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No recomendado para menores de 12 años Los archivos del Ministerio - Capítulo 7 - Ver ahora
Transcripción completa

Yo os bendigo la serie entera,

de arriba a abajo y de izquierda a derecha.

(Sintonía)

Un pasado complicado, que te ha influido en tu presente,

no estar tentado a intentar cambiarlo

para que las cosas sean mejor, para no...

perder a un ser querido.

Está en sus manos cambiarlo

y, sin embargo, no lo hacen por unas normas que hay

en el Ministerio, unas normas que, al cabo del tiempo,

se van dando cuenta de que todo el mundo en algún momento

se ha saltado, en algún momento se ha revelado contra ellas.

Me pegan un tiro. (RÍE) Sí, sí, me pillan,

me pillan.

El tío, sí, se queda como diciendo: "¡Hostia, me han dado!".

Estoy jodido, estoy muy jodido.

Me ponen sangre

de Amelia, que es lo que me salva la vida, una transfusión,

y es algo que tampoco él

lo acaba de entender,

porque eso de que corra sangre de otro por tus venas:

"¿Me va a afectar? ¿Esto me va a cambiar en algo?"

Es ignorante. Pobrecito, ¿él qué sabe?

En los trabajos que he hecho me han matado muchas veces.

(Música épica)

Yo, cuando vi el (episodio) 7 y vi

que era el personaje eje del capítulo, dije:

"¡Madre mía!". (RÍE) ¡Madre mía!

Esto es como si me tocara la lotería.

Rodar acción es una maravilla, a mí no me puede divertir más,

y tenemos tan poca posibilidad...

Yo me puse el pantalón de cuero ése, la bota, la pipa,

el chaleco antibalas y, bueno, iba ahí como si...

Y además... te ayuda.

Y, bueno, encantada.

Y yo me he quedado... pasmado,

emocionado y enamorado.

TÉCNICO: Toma buena.

Esto sí está bien. El ensayo, bueno...

A nivel narrativo es un viaje continuo entre dos épocas, es...

viajar dentro del Ministerio al Ministerio de 1843.

-La complejidad del capítulo 7 radica en no perderse

en el Ministerio, porque...

pasamos del Ministerio en una época al Ministerio en otra.

-La bola se va haciendo cada vez más grande.

El hecho de poder jugar con saltos en el tiempo

da para hacer tramas de guión de muchísimas cosas.

-Los guiones están tan bien medidos y controlados que nunca te pierdes.

Lo que había que hacer era subrayar y darle la pausa al espectador

para que supiera qué está pasando.

-La dirección

ha jugado muy bien, se ha jugado con pantallas partidas.

Ves cómo era el Ministerio en una época, en otra,

y no te pierdes cuando entran y salen de él.

Se ve casi cómo transitan de un lado al otro.

-Fue muy complejo en cuanto al plan de rodaje:

los pasillos se tenían que cambiar con antorchas,

modificar el suelo, modificar las paredes,

y luego volver a su origen porque la serie tenía que continuar

y había que seguir rodando en esos lugares.

-Es un homenaje a "24" y utilizamos por eso las pantallas partidas

y todo este planteamiento.

-Ya que cada uno puede tener su código,

éste es el capítulo de las pantallas partidas.

Y encima no era una cosa gratuita,

sino que iba a favor, para explicarle muy bien al espectador

en el mismo minuto qué está pasando en cada lugar.

-"De profundis clamavi ad te, Domine.

Domine, exaudi vocem meam.

Fiant aures tuae...

intendentes in vocem

deprecationis meae."

-Imaginé que vendría.

Estábamos rodando en El Escorial,

con nieve, con un frío espantoso.

Yo, por lo menos, iba cerradito; Cayetana, pobre mía,

iba escotada.

Y, afortunadamente, Jorge, el realizador, tuvo piedad

y lo hizo muy rapidito y muy bien

para que no nos muriéramos en ese momento.

-No tiene punta, macho.

-Se la ha clavado en el corazón para que no resucite. La cruz ésa.

-Ya está, ya está. Descanse en paz.

-No es "El nombre de la rosa", pero algo parecido.

Estar ahí haciendo una secuencia con el ataúd recién sacado de la tierra,

que era el ataúd de donde habían sacado a Leiva,

y esas catacumbas también.

