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Para todos los públicos La aventura del saber - 08/10/18 - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

Hola, buenos días a todos.

Bienvenidos a "La aventura del saber".

Hoy contaremos en el estudio

con uno de los más brillantes ensayistas actuales,

el profesor de Sociología

de la Universidad Complutense de Madrid, César Rendueles,

quien, con apenas cuatro ensayos publicados,

aparte del trabajo académico,

se ha convertido en una referencia inexcusable

del pensamiento en España

y fuera de España.

"Sociofobia", "Capitalismo canalla",

"En bruto" y "Los bienes comunes"

llevan los cuatro varias ediciones en castellano

y bastantes traducciones a otros idiomas.

Hoy tendremos oportunidad de compartir unos minutos con él,

que esperamos sean muy clarificadores

en relación con los supuestos de nuestra vida cotidiana.

También contaremos con Juan Tortosa,

de quien presentamos y recomendamos vivamente su libro "Periodistas"

la semana pasada, un repaso apasionante

de la historia del periodismo en España

desde el tardofranquismo

a la fecha, una lección de honradez profesional

e insistencia contra viento y marea

en los valores deontológicos de la práctica informativa.

También les ofrecemos

un nuevo documento sobre los cursos de verano

para la educación permanente del profesorado

que ofrece anualmente el Ministerio de Educación.

En esta ocasión, nos desplazaremos hasta las Islas Canarias

para tratar sobre astronomía.

Aprovecharemos la ocasión

para visitar el Grantecan, el Gran Telescopio Canarias.

También visitaremos la exposición "Mad About Hollywood"

con fotografías de Ava Gardner, Orson Welles

Cary Grant, Elizabeth Taylor

o Audrey Hepburn

visitando, trabajando

o simplemente viviendo en España,

particularmente, en Madrid.

Hubo una época en la que España

pudo convertirse en una alternativa rentable

para el cine norteamericano.

"Acercarse al cosmos" es el título del curso de verano

que la Universidad Internacional Menéndez Pelayo

ha organizado junto al INTEF

en Santa Cruz de Tenerife.

Encontrar la forma más estimulante de incorporar a las aulas

los contenidos relacionados con la astronomía

es uno de los objetivos de un curso

que por primera vez está dirigido a profesores de primaria.

"Desde el principio de los tiempos,

el ser humano ha mirado al cielo y, observándolo,

se ha hecho multitud de preguntas:

¿cómo se formó el universo?,

¿qué papel jugamos

dentro de esta gigantesca bóveda de estrellas?

Hoy en día, muchas de estas preguntas ya tienen

una explicación científica.

Pero aun así, lo que sigue intacto

es nuestra fascinación por el cosmos.

La Universidad Internacional Menéndez Pelayo

y el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas

y de Formación del Profesorado

organizan cada año

en Tenerife un curso de verano

impartido por astrónomos y expertos

de reconocido prestigio a nivel internacional.

El objetivo:

encontrar la forma más adecuada y estimulante

de incorporar a las aulas

los contenidos relacionados con la astronomía,

una ciencia un tanto peculiar."

La astrofísica es una ciencia,

pero es una ciencia bastante diferente

a todas las demás.

Y ¿por qué?

Pues normalmente cuando pensamos en un laboratorio

en el que se hace ciencia,

pensamos en un sitio donde tenemos instrumentos,

donde podemos interaccionar con los objetos que estudiamos,

medirlos, pesarlos, hacerles diferentes pruebas.

¿Qué pasa con nuestro objeto de estudio,

que es el universo?

Pues que los objetos en el universo

están tan lejos de nosotros

que no podemos ni siquiera acercarnos a ellos.

Entonces, ¿qué es lo único que podemos hacer?

Pues observarlos con nuestros telescopios

y captar la luz

que nos llega de estos objetos.

Casi toda la información que tenemos en astrofísica

de los objetos que estudiamos

es a través de la luz

de lo que llamamos la radiación electromagnética.

Los telescopios, necesitamos que sean cada vez más grandes o...

Eso, en el espacio también necesitamos

que sean más grandes, pero necesitamos que estén ahí

porque, al quitarnos la atmósfera de en medio,

es mucho más fácil obtener imágenes profundas,

que es lo que queremos para ver la luz de las galaxias más viejas.

Cuando miramos al cielo,

la luz más débil que vemos de las galaxias se emitió

cuando el universo era muy jovencito

y, claro, esa luz ha viajado

mil millones de años hasta llegar a nosotros

y por eso la vemos tan débil.

Entonces, necesitamos

telescopios como el Hubble

para apuntar a un lugar del cielo y estar integrando ahí mucho tiempo

para así obtener una imagen profunda y poder estudiar esas galaxias

que son una evidencia

de cuando el universo era muy joven, como digo.

"Podemos definir una galaxia

como un sistema de estrellas, gas y polvo

unidos por la fuerza de la gravedad.

En el universo hay más de 100.000 millones de galaxias,

y la nuestra, la Vía Láctea, no está aislada,

forma parte de un grupo de galaxias que se llama Grupo Local."

La Vía Láctea tiene 100.000 años luz

de diámetro, es decir,

la luz de una estrella que salga de una punta tarda

100.000 años en llegar a la otra punta.

Nuestro grupo local,

la galaxia parecida a la nuestra más cercana está

a 2 millones de años luz,

es decir, cuando salió la luz de esa galaxia ,

en la Tierra todavía estaban los "Australopithecus"

o, bueno, los hombres prehistóricos

por ahí corriendo.

Nuestra galaxia tiene

decimos que 100.000 millones de soles.

Son números enormes,

cifras astronómicas, como se dice normalmente.

Las galaxias, cuando pasa una muy cerca de otra,

pues llegan a chocar incluso

y esto hace que el material de las dos

tenga otra vez las condiciones óptimas

para formar nuevas estrellas.

Entonces, las galaxias aumentan su masa, se vuelven más masivas,

y también se rejuvenecen en términos de formar nuevas estrellas.

Tienen unos brotes de formación estelar

que las hace parecer más jóvenes y, como digo, más masivas.

Las estrellas que se forman a partir de esas nubes,

que ya están enriquecidas

con los nuevos materiales que se han formado

las estrellas anteriores,

van a tener elementos químicos más pesados,

como son el hierro, el oro, el uranio, el plutonio...,

todos los elementos químicos que encontramos, por ejemplo,

en la Tierra, nuestro planeta.

Entonces, las nuevas estrellas que se forman de esas nubes

y los planetas que se forman alrededor de ellas

van a tener todos esos elementos químicos

formados en las estrellas previas

y que son los que van a dar lugar

a nosotros mismos, a todos los seres vivos

que hay en el planeta,

a todo el material de nuestro alrededor.

Por tanto, podemos decir que somos polvo de estrellas.

Creo que la astronomía es una muy buena herramienta

para los colegios porque el cielo es algo que tenemos, al fin y al cabo,

bastante accesible.

Y entonces, es muy útil para...

Esa fascinación que el cielo nos produce a las personas

y que, tradicionalmente,

nos ha producido, creo que es muy bueno

para introducir conceptos de física, de matemáticas,

y, sobre todo, inspirar la curiosidad por la ciencia.

Creo que es importante que los que nos dedicamos a esto

traspasemos ese conocimiento

al público en general

y qué mejor que los maestros,

que son los que están en contacto

con nuestros niños

todos los días. Creo que es muy importante

hacer este tipo de trabajo de divulgación.

Afortunadamente, nuestro sistema solar

es de las cosas que más fácilmente se puede adaptar

para que los niños lo entiendan y lo aprendan.

Una simple observación nocturna con un pequeño telescopio

puede hacer que crees pequeños astrónomos aficionados.

Por ejemplo, siempre lo digo,

los anillos de Saturno, que es una cosa muy vistosa de ver

y muy espectacular,

con un pequeño telescopio los puedes apreciar.

Hacen que muchos niños se emocionen.

En mi caso, a mí me sucedió también.

Simplemente puse el ojo en el ocular y yo veía un puntito.

Cuando miré y vi los anillos y vi que eso era un planeta

y vi que realmente no es una foto en Internet ni un dibujo,

es algo real que estás viendo en el momento,

me enganchó completamente.

La principal motivación para continuar estudiando

y lanzando naves en nuestro sistema solar...

Te diría que los científicos estamos muy empeñados en encontrar,

a lo mejor, signos de vida.

Y quizá

lo principal es encontrar agua.

Que sepamos, solo hay agua en estado líquido...

Lo hemos descubierto solo en nuestra Tierra,

pero creemos que, por ejemplo, en los satélites helados

de los planetas gigantes

puede haber agua líquida

debajo de capas de hielo.

Entonces, incluso cuando vamos

a Marte, siempre estamos explorando la superficie e intentando descubrir

signos de que haya agua o que hubiera habido agua

en el pasado.

Es un poco

la principal motivación, se podría decir.

Desde el punto de vista científico,

existe una alta probabilidad

de que exista vida fuera de la Tierra.

Básicamente teniendo en cuenta

que la mayor parte de las estrellas tienen planetas,

que un porcentaje no despreciable de esas estrellas tienen

planetas de tipo terrestre,

que posiblemente muchos de esos planetas de tipo terrestre

estén localizados en las zonas de habitabilidad

de las estrellas,

la probabilidad de que existan

planetas como la Tierra en zonas de habitabilidad

es muy muy alta.

La probabilidad de que esa vida sea inteligente

y pueda viajar hasta nosotros es muy improbable, es muy baja.

Las distancias en el universo son tan grandes,

incluso dentro de nuestra propia galaxia,

las distancias entre estrellas son tan grandes

que, incluso aunque hubiera una civilización que pudiera moverse

casi a la velocidad de la luz,

que es el límite que tenemos para todo en el universo,

tendrían que estar muchísimos años viajando

para llegar a otra estrella habitable,

a otra estrella con planetas habitables.

Entonces, esa parte sí que es muchísimo más difícil.

Pero que haya vida en otros planetas

y que a lo mejor pronto podamos descubrirla,

con la nueva generación de telescopios que vienen ahora,

eso sí es mucho más probable.

Es importante demostrar

que esos planetas muy lejanos a la Tierra

pueden tener vida,

pero lo que es más importante es intentar...

conservar la vida de este planeta

y más aún cuando es el único planeta que conocemos que alberga vida.

Hoy en día pensamos que todas las galaxias,

al menos las más masivas, tienen un agujero negro en el centro,

que es como una especie de sumidero

por el que se va la materia y la energía y la luz.

Nada puede escapar a ello.

Por eso se llaman agujeros negros.

Esto pasa simplemente porque hay una cantidad muy grande

de masa concentrada en un espacio muy pequeñito.

Tiene una gravedad tan grande que influye en todo alrededor

y hace que todo caiga sobre él.

Los agujeros negros no emiten luz;

por lo tanto, ¿cómo estudiamos los agujeros negros?

Una de las maneras en que los estudiamos

es por medio de las binarias de rayos X.

Son un sistema binario compuesto por nuestro objeto compacto,

el agujero negro, y una estrella que lo acompaña,

que puede ser como el Sol, nuestro Sol.

El campo gravitatorio es tan intenso del agujero negro

que las capas externas de esta estrella que lo acompaña

son absorbidas

y son arrancadas por ese agujero negro.

Esa materia no es que caiga directamente al agujero negro,

sino que se crea un disco

de material que va cayendo al agujero negro.

Se le llama disco de acreción.

Ese disco de acreción emite multitud de longitudes de onda.

En la parte central,

que es la que está más caliente, emiten rayos X.

Y por eso reciben el nombre de binarias de rayos X.

En estos momentos,

los miembros de la Unión Astronómica Internacional,

reunidos en Praga, están votando la definición

de lo que científicamente se entiende por planeta.

Si se aprueba presentada

en esta asamblea general, como creen los especialistas que ocurrirá,

Plutón ya no sería considerado planeta

y nuestro sistema solar pasaría a tener ocho,

en lugar de nueve planetas.

Hace como diez años, un poquito más, en el 2006,

los astrónomos nos tuvimos que reunir

porque se dio una circunstancia muy particular:

nuestra definición de lo que es un planeta

tenía que ser revisada.

¿Por qué? Porque en el caso concreto de Plutón,

estábamos encontrando, detectando, identificando nuevos objetos

que tenían un tamaño similar al de Plutón,

que compartían su órbita alrededor del Sol,

incluso podían llegar a tener un tamaño superior.

Así que nos vimos en la disyuntiva de añadir 15 o 16 planetas nuevos

a la lista de planetas, con lo cual íbamos a ser odiados

por todos los escolares a partir de entonces,

o simplemente sacar a Plutón

de la definición de lo que es un planeta.

Realmente un planeta tiene que ser...

Tiene que orbitar alrededor del Sol,

tener masa suficiente para estar en equilibrio hidrostático

y haber limpiado su órbita de otros cuerpos de similar tamaño.

Y eso Plutón no lo cumplía.

Hubo mucha polémica

porque Plutón realmente ha sido el único planeta que han descubierto

los estadounidenses, los científicos estadounidenses.

Entonces, se negaron, se resistieron muchísimo

a que se le rebajara de categoría,

como ellos decían,

y fue una reunión muy tensa.

Y, al final, primó el sentido común

en la astronomía.

Y se retiró Plutón de la lista de planetas.

Plutón es el mayor... Es un poco ahora

el rey de su categoría de los planetas enanos.

Esta estrella...

Realizar este curso

para la formación del profesorado

es algo muy importante.

Mi experiencia, realmente,

ha superado todo lo que esperaba con creces.

Porque además los profesores necesitamos de cursos como estos

para poder llevar al aula una serie de conceptos

que ayuden a desarrollar todas las competencias

en nuestros alumnos.

Y, desde luego, el desarrollo de la competencia científica

es fundamental.

"Contemplar el eclipse de Luna más largo del siglo XXI

fue uno de los momentos más especiales y deseados

por todos los participantes del curso."

(Aves)

Bienvenidos al Observatorio del Teide.

Estamos a 2.400 metros de altitud.

Aquí estamos en uno de los mejores lugares

del planeta

para observar el cielo.

Tenemos muchos telescopios

alrededor nuestro.

Entre ellos, pueden ver

las grandes torres solares.

Con ellas estamos observando la superficie del Sol,

recuérdenlo. También tenemos

otro tipo de telescopios para observar el Sol,

que están situados en la zona de la pirámide.

Con ellos estamos midiendo las oscilaciones del Sol

y, a través de esas oscilaciones, entendiendo cómo es

el interior del Sol. Así que iremos haciendo una visita

a las distintas instalaciones

e iremos haciendo observaciones.

Y ya cuando se haga de noche,

pasaremos a las actividades nocturnas

de observación con telescopio profesional "amateur"

y también astrofotografía

y el cielo a ojo desnudo.

Este curso que ha organizado el ITEF en colaboración

con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo

ha sido particularmente

una experiencia, desde luego, irrepetible,

primero, por los conocimientos que hemos podido adquirir

porque ha habido ponentes y organizadores de primer nivel,

porque las instalaciones que estamos visitando

no están al alcance de cualquiera y creo que somos unos privilegiados.

Y en relación a la formación que hemos recibido, me parece

que es interesantísima tanto a nivel personal,

porque creo que no sabemos nada de lo que nos rodea

y nos ha hecho aprender que realmente somos lo mínimo

de lo mínimo de lo mínimo

y que realmente cobra todo el sentido la frase

de que somos polvos de estrellas, que hasta ahora no entendía.

Ha sido todo muy estimulante y muy motivador, desde luego.

Como profesora de primaria,

me siento muy afortunada de haber podido asistir

a este curso, que por primera vez se ha ofrecido también

a los profesores de infantil y primaria.

Y, en particular,

me ha parecido muy interesante

la cantidad de recursos que nos han proporcionado,

en especial, la última ponente, Naira Rodríguez,

la química del universo.

Están haciendo un proyecto muy interesante

con los alumnos de secundaria.

Han descubierto dos galaxias con ellos.

Y me ha alucinado.

La verdad, que no esperaba este tipo de trabajo

en colaboración con la educación.

Y pienso seguir investigando y preparando actividades

para poder llevar el cosmos al aula.

"Disfrutar del atardecer

en uno de los lugares más especiales y mágicos del mundo,

como es el Parque Nacional del Teide,

fue, sin duda, una experiencia inolvidable

para todos los que estuvimos allí.

Un estupendo cierre

para este curso de verano en el que aprendimos de astronomía

y a cuestionarnos un poco más

cuál es nuestro papel en el universo.

Pero sobre todo aprendimos

que somos polvo de estrellas."

Hemos invitado al profesor de Sociología

de la Universidad Complutense de Madrid y ensayista,

César Rendueles, hoy para hablar de este libro,

"Capitalismo canalla",

que publicó la editorial Seix Barral

nada más y nada menos que en 2015, cuya lectura recomendamos en su día

y cuya actualidad no ha dejado de renovarse

desde su publicación.

Podíamos comenzar, César, recordando

el punto de partida del libro, ¿no?

Sí, bueno, yo en el prólogo

comentaba un experimento muy famoso

de sociología y de psicología también,

que mostraba cómo, efectivamente, es muy fácil deducir recuerdos falsos,

no solo en niños,

sino también en adultos.

Nos fiamos mucho de nuestra memoria,

nos fiamos mucho de nuestra subjetividad,

pero en ninguna manera está construida,

es vaporosa, efervescente.

Y eso tiene un punto también positivo

porque quiere decir que, de alguna forma,

es posible la creatividad y es posible que esa creatividad

nos ayude a construir un mundo mejor.

Y lo que planteas en tu libro es hacer justo lo contrario, ¿no?

Es decir, partiendo de libros que has leído, libros que son

sueños de otras personas... Eso es.

o construcciones inventadas por otros,

al leerlos,

construyes tu propio mundo, tu propia manera de ver el mundo.

Sí, un poco la idea es utilizar esos sueños ajenos para cuestionar

esa idea de que lo que hay es lo único que puede haber.

Pensamos que lo que hemos recibido es así y solo puede ser así.

Y no, hay oportunidades perdidas en el pasado histórico

que podían haber sido de otra manera y que, por tanto,

podemos recuperar. Me parece que la literatura y las artes

son útiles para eso, como un disparador de posibilidades.

Claro, porque digamos que las artes y la literatura

es todo lo que podemos imaginar.

Y a lo mejor la ciencia es todo lo que hemos llegado a hacer.

Efectivamente, sí.

Hay una conexión también entre ambas,

la ciencia también bebe mucho de la creatividad,

de instantes de inspiración.

Claro, porque ya decía, creo que era Popper,

que, en fin...

la iluminación se produce y no es consecuencia necesaria de..., ¿no?

Claro.

Pues lo mismo pasa

con nuestra organización política y social.

Tendemos a verlo como un paisaje mineral,

como si fuera un paisaje de rocas completamente estratificado

e inamovible

y muchas veces es muy efervescente.

En muy poco tiempo, cambian las cosas de una forma enorme.

Sí. Recuerdo que el primer capítulo

lo dedicas a una novela de Georges Perec, "W",

en la que se habla

de una sociedad deportiva

un poco cruel.

Vamos a recordar un poco cómo era esa sociedad.

Sí, en esa novelita muy corta,

Perec realmente estaba intentando recrear

el universo de los campos de concentración.

Pero en el fondo lo que plantea

es una sociedad completamente atravesada

por competiciones deportivas.

Toda la organización social,

desde el sustento a los cargos políticos...

Estaban organizados en torno a competiciones deportivas.

Es un poco como si el deporte, que hoy lo tenemos contenido

en los estadios, en ciertos recintos,

estallara y atravesara completamente nuestras relaciones familiares,

sociales, afectivas.

También me parecía interesante porque es muy parecido

a lo que ha pasado con el mercado.

(RÍE) Es muy parecido.

Históricamente los mercados antes

pasaban en sitios muy concretos en momentos muy concretos.

¿Cuándo? Pues los días de mercado.

¿En dónde? En la plaza del mercado.

En los pueblos todavía nos acordamos de eso.

En cambio, ya atraviesa completamente nuestra vida.

Es como si hubiese estallado

y hubiese salpicado toda nuestra vida.

Por eso me parecía una comparación...

Interesante. Sí, interesante.

Hay una cosa que creo que interesa también recordar

y es cómo era la vida de las personas

en esa sociedad deportiva.

Claro. Porque el que ganaba, fenómeno;

pero el que perdía...

Claro, son sociedades...

Perec retrata creo que con mucha...

de un modo muy afilado,

o sea, cómo es la sociedad,

lo complicada que es la vida

en una sociedad completamente atravesada

por la competición. Somos, en parte, competitivos;

en parte, pero solo en parte.

Somos también seres a los que las competiciones

producen un gran estrés,

porque también somos seres sociales y colaboradores.

Por eso, la mayor parte de las sociedades humanas

que han existido hasta hoy

han confinado las competiciones,

sobre todo las competiciones más duras,

a momentos muy definidos,

a espacios sociales muy definidos;

porque eran conscientes de que si salía la competición

de esos espacios, ponían en riesgo a toda la sociedad

porque generaban tensiones sociales enormes.

Y eso lo vemos en nuestra vida cotidiana,

pasa muy a menudo.

Vale. Entonces, vamos a ver,

¿la sociedad comercial en la que vivimos

no es obligada? Es decir, ¿no es, digamos,

el efecto de la evolución social del ser humano,

que conduce indefectiblemente hacia ella?

No, en absoluto.

En primer lugar, creo que es muy importante darse cuenta

de lo increíblemente exótica que es nuestra sociedad.

Nadie ha vivido como nosotros vivimos.

No solo porque tengamos cacharros alucinantes de todo tipo,

sino en ese sentido de la organización social.

Las sociedades, prácticamente todas las que conocemos,

han tenido formas de comercio y mercado,

pero siempre han sido dinámicas casi marginales de la sociedad,

no han organizado la sociedad como la nuestra.

Tan es así que, en realidad,

yo cuestionaría que realmente vivamos una sociedad comercial.

No es del todo verdad. Eso es lo que se nos dice.

Pero en el fondo cada vez que se intenta,

conduce a un gran fracaso.

Cada vez que se intenta que el comercio regule

todas nuestras relaciones sociales,

acaba llevando a una catástrofe social, política, histórica.

Es lo que estamos viviendo ahora desde 2008,

el resultado de un intento desde los años 70 precisamente

de generalizar de nuevo las relaciones de mercado.

En realidad, el proyecto de la sociedad comercial,

de la sociedad de mercado,

es una utopía. No ha pasado, no va a pasar y no puede pasar.

Y cuando se intenta poner en marcha, los resultados son catastróficos.

¿No es un sistema extraordinario

de optimizar el valor de las cosas, por ejemplo?

Es un sistema extraordinario para organizar, efectivamente,

la producción y la distribución de ciertos procesos, efectivamente,

pero no de todos.

Y eso lo han sabido muchas sociedades, efectivamente.

Es muy útil. La competencia es muy útil para muchas cosas,

pero tenemos que saber exactamente

que tiene también una enorme capacidad destructiva

y que tenemos que ponerle fuertes límites.

Por ejemplo, en el ámbito laboral, el ámbito del trabajo,

a veces es muy útil

porque a veces necesitamos competencia.

Pero los efectos pueden ser extremadamente destructivos,

también a nivel personal. Recuerdo haber leído

en algún sitio, no me acuerdo ahora...

No me preguntes dónde, pero lo he leído. He leído

que el sistema capitalista tenía la gran ventaja

de que como necesitaba a la gente para que consumiera,

pues no se los cargaba.

En cambio, por ejemplo, en la época de Stalin,

como, total, daba lo mismo...

Es una tesis muy antigua,

Montesquieu la ha planteado.

Pero creo que entraña una fuerte desconfianza

en la democracia.

Es no fiarte de la democracia,

es no fiarte de que vamos a ser capaces de encontrar

una manera de no matarnos los unos a los otros, que no pase

por generalizar un campo deportivo a toda la sociedad.

Sí creo en la democracia, creo que somos capaces

de encontrar otras formas de organización.

Pero cuando hay un conflicto,

al final no hay que recurrir a la fuerza.

No siempre, tenemos mil conflictos que somos capaces...

De solucionar. de solucionar deliberativamente,

poniéndonos de acuerdo o negociando alguna clase...

No es verdad que todo acabe en la fuerza o en la competición.

Creo que a diario vemos mil alternativas

y cambios muy profundos y algunos muy rápidos

que no pasan por ese camino de la fuerza o la imposición.

En los últimos diez, veinte años,

hemos asistido a nuestra sociedad española,

que es muy dinámica, a cambios profundísimos

que no han pasado por la fuerza.

Y pasa otra cosa, que hay veces que se usa la fuerza

y no sirve de nada.

No sirve de nada. Hay muchos ejemplos de eso también.

La contraposición entre mercado y fuerza

es muy ficticia.

Los mercados se han impuesto a cañonazos muchísimas veces.

Y, de hecho, es muy curioso,

no les gusta nada decirlo a los partidarios del mercado,

pero la gran época de desarrollo del estado autoritario,

el siglo XIX, cuando se desarrolla las mayores burocracias

de la historia, es la época de la gran expansión del mercado.

Van a la vez. Nos han contado lo contrario,

pero son dos procesos que van a la vez,

el imperialismo y el desarrollo del mercado han ido a la vez.

Sigamos con el libro, ¿no? En el segundo capítulo,

hablas..., bueno, lo dedicas al concepto de asalariado.

Y hablas en él de la gente baldía y los usureros del tiempo.

Hablemos de eso.

Sí, bueno, un sentido también muy poético,

que saqué de una poesía.

Pero tiene que ver con por qué de repente,

en cierto momento, gente que nunca

había trabajado a cambio de un salario,

que nunca se había ganado la vida así,

la menor parte de la humanidad nunca

se ha ganado la vida a cambio de un salario,

decide acudir a los mercados de trabajo

para eso, para recibir un salario para poder ganarse la vida.

¿Por qué pasó eso? ¿Cómo tomaron esa decisión?

La respuesta es que no tomaron esa decisión en absoluto,

los obligaron.

Y es un proceso muy generalizado,

muy largo, que dura siglos y siglos por todo el mundo

y que consiste en que a muchísimas poblaciones

se les priva de sus medios de subsistencia tradicionales

de forma tal que se ven obligados a acudir al mercado de trabajo

para obtener un sustento.

Es un mecanismo muy violento, muy impositivo, que...

Eso pasa cuando la gente

se va del campo a la ciudad. Cuando se va del campo a la ciudad

o incluso cuando en el propio campo se les obliga o se les priva

de los medios de subsistencia tradicionales

y se les obliga a depender del mercado de trabajo.

Afecta también a los campesinos, digamos.

No siempre pasa porque se vaya la gente a la ciudad,

normalmente sí, tiene mucho que ver con el éxodo rural,

pero no siempre, no necesariamente.

¿Y no es mejor, quiero decir, estar solo ocho horas trabajando...?

Bueno, estar solo ocho horas trabajando

no es una cosa que viniera con el mercado de trabajo.

(RÍE) Fue el resultado

de grandes luchas muy sangrientas,

por cierto, y desde hace mucho.

En algún momento, deberías empezar

a lo mejor a pensar que un poco menos de ocho

estaría bien, porque hace muchísimo que se llegaron a las ocho horas.

Pero eso fue el resultado... Ha sido en Suecia.

Sí, ya se está empezando... Y les ha ido fenómeno.

Una idea excelente.

Es una conquista muy muy antigua ya.

A veces está mejor y a veces está peor,

pero, desde luego, al principio se estuvo mucho peor.

Posteriormente, hubo un proceso de mejora

de las condiciones de vida, laborales, de la esperanza de vida.

Pero inmediatamente, no.

Inmediatamente no eran ocho horas, eran 14, 16

o lo que te pudieran explotar en unas condiciones pavorosas.

Es una historia de miseria y degradación

la historia de la creación del mercado de trabajo

y de imposición, sobre todo.

Después, efectivamente, gracias a enormes luchas terribles

se fueron conquistando derechos, pero eso es una historia posterior.

César, seguimos hablando dentro de 15 días, ¿vale?

Que esto está ahora mismo

en un punto candente.

(RÍE) Gracias. Gracias a vosotros.

Seguimos. Cambiamos ahora por completo de tema

y les ofrecemos la posibilidad la exposición "About Hollywood"

sobre una época en la que España, y más concretamente Madrid,

pudo convertirse

en un estudio extensión de Hollywood.

"Mad About Hollywood"

quiere identificar

la huella de los actores del "Star-System" norteamericano

en Madrid,

además de los rodajes de las superproducciones

que tuvieron lugar en la década de los años 50 y 60.

En esa extraordinaria fusión

de equipo americano, equipo español,

puesto que en Madrid se hacía muy buen cine

desde hacía décadas,

y había muchos agentes y profesionales

que trabajaban en la industria.

La exposición tiene 148 fotografías

de diferentes archivos institucionales

y colecciones privadas.

Ha sido un trabajo de investigación muy arduo durante más de un año,

y la mayor parte de estas imágenes además son inéditas.

La exposición está compartimentada en la parte "off the set"

que nos cuenta la cotidianidad,

esa naturalidad con que venían a nuestra capital

y hacían visitas por los monumentos históricos,

iban a misa a los Jerónimos, salían de compras,

compraban lotería en la plaza de España

y les encantaba.

Y esto provocó que los actores,

actores, directores y guionistas,

tuvieran más libertad a la hora de elegir proyectos,

como le pasó a la propia Ava,

que estaba hasta las narices de Hollywood,

y, entonces, se quedaron aquí.

El trabajo con Isabel Ortega de la Biblioteca Nacional de España,

con quien he tenido la suerte de trabajar los negativos

de Vicente Ibáñez,

son siete fotos maravillosas.

Sobre todo, la sesión de fotos que hizo a Tyrone Power,

dos meses antes de fallecer

durante el rodaje de "Salomón y la reina de Saba",

por diferentes rincones de la capital,

o la actuación de Marlene Dietrich en la sala Pavillón de El Retiro

a principios de los años 60.

Es muy interesante todo el contexto que se creó,

toda la gente que vino aquí,

y, sobre todo, esa fusión de talentos americanos y españoles.

La fuente de información principal en ese momento era el NO-DO.

De hecho, tenemos tres piezas del universo Bronston;

una del rodaje de "El Cid",

y otra en la premier de "55 días en Pekín",

y también un audiovisual que es inédito,

una especie de vídeo que ahora llamamos "making-of",

podía ser como promocional también de "La caída del Imperio romano".

-Hasta el próximo 14 de octubre,

la sala El Águila de la Comunidad de Madrid

se convierte en la meca del cine.

"MAD about Hollywood" hace un recorrido

por la década de los 50 y de los 60 a través de aquellos rodajes

que se llevaron a cabo en la Comunidad de Madrid

con grandes estrellas como Rita Hayworth, Audrey Hepburn,

y nombres que forman parte del diario colectivo,

grandes iconos del cine,

y que llegarán hasta nuestro país, hasta nuestra región,

para rodar algunos de los títulos cinematográficos

más importantes de la historia.

En gran medida, gracias al trabajo de los estudios Bronston,

que en nuestra comunidad llevan a cabo

algunas de las construcciones más faraónicas como punto de partida

para películas como "55 días en Pekín"

o "El maravilloso mundo del circo".

Que nadie pierda la oportunidad de ver a Ava Gardner,

de ver a Grace Kelly,

de ver a todas esas estrellas por las calles de Madrid.

Que nadie pierda la oportunidad de descubrir

a través de “MAD about Hollywood”

que la Comunidad de Madrid fue y es una estrella más

dentro del mundo del cine.

El maestro periodista Juan Tortosa acaba de escribir una larga crónica

sobre su paso por el periodismo que aún dura

y esperamos que así sea durante muchos años más,

y que nos retrotrae al tardofranquismo.

Este libro, "Periodistas", publicado por Roca Editorial.

Bienvenido, Juan.

Gracias por aceptar la invitación. Gracias a ti.

Muchísimas gracias por el libro, es fantástico.

No sabes cómo te lo agradezco,

porque, en realidad, para mí es el primer hijo en papel que tengo.

Y como siempre sucede con este tipo de cosas,

nunca sabes cómo va a ser acogido, no sabes cómo tomarlo.

La verdad es que tu historia en el periodismo

es casi la historia del periodismo desde el tardofranquismo a ahora.

¿Empezaste con qué edad?

Empecé con 24 años, 23 o 24, apenas terminé la mili y la carrera.

Y, bueno, ha sido, digamos, eso era el año 77,

hasta este mismo año, que es cuando he cerrado el ciclo.

Y empiezas en el Grupo Zeta

dirigiendo revistas del destape.

Sí, dirigiendo es una manera de hablar.

Digamos que en aquel entonces era absolutamente obligatorio

disponer de periodistas que tuvieran la inscripción

en el Registro Oficial de Periodistas

para lo cual había que tener terminada la carrera

y, claro, en aquel entonces no había tantos.

No había tantas facultades y tantos periodistas;

y luego no había tampoco tantos inconscientes

como para arriesgarse a lo que suponía dar la cara

por una revista que teóricamente delinquía cada semana que salía,

porque la legislación vigente y el código penal vigente

consideraban escándalo público la mera publicación

de un par de tetas de señora en portada, claro.

Eso hoy día resulta difícil de entender, ¿no?

Qué más da que la gente se compre una revista

donde salga una persona desnuda.

Yo creo que justo en ese momento de comienzo de la transición

había tanta prioridad que yo creo que el Gobierno de Suárez

no se preocupó en una primera instancia

por conseguir que el código penal fuera reformado.

El código penal tenía un artículo, que era el 431,

donde directamente calificaba de escándalo público

la publicación de cualquier desnudo en cualquier publicación periódica,

en cualquier diario o en cualquier revista,

además, con unas penas muy curiosas.

Es decir, cada demanda del fiscal

por la que yo tenía que acudir al juzgado

pues suponía, si se hubiera llegado a juicio

y se hubiera dictaminado así,

6 meses de cárcel, 600 000 pesetas de las de entonces,

que eran unos 3600 euros de multa,

y seis años de inhabilitación profesional.

Madre mía. Llegué a tener 140 procesos abiertos.

¿Y cómo te atreviste a eso?

En casa, por ejemplo, ¿la familia no te decía nada?

Ya andaba un poco por libre en aquel entonces, ¿no?

Y la verdad es que tenía una cierta sensación

de que igual éramos unos ingenuos,

pero yo creo que había en todo el Grupo Zeta

una cierta sensación de estar abriendo camino.

Es decir, se acababa el franquismo, se acaba de morir Franco,

empezaba a abrirse la manera de escribir

y la manera de redactar,

y la manera de contar historias en la prensa y en las radios

y un poquito en las televisiones también en aquel momento,

y significaba que había que ir por delante de la legislación

para forzar a la propia legislación.

Lo que pasa es que los jueces

se dedicaban a aplicar la legislación vigente

en función...

Como era su deber, ¿no?

En función de lo que el fiscal iba imputando.

Fiscalía que, por cierto, en aquel entonces,

era la fiscalía del Tribunal de Orden Público,

hoy la Audiencia Nacional, exactamente.

Y vamos a ver, ¿y nunca te abandonaron?

¿Los del Grupo Zeta siempre estuvieron ahí?

Es decir, pagando las multas cuando había multas y eso.

Tengo un recuerdo de Antonio Asensio absolutamente impecable.

Antonio era un empresario de prensa que arriesgaba.

Probablemente, de los que echamos... De menos, ¿no?

Hay pocos empresarios de prensa

con ese sentido de la profesionalidad

que, entonces, tenía Antonio Asensio.

Los tres que había ya se han muerto,

él, Juan Tomás de Salas y Jesús de Polanco, ¿no?

Bueno, pues Antonio pertenecía a este tipo

de empresario periodístico

que tenía claro que lo que había que hacer

era dar pasos para la cosa mejorara.

Y él se arriesgaba y transmitía esa sensación de voluntad de riesgo

a todos los que trabajábamos con él, ¿no?

En mi caso me tocó una cosa tan poco relevante

como simplemente dar la cara por revistas

que en realidad tenían una mecánica tan de sota, caballo y rey

que tampoco era necesario funcionar mucho.

Era verdad que lo que estaba pasando en el Grupo Zeta

y la voluntad de arriesgar de Asensio nos contagiaba a todos.

Eso es verdad.

Y luego pasaste a "Pueblo", ¿no?

¿O antes en Antena 3 Radio? Sí. Sí, sí.

Estuve tanto en "Pueblo", en el diario "Pueblo",

en la última etapa del diario "Pueblo",

como en Antena 3 Radio,

que fue creada como embrión

de lo que sería Antena 3 Televisión. de Antena 3 Televisión.

¿Y cómo era aquella vida de periodismo?

¿Cómo era entonces el ambiente?

En los periódicos,

yo suelo contar en el libro, en "Periodistas",

suelo contar qué diferencia tan grande

existe entre una redacción de los años 80

y una redacción de ahora, ¿no?

Las redacciones tenían dos cosas fundamentales

que ya no tienen las de ahora: ruido y humo.

Se fumaba verdaderamente

y luego las máquinas de escribir eran estrepitosas.

Por otro lado, había también todo tipo de ruidos:

los teléfonos sonando, los teletipos funcionando,

los gritos de los redactores jefe...

Como en las películas de Hollywood que se ve.

Ahora llegas a una redacción y es aséptico.

El ordenador, todo en silencio, la gente con cascos,

que no sabes si está oyendo alguna entrevista

o está con música. O música.

Pero prácticamente no hay conversación.

Creo que ha cambiado.

Y sobre todo no solo no se fuma, que eso, mira, me parece bien,

sino que tampoco se bebe.

Antes los redactores iban con petacas de "whisky"

en la faltriqueras, no sé si te acuerdas.

Sobre todo los jefes, ¿no?

También se hablaba mucho en las redacciones.

Yo creo que sí. Creo que era enriquecedor.

Cualquier vocacional del periodismo que tenga más de 50 años

creo que echa de menos aquella etapa.

El que no lo ha vivido, probablemente no lo sepa.

Qué duda cabe que cada época tiene... Tiene su afán.

Pero qué duda cabe

que aquello provocaba ciertos estímulos

y había una serie de interrelaciones,

no solo entre los compañeros de sección,

de rivalidades, por supuesto, también había muchísima conspiración.

Es decir, hay un momento dado en "Periodistas"

donde cuento que en alguno de los medios

llegué a pensar que el 80 % de mi sueldo

me lo pagaban por conspirar o defenderme de conspiraciones

y solo un 20 % por trabajar, ¿no?

Sí.

Luego cuentas cuando llegas por primera vez

a la redacción de "Diario 16" lo del periquito, que es divertido.

"Cambio 16". Ah, "Cambio 16", perdona.

Sí, sí, sí.

Si, bueno. Esto es...

Es famoso, ¿no?

La redacción estaba en Hermanos García Noblejas,

allá en Ciudad Lineal,

y era una sexta planta diáfana, enorme;

también como una redacción de las de antes,

con verdaderos sabuesos del periodismo

con los que he tenido el gusto de compartir,

porque esa es una de las experiencias bonitas

del desarrollo de la trayectoria periodística

por la que yo me he movido.

He tenido la suerte de coincidir con muchísimo monstruo del periodismo

del que si no aprendías, eras tonto.

Y en "Cambio 16" sucedía eso.

En "Cambio 16" lo que sucedía también,

lo que hablas del periquito,

es que estaba la mujer de Juan Tomás de Salas, Bárbara.

Trabajaba dentro de la redacción, ya te digo que era diáfana,

y ella, en un momento dado,

le dio por tener dos periquitos en la redacción

que sobrevolaban permanentemente la redacción, ¿no?

Y, de hecho, le pusimos al primero que llegó 16,

y el segundo era 17.

Y hablando lo que antes decíamos, tenías que tener cuidado

si tenías la copita con el coñac o con el "whisky",

porque eso era así,

de que el periquito no se metiera dentro.

Yo creo que fue 17 quien acabó muriendo

por intoxicación etílica, sí.

No me digas. Qué bueno. Sí, sí.

Vamos a ver, ¿realmente qué ha cambiado?

¿Qué es lo que más te llama la atención

del periodismo de entonces con respecto al periodismo de ahora?

Que se habla de las "fake news", de internet,

se habla del...

En fin, un poco del cambio absoluto que ha sufrido la profesión, ¿no?

Bueno, yo tengo motivos para ser optimista, qué duda cabe,

pero tengo algunos otros

para pensar que nos hemos dormido en los laureles.

Yo creo que la profesión periodística necesita un gran reseteado interno.

Yo creo que en política eso se ha producido

allá por el año desde el 15M para acá ha habido un momento de convulsión

donde se ha cuestionado cómo se había hecho política

durante los últimos 40 años,

pero no ha habido, dentro del movimiento periodístico,

no ha habido algo similar que llame a la puerta diciendo:

"Queridos periodistas

que ya tenéis la sesentena o la setentena,

qué bien habéis hecho vuestro trabajo,

pero algunos de vosotros ya no nos representáis.

Algunos de vosotros tenéis una serie de vicios adquiridos

que probablemente no dejan que acabe siendo de otra manera".

Yo pienso que dar un paso al lado a determinadas edades

no tiene por qué ser absoluto, pero sí es recomendable;

y en el caso del periodismo eso está haciendo que se retrase,

que funcione de otra manera.

Es decir, hay demasiados...

Ha habido demasiado momentos

en la historia del periodismo en España, y de la política,

donde se ha confundido el periodismo y la política,

donde las amistades entre políticos y periodistas

yo creo que han rebasado el nivel de lo aconsejable,

hasta el extremo que eso ha hecho, que en un momento dado,

el periodismo no estuviera al servicio del lector o el ciudadano

como al de los intereses de aquellos que te daban la noticia.

Claro.

Por ejemplo, en el libro cuento cómo me parece,

hay compañeros que no están de acuerdo conmigo,

que la costumbre del "off the record"

es, según cómo se mire, bastante insana,

porque, en el fondo, tú estás donde estás

representando a quien te va a leer, escuchar o ver

y eres un privilegiado por estar donde estás.

Luego, el hecho de deberte a las personas que te ven

yo creo que tiene que obligar

a no hacer demasiada amistad

con aquellos que son tus fuentes.

O sea, preservar

y no acabar queriendo agradar fundamentalmente a tus fuentes

que en algunos casos son el poder

y que eso significa al mismo tiempo que el poderoso te haga favores,

haciéndote jefe de gabinete, promocionándote

o llamando a tu editor para decir que cuándo te asciende.

El libro lo subtitulas "El arte de molestar al poder", ¿no?

Si eres amigo de los poderosos, no puedes molestar a muchos, ¿no?

Sí.

Cuando está contento con el trabajo de un periodista,

el periodista está haciendo algo mal con seguridad.

Estuviste en "Informe semanal". Sí.

En una de las mejores épocas.

Sí, sí, sí.

Sin menoscabo a otras que han sido estupendas,

pero yo creo que sí tuve la fortuna de tener en los años 80

a unos jefes y a unos compañeros, con los que también aprendí mucho.

Es una suerte

haber tenido a Ramón Colom de director,

a Juan Jesús Ortiz de redactor jefe, subdirector de edición y realizador.

Era realizador.

Sí, pero realmente tenía el programa en la cabeza, ¿no?

Estar al lado de Jesús Ortiz y ver cómo hacía las cosas

y solo limitándome a copiarlas, ahora que están de moda los másteres,

era probablemente el mejor que he tenido.

¿Sí? Sí.

¿Te ves con él?

Últimamente ya no, pero, vamos, me encantaría.

Ha sido un verdadero placer, Juan.

Tenemos que terminar.

Es una pena porque el libro realmente está bien

y cuenta prácticamente toda la historia,

porque llega hasta ahora, ¿no?

Llega hasta nuestros días.

Llega hasta "La tuerka" y hasta Podemos.

Muy bien. Muchas gracias. Muchas gracias.

Seguimos.

Recuperamos un fragmento del trabajo

sobre un colectivo de profesionales, en su mayoría arquitectos,

que pusieron en marcha diversos proyectos

para encontrar nuevos usos y revitalizar la huerta murciana.

Recuperamos unos minutos y el resto en la red.

Huerta Bizarra somos un grupo, fundamentalmente de arquitectos,

pero cada vez más de otras disciplinas.

Quizás somos un colectivo, no lo sé;

estamos convirtiéndonos en asociación,

que lo que compartimos es una especie de visión

o de sueño o de deseo

de participar en la creación de un futuro para la huerta de Murcia

mejor o alternativo al que actualmente se nos ofrece

que es muy limitado.

La huerta está sufriendo desde hace mucho tiempo

un abandono muy profundo por dos motivos fundamentalmente:

porque respecto a la agricultura no puede ser competitiva la parcela

por su tamaño y por diferentes condiciones

frente a la agricultura industrial;

y también por la presión urbana de la ciudad.

Lo que estamos proponiendo es que haya una capacidad

de convertir todo la huerta en un motor económico

y los propietarios de las parcelas tengan alternativa de negocio

a sus productos y cultivos actuales.

-Otro proyecto de Huerta Bizarra fue la organización de un mercadillo.

En realidad, el primer mercado de microproductores.

Nos llamaron para que ellos tuvieran un sitio y un día

para vender sus productos

y nosotros utilizamos eso como excusa

para buscar realmente microproductores

que no estuvieran en el mercado y ponerlos en el mapa.

-Y sobre ese trabajo de toma de datos de esos encuentros

hemos elaborado una herramienta que en realidad es una plataforma

al servicio de restaurantes.

Entonces, en la aplicación puedes ver

exactamente cada plato qué ingredientes tiene

y esos ingredientes qué productor, qué persona los ha cultivado.

Entonces, hay un vídeo con entrevista hablando en persona,

aparecen datos personales y de sus cultivos.

Entonces, en realidad es aproximar,

acercar ese alimento que tienes en tu plato,

acercar la persona que lo ha producido,

que lo ha cultivado.

-Uno de los proyectos que produjo un cambio de inflexión

en Huerta Bizarra fue la aparición de este proyecto,

la Isla de información.

Fue el paso de trabajar el colectivo de forma individual

produciendo prototipos y fabricando artefactos

a saltar a la ciudadanía.

Hicimos un taller reclamando la participación

de la población del entorno de una zona muy pequeña de la huerta.

Entonces, fue muy bonita esa experiencia

porque los ciudadanos se fueron como caminando y pudiendo,

mapearles unos mapas que les proporcionamos en papel

para que luego posteriormente apareciera este mapa colectivo.

Editorial Tusquets sigue publicando la obra de Luis Sepúlveda.

Hoy rescatamos uno de los libros publicados;

esta novela, "El fin de la historia",

en la que recupera al personaje Juan Belmonte

que protagonizó la anterior, "Nombre de torero".

Se trata de una especie de "alter ego" del autor,

que fue un importante activista político

a favor del presidente Allende

y, posteriormente, contra la dictadura de Pinochet.

En el fin de la historia el encargo le llega a Juan Belmonte

desde los servicios secretos rusos

y tiene que ver con la oculta liberación

de un torturador pinochetista

condenado por crímenes contra la humanidad

y llamado el Cosaco,

a quien le encargan descubrir y detener.

La trama sirve para contar parte de la historia oculta del siglo XX.

Como siempre ocurre en los textos de Luis Sepúlveda,

no falta ni sobra una sola palabra.

La Universidad Autónoma de Barcelona

propone hoy la siguiente pregunta que nos hacemos todos.

¿Es saludable la preocupación por el peso y la figura?

La universidad responde.

En la sociedad occidental actual existe una enorme preocupación

por el peso y la figura.

El incremento de este factor de riesgo

aumenta la probabilidad de aparición síntomas

de los trastornos del comportamiento alimentario.

Según la fundación Imagen y Autoestima,

son la tercera enfermedad crónica entre población femenina adolescente

en los países desarrollados.

Evidentemente, no existe un solo factor de riesgo,

como en todo trastorno mental las causas son múltiples.

Los factores que mayor evidencia científica tienen

son los biológicos, los personales y los socioculturales.

Entre los biológicos cabe destacar la obesidad,

el género, la edad y la genética.

Entre los factores sociales

tenemos que señalar la presión sociocultural

a la esbeltez y perfección corporal,

los estilos familiares y las influencias de los pares.

Finalmente, entre los factores personales,

es muy relevante la capacidad de afrontar

las circunstancias que la vida nos va deparando.

Pero tenemos que tener en cuenta que los factores sociales,

como la presión hacia la esbeltez y la perfección corporal,

promovidos desde los medios de comunicación

y transmitidos por la familia y las amistades

son los que más han ayudado

al aumento de la insatisfacción corporal.

Si bien la insatisfacción corporal desde los años 80

se ha considerado más propia de las mujeres,

actualmente podemos afirmar que ha incorporado a muchos hombres,

y que ha conseguido un enorme aumento de comportamientos aberrantes

relacionados con la alimentación.

Acabamos el programa de hoy recordándoles que mañana volveremos

para ofrecerles dos nuevos talleres.

Uno de convivencia, con la doctora Laura Rojas-Marcos,

con quien hablaremos del valor de la amistad

también en términos prácticos,

y otro de economía con Manuel Alejandro Hidalgo

de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

para hablar de la naturaleza, de la riqueza y la pobreza.

También les ofreceremos dos nuevos trabajos,

la colaboración semanal

con la Televisión Educativa Iberoamericana, NCI Educación

y la exposición fotográfica "Modos de mirar".

Nos vamos.

Volvemos mañana como siempre en La 2 a las 10:00

en "La aventura del saber".

Pasen un buen día.

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La aventura del saber - 08/10/18

08 oct 2018

Emitiremos los reportajes "Curso de Verano UIMP Acercarse al Cosmos" y "Exposición MAD About Hollywood".

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  1. Pabloygabri

    Muchas gracias por la información que aportáis. Pienso que esta información se debe dar en los colegios ya que en el espacio es donde encontraremos todas las respuestas a muchas de las preguntas trascendentales de nuestra vida. No podemos evolucionar si le damos tan poca importancia al espacio, ni siquiera existe una asignatura en los colegios que se dedique a ello. Se nombra en algun temario de naturaleza y parece que es más que suficiente, me parece un grave error que exista tal desconocimiento. Esta bien hablar de la naturaleza, océanos, animales, plantas .... pero sería mejor tener más conocimiento de su formación y no me refiero a una simple y llana explicación que es la típica que se dá. En fin me queda agradecer que aportéis este tipo de conocimientos a los que no lo tenemos

    16 oct 2018
  2. Pabloygabri

    Como siempre os superáis con la información que aportáis. En general pienso que tenemos muy poco conocimiento de algo que tendría que ser vital para entender el por qué de nuestra existencia. En los colegios deberían de dar mucha más información sobre el espacio que es donde se encuentran las respuestas a muchas de nuestras preguntas. Empezando por los océanos, plantas , etc... Gracias por la información.

    16 oct 2018