Actualmente más del 70% del litoral español está urbanizado. Esta serie documental, producida en colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente, estudia la evolución de la costa y la riqueza de los ecosistemas acuáticos, ofreciendo un espectacular viaje audiovisual.

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Las riberas del mar océano - El archipiélago canario. Costas volcánicas - ver ahora
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Subtitulado por Teletexto-iRTVE.

Siete islas, siete, navegan mar adentro.

acompañadas por algunos islotes y pequeños roqueros.

Son tierras que rasguean las alturas

bajo un mar de nubes que encalan los cielos.

Ocres desplomados que amuran el océano,

aguas de esmeralda, al filo de los despeñaderos,

anhelan las espumas que adornan el mar viajero.

Siete islas, siete navegan mar adentro,

arrumbada por los alisios, se alejan del desierto.

Lanzarote.

Fuerteventura.

Gran Canaria.

Tenerife.

La Gomera.

La Palma,

y El Hierro.

Las islas de la eterna primavera.

Con los materiales que la tierra escupe,

La mecánica terrestre esculpe calderas y barrancos

de fuerte pendiente, que alcanzan la costa

entre riscos y formas irregulares.

Allí, la dinámica marina de todos los tiempos,

cincela un litoral de razas y acantilados,

de ramblas y playas.

En las islas orientales,

las más antiguas, se han formado playas

con arenas de origen marino y otras transportadas por el viento.

En las islas más occidentales,

las más jóvenes, se aprecia la profunda huella

de los grandes deslizamientos que inexorablemente

llevan al fondo del mar lo que los volcanes sacan

de las entrañas de la tierra.

Las islas son un paraíso,

donde la forma de la corteza terrestre

esta aún en gestación.

Donde la orografía define una forma de vida,

una cultura, un desarrollo, y un modelo territorial.

Donde sus gentes rastrean sus raíces.

Tras la eterna pregunta de ¿quiénes somos?,

¿cómo llegamos hasta aquí?

Durante siglos los pueblos se emplazaron alejados de la costa,

engarzados en lo alto de las empinadas laderas.

En las últimas décadas donde antes había playas de guijarros y bolos,

y acantilados volcánicos.

Ahora se construyen playas artificiales y piscinas mareales,

puertos y paseos marítimos.

Es lícito transformar la costa, perdiendo sus cualidades volcánicas,

su aridez, su vegetación y sus cultivos,

para convertirla en una costa

dedicada al turismo extensivo de sol y playa.

¿Pueden las islas Canarias,

recibir cualquier número de visitantes?

La llegada desde África de los grupos humanos,

estuvo marcada por el ritmo de la variabilidad climática,

se producía durante los períodos de calentamiento de la tierra

cuando la capacidad de sobrevivir en el Magret,

y en el África oriental, se reducía considerablemente.

Llegaban para quedarse, portando todo lo necesario,

sus animales domésticos y las semillas para el cultivo.

Sus actividades agrícolas y ganaderas,

fueron transformando el entorno de las islas,

y posiblemente contribuyeran a su desertificación.

Eran gentes del continente,

inexpertos en las artes de la navegación.

Tras su asentamiento dejaban de tener relación

con sus hermanos de las otras islas.

Así comenzaron a gestarse las diferentes protohistorias,

los diversos dialectos,

y la heterogeneidad cultural de las islas.

A finales del siglo X, llegó a la isla de la Palma,

un importante contingente humano,

al mismo tiempo que Erick el Rojo poblaba la tierra verde Groenlandia.

Una de las lecciones no escrita

que nos dejaron aquellos indígenas de la Palma,

fue su cálculo del número máximo de adultos

que la isla podía sostener.

Cálculos cargados de sentido común, socioeconómico

en busca del equilibrio entre el desarrollo socioeconómico

y la explotación del entorno.

Desde finales del siglo XX, cuando aún reta unos 200 años

para la nueva benevolencia climática

Están llegando desde África contingentes de seres humanos

en embarcaciones que no saben tripular,

escapando del nuevo ciclo de desertización.

