El chef italiano Roberto Capone viaja por las comarcas españolas para descubrir y aprender de la riqueza de nuestra cultura gastronómica. Va a recorrerlas con su icónico coche, que se convertirá en el particular 'cuaderno de viaje', pues será el escenario en el que compartirá con los espectadores sus emociones, pensamientos y reflexiones. En definitiva, se trata de la primera road movie gastronómica de televisión en la que un reconocido chef internacional muestra la diversidad de su país de residencia: España.

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Las rutas Capone - Las Médulas - ver ahora
Transcripción completa

("La brecha", de Jacobo Serra)

Os propongo un pequeño juego.

Si os digo que vamos a ver

unas montañas rojizas, agujereadas...

Hay verde...

¿Qué pensáis? ¿Que estamos en Australia? Pues no estamos allí.

¿Pensáis que me voy con Capotino a Australia? No me lo puedo llevar.

Nos vamos a las Médulas, en el Bierzo (León).

Allí hay un paisaje...

espectacular... que nos han dejado los antiguos romanos. Los romanos

allí tenían una mina de oro a cielo abierto. Por lo tanto,

aquí empieza una nueva ruta Capone.

# Seremos brecha en la muralla. #

(Sintonía de "Las rutas Capone")

(Canción de música rock)

# (MUJER) ¡Mira, niña,

# oye, mama, eh!

# ¡Mírame,

# quiero más! ¡Solo dilo, solo dalo, vida!

# ¡Dinero,

# dinero! ¡Dámelo!

# ¡Dinero!

# ¡Dinero! ¡Dámelo!

# (HOMBRE) ¡Tira tanto, todo! ¡Tira mucho, poco más o nada, vida!

# ¡Mírale, cómo va tropezando o reptando el niño!

# ¡Dinero, dinero! ¡Dímelo!

# ¡Dinero, dinero! ¡Dámelo!

# (AMBOS) ¡El paraíso

# no es aquí...!

Pero ¿dónde me has traído?

Te he traído a la galería de Orellán, la última utilizada por los romanos.

Y esta galería que hay aquí

es la entrada por donde los romanos metían el agua

para reventar la montaña. Usaban la técnica llamada "ruina montium".

¿El agua de dónde viene? Venía en canales,

hechos a mano. El agua venía por su peso.

La estancaban.

Una vez llenos los estanques, la soltaban por las galerías.

Todo para sacar oro.

¿Daba mucho oro? Una media...

de 25 a 30 kilos de oro por año.

¿Y era mucho? Sí.

Estaban locos, según Astérix.

Estos romanos...

# (MUJER) ¡Dinero, dinero! ¡Dímelo!

# (HOMBRE) ¡Dinero, dinero!

# ¡Dámelo!

¿Ahí cómo podían ver?

-Para iluminarse, usaban unas linternas que se llamaban lucernas.

Estaban hechas de barro, eran teas de barro con una mecha

y con aceite. Eso daba una media de 10 a 11 horas.

Era lo que duraba el turno de trabajo.

¿Las piedras de oro estaban incrustadas?

No había piedras; había polvo de oro.

Me estás diciendo que el agua que pasaba por esos túneles...

recogía toda la tierra

y luego se quedaba hecho...

Un lodazal, un lodazal.

Y este lodazal salía hacia afuera. Salía hacia aquí.

# (MUJER) ¡Dinero,

# dinero!

# ¡Dímelo!

# (HOMBRE) ¡Dinero, dinero!

# ¡Dámelo!

Me parece una obra enorme. ¿Cuánta gente había aquí trabajando?

-Una media de 5 a 20 mil personas.

¿Quién ha hecho esto? ¿Los esclavos? Lo ha hecho...

gente de aquí, los astures. Eran hombres libres.

De verdad. No trabajaban nunca con esclavos.

El esclavo suponía un coste muy alto.

Ellos a cambio recibían un sueldo.

Yo sí que me siento preso por la belleza de este lugar.

# ¡Aquí está más, aquí está más! #

# (HOMBRE) Yo soy educado, cortés y simpático,

# amable, chistoso, atento

# y fantástico. Le tiendo la mano a cualquiera que pase...

Tras haber visto este espectáculo que nos han dejado los romanos

con esta mina a cielo abierto,

lo que quiero hacer ahora es bajar, sumergirme

en las Médulas y ver qué me sorprende allí abajo.

# ...se pasa de listo,

# persona irritante que saca de quicio.

# Y es que así no encuentro...

A ver, Sonia, estuve antes en la mina.

¿Qué diferencia hay entre donde estoy ahora y lo de antes?

-Crearon una red de pozos y galerías. La crearon, la abandonaron

y después la naturaleza y el tiempo han hecho el resto.

¿Cuántos años hace que hicieron esta mina?

Hazte a la idea

de que la mina se trabajó en el siglo I

y en el siglo II después de Cristo y se abandona

a principios del siglo III. Lo que vemos son restos

de esa montaña.

Vamos a ver, ¿aquí queda oro o no queda oro?

Aquí queda oro. Es una mina abandonada, no agotada.

Queda un poquito de oro.

Entre este material, estos picos de color rojo...

# (HOMBRE) ...a mi lado,

# sentirme deseado, tenerte a mi lado.

# Sentirme deseado, tenerte...

Estoy intranquilo, no me vaya a caer una piedra

en la cabeza. Hala, guapa,

vámonos. -Caen a menudo.

# ...de repente, déjate querer frenéticamente.

(Canción pop de aires flamencos)

(OFF) "En el Bierzo pervive una tradición antiquísima que consiste

en recoger castañas en grupo y asarlas

para disfrutarlas también en compañía. Es el magosto.

