visita de excepción en "Maestros de la costura".

Damos la bienvenida a Pepa Bueno,

que es la directora ejecutiva de ACME,

Asociación Creadores Moda de España.

Pepa Bueno, adelante.

Viva Pepa.

(SYBILLA) Dale caña, Pepa.

Qué guapa, de Leandro Cano, ¿eh?

(PEPA) Gracias. (RÍE) Qué bonita esa colección.

Precisamente he querido que entrases ahora

porque, al mencionar ella las escuelas de moda,

creo que este concepto os une a ambas de alguna forma.

Nos une porque cuando ella le dieron el premio,

la medalla de las bellas artes,

Modesto Lomba, el presidente de la asociación, y yo

estábamos allí y Sybilla se nos tiró y dijo:

"Lo que hace falta son costureras,

patronistas, ¿dónde están? Monta una escuela, Pepa".

(SYBILLA) Cuando volví a la moda esta segunda vuelta,

llamé a Lorenzo y le dije: "¿Dónde están las modistas,

los patronistas?" y recuerdo que me dijiste: "No hay".

"Los que tenemos una modista no dejamos que se jubile".

Lo que falta ahora mismo son modistas.

Qué fino es el tul. Y eso, ¿cómo coño se cose?

Es horroroso, ¿eh? -Esto es una porquería.

De verdad. -Tranquilo, Pedro, tranquilo.

Sybilla, te marchas ya.

Ha sido un honor, un gusto, un placer,

una alegría tenerte aquí. Si por nosotros fuera,

no te irías jamás.

Os pido un aplauso muy fuerte, que ya se va, a Sybilla.

Y mucha fuerza.

(PEPA) Ay, Sybilla, mi amor.

Guapa.

(ALBA) Me ha hecho ilusión que haya venido Sybilla,

porque conozco su trabajo y me encanta lo que hace

y es muy especial el diseño que ella hace,

es muy particular.

¡Ah! La pinza de delante.

Yo puedo, yo puedo.

Voy a intentar que dé el pego.

-¡Ah! No te puedo creer.

(LARA) Nena, no le he hecho las tetas a la tía.

-Es que te gusta enseñar, Lara, de verdad.

Te gusta enseñar hasta en el maniquí.

Yo, como enseño las tetas todo el tiempo...

Aprendices, quedan...

30 minutos para terminar la prueba.

No me lo puedo creer. Aprovechadlos todos, los 30.

No. (LARA) "I love you".

¿Ves? Por eso me caías tan bien siempre.

(ANASTASIA) Media hora, vamos, lo sacamos, sí.

Un poco regulín, sí, pero lo sacamos.

30 minutos, no me lo creo. No me lo creo.

¿Cómo vais, chicos? -Fenomenal.

Maravilloso. ¿Sí?

-Sergio, estás muy callado. (SERGIO) Está mal la cosita, ¿eh?

-Los calladitos son los peores. -No, va en serio, lo llevo mal.

(ROSA) Las niñas se recogen el pelo y Sergio, la frente.

No hago más que sudar, maña. -Yo, mira, como un pollo,

por no decirte como una...

Es que me está matando la curiosidad.

¿Por qué?

(RÍE) Porque me han dicho:

"Hay un superpapi entre los aprendices".

Y miro al fondo y veo a Rambo. Rambo, no.

De Rambo tengo poquito.

Soy Sergio, de Zaragoza, 44 años.

Casado desde hace cinco.

Lo más grande que tengo es mi hija.

Es el amor de mi vida,

lo mejor que he hecho en esta vida.

Mi padre es sastre. Con 14 años me dijo:

"Siéntate en esa máquina de coser

y vas a aprender a coser conmigo, el oficio".

Siempre derivamos un poco hacia la rama de la confección en piel.

Después de intentar seguir con el pequeño negocio

que teníamos mi padre y yo, no me quedó más remedio

que pedir trabajo en cualquier sitio.

Descargar camiones, mozo de almacén en otra empresa,

mil cosas que he podido hacer.

Ahí estamos, a ver si seguimos en este camino

o lo cambiamos.

Mi padre, sí, es sastre. ¿Hablaste con él

cuando decidiste entrar en el programa?

Sí, está mogollón de contento y orgulloso.

Mi presencia aquí es un pequeño homenaje

a un... a él y a un oficio perdido.

Y va a ser que tienes razón, porque de Rambo...

tienes poco. Poco, de Rambo poco.

Muy poquito, ya te digo yo. Mi motivación para estar aquí,

indudablemente, es poder conseguir

equipararme a mi padre.

Poder decir "puedo ser como él".

(LARA) No puedo creer que mi amiga esté tan calladita.

(CANTURREA) Isabel. -Lara, yo la veo desde aquí

y está cosiendo como los ángeles. -Estoy callada y estoy cosiendo.

-Precioso le está quedando.

Anastasia. Hola. Qué ilusión que vengáis.

-¿Es Anastasia? Tu nombre...

es de, bueno, es de cuento, es de historia.

¿Puedo sentarme? -Cose, cose.

Ella es nacida en Kazajistán. Sí, en la antigua URSS.

Yo vine con 12 años con mi madre y mi hermano.

Y nosotros vinimos como refugiados.

Me llamo Anastasia, tengo 30 años.

Vivo en Valencia.

He nacido en Kazajistán.

He vivido en Rusia muchos años.

A los seis años falleció mi padre

y aprendí a coser de pequeña para ayudar a mi madre

a poder llevar la familia hacia delante sola.

Ser "instagramer" es muy divertido. Me sale sin querer, innato.

Soy profesora de dibujo, de patronaje,

y al mismo tiempo lo compagino con clases de spinning.

Lo que más deseo es poder coser y montarme mi propia marca.

He desarrollado un sistema de patronaje

que se llama "cero residuos"

y se trata de aprovechar al 100% la tela para crear prendas

de una forma más limpia, ecológica y sostenible.

¿Qué has estudiado? Diseño de moda.

Presenté el proyecto final de carrera

inspirado en lo que es residuos cero.

¿Ese vestido es de tu sistema? Sí.

Mira, aprovechando, tienes que distribuir el patrón

donde las piezas te encajen para aprovechar al máximo el retal.

Lo que quepa en el patrón, en el tejido, es lo que...

y lo que sobra, ahí vas sacando las piezas.

Eso es. Pepa, ¿no estás fascinada

con todo lo que ha conseguido Anastasia?

Me parece fascinante, porque además es el futuro.

Y te diré que este modelo de patronaje

deberías enseñarlo, difundirlo. Vamos a un mundo

donde tirar, desperdiciar,

es una locura.

No desperdicia nada.

Es mi madre la que me ha enseñado.

¿Dónde está? ¿Quién es?

¿Ella te ha animado a venir?

También.

Mandé como tres solicitudes, porque pensé:

"Igual este no quieren, yo mando otro por si acaso".

Yo sabía que quería entrar.

Ella me dijo: "Claro, claro", porque siempre me apoya.

¿Cuál es el mayor reto que has superado?

Tuve un cáncer.

Me pasó, pero con 17, era muy jovencita.

Tampoco fue muy fácil.

Pero está superado, que también mi madre estuvo ahí.

Mi familia siempre me ha enseñado que hay que sonreír.

Y entonces yo, cada oportunidad, como este programa,

lo valoro y sé aprovecharlo, porque es como en agradecimiento

a todo lo feo que he vivido,

pues, ahora es bonito.

Aprendices. ¿Qué? 15 minutos.

Ahora sí entramos en la recta final.

Quedan diez minutos para que terminéis esos vestidos.

¿Cómo que diez minutos?

-Uy, mierda, mierda...

-A ver, no puedo, qué desastre. Qué desastre.

-¿Diez minutos solo?

Buf, qué horror.

-Mira, así.

Hola. -Hola, Alejandro, ¿qué tal?

Pero y la costura central, ¿qué has hecho?

No tiene nada que ver con el vestido.

-Sí, porque no lo he hecho al lomo, lo he hecho como la parte de atrás.

Queda igual el corte detrás que delante.

¿Porque te has equivocado

o porque es una interpretación tuya?

Es una interpretación equivocada.

He cogido el color mostaza, porque se lleva el mostaza ahora.

He cogido la cremallera visible porque se lleva así.

Y la costura delante,

porque se llevan las equivocaciones que se ven.

Me he equivocado, lo sé.

Te diré que el mostaza

es un color también muy típico de Sybilla.

Efectivamente. Ahí sí has acertado.

(ALEJANDRO) Pienso que al que más tengo que impresionar de todos

es a Caprile, porque es muy técnico.

Impone un poco más que los demás.

(LARA) Nena, ¿por qué te queda tan ajustadito?

Ah. -Tía, te está quedando superbién.

No, está quedando como el orto.

No sale nada, tío.

Vaya churro va a salir de aquí.

-Ni he planchado el traje. ¿Tú lo has planchado?

¿Yo? Un vaporazo así, racarrá.

Como el culo. Las dos piezas de arriba, no me ha dado tiempo.

Mira cómo me ha quedado.

Hombre, le he hecho esta pincica así

para disimular.

Aprendices.

Os recuerdo a todos que el vestido tiene que estar sobre el maniquí

con la etiqueta firmada.

Y os queda un minuto para lograr todo eso.

A correr, vamos, vamos.

Mierda, no me da tiempo.

¿Qué ha pasado, Alba?

¿Qué pasó? Es que tengo la cabeza totalmente

ardiendo, no puedo. Pero, bueno, aquí está algo.

¿Estás bien?

Buf, regular, no sé. Pero ¿te has mareado?

¿Te has sentido mal? ¿Quieres agua? ¿Qué te pido?

Estoy bien. ¿Sí? ¿Seguro?

Pero he hecho un desastre.

Y encima tengo un dolor de cabeza...

Pero, bueno, ahí está.

Está en el maniquí. Aprovecha los segundos que quedan

para lograr lo que puedas lograr.

Aprovechad, quedan segundos. (SARAY) Lo monto.

(PEDRO) Saray, móntalo. -Ya lo montamos, ya.

Deja puesta con alfileres la cruz.

-Que el Señor me perdone.

Y el tiempo se acaba en tres,

dos, uno.

Ya.

-Buf. -Manos arriba.

Ya es ya, Amparito.

Amparito Taconcitos, que te quito el vestidito del maniquí.

Me ha quedado supermal. Qué bien coséis todos.

Me siento muy mal ahora mismo. -No te preocupes.

Tú y yo somos amiguitos de bien. Aprendices, la prueba ha terminado

Ya no podéis tocar nada. Os pido por favor

que cada uno coja su trabajo

y lo acerque aquí para que los jueces puedan verlo.

(PEDRO) Yo miro el maniquí y no me puedo creer

que el vestido esté terminado, me veía incapaz de hacerlo.

La prenda está colocada.

Terminado no está del todo, pero está colocado.

Vamos a empezar enseguida con la valoración,

pero antes quiero despedir a Pepa Bueno.

Gracias por venir. Pues muchísimas gracias.

Para mí ha sido un honor estar el primer día.

Espero que gane el mejor, por supuesto.

Pepa Bueno, mil gracias.

Antes de inicial la valoración individual

quiero preguntaros a los tres

qué os ha parecido en general lo que habéis visto.

Lo que más nos ha llamado la atención así, a simple vista,

es la gran diferencia que hay entre unos trabajos

y otros. Una cosa buena

es que al menos todos lo han terminado.

Unos mejor que otros, hay alguno que...

no se puede ni mirar, pero estamos contentos

con el tema de que al menos haya 12 maniquíes con 12 vestidos.

Pues vamos a comenzar la valoración individual

con Amparo Creo que mi traje, a ver,

me había quedado entalladito, muy mono.

Bueno, mono, mono por decir algo.

A ver, Amparo,

porque lo de Amparito, sinceramente, no me sale.

Me puedes explicar qué intentas transmitirnos con esto.

A ver, la historia es que cuando lo he empezado a hacer

me he dado cuenta de que me sobraba mucho.

Entonces me he empezado a agobiar un poquito.

Para mí, prefería que sentara bien al maniquí

que le faltara alguna pieza, pero al final he hecho como...

una versión. Vamos a ver, Amparo,

os hemos pedido una réplica,

no una versión. Ya.

Esto que has hecho es un insulto para el resto de personas

que no están hoy aquí. Y tenías el mejor tejido de todos.

No solo lo has desaprovechado, lo has masacrado.

A mí, con esas caritas de niña buena y de bromita y de tal,

no me vas a conquistar.

O cambias un poquito la actitud y te tomas esto en serio

o en este taller vas a durar muy poco.

¿Te queda claro?

Lo he hecho lo mejor posible.

Y no me gusta la gente que quiere tener siempre la última palabra.

(AMPARO) Caprile, pues, ha sido duro

y era lo que me esperaba.

Solo espero, por favor,

no ser la última.

La penúltima aunque sea.

Adelante, Toni, es tu turno.

Toni, te tienes que espabilar.

La verdad es que eres el único que ha ido a ver el vestido

antes de empezar a trabajar, eso ha estado bien.

Pero has escogido uno de los peores tejidos.

Como te habrás dado cuenta, el resultado

es este desastre.

Lo sé. Esta valoración me la esperaba.

El vestido está muy mal.

Lo he hecho mal y ya, por eso no he dicho nada.

Lucas.

Lo primero, Lucas, ¿estás bien ahora?

Te han salido ronchas en la cara de lo mal que lo estabas pasando.

Ya. Gracias por tus consejos durante el proceso.

Si no, la habría cagado cuatro veces más.

Es un churro, ¿eh? Aquí todavía hay muchísimo que pulir.

(LUCAS) Sí. No tiene nada que ver

con el Sybilla, parece más una calavera...

Un Picasso. Exacto.

Era imposible hacer este vestido con el punto.

Bueno, posible sí, si tienes un manejo de la tela

y un manejo de la costura muy superior al que tienes ahora.

Ya. Mi vestido parecía un Picasso mal pintado.

¿Estoy satisfecho? No.

¿Quiero mejorar? Sí.

Espero evolucionar también.

Es el turno de Isabel. Isabel.

Verte trabajar con este tejido ha sido un placer,

porque sin duda era la mejor elección,

pero no todo el mérito es del tejido.

Está muy bien trabajado, muy bien resuelto,

muy bien interpretado el patronaje.

Y esta es la demostración perfecta

de que se podía replicar,

replicar,

muy dignamente el modelo España de Sybilla

en el tiempo que os hemos dado.

Enhorabuena, Isabel. Gracias.

No he dejado ni un alfiler, he puesto una cremallera invisible.

He puesto las piezas en su sitio.

Una obra de arte no se hace en dos horas.

Hemos hecho lo que hemos podido.

Anastasia, has escogido una tela

que ni siquiera estaba seleccionada.

Pero aun así, lo has hecho bien. La verdad es que el vestido

está bien acabado.

Has hecho todas las piezas en doble menos una.

Está muy bien. Pero una cosa, Anastasia,

Hoy has tenido suerte,

pero puede que la próxima, no tanta.

Felicidades.

Gracias.

Rosa, momento para ti.

A primera vista, la réplica, pues, está muy bien.

No es el tejido que hubiera elegido yo, pero está bien.

Lo has entallado con las pinzas delanteras.

Los elementos están bastante bien integrados.

A primera vista, pero...

Es mentira. Si quitamos

el truquito del almendruco,

pues, me esperaba otra cosa,

porque esta espalda no es digna de este taller.

¿Tienes algo que decirme al respecto?

Habría que haberle reducido la talla.

