www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
4166078
Lorca, muerte de un poeta - El llanto (1929-1935) - ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE.

Subtitulado por Accesibilidad TVE.

¡Federico García Lorca.!

Martilleo de armas.

Y no quiero llantos,

la muerte hay que mirarla cara a cara.

Silencio, a callar he dicho.

Nos hundiremos en un mar de luto.

¿Me habéis oído?

Silencio, silencio he dicho,

silencio.

El Lorca que descubre ahora por primera vez a Nueva York,

es un hombre en la cumbre del éxito,

pero triste y cansado,

aún así, le estimula la posibilidad de dar un cambio

a su forma poética.

La idea de renovarse sin acusar influencias,

haciendo brotar el cambio de su inspiración,

y de la gran respuesta que produce en su sensibilidad

cualquier manifestación de vida.

Todo lo que el poeta vio, sintió y odió en Nueva York,

desencadenó en él un ritmo, una forma

sin precedentes en su obra,

Federico escribiría luego:

Estos días he tenido el gusto de ver, o el disgusto,

la catástrofe de la bolsa de Nueva York,

estuve más de siete horas entre la muchedumbre

en los momentos del gran pánico financiero,

los hombres gritaban y discutían como fieras.

Solamente viéndolo, se podría comprender el sufrimiento

y la angustia de la muchedumbre,

este espectáculo me dio una visión nueva de esta civilización.

Pensaba con lástima en toda esa gente

con el espíritu cerrado a todas las cosas,

expuestos a terribles presiones y al refinamiento frío

de los cálculos de dos o tres banqueros

dueños del mundo.

Al otro lado del mar, en España,

la dictadura de primo de rivera se acerca a su final,

las incesantes batallas contra la universidad, la prensa,

los políticos y las organizaciones obreras

han desgastado al general que presenta la dimisión

de la presidencia del gobierno al rey

el 28 de enero de 1930.

Alfonso XIII confía al jefe de su casa militar,

general Berenguer,

el encargo de formar un nuevo gabinete.

Federico marcha a Cuba después de diez meses

de estancia en los Estados Unidos.

Es la primavera de 1930,

allí se siente como en su casa,

encuentra brazos abiertos, casas hospitalarias

y la más calurosa admiración por su obra.

Durante el verano, emprende el viaje de vuelta a España.

En el invierno de 1930,

a su regreso de América,

Federico recorre el país entero dando conferencias y recitales;

en los cuartos de los hoteles,

en las salas de espera y en los trenes, trabaja.

Saca a la superficie la angustiosa y dramática conclusión

de su experiencia americana.

Está naciendo una poesía donde la libertad,

la inspiración, el horror y la belleza,

se mezclarán para formar una arquitectura poética

de una dimensión violenta y desconocida hasta entonces,

está naciendo, "Poeta en Nueva York".

La aurora de Nueva York tiene cuatro columnas de cieno

y un huracán de negras palomas

que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime por las inmensas escaleras

buscando entre las aristas nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca

porque allí no hay mañana ni esperanza posible.

A veces las monedas en enjambres furiosos

taladran y devoran abandonados niños.

Y tú, bello Walt Whitman,

duerme a orillas del Hudson

con la barba hacia el polo

y las manos abiertas.

Arcilla blanda o nieve,

tu lengua está llamando camaradas que velen tu gacela sin cuerpo.

Duerme, no queda nada.

Una danza de muros agita las praderas

y América se anega de máquinas y llanto.

Quiero que el aire fuerte de la noche más honda

quite flores y letras del arco donde duermes

y un niño negro anuncie a los blancos del oro

la llegada del reino de la espiga.

(APLAUDEN)

Las elecciones municipales de ese domingo

12 de abril de 1931,

iban a demostrar la voluntad republicana

de la gran mayoría del pueblo español.

(TODOS) España, mañana será republicana.

(TODOS GRITAN)

El 14 de abril de 1931,

se proclamaba jubilosamente la república española.

El rey Alfonso XIII abandonaba el país.

Yo me subí a un pino verde por ver si...

la divisaba, por ver si...

la divisaba.