Unos creen que es una tradición celta; otros la viven como un rito

en honor de los muertos. En Portugal se llama 'magusto'

y digamos que allí se hace en honor

a la castaña, un fruto que nos libró

del hambre durante el tiempo en que la patata aún no existía en Europa.

Lo cierto es que se celebra en noviembre

y, cuando hace frío, su olor y su sabor son irresistibles."

# (MUJER) ...y entre aplauso y aplauso

# se cuentan la vida...

# (HOMBRE) Lo sé. #

Muy buenas. (TODOS) Hola, buenas tardes.

Qué, ¿asando castañas?

-Es como una reunión familiar o de amigos.

O festiva. Y puede ser... Se llama magosto.

Asar castañas. Magosto.

Lo hacéis todos los años.

¿En qué fechas? Las fechas...

vienen desde el 1 de noviembre, de todos los Santos...

Fíjate qué curioso que en mi pueblo, en Italia, el 1 de noviembre

se sale del cementerio después de haber pasado, como siempre...,

un cucurucho y castañas. Fijo. (RÍE)

Entonces, las podremos probar, ¿no, señora?

-Sí, sí. ¿Sí?

Tranquilamente. -Muy bien.

A ver. Coge una.

Pero ¡si están casi peladas!

¡Claro! El sistema está muy bien. -Al estar en el tambor,

dando vueltas...

El sabor de la castaña es único.

-Sí. En esta época, muy buena. Con el frío, muy bien

para comer castañas.

También nos ayuda mucho

porque sin castaños las Médulas no se comprenderían.

Claro. Porque, cuando no había patatas

ni maíz, lo que había era...

-Era lo que comían. ¡Claro, se comían!

-Yo las aso y las pelo todas.

Las pongo en papel de aluminio y ando todo el día comiendo castañas.

Yo lo llamo siempre producto de recuerdo.

Me como una castaña y recuerdo a familiares, momentos pasados...

Sobre todo mi abuela, experta en castañas.

Ajá. Dame una más.

Usted, ¿no come? Tanta castaña y no come.

(MUJER) Este año tuvimos muy mala cosecha.

¿De castañas? Sí. Se heló todo.

¿Y eso por qué? ¿No ha llovido o por qué?

No ha llovido y hay mucha solana, entonces hemos tenido mala cosecha.

Muchas gracias. Os explico mi historia:

me he ido de casa...

para buscar productos... como estos.

Productos, gente..., productos...

y paisajes como los que estoy viendo, ¿no?

Me han dicho que aquí existe un producto típico

que se llama bo..., botillo, botijo, botillo.

-Botillo.

Sí. Botillo.

¿Y quién lo hace?

¿Aquí lo hace alguien? Sí.

Tienes aquí una persona que se llama Fina,

que te indicará cómo se hace. ¿Y dónde está Fina?

En la cocina, en su mesón.

Pues voy a buscarla. Gracias.

Muy buena la castaña. Gracias.

(Música melódica)

Bueno, tú eres Fina, ¿verdad?

Hola. ¿Qué tal?

Me llamo Roberto. Hola.

Soy cocinero y me han dicho que tú haces muy buen botillo.

En el Bierzo se hace buen botillo en todas las casas.

Habría que despiezar el cerdo, separar sus partes:

costillar, rabo y espinazo.

Se pondría en una artesa, que lo suelen llamar artesa, grande...

¿Y qué ingredientes le ponemos? Pues le ponemos

orégano, un buen orégano. Como puedes ver,

el de aquí... Silvestre.

Sí, y cogido con la fiesta de Santiago.

Dicen que es la época exacta para coger el orégano.

¿Qué más le ponemos? Pues mira,

sal y pimentón. Pimentón.

Y agua, claro. Y ajo. Puedes ir machacando

el ajo... Claro.

La carne tiene que estar macerando...

durante mínimo 24 horas, toda junta. Esto tienes que amasarlo bien

y venga a darle vueltas.

Se rellena. Se embucha.

Como los salchichones, chorizos... Eso es.

Se ata con una cuerda... Siempre le echábamos...

Y le echamos, al atar la cuerda, mucho pimentón picante.

Porque el pimentón picante evita

que, si hay un exceso de temperatura, de calor...,

las moscas no anden sobre él.

Antiguamente no había congeladores.

Desde que tú lo tienes relleno, atado,

se lleva a una cocina donde vas a tener por debajo fuego.

Se ata en unas varas donde ponemos los botillos,

igual que los chorizos, y se ahúma, se orea. Mínimo cuatro o cinco días.

Fina..., yo no tengo 24 horas para esperar,

y menos cinco días para esperar a que se ahúmen.

Vamos a... comerlo ya, ¿no?

Haremos eso. Por ti lo haremos.

(OFF) "Lo primero que se percibe es el aroma a embutido ahumado.

La jugosidad de la carne es excelente,

y el adobo utilizado, muy intenso.

Luego todo esto se funde con el gusto

de las especias naturales y el magro.

De su cocción con el repollo y las patatas

se obtiene un sabroso caldo rojo.

En definitiva,

es un festín de carnes selectas

suavemente acompañadas por productos de la huerta."

-Abrir a la mitad... ¿Por la mitad abro?

Sí, le separas un poquito la piel, así...

Y es el trozo de rabo,

el espinazo y la costilla, como es lógico que tiene que llevar.

Cuando se come el botillo,

llama mucho la atención que haya huesos.

Otra cosa, cuando lo pones en la boca, pues la sensación

a ahumado, ¿no?, que te queda así... se nota mucho,

lo cual está fenomenal.

Y, después, el sabor del adobo,

que es otro choque que tenemos en la boca,

muy muy agradable.

Y se nota mucho al comerlo

el sabor donde ha estado hirviendo: la berza,

la patata, el garbanzo.

Es un diez.

Y el sitio al que me has traído para comer,

¿aquí dónde estamos?