La falta de tiempo, quieres terminar,

quieres hacer un poco de todo y...

Espero de corazón que podamos corregir

estos pequeños, grandes, errores.

Lo intentaré. Gracias. Gracias, Rosa.

Alejandro, es turno para ti.

Alejandro, ¿qué es esta costura de aquí?

El lomo. Nada más que decir.

Eso tendría que haber sido el lomo.

Yo sé que tendría que haber sido la pieza doble,

habría sido mucho más fácil.

Cuando he visto que lo he cortado entero,

digo: "No queda tan mal" porque no me daba tiempo a repetir la pieza.

Te has inventado una solución, que eso está bien.

Pero, bueno, lo que queríamos era una réplica.

No has hecho lo que te hemos pedido

y lo valoraremos de esa forma. Vale.

Gracias. Gracias.

Pensaba que iba a venir Caprile a valorarme.

Cuando he visto a Palomo, he dicho: "Ay, qué bien".

Por muy mal que me diga algo

me lo dirá con una sonrisilla.

Entonces, no te duele tanto.

Lara.

Ay, qué caída más bonita.

Ya sé que no me has dicho nada. Eso estaba pensando yo, Lara.

Ya. Digo, madre mía.

Si no he abierto la boca.

Y ya estás llorando. Lo siento.

Yo he hecho cosas mejores, pero...

Al menos lo que pretendía era que no tuviese ni un alfiler.

Y lo has logrado. Y lo he logrado.

Con el bajo y la cremallera. Y con el bajo.

Así que ya está. Has entretelado las piezas.

No lo has ajustado del todo en el pecho.

Pero el resultado es correcto. Gracias.

Tiene algún fallo, por supuesto, pero has salido airosa.

Es un acabado digno.

Ya te digo, la elección del tejido es correcta.

Te has dejado llevar por el color, ¿no?

No, porque Amparito me sacó mi tela.

(RÍE) Me quedo con las ganas

de ver qué hubieras hecho tú

con el tejido de Amparito.

Muchísimas gracias, Lara.

Y enhorabuena. Gracias.

Superemocionada.

No me había visto en otra así.

Sí, en mi boda.

Me doy cuenta de que Caprile

es más cercano de lo que me imaginaba.

Me dio el ataque de llorar sin que me dijera nada.

-No pasa nada.

A ver, Pedro.

No está nada mal para haber cosido con una sarga.

¿En qué momento se te ocurre coger un tejido de este tipo

para un vestido de noche? Un tejido de mono de trabajo,

de pantalones o algo así.

He sido lento eligiendo el tejido. Y dentro de lo que quedaba

ha sido la elección más coherente. No iba a hacer un vestido

con tul entero. Uy, un momento.

Esto, hemos dicho que integrado en la prenda.

Y está integrado al maniquí con alfileres.

Está sin acabar el vestido. Los alfileres

no nos valen en la prenda terminada.

La etiqueta fuera

Con este nivel estás a un paso de no poderte valorar.

Llevas razón. Los nervios me han jugado una mala pasada.

Creo que he gestionado mal el tiempo.

Este trabajo no me representa. Este vestido no soy yo.

Tú, hacer cosas mejores, las haces, ¿no?

Claro que las hago. Esperamos ver más, ¿vale, Pedro?

Vale.

Sergio.

(PEDRO) Ha quitado los alfileres uno a uno.

Sergio, has cogido uno de los peores tejidos

que podrías haber cogido. Lo has puesto al revés.

Aun así, lo has resuelto bastante bien.

Tiene mucho mérito construir este modelo con este tejido.

Es verdad. Así que enhorabuena.

Me gusta también el zigzag que le has dado a los acabados.

Como se deshilachaba mucho la tela, le he pasado el zigzag

para intentar que no... Muy inteligente.

¿Estás orgulloso, Sergio? ¿Te gusta tu trabajo?

Estoy contento de haberlo acabado, pero no estoy nada orgulloso.

Podría haberlo hecho mucho mejor.

¿Te das cuenta de que el tejido ha sido un gran error?

Sí. La verdad es que a nosotros

nos ha sorprendido. Muchas gracias.

Adelante, Saray.

Saray, con tu traje estoy realmente contentísimo.

Gracias a tu vestido, hemos dado con la solución

a uno de los grandes misterios esotéricos

de Europa: el origen

del misterioso monstruo del lago Ness.

(SARAY) Ya, ya lo sé. La cremallera la he quitado al menos cuatro veces

y es que parece otra cosa por la tele, pero es muy...

Es muy agobiante, los nervios.

Yo, en mi casa, la costurita, la cremallerita...

Tú nos veías por televisión

y pensabas que esto era lo que dice Raquel.

Ya. Coser y cantar, todo es empezar.

Pues has empezado fenomenal. Ya, ya, lo sé.

Dicho esto, puedo decirte que has elegido un tejido

que no está mal, pero el resultado es muy chapucero.

Ya. Te queda todavía mucho, mucho.

Alba.

Adelante.

Me ha quedado bastante mejor de lo que esperaba.

Una gastroenteritis no puede conmigo.

O sea, yo, a por todas.

Alba, valoramos mucho el hecho de que no te encuentres bien,

y hayas hecho tu trabajo sin quejarte y sin ningún problema.

No entiendo la selección del tejido.

Has cogido un raso de forro. ¿Te has dado cuenta de esto

cuando lo estabas escogiendo? No, cuando me he puesto a cortarlo

he dicho: "Esta tela es malísima, se nota todo lo que hago".

¿Por qué te has ido a por ella? He sido la última en elegir.

Estoy... Estoy un poco desubicada y, pues...

Lo he hecho por el color, la verdad, en el momento.

Este es uno de los colores que te define.

La verdad, tengo algún diseño de este color,

pero lo pongo de forro.

Anda, mira. Porque es lo que es, un forro.

Sí, perdón.

No me puedes decir que te has quedado esta tela

porque era lo único que quedaba. En la mercería

hay telas mucho mejores que esta, te lo aseguro.

Ha sido una mala selección. Sí.

Aun así, la verdad es que el resultado

está bastante bien, pero nos quedamos con las ganas

de saber qué eres capaz de hacer con un buen tejido.

Gracias, Alba.

Disculpad un momento,

porque hay una cosa que no entiendo.

Habéis sido un montón de aprendices últimos en elegir.

Alba, Toni, ¿quién más?, Pedro.

No sé, ¿qué quiere decir esto?

¿Tres personas han sido las últimas en elegir?

De todas formas, habéis dejado

uno o dos de los mejores tejidos encima de la mesa.

En realidad, podíais haber cogido un buen tejido,

que lo había y está ahí. En esta prueba

nos ha quedado demostrado a María, a Palomo y a mí

que de tejidos no tenéis absolutamente ni idea.

Y elegir un buen tejido

es fundamental a la hora de enfrentarse a este oficio.

O sea, os queda muchísimo por aprender.

Jueces, supongo que querréis llevaros a la salita

alguno de los trabajos de los aprendices.

Elegid los que queráis y... a la deliberación.

(AMPARO) Lo siento.

(PEDRO) Se han llevado el mío y no sé si quieren sacarle más fallos

y revisarlo todo milimétricamente.

No lo sé, estoy supernervioso.

No sé qué esperar, sinceramente. No sé qué esperar.

Se ha puesto durísimo, tío, estoy flipando.

Estar ahí, aguantar eso. No sé lo que me hubiese pasado.

Yo, con tal de que esta chica quede... la última no,

vamos, que si pudiera, la echaba. Esto me parece...

una broma. Una tomadura de pelo.

Es algo inenarrable.

Estoy de acuerdo, es una tomadura de pelo.

Fatal, fatal, y como me meta más caña...

te juro que voy a llorar y no lloro nunca.

-No te agobies, hombre.

Le ha jugado una mala pasada la tela, pero incluso ahí...

Dentro de lo que cabe, con una mala tela

ha trabajado, se ha esforzado y ha tenido intención.

Tía, la he cagado tanto con la tela, pero tanto...

He cogido la tela del sitio donde no se podía coger.

¿Cómo puedo ser tan burra?

Sin embargo, aquí fenomenal. La verdad es que sí.

Un trabajo superdigno y superadmirable, la verdad,

para el tiempo que ha tenido. No se ha puesto muy nerviosa

cuando nos hemos acercado. Para nada.

La verdad, trabajar con gente así en un taller da gusto.

Igual aquí, ¿eh? Con una tela supererrónea,

superbién de suelto, las piezas dobles...

Está terminado, está... Hay algo, es medio decente.

Algo tenemos claro, ¿no? Sí.

Lo tengo clarísimo.

(LUCAS) Estoy cagadísimo. No sé qué me van a decir.

Me veo muy mal, me veo entre los tres peores.

A ver, esto me servirá para tirar adelante,

pero no puedo hacerlo como lo he hecho hoy.

¿Tenéis ya un veredicto?

Lo tenemos. Lo tenemos.

¿Sí? Pues ahora sí, aprendices, ahora vamos a conocer

cuáles han sido los mejores y los peores trabajos

de esta primera prueba.

Mucha suerte a todos.

Gracias.

En el peor, que es el 12, estamos los tres jueces de acuerdo.

Es para ti, Amparito.

Espero que te sirva para entender

que el cachondeo aquí no sirve de nada.

Lo siento.

Nosotros más.

Tu puesto es el número 10.

Quiero pensar que hoy no ha sido tu mejor día,

porque este trabajo no tiene el nivel necesario

para estar en este taller.

Pero ¿sabes lo malo, Saray?

Que hay quien lo ha hecho todavía peor.

Pedro.

Lo tuyo es un auténtico disparate. Un horror.

Estás en el 11 hoy y tienes que ponerte las pilas.

Mucho, ¿eh? Absolutamente.

Sinceramente, para ser la primera prueba de la edición,

ha sido brutalmente difícil.

Anastasia, ¿en qué puesto crees que has quedado?

La he liado un poco con la tela, entonces...

supongo que un tres. Si es un dos, mejor.

De los peores espero que no. Te has equivocado,

pero por un poquito,

porque realmente estamos muy contentos con tu trabajo.

Un merecidísimo segundo puesto.

Gracias. Pero quiero dar mi enhorabuena.

al ganador.

Porque ha demostrado una gran capacidad

de superación y una ejecución

impecable y muy profesional.

Isabel.

Enhorabuena.

(Aplausos)

Isabel, es una recompensa al trabajo bien hecho,

pero también al nivel de exigencia.

Sí, estoy emocionada, porque sé que a veces las apariencias engañan.

Cuando empecé mi vida laboral,

yo empecé como, bueno, la rubita, la gogó.

Claro, ahora llegar aquí y esto, es como...

Hemos concluido la primera prueba.

Tenemos una ganadora.

Y dos retos todavía por completar.

Esta clasificación es muy importante

y será determinante

en la próxima prueba por equipos.

(SARAY) Esta prueba me ha afectado porque soy muy autoexigente.

Pero no me voy a hundir, ni mucho menos.

En la próxima prueba estaré 100%

a pie del cañón.

Intentaré hacerlo lo mejor posible.

Nos adentramos en el fascinante mundo de la danza

de la mano de uno de los cuerpos de baila más ovacionados del mundo

nuestro Ballet Nacional.

En sus 40 años de historia, el Ballet Nacional

ha visitado los mejores teatros del mundo,

promocionando la riqueza cultural de nuestra danza

y siendo embajadora de nuestra moda.

El Ballet Nacional atesora

más de 4500 piezas de vestuario de baile

catalogadas como auténticas obras de arte.

Diseñar para el Ballet Nacional es un honor único en la vida,

al que solo puede aspirar un gran maestro de la costura.

Aprendices, bienvenidos al Centro de Creación Contemporánea

Matadero de Madrid. Aquí está la sede

del Ballet Nacional de España.

Aquí, precisamente, vais a vivir vuestra primera prueba por equipos

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

Os estaréis preguntando: "¿Y qué tiene que ver el ballet

con la moda?".

Pues muchísimo, pero es mucho mejor que os lo pueda explicar

el director del Ballet Nacional de España, Antonio Najarro.

(ANTONIO) María, guapísima.

Qué estiloso es. -Y Raquel.

Antonio. Bienvenidos.

Gracias por abrir las puertas del Ballet Nacional de España

a "Maestros de la costura". Tú eres el director

desde el año 2011 del Ballet Nacional.

Así es. Además eres un reputado bailarín

desde los 15 años y eres un gran amante de la moda.

¿Qué peso tiene el vestuario

en la estructura de lo que es el Ballet Nacional de España?

Yo intento que el arte español se hermane

para ser un representante mundial. Y si la moda española

y la danza española, que es algo tan nuestro, se pueden unir

y hacer un producto auténtico en el que el arte de la moda

apoye a la danza y el arte de la danza apoye a la moda,

¿por qué no hacerlo? Antonio,

los mejores diseñadores españoles se sienten elogiados

cuando os ponéis en contacto con ellos

para diseñar el vestuario de vuestras coreografías.

Han colaborado con vosotros diseñadores como Juan Duyos,

Modesto Lomba, Teresa Helbig

y, aunque nos cueste creerlo, el mismísimo Pablo Picasso.

Sí, es verdad. ¿Qué ofrece el ballet español

para ser un encargo tan deseado? El Ballet Nacional de España

visita los mejores teatros del mundo

y esos diseños los ve público de todo el mundo.

Es una apertura y una visibilidad mundial

que difícilmente otra compañía te puede ofrecer.

Realizar un vestuario para bailarines

es una labor muy compleja con detalles

y características muy específicas. Ajá.

Quiero que les quede clarísimo a nuestros aprendices.

Bueno, chicos, yo creo que lo que tenéis que pensar

es que el vestuario en la danza

es un vestuario que van a llevar bailarines

que están en continuo movimiento.

Un vestuario que debe ser elástico para que el bailarín se pueda mover

y que al mismo tiempo tiene que apoyar la danza.

Esto quiere decir que bailar con un vestido estable, firme,

como el que lleva Raquel, sería más difícil.

Sería algo así como coser con manoplas.

Así es, Palomo, la verdad, si una bailarina

se pone un maravilloso traje como lleva hoy Raquel,

estaría guapísima andando, pero bailando, seguramente,

sería complicado, también porque además los cortes

que lleva el traje de Raquel no son cortes proporcionales

en los que se reparte el peso del vestido,

y la bailarina se podría desequilibrar.

Bueno, pero debo decir que a nivel estético

y de calidad está al nivel del Ballet Nacional de España.

Por supuesto. Porque es un Villalba,

que es una joya. Es precioso, Raquel.

Deslumbrante, Raquel. Es una belleza.

Una belleza. Que venga Antonio Najarro,

el director de Ballet Nacional, es una fantasía,

porque es una eminencia en su campo.

Es un placer para mí y para todos mis compañeros.

Esto que veis, a ver,

ya sabéis más o menos por dónde va la prueba.

Aun así, jueces, ¿qué es lo que tienen que hacer esta vez?

Aprendices,

para la prueba por equipos de esta semana

tendréis que confeccionar dos trajes,

en concreto...

Son trajes diseñados por Teresa Helbig

para el espectáculo "Aliento".

Me caigo para atrás. Tengo que reconocer

que me dais envidia, pero de la buena,

porque es un honor para cualquier diseñador

trabajar para el Ballet Nacional de España.

A mí también me da un poquito de envidia.

Además me pone un poco melancólico de acordarme de este verano

cuando pude hacer el vestuario

del ballet de la ópera nacional de París,

también de la ópera Garnier y fue un gustazo.

