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Para todos los públicos Los misterios de Laura - Capítulo 11 - El misterio del hombre que no quería morir - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Teletexto-iRTVE.

-Por eso un año más en Herasport nos sentimos orgullosos

de volver a entregar estos premios.

Con ellos queremos reconocer el esfuerzo y el espíritu

de sacrificio de un hombre que se ha superado asimismo

y a la propia naturaleza.

Llegando literalmente a lo más alto,

Gorka Elósegui no es solo el escalador

más importante de nuestro país si no que es ya una

de las leyendas vivas de este deporte.

He tenido además la suerte de compartir sus aventuras

patrocinando todas sus escaladas, incluida la última al Aneto

que será tristemente recordada

por la pérdida de un compañero, Eduardo... Aramburu.

Aplausos.

-Quiero agradecer también la presencia esta noche

del Comisario principal Félix García que nos acompaña

en nombre de la Agrupación Deportiva el Cuerpo Nacional de Policía.

Premio nacional del deporte 2008.

Oh, pues muchas gracias. -Queremos premiar por su...

¿Se puede saber qué te ha pasado? Ay, los niños se han puesto

a jugar a ver quién aguantaba más con un hielito metido

en la boca, se les ha pegado a la lengua, se les ha quemado

la lengua. ¿Me podré ir pronto, no? Esto es publicidad para la Policía

y Félix ha pedido que le apoyemos con nuestra presencia.

¿A la agrupación deportiva? Me podían dar el premio a mí

que hago lucha libre con un par de monstruos todos los días.

-Tanto los deportistas del Cuerpo Nacional como Gorka Elósegui.

¿Quién es el guapetón de la perilla que está al lado de Félix?

Gorka Elósegui; acaba de subir al Aneto en tiempo récord.

Con la cara más difícil en escalada libre. Un animal.

-Por su magnífica trayectoria y sus continuos éxitos.

Tanto los deportistas del Cuerpo Nacional como Gorka Elósegui

representa... Dios mío, toda la vida

trepando por las montañas. Qué plan tan horroroso.

-Una foto, por favor. -De las Heras, sonríe.

-Muchas gracias por haber venido. Los del Cuerpo

tenemos que apoyarnos, sobre todo cuando la cena es gratis.

Sandra, no te he dicho que estás guapísima esta noche.

-Muchas gracias, Jacobo.

-¿Y tú qué, Martín? ¿No crees que esté guapa?

Sí, mucho.

¡Ey!, perdón, perdón.

Oye, Martín,

aquel moreno que discute con el que ha dado los premios

es de la tele... ¿Jesús...? Aguirre.

Tenía un programa de supervivencia.

¿Quieres una copita? Yo necesito dos o tres.

Porque estar de fiesta con Sandra y Félix y Jacobo al otro lado...

Demasiado para mí. Vale, llévame a aquella mesa

que parece que hay pastelitos.

-Tuve que sujetar al cocodrilo por la cola,

entonces el hijo de perra se retorció y me hizo este zarpazo.

Tengo otras marcas que te pueden interesar también.

Te voy a dar mi teléfono por si te pierdes entre la gente.

-Perdona, Ricardo.

-Ay, ahora no, Gustavo. -Es Gorka Elósegui,

quiere hablar contigo. Dice que es algo importante y que tú ya lo sabes.

-Pues dile a ese que se vaya buscando un buen abogado,

que este no es el momento ni el lugar para que hablemos.

Además, tengo... cosas más importantes que hacer.

-Tal vez esas otras cosas podrían esperar, ¿no?

Aquí hay gente muy importante; sería conveniente...

-Lo que sería conveniente es que te olvidaras de mí por una vez.

¿Es mucho pedir?

¿Me he perdido algo? Pues es que estaba el hombre

que ha entregado el premio con una rubia despampanante ahí,

pero no sé qué chanchullos se traía con el alpinista y su ayudante,

el chico de la camisa azul oscuro; discutían, Martín.

Yo creo que está pasando algo raro. Laura, esto es una fiesta,

hace años que no pisas ni una; relájate.

Tienes razón.

Y ya hemos llegado. Sí. Ay, qué horror, con lo bien

que estaba yo abajo con los canapés.

Bueno, pero esto es mucho mejor que los canapés, ya lo verás.

Ponte esto que hace fresco.

¿Ya? Sí, abre los ojos.

¡Oooh, qué increíble! Es que quería que subiéramos

antes de que subiera todo el mundo.

Mira, Félix me ha dicho que las vistas aquí

son espectaculares. Espectaculares, Jacobo.

Oye, por cierto. ¿Tú sabes si de las Heras y Félix

se conocen de antes de esta noche? Sí, son viejos amigos, ¿por qué?

¿Qué pasa, pareja?

¡Martín!, tú sí que sabes aprovechar bien las fiestas.

Estoy trabajando, les estoy dando protección oficial.

¿Por qué no me esperáis en la barra? Ahora voy a tomaros declaración.

Ya podías estar un poquito tranquilito esta noche, digo yo.

Oye. Qué.

¿Qué hace allí aquel hombre?

¿Pero ese que está ahí sentado no es de las Heras?

¿El que acaba de dar los premios? ¿Qué hace el gilipollas? ¡Vamos!

¡Vamos!

Traumatismo craneoencefálico con pérdida de masa;

fractura de las vértebras cervicales del calcáneo y huesos del antebrazo;

politraumatismo torácico y equimosis múltiple.

Una torcedura del quince. ¿Un poco raro, no?

Un hombre rico, de éxito, ¿por qué va a querer matarse?

Bueno, al parecer había perdido mucho dinero en la bolsa

últimamente y tenía varias empresas al borde de la quiebra.

Supongo que quiso hacer una despedida por todo lo alto

antes de que se destapara el agujero.

Ya, pero lo suicidas de verdad no montan numeritos,

no llaman la atención, además poco antes lo vi ligando

con una chica, ¿qué clase de suicida hace eso?

Querría darse un atracón antes de quedarse en ayunas.

Había una nota de suicidio en su chaqueta, ¿no?

Parece la letra de un niño. Hace unos días intentaron

robarle y el atracador le hirió la mano derecha.

Yo no descartaría el asesinato tan pronto.

¿Y cómo lo hicieron, con vudú? Alguien fabricó un muñeco

con su cara y lo lanzó por la ventana.

Pudieron obligarle a saltar con hipnosis o con alguna droga.

