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Para todos los públicos
Transcripción completa

Subtitulado por TVE.

Sirena

Me faltan los papeles de Roma.

Los estoy fotocopiando.

Amanda, te los pedí ya esta mañana...

Lo siento, se me ha ido acumulando el trabajo

Igual que a todos, y todos lo sacamos adelante.

Quiero esos documentos en mi mesa en cinco minutos.

¡Otra vez sin filtros limpios! ¡Qué asco de sitio!

¡Toda la semana matándonos a trabajar

para luego terminar bebiendo agua sucia!

¡Estos se van a enterar!

¿Quién se ha acercado a la fotocopiadora

mientras yo estaba en el baño?

No tengo ni idea, ¿por qué?

¿Estás bien, Amanda? Te noto un poco pálida

Amanda, ¿te veremos ahora en la fiesta?

Eh... Sí...

Aplausos

-Es para mí una gran satisfacción el poder rendir homenaje

a seis compañeros que han trabajado sin descanso

y que son un ejemplo para todo el cuerpo de la policía.

Si yo tengo que dar el discurso, estaría sudando a chorros.

¡Oy, a Jacobo le encanta estas cosas!

¿Y su chica?

-Está con los niños.

Los tenía él este fin de semana,

pero como le avisaron de lo del discurso a última hora,

¿Crees que a estas horas ya la estarán llamando “mamá”?

¿Y esa silla vacía ahí, con los de las medallas?

Adrián Montes, estuvo infiltrado en una organización mafiosa,

hasta que murió en un accidente a finales de enero.

Aunque, bueno, dicen que alguien lo delató

y que fue la mafia la que provocó el accidente.

Perdonad, tengo que ir a saludar a alguien.

Yo me voy contigo.

Voy a ver si encuentro al que vino antes con los canapés.

Yo también bajo, voy a esperar a Cuevas,

que lleva ya media hora aparcando.

Lydia, tú bajas, ¿no?

¿Baja?

Eh, sí, pero... lo siento tengo prisa.

¡Un momentito, un momentito...! ¡Lydia, ¿te...?!

¡Pues qué chica más maja, ¿no?!

¡Ya Lydia, ya.. ya lo sé, ya lo sé! No te enfades conmigo, mi amor,

yo no tengo la culpa de que no hubiera sitio para aparcar.

¡Si estoy entrando ya! Sí, estoy en la puerta. Bueno.

¡Hombre, Paco! Ah... ¿Qué tal, como estás? Bueno.

Oye, a ver si nos vemos un día tranquilamente, ¿vale? Bueno.

¡Madre mía qué mayor está Paco Torres!

Yo creo que no me ha reconocido.

Hola, ¿qué tal? ¿Es por aquí, no?

No, pues. A ver... porque he tenido que aparcar en el quinto pino

Y he tenido que volverme en metro... Sí, sí, si...

Oye, dime una cosa, Lydia,

aquí arriba nos darán algo de comer, ¿no?

Es que si no, te juro que me caigo muerto aquí mismo, ¿eh?

¡Aaaaay!

Laura, supongo que este tipo de cosas

no ayuda precisamente a tu fobia con los ascensores, ¿no?

A ver, ¿no subía nadie más con ella?

Iba sola, y parecía tener prisa...

Tuvo que subir alguien en alguna planta.No.

Y aquí no hay trampillas.

Es imposible que alguien entrara.

Lo que es imposible es que alguien acuchille a una persona

en un ascensor en marcha, cerrado a cal y canto

y sólo con la víctima dentro A ver, ¿cómo se come eso...?

¿Suicidio?

Un poco difícil... a no ser que la víctima se clavara un cuchillo,

saliera del ascensor para tirarlo en una papelera del ático

y volviera a meterse en él.

¿Quién puede ser tan estúpido de cometer un crimen en un edificio

lleno de policías?

Alguien muy desesperado.

O muy tonto.

O muy loco...

Bueno, sea quien sea, una cosa está clara. No se nos va a escapar.

¡Majísimo, la verdad, un encanto!

Sí, y muy mono. ¡Si hacéis una pareja estupenda!

Ya, sí, ahora sólo falta tu hermana,

pero bueno, mira, ella tiene dos niños, está acompañada.

Venga, nena, luego hablamos. Un besito. Hasta luego.

¿Qué tal Verónica?

Pues mira, ilusionadísima con el David éste.

El que ibais a buscar para presentármelo a mí.

¡Ay, hija, pero con lo guapo que es, te hubiera durado dos días a ti,¿eh?!

Pues lo que le duran a Verónica, normalmente.

¡Ay! Nena, ¿no seas rencorosa, eh?

Ya buscaremos otro para ti que sea...

pues, pues... ¡más de tu estilo, ¿no?! Oye, ¿y estas bicis?

¡Ah! Regalo de la nueva novia de Jacobo

¡Oye, es monísima esa niña, ¿eh?!

Ayer por la tarde vino a traerlas y mira... mira qué encanto, ¿eh?

¡Pero esto tiene que haberle costado un ojo de la cara!

¡Pues mil euritos! ¡Es monísima, ¿eh?!

¡Bueno, los niños están de emocionados con ella!

Fíjate, ¡es que se los ha llevado al parque acuático, al de atracciones!

¡¿A ver cuánto tardan en llamarla “mamá”?!

Amanda Del Valle, treinta años.

No se le conoce familia ni amigos cercanos.

Trabajaba hace cinco en las oficina del Centro Nacional de Vigilancia.

¿Y qué hacía en este homenaje?

Pues uno de sus compañeros recibía una de las medallas...

a título póstumo, eso sí.

El de la silla vacía.

Adrián Montes. Al parecer trabajaba hace dos años

infiltrado en una organización mafiosa

que lavaba dinero con obras de arte.

¿Qué querrían decirle con esto? Le tacharon los ojos y la boca como...

si hubiera visto algo y alguien no quería que hablara.

¿Y qué pudo haber visto?

El CNV se encarga de escuchas y vigilancia.

Manejan información muy importante.

Quizá descubrió a alguien traficando con esa información.

¿Quieres decir un topo? La amenaza la recibió en el trabajo.

Está claro que hay un compañero que no quería que hablara.

Cuatro de ellos estuvieron en la fiesta en el momento del crimen,

aunque va a ser difícil interrogarlos,

están removiendo Roma con Santiago para enterrar el asunto.

Y su directora tiene línea directa con el presidente.

Querrás decir con el comisario principal.

