Lazos de sangre La 1

Lazos de sangre

Miércoles a las 22.40 horas

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No recomendado para menores de 12 años Lazos de sangre - T2 - La saga Preysler - ver ahora
Transcripción completa

(JULIO IGLESIAS JR.) Mi madre vive en su mundo, vive en sus cosas.

Es superpija.

(IZAGUIRRE) El que ella se divorciara de Julio Iglesias

yo pienso que fue una demostración feminista.

(TAMARA FALCÓ) Mi padre siempre está de buen humor,

todo le parece bien.

Yo sí que me siento feliz de descubrir el amor de Dios.

(JULIO IGLESIAS JR.) La gente lo veía muy serio,

pero tenía un gran sentido del humor.

(ROSA VILLACASTÍN) Estudiosa, discreta.

(JAIME PEÑAFIEL) Sin meros vaivenes, sin meros escándalos.

(TAMARA FALCÓ) Chábeli se dedica más al hogar, a sus niños.

(JAIME PEÑAFIEL) Mario era un enamoradizo, un ligón.

(ISABEL PREYSLER) Tengo mucha suerte de tener

la familia que tengo, tener los hijos que tengo.

Para unos es una mujer misteriosa.

(JULIO IGLESIAS JR.) Sí, me hace gracia, la gente ve a mi madre

como si fuese intocable, ¿no?

Para otros un mito viviente.

El poder de su mente,

que es realmente lo que termina directamente atrapándote.

Y para sus hijos es sólo su madre.

Se inventaba canciones para que nos durmiéramos.

Había una que nos encantaba porque nos hacía caricitas

y se llamaba "Esta naricita".

Tamara nos describe

a la Isabel Preysler más desconocida.

Que se metan con ella no le importa,

pero que se metan con sus hijos eso sí que no.

Ella está muy orgullosa de sus hijos y de lo que hacemos

y de los nos gusta y de cómo somos. La verdad, es una gran madre.

Una mujer que conquistó a un cantante incorregible.

(JULIO IGLESIAS CANTA UNA VERSIÓN DE "I LOVE YOU, BABY" DE GLORIA GAYNOR)

Julio no ha sido fiel a ninguna mujer... Ni lo será.

Nunca había visto llorar tanto a una novia...

Como le pasó a Isabel.

Enamoró a un marqués al que dejó por un ministro.

Ella nunca hubiera abandonado

a mi padre, porque estaba felizmente casada,

si no se llega a enamorar locamente de tío Miguel.

(JAIME PEÑAFIEL) Miguel Boyer entraba en la casa

metido en el maletero del coche y cubierto por una manta.

Y ahora vive una nueva historia de amor

con un premio Nobel.

Y me parece muy bien que mi madre esté feliz

y haya encontrado a una persona que quiera

y que se lleve bien con ella.

Mario es una persona excepcional.

"Lazos de sangre" descubre a una mujer con sello propio.

(FIONA FERRER) La imagen de Isabel Preysler es sensación de lujo.

(CARLOS G. CALVO) Fuera de España Isabel es un icono.

Y las mujeres Preysler, sus posibles herederas.

Huy, ¿que si hay heredera

de ese estilo Preysler? Yo creo que no.

De todos los hijos de Isabel Preysler

Tamara es la única que todavía vive con ella.

Hoy descubre para "Lazos de sangre"

a la persona que se esconde detrás del personaje

y la madre con la que convive a diario.

(TAMARA FALCÓ) Me riñe mucho...

No me riñe mucho,

pero sí que está bastante encima.

Para mí mi madre es mi madre.

Para mucha gente me imagino que la intimida más y todo eso.

Pero para mí es mi madre

y hay veces que no coincidimos y no pasa nada.

(JULIO IGLESIAS JR.) Mi madre vive en su mundo, vive en sus cosas.

Es muy pija.

Definitivamente, es superpija, es anti-yo.

Nosotras no lo vemos, pero también es verdad,

para mucha gente pues sí, me parezco mucho.

Cuando lo dicen y todo eso me quedo: "Mami, me lo ha vuelto a decir".

Y dice: "Qué raro, ¿no?"

(ROSA VILLACASTÍN) O sea; hay muchas cosas que se desconocen de Isabel.

Yo creo que sigue siendo una gran desconocida.

Y eso siempre atrae.

Isabel Preysler es el único mito viviente de este país.

Huy, el estilo de Isabel Preysler.

Madre mía, eso es como hablar

de la señora con mayúsculas en general...

de los últimos 25 o 30 años en España.

Algunos la ven deslumbrante, otros distinguida

y la mayoría la identifica con el lujo.

Este diamante exhibido en una joyería

bien podría representar a Isabel Preysler,

una mujer que ha sabido brillar por encima de las circunstancias,

que ha sido elegante en los momentos más difíciles

y que ha fascinado a sus seres queridos.

(TAMARA FALCÓ) Yo siempre he tenido una relación

muy íntima con mi madre. Yo creo que a día de hoy

es la persona más importante en mi vida.

¿Pues de mi madre?

(JULIO IGLESIAS JR.) ¿Qué te puedo decir de mi madre?

Mi madre te ríes mucho con ella, es muy simpática.

Y es una gran madre, ¿no?

Yo me acuerdo en un momento dado que tuve miedo

por un taxi y tal que me secuestraran en Londres.

Y cuando llegué al hotel pensé: "Ay, la única que se va a dar

cuenta si desaparezco es mi madre".

Porque pensé: "Nadie sabe dónde estoy ahora mismo,

pero como mi madre me está llamando todo el día".

Y digo: "Menos mal".

Huy sí, es que tener una madre es un tesoro.

(CRISTINA G. RAMOS) ¿De qué te sientes más orgullosa en tu vida?

-Pues de mis hijos.

De mis hijos, de cada uno de ellos.

Que como te he dicho antes se desenvuelven muy bien,

cada uno en su estilo.

Y que son adorables y me han dado muchas alegrías.

(FIONA FERRER) ¿Isabel Preysler de cerca?

Pues es cariñosa, educada, respetuosa.

Y físicamente puedo decirte que es guapísima, ¿no?

Y es cierto que cuando la conoces un poco más

termina completamente por hipnotizarte.

(ISABEL PREYSLER) Un gran éxito para mí es eso, un actor magnífico,

una fantástica actriz, ganar el Nobel.

Pero el salir en las revistas yo creo que sólo demuestra

que la gente tiene curiosidad por tu forma de vivir.

Desde hace más de 30 años, Isabel Preysler es conocida

como la reina de corazones, una mujer que ha conquistado

a un artista, a un marqués y a un ministro,

y que ahora mantiene una relación amorosa

con un premio Nobel.

(TAMARA FALCÓ) Mi madre está muy enamorada.

Es alucinante que, de repente, se sientan esas pasiones y tal.

Tenemos suerte de que todas las personas

con las que podía haber acabado mi madre pues fuera Mario.

Una relación que quizá acabe con otra alianza de compromiso,

la cuarta de su vida, en el dedo anular de Isabel.

Mario hace poco recibió los papeles,

Y bueno... sí, es posible. Están viviendo juntos,

pues no sé muy bien en qué acabará.

Las cosas legales y tal,

pero sobre todo es si a ellos les hace ilusión.

El padre Ángel es amigo del círculo más íntimo de Isabel,

y a través de ella conoció a Mario.

Hay que respetar a los que se casan y los que no se casan.

A los que no hay que respetar es a los que no se quieren.

(ISABEL PREYSLER) Al final me he casado siempre.