Posiblemente estemos reviviendo la historia

repasando los mismo ciclos

forzados por la variabilidad climática,

pero ahora sabemos, conocemos hacía dónde camina el clima,

podemos predecir lo que queda por llegar,

lo que nos espera a la vuelta de unas pocas décadas.

La pregunta flota espesa e impertinente en el aire,

sabremos escuchar las palabras de la ciencia

y adecuar nuestro desarrollo socioeconómico

al nuevo ciclo de calentamiento.

Para las islas y para la costa peninsular

es de vital importancia.

Las islas Canarias están bañadas por una corriente marina fría,

que suaviza las temperaturas y refuerza el clima templado.

El archipiélago se encuentra bajo el dominio de los vientos alisios,

empujados por el anticiclón de las Azores,

son vientos que soplan casi de forma permanente.

En las proximidades de la superficie son húmedos y frescos

mientras que por encima de los 1.500 metros aproximadamente

son cálidos y secos.

La existencia de las dos capas ayuda a formar el mar de nubes

sobre las laderas orientales que impide el calentamiento

de la corriente marina y favorece el efecto invernadero

y la formación llamada lluvia horizontal.

En esta región en las islas Canarias

coexisten dos procesos oceanográficos muy importantes.

Como son el afloramiento del noroeste de África

y la corriente de canarias.

El primero de estos procesos el afloramiento noroeste de África

consiste en el ascenso de aguas frías rica en nutrientes

a lo largo de la costa africana.

El segundo de los procesos la corriente canaria

consiste en un flujo débil de agua fría

hacía el suroeste.

Estos dos procesos oceanográficos son los que caracterizan

la orografía de las siete islas Canarias.

Los alisios generan olas muy peraltadas,

que rompen formando espumas blancas sobre la superficie del mar

no tienen mucha altura, pero rompen casi todo el año

contra el flanco oriental de las islas.

Las grandes olas generadas el el Atlántico norte,

viajan miles de kilómetros antes de encontrar

las costas occidentales del archipiélago,

sólo las alargadas de bastante altura

y con un gran poder erosivo y destructor.

Algunas veces cada ocho o diez años, el anticiclón de la Azores se retira

y deja paso a las borrascas atlánticas.

Su paso transforma la costa.

Se erosiona los acantilados,

y las arenas de las playas dejan paso a los bolos.

En las laderas, se observan los caminos erráticos del agua,

y el desplome de sus márgenes.

Los barrancos son torrenteras de lodo y piedras,

que alcanzan el mar, y dan nuevas formas al litoral.

El origen de las islas Canarias,

es el resultado, de la lucha entre la energía interna del planeta

que sería el fuego interno de nuestra tierra,

en un ambiente particular que es el océano.

Es una lucha continua entre lo que es el factor fuego,

y lo que es el factor agua.

La lucha entre los dos al final es la fase constructiva del fuego

que nos va dar erupciones volcánica de tal manera lo que intenta

es formar la isla,

mientras que el agua del océano y el agua de lluvia

lo que intenta justamente es romper esa roca.

El equilibrio no existe nunca y por lo tanto lo que tenemos

siempre la lucha continua y constante entre el fuego y el agua

para dar lugar justamente a lo que tenemos hoy en día

que es el archipiélago canario con unas morfologías

y unas rocas espectaculares.

Hace poco más de 40.000.000 de años,

comenzó la gestación del archipiélago canario.

Con la construcción de la parte sumergida

de Fuerteventura y Lanzarote.

apoyándose en el fondo de los océanos

a más de 3.000 metros de profundidad

Todas las islas han seguido y están siguiendo

un proceso constructivo destructivo análogo.

Tras cimentar las islas

la actividad volcánica edificaba con lava

la parte que emerge.

Los picos de los volcanes alcanzaban más de 3.000 metros de altura,

y sus laderas tenían fuertes pendientes.

Tanta altura con materiales tan diversos

y con medio cuerpo bajo el agua, tornaba las laderas inestables

y en uno ó dos millones de años todo el edificio se venía abajo.

Varios deslizamientos gigantescos llevaron a los fondos abisales

las tierras que tocaron los cielos.

