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Para todos los públicos La mitad invisible - La fábrica de ostras (de Gordillo) - Ver ahora
Transcripción completa

Me acerco a una obra de arte contemporáneo

de título poético y enigmático,

"La fábrica de las ostras". Me la propone Luis Gordillo,

un pintor al que llaman "el mayor de los jóvenes" porque,

después de cuatro décadas, sigue creando imágenes modernas.

Su universo creativo está lleno de cultura pop,

cómic y de la fotografía.

Y siempre está conectado a las vanguardias.

Luis Gordillo es un gran conversador

y me guía por un tríptico que pintó en 2007.

Entro en "La fábrica de ostras" con ganas de saborearla.

En la búsqueda para sentir el arte,

siempre hay una mitad invisible que explica muchos porqués.

Voy hasta la casa y el estudio de Luis Gordillo,

a las afueras de Madrid, en Villafranca del Castillo.

Aquí hay mucha tranquilidad y mucho color.

Y empiezo a fijarme en todo,

porque aquí los detalles son muy importantes.

Luis Gordillo derrocha cordialidad

y me enseña primero el estudio de la que llama su casita verde,

donde pasa buena parte del día trabajando.

Aquí empiezo a ver a Gordillo, a entrar en su mundo

y me anima a pisar y a fisgar

sin miedo entre recortes y fragmentos.

De este aparente desorden surge su obra,

de collage sobre infinitas variaciones.

Pero cuando Gordillo necesita más espacio,

muy cerca de la casita verde,

tiene un estudio hecho a medida de sus cuadros de gran formato.

Desde fuera, este gran cubo podría ser cualquier cosa.

Pero dentro descubro un espacio de trabajo increíble,

impresionante.

Y por fin Gordillo me presenta "La fábrica de las ostras".

Es la primera vez en el programa que el artista escoge su obra.

Este realmente está en tres partes para hacer cómodo

el transporte del cuadro. Claro.

Como de todas maneras,

son cortes verticales,

pues apenas se nota.

Mientras el cuadro se está haciendo,

esto cambia constantemente.

Porque esto, de alguna manera,

cada unidad, en origen ha tenido su bastidor.

Era...

Una unidad totalmente de cuadro

y yo, en el estudio, he trabajado con muchos más de los que hay.

Porque algunos no funcionan. ¿Recuerda por dónde empezó?

No, no. ¿No se acuerda para nada?

Eso es imposible.

Porque, además, yo empiezo pero después pinto encima...

Y le doy la vuelta al lienzo.

Y el que está aquí, termina allí...

Y durante mucho tiempo trabajo con mucho material.

Además, pasa una cosa. Si tú tienes una imagen ya algo pintada,

si tú pones otra al lado, se produce...

Un choque, se produce una energía.

Y es en lo que se fundan estos cuadros.

A Gordillo como a mí, no le gustan las obras sin título.

Y los títulos de sus obras son geniales,

son imágenes literarias muy fuertes,

poesía visual.

Me he fijado en alguno como "Sombra de agua",

"Situación meándrica", "Almas de insectos",

"Ética para cisnes" o "Capitalismo ovárico".

Es como si pintara las palabras.

Sé que cuando terminó el cuadro hoy protagonista no tenía título.

Lo encontró evocando y asociando ideas y sensaciones

de moluscos y fábricas. Y le quedó muy poético.

La fábrica... una fábrica...

Aquí hay una especie de fabricación de imágenes.

Se puede explicar fácilmente.

Pero lo de las ostras, es ya totalmente poético.

Porque, para mí, la ostra es un bicho

blandurrio...

Así como de tripita.

Pero que te lo sirven siempre con hielo, que es una cosa dura

y cristalina, que está muy frío.

Eso me producía una impresión estética,

que fue la que le apliqué al cuadro.

Pero no es que yo vea ostras en el cuadro, ni hielo siquiera.

La obra de Gordillo es pura imagen fragmentada

y suele trabajar en varios cuadros a la vez.

Fotografía lo hecho para seguir explorando

y el ordenador es un buen aliado.

Es atrevido con los materiales y las técnicas

pero, a menudo, se apoya en los expertos.

He trabajado con un serígrafo fantástico,

con un grabador fantástico

y con un litógrafo fantástico.

Y con los tres me he llevado muy bien

Y hemos hecho obras, a veces, interesantes de verdad.

Voy a conocer al litógrafo, su querido Antonio Gallo.

Hombre, Gallo es un ángel.

Es una persona tan buena

y es el mejor litógrafo que hay ahora en Madrid.

Él es discípulo de Don Herbert

y heredó el estudio además,

que es un estudio precioso, precioso.

Y yo he trabajado bastante con Gallo.

Pues a Antonio Gallo también le gusta mucho trabajar con Gordillo.

Él viene aquí al taller,

yo le preparo las piedras o las planchas de aluminio...

Hace el trabajo, las dibuja

y luego tiene que venir a ver las pruebas.

Bueno, Luis conoce bastante bien

lo que ofrece cada técnica de la litografía,

o el grabado, la serigrafía, lo digital...

Él sabe bastante bien

como va. Y en concreto la litografía

no ha evolucionado mucho.

Es decir, lo que produce, sus resultados,

yo sigo el mismo método que hace 200 años.

Me impresiona que esta técnica no haya cambiado en dos siglos.

Es pura artesanía.

Como Antonio es tan amable,

con su ayuda voy a probar si me sale algo.

Limpiamos a fondo una piedra caliza pulida

que será la matriz de mi litografía.

Como el agua y la grasa son incompatibles,

hago un dibujo al revés con un lápiz graso

que luego retendrá la tinta.

Esta vez se lo dedico a Pol, nuestro cámara.

Cuando la piedra y el papel de impresión

pasan varias veces por la prensa,

sale la imagen. El proceso se multiplica

si hay más de un color.

Los colores, y Luis suele trabajar en color,

hay que... trabajar cada color en una piedra.

Entonces, eso suma una dificultad

muy importante al trabajo.

La gente lo ve y piensa que es como una reproducción

uniforme, que es un dibujo y lo haces de una sola vez.

Detrás de la obra, hay a lo mejor un mes, dos meses de trabajo.

Bueno, es más tiempo de lo que yo imaginaba.

La verdad es que los talleres y espacios de trabajo

de los artistas y artesanos como Gallo me gustan bastante.

Me encanta sentirme aprendiz y poder probar.

En algunos capítulos del programa he podido descubrir

materiales y técnicas y disfrutar con aerosoles,

fangos o metales.

Admiro a los artistas que se ensucian las manos,

a los que son capaces de sacar belleza y placer

del material que se propongan.

Las manos son el instrumento del arte.

Gordillo me cuenta su trayectoria vital y creativa.

Nació en Sevilla, estudió Derecho, pensó en ser músico

pero acabó rendido a la pintura.

En 1958 se fue a París y luego a Londres.

Y trabajó allí de cualquier cosa para vivir.

Cuando volvió a Madrid, el galerista más moderno

e internacional, Fernando Vijande,

le ayudó a despegar.

Y como había aprendido francés, pues...

Hice el título de profesor de Francés y daba clases.

Entonces era más fácil dar clases que ahora.

Y vivía de eso y pintaba en los ratos libres.

Hasta que un día,

en el año 71, me llamó Fernando Vijande

y me dijo que quería contar conmigo para la galería.

Y me hacía un contrato, cosa que ahora ya no se hace.

Me daba una cantidad mensual

y yo ya podía dejar de trabajar.

Y me pude cambiar de piso,

mi vida cambió...

Y desde entonces he podido pintar... sin tapujos.

Claro, eso nunca podré dejar de agradecérselo.

Vijande ayudaba a Gordillo,

pero le galerista también tenía sus redes de apoyo.

Como el coleccionista Josep Suñol.

Y Suñol era íntimo amigo de Fernando de la juventud.

Eran como hermanos, ¿no?

Vijande siempre tuvo a alguien que le ayudaba económicamente,

porque él no tenía dinero

y Suñol, pues...

Compraba mucha pintura en la galería

para ayudar a Fernando.

Y por eso tiene tanta obra mía José Suñol.

Cosa que le agradezco muchísimo.

Porque tiene de lo mejor...

De mi obra y la cuida mucho, la estima mucho.

Voy al local de Barcelona

donde guardan los mejores Gordillos de la colección Suñol.

Gordillo tiene 29 obras en total en la colección,

que abarcan desde el año 63 hasta 2009.

Y que nos dan una amplia visión de su trayectoria,

eso es muy importante para nosotros.

Y creo que refleja un poco

la amistad que el artista ha tenido, primero

con Fernando Vijande, pero también con Josep Suñol.

La primera obra que tenemos es "Dos cabezas", que es de 1963.

Vemos una influencia todavía muy grande del informalismo

y también un poco del pop art, del uso de símbolos

y también de imágenes.

Y en él vemos como tiene esta inquietud por desdoblar

la cabeza humana, que es algo

que se repetirá a lo largo de toda su trayectoria.

La segunda pieza que hemos seleccionado es

"La piscina azul", que es del año 1971.

Hay una serie de temas

muy recurrentes en estos artistas que son

los de la nueva figuración madrileña.

La influencia de...

De imágenes, casi utópicas, que proceden de los Estados Unidos,

de esta vida idílica de California...

Esas imágenes que vienen a través de la prensa, de las revistas...

De Norteamérica, tan lejos entonces, surgió Andy Warhol.

Con sus repeticiones, colores

y atrevimientos visuales y conceptuales.

Esta estrella del pop art es ya uno de los artistas

más famosos del siglo XX.

Así que pronto consumió, y de largo,

esos 15 minutos de gloria que él pronosticaba para todos

y que nunca llegan a tener la mayoría.

Creo que su espíritu vanguardista y su atrevimiento

alentó la libertad de otros artistas.

Y pintores como Luis Gordillo

bebieron de ese espíritu para forjar su identidad.

Esta obra del 86, "Situación meándrica 3",

que ahora desembalan con tanto cuidado,

es una de las pinturas más originales de Gordillo.

Y por eso es una de las más preciadas de la colección Suñol

o "Trío gris y vinagre".

Xavier ha conectado con el gusto del artista.

Hombre, ahí los más importantes son los dos últimos.

El "Trío gris y vinagre" es una obra

que a mí me parece importante en mi obra.

Y... el último también.

El... ¿cómo se llama? "Situación meándrica".

Es una tela...

Pintada en acrílico y es una tela de grandes dimensiones,

hace 2 metros por 4,80 de ancho.

Es una pieza que reproduce también esta necesidad del artista

de buscar dentro de sí para saber qué hay dentro...

Estos mecanismos interiores, sean psicológicos ya,

casi se acercan a formas... mórbidas,

un poco blandas que podía recordarnos, pues, al cerebro,

algunos órganos del cuerpo humano.

Y a Luis Gordillo le gusta entrar por estos recovecos

de nuestro interior para conocer mejor primero

a él mismo, pero también para saber cuáles son

las lógicas internas que mueven

al hombre.

Desde 2002, en este precioso edificio modernista

de Paseo de Gracia de Barcelona,

la colección Suñol está abierta al público.

Expone fondos propios y colaboraciones temporales.

Por ejemplo, ahora montan una exposición colectiva

en la que también habrá un par de cuadros de Gordillo.

Justo aquí, en esta situación,

he decidido empezar un modesto experimento.

Voy a ser imagen fotográfica y me propongo participar así,

de esta guisa, en algunas reflexiones sobre el arte.

Por ejemplo, ¿sabemos qué significa arte contemporáneo?

Un vistazo a nuestro alrededor, a nuestro paisaje cotidiano,

a las formas, los colores, los signos y la publicidad

y allí encontraremos lo que define estéticamente nuestro mundo.

Está en el trabajo de los artistas de hoy.

¿Por qué no conmueve a gente que sí aprecia el genio de Velázquez,

cuya estética nos queda tan lejana?

Todo evoluciona y se aceptan nuevos códigos para la vida,

pero no para los artistas que la traducen.

Y qué mejor sitio para buscar respuestas sobre arte contemporáneo

que ARCO, la feria de arte más importante de España.

Me cuelo, con permiso, el primer día,

cuando los dos pabellones de la feria

con más de 200 galerías de todo el mundo

se llenan de profesionales, expertos y coleccionistas.

Son los que compran arte hecho por los creadores del s. XXI.

Aquí se siente de todo: placer, perplejidad e incluso rechazo.

Los artistas en ciernes conviven con consagrados como Luis Gordillo

que, desde hace 33 años, acude a ARCO.

La feria nació con el empuje y la sabiduría de esta mujer,

Juana de Aizpuru. Conoce muy bien a Luis Gordillo.

A él siempre se le ha considerado el mayor de los jóvenes.

Y cuando se habla de la generación de jóvenes, Gordillo está encima...

Por edad.

El no ha tenido, quizá, la proyección internacional

que se merece su obra,

no sé por qué. Una serie de circunstancias

habrán influido, no cabe duda.

En el caso de Gordillo y tantos otros,

la falta de proyección exterior es muy generacional.

Además, el mercado del arte tiene sus lógicas y contradicciones

para triunfar y vender.

Evidentemente, los artistas

que están haciendo la historia del arte,

los que están investigando, aportando nuevas ideas,

nuevos conceptos; esos, en general,

son menos comprendidos por la sociedad.

Porque se adelantan a su tiempo, no se entiende lo que hace.

Y en general, la gente, cuando no entiende algo,

dice: "Huy, esto no lo entiendo,

no me gusta". Cuando, si no lo entiendes,

no puedes decir que no te gusta, es que no lo entiendes, ¿verdad?

Quédate ahí, no lo entiendo... pues no sé si es bueno o es malo.

La cotización de un artista la pone la demanda no la calidad.

En este lugar me encuentro

con mi querido amigo el artista Julio Vaquero.

Aquí expone y es también asesor.

Pero critica el mercantilismo.

Los galeristas, llegó un punto en que se dieron cuenta

de que trabajar por un artista de forma concienzuda,

con un artista sólido,

les daba muy poco dinero.

Andy Warhol cambió las reglas de ese juego que existía entonces.

Y entonces se dieron cuenta de que con habilidad

y rodeándose de glamour podían vender cualquier cosa.

Jasper Johns le dijo una vez a Rauschenberg...

Leo Castelli, el galeristas de moda en aquel momento:

"Este tío puede vender latas de cerveza".

Y al día siguiente, Jasper Johns hizo una lata de cerveza,

una escultura que era una lata de cerveza

y Castelli la vendió en un montón de miles de dólares.

Es ejemplo perfecto de lo que está pasando.

Ahora solamente queda el mercado.

Para mí "La fábrica de ostras" ejemplifica muy bien

una cualidad que tiene el trabajo de Luis Gordillo y es que:

muestra una de las fronteras

a las que está enfrentada ahora mismo la pintura.

La pintura está permanentemente en riesgo de muerte,

desde que llegó el período moderno.

Gordillo enfrenta esa situación

utilizando los lenguajes digitales,

la estética creada a través de la pantalla del ordenador,

que es una concreto.

Y lo retoma, lo remezcla

y crea de nuevo una pintura con ello.

Definitivamente, este mercado del arte

no es tan distinto de otros mundos y oficios que vivimos

y exige ser fiel a uno mismo.

Trabajar mucho y tener la suerte de tu parte.

Algunos artistas consagrados como Luis Gordillo

ya han llegado, mientras que otros acaban de empezar.

Pero todos los creadores necesitan que alguien les desee

y pague por poseerlos.

Y de esa transacción se ocupan los intermediarios,

las galerías de arte.

En estos eventos, son imprescindibles.

El mercado del arte en España no existe actualmente.

Es decir, yo hace años que no vendo un cuadro en España.

Y supongo que les pasará así a todos.

Yo vendo algún cuadro

en Latinoamérica, en Alemania, pero...

Tampoco me vuelvo loco por vender.

Un cuadro mío cuesta dinero

y no te digo nada si es Barceló o Antonio López,

esa gente... los cuadros son muy caros.

Y se necesita a un tío con mucha pasta.

Actualmente, la Marlborough es su galería de referencia.

Todas las grandes colecciones españolas tienen un Luis Gordillo.

Y luego es verdad que quien compra una obra de Luis Gordillo,

en general quiere seguirle dentro de su evolución...

De los 20 últimos años, 30 últimos años.

Entonces se suelen comprar

una, dos, tres obras de Gordillo. Sí que es un...

Es un estilo que suele atrapar al coleccionista.

Voy a la sede madrileña de la galería Marlborough.

Representan a Gordillo desde el año 92,

cuando expusieron su obra en Nueva York.

Ahora mismo, el mercado que está en ebullición total es Nueva York.

Europa sigue siendo importante;

Berlín, dentro de Europa, es el nuevo centro del arte.

Si tú, como artista, tú empiezas...

Te vas a Nueva York, te metes en el círculo

de Nueva York, del mundo del arte;

llegas... a hacerte

íntimo de una de las mayores coleccionistas

por tu sentido personal y por tu don personal.

Y luego consigues meterte en la... en una de las colecciones.

Esa señora te invita a cenas;

hace una cena alrededor tuyo porque le caes bien.

Ya está, ya estás metido.

Otra cosa es que tú hagas historia como artista.

Pero los impresionistas en su época eran odiados y no valían nada.

Entonces es algo que yo creo que el tiempo

es el único que puede decidir.

Vuelvo al estudio de Gordillo.

Me pregunto cómo le tratará la historia a él,

que tan claramente describe su trayectoria.

Yo creo que en mi obra hay algo de cómic.

Siempre hay algo de pop en mi obra.

Yo pasé por el informalismo, después cambié al arte pop

y después ya, en los setenta, cree una especie de...

De figuración nueva.

Eran como especies de monstruos,

de personajes infantiles.

Por un lado, cómic;

por otro lado, surrealismo.

Pero yo creo...

Una situación estética que se llamó nueva figuración.

De ahí viene la nueva figuración madrileña,

en donde una serie de gente joven, de otra generación

que se apoyó en mi obra.

Y después ya la obra ha ido evolucionando a situaciones

más abstractas, porque...

Hay mucha gente que dice: es abstracto.

A mí, cuando me dicen que es abstracto, me molesta mucho.

Es una estupidez, seguramente, es algo infantil.

Pero lo abstracto, a mí me da la impresión

como algo poco comprometido,

que refleja poco las cosas de afuera.

Si vamos viendo unidad por unidad,

el cuadro, en el fondo, está hecho por unidades.

Es decir, esto es... aquí hay una imagen,

pero aquí hay otra y ahí hay otra.

Son como... como trozos de una narración.

Y se podía pensar

que esto es una vista desde...

La ventana del hotel y hay piscina y...

Un pequeño paisaje al atardecer.

Y aquí hay, pues, otra piscinita.

Y aquí hay como una cabeza.

Todo está en ese camino entre la foto y la pintura.

Porque a mí la foto me interesa mucho, ¿comprendes?

(APLAUSOS)

Gordillo ha sido muy premiado.

Me confiesa que eso le reconforta

porque es autocrítico hasta la extenuación.

Y este premio Velázquez del año 2007 le hizo especial ilusión.

Me sentó muy bien cuando me dieron el premio Velázquez.

Ese es el premio que a mí me gustó más

porque el jurado era un jurado muy exigente y muy al día.

Los premios dependen de quién te lo da.

Y el mismo año, 2007, le añadió satisfacción

la retrospectiva que le hizo esta casa,

el Museo Reina Sofía de Madrid.

Tuvo mucho éxito de público.

Igual algún día "La fábrica de las ostras" estará también aquí.

El caso es que todos los artistas desean estar en un gran museo.

Bien por vanidad o por sentirse más fútiles socialmente.

Su director valora la fuerza y la rebeldía de Gordillo.

He de reconocer que...

Tengo una debilidad por Luis Gordillo.

Yo creo que...

No sé si es importante para Luis estar en el Reina Sofía,

pero para el Reina Sofía es importante que Luis Gordillo esté.

Uno de los pocos artistas que tienen un ambiente

propio, la obra lo exige.

Gordillo representa el canto de cisne

de esta modernidad; representa

el planteamiento, el cuestionamiento

de la abstracción y de la figuración;

representa el cuestionamiento del papel del artista

y luego, por otro lado, es el artista

que es capaz de reinventarse continuamente...

El director me enseña dos salas contiguas

con obras de otros pintores vinculados a Gordillo,

como Quejido o Pérez Villalta.

Así se hace más evidente la conexión de los esquizos,

artistas de la llamada nueva figuración o movida madrileña.

Si tuviera que quedarme con uno, destacar una obra

que ha tenido una importancia en la trayectoria de Luis Gordillo

y en la trayectoria del arte de este país,

sería justo el que tengo a mi espalda: "Payseyes".

Ya he hablado mucho con el maestro.

Pero todavía quiero saber de dónde sale su pintura.

Yo estoy hablando con cualquiera, estoy...

Hablando por teléfono y tengo un papel al lado

y los dibujos salen solos.

Me da la impresión a veces de que la mano dibuja sola.

Yo soy muy ansioso y muy...

Perfeccionista.

Yo sé que el psicoanálisis ha hecho mucho por mi pintura.

Yo no soy tan inteligente como para pintar bien.

Pero ha habido en este trabajo psicoanalítico,

ha habido una elaboración de mi yo

que me ha ayudado.

Y sobre eso se va creando una estructura

más racional, más controlada,

donde tú vas aprendiendo de las cosas que te ocurren.

¿Y ahora estás feliz, más o menos? ¡Feliz...! ¡Qué palabra!

¿Tú estás feliz?

(RISAS)

Reírse, tomar un vinito, degustar un manjar...

Todo puede convertirse en un momento feliz.

Hemos decidido que sus imágenes de "La fábrica de las ostras"

han provocado a la realidad, se han materializado.

Y hoy nos comemos el título,

un pedacito del arte de Luis Gordillo.

Esto es de lo mejorcito que hay en sabores.

¿Cómo están?

  • La fábrica de ostras (de Gordillo)

La mitad invisible - La fábrica de ostras (de Gordillo)

12 sep 2015

Con Fábrica de ostras, el título enigmático de un tríptico de 2007, Gordillo, el autor considerado “el mayor de los jóvenes” siempre conectado a las vanguardias y que llenó la pintura de cómic, pop y fotografía, nos adentra en su pintura, su estudio y en el actual recorrido de una obra en el circuito del mercado del arte.

Histórico de emisiones:

11/10/2014

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