Y solo divisé el polvo del coche

que la llevaba. Del coche que la llevaba.

Venga, ahora el estribillo. ¡Todos!

Con gracia y con salero. ¡Vamos allá!

Anda jaleo, jaleo,

ya se acabó el alboroto y ahora empieza

el tiroteo. Y ahora empieza el tiroteo.

Horrible, putrefacto.

Risas. Vamos otra vez, desaboridos.

Anda jaleo, jaleo,

ya se acabó el alboroto y ahora empieza

el tiroteo. Y ahora empieza eltiroteo.

(DOLORES RÍE)

Bueno. (DOLORES APLAUDE) Bravo.

No está mal del todo. (RÍE)

Ahora... descanso. Bar en el entresuelo.

(TODOS RÍEN) -Toma, Federiquito.

Te lo has ganado. (SUSPIRA) Gracias.

-Ven. (RÍE) Uhm...

Murmullos.

(DOLORES RÍE)

¿Carlos ya te presentó a nuestro amigo

y compatriota, el doctor Cruz-Coke? Nada más llegar, corazón mío.

Mucho gusto otra vez. -Ah.

-Sentaros, por favor. Sentaros. Ah.

Murmullos. -El doctor me ha oído comentar

que tú esta noche tenías duende. Ah.

-Y claro, me ha preguntado qué es eso del duende,

y yo no se lo he sabido explicar. Ah.

Bien. Un gran cantaor amigo mío,

Manuel Torre, el Niño de Jerez,

dijo una vez, oyendo a Manuel de Falla interpretar el piano:

"Noches en los jardines de España, que todo,

todo lo que tiene sonidos negros, tiene duende".

-Interesante. -Ajá.

Goethe dijo lo mismo oyendo a Paganini,

pero... en más fino, claro. (RÍE)

(RECITA) Poder misterioso que todos sienten

y que ningún filósofo ha podido explicar.

(RÍE) Yo pienso que del duende es...

como una inspiración relacionada con el peligro,

el sufrimiento y la muerte. Y que anima especialmente,

al artista que actúa en público con su cuerpo.

Los toreros, por ejemplo. O... los cantaores.

Y no todos llegan a tenerlo.

En una ocasión, el Niño de Jerez, el hombre de mayor cultura

en la sangre que he conocido en toda mi vida,

dijo a otro cantaor lo siguiente: "Tú tienes voz,

Tú sabes los estilos. Pero no triunfarás nunca,

porque no tienes... duende. (RÍE)

(TODOS RÍEN)

O sea, que está clarísimo, ¿verdad?

Aplausos. -Pues no, en absoluto. (RÍE)

No. (RÍE)

¿Ustedes quieren que les ponga un ejemplo?

-Claro, naturalmente. -Sí.

¿Vosotros también? (RÍE) -Sí.

Pues, bien. Venid. (RÍE)

Lo intentaré. Venid todos. Vamos junto al fuego.

Acompañadme. Venid.

Murmullos.

Risas. Se trata de una historia verdadera

que pasó hace tiempo en Andalucía.

Murmullos.

-Cuando uno lo conoce y luego lo escucha,

se tiene la sensación de que no vale la pena seguir luchando

Risas. para hacer algo en la vida.

Murmullos. -Solo llegaríamos a los pies

de las alturas en las que el camina sin esfuerzo

como por un terreno plano.

Érase una vez un joven campesino.

Un zagal hermoso que estaba enamorado

de su jaca.

La amaba con ternura y con pasión.

La amaba con verdadero amor.

El padre del zagal al saber lo que pasaba,

al ver esa pasión de su hijo por el animal,

primero, se asombra, luego, se indigna,

y por último, enfurecido, vende la jaca.

El muchacho, desesperado,

se lanza a buscarla día y noche por montes y campos

hasta dar con ella en la Feria de Córdoba.

Cuando ya iban a venderla otra vez,

la compra y vuelve con ella al cortijo,

y le dice a su padre: "Quiero que sepas

que esta jaca es mi novia, y como tal, la quiero".