Poco, a poco, las islas más viejas fueron perdiendo su vigor,

hasta quedar reducidas a pequeñas montañas

de unos pocos centenares de metros.

Las islas también experimentaron las variaciones del nivel del mar.

Desde que se estabilizo el clima en la tierra,

hace unos 9.000 años,

las arrolladas de agua, fango, y lolos,

las olas y los vientos,

trabajan afanosamente construyendo una franja costera

de pequeña anchura, irregular errática de falsos llanos

y acantilados auténticos.

Grandiosa.

En los últimos 60 años el ser humano trabaja sobre esta franja costera.

tratando de proporcionar cobijo a quienes vienen y se van.

Un desarrollo socioeconómico que no paga la destrucción

de un territorio único, irrepetible e irreversible.

Geológicamente, Fuerteventura y Lanzarote

son una única isla y fueron las primeras en formarse.

En la actualidad están separadas por el estrecho de Bocaina

con apenas 40 metros de profundidad.

Al parecer, todo comenzó en Fuerteventura,

con la eclosión de tres volcanes en línea,

es probable que sus conos estuvieran al oeste de la isla,

donde hoy sólo vemos mar.

En menos de 3.000.000 de años los 3.000 metros de altura

se redujeron hasta quedar aproximadamente en unos 300 metros.

Hoy en día apenas quedan vestigios de los tres volcanes.

Del deslizamiento del tercer volcán, el más sureño,

queda medio cráter dando al forma en arco a la península de Jandía,

donde se encuentra el pico más alto de la isla.

Sobren ella se han formado las playas de Cofete al oeste,

y 30 km de playas al norte de Morro Jable.

con arenas de origen volcánico

de residuos de la actividad biológica

Y otras transportadas por el viento.

Posiblemente las aguas torrenciales profundizaron el cráter,

y con la ayuda de las olas formaron una extensa laguna.

Desde hace unos 2.000 años,

el hombre explota el salalar de Jandía.

Hoy es uno de los humedales

más extensos y valioso del archipiélago

Hace unos 100.000 años, se reinicio la actividad Volcánica

en la isla de Lanzarote.

Con las erupciones de la montaña quemada

y de los helechos.

Los conos volcánicos, se situaron muy cerca

del acantilado de Famara, tanto que sus lavas se derramaron

por encima del acantilado.

Hacía el este se extendieron en abanico

formando la plataforma costera desde Arrieta hasta Orzola.

Hace 20.000 años entró en erupción el monte Corona

sus lavas se depositaron sobre las anteriores

formando la costa Malpaís de la Corona,

de forma dentada, caletones

y charcas rodeadas de playas de arena oro

sobre suelos negros y regulares.

Después ocurrieron dos erupciones históricas,

La primera en 1730 que duró casi seis años,

Y la siguiente en 1824.

Con ella se produjo el colapso de la agricultura

y el inició de la emigración.

En el contacto de la vieja formación de los Ajaches

y la siguiente del Timanfaya se encuentran las salinas Janubio

cargadas de recuerdos, molinos viejos, canales

y numerosas especies migratorias.

Al sur, la costa relabrada por las erupciones de 1730.

Es una maraña de cavidades y resaltes

donde las olas revientan, espumean el aire,

convulsionan el territorio y conmocionan al viajero.

Más al norte, la charca de los Cligos

separada del mar por una playa de gravas negras

entre lavas y conos volcánicos.

Sus aguas mal renovadas tienen un color verdoso

por la proliferación de pequeñas algas.

La variedad cromática del lugar es su principal atractivo,

que a la larga será el motor de su extinción.

Isla Graciosa protege la costa noroeste de Lanzarote

y los acantilados de Famara frente a la acción del oleaje.

Su abrigo ha favorecido la formación de la playa del Risco,

una punta de arena y grava que alberga en su interior

una salina.

Entre ella y la Graciosa el brazo de mar,

el río, separando las dos islas.

Las islas Occidentales son las más jóvenes del archipiélago

su formación se inició hace sólo 8.000.000 de años,

y todavía se encuentran en fase de deslizamiento

de las altas cumbres volcánicas.

Posiblemente las tres islas comparten la historia geológica.

Vidas y destinos paralelos, formas y bellezas diferentes.

Se necesitaron poco más de un millón de años

para que tres volcanes de nombre Taburiente, Dejedano y Cumbre Vieja,

formaran la isla de la Palma.

Después, hace poco más de 500.000 años,

se produjo el último deslizamiento gigantesco

que formó la bahía que caracteriza la costa occidental de la isla.

Tras ella, se observa la caldera de Taburiente

y las pendientes fuertemente erosionadas

de los volcanes creadores.

La costa norte de la isla,

se ha esculpido sobre las lavas que el volcán Taburiente derramó.

Las grandes olas generadas en el Atlántico Norte,

tras recorrer miles de kilómetros,

se estrellan contra el flanco norte de la isla.

Golpe a golpe, inestabilizan la base del acantilado

que termina por deslizar,

dejando tras de si una pared vertical

cuajada de helechos y laurisilvas.

A sus pies se quiebra la costa y las tierras negras abandonadas

rendidas ante la adversidad,

forman playas de difícil acceso,

donde los sonidos de los bolos al rodar

se mezclan con los golpes de las olas,

acompañadas de los ecos de las torrenteras

que cuelgan en el vacío.

¿Cuánto silencio desalojado por los sonidos del universo?

¿Cuánta luz reflejada con encuentros del mar y la tierra?

Vivezas y gracias en el espacio recién creado.

La actividad volcánica más reciente,

se ha concentrado en el sur de la isla

dejando como testigos una cadena de volcanes

y numerosas bocas eruptivas,

que caracterizan el paisaje y dan forma a su punta meridional.

La última erupción, extraordinariamente breve

ocurrió a finales de 1971.

Formó un volcán que bautizaron con el nombre de Teneguia

quizás, tratando de hermanar la cumbre más joven

con la antigua cultura del Petrogrifo.

A su llamada concurrieron turistas de todos los rincones terrenales.

Han pasado más de 30 años y quizás lo que fue grandioso

sirviera par abrir las puertas del turismo de masas.

En el encuentro del mar

con las lavas vertidas por los viejos volcanes,

están creciendo pueblos nuevos, ajenos al devenir de la isla.

Los colores volcánicos,

yacen bajo los reflejos de las telas de los invernaderos

y los edificios vulgares.

Intrusos en un mundo de belleza natural.

La isla del meridiano,

El Hierro,

nació de la mano del volcán de Tiñor,

hace un 1.000.000 aproximadamente.

Sus restos forman parte de la costa noreste de la isla

y se pueden observar en los acantilados de la costa norte.

Después se produjo el primer gran colapso volcánico,

que afectó a todo el noroeste de la isla.

Hace unos 500.000 años,

se produjeron las erupciones del volcán del golfo,

que construyó el flanco suroccidental de la isla.

Sus lavas cabalgaron sobre el volcán Tiñor

hasta alcanzar el borde litoral.

Sobre ellas, las fuerzas de las olas creó el charco Manso,

horadó bufaderos y escupió arcos pétreos.

El gigantesco edificio se vino abajo en dos grandes deslizamientos.

El primero de ellos ocurrió hace algo más de 100.000 años,

y formó El Julan, un arco terrestre que acoge el mar de las calmas

Sus orillas fueron lugar sagrado para los Bimbaches,

antiguos pobladores de El Hierro.

Al abrigo de las cumbres de el Julan

descansan las arenas arrastradas por el viento,

engendrando arenas blancas,

un solar blanco entre tierras ocres y negras y aguas azules.

Más al sur, la playa del Verodal formada con la ayuda del hombre

Y el faro de Orchilla,

primera y última referencia terrenal para los navegantes.

Más recientemente, es posible que hace unos 15.000 años

el segundo deslizamiento formó el golfo,

una espectacular ensenada de 15 Km de longitud,

acordonada, por un farallón de más de 1.000 metros de altura,

en el que se encuentra el Mirador de Bascos.

Abajo en los fondos oceánicos, reposan los restos del volcán.