De las cosas más bonitas que he hecho.

Sin duda, qué bonito. Un gustazo para nosotros también

trabajar en esto hoy. Veo a Lara con esa cara,

porque yo sé también lo que ha representado el baile

en tu vida, ¿verdad? Ya, mucho.

Lara también ha subido a los escenarios para bailar,

además con grandes amigos nuestros.

Dilo tú, cuéntaselo. Con Fangoria, con Alaska

y Nacho Cano.

Soy Lara Sajen, tengo 41 años.

# Como un ciclón

# yo voy comiéndome la noche. #

Soy bailarina, cantante.

Para mis espectáculos

me diseño mi propio vestuario. Dejé Argentina

y solo me vine con una máquina de coser.

# Escandalosa.

# Y quiero ser como soy. #

Para mí, la costura es libertad y una forma de expresarme.

Lo último que he hecho ha sido lencería para transexuales,

para que ellas se sientan más cómodas

a la hora de usar una prenda femenina.

Llevo un año y medio con mi chico y hace tres meses que estoy casada.

Soy muy extrovertida

y, aunque no lo parezca, demasiado sensible.

Isabel, fuiste la primera clasificada

en el ranquin de la primera prueba.

Sí. Por lo tanto,

hoy tendrás una gran responsabilidad

y una ventaja. "Okay".

Ahora mismo te nombramos, por tanto, primera jefa de taller

de la primera prueba por equipos

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

Gracias. Vas a elegir también

al segundo jefe de taller. Pedro.

Por supuesto, he elegido a Pedro.

Porque es muy joven, muy verde,

"mojado", como decimos en Holanda.

Y, claro, es un rival

que me va a hacer a mí brillar.

Pedro, por alusiones.

Bien, guay, sí.

Maravilloso.

Tenéis que elegir, en este caso, Isabel,

por ser también la primera del ranquin

entre el color naranja o entre el color verde para su equipo.

Verde. Pedro, naranja.

(PEDRO) "Okay". Os los podéis poner.

Iréis eligiendo alternativamente

a los miembros de vuestro equipo.

La ventaja de Isabel será que arrancará ella.

Isabel.

¿Quién será el primer aprendiz que quieres en tu equipo?

Pues yo opto por Lara.

¿Contenta? Sí.

Sí, muy, muy.

Lara ya no puede ser, Pedro.

Elige.

Por experiencia profesional y por trayectoria,

Alejandro sería una buena elección para mi equipo.

Así que Alejandro.

Isabel. Rosa.

Por su experiencia también, creo en ella.

Gracias, Isabel.

Pedro. Saray.

Isabel, me tienes que dar un tercer nombre.

"Anestesia". (RÍE) "Anestesia".

¡"Anestesia"! Anestesia es lo que necesitas

ahora mismo, Isabel. ¿Quién es esa? Yo no.

Madre mía. Pues sí que vas a hacer bien la prueba con anestesia.

(ISABEL) Me salió, perdona. -Qué bien.

Anastasia, sí, a ti.

Pedro. Sergio.

Isabel.

Lucas.

Cómo me duele la rodilla.

Pedro, a ver, Pedro, te acabo de mirar y estás haciendo...

¿Sabes qué pasa? Llevo todo el día así

para salir guapo en cámara y me duele la rodilla.

Te lo prometo. No, yo, a ver, Pedro.

Quiero posar, quiero posar, pero, hijo, también soy humano.

Los cuatro hemos comentado: "¿Le pasa algo a Pedro?".

Se ha pasado toda la explicación así

con el plumífero colgando

y la gafa mirando hacia el mismo sitio.

A ver, yo tengo pánico a salir mal en la tele.

Entonces, me miro en el espejo y digo: "Me pongo un poco mono, tal,

me gusta esta postura".

Me he quedado así todo el rato y he estado un poco estático,

pero quiero estar guapo, ya está.

Pedro, dame otro nombre. Amparito Taconcitos.

Porque es maravillosa, me encanta. -Gracias.

Por tanto, tenemos a Toni, tenemos a Alba,

que son los dos últimos nombres para completar el equipo naranja,

el equipo verde. Isabel,

¿con quién te vas a...?

Claro, la he amenazado. -No, no, no.

Pedro, por lo tanto Toni será el último integrante de tu equipo.

Y eso para ti es una noticia... Maravillosa.

(SERGIO) Me ha sorprendido que Toni fuera el último elegido.

Es uno de los candidatos que en el futuro puede ser fuerte.

Llega otro momento determinante.

Hay que decidir cuál de los dos trajes va a hacer cada equipo.

Y como Isabel ha sido la primera del ranquin

y lo ha elegido todo hasta ahora, va a elegir Pedro.

Maravilloso.

-Por mí, hombre. Tenéis que tomar una decisión.

Sergio hace camisería. Por mí, hombre.

-Hombre. -Yo, mujer,

pero Sergio hace camisería y él también.

Se le da mejor hombre. -¿Hombre? Lo digo ya.

Mi equipo y yo hemos decidido elegir el traje de hombre.

Él hace camisería, que puede jugar en nuestro favor.

Por lo tanto, el equipo naranja, el equipo de Pedro,

hará el traje de hombre

y el traje de bailarina, el equipo de Isabel.

¿Tú hubieras elegido el de mujer? Sí.

¿Por qué? Porque me defiendo más de mujer.

Vais a tener 120 minutos

para confeccionar estos trajes.

Mucha suerte en vuestra primera prueba por equipos

de la segunda edición de "Maestros de la costura",

que empieza en tres, dos, uno,

a talleres.

A ver, a ver. -No, es el verde.

Parece que estén repartiendo comida.

A ver, Amparito y Alejandro eligen las telas.

Sergio y Toni se van a la mesa, me la despejan

y empiezan con los patrones. Tú te vienes conmigo a las máquinas.

Venga, chicos. -Blanco, yo, ¿vale?

Lucas, te vas a enhebrar las máquinas,

vas a cortar las flores. Quiero que Lara

y Alba os vayáis a cortar.

Nosotros hacemos el planteamiento de cómo vamos a coser.

El patrón. -"Okay".

-El patronaje vamos a mirar.

-¿La tela está clara? -Vosotros coged la tela.

Lara y Alba. -Me voy a poner las pantuflas.

-A ver... -Ya estoy cómoda.

Para realizar el vestido de la bailarina,

es fundamental trabajar en tul.

El corte ha de realizarse al hilo, tal como indica el patrón.

Se cosen los costadillos y los centros del delantero

y la espalda para formar el cuerpo.

Se remata con una cremallera.

Para la confección de la falda se cosen las piezas

y se unen las dos capas.

Para finalizar, se cosen el cuerpo y la falda

y se aplican las flores sobre el vestido.

Me pongo las gafas. -¿Va el pantalón primero?

Sí.

Tira, tira. No, déjala en el suelo. Estira y tírala al suelo.

Cuidado, estira.

¿Te parece si empezamos a hacer la camisa?

Vale. Alejandro y Amparo empiezan con la camisa.

Amparo, vamos a cortar la camisa.

El traje del bailarín consta de dos piezas.

Se cortan las piezas de la camisa al hilo en tejido doble.

Para hacer las mangas, se fruncen y se añade el puño.

Se cosen los delanteros y la espalda por los hombros

y se aplican las mangas.

Se cosen los costados y se cierran las mangas.

Se remata añadiéndole el cuello, los ojales y los botones.

Para realizar el pantalón, tras el corte del patrón,

se cierran las pinzas de los traseros

y se unen por la caja.

Después se cosen los delanteros aplicando la bragueta.

Se unen el delantero y la espalda

primero por la entrepierna y luego por los costados.

Para finalizar, se añade la cinturilla y el botón.

Eh, chica, fatal ahí, cariño. -Perdona,

pensaba que había terminado. -Ahí tenemos que poner la tela.

Corta por aquí y empieza a doblar como antes.

-¿No has terminado? -No, mira, todavía nos falta.

Cariño, es que no me queda sitio. -Vale, espérate.

(LARA) Están aquí que parece que estuvieran acampando.

(SERGIO) Toni, prueba con el cúter rotatorio para cortar.

Igual nos va más rápido.

(PEDRO) El corte es importante. (TONI) ¿Seguro?

Prefiero la tijera, como queráis. -¿Vas bien con la tijera?

Sí. -¿Quieres probar el rotatorio?

Sí. Espera, me lo voy a marcar ahí mejor.

Te lo dejo aquí abierto, si lo necesitas.

La dirección del hilo... Esto es así.

¿Le estás poniendo bien los piquetes?

"Anestesia". -Sí, cariñet.

"Anestesia" otra vez... -No me llames así, por favor.

-Vale, voy poniendo la mesa.

Esto hay que hacerlo entre dos cuando lleguemos a cortar.

¿Crees que estáis cortando bien?

Sí. ¿Sí?

¿Por qué? No sé, pregunto.

Ella está al hilo. ¿Cortas al hilo, Anastasia?

¿Crees que eso está al hilo? (ISABEL) No.

La orilla es está, esta es la urdimbre.

-En el patrón no pone al hilo.

No, pero siempre, siempre. -Hombre, pero se corta al hilo.

Me lo tenías que haber dicho, porque esto va al hilo.

No coincidirá la trama. Esa respuesta, Anastasia,

no me la esperaba de ti.

La he cagado.

Isabel, y en este matriarcado,

¿qué le habéis dejado al pobre Lucas?

Lucas está enhebrando las máquinas. Ah, enhebrando las máquinas.

No, se va a poner a coser la falda. Ah, menuda tarea.

Es importante también, todo se tiene que hacer.

(LUCAS) Mi tarea, que era coser encaje en el vestido,

me ha gustado porque es lo que mejor se me daba.

El tul no se me da bien.

(LARA) Cariñito, escúchame, todo lo tienes con la falda.

Esta es la única que me queda. -Vale, todos están ahí.

Mira bien el hilo, ¿eh?

Porque ella se ha equivocado con el hilo.

Yo no soy Anastasia.

Te he oído, que conste. -Tú eres "Anestesia", cariño.

-Oye, ya vale con mi nombre.

(LARA) Lo de "anestesia" viene porque habla tanto

que necesitamos anestesia en los oídos para aguantarla.

Y encima Isabel, que habla

el español como puede, pues,

se ha quedado con "Anestesia".

¿Vale? -Uy.

Espera. -No me piséis la tela,

que se manchará mucho. -Sí, perdón.

Esto lo quito de en medio. Lo pongo aquí.

-Tres centímetros.

Para que no moleste.

Y esto lo pongo aquí para que no moleste.

Chicos, intentad mantener el taller ordenado.

Como haya desorden, hay caos. Si hay caos, hay fracaso, ¿"okay"?

Ser jefe de taller es un marrón que flipas,

pero creo que estoy capacitado al 100%.

Soy fuerte en el sentido de que voy a saber llevar mi equipo.

Si nos cordinamos y al final nos escuchamos de forma ordenada,

esto sale para adelante, claro.

¿Puedo? -Sí.

¿Me la haces? -Venga.

Toma, aquí la tienes. -¿Esto ya lo has hecho, Toni?

Sí, ya está, piquetes. -¿Los has marcado?

-Modificados y todo. Toma.

Venga, va. Oye, esto es un detalle.

-Vale, esto por aquí, esto... Hola, buenas.

Hola, ¿qué tal? Hola.

¿Qué tal, Pedro, cómo vas? Sigo trabajando aquí.

Sí, no dejes de trabajar. Si no, no me da tiempo.

¿Qué tal el equipo? ¿Cómo lo llevas?

La verdad, sorprendentemente bien. ¿Estás dirigiendo bien?

Sí, sí. ¿Te estás organizando?

¿Sabes mandar bien a cada uno sus tareas?

Sí, creo que sé delegar

y sobre todo ser coherente con lo que mando a cada uno.

Si ella sabe hacer el cuello, ella lo hace, no hay más.

No hay más. Aunque él me diga "oye, tal",

no, ella hace el cuello, punto. ¿Tú qué haces?

A cortar... El corte de la camisa es fundamental.

Si el corte está mal, todo lo está. Muy bien.

Todo está mal. Y el pantalón, ¿habéis empezado con él?

Sí, sí. La cinturilla era muy bonita,

pero tiene su dificultad. ¿Quién ha cortado el pantalón?

Yo. ¿Tú?

Toni y Sergio. -Entre Toni y yo.

Vale, bien. ¿Qué tal, Toni? Bien.

¿Te gusta tu equipo? Sí.

¿Estás a gusto? Sí.

¿Preferías hombre o te gustaba más el vestido de chica?

Lo que me manden, soy un mandado. ¿Te gusta cortar?

Mi madre me enseñó que es importante cortar bien

para coser bien. Lo puedes hacer bien.

Tienes pinta de ser meticuloso. Tenemos confianza en ti todos.

Muchas gracias. A mí me han enseñado

que no se regala nada y que todo es con esfuerzo.

He venido a aprender y a trabajar.

¿Cómo lo llevas, cómo estás cortando, Amparito?

Fatal, me han tocado las tijeras de parvulario.

¿Por qué? ¿No hay otras tijeras? Corta bien, no puedes cortar aquí.

Mira cómo estás cortando. Ya lo sé.

Ya empezamos a ver carnicería. Ya lo sé.

Con lo bien que cortan ahí. Las entretelas están perfectas,

pero aquí... Si te queda bien la entretela

y te queda mal la tela, apaga y vámonos.

Ya, pues me voy al suelo, que es como cortaba antes.

Tus compañeros cortan de lujo. Ya lo sé.

O sea, espabila.

Lo que más temo de esta prueba es

liarla yo y que por mi culpa el equipo pierda.

¿Qué tal, Saray?

Mira, planchando me tienen. ¿Planchas bien o qué?

¿Te gusta la plancha? Bueno, en mi casa, la verdad,

no, intento no planchar. Estoy harta de ropa.

Seguro que te ha tocado más de una vez.

Sí, me ha tocado, me ha tocado.

# Yo iba de peregrina

# y me cogiste de la mano. #

Soy Saray, tengo 28 años

y vengo de Huelva.

Soy una persona muy alegre, muy andaluza

y me considero simpática, extrovertida y abierta.

Creo que he nacido para coser.

Y siento que tengo arte para coser.

Me gusta hacerme mis trajes de gitana

y llevarlos yo con mi cabeza bien alta.

Y mi Andalucía, que se vea por delante.

No se puede explicar lo que para mí significa la Virgen del Rocío.

Siempre le he pedido que me ayudara en este largo camino

que es el tema de la costura y montar mi propio negocio,

mi propia línea, es la ilusión y sé que ella me ayudará.

Cada vez que coso, siempre llevo a mi muñeca

de Vicky Martín Berrocal. Me la pongo a mi lado

y ella me inspira mucho.

Estoy dispuesta a darlo todo por la costura,

hasta Andalucía soy capaz de dejar.

# ...a la sombra de los pinos. #

¿Cómo habéis visto a los equipos? ¿Qué quieres que te diga, Raquel?

La verdad. No saben leer un patrón,

o sea, que es el abc de nuestro oficio.

¿El equipo verde no sabe? No.

Pero ¿han cortado mal? Pues algunas piezas

de este patrón, de este traje, las han cortado a la contra.

¿El naranja ha elegido bien? Han sabido escoger el tejido,

está bien. Creo que Pedro está desbordado.

Pero hay una parte que me está sorprendiendo.

Sí, una parte que me encanta. Unas personas me sorprenden

y hacen un trabajo bien hecho, que en la temporada anterior

tardamos cinco o seis programas para conseguir verlo.