No, quiero decir el “presidente”, el del “gobierno”

El CNV no es una oficina cualquiera

es un organismo que tiene más de cincuenta años de vida,

aunque sólo ha sido público en los últimos cinco.

¡Ay, Dios mío, qué horror!

-No sale en los periódicos y nadie habla de él.

Dicen que el CNV tiene... secretos de estado

que ni siquiera el gobierno conoce.

Hace más de medio siglo investigan a periodistas, jueces

e... militares, gente de a pie...

Pueden hacer lo que les dé la gana, cuando les dé la gana.

Así que id con cuidado, ahora mismo para ellos sois un incordio.

¿Inspectores Lebrel y Maresca? Síganme.

Soy Helena Huarte, directora del CNV.

El permiso que les han dado es de tan sólo una hora

Por supuesto no tienen acceso a las zonas restringidas,

tampoco pueden exigir a los empleados información

que ellos no quieran darles.

El documento que acaban de firmar es un contrato de confidencialidad.

Si hicieran pública cualquier información sobre esta oficina,

aunque sólo sea el color de las paredes,

serían detenidos y encarcelados.

Lo del color de las paredes es una broma, ¿no?

No es la primera muerte que tienen en poco tiempo en este departamento,

Me refiero a...

Adrián Montes no era de este departamento.

Móvil

Además murió en un accidente.

Se rumorea que lo delató uno de sus compañeros

y que la mafia lo mató...

y luego simuló ese accidente.

¿Insinúa que hay un topo en el CNV?

Necesito reiniciar el sistema.

La chica está hablando con sus jefes y pierdo la conexión.

¡No sé si el fallo está aquí, en el micro del Ministerio de Defensa!

¡Soto! ¡Es la tercera vez que da problemas esta mañana,

ese programa es un desastre!

¡Si esto me hubiera pasado a mí en el ejército!

¡Soto! Luego.

Ah. Tengo que atender esta llamada.

Pasen a mi despacho.

¿Te pasa algo, Martín? Estás un poco raro, últimamente,

no sé... ni una broma, ni un chascarrillo...

¿Qué alguna de tus amiguitas se ha enfadado

porque te has ido muy rápido de su casa?

Cuando eso pasa, mando un ramo de orquídeas blancas

y asunto arreglado

¿Echamos un vistazo antes que vuelva el sargento de la Gestapo?

Voy hacer una visitita al baño, ahora vuelvo.

¿Le importaría dejar en paz el aire acondicionado?

¡Con lo que nos cuesta ponernos a todos de acuerdo para regularlo!

Ah. Ja. Disculpe. Una se lía con... con todos estos cacharros, ¿eh?

Gracias.

¡Su abogado miente! ¡Yo sé el dinero que ha sacado del país

y también el que ha puesto a nombre de su actual novia!

¡Y que más da que sepa que estuve con otro hombre en Tánger!

Mira, dile que como no firme esos papeles,

va a perder hasta las muelas con este divorcio

¿Qué hace usted aquí?

Lo mismo que ustedes. Escuchar conversaciones ajenas.

¿Sabe si Amanda se llevaba mal con alguien de la oficina?

¿Se refiere a si alguien de aquí la pudo matar?

Así que aparte de un topo... el CNV esconde un asesino

Por lo menos, esconde a alguien que la amenazó. Fíjese.

¿Ve? Es el mismo papel que utilizan ustedes en la impresora

Y el mismo que hay en todo el edificio.

¿Por qué piensa que el asesino está en mi departamento?

Porque a la hora del crimen

en ese hotel había solamente cuatro personas del CNV

que trabajaban con Amanda, incluida usted.

Ya. ¿Y cómo podría haber hecho yo para matarla

en un ascensor en marcha y totalmente sellado?

Bueno, claro, yo eso... aún no lo sé.

Lo que sí sé es que quien la mató no era un asesino corriente.

era un profesional.

Alguien muy preparado, que tenía que conocer muy bien a la policía

para cometer un crimen en medio de tantos agentes.

Guillermo Vasco, Gonzalo Atienza y Miguel Soto.

Aparte de la jefa, son los únicos del CNV

que ayer estuvieron en el lugar del crimen.

Muy bien.

Pues vamos a ver si tienen tantas ganas de hablar como de escuchar.

(Pero nunca me había enfrentado).

Pareces muy joven para ser espía,

Tengo diecinueve años, y no soy espía, soy programador.

¡Ah, pues debes ser muy bueno, cuando te han contratado tan joven!

¡Para lo qué vale!

Llevo casi medio año en el CNV,

y mi jefa no ha usado ni uno de los sistemas de escucha que he creado

y son mucho mejores de los que ella tiene.

¿Amanda también hacía escuchas?

Ella pasaba datos, nada más.

No tenía acceso a las conversaciones.

¿Sabe si se llevaba mal con alguien? Ni bien ni mal.

Aquí no hay tiempo para hacer amigos

Pero sí hay tiempo para jugar al ajedrez.

¿Cómo dice?

Bueno, eso de ahí parece un cuadro de trabajo,

pero en realidad es un tablero, ¿no? Y las letras son las piezas.

¡Oye, una buena forma de pasar el rato sin que nadie se entere!

Sí, juego conmigo mismo. Tampoco hago daño a nadie.

¿Dónde estaba usted cuando encontraron el cadáver?

Con Soto y con Willy en el homenaje. Eh... No nos movimos de allí.

¿Amanda estaba con ustedes?

No, ella salió más tarde, ni siquiera la vimos durante la fiesta.

Este edificio tiene muchas medidas de seguridad.

¿Sabe si se puede sacar información sin que nadie se entere?

¿Un topo en el CNV? ¡No, eso es imposible!

Amanda recibió amenazas.

Alguien del CNV no quería que hablara ¿Cuál era su mesa?

Estornudo

¡Jesús!

Gracias.

Está ahí.

Ah. ¿Quizá ahora, entonces, pueda cambiar de sitio?

Así no tiene que estar todo el día

debajo de la salida del aire acondicionado.

Ése sí sería un buen móvil para cometer un crimen.

¿Qué tal, Laura, cómo va el caso? ¡Seguro que genial,

ya me ha dicho Jacobo que lo tienes todo bajo control!

Sí, bueno, todo menos mis hijos. ¡¿Ah?!

Verás, Isabel, las bicicletas que les regalaste

iban a ser un premio de fin de curso.

Bueno, pues así, para fin de curso, les cae otro premio. Ja. Ja.

¡¿De otros quinientos euros?! No.