Puede que le alguien le estuviera apuntando con una pistola

desde la azotea y no lo viéramos. ¿Tenemos que perder tiempo con esto?

Estuvo toda la noche discutiendo con varios hombres.

Es mucha casualidad que después aparezca muerto.

Deja de buscarle tres pies al gato. Es el primer caso que cerramos

antes de abrirlo, se suicidó. Así que venga, a trabajar.

De las Heras no encaja en el perfil de suicida, fue un aventurero

toda su vida. Un aventurero no, el aventurero.

Cruzaba el desierto con dos cantimploras y un camello

y remontaba a nado ríos llenos de cocodrilos, si ese tío

estaba fatal de la cabeza. Y después lo dejó todo y montó

una de esas tiendas de deportes de aventuras.

Hace unos 5 años, pasó de tener una pequeña tienda

en el centro a más de 100 en toda Europa.

Era uno de los tíos más ricos del país.

-Laura, tengo un listado con todos los números de magia

que hay ahora mismo en la ciudad, hay hasta 8 hipnotizadores

que pudieron hacer que el tipo de ayer, a un primo mío

lo hipnotizaron y le hicieron creer que era un bebé, estuvo

chupándose el dedo una semana y no se dio ni cuenta.

Bueno, a lo mejor lo de la hipnosis no es tan verosímil.

-Que no, que no, que con la hipnosis puedes

conseguir lo que quieras. A ver, para que funcione

hay que ser un poquito tonto como primo que si lo vieras...

Como si lo tuviera delante. La nota lleva el membrete del hotel.

Eso es raro, ¿por? Alguien la escribió allí

con un bolígrafo anoche. Pero no fue de las Heras.

De las Heras usaba pluma. Muchísimas gracias por recibirnos,

me imagino que esta mañana tendrán un montón de jaleo.

-Ni siquiera nos ha dado tiempo de hacernos la idea.

Pues se le ve muy activo, nos han dicho que está aquí

desde las seis de la mañana. -Sí, la empresa tiene

que seguir adelante, ¿no? Hay muchas expediciones pendientes

que dependen de nuestro patrocinio y ahora no podemos olvidarlas.

Así que además de vender ropa deportiva ustedes entregan premios

y editan libros de viajes. -Herasport es más que una tienda.

Ricardo quiso que fuera una especie de fundación que le permitiera ayudar

a algunos deportistas a conseguir sus retos.

Ya veo que su jefe les ha dejado un trabajo para aburrir.

-Ricardo llevaba toda la semana trabajando sin parar.

Él vivía para esta empresa.

Pero a usted no le tenía mucho aprecio, ¿verdad?

Lo digo porque ayer vi que le trataba bastante mal,

no sé si el sentimiento era mutuo.

-Yo pensaba que la Policía se ocupaba de resolver crímenes,

no de investigar casos de suicidio. ¿No encuentra extraño que su jefe

saltara desde una azotea? Parecía un hombre que amaba la vida.

-Era muy vitalista, sí, pero muy débil emocionalmente.

Ricardo tenía de vez en cuando una crisis que le hundía

por completo y a veces de forma inesperada.

Ayer vi que también discutía con un hombre, Jesús Aguirre.

Parecían bastante enfadados. -Ha escrito algunas guías

de viaje para nosotros, pero que yo sepa ellos eran bastante amigos.

¿Sabe quién puede beneficiarse de la muerte de su jefe?

Quiero decir, ¿quién va a quedarse con todo su dinero?

-Ese dinero será utilizado para crear una fundación

que llevará su nombre. He trabajado estos últimos años con él

y sabía bien cómo tenía invertido su dinero;

y nadie se hará rico con su muerte, créame.

No sé si sería mucho pedir que nos dejara su agenda.

Más que nada para ver con quién habló estos últimos días.

-Sigo sin entender tanto interés por un caso de suicidio, pero...

No es usted el único.

Cuevas, necesito que me hagas un favor.

Mira los nombres de esta agenda del último mes, los llamas

y hablas con ellos, ¿vale? Estate atento que cualquier cosa

que te digan puede ser importante. -Enseguida, dame un minuto solo.

¿Se puede saber qué estás haciendo? El muy imbécil lleva así

media hora, quiere demostrar que la hipnosis pudo ser

causa del suicidio de de las Heras. Hombre, no parece la mejor manera.

Ni se te ocurra convencerle que pare, con un poco de suerte

se hipnotizará de verdad y saltará por la ventana.

-Así que Laura está investigando la muerte de Ricardo de las Heras.

Lo que hace es darle vueltas a una teoría de esas de las suyas.

-Pues no debería darle vueltas a nada;

Ricardo se tiró desde la azotea, lo vimos todos.

Pues eso le he dicho yo, pero es que es muy cabezota,

aunque hay que reconocer que pocas veces se equivoca, ¿no?

-Sí, pero cuando lo hace nos deja mal a todos.

Ya le he dicho que deje el tema. -Y parece que no te ha hecho caso;

como siempre.

Jacobo, yo sé que la quieres, pero aquí en Comisaría

no es tu exmujer, es tu subordinada, compórtate como un jefe de verdad,

sino no vas a durar mucho tiempo en esa silla.

Yo no me preocuparía tanto. No es la primera vez que nos dice

que dejemos un caso y miremos para otro lado.

Pero es la primera vez que insinúa que si no te olvidas del tema

harán que me trasladen. No sé porqué Félix se comporta así.

¿Tú estás seguro que de las Heras y él eran amigos?

Félix y él son amigos hace años, y por eso de las Heras patrocinó

la Agrupación Deportiva del Cuerpo.

¿Por qué te interesa tanto? Es que ayer cuando se iban

a hacer la foto vi cómo de las Heras le daba la mano para dársela

y él se la negaba. No piséis las macetas.

Ya verás lo que les duran las zapatillas que les compraste.

Estaos quietos ya, hombre. Venga.

(AMBOS) Gracias, papá.

30 años jugándose la vida por ahí haciendo el cabra

y va y se mata de la manera más tonta.

Oye, ¿esta entrevista de cuándo es?

De hace una semana. Es que no sé.

Su adjunto nos dijo...

¿Qué haces? ¿De qué?

Nada, quitarte una pelusa. Te estás recreando, una pelusa

se coge y se quita. Tampoco pasa nada porque te toque

un poco el cuello, hay confianza.

Abren la puerta principal.

Hola.