Pero el viejo campesino, fuera de sí,

coge su escopeta y de dos tiros, mata al pobre animal.

El zagal enloquece, y cogiendo a su vez un hacha,

de un golpe mata al autor de sus días.

(SUSPIRA) ¿No es una maravilla?

-Es horrible, Federico. Es una historia horrible.

Murmullos. ¿Horrible?

No me seas putrefacta, vida mía

Aplausos. Es una historia purísima de amor,

de amor con una A mayúscula y colosal. (RÍE)

Murmullos.

Bueno, pues si esta historia llena de duende os ha dejado tristes,

como compensación, os voy a dar

una noticia sensacional.

¿Qué digo, sensacional?

Superferolítica.

(TODOS RÍEN) Escuchad. Merece la pena.

Puedo comunicaros que el flamante ministro

de Instrucción Pública de la República Española,

don Fernando de los Ríos, me recibe mañana

para que le explique mi proyecto de teatro universitario,

La... Barraca.

Aplausos. (TODOS RÍEN)

-Enhorabuena. Gracias.

(NARRA) Ir por los caminos de nuestra tierra todos juntos.

Llegar a esos pueblos nuestros, a esas plazas de Tembleque

o Almazán, Burgo de Osma, Vinuesa, Estella,

Eduardo Ugarte, Pepe Caballero, los hermanos Higueras,

Rafael Rodríguez Rapún... Todos.

Y hacer hablar con nuestras voces a Lope, Calderón,

Cervantes, Tirso...

(CANTAN)

Murmullos.

Murmullos.

-¿Te quedas un ratito aquí? -Bueno, ya vale, ¿no?

-Un momento, me está maquillando. -Un minuto.

-A mí no me vengas con eso. (RÍE)

Maquíllame rápido. Venga, date prisa.

Risas.

(TODOS A LA VEZ) Adentro, afuera,

y adentro. -Arriba.

(TODOS A LA VEZ) A la derecha. Arriba.

A la derecha. -Ay.

Murmullos.

Murmullos.

Palmadas.

Redoble de tambores.

Murmullos.

Pueblo de Almazán,

los estudiantes de la Universidad de Madrid,

ayudados por el Gobierno de la República

y especialmente, por el ministro don Fernando de los Ríos,

hacen por vez primera en España, un teatro

con el calor creativo de un núcleo de jóvenes artistas

destacados ya con luminoso perfil

en la actual vida de nuestra nación.

Nosotros, es decir, La Barraca,

queremos representar y vulgarizar

nuestro olvidado y gran repertorio clásico,

ya que se da el caso vergonzoso

de que teniendo los españoles el teatro más rico

y hondo de toda Europa,

está por todos oculto.

Y tener encerradas prodigiosas voces poéticas,

es lo mismo que cegar la Fuente de los Ríos

o poner el toldo al cielo

para de estar forma, no ver el estaño duro de las estrellas.

Aplausos. -¡Bravo!

-¡Bravo! -¡Bravo!

Grillos.

-Cuánto en fuego, aire,

agua y tierra.

Cuánto en fuego. -Vuela,

brilla, surca y yerra. Vuela.

-Y en sí, las sombras encierra.

Y en sí, las sombras encierra.

-De poder, ciencia y amor.

De poder, ciencia y amor...

¿Bendecid al Señor?

Grillos.

Oh, patria, horrible y cruel,

del odio infame,

del rencor infiel.

Escuela del penar,

mansión del llanto,

casa del pesar,

reino de confusión,

babel del siglo,

lóbrega mansión del espanto

del asombro y la crueldad.

-Cuánto en fuego, aire,

agua y tierra.

-Vuela, surca, nada y yerra.

-Vuela, surca, nada y yerra.

Trueno. -Y en sí...

-Y en sí, las obras encierra.

Trueno. -Y en sí, las obras encierra.

De poder, ciencia y amor.

-De poder, ciencia y amor.

Bendecid al Señor.

-Bendecid al Señor.

Murmullos.

El 8 de marzo de 1933, Federico estrenó

con un éxito rotundo en el Teatro Beatriz de Madrid

su drama "Bodas de Sangre".