O sea, resultado desigual, por decirlo así.

A ver, Amparito la está liando parda.

¿Otra vez? Sí.

Buf, qué mal, se pega esta entretela.

¡Adiós! -¿Qué pasa?

¿Lo has cosido al revés? No pasa nada, ¿vale?

¿Qué ha pasado? -He montado el delantero

y no me he fijado en la tela, para no variar.

Me llamarán "el experto descosedor".

(FRUSTRADO) Ay...

Qué coraje, descoser...

Me llamo Alejandro Sanmartín,

tengo 38 años y desde los 15

he cosido de manera autodidacta.

Creé mi compañía de teatro

y cosía los trajes para los actores.

También soy actor y modelo,

aunque por ahora no he tenido suerte a nivel profesional.

Suena raro, pero cuando coso una prenda,

lo que siento es amor.

Mi sueño como diseñador sería crear una moda

que no haya tanta diferencia entre el sexo masculino y el femenino.

Mi ilusión máxima es tener mi propia marca

que sería Alejandro Sanmartín.

Alejandro. Dígame.

¿Qué ha pasado con la camisa? ¿Y la camisa?

Pues he hecho el... ¿"camisú"? El canesú.

Uy... Se aprende mucho, Caprile.

¿No eras diseñador de hombre? Mi problema es

que los conceptos no los sé bien.

Hay presión, ya que se ha cometido un error.

pero se ha detectado a tiempo. A ver, Pedro.

Sí, dime, Caprile.

A mí no me hables de presión, ¿vale?

Vale.

Porque si quieres tener presión de la buena,

te vienes un día a mi taller. ¿Sabes lo que te digo?

Dime. Me encantaría ir a tu taller.

Antes de pasar por mi taller, a ver cómo te defiendes aquí.

Oye, hay que acabar. ¿Qué ha sucedido?

Por favor, no vuelvas a hablar de presión.

Vale. Ha pasado que ha habido un error, se ha cosido al revés.

Nos hemos dado cuenta a tiempo, se ha descosido y está arreglado.

Bueno.

Ya está arreglado.

Tengo que gritar o me dirán que no he hecho nada.

Bueno, suerte. Seguimos. Gracias.

La tela es muy delicada.

¿Sí? Con tranquilidad, cariño, con tranquilidad.

No tires de la tela,

porque si no, tendremos el monstruo del lago Ness.

Me ha decepcionado Anastasia.

Creía que estaba más capacitada

a la hora de trabajar en equipo.

Creía que era más resuelta.

Estoy haciendo un lío, no sabéis cuánto.

Ya lo sabemos, sí lo sabemos. -¿La vas a cortar tú?

Si quieres, córtala tú, pero córtala bien

y ten en cuenta de qué lado coses la costura.

Ha cortado una ella, otra Lara y otra yo.

(ANASTASIA) ¿Cuántas veces la he cortado?

-Dilo, cuenta, cuenta.

(SARAY) ¡Ah! -¿Qué ha pasado?

Me he cortado. -No pasa nada.

He llenado de sangre eso. -No pasa nada por eso.

Ya está, no pasa nada. -Joder, perdona, ¿eh?

-No pasa nada. -¿Se ha manchado?

De sangre. -Da igual, traed agua oxigenada.

Con eso se va la sangre. Es mano de santo.

(LARA) Falta otra, tía. -Sí, dame esto.

-Falta otra de esa grande. -¿Qué dices? ¿Para cortar?

No. ¿Qué dices?

"Dos piezas". Pensé que era a dos piezas

y es dos piezas como esta. -Lo has cortado doble, ¿no?

Fíjate, son dos.

¿De qué? No, espera, vamos a calmarnos.

"Dos piezas, falda 1", falta otro.

-Dale.

Ruega. -¿Eh?

Ruega que nos alcance.

No, esto no alcanza. Atención, aprendices.

En este momento se cumplen 60 minutos de la prueba.

Tal y como vais, no llegáis.

No, no llegamos.

Venga, vamos.

(ISABEL) Falta tela. ¿Qué hacemos? No hay otra tela igual.

¿Qué ha pasado con la tela? -No tenemos casi.

No, que son cachos. Son cachos, no.

(LARA) Nos hemos quedado cortos de tela,

porque Anastasia había cortado varias veces el mismo patrón.

Por tanto, me faltaba tela a mí para terminar la falda.

¿Dónde están las pesas? Aquí.

(LARA) Parecen bobas.

(ANASTASIA) Chicos, no llegamos.

-Sí llegamos. -Intenta coser, cariño.

Quiero decir, turbo en el culo. Turbo en el culo y llegaremos.

(ISABEL) Vamos a llegar. -No, era para que os metierais ahí

un petardo o algo. -No, si nosotras

estamos haciendo todo bien. La que ha cosido mal has sido tú.

Anastasia, deja de pedirnos justamente tú

un turbo, cuando te hace falta más práctica en la máquina.

Hay que seguir embebiéndolo mucho, es lo que veo raro.

Ponte tú de modelo.

(SERGIO) ¿Cómo vais con la camisa? Me tenéis preocupado.

Vamos bien. -Queda poco tiempo.

Hay que hacer ojales, los botones. -Y el cuello hay que montarlo aún.

Aún tenéis que montar el cuello.

El cuello está montado, pero falta ponerlo.

(SARAY) Ponedlo ya.

(ALEJANDRO) Me tiene negro la camisa.

Escúchame, cálmate. Estamos con las mangas, ¿no?

Ya está, seguimos con las mangas.

A ver, ponte. -Venga.

¿Este era mi delantero? Tenía uno con alfileres.

(ANASTASIA) Es el otro costadillo. -Tenía uno cogido con alfileres.

Ah, bien, es que igual... o este. -Era este, pero ¿este?

Espérate, a ver, mira. Está así.

Únelo aquí. Tienes que unirlo al otro lado.

Mira, Lara. Ah, no. -Pero me has dicho...

Desde la espalda, ¿cómo vas a unir el costadillo?

Únelo de aquí para atrás. -Espera, tapón, pon.

(LARA) ¿Está cosido eso? -Cose la espalda al costadillo

y ha cosido en el otro lado. Dámelo.

Tranquila, te lo descoso. -No avanzamos, Anastasia.

Y después dice que nos pongamos un petardo en el culo.

El problema ha sido que Anastasia estaba cortando

los patrones, en vez de a lomo, a contralomo.

Después el cortadillo que me tocaba a mí coser

lo estaba cosiendo a la espalda, me lo tuvo que volver a cortar.

Se ha desperdiciado mucha tela en esos momentos.

¿Qué hago ahora? Dímelo, no estoy haciendo nada.

Tú controlas el cuerpo, tú la falda.

Tú, ayúdales a bordar. -Vale.

Así, esto poco fallo tiene.

Sí, se quita de en medio Anastasia, está un poco liada.

Me han puesto a bordar. -Sí, pues no hace falta.

Por favor, me estoy poniendo histérica.

-Es muy fuerte, muy fuerte. ¿Qué me vas a contar?

Yo, poniendo alfileres todo el día.

(ISABEL) Vaya, Anastasia, vamos...

No me hace ninguna gracia deciros que quedan

30 minutos. Vamos, chicas.

-¡Ay! Que no llegáis.

Madre mía.

Madre mía.

Anda, de verdad, no llegamos, no lo comprendo.

(LARA) Yo te lo explico. Rapidito te lo explico.

-Sobre la marcha en la máquina.

Cuidado que pesa. -Isabel, el traje.

-Monta el traje. -Vale.

-Esta gente tiene ya el traje hecho.

-¿Cómo van aquellos? -Lo tienen todo terminado ya.

Vamos, que vamos a eliminación, te lo digo.

(ALEJANDRO) ¿Me dejáis la máquina un segundo?

Ah, está vacía. -Sí.

Dejadle la máquina a Alejandro. Esa de blanco, bien.

Es media hora, Alejandro, no diez minutos.

Si me das el cuello hecho, yo lo monto.

Pero piénsalo. -Y los puños, claro.

El cuello y los puños. -¿Los puños también nos faltan?

Los iban a hacer las niñas. Si no están hechos...

No puedo hacer la camisa entera solo, eso está claro.

¿Qué? A la camisa le faltan los puños.

No me pongas así. -Vamos muy atrasadas, Lara.

Soy Rosa, tengo 51 años.

Nací en Sevilla y vivo allí.

Estoy separada desde hace más de diez años

y tengo dos hijas.

Yo, la costura la recuerdo desde siempre,

desde que tengo uso de razón.

Mi madre cosiendo y yo, con los retalitos.

Siempre me ha encantado.

No me pude dedicar de lleno al mundo de la costura cuando quise,

porque por la separación tuve que sacar adelante a mis hijas.

Ahora quiero retomar ese mundo.

Siempre me ha gustado ayudar a los demás

y ¿qué mejor manera de hacerlo que con lo que me gusta? Cosiendo.

Uno de mis proyectos es dar clases a las madres de la fundación Alalá.

Son madres de las 3000 Viviendas. Están encantadas conmigo,

pero más contenta estoy yo con ellas,

de cómo son y lo bien que me lo hacen pasar.

En la primera edición del programa no puede participar,

porque pasaba por una enfermedad. Esta vez, que estoy recuperada,

la primera en apuntarme y llegar hasta el final.

¿Quién ha hecho las sardinetas?

Ellas, se supone. ¿No te la han dado?

Las sardinetas, ¿quién las hizo? -No sé.

Pensaba que te habían dado el conjunto, la sardineta con el puño.

¿Qué sardineta?

-Pues forma parte del puño, el puño y la sardineta.

(SARAY) Venga, se hace. ¿Dónde está?

Dámelo. Te lo corto, te lo corto. Toma.

(PEDRO) Se corta otra vez, venga. -¿Dónde está la tijera?

¿A qué os puedo ayudar aquí?

A caer en picado. -Dame un besito.

Ven aquí, tontín.

Tú ves haciendo el capullo, que ya verás.

En "Maestros de la costura" seguimos homenajeando

al gremio más antiguo relacionado con el hilo y la aguja.

Estoy hablando, por supuesto, de los modistas

que viven a la sombra del glamur de la moda.

Por eso le hemos pedido hoy a Antonio Najarro

que nos traiga a alguien especial para el Ballet Nacional de España.

Es José Antonio Arroyo del Río, sastre de la compañía.

José, ¿cuántos años llevas?

Sí, 40 años,

entre bailar

y dedicarme a la realización

de vestuario y diseño.

Y tú eres el autor de algunos de los modelos que tenemos aquí.

Sí. Entre ellos,

los que están haciendo los... Exacto.

Dime, ¿qué es lo más difícil? Las tendidas de los tejidos

para que no se te muevan, para que el corte sea preciso,

para que luego facilite el montaje de la prenda.

¿Os apetece ir a las mesas con los jueces

y ver lo que hacen de primera mano?

Claro que sí. No puedes darles muchas pistas.

Vale. Pero...

¿Os ayudo a algo, aunque sea, a vosotros?

Pues sí, mide

o ve organizando cómo las colocamos en el vestido.

Si a alguna le falta un detalle, me lo pasas y se lo coso.

Hola, buenas, equipo verde. ¿Qué tal?

Bien, con unos contratiempos, pero bien.

¿Qué ha pasado? ¿La verdad?

La verdad absoluta siempre. ¿Qué ha pasado?

Me voy a enterar igual. Anastasia

se equivocó tres veces con la misma prenda.

Lo cosió tres veces mal.

Lo descosimos, lo volvimos a coser y luego lo volvió a coser mal.

Lo tuvimos que volver a hacer.

¿Dos veces mal cosida la espalda? Una cosita

con la que tenéis que tener especial atención,

las aplicaciones, cosedlas muy fuerte,

por las cogidas que hay con el bailarín,

que se arrastran, no se vayan a caer.

Tenéis que llegar a poner las aplicaciones,

porque a la bailarina se la ve desnuda

y hay que taparle el pecho con las aplicaciones.

A ver si unimos ya la falda al traje.

Isabel, te veo dispersa.

Dispersa, dispersa. Este tejido es, para coser...

El tul. Es tul.

Lo he trabajado... -La complejidad del tul elástico.

Siendo bailarina, habrás trabajado mucho el tul.

Lara también. Sí, yo mucho.

Las que somos del tul sabemos de qué va.

(LARA) Sí, lo sé. Venga, chicas, suerte.

Esto está lleno de agujas enhebradas con hilo blanco

para hacer los botones al final. Si no, luego no da tiempo.

Bastante mejor. No vamos mal. -Toma, Sergio.

¿Qué? -Sardineta.

Ahora, la sardineta, no me da tiempo.

Teníais que haberlo hecho antes. -No sé, he cortado esto.

Sin sardinetas.

Olvídate de las sardinetas. -Por lo menos colocamos el puño.

-Exacto. Los puños los tienes ahí. Yo voy haciendo esto.

Vente arriba. Atención, aprendices.

Quedan solo 20 minutos.

Ritmo, ritmo, ritmo, ritmo y sin parar.

(ALBA) Si estáis paradas, enhebrad más agujas, por favor.

No paréis de hacer cosas. Sigue cosiendo abalorios.

-Vale, cariñet. -No estéis parados.

Parados es tirar la toalla.

Al menos, voy a aprender a coser abalorios, que vaya...

-Esto queda así. -Hay que pensar

en probar el pantalón. ¿No hay maniquí aquí?

¿Necesitas que te haga algo? -No.

(SERGIO) Tengo preparado esto para los ojales.

(PEDRO) No sé qué hacer.

Hola, Palomo. Chicos, ¿cómo vais?

Vamos apurados de tiempo.

¿Vais apurados? Tenéis 20 minutos todavía, ha dicho Raquel.

Sí, pero vamos apurados, hay que aligerar.

Tenía entendido que ibais medio bien.

A ver si ahora me equivoco.

Espero no defraudarte. En cualquier caso,

José Antonio Arroyo, sastre del Ballet Nacional.

(ALEJANDRO) No mires mucho. (RÍE) Estás temblando, Alejandro.

No, estoy corriendo. Parece que tiemblo,

pero es que quiero correr tanto... Vale, vale.

¿Y el jefe del taller?

Estoy enhebrando agujas para los botones,

a última hora, porque, hijo...

Antonio, ¿cómo ves el trabajo que hacen los chicos?

El pantalón, ¿qué tal va?

El pantalón tenía buena pinta al principio.

A ver qué tal ha seguido. Por eso.

A ver cómo ha salido esto. Bueno.

¿Quiénes son los responsables de este pantalón?

Porque tengo claro que Pedro no es el responsable.

A priori, a la hora de coserlo yo. -Bueno, no soy...

¿Y a la hora de cortarlo? También.

El responsable so... Ah.

Caprile.

Caprile. Mala pinta no tiene,

porque se lo han estado currando Toni y Sergio.

El "instagramer" ha estado un poco por ahí.

Pero bueno. Caprile, te puedo asegurar

que mi prioridad no es salir guapo en la tele.

Soy un jefe de equipo y doy todo lo que puedo.

Todo lo que sé hacer y lo que tengo de base de costura

que no es tanta como la que tienen muchos de mis compañeros,

lo he dicho de forma correcta y claramente.

No digo nada. Pues ya está.

No te pongas nervioso, Pedro. No me pongo,

pero viene aquí a decirme: "Ah, Instagram, no sé qué".

¿Qué quieres que te diga?

Los vecinos tienen jaleo. -Los vecinos tienen jaleo.

Pedro, no me grites, que empezamos mal.