-No sabía que venías a comer. Pues la verdad es que no

lo tenía pensado, pero bueno, si insistes.

-No, si no insisto. Vale.

-Oye, que yo me acabo de acordar que tengo unos poquitos

macarrones de los que hiciste el otro día.

Mejor me los como y así no hay que tirarlos.

Maribel, ¿se puede saber qué te pasa conmigo

que llevas días evitándome? -¿Ah, sí? No me he dado cuenta.

Maribel. -Engañaste a Laura

con una compañera de trabajo. Sí y no.

-¿Cómo que sí y no? ¿Te metiste en la cama con ella o no te metiste?

¿O es que te quedaste sentado en el borde?

Mira, yo ya no estaba en casa y Laura y yo nos habíamos

dado un tiempo. -No, Laura no te había dado nada,

lo cogiste tú de prestado. Y pensar que te iba a ayudar a volver con ella

Portazo.

No me acordaba que los macarrones me los comí ayer por la noche.

-Sé que lo hiciste tú y tengo la prueba que lo demuestra.

Si no quieres, si no quieres que la lleve a la policía

tendrás que pagar mucho dinero.

-Ricardo de las Heras se desvivía por esta empresa.

Así que me tomé la libertad de recuperar los documentos

donde constan las próximas expediciones que él tenía en mente.

No, mamá, los niños salen ahora del colegio y se van

al fútbol, salen a las seis y media, ¿qué culpa tengo yo

de que solo te puedan hacer las mechas ahora?

Me dijiste que los recogías tú.

Pues eso.

-Inspectora. Espero no haber interrumpido

nada importante. -¿No se da cuenta

de lo que tenemos encima de la mesa?

Oh, bueno, pero cojo solo dos, eh.

Hum, buenas, buenas.

-¿Pero se ha vuelto loca? Estamos en mitad de una reunión

de accionistas. Llevo llamándole

una hora y no me coge el teléfono, necesito hablar con usted.

-Ahora es imposible, el consejo tiene que aceptar

los planes de negocio de Ricardo.

¿Sabe el consejo que Ricardo se aprovechaba que usted estuviera

enamorado de él? ¿Qué me dice?

¿Tiene ahora un minutito?

Tenía que haberme dado cuenta antes, la manera en que usted se preocupaba

no solo por su aspecto sino por la chica con la que iba.

Él se aprovechaba de la situación, ¿verdad?

Todos esos planes de trabajo de los que estaban hablando

no eran idea de él. Son idea suya.

-¿Y cómo lo ha sabido? Usted me dijo que de las Heras

había planeado esos trabajos durante su última semana,

pero... esa semana estuvo de vacaciones.

Leyendo la entrevista él dice que justo

lo único que no hizo fue trabajar.

He hablado con algunos de sus compañeros.

Ricardo se burlaba... por lo que usted sentía por él.

Usted lo sabía... y no le importaba.

-Cuando uno está enamorado no se da cuenta

de las tonterías que hace.

Por desgracia para usted esas tonterías pueden ser

un buen motivo para querer ver muerto a alguien.

-Aunque esto fuera cierto, ¿cómo habría hecho para que saltara?

¿Qué piensa, que le convencí para que se suicidara?

Ja, el cómo se me está resistiendo un poco, por ahora

lo que me importa es el quién y el por qué.

-En ese caso, le recomiendo que hable con Gorka Elósegui.

Gorka Elósegui, ah, sí, el alpinista premiado

con el que no quiso hablar su jefe. -Nuestra empresa ha patrocinado

las escaladas de Elósegui durante varios años,

pero a él le encantaba salirse de los planes de ruta,

y arriesgarse de una forma innecesaria.

Espere un momento, sí, en el discurso él dijo algo

sobre que había habido alguna desgracia en la montaña o algo así.

-Sí, su compañero murió en una escalada al Aneto.

Y todo por falta de una previsión de Elósegui,

por eso íbamos a retirar el patrocinio.

¿Así que sus escaladas iban a terminar?

-Por mucho que me doliera... yo estaba enamorado de Ricardo,

y no quería su muerte.

Si lo que quieres es saber es un quién o un por qué

Gorka Elósegui es la persona adecuada.

Vuestra madre no tiene por qué enterarse, eh.

Se abre la puerta principal.

¿De qué no me tengo que enterar? -De lo bien que se lo pasan

estos dos en el cole, bueno, les da vergüenza reconocer

que en el fondo les gusta.

¿Dónde están vuestras zapatillas?

-No las han robado. ¿Qué?

-Bueno, sí, que hay un gamberro en el colegio

que se está haciendo de oro a costa de los críos.

Y se las han quitado en el recreo, cuando les han dicho

que se las había regalado su padre. -Fue a la salida.

¿A la salida? ¿Y dónde estabas tú en la salida?

-En el kiosco.

¿Los dejas solos para irte a comprar una revista?

-Oye, que tampoco me he ido a dividir el átomo, eh.

Vamos, fue un minuto. Un minuto es lo que les hace falta

para meterse en problemas, mamá, ¿o es que no lo sabes ya?

-Quiero mis zapatillas. Tranquilo, cariño,

que mañana voy con vosotros al colegio y hablo con ese niño.

-No, Laura, eso es cosa mía. Sí, ya lo veo.

-Bueno, vale, ya sé que tenía que haber estado en la puerta,

por favor, dame otra oportunidad para arreglarlo.

Mañana vuelvo con esas zapatillas sí...

o sí.

¿Auto... hipnosis?

¿En serio? Pensaba que esas cosas solo se le ocurrían a Cuevas.

Me lo ha contado él.

Al parecer hay aventureros que se autosugestionan

para poder soportar mejor el frío. Todas las puñetas esas

de la montaña. O sea, alguien obligó a de las Heras

a hipnotizarse asimismo. Ríete lo que quieras,

pero no descartaría nada por ridículo que suene.

Madre mía, hay que estar mal de la cabeza para querer

subir a una pared de estas. Y que lo sigas.

El mejor deporte es el que se ve por la tele con una cervecita

en la mano.

Perdone. -¿Sí?

¿Sabes dónde puedo encontrar a Gorka Elósegui?

-Creo que anda colgado por ahí arriba.

Bueno, pues habrá que esperar un poquito.

Hola.

Buenos días.

-Perdone, señora, pero si no va usted a escalar

no sé qué hace aquí. No, es que soy... espera.

Soy... ¡Ay, Martín!

Soy policía.