Siempre me lo han pedido, yo no he impuesto nunca.

No, no lo impongo, eso te lo aseguro.

(PERIODISTA) ¿Qué es lo más bello que te aporta Mario?

-No es necesario, ¿eh? Para mí ni siquiera es necesario.

A mí lo que me encanta de la historia de amor

de Vargas Llosa y de Isabel Preysler

es que es una historia de amor.

Es muy especial.

Siempre está contento, tiene una disciplina ejemplar.

O sea; yo cuando me despierto

por las mañanas le veo y ya está haciendo

su hora de ejercicio. Y no falla.

Puede hablar un poco de todo.

Me pregunta desde la moda, qué tal está yendo su camiseta,

que hice con un título de su libro.

Sí, es muy fácil hablar con él.

He tenido la gran suerte también que...

que Mario es adorable,

que se ha amoldado muchísimo a mi vida.

Y, claro, pues me hace muy feliz.

(JULIO IGLESIAS JR.) Y me parece muy bien que mi madre esté feliz

y haya encontrado a una persona que...

que quiera y que se lleve bien con ella.

-Vargas Llosa se lo pasa en grande cuando aparece Tamara

o cuando aparece Julio José.

Encima le gusta mucho el deporte como a mí,

es madridista y le gusta el Real Madrid,

vemos los partidos juntos.

-Es que a lo mejor sin él mi madre pues no haría

desde ir a conciertos, a ir al teatro, ¿no?

Mi madre no era muy dada a esas cosas.

Es difícil estar con un señor

que yo no considere inteligente

o que no le tenga ninguna admiración.

-Pero lo maravilloso de esta historia

es que surgió hace 27 o 28 años.

(JAIME PEÑAFIEL) En julio de 1986, ella viaja a Missouri, Ohio,

para hacer una entrevista a Mario Vargas Llosa.

Él estaba casado con su prima,

él era muy guapo, mucho éxito con las mujeres.

(IZAGUIRRE) Se quedó así como congelado en el tiempo.

Y fue el propio tiempo

el que les permitió volver a reunirse.

Cuando aparece en su vida Vargas Llosa...

bueno, pues le crea una ilusión.

Mario se ha enamorado de Isabel de una manera pública.

Y entonces salta la gran bomba.

(ROSA VILLACASTÍN) Claro, tú me hablas y dices:

"¿Y los hijos de Vargas Llosa con su mujer, con Patricia?".

Pues mal.

Pero también te digo una cosa, si un matrimonio va bien

nadie se separa estando enamorado de su mujer

para irse con otra persona.

Yo había empezado a ver a Mario mucho en casa.

Entonces yo ya como que me empecé a oler algo.

El resto de mis hermanos no tanto.

Que mi madre esté contenta, y que esté con una persona

que la cuida, que es encantador y que la trata bien,

y con una persona con la que ella esté feliz.

Es que Vargas Llosa es otro seductor.

Un señor que habla maravillosamente.

Y si hoy tú hablas con Isabel te habla de la obra de Vargas Llosa

como si la hubiera escrito ella.

Lo que yo conocía de él es su faceta de escritor,

que, evidentemente, es maravillosa.

Pero como persona Mario es una persona excepcional.

Si Tamara admira a Mario Vargas Llosa

lo que siente por su madre es adoración.

Ambas comparten además del parecido físico

las señas de identidad de Isabel: la elegancia y la sencillez.

(TAMARA FALCÓ) Sí, me gusta mucho la sencillez.

(ROSA VILLACASTÍN) Tamara tiene algo especial, ¿no?

Yo creo que si no existiera habría que inventarla.

Tamara es una niña muy inteligente,

muy optimista, muy echada "palante". Y... y muy aventurera.

Y entonces todo lo nuevo le gusta,

y todo le parece bien. Y al final yo creo que Tamara

va a salir muy bien adelante.

Y además esa cosa que lleva dentro burbujeante, tipo champán,

es un poco... eso le da ese puntito exótico.

Sí, me ha dicho que estoy más guapa

cuando no suelto una carcajada de esas en plan...

que intente moderarlo. Pero yo creo que al final una risa

sin que dejes de posturear pues no es una risa.

A mí me empezó a fastidiar

que sólo veamos a Tamara como divertida.

Porque es verdad que lo es, pero también es una persona

muy estudiosa, muy seria. A mí me encanta.

-Ser soñador sin ser trabajador no funciona.

-Ahora lo que le gusta es la moda

y tiene la suerte de poder dedicarse a eso ahora.

(ISABEL PREYSLER) Le han ofrecido trabajo y poder instalarse en París.

-Porque a Tamara la conozco mucho, le tengo muchísimo cariño.

Y Tamara ha sacado ahora su colección

o está a punto de sacarla. En fin, que quiere dar

sus primeros pasos como diseñadora de moda.

Madre mía, pobrecilla lo que le espera, pero bueno.

Creo que hay dos ámbitos distintos, y una es un personaje del corazón.

Pero la verdad es que había tenido

una educación en moda y creo que al final

he conseguido separar muy bien esos dos cosas.

O sea; la parte de personaje como que no he utilizado eso

para promocionar mi moda.

Tamara no sólo destaca

por su faceta mediática y empresarial,

también lleva a gala otra más íntima, más personal,

y que la ayuda en el día a día: su profunda fe.

Yo he encontrado el equilibrio

a través de... de Jesús.

Todos los que somos católicos en algún momento

nos deberíamos plantear nuestra vocación.

Entonces a mí me pasó.

Tiene capacidad para ser monja y para no ser monja.

Sí, hemos hablado alguna vez y es una mujer, pues,

yo creo que con una vida interior especial y distinta.

No creo que llegue a ser monja.

-Lo de ser monja no creo que sea lo suyo.

Si ella me dijese a mí: "Mami, yo quiero ser monja".

Pues qué quieres que te diga, lo aceptaría.

Otra cosa es que me haga más o menos gracia.

Y entonces el padre Ángel siempre recuerda

que yo hacía colección de monedas de dos euros.

Y entonces cuando...

cuando tenía mi cerdito lleno, era un cerdito gigante

que había comprado en Talavera, se lo regalé al padre Ángel.

Y le llegó al alma.

Y nos los había dado para Mensajeros de la Paz.

Los ahorros los saqué, pero la hucha no la rompí.

Ahí está todavía la hucha de Tamara.

Yo sí que me siento feliz. Sobre todo ahora más,

porque desde que me convertí encontré un equilibrio

que para mí ha sido fundamental.

Tamara yo creo que es esa mujer que nos desconcierta,

tan pronto tiene novio como no tiene novio,

tan pronto se mete en un convento como se sale de un convento.

Sin embargo parece que Tamara está más cerca de recorrer

del camino hacia el altar que de vivir en un convento.

A ella le han pedido casarse dos veces.

Las dos veces ha dicho que no.

Tamara ha tenido chicos estupendos.

Sí, pero a veces las parejas no se llevan bien.

Y si no te llevas bien y no estáis 100% compenetrados

pues, oye, mejor estar sola que mal acompañada, ¿no?

Los que socialmente pueden estar con Tamara

son chicos que ya no quieren la fama, ¿no?

Y ella lleva la fama colgada.

La reciente maternidad de su hermana Ana

ha hecho que Tamara se plantee ser madre,

y tal vez a no muy largo plazo.

Me encantan los niños.

Siempre me han gustado desde pequeña.

Como madre...

Claro, es un poco distinto,

porque tienes que ser educadora, tienes que ser más estricta.

Esa mentalidad de madre estricta

es la que Tamara ha heredado de su familia materna.