No quiero ponerme así. Te he tocado el punto débil.

Lo hago lo mejor que puedo. Cuando vayas a un taller,

verás lo que te pasa. Te dirán millones de cosas todos los días.

Muy bien dicho, Alejandro. Aprende a escuchar,

a asumir, a callar y a trabajar.

Me enerva que Caprile me diga que solamente sé posar.

No, señor, he pasado un castin de 12 000 personas.

Estoy aquí y soy jefe de equipo. No vengas a decirme

que solo sé posar y dejarme en evidencia

ante mis compañeros y ante mi equipo,

que estoy dirigiendo en ese momento.

No, señor, no, señor.

Vayan ayudándome.

Venga, que me agarro a llorar, te juro.

-Venga, Larita, eres una monstrua. -Lara, Lara, Lara.

Dale ahí caña. -Sí, llegamos, creo que llegamos.

Toma, ponla, ponla. -No, termina tú ese.

Y hago yo este, ¿vale? -Venga.

Las peores trabillas que he visto en mi vida.

Es verdad. -Está muy mal.

Lo peor que he visto en mi vida. ¿Por qué está así?

No sé, me las han dado así. Vamos a quitarlas.

-¿Qué tal vas?

Bien. -¿Y las mangas, dónde las tienes?

Está por ahí. Aquí. A ver, no quiero decir nada,

que Pedro me grita.

(PEDRO) Caprile, di lo que quieras. Hombre, claro.

No me digas que vengo a posar, estoy aquí para coser,

para ayudar en lo que pueda. Pedro, Pedro.

Pedro.

(TONI) Cuando ha habido es pique entre Caprile y Pedro,

me he separado, porque...

he venido aquí a coser

y a aprender, no a montar circos.

(LARA) ¿Dónde está el maniquí? -Aquí.

Lo he puesto al lado para ponerle las flores.

-Levántale los brazos a la tía, que no...

-Uy, espera.

(ISABEL) No, está metido mal. -Métele los brazos.

Métele los brazos. ¿Nunca vistieron una muñeca?

-No, mi vida. Isabel, ¿me dejas?

A ver.

¿Y esto? ¿Y esto qué es? (LARA) No, eso no es de aquí.

¿Cómo que no es de aquí? Esta es otra tela,

porque de esta no quedaba. -Claro, es esta

que estaba en el suelo. Ah, de esta no quedaba más.

Por eso hemos puesto esto debajo.

Caprile, que pesa mucho este tul.

O sea, la habéis desperdiciado un poquito,

porque he visto ahí... Sí, se ha cortado por la espalda

un par de veces mal. Y ahí hemos ido mal.

Sí, aquí el brazo.

A ver, que va a salir ese Caprile que a nadie le gusta ver.

Me dices, Isabel...

¿Sí? Que no había tela suficiente.

Sí, se desperdició, por eso lo digo.

Claro, se desperdició.

Uy, y la teníais aquí escondidita.

No, son trozos que no vale. Ya lo hemos medido.

Uy, madre de Dios. Caprile, te juro y te perjuro

que no la hemos escondido. Madre de Dios.

No la hemos escondido. -La hemos quitado para no...

(LARA) Las telas estaban escondidas y quisiera saber quién fue,

porque la verdad no teníamos que esconder nada.

Se cortó mal, pues se cortó.

¿Cómo pueden esconder algo

que está a la vista?

Es que es de... parvulitos.

Esto es no conocer

el abc de nuestro oficio,

que os lo vengo diciendo desde la primera prueba.

¿Quién ha cortado esto? ¿Quién?

Yo. -Y yo.

Habéis desperdiciado 17 metros de tul.

Anastasia, ¿por qué estás llorando?

A llorar se va al musical, ¿eh?

Más de 17 metros.

Si en la segunda prueba empezáis gastando 17 metros de tul,

pues no sé,

para la última,

No, de acuerdo, es que... En fin.

(ANASTASIA) Yo, que no desperdicio tela por nada del mundo,

porque mi filosofía es aprovecharla al 100%,

me he visto desbordada.

Cuando me pongo nerviosa,

suelo llorar.

porque así me tranquilizo. Pues mira ahora.

Esto se quita de aquí, ¿verdad?

Esto ¿cómo coño se quita? De verdad.

¿Qué haces? -¿Cómo se quita esto?

Me he girado y he visto a Pedro desnudando al maniquí.

No sé qué estaba haciendo.

Pero ¿qué haces?

Quitándole la ropa al maniquí. -Tienes uno ahí en pelotas.

Pon eso, anda, pon eso.

Hay otro maniquí allí, tío.

"Really?". -Pero no dejes eso en el suelo.

Como te vean con eso ahí, vas a flipar.

(AMPARO) Faltan las trabillas. -Las trabillas a mano rápido.

(SARAY) A mano. Ponemos el pantalón como ha dicho Toni.

Ponedlas a mano. -Yo termino los botones.

Pedro, el pantalón, ponedlo. -Es que...

Estoy desvistiendo a este y resulta que hay otro ahí.

Es que no me en...

Aprendices.

He visto pruebas que han cambiado en cinco minutos.

Ese es el tiempo que os queda, cinco minutos para terminar.

(SARAY) ¿Cómo va esa camisa?

(LARA) Las tetas, las tetas.

-Escúchame, pon la camisa, pon la camisa.

Pon la camisa, y las trabillas si nos da tiempo.

Escúchame, hay que saltar una aguja de color de eso.

-Aquí, está aquí, aquí. -Una aguja del color de ahí

para hacerlo a mano. -Ya lo tengo, ya.

A ver qué pasa, todavía no está la sentencia echada.

(LARA) Déjenme, que estoy rematando esto de aquí abajo.

Pero cóselo por el medio, no por fuera.

-Yo qué sé. -Por aquí, mira este qué bien.

-Escúchame, el maniquí lo ponemos a la izquierda

y se le da un planchazo con vapor para que se le vaya la arruga.

-Sigue con este botón, por favor.

Antonio, José, ha sido un placer.

Y os deseamos todos los éxitos a los dos juntos

y al Ballet Nacional de España. Gracias, Raquel.

Muchísimas gracias. Hasta pronto.

Ha sido un lujo. Hasta pronto.

Adiós, chao. Adiós.

¡Botón blanco! -Toma, botón blanco.

Botón tengo, pero no tengo hilo. -Voy a llorar.

Hilo blanco. No llores, Alejandro.

(LARA) Fíjense que no tenga ninguna aguja, ningún... eh...

(ANASTASIA) Alfiler. -Alfiler.

Necesito espacio para darle un planchazo

para quitar las arrugas. -Deja, lo vas a quemar.

(SARAY) Aprieta, sí. -Sí, sí.

Planchazo, planchazo.

Aprendices. (LARA) Vamos, vamos.

Cinco, cuatro,

tres, dos,

uno, tiempo.

Ya. Ya, ya, ya.

-Ya, ya. -Ya está.

Ya está.

Me he visto muy incapaz. -¿Qué dices?

¿Qué dices?

Escúchame, ¿qué dices? No, no, si lo has hecho superbién.

Qué desastre.

Aprendices, ya habéis terminado vuestro trabajo.

Se os ha pedido desde el principio que fuera útil y real.

Para eso necesitamos una prueba.

Que pasen los bailarines, por favor.

Pobrecitos míos... -Ay, qué vergüenza.

Ellos son Nerea y Matías.

Vais a tener un minuto para vestirlos.

Y os quiero ver volar.

Y el tiempo para vestir

a bailarina y bailarín comienza en tres, dos, uno,

ahora.

Camisa.

Vale, ya lo tenemos. -Tuya.

Venga, dale.

(SARAY) Espera, Alejandro.

Que se lo vaya poniendo.

(LARA) Ahí, por el pelo.

Está quedando como un pincel. -Oye, parece un torero.

Mira qué planta. El tiempo termina

en tres, dos,

uno, tiempo.

(AMPARO) Buf, cuando ha llegado el chico,

el bailarín, poniéndole

todos los bártulos rápido, corriendo, tal...

se me ha olvidado el botón, pero no pasa nada.

Las prisas, hay veces que es lo que tiene.

(Música, flamenco)

(LARA) Qué bonita.

Joder, he dicho de abajo arriba.

(LARA) Me emociono tanto para lo bueno como para lo malo.

Hay veces que no se nota en mí

si en realidad lloro de felicidad o de alegría,

pero el único culpable es el bótox.

Ahora mismo me río y lloro y tengo el mismo gesto.

Nerea, Matías,

una cosa es que vuestro talento lo eclipsa todo

y otra cosa es que estamos en un programa de costura.

Por lo tanto, lo que quiero que valoréis

es cómo os habéis sentido con esos trajes bailando

y si os han ayudado o todo lo contrario.

(NEREA) el bajo me ha impedido un poco a la hora de bailar,

me ha entorpecido a la hora de, por ejemplo, girar

o llevar el vuelo del vestido.

Tu percepción ha sido esa. ¿Cuál ha sido la tuya, Matías?

Yo, la verdad, he tenido un movimiento fluido

¿Llegarías a hablar de comodidad,

pensando en estos minutos de danza?

Sí.

Vais a quedaros aquí con los jueces.

Os voy a pedir que ellos puedan ver en vuestros cuerpos

el trabajo de nuestros aprendices.

Y a vosotros os pido que me acompañéis

para dejarlos solos en la valoración.

¿Vamos? Vamos.

Al bailarín le he mirado el pantalón, si le quedaba bien.

Luego he mirado a la bailarina. Cada uno tiene sus gustos.

No sé cómo has podido bailar con esto, la verdad.

Aquí, fíjate lo que han hecho. Y luego, el escote

está... está irregular también.

Mira, mira, mira. ¡Ah! Un alfiler.

No, peor aún. Una aguja, una aguja.

Peor aún, porque un alfiler... Han cosido la cremallera a mano.

La aguja. Y Matías, bueno...

La verdad, este cuello no lo quiero ni tocar.

Veo mejor el pantalón que la camisa.

Sí, eso, ahí no hay duda alguna. La camisa es...

La sardineta de aquí no existe. No existe sardineta.

Brilla por su ausencia. Y este puño no es así.

Este puño... No se hace así.

Se lo habían montado al revés, lo ha dicho el pobre Alejandro.

Hay que empezar a trabajar con un poquito de limpieza.

Limpieza.

Nos ha quedado bastante aceptable

para ser el primer proyecto en común.

Y estoy...

relativamente contenta.

Aprendices, llega el momento decisivo

de esta primera prueba por equipos.

Mucha suerte a todos.

Adelante, jueces.

Isabel, Pedro, ¿cómo os habéis visto como jefes de taller?

Fracaso.

Asumo toda la responsabilidad.

Eso no es un trabajo bien entregado y, no sé, me da vergüenza.

Ante un maestro como usted, me da vergüenza.

¿Toda la responsabilidad ha sido tuya?

Yo he sido el jefe del grupo y ha habido errores grandes

que tenía que haber supervisado.

Y por los nervios no he sabido responder

y asumo gran parte de la responsabilidad.

Sinceramente, me gusta muchísimo tu actitud.

Porque cuando uno asume responsabilidades,

tiene que llegar hasta el final. Totalmente.

Tanto en lo bueno como en lo malo. Totalmente.

Es... No sé.

Me muero de vergüenza por dentro y es verdad.

Y, Pedro, ¿cómo te has visto?

Yo he cometido muchos errores.

Y en ciertos momentos los nervios me han podido.

Y también me queda mucho por aprender.

Isabel, Pedro,

aunque me han gustado las respuestas que me habéis dado,

también os digo.

que sinceramente pensé que iba a tardar

un poquito en enfadarme en esta nueva edición.

No lo he conseguido. Habéis logrado sacarme de quicio

en la segunda prueba.

No te voy a recordar, Pedro, las impertinencias

que he tenido que escuchar por tu parte.

Que has jugado con mi educación.

Y vosotros, equipo verde, ¿qué opináis de vuestra jefa?

Yo discrepo en algo.

No creo que ella se tenga que comer todo.

Nuestra compañera, Anastasia, se ha equivocado

no una vez, sino varias veces

en cortar un patrón y en coser y eso nos ha retrasado.

Ella ha hecho un trabajo maravilloso.

Anastasia, ¿tienes algo que decir? Que tiene razón,

porque me he equivocado

y, claro, he perjudicado en parte al equipo.

(ISABEL) Las tenía que haber dirigido yo bien

y supervisar los errores de todos.

Por eso he sido yo jefa, por eso asumo la responsabilidad.

Os voy a explicar lo que ha pasado.

Anastasia, has cortado cuatro veces

el tejido de tul mal.

Y como consecuencia has desperdiciado

17 metros de tejido.

La industria de la moda debe ser una industria

responsable.

Esto no ha sido ni responsable ni sostenible.

Ha sido un auténtico despilfarro.

Aparte, no sabías leer un patrón.

Lo estabas cortando a la contra, lo cual todavía

me extraña más en una persona que dice que es creadora

de un método de corte. Te dan un patrón básico

y no sabes reconocer el sentido de la tela.

Lo entiendo perfectamente, porque precisamente yo

me dedico a elaborar prendas sin desperdiciar tejido.

Pues, hija mía, aquí, desde luego, te has lucido.

Si este programa era para promocionar

tu formidable método de corte, sinceramente,

es la peor publicidad que has podido hacer.

¿Tienes algo que decir?

No, porque la he fastidiado y lo sé.

¿Qué voy a decir?

En realidad, uno tiene que pagar

por sus errores. Ay, por Dios.

Otra vez.

Me habéis pillado muy sensible.

Una vez que arranco a llorar,

hasta que no estoy más calmada,

no puedo parar.

Vamos a analizar vuestro resultado que está aquí.

A simple vista, ya lo veis, totalmente torcido.

El patrón era complicado,

pero no habéis sabido interpretarlo.

Lo habéis cortado mal.

Mal cortado, pues, pasa lo que pasa.

Sin vuelo, torcido, lacio, mohíno.

Y además de todo lo que ha dicho Palomo,

lo más inaceptable en este taller

es que entre los pliegues,

porque no tienen otro nombre,

de la cremallera,

hemos encontrado

esto.

Por Dios.

Ni siquiera un alfiler, una aguja.

¿Os dais cuenta del peligro que supone

una aguja enredada

entre esa chapucería de tules?

¿Qué hubiera sucedido

si se hubiera pinchado la bailarina

al ejercer sus piruetas?

(LARA) La de la aguja ha sido mi amiga Isabel.

Si digo lo bueno, también digo lo malo.

No soy de doble cara, ¿eh?

Ahora quiero hablar con Pedro.

Como modelo para internet, Instagram, etcétera,

serías perfecto, pero para la costura,

sinceramente, es la primera vez que vemos

a un jefe de taller que lo único que ha hecho

ha sido enhebrar agujas y servir de maniquí.

He intentado delegar. Hemos hablado

y hemos repartido los roles, lo que hace cada uno

dependiendo de las habilidades de cada uno.

Según eso, no tienes ninguna habilidad, según eso.

Tengo habilidad, he sido jefe de taller,

Y he intentado que haya orden en el taller.

He hecho lo que sé hacer, lo que no, lo he delegado.

¿Qué es lo que sabes hacer?

Enhebrar agujas y probarte ropa.

No, calmar a la gente. Ah, calmar a la gente.

He hecho muchas cosas mal hoy.

Lo que he hecho bien ha sido controlar mi mayor defecto.

¿Cuál es tu mayor defecto? Que es, los nervios.

Los he controlado. ¡Oye!