Estoy investigando el asesinato del señor de las Heras.

-¿Qué hay que investigar? Se tiró por la azotea

hace dos noches. Sí, lo sé, pero justo antes

de que saltara vi que usted quería hablar con él

y que de las Heras se negó. Parecía muy enfadado con usted.

-Habíamos tenido algún pequeño roce, pero ya está.

Que le iba a costar a usted cientos de miles de euros.

Pensaba quitarle el patrocinio, por lo que pasó en el Aneto.

-Aquello fue un accidente, ¿vale? Mi compañero

no vio que uno de los mosquetones no estaba bien asegurado

y cayó al vacío.

Él estaba muy enfadado con usted, pensaba denunciarle.

-Y también iba a financiar en una expedición para recuperar

el cuerpo de mi compañero; créame, señora, lo último

que yo quería era verle muerto, además, ¿cómo se supone

que iba a hacer yo para obligarle a tirarse por la azotea?

No lo sé.

¿Con hipnosis?

Soy escalador, inspectora, no mago.

Oye, ¿ha habido suerte con los nombres de la agenda?

-No, todavía no. He hablado ya con 30 personas que hablaron

con de las Heras antes de matarse, pero no he sacado nada en claro.

Recuerda que nadie puede enterarse de lo que estás haciendo, ¿vale?

Oficialmente no estamos investigando este caso.

-De mi boca no va a salir el más leve comentario.

-¿Sí? -¿Berta Ortega?

-Sí, soy yo. -Hola, le llamo de la Policía.

Verá, estamos investigando la muerte del señor Ricardo de las Heras,

y resulta que su nombre aparece en su agenda. Así que...

Comunica. ¿Berta, Berta Ortega?

Te dije que me había enganchado; si hasta te hice una seña

para que parases. Pensaba que me decías

que te siguiera bajando. Mamá, ¿qué haces aquí?

-¿Y vosotros? Pensaba que estabais trabajando.

No, he venido a cambiarme de ropa. Hemos tenido un pequeño accidente.

-¿Pero no ha sido nada, no? No, no, no.

-Bueno, pues hala, no os molesto más.

Espera un momento. ¿Qué tal te fue en el colegio?

-Pues bastante bien porque siempre fui una niña muy aplicada

y los profesores me tenían mucho cariño.

Me refiero a los gemelos esta mañana.

¿Has conseguido que el niño ese te devuelva las zapatillas?

-Bueno, algo me he llevado.

Estás cojeando.

-Ay, sí, estoy cojeando, sí, porque cuando he ido

a hablar con ese niño me ha pegado una patada en la espinilla.

Luego se han metido los gemelos por medio también y...

¿Te has pegado por defenderlos? -Un momento,

¿los gemelos se han vuelto a pelear?

Hola, mamá. ¿Qué hacen aquí?

-Les han expulsado un día por pelearse. Hala, hasta luego.

¡Ay!

-¿Señora Ortega? Acabamos de hablar por teléfono,

soy policía.

Para gustarle tanto los pájaros no dice usted ni pío.

¿Se encuentra bien?

-Mamá, quiero que me castiguen todos los días e ir siempre al zoo.

Claro, además Jesús Aguirre,

el último aventurero, es uno de sus héroes.

¡Ay!, ¿esa asquerosidad de dónde la has sacado?

Seguro que se la ha comprado la abuela.

-Gracias.

Hola, señor Aguirre, soy Laura Lebrel, policía.

Le vi el otro día, el día del asesinato del señor de las Heras

-¿Asesinato? ¿Saltar al vacío por propia voluntad

en medio de decenas de testigos es asesinato?

Hay algunos detalles que no me quedaron claros

y quería hacerles unas preguntas.

¿Este parque es suyo? -Sí, soy uno de sus socios.

Siento decirles que no es buen momento, estoy representando

mi último libro de viajes. Sobreviviendo en el Kalahari.

No he estado nunca, ¿merece la pena? -Sí, si estás dispuesta a comer

alimentos asquerosos y a sobrevivir a un calor mortal;

por no hablar de la gente hostil que le mataría por invadir su tierra.

Igualito que en Benidorm. ¿Ha estado mucho allí?

-Más de un año. Es muy duro sobrevivir en esas condiciones.

¿De qué conocía a de las Heras? -Hace mucho que coincidimos

en varias expediciones, y su empresa me encargó varias

guías de viaje. He leído en un periódico

que su próximo proyecto será una biografía de él.

-De las Heras y yo... teníamos mucha confianza.

Estoy muy afectado por lo que pasó; y ahora si me permiten.

Ay, ¿me disculparía una foto con los niños?

Es que usted para ellos es su héroe. -Eh, bien, bien.

Venga, a ver, allí, en las rodillitas.

A ver, los tres sonriendo y...

Ya. -Me cago en...

me han metido un bicho en la camisa. ¿Qué habéis hecho?

-¡Qué asco!

Venga, cógela y vámonos. Perdone, ¿eh?

Este hombre en directo pierde muchísimo.

Cuevas, Cuevas.

¿Estás consciente?

Cuevas.

Ángel, va a ser necesario el boca a boca,

¿puedes hacérselo tú? -Por supuesto.

-¿Qué ha pasado? La mujer a la que viniste a ver,

Berta Ortega, ha sido asesinada de un golpe en la cabeza.

-¿En serio? Sí.

-Entonces el asesino... Estaba aquí cuando llegaste.

Si no tuvieras la cabeza tan dura ahora estarías acompañando a Berta

en la sala de autopsias. Llamé a un médico para que te examine.

Era ornitóloga. -Ya, ya, ya.

Una experta en pájaros.

-¿Y antes de que la mataran se resistió?

¿Por eso este desorden? No lo creo, el asesino

estaba buscando algo cuando tú le interrumpiste,

así que sea lo que sea tiene que estar todavía por aquí.

-Ay, ¿ya está solucionado, ya sabes qué le pasa a ese niño?

¿Habrás hablado con su madre, no? Ese niño lo ha pasado fatal

con la separación de sus padres. -¿Qué tiene que ver para que quite

las cosas a los gemelos? Porque Jacobo ha hecho con los niños

lo que ese padre no ha hecho con él.

Llevarlos de paseo, comprarles cosas, hacerles caso.

Ver los partidos de fútbol que ellos juegan.

-Oye, ¿ese padre también engañó a su familia?

Creo que eso ya lo hemos hablado.