Así es como terminan no valorando las cosas.

Me parece una manera un poco estricta de educar a un niño.

Yo creo que no pasa nada

por tener un detalle con ellos de vez en cuando, ¿no?

Hazme un favor, Isabel. No me digas cómo tengo que educar a mis hijos.

Laura.¿Qué? ¡David!

¡Pero bueno, ¿qué haces tú aquí? ¡Qué sorpresa!

Pues un artículo para el periódico.

Ahora que conozco a la policía sobre la que escribo,

pues quieren exprimirme.¡Ah!

Espero que no te importe que te haga una entrevista.

¡Qué va, yo estoy disponible para ti para lo que quieras!

¡Bueno, para... la entrevista, o lo que sea...!

Nos va a llevar un tiempo, mi jefe quiere llenar una página.

Ah. ¿Y por qué no quedamos este fin de semana, entonces?

No este fin de semana estoy yo liado con una cosa.

Pues vente esta noche a casa, ¿no? y así hablamos con calma.

Genial. ¿A las diez?Vale. Ah. ¡Fantástico!¡Bien!

¡Te debo una!

¡Martín, tú eres el asesino...!

Matas a tu víctima en el trayecto del ascensor.

No sé cómo lo haces para colarte y salir, pero lo haces.

A ver, ¿para qué subes después a la planta de arriba

a tirar el cuchillo?

Ah. ¿Quieres una respuesta sensata? Habla con Cuevas,

está convencido de que el crimen lo cometió un mono amaestrado.

Mira, no llevamos ni doce horas con este caso

y el comisario principal ya me está apretando las cuerdas.

Pues va para largo. El CNV está limpio.

Mira, nunca hay nadie del todo limpio, Martín.

Y un asesino por bueno que sea, siempre deja un rastro.

Es cuestión de tiempo.

¿Mamá, estás en casa... como siempre?

Uf... El agua es lo único que puede fundir un micro.

Pero... ¡señor Soto, ese pin me lo regaló mi madre por mi cumpleaños!

Parecía un micro. En fin, perdone la sorpresa.

He venido para darle esto sin que se enteren en el CNV.

Estuve vigilando un tiempo a Amanda sin que nadie lo supiera,

no me daba buena espina.

¿Quién es el chico?

Fue su novio una temporada. Nunca llegué a verle la cara,

pero igual usted tiene más suerte: el chico es policía.

¡Última vez que vais echando petardos dentro de los bolsos de la gente!

¡A la próxima, os saco con correa! ¡Venga para la habitación! ¡Hombre!

¡Oy, son... son mis angelitos!

Eh... ¿Quién... quién es tu amigo? -Compañero de Laura.

Y usted tiene que ser Verónica.

¡Ay, qué bobada! ¿Cómo voy a ser...?

¿Se quedará a comer?

En cuanto Jacobo me libere del caso, acepto su invitación.

Bueno, pues... eh... ¡Ah! Adiós.

Señor Soto, sabe usted muchas cosas sobre mí,

lástima que no sepa también quién de su oficina mató a Amanda.

Está usted mirando en la dirección equivocada.

Nadie de mi oficina es un asesino,

pero puede que alguien de la suya, sí lo sea.

Sí, la recuerdo.

Venía a menudo por el café y... siempre dejaba mucha propina

Uno no se olvida de esas cosas.

¿Y recuerda haberla visto alguna vez con un chico?

Mira, sería éste de aquí,

lo que que no tenemos ninguna foto que se le vea la cara.

Sí, fue varias veces con él. Estaban muy empalagosos al principio.

¿Y llegaste a escuchar de qué hablaban?

Bueno, el último día que lo vi, los dos estaban muy tensos,

como si estuvieran discutiendo. Pero vamos, nada más.

¿Podrías describirlo para que hagamos un retrato robot?

Sí. Bueno, creo que sí.

Martín, ¿dónde te habías metido? Te he estado llamando.

Estaba preguntando por ahí sobre el CNV.

¿Qué tenéis?

Amanda era novia de un policía,

y al parecer ese chico podría identificarlo.

Eso es buena noticia.

¡Y tanto! Si el novio estaba en el homenaje, tenemos un sospechoso más.

Llama al dibujante. Necesitaremos ese retrato en menos de una hora.

Oye, y cuando puedas, pásate por mi despacho, que hay una cosa de...

de la que te quiero hablar, ¿vale?

Oiga, ¿tengo que estar aquí mucho más tiempo?

¡Es...es usted! Usted es... es el tipo al que buscan!

¡Es... es el de la foto!

¡Ni una palabra!

Ahora soy yo el que habla y tú me vas a escuchar, ¿vale?

El retrato robot, va viento en popa.

En cinco minutos tenemos la cara del policía, ese.

A ver, Laura... Isabel me ha dicho que que le has echado en cara

que le comprara un regalo a... a los niños.

¡Pues claro! Tú sabías que iban ser un regalo de fin de curso.

Ya bueno, pero es que yo estaba de acuerdo con que se las comprara.

Laura, yo soy su padre, ¿vale?

Me parece que podré tomar alguna decisión sin...

sin preguntártelo a ti antes, ¿no?

Lo que no quiero es que esa chica

a la que conoces desde hace... dos minutos,

empiece a jugar a la madre estupenda.

Laura, lo mío con Isabel va en serio.

Y si todo va bien, los niños serán parte de su familia.

Tendremos que ir asumiéndolo y...

Serán su familia pero no sus hijos.

El dibujante ha terminado. Tenemos al novio de la chica.

Bien, pues manda al chico a su casa,

y quiero una copia de ese retrato en todas las comisarías.

Quiero ponerle nombre a esa cara.

Ah. Lo siento, de verdad, te he hecho preparar la cena.

Podríamos haber hecho la entrevista en cualquier otro momento.

Me gusta mucho cocinar.

¿Qué tal con Verónica?

Debe ser difícil mantener una relación en la distancia, ¿no?

Tampoco es exactamente una relación. Quiero decir...

ella y yo nos conocemos desde hace muy poco.

Ella está muy feliz.

Ah. Sí. la verdad es que tu hermana lo tiene todo.

Pero, a veces, aunque... todo sea perfecto,

pues no sé... se necesita un... un detalle, un clic que haga que...

que todo encaje de verdad Sí.

¿Y eso no lo tienes con ella?

¡Los niños se me han quedado fritos en...!

¡Ay, David! Que... ¿Cómo estás?

-Hola, Maribel. ¿Qué tal?