En octubre siguiente, unos días antes de las selecciones,

que terminarían con una aplastante derrota

de los partidos de izquierda, Lorca había viajado

a la República Argentina.

Buenos Aires le había recibido en honor de multitud.

Murmullos.

Durante su estancia en Argentina,

Lorca asiste al estreno de "Bodas de Sangre",

"Mariana Pineda" y "La Zapatera Prodigiosa".

Murmullos.

De regreso a España, Federico se dedica

nuevamente a su trabajo al frente de La Barraca.

Al mismo tiempo,

está inmerso en la construcción de una nueva obra de teatro,

un drama campesino centrado en un mujer

obsesionada con el deseo de tener un hijo.

Había encontrado el título:

"Yerma".

(CANTAN)

-Venga, vamos a prisa.

Desde las pasadas elecciones que dieron el triunfo

a las fuerzas conservadoras,

la agitación social en España era permanente,

había estado tan sorprendida la derecha con su triunfo

como la izquierda con su fracaso,

pero aquella, una vez instalada en el gobierno,

interrumpe la reforma agraria, reduce los salarios

y refuerza la guardia civil.

Motines, revueltas, huelgas parciales y generales,

convulsionan y perturban al país entero.

Campanas.

-¿Ignacio Sánchez Mejías? -El maestro duerme.

-¿Pasa algo? -Tengo un telegrama

para usted desde anoche.

-Ah...

¿Sí? -Estaba preocupado porque

pasara sin que le viera, y cuando veo un coche bajo la barrera.

-Muy bien, muchas gracias.

Toma. -Muchas gracias, maestro.

-De nada, hombre, adiós.

(SUSPIRA)

Es para torear una corrida mañana,

domingo ortega me pide que le reemplace,

y tenemos la fecha libre, ¿no?

-Sí, pero la cuadrilla va camino de Pontevedra.

-Pero Ortega me ofrece la suya.

Me lo ponen todo tan fácil que me vienen ganas de decir que no.

En fin...

-¿Dónde es? -En Manzanares,

andando.

Ignacio Sánchez Mejías torea en Manzanares

el día 11 de agosto del año 34.

Ignacio a sus 43 años, ha vuelto una vez más a los toros.

El primer toro de lidia ordinaria es negro bragado

y se llama Granadino.

Teléfono.

Teléfono.

¿Sí?

Voy ahora mismo.

-Federico. Encarna.

-Oh...

¿Cómo está Ignacio?

-Cuando lo trajeron estaba muy mal, muy mal,

ahora creo que le están operando,

no sé... Vamos.

-No, ¿sabes?

La familia no me deja subir.

¿Qué?

(SOLLOZA) -No me dejan, no me dejan

estar junto a él, Federico.

De vez en cuando alguien baja a darme noticias, pero yo...

(LLORAN)

Sollozos.

(LLORA)

(HABLAN ENTRE ELLOS)

-No te preocupes, no te preocupes.

-Federico,

ven, ¿quieres verle un momento?

No, no, no... no.

No quiero ver la sangre de Ignacio.

No quiero verla.

Llanto. -Gangrena gaseosa.

No hay nada que hacer.

(HABLAN ENTRE ELLOS)

-Ole...

Llanto.

Llanto.

¿Qué ha pasado?

Estaba distraído. -Qué desgracia, Federico,

acaba de morir.

(SOLLOZA)

Un movimiento revolucionario estalla en Barcelona,

Madrid y la cuenca minera asturiana en el otoño de 1934,

en las primeras ciudades la sublevación popular

es un fracaso,

en cambio, la de los mineros de Asturias

adquiere proporciones épicas,

aterra a la burguesía y enciende

a la clase trabajadora de España.

Las alianzas obreras, integradas por socialistas, comunistas

y anarquistas,

se hacen dueñas de la zona e implantan un orden nuevo.

Por primera vez se emplean tropas africanas

para sofocar la revuelta.

