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Para todos los públicos La Paisana - Rascafría - ver ahora
Transcripción completa

"Hola, soy Eva Hache y no, no tengo pueblo, pero me encantaría.

Salir al fresco, tener pandilla, saludar a todos por el apodo,

sentirme como en casa en todos los rincones.

Ser de pueblo mola. Así que agarro el coche,

el micro y a 'paisanear' que me voy".

(Música cabecera)

"Hoy conduzco hacia el norte de Madrid, me dirijo a Rascafría,

en el valle del Lozoya.

Aquí viven 1692 paisanos, y con ellos me pasaré 48 horas".

(Aplausos y vítores)

¡Muy buenas noches!

(Aplausos y vítores)

(Música)

(Música)

Salgo de casa con la camisa puesta al revés,

siempre me pasa si esa noche me voy a perder.

Pensabas en cambiar de lugar,

si te has cansado ya de esperar, conozco el sitio perfecto.

Venía con el coche, y antes de entrar en el pueblo...

Uy, mira, hay un señor aquí.

Me encuentro un señor, un caballete,

un cuadro...

Y digo: "Me da a mí que este tío pinta algo aquí".

(Risas)

¡Hola!

Hola.

Muy buenas. Hola, buenos días.

¿Qué tal? Ya ve, pintando.

Con este paisaje, ¿quién no pinta?

¿Quién no pinta? ¿Quién no pinta?

El Peñalara, el señor del valle.

¿Eso es el Peñalara? Es el Peñalara, el señor del valle,

la altitud más alta, perdón la redundancia,

de toda la sierra de Guadarrama.

¿Cómo se llama? Me llamo Juan Antonio.

Juan Antonio. Sí, sí. ¿Y usted?

Eva. Ah, Eva, encantado.

Igual. Mua, mua.

¿Qué estamos, con Peñalara...?

Estoy aquí, con Peñalara, liado con él,

porque estoy con acrílico, y me está poniendo un poco nervioso.

¿Por qué? Porque el acrílico seca enseguida,

y lo mío es el óleo. ¡Vaya!

Plas, plas, te equivocas, corriges, pumba.

Aquí, te equivocas, te aguantas, sigues.

(RÍE)

Que no hay manera con el acrílico.

No, no, con el acrílico hay que ser un fenómeno.

(RÍEN)

Juan Antonio, muy buenas noches. Buenas noches.

Buenas noches, ¿cómo estás?

No he terminado el cuadro todavía. Claro.

(Risas)

Es que yo te interrumpí también bastante.

Sí, igual tengo que hacer otro nuevo.

(Risas)

Es que era acrílico.

Lo que pasa, que claro, yo seco el acrílico a fuerza

de darle a la lengua, y eso no, te tengo que pedir disculpas.

Hablaste poco, ¿eh?, hablaste poco.

Hablé poco porque es que tú hablas muy bien.

(Risas)

Mira, tuve una suerte contigo...

Encontrarme contigo antes de entrar en el pueblo fue maravilloso,

tú eres un guía profesional.

Me pusiste en mi sitio, me indicaste exactamente todas las coordenadas,

todo lo que yo tenía que saber.

La Cuerda Larga. La Cuerda Larga.

La Cuerda Larga,

es una excursión obligada de cualquier montañero que se precie.

Y todo esto, las montañas de aquí, del valle, el valle del Lozoya;

si es que el valle del Lozoya es identitario con Madrid.

Ajá.

El valle del Lozoya, el agua del Lozoya,

¿quién no ha bebido agua del Lozoya?

¿Quién no se ha rejuvenecido bebiendo agua del Lozoya?

¿Pero rejuvenece? ¡Hombre!

Si yo soy así de joven es gracias al agua del Lozoya.

El agua del Lozoya mis raíces las ha ido renovando de tal manera,

me ha entrado un espíritu artístico melódico sentimental,

que tengo que manifestarlo de alguna forma.

Y ni una arruga. Ya lo ha visto.

Ni codornices, ni patas de codornices,

ni patas de gallo, ni de pollo.

(RÍEN)

Según tú, Juan Antonio, el agua del Lozoya rejuvenece, se te nota,

estás hecho un pincel, un pincel de los finos, de los caros.

Sí, sí.

¿Tú estás seguro de que el agua del Lozoya viene directamente del río,

o pasa antes por la "ruta del bakalao"?

(RÍEN)

Oye, estoy como que... como que respiro mejor.

¿Te has dado cuenta? Sí, sí, sí.

Y no has bebido agua del Lozoya.

Ahora, en la fuente del pueblo, te tomas un par de tragos y ¡buah!

Muchísimas gracias.

Ha sido un placer. Igualmente.

Me voy, de verdad, con el corazón ancho.

Yo me quedo con el cuadro un poco estrecho,

porque se me ha secado el acrílico, pero, ¿qué se le va a hacer?

Un poquito de agua de Lozoya. Sí, sí.

A lo mejor... ¿Eh?

No había caído yo en eso. Pues ahí lo dejamos.

A seguir bien.

Igualmente.

(Canción en inglés)

"Nada más llegar, fui directa a la fuente: tenía que beber agua

del Lozoya para poder estar en igualdad de condiciones,

y ser una paisana más de Rascafría.

Ahora ya sí.

'Be water, my friends'".