¡Pero, ¿cómo no me habías dicho

que venía a cenar “el novio de tu hermana”

No, pero si ha sido sólo que... que quería hacerme una entrevista

y bueno, he sacado algo para cenar.

Ah. Bueno, pues traigo a los niños y cenamos. Je, je.

Y de paso, llamamos a tu hermana y le contamos... ¡pues esto,

que estamos cenando aquí todos juntos en familia, ¿vale?!

Venga, hasta ahora.

Ah. Bueno, pues parece que...

que se ha estropeado la entrevista.

No te preocupes, lo que tenía este fin de semana no... no era importante.

Lo cancelo y quedamos otra vez, ¿eh? Vale.

Ronquidos

¿Qué pasa alguna amiguita se ha enfadado

porque te fuiste muy rápido de su casa?

Cuando eso pasa, mando unas orquídeas blancas

y asunto arreglado.

Martín, soy yo.

Estornuda

Ay. Sí, creo que me lo ha pegado Gonzalo. No importa eso ahora.

Oye, tenemos que hablar.

¿Qué? ¡Pero, ¿qué haces ahí?!

Vale, voy ahora mismo.

Martín, ¿qué está pasando aquí?

Es imposible que tú hayas matado a nadie.

¿Qué pasa, te han hecho chantaje, te han involucrado de alguna forma?

¡¿Qué?!

¿Cómo lo has sabido?

Bueno... la... la papelera en la que se encontró el cuchillo fue vaciada

una vez desalojada la sala y...

solo pudo haber sido uno de los que quedábamos allí.

¿Y por qué crees que he sido yo?

He visto unas fotos de la casa de Amanda, tiene orquídeas blancas.

Eso es lo que tú le regalas a tus ligues, ¿no? Tú mismo me lo dijiste.

¿Tú eres el amante, el que hemos estado buscando todo este tiempo?

¿Alguien más lo sabe? No.

Estuve con Amanda hace unos meses. ¿Y por qué no me lo dijiste?

¿Por qué no me dijiste que la conocías?

Ah. Que me acostara con ella no quiere decir que la conociera.

De hecho no sabía nada de ella hasta... hasta el día que la maté.

O eso es lo que queremos hacer creer Laura, no te preocupes,

no he matado a nadie, nadie ha muerto. Ven.

¡Ay, qué susto!

-Tenga cuidado con ese colgante, es un regalo de mi abuela.

¡Si alguien tendría que estar asustado aquí, soy yo!

¡Tú tenías que estar muerta!

¡Fingir un asesinato y... tener a toda la policía en jaque es un delito!

No, es una tapadera.

Aparte de nosotros, solo lo sabe la médico forense

y la jueza que levantó el cadáver.

Ah. ¡Es que todavía no me lo puedo creer!

¡No podíamos permitirnos que se supiera, su vida corre peligro!

Por eso fingimos su muerte, para evitar que la asesinaran.

Alguien de mi oficina es un topo, como en las películas de espías.

Algo debo haber descubierto, no sé el qué,

porque me han amenazado de muerte.

¿Tiene que ver con el agente ese infiltrado en la mafia?

¿El topo lo delató?

No, eh... Amanda dice que no sabían nada de él.

Ahora mismo están interviniendo a la secretaria del ministro de Defensa.

y a un par de empresas que cotizan en Bolsa.

Tiene que ser una de estas dos cosas

Necesitaba pedir ayuda a alguien de fuera del Servicio de Vigilancia,

alguien que no estuviese “contaminado". Me acordé de Martín.

Sabía que él me ayudaría y no me equivoqué.

Ya. ¿Y teníais que montar todo este numerito del ascensor

y del crimen imposible?

¿No hubiera sido más fácil pegarle un tiro en un callejón?

Aprovechamos el homenaje porque sabíamos

que allí estarían la forense y la jueza que nos iba a ayudar.

Además, necesitábamos algo espectacular.

Un crimen que el servicio de vigilancia no pudiera ocultar.

Martín no se equivocó.

No necesitábamos una esquela, sino la primera plana.

Y sabiendo que... que era un crimen imposible,

Jacobo nos lo asignaría.

Así me tendrías controladita, evitando que todo saliera a la luz.

Amanda, ¿ese inhalador? El otro día no lo tenías.

No me gusta usarlo en público.

Siempre me escondo en el baño para hacerlo.

Ése lo compré esta mañana en la farmacia al lado del hotel.

¡Tenemos que irnos, esto ya no es seguro!

¡Si el topo no se ha creído nuestro montaje te estará buscando,

puede haberte visto por la calle!

Voy bajando. Sí.

¡Coge tus cosas!

Laura, ¿la recepción está limpia?

¿Cómo limpia? Sí, como los chorros del oro.

¡Vamos, ni yo con la vaporeta!

¡Digo que si está despejada! ¡Ah!

¡Sí!

Entramos.

¡Espera, me he dejado el colgante! ¿Puedo volver a cogerlo?No.

¡Es el único recuerdo que tengo de mi abuela, no me pienso ir sin él!

¡Martín ese colgante es muy importante para mí!

Está bien. Espérame en el coche de Laura.

Laura, voy a la habitación a buscar el colgante.

Sí, está bajando en el ascensor. Vale.

¡Pero... ¿qué...?!

¡Amanda!

¡Amanda!

¡Martín!

Jacobo, yo... ¡Mira, ni Jacobo, ni nada...!

¡Lo último que necesito ahora son más mentiras,

y las explicaciones, haberlas dado antes!

No hay nada que explicar. Yo la maté.

Amanda no tenía familia, estaba sola.

Sólo quería mi protección y yo le fallé.

La han matado por mi culpa.

¡Tú no tienes ninguna culpa, tú no sabías lo que iba a pasar!

¡No, sí que debería haberlo sabido!

¡Esa gente es muy peligrosa y no se anda con chiquitas, Laura!

Ya, ¿pero qué hubiera cambiado de haberlo sabido?

La chica estaría muerta igualmente.

Pero por lo menos Martín no sería el único sospechoso de este crimen.

Pero, ¿cómo puedes pensar eso?

Nadie vio a Martín fuera de ese ascensor,

solo tenemos tu testimonio.

Además, ni siquiera tú le viste,

tú le oíste decirte que bajaba Amanda sola en el ascensor

Laura, en este caso te has convertido en un arma de doble filo.

Tú misma has dicho que viste

que el ascensor no se paraba en ninguna planta, ¿no?

