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Lab24 - Exclusivamente Alzheimer y Climatizar en el Ártico - ver ahora
Transcripción completa

El cerebro humano es de una gran complicidad.

Es el lugar desde donde se cursan la órdenes necesarias

para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Allí también reside la memoria

una función fundamental

que nos permite reconocer las personas,

los lugares y las cosas.

Cuando falla,

los recuerdos se desvanecen

y nos olvidamos del tiempo vivido.

En el programa de hoy

nos aproximaremos a la enfermedad de alzheimer

a través de uno de los centros de investigación

más especializados en esta enfermedad en nuestro país.

También veremos

cómo se construye

una casa climatizada en el Ártico.

Bienvenidos a Lab 24.

Más de 2700 personas voluntarias y cincuenta profesionales

están involucradas en el estudio alfa,

uno de los mayores proyectos a escala mundial

que pretende conocer los factores de riesgo

y los indicadores biológicos

que podrían incidir en el desarrollo del alzheimer.

Se lleva a cabo en Barcelona, en la Fundación Pascual Maragall,

un centro dedicado

a la investigación de esta enfermedad neurodegenerativa

y especialmente,

la identificación precoz y su prevención.

Construír una casa climatizada en el Ártico,

que facilite el trabajo de los científicos,

no es una tarea fácil,

La empresa ARISTON y la universidad de Compenhague,

han llevado a cabo este interesante proyecto

en el que la logística para el transporte de materiales

y las propias características de la instalación

han tenido que superar

los riesgos que plantean

las bajísimas temperaturas y lo inhóspito del lugar.

Jordi Comí es doctor en medicina,

director de la fundación Pascual Maragall

contra el alzheimer

y del parque de investigación biomédica de Barcelona,

desde 2005.

Gracias por acompañarnos hoy en el programa.

Gracias a ustedes.

Diez años de la fundación Pascual Maragall

tiempo ya para poder hacer un poco de balance ...

Hacemos un balance positivo,

en el sentido de que aquí estamos,

hemos crecido,

y estamos realizando nuestros objetivos

dedicar toda nuestra energía y recursos

a proponer posibles soluciones

a este gran reto que es la enfermedad de alzheimer

y las demencias en general.

¿Qué sabemos hoy en día de la enfermedad?

Sabemos más,

en los últimos quince años

ha habido un gran esfuerzo científico en todo el mundo,

especialmente en EEUU y en Europa

y quizás el nuevo paradigma,

lo más importante

en cuanto a concepción de esta enfermedad,

es que estamos ante una patología,

un tipo de patologías,

que comienzan décadas antes,

de que se manifiesten los primeros síntomas clínicos.

En otras palabras,

cuando a una persona

le diagnostican que ha comenzado un principio de alzheimer,

en realidad,

lo que está es

en una etapa final

de una enfermedad

que ya comenzó décadas antes

pero que no se había manifestado clínicamente.

Estaba en fase asintomática o silenciosa.

¿Y hay una edad frontera,

a partir de la cual

se manifiesta en la mayoría de los casos

de la enfermedad?

Lo que hemos observado

es que la mayoría de casos,

debutan, aparecen,

a partir de los 65 años,

es decir,

la etapa clínica de esta enfermedad,

si bien es cierto

que hay algunos casos, pocos,

que comienzan antes,

a los 60 ó 61 años, pero es un excepción.

Por eso decimos

que es una enfermedad

estrechamente relacionada con la edad.

En otras palabras,

Como fuera que cada vez vivimos más años,

y debido a que, por ahora,

digo por ahora,

esta enfermedad aun no tiene un tratamiento efectivo,

un tratamiento que frene el curso clínico de la enfermedad,

pues cada vez hay más casos de demencias

y en particular, de alzheimer.

¿Les da igual a hombres que a mujeres?

Aparentemente afecta más a mujeres,

hay discusiones en relación de

si las mujeres son más susceptibles

a padecer esta enfermedad,

de hecho,

es que las mujeres por ahora viven más años

y por lo tanto,

hay una proporción mayor de mujeres

en este colectivo mayores de 65 años,

y por esto hay más casos en mujeres.