Como marido puede que Jacobo tuviera muchos fallos,

pero como... padre no hay otro mejor

Como creo que ya le has dicho lo primero

me parece justo que hagas lo mismo con lo segundo.

-Ninguno de los tres sospechosos tiene coartada. Cualquiera podría

haber matado a Ortega. He hablado con la Universidad,

daba clases de Biología; era una de las mayores expertas del mundo

en el estudio de la Perdiz blanca. -¿Tenía alguna relación con él?

No, pidió cita para hablar con él, pero nadie sabe de qué hablarían.

-¿La Perdiz blanca esa que estudiaba es una especie protegida?

Puede que descubriera que alguien está poniendo en peligro la especie,

lo iba a denunciar y la mataron. ¿Sabes qué es lo que creo que está

en peligro de extinción? Tus teorías idiotas.

-No, escucha. Creo que sé lo que estaba buscando el asesino.

Mira, ven, Ortega tenía una colección de grabaciones de pájaros,

clasificadas por fechas; grababa el sonido de pájaros

en diferentes lugares: en la ciudad, otras están grabadas en el campo.

¿Y?

-Pues que me he fijado que el reproductor estaba encendido,

así que pienso que a lo mejor el asesino estaba buscando

algunas de la grabaciones, las he ordenado y mira, falta una.

Están todas enumeradas y falta la número nueve.

Yo creo que el asesino la estaba buscando cuando llegué.

¿Así que la mataron por la grabación de unos graznidos?

Sí, necesito las fechas de los vuelos

y los registros de la Aduana, gracias. ¿Cómo está Cuevas?

Tiene la cabeza dura, sobrevivirá. Lástima que no vio a su agresor.

Lydia y él intentar averiguar si tiene alguna relación con el muerto.

¿Tú tienes algo? No, pero Jesús Aguirre

tiene de aventurero lo que yo de atleta olímpica.

Bueno, le echó huevos para enfrentarse a la araña de goma.

Llevaba una faja... para ocultar la tripa.

Dime, Martín, ¿quién puede tener tripa después de sobrevivir

en el Kalahari comiendo raíces?

He llamado a las embajadas de los países que supuestamente

Aguirre visitó, no han expedido ningún visado a su nombre

durante los últimos años. ¿Lo ves? Este tío es un fraude.

Y hay algo más, unas de las empleadas de la embajada

me ha dicho que hace algunos meses alguien llamó pidiendo

exactamente lo mismo, ese alguien era de las Heras, el muerto.

Probablemente él también descubrió que ese tipo era un farsante;

quizá por eso lo mataron.

Mira, Martín, le has gustado a la delfina.

¿Qué dices?

Bueno, cariño, luego te doy el teléfono, ¿vale?

¿Le gusta tomar precauciones? Por eso escribe libros de África

a miles de kilómetros para que no le ataquen los bichos.

-Me han pagado para promocionar el parque, ahora no puedo atenderles

Sí puede; si no estos señores se van a enterar que el último aventurero

es el primero mentiroso. Usted no ha salido de España

en los últimos diez años. -Me encantaría ver cómo lo probarán.

Ninguna embajada le ha dado un visado para ninguno

de los países que dice haber visitado y no somos

los únicos en saberlo, vivos, claro.

De las Heras también lo había descubierto.

-Ya le he dicho que él y yo nos llevábamos muy bien,

yo nunca le hubiera hecho nada malo.

Claro, por eso en la biografía que estaba usted escribiendo

sobre él lo ponía a caldo, ¿no? Hombre, su vida íntima,

sacaba sus trapos sucios... Hemos leído el borrador.

-¿Me disculpa un momento, por favor?

Mi editor no debería haberles dado eso.

Su editora se prestó a ayudarme muy amablemente.

También nos dijo que usted abandonó el proyecto hace un año.

Justo en el momento en que de las Heras descubrió

que sus libros y sus guías eran un fraude.

Con la edad uno se vuelve perezoso. Yo me lo estoy notando.

De las Heras le chantajeó, él no lo haría público si usted

no publicaba su biografía, ahora que ha muerto

usted ha rescatado el proyecto. Su editora nos dijo que en un mes

el libro estaría en la calle. -Eh, de las Heras se suicidó,

saltó al vacía delante de decenas de personas,

¿cómo iba yo a poder matarlo? En Internet he leído que uno

de sus libros trata sobre el Amazonas.

-Conviví varias semanas con los indios Guaraníes.

Sí, bueno, usted decía que esos indios

preparaban una especie de droga alucinógena que provocaba

una cierta hipnosis en quién la tomaba.

-Sí, lo usaban en ceremonias religiosas de la tribu,

pero no sé qué interés puede tener. Es que estaba pensando,

¿usted cree a lo mejor a alguien pudo haberle dado...

una cosa parecida e inducirle a que saltara?

-¿Encontraron alguna sustancia rara cuando le hicieron la autopsia?

No, pero en el libro dice que esa droga no deja rastro.

-Lo que creo es que la que se droga es usted.

Miren, miren, si quieren buscar un culpable,

¿por qué no buscan a su amante? ¿Tenía un amante?

-Sí, lo descubrí investigando sobre él para su biografía,

fue una de las razones por las que intentó pararme.

¿Conoce la identidad de esa persona?

-No, solo sé que se veían en un apartamento alquilado

en el centro; uno de los porteros me dio el soplo.

De las Heras no estaba casado, no sé qué importancia tiene.

No,.. pero a lo mejor la otra persona sí lo estaba.

¿Sabes algo de la amante de de las Heras?

Los vecinos del apartamento donde tenía el picadero

sabían que iba con una mujer, pero no han podido identificarla.

¿Recuerdas que tenía una mano inutilizada por un atraco?

Sí. El atestado del atraco.

Iba con una mujer. ¿Crees que puede ser ella?

He hablado con el policía que redactó el informe,

la descripción coincide; además, no quiso aparecer en el atestado

ni poner una denuncia. No quería que la relacionaran con él

De las Heras pidió que la dejaran al margen,

a pesar de que ella también resultó herida, el policía

dijo que tenía un golpe en el hombro.

Así que sabemos que tiene un golpe en el hombro

y que está casada. No es mucho para empezar.

Laura.

Nada, nada. ¿Qué?

¿Sabes si de las Heras y Félix se conocían hace tiempo?

Sí, por eso de las Heras decidió patrocinar la Agrupación

Deportiva de la Policía.