Regulares y legionarios, dirigidos por los más prestigiosos

militares de la república,

al mando del joven general Francisco Franco,

combaten a los mineros.

cerca de 2000 muertos y 3000 heridos,

además de fusilamientos y detenciones,

fue el balance de este enfrentamiento

entre el gobierno de la CEDA y los trabajadores.

A partir de ese momento, la derecha empezará

a prepararse para una posible contienda,

y la izquierda buscará la forma de unir sus dispersos efectivos.

El 29 de diciembre de 1934,

la compañía de Margarita Xirgu, con Pedro López Lagar,

y con vestuario y decorados de Sigfrido Burgmann,

estrenó en el Teatro Español de Madrid,

la última obra de Federico García Lorca,

"Yerma".

(HABLAN ENTRE ELLOS)

Timbre.

Timbre.

-¿Y tú hijo? -No oyes que no me importa.

No me preguntes más,

que te lo tengo que gritar al oído para que lo sepas,

a ver si de una vez vives ya tranquila.

-¿Y nunca has pensado en él cuando me has visto desearlo?

-Nunca.

-¿Y no podré esperarlo? -No.

-¿Ni tú? -Ni yo tampoco.

Resígnate. -Oh... Marchita.

-Y a vivir en paz, uno y otro con suavidad,

con agrado, abrázame.

-¿Qué buscas? -A ti te busco.

Con la Luna estás hermosa. -Me buscas como cuando

te quieres comer una paloma.

-No, ¡no...!

No, eso nunca.

Marchita.

Ahora sí que lo sé de cierto,

y sola.

Voy a descansar

sin despertarme sobresaltada para ver

si la sangre me anuncia otra sangre nueva,

con el cuerpo seco para siempre.

¿Qué queréis saber?

No, no os acerquéis,

porque he matado...

a mi hijo,

yo misma.

Yo misma he matado a mi hijo.

Aplausos.

-Ha sido un éxito. (RÍEN)

Aplausos. -Bravo.

Ovación. -Bravo.

-Intolerable, fuera, qué vergüenza.

Aplausos. Fuera.

-¡Bravo!

-¡Bravo!

-Es fantástico, bravo.

Aplausos.

Aplausos.

Con motivo de las cien representaciones de "Yerma",

me dirijo a ustedes señoras y caballeros,

para darles a conocer mis últimos poemas.

"Llanto por Ignacio Sánchez Mejías"

A mi querida amiga Encarnación López Julvez,

La Argentinita.

La cogida y la muerte

a las cinco de la tarde,

eran a las cinco en punto de la tarde.

Un niño trajo la blanca sábana

a las cinco de la tarde.

Una espuerta de cal ya prevenida

a las cinco de la tarde.

Lo demás era muerte y solo muerte

a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones

a las cinco de la tarde.

Y el óxido sembró cristal y níquel

a las cinco de la tarde.

Ya luchan la paloma y el leopardo

a las cinco de la tarde.

Y un muslo con un asta desolada

a las cinco de la tarde.

Comenzaron los sones del bordón

a las cinco de la tarde.

Las campanas de arsénico y el humo

a las cinco de la tarde.

En las esquinas grupos de silencio

a las cinco de la tarde.

Y el toro solo, corazón arriba

a las cinco de la tarde.

Cuando el sudor de nieve fue llegando

a las cinco de la tarde.

Cuando la plaza se cubrió de yodo

a las cinco de la tarde.

La muerte puso huevos en la herida

a las cinco de la tarde.

A las cinco de la tarde.

A las cinco en punto de la tarde.

Tardará mucho tiempo en nacer,

si es que nace,

un andaluz tan claro,

tan rico de aventura.

Yo canto su elegancia

con palabras que gimen,

y recuerdo una brisa triste

por los olivos.

Tímidos aplausos.

El libro, un libro de versos,

se titula abril, y está editado por la revista Cruz y raya,

que dirige Pepe Bergamín.

Su autor es un joven poeta de Granada muy amigo mío,

Luis Rosales,

que acaba de regalarme un ejemplar dedicado.

-Oye, creo que tu amigo se retrasa.