Sí, es así, los números no se detuvieron.

Es imposible que nadie entrara o saliera de ese ascensor,

pero también es imposible que Martín le haya hecho daño a nadie.

Sí, ya lo sé, Laura, pero...

¡Es que si hubiera querido matarla,

¿por qué no hacerlo desde el principio?!

¿Por qué simular un crimen para luego matarla de la misma forma?

Martín, planeaste un crimen perfecto e imposible para proteger a Amanda.

Ese crimen se ha hecho real. Eres el único sospechoso...

y solo se me ocurre una idea para sacarte del lío.

¿Cómo que tú estabas en el hotel con Martín?

¡Pero si yo hablé contigo cinco minutos antes del asesinato,

y me dijiste que estabas en casa, que me esperabas allí!

Te mentí, Isabel. ¡Ah!

Era una operación secreta

y la confidencialidad era muy... muy importante.

¿Y eso incluye mentir a tu novia?

Bueno, a la mujer con la que tienes una relación, sea del tipo que sea.

A ver, Isabel, tú eres una de las jefas de Asuntos Internos.

¿Cómo te iba a contar que le estaba mintiendo a todos mis compañeros,

a la policía?

Bueno, todo esto con el consentimiento de un juez pero...

Y luego es que yo... yo siempre protejo a la gente que quiero.

Ahora quería sugerirte algo, Jacobo, esta vez como policía.

Creo que Martín

está demasiado involucrado emocionalmente en este caso.

No debería seguir investigando.

¿Cómo, me estás pidiendo que lo retire del caso?

No, te estoy pidiendo que por fin saques partido

a uno de tus mejores agentes.

Parece que vamos a ser compañeras.

Tú siempre habías querido hacer la calle, ¿verdad?

Eres un sueño hecho realidad.

He estado revisando el informe, para ponerme al día.

Deberíamos ir a esa oficina

a interrogar al primero de los sospechosos.

Sí, claro, pero, ¿te importa que pasemos un momentito por mi casa?

Es que tengo que resolver un asunto: mi madre ha sufrido un percance.

Será sólo un minuto, ¿eh?

No, no será sólo un minuto. ¡Se me va a hacer eterno!

Oye, ¿tú con qué funcionas: con gasolina?

Mamá siempre dice que eres un robot sin sentimientos.

Venga, ir a poneros las zapatillas.

Ah... Ay... ay.

¡A ver, mamá, ¿qué te ha pasado?!

¡Hija, pues... pues no te lo vas ni a imaginar! ¡Qué horror!

He estado con el Valentín ese, con...con el amigo ese tuyo ¡policía!

¡¿Qué?!

¡El que estuvo aquí en casa el otro día!

¿Y... y tú qué hacías con él?

Es que ha venido a buscarme. ¡Oye, es majo pero está como un cencerro!

Me ha invitado a tomar un café.

¡Bueno, pero antes me ha hecho dar veinte vueltas a la redonda

para asegurarse de que nadie nos seguía,

y eso que íbamos ahí enfrente!

¿Y por qué cojeas?

¿Qué por qué cojeo?

Pues porque un tubo de escape ha soltado un petardazo,

Valentín se me ha tirado encima por detrás ¡Buah!

¡Pero para protegerme, ¿eh? como en las películas, igual,

por si nos estaban disparando! ¡Yo casi me trago el bordillo!

¡Nena, qué amigos policías tienes, ¿eh?!

¿Es que tú no te puedes juntar con gente normal,

que tienes que ir siempre con los más raritos ?

Mamá, ni... ni es mi amigo, ni es policía.

Trabaja en los servicios secretos.

Es uno de los sospechosos que estamos llevando en este caso.

¿Qué dices?

¡Pues me acaba de regalar estas pastitas! Yo no las abriría,

imagínate que... que están llenas de micrófonos.

Pues solo hay una forma de comprobarlo.

¿Y ese señor se ha ido hasta Torrejón de Ardoz

a comprar unas pastas?

Ah. Pues sí, porque va mucho por allí, porque tiene negocios.

Pero allí solo hay bases militares.

¡Pues tendrá bases!

Bueno, y fábricas de equipamiento militar.

Hace poco el gobierno les ha concedido una contrata millonaria

O sea, que... nuestro topo se ha dejado un cabo suelto.

¡Hum! ¡Que está de muerte!

Interferencias

¡Oye, yo... yo solo oigo interferencias!

Pues tampoco le va a gustar nada oír lo que tenemos que decirle.

¿Por qué está a sueldo como asesor

de una empresa comercial para equipamiento militar,

una empresa que ha centuplicado su valor comercial?

Perdone, pero mis negocios son cosa mía.

Y a nosotros nos interesan desde que nos enteramos

de que una de las personas que tienen bajo vigilancia

es la secretaria del ministro de Defensa.

Oyendo esas conversaciones,

se enteró de qué tipo de empresa estaba buscando el Ministerio

para el equipamiento al ejército.

Vendió información a una compañía,

asesorándola de cómo mejorar sus recursos,

cómo preparar sus instalaciones y el stock necesario.

Así que, cuando salió el concurso público,

ganó a las demás empresas por goleada.

Amanda le descubrió, ¿verdad?

¿Dónde estaba usted ayer por la noche a la una y media?

En casa, revisando unos informes, ¡solo!

He trabajado toda mi vida para el Estado

y nunca me han reconocido nada.

¡Siempre velando por los demás, vale, ¿y quién se preocupa por mí?!

¿Quién se preocupa por mí, vale?

¡Sí, utilice la información y me beneficié,

pero yo no he matado a nadie!

¿Y todo esto?

Eso es el informe de la secretaria de Defensa.

Ahí está toda su vida, sus aficiones, sus gustos, su...

Preparo informes muy detallados sobre la gente a la que vigilo.

Pero, ¿por qué?

Pues porque todos estos conciertos de música a los que ha ido

y todos estos libros que ha leído... ya los había visto yo antes.

Este libro que te estás leyendo. Y estos discos...

son los que aparecen en la lista de la secretaria de Defensa.

Esa chica a la que estáis vigilando.

Podré leer los libros y escuchar los discos que me dé la gana, ¿no?

Tose

¿Aún no se le ha pasado el catarro? Ay...

Es que Gonzalo nos lo ha pegado a todos.

Pero mire, tengo una de estas pastillas,

a mí me van muy bien.

No, gracias, no me automedico.

Yo, cuando me gustaba un chico,

no hacía más que aprenderme todas sus aficiones

para empollármelas a fondo y así, poder hablar de muchas cosas con él.

