www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5472805
Para todos los públicos La aventura del saber - 19/12/19 - Lengua de signos - ver ahora
Transcripción completa

Hola a todos, buenos días.

Insistimos hoy en hablar dentro del taller de ciudadanía

de uno de los temas de consenso teórico

y discrepancia práctica

más interesantes de nuestra época.

Los supuestos, realidades, causas y consecuencias

del llamado Estado de bienestar.

Ayer lo hacíamos con Rafael Muñoz de Bustillo,

catedrático de la Universidad de Salamanca,

y hoy lo hacemos con el profesor Pablo Simón

de la Universidad Carlos III de Madrid.

Le preguntaremos por todo eso.

Por los supuestos, las diversas realidades,

causas y consecuencias del Estado de bienestar.

A ver si nos aclaramos

y logramos distinguir bien qué medidas lo defienden

y qué medidas lo atacan.

También recibiremos

a la filóloga y actriz Luna Paredes.

Con ella retomamos hoy nuestra taller de español

y el correcto uso de los signos de puntuación.

¿Cuándo se ponen las comillas, las rayas o los paréntesis?

Atentos a sus explicaciones.

Y les ofreceremos un documento sobre la exposición

que acerca de Carlos Saura como fotógrafo

se viene celebrando

en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Será una ocasión para conocer mejor esta faceta

de quien ha sido y es

uno de los grandes cineastas españoles

de todos los tiempos.

Nieves Galiot dibuja historias sobre otras

contenidas en fotografías y papeles extraviados.

Sus "collages" cargados de nihilismo

nos hablan del paso del tiempo, de la memoria y el olvido.

Seguimos hablando con el profesor

de la Universidad Carlos III de Madrid

Pablo Simón

para informarnos a fondo de algunos de los temas

que condicionan más nuestra vida cotidiana.

Escuchamos a menudo hablar del Estado de bienestar

a unos y a otros

y tomar medias opuestas unos y otros

en su nombre.

Para saber cómo juzgar esas medidas

necesitamos saber bien qué es el Estado de bienestar,

cuáles son sus características diferenciales,

su evolución e historia,

qué medidas profundizan en sus principios

y qué medidas debilitan sus principios.

Todo eso se lo vamos a preguntar a Pablo, ¿no?

Bueno, muchas cosas, muchas cosas.

Empecemos por lo principal, ¿no?

¿Qué es exactamente Estado de bienestar?

El Estado de bienestar consiste en intervenciones

por parte del Estado

para garantizar un mínimo de bienestar

a la ciudadanía.

Esto puede pasar por diferentes pilares.

Puede pasar, por ejemplo, por medidas regulatorias

que permitan que haya o no haya determinados trabajos.

Por ejemplo, la abolición del trabajo infantil.

Es un elemento

que puede estar ligado a un incremento de bienestar.

O, por ejemplo, programas de gasto público

para garantizar unos mínimos de provisiones.

Normalmente,

lo que tradicionalmente se ha establecido,

es sanidad, educación y pensiones,

que suelen ser los grandes pilares

más allá de que haya otros componentes,

los cuales también se producen.

Al final, nosotros, en nuestras sociedades,

tenemos como provisores de bienestar a las familias,

tenemos al mercado de trabajo, al mercado laboral,

y luego está el Estado,

el cual puede intervenir sobre ellos

garantizando unos mínimos de bienestar.

¿Y cuál es su historia? ¿Cuál es su origen?

Bueno, aunque no se sabe mucho,

el origen del Estado de bienestar es básicamente conservador.

Esto nace en la Alemania guillermina

cuando Otto von Bismarck quiere intentar minorar la fuerza

que tiene el Partido Socialdemócrata alemán.

Para eso,

lo que hace es establecer una serie de seguros obligatorios,

de desempleo, de vejez y de pensión

para tratar de minar la base de apoyo

que tenían los partidos socialdemócratas,

estableciendo por primera vez unos sistemas de fondos

que serían financiados por el Estado,

pero también por los empresarios y también por los trabajadores

Comienzan a hacer a grandes rasgos

el sistema de cotizar a la Seguridad Social

que, luego, por supuesto, se irá desarrollando.

Entonces tenía un impacto en términos de gasto público

muy pequeño,

pero a partir de la II Guerra Mundial

crecerá exponencialmente.

Hay diversos tipos de Estado de bienestar, ¿no?

Hay un tipo más liberal. Hablemos un...

Empecemos por ahí. Vale.

Digamos que hay tres grandes mundos de Estados de bienestar

según dicen los expertos como Gsta Esping-Andersen y otros.

El primero que estabas muy bien apuntando ahora

es el Estado de bienestar liberal o anglosajón.

Ya nos imaginamos

qué tipo de países tienen ese Estado de bienestar.

Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos, Australia, Japón...

Son unos Estados de bienestar

que consisten en la intervención mínima del Estado

porque consideran que distorsiona mucho la economía.

Consideran que lo fundamental es que la gente tenga trabajo

y que el mercado de trabajo sea muy dinámico.

Por lo tanto, allí, el desempleo es casi cero.

Estar desempleado en Estados Unidos o estarlo en Reino Unido

es un drama

porque no tienes otras fuentes de ingresos.

El Estado solo interviene muy puntualmente

para casos específicos

en los cuales hacen falta políticas asistenciales.

Por ejemplo,

Tony Blair tenía un problema en Reino Unido

respecto a madres solteras jóvenes

que se quedaban en Reino Unido sin acceso a prestación.

Dirigió unas ayudas muy concretas para ese colectivo,

pero sin tener transferencias universales.

En general, son sistemas impositivos muy bajos,

apenas se cobran impuestos,

y el mercado se encarga de gestionar la economía.

Luego está modelo escandinavo, que es el más famoso.

Así es.

Es que todo el mundo admira, ¿no? Así es.

El modelo escandinavo

o modelo de flexiguridad o socialdemócrata

consiste en que el Estado interviene en economía.

Los mercados de trabajo no están muy regulados.

Son relativamente flexibles,

pero establecen unos niveles de impuestos muy altos.

Esto no se sabe mucho,

pero son tanto impuestos directos como indirectos.

Les da igual si es redistributivo o no en origen.

Lo que van a hacer es redistribuir mucho en el gasto

con prestaciones universales

a las cuales tú tienes derecho simplemente por ser ciudadano.

A partir de los 16 años,

el Estado te da una ayuda para que te puedas emancipar,

las tasas universitarias en muchos de esos países

son totalmente gratuitas...

Evidentemente,

esto tiene la contrapartida

de que tienes que hacer un gasto público muy intenso.

Hay unos impuestos muy altos,

y lo que se hace

es que el mercado de trabajo sea dinámico.

Invierten mucho en educación, invierten mucho en recualificación

y políticas activas y pasivas de empleo.

Es decir,

te dan mucho dinero si te quedas en desempleo,

pero también te dan mucho dinero para que te recualifiques

y puedas cambiar rápidamente de trabajo.

Este es el modelo escandinavo.

El que conocemos como modelo de flexiguridad.

Es decir, es flexible

y, al mismo tiempo,

establece una red de seguridad muy generosa.

Y, luego, hay otro modelo, que es el centroeuropeo, ¿no?

No sé si está a mitad de camino entre los dos.

Un poco sí.

El modelo centroeuropeo o modelo continental

se basa en el modelo bismarckiano del que hablábamos antes.

Es decir,

la gente lo que hace es cotizar a la Seguridad Social,

y, en función de eso,

se les da una serie de ayudas sociales

en pensiones, en desempleo y otro tipo de prestaciones.

¿Esto qué es lo que hace?

Tradicionalmente,

ese modelo se había basado en el "male breadwinner"

o el hombre gana pan.

Es decir,

el hombre iba a trabajar a la industria

o a lugares de sindicaciones muy altas

con mucha protección en el desempleo.

Recibía una serie de ingresos

y después se encargaba de gestionar dentro del hogar.

La mujer no tenía derechos sociales;

o, si los tenía,

no salía a trabajar al mundo laboral.

Esto irá cambiando progresivamente.

Lo que tenía, por lo tanto, era una vocación conservadora

de mantener a la familia con la estructura tradicional,

el hombre siendo el pilar de la economía

y que tú tuvieras derecho

en función de lo que habías cotizado.

Esto nos suena un poco más al sistema español.

Es decir,

uno tiene derecho a las prestaciones sociales

en función de lo que ha contribuido al sistema.

Tal era el diseño

que establecieron en los modelos conservadores.

Todos estos modelos ahora mismo en reforma y revisión.

¿Y cuál de ellos crees que tiene más futuro?

Cada cual tiene su pro y su contra.

Es decir,

todos los modelos de bienestar han ido reformándose con el tiempo

porque las condiciones en las que nacen

son muy distintas a las que hay ahora.

Pensemos que estos modelos surgen después de la II Guerra Mundial

cuando Europa estaba creciendo mucho y muy rápido

porque habíamos destruido totalmente nuestras sociedades;

por lo tanto, era fácil crecer,

en un contextos

en los cuales se buscan acuerdos políticos

entre sindicatos y partidos.

En unos contextos, y esto es también muy importante,

en los que teníamos una base de la pirámide demográfica

que hacía que hubiera muchos cotizantes

y poca gente con más de 65 años,

luego el modelo era sostenible,

con unos índices de productividad más bajos

que permitió entre los años 40 y 70 la mayor expansión de bienestar

de la historia de la humanidad.

Es decir, incluso a día de hoy,

Europa sigue siendo el mejor lugar del mundo

para nacer y morir.

Obreros que podían aspirar a tener una segunda residencia,

un coche en propiedad...

La generalización de los electrodomésticos.

Esto era algo

que en la historia de la humanidad no se había producido.

Ahora lo damos por supuesto.

Ahora lo damos por supuesto, pero ni mucho menos era así.

Y todo eso va a tener después implicaciones

en la mejora del bienestar, en el que nazcan los "baby boomers",

la generación del "baby boom" nacerá justamente

por la enorme situación de bienestar que había entonces,

en que todo esto tenga que estar reformulándose

porque el contexto es distinto.

Cada uno de estos modelos de bienestar,

respondiendo a tu pregunta,

tienen retos y potenciales diferentes.

¿Y qué es lo radicalmente diferente ahora

respecto al tiempo en que nacieron estos modelos?

Hay varios elementos que han cambiado mucho.

Yo creo que hay al menos tres que son claves.

Primero, ha cambiado la pirámide demográfica.

Es decir, ahora,

la tasa de reposición y de natalidad es mucho más baja a la de entonces.

España, por ejemplo...

Decías que más mascotas que hijos. Efectivamente.

Este dato sorprende,

pero en España

tenemos más hogares en los que hay una mascota.

Esto ya nos señala que está cambiando nuestra sociedad.

En España, 1,3 hijos por hogar.

La tasa de reposición mínima sería 2,5.

Retrasamos la edad de maternidad a los 31 años.

Por lo tanto, esto está cambiando mucho

en términos de la pirámide demográfica.

Segundo.

La incorporación de la mujer al mundo del trabajo.

Esto no era común en los año 50 o 60.

Ahora las mujeres salen a trabajar.

Ahora hay una gestión de los hogares que es muy diferente.

Hay que hablar de las políticas de conciliación.

Esto antes no se hablaba.

El movimiento obrero tradicional pedía ocho horas de trabajo,

ocho horas de ocio y ocho de descanso.

Y, digo yo,

¿poner una lavadora dónde lo ponemos?

Eso estaba subcontratado en la mujer.

Eso ha cambiado radicalmente.

El tercer cambio creo que es el más importante.

La globalización.

La economía se ha internacionalizado.

Antes, redistribuir era más sencillo

porque tú tenías el marco del Estado nación

y podías hacer ahí tus políticas.

Pero esto a cambiar a partir de los años 80.

Por ejemplo,

Mitterrand lanza una política keinesiana ambiciosa

de gasto público

para expandir el consumo en Francia.

¿Qué es lo que hacen los franceses? Compran coches alemanes.

¿Por qué?

Porque la economía está internacionalizada.

Tú no consumes necesariamente a tus industrias nacionales.

El mundo se está volviendo más interdependiente.

Esto es un reto

porque los Estados de bienestar

nacieron cuando teníamos un Estado nación.

La economía se ha internacionalizado.

Y cómo poner impuestos,

cómo asegurarte

de que los ingresos vayan solo a los de aquí,

la cuestión de la gestión de los flujos de migración.

Esos elementos están cambiando nuestras sociedades

y requieren un marco nuevo, la gobernanza global.

De hecho,

hablábamos hace dos semanas de la ultraderecha francesa,

cómo se había de alguna manera apropiado

de algunos de los supuestos del Estado de bienestar

solo para los franceses.

Efectivamente.

Todas las ideologías tienen ese punto ciego.

Es decir,

la izquierda puede estar de acuerdo con la redistribución,

pero lo que no nos dice cuál es la comunidad de solidaridad

Redistribuir, pero ¿con quién?

La izquierda siempre ha tenido esa duda

porque es internacionalista a veces.

A veces es nacional.

Incluso nacionalista en el caso de España.

Esto es un debate muy profundo.

Por ahí es por donde entran los partidos de extrema derecha

diciendo que están de acuerdo con un Estado de bienestar fuerte,

pero solo para los de aquí.

Ese es el gran reto.

Hay una paradoja que ilustra bien Branko Milanović,

que tiene un libro sobre desigualdad a nivel global.

Es la siguiente.

El mundo se está volviendo más igualitario.

Es decir,

el crecimiento de las clases medias en India, en China, en Brasil.

La salida de la pobreza de África ha sido espectacular.

Si tú tomas el dibujo global,

el mundo se está volviendo más igualitario.

Pero ¿dónde está incrementando la desigualdad?

Dentro de los países de Europa y del mundo más emergido.

Hay una paradoja que se puede dar al mismo tiempo.

Un mundo más igualitario,

pero que la desigualdad aumente en nuestras sociedades.

Esto está generando

que haya muchas clases medias y clases trabajadoras que digan:

"Yo soy un perdedor de todo este proceso.

Nadie me está garantizando bienestar.

Voy a empezar a votar a partidos que quieran volver a ese mundo

que parece que se ha desvanecido para siempre".

Quizás sea el mayor reto que tiene el Estado de bienestar.

La globalización. Totalmente.

Hacer un Estado de bienestar de tamaño mundial

es difícil.

Es muy difícil.

Nosotros, en Europa, hemos tomado una decisión.

Intentar integrarnos, al menos nosotros,

para seguir pintando algo en el mundo.

Y, por ejemplo, creamos una moneda única.

Pero ¿cuál es el problema?

La moneda única no es suficiente

para construir un Estado de bienestar.

Necesitas cosas que nos faltan.

Por ejemplo,

no hay un seguro de desempleo a nivel europeo.

No puedes garantizar un mínimo de bienestar para todos.

Otro elemento.

No tenemos integración fiscal.

Hay algunos países

que compiten fiscalmente para poner impuestos bajos,

y las empresas se van allí.

Por ejemplo, Irlanda.

Netflix no paga impuestos en España. Los paga en Irlanda.

Pero ahora estamos discutiendo sobre cómo armonizar esto.

Es decir, cómo en toda Europa,

teniendo un mercado

de más de 500 millones de consumidores,

podríamos buscar umbrales mínimos de ingresos y de gastos.

Por lo tanto,

garantizar un Estado de bienestar europeo.

Eso es parte del gran reto que tenemos por delante.

No podemos ignorar una cosa.

La democracia no puede ser sostenible

si no garantizamos un mínimo de condiciones de bienestar.

Ahí es donde Europa juega un papel.

Hace poco que publicó Piketty un nuevo libro

en el que habla de la necesidad de adelantar dinero los jóvenes.

Cuéntanos un poco.

Yo creo que es una propuesta hecha para provocar debate.

Va al calor

de un debate que se está dando ahora muy interesante

entre redistribución y predistribución.

Es decir,

¿tenemos que dejar que el mercado actúe

y después coger los excedentes mediante impuestos

y redistribuirlos para aquellos que son perdedores

y cambiar esas condiciones

o tenemos que actuar antes que el mercado se desarrolle

y por lo tanto captar ingresos o regularlo más?

Este debate que ahora es muy vivo...

Lo que plantean algunos es decir:

"Actuemos antes que el mercado".

Una política predistributiva clásica

son salarios mínimos interprofesionales.

Es decir,

vamos a subir el mínimo de remuneración

que tú tienes que poner a los trabajadores.

Esto se hace antes de que el mercado actúe

y, por lo tanto, tiene otros efectos.

Este debate se está dando porque hay mucha gente

que dice que le redistribución ha tocado techo.

Es decir, es como una marea.

Va creciendo, y tú puedes levantar diques,

pero es imposible contenerla.

Por lo tanto,

en un Estado nación que se desdibuja,

en un mundo globalizado,

tenemos que ser más arriesgados y buscar este tipo de políticas.

A ver si funcionan mejor.

¿Y tú crees que eso tiene futuro?

Yo creo que se puede hacer.

Aquí entra todo el debate también sobre las rentas mínimas

y rentas básicas,

garantizar un mínimo de prestación de ingresos

a todo el mundo

independientemente de cuál sea su grado de cotización.

Yo, como ciudadano,

tengo que tener derecho a unas mínimas prestaciones.

Pero aquí hay visiones de izquierda y visiones de derecha.

A las visiones de derecha les parece estupendo

en el sentido de acabemos con las demás prestaciones sociales

y pongamos solo esta.

Las visiones de izquierda te dicen que no,

que esto tiene que ser una prestación,

pero hay que ver cómo la articulamos.

Tienen miedo de equivocarse.

"Te han dado el dinero, y te has equivocado".

Efectivamente.

Yo creo

que no tenemos que perder de vista una cuestión.

El Estado de bienestar en Europa

surgió en condiciones históricas muy concretas

y difícilmente repetibles.

Con toda Europa devastada,

con elementos de igualdad entre las clases sociales...

Cuando hay una guerra,

se destruyen los que tienen inversión en bolsa,

los que tienen propiedades...

Todo el mundo se queda sin nada. Efectivamente.

Y todos somos más igualitarios. Claro.

Y todo el mundo ha perdido a alguien,

con lo cual su propia humanidad... Exacto.

Se generan más lazos de solidaridad.

Cuando Europa está creciendo muy poco,

al 2 o 3 %,

cuando la distancia entre las clases sociales

cada vez es mayor,

es más complicado hacer reformas.

Hay que buscar gente que traten de generar esas reformas.

¿Quiénes fueron en el consenso de posguerra?

Lo hablamos semanas anteriores.

Socialdemócratas, cristianodemócratas y liberales

fueron los partidos de un lado,

y, luego, los sindicatos del otro.

Dijeron:

"Los sindicatos aceptan no subir los salarios todo el rato

y no controlar los medios de producción

a la marxista,

y, del otro lado,

vosotros aceptáis poner impuestos progresivos

y expandir el gasto público".

Y de ese pacto nacieron nuestros Estados de bienestar.

Ahora, eso se rompe.

Desde los año 70 los sindicatos son más débiles.

Desde los año 70 se establece el consenso neoliberal,

que habla de bajar cada vez más impuestos

y dejar que sea el mercado el que actúe.

Las condiciones son más complejas, y, además, nos fallan los agentes.

Es decir, los partidos son más débiles,

es más difícil formar Gobierno, estamos más fragmentados,

faltan horizontes de medio plazo...

Esto hace que tengamos que hacerlo de una manera nueva y diferente.

No pasa nada.

Ha habido muchos retos en la historia.

Estoy seguro de que podremos afrontar este,

el cambio climático y otros tantos,

pero de una manera distinta.

A veces,

mirar atrás con nostalgia nos hace como una estatua de sal.

Nos paraliza,

pero no permite ver horizontes de futuro.

Nos quedamos con esa idea

y seguimos mirando adelante en vez de atrás.

Ojalá.

Gracias.

La Universidad de Granada plantea hoy la siguiente pregunta.

¿Para qué sirven las humanidades?

La universidad responde.

Permítame para responder esta pregunta

en primer lugar hacerle una a usted.

¿En qué tipo de sociedad le gustaría vivir?

Me temo que no lo escucho,

pero es posible

que haya respondido algo similar a esto.

Al menos me gustaría que esa sociedad fuera justa.

A lo que yo le preguntaría de nuevo:

"¿Qué quiere decir que sea justa?".

Y, de nuevo, usted:

"Una sociedad

en la que todos sus miembros son tratados del mismo modo".

Y, de nuevo, yo:

"¿Que sea tratado igual el que ve que el que no ve?

el exitoso y el fracasado, el verdugo y la víctima?".

"No me refiero a eso", podría exclamar entonces.

Es posible que se calle por un instante,

reflexivo,

y que sea precisamente en ese momento

en el que comience a darse cuenta de la importancia

de que haya gente

que se dedique a pensar con rigor en estas cuestiones

desde distintas perspectivas.

Desde la historia, siempre tan memoriosa,

desde la filosofía,

fiel salvaguarda de buenos argumentos,

desde la lengua, poderosa moldeadora del pensamiento.

Incluso desde el arte y la literatura,

que con su inigualable capacidad histriónica

hace en ocasiones posible que veamos lo que no siempre es evidente.

Las humanidades son importantes.

Los son.

Al fin y al cabo,

es al ser humano al que necesitamos entender

y en quien debemos actuar

si es que realmente queremos vivir en sociedades justas.

Sea lo que sea eso.

Hace 15 días comenzábamos a hablar

sobre el uso de los signos de puntuación

con la filóloga Luna Paredes.

Y como dejamos unas cuantas cosas en el tintero,

prometimos retomar el asunto.

Así que hoy hemos vuelto a invitar a Luna

para aclarar esas normas de puntuación

que nos quedaban por desarrollar.

Luna Paredes, muy buenos días. Buenos días.

El otro día hablamos de los puntos, de las comas,

puntos suspensivos, dos puntos,

de cómo escribir correctamente un correo electrónico,

pero nos quedaban unas cuantas cosas por decir.

Así que vamos a por ellas. Claro.

El otro día hablamos de los signos simples,

que son los signos que van individuales.

Aunque sean tres puntos, solamente se escriben una vez.

Solo tres. Eso es.

Solo tres. Lo dejamos claro.

Y hoy vamos a hablar de los signos dobles.

Esos que tienen un principio y un final

que sirven para enmarcar esos enunciados.

Por ejemplo.

Esos signos dobles son, por ejemplo,

los signos de interrogación y exclamación.

Son signos de puntuación y son dobles.

Como vemos aquí,

tenemos los signos de interrogación, que son estos primeros,

y los signos de exclamación, que son estos segundos.

Son signos simétricos y, además, invertidos.

Tenemos el de inicio y el de final.

Sirven para indicar la modalidad en el habla.

Para indicar que estoy haciendo una pregunta

o para indicar

que estoy tratando de expresar una emoción

o de influir en el hablante, etcétera.

Los primeros, para una pregunta, los de interrogación,

y, los segundos, para una emoción normalmente.

Ira, alegría, etcétera.

Los usamos para esto.

Son signo de apertura y signo de cierre.

Tenemos que poner siempre los dos. Siempre.

Siempre los dos.

No nos tenemos que dejar llevar por el inglés

solo poniendo el del final.

Efectivamente.

El único caso

en el que podemos escribir solo el signo de cierre

es en casos como estos.

Cuando lo tenemos entre paréntesis.

El signo lo escribimos entre paréntesis.

En estos casos, lo que estamos tratando es como...

Decimos en un enunciado: "Voy a dejar de venir", por ejemplo.

Es un enunciado afirmativo,

pero introduzco humorísticamente, artísticamente,

ese signo de interrogación

para expresar que es un recurso artístico.

Un guiño, ¿no? Eso es, un guiño.

O "está lloviendo en Madrid".

Es una cosa que se comenta mucho en las redes.

Empieza a llover en Madrid, y todo el mundo se pone...

Eso es, ¿no?

Es una especie de guiño humorístico, artístico, etcétera.

Este es el único caso

en el que podemos escribir solo el signo de cierre.

El único caso.

Si lo escribimos entre paréntesis.

Y nada de escribir muchos signos de interrogación

al final o al principio.

Se utiliza mucho sobre todo en redes sociales.

Esto sí que lo podemos hacer.

Es totalmente válido combinar los signos,

escribir signo de interrogación y signo de exclamación

o varios signos de interrogación o varios signos de exclamación.

Esto está totalmente permitido.

Evidentemente,

en escrituras formales no se recomienda tanto,

pero como recurso humorístico o poético, etcétera

por supuesto que lo podemos utilizar.

Pero tenemos que guardar la simetría.

Si he empezado con un signo de interrogación,

terminaré con un signo de interrogación.

Respetaré esta simetría.

Si he utilizado dos signos,

volveré a utilizar dos signos para el cierre

o tres, etcétera.

Lo que no podemos hacer

es comenzar nuestro discurso con un signo de interrogación

y terminarlo con tres signos de interrogación.

Tenemos que respetar la simetría. Esto es así.

El único...

Hablando de lo anterior, de solamente el signo de cierre,

el único contexto en el que se permite "sottovoce"

es cuando estamos en mensajería instantánea.

En WhatsApp o en...

Porque son contextos muy informales,

porque es complicado encontrar los signos de apertura,

y porque es muy difícil que nos equivoquemos

en donde empieza la pregunta o la exclamación

porque son mensajes muy cortos.

En el resto...

Incluso ahí es recomendable buscarlo y hacer el esfuerzo

porque no tardamos nada en hacer el esfuerzo.

Y porque después nos acostumbramos

cuando vamos a la escritura formal a hacer ese tipo de escritura.

Me decías antes:

"No debemos cometer el fallo de asimilarlo inglés".

El inglés tiene estructuras gramaticales

que nos indican que estamos haciendo una pregunta.

En vez de decir "I am", en una pregunta diré "Am I".

Entonces,

estas estructuras gramaticales en español no las tenemos siempre.

No siempre que hacemos una pregunta tenemos una partícula interrogativa,

quién, dónde, cómo.

Es importante delimitar bien la pregunta o la exclamación

y no saltarnos y no comernos el signo de apertura.

Tiene todo su porqué. Claro.

Efectivamente.

¿Con qué signo de puntuación seguimos?

Otros signos de puntuación dobles...

Esto también es importante.

La combinación con otros signos de interrogación y exclamación.

Antes de pasar a otro. Vale.

Como ya hemos dicho muchísimas veces,

el signo de cierre de interrogación o de exclamación

equivale a un punto.

No tenemos que poner punto después.

Entonces,

podemos volver a abrir otra pregunta.

Por ejemplo, "¿cómo estará?",

"¿querrá que nos veamos?", "¿querrá hablar del tema?".

Si yo considero que son tres ideas diferentes,

no tengo que añadir un punto detrás del signo de cierre

y simplemente abriré el siguiente signo

o la siguiente mayúscula, etcétera.

Enlazando una con otra. Eso es.

Pero si el...

Los signos de interrogación y de exclamación de cierre

no se combinan con puntos,

pero sí se combinan con el resto.

Puedo añadir una coma.

"¿Cómo estará?",

"¿querrá que nos veamos?", "¿querrá hablar del tema?".

Puedo añadir dos puntos

o puedo añadir el punto y coma detrás del signo de cierre.

Y todo seguido de minúscula. Eso es.

Porque he considerado que estoy siguiendo la misma idea

hasta que no llegue al punto final, que es el fin del enunciado.

El punto final

o el signo de interrogación o exclamación.

Esto es todo lo que hay que decir

sobre los signos de interrogación y de exclamación

básicamente.

Vamos a por más entonces. Eso es.

Ahora vamos a hablar de los paréntesis,

las rayas y los corchetes.

Eso suena a matemáticas. Sí.

Se utilizan para símbolos matemáticos también.

Los paréntesis y todo lo demás nos sirven

para introducir un discurso complementario o aclaratorio

sobre nuestro discurso principal.

Es como si metiéramos un discurso paralelo.

Es algo de información que no consideramos superrelevante,

pero que queremos que esté ahí.

La metemos como en un aparte.

Se llaman así en las obras de teatro, ¿no?

Los apartes.

Metemos entre paréntesis eso que hace el personaje

o que va a decir el personaje, ¿no?

Entonces,

para esto sirven los paréntesis, las rayas o los corchetes.

Estos son los paréntesis.

Los primeros.

Las rayas, y los corchetes.

Las rayas tenemos que buscarlas

dentro de nuestro procesador de texto.

Tenemos que insertar símbolo

porque lo que nos aparece primero es el guion,

que es más corto que la raya.

Esto es algo que hay que buscar.

Entonces, bueno, para esto sirven.

Pensaba que eran lo mismo el guion y la raya.

El guion es más corto y la raya es más larga.

Tenemos que buscarlas en "Insertar símbolo".

Entonces, sirven para esto,

y podemos elegir, por ejemplo, entre paréntesis y rayas.

Es decir, tengo estos dos ejemplos,

y es una cuestión estética

elegir un paréntesis o elegir las rayas.

Es lo que yo prefiera.

No hay...

Las rayas es más complicado porque tienes que insertar símbolo,

y el paréntesis está muy a mano,

pero hay gente

que estéticamente prefiere la raya al paréntesis.

Entonces, bueno,

podemos optar por utilizar paréntesis o raya.

Como vemos,

el punto se escribe detrás del paréntesis

o detrás de la raya siempre.

No se escribe dentro del enunciado que está entre paréntesis

o acotado por las rayas.

Siempre detrás, siempre.

Esto es a elección.

O elijo paréntesis o elijo rayas.

Cuando quiero meter un discurso

dentro del discurso entre paréntesis,

tengo que respetar esta jerarquía.

Los paréntesis enmarcan corchetes, que es esta opción de aquí,

o, bien, los paréntesis enmarcan rayas.

Esta es la jerarquía.

Vamos a verlo con un ejemplo.

Por ejemplo, aquí.

"Imagino que estarás bastante liado por el cambio,

pero estarás feliz".

Abro paréntesis

porque voy a introducir una idea complementaria o aclaratoria.

"Y ahora cobras más".

Y quiero introducir una tercera idea complementaria o aclaratoria.

Es este "¡bravo!".

Puedo elegir introducir el corchete o, bien, introducir la raya.

Y, siempre, detrás de todo esto, el punto.

Esta es la jerarquía que hay que respetar

con paréntesis, rayas y corchetes.

Elijo entre paréntesis o rayas

y, luego, elijo entre corchetes o rayas.

Continuamos.

¿Qué más? Continuamos.

Pues, además de esto, las rayas se utilizan en diálogos.

Cuando voy a escribir un diálogo, no escribo guion, que es lo cortito,

sino que escribiré las rayas como en este caso de aquí.

Y, por último,

otro de los signos dobles de puntuación

son las comillas.

Las comillas. Las famosas comillas.

Lo primero que hay que decir es que hay tres tipos de comillas.

Son las angulares, que son estas primeras;

las segundas son las comillas inglesas,

y las terceras son las comillas simples.

Esta es la jerarquía que se utiliza.

Si yo tengo que introducir una cita o un pensamiento,

que para eso sirven las comillas,

dentro de otra cita,

tendré que utilizar siempre esta jerarquía.

Las comillas angulares o españolas, también se llaman así;

después, las comillas inglesas y, después, las comillas simples.

Las comillas inglesas son las que se usan más.

Son las más accesibles.

Es normal utilizar estas comillas siempre.

Pero en textos impresos

se recomiendan las comillas angulares,

las primeras.

Estas de aquí.

En textos impresos

siempre utilizaremos las comillas angulares.

A mí, personalmente, son las que más me gustan

y trato de utilizarlas siempre y las busco siempre.

Estéticamente. Estéticamente me parecen...

Y porque son las comillas latinas.

Comillas angulares o españolas, ¿no?

Entonces, yo prefiero utilizarlas.

Pero, si no, podemos utilizar las inglesas.

Eso sí, respetando esta jerarquía.

Entonces,

las comillas sirven para reproducir citas o pensamientos

o para marcar

que una palabra está usada con un carácter especial.

Por ejemplo, que estamos ironizando,

o que esa palabra es vulgar o es impropia.

Para esto sirven las comillas básicamente.

Y para títulos, ¿no? Y para títulos.

Primero vamos a explicar con un ejemplo...

Me encontré con tu madre hace una semana

y me dijo:

Abro cita.

Para esto sirven las comillas.

"Escribe a Javier, que ha dejado su trabajo".

Veis que he metido unas comillas inglesas

dentro de las comillas angulares

respetando la jerarquía.

Con las primeras comillas, las angulares, con estas de aquí,

lo que estoy haciendo es abrir una cita,

y con estas, las inglesas, lo que estoy haciendo es decir

que una palabra está usada, en este caso, irónicamente.

"Me encontré con tu madre hace... más o menos una semana, y me dijo",

cita: " Escribe a Javier, que ha dejado su 'trabajo'",

que es el mismo gesto que utilizamos cuando hablamos,

este famoso gesto. El de comillas de los dedos.

Lo que estamos haciendo es decir es que esta palabra

está ironizada en este caso. Y también para títulos, como decías,

pero para títulos cuando nos referimos a la parte

dentro de un todo, es decir, cuando nos referimos, por ejemplo,

a una canción dentro de un disco

o cuando nos referimos a un poema dentro de un poemario,

por ejemplo, para esto utilizamos las comillas.

Por ejemplo: "¿Has escuchado 'Ellas'",

que es una canción, "del disco 'Zoologic',

de Bye Bye Lullaby?" o "Voy a recitar", abro comillas,

"'Para que yo me llame Ángel González',

del poemario 'Áspero mundo'".

En los títulos de libros o de álbumes o de obras artísticas,

las escribiremos en cursiva.

Pero los títulos de las partes dentro

del poemario o el álbum, etc., los escribiremos entre comillas.

Creo que con todas estas explicaciones

ya no podemos cometer errores con los signos de puntuación.

Eso es. Luna Paredes, muchísimas gracias.

Muchas gracias. Hasta la próxima.

Y seguimos. El Círculo de Bellas Artes de Madrid presenta

una exposición retrospectiva titulada

"Carlos Saura, fotógrafo. Una vida tras la cámara",

una interesante muestra que nos permite apreciar

el talento de Saura como fotógrafo y la pasión

que la fotografía ha despertado desde siempre

en su vida y en su obra. Aparte de por el placer de crear imágenes

de forma sencilla y directa, Saura ha utilizado con profusión

la fotografía a modo de memoria visual de su trabajo

de su peripecia vital.

"Aunque es un hecho conocido,

no todo el mundo sabe que Carlos Saura,

además de un afamado cineasta, es un gran aficionado a la fotografía.

Saura ha sido y es muy buen fotógrafo.

De hecho, el inicio de su carrera no fue en el cine,

sino en la fotografía. Esa fue su pasión inicial

durante años cuando arrancó su quehacer artístico

a principios de los 50.

El Círculo de Bellas Artes de Madrid

en colaboración con la entidad de gestión cultural La Fábrica

presentan en la sala Picasso

la exposición 'Carlos Saura, fotógrafo.

Una vida tras la cámara'.

La muestra la componen 118 fotografías,

además de libros fotográficos,

guiones ilustrados, dibujos, objetos personales

y material audiovisual

y supone una retrospectiva sobre la importante labor de Saura

como fotógrafo.

Carlos Saura

ha tocado con profusión todos los palos de la fotografía.

La exposición se ha gestado a partir de una exhaustiva selección

de fotos representativas

del gran corpus de la obra fotográfica

de Carlos Saura, unas 40.000 instantáneas registradas

y archivadas en película o formato digital

a lo largo de casi 70 años de ejercicio fotográfico."

Lo que es tremendo de la fotografía es que cuando aprietas el obturador

lo que guardas, sobre todo, las cámaras digitales,

lo que conservas ya nunca más va a suceder en la vida

porque es un momento del pasado.

"La fotografía ocupa una parte muy importante

de la obra y de la propia vida de Carlos Saura.

Aunque se considera a sí mismo un mero aficionado

con cierta preparación técnica,

a día de hoy y con 87 años,

sigue amando y ejerciendo la fotografía

hasta el punto de que Saura es un hombre que va por la vida

con una cámara de fotos

siempre colgada y lista para disparar."

La fotografía es la imagen

y es una presencia continua y perpetua,

la imagen desde todos los puntos de vista,

porque si él empieza como un auténtico aficionado

retratando a su familia. Luego él persigue buscar

una imagen de la España que conoce

y luego, al final, resulta que redondea toda esa visión

con fotos que le apetece hacer de sus obras

de teatro, de sus actores, de la gente a la que dirige

y, por último, también de sus pequeñas aficiones

o encuentros.

-Creo que esta obsesión por la imagen de Carlos Saura

es muy interesante porque creo que lo está acompañando

desde los primeros años de su vida.

-Y la primera fotografía que recuerdo así, y no sé

si nació de allí mi afición la fotografía,

fue de una niña

que me gustaba mucho. Creo que tenía yo siete u ocho,

no, ocho o nueve años tenía yo

y que era gran tímido y estaba muy enamorado

y sufría muchísimo por esta niña.

y entonces quería tener un documento de ella

y le hice una fotografía.

-¿Una o muchas? -Creo que le hice varias,

pero me parece que salieron una o dos bien,

las demás fueron una catástrofe.

Y entonces sí le escribí una carta de amor

y le mandé la fotografía.

-¿La respuesta fue?

-Nunca... -No hubo respuesta.

-No, nunca me contestó.

"Saura, a lo largo de su vida,

ha fotografiado a diestro y siniestro,

no solo como ejercicio o soporte documental de su trabajo,

sino a modo de diario íntimo y personal de sus vivencias o bien

por el puro placer de tomar las imágenes que le apetecían."

Llevo la máquina fotográfica

un poco, no sé, como un elemento de recuerdo.

A veces tengo muy mala memoria, entonces hago muchos fotografías,

pero casi casi, no sé, como para archivarlas.

O sea, el ideal mío sería poder tener una fotografía

de cada instante de mi vida, como ya sé que no es posible,

y tener un archivo gigantesco y decir:

"¿Qué hacía yo en tal época donde conocí a una persona,

que me interesaría ver cómo era?".

Entonces sacar ese archivo.

Él se considera a sí mismo un fotógrafo aficionado,

salvo una pequeña parte de su vida, apenas unos años,

que fue fotógrafo profesional

porque estuvo trabajando a las órdenes de los festivales

de música y danza de Granada y Santander.

En ese momento sí que vivía de la fotografía,

en ese momento sí que cobraba por hacer fotografías.

El resto de su producción

son fotografías que él hace porque quiere hacerlas

y porque disfruta haciéndolas.

Cuando acabé el Bachillerato,

empecé a estudiar Ingeniería Industrial

y pronto me di cuenta de que no era eso

lo que me interesaba. Entonces realmente me dediqué

con intensidad a la fotografía durante unos años.

-Fotografía que naturalmente no hacías a la manera estándar.

Ahí ya se apuntaba el Saura con una visión distinta de las cosas

y de las gentes.

-Pues me gustaría que lo que dices fuera verdad,

creo que no, que, en fin, era un fotógrafo regular,

que luego me fui perfeccionando, es verdad.

"Carlos Saura Atarés nació en Huesca en 1932

en el seno de una familiar republicana,

un hecho que marcó de algún modo su trayectoria vital y profesional."

Creo que la infancia es una época muy dolorosa

en la vida de un ser humano.

En mi caso concreto y en mi infancia, creo

estoy traumatizado, marcado, no sé hasta qué punto,

por la guerra española concretamente. Como mi padre

trabajaba en el Ministerio de Hacienda

en el Gobierno republicano, entonces nosotros estuvimos,

digamos, en los tres centros.

-Más neurálgicos. -Neurálgicos del Gobierno

de la república y de la guerra,

porque eran Madrid, Valencia y Barcelona.

-Él nace en una familia donde su madre es pianista

y un padre les contaba historias de pequeños

durante la Guerra Civil.

Él se considera un niño de la Guerra Civil.

Decía que las noches de la Guerra Civil era

el padre el gran contador de historias,

que se inventaba cantidad de cosas con una facilidad tremenda.

Y a él se le fue quedando

corta la fotografía.

Servía para el recuerdo, pero no servía para contar,

continuar una historia.

"Los Saura eran una familia con inclinaciones artísticas

donde no solo destacaba el propio Carlos Saura,

sino también su hermano Antonio Saura,

que llegó a ser uno de los más importantes pintores

españoles contemporáneos

y con el que Carlos mantenía una relación muy especial.

Sus hermanos Mapi y Angelines fueron las modelos del joven Saura

en sus fotografías de iniciación

a principios de los años 50. Fueron sus conejillos de Indias

para los primeros experimentos

de Carlos con las cámaras fotográficas

jugando con encuadres, angulaciones y efectos de la luz.

Algunas de estas fotos de tan peculiar álbum familiar

pueden verse en la muestra

en la sección denominada

'Primer laboratorio'."

A mí personalmente me ha impresionado

la primera etapa, esas fotografías que hace en su casa

con sus hermanas,

porque ya ahí adivino, y me puedo equivocar, que ya está

parte de lo que va a ser

su esencia después aplicada

a las historias al cine. Hay imágenes de sus hermanas

donde realmente trabaja como un fotógrafo

tremendamente experto,

no busca satisfacer a la hermana sacándola bella.

Él se busca a sí mismo y hace fotos con un sentido ya

casi cinematográfico y que obtiene

unos registros, para mí, sorprendentemente valiosos

siendo como es su primera experiencia

como fotógrafo.

Con una pequeña cámara de formato medio, él empieza

a aprender a revelar en su propia casa,

se hace un pequeño laboratorio

y utiliza esa cámara para hacer esas fotografías.

Llegamos al año 50, consigue una Leica M3,

que era una de las primeras Leicas que llegaban a Madrid en el año 50,

y se lanza a recorrer España porque tenía esa posibilidad,

tenía un coche que podía conducir y podía llegar a cualquier sitio.

"La sección 'Saura documental' presenta la visión de Carlos Saura

de la España de la autarquía, el país rural, triste, pobre y gris

de la época que le tocó vivir.

Saura retrató la otra cara de la España oficial,

próspera, venturosa y pintoresca

que trataba de proyectar el régimen franquista,

una pulsión creativa con tintes documentales

similar a la de otros compañeros de generación fotográfica, como eran

Ramón Masats, Gabriel Cualladó, Leopoldo Pomés

o los miembros del grupo fotográfico AFAL."

En ese momento, él tiene un registro,

que es el del fotógrafo ausente,

llegar a los sitios y sin avisar hacer una foto,

encuadrar de lo que él cree interesante y sacar una foto

sin hacer participar, o sea, sin preparar la foto.

Es la más pura teoría de la fotografía documental,

de esa fotografía que está muy cerca de la veracidad.

Y, al mismo tiempo, se da cuenta de que necesita más tiempo,

necesita más profundidad

de narrativa, y es cuando decide apuntarse

a la escuela de cine.

"Una de las fotografías de la sección 'Saura documental'

tiene características de auténtico documento histórico.

Se trata de esta foto de Pío Baroja en su lecho de muerte

tomada por Saura dos días antes de su fallecimiento.

Se trataba de un rodaje de prácticas

de la escuela de cine en el que Saura hacía

la labor de foto fija.

El entrevistador era nada menos que Fernando Rey

y el director, una joven promesa del cine español

llamado Juan Antonio Bardem.

La sección 'Fotógrafo cineasta'

presenta una muestra de las fotos que Saura ha hecho

a los actores con los que ha trabajado,

desde grandes clásicos del cine y la danza española,

como Fernando Fernán Gómez, Paco Rabal, José Luis López Vázquez,

Antonio Gades o Lola Flores

hasta un jovencísimo Antonio Banderas

o la prodigiosa niña actriz Ana Torrent.

También vemos fotos hechas en diversos momentos de rodaje,

pausas o preparaciones técnicas de escena.

En esta parte de la exposición pueden verse

desde fotos de sus primeras películas de ficción

hasta fotografías digitales en color

de sus rodajes más recientes."

Hemos hecho un espacio que se llama "Universo Saura".

¿Qué queremos poner ahí? Pues la gente que le ha influenciado

a nivel profesional y a nivel personal.

A nivel profesional, son los amigos con los que ha hecho cine

y también está ahí, lógicamente, su parte personal.

Él es un hombre que ha tenido cuatro mujeres,

siete hijos. Y esas mujeres siempre han sido

para él un aliciente también de creaciones,

han estado muy presente de alguna forma

en su proyecto de vida. Una de ellas incluso era actriz

y la dirigió él como actriz a Geraldine Chaplin.

Y la última también, Lali, Eulalia Ramón,

que también ha sido dirigida por él.

-Geraldine, claro, tiene que hacer una película

en Dinamarca hoy y mañana en Francia

y pasado en Estados Unidos.

Pero procuramos compaginarlo en la medida de que si no trabajo

me voy con ella el mayor tiempo posible.

Concretamente, ella está ahora en Los Ángeles, en California,

haciendo una película y he estado allí casi un mes.

Soy un apasionado de Estados Unidos,

es un país que me fascina. Soy un estupendo espectador

de ese país. Entonces, cuando llego allí,

tengo los ojos muy abiertos e intento pasearme por la ciudad

y conocer a las personas.

"Aparte de Adela Medrano, Geraldine Chaplin, Mercedes Pérez

y Eulalia Ramón, las mujeres de su vida,

el universo Saura está poblado de amigos.

Uno de sus amigos más ilustres, su admirado director Luis Buñuel,

en sus venidas a España,

es protagonista de alguna de estas fotos.

Una parte significativa de la producción fotográfica

de Carlos Saura funciona a modo de autorretratos

de él mismo y de su entorno más íntimo,

una visión sorprendente de un Saura mucho menos serio,

a veces incluso algo gamberro, que el perfil de artista formal

y trascendente al que estamos acostumbrados.

Podemos ver a Saura y a su mujer Mercedes

saltando a lo loco sobre la cama de un hotel,

a él y a su circunspecto

e intenso hermano, el pintor Antonio Saura,

posando tocados con una montera taurina y tricornio

o a Saura en albornoz haciéndose un humilde selfi especular probando

un objetivo de cámara."

Con un añadido, y es su gusto por el dibujo.

Él se da cuenta de que puede dibujar

sobre las fotografías

y hay una sección que él llama "Fotosaurios"

porque son fotografías que él ha ampliado

y que las manipula dibujando sobre ellas.

"Los 'Fotosaurios' inicialmente eran tan solo

copias fallidas de fotos suyas que aprovechaba pintarrejeándolas,

pero con el tiempo fue cogiéndoles el gusto

y han acabado siendo marca de la casa, incluyendo

manipulaciones de fotos ajenas

e incluso fotos de prensa, como esta de los atentados del 11M."

Toda su vida

ha tomado apuntes y hay una serie de blog,

de rodajes, de notas personales, hechos

con anotaciones y dibujos suyos

tremendamente interesantes

que abarcan desde sensaciones personales

a nivel de diario hasta encuadres y planos,

los que pretende utilizar

en sus películas.

Y, por último, también ese otro aspecto,

que va todo conjunto en este universo, que es su idea,

su labor como coleccionista de cámaras.

Es uno de los grandes coleccionistas

de cámaras de este país. En su casa se almacenan,

él dice que algo más de 700 cámaras.

Lleva una cámara porque es

su forma de entender el mundo también.

La imagen forma parte de su universo,

creo que aseverar incluso su propia memoria.

Él, que es un hombre

que va siempre mirando hacia delante, se queda impresionado

cuando se da cuenta de que, cada vez que inmortaliza

una fracción de segundo en una imagen,

se da cuenta de que esa imagen forma ya parte

del pasado. Y, si Saura tiene algo,

es su capacidad de revisar, de renovarse,

es una especie de ave fénix continuo

donde no le interesa para nada

la parte de atrás ya vivida, sino lo que le interesa el futuro.

El paso del tiempo y la memoria, las viejas fotografías adquieren

un nuevo sentido en los collages de Nieves Galiot.

"Boek Visual" nos presenta

una selección de su obra.

"'Cuando abro la cartera para enseñar el carné, para pagar

algo o para consultar el horario de trenes, te miro.

El polen de la flor es más viejo que las montañas.

Aravis es joven para ser una montaña.

Los óvulos de la flor seguirán desgranándose

cuando Aravis, ya vieja, no sea más que una colina.

La flor en el corazón de la cartera, la fuerza de lo que vive en nosotros

sobrevive a la montaña.

Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos'.

Con este poema de John Berger

quiere Nieves Galiot que presentemos su obra.

También nos ha encargado

que digamos que retoma caminos perdidos,

dibuja su historia sobre otras que le devuelve el mar

y viaja con ellas a la deriva."

Juan Manuel López Zafra y Ricardo Queralt son profesores

del CUNEF, Colegio Universitario de Estudios Financieros adscrito

a la Universidad Complutense de Madrid donde codirigen el máster

en Ciencia de Datos para Finanzas

y el Programa Ejecutivo en Ciencia de Datos y Transformación Digital.

Ahora acaban de publicar un ensayo divulgativo

sobre lo que han aprendido a lo largo de los últimos 20 años

de docencia especializada, este:

"Alquimia. Cómo los datos se están transformando en oro.

Una crónica sobre el nacimiento del 'Homo Algorithmus'" que publica

la editorial Deusto.

El libro está dividido en nueve capítulos.

El primero ofrece una breve historia de la ciencia

de los datos y luego los ocho restantes

son otras tantas aplicaciones

de esa ciencia a diferentes realidades

de nuestros días: las finanzas y los seguros,

el comercio minorista, la comunicación corporativa

y política, internet de las cosas, deporte y salud, etc.

Quien quiera tener una idea de conjunto

sobre la aplicación general

de los datos a la actividad económica encontrará

en "Alquimia" una buena guía.

Recuperamos un fragmento de nuestro trabajo de 2016

sobre eTwinning Atenas, como quizá se recuerde,

una iniciativa de la Comisión Europea

para promover proyectos de colaboración entre dos

o más centros escolares de países europeos diferentes.

El resto puede verse en la red.

El evento de eTwinning, que este año la conferencia anual

se celebra en Atenas, está destinado a la ciudadanía digital.

Hay que tener en cuenta que este año

una de las prioridades europeas es precisamente la identidad europea

y el sentido de ciudadanía y que gracias a eTwinning,

que es un programa que combina la tecnología,

el trabajo en colaboración y la identidad multinacional,

todo esto se puede desarrollar mucho mejor.

El tema del congreso, ciudadanía digital, enmarca

perfectamente lo que son las líneas principales de acción

del propio Ministerio de Educación a través

del Instituto Nacional de Tecnologías Educativas

y de Formación del Profesorado.

La ciudadanía digital, en lo que es nuestro ámbito,

en lo que es la educación,

es fundamental tanto en el ámbito

de los ciudadanos, que serían los propios alumnos,

en el ámbito de los docentes,

que serían los docentes para los que trabajamos,

como serían las organizaciones.

Y de ahí que nosotros servimos de correa de transmisión

tanto de las iniciativas europeas

hacia el país y las regiones como de las regiones

hacia las iniciativas europeas. Y, dentro del proyecto eTwinning,

lo que es la ciudadanía digital,

el aprendizaje a moverte en este nuevo entorno,

porque para muchos alumnos

es muy fácil entrar, es muy fácil divertirse,

pero hay que tener

unas nociones de cómo participar

de una forma activa,

correcta y segura.

(HABLA EN INGLÉS)

Creo que eTwinning en su esencia contribuye

a una ciudadanía digital activa.

A nivel global,

el concepto "eTwinning"

se materializa cuando los profesores trabajan

junto a sus alumnos

en un proyecto en el mundo digital. Ellos buscan las diferentes maneras

de buscar la información

y aprenden a contrastarla. Están aprendiendo a ser críticos

en el mundo digital.

Al mismo tiempo, debemos preguntarnos

cómo debemos comportarnos

en el mundo digital, cómo debemos responder

cuando, por ejemplo, alguien nos envía un mensaje,

cómo debemos responder a eso,

cómo reaccionas, cómo te presentas a ti mismo

en este mundo digital.

(HABLA EN INGLÉS)

Porque nosotros pensamos que, si empezamos

a conocer y a aprender del otro, llegaremos a ser buenos ciudadanos.

Si desde que somos niños

aprendemos a compartir y comprendernos unos a otros,

estaremos más preparados para aceptar a los demás.

Y, si aceptamos al otro, no pensaremos en hacerle el mal,

pensaremos que todos somos iguales.

Volvemos el año que viene

tras las vacaciones de Navidad y Reyes.

Les deseamos unas felices fiestas

y que disfruten a tope de su tiempo libre.

Por supuesto. Feliz 2020 y el 7 de enero aquí

estaremos de nuevo. Buena entrada en 2020.

Felices fiestas.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • La aventura del saber - 19/12/19 - Lengua de signos

  • Compartir en Facebook Facebook
  • Compartir en Twitter Twitter

La aventura del saber - 19/12/19 - Lengua de signos

19 dic 2019

Vemos los reportajes "Carlos Saura fotógrafo" y "Boek visual: Nieves Galiot". Además, entrevistamos al politólogo Pablo Simón y a la filóloga Luna Paredes

ver más sobre "La aventura del saber - 19/12/19 - Lengua de signos" ver menos sobre "La aventura del saber - 19/12/19 - Lengua de signos"
Programas completos (1781)
Clips

Los últimos 6.364 programas de La aventura del Saber

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios