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Para todos los públicos La aventura del saber - 14/02/18 - ver ahora
Transcripción completa

(Música cabecera)

Hola, muy buenos días y bienvenidos a "La aventura del saber",

hoy, a un programa que incluye una nueva entrega

del "Taller de empresa", en la que hablaremos

de soluciones para la automatización industrial.

Después, nos interesamos por el Trastorno

por déficit de atención e hiperactividad, qué es,

a quién suele afectar, cómo detectarlo

y cuáles son los síntomas. Responderemos a estas

y otras preguntas después del avance de otros contenidos del sumario.

Empezamos.

Visitamos la exposición de Marco Godoy,

que acoge la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid,

un proyecto que bajo el título "La distancia que nos separa",

nos invita a pensar en la creación de bordes y fronteras,

tanto físicas como psicológicas, que creamos para protegernos

de nosotros mismos. Son esas barreras culturales,

sociológicas o ideológicas que generan diferencias

en la sociedad contemporánea.

La primera historieta de Mortadelo y Filemón

apareció el 20 de enero de 1958 en la revista "Pulgarcito",

es decir que hace poco más de tres semanas,

Francisco Ibáñez celebraba el 60 cumpleaños de sus personajes

más famosos. Nosotros nos sumamos a la conmemoración

y queremos empezar la mañana dándole las gracias al maestro.

Recuperamos un amplio reportaje que seguro que les dibuja

una sonrisa en la cara.

Estoy citada con una persona que estoy convencida

de que todos quieren muchísimo.

Sí, ya lo creo, pero es don Francisco Ibáñez.

(Aplausos)

(Música)

Francisco Ibáñez es, sin duda, el dibujante y guionista

de historietas gráficas que más ha calado

en la memoria colectiva del pueblo español.

El que más y mejor nos ha hecho reír,

leyendo sus tebeos durante al menos, tres generaciones.

Don Francisco Ibáñez, Ibáñez, muy buenas noches.

-Hola, buenas noches, ¿qué tal? -Bueno, don Francisco,

¿Paco o señor Ibáñez? -Paco, Paco, sencillamente.

-Vale, historietista, dibujante. -Historietista.

-¿Cómic o tebeo? -Tebeo, tebeo.

Ibáñez es el mago certero que pulsa en nosotros

el resorte de la risa.

Risa imperiosa, a raudales, a veces, incontenible.

¿Quién no se ha partido de risa una o mil veces

con alguna de sus historietas?

(Música animada)

El Círculo de Bellas Artes de Madrid celebra la exposición:

"Francisco Ibáñez, el mago del humor".

Una retrospectiva que rinde memoria y reconocimiento

a este autor, cuya extensa y saludable labor creativa

ha sido distinguida con el aprecio unánime y continuo del público

y con galardones como la medalla de oro al mérito

en las Bellas Artes.

(Continúa la música)

Pese a la importancia de Ibáñez como creador,

esta es la primera exposición en España

dedicada íntegramente a su figura.

Reúne abundante material gráfico de todas sus épocas,

e incluso, numerosos bocetos y dibujos originales,

cedidos por expertos y coleccionistas.

Esta exposición, es curioso, porque yo escuché una conversación

de dos personas que comentaban una a otra:

"¿Te imaginas cómo sería una exposición de Ibáñez?".

Entonces, yo pensé: "Es verdad, si es que nunca ha habido

una exposición...". Ha habido exposiciones de personajes,

pero no una exposición sobre Ibáñez, con toda su obra,

con elementos originales, con revistas, y entonces,

bueno, de ahí surgió la idea.

Realmente es muy gratificante,

porque cuando entran en la sala, ya se les ilumina la cara,

es una cosa... Es muy impresionante. Y cuando salen, todos te dicen,

todos, que les ha recordado a su infancia,

que esos tebeos los leía él, que se acordaba de "Pulgarcito",

que se acordaban... Según la edad, se acordaban de unos personajes

o de otros.

Para mí ha sido un sueño poder hacer esta exposición,

ver a la gente cómo se emocionaba cuando entraba,

eso ha sido muy gratificante para mí.

-Lo que más me gusta son las aventuras de Mortadelo y Filemón,

y también Rompetechos, me he reído mucho con ellos,

la verdad que en mi niñez es lo que más leía.

Y recuerdo que en "El País", o sea, del periódico,

luego venía como un pequeño librito y era todo de pasatiempos

y de cómics, y venía "La rúe del Percebe",

luego venían aventuras de Mortadelo y Filemón,

y bueno, me gustaba mucho leerlos, sí.

-De Ibáñez, vamos a ver, su capacidad para desarrollar

todo este trabajo que ha hecho, realmente es extraordinario,

su inteligencia también para crear obras

tanto como Mortadelo y Filemón, que me parece la mejor obra

española que se ha hecho en cómic.

Es realmente extraordinario, su inteligencia

y capacidad para poder crear, es increíble.

El pasatiempo diario que tenía de pequeño hasta ahora,

recuerdo cada uno de sus cómics,

tengo gran parte de colección de él,

y realmente como amante de los cómics,

ha significado toda mi infancia. Yo me divertí mucho leyéndole.

-Para mí es el recuerdo de una época que ya pasó,

que es nostalgia pura.

-Y además, me trae recuerdos de los cambios de tebeo,

donde llevabas uno, y por unos centimillos,

cogías otro, y así leías todos los habidos y por haber.

Habida cuenta de la complicidad sentimental del espectador,

la muestra se disfruta con una sonrisa en la boca,

pero además, la exposición ofrece información.

Cuenta con interesantes textos escritos por especialistas

en Ibáñez, que analizan la vida, la obra

y la metodología de trabajo de este singular historietista.

(Continúa la música)

Además de la galería de personajes archiconocidos,

de la editorial Bruguera y ediciones B,

la muestra exhibe las primeras creaciones

del jovencísimo Ibáñez en la editorial Marco.

Allí se fue conformando su estilo y su portentosa técnica.

Podemos ver su primera historieta publicada en 1952,

"Mucho ruido y pocas nueces".

También las aventuras de originales y rompedores personajes,

como la familia Repollino, su primera saga,

o el negrito Kokolo.

¿Es verdad que tu padre recortó tu primer dibujo

y lo llevó muchos años en la cartera? ¿Qué era un ratón?

-Cierto, cierto, no sé qué edad tendría entonces.

-Siete años, más o menos. -¿Cuántos?

-Me han dicho que siete, o menos, incluso.

-No, no, cuando hice el ratón, tenía menos de siete años,

muchísimos menos, era la época de la inmediatísima posguerra,

donde no había nada en absoluto. Yo tenía un lápiz en la mano,

empezaba a saber para qué funcionaba, para qué servía aquel extraño

cacharro, y dibujé, no sé cómo me salió,

un ratoncillo, como no había papel ni nada,

en una esquina del periódico que leía mi padre,

le dibujé el ratoncito, mi padre lo vio allí y le gustó,

lo recortó, se lo guardó, y nunca más le hicimos caso

al ratoncito ese que tenía mi padre. Cuando mi padre, ya por desgracia,

desapareció, que mirábamos sus cosas, allí seguía, allí estaba

el ratoncito, allí estaba.

Nacido en Barcelona en el emblemático año de 1936,

Ibáñez estudió contabilidad, banca y peritaje mercantil.

Empezó a trabajar como botones de banco,

pero fue capaz de cambiar su destino.

A partir de la publicación de su primera historieta,

a la edad de 16 años, consiguió encauzar su vida

hacia su auténtica vocación, el humor gráfico.

Entró Ibáñez en el Banco Español de Crédito,

como botones. -Como botones, sí.

-¿Sacarino? -Quizás sale de ahí,

inconscientemente, quizás sale de ahí el Sacarino,

ya lo creo, ya lo creo. Estuve un añito allí,

con mi gorra y mi cosa de botones y tal,

ya practicando, claro, ya haciendo historietas.

Podemos decir que antes había hecho historietas,

solo que lo disimulaba trabajando en un banco.

Yo tenía mis apuntes donde iba sumando y tal,

y cuando el jefe no miraba, levantaba mi historieta,

y cuando volvía a mirar, volvía a tapar.

A veces el jefe se encontraba con sus documentos,

a la firma y tal, iba firmando y firmando,

y de repente, firmaba un "Mortadelo". "Ibáñez, ¿esto qué es?".

Antes de eso, había trabajado en otras editoriales y tal,

antes de eso, tenía cinco años cuando publiqué mi primer dibujo,

en una revista infantil, de colaboración de editores y tal,

esa fue mi primera publicación. Antes de eso, trabajaba

simplemente en las paredes de la casa paterna.

Yo estuve en el banco, lo de trabajar en el banco es otra cosa,

porque de aquella época, yo tengo este hombro más bajito

que el derecho, porque cada dos por tres notaba aquí los golpecitos

del jefe de negociado, "Ibáñez, ¿otra vez?",

porque ahí estaba Ibáñez haciendo sus historietas,

debajo de las relaciones de letras, de impagados y tal.

Siempre con mis muñequitos.

-¿Cómo se tomaron en casa, allá por el año 57, con 21 años,

dejas el banco para dibujar muñequitos?

-Terrible. "Hijo mío, estás loco, ¿pero qué haces?

El banco es una cosa segura".

Sí, papá, aquí tengo mi platito de garbanzos,

lo tendré seguro, pero quiero algo más.

Sobre todo, quiero trabajar en algo que a mí me guste.

"Hijo, no lo hagas, piénsatelo". El hijo se lo pensó,

y después, se marchó, y al cabo de un poco de tiempo,

pues quizás no estaba tan mal lo que pensabas,

quizás hiciste bien, y se acabaron las quejas.

Desde entonces y hasta hoy, aún en activo a sus 78 años,

la portentosa imaginación de Ibáñez

y su increíble capacidad de trabajo

han aportado a nuestra cultura colectiva

toneladas de risa y diversión.

Yo, lo que más me gusta de él, es la sencillez de los dibujos

y sobre todo, Mortadelo y Filemón, lo que más me gusta.

En cada viñeta, prácticamente, era una risa constante.

Lo que más me reportaba era momentos de evasión,

leía las viñetas y era como estar en un mundo diferente,

y era constantemente leer y esperar a que saliera

el número siguiente, corriendo a comprar.

-¿Qué hace, Mortadelo, se está preparando

para la vuelta al cole? -Más o menos, jefe,

estoy comprobando si funciona el invento del profesor Bacterio

para detectar si los niños estudian o no.

-Vale, no me cuente su vida. Matemáticas, mi especialidad.

¿Raíz cuadrada de 16? Bah, esto está chupado.

740...

-¡Funciona! Muchas gracias, jefe, le veo en un rato.

¿Cuál es el secreto de Ibáñez?

¿En qué consiste su idiosincrasia?

¿Qué hace que sus historias y personajes sigan resultando

tan atractivo para un público masivo y heterogéneo

de todas las edades y estamentos?

¿Qué tendrá que ver un lector de Socuéllanos, por ejemplo,

con un lector de Copenhague, y se ríen con "Mortadelo y Filemón"?

-Es una discusión muy dura que tuve con el antiguo director

de Casa Bruguera, y yo le decía: "Igual que estáis comprando

producciones de los demás países y publicándolas aquí,

hagamos lo contrario, vender lo nuestro fuera,

que veamos alguna perrilla aquí, es una pena lo que estamos cobrando,

y él me decía: "No, señor Ibáñez, tenga usted en cuenta

que el humor español no tiene nada que ver con el humor sueco".

-Claro, claro. -Y yo decía: "Perdone, perdone usted

pero el humor español, el humor que yo estoy trabajando,

que son películas en las cuales el tema general no tiene

tanta importancia, y toda la importancia reside

en las cosas que van ocurriendo, una detrás de otra,

sin solución de continuidad, los porrazos, las cosas que ocurren,

eso, trasladado a la historieta".

-Los niños te siguen aclamando como a un ídolo.

-Sí, sí, sí, sí. Y además, a mí me gusta.

Desde muy jovencito, me conocen. -¿Cómo?

-Ya te decía antes, me llaman Paco, Mortadelo y tal.

A veces pienso que sus padres a su vez habrán sido

unos seguidores de la historieta, o unos nostálgicos y tal

que se lo han enseñado a sus hijos, y a sus hijos pues les ha gustado

también y lo han seguido y tal.

-¿Ha visto?

-Desde luego, jefe, qué ganas de hacerlo todo complicado.

El humor de Ibáñez es directo,

con un punto delirante y surrealista,

por eso quizá nos gusta tanto.

Porque al contrario de cómo solemos ser nosotros mismos,

Ibáñez no es nada comedido.

Otra virtud terapéutica, latente en las historias de Ibáñez,

es que los españoles de toda condición

nos vemos sarcásticamente reflejados en ellas.

Somos capaces así de reírnos sin crueldad de nosotros mismos,

de nuestra forma de ser y de nuestras miserias,

algo ciertamente saludable en un país tan proclive

al tremendismo.

Corre el rumor que Francisco Ibáñez es el otro yo de Rompetechos.

-Exactamente, no es un rumor, es un clamor completo.

Rompetechos, un personaje muy querido por mí,

quizás el personaje más querido por mí,

en parte por aquel parecido que tiene con el autor.

-¿Qué hay de sus personajes en usted? ¿Qué hay de Mortadelo y Filemón

en Francisco Ibáñez, por ejemplo? -Si observamos al personaje y a mí,

hay dos detalles principales, claro, que son las gafas y el cráneo,

eso es lo principal. Por lo demás, ninguno, desgraciadamente para mí,

porque mientras que Mortadelo es un señor que se mueve por todas partes

y hace lo que le da la gana, corre, salta, yo no,

estoy aquí, me levanto muy temprano, cojo los grilletes, me los ato

a la pata de la mesa, me pongo a trabajar,

y aquí estoy tras 26 horas del día trabajando, así que,

semejanzas, muy pocas.

La galería de personajes creados por Ibáñez

incluye algunos tan populares como Rompetechos,

la familia Trapisonda, la rúe del Percebe,

el botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio,

pero sin duda, sus personajes más emblemáticos

son esa pareja de estrambóticos y funestos detectives llamada

Mortadelo y Filemón.

Sus aventuras en forma de historietas en tebeos

empezaron a publicarse en 1958.

A finales de los 60 comenzaron a editarse

en formato de libros seriados, unos álbumes que han tenido

un abrumador éxito editorial,

con 40 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

Mortadelo y Filemón, concretamente, se han publicado

en toda Europa, tengo aquí algunos ejemplos

de ejemplares... Este es muy curioso.

Un ejemplar en griego, me pasé toda una tarde

tratando de adivinar qué demonios ponía allí,

porque en cada país acostumbran a cambiar el nombre

de los personajes, de acuerdo con su forma de pensar.

-¿Y qué pone ahí? -Todavía no lo he conseguido.

Lo tenemos en griego, tenemos las ediciones alemanas,

tenemos las ediciones, qué se yo, finlandesas,

noruegas, francesas, etc. Se publican, me dijeron,

que salía como suplemento en el libro rojo de Mao,

no me lo acabo de creer pero me aseguran que es cierto.

"Los agentes Mortadelo y Filemón acuden a una reunión

de alta seguridad". -Ya estamos, Mortadelo,

saque la llave.

Las andanzas de Mortadelo y Filemón se han plasmado también

en forma de dibujos animados, películas de cine, cromos,

publicidad...

El rotundo éxito de la pareja ha propiciado la edición

de numerosos objetos relacionados con los personajes,

en forma de muñecos, vajillas, juegos o cachivaches de todo tipo.

Y así como en muchas casas, muchas familias, muchos padres

tienen a sus hijos hasta que tienen 30 o 40 años en casa,

los están alimentando y tal, en el caso mío,

es exactamente todo lo contrario, he tenido durante 42 años

a unos hijos en casa, a los cuales no he alimentado,

sino que me han alimentado ellos a mí.

Lo cual, es una cosa maravillosa.

En la exposición se exhibe un vídeo que muestra diversas fases

de la elaboración de la película en animación 3D,

"Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo".

Está dirigida por Javier Fesser, el autor de las dos primeras

entregas en cine de las aventuras de la pareja

encarnadas por actores.

El humor de Ibáñez es entrañablemente gamberro,

transgresor y políticamente incorrecto.

Eso ha sido así desde siempre,

incluso en la etapa más oscura de la dictadura.

Su desparpajo, aparentemente inocente,

chirriaba con los convencionalismos y traspasaba sutilmente

las férreas normas de la censura.

Eran tiempos en los que la censura apretaba fuerte,

incluso en los inocentes tebeos.

De ello no se libró Ibáñez, que como tantos otros,

tuvo que establecer ciertos criterios de autolimitación

para soslayar su implacable vigilancia.

Por ejemplo, descontextualizar la acción en un lugar y tiempo

indeterminados.

Aunque los personajes de sus historias eran típicamente

españoles, la acción sucedía en un país imaginario,

cuyos agentes de la autoridad eran "la Police"

y no vestían como rancios policías grises o guardias civiles,

sino como gendarmes o "bobbys" ingleses.

En ocasiones, Ibáñez tuvo que plegarse a los dictados

de los censores, como en el caso

de "La familia Trapisonda", un grupito que es la monda.

Originalmente, la familia Trapisonda eran un matrimonio

muy mal avenido, y sus hijos, siempre en constante conflicto.

La censura consideró que esa no era una imagen adecuada

para una familia española, y obligó a cambiar los roles

de los personajes. Los cónyuges pasaron a ser hermanos,

y los hijos, a ser sobrinos.

El sastre de La rúe del Percebe originalmente

era un científico loco, al estilo de Frankenstein,

que creaba monstruos.

Los censores reprobaron al personaje,

porque la facultad de creación de la vida era exclusiva de Dios,

un Dios que nunca aprobaría esas monstruosidades.

El doctor loco revivió al cabo del tiempo

reconvertido en un sastre chapucero que creaba monstruos indumentarios.

Ibáñez es un equipo unipersonal.

En su caso se reúnen en una sola persona

el talento para el guion y para el dibujo.

Aún hoy en día sigue trabajando de forma totalmente artesanal,

ajeno a las nuevas tecnologías, dibujando en lápiz y papel,

y sin ordenador alguno.

¿Cómo te llevas con las nuevas tecnologías, con internet?

He visto algún dibujo tuyo, que creo que vamos a poder ver también,

que digamos que no parece una declaración de amor.

-Más bien no, mire usted. Mis hijos una vez me regalaron,

oye, papá, ya está bien, deja de estar al tran tran,

te traemos un ordenador, a partir de ahora, usa el ordenador,

tendrás las cosas más fáciles, estamos en la era del ordenador,

pero aquel cacharro me puso malo. Lo intenté de mil formas,

aquel estúpido cacharro se permitía incluso corregirme a mí.

Escribía alguna onomatopeya, cosas de esas,

como a mí me gustaba hacer y el cacharro me respondía

que no se hace así, que lo hago yo así,

no, está mal... Hoy día las historietas se hace igual

que hace 50 años, con la mano derecha, con la cabeza en medio,

un lápiz, una pluma, un poco de tinta, un pincel

y nada más, sencillamente. El día que alguien me diga

que en tal tienda hay un ordenador y son capaces de crear

una historieta, aún no han terminado de decirme eso y estoy haciendo

cola en la tienda esa, pero no ha llegado todavía.

-¿Cuál es su jornada laboral? -La que decía antes, toda, completa.

Las 26 o 28 horas del día, porque llega la hora 24,

atraso el reloj, y aún tengo horas para trabajar.

Trabajador incansable, de productividad portentosa,

a causa de su desbordante éxito,

en sus épocas de máxima demanda editorial,

Ibáñez llegó a producir a destajo hasta 40 páginas semanales.

Todo un récord infernal que no le llevó, afortunadamente,

a morir de éxito.

La explotación a la que fue sometido tanto por la editorial Bruguera

como por él mismo no causó mella en su ánimo.

Ibáñez que siempre está sonriendo.

Solo se le ha visto en un medio de comunicación hablando serio

una vez, cuando contaba su litigio con la editorial Bruguera

por los derechos de autor de sus personajes.

Ocurre que hace muchos años, cuando yo empecé mi andadura

como historietista en la editorial Bruguera,

entonces se firmaron unos contratos muy originales,

unos contratos en los que todos los derechos estaban de parte

del editor, y todas las obligaciones de parte del dibujante,

ocurrió que seguidamente, después de haber creado Mortadelo

y algún otro personaje, como el Sacarino, Gotera y Otilio,

Rompetechos, 13, Rúe, etc.,

ocurrió que el editor, de espaldas al autor,

de espaldas al dibujante, cogía todos estos personajes

y se iba al registro de patentes y marcas y los inscribía a su nombre,

sin decirnos ni una sola palabra.

Ibáñez es en sí mismo todo un personaje.

Modesto hasta la humildad, simpático y divertido en su trato personal

y poseedor de un aspecto peculiar, como de oficinista loco, hiperactivo

con el que él mismo se autocaricaturiza

en ocasiones en sus viñetas.

¿A qué se debe este éxito? ¿A qué se debe?

Pues no lo sé, a mí me gustaría saberlo.

Yo simplemente me limito a hacerlo y el público a aceptarlo.

Te hablo con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Por qué afortunadamente no te jubilas?

¿Por qué sigues dibujando todos los días, todas las horas?

-No es que no lo haya pensado yo más de una vez y más de dos

y más de tres y que, incluso, lo haya propuesto,

que haya ido a la editorial y les haya dicho:

"Oye, que estoy un poco... Que tengo ya...".

Tampoco te digo los años, eso que estás pensando y tal...

"Tengo ya muchos años encima, que estoy cansadito,

que me gustaría jubi...". De ahí no me dejan pasar.

Me dicen: "Pero ¿qué dices, loco? ¿Qué dices de jubi...?

Aquí está el planning de este año, el que viene, el otro y el otro,

venga al tablero a trabajar. Y así estamos.

-¿En algún momento de su vida no se ha sentido un artista,

me refiero de la alta cultura, frustrado? Un pintor o...

o algún otro tipo de las artes del dibujo.

-Completamente, completamente.

Si yo precisamente... si hay algo en esta vida

que a mí me hubiera gustado saber es dibujar.

Y no pierdo la esperanza, algún día aprenderé.

"Cuando era niño y me iba a la cama, primero pasaba por la cocina.

Un vaso de leche, un montón de pastas dulces y en tebeo,

y era la persona más feliz del mundo.

Todavía guardo un baúl lleno con todos tus tebeos,

imposible olvidarlo.

Muchas gracias por hacerme la vida más feliz".

Este es uno de los sentidos mensajes dedicados por los espectadores

de la exposición en el libro de dedicatorias.

Ibáñez forma ya una pequeña parte de nosotros mismos.

Para nosotros, los tebeos han sido parte de nuestra vida, no cabe duda.

Y además en una economía precaria en aquella época,

donde comprar tebeos... -Bueno, en esta también, pero bueno.

-Pero donde comprar tebeos no era lo habitual,

lo habitual es que tenías media docena de tebeos,

los cambiadas y tal, y de esa forma seguías leyendo cosas.

-Mi trabajo es una verdadera maravilla, yo siempre lo he dicho.

Yo no he trabajado jamás, yo he dibujado,

yo he creado historietas.

Pasándome muchas, muchas horas, todas las horas delante del tablero,

eso que digo a veces de que cuando llega la hora 24 atraso el reloj,

pongo la hora canaria para poder trabajar una horita más,

es un esfuerzo que vale de verdad la pena porque luego viene ese premio

tan entrañable, que es el público, el lector que lo recibe,

que lo recibe con esa sonrisa de oreja a oreja y que nos lo dice

y que me lo hace notar.

Además, ocurre cuando vienen los niños a pedirme que les dedique

el álbum, las grandes firmas y esto, me hace mucha gracia

y esto para mí es casi un premio de verdad,

más que todos los premios oficiales y todas esas cosas.

Hay niños que durante... Saben que yo he de venir, a lo mejor tengo que ir

a una firma el sábado, durante toda la semana están pensando

qué me van a decir, si a ellos también les gusta el dibujo,

me van a enseñar cosas, que ellos hacen esto, que hacen lo otro...

Y llega el sábado, llegan ahí con sus libros, me los ponen,

se quedan así mirándome y la madre dice:

"Pero, nene, ¿qué querías decirle al señor Ibáñez?".

Y él está con los ojos así de abiertos y no dice ni palabra,

mirando, mirando y yo: "¿Qué quieres, chico? Dime".

Y el chico así, así... Es un premio, de verdad.

Y se marcha así, con los ojos muy abiertos, no me ha dicho nada,

pero yo sé lo que ha sentido dentro, me ha emocionado de verdad.

Al autor le gusta saber que pequeños y mayores llegan al sueño

con sus personajes y sus detalles.

Estaba pensando meterlo en la farmacia, como...

Como somnífero o algo así, meterlo en tubitos.

Cercano ya a cumplir los 80 años, Ibáñez sigue gozosamente activo

y en plena forma, rebosante de su incombustible sentido del humor,

haciéndonos a todos un poquito más felices.

Esto es lo que me dicen a veces, algunos de los que me vienen a pedir

las firmas y tal, claro, les encanta lo que yo hago

y siempre me dicen: "Ibáñez, no te pongas enfermo, no te mueras nunca".

No sé si son amigos o enemigos o qué, pero me lo dicen continuamente.

Y se lo agradezco mucho y a todos ellos les doy un abrazo así de gordo,

igual que os le doy a vosotros, gracias a todos.

Muchas gracias, Ibáñez.

Gracias por hacernos reír tanto y tanto durante tanto tiempo.

Los españolitos de a pie estamos en deuda contigo.

Quien bien te quiere te hará reír,

y tú nos debes querer mucho.

Si sumamos la energía positiva liberada a base de risas

y carcajadas en más de medio siglo de tus historietas,

habría potencial para una descomunal bomba de endorfinas,

para un para un megatón de jolgorio, de gozo, de sana alegría.

(Música)

"Taller de empresa" en compañía de Arturo de las Heras,

quien hoy nos propone hablar de automatización industrial.

Un sector que implica mucho conocimiento y tecnología punta

para la que estará con nosotros también Álvaro Mallol,

director general de Dicomat-WAGO, empresa de este sector.

Bienvenidos ambos, gracias. Muchas gracias.

¿Qué tal, Arturo? Pues muy bien.

Cuéntanos, preséntanos a tu invitado de hoy.

Pues mira, hoy vengo con Álvaro, le conozco de la asociación madrileña

de la empresa familiar, de ADEFAM, es compañero de la junta directiva

y yo creo que es un buen ejemplo de lo bien que fabricamos en España

y que, bueno, pues que nos va a explicar en qué consiste su empresa.

Claro que sí, ¿en qué consiste tu empresa?

Porque es una empresa familiar, ya lo ha dicho Arturo, ¿no?

Correcto, sí. Podríamos decir, Salva, que somos dos compañías en una,

complementarias, y somos 70 personas trabajando.

Una de ellas es Dicomat, es el representante comercial exclusivo

para España, la multinacional familiar WAGO, alemana.

Y en la otra compañía nos dedicamos a fabricar íntegramente

y a diseñar en España relés, que son componentes eléctricos

para hacer automatización y control industrial.

¿Como estos que tenemos aquí? ¿Estos son relés?

Efectivamente, estos son relés, son varios de los modelos

que fabricamos aquí en España y que también tiene esa parte de diseño

para hacer un relé especial. ¿Y para qué sirve esto?

Pues es curioso porque al principio piensas

que la automatización industrial se hace sola, ¿no?

Y bueno, la automatización viene primero con unos relés

y hoy ya con unos ordenadores industriales, unos autómatas,

y se hacen... se combinan ambas dos para poder automatizar cosas

tan variadas como puede ser una planta desalinizadora de agua

en Alicante o como puede ser una línea de producción de leche

en Burgos o como puede ser, por ejemplo, la señalización

de un túnel.

Es todo lo que hay, vamos a decir,

detrás de lo que habitualmente utilizamos y muchas veces

no nos planteamos.

¿Tú eres teleco, no? Yo soy ingeniero de telecomunicación,

efectivamente. ¿Ya estudiaste teleco con esa idea

porque en la familia teníais una empresa que iba a necesitar

ese tipo de perfil?

Pues la verdad es que es una pregunta que nos hacemos todos con 18 años

cuando escogemos, sí es verdad que mi padre es ingeniero industrial,

mi hermano también era ingeniero industrial,

y yo creo que por ahí iba poco la vocación de la familia, ¿no?

Claramente iba enrutado.

Pero no trabajé desde el principio en la compañía familiar,

sino que bueno, pues también quizás, mi padre nos metió prisa

a la hora de participar en la compañía y trabajé varios años fuera

entre Vodafone y Arthur Andersen, con experiencia de consultoría,

y ya luego decidí hacer el cambio a la compañía familiar.

Entonces, Arturo, se puede fabricar en España, ¿no?

Porque la prueba es él.

Yo creo que sí, además fabricamos muy bien,

quizá no competimos en las superproducciones,

pero sí en este tipo de fabricación de alto valor añadido

es donde yo creo que España tiene algo que decir.

Hablemos un poco de cuál ha sido el momento de mayor compromiso

en la historia, si quieres, o si quieres empezamos

contando un poco la historia sencillamente de la empresa.

Pero seguro que como cualquier otra institución humana

hay momentos en los que tienes que tomar decisiones difíciles, ¿no?

Comprometidas, hablemos un poco de eso.

Pues empezando por la historia, mi padre terminó ingeniero industrial,

como decían, en 1963, y comenzó a trabajar, a montar esta compañía,

como era la España en la época, sin ningún tipo de ayuda oficial,

por supuesto, con muchas ganas de trabajar, con mucha capacidad

de trabajo, con una visión clara de lo que quería hacer

y, sobre todo, con un espíritu emprendedor,

que llamaríamos hoy en día, casi tan grande como sus ganas de trabajar.

Al final su visión era clara, era fabricar aquí en España íntegramente,

tenemos fábrica en Madrid y fábrica en Segovia,

íntegramente fabricar componentes que facilitasen la modernización

de la industria española, con esa automatización que citábamos antes.

Entonces, a partir de ahí, evidentemente,

el pasar de una compañía de empuje individual

a la compañía que somos hoy, para mí la mayor situación

un poco comprometida siempre es el hacer cambiar un poco la mentalidad

de los profesionales de la compañía que pasan de...

De que sois también familiares, ¿no? Efectivamente,

entonces al final esas 70 personas es gente que lleva muchos años

trabajando en la compañía y que ha tenido que pasar

el momento de hacer las cosas porque las dice el jefe simplemente

a entender por qué hay que hacer las cosas y buscar forma de mejorar

para tener un buen compromiso de atención al cliente

y trabajar con pasión por la excelencia,

que es una de las grandes máximas que queremos tener en la compañía.

Hemos visto los relés, pero vamos a ver ahora, hablemos un poco

de los sitios en los que estáis trabajando, es decir,

¿esto tiene una función y vosotros trabajáis

para unas determinadas empresas? Hablemos un poco de cómo es

vuestro mercado.

Al final, en la actividad diaria que tenemos combinamos trabajar

en muchos sectores, hablábamos antes del sector del agua

y de alimentación, pero lo mismo, tráfico también hemos citado,

y lo mismo puede ser un sector químico o petroquímico, por ejemplo.

Siempre, vamos a decir, hay una parte de técnica de demostrar

que los componentes pueden hacer esa automatización

que estamos buscando hacer y luego viene todo el trabajo por detrás

de soporte técnico del producto, de programación de la propia aplicación,

de ayudar a hacer la puesta en marcha de esa planta.

Entonces, es siempre un proceso técnico muy completo,

desde el principio que se concibe el proyecto hasta que se hace la puesta

en marcha, y siempre al final los fabricantes tenemos que tener

personal no solamente de fabricación sino para hacer toda esa parte

de fabricación de los equipos. ¿Y cuánto tiempo más o menos estáis

para hacer un trabajo? Es decir, desde que se os encarga hacer

una cosa de estas, un lego, que decíamos antes,

hasta que todo está bien, funciona y ya habéis terminado el trabajo.

Pues una buena pregunta, Salva, por ejemplo, si pensamos

en la planta desalinizadora de Alicante que decíamos antes,

estuvimos dos años y medio desde que la planta ya estaba diseñada

en grandes trazos lo que iba a ser la automatización de la planta,

desde la captación de agua hasta el producto terminado,

agua potable, para uso humano y para uso también de riego,

pues dos años en hacer ya la parte de puesta en marcha

e implementación y de programación de la planta.

Con todas las pruebas que hay que ir haciendo

y con todos los test, por supuesto, de calidad de ese agua

que se va extrayendo, y muy importante hoy en día,

con la parte de consumo energético

para hacer el menor impacto energético en el proceso

de producción.

Para que sea lo más sostenible posible.

Efectivamente.

¿Y qué retos tenéis planteados? A corto, medio y largo plazo.

Para que nos vamos a acortar, ¿no? Pues la verdad es que en una compañía

de nuestro perfil yo creo que hay muchas líneas abiertas,

pero sí quizás hay un reto interesante que tenemos ahora

porque afecta al 100 por 100 de las viviendas que tenemos en este país

y es el sustituir todas las comisiones eléctricas que tenemos

en cada habitación o en cada luminaria

por unas conexiones que son bastante más modernas

y que tienen más ventajas evidentes comparadas con las anteriores, ¿no?

Que al final son conexiones eléctricas que podemos hacer

cualquiera, incluso los amantes del bricolaje, el sábado y domingo

por la mañana las pueden hacer sin ningún tipo de riesgo,

no necesita herramientas, y, sobre todo, están libres de mantenimiento,

es una conexión que te garantiza que se minimiza el error humano

en el momento de hacer la conexión y no tienes que volverla a tocar

de por vida, entonces es un producto, entre comillas, sencillo,

por la aplicación que tiene, pero es verdad que el reto es grande

porque estamos apuntando al 100 por 100 de las viviendas de este país.

¿Y a medio plazo? Porque eso es ya. Efectivamente.

En esto estamos ya comenzando con la introducción de este producto.

A medio plazo, para mí un reto personal incluso, es el mundo

de la domótica porque al final estamos escuchando mucho

vivienda dramatizada, a veces con mejor explicación

y a veces con un entendimiento un poco más regular, vamos a decir,

y en una vivienda nos podemos perder de vista que de toda la vida

es aquel sitio seguro donde cubrimos dos necesidades básicas,

que es comer, alimentarnos, y descansar.

Esto sigue ahí y, por supuesto, seguirá muchísimo tiempo,

pero hay otra serie de factores que influyen ahora

como es el confort, por ejemplo, como es el poder querer tener

acceso a nuestra vivienda en remoto, como es el entretenimiento

que metemos dentro de la vivienda... Entonces hay que conseguir

que la domótica, que es una palabra que utilizamos mucho

y que hay que hacer real, la podamos hacer fácil de uso

para el usuario de la vivienda y que evolucione según evolucione

el uso que necesite el que va a utilizar la vivienda,

el habitante de la vivienda, correcto. Efectivamente.

Arturo, ¿tú te apuntas? Cada vez más estamos yendo

a casas inteligentes, ciudades inteligentes,

vehículos inteligentes... Que sepamos...

Hay un anuncio, ahora que dices de vehículos inteligentes,

hay un anuncio de un vehículo eléctrico

que tiene una aplicación informática en el teléfono

y tú llamas al vehículo que se autorregula y él conduce

y viene a la puerta de tu casa a recogerte, ¿no? Y es tu vehículo.

Efectivamente, para eso queda menos. Para eso no queda mucho, ¿no?

La gran ventaja de los ordenadores industriales o los PLC

es que te permite integrar este tipo de aplicaciones con los coches

y con las viviendas, las persianas, la iluminación,

los electrodomésticos en sí mismos...

Antiguamente con la automatización tradicional no se podía integrar

ni se podía comunicar, y eso es lo que estos ordenadores industriales

están permitiendo ahora.

Y ya al final, digamos a largo plazo, digo 10 años, por ejemplo,

¿qué es lo que te gustaría hacer dentro de 10 años

dentro de tu empresa? Que tu empresa llegara a dónde.

Me encantaría que el objetivo con el que mi padre comenzó

de modernizar o facilitar la motivación de la industria española

poderlo seguir facilitando. Y yo creo que ahí todavía,

con el internet de las cosas, en la industria,

con la industria 4.0, hay muchas cosas por descubrir todavía,

entonces yo creo que los departamentos técnicos

de los fabricantes como nosotros

vamos trabajando en una línea adecuada,

pero estoy seguro que va a haber un montón de sobresaltos en esta línea

y con innovaciones disruptivas que nos van a sorprender

y lo que me encantaría es que fuésemos capaces de adaptarnos

y estar en ese mundo también. Seguro que sí, con ese espíritu

seguro que la lográis. Muchas gracias, Álvaro.

Muchas gracias, Salva. Gracias, Arturo, como siempre.

Gracias a ti.

Dentro de 15 días, ¿en qué has pensado?

Pues mira, nos acercaremos a un mundo apasionante.

Y lo dejo ahí. Vale, lo dejamos ahí.

Revisitamos durante unos minutos el espacio de creación "La harinera"

en el barrio de San José, en Zaragoza.

Recuperamos el trabajo completo tras la emisión del programa, en la red.

(Música)

Es un proyecto que nace de la necesidad de dar cabida

a la cultura comunitaria dentro de lo público.

Hay una demanda importante por parte del sector cultural

de intervenir en esa gestión y "La harinera" es un espacio

que posibilitados esto.

A partir de ahí y con el proceso que comenzó en octubre de 2014

hemos ido haciendo a un proceso de participación

en el que se ha diseñado tanto los contenidos

como las fórmulas de gestión de los espacios

o los modelos de relación entre esas tres patas,

tejido vecinal, agentes culturales y ayuntamiento.

-La idea es generar tres acciones,

tres hitos durante todo el proceso

destinadas a plantear diferentes aspectos del proceso,

la primera es en la que estamos ahora, que es la imaginación,

en la cual vamos a pensar usos, programas y la idea gráfica

del espacio.

Una segunda más dirigida a resolver necesidades

a nivel del mobiliario, etc., en relación a todas las necesidades

que se plantean aquí a través de reciclaje creativo

y la tercera tiene más que ver con obras o cómo se abre el proceso

al barrio a través de intervención en el jardín de la memoria.

Paralelamente se está trabajando con un grupo motor,

en dos líneas de trabajo, más relacionadas al modelo de gestión

y a la difusión del proyecto, y en la cual están interviniendo

como unas 20 o 25 personas en ese grupo motor

que evidente está abierto a cualquier persona que se quiere incorporar.

-Sí es cierto que hemos conseguido que en cierta manera hoy estemos aquí

porque hemos conseguido que se volviera a poner en la mesa el debate

y hemos conseguido que haya partidas presupuestarias

para poder adecuar la planta baja, la planta exterior,

que es lo que se va a abrir, que haya un proceso participativo

para dar los usos y la gestión de este edificio,

entonces, yo creo que en ese sentido es un éxito colectivo

de todos los que hemos participado en esa plataforma.

Cada vez hay más gente que quiere participar en los usos

y la gestión del edificio, en los que seguimos reclamando

que además con esa cantidad de usos, de ideas, que podamos ir poniendo

sobre la mesa, creo que va a ser el revulsivo para seguir

con la reivindicación de abrir el resto de las plantas,

y para eso a nosotros, sobre todo, nos crea ilusión

porque creo que esto es lo que va a dar la oportunidad

de que en el ayuntamiento nuevamente vuelvan a ver necesidad

de seguir invirtiendo en el resto de las plantas

para poder abrir todo el edificio, que es nuestro objetivo, lógicamente.

-La realidad de planta baja va a consistir

en dotar a la planta baja de las instalaciones que ahora no tiene,

pero también va a estar muy abierto a esos usos que ya se están planteando

y que van a ser un poco germen de todo el resto de usos del edificio.

Por lo tanto, va a ser una planta muy abierta con los servicios sanitarios,

con las instalaciones que todo el edificio público requiere,

pero al mismo tiempo muy abierta a distintos usos que, evidentemente,

tienen que tener una cierta compatibilidad,

pero que al mismo tiempo puede ser un elemento que dinamice

el resto del edificio.

(Música)

Seguro que en más de una ocasión han escuchado hablar del TDAH,

el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

Lo que quizá no tengan tan claro es que nos referimos

a un campo extraordinariamente amplio al que los estereotipos

no han contribuido a dar a conocer.

Vamos a tratar de corregir ese error cotidiano con la ayuda

de Sara Ortega, neuropsicóloga, responsable del área clínica

de la fundación CADAH, Cantabria ayuda al Déficit de Atención

y la Hiperactividad. Hola, Sara, ¿qué tal?

Hola, María, ¿qué tal?

Vamos a empezar explicando justo eso,

¿qué es exactamente el trastorno por déficit de atención

e hiperactividad? Bueno, pues se trata de uno

de los trastornos más frecuentes en la infancia

y en la adolescencia.

Se trata de un trastorno crónico

cuyo origen se debe a una mala combinación

de factores genéticos, siendo la genética la base

principal del trastorno y factores ambientales.

De esa combinación desfavorable,

o la incidencia de esos factores,

hacen que en el desarrollo del cerebro del niño

durante la etapa fetal, se produzcan una serie de anomalías

a nivel estructural y funcional,

dando como resultado el cuadro sintomático.

Al final, un niño con TDAH,

lo que podemos observar a través de la conducta manifiesta,

es un patrón persistente de comportamientos relacionados

con inatención, con hiperactividad, con impulsividad

y con problemas en la regulación de las emociones.

¿Y siempre se origina en la infancia?

¿Ese es siempre el punto de partida? Sí.

¿Nunca se manifiesta de repente en la adolescencia?

Vamos a ver, es verdad que el TDAH,

en algunas ocasiones puede pasar desapercibido en algunas personas

debido a algunos factores que actúan como agentes compensatorios.

Por ejemplo, una alta capacidad intelectual,

puede de alguna manera compensar los síntomas

y un niño con una buena capacidad,

quizá no desarrolle problemas durante la etapa primaria,

porque es capaz de ajustarse a la exigencia curricular,

pero a lo mejor el salto a la secundaria,

donde ya hay un nivel mayor de dificultad,

el niño empieza a manifestar una serie de problemas

que hasta entonces no se habían observado

y entonces es cuando de alguna manera el trastorno debuta.

Sara, ¿y qué porcentaje de la población padece TDAH?

El TDAH es un trastorno transcultural que se da en una proporción estable

en la mayoría de los países, de las culturas,

independientemente del nivel socioeconómico o sociocultural.

La prevalencia en la infancia estaría en torno al 5 %

de la población infantil y en cambio en la población adulta,

aunque se disponen de menos datos epidemiológicos,

estaría en torno al 3 % de la población general.

Antes decíamos que era un campo muy amplio.

Yo creo que poca gente conoce la presencia del TDAH

en adolescentes, en adultos.

Es uno de los mitos que más se manejan, ¿no?

El siempre circunscribirlo a la infancia y por ejemplo,

¿es verdad que afecta más a niños que a niñas

o es parte de esa información que no nos llega bien

a la sociedad en general? No, es verdad.

El estereotipo de niño hiperactivo, movido,

se corresponde de alguna manera con la realidad,

es un trastorno más frecuente en hombres que mujeres.

En la infancia, se da una proporción de por cada tres niños,

lo presenta una niña y además, los niños y las niñas presentan

perfiles sintomáticos diferentes.

Los niños tienden a presentar más perfiles

de hiperactividad, de impulsividad, lo que serían los subtipos combinados

imperativo e impulsivo y además, presentan de forma asociada

problemas en el comportamiento.

En cambio, las niñas pasan más desapercibidas

porque tienden a presentar más perfiles de inatención

y problemas de la ansiedad. Curioso, ¿no?

Sí. Más detalles, más cosas

que deberíamos manejar. No sé, da la sensación que este trastorno,

esta patología es más, genera más controversia que otras.

Durante mucho tiempo, hay gente que ha considerado

que es ficticia como patología. Sí.

¿Qué se sabe? ¿Qué dice la ciencia sobre esto?

¿Realmente es indiscutible? ¿Hablamos de un trastorno real?

Sí, y además de forma rotunda

te digo que sí.

Es verdad que es un trastorno injustamente estigmatizado.

Es un trastorno que siempre se ha asociado con mitos.

Es un trastorno por desgracia más cuestionado

que otras patologías de la salud mental.

No solo por... Es verdad que en parte se debe a la desinformación

de la población general, pero es que también,

sorprendentemente por parte de la comunidad científica

se alimenta esa idea de que es un trastorno inventado,

de que hay un sobrediagnóstico,

de que es un trastorno sobretratado

o de que es un trastorno como consecuencia

de un mal estilo educativo por parte de la familia.

Falta de normas en casa. Falta de normas, falta de límites,

niños malcriados... Cosa que eso no se corresponde

para nada con la realidad.

Existen datos, existe una guía de práctica clínica

basada en la evidencia científica.

Aunque no se pueden tomar como datos, como pruebas diagnósticas,

sí hay ya estudios a partir de pruebas de neuroimagen

que relacionan ciertas áreas del cerebro,

ciertas anomalías estructurales, emocionales del cerebro,

relacionadas con la conducta de estos niños.

Por lo tanto, a día de hoy,

cuestionar la existencia del trastorno es...

Bueno, es una tontería. No sabes ni cómo definirlo.

No, la verdad es que no, es que me parece tan irreal

que alguien... Sara, ¿y dónde está el problema?

¿En el diagnóstico? ¿En llegar a realmente confirmar

que existe TDAH o no?

Vamos a ver, el diagnóstico no es fácil.

Al final, ten en cuenta que los niños,

por su propia naturaleza son movidos,

son impulsivos, les cuesta mantener la atención

o desafían las normas, son conductas habituales en los niños.

Entonces, muchas veces establecer el límite entre lo normal

y lo patológico, sobre todo para un profesional

que no está suficientemente entrenado en la detección de estas señales,

puede resultar confuso, es verdad,

pero cuando llega un momento en que la sintomatología

perdura en el tiempo, genera

una afectación significativa en el rendimiento académico,

genera problemas en la interacción social,

genera problemas en la convivencia familiar diariamente,

llega momento en el que dices:

"Bueno, es que estamos ante algo patológico".

Digamos que da varias señales que un profesional tiene que ser

capaz de interpretar, ¿no? Obviamente nosotros,

en el marco de la familia, no necesariamente,

pero acudiendo a un profesional de referencia,

obviamente sí. Sí, los profesionales

especializados en atención infantil,

cuentan con herramientas para saber detectar perfectamente

cuando estamos ante un trastorno como el TDAH

y cuando corresponde a lo que es, bueno,

el comportamiento natural de un niño. Y Sara, al final,

sé que te estamos pidiendo en 10 minutos

que nos expliques todo, pero vamos a avanzar un poquito más.

Una vez que hay diagnóstico, llega el tratamiento.

¿Qué posibilidades existen en líneas generales?

Como he dicho antes, tomando como referencia

la guía de práctica clínica,

el tratamiento que ha demostrado mayor eficacia

es el tratamiento multimodal. Es decir, un tratamiento

que combina diferentes intervenciones

de una forma coral en la cual

participen tanto educadores como clínicos,

el entrenamiento a las familias

y luego, en algunos casos,

se hace necesario también el apoyo farmacológico.

Y luego, ¿en qué porcentaje a lo largo de la vida

se llega a corregir esta patología, si es que se consigue,

o en qué casos acompaña a lo largo de toda la vida

tratamiento, incluso farmacológico, como nos dices?

Eso va a depender de las propias

características sintomáticas, del contexto...

No hay una línea, no hay un pronóstico único

para todos los afectados.

Las cifras en cuanto a la superación del trastorno

están en torno aproximadamente el 50% de los casos.

Es decir, de un niño que ha sido diagnosticado en la infancia,

aproximadamente 50 % va a conseguir una recuperación

casi total iba a alcanzar un nivel de funcionalidad

equiparable a una persona que no tiene TDAH

y en el 50 % de los casos, o bien se va a mantener

una sintomatología residual,

que pueda generar problemas en el adulto

a nivel de rendimiento laboral, a nivel de convivencia de pareja,

a nivel de relaciones sociales,

y en un porcentaje menor de los casos,

el trastorno, digamos que alcanza un pronóstico negativo

dando lugar al desarrollo de conductas delictivas

o de trastorno por abuso de sustancias.

Bueno, el tema es amplísimo,

nos gustaría abordarlo con más tranquilidad así que,

desde aquí hemos acordado vamos a hacer un reportaje

con la Fundación CADAH. Queremos ponerle imágenes

a todo lo que nos has contado. Queremos ver cómo es

esa intervención en el ámbito de la familia,

en el ámbito de la escuela, así que bueno, os emplazamos

esa cita. Y nosotros encantados.

Gracias, Sara. Gracias a ti.

Bueno, les invitamos ahora a visitar una exposición.

Se titula "La distancia que nos separa".

Lo que es seguro es que no les dejará indiferentes.

Sorprende ver el catálogo de vallas que el ser humano ha sido capaz

de diseñar para protegerse. ¿De qué?

Bueno, Marco Godoy nos invita a descubrirlo.

(Música)

"La distancia que nos separa", da título a la exposición

de Marco Godoy y es un título muy poético

que nos habla de cuestiones que pueden ser muy poéticas,

pero pueden ser también muy duras si te paras a analizarlas,

que es una de las líneas que busca el artista

y él nos habla de unas distancias físicas, geográficas y territoriales,

pero también nos habla de otras distancias,

de otras distancias que son menos visibles

y que están más relacionadas con unas distancias psicológicas,

culturales, emocionales, sociológicas...

-Para hablar de los bordes, yo quería buscar un título

que hablara también como de las emociones, ¿no?

La distancia que nos separa, no solo como conflicto,

sino también como un tema más emocional y más entre nosotros.

Entender que tiene que ver con algo personal.

La exposición tiene dos vertientes.

Por un lado es cómo las vallas se construyen

y cómo hemos ido ideando arquitecturas para esas fronteras,

para esos bordes, para separarnos.

Arquitecturas físicas, arquitecturas de la intimidación.

Y por otro lado, intentar hablar de todas esas distancias

y de todas esas vallas que no se pueden ver ni tocar;

las distancias económicas, las distancias sociales.

Todos esos conflictos que están ahí entre nosotros;

los códigos, las jerarquías que también me parecía importante

traerlos y ponerlos al mismo nivel que las construcciones físicas.

-Son dispositivos que normalmente podemos encontrar

en el espacio público.

En el norte de Europa son muy comunes

y podemos encontrarlas dividiendo espacios.

Son piezas que tienen cuchillas, que tienen bordes afilados

y que están diseñadas para que nadie pueda entrar a un lugar.

(Música)

-Todas estas vallas, que hay como 10 modelos distintos,

tienen que ver con formas de construir las vallas

en el norte de Europa, donde hay una tradición

de ornamentar las vallas, que de alguna manera las intenta

camuflar como plantas o intenta buscar formas

que sean más intimidatorias, que sean más violentas

o formas que igual no te pinchan, pero te atrapen

o igual que te pinchen mucho.

Entonces, a mí me parecía importante traer estas vallas

al espacio expositivo, estas tipologías y tenerlas cerca.

Tenerlas, ya no están encima de un muro,

sino que están a nuestra altura y jugar con una especie de camuflaje,

igual que estas vallas se intenta camuflar como plantas,

hacer estos tótems que estén a nuestro alrededor

en el espacio expositivo.

(Voz en inglés)

El vídeo es la pieza final de la exposición.

De hecho, se llama "La distancia que nos separa",

y es un lugar donde intentar hablar de estas distancias

y de estas barreras que no son físicas.

Bueno, me parecía interesante establecer relaciones

entre los bordes naturales, entre la célula,

la pared de la célula, la piel sobre todo,

y cómo muchas veces estos bordes naturales

y bordes que nosotros también tenemos en nuestro cuerpo,

son más gordos que vallas que nosotros ponemos, ¿no?

(Voz en inglés)

Lo que acontece hoy aquí es la inauguración de un proyecto

que ha sido seleccionado tras un jurado.

Es la primera edición de un programa que hemos elaborado conjuntamente

con DKV Seguros, en el que tras un jurado,

hemos seleccionado este proyecto, que supone la posibilidad

de un joven artista español, menor de 35 años, de poner aquí

su exposición individual y además nosotros,

la Comunidad de Madrid, lo que hacemos es facilitarle

este espacio, un comisario,

le facilitamos un mundo profesional especial.

Lo que hacemos también es editar un libro con su obra,

con su exposición.

-Este proyecto trata uno de los temas importantes

de los que versa nuestra colección y es un poco poner encima de la mesa

proyectos sociales, que en este caso está hablando de fronteras,

está hablando de distancias. DKV tiene un trayecto de arte

porque tiene un discurso de arte, un discurso que le ayuda a prevenir

la salud, en el sentido de que la salud

es el bienestar de las personas y cuando hablamos de guerra,

hablamos de paz, hablamos de hambre, estamos hablando de eso,

del bienestar de las personas.

-Espero que el público se acerque a esta obra.

El público joven, no tan joven,

residente en Madrid, no residente en Madrid,

porque la experiencia que van a vivir aquí merece la pena.

La vida de Alan Turing, es una historia terrible,

la historia de cómo el talento más noble puede ser

destruido por la estrechez moral más lerda.

Recordemos que Alan Turing fue un eminente matemático inglés

que está en el origen de la revolución informática

al imaginar una máquina que podía pensar

y que fue también el creador de la máquina

que ayudó a desencriptar los mensajes alemanes escritos

en código Enigma durante la Segunda Guerra Mundial.

La editorial Tecnos publica ahora en castellano

el libro que escribió su madre sobre él

y añade una aportación de su hermano mayor

y una presentación del gran divulgador

de las matemáticas y estudioso de Turing, Martin Davis.

El libro es este, "Alan M. Turing, más que un enigma",

de Sara Turing.

Editado, como decimos, por la editorial Tecnos.

Su lectura arroja cierta luz sobre el personaje

que recordemos, ha merecido también varias películas.

Entre ellas, la reciente "Descifrando Enigma",

con Benedict Cumberbatch.

Mañana volvemos con más entrevistas y nuevos reportajes.

Hablaremos por ejemplo, de la dislexia,

un problema muy común, pero no siempre bien entendido

que se manifiesta en la infancia y que puede suponer

un retraso educativo desde edades muy tempranas

marcando el desarrollo escolar y académico.

En el capítulo de las visitas,

destacamos la de Santi García Cremades,

que está preparando una entrega del "Taller de matemáticas".

Mañana arrancamos con la suma. A partir de las 10,

aquí les esperamos. Que pasen una feliz tarde. Adiós.

(Música)

  • La aventura del saber - 14/02/18

La aventura del saber - 14/02/18

14 feb 2018

Veremos los reportajes "Muchas gracias, Ibáñez" y Exposición Marco Godoy. Además, entrevistaremos a Arturo de las Heras, Dir. Gral de CEF y UDIMA, Álvaro Mallol, Dir. Gral de DICOMAT WAGO, y a Sara Ortega Tapia, neuropsicóloga de la Fundación CADAH

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