(Canción en inglés)

¿Estás viendo el árbol ese?

Pero árbol no puede ser, está ahí clavado.

Hola. ¿Tú sabes qué es el palo este?

El mayo.

Pero esto no crece aquí, ¿no? No, no.

Esto lo pone la gente del pueblo,

es como una fiesta tradicional que se hace, y entonces lo ponen.

Es una tradición que se hace, y cada mayo cogen un pino del pueblo

del monte, y tal,

y entonces lo... lo plantan. Y lo colocan.

Y lo plantan ahí. ¿Y tú quién eres?

Rafita.

Hola, Rafita. De Feber.

Muy buenas noches, Rafita. Hola.

¿Qué tal, cómo estás? Bien, bien.

(APLAUDEN)

¿Tú para dar información eres siempre tan concreto?

(Risas)

Yo te pregunté: "¿Qué es este palo tan largo?".

Y tú me dijiste: "El mayo".

(Risas)

Cuando te preguntan en qué mes estamos, ¿qué dices, "bicicleta"?

(Risas)

¿Eres de aquí, del pueblo? Yo soy de aquí, del pueblo.

La verdad que encantado. ¿Te gusta?

Sí, sí.

Esto sí que es zona verde.

Es zona verde, ¿no? No lo hay ni en Madrid, ja, ja.

Claro, que es la historieta. Yo, encantado.

Sí, me encanta Madrid, pero voy a trabajar, me vengo por la tarde,

y yo, mi pueblo es mi pueblo.

¿Trabajas allí? Trabajo en Madrid.

¿En dónde trabajas? En un hospital.

¿Te gusta tu trabajo? Me encanta.

Espérate, espérate. El "chistematón" del hospital.

unun"Chistematón". El "chistematón":

untodo el mundo del hospital me cuenta chistes, lo tengo que apuntar.

(RÍEN)

El "chistematón".

El "chistematón"...

Vaya tela con el "chistematón", que dije: "En qué momento...".

(Risas)

Rafita, lo tuyo con los chistes...

Mal, ¿no?

Bueno, a ver, mal, eh...

Fuerte, fuerte.

(Risas)

A ver, venga. Espérate.

Ah, mira. Esto es un...

(RÍE) (RÍE) Este es bueno.

Dice...

El...

La mujer al marido le dice:

"Juan, Juan, ¿me consideras tonta?".

Y dice ella:

"Afirmativo". Y dice:

"Venga, pero dime si sí o si no". Es que es muy malo, ¿verdad?

(RÍE)

Es muy malo. Este es peor.

Venga. Este es peor.

Es un tío que está en la silla eléctrica,

un tío que le van a matar,

uno está en la silla eléctrica y dice:

"¿Cuál es tu última voluntad?". Dice: "Que nos demos todos la mano".

(RÍEN)

Qué chiste más horroroso.

¿Tú sabes lo que hace un chiste bueno? No estar en la libreta esa,

en la libreta del demonio.

Qué horror.

(RÍEN)

¿Por qué son diferentes letras?

Porque cada uno me escribe el chiste,

entonces me... Te los traen escritos.

Claro, y entonces los escribimos.

¿Están clasificados por colores? Sí.

¿Qué significan esos...? De menos malo, a más malo.

(RÍEN)

¿Y los buenos?

(Risas)

¿Y los buenos en qué color están, en el incoloro?

(RÍEN)

Ah, sí, este es muy bueno.

(RÍEN)

unDice: "Oye, Paco,

¿sabes si hay supositorios de otros sabores?".

Dice: "Qué pasa, que te los comes?".

Dice: "No, si te parece, me los voy a meter por el culo".

(RÍEN)

(RÍEN)

Tienes una manera de contar los chistes que es espectacular.

Tú vas a empezar y dices: "Mira este, mira este...".

(RÍE)

Eso va al final.

De toda la vida de Dios, va al final, va al final.

Que dices, bueno, como los chistes son tan malos,

que por lo menos, vas reído de antes.

Rafita, me ha encantado conocerte y padecerte a partes iguales,

muchas gracias.

(Canción en inglés)

Después, voy andando por el pueblo,

y en un jardín oigo el sonido de una motosierra...

Hasta luego.

Que digo: "Ostras, la matanza de Texas".

Pero no, era Agustín, muy buenas noches.

¿Qué tal? buenas tardes. Muy buenas.

¿Cómo estás? Bien, ¿y tú?

¿Cómo te llamas? Agustín.

Agustín, ¿qué haces, leña? No, estoy desbastando

este tronco para luego hacer una escultura, ¿sabes?

Ah, ¿eres escultor? Claro.

¿Es tu trabajo? Sí.

Mi mundo ha sido... Bueno, yo, en cada obra que hago

es aprender a esculpir, aprender las formas de la madera,

me gusta jugar mucho con las vetas, con las formas naturales...

O sea, que cuando tú tienes un tronco,

no sabes lo que va a salir, vas viendo según...

Unas veces sí sé, porque busco un tronco

que me sirva para la idea que tengo,

y otras veces, cojo un tronco y me meto directamente.

Y este, ¿qué?

Bueno, pues esto, mira, voy a ponerle de pie...

Quiero hacerlo esbelto, y aquí, finito,

y aquí hago como un nudo enrollándole,

y que cuelgue por aquí o por aquí.

¿Cómo es posible que tú veas eso dentro de un tronco?

O sea, tú, el agua del Lozoya...

(Risas)

Sí, sí, le meto... Te metes, te metes.

Ahí en el taller, tengo ideas como las que te estoy contando,

que ahora verás. ¿Sí, me enseñas?

Sí, ¿quieres que te la enseñe? Vamos.

Vamos. Estás fuerte, ¿no? Antes, más, ahora, menos.

Donde yo veo un tronco Agustín ve esculturas,

y vaya si las ve, porque tú entras en ese taller

y parece una coctelería hawaiana,

ahí hay más madera que en el imperio azteca.

(Risas)

Mira, mira, mira. Qué barbaridad.

¿Cuánto tiempo de trabajo tiene esta escultura?

Pues mucho tiempo.

Nunca apunto las horas, porque no...

Me podría dar algo, ¿sabes? (RÍE)

Pero días. Y meses, sí.

Con algunas esculturas, fíjate, con cristos naturales

que he hecho pues me tirado dos años, dos años y meses.

¡Madre mía! Que tú dices, dos años, tío,

la cantidad de cosas que se pueden hacer en dos años,

o sea, para que os deis cuenta de una cosa,

en el tiempo que Agustín hace dos esculturas,

es que se ha pasado el año olímpico.

Rafita, échale a cada chiste aunque sea un par de meses.

(Risas)

¿Qué lo que es lo más bonito que te han dicho de una escultura?

¿Lo más bonito? Yo he visto, fíjate, en exposiciones mías,

recuerdo que una vez un señor

se abrazó a una escultura, así,

bueno, así, y estuvo una hora, y yo decía:

"Pero bueno, a este señor, ¿qué le pasa?"

Y es que sentía...

Dice: "Porque lo siento, siento, me transmite

y además, me ha contado cosas tuyas".

Tus troncos son unos chivatos.

Yo ya estoy viendo los titulares de las revistas del corazón.

Un tronco confiesa: "Agustín no se anda por las ramas".

Y cuando vas por el campo, por ejemplo, por el bosque,

entre árboles, ¿te vas imaginando formas?

No te quepa duda.

Sí, mientras yo... Fíjate, cuando...

Por ejemplo, me he tirado mucho tiempo en el taller,

para mí, ir al campo y perderme por el campo,

es relajante, es ver formas,

me transmite un montón de cosas.

Agustín, lo que es cierto es que tú con la madera

tienes una relación superespecial, bonita,

la sientes, la madera te siente a ti,

es un poco como tal palo, tal esculturilla.

Me gustó mucho conocerte, conocer tu taller,

conocer tu afición, tu profesión, y conocer tu pasión.

Así que te deseo todísima la suerte del mundo,

y en caso de que no la tengas, lo tienes fácil,

toca madera.

(Canción en inglés)

A veces pienso que la vida es como un tronco de árbol

ante los ojos de Agustín.

A simple vista, nos puede parecer dura, áspera, ruda,

pero si le dedicas tiempo y pasión, la puedes llegar a convertir

en una auténtica obra de arte.

(Continúa la música)

Pues mira, aquí hay un muchacho.

¿Cómo va la vida? Muy bien.

¿Qué tal, cómo te llamas? Yo, Juan Carlos.

Juan Carlos, muy buenas tardes, yo soy Eva.

Buenas tardes, yo, Juan Carlos. ¿Y qué?

Iba a echar de comer a las novillas.

Pues vamos a dar de comer a las novillas, ¿no?

Venga, vamos. Pues venga, vamos.

Juan Carlos, muy buenas noches. Buenas noches.

(Risas)

¡Madre mía! Qué bien me lo pasé contigo, Juan Carlos.

Uy, qué negras son, ¿no serán bravas?

No, no, son mansas.

Ostras, qué grandes son, tío.

¡Uy, uy, uy!

(Música tensión)

Que se lo vas dejando por ahí...

Sí, las dejamos... ¡Uy, uy, uy!

Juan Carlos, voy detrás de ti, porque voy un poco cagada.

(Risas)

Que venían por todos lados, me tuve que poner así,

en formación abanico...

Te lo juro, te usé de escudo humano, te lo tengo que decir.

¡Uy, uy, uy!

¡Uy! Qué ágiles son, ¿no? Sí, muy espabiladas.

Mira, se comen el saco. Ojo, cuidado.

Quítaselo tú. No pasa nada.

No, no, no pasa nada, no pasa nada.

Oye, qué miedo pasé, soy supercagada,

es que venían las vacas como un autobús del Imserso

al buffet libre, ¿sabes? ¡Ah, ah, ah!

¿Y estos son todos los terneros que tienes?

No, luego, en la nave, tenemos tres.

Una vaca parió gemelos... ¿Gemelos? ¿Esto sucede?

Cada 20 años. ¿Qué dices?

Suele pasar muy poco, nosotros tenemos,

durante 20 años, a lo mejor, hemos tenido 300 vacas

todos los años, y a los 20 años,

solo una nos ha parido gemelos.

Hemos llegado en el momento justo.

¡Qué maravilla! Mira, un eclipse de vaca.

Bueno, que total, que 20 años, tampoco, a ver...

En tiempo de Agustín, son 10 palos, o sea que tampoco...

Pues oye, vamos a verlos, vamos a verlos,

entramos en el establo...

Hola, ¿qué tal? Buenas tardes.

Ah, les hacen mamadera. Mira, mira, vente para acá.

Para que se enganchen los animales.

Está aquí. Yo creo que mucha hambre no tienen.

No, es que al estar nosotros, se ponen nerviosos.

Pues entonces, vamos a quitarnos. Chachi.

Y de estos, ¿cuántas veces le dan...?

Pues se beberán 30 litros en leche. ¿30 litros?

Sí, más otros dos kilos que les echemos de pienso...

¿Eso son terneros o son aspiradoras?

Esa gente come más que un remordimiento, por Dios.

(RÍEN)

¡Madre mía! ¿Y aquí todo el día, Juan Carlos?

No, echamos tres horas. ¡Ah!

Tres o cuatro horas diarias sí que estamos por aquí.

¿Y el resto del tiempo? El resto del tiempo...

De vez en cuando pues... A lo mejor haciendo algún vídeo

y lo subimos a YouTube algunos amigos y yo.

¿Haces vídeos de YouTube? Sí.

Eres "youtuber". Eso sí que no me lo esperaba.

(RÍEN) El Rubius de Rascafría.

Oye, un ganadero 2.0. Sí, señor.

¿Y qué haces?

Pues haciendo un poco... Enseñando cosas de campo.

¡Ah! Vale.

O sea, que eres un "youtubero" rural.

Sí, un poco.

Pues ahora un reto así un poco... A ver si alguno puede superarme

y nos vamos a echar la pala del tractor de agua por encima.

¿Me estás diciendo que te vas a echar el agua por encima?

La pala por encima, sí. Como un "Got Talent" de esos.

¿Pero esto dónde lo has visto tú?

La gente que subía vídeos de palancanas,

¿y para qué vas a subir un vídeo de una palancana?

Pues un poco más grande será. (RÍE)

(RÍEN)

¿Tú siempre eres...?

Iba a decir bruto, pero...

¿Tú siempre eres tan excesivo? Pregúntaselo a mi madre.

Tu madre estará contenta. (RÍEN)

Es que tú pillas una de las esculturas de Agustín

y la usas de palillo, tío.

(Risas, aplausos)

¿Y esto cuándo lo vas a hacer? Pues ahora después lo hacemos.

¡Ah! ¿Que lo vamos a ver nosotros? Sí.

¿Pero qué me estás contando? O sea, pero...

Pero... En directo.

En rigurosísimo directo. ¿Pero en serio?

Sí. Vamos a hacerlo.

Llenamos la pala... ¿Sí?

Y lo hacemos.

Digo: "Que se va a tirar la pala de agua".

Yo de verdad que estaba sufriendo, ¿eh?

Yo estaba... Yo... Yo... Flipada, de verdad. O sea, impresionada.

Ya se me había olvidado hasta el miedo de las novillas.

Pues venga, vamos a llenarla.

(Música tensión)

Juan Carlos, esto está ya...

Está casi lleno ya. Ya está piscina.

Creo que ya valdría. Y entonces...

Oye, ¿pero y quién va a subir la pala?

Me la tirará mi tío.

¿Tu tío? Sí.

¿Dónde está? Está allí. ¡Tío!

¡Ah! Míralo.

Hola. Hola.

Y aparece el tío. Óscar, ¿qué tal?

De verdad, qué carácter. Este atrevido y el tío Óscar...

(Risas)

Oye, que dice tu sobrino que se va a tirar esto por encima.

Sí, pues nada...

Que se ponga debajo y ya está.

Que no... Que... ¡Que hay un peligro ahí!

(BALBUCEA)

Ahí hay 700 u 800 litros de agua. -Si tampoco es tanto.

-¿Que no es tanto? Ahora veremos a ver lo que pasa.

Pues nada, pásame el móvil y aquí todo el mundo al lío.

Toma.

Cojo el móvil de Juan Carlos, me pongo a grabar,

Óscar arranca el tractor...

(Música tensión)

¡Huy! ¡Huy! ¡Huy!

Cuando tú le digas a tu tío.

Grabo.

Y veo que la pala empieza a moverse, al agua empieza a descender...

(Continúa la música)

Juan Carlos aguanta, aguanta, aguanta, aguanta,

como en "Cantando bajo la lluvia", pero a lo loco.

(Continúa la música)

(RÍE)

No has aguantado todo al agua. Ya.

¿Qué ha pasado? Joe, pues que está fría.

(RÍEN)

¿Y cómo querías que estuviera?

¿Cómo querías que estuviera? ¿Al vapor como en un baño turco?

(RÍEN)

Juan Carlos, conmigo te has ganado una suscriptora.

Voy a seguirte muy de cerca en todo lo que hagas.

Ahora, también te digo una cosa.

Viendo tu reto, me quedé exactamente igual que tú,

helada.

Muchas gracias.

(Aplausos)

(Música)

Mira, vamos aquí, a Casa Juanito.

Hola. Hola, buenas.

Buenas, ¿qué tal? Encantado.

¿Eres Juanito? Juanito soy.

Juan Carlos, pero Juanito. Soy el propietario.

Pero ahí pone Juanito. Claro.

Mi abuelo y mi padre se llamaban Juanito.

A mí ya me cambiaron el nombre.

Juanito, Juan Carlos, Juan Carlos, Juanito...

Que dije: "¿Este hombre qué pasa, que tiene doble identidad?"

Es un superhéroe. Para mí eres un superhéroe.

O sea, que esto es un negocio de toda la vida, familiar.

Sí, llevamos aquí...

Mi tatarabuelo tenía otro local un poquito más para arriba.

¡Tu tatarabuelo! Mi tatarabuelo.

Somos hosteleros, pues ya cuatro generaciones.

¡Guau! ¿Y a ti te gusta?

Para vivir aquí era la única solución.

O me metía hostelero

o agricultor o ganadero. Esas cosas no me van tanto.

¿Ah, sí? Yo sí, soy vaguete.

(RÍE)

¿Trabajas tú solo? No, trabaja mi mujer y mi hijo,

que le tengo también trabajando conmigo

que también ese quiso quedarse.

¿Y a qué hora abres? Abro a las 8:30.

¿Y a qué hora cierras?

Hombre, ahora, entre diario, a las 22:00-22:30, por ahí.

No te ha salido bien. (RÍEN)

Mira el caso de un ganadero.

Que tiene tiempo para estar echándose palas de agua por encima.

(Risas, aplausos)

¡12 horas trabajando todos los días! 24-7, como dicen las modernas.

Tú eres un superhéroe, trabajas más horas que Batman.

Estoy oyendo los pitiditos de... De las quinielas.

Mira, aquí se vende la lotería.

¿Tu diste un premio de 2 millones de euros?

Sí, a uno de aquí de Rascafría. ¡Ahí va!

¿Y a ti cómo se te queda la cara de haber sellado un boleto y...?

Siendo conocido, más alegría.

¿No te dio un poquitito de envidia? Hombre, nos ha jorobado.

Prefería que me hubiese tocado a mí.

(RÍE) No te joroba...

Eso sí que...

¿Qué hubieras hecho si te hubieran tocado 2 millones?

Dejar el bar. (RÍEN)

Ahí sí que podrías haber sido el superhéroe más envidiado

de todos lo tiempos: ¡Supervago! (RÍEN)

Y también quitarte un poco de en medio a la familia de...

Sí, es verdad. Del contacto diario...

Esa sí. Mi mujer es la que más me aguanta.

¿Cuántos años lleváis juntos? Llevamos... 30 años va a hacer.

29... Sí, 30 va a hacer. 30 años.

Pero 30 años, 24 horas al día.

Lo que más echo en falta

es coger y marcharme con mi mujer un fin de semana,

al pueblo que sea, un pueblo de Soria, me da lo mismo.

Ir cada día a un... Es lo que más echo en falta, eso.

Poder disfrutar del día a día de mi familia.

Porque estoy junto a ellos, pero no disfruto de ellos.

Yo lo que echo en falta es horas para mi familia.

Lo que más me sienta peor de este negocio.

Yo, cuando llego a casa, ni hablo ni nada.

Hablo más aquí que en casa.

En casa ya... Ya he hablado todo.

O sea... A dormir.

Y a descansar. Y a descansar,

y otra vez al día siguiente igual, entonces, no hablas...

No dedicas tiempo a la familia.

Juan Carlos, creo que deberías usar tus superpoderes

para estar todo el tiempo que quieras con tu familia

y para darles un premio diario de 2 millones de besos.

Porque te lo mereces.

(Aplausos)

Muchas gracias.

(Canción en inglés)

La pócima que ha convertido a Juan Carlos en un superhéroe

debe ser el agua del Lozoya.

Sea como sea, su historia es una lección de esfuerzo,

persistencia y coraje

y a cada café que sirve está más cerca de alcanzar su sueño.

Hoy yo soñaré que Juan Carlos se sale con la suya.

(Música)

De buena mañana amanece en Rascafría,

salgo a dar una vuelta, me acerco al Monasterio del Paular...

Mira qué maravilla. El Monasterio del Paular.

Lleva aquí desde el siglo XIV. Es un gótico... tardío,

dicen, yo no distingo..., pero la verdad es que es espectacular.

Gigantesco. Vamos a entrar.

Hola, buenos días.

¿Qué tal?

No se preocupe.

Y conozco a fray Martín.

(RISAS)

Venga. Hasta luego, gracias.

Gracias. Es que hoy tengo cuatro visitas...

Muy buenos días. Nos dé Dios.

¿Con quién tengo el gusto? Con fray Martín.

Yo soy Eva. Monje benedictino.

Monje benedictino. Eso es.

Claro, fray Martín no ha venido

porque fray Martín es un monje de clausura...

que eso es como la casa de "Gran Hermano".

Con confesionario... pero sin nominaciones.

¿Vives aquí?

Hombre, claro. Ya llevamos 20 años aquí.

Ah... ¿Viven muchos monjes? ¿Muchos frailes?

Somos ocho de comunidad. Ocho de comunidad.

Ocho. ¿Solo? Pero esto es un sitio gigantesco.

Bueno...

Tocan a muchísimas habitaciones por persona.

Sí, lo que pasa que queda mucho por restaurar.

Estamos en la parte restaurada. ¿Qué hacen aquí?

Bueno, pues una de las cosas que llevo...

Mira, ahora mismo voy a hacer las mediciones de la meteorología.

Todos los días... Mediciones...

Sí, a hacer las temperaturas. Bueno, otra vez nos llaman.

A ver quién es...

(IMITA TONO TELÉFONO) Claro, que llaman, que llaman...

Sí...

¿Qué día?

Sí, puede ser, ¿eh?

El día 10 de julio.

No molestes, que igual está hablando con el Señor.

Julio 2019. ¿A qué hora? ¿A las 12, por ejemplo? A las 12.

¿Qué edades tienen los chicos?

Madre mía, mira el tío, que tiene un callo

de aguantar el teléfono con el hombro solo...

Es el monje de clausura con más cobertura que yo he conocido.

Bueno, Juan Ramón Martín. Un placer.

Adiós, buenos días. Adiós, adiós.

¿Viene mucha gente aquí de visita?

Sí. Especialmente de 9:00 a 11:00 de la mañana tengo el teléfono

y me llaman para hacer las reservas. O sea, fray Martín está más ocupado

que una floristería el Día de la Madre.

Y eso que solamente lo tiene de 9:00 a 11:00 de la mañana.

Que el resto del tiempo no lo coge, ¿eh? Que no lo coge.

Y dices tú: "Menos mal". Porque este hombre,

en lugar de tarifa plana necesitará tarifa eterna.

Pero entonces, Martín, tú para ser un fraile de clausura...

Monje de clausura. Monje benedictino.

Perdón. Perdonada. No te preocupes.

Es que tengo poca experiencia en esto.

Tienes muchísimo contacto con el exterior.

Bueno, es mi trabajo, es mi servicio.

Llevo las visitas de los turistas. Entonces, claro...

Llevó la meteorología, que ahora tengo que ir a hacer las mediciones.

¿Puedo acompañarte? Claro, sería un placer.

Venga, pues vamos para allá. A la meteorología.

O sea, es monje y meteorólogo.

Es...

"meteomonje".

Sí, señora. Muy sencillito.

Y aquí tenemos a la Agencia Estatal de Meteorología. La Aemet.

Hola.

Una maravilla. Anda...

Aquí tenemos el termohidrógrafo, que nos mide la humedad relativa.

Luego tenemos el termómetro de máxima

y el termómetro de mínima y de actual.

Y aquí tenemos el pluviómetro.

Cogemos, abrimos, cogemos la cazoleta

y sobre esta probeta hacemos la medición de agua.

Una garrafa así con una probeta de plástico.

Yo me imaginaba el pluviómetro...

Y esto... Esto es para que le caiga agua.

Tú lo pones debajo de la pala tuya del tractor...

Martín es monje de clausura... Tiene voto de castidad...

pero el voto de silencio... Porque habla más que un pueblo.

Buenas noches, buenas noches, fray Martín. ¿Qué tal?

Muy buenas noches a todos y a todas.

(Aplausos)

Ya que estamos aquí todo el pueblo...

¿Nos podrías dar la previsión del tiempo de mañana

para saber qué ponernos? Bueno, para mañana...

Parece ser que hay cambio, pero, claro, la humedad relativa

nos da 65 %. Eso quiere decir que mañana es probable que no llueva.

Puede llover, pero en principio, no.

Bueno, pues nada, me tengo que marchar. Ya es mi hora.

Ha sido un placer. Buenas noches y hasta mañana. Adiós.

Pero...

Pues ya sabéis.

Mañana la normal es que no llueva, pero puede llover.

O sea que vosotros llevaros el chubasquero

pero con un bolso por si tenéis que guardarlo.

Martín, ha sido un placer. Bueno, pues lo mismo.

Aquí te dejo... Yo aquí me quedo en clausura, o sea,

que siempre que quiera usted venir a verme me puede venir a ver.

Pues es muy probable. Previo telefonazo.

No, no, ya he visto. Ya he visto que hay que llamar primero. Chao.

(Música)

Parece que están ensayando algo.

Hola.

Hola...

¿Qué tal? Buenos días. Buenos días.

¿Puedo pasar? Pasa, pasa.

¿Cómo estás? Bien. ¿Cómo te llamas?

Benito. Hola, Benito.

Hola. Hola.

¿Qué hacéis?

Estamos ensayando. Vamos a preparar una obra de teatro.

-Pasando texto. Nos pasamos texto. ¿Esta es vuestra casa?

Sí, sí. Qué bonita. ¿Y hacéis teatro?

¿Sois actores? Tenemos un grupo de teatro

desde hace 20 años. -Tenemos un grupito en el pueblo.

¿Actuáis los dos? Los dos y otras ocho o 10 personas.

-Llevamos 23 o 24 años. ¿¡24 años!?

24 años con el grupo. ¿Qué me cuentas?

He pensado que, claro, al ser pareja...

y actor y actriz en las mismas funciones...

He estado yo dándole vueltas

y he imaginado que igual hay veces que Benito se levanta por la mañana

y dice: "¿No es verdad, ángel de amor,

que no encuentro las zapatillas...

pero que si quiero empanadillas están en el congelador?".

¿Se os da bien?

Sí. Os estáis especializando...

La verdad es que tenemos muy buenas críticas.

-El problema que tenemos aquí es que hay pocos chicos y muchas chicas.

El teatro está hecho para hombres. Muchas veces hay obras

que tenemos que cambiar personajes y tal. Tenemos ya una edad.

Hay que adaptar las obras a la edad que tenemos.

(RÍE) -A la edad hacia los sexos. -Los galanes ya... Están complicados.

(RÍEN)

En vuestra compañía, me contasteis, que faltan hombres.

¿Conocéis a Rafita?

Pero, hombre, por favor, Rafita con la disposición que tiene,

la hiperactividad y el "chistematón"...

En cinco días te monta "Doce hombres sin piedad", tranquilamente.

Contratadle, por Dios.

¿Y de personajes cuáles son los que más os gustan?

¿En teatro? Sí, en teatro.

Yo hago de todo... porque yo soy como el comodín.

Haces de todo. Soy como el comodín.

-Sí. -Se me da bien hacer acentos.

(ACENTO GALLEGO) "Algunas veces, hago de gallega...".

(ACENTO RUSO) "En esta, tengo que hacer de rusa,

tengo que hacer de rusa...". Ah, ¿qué tal?

"Ay... Cuatro maridos por tu culpa, Francisco".

¿Qué más nacionalidades haces? Pues...

(ACENTO INGLÉS) "Hice la americana en 'En un sitio para vivir'".

¿En italiano?

(ACENTO ITALIANO) "Ah, 'prego'... Eso no lo he practicado demasiado".

(RÍE)

En argentino.

(ACENTO ARGENTINO) "Ah, el argentino, che, ese lo podría hacer fácilmente".

Mexicano. ¡Oye!

(RÍEN)

(ACENTO MEXICANO) "Eh, manito...".

(RÍEN)

Esto fue maravilloso, Carmen.

Tú haces de gallega...

(ACENTO GALLEGO) "Que no sabes si vas o vienes...".

Ahora te toca hacer de rusa...

(ACENTO RUSO) "...cargando misiles".

(ACENTO MEXICANO) "Hiciste de mexicana... Ay, ay, ay...

Ándale, manito". Yo necesito clases.

Te digo una cosa... Si lo de las funciones ves que no,

hazme el favor de montar una academia de idiomas en Rascafría.

Bueno, no, una academia de acentos. Además, la puedes llamar

Academia Rascafría..., aprende a ser rusa en un día.

(Aplausos)

Oye, ¿y los aplausos? Buah, eso es lo más.

Estamos ahí por los aplausos. -A mí me encanta, ¿eh?

-Es lo que más te engancha. -Yo también, sí.

-Lo que más te engancha es el público.

Es donde ves tú la compensación a todo el trabajo,

a todo el sacrificio... -Sí.

Porque parece que la gente ha disfrutado.

Ves a la gente que disfruta y tal...

Te llena, ¿sabes? -Es lo más.

-A mí me encanta. -Eso te da la vida. Y engancha, ¿eh?

El aplauso engancha mucho. Y allí os tengo que dar la razón.

Porque cuando una audiencia como la de esta noche,

como la vuestra, de vuestras funciones de teatro,

os da un aplauso... eso es como recibir un abrazo enorme.

Así que... este aplauso...

es para vosotros.

(Aplausos)

(Canción en inglés)

"De entre todos los paisanos de Rascafría,

Benito y Carmen son los Romeo y Julieta del pueblo.

Lo suyo es puro amor por el teatro.

Me lo demostraron por activa y por pasiva.

Y Carmen no dejó de poner el acento en ello.

De hecho, creo que los rascafrienses ponen todo su empeño

en sacar adelante sus pasiones y también creo que el secreto

para conseguirlo está claro como el agua".

(Continúa la canción)

Más adelante, voy andandito por una calle del pueblo...

Veo un jardín lleno de arbolitos,

un cartel que pone en la puerta: "Exposición permanente de bonsáis".

¿Hola? ¿Sí?

¿Puedo entrar?

(Sonido metálico)

¿Qué tal? ¿Puedo ver los bonsáis?

(Ladrido)

Pasa, pasa. Para eso están.

Para mí, también es un placer que la gente venga a verlos.

¿Qué tal? Bien.

¿Cómo te llamas? Soy Julio Cachofeiro.

Me jubilé hace cinco años y esto es a lo que me dedico

porque me gusta muchísimo... ¿A los bonsáis?

A los bonsáis, sí. Bueno, tienes un montón, ¿eh?

Pues hay unos poquitos. Son claveles del aire, "Tillandsia".

¿Perdón? Mira, esos son arces de semilla

del año pasado. Eso es un fresno, es de aquí.

Bueno, pues luego hago cositas. Me gusta hacer bosquecitos.

Eso es una preciosidad, ¿eh?

Era una maravilla. Me iba diciendo:

"Mira, los claveles del aire, estos son arces del año pasado...

Mira, manzanito. Un fresno... Las higueras... ¡Tienen higuitos!".

Y me metiste en un mundo...

absolutamente bucólico. Para mí desconocido,

pero eso era como un bosque mágico. Tengo... Mira...

Granados que echan sus granadas. Venga ya.

Granadas...

Por favor... Ábrela. Eso es una granada.

Es un bosque de castaño de Indias. Guau...

¡Cuánta cosa...! Oye, se necesita una brújula

para salir de ahí, un jardín en miniatura.

Es un bosquezuelo. Y es que aquí dentro

se te va a aparecer un guardia forestal pequeñito

que va a decir: "¡Cuidado, cuidado!".

Luego, mira, aquí tengo otras cosas curiosísimas.

Bueno, ese del medio es un sauce llorón.

Estos son manzanitos, que están con las manzanas apuntando.

Y, luego, la locura de las locuras es lo que tengo aquí.

¡La locura de las locuras! ¿Qué va a hacer? ¿Qué va a hacer?

Son microbonsáis. Oh, esto es ya rizar el rizo

de lo pequeño, ¿no? Sí.

Esto es un pinito. Pero mira...

Es un pinito silvestre con cuatro años de semilla todo.

¿Cuatro años tiene esto? Cuatro años tiene de semilla.

Oye, que me enseñó un pinito, un pinito así...

Que tenía cuatro años...

A mí me dices que tiene cinco minutitos y me lo creo igual.

(RÍEN)

Aparte de esto...

(CARRASPEA) Luego, tendré 100, 200 o 300 árboles prebonsáis

para poderlos trabajar algún día. No me da tiempo.

Luego, semillo y tendré otros 200 o 300 árboles

de semilla de todos los árboles de la zona: robles, tejos, acebos...

De todo, cojo todo tipo de semillas y las voy cultivando.

¿Te das cuenta de que has entrado en una vorágine?

Totalmente. Ya no hay quien la pare.

No... Hay gente que piensa que estoy un poco chiflado.

Bueno...

¡La gente cómo va a pensar eso!

No, hombre, no. Tú eres un apasionado.

Chiflado... Si acaso, chifladito.

(RÍEN)

Julio, ¿te has fijado que si juntas todos tus bonsáis

te sale un tronco de Agustín?

(RÍEN)

Ahora, lo único que hay que hacer en esta época

porque ya no se puede podar es, para poder mantener la forma,

pues con...

Simplemente, como hacen los peluqueros, ¿no?

Ah, vale. Lo haces cortando. Son brotes nuevos de este año,

con lo cual, no le afecta para nada. Bueno, pues jugando con eso.

Y a cada uno le vas dando... Sí.

Bueno, este es un estilo concreto. Pues todo esto que sale de abajo

para que se pueda ver bien el árbol, el tronco...

¿Y te sabes sabes más estilos de peluquería de bonsáis?

Sí... Este es el Hokidachi o escoba. Luego, está el recto,

que puede ser como aquel pino de allí.

Sí. El recto formal, el recto informal,

que es el que puede coger alguna curva...

Oye, que nos hace unos cortecicos... ¿Eh? A este al estilo escoba,

a este recto formal, a este recto informal...

¿No has probado con las tijeras...,

a lo mejor un día...,

a ir un poquito, un poquito....?

(Aplausos)

¿Te imaginas tu vida sin bonsáis? Ahora mismo no.

Además, no quiero.

(Ladridos)

Julio, ¿a quién se los dejarás en herencia?

(PIENSA) No lo sé...

Porque tiene que ser alguien que viva aquí, ¿no?

Claro, a veces, puede ser más marrón dejar esto... que un regalo, ¿no?

Claro... Sí, sí, sí. Te lo puedo asegurar.

Bueno, ya veremos a ver...

Yo te propongo...

que ya que estamos aquí,

el día que tú quieras dejar los bonsáis...

con un letrerito para cómo cuidar cada uno,

le des uno a cada habitante, a cada paisano de Rascafría,

y a mí otro. Y seguro, seguro, seguro...

que nunca los cuidaremos tan bien como tú.

(Aplausos)

(BESA) Muchas gracias.

(Música)

"Conocer a Julio y a su jardín de bonsáis

no ha hecho sino confirmarme que estoy en un lugar mágico.

El agua que brota de estas montañas le da vida al valle,

hace florecer el paisaje y convierte a estos paisanos en gente única.

Todo ello me hace pensar que este debe ser el único rincón

de España donde nadie puede decir...

'De este agua no beberé'".

(Continúa la música)

Con vosotros he pasado dos días maravillosos

y ahora ya puedo decir que soy vuestra paisana.

Paisanos de Rascafría,

¡sois muy buena gente!

(Aplausos, vítores)

(Música créditos)

Siguiente reto... Ahora lo cargamos de grava.

(RÍE) Ahora lo cargamos de grava.

Te pones un casco de esos de obra y... ¡hala!

-En mi tierra.

(Risas)

Aprovecha... porque mañana me quito la barba.

¿Qué dices? Sal de ahí, forestalito...

Guardadito, sí.

(MURMURA) Hay por ahí...

¿Qué tal el acrílico? El acrílico... Jodido.

Muy mal, muy mal.

Lo mío es el óleo. ¡Óleo!

-Estrenamos dentro de 15 días. ¿Estáis nerviosos?

Sí. Estamos tomando muchas tilas... y agua del Lozoya también.

-Mucha agua del Lozoya.

(Continúa la música)

¡Quién no se ha rejuvenecido bebiendo agua del Lozoya!

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La Paisana - Rascafría

15 nov 2019

Al norte de la comunidad de Madrid está Rascafría, un bonito pueblo que cuenta con un agua milagrosa: el agua del valle del Lozoya. Eva lo descubrirá nada más llegar gracias a Juan Antonio, un pintor amante del óleo que está probando de pintar con acrílico. En Rascafría Eva también conocerá a Rafita.

Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

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