Al otro lado de la isla, el Roque de Bonanza, Oso y León,

imagen de los sentidos,

contempla el deslizamiento inconcluso

que inició la construcción de la bahía de las playas

con los materiales del volcán Tiñor.

Equidistante entre La Palma y El Hierro.

como una luna de Tenerife, se eleva la isla de La Gomera.

La isla de forma redondeada y costas escarpadas

de acantilados salvajes e inaccesibles.

La Gomera, es la única isla del archipiélago

que lleva más de 2.000.000 de años sin erupciones volcánicas

su tierra interior está marcada por los surcos y los barrancos

formados por el discurrir de las aguas de lluvias

sobre las laderas del volcán de Garajonay.

La erupción nos ha dejado un paisaje majestuoso,

de fuertes pendientes, vegetación exuberante,

y bosques de laurisilvas.

Ese reposo volcánico,

es la razón por lo que la isla apenas tiene plataforma continental,

y de que su costa sea acantilada como los Órganos,

un monumento natural formado por columnas basálticas,

modeladas por la acción de las olas.

Los Barrancos de Santiago,

en el Valle del Gran Rey y en Vallehermoso,

han formado pequeñas playas de bolos y arenas.

Su pequeña magnitud,

apenas impiden que las olas barran la orilla con impetuosidad,

avisando de su peligro.

Sus reducidas dimensiones,

también han limitado el desarrollo de un turismo de masas,

umbral del urbanismo especulador.

En el Barranco de la Villa, se asentó San Sebastián,

protegida por la playa de arenas negras de la calera

y el dique del puerto.

Desde su ensenada salió Cristóbal Colón

en un viaje que transformó el mundo.

EL volcán de Roque Nublo en Gran Canaria,

se formó hace 4.000.000 de años,

y alcanzó una altura superior a los 2.500 metros.

Varios colapsos redujeron su envergadura,

afectando principalmente el sur y suroeste de la isla

y el fondo del mar.

Su ladera norte es de pendientes suaves,

y en ellas se han asentado

la mayor parte de la población y sus actividades.

Sobre los deslizamientos del volcán se inscribieron barranqueras

que al llegar al mar formaron pequeñas puntas de arena y grava.

Junto a ellas, el hombre ha construido

playas artificiales de arenas distintas.

Sobre ellas y las laderas que las contienen,

se asientan numerosas urbanizaciones.

La grandiosidad del espacio natural

contrasta con el despropósito arquitectónico,

y con la forma de vida de la mayoría de los visitantes,

encerrados en las urbanizaciones, alejados del mar,

ajenos a los procesos que durante millones de años

gestaron aquellos acantilados y ramblas.

Nos encontramos en Puerto Rico, al suroeste de Gran Canaria.

Aquí tenemos buen clima

pero nos falta una parte adicional de la naturaleza

para explotarla y esa parte es la playa.

Lo que tenemos aquí es la primera playa artificial

que se hizo en Gran Canarias.

Curiosamente estamos a menos de 10 km

de las dunas de Maspalomas,

alguno se puede plantear

Por qué necesitamos una playa artificial

al lado de kilómetros y kilómetros de arena.

Bueno, la respuesta está a mi espalda.

Todo lo que tenemos aquí,

es una urbanización que nace con la excusa de la playa,

está urbanización es típica del sur o del suroeste de Gran Canaria,

y ocupa toda la desembocadura del barranco

primero se construye en la playa

y se tapiza la totalidad del barranco con apartamentos.

¿Problema?, todos los que nos podamos imaginar

de un uso insostenible del territorio.

Demanda de agua, demanda de energía, demanda de servicios públicos.

Una gran presión sobre un medio cada vez más degradado

y mucha veces modificado como es el caso.

Las dos terceras partes las arenas que forman de la playa del Inglés,

y el sistema de dunas de Maspalomas son de origen marino.

La parte restante llega allí transportada por el viento.

A su alrededor,

frente a las dunas la invasión urbana,

la colonia de edificios, calles, campos de golf,

el proceso urbanizador y el control de las torrenteras,

Ha roto el equilibrio sedimentario

y lo que fue bello y único ya no lo es.

Así la playa del Inglés y las dunas de Maspalomas,

un paraje irrepetible único en el archipiélago,

está desapareciendo.