Creo que sí los he controlado, ¿verdad?

No se te nota...

Pedro, el día que no los controles...

Es que me viene a la cabeza cuando...

Cuando le ha quitado la ropa al maniquí.

Mira, en el último momento, es verdad,

he perdido los nervios porque la situación me podía.

No estoy acostumbrado a mandar. No he visto que había

un maniquí ahí sin ropa y me he puesto a desnudar este.

(AMPARO) Ay, que me meo, por favor...

Ahora es momento de evaluar la técnica, obviamente.

Equipo naranja, en general no habéis fallado

en ninguno de los procesos, bueno, una cosa

que me he acercado a deciros y he visto que ha desaparecido.

Las trabillas. He dicho que no había visto

unas trabillas más feas en mi vida.

No entiendo por qué no cogéis un hilo, le dais la vuelta

y estaba ahí bien hecha. Lo he intentado, no he podido.

No nos ha dado tiempo. Lo que sí quiero destacar

es el trabajo de dos personas en concreto.

Sergio

y Toni.

Creo que habéis hecho un trabajo casi de diez.

Os voy a dar un ocho por las trabillas,

pero, bueno, enhorabuena. Muchas gracias.

Con la camisa empezasteis un poco regular

con los puños al revés.

Erais cuatro personas para hacer la camisa.

Y está peor que el pantalón,

cuando el pantalón es mucho más complejo que la camisa.

Con todo y con eso, las personas del pantalón

han venido a ayudaros a acabar la camisa.

Sinceramente me he sentido bastante solo haciendo la camisa.

Con la presión... ¿Qué pasa, que Amparito,

Pedro y Saray no estaban para ti?

A mí no me parece eso. -Ella sí ha trabajado.

No me parece eso, porque en todo momento te hemos dicho:

"Venga, Alejandro". He cogido bajos, he planchado,

he cremalleado, igual que todos los compañeros.

Que yo haya hecho más que otros no, hemos trabajado en equipo bien.

De todas formas, Alejandro, no es demasiado bonito

intentar recalcarte a ti frente a tus compañeros,

echarles un poco de barro a ellos.

Bueno, lo más importante de todo esto

es que el bailarín ha conseguido ponerse el traje,

poder bailar, ha bailado sin ningún tipo de problema,

Tenemos que deciros que estamos contentos con ese resultado.

Gracias. -Gracias.

Aprendices, por todas estas razones,

María, Palomo y yo

consideramos que el equipo ganador

de la prueba de hoy

es...

el equipo naranja.

Enhorabuena, equipo naranja.

Aprendices, sabíamos perfectamente

que el reto de hoy era un reto muy difícil.

Lo que nos ha demostrado a todos esta prueba

es que os queda todo por aprender.

Pensad que os queda una última oportunidad

para continuar en "Maestros de la costura".

Centraos en eso con mucha energía.

Y nos vemos todos en el taller. Gracias.

Voy a afrontar la prueba de expulsión

con todo mi conocimiento que sé

y con mi fuerza,

que yo sé que tengo dentro.

Me he venido abajo,

pero yo iré para arriba.

No me voy a rendir tan fácil.

La prueba en el Ballet Nacional de España

ha supuesto un quiebro para los 12 aprendices.

El equipo verde se ha convertido

en el equipo de los mandiles negros.

Que entren ya los aprendices.

Aprendices, por favor, los que lleváis mandil blanco

y acerico blanco, los salvados, colocaos aquí, en la barandilla.

Mandiles negros, cada uno, en su puesto de trabajo, gracias.

(LARA) Vengo con sensación de rabia.

Vale que ha sido una prueba conjunta,

pero lo he dado todo

para no poder estar ahora mismo en esta situación.

Aprendices, bienvenidos a la primera prueba de expulsión

de la segunda edición de "Maestros de la costura".

Isabel, ser jefe de taller implica siempre una responsabilidad.

¿Qué sientes, porque de alguna manera ellos están aquí

por ti? Me siento culpable,

pero, bueno, vamos a darlo todo, cada uno de ellos

y, mira, no puedo hacer otra cosa, es así.

(ANASTASIA) Isabel, muchas veces,

ha ido de "yo sé, yo sé, yo sé".

A lo mejor no sabe tanto.

Que no quería ir de mala.

Pero sí, es la verdad.

Alejandro, tengo la impresión

de que en la prueba anterior buscaste un poquito

como tu momento de gloria

No.

Me vine abajo, porque lo que comenté,

soy muy perfeccionista y quería que el trabajo

estuviera bien terminado

y a lo mejor mi forma de expresarlo resultó prepotente,

pero para nada quería

transmitir que soy mejor que ella, ni muchísimo menos.

(TONI) Aquí vienen todos como si ya supieran coser

y no tienen ni idea, igual que yo.

Piensan que saldrán de aquí y serán

el nuevo David Delfín, macho.

Aprovechad, aprendices,

los salvados, esta situación que tenéis

en la que podéis estar tranquilos.

Situación muy diferente la que tienen vuestros compañeros.

Os enfrentáis a una prueba de expulsión.

Y uno de vosotros, cuando termine este programa,

tendrá que marcharse.

Si están aquí es porque su trabajo no ha llegado a los mínimos

y esto, aprendices, que os sirva para entender

que la prueba de equipos es fundamental.

El equipo verde, os veíais al principio con mucha seguridad,

como el equipo de los fuertes,

y mira dónde habéis terminado.

No habéis aprovechado ni el tiempo ni el trabajo para luciros

por no hablar del despilfarro absoluto de los materiales.

Ahora ya sabéis de qué manera tenéis que afrontar la prueba,

pero hay que pasar por ella.

(ISABEL) Estoy viendo el bodegón y digo:

"Habrá un coche debajo y tenemos que hacer

asientos de coche o algo así. ¿Esto qué es?".

En la prueba anterior, los aprendices

han caído en errores básicos, básicos.

Era una prueba para lucirse desde el punto de vista técnico.

Sinceramente, ha sido un verdadero desastre.

Ha sido muy chapucero.

Hemos decidido comprobar si al menos la parte creativa

está un poco más desarrollada.

Para esto nada mejor que una prueba

de transformación, que veamos qué sale de aquí,

qué podéis crear, qué podéis soñar, qué podéis imaginar.

(ALBA) Esta prueba me encanta, me viene como anillo al dedo.

Yo me dedico muchas veces

a transformar vestidos vintage

en piezas totalmente nuevas.

Entonces, era como "bien, bien".

Para esta prueba hemos invitado a alguien

que entiende a la perfección la importancia que tiene

la fantasía, la imaginación, la creatividad,

en el proceso creativo en nuestro oficio, nuestra profesión.

Os pido un fuerte aplauso

para el ganador del prestigioso premio

Who's On Next 2017, Leandro Cano.

¿Qué tal? Bienvenido.

Qué guapa. Bienvenido.

Qué bonito es el vestido. Me gusta mucho, Leandro.

Gracias, estás guapísima. Maravilloso.

Es una belleza. Una joya, sí.

Preparando una prueba basada en la imaginación

y en el valor

de poner esa imaginación frente a todos los demás,

tenías que ser tú. Bueno, pues muchas gracias.

No es solo la imaginación, al final, un trabajo duro,

una constancia, una manera de ver tu vida,

una manera de trabajar, pero, claro,

la creatividad y la imaginación

puede ser que te ayude bastante a esto.

¿Es esa imaginación la que te lleva

desde un pequeñito pueblo de Jaén hasta Lady Gaga?

Bueno, sí, puede ser, es uno de los puntos, sí.

Leandro, has presentado colecciones

con temas tan polémicos como la tauromaquia y la religión.

¿Esto es provocación? Pues simplemente es inspiración

porque soy del sur, Alejandro también es del sur,

y todo esto lo tenemos muy mamado de siempre.

¿Por qué no? O sea, no tener ese complejo de no hacerlo,

al contrario, hacerlo y hacerlo a tu manera.

Aprendices,

quiero que pongáis mucha atención

y comprendáis a qué nos referimos

cuando hablamos de creatividad.

¿Qué es eso?

Ha parido un niño.

Qué alucine.

Esto, este iría aquí.

Es más grande que tú, María. Ya te digo.

Qué bonico. Guapísimo.

Eso no me lo pondría, ni nadie creo que se lo ponga.

Eso, ¿quién se lo pone? Nadie, pero para una exposición

de verdad lo petas. No sé, me parece muy guay.

Es una idea, eso es arte.

Vaya pedazo de pieza.

(LEANDRO) Esta prenda está inspirada en una canción

que cantaba mucho mi abuela, que era "El niño de las monjas".

Entonces, como ese niño que quiere ser torero

y, de alguna manera, pues, lo sacan en hombros.

Tiene también referencias de Goya.

Yo también veo un poco de Velázquez,

de menina. Sí, también.

¿Qué tipo de taller tienes? ¿Cómo trabajas?

Es algo que me llama mucho la atención.

¿Cómo trabajas todos esos elementos

que no son solo elementos de costura?

En verdad, en el taller hay

desde máquinas de coser hasta taladros, atornilladoras.

Jugamos mucho también con el tema de la artesanía.

Hay una asociación de mayores en mi pueblo

que se encargan de hacernos el tema de bordados y punto

y de cosas hechas a mano. Más un laboratorio que un taller.

Más un laboratorio, exacto.

Bueno, aprendices, como habréis podido imaginar,

la prueba consiste en replicar esta creación de Leandro Cano.

¿De verdad?

Que no, que es broma, que no lo tenéis que replicar.

Pero sí os vamos a pedir una creación

que hasta los espectadores van a poder hacer en sus casas.

Gracias.

De hecho, es un desafío de absoluta libertad.

Podéis elegir qué hacer, un vestido, una camiseta,

una camisa, un pantalón, un traje del espacio,

lo que queráis.

Mi punto fuerte es el diseño, tengo buenas ideas y soy original

y creativo, aquí orgulloso.

María y Palomo, ya que estáis hoy tan bromistas,

¿podéis descubrir lo que hay ahí?

Pero bromitas ya no, ¿no?

Queremos algo creativo

y con un concepto que sepáis defender.

Vámonos, María.

Ahí está.

Pues aquí esta.

(ISABEL) Destapan el bodegón y digo:

"Madre mía, he caído en mi armario de limpieza".

Podéis elegir cualquier elemento

de los que tenéis en la mesa.

Todo lo que queráis y en la cantidad que os venga bien.

Yo, con los plumeros, imagínate un vestido lleno de plumeros.

(ROSA) Esta prueba, cuando he visto los materiales, ha sido familiar.

Estoy separada, con dos niñas.

He tenido que llevar yo sola la casa para adelante.

Con ropa que teníamos en casa, la típica que das a Cáritas,

de ahí, de pantalones he hecho bolsos,

les he hecho faldas a mis hijas de propios pantalones.

Os aconsejo que perdáis un poquito de tiempo

y planifiquéis vuestra prueba, hagáis un pequeño boceto

para evitar esos desperdicios de la prueba anterior.

Leandro está diciendo

que ya se le están ocurriendo un millón de cosas.

Yo también, no sé si buenas...

Estoy viendo el bodegón y me está dando una envidia...

Ya que está aquí nuestro compañero, Leandro,

y os puede ayudar a supervisar,

¿me dejaréis hacer la prueba a mí también?

Yo creo que por Palomo y por mí, perfecto.

Luego te valoramos también, ¿eh? Sí.

Lo tienes claro, guapo, de eso nada.

María Escoté, bienvenida al taller de "Maestros de la costura".

Adelante.

Que María se apunte a hacer la prueba me parece fenomenal.

Es empatizar con nosotros,

que comprenda nuestra tensión,

nervios, la hora,

siempre pendientes de ella.

y la ilusión de hacer una prenda nueva.

Esto es el imperdible.

Puede suponer que os libréis de la expulsión,

pero tenéis que saber que solo tendréis una oportunidad

en todo el concurso para utilizar el imperdible.

También tenéis que saber que solo hay un imperdible

por cada prueba de expulsión.

¿Qué vais a conseguir si pedís el imperdible?

20 minutos de ayuda

de cualquiera de vuestros compañeros salvados.

Una ayuda que os pueden dar o no.

(ALEJANDRO) Yo ofrecería mi ayuda a todos.

A día de hoy.

Mañana no lo sé,

pero a día de hoy...

Os recuerdo

que las creaciones que no vayan firmadas

no serán juzgadas.

Tenéis 90 minutos

para confeccionar una nueva prenda.

Tenéis los elementos de la mercería, lo que necesitéis.

Todo lo que necesitemos, vale. Pero no hay patrones.

Mucha suerte. La prueba comienza en tres,

dos, uno,

a coser.

(Aplausos, ánimos)

María, te quitan las cosas. Dadle caña, chicas.

Los mochos son una divinidad caída del cielo.

-¡Vamos, Lucas! -Uy, que me caigo.

-¡Venga, Lucas!

-¡Vamos, María! (RÍE)

Podemos venir varias veces, ¿no?

-Alba puede hacer una cosa muy guay.

(TONI) María, si necesitas ayuda, bajo.

Muy bien, Toni.

Písalo y arráncalo, Alba.

-Qué curiosidad por ver lo que van a hacer.

-Yo venía con mi tacón y digo: "Voy a dar todo con mi tacón",

pero una vez ahí de pie

y tal, digo: "Me voy a matar

corriendo ahí, cogiendo cosas,

Me faltaba hacer la voltereta por el plató.

-Mira a María, cómo corre.

-Lucas va a hacer una cosa espectacular.

Ahora quiero hacer entrega de algo muy especial.

Saray.

¿A mí? Aquí tienes

el nuevo libro de "Maestros de la costura",

un manual imprescindible para confeccionar tu propia ropa.

En él encontrarás muchos patrones, vaqueros,

faldas, incluso ropa infantil.

Muchísimas gracias, me hace mucha ilusión.

Vamos, chicos, vamos.

Elástico...

Tres cortinas de baño...

La que no lo tiene muy claro es Isabel.

Mucha fregona veo yo por todos lados.

¿Hay muchas fregonas? Es interesante,

porque dan el juego de los flecos. Claro.

Y es como muy visual. Con los flecos puedes hacer

un zócalo en el bajo, puedes hacer unas hombreras,

un chaquetón. Un vestido de flecos.

O la colección África de Saint Laurent.

(SARAY) Alba está haciendo una gorra con flecos.

¿Creéis que va a hacer un sombrero y ya?

Si la base es un sombrerito, eso no es realmente la prueba

que hemos pedido. Eso es una costu... ¿Cómo es?

Customización. Eso.

Customización, eso digo. Eso.

¿Y Anastasia? Parece que está

modelando la bayeta en el cuerpo del maniquí.

Lucas también modela sobre el maniquí.

(AMPARO) Lucas, por la puerta grande, como los toreros.

Claro que sí. -A hombros.

María va a una velocidad...

¿Ha puesto un delantal en el maniquí?

Es superchulo, está haciendo delantal y delantal

y va a tener la base para empezar a montar.

Eso es lo más.

¿Eso es papel de cocina? -Sí, de cocina, pero de colores.

-No sé si es el material adecuado para arriesgar,

pero soy muy arriesgada y espero

que esto sirva para que me salven.

Si no, me servirá de pañuelo, para llorar después.

¿Cómo vamos, María?

Vamos bien, vamos bien. A lo mejor necesito la ayuda de Toni.

Todavía no lo sé.

¿Vas a pedir el imperdible? Él está dispuesto.

Tengo que deciros que estoy muy nerviosa.

La verdad, desde aquí se vive de otra manera.

María, a ti no te echan, tienes suerte.

No me echan,

porque con el vestido que pienso hacer no podrán echarme

(ANASTASIA) Me encanta María.

Mi idea es hacer un corsé.

Quería añadirle una hombrera solo en un lado

y para crear muchísimo volumen

para compensar un poco el trabajo

ajustado con volumen así, a lo bestia.

-Ojo, Alba, ha pillado una sábana. -Sí, una bajera.

-Le he cortado las esquinas, me ha quedado plana.

Me he puesto a rajar para hacer un lazo larguísimo.

Voy a hacer un vestido, un poco "sixties", que me gustan mucho.

La verdad, la textura de los mochos, como yo los llamo,

son flecos divinos, de algodón. Quiero hacer un vestido flequeado

y luego creo que me gustaría darle un puntito romántico

con unas rosas, a ver si consigo hacerlas bien

con unas servilletas de papel.

A esta prueba de eliminación

me enfrento con mucho nerviosismo,

porque justo han dicho

que tiene que ser creativa

y creo que es mi punto fuerte

y justo me da mucho más miedo

cagarla en ese aspecto.

La cortina de baño, el tejido es dificultoso,

pero pienso que puedo inspirarme en el tema oriental,

es un kimono lo que hago,

y después añadirle un cinturón que se vean perfectamente

las argollas de la cortina para que se vea que es reciclado.

Y con un puntito andaluz, porque en Japón

hay más gente aprendiendo flamenco que en mi Sevilla.

(AMPARO) María, te está quedando monísimo.

Tampoco lo dudaba, ¿eh?

Si un día me pongo enferma y no puedo venir,

ya presentas tú el programa, Amparito.

Sí, por favor. Y las uvas.

Siempre he querido presentar las uvas.

Ahí con Ramón... Ay, por favor, sí.

Igual en el canal de tu pueblo te dejan.

Ahora ¿qué?

Ah, vale.

Lucas, dale, ¿eh? Tienes una base maravillosa, dale.

¿Te gusta? Hombre,

has cogido la prenda favorita de Palomo.

¿Qué? El capote.

Me muero cuatro veces.

-Vamos, Lara.

Rosa está utilizando la cortina como tejido.

Vamos a ver a Rosa.

Rosa. ¿Qué hay?

Mira, me he inspirado.

Prueba de expulsión. Lo sé, es lo que más me pesa.

En la primera semana. No te imaginabas en esta

cuando empezó la prueba por equipos.

No, sé que saldremos todos tarde o temprano,

pero a la primera en la frente, no. -¿Estás tranquila, Rosa?

-Con ritmo acelerado, pero tranquila.

En casa he reciclado muchas veces cosas.

De pantalones he hecho bolsos, faldas, reciclando ropa,

por necesidad y por... porque me inspiraban.

Me han contado que tú tienes dos pares de gafas.

Sí, siempre las llevo, siempre. ¿Dónde están?

Son estas, que son de mi madre,

porque mi madre, donde ponía el ojo nunca se equivocaba.

Yo me equivoco más. Las llevo para ver desde su punto de vista.

Una cosa emocional que te hace más bonita.

Me alegra que me lo digáis.

Para mí es mi referente y mi imagen a seguir.

Entonces, parece que me está mirando,

para que, desde donde esté, me vea bien.

-Se está parando mucho con el gorro.

Aprendices,

espero que lo tengáis muy claro, porque ya habéis consumido

los primeros 30 minutos de la prueba

y el reloj vuela.

Espabila, María Escoté. Por supuesto.

¡Vamos, María!

# Dale caña, Anastasia. #

-No se ha levantado de la máquina un momento.

Está haciendo una especie de miriñaque por dentro de goma

que va enganchando una tira, otra tira y otra.

La idea es hacer un vestido con muchas capas de papel

y con unas hombreras de esas...

fregonas para dar volumen.

(PEDRO) Ay, le falta brillo.

-Hombre, en fregonas poco brillo puedes encontrar.

Lo de Lara es guay.

Isabel.

¿Qué estás haciendo?

Espera, que estoy sin tacón. ¿A ti te parece práctico

venir a una prueba de expulsión con esto?

Si me expulsan, al menos que se acuerden de mí.

Estabas muy...

arriba al principio, digo al principio,

en la primera prueba, y te veo un poco menos.

Bueno, aquí no está nada cantado. Al principio parecía más así

y te vas arriba porque ganas y luego, hostión del bueno.

Ya has visto. Sí, sí.

Coge el vestido ahí y ahora empieza con las servilletas.

O sea, alterar un poco todo. Sí, no va a ser...

Que no sea una gomilla con servilletas pegadas.

Tranquila, la idea no está acabada.

Yo hubiera partido de aquí.

Te he dicho que quiero ver un poco de moda.

A lo mejor lo pones todo junto y nos sorprende.

Sí, yo le daría una vuelta, que no fuese aquí.

-Vale, vale. -Intenta en otro sitio.

Creo que no has pensado demasiado en la combinación de colores.

Me gusta la explosión de colores.

Pero hay que tener gusto al combinar colores.

Si hay que arriesgar, se arriesga. Me ha hecho dudar de mi elección.

Quieren quizás algo más de costura y tal

y yo he optado más por creatividad

quizás que por diseño.

Y me ha puesto muy nerviosa.

A ver si me he equivocado con mi diseño

y no era esto lo que querían...

Vale, ahí voy.

Gracias. Suerte.

Gracias.

Anastasia, ¿nos atiendes unos segunditos?

Claro.

Entiendo que haces un corsé, ¿verdad?

Mi idea original era homenajearte con una hombrera de torero.

Pero me la han chorizado. Tranquilo, me inventaré yo una.

A Lucas seguro que le hará más falta que a mí.

Muy bonito el volumen. Sí, el volumen es bonito.

Sin patrón ni nada, buena elección del material,

porque le está dando el volumen perfecto.

Id afinando, por favor. Sed limpios con las costuras.

En fin, tiene buena intención.

Si termino lo que quiero hacer, creo que puede gustar.

Yo, dicho sea, la veo muy atascada ahí.

Por eso está donde está.

Ojalá yo pudiera tener esa capacidad de hacer esas cosas.

-Rosa, métele ahí caña, métele caña.

-Va muy bien. (LARA) Va, maquinita.

Ayúdame.

Siempre nos repartimos las visitas,

pero esta la tenemos que hacer juntos, ¿no?

Uh, qué miedo, ¿no?

Qué bonito, María. ¿Tú crees?

¿Me puede usted explicar, señorita María, su boceto?

Pues mira, es una chica muy yeyé, como yo.

Y va llena de mochos y servilletas.

¿A esto lo llama un boceto? Vengo del mundo del cómic.

Soy una "freak", Caprile, ya lo sabes.

A mí me gusta bocetar sucio, como el cómic.

Eso es lo que me gusta.

Es que te estás desarmando.

Estás llena de pelos de fregona, te falta un pendiente.

Te voy a decir una cosa. Ojalá pudiera hacer

todos los programas aquí, porque esto es lo que me gusta.

Una aguja me he encontrado aquí. Mire, eliminada.

Pero... ¿cuántas rosas has cogido, por favor?

De verdad. Una.

Se ha encontrado una aguja en una rosa.

Es que la estaba terminando de coser.

No me ha dado tiempo ni a acabarla.

Venga, dejadme trabajar, por favor.

María, te dejamos.

Vamos.

Esto se ha quedado hecho un higo. Aprendices,

20 minutos para terminar la prueba.

Y Alba. Hola, buenas.

-Hola, Alba. -¿Qué tal?

Venimos a visitarte. A ti te conocía

desde que presentaste en Berlín tu primera colección

para tu madre y las mujeres de tu familia.

-Qué bien. -Me encanta tu trabajo.

Muchas gracias. Cuéntales qué quieres hacer.

Pensaba hacer como un gorro de novia japonés,

como un tocado, pero muy espectacular,

que sea como para irse de novia.

Ah, qué interesante, ¿no?

Caprile lo mira para arriba y para abajo.

Todavía no sabe...

Espero que luego le cambie la cara.

El sombrerito era así, ¿no? Sí.

Lo que has hecho es ponerle esto.

Eso era lo que tú querías decir.

Pero yo no lo voy a volver a explicar.

Creo que quedó muy claro.

Ostras, la acabo de liar parda.

Claro, pedían una transformación total.

Y yo había cogido un sombrero

con el que quería hacer un tocado

pero no iba a ser tan diferente.

Ha venido un momento Caprile a mi mesa y solo me ha mirado.

No me ha dicho nada, pero he dicho: "Ni un segundo más".

Se me ha ocurrido otra cosa. Ya está, solucionado.

Quiero hacerlo mejor. No te vayas, que estoy más tranquila.

No meta ahora la pata. Yo espero en esta prueba

el mismo nivel de creatividad

y de genialidad que estás aplicando en tu maquillaje de hoy

que realmente es impresionante. Gracias.

Espero que te estés esforzando al máximo

porque te recordamos que es una prueba de expulsión.

Mucha suerte. No te pongas nerviosa, venga.

Gracias. -Felicidades.

Suerte.

A ver, ¿cuál queda? A ver.

Lucas. Buenas.

¿Puedes ir contándonos, por favor, qué estás haciendo, Lucas?

Pues me ha gustado mucho el traje que...

ha traído el diseñador... Leandro Cano.

Leandro Cano, sí. Eso no lo voy a hacer,

el rollo Velázquez no me parece que en dos horas,

ni en una ni en media, porque no sé hacer eso.

Coloca tu traje sobre el maniquí y ahora empieza a...

a probar, a jugar, a divertirte.

Lo que me falta es práctica de confección.

Llevo dos años solo cosiendo. Entonces, pienso y creo

realmente que yo, en cinco, seis, 20 años,

lo daré todo con la máquina, pero ahora mismo, no.

Te voy a dar un anillo de fe que tengo, verás.

Gracias, Palomo.

Me he quedado sin hilo, pero no pasa nada.

Isabel... Isabel, no sé.

Lara, va a quedar muy guay.

Va a ser con los hombros fuera y la manga "abollonada".

Mira a María. -Está perfecto confeccionado.

Está precioso, yo me lo pondría, pero ya.

Terminé.

No me lo puedo creer. Caprile, por favor,

alegra esa cara. Que no estoy diciendo nada hoy.

Nada.

Madre mía, madre mía.

Mira, María. De verdad, Caprile, ¿eh?

A ver, a ver.

Los acabados, iguales que los míos. Así tenían que estar todos.

Lo que me encanta es la espalda.

Tiene unas manos de oro.

Cómo ha cosido fleco por fleco.

Es que tiene un arte

que no se puede aguantar.

(ANASTASIA) Tiene que salir.

(SARAY) Alba, dale caña.

A ver qué está haciendo Lara.

Qué maravilla, Lara, cuéntanos. A ver, he cogido una cortina

porque una cortina siempre había en casa.

He elegido el color azul no porque sea el que más me gusta,

sino porque es el que siempre me obligaban a elegir.

He hecho una falda porque me gustan mucho los volantes y tal.

Esto era lo primero que me hacía cuando no llevaba pecho.

Entonces, me... me abultaba.

Y lo disimulaba. Ay, Lara.

También está mi padre,

porque mi padre siempre

exigía la masculinidad y esas cosas contrarias a lo mío.

Fíjate que a mi padre no le guardo nada de rencor.

Porque luego, en mi adolescencia,

yo me quise dedicar al baile.

Él fue a verme a mi primera función de baile.

Cuando bajé, mi padre me dijo:

"Mírame la mano"

y le vi que el anillo estaba partido,

su anillo de bodas.

Dice: "Se me ha partido de tanto aplaudirte".

Y esto, aunque sea pequeño, es lo más importante,

porque es el que mi madre me dejaba usar

a escondidas, o elegir el color rosa

para que no lo viese nadie.

La prenda es preciosa, pero realmente lo que nos cuenta

con los colores y la historia es lo que yo siempre busco

en pruebas de creatividad, un concepto,

un concepto de verdad bonito y que nos emocione.

Creo que este va a ser inmejorable.

Para mí es la base de mi trabajo, que te puedas expresar,

que saques tus sentimientos, que seas feliz

haciendo lo que haces.

Felicidades por limpiar tu alma de esta manera.

-Es inevitable no emocionarme, porque me identifico con ella.

Son historias diferentes,

pero yo soy gay

y no todo el mundo lo sabe.

Era un reto para mí estar aquí, en el programa,

ser como soy sin máscaras y sin nada.

Por eso me emociona mucho lo que le pasa a Lara.

(AMPARO) Eh... No sé si me gusta.

No quiero que se vaya Rosa. (SARAY) No quiero que se vaya.

-Esta prueba es complicada,

porque es de eliminación, pero en mi vida he pasado

momentos muy complicados. Nunca he perdido el ánimo,

nunca he abandonado y siempre he querido llegar hasta el final.

Esta vez lo mismo, hasta el final,

para que no me echen, para continuar.

Creo que Alba tampoco, no sé.

(AMPARO) Ay, qué miedo me dan.

(PEDRO) Aunque la prueba sea de creatividad,

la técnica también es importante. Como seas creativo

y cosas como la mierda, dirán "esto ¿qué es?".

Madre mía, estoy sudando.

Aprendices,

sabéis cómo hay que terminar las pruebas, ¿verdad?

Sí. Os queda un minuto para terminar.

Un minuto.

(LUCAS) Ahora me pongo nervioso. Llevo cosiendo bien todo el tiempo.

Me pongo nervioso, porque veo que no llego.

(ALEJANDRO) Terminad ya, que no tenéis tiempo.

-Anastasia, cariño, vamos.

Chicos, venga, venga.

Lo que no esté puesto no será valorado.

Lo voy a colgar.

Los flequitos, que queden igualaditos y monos.

¿Está todo firmado?

Venga, Rosa. -Venga, chicos.

Isabel, ¿vas bien? -No.

Cariño, por favor, ¿eh? -Corre, Lara.

Aprovechad ese minuto, vamos.

Vamos, vamos, vamos.

Aprendices, diez,

nueve, ocho,

siete, vamos, Lucas, seis,

cinco, cuatro,

tres, dos, uno,

tiempo, y todos junto al maniquí.

Ya está.

Quería añadir más cosas.

No terminé del todo el vestido.

Bueno, viendo a mi alrededor,

no soy la mejor ni para atrás.

Espero no ser la peor.

Aprendices,

hoy ha sido un verdadero lujo tener a Leandro aquí

por la pasión que ha puesto, por las ganas,

por fantasear con cada una de vuestras creaciones.

Sí, mucha suerte y, nada, que gane el mejor.

Gracias, Leandro Cano, chao.

Aprendices, ahora los jueces van a valorar vuestros trabajos

en esta primera prueba de expulsión.

Pero antes me gustaría saber si para María Escoté

algo ha cambiado teniendo en cuenta que por primera vez

lo has vivido ahí, con el tiempo,

con ellos. La verdad es que sí, Raquel.

Como habéis visto he sufrido muchísimo.

Tengo que decir que lo que más me ha aterrorizado

y más nerviosa me ha puesto ha sido ver bajar a Caprile.

Ya empezamos. Cada vez que le veía

me ponía nerviosa.

O sea, entiendo lo que impone

que nos acerquemos a cada uno de ellos mientras trabajan.

Es muy importante estar ahí y creo que sería buena idea

que en cada programa cosiésemos cada uno de nosotros.

Vale. ¿Qué os parece?