Isabel Preysler, nacida en Filipinas

en una familia acomodada, tuvo unos padres emparentados

con la nobleza europea y recibió en su casa

una educación muy convencional.

Se educó en un ambiente muy muy conservador,

porque su madre era una mujer muy religiosa, muy conservadora.

La madre de Isabel Preysler sigue siendo un referente

y una guía en su vida, incluso hoy en día.

(JAIME PEÑAFIEL) La madre de Isabel también vive

que tiene casi 100 años

que hace poco se supo que vivía con su hija

en Puerta de Hierro también.

Es que Isabel es buena hija. (TAMARA) Mi abuela vino a vivir

con nosotros hace unos 10-12 años, ella vivía en Filipinas

y, bueno, no venía mucho por España.

Cuando vino a vivir con nosotros,

pues al principio, era una desconocida para mí

y enseguida se ganó un sitio muy especial

en nuestros corazones. (PADRE ÁNGEL) La abuela es especial

y creo que debió ser la que educó a Isabel

y por eso Isabel es lo que es gracias a su madre.

Y a mí me impresiona más la madre que la hija.

Con 96 años es increíble porque hablas con ella de todo,

Es maravillosa, es espléndida, muy cariñosa y, sobre todo,

desprende... Te da todo.

Con 17 años Isabel era un diamante en bruto, una joven muy bella

que vivía en Manila y a quienes sus padres

deciden mandar a Madrid como medida preventiva

ante posibles tentaciones.

(PEÑAFIEL) Fue educada en colegios de religiosas y era una niña

muy bonita y se la rifaban los chicos.

En aquella época en Manila había una costumbre

que las chicas tenían novio, se embarazaban y se casaban.

Entonces, los padres decidieron que mejor mandarla a España.

La sociedad de la época en España

no estaba preparada para recibir la belleza exótica

y la elegancia natural de una Isabel Preysler

tan joven como deseosa de descubrir un país nuevo para ella.

Así lo recuerda la empresaria Begoña Zunzunegui, amiga de Isabel.

La conocí en una cena que Iván Maura, celebraba 60 años,

y cerró el parador de Oropesa. Ella tenía 17 años, un fachón

que para qué, guapísima, como sigue siéndolo,

pelo largo hasta después de la cintura.

A los 17 años se dicen tonterías, esta no dijo ni una,

es muy lista además. Todos: "¿Quién es esta, quién es?"

Tardó en adaptarse porque no sabía castellano, pero, poco a poco

fue introduciéndose en la buena sociedad.

Y fue bien acogida por la sociedad madrileña de entonces.

Hasta que conoce a Julio Iglesias.

# El primer beso que diste

# nunca lo vas a olvidar. #

(PEÑAFIEL) Julio era un artista

que comenzaba, no era el que fue después.

Era un cantante más, o sea, no se enamora de la fama

de Julio Iglesias, se enamora de Julio.

Eran los dos muy jóvenes y creo que mi madre enseguida,

creo que tío Julio estaba más enamorado de ella

al principio que ella de él.

Se conocen los dos, bueno, se vieron un vez

y mi padre estaba enamoradísimo de mi madre

solo de verla y le pidió a un amigo que le presentara.

# Ya no te sientes tan sola.

# Dime, chiquilla, que no. #

Como me dijo el otro día, me dijo: "Era tan simpático, tan amable

que me acabé volviendo loca", el hombre se enamora por los ojos

y la mujer por el oído y creo que es verdad

que al final, eso, el tío Julio le pudo.

# Yabayababai,

# yabayababai.

# Yabayababai. #

(Aplausos)

(PEÑAFIEL) Se enamora de tal manera que la embaraza.

Se queda embarazada.

El doctor Puga que era ginecólogo, cuando Julio se lo cuenta, dice:

"No habrás pensado que abortase, que aborte, ¿no?"

Que todo sea un escándalo

en esa sociedad tan cerrada, era terrible.

El embarazo de Isabel con tan solo 19 años

precipita una boda organizada deprisa y corriendo.

(NO-DO) Julio Iglesias se casó, la boda tuvo lugar

en un famoso complejo turístico de Illescas.

Aquí vemos al popular cantante

del brazo de su madre y madrina camino de la iglesia.

(PEÑAFIEL) Tengo que decirlo, estuve en esa boda.

Tengo que decir, y también lo dijo el cura,

nunca vi tanto llorar a una novia como le pasó a Isabel.

# La vida sigue igual. #

(NO-DO) Julio Iglesias ya se ha casado,

¿seguirá igual la vida para Julio Iglesias?

Tal vez el páter nos lo aclare.

(SACERDOTE) Y por lo tanto la vida no sigue igual.

(Música)

Yo siempre pienso cuando ves esas fotos de la boda

de ella con Julio, ves que todo alrededor

es un caos total. -Por qué lloraba,

pues porque no le gustaba casarse embarazada.

Ella da a luz fuera de España, se va a Portugal

con el doctor Iglesias que era ginecólogo.

El padre de Julio Iglesias, Papuchi, a Isabel la admiraba mucho

y la quería, cosa que no pasaba con la madre de Julio

nunca le cayó bien. -Julio, como siempre

ha sido el destino, no estaba.

Publican que ha dado a luz y decide venir a Portugal

a conocer a su hija, la conoció, la vio,

se fue a otro avión y se marchó.

Nació, según ellos, sietemesina,

pero no lo era, nació de nueve meses

lo que pasa es que ya iba embarazada

y eso lo contó ella después en sus memorias.

El matrimonio se completa con dos hijos más, Julio y Enrique,

fruto de las esporádicas apariciones de Julio por casa.

(PEÑAFIEL) Julio venía, se fotografiaba,

la embarazaba y se marchaba.

# Lo mejor de tu vida me lo he llevado yo.

# Lo mejor de tu vida lo he disfrutado yo.

# Tu experiencia primera,

# despertar de tu carne,

# tu inocencia salvaje me la he bebido yo. #

Isabel no movía un dedo sin que Julio le autorizara.

Julio era machista, machista,

machista, la quería en casa, nada más.

Isabel estaba tan recluida

en su casa que cuando yo presento un libro

llamo a Isabel para que venga a la presentación,

pues Isabel llama a Julio,

que estaba fuera, para pedirle permiso.

# Fuiste mía, solo mía, mía, mía,

# cuando tu cuerpo era espiga

# de palma recién plantada.

# Fuiste mía, solo mía, mía, mía. #

Isabel fue una buena esposa y una buena madre.

Julio no ha sido fiel a ninguna mujer, ni lo será

mientras el cuerpo le aguante.

Es una pena que ese matrimonio no saliera adelante.

Es verdad que aún, cuando les veo juntos y tal,

pues me hace gracia.

El que ella se divorciara

de Julio Iglesias, que fuera ella quien lo planteara,

pienso que fue una demostración feminista.

(CANTAN) # Tú no conseguirás

# que yo sea uno más

# de quien te puedas burlar.

# Oh, no, oh, no. #

(VILLACASTÍN) Y renuncia a recibir cualquier dinero de Julio

que no fuera la casa y que no fuera la pensión

para sus hijos, pero ella no recibió ninguna pensión

ni ningún dinero. ¿Por qué? Bueno,

porque ella quería tener la libertad de no depender de nadie.

Vamos, Julio y yo somos buenísimos amigos,

yo le cuento cantidad de cosas,

casi todo y él me cuenta, también, mucho, creo.

Y le tengo muchísimo cariño, somos muy buenos amigos.