Los ruidos toscos de los seres humanos y sus ingenios,

ahogaron el canto de los pájaros y los murmullos del mar.

Su tránsito indiscriminado destruye los testigos

de los procesos morfológicos que formaron su paisaje.

La declaración como reserva natural especial

no ha conseguido frenar su deterioro,

y con profunda tristeza se puede pronosticar

que terminará sepultada bajo el insaciable proceso urbanizador.

Pretendemos, educar al visitante

de forma que sea un colaborador en la conservación de la naturaleza,

que la use, pero que al mismo tiempo la conserve

En pocas palabras, que tenga un uso ordenado

del territorio.

La finalidad última, que la reserva natural

sea una fuente de vida, fuente de riqueza,

pero también, que se mantenga a lo largo del tiempo,

y que la industria turística se sostenga,

que los ciudadanos canarios y españoles, europeos,

se vean beneficiado de ella,

y que los impactos negativos sean los mínimos posibles .

La forma triangular de la isla de Tenerife

es un rastro de su proceso de formación,

primero hace unos 8.000.000 de años se formaron sus vértices,

Anaga al norte.

Teno al suroeste.

Y el Roque de los Condes al sureste.

Después, hace algo más de 1.000.000 de años,

el volcán Cañadas, rellenó el centro de la isla.

Su elevada altura provocó su colapso,

formando la gigantesca Caldera de las Cañadas.

Desde hace poco más de 150.000 años

el interior de la caldera

se ha ido rellenando de los volcanes del Teide

y del Pico Viejo.

Su actividad eruptiva se ha prolongado hasta la actualidad

Desde el siglo XIV,

Tenerife ha sido testigo de nueve eventos volcánicos.

El último en 1909.

A los pies de los acantilados de Anaga,

en la parte más antigua de la isla,

se asienta la playa artificial de Las Teresitas.

Su arena llegó transportada desde el Sahara,

no por el viento, sino por los barcos draga.

Necesita la protección permanente de un dique arrecife,

y de dos espigones que evitan que se escape la arena.

Refinamiento, necesidad, utilitarismo, hedonismo.

Al noroeste rodeada por riscos y torrenteras,

descansa la Punta del Hidalgo.

Una pequeña superficie plana donde la agricultura tradicional,

está dejando paso a los invernaderos y a los desarrollos urbanos.

El Faro, observador abstracto del despropósito humano,

rivaliza con las columnas basálticas

y el Roque de los Dos Hermanos.

El deslizamiento del volcán,

nos dejó el Valle de la Orotava y su encuentro con el mar.

En sus orillas se construyó un puerto

para coger los barcos de pesca,

y comerciar con los productos del valle.

Con el paso de los años se le denominó Puerto de la Cruz.

A mediados del siglo pasado, irrumpió el turismo de masas.

Los bancales de plataneras y viñedos

fueron dejando paso a bancales de edificios.

Hoy la costa es un artificio que acoge charcas y piscinas,

paseos marítimos, y escolleras de protección.

Al atardecer, desde el mirador de San Pedro,

sombreadas por el contraluz se difuminan las construcciones.

Y la visión de los acantilados nos devuelve el anhelo,

por una belleza que se fue.

Y la añoranza por la arquitectura tradicional,

sobre los restos deslizados del Icor,

y las coladas del Teide,

el mar ha ido tallando una costa de acantilados, y rasas,

que acogen pequeñas poblaciones de apretadas calles

entretalladas en el escaso suelo.

Es Garachico, que tras la conquista castellana

fue el centro portuario y militar más importante de la isla.

La erupción del Teide de 1706,

arruinó la ciudad y llenó de lava su puerto.

Lo charcos de lava del viejo puerto, son hoy piscinas mariales.

Al suroeste por fin se pueden contemplar los acantilados dentados,

majestuosos sobre el Atlántico, esculpidos por las olas y el viento.

Farallones inmensos gigantes de nariz fileña,

tez risada, y múltiples colores.

Durante la pequeña edad del Hielo,

Lanzarote mantenía una próspera agricultura,

gracias a las lluvias periódicas que por entonces caían.