Pues... si te cuento la historia... (RÍE)

España sufrió una guerra civil muy fuerte, como todos sabemos,

y las Médulas fue muy azotada por distintos bandos.

Cada vez que se moría

un cordero o un cabrito o algo, decían:

"Voy a echarlo a la buraca del calello".

Al agujero del calello.

Como que fuera un cementerio de animales. ¡Qué va!

Era un rincón donde se escondían los maquis.

Pues muchísimas gracias por haber compartido conmigo

esta receta.

Cuando quieras volver, aquí estaremos con otro botillo

o con lo que tú quieras

para que sepas que los meduleses somos muy...,

muy cariñosos.

¡Qué cielo!

("Me and Julio", Simon&Garfunkel)

Estamos en Ponferrada, en la capital del Bierzo.

Se llama así porque el obispo de Astorga

lo que quiso era poner un puente

para que los peregrinos pudiesen cruzar.

Hay dos ríos: el Sil y el Boeza. Entonces,

este puente lo reforzaron con hierro.

Ahí está: "ponte ferrato", ahora Ponferrada.

Esta ciudad siempre ha sido controlada,

antes por los templarios y después para los nobles que vivían aquí.

Y yo me voy a dar una vuelta y me voy a descubrir Ponferrada.

(OFF) "Aquí ya nos encaja otra pieza de este mosaico.

Estamos en una villa poderosa,

amurallada y con castillos,

iglesias, casas de piedra y fuertes murallas.

Está claro que los habitantes de Ponferrada desde hace mucho tiempo

se aposentaron aquí sin ningunas ganas

de ir a otro lado y siguieron las pautas

de la civilización cristiana.

Este castillo es una obra arquitectónica compleja

que se forjó durante diversas épocas

y desde el siglo XII sirvió como palacio habitable

y fortaleza militar.

Sus 12 torres originales reproducían la forma de las constelaciones.

(Canción pop)

Desde antiguo, los pobladores del Bierzo explotaron

la riqueza de sus yacimientos, pero no habrían podido

sin una fuente de energía que les ayudase en un trabajo tan duro.

Esta fuerza es el agua y su sistema de aprovechamiento

es el más primitivo y rudimentario que la historia ha conocido."

-La herrería de Compludo data de 1800, son los primeros datos fiables.

Aquí llegó mi familia, llegó mi bisabuelo Amadeo en el año 1908.

Estaba en ruinas, toda hundida.

La tuvo que reconstruir. Hasta 1965 haciendo aperos de labranza,

herramientas para el campo.

Al llegar 1965 se terminó el trabajo: los pueblos

se quedaban vacíos, la gente se iba a trabajar a la ciudad,

la agricultura ya se mecanizaba y el trabajo aquí se acabó.

Solo utiliza agua para trabajar. Sabemos que las fraguas

deben sobrealimentarse; si no, el hierro no calienta.

Las fraguas solían llevar un fuelle o dos,

manual o movido por una rueda hidráulica. Esta no.

La dimensión del martillo

y su velocidad. Es un martillo que alcanza más de 80 golpes por minuto.

Trabaja muy deprisa para que el hierro no se enfríe.

Esas son las diferencias más notables en la herrería.

# -...mi equipaje, mis turbios recuerdos,

# tampoco los miedos.

# Puedo sentir de otra manera...

-Estamos asentados en el profundo valle de Compludo.

Es un lugar muy recóndito, muy espectacular, muy natural.

El trabajar en una herrería tan antigua

con esta tradición es un orgullo.

¿Lo que más le gusta a la gente?

Yo creo que es el martillo.

Al ver esos golpes tan fuertes y su velocidad...

# -Mi vida no es la correcta... #

-Aquí aprendí a trabajar lo que sé de herrero

Y..., bueno, la gran suerte que mi padre está todavía

y que aún te sigue trasmitiendo y viviendo.

La herrería de Compludo,

reliquia que el tiempo nos ha dejado merced al aislamiento de su hábitat.

(Canción pop)

Lo que he visto hasta ahora...

en el Bierzo es bastante curioso. Me ha gustado mucho.

Hay tres cosas importantísimas, ¿eh? He visto, por un lado,

lo de la mina. La mina de oro

de los romanos a mí me ha encantado.

El poder económico que tenían entonces...

Y la siderurgia aquí también tiene que ser algo importante.

Después, la gente es simpática,

muy calurosa. Estábamos ahí, al lado del fuego, las castañas...

Momento..., ¿eh?, divino.

Y, después, el aspecto gastronómico...

Esto ya se sale. Ahí, el botillo...

Auténtica gozada, "bocato di cardinale", como dice alguno, ¿eh?

Pero hemos empezado ahora, tenemos que descubrir más cosas.

Quiero ver cómo vivían.

Por tanto, os invito a acompañarme, vamos a descubrirlo juntos.

Estoy en los Ancares, en la parte más lejana del Bierzo.

¿Y por qué me he venido aquí? Me he venido para ver...

A ver que no me caiga aquí...

Para ver unas casas

que son muy particulares: las pallozas.

Unas casas

que llaman la atención porque ahí viven durante una época del año

tanto los animales como las personas.

Y ahora voy a ver a mi amigo Fernando Alonso, a ver

si me explica más de este lugar y de estas construcciones.

(Canción pop en inglés)

Esto es una palloza, Roberto.

Estas construcciones, atrás en el tiempo, ¿dónde las situamos?

Es de origen celta, está claro.

Cuando llegaron aquí, se establecieron

e hicieron este tipo de construcciones.

Son construcciones milenarias.

Además, una palloza con un mantenimiento adecuado

puede durar miles de años.

Esto es una obra perfecta.

Lo peculiar de esta estructura es que era

en sí misma como un pequeño pueblo dentro del pueblo.