La secretaria de Defensa es muy guapa.

¡Normal que te hayas enamorado de ella!

Me cuesta mucho conocer a chicas, nunca sé qué decirles... y...

y esta chica me gustó y no se me ocurrió otra cosa.

¿Y es por eso que estás saboteando sus escuchas,

porque estás enamorado de ella y quieres protegerla?

¿Él está haciendo eso?

Mira, ahora mismo su ordenador está conectado con el de Soto.

Estoy segura de que esas interferencias que tanto le molestan

las has provocado tú.

No quieres que nadie aparte de ti fisgonee en la vida de tu novia.

¿Quieres que lo comprobemos?

¡No es mi novia!

Esa chica está siendo investigada por cuestiones de seguridad,¡ya está!

¡No quería que ese tarado investigara en sus conversaciones más íntimas!

¿Es eso lo que descubrió Amanda,

que usabas las escuchas por motivos personales,

o que estabas saboteando una investigación?

No tienes coartada para ayer por la noche, estabas en el cine solo.

Lo de las interferencias es culpa de ellos.

Yo diseñé un software que era la bomba, que era indetectable,

pero mi jefa me pidió todas las copias y me prohíbe usarlos.

¿Por qué? No lo sé.

No lo sé, aquí no sacan partido de mí

y a la vez, no me dejan cambiar de trabajo por...

por cuestiones de seguridad o eso dicen.

¿Saben qué? ¡Que ojalá me hubiera pillado Amanda,

porque así me podría largar de aquí!

¡Oye, juntas hemos averiguado un montón de cosas!

¡Yo creo que tú y yo hacemos una pareja la mar de maja!

¡Ni me toques!

Estornudo

¡Dios mío, este catarro!

¡Espero que no...!

¿Cómo sabía Willy que yo tenía catarro?

Él ha dicho: “todavía no se te ha ido el catarro”

Te habrá oído sonarte la nariz.

Cualquiera puede hacerlo, a manzanas de distancia.

¡Claro! ¡Por eso sabía en qué hotel estaba Amanda!

¿Cómo no nos hemos dado cuenta antes? Anda, vamos.

Ah. ¡Yo creo que con este caso se me cura el vértigo!

(Solo queríamos una ayuda...)

Aunque la única diferencia entre él y yo era aquello, ¿eh...?

¿Quién ha tenido acceso a mis conversaciones?¿Qué?

¿Quién ha tenido acceso a mis conversaciones?

Todos los de este departamento.

¡Tú mismo te vas a encargar de parar esto!

No, yo no puedo hacer eso...

No, eso es Helena, la jefa del departamento,

la que tiene que decidirlo.

Pues hasta que ella vuelva, vas a crear esas interferencias

que sabes hacer.

Y por cierto, ya me estás dando las grabaciones

o le digo a esa chica que la estás espiando.

Vale... Vale, te puedo dar un USB. ¿Un qué?Un...un USB.Ah.

Pero... pero ella no se puede enterar, ¿vale?

¿Las quieres todas o... o solo las tuyas?

Pero... ¿a quién más estáis interviniendo?

A todas las personas con las que te has relacionado

en las últimas cuarenta y ocho horas.

(Tenemos que hablar...)

(Ven al Hotel Ambassador...)

(¿Verónica?)

(¡Cariño, no tengo mucho tiempo, que estoy en una subasta...!

(¡Oye, nos vemos este fin de semana, en París!)

De eso quería hablarte, no voy a poder ir,

me ha surgido una cosa muy importante de trabajo. ¿Qué?

Hacía semanas que lo estábamos preparando,

era el único finde que podíamos los dos)

Laura, tenemos que volver a esa oficina, he descubierto algo.

La alegre divorciada va a dejar de estarlo.

¿Qué pasa, se te olvidó echarle la sal a las acelgas,

o han subido de precio las pechugas?

No... no es nada. Además, tampoco te interesaría.

Como no paras de recordarme, tú y yo no tenemos nada en común,

salvo haber dormido las dos con Jacobo, claro.

La escuché hablar de su exmarido la primera vez que vine.

Me llamó la cantidad de cosas que sabía sobre él.

¡Claro, con todo esto a su disposición!

Así supo las mujeres con las que se veía,

la cantidad exacta de sus ingresos,

la estrategia que iba a seguir su abogado en el proceso de divorcio.

¿Y cómo han sabido todo eso?

Willy nos ha contado

que usted le confiscó un sistema de software de escuchas,

de vigilancia y de manipulación de sistemas de seguridad

que él había diseñado.

No les ha dicho también que es indetectable.

No pueden probar nada.

Hemos presionado a su abogado que, por cierto,

también tiene algunas cositas que ocultar.

Nos ha dado toda la información que usted le facilitó sobre su exmarido

y nos ha dicho cómo la obtuvo.

La información obtenida de esa manera es ilegal.

Todo su proceso de divorcio se vendría abajo si esto se sabe.

Ya, y Amanda lo descubrió y por eso yo la volví a matar.

Y esta vez, ¿cómo lo hice?

¿Me colé por el respiradero del ascensor,

o soy capaz de materializarme en los sitios?

Ah. Como ya le dije...

no tardaremos en averiguarlo.

Por su propio bien, espero que este informe de mi abogado no vea la luz.

¿Por mí propio bien?

¿Qué se supone qué tenemos qué hacer?

¿Cruzarnos de brazos mientras vemos todo lo que pasa en esta oficina?

Mire, aquí todo el mundo miente y se aprovecha de su posición.

Olvida que la estábamos escuchando.

Tenemos grabadas sus conversaciones telefónicas la noche del crimen.

En aquel pasillo del hotel solo estaba Martín Maresca, nadie más

por mucha declaración escrita en la que su jefe, Jacobo Salgado,

diga lo contrario.

Así que hagan el favor de marcharse y no se le ocurra volver.

Si entrego esas grabaciones su amigo del alma irá a la cárcel.

¡No te fastidia la tía guarra esta, que va y nos hace chantaje!

¿Cómo es que nadie me dijo que Jacobo mintió en su declaración?

Lo hizo por ayudar a Martín. Se enfadó tanto que nos ha separado

y ahora como castigo tengo que cargar contigo.

¡Increíble!

Estornudo

¡Jesús!

Yo también tengo un catarro que no me lo quito de encima.

Aunque, bueno, a estas alturas... ¡ya lo saben todos, ¿no?!

El mío es perpetuo.

¿Qué?

Aquí, disfrutando del paisaje.

Espero que pueda resolvernos una duda.

Es sobre sus juegos de ajedrez.

Esas jugadas no tienen ningún sentido, son completamente ilógicas.

Aunque para la persona que se sitúa en el edificio

de enfrente de su oficina con unos prismáticos en la mano

para ver bien la pantalla de su ordenador

esas jugadas sí que tienen sentido.

Le hemos encontrado y le hemos interrogado.

También trabaja en el CNV, en el edificio de enfrente.

¿Y qué consigo yo con todo eso?

Usted vigila a grandes compañías. Una decisión de esas compañías

cambia el valor de los mercados en cuestión de segundos,

si se dispone de esos segundos, claro.

Y usted no los tiene, no puede salir de la oficina

con esa información privilegiada e invertir en Bolsa.

Sin embargo se las ha apañado para que otra persona lo haga por usted.

Por eso no se cambió de mesa ahora que la de Amanda está libre, ¿eh?

A pesar de tener usted el sitio más frío de la oficina,

el peor para su catarro crónico.

Pero el mejor para su cómplice. Aunque esas jugadas, en realidad,

son claves para saber qué acciones comprar cada mañana.

¡Desde luego, su jefe de personal se ha lucido, ¿eh?!

¡Ha contratado a los cuatro espías más indiscretos que conozco!

¡A su lado, la revista “Cotilla”

parece un monasterio de monjes cartujos!

Yo solamente utilizo la información que escucho, nada más.

Y si con eso pago mi hipoteca, no hago daño a nadie, ¿no?

¿Ni siquiera a quien pudiera descubrirle?

Lo que hace usted es un delito fiscal, podría ir a la cárcel.

Mire, la muerte de Amanda no tiene nada que ver con nada de todo esto.

Yo llevo “invirtiendo” un mes

y ella empezó a recibir esos anónimos amenazantes

mucho antes del veintisiete de enero.

¿Cómo está tan seguro?

Soy muy observador, lo apunto todo

y ese día ella estaba aterrorizada.

Nos preguntó si le estábamos gastando una broma.

Alguien le había dejado un paquete encima de la mesa.

Cuando le preguntamos, no nos quiso decir

lo que significaba ese paquete para ella.

¿Y qué es lo que había dentro?

¿Qué la asustaría tanto? La fecha tiene que significar algo.

Lo raro es que cuando Amanda me habló de las amenazas que recibió

para no denunciar al topo, no dijo nada de un peluche.

En vez de estar pensando en quién es el asesino,

¿no deberías establecer una estrategia

para la que se os viene encima?

Esa mujer del CNV sabe que habéis mentido.

¡Mira, pues haga lo que le de la gana!

¡A mí nadie me va a obligar a hacer nada,

aunque me cueste el cargo!

Veintisiete de enero.

¡Es que tengo todo el rato la sensación de que esta fecha

ya ha salido en el caso!

¡Veintisiete de enero!

¡Es la fecha en la que mataron al agente infiltrado!

¿Y sabéis cuál era su nombre en clave? ¡Lince!

¡Lince, lo leí en el informe!

Pero entonces, si esta mancha roja simula sangre...

¡Un lince muerto!

Amanda dijo que no sabía nada de este caso,

que no lo llevaba su departamento.

Espera un momento. Martín, ¿tú sabes si el... si el mafioso ese

se dedica a la venta de objetos de... objetos de arte y antigüedades?

No, no exactamente, pero... pero bueno, como todos los mafiosos,

blanquea su dinero comprando antigüedades,

joyas, obras de arte. Aquí está todo.

Lydia, tenemos que buscar un tasador.

¡No, pero!

Martín, ¿ésta es la ciudad

donde el mafioso tiene el centro de operaciones?Sí.

Ah. Ya sé quién lo hizo y por qué.

Lo que no sé todavía es cómo.

Pero, ¿de qué te sirve todo esto?

Vamos a repetir exactamente lo que ocurrió la noche del crimen.

Yo me quedo aquí, y tú vas a hacer de Amanda.

Todo tiene que ser igual.

-No, hombre, no... Exactamente igual, igual, no, ¿eh?

¡Que yo no quiero acabar con un tiro en la cabeza,

que ya sería mala suerte!

No. Oye, bajas aquí a la planta baja,

pero párate en un piso, solamente el tiempo suficiente

para que las puertas se abran y cierren.

Quiero comprobar si el asesino pudo llamar desde otro piso.

¡Que sí!

Te has parado en el piso quince.

Si el ascensor se hubiera detenido ese día lo habría notado.

Ya, pero esto no hay quien lo entienda.

Ya, tienes razón, no hay quien lo entienda.

Oye, ¿te importa que lo hagamos una vez más?

Bueno, pero la última, que estoy mareando ya.

Además, todavía le tengo que contar a Isabel el lío en que me he metido.

No, hombre, no... Exactamente igual, igual, no, ¿eh?

¡Que yo no quiero acabar con un tiro en la cabeza,

que ya sería mala suerte!

Sirena de Policía

¿Por qué murió Amanda?

¿Porque había un “topo” en esta oficina,

que creía haber sido descubierto por ella y por eso comenzó a amenazarla?

¿Y a quién había descubierto Amanda?

¡Amanda no había descubierto a nadie sino todo lo contrario,

la habían descubierto a ella!

¿Qué quiere decir con eso?

Ella era el topo, ella sacaba información del edificio,

por eso los anónimos empezaron con este lince.

Y fue ella quien le dio a los mafiosos

el verdadero nombre de "Lince”,

el agente infiltrado que recibió la medalla a título póstumo,

y alguien de esta oficina decidió hacérselo pagar con su vida.

Pero en esta oficina no sabíamos nada de ese caso.

El mafioso al que investigaban

compraba obras de arte y joyas, como este medallón,

que fue la manera de pagar a Amanda por su información.

Por eso nunca se separaba de él. Ella misma se delató.

Tenga cuidado con ese colgante, es un regalo de mi abuela.

Amanda no tenía familia.

Sus padres murieron cuando ella era pequeña.

Nunca conoció a sus abuelos.

Así que al verse descubierta y amenazada hizo...

lo que habría hecho un espía de las películas

crear una cortina de humo

y hacernos creer a todos que el topo era otra persona.

Por eso, pidió la protección de Martín,

y por eso le dijo que las amenazas provenían de ese topo

y no de alguien que buscaba venganza.

