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Para todos los públicos La paisana - Artajona - ver ahora
Transcripción completa

Sentirme como en casa, en todos los rincones.

(Música)

Hola. Soy Eva Hache, y no: no tengo pueblo, pero me encantaría.

Salir al fresco, tener pandilla, saludar a todos por el apodo...

Sentirme como en casa, en todos los rincones.

Ser de pueblo... mola.

Así que agarro el coche, el micro, y a paisanear que me voy.

(Música)

(Canción en inglés)

Mi objetivo de hoy es Artajona: un pueblo de 1670 habitantes,

situado justo en el medio de Navarra.

Aquí me pasaré 48 horas.

(Aclamaciones)

(Aplausos)

¡Muy buenas noches, paisanos de Artajona!

(Música)

(Música country)

#Noche en algún puerto. Me robaste la razón.

#Casi sin saberlo, reactivaste mi ilusión, y aquí estamos hoy,

#recordando lo que fue.

#Locos por tenernos...#.

Fíjate qué hermosura. ¿Eh? Qué calidad de horizonte.

Estamos en la Comunidad Foral de Navarra,

en lo que se conoce como Zona Media.

Y ahí tenemos uno de los conjuntos arquitectónicos medievales

mejor conservados del mundo. Es Artajona.

(Música)

#Cuando todos los recuerdos que me sirven como amigo,

#solo cuando estoy contigo soy mejor.

#Y quiero darte una y mil veces siete besos diferentes,

#que el siguiente perfeccione al anterior.

#Pam, param, param, param, param...#

Hola. ¿Qué tal?

Hola. ¡Hola!

Nada más llegar al pueblo, me cruzo con dos mujeres,

que iban vestidas como, un poco, que digo yo...

Amancio Ortega aquí no ha puesto tienda.

Hola, ¿qué tal? ¿Qué hacéis?

Tranquila. Sigues en el siglo XXI, ¿eh?

Ya, ya, ya. Es que me he encontrado por ahí con gente, que digo: pero...

Sí, estamos preparando la... La obra del fin de semana medieval.

Oye. ¡Pero estáis impresionantes! ¿Y esto lo hacéis todos los años?

Esto va a hacer 20 años, que se hace, el fin de semana medieval.

¿Y tú cómo te llamas?

Yo, Fernando. Yo me llamo Eva.

Encantado. ¿Y qué? ¿Y tú eres el director?

Yo soy, sí: el director de esta obra.

Ah, ¡pero eres muy joven!

Sí... Sí. Todo esto viene de un concurso

que se hizo del ayuntamiento para renovar la obra de teatro.

A ver, no te voy a mentir. Eran 2000 euros de premio.

Entonces... ¡Ahí está!

¿Y de qué va? A ver. Es complicado de explicar.

Aquí tenemos a la familia, esto es Artajona

en la época aquí vivía una familia.

De hecho vivían en esta casa, y eran los guardianes del cerco.

Y llega el rey de Navarra. ¡Oh, uh!

Ahí lo tienes.

Entonces, claro, llega el rey de Navarra, y les ofrece como...

Un banquete, por haber cuidado del cerco tantos años.

Porque esto viene de generaciones atrás.

Y entonces, cuando está pasando el banquete, que es en este momento,

pasa alguna cosa,

que ahora veréis, y lleva al desenlace.

Drama. Mucho drama.

Bien de drama. Mucho drama.

¡Fernando, buenas noches!

Estabas preparando la obra de teatro, por pura vocación.

Por amor al arte. Bueno: por amor a cobrarte 2000 pavos,

que tampoco está mal.

Pero yo te digo una cosa, Fernando:

te veo un poquito enganchado al drama.

Te veo que es como: ¿Id bien? No. Ah...

O sea, quiero decir: tú ves como buen compañero de piso

a Darth Vader. O sea, es una cosa...

Vamos a ensayar. ¿Te parece ver la escena que estamos montando?

Ay, claro. No, no, no. No quería interrumpir.

O sea, sí quería interrumpir para enterarme.

Tranquila.

Mira. Me pongo aquí. Vale. Va. Cuando queráis.

-Señoras, señores, las sorpresas no acaban aquí.

La labor que hacen ustedes por este sitio es tan grande que cualquier

regalo se queda pequeño.

Empezamos con el ensayo, todo muy bien,

el rey no se lo sabía del todo, pero bueno. Que estaba todavía...

-Esta vez el rey no, no quiere que les falte de nada.

Por eso, estamos dispuestos a traerles alimentos

cada vez que lo necesiten.

Todo muy tranquilo, qué bien, la señora, la guardesa, hija,

y de pronto, va Fernando...

-Han desaparecido...

¡Ataque! ¡¡Ataque!!

¡Uh! (GRITAN)

Empiezo a escuchar gritos, gente corriendo...

-¡¡Uaaaaa!!

-Apártate, porque es que igual te dan, ¿eh?

Era un poco como las rebajas de enero, pero sin puertas. ¿Sabes?

¡Oh!

(Música)

(GRITAN) -Emboscada...

-¡Traidor! -Ya está, han ganado los buenos.

¿Han ganado los buenos? Han ganado los buenos...

¡Han ganado los buenos! ¡Han ganado los buenos!

Bueno, hay una escena que no la hemos hecho,

que es que muere la hija de la familia.

Han ganado los buenos, pero la niña se muere.

Oye: una cosita. ¿Quién se ha dejado la puerta abierta, esta...?

Hay un poquito de corriente. Son los ventiladores.

Bah, un poquito, solo.

¿Esto tiene un nombre? Lo que es cierzo.

¿Y qué tal? Fresco. Bien.

Aquí, tan a gusto. Como siempre. ¿Afecta de alguna manera?

Un poquito. Ya sabes que el viento te enloquece un poco.

Entonces, para la batalla es lo mejor.

Para la batalla bien, ¿no?

-Un poco vino... -Que para el cutis.

Para el cutis es buenísimo. ¿Esto para el cutis?

Bua... Bua, buenísimo. -Rejuveneces, vamos.

Ya. En dos días.

No sé.

El cierzo, resulta que os tiene movidos...

Os tiene muy movidos, ¿eh?

Pero me dijisteis: no. Porque viene muy bien.

Viene muy bien para la batalla, para enloquecerse para la batalla,

y viene muy bien para el cutis. Aunque te digo una cosa, Fernando:

morirse...

con el cutis arrugado sería bastante más dramático.

Nada más llegar, he viajado a la Edad Media,

y he vuelto al presente en una ráfaga de cierzo.

El nivel de actividad en Artajona es espectacular.

Si todos son así, la que me espera.

(Canción en inglés)

Hola. ¿Qué hay?

Buenas. Vamos a tomarnos algo aquí.

Hola. Oye...

¿Qué tal? ¡Hola! ¡Ahí va!

Muy buenas. ¿Cómo estás? Hola, muy bien, ¡chati!

¿Y tú quién eres? Yo soy el propietario de esta tasca.

¿El propietario de esta tasca? ¡Anda! Bueno, tasca, o taberna,

o lo que le quieras llamar. O bar.

O bar. O asador. ¿Y tú cómo te llamas?

Mi nombre es Joaquín. Pero me llaman todos Quinmari.

¿Quinmari? Quinmari. Joaquín Mari, Quinmari.

Quinmari. Eso es.

Y tienes un poco “look” Quevedo, ¿no?

Oh, Quevedo, no. ¡Qué vedo! ¡Ah, que no ves!

Quinmari, buenas noches. Tú y el cierzo...

Te lo digo porque tienes muy buen cutis,

y también vaya batalla que das, chico.

Mira, mira, mira, mira, mira, mira,

Porque el disfraz no es así. El disfraz viene así...

Viene así...

¡Ostras! Muy discreto, ¿eh?

Ah, sí, pero bueno. Pero, como a mí me gusta, de cuando en cuando,

a mis clientes les pongo así, y se descojonan de la hostia.

Pero ¿esto es un bar o un circo? Bueno, esto es un bar.

Pero lo que pasa que el tabernero es un cachondo que te cagas. Lo más.

Lo más cachondo... Es importante tener buen humor.

¡Hombre! ¿Tú sabes aguantar aquí, todo el día, desde las 9 de la mañana

hasta las 11 de la noche? A uno; a otro. Con mala cara.

Con... Si al final somos también, los tasqueros

somos también como psicólogos.

Este hombre no solo está detrás de la barra, sino que, además,

hace de psicólogo para sus clientes. ¡Con la cabeza como la que él tiene!

¿Eh? Y yo te pregunto, Quinmari: ¿Tú has visto alguna vez en tu vida

a un psicólogo, con un sombrero de plástico y una pajarita?

Porque yo, sí. Yo he visto a un psicólogo

con gorro de plástico, con pajarita de coña,

pero con la chorra fuera en una despedida de soltero.

-¡Si estoy todo el día aquí!

Desde las ocho de la mañana hasta que cierro.

Excepto cuando me voy de vacaciones.

Y alguna vez que voy a comprar sillas.

¿Sillas?

Que un día entre semana me fui a comprar sillas.

En serio.

Me fui a comprar sillas para el restaurante, que me hacía falta...

Sí.

Y los colegas aquí del bar: ¿Adónde se ha ido Quinmari?

Joder, pues Quinmari se ha ido a comprar.

¿A comprar sillas? Sí, sí. Ya, ya...

Ja, ja...

Y ahora, cada vez que salgo del bar... ¡Je! A comprar sillas.

Ya me puedo ir ahí, a la farmacia, a comprar...

A comprar barbitúricos, profilácticos, o supositorios.

Es igual. A comprar sillas. Qué cabrones es la peña, tía.

¿Te has casado? Estuve casado.

Ah... Con una muchacha cubana.

Ah, mira. Nueve añitos, estuve.

Hasta que un día... Se fue a buscar tabaco y ya no volvió.

De eso ha pasado ya...

Pues sí que fumaba, ¿no?

17... No, aún está buscando el estanco.

Lo de tu ex tiene tela, ¿eh? Madre mía.

Después de nueve años, se fue a comprar tabaco y no volvió.

Esto es una idea, Fernando, que tú la coges,

y te sale un culebrón, pero de..., de varias temporadas.

Y encima te saldría barato.

Porque Quinmari pone... el vestuario... ¡Y las sillas!

Hay un hueco ahí, de negocio.

Que me ponga, ¿no? Venga.

Y espera. Venga, va.

Hola, chata. Hola, chato...

(VOZ ROBÓTICA) ¿Tú sabes cantar?

¿Que si sé cantar? No. Contar. Uno, dos, tres...

¡Que si sabes contar! No cuentes conmigo...

(Timbre de aviso)

(MEGAFONÍA) Buenos días.

Hoy miércoles, el Club de Montaña "Zumadia"

organiza una salida a las Rahonas, para el domingo 26 de mayo.

Buenos días. Buenos días.

¿Qué es esto? ¿Esto? Esto es el bando de Artajona.

El bando de Artajona. El bando, sí.

No para, ¿eh? De hecho, lo echan dos veces...

Esto se oye por todo el pueblo. Yo vivo en la otra punta del pueblo

y esto se oye por todo el pueblo.

Eso es el bando, la banda, y toda la orquesta sinfónica,

con los niños llorando de Viena.

Pero ¿cómo no se va a escuchar en todo el pueblo?

¡Si eso se escucha en kilómetros a la redonda!

Que ha venido a apuntarse a la excursión de Zaragoza...

un grupo de 30 de Pamplona.

¿Dónde está el señor?

¿El señor? Está dentro del ayuntamiento.

Esto lo echan desde el ayuntamiento, sí.

Vamos a ver.

Puedes hablar con ellos, y ellos te explicarán mejor.

Yo ando, que voy a trabajar y tal. ¿Sabes?

Venga, pues buen día.

Vamos a ver. Vamos a ver si podemos hablar con el señor del bando.

"En la sede de la muralla. Si alguien estaría interesado...".

"Lo que se publica por bando para general

conocimiento de los interesados".

Artajona, 22 de mayo de 2019. El alcalde, Adolfo Vélez Ganuza.

Hola. Hola.

¿Qué tal? Buenos días. Buenos días.

¿Cómo te llamas? Daniel.

Daniel, yo soy Eva. Encantado.

¿Eres el bandero? Sí, bueno. Soy...

¿No se dice así?

Hago las funciones de alguacil, entonces no es bandero.

Sino es uno de mis servicios múltiples que tengo yo, entonces...

¿Te gusta?

Sí. Sí, sí. Llevo toda la vida trabajando ya en el ayuntamiento,

como se puede decir, entonces, es algo que sí,

me llama, me gusta y lo vivo.

¿Y entonces, son siempre noticias más o menos oficiales?

Este bando que he echado último es algo oficial,

que lo firma el alcalde, pero también hay muchos

avisos de asociaciones.

Incluso gente que se le ha perdido la cartera;

las gafas; el pendiente. Ay, ¿sí?

Sí, sí, sí.

El bando es como el telediario, mezclado con objetos perdidos 2.0.

Que se te pierde un pendiente.

Que se te pierde una zapatilla de niño.

Que se te pierde lo que... ¡Quinmari!

Chico, se te pierden cosas, ¡pregunta ahí!

¿Qué más haces?

Me encargo del cementerio, también...

Mm...

Pues que hay que hacer, pues las exhumaciones, enterramientos,

temas de zona verde...

Cortar hierbas, abonar, programadores de riego,

luego limpiezas de calles, llevamos, poner en marcha la piscina

que se va a abrir este año, concretamente el día 8 de junio...

Entonces hay que poner bonitos los vestuarios,

y llenar la piscina, clorarla,

enseñar a los que van a trabajar en el verano...

Daniel es bandero, alguacil, encargado del cementerio,

de las zonas verdes, de la limpieza de calles, de la pintura,

de las piscinas, de los vestuarios...

Tú a este hombre le preguntas ¿a qué te dedicas?

Y te dice: "Soy la Thermomix".

Pero bien pensado, eres un afortunado.

Porque eres de las pocas personas... que adora su trabajo.

De hecho, es un grupo... tan, tan, tan VIP que solamente

hay tres personas.

Están Mary Poppins, Nacho Vidal y tú.

(Aplausos)

Dani: ¿Podría yo...? Hombre...

¿Hacer un poquito de bando? Sí. Sí, claro.

¿Sí? Sí. Pues si te quieres ir preparando

seleccionamos los que son. Venga. Vamos a ello.

Venga, allá voy. Ay... Oye, me siento superimportante.

Aquí, de... De bandera. Ahí.

Esto es bajar, y ya..., ya va solo, ¿no?

-Sí.

(Timbre de aviso)

Hoy miércoles, el club de montaña Zumadia

organiza una salida a la Rahona, Cueva Los Cristinos,

para el domingo 26 de mayo. Paisajes espectaculares.

La salida será a las ocho y media, del polideportivo. Salud y montaña.

Osasuna ta mendia!

Qué chulo... ¡Me ha gustado mucho!

-Sí. Cuando me vaya de vacaciones, que yo me voy a Sanfermines,

puedes venir tú a echar los bandos.

¿Puedo? Sí, hombre, claro.

Daniel, fue un grandísimo placer echar el bando contigo,

para toda Artajona y la comarca. Gracias.

(Aplausos)

(Música)

"Queda abierto el plazo de formalización de matrículas

en el centro de primer ciclo de educación infantil,

a niños y niñas de cero a tres años".

(Música)

Mira. El Club Atlético. Artajonés. Vamos a ver.

Vamos a preguntar.

¡Hola! ¡Buenos días!

¡Buenos días! ¡Vaya campo de fútbol bueno!

Está bonito, ¿eh? Que hasta ahora lo he cuidado yo.

Hasta hace cinco años, lo he cuidado yo toda la vida.

¿Tú lo cuidabas?

Yo. ¡Anda!

Yo lo cuidé... Más de 60 años llevo yo aquí.

¿Qué dices? Sí.

¿Cómo te llamas? Antonio.

Antonio... Pero más Pololo que por Antonio.

¿Pololo? Sí.

¿Y aquí...? ¿Y tú entonces aquí, qué haces?

¿Yo ahora? Sí.

Yo ahora vengo a verlo. ¿Qué tal se le da al nuevo?

Este... es más raro que las sopas de ajos.

¿Qué dices? Este, tiene que ser todo perfecto.

Ah, ¿sí?

Sí, sí. ¿Ves cómo ha marcado todas las rayas de...,

para cortar el campo? Ha marcado todo de color.

Yo nunca lo he marcado, eso.

Tú nunca lo has marcado.

Nunca. Como salía. Pero... Pero es raro. Es raro.

Es raro. Que... ¿Se lo cuentas a él, o no?

No, yo le digo todo a la cara.

¿Sí? Sí.

Pololo, después de 60 años te has retirado, pero sigues yendo allí,

todos los días, para supervisar.

Pololo es la viva imagen de la confianza.

Dice: a ver si después de 60 años va a venir uno y me lo va a joder.

¿Cómo se llama este? José Ángel.

¿José Ángel? El Chispas, le decimos.

¿El Chispas? Sí.

¿Vamos a ver al Chispas? Vamos.

Venga. Vamos allá.

¿Qué tal?

Muy buenas. Buenos días.

Buenos días. ¿Cómo estás?

Muy bien. ¡Hoy! Mira.

¡Hombre!

Oye. Yo en este pueblo disfruto mucho del silencio, ¿eh?

Porque es que hay mucho tormento, que si el bando, que si el Quinmari.

Bueno, hay bastantes tocados.

Bastantes tocadillos...

Ya has estado un poco por el pueblo, ¿no?

Noto un poco de marejada, ¿eh? (A LA VEZ) Sí...

En lo que son las cabezas. Marejadilla.

Sí, ¿no? Sí, sí. Un poco.

Entre el viento y el vinillo... Ah... O sea, que mira: que igual...

-Sí, sí, sí. También el vinillo tiene algo que ver, ¿eh?

-O sea, el cierzo no es el culpable de todo.

-Bueno, ahí, se junta una mezcla un poco jodida, sí.

-Que ¿qué? Que el... El cierzo te parece poco a ti, ¿no? Cierzo y vino,

vamos. Menudo cóctel explosivo. ¿Pero no os habéis dado cuenta de que hay

cosas que no encajan que..., que no..., que no funcionan? ¡Hay mezclas

que no funcionan! ¿Eh? Fernando y la comedia, o Quinmari y el Caribe...

¡No va! Vaya...

-¿Qué quieres que te diga? A ver. -No. Que qué tal. Que me está...

Me está contando Pololo que... Eres muy delicadito con el césped.

Que lo tienes casi medido con metro, que... Que eres muy delicado.

-Claro. Es que las cosas hay que hacerlas siempre bien.

He tenido un buen maestro, aprendí de él, lo que pasa que...

Que intento perfeccionarlo un poquico.

-Este no tiene ninguna prisa ahora.

Está jubilado. -¿Y tú no estás jubilado, jodido?

-¡Ay...! -Qué cosas tiene este hombre.

Oye. No está mal, ¿eh? Un poco chochico, pero en fin.

-Chochico... Estoy perdiendo los... -Ya.

No discutáis.

De vez en cuando, algunas palabricas tenemos.

-Pero nada.

-No, todo cariño. Se pone un poco alborotado alguna vez, pero nada...

-Me pones de mala hostia.

Tenéis una relación preciosa, ¿eh?

Os queréis muchísimo, lo disimuláis muy bien...

Que si tú estás jubilado, que si tú más, que si tú estás chochico,

que si a ti se te va la cabeza...

Pero fíjate, que os veo un poco como pareja artística: Pololo y Chispas.

Presentan cierzo y vino.

(Aplausos)

-Oye, ¿por qué no te das una vueltica con el cacharro este?

Venga.

(Música)

¿Qué hay que hacer? Móntate aquí.

-Lo que pasa que tienes que ir... -Vete apretando despacito, a ver.

A ver, un poquico, muy bien, ahí, ahí.

Se te encabrita, ¿eh? ¡Se me encabrita!

Sí. De todas formas, tienes poco estilo, ¿eh?

¿Tengo poco estilo? No tienes estilo tú para llevar...

¿Cómo que no tengo estilo? No tienes estilo...

Pero... Pero ¿qué estilo hay que tener pa...?

¿Cómo que un poco de?

Pero ¿tú qué haces? ¿Te haces el pino? ¿Eres tú acróbata?

No sé si está tumbado, ¿eh?

-Estíralo. -Me parece que no has aprobado, ¿eh?

¿Cómo que no he aprobado? Me parece que no.

¿He hecho mal el dibujo?

Sí, el dibujo, mal. Fatal. -Mira. Fíjate.

Y luego... Y el otro, el Pololo... No has aprobado, lo has hecho fatal.

Digo... Sois majísimos. No voy a volver más.

¿Eh? Deseo que os vaya muy bien, que el césped esté muy bien,

ojalá se lo coman los topillos...

Muchísimas gracias por vuestro cariño. No vuelvo más.

(Aplausos)

(Canción en inglés)

"Necesito alejarme del barullo de Artajona, aunque solo sea

durante un rato. Porque entre batallas medievales, bandos,

Quinmaris y Pololos, la cabeza ahora mismo la tengo como un bombo".

(Continúa la música)

"Por fin. Silencio.

Necesitaba esta tregua. Aunque sea con el cierzo de cara".

(Canción en inglés)

Pero... Debo volver a lo mío.

Mi aventura en Artajona continúa.

¡Hola! Hola.

¿Qué tal? ¿Cómo te llamas? Marcos.

Marcos. Mucho gusto.

Marcos Mendizábal. Y eres mecánico.

Mecánico. De toda la vida, además. ¿De toda la vida?

Tres generaciones. Hala.

En el año 22, mi abuelo vino y montó un taller aquí en Artajona,

y esta es la tercera generación. ¿Es trabajoso?

Es trabajoso, es muchas horas, y en momentos de relax, pues...

Un poquico de guitarreo, de música, de...

¡Ah, tocas la guitarra!

Sí, sí, sí. Guitarra y... ¿Eléctrica, o...?

No, no, la acústica. ¿Acústica?

Acústica... Más tranquilito.

Las cancionicas propias, alguna versión...

O sea, ¡que eres compositor! Soy compositor, sí.

Malo, pero bueno. Pero... Pero bueno.

Pero bueno. Marcos... Tú no eres malo.

Malo es el tabaco. ¿Eh?

El cierzo...

Las bromas de Quinmari... ¡Tú, no!

Y ¿desde cuándo llevas tocando y componiendo?

Pues... yo llevo aquí abajo, pues 20 años. 20 años, llevo.

20 años todos los días. ¿Todos los días sacas un ratito?

Todos los días saco dos horas. ¿Dos horas?

Sí.

<¿de qué van tus canciones? ¿van sobre motores?< c>

No, van sobre la vida.

>¿Sobre la vida? Sí. Me gusta hablar sobre la vida.

Toda la vida. Todo lo que es la vida.

Lo jodido y lo bueno, lo malo de la vida. De ahí va un poco la historia.

¿Cómo empezó todo? ¿Porque... apareció una guitarra o cómo?

No, no. Apareció una guitarra, no. Yo tuve un problema reumático...

¡Anda! Sí, sí. En los dedos.

Aún tengo un dedo aquí deformado... Ajá...

Y entonces, pues estaba trabajando, y no... Y era incapaz de...

De poder soltar tornillos. Ahí va...

Tardaron un tiempo en diagnosticarme la enfermedad y bueno.

Y cuando me diagnosticaron un tipo de artritis, pues dije:

"Algo tengo que hacer con los dedos para poder trabajar".

Y entonces, bueno, pues me dijeron que hiciese ejercicios con los dedos

para que no se me viesen agarrotados.

Claro.

Empecé con un bajo. Lo tenía un bajo, ya era bajista.

Y empecé con el bajo a hacer ejercicios

Pim, pam, pum, pam, pam, pum... Joder.

Y yo me iba dando cuenta que esto iba...

Que te iba funcionando.

A mejor, a mejor, a mejor. Y la verdad es que, bueno.

La enfermedad sigue estando ahí, es crónico esa historia, pero...

No me acuerdo de ella para nada. Ni quiero, además.

Algún día me levanto con alguna pequeña molestia en los pies...

.Ajá... Pero no tomo medicación ni nada.

Pienso que la música... puede servir para curar.

Estoy segurísimo. Siempre y cuando lo hagas con pasión.

Va a servir para curar.

Marcos, has encontrado con la música

una solución a tus problemas de reúma. Tocando dos horas al día,

de pronto, estás bien. Si tú haces música con pasión, ¡te curas!

Pero yo necesitaba escucharte, bajamos al local,

y allí me llevé una grandísima sorpresa.

¡Oye, qué bonito! Fíjate. De pronto, esto ya no es un taller.

Ya es un estudio musical. Sí.

(Guitarra)

(CANTA) "Esta es una historia llamada vida.

Así pasó, hasta que marchó.

Cuanto más me odias,

yo te quiero más".

Qué... Qué maravilla.

Yo no sé cómo serás reparando coches,

pero cantando, reparas almas. Muchas gracias.

(Aplausos)

"Va pasando el tiempo. Todo sigue igual".

"Siempre me ha rondado por la cabeza la duda de si uno canta

porque es feliz, o es feliz porque canta.

Sea como sea, la historia de Marcos nos demuestra que la música

es mucho más que combinar notas para construir melodías.

Las notas pueden ayudarte a reconstruir tu vida y afrontarla.

Siempre, en clave de música".

"Y cuanto más me odias,

yo te quiero más".

Ah... ¡Hala! Mira qué coche más mono.

¡Ay! ¡Pero qué bonito!

¡Huy...! Mira. Ni reposacabezas ni nada.

Esto es... Hostia, tío, qué chulo. Qué bonito es.

¡Eh! Ay, perdón. ¿Es tuyo?

¿Te gusta o qué? ¡Ay, me gusta mucho!

Bien... ¡Sí! Es una antigüedad total, ¿no?

Hombre, pues sí. Es muy viejo. 55 años tiene.

Mira... ¿Cómo te llamas?

Iñaki. Iñaki. Mucho gusto.

¿Qué tal? Es que es bonito, ¿eh?

¡Mira, mira, mira! Sí. Y sencillo.

Como eran los coches antes. ¡Como eran los coches antes!

Así duraban, así duraban. Los de ahora no valen para cascarla.

¿Y por qué te lo compras? Aparte de porque es bonito...

Porque me gustan... Me gustan los coches clásicos.

Ajá...

Tengo mucha afición. Los coches y las motos.

Ah, ¿tienes más? Mm.

¿Cuántos? Coches tengo cuatro, y motos, cinco.

Tienes un garaje, ¿no? Sí. Mira. Este coche es como tú.

Mira. ¿Cómo?

Como tú. ¿Lo ves? Como yo, ¿por qué?

Tiene los ojos así... ¡Pom! Es verdad, ¿eh?

Se parece a ti. Podríamos ser un poco...

Un poco primas hermanas. Sí, sí.

Iñaki, buenas noches. Qué bonito el coche.

Se parece a mí...

(Aplausos)

Un coche con mirada, con faros... Con carrocería...

Tiene sus años, pero se mantiene.

Ahora los coches, ah... ¿Eh, Iñaki? Ah...

Los coches antes tenían cara. Los de ahora no tienen ni cara, ni culo...

¡Ahora no tienen! No tienen nada.

Son todos iguales. Todos iguales. Redondos, feos...

Tú antes veías un coche de lejos y ya sabías qué marca era.

Y oyéndolo. Mira qué motor tiene.

A ver.

Fíjate. Qué simpleza. Qué... Qué pocas cosas, ¿no?

Sencillo. No tiene nada. ¿A que es bonito?

Es muy bonito. Me gusta muchísimo.

¿Y los reparas tú mismo? Sí.

Ah, ¿sí? Ostras...

Con ayuda. Con ayuda, ¿eh? ¿Quién te ayuda?

Me ayuda mi suegro.

Que es mecánico jubilado. Está ahí.

Hola. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien.

Eva. Encantado.

¿Cómo te llamas? Ildefonso.

¿Ildefonso?

¿Qué tal? ¿Qué tal es este hombre como yerno?

Bah... Un poco calamidad con los coches.

Porque se trae todo lo que pilla por ahí, y luego dice:

"Eh, ven. Que vamos a merendar".

Y en vez de merendar vamos a arreglar el coche.

Qué morro tienes, ¿eh, Iñaki? Qué morro tienes, tío.

Con tu suegro y una merienda... un cortado,

y te tengo que pasar la ITV, revisarte el filtro...

¿Tú no has pensado en irte a por tabaco?

(Aplausos)

¿Qué? ¿Damos una vuelta? ¿Damos una vuelta hasta el Cerco y bajar?

Ya tenemos misión.

¡Vamos! Vámonos.

¿Sabes cómo se abre? Voy a intentarlo. Botón... Míralo.

Y manilla. ¿Has visto qué elegante?

Si es que... Las cosas antiguas... Son garantía.

(Música)

Recorrimos las calles de Artajona, y en lo alto del Cerco,

digo: "Mira. Unas hogueras alrededor de un campamento.

Es Fernando. Que se le ha largado del ensayo.

Oigo de lejos el cortacésped de Pololo.

¡Chispas: quítale un fusible ya!

(Canción en inglés)

Seguimos calle arriba, veo a Dani, y le digo: "¿Qué? ¿Ya de retirada?".

Y dice: "Sí. Ya... Ya casi estoy. Me queda limpiar los parques,

pintar el ayuntamiento, asfaltar Artajona...".

(Aplausos)

Hala. Pues nos bajamos aquí.

(SOPLA) Ya hemos llegado al Cerco.

Pero Iñaki, tío. ¡Esto es una preciosidad!

De aquí se ve casi toda Navarra, de aquí arriba.

Es una barbaridad, ¿eh? Bueno, Navarra, y ya ves.

Y se ve La Rioja, e incluso Soria. Sí, sí, sí.

¿Y esos montes que se ven ahí? Esos montes que se ven allí, mira.

El de la izquierda es Montejurra. ¿Aquel de allá más alto?

Sí. Al fondo, creo que es...

A la izquierda, creo que es la sierra de Cantabria.

Ajá...

Más a la izquierda es Valdezcaray, que ya es La Rioja.

(Música)

"Después de este día tan intenso,

agradezco como agua de mayo que por fin llegue la noche.

Ahora mismo, solo necesito dos cosas:

un poquito de silencio, y dormir".

(Campanadas)

Dormir, dormir...

Dormir, dormir en Artajona está sobrevalorado.

(Campanadas)

Porque de pronto dan las tres... Las tres y media...

Las cuatro... Las cuatro otra vez,

por si no las habías contado bien...

(Campanadas)

Estuve a esto... de levantarme, vestirme...

Y digo: "Todavía pillo a Dani clorando piscinas".

(Canción en inglés)

¿Qué es...? ¿Qué es este escándalo?

Largo de aquí. -Venga...

Perdón, un momento. ¡Oye! ¿Qué...? ¿Pero qué hacéis?

Aquí, entrenando. Para la carrera de layas.

¿Layas? ¿Qué es eso? Un ejército de doñas Rogelias agachadas...

Digo: "Madre mía. El cierzo no perdona.

¡Han perdido el norte!".

Esperadme un momento. No corráis.

¿Qué..., qué..., qué...?

Todo el día, todo el día, todo el día, todo el día.

Vamos a ver, estos tipos. ¿Qué tal?

Muy bien.

No podéis parar ni un segundo en este pueblo.

Todo el rato se hace ruido.

Sí. Pero... ¿Y esto es típico de aquí?

Sí... Vamos. Es típico de Navarra en general y...

Y sí. De aquí son los aperos de labranza, antiguos.

Cuando no había tractores,

con esto se le daba la vuelta a la tierra.

Para moverla, ah... Entonces, claro.

Ahora, se utilizan para hacer carreras y poquito más.

No paráis. Carrera de layas.

¿Habéis probado a correr con playeras?

Venga. Vamos a ver.

(Canción en inglés)

"Empieza un nuevo día. Artajona hierve.

No paran nunca.

Yo, ahora mismo, con la noche que he pasado, necesito un café,

sentarme, y a ver si hay suerte y desayuno tranquilamente".

Y... digo: "Pues voy a entrar en un bar".

(RESOPLA)

(CANTA) "La ciudad no es para mí".

Que digo: "¡Coño! El epicentro del cierzo".

¿Qué es esto? Está cantando Puchero, una jota.

¿Puchero? Puchero.

Voy a entrar a verlo. Vamos a ver.

(CANTA)

Lo que le gusta a la gente un volumen.

¡Bravo!

(Aplausos)

Hola. Muy bien.

¿Qué tal? ¿Me puedo sentar? Sí.

¿Cómo estás? ¿Tú eres Puchero? Pucherico, sí. Puchero.

Me han dicho. Me han dicho, ahí fuera: "Está cantando Puchero".

Pero ¿tú qué le das ahí, a la jota?

Después de almorzar. ¡Ah!

Sí. Después de almorzar, pues cuatro joticas por ahí.

Ah, ¿sí? Pero ¿y qué eres? ¿Cantante profesional?

No. Profesional, no. Yo soy amateur. ¿Amateur?

Amateur. De los de bar. ¿Y cantas en casa también?

Sí, en casa para ensayar.

¿Y a tu familia qué le parece cuando tú te pones a cantar en casa?

Bueno... Pues la mujer igual se cansa de tanto escucharme.

Pero bueno. Yo soy un hombre afortunado, pero claro.

En estas consecuencias. Tengo cinco mujeres en casa.

Me mandan las cinco. Obedezco a las cinco, y cuando quiero hacer algo,

con la abuela y cuando ella quiere. Mira qué amparo tengo.

Para los trabajos de casa me dicen que soy un machista.

No es que sea machista. Soy muy desengañado.

¿Muy desengañado, qué significa?

Pues que... Que no sé hacer cosas de casa.

Mira, esto... Esto es un truco bien bueno, ¿eh?

Como no sé hacerlo, pues... Sí. ¿Y sabes lo que pasa?

Que mi difunto padre decía: "Aprendiz con pelo, para joderlo".

O sea, que...

¿Ahora qué voy a aprender ya, en esta vida?

Puchero. Qué entrega, qué entrega, cantando. Porque en casa...

Que no es que sea machista. Es que es un desengañado.

Yo no sé si lo tuyo es la jota o la jeta.

(Aplausos)

¿A tu mujer le cantas?

Sí. De vez en cuando le canto una jotica, hay una jotica

muy bonita para ella, y yo se lo canto.

¿Me la cantas? ¿Te la canto?

Me la cantas, no a mí. Que a ver si se va a poner tu mujer celosa.

¡Bueno!

Pero... Eso sí que no.

"Tú me quieres,

yo te quiero.

Nacimos para estar juntos".

Esa se la canto a ella...

¿Tú se la cantas al oído?

Porque eso sí que sería hacerle una buena faena, ¿eh?

Con esa potencia que tiene, que se pone rojo cantando.

Cantando. Con las tareas de la casa no se pone ni colorao.

Me reí mucho contigo, Puchero. Ahora, también te digo una cosa.

Si yo fuera de las mujeres de tu casa,

tú me cantarías jotas, y yo te cantaría las 40.

(Aplausos)

Entre tanto follón, buscando un momento de calma,

llego a... la biblioteca de Artajona, que digo:

"En la biblioteca, silencio".

¿Os acordáis... que hace unos días os conté un cuento sobre una niña

que se llamaba Carolina, que tenía pájaros en la cabeza y alas...?

(A LA VEZ) -Sí. Sí.

Pero claro. Subo, y me encuentro un montón de niños, que digo:

"Niños en grupo, aquí silencio no va a haber". Y sí.

(Música de piano)

Que digo que este silencio no es normal. ¿Estaré perdiendo oído?

Diana es ligera como el aire. Es la más bajita de su curso.

Le encanta volar de un lado para otro de su habitación.

Y está segura de que va a ser la mejor piloto del mundo.

¿Y quién se ocupa de que no pierda la ilusión?

Pues no sé si habéis oído hablar alguna vez

del señor Siquierespuedes. Es el encargado de tejer... alas.

Unas alas que no se ven, pero que las tienen...

los que tienen sueños que cumplir, llevan puestas sin saberlo.

Esas alas tejidas cuidadosamente por el señor Siquierespuedes,

con las que todo el mundo puede llegar tan alto como quiera.

(A LA VEZ) -¡Se ha acabado! -Ya...

(Aplausos)

¡Hola!

¡Me he colado, me he colado! No he pedido permiso ni nada.

¿Qué tal? ¿Cómo estáis?

(A LA VEZ) ¡Bien!

Oye, qué bonito el cuento, ¿no? (A LA VEZ) Sí.

¿Qué tal? ¿Cómo te llamas? Hola. Coro.

Hola, Coro. Hola, Eva.

Yo iba a interrumpir, pero he dicho:

"No puedo porque es que se está creando aquí un ambiente precioso".

Sí, magia, magia total. Sí, sí.

Mucha magia. Sí. Yo me lo paso bien.

Es que el truco es que te lo pases bien tú.

Coro. Buenas noches.

Cómo me gustó el señor Siquierespuedes.

Qué bonito es tener a los niños ahí, arrobados,

cuando se disfruta del trabajo y haces disfrutar a los demás.

Aquí estáis todos. ¿Cómo estáis?

(A LA VEZ) Bien.

¡Pero si es que sois los niños más formales...!

¡Si no parecéis de aquí!

¿Y a vosotros? ¿A veces no estáis diciendo:

"Uh, esto yo no puedo hacerlo"...?

Sí. Yo sí. -Sí.

-Yo sí. -Tú tienes que creer en ti.

Ah. ¿Y entonces qué hacéis? Tú por ejemplo. Cuando tú piensas:

"Ay, esto no puedo, y te pones así, negativo y oscuro...".

Pues intentarlo hasta que me salga.

¿Intentarlo hasta que te salga?

Porque al final, lo que hay que hacer es intentarlo, ¿no?

Sí.

-Porque, al final, si lo intentas y lo intentas, pues te sale.

Aprendes y te sale.

Sí.

(Música)

El caso es proponérselo, ¿no? Sí.

O sea que tú, a la gente que está así, diciendo:

"No, esto no puedo hacerlo, ¿qué les dirías?".

Que sigan para delante y que lo intenten.

Que sigan para delante. Eso es un buenísimo consejo.

Yo me llevo esas frases para mí, y espero que para vosotros,

que todavía sois pequeños, se os queden ahí dentro para siempre.

Muchísimas gracias a todos,

por enseñarme esto tan bonito, y sobre todo, saber,

gracias a vosotros, que todo el mundo puede volar

tan alto como quiera.

(Aplausos)

(Canción en inglés)

"La labor de Coro viene mucho a cuento.

Enseña a los más pequeños a soñar en grande

para que de mayores puedan conseguir todas sus metas.

Por el camino se toparán con mil obstáculos, claro que sí.

Pero cuando les pase, se acordarán de los cuentos de Coro.

Y eso les ayudará a no desistir, y a ser mucho más felices.

(Canción en inglés)

¡Hola!

Hola. ¿Qué tal?

Bien, ¿y vos? ¡Pues muy bien!

Bien. ¿De dónde vienes?

De la pelu. ¡Anda! ¿Eres presumida?

Bueno, no... Corriente. Corriente.

¿Cómo te llamas? Jeru.

¿Jeru? ¡Jeru, como la Virgen de Jerusalén!

Jerusalén. Igual. Dame...

¿Y sabes lo que me dijeron una vez? ¿Qué te dijeron?

Que fui a coger un billete para ir a Alemania y me apellido Jurío,

y entendieron Judío. Y me dicen: "Esta señora sí que es judía".

Ah, ¿sí? ¿Eso te dijeron?

¡Eso me dijeron! ¿Por qué ibas a Alemania?

Porque tengo allí una hermana. ¡Ah!

Y he ido ya varias veces. ¿Te gusta?

Pues sí. Ahora ya, no. Ahora me he cansado de viajar, ¿eh?

Ahora ya no me... ¿Ya no viajas?

Ya no me apetece. No. Las cuestas sobre todo... La cuesta cuesta.

¿La cuesta cuesta? Sí.

Muy buenas noches, Jeru.

La institución más presumida de Artajona.

Lo que pasa que a Jeru no le gusta pasear en cuesta.

Yo creo que podrías hablar con Dani, que,

como es un tío que trabaja poco, pues seguramente te pueda alisar

las calles, a golpe de laya, para que esta mujer

no suba tantas cuestas. Haz el favor.

Cómo es la gente de Artajona? Bah, buena. Sí, muy noble es. Sí.

¿Sí? Sí.

La gente es feliz aquí, ¿no? Sí, yo creo que sí. Yo creo que sí.

Y luego lo que... Es muy tranquilo esto...

Y yo creo que sí.

(Campanada)

Las campanas. Las campanas. Esto es la hora.

Sí, sí. Que da cada hora.

Cada hora, sí. Toca. Y los cuartos también.

Y las medias. Todo. Y las medias.

Todo. Y por las noches.

También, sí. De día y de noche. Sí.

¿Y no te despiertas tú con las campanas por la noche?

¡No! Ya no me molestan. Que estoy un poco sorda, ¿eh?

No te creas.

Artajona. Un sitio donde te olvidas del tiempo.

Dejas el reloj... Y vives la vida.

Yo no sé cómo deciros que sois sorprendentes.

Sois agradables.

Por decirlo de alguna forma, habéis dado la campanada.

(Aplausos)

(Canción en inglés)

"Las campanas han vuelto a resonar en mi cabeza.

Y, como Hansel y Gretel, he decidido seguir el rastro de su sonido

hasta llegar al Cerco. El punto más alto de Artajona".

Esta es la Iglesia del Cerco, o San Saturnino,

o la Iglesia del Agua. Es espectacular de grande.

Es superchula.

Hola. Hola. Buenas tardes.

¿Qué tal? Estoy yo diciendo que es la iglesia de San Saturnino...

Saturnino. San Saturnino o la Iglesia del Cerco.

O la Iglesia del Cerco. Dedicada a San Saturnino.

Es chula, ¿eh? Sí, sí, es muy bonita, sí.

Lo que pasa que yo tengo un poco de prisa, ahora.

¿Por qué? Porque vamos a bandear las campanas.

¿A bandear las campanas, qué es? Sí.

Aquí la forma de decir que tocamos las campanas

es bandear las campanas. Es una palabra de aquí,

pues aquí se llama bandear y vamos a hacerlo ahora.

¿Bandear?

Bandear. Sí. ¿Y puedo acompañarte yo, para verlo?

Sí, hombre. Sí, sí, sí, sí. ¿Sí?

¡Hola, Benito! ¡Buenas noches!

Qué bien iba todo... Y va Benito, el tío,

y me invita a tocar las campanas.

Digo: "La verdad es que tenéis un cuajo, tío...".

¿No querías drama? Pues toma dos tazones.

Me enfrento a mi peor enemiga, la campana...

Vamos.

(Música)

Bueno, esto es la iglesia...

Guau.

Y por estas escaleras accedemos al campanario.

Pues vamos allá.

Me invita a entrar en la iglesia, empezamos a subir escaleras...

Hala. Pues vamos hacia arriba... Pasamos por una pasarela...

No tienes vértigo, ¿no? No, no, no.

No, no. Esto, para gente con vértigo no es muy aconsejable..

Y entramos en el campanario.

Mira. Aquí están los compañeros... ¿Qué tal?

Bandeadores... -¡Buenas!

¿Son ustedes los bandeadores? ¿Qué tal?

¡Muy bien!

Y allí, los bandeadores

sentados como si estuvieran esperando al autobús.

Eh... ¿Preparamos?

Huy, huy, huy, huy, huy... Esto es un acontecimiento... impresionante.

Cuidado.

Voy. Sí, sí. Yo me quito de en medio.

(Vibración)

Madre mía...

Vale, o sea, esto es darle la vuelta a la campana, literalmente.

Sí. Eh... Una de las características también es que,

en casi todos los sitios, se voltean hacia fuera,

y aquí volteamos hacia dentro. ¿Y eso por qué?

Pues por la forma del campanario, de los muretes, de todo,

pues de siempre se ha hecho hacia dentro...

-Dicen que somos raros. Pues eso va a ser, que son raros.

Bueno. También algo... Algo de eso también habrá.

¿Raros vosotros?

¿Cómo vais a ser raros vosotros?

Vosotros lo que tenéis es un par de badajos...

Vamos allá.

Tú aquí... -Yo me vengo a este lado.

-El pie izquierdo adelante... Vale si me quedo aquí no me da, ¿no?

No te va a dar, no te va a dar.

La campana va por aquí, ¿no? Que te vas a apartar.

No te preocupes, que te vas a apartar.

Vale, vale, vale. ¡Huy, estoy un poco nerviosa!

Bueno. Venga.

Sin miedo. Sin miedo, sin miedo, sin miedo, sin miedo.

Ah, vale. Cámbiate ya... ¿Vale? Va.

Venga. Aúpa.

(Campanadas)

¡Qué barbaridad!

(Música de fondo)

Aquello con el contrapeso, pasándonos... ¡Fiu!

Así por la cabeza... ¡Fiu!

Oye. Os voy a decir una cosa: ¡Le he cogido cariño a las campanas!

¡Le he cogido amor a las campanas!

(Continúa la música)

Artajona. He sido muy feliz durante estas 48 horas

que he estado con vosotros.

Han sido tan intensas que me han parecido 84.

Y ya puedo decir que me siento vuestra paisana.

Paisanos de Artajona: ¡Sois muy buena gente!

(Aplausos)

(Canción en inglés)

Graba... Mirad qué maravilla. Qué hermosura.

Espera, espera, espera. Qué campos.

¡Espera! ¿Qué te pasa?

Cojo hasta allá. Ah, vale, vale.

Mira lo que te digo, se me está llevando el viento.

Este es el perro del cartero.

Ah, ¿este es el perro del cartero?

(TARAREA)

Tengo cara de pimiento morrón ya.

Qué descanso, chicos.

Drama. Mucho drama. -¡Ataque!

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La paisana - Artajona

06 sep 2019

En el primer programa Eva viaja a Artajona, un municipio situado en el centro de Navarra, donde descubre que el cierzo les tiene a todos muy movidos.
Nada más llegar, descubre los diversos personajes que habitan en esta localidad. Se topa en una representación medieval con Fernando, un director teatral con vocación de millonario. También conoce en un bar al doble de Quevedo más loco de España, Kimari, y paseando oirá el bando municipal y sigue la voz hasta encontrar a Daniel.
En el campo del Club Atlético Artajonés conoce a los cuidadores del césped, Pololo y Chispas, dos genios con visiones muy distintas sobre cómo hacer las cosas. Eva también conocerá a Marcos, que es mecánico, pero podría ser Joaquín Sabina, y al Pochero, que canta jotas con tanta potencia que se podrían oír en toda la comarca. Por la noche, Eva no podrá dormir por culpa de las campanas hasta que conozca a Benito, que le descubrirá su pasión por bandearlas.

Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2024.

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