Eso era precioso, a mí es que todo eso me gusta mucho.

OFF: Y...

¡acción!

Hay misiones que no se cuentan. Ellos, además de las que vemos,

van haciendo otras misiones. De hecho,

en el Ministerio hay otros agentes,

otras patrullas que hacen otras misiones, etcétera.

Entonces hay un momento en el que, efectivamente, venimos...

de una misión, subiendo justo por aquí,

y vestidos

de "Amistades peligrosas".

Y, la verdad, es que es un momento distendido y gracioso,

con el humor de la serie.

La ambientación, el vestuario tan cuidado,

el maquillaje,

los decorados..., todo ello contribuye

a que yo me llegue a creer que estoy en esos siglos

casi de verdad.

El vestido del siglo XVIII al principio del capítulo,

que se ve sólo en dos secuencias,

es más incómodo de la historia.

El corsé del siglo XVIII es un corsé que es

completamente asesino.

Te crea una figura de un triángulo,

te aplasta el pecho y no puedes respirar.

No puedes respirar nada, a mí se me cortó un estornudo, o sea,

es muy desagradable, con lo cual andas como así.

Todo es muy elegante y muy bonito, pero lo pasas muy mal.

-Para después.

¿Vale?

-Todos los personajes en esta serie

tienen un momento de protagonismo muy grande

y se acaban equiparando a la patrulla.

En el caso de Cayetana, al final de temporada es una gran protagonista.

Irene es una mujer contenida, con cierta amargura,

un humor muy caustico, es cínica.

Ella nació en 1930, la captaron con treinta años

y lleva ya unos años trabajando en el Ministerio. Ya ha subido

de escalafón y es una funcionaria del Ministerio del Tiempo

de las directivas, de las que ahora captan a las patrullas.

Para Irene, creo que Amelia es un poco...,

se ve un poco reflejada ella misma:

una mujer que no pertenece a su época,

que tiene unas inquietudes

que en su época no le permiten sacar adelante y le quiere ayudar

para que se pueda realizar como mujer y como persona.

Irene siempre se permite

darle consejos, buenos consejos a Julián.

Siempre le propone que dé un paso adelante,

que se olvide de su pasado,

que deje las cosas atrás, que viva su nueva vida,

que aproveche las oportunidades que le brinda el Ministerio.

Diviértete un poco, anda.

Un poquito de alegría no viene mal. ¿Pagas tú?

Pago yo.

Irene tiene el cinismo y la amargura de quien ha sufrido mucho

y de quien sabe cómo va la vida y cómo van los seres humanos,

y de quien sabe que te pueden cambiar las cosas en un minuto.

El escepticismo de quien es consciente

de la necesidad del aquí y ahora.

Lo superaré.

Ésta es mi vida. El trabajo nos salva siempre, ¿sabes?

Y deberías aplicarte el cuento.

¡Corta!

Es una mujer a la que Leiva captó

en un momento en que directamente se iba a tirar desde una azotea.

Es un poco el que le devuelve la vida.

Hace que Irene vuelva a tener

una relación con la vida cordial.

Soy lesbiana. No es una anécdota,

me gustan las mujeres desde niña.

Cuando la capta, Leiva ya lo sabe.

Les he contado que eres un gran fichaje.

Y, a pesar de eso y por eso, la quiere,

por diferente, por valiente,

con lo cual ella se siente muy orgullosa de poder...

ser quien es.

El personaje de Cayetana, además, muestra

muchos matices de alguien que nace en los años 30

y que ve toda la evolución del siglo XX

y de lo que verdaderamente somos ahora.

Por eso, cuando Leiva me ofreció cambiar de vida,

me juré que jamás me arrepentiría de no vivir lo suficiente.

La doctora Nuria Celaya

es la mujer de Irene.

OFF: ¡Acción!

-Es un punto de estabilidad para ella dentro de todos estos viajes

a tantos mundos,

creo que es como un volver a casa.

Cuando tú perteneces al Ministerio,

tienes dos opciones:

o quedarte en 2015, como hace Ernesto y como hace Irene;

o estar yendo y viniendo, como Amelia.

Irene es como una agente secreto o algo así porque...

cuatro años sin que Nuria haya ido al trabajo de Irene... Ella le dice:

"No conozco a ninguno de tus compañeros".