Pero esta persona que buscaba venganza sospechó

que la muerte que habían preparado Martín y Amanda

era solo un montaje

y no descansó hasta hacerla real.

Pero, ¿y cómo lo hizo? Nadie entró ni salió del ascensor.

Los... los números no se pararon.

Es cierto, yo misma fui testigo.

Si se hubiera detenido

habría visto como el marcador se paraba siete segundos.

Y siete segundos era lo que el asesino necesitaba

para realizar su crimen perfecto e imposible.

Y fue la mala suerte...

la que le concedió esos siete segundos.

¿La mala suerte? ¡Querrá decir la buena suerte!

No, la mala suerte.

En muchos cines y teatros y aviones no existe la fila trece,

por superstición.

Y en muchos edificios y hoteles tampoco existe el piso trece.

En el hotel del crimen, se pasa de la planta catorce a la doce,

no hay piso trece.

Nosotros no caímos en ello,

estábamos tan centrados en el ascensor,

que nos olvidamos del resto del hotel.

Pero la mañana del falso crimen,

el marcador pasó del catorce al doce como había hecho siempre,

y ninguno de nosotros nos dimos cuenta

Oye, dime una cosa, Lydia, aquí arriba nos darán algo de comer, ¿no?

¡Es que si no te juro que me caigo muerto aquí mismo!

Así que el asesino... podía ganar esos siete segundos

manipulando el marcador, introduciendo el número trece.

-Nos vigilaba constantemente sabía que para salvar a Amanda,

uno de los dos iría abajo y el otro se quedaría arriba,

es el protocolo básico de seguridad.

Lo que Amanda no sabía es que al olvidar el medallón,

me salvó la vida.

El asesino tenía pensado matarme mí también como daño colateral.

-El asesino se situó en el piso doce

y llamó al ascensor mientras Amanda bajaba

Cuando las puertas se abrieron yo no noté nada,

porque en ese momento en el marcador ponía trece.

-Las puertas se abrieron.

¿Tú qué haces aquí?

-El asesino disparó...

y las puertas volvieron a cerrarse.

La prueba de eso es que el contador sigue manipulado.

Pero al ser el escenario de un crimen,

la policía precintó el ascensor.

Solo lo hemos usado nosotros,

por eso el asesino no pudo volver a cambiarlo.

Y solo pudo ser una persona.

Alguien que tuviese en su poder un programa informático tan potente

como para entrar en el sistema del hotel

y manipular la seguridad de sus ascensores.

Un programa que no deja huella.

Y alguien que sabía que Amanda era alérgica

y que acabaría necesitando el inhalador.

Fue así como la localizó.

Amanda era muy coqueta,

y siempre se escondía en el baño para utilizarlo.

En el baño de chicas, claro.

¿Tú qué haces aquí?

Eso son tonterías. Y son las últimas que van a decir.

En cuanto salga de aquí,

pienso denunciarles por obstrucción a la justicia

y por dar falsa coartada a un criminal.

No, no, no, no, no son tonterías.

Usted conocía al agente infiltrado al que la mafia mató.

Tenía una aventura con él. Él era su amante de Tánger.

Estaba allí destinado

porque era allí donde la mafia tenía su centro de operaciones,

y el abogado de su exmarido lo descubrió.

¡Su abogado miente!

¿Y... y qué más da que sepa que estuve con otro hombre en Tánger?

Usted lo quería...

y cuando supo que Amanda lo había delatado, la asesinó.

Tenemos la prueba.

El arma que utilizó para el crimen era la pistola del agente Lince.

Usted cuando murió solicitó sus pertenencias,

y utilizó el arma para su venganza.

Solo hay una cosa que quiero que me diga usted

¿cómo supo que Amanda era el topo?

Soy la directora de este departamento, tengo recursos.

¿De verdad no lo entiende?

Helena Huarte, queda arrestada por el asesinato de Amanda Del Valle.

No me arrepiento de lo que hice y asumo las consecuencias,

como ustedes deberán asumir el haber mentido y manipulado la verdad.

Guillermo, haz el favor,

envía los archivos de audio que te dije al juzgado

y a la jefatura de asuntos internos.

Hay un problema, hay un virus que se he metido en la red y...

ha borrado todos los archivos.

¿Qué dices?

Que las pruebas no se pueden recuperar.

Por favor.

¡Bueno, ahora que has cerrado el caso,

¿puedes ocuparte de lo que importa?!

¡Mira que enamorarte del novio de tu hermana!

¡Y dale con que la abuela fuma, mamá!

¡Que yo no estoy enamorada de nadie, por Dios!¡Ya!

Por eso le he dicho que venga, para hablar con él,

antes de que se líe más la cosa.

Timbre

Mira, ahí está, Anda.

¡Oy, Laura, mira qué sorpresa, quién ha venido, el novio de Verónica!

Bueno, yo... yo me voy... os dejo solos, ¿vale? Adiós.

¡David! ¡Mira, voy... voy a ser muy directa, ¿vale?!

Primero, este fin de semana tú te vas a ir con Verónica

como teníais pensado.

No vamos a hacer ninguna entrevista. ¿Cómo sabes eso?

Segundo, ah... a partir de ahora

nos vamos a ver solamente con ella delante, ¿eh?

Y tercero, por si... por si habías confundido admiración

con cualquier otra cosa, lo que sea,

vas a dejar de escribir sobre mí.

No nos gustamos, ah... Ni yo soy tu tipo ni tú eres el mío.

¿No vas a decir nada?

No sabes mentir.

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Los misterios de Laura - Capítulo 28 - El misterio del espía que hablaba demasiado

11 mar 2014

Durante un acto conmemorativo de la policía, al que asisten Laura y sus compañeros, una joven y guapísima asistente, Amanda del Valle, muere de una manera que constituye un auténtico enigma sin solución: es apuñalada en un ascensor en marcha, sin que éste se haya parado un solo momento para que el asesino tuviera tiempo de escapar. Cuando la policía comience a investigar, descubrirá que la víctima trabajaba para un servicio de inteligencia  dependiente del Ministerio del Interior, el CNV. Y que las implicaciones del asesinato llegan mucho más allá de lo que Laura podía haber imaginado ya que terminarán implicando a la persona que menos cabía imaginar.

Mientras, y para su desgracia, Laura no puede dejar de sentirse atraída por David, el novio de su hermana. Y así mismo, tampoco puede evitar molestarse al ver que Isabel, la nueva pareja de Jacobo, se comporte con los gemelos como si fuera su madre.

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