Usted tiene su actividad científica

centrada en el campo de las neurociencias,

¿de qué depende que nuestro tenga un correcto funcionamiento?

Depende de muchas cosas,

no lo sabemos bien.

El cerebro es muy plástico

y está preparado para resistir y soportar bastantes amenazas,

porque es muy plástico.

Esto es algo que estamos reconociendo ahora.

Nos pensábamos

que todo era muy inmutable,

pero realmente, el cerebro es capaz de adaptarse.

Por este motivo,

siempre hay oportunidades de prevenir, de evitar

y nunca es tarde,

a pesar de que vallamos acumulando años

a lo largo de la vida

y es algo que vale la pena, es una nueva pedagogía,

esto es algo

que hace veinte o treinta años no estaba interiorizado

y ahora empieza a estar asumido

y comprendido incluso por gente muy joven.

Quien padece alzheimer pierde paulatinamente la memoria,

empezando por la más reciente ...

¿a qué es debido?

Bueno el alzheimer es una enfermedad

que cursa con unas alteraciones cerebrales,

unos acúmulos de proteínas,

unas lesiones

es muy progresiva

y estas lesiones

no se producen de manera generalizada

en todo el cerebro,

sino que siguen un determinado patrón.

Este patrón es tal,

que primero,

una de las primeras cosas que afectan

-aunque no la única-

es la capacidad de formar nuevas memorias.

Por eso hay esta "desmemorización"

que es un síntoma a veces

muy característico del principio de la enfermedad,

conservamos bien

todos los recuerdos de nuestra vida,

en cambio,

tenemos dificultades para recordar

aquello que debíamos haber aprendido o recordado de manera reciente.

Se dice también

-no se si con conocimiento de causa o no-

que el aprendizaje de las lenguas,

la lectura en general,

facilitan el mantenimiento de esta memoria?

Si, esto es correcto.

Todo aquello que ...

nosotros denominamos ayuda

a hacer una buena reserva cognitiva,

todo esto ayudará,

cuando uno ya es mayor,

la vejez también supone pérdida de facultades cognitivas,

esto es normal,

no de la manera

cuando estamos ante una enfermedad como el alzheimer.

Pero este acúmulo, esta reserva cognitiva,

es muy positiva

y ayuda a tener más recursos

cuando empieza la etapa clínica de la enfermedad,

pero lamentablemente,

se agota

y cuando se agota,

aquella persona con recursos cognitivos

tiene el mismo grado de deterioro

que las personas con menos, con menos ...

de todas maneras,

déjenme hacer una incidencia

y es que

hay una clara relación

entre alzheimer y educación,

en el sentido

de que las personas menos educadas

tienen un curso clínico de la enfermedad

que es peor.

Además de la memoria,

¿hay otros síntomas

que puedan darnos a entender

que se está desarrollando la enfermedad?

Si.

Hay síntomas

todos ellos relacionados con este deterioro de la cognición.

Por ejemplo,

hay variedades de demencias

que principalmente se manifiestan con cambios de la personalidad.

Papá o mamá,

desde que se jubiló,

le ha cambiado el carácter, ¿no?

o está siempre de mal humor.

O hace cosas extrañas.

Y está manifestando a veces,

el principio de estos deterioros

típicos -a veces no tan típicos-

de las demencias.

Pues conozcamos algo más

la actividad que se desarrolla

en el centro de investigación fundación Pascual Maragall.

La enfermedad de alzheimer se definió hace más de un siglo

en base a unos cambios en el cerebro.

Estos cambios eran básicamente,

la agregación de la proteína amiloide,

en forma de placas,

la formación de ovillos neurofibleares,

la proteína tau

la pérdida neuronal y la miosis.

Hoy en día tenemos marcadores

-tanto en líquido cefalorraquídeo,

como por tomografía emisión de positrones-

que nos permite detectar el acúmulo de esas proteínas.

Esta detección,

antes de que aparezcan los síntomas,

es la que nos permite determinar

que el cerebro ya está cambiando

y ya tiene los signos inequívocos de la enfermedad,

aunque aún no haya síntomas.

Esa es la ventana de oportunidad,

la ventana terapéutica que tenemos

para poder lanzar

-no solo los estudios de prevención para atender los factores de riesgo-

sino para lanzar

tratamientos o estrategias terapéuticas

para intentar prevenir la aparición de la enfermedad.

El estudio alfa

es una gran coorte

un grupo de personas

-en este caso sanas-

con una condición normal,

que se siguen longitudinalmente,

se siguen a lo largo del tiempo,

realizando pruebas cada cierto tiempo repitiéndolas,

para entender

cómo el cerebro cambia

años antes de que se manifieste la enfermedad.

¿Qué pruebas hacemos?

Hacemos pruebas sencillas,

desde un estudio cognitivo completo,

a pruebas mucho más complejas,

como es una punción lumbar,

para poder analizar el líquido cefalorraquídeo

y ver cómo las proteínas que se acumulan en el cerebro

van cambiando a lo largo del tiempo.

Esto nos permite entender

el papel fundamental que tiene cada uno de los factores de riesgo.

Algunos factores de riesgo lo que hacen es

generar una vulnerabilidad, es decir,

generan cambios estructurales en el cerebro

antes de que se agreguen las proteínas

que van a acabar produciendo la enfermedad

y esta vulnerabilidad

hace que cuando se agreguen las proteínas,

los síntomas aparezcan mucho antes.

Aproximadamente tenemos un 50% de personas

que tienen antecedentes familiares de primer grado,

que además,

desarrollaron la enfermedad antes de los 75 años.

¿Por qué tenemos a estos participantes?

En primer lugar,

porque tienen un interés especial,

han viso la enfermedad de cerca

y quieren contribuir a la ciencia.

Pero es que, además,

lo que genera es una coorte un tanto enriquecida,

que llamamos,

es decir,

al tener antecedentes familiares,

probablemente tienen

algo más de riesgo a desarrollar la enfermedad

y esto nos permite estudiar más rápidamente

estos cambios

que potencialmente van a ocurrir en el cerebro

antes de que se manifieste la enfermedad.

Cada enfermo es distinto, sin duda,

ese decir,

lo que tienen es una base común,

que es esta base, digamos, patológica,

estos cambios estructurales en el cerebro,

son los mismos

y así es como se define la enfermedad.

pero cómo esos cambios patológicos impactan a cada ser humano,

es completamente distinto.

La evolución va ser distinta,

la manifestación clínica va a ser distinta,

la vivencia psicológica emocional va a ser distinta

y por tanto, sin duda,

la aproximación tiene que ser personalizada

y es más,

pensamos que en el futuro

podremos dirigirnos

hacia una prevención personalizada,

donde basado en los diferentes factores de riesgo,

podremos ofrecer

distintas alternativas, distintas aproximaciones

para intentar, al menos,

retrasar que aprezca la enfermedad.

Doctor Camí,

catedrático de la universidad P. Fabra,

especialista en farmacología clínica,

¿en qué plazo dispondremos de medicinas eficaces

que detengan o reviertan la enfermedad?

Gran pregunta que no sabemos responder.

Quizás en diez años,

en cinco o diez años, no creo que antes,

a no ser -que como pasa en ciencia-

saltan las sorpresas

siempre estamos esperando

que la excepción -digamos- confirme la regla.

En estos momentos,

se han empezado, por ejemplo, ensayos clínicos,

en personas en etapas asintomáticas,

aquí en la fundación Pascual Maragall

hemos iniciado estos ensayos

y la duración del tratamiento está entre cinco y siete años.

Quiere decir

que si estos ensayos sobreviven,

no hay problemas,

no hay efectos secundarios

y vamos viendo

que realmente están cumpliendo su misión,

pues evaluaremos su eficacia entre siete y diez años

y será en este periodo -si todo va bien-

que habrá posibilidades de proponer

su introducción en la práctica clínica

como medicamentos preventivos.

¿El alzheimer es una enfermedad personalizada

que requerirá de tratamiento también individual?

¿un tratamiento adaptado a cada paciente?

Seguramente sí

porque estamos aún en una etapa

en que conocemos poco.

Cuando conocemos poco, todo se generaliza,

pero yo personalmente creo que el día que sepamos más,

hablaremos de alzheimer en plural, como hablamos de cáncer en plural,

en cuanto a orígenes

y en cuanto a manera de manejarlos

y seguramente

no solo habrá un tratamiento más individualizado,

más personalizado,

sino que pasaremos por una etapa

en la que será necesario combinar más de un medicamento

para ser más eficaz.

La prevención, lo hablábamos hace un momento,

es una de las claves del éxito,

pero la mejora de la calidad de vida

de los enfermos y también de los cuidadores,

es un objetivo de la fundación?

Si,

porque esta es una enfermedad

muy devastadora también para la familia

y en concreto

para aquella persona

que va a cuidar a la persona enferma,

por lo menos

durante los primeros años de una larga travesía

que supone

de diez a quince años de progresiva discapacidad,

terribles,

que terminan con esta persona enferma

que necesita ser ...

ser institucionalizada en una residencia,

porque necesita cuidados importantes, las 24 horas del día.

Este largo trayecto es muy duro

y siempre comienza

con unos años de apoyo por parte de alguien de la familia

que se tiene que preparar.

Se tiene que preparar

para entender

qué es lo que va a tener que manejar,

las sorpresas que habrá

y se tiene que cuidar

no solo psicológicamente también físicamente

y para ello

es necesario apoyar a los cuidadores,

a las personas cuidadoras,

que por cierto, la mayoría son mujeres,

el cónyuge o alguna hija

y hemos de dar este apoyo

mientras no encontramos otras soluciones,

por lo tanto para nosotros

es muy importante atender a los cuidadores.

El alzheimer es una enfermedad mortal hoy,

que no tiene curación, de momento,

también lo comentaba antes,

uno de los lemas de la fundación

nos dice que:

"un futuro sin alzheimer es posible"

pero para ello

se requieren muchos recursos económicos,

¿de dónde los obtienen?

Si, no hay atajos, es decir,

solo con más y mejor conocimiento científico,

conseguiremos que haya soluciones.

Insisto en que no hay atajos

y en nuestro caso,

los recursos para hacer ciencia son importantes,

se necesitan muchos recursos y no son fáciles de obtener.

En el caso de la fundación Pascual Maragall

-que es una entidad privada, sin finalidad de lucro-

la práctica mayoría de nuestros recursos

provienen de el apoyo de instituciones privadas,

el apoyo de la obra social de la Caixa, por ejemplo,

es clave

para tener una población de personas voluntarias,

pero también provienen

-y esto cada vez es más importante-

de nuestra red de socios,

en estos momentos

ya somos más de de veintiséis mil socios

que nos apoyan,

gente que aporta cantidades modestas

pero que hacen posible nuestra ciencia

y la continuidad de nuestra actividad científica.

Esto es excepcional,

esto hay que decirlo de manera muy clara

y con voz alta,

es la sociedad, el apoyo de los ciudadanos,

que hace posible que haya muy buena ciencia

contra el alzheimer.

Cuando el político Pascual Maragall

-impulsor de esta fundación y del centro de investigación-

supo que era víctima de la enfermedad,

dijo algo así, como:

"En ninguna parte estaba escrito que no se pudiera vencer",

mientras llega ese momento,

¿qué podemos hacer las personas ahora sanas,

para mantener esta salud durante muchos años?

Como he mencionado,

hay oportunidades cada vez más probadas, digamos,

de hacer prevención primaria, es decir,

de hacer uno prácticas

que reconducen

a reducir las probabilidades de terminar estando enfermos

y estas buenas prácticas

son similares algunas

a las que ya sabe la población

para prevenir riesgos cardiovasculares,

en relación con la dieta, el ejercicio, relaciones sociales,

dormir las horas apropiadas,

pero también hay que hacer otra cosa,

es decir, hay que apoyar a la ciencia.

Hay que, digamos, prevenir

para no arruinar nuestra ...

cuando seamos mayores nuestra vida,

no arruinarnos a nosotros mismos

ni arruinar a los terceros,

pero si apoyamos

-y hay más y mejor ciencia-

habrá más posibilidades

de que menos personas terminen enfermas

y por tanto,

de que tenga más sentido hacerse mayor,

porque no tiene sentido vivir más años

si hay que vivirlos

de manera que sean una calamidad.

Y este es el objetivo,

que tenga sentido el vivir estos más años.

Doctor Comí, muchísimas gracias ...

Gracias a ustedes de nuevo por esta oportunidad.

Muchas gracias.

A veces la ciencia

se hace en lugares del planeta con un clima extremo.

Construir en estas condiciones un espacio confortable

ha sido el desafío de la empresa ARISTON

y la universidad de Copenhague.

Para ello,

una expedición trasladó todo lo necesario

desde el sur de Europa a Groenlandia,

y no sin dificultades, como veremos a continuación.

El lugar: Groenlandia.

El reto:

llegar al remoto lugar escogido

-muy alejado de la población más cercana-

y construir en ese entorno extremo una casa eficiente.

Un refugio sostenible

para que un grupo de científicos

pudiera estudiar el cambio climático en condiciones de confort,

pese a que la temperatura exterior pudiera acercarse a los 50 bajo cero.

Tenía que ser una casa que fuera habitable,

que fuera confortable,

para que los científicos que están allí trabajando,

y estudiando el clima,

tuvieran un sitio de referencia

que se pudiera habitar

y estar físicamente entre toma y toma.

Un trabajo de equipo, o mejor dicho,

de equipos.

Primero, el de instalación

y luego los científicos.

Conozcamos a los protagonistas del reto.

Son estos tres instaladores,

vienen de diferentes zonas,

que son los que han participado

en la construcción e instalaciones de esta vivienda.

A mí me gusta decir

que los principales protagonistas son los científicos,

porque son los que realmente luego van a usar la casa,

van a aprovechar todo este proyecto

desde el momento que se construyó

están trabajando allí

han pasado todo el invierno allí trabajando,

pues en lo que saben hacer.

El ambicioso proyecto

contó con el aval científico

de la principal universidad de Dinamarca,

de la que Groenlandia es territorio autónomo.

La universidad de Copenhague

está involucrada 100% desde el principio,

en el proyecto.

El motivo de todo este proyecto

es propiamente

el estudio que están haciendo científico en Groenlandia.

Se contactó con el jefe

que lleva toda la parte científica en la estación ártica,

que es donde parte el proyecto.

Ha sido como nuestro punto de referencia

para todo el proyecto,

porque tu no puedes ir a Groenlandia

a decir:

yo ahora me voy a Groenlandia,

y voy a hacer una casa sostenible.

No,

porque las condiciones climáticas cambian tantísimo,

que tienes que apoyarte en gente de allí.

Esta aventura requería unas condiciones técnicas específicas,

y los investigadores

expresaron a la dirección del proyecto

cuáles eran sus necesidades principales.

La localización de la vivienda,

que fuera, que estuviera correctamente,

y evidentemente

cuando la casa ya estuvo construida,

en el momento de aclimatarse y del uso de la vivienda.

Contrataron con la compañía life factory en Italia,

especializada en viviendas sostenibles,

habitáculos modulares de madera pensados para alta montaña

y con experiencia en espacios donde habitar

en súper bajocero.

Estaba planificado

montar la casa cien por cien en Italia,

controlar todos los pasos que hay que seguir

para que la vivienda fuera perfecta,

luego la desmontaron entera,

la metieron dentro del transporte de mercancía

y luego la llevaron directamente al Ártico

donde allí se ha acabado de montar.

¿Esto por qué se hizo así?

Porque no se podía dejar espacio a la improvisación.

El resultado fue

una casa con detalles de alta tecnología

construida con materiales

compatibles con la necesidad de respetar la naturaleza.

Hay diferentes partes.

Una es la vivienda en sí,

que tiene que ser,

primero, respetuosa con el medio ambiente,

una vivienda totalmente de madera,

la segunda

los aislamientos, la orientación,

la localización de la vivienda también era muy importante,

y la tercera ...

las instalaciones.

Optaron por una caldera de condensación

alimentada con gas propano,

por dos razones,

lo podían transportar embotellado

y además

es el más adecuado a la temperatura extrema del Ártico.

El equipo instalado en la casa del Ártico,

básicamente se compone de un generador,

que es una caldera cien por cien doméstica,

mixta,

instantánea,

que puede funcionar en esas condiciones tan extremas

como puede funcionar ...

en una ciudad como Barcelona, Madrid o como Oslo.

El tema es

cómo llevamos ahí ese combustible

y en que formato.

Digamos, canalizar gas natural

no habría prácticamente ningún límite de temperatura,

en cambio

al utilizar combustibles embotellados,

tenemos que tener en cuenta

cuál es la temperatura de la población en botella,

estaríamos hablando

que el propano es el más adecuado

puesto que es útil

hasta a temperaturas

de aproximadamente unos 40 bajo cero.

Resuelta la logística sobre el papel,

llegó el momento decisivo

de trasladarse a uno de los lugares más fríos del planeta.

La casa, la caldera, todo el material

fue transportado en este barco rompe-hielos,

que protagoniza

algunos de los momentos más espectaculares del documental

rodado para el proyecto

y ya, sobre el terreno,

con potentes motos

preparadas para llevar mercancía pesada.

El equipo de instaladores

acabó accediendo al lugar en helicóptero,

ante las complicaciones que contaba un segundo barco que debía llevarles.

Nuestro fin era

conseguir que estas personas trabajaran en condiciones.

También en invierno,

a pasado un primer invierno y todo ha ido bien.

Tras ese exitoso primer periodo en el Ártico,

llegó el momento de valorar los resultados

y ver las formas de dar continuidad a la aventura.

La vivienda se ha donado a la universidad de Copenhague

para que pudieran estudiar el cambio climático

y esa vivienda ha quedado ahí, donada,

para que estos científicos la puedan usar

para lo que ellos necesiten.

De todo ello han podido extraer conclusiones útiles

para aplicar de forma global, también en el entorno doméstico.

Hacer un proyecto así

hemos visto que llega al consumidor,

que sea consciente

de que yo en mi casa

también puedo ser más respetuoso con el medio ambiente.

Todos los implicados en el sector,

estamos haciendo una labor de divulgación

para que llegue al gran público,

esta filosofía de respeto por el medio ambiente,

por el ahorro económico, ahorro en combustible

y la eficiencia.

El aislamiento térmico

y el control con precisión máxima

de los distintos ambientes,

serán claves para el futuro,

en el campo de la eficiencia energética.

El futuro de la climatización

para mí

apunta hacia soluciones de

calefacción distribuida,

es lo que se conoce como

un sistema de calefacción

que se produce en una planta central,

se distribuye

y puede ocupar grandes extensiones,

ciudades enteras,

este modelo está funcionando en los países nórdicos,

me imagino su unificación por habitaciones dentro de la casa,

según horarios de uso,

según temperaturas,

imagino muchísima más eficiencia

y sobre todo

mucho más respeto por el medio ambiente,

que es algo

que terminará por ser una responsabilidad de todos.

Consumir la mínima cantidad posible de energía

y de la forma más respetuosa con el medio ambiente posible.

El proyecto de construir una casa climatizada en el Ártico

concluyó en abril de 2018,

con la donación de la instalación a la universidad de Copenhague.

Contribuirá a la investigación y al amante de la ciencia

en uno de los lugares más vírgenes y protegidos del planeta.

Si les gusta la ciencia y la tecnología,

les esperamos en un nuevo programa de Lab 24.

Gracias por seguirnos.

Subtitulado por: María Victoria CEREZO OLIVARES.

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Lab24 - Exclusivamente Alzheimer y Climatizar en el Ártico

08 oct 2019

El Barcelona Beta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall es un centro dedicado a la investigación del Alzheimer. Miles de personas participan en el estudio Alfa, que pretende conocer los factores de riesgo y los indicadores biológicos que podrían incidir en el desarrollo de ésta enfermedad. Entrevistamos a Jordi Camí, director de la Fundación Pascual Maragall y del Parque de Investigación Biomédica de Barcelona. En la segunda parte vemos cómo la empresa ARISTON y la Universidad de Copenhague han conseguido el reto de construir una casa climatizada en Groenlandia que facilite el trabajo de los investigadores.

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