Es como que lleva una doble vida

de la que su mujer no tiene ni idea.

El Ministerio tiene este lugar común.

Va captando a personajes desarraigados emocionalmente

para que no haya lazos emocionales

y puedan dedicarse las 24 horas de su vida al Ministerio.

Lo que menos se imagina la pobre Nuria

es lo que tiene en casa.

-Hemos rodado en una azotea, un piso 25 con un único ascensor.

Hubo que subir las cámaras,

montamos un "chroma",

llevamos una "cabeza caliente"...

-El rodaje fue complejo.

Teníamos una "cabeza caliente", que es

una grúa que va por (control) remoto y que...

sube más de 7 o 10 metros.

-La secuencia de la azotea,

donde la cámara tenía que ir por fuera del edificio...

-Nos permitía hacer planos espectaculares.

-No era hacer una cámara muy loca que fuera buscando

la escena en general, sino:

"Este plano necesita esto, pues este movimiento". Así.

-También con la ayuda de los efectos digitales para poder...

tener el personaje de Irene

al borde del poyete, a punto de tirarse.

-Y volvemos a Leiva.

-¡Acción!

-Cómo alguien que salva vidas,

que evita que alguien se suicide, se acaba suicidando él.

-Hay una ironía también en el guion muy fina,

muy sutil, que nadie dice. "A ti te salvé yo y ahora me tiro".

Eso no se dice, pero el espectador lo siente.

Cuando voy a salvar a Nuria y Leiva se tira.

Te digo que tuve

el cuerpo tan en tensión y tan contracturado

que he estado el fin de semana que no me podía mover.

La escena de la azotea ha sido muy complicada.

El primer elemento era que en la azotea había mucho viento

y teníamos un "chroma" muy grande.

Y eso, la verdad, ha sido bastante complicado porque había

bastante riesgo.

En la azotea, el equipo de Julio lo que hizo fue construir

una falsa barandilla

y pusimos un "chroma" en la parte de abajo, y sacamos unas placas de,

por un lado el Madrid moderno, ése no había que tocarlo;

y, para recrear el pasado,

lo que hicimos fue tocar esas mismas placas

para quitarle elementos anacrónicos,

para que se convirtiese

en el presente de la protagonista.

-Armando Leiva es jefe de un comando intertemporal del Ministerio.

Es una persona con mucha fuerza,

con una capacidad de mando total

y, sobre todo, muy amante de su trabajo,

es un hombre que se implica en lo que hace.

-Nos interesaba mucho contar ese personaje

con el que tú irías al fin del mundo, pero que, de repente,

se atormenta tanto de tener razón y de que no se la den

que acaba perdiendo la razón en los dos sentidos:

en el planteamiento verbal y perdiendo la razón.

-Se vuelve un traidor, básicamente, por el dolor

que le produce la pérdida de su hijo.

Cuando su hijo enferma de leucemia,

pretende hacer lo que en el Ministerio tratan de evitar,

que es cambiar la historia.

TÉCNICO: Capítulo 7, segunda, cámaras A y B.

-Cuadro.

-Cuadro. -Cuadro.

-Y... ¡acción!

-En el hospital del Niño Jesús

tienen un gran servicio de oncología infantil.

Es la última oportunidad que tengo de salvar a mi hijo.

-¡Os estoy hablando de mi hijo, coño!

-¿Tiene más derecho a salvarse el hijo de alguien del Ministerio?

-Es tan grande el dolor y la decepción, también cuando ve...

Sus jefe en el Ministerio

no cede a su petición para salvar a su hijo.

Entonces, ya sabes que...

un loco puede llegar a hacer cualquier cosa.

Quiere venganza, él tiene sed de venganza.

-Leiva es ese ejemplo perfecto que vemos tantas veces en la vida

de cómo, teniendo toda la razón del mundo,

acabas perdiéndola.

-Es una locura progresiva, él se revela contra el Ministerio,

provoca revueltas, manifestaciones y tal.

Entonces, acaba en una mazmorra del siglo XI.

Es lo terrible del tiempo:

te pueden meter en una mazmorra del siglo XI,

que, precisamente, no es la cárcel Modelo.

-El único pecado fue querer salvar a su hijo a punto de morirse.

Lo podríamos haber resuelto, tampoco hubiéramos cambiado nada.

En el personaje de Leiva, hay una parte

en que le da cierta ternura, le da cierta...

Lo entiende, claro: si puedes salvar a tu hijo...

Son personajes con mucha carga, no sólo...

respecto a la aventura que corren

dentro de los capítulos,

sino también a la impronta que marca el poder:

cómo deforma, cómo utiliza...

El Ministerio en esto también es muy puñetero.

No es una serie en la que es tan fácil

etiquetar a buenos y malos, porque, si nosotros somos los buenos,

¡vaya tela!

La mayor complejidad

era conseguir diferenciar a los dos Leivas:

el Leiva, digamos, cuerdo y el que pierde la cabeza

y empieza a ejercer una venganza totalmente alocada.

La primera referencia que me venía era "Mad Max", no sé por qué.

Me imaginaba a un tipo loco en el futuro que ha pasado

no sé cuántos años en una celda en el siglo XI

y que, de repente, medio revive de entre los muertos.

Una escena que a mí me encanta es sólo con Manolo.

-Señor subsecretario Emilio Redón.

Él llega por primera vez al Ministerio de 1800.

De repente, el otro está como divertido, inseguro,

y José está mirando fijamente todo lo que hace, sin parpadear nada.

Ese contraste de repente genera muchísima inquietud.

-Jaime Blanch es un tipo que lo ha hecho todo.

Todo. Y eso se nota.

-Para mí, Salvador Martín es un hombre enigmático.

Hay un personaje en la serie

que lo define como un "cabrón elegante",

lo cual no deja de ser inquietante.

Es un hombre que se las sabe todas,

que lleva mucho tiempo llevando el Ministerio,

que se sabe todas las puertas, todo lo que puede ocurrir,

todo lo que ocurrió...

Muy frío también. Aquí se necesita ser muy frío

porque hay que pasar por situaciones

que tú modificarías, yo qué sé,

incluso por compasión, por muchísimas cosas,

y no puedes hacerlo porque no puedes cambiar la historia.

-Somos españoles, ¿no? OFF: Vale.

Venga, retomamos. Arriba, por favor, arriba.

No hemos cortado. Arriba. Retomamos.

-No voy a poner la mano en el fuego por Salvador,

pero tiene su lado bueno también.

No creo que descubramos en la 2 temporada que se quite la máscara,

tenga unos mostachos y diga: "Soy el malo".

Eso no creo que pase. (RÍE)

-Yo me imagino que las responsabilidades de las gentes

que dirigen...

lugares como éste son tan infinitas como su poder.

Dígame una cosa. Cuando fue al castillo del siglo XI

a interrogar a Walcott, ¿fue usted a ver a Leiva?

Salvador hace muy bien su trabajo

y tiene que tomar decisiones muy duras y muy estrictas.

Por encima de todo está lo que ellos entienden por el deber cumplido.

Ésa es la razón

por la que el poder ni perdona ni concede ninguna ventaja.

Quiere las cosas para ayer, para ahora.

Vaya a su casa.

¿Y si no está?

Entre como sea.

-Todos queríamos que Salvador

fuera un actor de los de toda la vida

y Jaime Blanch era como la televisión de siempre.

-Yo, cuando empecé a amar el teatro,

fue gracias a aquel programa que se llamaba "Estudio 1".

Si hoy me dedico a la interpretación,

uno de los culpables es él.

Conocerlo personalmente fue descubrir también

que, aparte de ser un gran actor, es una grandísima persona.

-Bueno, y esa señora que estaba con ella

y que ha dado un grito gutural al verle a usted, ¿quién es?

Eso también me ha sorprendido.

NARRADORA: "Ya antes de la muerte de Fernando VII,

el ala más tradicional de la sociedad española,

partidaria del Antiguo Régimen

y de la unión entre la Iglesia católica y el Estado,

se agrupó en torno a Carlos María Isidro,

un hermano del rey.

Proponían que fuera él el heredero y no Isabel.

¿Cómo encomendar a una muchacha de trece años el gobierno del país?

El enfrentamiento entre la España liberal y la España tradicionalista

se tradujo en tres guerras.

La primera guerra carlista, entre 1833 y 1840,

tuvo lugar durante la Regencia de María Cristina

y fue la más cruenta:

hubo casi 200.000 muertos.