Sé qué mujer casada tuvo un golpe en el hombre el día

que pone en el atestado y conocía al muerto.

-¿Cómo lo habéis sabido? Por el golpe que tenías

en el hombre hace unos días. Coincide con el atestado

del día que atracaron a de las Heras.

¿Te has estado tirando a alguien más?

-No, Martín, visto tu historial no eres quién para juzgarme.

¿Por qué me hablaste del embarazo? ¿Por qué me hiciste creer

que el niño era mío? -Porque confiaba en ti

y porque hubo un momento en que quería que el hijo fuera tuyo.

Pero vista tu reacción y tus dudas no podía estar más equivocada.

Tu reacción por la muerte de de las Heras no es muy normal.

Yo no te veo muy afectada. -Lo que hubo entre Ricardo y yo

fue sexo, nada más.

Nada que ver con que lo que teníamos tú y yo.

Llevas un pulsera muy bonita.

¿Siempre la llevas puesta? La otra noche te la vi también.

-Sí, la tengo desde hace tiempo.

¿Y es muy valiosa la pulsera? -Sí, me la regaló Félix

por nuestro aniversario.

¿Félix sabía que tú y de las Heras erais amantes?

-Creo que lo sospechaba.

Un momento, ya sé que pensáis que a de las Heras lo asesinaron,

pero conocéis a Félix, él es una persona razonable,

nunca haría una cosa así. Siento no estar de acuerdo en eso.

Es que hay una cosita que no te he contado.

No sabía qué hacer.

Félix...

se enteró...

de que había alguien de la comisaría que se estaba viendo contigo,

y me encargó que lo descubriera,

porque... dijo literalmente

que quería matar a ese hijo de puta.

Ya sé que esta es una situación un poco anómala,

pero me parece que hay pruebas que te relacionan directamente

con la investigación. -Jacobo, puedes hablar

directamente y sin rodeos, todos sabemos por qué estoy aquí.

De las Heras se estaba acostando con Sandra.

¿Y tú lo sabías? -Lo descubrí hace poco.

¿Y sabiendo lo que pasaba por qué fuiste a la entrega

de premios con ella?

-Quería ver cómo me mentían; mi mujer y uno

de mis mejores amigos.

Sabemos por Sandra que discutiste con él, que fue una situación

muy violenta. -Ajá.

¿Por eso intentaste detener nuestra investigación?

Porque hiciste todo lo posible para que no siguiéramos adelante.

-¿Qué quieres decir, que yo lo maté? Gastáis el dinero del contribuyente

en una investigación ridícula. De las Heras se suicidó,

por eso yo no quise seguir adelante, no hay crimen.

En la academia tú siempre decías que un hombre amenazado

y acorralado era capaz de cualquier cosa.

De las mayores atrocidades he pensado que bajo amenaza

alguien también podría suicidarse. -¿Así que lo amenacé

para que saltara? Bueno, llevabas tu pistola,

pudiste amenazarle con lastimarle si no te obedecía, ¿no?

A él o a alguien que te importara mucho como Sandra.

-No solo no tenéis ninguna prueba sino que el caso carece de fundamento

Estáis haciendo el ridículo. Félix, cuando sospechaste

que Sandra se podía estar viendo con alguien de la Comisaría

me pediste que te ayudara a encontrarle, me dijiste

que querías hacerle sufrir, y me insinuaste que si no

te ayudaba pedirías mi traslado, la verdad, en este momento

te creo capaz de cualquier cosa.

-Laura.

Yo,... yo te pido perdón.

Perdí los papeles, pero no porque sea un asesino

sino porque soy un gilipollas.

A pesar de todo lo que me ha hecho Sandra yo...

Yo sigo enamorado de ella.

Yo no maté a de las Heras, el problema es entre Sandra y yo.

De hecho, no creo que nadie le matara.

Si vas a seguir adelante con este caso

es muy posible que todo lo que ha hecho Sandra

salga a la luz pública.

Espero que sea por una razón de peso.

-Es él, es él, el de la corbata. -Sí, el que lleva el móvil.

-Perdone, señor comisario, ¿tiene algo que decir

sobre el asesinato de Ricardo de las Heras?

Por favor, dejen paso, por favor, nada de fotos.

El señor Félix García ha venido a declarar como testigo

del suicidio de de las Heras, y si veo otra cosa publicada

me voy a encargar personalmente de que te empapelen

por entorpecer una investigación en curso. ¡Fuera!

-Sabía desde hace bastante tiempo lo que había entre Sandra y tú.

¿No piensas disculparte?

Félix,... cuando la conocí no sabía que estaba casada

y mucho menos que tú eras su marido, si lo hubiera sabido

no me habría acercado a ella. No sé de qué debería disculparme.

-Ya.

por eso no he tomado represalias contra ti.

Aunque he estado cerca. ¿Si lo sabías por qué

le pediste a Laura que investigara quién de la Comisaría se estaba...

viendo con Sandra? -Inventé todo aquello

de que no podía tener hijos y presioné a Laura

porque pensaba que te lo iba a contar, quería asustarte.

Pero Laura ha demostrado ser una compañera leal y se lo ha tragado

ella sola para que no te preocuparas.

¿Qué vas a hacer ahora con Sandra? -No sé si podré perdonarla

aunque nos hemos enterado de que el hijo es mío.

Esto puede ser un nuevo comienzo para nosotros.

¿Y tú y yo? -Bueno, sí que hay algo

que me puede ayudar a sentirme mejor.

(GOLPE)

¿Qué te ha pasado?

He chocado con la puerta. Ja.

¿Y?

¿Qué, te ha afectado a la cabeza?

Oye, Laura, vamos a ver, creo que hemos ido demasiado lejos,

así que voy a cerrar este caso. ¿Qué?

Sí, me joroba darle la razón a Félix, pero es verdad,

está claro que de las Heras se suicidó.

No, Jacobo, sé que lo mataron, no puede ser.

¿Cómo, obligándole a saltar con amenazas, con hipnosis,

asustándole con un matasuegras, cómo?

Sé que no suena muy coherente, ¿por qué no?

Mira, Laura, sabes que siempre te he apoyado en todo,

pero esta vez no, mientras interrogábamos a Félix

me he dado cuenta de que es verdad, estamos haciendo el ridículo

y no quiero que se convierta en un circo.

Oye, espera.

¿Y la ornitóloga asesinada? Sabía algo del caso,

por eso la mataron. Bien, pues dedicaos a esa muerte.