¿Comprometidos? Sí, totalmente.

Esto va a ser... Ahora, avisad, que vengamos...

Yo quiero venir en chándal ese día.

¿Preparados para valorar los trabajos de los aprendices?

Pues vamos con eso. Vámonos.

¿Qué es esto, Isabel?

Quería hacer un vestido con volumen.

Pensaba que no se podía hacer nada que tuviera patronaje.

Por eso digo que sería algo que se va uniendo de aquella manera.

A la mitad de empezar, digo que no es la mejor elección.

Pero quería arriesgar.

A lo mejor he metido la pata por esto.

Yo, hoy esperaba que nos deslumbraras.

Hiciste una primera prueba maravillosa.

Ya. Esto es un trabajo

de pretecnología, lo que te dicen: "Hale, a disfrazaros

con cuatro papeles". Ya.

Nosotros queremos disfrutar en esta prueba, ver moda.

Queremos la oportunidad de ver cómo os desarrolláis

y aquí, esto es un "cerapio".

La verdad. Lo siento.

Todavía tienen que ver más trabajos, no te desanimes.

No sé si me he pasado de loca.

Creo que estoy en medio del balance.

Yo no doy nada por perdido,

pero menos toda asegurada.

Así que no lo sé.

Vamos a ver a Rosa, venga.

¿Tenías algo pensado en tu cabeza cuando has cogido los materiales?

Sí. ¿Has improvisado?

No, me vino enseguida este tejido y me dio un momento oriental.

El programa es de costura y he confeccionado la prenda.

Está bien rematado.

Has integrado muy bien todos los materiales.

Los colores están todos en balance.

Los flecos rojos, el charol rojo.

Al final, has creado una prenda muy ponible.

Muchas gracias. Palomo, la prueba

está bien entendida, pero "ponible, ponible",

lo que se dice ponible... Bueno, a ver.

A mí me encanta, de verdad.

Yo no pensé que Rosa fuese tan creativa, la verdad.

Igual que te dije en la anterior prueba

que habías estado despistada, aquí lo has dado todo.

Te dije que me espabilaba y me animaba más.

Estoy contenta con mi prenda.

La confección, fantástica.

Después, lo que me han pedido

de originalidad, diseño,

con esos materiales, he cumplido.

Anastasia, ¿tienes experiencia haciendo corsés?

Solo he hecho uno, en la universidad.

Siempre me ha atraído un poco y quería demostraros,

a Caprile, sobre todo, le tengo un poco de miedo,

que me puedo arriesgar, que los nervios

me dan malas pasadas, pero yo...

100%. En fin, ha arreglado un poquito

el desastre del Ballet Nacional. Para construir este corsé

no has utilizado una tonelada de bayetas.

No estaba pendiente de los materiales.

Estaba mirando el suelo.

Y creo que habré utilizado, pues, lo que veis.

Has resuelto muy bien un corsé, que tampoco es una prenda fácil.

Has integrado los elementos con bastante sentido.

Has conseguido un resultado muy digno

jugando con elementos y formas bastante sencillos.

Gracias.

En otros colores me lo pondré.

Puedes ir a una cena y luego limpiar la mesa.

Vamos a ver el tuyo, Alba.

Es muy chulo, pero es que...

A ver, Alba, debo de ser yo muy antiguo, pero no lo entiendo.

No entiendo esto. He querido hacer un collar

como de novia japonesa tipo kawai.

¿De Hawái, has dicho? Kawai.

Kawai. Kawai.

Es una tendencia. Que me explique,

que a mí estas cosas modernas, hija mía, no voy por ahí.

Es la manera de decir en japonés: "Qué mono".

Además, con ese tono. Con ese tono me pondré yo.

Porque esto es una tomadura de pelo.

No te has enterado de nada.

De nada.

Con todo lo que tenías ahí ¿nos presentas esto?

Esto ni siquiera es costura.

Por lo menos, ya, si lo haces, Alba, hazlo bien.

Mira qué puntadas, mira, si se está deshaciendo ya.

Has tenido hora y media. Lo había entendido mal.

He tenido que cambiar a mitad de la prueba

y era o tiro para adelante y hago otra cosa con lo que tengo

o sí que no presento nada y...

y he decidido intentar salvarlo como podía.

Lo siento, quizá me he pasado queriendo ser creativa

y luego no... No te has pasado, Alba.

Me refiero, he cogido elementos que no sabía cómo usarlos

con metal y cosas que no sabía coser.

Te has dado cuenta de que no estabas haciendo bien la prueba

una vez avanzada la prueba. Al final es un resultado

de diez minutos. Muy bien, Palomo.

Y ya está. Ese es el resumen.

Lo siento. Vuelve a tu sitio. Gracias.

No te angusties, Alba.

Yo, lo mío me lo pondría,

la verdad.

No sé si mis compañeros se pondrían lo que han hecho.

Bueno, Lucas, exactamente

¿qué querías contar con esta prenda?

Enseguida he pensado en el capote del torero

pasándolo delante del toro. Has cogido

el elemento más fácil de todos. Has sido muy listo cogiendo esto.

Así, a simple vista, puede ser resultón,

La idea es bonita. La idea es graciosa.

La idea es ingeniosa. Sí.

Pero te falta... Deja muchísimo que desear.

Tienes esto

que es una maravilla, todo pespunteado,

con el color, y esto lo pones aquí,

lo coses y haces un cuello divino.

Una hombrera, tenías dos, no sé.

Esto le hubiera dado a la pieza

un subidón. Tenéis que tener soluciones.

Cuando se os pone una prueba creativa,

que no plantéis un churro, que sea el día de luciros,

no es día de iros.

Intimida teneros en frente, porque sois vosotros

los maestros de la costura y de vosotros quiero aprender.

Gracias. Lucas, tus intenciones

y tus palabras son maravillosas.

No se refleja en mi trabajo. Pero eso lo tienes que demostrar

con trabajo.

A ver, cariño, a ver.

Que no hemos terminado. Ya lo sé,

pero veo las fotos de las niñas y mi mayor fracaso

cuando las veo a ellas, así a ellas también, y...

A ver. Es verlas y me he emocionado.

Las echo mucho de menos.

Realmente hago esto por ellas.

Y por mi marido también,

quiero que estén orgullosos

y presenté esta gran cagada.

También te van a ver en la tele haciendo el primer trabajo,

que era estupendo.

Ya...

¿Vale? Venga.

Vamos a ver a Lara.

Lara, estoy segura de que Caprile y Palomo

pueden decir mil cosas sobre tu trabajo,

pero me gustaría que les explicases el concepto,

la historia de este "look".

He elegido el color azul,

porque es el color que me han impuesto desde pequeña.

Te dicen: "Los chicos, azul, las niñas, rosa".

Entonces, he elegido el color que me ha perseguido mucho tiempo

y que no me representaba.

También a la hora de diseñarlo me he inspirado en María Escoté.

Porque me gusta mucho. María.

Ya, es que cuando dicen que a un niño o a una niña

se le impone algo,

me.. no lo puedo soportar. Es algo que no puedo entender.

Cuando he visto esto, he visualizado a María Escoté.

El collar representa a mi madre,

que siempre me dejó elegir el rosa cuando yo quería.

Y agradezco con todo el corazón a mi madre

que me haya dejado expresar poco,

pero eso hace que yo hoy pueda expresar todo lo que siento.

Y si tuviera que...

volver y cambiar algo de mi vida, no cambiaría nada.

Cada golpe, cada paso que he tenido en mi vida,

es esto que veis.

Lo que te ha hecho ser como eres ahora.

Que sepáis que cada vez que voy a bordar

mi nombre a la...

a la bordadora,

me siento feliz.

(RÍE)

¿Puedes traer el complemento, Lara, por favor?

Es esto. Lo intenté cortar, aquí delante está el flequillo.

Detrás está el pelo largo.

Vamos, que no me lo pongo con esto ahora, ¿eh?

De pequeña, te digo que podría haber sido muy feliz

con esto.

Eres, de todos,

la que mejor ha entendido la prueba de hoy.

Gracias por tus palabras y esa verdad absoluta

que, a través de la ropa, has querido compartir

con todos nosotros. Te felicito, Lara.

Gracias, Lara, por inspirar o porque sea inspirado en mí

o en la marca, porque al final después de tantos años

sufridos en esta profesión, tú sabes lo dura que es.

estas cosas me hacen sentirme feliz con mi trabajo,

o sea que muchas gracias.

Gracias a ti también por inspirarnos a nosotros.

Claro que sí. Estoy tranquila, porque lo he hecho desde el corazón

Cada cosa, cada pieza,

cada costura, cada elástico,

lleva... lleva 100%

mi vida.

Ahora, aprendices,

el jurado tiene que deliberar.

Os pido a todos que vayáis al probador

y esperéis su decisión. Gracias.

(ISABEL) Aquí la presión es brutal.

Los nervios llegan a un límite

desconocido para mí.

El hecho de tener la familia lejos,

me he venido abajo.

La verdad es que hoy de Rosa estoy muy orgullosa.

Esto está magnífico.

Una prenda que estoy harta de hacer.

Ah, ¿sí? -Claro, no me voy a poner

a hacer un vestido de novia.

Y el de Anastasia, ¿qué? Que ha sido la única

que ha tenido en cuenta un poco la silueta de Leandro.

Esto parece un esto de... donde meten los coches para lavarlos.

Parece un trabajo de una niña de guardería.

Un tren de lavado. Hombre, si lo miras así,

hasta... Si me lo hubiera vendido así,

hasta me lo creo, sí. Hasta...

Dios mío, verán el programa y dirán:

"Vaya mierda ha hecho mi madre, ¿para qué la mando ahí?".

La prueba la ha entendido un poco mejor.

Palomo, es que esta chica no ha entendido la prueba.

Esa chica tiene más gusto. Sí, y sabe de moda.

Es que no sabía, por eso mismo no quería esas cosas...

Que no me dijesen: "Ha usado lo obvio, tal".

A lo mejor por irme

por pasarme, me he pasado.

Yo, personalmente, lo tengo bastante claro.

Yo también.

Estaré con vosotros, porque...

lo mismo me da que me da lo mismo. Los dos me parecen un esperpento.

Aprendices, nunca se está preparado para una expulsión,

pero los jueces ya tienen un veredicto. Vamos.

En esta prueba queríamos ver cómo trabajabais

la imaginación y la creatividad.

María, Palomo y yo pensamos que hay

bastante imaginación y que, en general,

habéis resuelto bastante bien.

Lo malo es que alguien tiene que abandonar el taller.

Por lo tanto, jueces.

Por favor, Anastasia, ven aquí.

Anastasia, tu trabajo de hoy nos reconforta.

Nos ha hecho muy felices.

Estamos viendo otra vez

a la Anastasia que vimos en la prueba 1.

Así que enhorabuena por esta prueba,

porque está estupenda. Gracias.

Colócate aquí.

Isabel, por favor, ven.

Isabel, tu caso nos tiene muy preocupados y descolocados.

Has pasado en un tiempo récord de ser la mejor

a hacer una chapucilla como esta. No entendemos nada, Isabel.

Ni yo.

Interpreté mal la idea.

Lo siento.

Isabel, ven conmigo, por favor.

Ahora te doy una cosita.

¿Qué llevas?

Una cosa que me hija me dio cuando me apunté a esto.

La que te pidió que vinieras. Sí.

¿Tu amuleto? Sí.

Has conseguido traspasar tu historia

tu personalidad,

tu lucha, tus recuerdos más íntimos,

a una prenda que además está francamente bien hecha,

francamente bien resuelta.

Enhorabuena, Lara, tienes que sentirte muy orgullosa.

Muchas gracias.

Ven con nosotras.

También vas con tu amuleto. Me lo regaló mi marido.

Y que un marido te regale una tijera

eso significa más aún. (RÍE)

Nos queda solo uno.

No nos engañemos, la realidad es que no has entendido

nada de nada la prueba.

Tu creación, pues, es el resultado de eso.

Lo siento. Tenía que haber usado la máquina

porque coser a mano con estos nervios

con materiales que no conoces es muy difícil.

No me perdonaré a mí misma si me voy la primera semana

cuando pienso que es por lo que llevo luchando toda,

absolutamente toda mi vida.

No te anticipes todavía, ven aquí. Pero...

Todavía no hemos emitido ningún veredicto.

Ven aquí, no te anticipes.

(SUSURRA) Espérate, espérate.

En realidad, aquí hay

dos creaciones, dos aprendices que están

fuera de peligro.

Anastasia y Lara,

podéis volver a vuestros puestos.

Porque esto no va con vosotras.

(ANASTASIA) Yo tenía pánico

de irme la primera semana, porque es como que...

pasas desapercibida.

Entonces, yo no... no quería eso.

Por lo tanto, jueces, la decisión está entre Isabel y Alba.

(ANASTASIA) Como esto es un concurso

y yo, los rivales fuertes

quiero eliminarlos de mi camino,

prefiero que se vaya Isabel.

La aprendiza que no continúa

en "Maestros de la costura"

es...

Alba.

(ALBA) Ya está.

(LLORA) No entiendo nada hace mucho tiempo.

Y sé que no encajo.

Por mucho que me digan: "Jo,

qué creativa eres, tienes esto",

pero al final

me han echado del programa la primera.

Tú te has enfrentado a cosas mucho más duras.

Te has ido a otro país a buscarte la vida,

a hacer tu ropa,

a venderla.

Hay gente con tu ropa en su armario.

Con eso te puedes quedar tranquila.

Voy a seguir adelante, claro.

Seguiré con mi marca, intentaré buscarme una tienda.

Espero que hay gente, de verdad, como yo, así, un poco loquilla

que se ponga mis cosas.

Esto es...

una prueba de 90 minutos que no ha salido bien.

Entiendo que te duela en el alma, porque sé que querías estar aquí,

pero te queda todo. Entra en tu puesto.

Te tengo que pedir que me dejes tu mandil,

que me dejes tu alfiletero.

Y como sabemos que coses muy bien

y que vas a seguir cosiendo en Berlín y en Almería,

llévate la máquina de coser

y sorprende

a todo el mundo.

Alba, mucha suerte. Gracias.

Un fuerte aplauso para Alba,

que abandona el taller de "Maestros de la costura".

Ya ha comenzado la aventura con la primera despedida.

La costura no es fácil y exige seguir luchando

hasta dar con el verdadero maestro,

el que se alzará con el título final.

Pero para eso queda muchísimo. Vamos a seguir aquí

y os esperamos la próxima semana, porque ya sabéis

que coser y cantar, todo es empezar.

Coser y cantar, todo es empezar. (VARIOS RÍEN)

Hoy vamos a trabajar la sensualidad.

Tú debes de ser de dormir con pijama y bata.

No, yo duermo en pelotas.

No. -Que la Virgen del Rocío nos ayude.

¿Por qué te pones nervioso? Me he puesto nervioso.

Bienvenidos a un espacio pionero en nuestro país.

El Disseny Hub Barcelona.

¡Ah!

Este es el mejor trabajo que hemos visto este año.

Ay, Rosa, Rosa, la maravillosa.

Antonio Segura, finalista de la primera edición

de "Maestros de la costura".

Ni el escote. El escote de barco.

Esto es más un submarino.

Si por mí fuese, no valoraría tu trabajo.

Me sabe fatal.

¡Ah! Que no va cosido. (PEDRO) No sé ni coger las tijeras.

Estoy nervioso. El aprendiz que no continúa

en "Maestros de la costura" es...

Maestros de la costura 2 - Programa 1

16 ene 2019

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