Las erupciones de los siglo XVIII y XIX,

sepultaron las tierras de labor y forzaron la emigración.

Poco después la tierra comenzó un nuevo siclo de calentamiento,

y la agricultura nunca volvió hacer igual.

En este siglo, posiblemente se reducirán las precipitaciones,

se alterara el régimen de alisios,

dificultando la formación del mar de nubes,

y la lluvia horizontal,

y la corriente de Canarias se debilitara.

Alisios, y corrientes marinas,

los dos elementos que controlan la climatología

y la temperatura del archipiélago,

cambiarán, ¿qué efectos tendrá en las islas?

Existe bastante incertidumbre,

pero posiblemente, en el siglo XXI y en los dos siguientes.

La agricultura y los asentamientos de la población

estarán coartados por el incremento de la temperatura madia,

y la escasez de agua.

La orografía interior,

y las costas acantiladas de las islas,

dificultan notablemente los desarrollos urbanos,

y la construcción de infraestructuras.

En todas las islas escasea el suelo de fácil ocupación.

La mayor parte de las nuevas poblaciones,

se están asentando en las únicas zonas llanas disponible,

la mayoría de ellas formada por los barrancos.

Las lluvias menguaran,

pero cuando ocurran mantendrán su carácter torrencial.

Entonces, ¿qué pasara?

Con la excepción de la eólica,

la energía en las islas es un bien escaso,

y depende principalmente de las centrales térmicas

que necesitan estar próximas al mar,

para utilizar su agua para la refrigeración.

Agua, suelo y energía.

Tres recursos básicos que escasean en todas las costas del planeta.

Pero en los archipiélagos como el canario,

la escasez se torna limitadora.

Esto que tenemos detrás, es un claro ejemplo

de lo que no deberíamos hacer en el territorio.

Básicamente lo que hemos hecho es sacrificar el recurso natural,

por un beneficio económico que sabemos positivamente

que no va a durar, de por vida,

básicamente porque el usuario final

se cansará de venir a un departamento,

en un sitio en donde la costa esté degradada

por lo tanto debería servirnos también para reflexionar,

y proteger aquellas partes del territorio donde todavía

podemos evitar situaciones como estas.

Es habitual que una sociedad analice el futuro inmediato,

pero es poco común, que analice si es posible un turismo sostenible,

respetuoso con la identidad cultural y territorial de las islas,

y cuantifique los costes de suelo, agua y energía.

De nuevo las preguntas flotan en el aire.

¿Cuál es el legado que se dejará a las siguientes generaciones?

En un escenario de calentamiento global,

¿cuál debe ser la contribución del turismo a la economía

del archipiélago?

¿Se debe acotar el número de visitantes?

No es el momento de vendarse los ojos

y seguir haciendo lo mismo.

Es el momento de enfrentarse al futuro,

de acotar su incertidumbre,

y responder a la pregunta definitiva.

¿Hacía dónde vamos?

Subtitulación realizada por Francisco José Fernández Rey.

Las riberas del mar océano - El archipiélago canario. Costas volcánicas

46:51 14 jul 2017

El archipiélago canario está formado por siete islas, Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y el Hierro además de otros islotes menores y numerosos roques. Se trata de islas de origen volcánico cuyo substrato se formó al separarse África de América.

Histórico de emisiones:
05/12/2010'

El archipiélago canario está formado por siete islas, Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife, La Gomera, La Palma y el Hierro además de otros islotes menores y numerosos roques. Se trata de islas de origen volcánico cuyo substrato se formó al separarse África de América.

