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Para todos los públicos La ciencia de la salud - Vivir entre sombras - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

(Música)

Para comentar adecuadamente lo que es una depresión,

lo mejor es empezar

diciendo o comentando lo que no es una depresión.

No es una depresión, por ejemplo, la tristeza.

Estar triste es un sentimiento completamente normal,

es una emoción que sentimos todos, desgraciadamente,

por cuestiones de la pérdida de un ser querido,

por la pérdida del trabajo, porque nos salen mal las cosas.

La tristeza es un sentimiento y una emoción completamente normal.

Tampoco es una depresión cuando las cosas no nos van bien

en la vida de una manera continuada y tenemos problemas en el trabajo,

problemas en casa, problemas de familia,

problemas económicos, etc., y no tenemos razones para estar contentos.

La mayor parte del tiempo estaremos no contentos,

tampoco estaremos absolutamente tristes, pero no contentos.

Eso tampoco es una depresión.

Tampoco es una depresión personas que tienen tendencia

a ser más bien tristones, poco asertivos,

que se dejan llevar por los demás, que no imponen nunca su voluntad,

que ven siempre el vaso medio vacío. Esto tampoco es una depresión.

El diagnóstico siempre es clínico, el 90% del diagnóstico es clínico,

entonces es tan distinto de lo que no es la enfermedad

que no ofrece demasiadas dudas.

Una depresión, ¿qué es? Una depresión es una enfermedad.

Una enfermedad grave que aparece como una seta,

por decirlo de alguna manera, generalmente sin ninguna relación

con los acontecimientos vitales de nuestra vida,

y que realmente hace sufrir hasta un nivel tan brutal

que puede llevar a una persona a decidir quitarse la vida.

Una depresión se caracteriza, por ejemplo,

por una angustia casi perpetua que se localiza

en la parte anterior del pecho.

Muchas veces los pacientes lo describen como una garra,

como algo que les aprieta,

como un motor que tienen aquí, desagradable.

Se caracteriza por una pérdida de la capacidad del sueño

para reparar nuestra salud, por decirlo de alguna manera.

Es decir, la gente duerme mal y, además, se levanta peor

que se ha ido a dormir, por un cansancio extremo,

por una pérdida de todos los intereses de la vida,

por una incapacidad completa de sentir cualquier tipo de placer,

por lo tanto implica como estar desenchufado de la vida,

desenchufado de nuestro entorno, por una disfunción cognitiva enorme,

intelectualmente no hay capacidad de concentración, memoria,

fluidez, funciones ejecutivas, todo está tremendamente alterado

y todo esto conlleva además el sentimiento de culpa perpetuo,

no por el hecho de que no le haga ilusión

que vengan sus hijos a comer, etc., o que les molesten sus nietos, etc.,

o sus hermanos o su cónyuge, hace que se sienta culpable.

La culpabilidad es un sentimiento perpetuo también en la depresión

ypuede conllevar un nivel de sufrimiento muy importante.

(Música)

-De pequeña era una niña muy introvertida, muy triste.

Y, bueno, a menudo, conforme fueron pasando los años,

la enfermedad fue cada vez notándose más.

Me llamo Teresó, tengo 62 años

y padezco la depresión prácticamente de siempre.

La depresión es un estado de tristeza,

de malestar general, de ganas de no hacer nada.

Como si cayeras en el fondo de un pozo

y de allí no puedes salir, no puedes salir.

La depresión que sufro yo es una depresión endógena,

entonces no se sabe la causa, y al no saberse la causa,

es más complicado.

Es más complicado porque las cosas pasan pero no se sabe por qué pasan.

-Con Teresó nos conocimos...

Bueno, prácticamente nos conocemos de toda la vida,

es decir, nos conocimos cuando teníamos 10 u 11 años de edad

y, bueno, fuimos creciendo y al final en la adolescencia

nos acabamos de conocer mejor

y hemos transcurrido hasta hoy nuestra vida juntos.

Sobre los 18 años de ella y sobre los 20 míos,

fueron unos años fantásticos.

Fueron años de vivir, de hacer excursiones, de salir,

de viajar, y yo iba viendo en ella que había algunos detalles

que me sorprendían, pero también los achacaba un poco a su personalidad,

de ser frígida, de ser muy organizada,

y pensaba que era un problema resultante de esto.

Ella tenía 25 años cuando tuvimos a Nuria

y todo iba fantástico.

Los años iban pasando y había alguna cosa

que no iba ahora, no funcionaba.

Me acuerdo una vez que fuimos a Venecia

y ella se mantenía al margen y decías: "¿pero mami?",

porque siempre la decimos "mami",

"¿no te ha gustado, que no comentas nada?

¿No lo has disfrutado, esto?"

"Ay, no sé, es que además os veo a vosotros

que lo vivís tanto...

A mi aún me duele más porque yo no lo puedo vivir."

Entonces, claro, no teníamos ni idea de que esto podía ser

producto de algún tipo de patología, y eso que ella trabajaba de enfermera

en el Hospital de San Pau y tenía un cargo de una cierta importancia.

-Cuando tengo 33 años es cuando coincide que tengo esta compañera

que trabaja en psiquiatría y le cuento qué es lo que me pasa

y ella enseguida ve que tengo que acudir a un psiquiatra.

-Y el doctor la visitó y, al final, después hacer el seguimiento

y hacerle todas las observaciones pertinentes,

determinó que, efectivamente, tenía una depresión mayor, grave.

-El proceso fue muy largo. Muy largo y muy difícil.

Yo notaba una tristeza y unas ganas de llorar enormes,

hasta el punto de que a veces me tenía que ir al lavabo a llorar

y entonces, cuando lloraba, me sentía un poco más descansada

y seguía trabajando.

-Yo me sentía como aparte de su vida.

Era como si ella hiciera su vida, se hiciera cargo de su problemática

y de su trabajo y de su día a día, pero yo quedara un poco al margen,

y esto me hacía vivirlo mal.

(Música)

Llegó un punto en el que el doctor nos dijo

que se le habían terminado los recursos, que ya no había

nada más en el mercado que él nos pudiera ofrecer.

Claro, nos quedamos un poco... ¿Y qué alternativa tenemos?

En estas que tuvo una bajada muy complicada, brutal.

-Una situación muy desesperada

y con muchas ganas de desaparecer,

de no poder aguantar más ya, no poder aguantar más,

no poder aguantar más la situación,

hasta el punto de decidir desaparecer.

-Yo pensaba que la gente no se suicidaba,

la gente se suicida solo en las películas.

Eso no te pasa a ti, eso no pasa.

-Cuando se habla de la tristeza, los pacientes con depresión

no identifican su humor con la tristeza.

Es miedo, es angustia, es temor, es una cosa distinta.

El paciente también, al no notar ninguna sensación agradable

durante semanas y durante meses, puede empezar a cuestionar

si esto de vivir merece la pena o no,

es cuando aparecen los síntomas relacionados

con las ideas de suicidio.

-Mi hermano era un chico de 33 años feliz.

Bueno, feliz no, porque una persona que es feliz no se suicida.

Tenía mujer, tenía hijo, tenía trabajo

y, de un día para otro, murió. Murió por suicidio.

Y no te puedes creer que eso pasa. -Es que no pasa.

Hasta ese momento no pasa.

En ese momento te das cuentas lo muchísimo que pasa,

porque empiezas a oír, porque hasta ese momento no oyes.

Puede haber sonado la palabra, pero no la oyes.

En ese momento te das cuenta de lo mucho que pasa,

empiezas a conocer a mucha gente que le ha pasado

y es eso. Pasa y mucho.

-En España mueren por suicidio cada año más de 3500 personas.

Un 75% son varones.

Sabemos que las personas con trastorno depresivo,

a lo largo de su vida, entre un 10 y 15% de ellas

morirán por suicidio.

-El golpe fue tan devastador y tan fuerte que me quede un año

como que no... Como que no había pasado.

Hice una negación total de decir, esto no pasa. Esto no ha pasado.

Yo esperé un año. Ahora me viene gente a la asociación

y me dice: "hace 15 días, hace un mes",

y yo les digo: "qué valiente eres".

-Yo estuve en un grupo de apoyo. Mi madre falleció en julio del 2014

y, bueno, primero me quedé en shock total,

no respondía a nada, no sabía dónde estaba.

Creo que la información no me entraba. Estaba colapsada.

Una vez que empecé a dejar de estar colapsada, al mes,

me mencionaron la asociación.

Yo siempre pensaba que lo que me había pasado a mi

no le había pasado a nadie, que nadie me iba a entender,

que nadie me iba a poder ayudar porque nadie sabía

el dolor que tenía tan grande dentro.

Mi familia incluso no me hablaban del tema,

porque pensaban que si me hablaban del tema, me iba a doler,

entonces evitaban hablar, y yo necesitaba hablar.

Necesitaba explicar que mi madre se había marchado por voluntad propia

y que me había dejado.

-Yo, después de que me haya pasado, lo que tengo muy claro

es que voy a hablar del tema, voy a hablar del tema a cara descubierta,

todo el mundo que me pregunte, yo le explicaré,

sí, mi pareja se suicidó, lo he pasado muy mal,

hablemos de lo que quieras.

Lo voy a decir sin ningún problema, porque creo que es lo que le debo

a la gente que me ha ayudado.

-Erróneamente se cree que el suicidio es una decisión libre,

y cuando hay libertad, suele haber culpables.

Claro, si alguien se siente o se puede sentir culpabilizado,

pues es normal que lo oculte o no lo diga.

-Mi madre dio bastantes signos de que no estaba bien,

de que algo estaba pasando. Signos que yo en su momento no vi,

no supe descifrarlos.

Después, cuando ya se había suicidado, sí que pensé

"me dijo esto, me mencionó lo otro".

Detalles, situaciones, que decía yo: "no son normales.

Algo está pasando, pero no sé lo que es."

En ningún momento pensé que mi madre, en ningún momento,

fuese capaz de suicidarse. No lo pensé nunca.

Mi madre ya no está y ya no la puedo ayudar,

no puedo hacer nada pero sí que, si con lo que me ha pasado

puedo ayudar a que alguien detecte, alguna persona que esté cercana,

que tenga una situación que no sabemos detectarla

porque no somos profesionales.

Si pudiésemos decirles: "oye, si ves este signo o este otro."

No sé. Aprender a identificar.

-Tenemos una herida. -Y está ahí, está ahí.

-Va a estar siempre. -Y no se puede quitar.

-Hay días que duele. -Sí.

-Y duele mucho. -Sí.

-Es la primera causa de muerte no natural.

Dobla los accidentes de tráfico.

¿Habéis visto vosotras algún anuncio de prevención del suicidio,

algún sitio donde se hable del suicidio,

que se haga un plan de prevención, que se trabaje sobre eso,

habéis visto? -No.

-Está la asociación, que va con recursos de voluntarios

como somos nosotras, como somos los que somos.

Si pudiésemos tener ayudas públicas, reconociendo el problema.

De hecho, la OMS ya ha reconocido la muerte por suicidio

como un grave problema para la salud.

Entonces, ¿a qué estamos esperando?

-Si pudiésemos evitar aunque fuese un 40%

de los suicidios que hay cada año.

-Si pudiésemos evitar a que fuese una muerte,

hubiese podido ser mi hermano. -Mi madre.

(Música)

(Música)

-Mónica, puedes pasar.

Hola, ¿qué tal?

La psicoterapia es un término muy amplio,

se refiere a todas aquellas intervenciones psicológicas

que a través de la palabra y de la reacción terapéutica,

intentan ayudar en la resolución de distintos trastornos mentales

del comportamiento, o bien, a dificultades emocionales

y problemas de la vida diaria que tienen las personas.

Hemos estado estos últimos tiempos trabajando

de qué manera podías adaptarte mejor a esta enfermedad,

que ya llevas años acarreando,

y queríamos saber cómo te has encontrado estos últimos tiempos.

-Últimamente, adaptándome a nuevos síntomas

que no consigo todavía incorporar,

y que realmente sí que me están costando un poco más,

porque la rutina de cada día, tampoco me permite a veces pararme.

-¿Qué problemas te están...?

¿Qué interferencia tienen ahora estos síntomas en tu día a día?

-Yo, más o menos me organizo, lo que pasa es que estos, que son nuevos,

no me permiten tener mi rutina diaria.

Yo que sé, por ejemplo, venir aquí,

o el salir, no, no...

no sé todavía cómo tengo que hacer

para que esto no me interfiera en mis actividades normales de cada día.

Y luego, el tema de la organización familiar,

que sigue siendo un poco caótica.

El hecho de que ahora venga otra...

otra racha de viajes de mi marido, tampoco ayuda mucho.

Pero bueno, son, digamos, estas dos cosas las que ahora mismo

más interfieren, ¿no? -Vale.

¿Cómo te sientes tú cuando tu marido tiene que viajar?

¿Cómo es...? -Desbordada.

(ASIENTE)

Hay que organizarlo todo antes de que él se vaya,

para que no falle nada mientras él no está,

y eso a veces es...

A mí me supera bastante. (ASIENTE)

El día a día, muchas veces no te permite plantearte...

si eso lo gestionas bien o mal, simplemente lo gestionas como puedes.

-Hay depresiones que cursan por episodios,

la intervención psicológica sirve para resolver el episodio.

También sirve para poder identificar aquellos factores

que han podido tener una influencia en el debut

y mantenimiento del trastorno, de forma que la intervención

servirá para prevenir futuras recaídas.

A veces, simplemente, es trabajar la aceptación del curso del trastorno.

-La enfermedad depresiva es una enfermedad muy prevalente:

la prevalencia en España es de un 13 %, es decir,

que el 13 % de los ciudadanos españoles en algún momento

de su vida va a sufrir al menos un episodio depresivo.

Esto explica que el consumo de antidepresivos sea alto,

no es porque se den demasiados antidepresivos,

sino porque la prevalencia de la enfermedad es muy elevada.

Tú, ¿qué me cuentas?

-Es la primera vez que he estado en contacto

con el paciente, el año pasado

estuve en otra facultad, y era todo más teórico...

-No tenías prácticas. -No tuve prácticas con el paciente.

No sé, te das cuenta de que la enfermedad mental existe,

porque es lo que usted decía, que parece que todo el mundo puede opinar

sobre el tema mental, psicológico, y que: "Está triste, tal...".

Te das cuenta de que no es solo tristeza, tal.

Me gustaría que mucha gente que ha dicho comentarios así,

lo viera y dijera: "Mira". -Lo viera.

Y viera una depresión, que es una enfermedad terrible,

y produce un sufrimiento tremendo.

Los antidepresivos empiezan a funcionar a lo mejor

al cabo de semanas de empezarlos a tomar,

en el mejor de los casos.

En el peor de los casos, puede ser más tiempo todavía.

Hemos tenido la suerte de poder ver un poco la evolución,

que tres semanas, es decir...

Siempre digo que en psiquiatría se gasta espacio y tiempo,

otras cosas, no, porque ya ves que pedimos una resonancia

de vez en cuando...

Hay que hacerlo, pero es lo mínimo.

Pero la inversión de tiempo y espacio sí,

porque requiere un tiempo para la recuperación del paciente.

La realidad es que todos los fármacos que se utilizan en psiquiatría,

potentes actualmente, prácticamente la totalidad,

quizá el litio especialmente, pero también los antidepresivos modernos,

son capaces de mejorar la protección cerebral.

La protección cerebral es todo aquel medicamento,

toda aquella sustancia capaz de aumentar

los protectores cerebrales naturales, pero además estas sustancias

lo que hacen es de alguna manera reducir la actividad,

o la actividad cerebral excesiva,

y a la vez aumentar el trofismo de la neurona,

es decir, que haya más contacto cerebral.

Cuando tenemos este tipo de cambio,

podemos decir que el cerebro está mejor protegido.

A un paciente no le puedes decir: "Usted se toma esto,

es lo que... Yo soy el médico, el que sabe,

y el que sabe lo que le conviene a usted".

No, lo que haces es decir: "Hay este tratamiento, tal...".

Y procuras que el paciente se involucre

en la decisión de tomar el tratamiento.

Sobre todo, porque es el primer paso

para que haya una adherencia terapéutica correcta.

Cuando un paciente ha hecho tres episodios depresivos,

tenemos la seguridad de que va a recaer,

y podemos plantearnos hacer un tratamiento indefinido.

Por suerte, los tratamientos actuales para la depresión,

si el paciente tiene una buena respuesta,

se toleran muy bien, tienen muy pocos efectos secundarios,

y permiten hacer prácticamente vida normal.

Si un paciente no responde durante seis u ocho semanas

con un fármaco antidepresivo, se impone pasar al siguiente estadio,

que es utilizar más de un fármaco antidepresivo,

o bien, añadir una sustancia no antidepresiva,

pero que ayuda al fármaco antidepresivo,

como es el carbonato de litio.

Llegamos ya al 75-80 % de remisiones,

y de pacientes que quedan, entre comillas, curados.

¿Qué hacemos con el resto? El resto ya aparece,

o bien utilizar otro antidepresivo

con un perfil farmacológico completamente distinto,

o bien pasar directamente, según lo comprometido que sea el caso,

de lo grave que sea el caso,

pasar a la electroconvulsoterapia,

el famoso electroshock.

(Música)

-Desde que recuerdo, soy un chico triste.

El aquella época no me daba cuenta,

porque pasaba la temporada, y era normal.

Pero mirándolo desde hoy, estoy con problema psiquiátrico

desde que era prácticamente un niño.

(Música)

Ahora lo sé. Antes, claro, me venía tristeza,

pero no sabía... No creía que era una enfermedad.

-Juan es un hombre que empieza con episodios depresivos

que responden bien a los fármacos.

Con el paso del tiempo la enfermedad se hace más rebelde, más resistente,

y a pesar del tratamiento con los fármacos, hace recaídas.

De manera que, en un momento dado, como un tratamiento más,

se ensaya la terapia electroconvulsiva,

en este caso, consiguiendo una remisión completa.

(Música)

Cuando aplicamos el estímulo eléctrico,

provocamos a nivel central lo equivalente a una crisis convulsiva.

Cuando se provoca una crisis convulsiva,

a nivel central se provoca una gran descarga de serotonina,

pero también de otras sustancias, otros neurotransmisores:

dopamina, noradrenalina, también hormonas.

Se provoca una descarga masiva de esos elementos.

Esa descarga masiva es un efecto muy parecido

al que hacen los psicofármacos, solo que más rápida y más intensa.

Entonces, es esa mejora de la descarga serotoninérgica

la que fundamentalmente mejora los síntomas de la depresión.

(Música)

-Hace dos años que he tenido la última crisis,

que ha sido la más gorda,

posiblemente, lo peor que me haya pasado:

la depresión esta vez me aniquilaba, podía conmigo.

La verdad es que en esta última depresión,

cuando me ingresaron, no me acuerdo para nada, lo cual...

Cuando me encontré aquí, ya llevaba como un mes.

-Como efecto secundario frecuente, cuando uno aplica

la terapia electroconvulsiva,

es algunas lagunas mnésicas, es decir, hay vacíos, no fijo

la información de ese período en el que me están haciendo el tratamiento.

No es que no lo quiera recordar

porque me ha supuesto un trauma o demás, no, no.

Es un efecto secundario del propio tratamiento.

(Música)

¿Qué tal, Juan, cómo ha ido? -Bien, doctora.

-Nos vimos en diciembre, estaba bastante bien, no tomamos nada.

¿Cómo ha ido?

-Bien, dentro de lo que cabe, bien. -Bien, vale.

¿Cómo va el sueño? -Bien.

-¿Descansa por la noche? -Sí, las pastillas me hacen efecto.

-¿Apetito bien, va comiendo, no hay pérdida de peso ni nada?

-Sí, sí. -Vale.

¿Ha ido a Sevilla, o no toca? -Voy a ir.

-Va a ir, vale, vale.

-A nivel de pensamientos, ¿se acuerda?

Como cuando está mal, está...

-No, no, es... -Muy rumiativo,

con pensamientos negativos... ¿Se encuentra positivo?

-Yo quiero ser positivo, y en tanto tenga un mal pensamiento, ya lo...

-Vale. -Lo echo fuera.

-¿No siente angustia, aquello que notaba en el estómago?, no.

-No, todo bien. -Vale.

-Se encuentra bien de ánimo, diría. -Sí, sí, normal.

-Muy bien, pues... -Pues nada.

-Veo que estamos bien. -Nos veremos a la vuelta.

La enfermedad, por suerte nunca me ha limitado

de ir a trabajar u otras cosas,

pero sí que, claro, te tienes que adaptar, y supeditar.

La enfermedad es la que te dirige.

(Música)

Dicen que se está poniendo la atmósfera gris,

dicen que se están mudando más aves aquí.

Y dicen, y dicen,

que dicen, que dicen así.

Y cuando acaba el verano...

-Javier, ¿qué tal? -¿Qué tal?

-Mucho gusto tenerte aquí con nosotros.

-Muchas gracias.

-Por favor. -Gracias.

-Te hemos citado en este teatro porque es tu lugar natural,

y para que estés más cómodo.

-Muchas gracias, el escenario es como mi segunda casa.

-Cuéntanos un poco, antes de empezar, para empezar:

¿cómo fue que hubo esta fractura y esta interrupción

en tu carrera profesional?

-Yo publiqué un disco en el año 95, que fue tan exitoso y tan repentino.

Yo estaba tocando en la calle, me descubrieron,

me pusieron a grabar un disco, y lo petó, directamente,

en menos de un año.

Entonces, yo era un chaval de 25 años que no tenía ni idea,

claro, eso fue como un... Digamos, me desbordó.

Estuve un año defendiendo ese disco, haciendo una gira bestial,

mastodóntica, sin ninguna experiencia,

y terminé ingresado en un hospital psiquiátrico,

en el que he estado luego ingresado otras dos veces.

Mi primer ingreso con un brote psicótico agudo fue en el año 96.

-Creo que tú querías comentar algo,

porque fue debido, básicamente, al consumo de cánnabis, ¿no?

Aunque esto no está directamente relacionado con la depresión,

sí es verdad que la salida...

Sería como una especie de depresión experimental,

por tanto, lo que tú sentiste entonces tiene un valor notable.

-Yo, lo que sí que me gusta comentar,

es que la droga es muy...

Hay que tener mucho cuidado con ella.

Yo simplemente tomaba cerveza y algún porro,

pero es que en mi caso, el cánnabis es muy peligroso, altamente.

Hay cerebros que tenemos que tener muchísimo cuidado

con el cánnabis, porque...

-Sí, la psicosis cannábica está perfectamente documentada,

y es una grave... Un efecto secundario del cánnabis,

y que no es habitual, ¿no? -Exacto.

-En cambio, no sabes a quién va a afectar,

y a quién no va a afectar. Si afecta...

-Exacto, con lo cual, mi opinión es que habría que legalizarla,

por supuesto, pero conocerse,

ver qué efecto hace en tu cabeza, porque el tercer ingreso

en un hospital psiquiátrico se debió no a un brote psicótico,

sino a una adicción a la cocaína, y fue en 2015.

-La salida de la cocaína siempre implica, evidentemente,

un episodio depresivo importante, que es lo que te decía,

como una especie de situación experimental.

La depresión es una enfermedad que empieza espontáneamente, etc.,

o se puede provocar con el uso de un estimulante potentísimo

como la cocaína, de hecho, el más potente que existe.

Cuando acaba la cocaína, empieza un episodio depresivo.

¿Cómo fue esto?

-Es que en mi caso no ha sido así,

porque la depresión la he tenido paralela a...

Yo he tenido la depresión durante el uso de la cocaína.

Yo, cuando decidí que lo dejaba,

decidí hacer el tratamiento, me ingresé en el hospital,

y desde el minuto que entré en el hospital, yo estaba feliz,

era feliz, porque era desde el primer minuto, diciendo:

"Qué bien, por fin", era una salvación.

Entiendo lo que dices, porque...

-Alternabas constantemente la subida con la depresión.

-Exacto. -La subida con la depresión.

-Es otra de las cosas que...

He aprendido mucho con todo esto que me ha pasado,

he aprendido que el cerebro es absolutamente particular,

no a todo el mundo nos sientan las cosas igual.

-Hablando un poco... Al hilo de que cada cerebro

es individual e intransferible,

mucha gente cree, piensa, que las percepciones muy intensas,

emocionales o sensoriales,

pueden aumentar o impedir la creatividad.

La impresión que tenemos nosotros

es que una persona que está en plena depresión,

difícilmente puede hacer algo creativo.

Pero una vez que te recuperas,

tienes la memoria de estas emociones.

-Se dice mucho que en la pena, en la tristeza, en la melancolía,

es cuando la poesía... Cuando sale mejor poesía.

Estar enamorado también es un momento maravilloso,

cuando estás muy feliz, es también un momento maravilloso

para escribir, para crear.

Yo creo que la creatividad es buena y mala siempre,

como todo en la vida.

Yo creo que tanto en los momentos más tristes o de melancolía,

como en los momentos más felices,

se puede tener creatividad, y puede ser fenomenal.

-Y situaciones de gran estabilidad emocional,

que es un poco lo que marca tu última evolución, ¿también?

-Sí, porque por fortuna, acabo de publicar el último disco...

-Lo decía por el último disco,

responde a estos últimos años, has estado en equilibrio.

¿Qué diferencias encuentras en la creatividad en equilibrio,

o la creatividad más desgarrada, digamos?

-La verdad que es mucho mejor ahora. Porque no sabes lo que me ahorro.

(RÍE) -En todos los aspectos.

No solamente, por supuesto, económico, que es medio de broma.

Lo que más flipo de mi estado actual es

la, la agilidad. El último disco, por ejemplo, me lo ha producido

Ramón Rodríguez, The New Raemon. Me dijo: "Te voy a producir, quiero

10 temarros". Y casi me los encargó. Y los he hecho en medio año.

-Un nivel de producción notable, ¿eh? -Sí.

En este caso ha sido muy interesante porque he aprendido mucho

la disciplina de mi trabajo... -Y con una producción rápida.

Relativamente, bien, vamos, más que razonable, ¿eh?

-Sí, un psicólogo me dijo que tengo un cerebro muy estructurado.

Me hizo mucha ilusión. Pero es verdad que ahora me doy cuenta

que por fortuna tengo una cabeza ágil. Entonces, por fortuna,

me encanta compartir esto porque me gusta mucho si sirve a los demás

que hay casos en los que te pueden pasar incluso cosas muy graves,

y no tienen porqué ser más que un susto; se puede salir de ellas.

-Claro, siempre se puede aprender de estas situaciones y saber dónde

no has de volver a pisar, está claro.

Javier, antes estabas comentando

que los dos episodios psicóticos tóxicos que tuviste

se saldaron en su salida

con un episodio depresivo de duración más o menos larga, nos comentarás.

¿Y en esta situación eras capaz de componer o de pensar sobre esto o no,

era una situación...? Digo porque en la depresión suele haber una desgana

completa de hacer nada. Nada te produce ningún placer, etc.

-He tenido la suerte de que las musas no me han abandonado nunca.

Pero porque están ahí, pero eres tú el que las tiene que saber ver.

Entonces, es un trabajo como todo en la vida. No digo que

tengamos el deber, porque muchas veces hay gente que tiene

una depresión de caballo que no puede hacer nada porque está ciego,

impedido. Pero hasta en esas siempre hay luz. Yo lo que quiero

contagiar, porque además... Cuando he estado internado en un hospital

psiquiátrico con compañeros: vamos a mirar el lado bueno, que lo hay.

-Y es una realidad que realmente se puede tratar, se puede mejorar,

y que lo habitual, la regla quizá no, pero casi se puede decir que la regla

es la mejoría, y el ver la luz otra vez.

-Es un tópico pero no es un tópico: si estamos aquí, es que somos

afortunados. -Pues muy bien, Javier, ha sido

un placer la conversación. De verdad.

Y desearte que vengan más discos como este.

-Yo también. -De elaboración en pleno equilibrio

emocional y en el mejor momento de tu vida, que lo alargues el máximo

tiempo posible. -Siempre digo que es un renacimiento

que vivo a los 50; que los 50 es el mejor momento de mi vida.

-Es la mejor década de la vida, entre 50 y 60, sin duda.

-¿Verdad que sí? Qué bien.

Y cuando acaba el invierno siempre queda un resquicio del amor

que te di.

Tu corazón late incierto en el rumor de mis ojos

que iluminan Madrid.

(Música)

Su mirada lo decía todo, al menos para los que la conocíamos,

sobre todo yo. Y a mí aquella mirada pues no...

No me gustaba, pero bueno.

No es que no me gustaba, es que me sabía mal por ella

porque veía que no estaba viviendo la vida como la tenía que vivir.

Fueron transcurriendo los días,

y fuimos aplicando las medicaciones que el doctor nos iba pautando.

Incluso llegamos a realizar unas sesiones de electroshocks.

Y llegó un punto en el que el doctor nos lo expuso.

Y nos dijo: "Mira, hay esta alternativa".

(Música)

La estimulación celular profunda es un tratamiento

quirúrgico para la depresión resistente.

(Música)

Intervenimos en una área concreta del cerebro, que es la área Cg25,

que está relacionada con la emoción, con la desregulación emocional,

con los síntomas depresivos de falta de apetito, alteraciones del sueño...

Y es la área que estamos utilizando para implantar a los pacientes.

Consiste en la colocación dentro del cerebro, intracerebral,

de dos electrodos que van conectados

a un neuroestimulador. Es decir, como un marcapasos.

Que es el que envía la señal eléctrica a los electrodos.

(Música)

La técnica quirúrgica es realizada por los neurocirujanos.

Es una técnica muy focalizada. En la cual hay pocas complicaciones.

Y que los neurocirujanos ya realizan desde hace mucho tiempo

como en la enfermedad de Parkinson, en la distonía

y en otras enfermedades que ya está muy desarrollada la técnica.

(Música)

Estos pacientes entran en quirófano, están unos pocos días ingresados,

3-4, luego sí, va seguido de un seguimiento bastante exhaustivo.

Porque hay que poner unos parámetros de estimulación,

porque hay que ir ajustando, y en meses, se va viendo la respuesta.

(Música)

Son depresiones muy graves, que no responden a ningún tratamiento,

con todo lo que esto conlleva para el paciente. Son pacientes que no pueden

trabajar, que no pueden llevar una vida normal,

que cometen muchas tentativas de suicidio. Son pacientes muy, muy

graves, y sin ninguna otra estrategia de tratamiento que podamos utilizar.

(Música)

La vida de estos paciente cambia. La verdad es que de estar mal

a estar mejor, aunque no hagan una remisión completa, es cambiar.

Es cambiar para bien.

(Música)

Una vez realizada la intervención, diría que de una escala de 1 a 10

ella se encontraba en un 4,5-5. Lo cual, siendo poca,

pero para nosotros, que habíamos estado acostumbrados a recibir

tantos inputs negativos, pues fue mucha, ¿no?

-Actualmente pues...

Ah...

Hago las cosas de casa.

Voy a comprar.

Ah... Voy a clases de, de patchwork.

Todos los jueves.

Y allí me relaciono con gente, que esto también me va bien.

Y vamos al gimnasio prácticamente cada día.

Estoy tomando mucha medicación.

Y yo estoy controlada. Voy haciendo alguna...

Alguna bajadita, pero ya no es

caer en el pozo.

Puedo llevar una vida más o menos normal.

(Música)

Yo lo he escondido.

Actualmente, actualmente no lo voy contando por todas partes,

pero si lo tengo que contar, lo cuento; y no me...

No me resulta ningún problema.

Pero cuando yo trabajaba, nadie lo sabía.

Solo lo sabía el doctor Álvarez,

la gente de su equipo,

y mi familia, nadie más.

Porque era un... No sé, y aún es un tabú.

Es un tabú.

Y entonces la gente, la gente no lo entiende.

No lo entiende la gente.

Y entonces claro, es muy complicado.

Lo que pasa que actualmente yo ya, la verdad,

no me resulta ningún problema explicarlo. Lo explico.

Y si a la gente les gusta, pues bien. Si no les gusta, también.

(Música)

(Música)

La depresión es una enfermedad muy seria que en nuestro país

va en aumento.

Es difícil establecer una relación entre dieta y depresión.

Sabemos, por ejemplo, que si una persona está adquiriendo una dieta

de pocas calorías, porque está haciendo una dieta para adelgazarse

o por cualquier otra circunstancia, estamos más desanimados, es evidente.

O cuando la dieta, y está comprobado, es baja en hierro, como por ejemplo

las personas que padecen anemia ferropénica. Muy, muy frecuente,

por cierto, entre las mujeres en edad fértil.

Hay un cierto desánimo. ¿Qué alimentos son ricos en hierro?

La carne, los huevos, el marisco; aunque también las verduras como

las acelgas, las espinacas, las legumbres.

Recordemos que realmente el hierro procedente de los vegetales

se absorbe con mucha más dificultad que el procedente de los animales.

(Música)

¿Soy yo o están colocados distintos? -Sí, al contrario que el modelo

convencional,

nuestro método permite ofrecer tomate de proximidad durante todo el año.

Y para ello, las tomateras han de crecer hasta 12 m,

con lo cual, la altura no nos permitiría ponerlos de manera

vertical. -Marta, ¿por qué crees que la gente

dice hoy en día que los tomates no tienen el mismo sabor que antes,

que no saben igual que antes?

-Con el modelo de globalización que tenemos hoy en día,

hay una cantidad de tomate enorme que es importada. Y claro,

siendo producto fresco, si lo necesitamos importar,

obviamente necesita estar bastante más verde.

Con lo cual, cuando se recoge verde el sabor, obviamente, no es el mismo.

Como madurar en la planta no hay nada.

-Si lo miramos bien, el tomate tiene vitamina C, tiene provitamina A,

tiene licopeno... Todos ellos con acción antioxidante.

Por tanto, no podemos decir que haya una dieta precisa

para evitar la depresión, pero sí podemos decir

que una dieta equilibrada con hierro, con vitamina B6, con magnesio,

con un nivel de antioxidantes bueno, y con la energía suficiente,

nos está ayudando a que nuestro estado de ánimo sea el óptimo.

(Música)

¿Qué tal, Fina, cómo estás? -¡Hola!

-Qué tomates más chulos, ¿qué tipo son?

-Este es un tomate que le denominamos bichu. Y este sería uno de pera.

-Es difícil encontrar buenos tomates. -Pero hay muchas variedades.

-Tiene un aspecto fantástico. ¿Qué le has hecho, una cruz?

-Sí, porque los vamos a escaldar,

y es la forma fácil de luego poder quitarles la piel.

(Música)

Los meto en agua hirviendo, y nada, muy poco tiempo.

Luego se tendría que sacar lo que es la piel,

aprovechando, se desengancha todo. -Claro.

Qué fácil. -Sí.

-Muy bien. -Y no pierde

ninguna de sus características, ni su textura,

o sea que es como muy... -Muy sencillo.

-Exacto. -Fina, con estos tomates,

¿qué receta nos prepararás? Esto lo veo muy atractivo.

-Bueno, es una receta muy sencilla, con ingredientes del huerto

que tenemos en Vall de Bianya.

El próximo paso será elaborar la salsa de queso,

es un queso de oveja, al que le tenemos que sacar la piel,

y lo cortamos a trocitos pequeños,

y lo ponemos a cocer con nata líquida

con lo que obtenemos una salsa.

Ponemos a hervir esta mezcla.

-Hasta que se disuelva, hasta que quede cremoso, y ya está.

-Ya está. -Ah, muy fácil.

-Sí, es fácil. -Parece, parece.

Adelántanos más ingredientes.

En la receta ponemos pepino,

y luego, es hacer unos daditos,

que pondremos justo antes de comer la ensalada

en el congelador un ratito,

para que tengan una textura muy fresca, muy fría.

Esto es un plato muy veraniego.

Otro paso importante es escaldar las hojas de albahaca.

El agua, podemos utilizar la misma agua

que teníamos para el tomate.

Y luego, las trituramos en batidora, y obtenemos otra salsa.

La albahaca, nosotros la utilizamos cocida,

pero también en crudo es riquísima.

Luego es triturarlo en batidora junto con un chorrito de aceite.

-A ver cómo huele esto. -Divinamente.

-Nada, hojitas de albahaca y aceite. -Sí, hojitas de albahaca escaldadas,

añadimos el aceite... -Y ya está.

-Hasta cubrirlas, y la trituramos con la batidora.

-Y ya tenemos la salsa. -Conseguimos una salsa verde,

que en el restaurante podemos añadir alguna textura.

En el restaurante y luego la usamos dándole una textura más...

-Más cremosa o más espesa. -Pero para una receta más sencilla...

-Muy bien. Es aromático, y además, vitamínico, está bien.

Me encanta el olor.

-Aquí tenemos las hojas de albahaca, y nos falta una cosa,

que es el apio, con el apio lo que hacemos es licuarlo,

y una vez licuado, lo congelamos. -¿Sí?

-Hasta obtener un granizado. -¿Y qué utiliza,

las hojas o el tronco para licuarlo? -Bueno, esto depende.

En esta ocasión, se utilizó mucho la hoja,

y por tanto, tiene un color verde muy oscuro.

Pero si gusta más la parte blanca, pues es hacer el mismo proceso...

-La hoja interesa más, tiene más ácido fólico,

más vitamina C, más todo, ¿eh?

-Lo único que no hemos hablado es de las aceitunas negras,

que lo que hacemos es sacarles el hueso,

y en el horno, resecarlas,

y obtener otro tipo de aceite, de un color oscuro.

-Ah, es esto. O sea que esto sería la aceituna secada en el horno

sin hueso... -Y luego triturada,

exactamente igual que lo que hemos hecho

con la hoja de albahaca. ¿Te parece si ordenamos un poco?

-Va, yo te ayudo. El apio, lo trasladamos, ¿eh?

-Sí, ¿no? Esto ya no nos hace ninguna falta,

esto sí, esto también... -El apio, las aceitunas,

la salsa de albahaca... -La vamos a poner aquí.

Y así vamos viendo los distintos... -Tenemos casi todo, ¿no?

-Sí, yo creo que...

La salsa de queso, que es la base del plato.

La recuperamos. -Ya está hecha.

Era nata y queso, ¿eh? Ya está. No le añades nada.

-No hace falta, porque el queso ya tiene un punto...

-Qué buen aspecto. Esta es la base. -De la ensalada.

Podemos escoger uno de los tomates... En el restaurante, evidentemente,

las raciones no son tan grandes, y ahora, para ir terminando,

vamos a poner las distintas salsas.

Esta es la de albahaca. En el restaurante

haríamos una esferificación con ello. -Una esferificación...

-Aquí no hace falta. -No llegamos a tanto.

-El resultado será el mismo.

Necesitamos lo que es el granizado...

De apio. -Un toque refrescante.

-La salsita de aceituna. -Muy bien.

Qué colorista, qué bonito, ¿eh? -Y ya nos falta el pepino.

Que lo que hacemos es darle también un toque de congelador

para que nos quede de una textura crujiente.

Podríamos acabar dándole un poco de brillo

a lo que es el tomate...

Y sazonarlo un poco con aceite.

Plato terminado. -¿Qué harías de segundo plato

después de ese tomate fantástico? -Pues una buena opción

sería el bacalao, que es un pescado con el que nos gusta trabajar

en el restaurante. -¿Me lo enseñarás también?

-Sí, por supuesto. -Te ayudo a recoger.

-Perfecto, muchas gracias.

(Música)

-Si hemos de hablar de futuro, hemos de hablar de un escalón más.

Hoy en día se está investigando mucho la falta de respuesta

de algunos pacientes, o por qué realmente necesitamos

tantos recursos terapéuticos para mejorarlos

y para que remitan y tengan una vida, digamos,

o que recuperen su vida. Esto parece estar muy relacionado

con aspectos inflamatorios del sistema nervioso central,

con aspectos muy característicos de todas las enfermedades cerebrales

que no responden bien al tratamiento,

y el gran desafío en un futuro inmediato

es poder tener fármacos o tener maniobras terapéuticas

que sean capaces realmente de reducir esa inflamación

y que, de alguna manera, optimizar al máximo

el funcionamiento neuroquímico del cerebro.

(Música)

-Lo que tenemos que hacer es lo que estamos haciendo ahora,

contarlo, y que la sociedad vea pues que, bueno,

que una persona, aunque esté deprimida,

pues es una persona normal, y que puede tirar para adelante

y llevar una vida más o menos normal.

Y si la sociedad la acepta, pues aún mejor.

-No voy a negar que ha habido momentos muy complicados.

Pero he tenido muy claro desde siempre de que esto

era una enfermedad que ella no tenía ningún tipo de culpa,

y tenía clarísimo, clarísimo, que si hubiera sido a la inversa,

ella hubiera hecho por mí lo mismo que yo estaba haciendo por ella.

Las personas que se encuentran o que les ha tocado

vivir una situación como la que me ha tocado a mí,

les diría, en mi modesta opinión, de que...

De que lo que han de hacer es no rendirse.

Llegan momentos en los que piensas que no hay salida,

que no hay alternativa, y si te esfuerzas,

si luchas, si tiras adelante, la alternativa siempre está.

Y siempre acompañado de las dosis de cariño, de estima, y de...

Bueno, que una relación así siempre tiene.

(Continúa la música)

-Joan es mi puntal, es mi...

Es la persona que he tenido siempre a mi lado, siempre,

tanto en los momentos de tristeza como en los momentos

de alegría, que por desgracia, no han sido muchos.

Gracias a la fuerza de voluntad y gracias a él,

que he tirado para adelante.

Gracias a él. Si hubiese estado sola,

seguramente ya no estaría aquí.

(Canción en inglés)

(Continúa la música)

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La ciencia de la salud - Vivir entre sombras

30 nov 2019

La depresión es una de las enfermedades más devastadoras, pero también una de las más desconocidas. Hoy hablamos abiertamente sobre ella, sus causas y formas de tratarla.

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