Los enfrentamientos ocurrieron sobre todo en el norte y en Levante,

y terminaron con el "Abrazo de Vergara".

El general Baldomero Espartero, "El pacificador de España",

pasó a ocupar la regencia del país con el entusiasmo del pueblo,

pero algunos carlistas no aceptaron la derrota,

marcharon al exilio a Francia

y se prepararon para la siguiente batalla.

Esa sucesión de enfrentamientos armados,

que marcaron nuestro siglo XIX,

fueron la semilla de la Guerra Civil,

en la que una parte del país quiso borrar a la otra del mapa."

-¿Qué se te ha perdido? -Una aguja en un pajar.

-Da 2 vueltas y la encontrarás.

-Pues yo soy la reina María Cristina y éstas son mis hijas,

que se presentan.

-Yo soy Isabel II, que es la reina de España

y, bueno, está deseando ir al Ministerio del Tiempo.

-Y yo soy Luisa Fernanda, la infanta de España.

-Todo lo que dice es para ponerse por encima de alguien,

para marcar terreno y tal.

Pero, bueno, a mí me gusta siempre buscarle

una parte simpática.

-O, en otras palabras, como dice la canción:

María Cristina nos quiere gobernar.

-Luego ella me pisó el vestido cinco veces. (RÍE)

Decían "¡Acción!" y yo hacía "tac",

el vestido otra vez.

-Me encantan las series de época porque me encantan los vestidos,

los peinados, me encanta todo.

Nunca habíamos visto un cine y teníamos que estar asombradas,

comer palomitas y decir: "¿Qué es esto?".

"Esto es en 3D, tenemos que tocarlo".

-Están fantásticas. Si las vieras inventar...

Las niñas están haciendo tonterías viendo el 3D y el resto, aburrido.

Y me dice una: "Pues si quieres, en un momento

tú puedes cogerme palomitas y yo hago así, que son mías".

Y dice la otra: "Si tú haces así, voy y te despisto".

Inventándose cosas que quedaron y que se hicieron fantásticas.

-Es un lugar tan excepcional también para ellos estar en un plató

que ellos se sienten mayores, haciendo el trabajo de los mayores.

-En el capítulo 7 tenemos a la reina María Cristina,

que lo hace Carmen Gutiérrez.

Yo lo tenía clarísimo con Carmen Gutiérrez,

era perfecta para hacer de María Cristina;

y luego las hijas, tanto el personaje de Isabel II

como de Luisa Fernanda,

pues ha sido convocando un casting de niños, en este caso de niñas.

-No sólo necesitábamos que fueran buenas actrices

o que tuvieran capacidades, porque a esa edad ser bueno o malo

también es un poco de intuición, pero que se parecieran físicamente.

Ése es otro de los grandes retos: a la reina y a Luisa Fernanda.

-A mí me ha hecho mucha ilusión

porque a mí me encanta actuar y me da igual con quién.

-(RIENDO) ¡Qué mona es!

NARRADORA: "Isabel II llegó al trono con sólo trece años.

Era hija del rey Fernando VII

y de María Cristina de Borbón Dos Sicilias.

A la muerte de su padre, cuando ella tenía sólo tres años,

su madre fue nombrada regente.

Pero ese mismo año, María Cristina

se casó en secreto con un guardia de corps,

Agustín Fernando Muñoz y Sánchez,

con quien tuvo ocho hijos y multitud de negocios millonarios

que ensombrecieron el reinado de su hija.

Isabel II no lo tuvo fácil:

mal educada, poco querida por su propia familia,

gobernando un país empobrecido

y políticamente polarizado entre liberales y tradicionalistas,

su talante atolondrado y visceral

no hizo sino agravar los problemas de España.

Encima, la casaron con un primo suyo, Francisco de Asís,

que le caía tan mal que, cuando se lo comunicaron,

su reacción fue echar a correr por palacio gritando:

"¡No, con Paquita no!".

De reina niña y esperanza de España,

se convirtió en la reina de los tristes destinos:

expulsada de su país y condenada a un exilio

de casi cuarenta años en París,

hablando mal francés e hinchándose a cocido madrileño."

OFF: Venga. -Venga. ¡Motor!

-El capítulo 7 está equilibrado con una historia que va acercándonos

al final de la temporada, que es Julián.

Viendo ya el resultado final y el camino que toma el personaje,

creo que Julián tiene un trauma muy grande con todo esto.