Histórico de emisiones:
05/12/2010'

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    Gimnesias y Pitiusas

    45:53 30 jun 2017

    45:53 30 jun 2017 La prolongación de las Sierras Bética y Penibética, al penetrar y sumergirse en el Mediterráneo, cabalgan entre cuencas oceánicas y emergen, con extraordinaria belleza, en el archipiélago balear. La Gimnesia Mayor (Mallorca), y la Gimnesia Menor (Menorca), son las dos islas de mayor superficie. Alrededor de la más grande, la isla de Dragonera y el archipiélago de Cabrera. Al Sur, Las Pitiusas, Ibiza y Formentera, que durante la última glaciación, hace 13.000 años, formaban una sola isla. Histórico de emisiones: 28/11/2010

  • 45:50 23 jun 2017 Los pueblos primitivos que encontraron su principal fuente de alimentación en las riberas del mar, se asentaron en las proximidades de la costa, sobre acantilados y promontorios. Histórico de emisiones: 21/11/2010

  • Los deltas

    Los deltas

    45:24 16 jun 2017

    45:24 16 jun 2017 Los deltas son acumulaciones de sedimentos depositados en la desembocadura de los ríos por las sucesivas avenidas. Allí, la acción marina del oleaje y las corrientes los dispersan a lo largo de la costa y hacia mar abierto. Histórico de emisiones: 14/11/2010

  • 44:32 09 jun 2017 Hasta mediados del siglo pasado, el litoral español estaba festoneado por un amplio número de lagunas. Eran la vía de comunicación entre los sistemas oceánico y continental, e intercambiaban, en los dos sentidos, agua, materia y energía, motores inagotables de diversidad biológica. Hoy, la superficie de estas lagunas está reducida a su mínima expresión, rodeadas por urbanizaciones, calles y carreteras. Histórico de emisiones: 07/11/2010

  • Estuarios históricos

    Estuarios históricos

    44:02 02 jun 2017

    44:02 02 jun 2017 Como una línea dibujada por un dios griego, la costa atlántica de Andalucía, es un arco de parábola interrumpido por múltiples ballestas. Entre ellas discurren los ríos Guadiana, Piedras, Odiel y Tinto, Guadalquivir, Guadalete y Barbate. Ya cerca de Tarifa, tras la playa de los Lances, serpentea el río Jara. Son los estuarios históricos. Durante milenios, visitados dos veces al día por la marea, que llegaba con sus aguas frescas, salobres y oxigenadas. Hoy, sólo algunas mareas vivas consiguen inundar los estuarios de la Andalucía Atlántica. Histórico de emisiones: 31/10/2010

  • 44:48 26 may 2017 Las rías cantábricas constituyen unos ambientes costeros excepcionales. Muchas de ellas están, en su mayor parte, ocupadas por campings, carreteras y urbanizaciones que lenta, pero inexorablemente, reducen el ritmo vital de sus humedales. Histórico de emisiones: 24/10/2010

  • 45:30 19 may 2017 A finales de los años 40, se podía caminar en grandes franjas de litoral español sobre playas de arena dorada. Primero líneas férreas y carreteras, más tarde autovías y autopistas, invadieron las arenas y dunas de las playas. Histórico de emisiones: 17/10/2010'

  • Orden en el caos

    Orden en el caos

    45:15 12 may 2017

    45:15 12 may 2017 La costa, es un organismo vivo, que está en permanente proceso de remodelación y embellecimiento gracias a los procesos geológicos y a la acción de las dinámicas marina y atmosférica. El resultado es un paisaje de gran belleza, complejidad y multiplicidad de colores y texturas en el que habitan flora y fauna diversas, capaces de soportar fuertes variaciones de salinidad. Histórico de emisiones: 10/10/2010

  • La historia compartida

    La historia compartida

    47:02 05 may 2017

    47:02 05 may 2017 Hace 9.000 años el hombre inició la transformación de la corteza terrestre para adecuarla a sus intereses y necesidades.

  • Las costas españolas

    Las costas españolas

    47:37 03 oct 2010

    47:37 03 oct 2010 La transformación de las costas españolas ha sido enorme en los últimos 50 años. Apenas quedan espacios vírgenes en nuestro litoral.

  • Entre el mar y la tierra

    Entre el mar y la tierra

    50:40 26 sep 2010

    50:40 26 sep 2010 Desde la Ley de las Siete Partidas, hasta la ley de costas, apoyándonos en la Constitución, defendemos que el litoral español es de todos los ciudadanos; pero deltas, playas, acantilados, lagunas, estuarios y rías del litoral español están sometidos a una gran presión urbanística y en gran medida han sido privatizados.

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