Porque aquí vivían la familia y el ganado.

Tenían todos los víveres colocados

encima del ganado

para poder alimentar al ganado y poder comer ellos.

Y ya ves que están hechas

como en un plano inclinado

para que el ganado, que se situaba en la zona más baja,

mantuviera limpio el hogar, que era en esta zona

donde estaba la familia,

que tenían la cocina, la cama, las despensas y todas sus cositas.

Hablando de cocina, aquí hacían fuego, ¿no?

El humo salía libre hacia arriba. No había chimenea,

con lo cual chocaba contra el techo

y se difuminaba, se esparcía por todo el techo.

Me gustaría ver una construcción ya más...

Sí, no te preocupes. En el barrio del Medio, en el Regueiral,

hay algunas que han reformado

los propios dueños por el sistema tradicional

y vamos a tener ocasión de verlas al completo.

Esta es una palloza que el mismo dueño restauró,

la reconstruyó, y ahora ya se ve...

lo que es una palloza auténtica, pero en su estado natural.

Esta construcción tiene también algo que ver con la temporalidad,

con la lluvia, el tiempo, las estaciones...

Estas casas no eran permanentes.

Las casas sí, pero la gente no vivía permanentemente en ellas.

Aquí estaban en lo que era la época de verano.

Aquí subían el ganado del pueblo

de abajo, de Aira da Pedra. Era la misma población

con dos pueblos distintos: uno para el verano

y uno para el invierno. Era como la trashumancia,

pero con destinos fijos.

No me digáis que no es curioso: el pueblo era

abajo seis meses y otros seis meses para arriba.

Pero se transportaba todo: el gato, el perro, las gallinas... Todo.

Este tipo...

Una de las cualidades más emblemáticas

de las pallozas es el clima del interior.

Hay una temperatura constante todo el año.

Siempre se mantiene sobre unos 13 grados más o menos.

Por el grosor del tejado

y las paredes. Las paredes...

son muy gruesas y el tejado también es muy grueso, con lo cual...

tiene dentro un aislante genial para mantener un microclima constante.

¡Qué bien! Ya hemos visto una cosa bastante nueva y diferente.

No me lo esperaba, ¿eh?

(Música pop en inglés)

(OFF) "En el ecuador de su viaje, Roberto abandona el Bierzo

para adentrarse en una comarca adyacente, la Maragatería,

cuyos habitantes se hicieron viajeros

porque el clima frío de esta tierra y su suelo,

que es ácido y pedregoso,

los obligaron a inventarse su medio de vida.

Y, tanto por el clima como por el hecho

de viajar en mulas, la industria textil en esta zona

alcanzó una altísima calidad."

-Siendo un crío,

al salir de la escuela, ya tenía trabajo: hacer canillas.

Toda la vida vi a mi abuelo,

que tejía, poco, pero, bueno, ya después mi padre...

ya tenía los telares, ya tenía un surtido.

Era donde se hacía también el hilo. Todo eso me enganchó

y, una vez que acabé la mili, decidí ya quedarme.

Aquí, en Val de San Lorenzo, la tradición es hacer las mantas.

Esas mantas antes se realizaban con lana de aquí, de la zona...,

una lana que era más bien áspera,

las fibras eran gruesas... Y ahora, pues, poco a poco,

se ha ido cambiando para poder hacerlas más suaves, más acogedoras,

con la lana de la oveja merina.

Para realizar una manta, lo primero que hay que hacer

es esquilar la oveja; luego lavar

esa lana; luego secarla;

si procede, teñirla,

y luego ya se hace lo que es el hilo.

Una vez realizado el hilo,

entonces pasa al telar.

Una vez que se teje, hay que lavarla, hay que secarla,

hay que sacarle el pelo

y luego ya cortarla, y ya queda lista para poderla vender.

Antes las mujeres eran una parte fundamental en el textil

porque normalmente se trabajaba en familia.

Entonces cada uno tenía un cometido y las cosas

que no eran tan fuertes de peso y demás las hacían las mujeres.

La lana se lavaba en el río; entonces, bueno,

se hizo el batán,

y ahí, en el batán, es donde realmente se lavaba después

la lana. Luego había que secar esa lana al sol

y ahí sí que las mujeres hacían su trabajo.

Pues ahora mismo

los artesanos que quedamos ya vamos teniendo nuestros años,

los hay que ya están a punto de jubilarse

y de aquí a nada pues quedará mi hija

y no sé si alguno más. A ver si...

empieza algún joven más

a trabajar la lana y a hacer las mantas sobre todo.

("Mi realidad", de Lori Meyers)

# Lo siento por interrumpir... #

-¡Otra vez, otra vez! ¡Corre, Paula!

Otro... 20.

-La tira. -20.

Vamos a ver, ¿a qué estáis jugando vosotros?

-A los bolos maragatos. ¿A qué?

-Bolos maragatos. Bolos maragatos.

Un juego muy antiguo y disputado. ¿Sí?

¿Cómo te llamas tú? Fernando.

-¿Qué tal? Fernando, Paula. ¿Y cómo se juega?

A ver. -¿Quieres tirar?

Pero ¿cómo va la regla?

¿Cómo es eso? La regla es coger la bola,

poner los pies aquí... Si es un ladrillo.

¡No, aquí se llama bola! (RÍE)

Según el reglamento, bola. Ya empezamos con trampas, ¿eh?

¡Pues es así! (RÍEN)

Bueno, vale. -Vamos a ver, aquí.

-Cógela, así, con la mano derecha. Sí...

Te pones aquí, con el pie... Sí.

...derecho. Derecho.

Eso. Y cruzas el izquierdo para coger impulso.

Así. Y tirar fuerte.

Dale ahí.

¡Mira! -¡Bien, hombre!