Hombre, es el padre de mis hijos, he vivido con él ocho años.

(GARCÍA CALVO) Fue elegante y en el momento

de los divorcios también lo son.

# Para ti yo soy, para ti yo soy

# solamente una bámbola. #

(CANTA EN ITALIANO "LA BÁMBOLA" CON PATTY PRAVO)

(TAMARA) No hay tabúes, al revés, todo normalidad.

No, siempre tuvimos un trato de todos los miembros

de la familia, incluso, mi madre con la exmujer de mi padre.

Es una familia muy extensa que se llevan bien todos.

Ese es otro de los méritos, conseguir que tus hijos,

pero que todos se lleven bien porque tienen distintos padres.

(TAMARA) Tío Julio es alucinante, siempre mi sensación

era que cuando hablaba contigo te hacía sentir la persona

más importante del cuarto.

Es como al cantar que sientes que te canta a ti,

tiene como una luz especial.

(CANTAN) # Una bámbola. #

El marqués de Griñón, Carlos Falcó,

viene a enmendar el corazón de Isabel tras la separación de Julio.

El aristócrata también venía de otra relación rota

y de la que aportaba dos hijos.

Eran, como digo, dos almas en pena

que acaban de salir de una relación fracasada

y acaba en matrimonio.

Es de esos hombres que ya no se estilan,

está pendiente de la mujer, de agradarla y ella se enamoró.

De mi padre siempre destaca que fue un señor. Mi padre, la verdad,

es que es una persona con una actitud regia ante la vida,

pero muy cariñoso, muy cercano.

Entonces, creo que fue eso, un período de transición.

(CHÁBELI) Era una persona muy, muy simpática,

muy divertida con un gran sentido del humor

y aparte de eso, el encantaban los niños

y se notaba mucho que le encantaban,

pasaba mucho tiempo con nosotros y tenía mucha paciencia.

Y Carlos es un ingeniero agrónomo

que vive en el campo, era un agricultor.

Vivimos en el campo mucho tiempo porque tenía una casa en el campo,

en Toledo, y nos encantó el campo. Me encanta el campo

y como niños, tengo unos recuerdos de infancia fantásticos.

En esa época me encantaba la caza, la pesca, claro,

estaba acostumbrado a irme todos los fines de semana al campo.

A Isabel no le gustaba mucho el campo, ella es de ciudad.

En nuestro caso, que es del que puedo hablar,

había un nexo muy fuerte entre Isabel y yo,

pero ha sido un nexo importantísimo el tener una hija juntos,

ha cerrado el círculo familiar y la hecho más unida.

Nació Tamara que era una niña, la recuerdo, gordita

y muy graciosa. (VILLACASTÍN) Lo bueno de Isabel

es que quiere tener hijos con los hombres a los que ama.

Es una niña que vivía muy feliz, muy arropada.

Mi padre siempre está de buen humor,

todo le parece bien y mi madre me dice mucho

que cuando me río me parezco a mi padre.

Entonces, creo que la parte de carácter, definitivamente,

es por parte de padre.

El hogar de los Falcó-Preysler se convierte en objetivo continuo

de los fotógrafos y esa atención constante

incomoda a la pareja. (CARLOS FALCÓ) La prensa,

un problema que me afectaba bastante.

Luego, poco a poco, he aprendido a convivir con ello

y a no darle demasiada importancia.

Isabel era muy buscada por la prensa rosa.

Toda esa generación, Carmen Martínez-Bordiú,

Isabel Preysler, eran unas chicas muy guapas, muy bien vestidas,

creo que ahí empieza la época de la prensa rosa en España.

A mí, me encantaría que me dejaran en paz,

desde luego, te aseguro.

Una vez fui a Miami con Isabel y estábamos en una cena

y Enrique ni se le esperaba

que fuera cantante ni famoso ni nada

y me dice: "¿Te puedo hacer una pregunta?"

-"Claro". Era un chavalín.

"¿Pero por qué en España siguen a mi madre?

Si es que mi madre no ha hecho nada".

Y le dije: "Bueno, tu madre es importante

se casó con tu padre, Julio Iglesias,

se casó con el marqués de Griñón".

O sea, no entendía que a su madre la persiguieran los fotógrafos

y que allí donde ella va se montase la de Cristo.

Como desde pequeña he tenido prensa alrededor,

es verdad, que no les veo como prensa solamente,

sino que muchos de ellos,

a veces, les veo más que a mis amigos.

Tengo mucha suerte porque me siento muy querida

por ellos y cuando era mi cumpleaños muchas veces me daban un regalo

y una vez me pilló, nos perseguían los "paparazzi"

y empecé: "Hoy es seis, hoy es seis".

Y esta niña, qué hace y yo avisando para mi regalito.

(HERMIDA) Ven aquí conmigo, es que Tamara y yo,

saben ustedes, tenemos una cierta amistad.

Siéntate aquí conmigo, ¿sabes, Isabel?

Esta es mi amiga Tamara, siéntate conmigo.

Esa inocente niña entretenida con los "paparazzi"

vive al margen del duro golpe que la vida le iba a deparar,

el divorcio de sus padres.

Es verdad que, al final,

una separación siempre es algo triste,

pero, bueno, son mis circunstancias,

entonces, es una de las cosas que me marcaron, definitivamente.

¿Puede llegar a olvidarse que se casó con Isabel Preysler?

-No, y creo que no hay que olvidar nada, asumo toda mi vida.

La historia se repite y la alianza se acaba

o se sustituye porque un nuevo hombre

aparece en la vida de Isabel.

(VILLACASTÍN) A Boyer lo conoce estando casada con Griñón.

Ella nunca hubiera abandonado

a mi padre porque estaba, felizmente, casada

si no se llega a enamorar del tío Miguel.

(PEÑAFIEL) Isabel ha sido leal y fiel

mientras el amor ha actuado,

cuando el amor se ha acabado, pues punto y aparte

y nueva historia. (VILLACASTÍN) Quienes no conocían

a Boyer no saben que Boyer era un seductor.

El día de los enamorados cuando el marqués de Griñón

llega a su casa ve un gran ramo de flores

y le pregunta a la doncella:

"¿Este ramo quién lo ha mandado?".

Y la doncella con segundas, Humildad se llamaba la doncella,

dice: "Del señor Boyer".

Era el inicio de una relación que acabaría

con la carrera política de Miguel Boyer.

Y le dice: "He conocido a una mujer

que cuando se sepa va a ser un escándalo".

Y, entonces, Felipe, "dime quién es, dime quién es";

y cuando le dijo "Isabel Preysler", le dijo "es una mujer pública".

Cuando se da cuenta de lo que significa eso, le dijo:

"No, perdona, que es muy conocida".

Fue un romance muy sonado, sí;

era el tercer o cuarto hombre más importante de España.

(JAIME PEÑAFIEL) Miguel Boyer entraba en la casa

metido en el maletero del coche y cubierto por una manta,

porque Boyer, también, estaba casado.

La damnificada fue Elena Arnedo, su mujer,

estaba muy implicada políticamente con los temas de la mujer.

Los hijos de qué parte se ponen, lógicamente,

de la parte más débil, la más afectada, que es Elena,

y nunca han podido soportar a Isabel.

Me fui con Miguel cuando dejó el Gobierno,

porque me dijo que quería que me fuese con él.

Eso era como tirarme por la ventana porque no sabía cómo iba a salir,

éramos dos personas, totalmente, diferentes;

de dos mundos, totalmente, diferentes.

Pero... aunque, siempre, lo digo, siempre he intentado usar la cabeza

pero, al final, siempre ha podido más el corazón.

El dos de enero de 1988, a las nueve de la mañana,

los juzgados de la calle Pradillo de Madrid acogieron la boda

entre la mediática Isabel Preysler y el ex ministro Miguel Boyer.

(LORENZO CAPRILE) El traje que lució Isabel en la boda con Boyer,

creo que era una sarga o una franela color chocolate,

todo ribeteado de, creo que, visón, y una falda capeada;

me acuerdo, perfectamente, porque me lo recorté.

Estamos hablando del año 87 u 88.

Fue uno de esos romances hechos en el cielo.

Boyer, en un momento determinado, dijo:

"Hay mujeres que están, siempre, con el Estatuto de los Trabajadores

encima de la mesa para mantener unas relaciones".

Isabel es todo lo contrario; les da aire, les deja a ellos,

pero, también, la tienen que dejar a ella.

Isabel es una mujer con quien quieres despertar,

desayunar y tener frente a ti en la mesa del comedor.

Mis otros dos matrimonios fueron bastante más cortos,

pero, espero que este, que hemos conseguido

que llegara a los veinte, siga hasta el final

de nuestras vidas igual de bien.

A mí me llamaba "su casi-hija", siempre me trató con mucho cariño,

con mucho amor; fue quien me enseñó a nadar.

La verdad es que ha sido una figura paterna para mí,

además, de mi padre, evidentemente.

Me acuerdo que el Día del Padre preparaba en el colegio

algo de plastilina a mi padre y otro a él.

Mi padre es una persona que entendía la situación,

él, también, rehizo su vida, entonces, dentro de lo que cabe,

lo que quería es que trataran bien a tu niña.

(REPORTERO) Según parece, los Boyer no han dado exclusivas

a las revistas del corazón y estas con las primeras imágenes

de Ana Boyer Preysler, que, a sus tres días de edad,

ya ha armado más revuelo que muchas personas en su vida.

Al año siguiente de la boda nace Ana Boyer, su tercera hija,

a la que, todavía, llama "su bebé" y, quizá, su joya más preciada;

también, para su hermana Tamara es un ser muy especial.

Ana es la niñita de mis ojos,

siempre ha sido muy inteligente, desde que era pequeña.

Se inventaba palabras, en casa nos hacía mucha gracia,

de repente, una silla era un sillón y al sillón lo llamaba "sentón".

Están muy unidas, porque son las dos pequeñas,

y, entonces, por supuesto, están muy unidas.

Cuando tienen a Ana, pues, es la muñeca;

esa niña ha cubierto las expectativas de Miguel.

(TAMARA) Tiene la inteligencia sobrenatural de su padre, sí...

Ana es, tremendamente, inteligente; no deja de tener

mucho de mi madre, también, tiene, un poquito, de los dos.

Siempre he dicho que es mi bebé, tendrá cuarenta años

y seguirá siendo mi bebé, porque como era la pequeña...

Pero, rápidamente, la niña se hace mujer

y encuentra el amor de su vida en las canchas de tenis.

Ana es la pequeña de la casa, entonces, verla casada, me...

Me impresionaba mucho.

Está todo el día con él, a Ana casi ni la veo,

están todo el día de gira por el mundo con sus campeonatos,

y están felices, están muy felices.

(TAMARA) Están todo el día viajando y tiene residencia en Doha,

pero cuando vienen a Madrid no tienen casa, se quedan en casa.

La más enamorada de todas las hijas e hijos de Isabel,

la que ha tenido una relación más estable,

sin meros vaivenes, sin meros escándalos.

(TAMARA) Me hace mucha gracia ver a mi hermana ser madre,

empieza a tener preocupaciones de madre;

si se va a enfermar el niño o algo, se empieza a preocupar muchísimo;

debe ser, un poco, como todas las madres.

¿Envidia? Me han entrado ganas, pero envidia no,

porque, al final, a mi sobrinito le considero muy mío;

entonces, no tengo envidia, estoy supercontenta, la verdad.

Isabel Preysler, siempre, ha tratado a sus hijas

como si fueran piedras preciosas a las que pulir día a día;

ha intentado ser un modelo de conducta ética para seguir.

Es una mujer fuerte, tenaz, que ha sacado a sus hijos adelante

en situaciones, a veces, muy problemáticas,

de convivencias distintas.

Es una madraza, quiero decir, pero es una madre de verdad.

Me acuerdo que cuando éramos pequeñas,

siempre, venía al cuarto y nos leía libros,

nos contaba historias, se inventaba canciones

para que nos durmiéramos. Había una, en concreto,

que nos encantaba porque nos acariciaba,

se llamaba "Esta naricita".

Isabel, por la noche, casi no duerme,

por la diferencia horaria con Estados Unidos,

para hablar con sus hijos.

Siempre que vengo a España nunca me deja quedarme en un hotel

quiere que me quede en casa; que cene con ella,

que pase tiempo con ella, que le cuente cosas.

Una vez que coincidí con Isabel y con sus dos hijas

lo único que me dijo fue: "Trata bien a mis hijas".

Que se metan con ella no le importa,

pero que se metan con sus hijos, eso sí que no.

Luchadora creo que sí soy

y, aunque la gente no se lo crea, trabajadora, también.

Es verdad que tenemos mucha suerte de que le haya ido bien en la vida

y, entonces, no hemos pasado carencias,

pero, es verdad que, tampoco se excedía.

Una de las costureras de casa había hecho unas batas ideales,

a mi madre le parecieron carísimas y no nos las quería regalar,

eran batas rosas con frufrú, fui a tío Miguel y se las pedí.

Isabel era bastante estricta, ha sido muy estricta con sus hijos.

Es verdad que he sido caprichosa, creo que lo sigo siendo,

pero mi madre en eso ha sido, relativamente, estricta.

El instinto protector de la madre se acentúa con una vida expuesta

en los medios de comunicación.

La seguridad se convierte en una obsesión

con la que tienen que convivir, desde siempre, los más pequeños.

(TAMARA) Por temas de seguridad tío Miguel necesitaba escolta,

aprendí a leer y entraba al cuarto de los escoltas

para practicar con ellos;

me divertía mucho porque podía jugar con alguien.

Yo he visto a esos niños en las playas de Marbella

y me daba verdadero dolor, porque al principio tenían amigos,

pero cuando tenían que ir con dos escoltas a todas partes;

a la playa, al tenis, donde fuera, los niños desaparecían.

Uno de los tres guardaespaldas que teníamos era muy guapo

y, entonces, a mis amigas les encantaba;

así que, dentro de lo que cabe...

Toda la familia Iglesias-Preysler llevaba escolta,

excepto el padre de Julio que se había negado.

La falta de protección facilitó que la banda terrorista ETA

lo secuestrara en la Navidad de 1981.

Estamos angustiados, sobre todo, lo importante es...

Que ante esta situación que no sabemos nada de nuestro padre

y aprovecho esta ocasión para decir a los señores

que tengan a mi padre que, por favor,

se pongan en contacto conmigo o con mi hermano.

-Bueno, pues fíjate, ese momento me acuerdo de estar...

Estar yo de viaje con mis hermanos, mi hermana y mi hermano,

y, de repente, nos enteramos de lo que había pasado.

(REPORTERO) Miércoles 20 de enero, Miami, estado de Florida,

cuatro y media de la tarde, hora local,

diez y media de la noche en España.

Esta es la imagen del "happy end", del final feliz,

con el que la familia Iglesias ponía el punto y aparte

a veinte días de angustia e incertidumbre;

desde que el pasado 29 de diciembre

el doctor Iglesias Puga fuera secuestrado en Madrid.