-No renunciamos a las tramas amorosas en el Ministerio,

creo que hay mucho amor. Tenemos de todo, de eso no nos falta.

Y te diré que tampoco nos falta la típica historia de amor,

porque es la de Julián.

El problema que tienen es que ella está muerta.

-Para mí la gracia de esta escena es que sea ella.

Esos momentos en los que se encuentran. Él es del futuro y ella

del pasado.

Bueno, para Julián, por un lado, es

un momento muy especial, un momento muy de amor,

pero, obviamente, hay algo dentro extraño.

-Es que él tiene que viajar al pasado para verla

porque en el presente no la puede ver,

la chica murió en un accidente.

¡Sorpresa!

¿Qué haces aquí?

Te echaba de menos.

Aparece el Julián normal, el Julián del 2012,

que vive con ella, que no sabe nada de los viajes en el tiempo,

y unas secuencias antes ha estado el Julián del futuro, digamos.

Hagamos ver que esto no ha pasado.

¿Por qué?

Es un juego. Si me prometes que no hablarás de lo que hemos hecho hoy,

otro día te doy otra sorpresa.

Claro, era él y pasaba realmente

lo que tenía que suceder en la secuencia:

él llegaba,

yo le preguntaba por unas cosas que él mismo me había dicho

y él no entendía, porque era el otro.

Entonces estábamos ahí como... Y decíamos: "Qué raro".

Pero era lo que tenía que pasar.

¡Qué pillo eres!

Pillo, ¿por qué?

Tío, podrías ser actor. Eres muy bueno.

Estás como una cabra.

Se arregla muy bien porque es muy liviano.

Enseguida entran en amor y risas,

con lo cual (RÍE) la cosa pasa un poco desapercibida.

-Corta. Vale, ahora con... -Venga, cortamos.

-Vale. -La cama está hecha.

-La cama está hecha, sí.

-Cuando nos llegó la idea del "Ministerio del Tiempo"

alucinamos porque era un bombón,

un contenido que sabíamos que iba a funcionar en las redes sociales.

Aquí, por ejemplo, ¿veis? Metemos reportajes.

Aquí hablábamos de qué le pasó al "San Esteban", en el capítulo 2,

el galeón al que hubiera subido Lope de Vega

si la patrulla no lo hubiera evitado.

Ha ido creciendo, ha sido muy "viral",

tanto los vídeos como todos los contenidos que hemos creado,

y no paramos de subir en las redes sociales.

Por ejemplo, cada noche,

de diez tendencias que hay en Twitter,

siete u ocho son nuestras.

Uno de los que más nos ha sorprendido es que siglos después

Lope de Vega, un escritor que parece que...

ahora ningún chaval leería, pues fue "trending topic"

desde esa noche y durante todo el martes siguiente.

Nos hemos encontrado con una sorpresa: los usuarios

han empezado a participar, prácticamente,

como si fueran nuestros becarios:

diseñadores gráficos que nos hacen unas ilustraciones increíbles,

un grupo de jóvenes de Granada que ha creado un juego de rol

que nos han enviado. Han elaborado todas las reglas,

han creado sus propios personajes,

que existen en la literatura o en la realidad.

Y tenemos a Ramón y Cajal.

Es que es increíble, esto está para venderlo.

Ahora mismo tenemos a quince usuarios que no paran, no paran,

no paran de escribir.

Nosotros les enviamos fotos, imágenes y vídeos,

y su misión es conseguir que ese contenido

se convierta en "viral".

Antes de la emisión, en Facebook ya teníamos

muchísimos seguidores, miles,

cosa que no había pasado antes con ninguna serie de TVE,

y semana a semana notamos ese crecimiento también en miles.

La verdad es que es exponencial y estamos supercontentos.

Es un fenómeno en la red.

  • Capítulo 7

Los archivos del Ministerio - Capítulo 7

06 abr 2015

Entrevistas con los actores y los miembros del equipo técnico desde el creador o el director hasta los responsables del arte, el vestuario, la fotografia etc.Sin olvidar un acercamiento a los acontecimientos hitóricos que se recrean en la serie.

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  1. Wbeimar

    Me encanta esta serie... todos los personajes, el vestuario las diferentes esenografias... es genial

    08 abr 2016