Con respecto a lo demás, Laura, se acabó, no hay caso,

a partir de mañana quiero verte trabajando en otra cosa.

Si es que es verdad, si Félix tiene razón, no podemos

hundir su reputación por un caso que ni siquiera sabemos si existe;

bastante me va a costar que no salga nada publicado.

¿Dónde vas? A encontrar al asesino.

Jacobo ha dicho... Jacobo ha dicho que mañana

me quiere ver en otro caso, no ha dicho nada de esta tarde.

Espera un momento, a ver.

Calma.

-Son sus efectos personales.

La policía no sabía dónde enviarlos y les dije

que me los mandaran a mí. Este es el reloj que llevaba

la noche en que murió. -Es de la gama deportiva

que sacamos hace años. Ricardo nunca se lo quitó

y no se le paró ni una sola vez.

Pero entonces no entiendo... -¿Qué sucede?

Gustavo.

Necesito que me diga dónde compraba la ropa su jefe.

Vamos.

Ah, je, je, ah.

Cuevas, ¿tienes algo nuevo sobre la ornitóloga asesinada?

-No, además, cualquiera de los sospechosos pudo matarla,

ninguno tiene coartada. Me dijiste que estaba estudiando

un pájaro en extinción, ¿no? -La Perdiz blanca.

Eso, ¿podrías mostrarme en qué lugares habita la perdiz?

-Sí, sí, eso es fácil.

Mira, ¿ves los puntitos rojos? Son los sitios donde todavía

quedan algunas. Ja, ah.

Ya sé cómo y por qué ocurrió todo, pero para demostrarlo

necesito encontrar la grabación de la perdiz,

la que buscaba el asesino. -Registramos la casa a fondo,

yo no sé dónde puede estar escondida, creo que el asesino se la llevó.

No, tiene que estar, ahí está la clave de todo.

Y tenemos que encontrarla.

Cuevas, oye, tenías razón, es que no encuentro...

Oye.

Ay.

¿Pensé que habías decidido cerrar el caso?

Félix, Laura me ha contado esta mañana cómo se cometió

el crimen y puede probarlo.

-Vamos a ser el hazme reír de todo el mundo, Jacobo.

Félix. -Entre Laura y tú vais a conseguir

que la buena publicidad que nos ha dado este premio

no valga para nada, joder, además, ¿dónde cojones se ha metido?

Ay, disculpad.

Ay, es que tengo claustrofobia y son un montón de pisos.

-¿Se puede saber para qué nos ha traído aquí?

Ay.

Para decirles quién es el asesino,

cómo lo mató... y cómo hizo que pareciera un suicidio.

Lo más difícil de este caso fue, ¿cómo se hace saltar

a una persona delante de todo el mundo?

¿Bajo la influencia de la hipnosis? Usted es un experto

en relajación y sugestión hipnótica.

-Autosugestión hipnótica, la utilizo para inducirme

el sueño cuando estoy en las alturas y para ayudarme

a entrar en calor, pero nunca la he usado con nadie.

Tampoco nunca antes se había quedado sin patrocinador.

Pero la verdad una fiesta no es el ambiente más propicio

para hipnotizar a nadie.

Otra opción sería bajo la influencia de una droga.

-Sí, en plena ceremonia me vestí de chamán y practiqué magia negra.

No, no, hombre, no hace falta tanto, bastaba con echarle algo en un vaso.

Pero la verdad es que no hemos encontrado ninguna sustancia

extraña en el cuerpo de de las Heras al hacer la autopsia;

otra opción es que se suicidara bajo amenazas

por... motivos personales

Motivos personales que usted tenía.

-¿Y también le obligué a saltar? La verdad es que pensé,

¿qué motivo puede ser tan grande como para obligar a alguien

a saltar desde esta altura? Que solo de pensarlo

me pongo enferma.

Y no, no encontré ninguna razón tan terrible.

-Laura, espera un momento. No solo saltó delante

de ti misma sino que además dejó una nota de suicidio.

Una nota de suicidio con la letra alterada, ya que debido

a las lesiones producidas durante un atraco, de las Heras

se vio obligado a utilizar su mano izquierda durante unos días.

Pero ahí fue cuando comencé a vislumbrar la verdad.

¿Por qué ese atraco fue cometido no para robarle

sino justamente para inutilizarle la mano derecha

y que así nadie supiera que la nota la había escrito

no de las Heras sino su asesino. -¿Y cómo estás tan segura?

Porque Sandra iba con él.

Y el atracador no le robó la pulsera con brillantes

que tú le regalaste por vuestro aniversario.

Fue el atracador quién le robó. Todo estaba perfectamente

calculado de ante mano para cometer el crimen perfecto.

-Ya, ¿pero cómo lo mataron? De la forma más sencilla,

de un golpe en la cabeza. -Pero si le vimos saltar, joder.

Este es el reloj de de las Heras.

El que llevaba puesto la noche en que murió.

Es un reloj que nunca antes se había parado

hasta que recibió el impacto del golpe que mató a su dueño.

Pero el problema es que está parado justo cinco minutos antes

de que de las Heras se arrojara al vacío

delante de todos nosotros, es decir, que cuando lo vimos saltar

de las Heras llevaba ya cinco minutos muerto.

Fuimos testigos de que alguien saltó,

pero no fue de las Heras, fue alguien vestido

exactamente igual que él.

-¿Pero qué mierda estabas pensando?

Te has jodido la vida, me has jodido la vida.

El asesino mató a de las Heras de un golpe en la cabeza

cinco minuto antes de que lo viéramos saltar.

Luego, se puso la americana y arrojó el cuerpo de de las Heras

al vacío, fue entonces cuando el reloj se paró.

El asesino se quedó unos minutos sentado en el pretil

hasta asegurarse de que todos lo mirábamos,

era de noche y había distancia suficiente como para que nadie

reparara en que era un impostor. Martín, ¿Qué hace el gilipollas?

¡Vamos! ¡Vamos!

Y fue entonces cuando saltó.

Pero colgado por un arnés, cayó en la terraza

de la habitación del piso anterior que había reservado

previamente y ¿quién de todos los sospechosos

es capaz de hacer algo así?

Solamente alguien que se gana la vida de ese modo.

Un escalador.

Tú, Gorka. -¿Qué? No, no, eso es absurdo.

Yo nunca le haría daño, ¿por qué querría yo matarle?

Aquí es donde entra en juego Berta Ortega,

la ornitóloga asesinada y la Perdiz blanca,

el pájaro que estaba estudiando.

Berta Ortega ponía grabadores digitales en las montañas

donde habita la perdiz, y una de esas montañas

es el Aneto, la que usted subió, la que le costó la vida a su amigo.

Berta Ortega se llevó la sorpresa su vida cuando al recoger

las grabaciones en lugar de escuchar los duetos

antifonales de la perdiz escuchó cómo usted y su compañero

discutían.

Fue él quién llegó a la cima, y usted lo mató

para que nadie lo supiera y cubrirse de gloria.

Está todo aquí grabado. La ornitóloga le contó todo,

por eso quedó con él, quería chantajearle.

Uno de los emblemas de su empresa era en realidad un asesino.

Pero de las Heras era un hombre riguroso y quería descubrir

la verdad, por eso organizó esa expedición para encontrar

el cadáver y encontrar las pruebas del crimen.

Eso usted no podía consentirlo, por eso lo mató.

Y cuando la experta en pájaros demostró ser una pájara

de mucho cuidado y le chantajeó, bueno, en fin, ya sabemos qué pasó.

-Ya, ¿pues sabe lo que le digo?

Que no tienen nada, nada. Sí, una cinta que demuestra

que discutí con mi compañero de expedición, sí, vale. ¿Y qué?

No tienen nada más. Gorka Elósegui, no sabe usted

el vértigo que me ha hecho pasar.

En esa pared he encontrado el mosquetón

al que tuvo que atar la cuerda con la que saltó,

pero lo mejor de todo es que tenemos el arma del crimen.

-¿Pero cómo, no registrasteis la terraza a fondo

el día del asesinato? Ahí no había remotamente

nada parecido al arma de un crimen. Exactamente, no había nada

ni remotamente parecido.

Es la primera vez... que el arma del crimen

lleva literalmente el nombre del asesino escrito.

Hay restos de la sangre de de las Heras.

Gorka Elósegui, queda arrestado por el asesinato

de Ricardo de las Heras.

La verdad es que como alpinista, Gorka no ha conseguido

muchos méritos, pero como criminal me lo ha puesto muy muy difícil.

Laura, quería hablar contigo a solas.

¿Qué has hecho esta vez? Nada, no he hecho nada.

Pero... pasamos tanto tiempo juntos que a veces no me doy cuenta

de todo lo que haces por mí.

Félix me contó la presión a la que te sometió,

y cómo me defendiste.

Hice lo que habría hecho cualquier amigo.

No, no, eso no lo haría cualquier amigo.

Además...

Laura,... perdón,

Te estaba buscando, que quería hablar contigo.

Voy a tener que dar turnos, dime. Esta noche no voy a poder ir

a cenar contigo y con los gemelos. ¿Cómo que no?

Tengo que explicarles que el último aventurero es un fraude

y que he metido en la cárcel al alpinista que sale en la prensa.

¿Y para qué me necesitas? Para demostrarles

que no pienso alejar de ellos a la persona que más admiran

y que es de verdad.

¿Ah, yo?

¿Qué hacemos con tu madre? Habrá que sedarla o algo

porque no deja de presionarme, que cada vez que me llama

y le dejo me cuelga. Eso es porque quiere disculparse

y no sabe cómo, ¿vamos? ¿Qué más querías decirme, Martín?

Nada, nada, nada importante, nada.

Vamos.

-Miembros del jurado, deberán decidir ustedes solos

si el acusado es culpable o inocente.

-Tu voto decide el juicio, Claudia.

-Bueno. -Lo que faltaba.

-¡Ah! -Encuentren al mal nacido

que coló un arma en mi sala y mató a uno de mis jurados.

Ocho sospechosos, la que nos espera.

Por eso me ha extrañado verlo aquí.

Si yo estuviera en su lugar con una hija enferma

rechazaría ser jurado, seguro que en ese caso lo permitirían.

-¿Cómo metió y sacó el asesino el arma en la sala del jurado?

Estaba cerrada. El guardia cerró con llave.

-¿Van a detenerme por hacer regalos o qué?

¿Se piensa que si yo fuese a cometer un crimen iba a pagarle

a mi cómplice con bonsáis? Venga, por favor.

Utiliza clave secreta para acceder a información privilegiada,

y varios años después coincide con la otra

en un jurado y también la asesinan. ¿Es mucha casualidad, no?

-Pero yo no soy el único que les está mintiendo.

Alguien de ellos se acostaba con ella Qué trajín.

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Los misterios de Laura - Capítulo 11 - El misterio del hombre que no quería morir

17 jul 2015

Ante los ojos de Laura y una nutrida concurrencia, Ricardo de Las Heras, empresario del año se tira por un balcón... Obviamente, parece un suicidio, sin embargo Laura halla indicios para creer que se trata de un asesinato. Son muchos los que saldrían ganando con su muerte y cuatro los sospechosos.

 

Histórico de emisiones:

23/05/2011

18/03/2013

 

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  1. Sofy

    Extrañamos mucho Los misterios de Laura! En Brasil fue donde empezamos a ver RTVE en tv por cable, y nos encantó! En especial esta serie! Por favor que vuelva! Una nueva temporada!!!!

    10 may 2016
  2. camilo

    los misterios de laura, contienen un toque de realismo, narrando historias en las cuales hay un hilo muy delgado que separa la realidad de los mitos. http://grandessecretosdelmundo44.blogspot.com.co/

    02 may 2016
  3. Claudia

    No se puede ver casi ningún capítulo... Para lo mismo con muchas de sus series, como El ministerio del tiempo. No está tan con la misma tontera de Antena tres... Geo bloqueados?, cobrar por todo?

    10 mar 2016
  4. ¿¿

    Continuen la serie de Los misterios de Laura,

    03 mar 2016
  5. jonny suárez

    La página tiene algún problema, sucede que no puedo ver los capitulos

    01 feb 2016
  6. Gusta

    Muy buena la pagina

    06 dic 2015
  7. Rosalia Rojas

    No lo entiendo, no puedo ver los capitulos en USA aunque rtve.es dice en su web: Las series de calidad , como Cuéntame cómo pasó, Isabel, Águila roja y Los misterios de Laura, junto con los tv movies y miniseries de producción propia, conforman uno de los pilares de mayor aceptación de nuestra programación. Que pena

    30 oct 2015
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