El tremendo susto por el secuestro del doctor Iglesias Puga

marca el destino de la familia y significa la separación de la saga.

(ENRIQUE IGLESIAS) No fue fácil...

Para mi hermano y para mí irnos a vivir a Miami a los ocho años,

cuando secuestraron a mi abuelo, fue muy difícil.

Dejar a mi madre... detrás... Mi madre se quedó

aquí viviendo en España y nosotros viviendo en otro país.

-Ahí fue cuando, obviamente, cambió nuestra vida.

En el sentido de que...

Ahí fue cuando... tomaron esa decisión

por seguridad y fue un trauma grande para la familia.

Mandaron a mis hermanos fuera, a Chábeli, también;

recuerdo que, de repente, la casa estaba muy en silencio.

Sí, he llorado mucho, y sigo llorando, sigo llorando.

Se van y, entonces, cuando vienen es la ilusión.

Mis cinco hijos se adoran, se quieren muchísimo,

y eso, a mí, me encanta, me encanta.

Aunque no hable todos los días con ellos,

sé que son una parte fundamental de mi vida,

son como... pues eso, los cimientos de mi vida.

Yo he hecho todo lo posible para que eso fuera así,

pero no siempre sale, ¿no?

Para mí, era lo mejor, lo que esperaba todo el año,

cuando venían en Navidades y en verano; era el mayor premio.

He desarrollado una unión muy especial con mis hermanos,

Chábeli, Julio y Enrique.

(CANTA) # Eras niña de largos silencios

# y ya me querías bien.

# Tu mirada buscaba la mía,

# jugabas a ser mujer. #

María Isabel Iglesias Preysler, primogénita de la saga

y más conocida como Chábeli, pasó de niña a mujer

de una forma documentada, musicalmente,

gracias a un disco de su padre.

Yo recuerdo que mi hermana era un icono,

la perseguían a todas horas.

(CANTA) # Bien, te quería bien. #

Muchas veces venía la tuna y abría yo porque ella no estaba,

venían a cantarle, creo que eso le marcó mucho.

(ISABEL) Chábeli es más natural delante de las cámaras,

imagino que porque lo ha tenido desde que ha nacido,

y, al final, es hija de artista, que eso cuenta mucho;

entonces, no le cuesta el trabajo que me cuesta a mí.

Chábeli creo que fue la primera de las Preysler,

en la primera que intuimos que tenía gran sentido del humor.

# La quería ya tanto que al partir de mi lado

# ya sabía que la iba a perder. #

¿Te ha gustado hacer lo que has hecho?

-A mí, sí.

-¿Vas a volver a repetirlo? -Si es para Unicef, sí.

-¿Para otro sitio no?

Te tronchabas con las cosas que decía y cómo las decía.

# El alma le estaba cambiando de niña a mujer. #

Y, luego, otro momento estelar de la vida de Isabel

es la boda de Chábeli con Ricardo Bofill;

llevaba un bolero rosa

y la falda fucsia con la blusa verde...

Fui a esa boda y, la verdad, era como un cuento de hadas,

pero se casó sabiendo que sería un desastre.

Tuvo un matrimonio desgraciado con Bofill, duró lo que duró.

(CHÁBELI) Nos casamos porque estábamos enamorados,

creo que me quería muchísimo, estoy convencidísima,

pero le podía el problema que él tenía

y que nos causó que nos separáramos, al final.

Luego, la metió en ese mundo de...

De la prensa del corazón, pero...

La peor prensa del corazón, que manejaba Isabel.

Una cosa es el periodismo de antes, había periodistas decentes,

ahora, son cuatro muertos de hambre que salen a la calle con una cámara

para intentar pillar la foto del día.

(VILLACASTÍN) Eso le enseñó, le enseñó, personalmente,

la parte mala de la fama.

Y se enamora de un norteamericano, que es un gran chico.

Ella, precisamente, lo que ha hecho es huir

de todo lo que signifique fama.

Creo que está muy feliz, y hace muy bien,

no quiere saber nada de todo este circo.

(JULIO IGLESIAS JR.) Está en su casa con su marido y sus niños,

sacarla de ahí, de su casa, es imposible.

Se ha reinventado de una forma en la que es, totalmente, feliz

con sus hijos, con su marido... Siendo madre de familia.

(SUSANA URIBARRI) Chábeli tiene cocinera en su casa,

pero creo que cocina más ella que la cocinera. Las comidas son...

Parece que te prepara un plan B por si no te gusta alguna cosa.

En todas las cenas de Navidad, siempre, acabamos todos allí,

porque Chábeli se ha convertido en un ama de casa ideal;

nos recibe de forma fenomenal, decora sus mesas...

Es una gozada quedarte con ella.

Casada con Christian Altaba y madre de dos hijos,

la discreción y el anonimato de Chábeli

distan mucho de eterna presencia en los medios de años atrás.

(ROSA VILLACASTÍN) No necesita, económicamente, nada,

según me contó Julio, una vez, pueden vivir varias generaciones

de los Iglesias, porque ha ganado lo suficiente.

Julio José, segundo hijo de Isabel,

también, ha encaminado sus pasos hacia la música,

con distinta suerte a los largo de los años.

(CANTA) # ¿Para qué prosperar? #

Yo he hecho giras con mi padre y he cantado con mi padre,

la verdad es que es fabuloso.

(CANTA) # Sabes maquillarte bien y vas hecha unos zorros.

# Si no sabes... #

Si Julio José tuviera que vivir con el dinero que gana cantando

no podría vivir al nivel que vive ni tener la casa que tiene;

todo eso, evidentemente, lo paga Julio.

Ahora, él va a hacer una parte del "show" con Cher,

es un paso muy importante en su carrera.

El orgullo que su madre siente por su hijo Julio

no quita para que, como si de un torero se tratase,

no deje de pedirle que se corte ya la coleta.

Todos los días, todos los días en cuanto entro por la puerta.

Ya me hace hasta gracia, ya me río y todo...

"Y tú, ¿qué?", le digo: "Y tú, ¿qué?".

No es difícil adivinar que sus dotes artísticas

las ha heredado de su padre, como tampoco lo es

que sus rasgos y su saber estar los heredó de su madre.

Se casa en una finca, lo que son las cosas,

en una finca del marqués de Griñón, ¿eh?

Miguel ya está en silla de ruedas y, además, viene Julio.

(PADRE ÁNGEL) El hijo, Julio, al que tuve oportunidad de casar

y de bendecir, tuvo la suerte de que estuviera toda su familia,

desde la abuela hasta su padre, Julio;

a la hora de dar la paz. ellos se dieron la paz y un beso.

La conocí hace, ya, trece años y llevamos casados cinco años.

Es una mujer maravillosa, me llevo muy bien con ella;

entiende mi vida, entiende lo que me gusta

y lo que no me gusta; y a mí, me pasa igual con ella.

Tenemos una relación estupenda y, la verdad es que...

¿Qué te puedo decir? He tenido la gran suerte de encontrarla.

Me acuerdo que de pequeña me quería casar con Julio

y cuando me dijeron que el papá lo había prohibido

me llevé un gran disgusto.

Pero a mí Julio me parecía el más guapo,

el más simpático.

Con Julio siempre he tenido un vínculo muy fuerte.

Lo mismo con Enrique. Lo desarrollé más tarde.

(LOCUTOR) Afortunadamente, la pequeña Tamara Falcó

ejercía de juez imparcial.

Julio ha ganado todas las cosas y Enrique solo una medalla.

Enrique se metía mucho conmigo.

Claro. Era el siguiente, ¿no? Entonces...

Pero después, en la adolescencia,

se ocupaba muchísimo de mí y cuando estaba viviendo

en EE.UU., que Julio ya estaba en el universidad.

Enrique se ocupó mucho de mí.

(CANTA) # Es casi una experiencia religiosa,

# contigo cada instante, en cada cosa.

# Besar la boca tuya, merece un aleluya.

# Es una experiencia religiosa. #

Yo creo que ese es el éxito, Enrique,

que no tiene nada que ver su música con la de su padre.

Cosa que no ha hecho su hermano.

El más famoso de todos los Preysler,

casi más que su padre, es Enrique,

que ha sabido dirigir su carrera a nivel internacional

con la elegancia y discreción de su madre.

Él admira muchísimo a su madre.

Isabel dice que el que más se le parece es Julio José.

Pero yo creo que el que más se le parece es Enrique.

(I. PREYSLER) Como madre, estoy orgullosísima de Enrique.

Y hay muchas canciones suyas que me encantan. Muchas.

Yo, cuando voy en el coche, voy escuchando a Enrique.

(ENRIQUE IGLESIAS CANTA "RYTHME DIVINE")

Si en su vida profesional va de triunfo en triunfo,

en lo personal hace ya 18 años

que está con la extenista Anna Kournikova.

(ENRIQUE IGLESIAS) Es encantadora, no soy una persona fácil.

Es una persona que respeta mucho lo que hago, respeta mi trabajo,

me entiende. (ISABEL PREYSLER) Es muy mona,

de manera de ser y, además, habéis visto lo guapa que es.

("Rythme Divine" de E. Iglesias)

Ver a mi hermano ahora con sus niños

y cómo se desvive con ellos

y está deseando terminar un concierto para volver a casa,

eso es fundamental.

Está encantado con sus niños y está feliz.

Y me decía el otro día...

Me dice: "Ahora ya no me apetece casi ni salir de casa.

Me quiero quedar en casa con los niños".

Han encontrado una estabilidad buenísima.

(ENRIQUE IGLESIAS CANTA "RYTHME DIVINE")

Isabel es más que una mujer.

Se ha convertido en una marca que reporta beneficios.

¿Pero cuál es el secreto de su poderosa marca personal?

Isabel vino al instituto

a través de alguna de sus amigas

y, desde entonces, pues sigo cuidándola.

No diría que yo soy el secreto de su juventud,

pero colaboro para que esté guapa y joven.

Mi madre siempre ha dicho que se nota mucho

entre las mujeres que se cuidan y las que no.

Aunque parezca que no, limpiarte bien la cara

y ponerte cremitas, a la larga sí hace diferencia.

-Tiene una bonita percha, que es lo que hay que tener

para que todo te siente bien. Y es una mujer

a la que no le sobra ni un gramo de grasa.

Ella no se quita de comerse un chocolate o de comerse

sándwiches de la merienda.

Lo que pasa es que luego hace gimnasia, ejercicio.

Definitivamente, se cuida.

Si no te cuidas, no puedes estar así. Es imposible.

# ¡Ey!

# No vayas presumiendo por ahí,

# diciendo que no puedo estar sin ti.

# ¿Tú qué sabes de mí? #

Personalmente, pienso que Isabel es una mujer elegante.

Una mujer elegante es aquella que se ve bien

con una camisa y un vaquero, un jersey y un pantalón.

Yo siempre digo que como mejor queda Isabel,

es con vaqueros y con una camiseta blanca.

Ya es su vida y a ella le gusta llevar todo perfecto,

que esté todo perfecto. Y es lo que le gusta a ella.

# ¡Ey!

# Ya sé que a ti te gusta presumir. #

Olga Ruiz se convirtió en amiga de Isabel Preysler

tras una entrevista para la revista "Telva".

Íbamos un batallón de gente porque era una sesión de fotos

de muchas fotos. Entonces, tomamos literalmente la casa.

Y recuerdo que en un momento alguien de la casa me dijo

que Isabel me quería conocer.

Subí y ella estaba en el baño con un albornoz.

La cara lavada. Y yo me quedé impresionada

porque parecía que tenía 30 años.

Sigue estando igual de guapa y de joven.

¿Que se ha hecho retoques? Pues sí. Se ha hecho retoques.

La operación de mi nariz. Vamos.

Desde que no estaba contenta con mi físico,

hasta que, vamos, me he quitado toda la personalidad.

Por lo visto, tenía la personalidad en la nariz.

-¿Y tú qué crees? -Estoy muy contenta.

De la nariz se ha tenido que operar varias veces,

pero porque no respiraba.

-¿Te apetece cumplir años o no?

-¿Pues qué quieres que te diga?

Sería peor no cumplirlos, ¿no?

Pero, hombre, ilusión, ilusión cumplir años, tampoco me hace.

La marca Isabel Preysler tiene muchos quilates

y garantiza reputación a aquellas firmas

a las que se le asocia. Pero para conseguirlo,

hay mucho trabajo delante

y, sobre todo, detrás de las cámaras.

Es la única famosa que yo conozco que no tiene un manager.

Es ella. Se pone al teléfono y te dice

si te concede la entrevista o no.

Ella está frente a las cámaras, pero, a la misma vez, detrás.

En esto yo creo que radica también la magia de Isabel Preysler.

Parece que está en todas partes, pero está solamente en las justas.

La marca Preysler, ¿no?

Porque es una extraordinaria profesional.

Eso también es, yo creo, la clave del éxito.

Es muy difícil mantenerte en el candelero,

mantener la llama sagrada. Isabel ha sabido hacerlo.

Fuera de España, Isabel es un icono,

en América Latina.

Porque siempre que he hecho un viaje fuera,

a... a Uruguay, o a Argentina,

o a donde fuera, siempre te preguntaban por ella.

Su fama ha traspasado fronteras

y ha tenido relación con príncipes,

estrellas de Hollywood y grandes empresarios.

Cosa que se ponía, pues es que lo veías

inmediatamente, al día siguiente, a los dos días, ya en la calle.

Un sueño es esa ilusión que tenemos las mujeres.

Bueno, la imagen de Isabel Preysler,

a las marcas lo primero que aporta, es sensación de lujo.

Ella ha sido embajadora de muy pocas marcas

a lo largo de su vida, pero muy fiel

y durante muchos años, ¿no?

Entonces, esa sensación de credibilidad y de confianza,

yo creo que la sabe... El público la percibe.

Cierra los ojos y verás que tu sueño se ha hecho realidad.

Que la imagen de Isabel Preysler

sea conocida por todos, significa pagar un precio muy alto.

Qué magnifiquen todo lo que haces, que te persigan,

que estén estacionados permanentemente en tu casa

es pesadísimo.

Generalmente, la gente pierde los nervios,

cuando son muy acosados por la prensa.

Ella jamás, jamás.

Siempre trata a todos con educación.

¿Cómo se encuentra la niña? -Muy bien. Estupendamente. Gracias.

Si algo caracteriza a las joyas de calidad,

es que duran toda la vida. Eso parecía que duraría

el matrimonio de Isabel y Miguel Boyer.

Pero una fatídica enfermedad acabó con la vida

del exministro de Economía tras 26 años de matrimonio.

La verdad es que, solamente recordarlo, pues eso...

Me lloran los ojos. Se me saltan las lágrimas.

Su muerte nos cogió a todos por sorpresa.

Y yo me acuerdo de la imagen de ella,

creo que era en la Sacramental de San Justo, con traje negro

y con un collar de perlas.

Isabel era el colmo de la perfección.

El padre Ángel fue, a petición de Ana Boyer,

el encargado de oficiar la misa por su padre.

Cuando yo celebré la misa, el funeral,

que algunos decían: "Si este no creía", yo decía:

"Ante Dios, las personas que creen o no creen,

si han sido buenas, tendrán un lugar especial arriba".

Miguel tenía una sonrisa. Era un hombre que se dejaba querer.

Pero lo que más me chocó de mi madre,

es... cómo cuidó del tío Miguel.

Estamos muy pendientes y mi madre no se separa de él.

Está con él todo el tiempo.

Y Miguel, de hecho, mejoró mucho. Miguel volvió...

Ella me contó que Miguel había vuelto a hablar,

a andar, frente a los médicos

que decían que no iba a volver a hacerlo.

Sabemos que la recuperación es muy lenta,

pero él se está esforzando mucho en sus ejercicios

de rehabilitación, está trabajando mucho y se nota.

Fue un horror. Fue cataclismo porque...

ella tenía que estar siempre con él.

Se fue tres días fuera a Galicia, que la habían invitado

sus amigos, los Fernández Tapias, y él se cayó.

Era la que mejor le entendía. Tío Miguel no hablaba tan bien.

Estuvo pendiente de su rehabilitación,

se sentaba con él.

Y la verdad es que, para mí, fue un gran ejemplo.

De todo lo doloroso que fue eso, yo creo que me quedo con eso. Sí.

Como una mujer ejemplar, al lado de su marido,

ella estaba también en la enfermedad junto a su marido.

Yo no pasé el duelo hasta mucho más tarde,

hasta unos seis meses más tarde.

Para mí, pues... era un pilar de mi vida.

Entonces, sí que es verdad que le echaba mucho en falta.

Menos mal que tenía a Dios. Y, entonces, me acogí mucho a él.

Para Tamara, un momento muy especial

fue cuando pudo decirle a su tío Miguel en el hospital

lo importante que era para ella.

Yo creo que él lo sabía. Yo creo que lo sabía.

Cuando abrió los ojos en el hospital, lo que supuso...

Era...

Él lo sabía.

Las joyas, al igual que las personas, sufren

un proceso para convertirse en lo que finalmente son.

En el caso de Isabel Preysler, ese proceso ha provocado

que algunas personas tengan una imagen de ella equivocada.

La relación de Isabel conmigo es una relación,

pues, de cariño y de amistad. Es decir, de...

Que sabemos que se puede querer a la gente,

que hay que hacer feliz a la gente.

Y ella, siempre que puede, lo hace también.

Las amigas le duran siempre.

Es muy cariñosa, porque es cariñosa, es buena, es generosa.

Es muy cercana. Siempre me hace un regalo por Navidad,

cosa que me encanta, porque alguien se acuerda de ti.

Es una mujer que se le tiene cariño.

Tú le pides un favor y te lo hace siempre.

Yo recuerdo que teníamos problemas para conseguir,

con la gente de Mario Vargas Llosa,

conseguir cerrar la fecha para que viniera

a recoger el Premio a las Artes. Bastó una llamada con Isabel,

que tenía al lado a Mario, para cerrarla.

La primera vez que salí a comer con ella,

me llamó la atención lo divertida que puede ser.

Sí. La gente ve... Me hace gracia.

La gente ve a mi madre como si fuese intocable, ¿no?

Yo he descubierto a través de conocer a Preysler,

que el humor es, quizás,

la mayor demostración de inteligencia que existe.

El poder de su mente.

Que es, realmente, lo que termina directamente atrapándote.

Isabel Preysler es una mujer muy fuerte de carácter,

me imagino también, si no la conozco.

¿Pero es dulce también? -Al revés.

Es una mujer que suele ser fuerte, suele ser dulce.

Y cuando es dulce, suele ser muy dulce.

Es una mujer que administra los silencios superbién.

Cuando tú le estás hablando y algo no le está gustando,

como es tan educada, no te dice: "Eso me espanta".

Eso no te lo dice. Pero hace como...

Se queda callada y, entonces, tú dices: "Por aquí no".

Isabel, ¿y de cocina qué tal?

¿Tú cocinas algo? -Un desastre.

¡Oh, bueno! Isabel, como anfitriona,

todo es como invisible. Sabes que todo, evidentemente,

está siendo muy supervisado

y muy vigilado por ella, pero tú no lo notas.

Tú no notas nada.

La que le conoce, la quiere.

(Canción en inglés)

Esa forma de estar y de ser es la que ha intentado transmitir

a sus hijas, las máximas aspirantes a heredar su legado personal.

Son tres mujeres guapísimas.

Las tres van de la mano de Isabel Preysler.

Yo pienso que Chábeli allanó el camino

para que la fascinación por las mujeres Preysler

consiguiera otras dos décadas más.

No sé si me puedo comparar, pero, para mí, es un halago.

Pero Tamara no es Isabel.

Y la España de Tamara tampoco es la España de Isabel.

Tamara, tan pronto se parece a Isabel,

como se parece a su familia paterna.

Tanto Tamara como Ana, podrían... ¿Sabes?

Como delegar parte de su personalidad en seguir

el estilo y la inmensa personalidad de su madre.

Pero no lo hacen. Son ellas mismas.

Digamos que Ana es una belleza más de todos los días.

Y Ana ha elegido su camino. Y...

Y es una mujer bellísima.

No creo que haya competencia entre ninguna de ellas.

Tres hijas con tres personalidades tan distintas,

que la pregunta es obvia:

¿Quién heredará el legado de Isabel?

¿Una sucesora? Yo lo veo muy difícil.

Hoy por hoy, no ha salido todavía la heredera de Isabel Preysler.

Isabel es irrepetible.

Por supuesto, puede haber otras mujeres.

Pero no creo, en esa familia.

El empeño de Isabel no ha sido dejar

una heredera para su trono,

sino crear una familia lo más unida posible.

Y ella ha conseguido construir una familia que es una piña.

O sea, una familia en la que todos los hermanos,

bueno, a su madre la adoran. Entre ellos se quieren mucho.

Si no hubiera estado Isabel, yo pienso,

hubiera sido distinto. Se habrían peleado.

(TAMARA) Para mí, mi familia es muy importante.

Y te digo... Al final, tener una casa llena de ruidos,

de movimiento, a mí me llena mucho.

Todos son listos y guapos, además. Y no son prepotentes.

Ella está muy orgullosa de sus hijos

y de lo que hacemos y de lo que nos gusta

y de cómo somos. Es una gran madre.

El hecho de que cuando mis padres se separaron,

me quedara con mi madre,

es la persona que se hizo cargo de mí.

Tener una madre es un tesoro, una madre que se preocupa por ti.

Un tesoro. Isabel, para sus seres queridos,

es la joya más preciada, la que elegirían

entre todas las piedras preciosas

y la que lucirían siempre con orgullo,

por encima de envidias, críticas y reproches.

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Lazos de sangre - T2 - La saga Preysler

07 ago 2019

¿Cómo es de puertas para adentro Isabel Preysler? ¿Cuáles han sido las grandes alegrías y tristezas en la vida de la mujer que más portadas ha protagonizado en los últimos años? Sus hijos, Tamara Falcó y Julio Iglesias Jr., cuentan para Lazos de sangre lo que no se ve de su madre en las exclusivas de las revistas y descubren a una mujer enigmática que también ha vivido momentos delicados.

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