La primera vez y...

-Cinco. ¿Qué he hecho?

(TODOS) ¡Cinco! ¿Cinco?

-Cinco. ¡Bah!

Continúa, otra vez.

Pero ¿a quién le toca ahora? Tienes otra posibilidad.

¿Tenéis seguro de vida todos?

(SE RÍEN)

-¡Mal! ¡Ni lo he cogido!

¡Aquí me hacéis trampa! ¡Anda ya! Aquí lo llaman jato.

He matado un gato.

-¡Un jato! -¡Que has echado un jato!

He echado un gato.

Bien, que tire alguien, que así aprendo.

-¡Mecagüen!

¡Me voy a mi casa! ¡Fíjate lo que ha sacado aquí!

Pues sacó Paula... Vamos a ver. -Esta pasó de la raya.

-15 por lo menos ahí.

¿Mucha gente joven juega a eso? (PAULA) Eh... Sí.

Nosotros tenemos un equipo. Ah, ¿sí?

Yo juego con unos chicos, jóvenes como yo.

¿Estos bolos dónde los hacéis? ¿Los hacéis

en casa o...? -Sí, un señor tiene un torno manual.

Sí. Coge madera de encina curada ya...

Y las bolas también. Tiene que ser

madera curada,

que se llama, y que tenga peso. Si no tiene peso,

marcha para todos lados. Me encanta

que juguéis a un juego tan antiguo.

Además, con juventud. Sí, sí.

Voy a ver cómo se hacen los bolos. Un saludo, encantado

de haberos conocido.

Muchas gracias por la lección.

A ti también.

Venga. Hasta luego.

(TODOS) Hasta luego.

(Canción pop)

Hola. ¡Hola!

Me llamo Roberto. Encantado.

Estoy buscando a una persona que hace los bolos para jugar.

Soy yo.

Me pensaba encontrar una persona así,

mayor y con gafas.

Y eres tú. Soy yo, sí, sí.

Empecé a hacerlos a raíz de que esta chica, Paula,

y otros chicos así, jóvenes y amigos, han empezado a jugar

y, como sabían que se me daba bien la madera,

me pidieron que los hiciera.

Empecé un poco por afición y aquí estoy.

Vamos a ver cómo se construyen. ¿Cómo es esto?

La madera... Sí.

...que usamos es una madera dura,

de encina o de brezo, madera de brezo.

Curiosamente, se corta cuando la luna está en menguante

y en tiempo de invierno, en enero o febrero.

Es cuando la savia está más baja y entonces la madera se endurece más.

Y con esta herramienta le vamos quitando la corteza

y le vamos dando forma.

¿Puedo? Sí, sí, por favor.

¿Hago así?

Profesional. Sí, sí.

Ya sabes. Artista, ¿eh?

Lo podemos tirar, porque ya no te sirve

para los bolos. Está absolutamente destrozado.

Una vez que esto lo hemos hecho... Sí.

Pues quedaría una forma más o menos así.

Habría que cortarlo un poco. Sí, este habría que...

partirlo y saldrían dos bolos.

Después pasaría a esta parte, que empieza a tener la forma,

más redondita... Y luego...

Otro paso intermedio...

Y, finalmente, resultado final: el bolo.

Mide unos 14 centímetros aproximadamente...

Y luego esto, ¿no? Eso, sí.

Está la bola. El ladrillo. No...

¿Cómo se llama? Ladrillo no. Bola.

La bola. La bola. Sí, sí.

Eso lo sacas de una pieza más grande, ¿no?

Sí, más grande.

Madera de encina, como decía, y es el mismo proceso de antes:

cogemos y empezamos a destoconarla y dándole forma.

Me has hecho feliz,

tanto tú como la chica,... Sí.

...porque veo juventud en algo que desaparece.

Así tiene vida

y tiene que seguir. No se puede dejar perder.

¡Gracias! A ti.

(Música rock)

¡Ay, Capotino, Capotino! ¡Venga, a comer!

Porque tú sí, ¿eh? Tú, venga a echarte gasolina.

¡Tú bien y yo con un hambre

que no veas! ¡Esto no puede ser! Como dijo el sabio,

comer es importante, pero comer bien es una ley.

Pues yo me voy a comer... un cocido maragato.

¡Hombre, Juan!

-Hola. Te traigo los garbanzos.

-¿Qué tal los garbanzos este año? -¡Extraordinarios!

Este año, buenísimos, ¿eh?

Como no llovió, están buenísimos.

Son muy buenos, muy buenos.

-Tienen buena tierra, así que... -Sí.

-No hay problema, ¿eh?

Da gusto contigo. -¡Está bien!

Muy buenas, ¿no?

-¡Hombre, Roberto, amigo! ¿Qué tal estás?

¿Qué tal? ¡Muy bien! ¡Aquí estoy

con mi amigo Juan! ¡Juan!

¿Qué tal? -¡Hola!

¿Qué le has traído a él?

Garbanzos, garbanzos de la zona de Villares de Órbigo.

¿Qué garbanzos son?

Garbanzos de pico pardal. ¿Muchos años trabajando con ellos?

Pues son muchas ya, muchas generaciones

las que llevamos con ellos: mis padres y mis abuelos...

¿Y solo ese garbanzo?

Se ha ido cambiando e intentando mejorar la clase,

haciendo una selección todos los años.

La finca que mejor era la dejabas para simiente.

-Kilómetro cero, como debe ser: producto de la tierra y...

¿Qué cocido vas a hacer con estos garbanzos?

Voy a hacer el cocido maragato, el plato estrella de la comarca.

Así que tengo ya todo preparado, pasamos para allá...

y listo. ¡Justo lo que yo estaba buscando!

¡Bueno, Juan, pues nada!

-Venga... Te saludo...

y hasta la próxima vez. Encantado.

Igualmente. -Hasta el próximo pedido.

¡Venga, hasta luego! -¡Adiós!

(Canción pop en inglés)

¡Pues ya estamos aquí!

¡La que tienes liada para el cocido!

Pues diez tipos de carnes para el cocido.

¡Diez! Diez tipos.

Una careta;

unas manos de cerdo; el lacón;

la costilla con panceta;

tocino ibérico;

el morcillo de buey, importantísimo,

que da mucho sabor; la gallina...

La ves y dices: "¡Vaya!".

Solo tenemos el esqueleto porque la hemos deshuesado

y hacemos...

una albóndiga con la gallina porque, al cocerla, siempre queda muy seca.

Luego está la morcilla,

el chorizo y aquí he preparado

la masa para hacer el relleno.

Se hace con miga de pan, ajo, huevo, perejil

y un poco de las carnes picadas.

Esto es lo mágico, ¿eh?

Garbanzo de pico pardal.

Ya lo has puesto en remojo, ¿no? Claro, ya está hidratado, ¿eh?

Cómo se nota el pico, ¿verdad?

La forma de... Como la cabeza de un pardal.

Y después la verdura, ¿no? Sí.

El garbanzo lo acompañamos con repollo.

El repollo lo cocemos con el chorizo, la morcilla

y el huesito del jamón, ¿eh?, y ya verás qué rico va a quedar todo.

¿Por qué tiene tantos ingredientes? Mira,

la peculiaridad de este cocido, aparte de la abundancia,

es que se come al revés.

Se empieza con las carnes, con el compango;

se sigue con los garbanzos y el repollo, y se acaba con la sopa.

¿Y por qué se hace así?

Hay una leyenda popular que dice que, cuando la guerra de la Independencia,

si entraban en combate y no les daba tiempo a comer,

empezaban por las carnes y, de sobrar algo, que fuera la sopa.

Pues, tras comerse todo esto, seguro que dormían la siesta.

Porque, vamos... Es la mejor costumbre de la zona.

Y se pega, ¿eh? ¡Así es, así es!

Pues tenemos que ponernos manos a la obra, ¿no?

Tenemos que poner a cocer todo. Pero...

¿Cuáles son los pasos? Exactamente, vamos a coger

las piezas que vamos a cocer...

¿Que serían...? Estas seis de aquí:

la careta, las patas, el lacón, la costilla, el tocino y el morcillo.

¿Todo esto dónde va? Esto va a la tartera.

Con agua... Con agua y los garbanzos.

¿Cuánto tiempo lo pones?

Pues cerca de tres horas tendrá que estar, ¿eh?

¿Y después? Después tenemos que freír

las albóndigas de gallina, los rellenos,

y pondremos en otra tartera el repollo

con el chorizo, la morcilla y el hueso del jamón.

Pues a trabajar. Vamos a trabajar, ¿eh? ¡Que será un platazo!

¿Por dónde vamos? ¿Cojo esto?

Sí, cógelo y lo guisamos.

(Canción pop)

(Canción pop en inglés)

"Tiene mucho sentido que el cocido maragato se empiece por el final.

Primero,

las carnes de una gran variedad, que permanecen jugosas,

pero desgrasadas por efecto de las verduras que lo acompañan.

El garbanzo presenta una textura muy fina y agradable

debido a su pequeño tamaño y a su lenta cocción.

El relleno en forma de albóndigas es como una sorpresa en el plato

que con su toque de perfil despierta el paladar.

Hasta llegar a la sopa,

un caldo muy sabroso, destilado de todos los componentes

que integran este original cocido."

(MUJER) ¡Vamos, que hace un frío que pela!

Pues sí que hace frío, ¿eh?

-Cierro la puerta.

-¡Qué bueno! ¡Si ya lo tienen preparado! ¡Qué rico!

¡No me has dicho que venía Eva también a comer!

-¡Pues claro que sí!

Es mi mano derecha y parte importante del negocio.

-¡Cómo no voy a cumplir con vosotros!

¿Conocías ya el cocido maragato? No.

Es la primera vez que lo pruebo y tengo una ilusión bárbara.

-Pues esto no es más que empezar.

Pero se come al revés... -¡Sí!

-Vamos a empezar sirviendo las carnes.

Vamos a ello, vamos a echar un poquito de vino para brindar...

¡Este chorizo está extraordinario! Es que...

¿Lo estás haciendo tú? Hacemos todo aquí.

Toda la materia prima la hacemos aquí, en casa.

El punto de picante, perfecto...

El pimentón o, como digo yo, el "pimientón"...

Está...

en su punto todo.

La cantidad de magro, de grasa... Todo.

Pues cada bocado que estoy dando

es una sorpresa, ¿eh?

-Los ahumados...

Esta zona es mucha de ahumado.

¿Qué importancia tiene para ti este producto tan rico?

-El garbanzo es el ingrediente..., el producto estrella de este cocido.

Porque hay garbanzos muy buenos

por todos los sitios, pero este es especial.

¡Y tanto que es especial!

Tiene algo diferente porque es muy meloso.

También la verdura..., se nota ahí

un dulzor que le aporta mucho, ¿eh?

Sí, el repollo

siempre le da el toque ese dulce.

A nosotros nos gusta no ponerlo muy cocido,

sino que esté un poco al dente, que cruja, que se note la verdura

que es...

¡La apoteosis final! Esto ya es...

(RESOPLA)

Después de los vuelcos, los tres vuelcos, llega...

la sopa, pero...

Es contundente, muy buena...

Tercer vuelco: toda la sustancia de las carnes y de los garbanzos

concentrada en este caldo.

Y con un detalle que noto perfectamente,

que está desgrasado. Fundamental.

Se aprecia perfectamente y es

el toque de cocinero bueno. Intentamos que el cocido,

aunque sea una comida copiosa,

quede desgrasado para que se digiera bien

porque nuestros cuerpos no están acostumbrados

a esas grasas que antes se comían, ¿no? Es más saludable.

(EVA Y PEDRO) Por los amigos. Y por el cocido...

(PEDRO) De Coscolo.

(Canción pop en italiano)

(OFF) "El torreón de los Osorio,

que se halla en Turienzo de Caballeros, se levanta

de la tierra como si fuese una piedra de ajedrez victoriosa

en la partida de la historia.

Antes formaba parte de una fortaleza y es lo único que queda del lugar.

Debió de ser una estructura imponente,

pues así lo demuestra esta gran torre.

En su origen, fue diseñada

para vigilar las minas de oro

y luego protegió el tránsito de viajeros y peregrinos hacia Galicia

o en su regreso al interior.

Es de planta rectangular, mide 22 metros de altura

y consta de cuatro plantas.

Esta torre es un ejemplo de la arquitectura maragata."

Óscar. -Dime, Roberto.

A mí me han dicho que tenía que venir aquí a ver

una torre, que supongo que es esta, ¿no?, de los Osorio.

Estamos ante el torreón de los Osorio,

en el corazón de la Maragatería.

Estamos en el municipio de Santa Coloma de Somoza

y es el corazón geográfico de la comarca de la Maragatería.

Y en este punto... vamos a ver

algo tan singular como es este torreón, ¿eh?

Un torreón medieval que es superdesconocido

incluso para la gente de la provincia de León.

¿Y por qué se puso aquí esta torre? Bueno, está en un punto,

o nos encontramos en un punto

que podría llamarse la ruta del oro. Desde la época de los romanos,

esta es una zona en la que se han hecho extracciones auríferas.

No tan espectaculares como las de las Médulas con la "ruina montium",

pero aquí en cada pueblo

podríamos decir que hay vestigios

de castros y de yacimientos auríferos romanos.

Pero eso era anterior a esto.

Correcto, ajá. Aun así,

no comprendo por qué esto está aquí.

Hay que darse cuenta de que estamos en zona de camino de Santiago.

Entonces, durante determinados siglos

aquí estuvieron instalados los templarios.

Bien.

¿Cuál era la función de una torre aquí o de un castillo?

Porque realmente es la torre del homenaje de un castillo.

Si estaban los templarios y el camino,

servía para proteger a los peregrinos.

Una torre tan alta tiene que tener una vista estupenda, ¿no?

Tiene unas vistas preciosas.

Si te apetece, subimos a comprobarlo. ¡Encantado!

¿Vamos? Vamos.

(Canción de rock en inglés)

Vamos a colocar la última pieza de este mosaico.

Al oeste de León.

Para esto he querido invitar a unos amigos...

con antepasado arriero.

Con este fresquito,

porque hace fresquito, y en el descapotable más todavía,

he querido hacer un plato de cuchara.

Poniendo pescado, ya lo veréis. Dice el refrán: "Arrieros somos

y en el camino nos encontraremos".

Pero ¡todo esto no lo digáis a nadie!

Esto es, ¡chist!, un secreto.

¡Hombre! ¿Qué tal? ¿Qué tal?

Ya lo tienes todo preparadito para hacer tu plato. Te lo tengo todo.

Es que... Yo creo que está todo.

No esperaba menos. He dicho: "He de ir donde mi amiga Pepa

a preparar comida". Si paso por aquí y no vengo a verte,

me caneas, que te conozco. Eso es.

Como he estado en toda esta zona durante estos días,

me han dicho que había unos...

que se llamaban arrieros.

Arrieros maragatos. Arrieros maragatos.

Que lo que hacían era con sus burras traer pescado, sobre todo bacalao.

Sí.

Y he dicho: "Vamos a hacer un plato con bacalao,

que no puede faltar algo de pescadito".

Y también me gusta la judía pinta. Pues mira,

aquí las tienes. Para eso te he pedido todo esto.

¡Y vamos a currar juntos! Vale, hecho.

Con un poquito de pimientito, cebolla,

mejillones, chirlas,

un poquito de langostinos,

un poquito de caldo...

y sale... Listo. Para hoy,

que hace mucho frío.

Oye... Aquí donde estamos...,

es maravilloso, ¿no? Porque mira el horno...

Ahí hacemos el pan, las empanadas... ¿Aquí lo haces?

¡Sí, sí!

Hacemos el pan, empanadas...

Hemos hecho también...

unos asados.

¿Asaditos? Sí, también hemos hecho asados.

Pero de esos menos.

Hemos hecho más pan.

Pero de aquí se sale oliendo a humo.

¿Sabes? No, es el perfume.

¡Exactamente, es el perfume maragato!

¿Tú eres maragata?

Soy maragata.

Maragata de este pueblo.

Maragata de este pueblo. Sí.

De Santa Coloma de Somoza.

Voy a coger un poquito de bacalao.

Y, ya que cojo bacalao, ¿me explicas un poquito

qué eran los arrieros? Que siempre digo "arriego",

con ge, y es con erre.

Arrieros. Arrieros.

Sí. ¿Y eso qué era?

Pues era una gente que se dedicaba al transporte de mercancías.

Normalmente, de Coruña a Madrid,

y luego también por el centro de Castilla.

Y los maragatos tenían fama de ser una gente muy seria,

que, vamos, siempre llegaba la mercancía...

al punto de destino.

Esta casa era de un arriero. Era de un arriero,

pero, de todos modos,

esta casa también debió de ser posada, por la constancia

que tenemos en una contraventana

de un señor que venía de Madrid y había hecho noche aquí.

Ahora ya vienen... Pero tú eres mujer de tradiciones.

Sí, siempre me ha gustado el pueblo.

Se ve que por eso no marché, como las demás. Pero no me arrepiento.

Estoy muy contenta... Échalo aquí.

...con esto que he hecho...

Fue una idea...,

una idea mía que... Todo.

¿Todo? Todo.

Una idea tuya. Una idea mía de hacer esto, sí.

La casa se estaba deteriorando

y me daba pena y dije: "Bueno, pues vamos a hacer algo".

Lo que se empieza se tiene que acabar.

Sí. Vamos a acabar...

Poniéndolo... Poniéndolo...

en el fuego

de leña. Sí.

Con la leña, siempre le pongo

más tiempo

que en un fuego de gas o eléctrico. ¡Claro!

Pero esto dos horas y media...

Yo le pongo hasta tres y algo. ¿Sí?

Mejor, pero, como vamos probando,

ya lo vamos a sacar al punto, ¿eh? ¡Ahí está!

¿Cómo lo ves? ¿Te va a gustar?

Mucho. Yo creo que sí. Me gusta el pescado, me gustan las alubias...

Y con el cariño

que tú y yo lo hemos estado haciendo, ¡tiene que salir...! ¡Vamos!

A tu hija Laura no le has dicho nada

de que yo venía. Nada, nada. Sorpresa total.

¿Seguro? ¡Seguro seguro!

Ni que hemos cocinado... ¡Palabra de maragata!

Pues vamos a poner el fuego, ¿vale? Vale.

¡Y que se haga! Que se vaya haciendo poco a poco.

A ver. Te veo haciendo: "¡Chus, chus!".

A ver si me acuerdo también.

Vamos a poner leña fina, ¿verdad? Sí.

(Canción pop en inglés)

(OFF) "Este plato

aúna lo mejor de la cocina maragata con la calidad del mar gallego.

Las judías pintas cocinadas a fuego lento en la hoguera

y luego animadas por el sofrito

de pimientos y cebolla se dejan querer

por el contrapunto de los mariscos.

El bacalao derrama su sabor por todo el conjunto

y en cada bocado

la huerta y el mar se hacen hermanos."

¿Qué tal estás?

¡Bien! ¿Qué es, que no me dice nada?

Pues tampoco te lo voy a decir.

¡Qué rico! Lo pruebas y me lo dices.

(Canción pop en inglés)

Será bacalao...

salado.

Le hemos puesto unas gambitas; bueno, langostinos. ¿Qué más?

A ver si te acuerdas tú. -Mejillones...

Un poco de cebolla, un poquito de pimiento... Y ya.

¡Buenísimas! ¿Eh?

¡Buenísimas!

¡Ha salido un platazo!

Laura, ¿qué te parece...

si este plato lo dejamos aquí, para el restaurante?

¡Sería todo un orgullo, un orgullo!

Si nos deja aquí... Es todo un orgullo para mí.

¿Los que llevaban pescado eran...?

Los arrieros. Arrieros.

-Bueno, aquí el tema del bacalao es típico por eso,

porque era lo que traían.

El pescado, se comía lo que había

en el río y lo que llegaba era el bacalao.

¿Me contáis algo...

de los potajes de aquí? Se come mucho el garbanzo.

Garbanzo. Potajes con garbanzo.

¡El cocido maragato, que lleva...

el garbanzo! Y muchas veces no el cocido completo,

pero el hacer un pucherito con una punta de lacón,

de ese salado, unos garbanzos, un poco de berza...

Y era un puchero muy de comida de día.

No se sabe bien, pero una de las versiones

es esa: que los arrieros eran los que estaban siempre en esa ruta

del mar a Madrid, que son los gatos, y dicen un poco

que igual viene de ahí: del mar a gatos.

De ahí "maragatos". Mar y gatos.

¿Un brindis? ¡Un brindis!

Para los gatos

y las maragatas.

(LAS DOS) ¡Por los gatos y los maragatos!

# (HOMBRE) Cada mañana,

# día tras día,

# se convierte en un héroe de ficción.

# Fingiendo risas,

# caras vacías,

# despertando

# encadenado en un rincón,

# recito el triste discurso

# que siempre supo mal.

# A su personaje le han matado

# antes de rodar.

# Imito

# ejemplos ilustres, busco refugio

# en el mismo lugar...

# No era consciente de lo que le estaba ocurriendo.

# Pelear... con fantasmas

# en una jaula de cristal. #

Subtitulado por Accesibilidad de TVE.

Las rutas Capone - Las Médulas

53:32 08 abr 2018

Esta nueva Ruta Capone se inicia en la comarca del Bierzo, ante la imponente visión de Las Médulas, una antigua explotación de oro de los romanos. Tras esta experiencia, Roberto comparte unas castañas asadas con unos vecinos que están en pleno ritual del magosto. De ahí, Roberto Capone cocina junto a Fina un tradicional botillo. Roberto también podrá conocer las pallozas, unas antiguas casas ideadas para la trashumancia, así como Ponferrada y la Herrería de Compludo

Esta nueva Ruta Capone se inicia en la comarca del Bierzo, ante la imponente visión de Las Médulas, una antigua explotación de oro de los romanos. Tras esta experiencia, Roberto comparte unas castañas asadas con unos vecinos que están en pleno ritual del magosto. De ahí, Roberto Capone cocina junto a Fina un tradicional botillo. Roberto también podrá conocer las pallozas, unas antiguas casas ideadas para la trashumancia, así como Ponferrada y la Herrería de Compludo

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Añadir comentario ↓

  1. jose rendon

    felicidades muy buen recorrido

    16 abr 2018
  2. Miriam

    ¡Me encanta la canción de cierre! Yogures de Coco http://www.yoguresdecoco.com/ ¿¿¿¿¿¿

    09 abr 2018

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