No, ese sigue mi lema,

tarde pero a tiempo.

-¿Y quién es, se puede saber?

Un pastor de Orihuela,

y un extraordinario poeta,

Miguel Hernández. Ah...

-Hola, Federico. ¿Qué tal?

-Llegué tarde, se enfadará tu amigo.

No te preocupes, Pablo Neruda quiere conocer a Miguel Hernández,

y yo he prometido llevárselo. -De acuerdo.

Miguel Hernández, amigo y poeta de Orihuela.

Luis Rosales, amigo y poeta de Granada.

(RÍE) -Encantado. (RÍE) -Igualmente.

¿Nos vamos? No, siéntate y toma algo primero.

Pablo Neruda,

amigo y poeta de Chile nos esperará.

(RÍEN) -Os he traído

lo que he escrito últimamente.

Ah, estupendo.

Trino de pájaros.

-Calla, escuchad.

¿Qué pájaro es ese?

¿Lo sabéis?

Trino de pájaros.

No, no lo sé.

De niño los distinguía pero las ciudades...

acaban con esos conocimientos,

qué pena. -Es un ruiseñor.

Canta así, escucha.

(IMITA EL TRINO DE UN RUISEÑOR)

Trino de ruiseñores.

-¿Qué te pasa? Nada.

-No me engañes, llevas varios días con una alegría

que no puedes disimilarla.

Voy contigo hacia Barcelona, Rafael,

eso es lo que me produce alegría.

-Hay algo más. Sí.

Me da miedo contarlo porque dicen que da mala suerte,

pero ya no aguanto más.

-¿Qué es?

Mi próxima obra, un drama que me quita el sueño,

que me está pidiendo a gritos que lo escriba.

Cuando vivíamos en Valderrrubio,

en la vega de Granada,

había una casa en nuestra misma calle,

donde vivía una viuda con sus cuatro hijas.

Después de la muerte del padre, la madre la secuestró...

En diciembre de 1935,

García Lorca viajaba en compañía de Rafael Rodríguez a Barcelona,

Para asistir a los ensayos finales y al estreno

de una versión de "Doña Rosita la Soltera".

Truenos.

Federico ya tiene perfilada la que va a ser

su próxima creación, "La Casa de Bernarda Alba".

-¿Y Federico?

¿No ha venido todavía Federico? ¿Nadie le ha visto?

-No. -No, señora.

-¡Cipriano! ¿Eres tú? -Sí.

-¿Dónde está Federico? -¿Todavía no ha llegado?

-No. Y yo no empiezo el ensayo sin él.

Así que tú dirás. -Yo no digo nada, Margarita.

Se habrá retrasado. Esperaremos. -No, eso sí que no.

Tenía que estar aquí y ahora. Así que vete a buscarle.

-¿Adónde? Porque en el hotel no está. Acabo de llamar.

-Tú sabrás. ¿No estuviste con él anoche?

-Sí. En el colmado de Juanito el Dorado.

Federico, el chico ese que es el secretario de La Barraca...

-Sí. Rafalito Rodríguez Rapún. -Ese.

-Y Juan Tomás Iguaz, yo... Mucha gente.

Cantaores, bailaores... Ya sabe. -Sí, me lo imagino.

Juanito el Dorado cerraría el local para el público

y se armaría una juerga flamenca por todo lo alto.

¿A que no te has acostado? -¿Qué dices?

Yo me retiré enseguida. -Sí, pero Federico se quedaría

dentro hasta las tantas. Estoy totalmente segura.

Vete a ver si lo encuentras, hala. vete.

¡Ve! ¡Ve!

Vamos a seguir.

-Hola. (EL HOMBRE SUSPIRA)

-Hola, guapito. ¿Quieres pasarlo bien un rato?

-Si no me cobras mucho... -Venga. ¿Te vienes?

-Sí.

Guitarra flamenca.

-¡Antonio! ¡Antonio!

Como el criminal vuelve siempre al lugar del crimen,

Cipriano Rivas Cherif merodeó por las cercanías del barrio chino

y no tardó mucho en encontrar a Federico.

Guitarra flamenca.

(SUSPIRA)

Abre la puerta.

Se ha ido.

No ha vuelto al hotel en toda la mañana.

Me ha dejado. Y eso sí que no.

Cuando nos íbamos, ya de amanecida,

ha cogido y se ha ido con unas de las gitanas,

y no ha vuelto. -Hablas de Rapún, claro.

No sabía que era... No me digas que no lo sabías.

Tú, que te enteras de todo. Y que además, todo te divierte.

-No pienses eso, Federico. A mí no me asusta

ni me escandaliza nada, a no ser la hipocresía.

¿Me permites citar a Mallarmé?

(RECITE) La carne es triste. ¡Ay!

Y yo he leído todos los libros.

La carne es triste cuando está muerta.

La carne viva.

La carne palpitante es la alegría de vivir.

Yo no estoy triste. Estoy desesperado

por la traición a mi carne, a mi sangre,

a todo lo que es mi cuerpo y mi alma.

-Por favor, háblame sin rodeos, y no en verso.

Nunca se dice la verdad más que en verso.

En verso desnudo como la verdad.

-No existe esa clase de amor que tú buscas.

Eso que tú quieres de la manera más difícil,

solo se encuentra en una mujer.

Yo nunca he conocido mujer.

Ah, sí. (RÍE) Las mujeres me buscan.

Están a gusto conmigo. Hasta se enamoran de mí,

pero yo no he conocido mujer.

-Eso sí que no me lo creo aunque me hagas un juramento gitano

por los vivos y por los muertos. Yo no soy gitano.

Soy andaluz del Reino de Granada.

Y no he conocido mujer.

-¿Y me quieres convencer de que un hombre como tú,

ávido y curioso de todo, ¿se ha privado

de una mitad del género humano?

¿No te has privado tú de la otra mitad? ¿Eh?

Si es verdad lo que dices,

es que tú eres tan anormal como yo.

Que lo soy, en efecto,

porque solo he conocido hombres.

(SUSPIRA)

¿Y sabes? Que el marica me da risa.

Me divierte con su prurito mujeril de lavar, planchar, coser...

(RÍE) Pintarse, vestirse con faldas,

hablar con gestos y ademanes afeminados.

Pero no me gusta.

Tú idea de conocer solo a la mujer no es la normalidad.

Ni la mía tampoco.

Lo normal es el amor sin límites.

Pero para eso se necesitaría una verdadera revolución.

Una nueva moral. Una moral de la libertad absoluta.

Y esa es la que buscaba el viejo hermoso Walt Withman.

Pájaros.

Pasos.

Por eso, no levanto mi voz, viejo Walt Withman,

contra el niño que escribe nombre de niña en su almohada,

ni contra el muchacho que se viste de novia en la oscuridad

del ropero, ni contra los solitarios de los casinos

que beben con asco el agua de la prostitución,

ni contra los hombres de mirada verde que aman al hombre

y queman sus labios en silencio,

pero sí contra vosotros, maricas de las ciudades.

De carne tumefacta y pensamiento inmundo.

Madres de lodo, arpías, enemigos sin sueño

del amor que reparte coronas de alegría.

Pájaros.

Contra vosotros, siempre,

que dais a los muchachos gotas de sucia muerte con amargo veneno.

Pájaros.

Contra vosotros, siempre.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • El llanto (1929-1935)

Lorca, muerte de un poeta - El llanto (1929-1935)

15 ago 2017

El llanto (1929-1935) Ya famoso, Lorca viaja a Nueva York para olvidar a Dalí y Buñuel. La crisis del 29 y lo que Lorca ve en esa ciudad, le impresiona sobremanera. Su viaje a Cuba, antes de regresar a Granada, le devuelve un poco de alegría y comienza su proyecto de teatro con La Barraca.

Histórico de emisiones:
02/09/2012

ver más sobre "Lorca, muerte de un poeta - El llanto (1929-1935)" ver menos sobre "Lorca, muerte de un poeta - El llanto (1929-1935)"

Los últimos 6 programas de Lorca, muerte de un poeta

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios