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Para todos los públicos La aventura del saber - 07/11/19 - ver ahora
Transcripción completa

Hola, buenos días a todos.

Comenzamos hoy el programa con el novelista Juan Gómez-Jurado,

que acaba de publicar nuevo libro,

"Loba negra",

segunda entrega de la saga

que tiene como protagonistas a Antonia Scott y Jon Gutiérrez.

En esta ocasión,

la intriga está relacionada con la mafia rusa

y la Costa del Sol.

Dentro de un minuto hablamos sobre ello.

Luego seguimos en el taller de español

con la filóloga y actriz Luna Paredes.

Le pediremos que nos aclare bien

cuándo dos palabras que generalmente asociamos

se escriben juntas y cuándo separadas.

Seguro que nos queda claro.

Hoy también les ofrecemos un documento

sobre la artista Verónica Ruth Frías,

que se ha transformado en SuperM,

ha escalado libros,

ha secuestrado un avión de La Cultura

y se ha tatuado el cuerpo

para reflexionar, señalar y denunciar

las situaciones de violencia y desigualdad

que viven las mujeres.

Y un Boek Visual sobre la obra de Virginia Rivas

que nos evidencia su interés por investigar

en torno al uso de pictografías pictóricas

con las que formar nuevos lenguajes.

Juan Gómez-Jurado es periodista y escritor.

Comenzó publicando "Espía de Dios" en 2007.

La tercera novela, "El emblema del traidor",

obtuvo el premio internacional Ciudad de Torrevieja

en 2008.

Tres años después,

figuraba como la novela más vendida en Amazon

junto a "Cicatriz", otra de sus novelas.

La penúltima que publicó, "Reina roja",

ha vendido solamente en España más de 250 000 ejemplares.

Sus historias están traducidas a 40 idiomas.

Aunque, quizás, lo más interesante de todo ello

es que se siguen leyendo

mucho tiempo después de ser publicadas.

Ediciones B acaba de publicar la segunda novela de la saga,

que tiene como protagonistas a Antonia Scott y a Jon Gutiérrez.

"Loba negra".

Bienvenido. Muchas gracias, Salva, de verdad.

Oye, es la segunda parte, pero están vendiéndose juntas, ¿no?

Es una cosa muy loca.

Fíjate.

Esto es un montón de primeras veces para mí.

Es la primera vez que hay dos libros míos

que coinciden en la lista de los más vendidos

al mismo tiempo.

Cuando salió "Loba negra", "Reina roja" todavía seguía...

Un año después, ¿no?

Seguía el tercero en la lista de los más vendidos.

Es la primera vez que han coincidido uno de número 1 y uno de número 3.

Bueno, ha sido un poco...

Viéndolo desde fuera...

Esto le está pasando a otro, ¿no? Ya.

Es una saga que tiene dos protagonistas.

Son Antonia Scott y Jon Gutiérrez.

Háblanos de ellos.

¿Cómo son?

A lo mejor hay alguno que todavía no los ha leído.

Seguramente.

Si es así, que empiece por "Reina roja".

Antonia Scott es el ser humano más inteligente del planeta.

Ella es una mujer nacida en Barcelona,

hija de un inglés, pero madrileña de adopción.

Cuando se muda a Madrid, descubre los bocadillos de calamares

y entiende que a partir de aquí ella es madrileña

por decisión propia, ¿no?

Vive en el barrio de Lavapiés.

En el momento en que la conocemos en "Reina roja"

es una mujer hundida.

Es una mujer

que solo se permite tres minutos al día

para pensar en el suicidio como válvula de escape,

porque ha cometido un error en el pasado

del cual no os puedo contar nada.

A su puerta llama

el inspector de policía Jon Gutiérrez

que le pide que le ayude

a resolver un caso extraordinariamente difícil,

y que solo una mente privilegiada como la de ella

va a poder resolver.

Y, luego, por supuesto, tenemos a Jon,

del que os acabo de hablar,

que es un amor de persona.

Yo siempre digo

que si me gustaría parecerme a alguien

sería a Jon Gutiérrez.

Es un tío leal, valiente, cariñoso y muy divertido

que además siente amor incondicional por Antonia

que va a ir creciendo a lo largo de las páginas.

Es un amor...

Platónico, ¿no?

Él es gay. Él es gay.

Pero es un amor puro completamente.

De lealtad, de amistad, de cercanía,

pero que no se va a transformar en nada sexual, ¿no?

Aparte tampoco creo yo mucho

en la tensión sexual entre los protagonistas.

No me atrae demasiado.

Me parece que ya lo hemos gastado mucho.

Los dos son mestizos, ¿no?

Jon es un nombre vasco

y Gutiérrez es un apellido castellano.

Antonia es un nombre castellano y Scott...

Ya lo decías tú, ¿no? Es hija de un inglés.

Yo creo que en el mestizaje es donde está la salvación.

Creo que en juntar cosas

que aparentemente parece que no tienen mucho que ver.

Es donde nos encontramos todos mucho mejor.

Donde encontramos la respuesta

a todos los problemas que estamos teniendo hoy en día.

Pero tampoco me quiero poner demasiado intenso

porque no es ese tampoco el objetivo de la novela, ¿no?

Lo que me importa de verdad es entretener.

Bueno, no es poco, ¿no?

Entretener no es poco. Es bastante difícil.

Hay para quienes es imposible.

En tu caso,

has podido entretener a los lectores

desde el principio.

De hecho,

hay gente que lee

y el primer libro que lee de mayor es un libro tuyo.

Eso...

Eso es una cosa que maravilla tanto...

Y, fíjate.

Me enorgullece eso más que el número de libros que vendo.

Te lo digo en serio, ¿eh?

Cuando alguien te escribe un "email"

o viene a una feria del libro acompañando a la mujer o al marido,

sobre todo a la mujer,

o te pone un tuit...

Te escribe por Twitter

y te dice una variante de "llevaba mucho tiempo sin leer"

o "no había leído nunca antes".

"Cogí 'Reina roja'

porque mi mujer o mi marido insistió mucho".

O un amigo, un vecino o una prima.

"Por no oírles me leí unas pocas páginas,

me enganché

y me he leído el libro en cuatro días.

Yo nunca me imaginé

leer un libro de 600 páginas en cuatro días.

Y a partir de ahí me he enganchado a la lectura".

Luego te dice el número de libros que se ha leído.

Eso es inevitable, ¿no?

"Desde el año pasado que leí 'Reina roja'

por primera vez en décadas sin leer,

me he leído siete".

O 12.

Entonces, dices tú...

Es un premio eso. Claro.

Claro.

Oye, vamos a ver.

Esta novela se desarrolla en la Costa del Sol

con mafia rusa.

¿Qué te hizo interesarte por eso?

Me interesan aquellas cosas que tienen que ver con el poder.

Pero con el poder

que no está a la vista de las personas.

Con el poder invisible.

En "Reina roja" el poder era un poder en la sombra.

Un poder oculto de determinado tipo.

No quiero desvelar tampoco cuál es.

En esta es otro poder de otras características

que tiene que más que ver con aquellos eventos que suceden

y que muy raras veces llegan a los titulares, ¿no?

Por ejemplo, hay gente

como el inspector jefe Antonio Rodríguez Puertas.

Es un tío

que está defendiendo 27 kilómetros de costa

junto con la UDYCO de Málaga

y que un día a lo mejor incauta 100 toneladas de cocaína

que estaba camuflada en Nutella.

A mí eso me apasiona.

Pretendían meter la cocaína cubierta por Nutella.

Por Nocilla, por esta pasta de chocolate.

A mí eso me fascina.

Intento hablar con él e informarme sobre esas cosas.

Todas esas pequeñas historias

van configurando la gran historia que tengo yo en mi cabeza

que quiero contar con estos personajes.

Es una historia que empieza hace mucho tiempo, ¿no?

La idea de Antonia Scott y Jon Gutiérrez juntos

encontrando soluciones a problemas.

Esta pregunta es complicada de responder.

Es tan inteligente como difícil.

Hace mucho tiempo que los tengo en la cabeza.

Y ahí lo dejamos. Y ahí lo dejamos.

¿Qué te parece?

Yo estoy convencido

de que los vas a seguir teniendo mucho tiempo.

De eso tampoco hablamos.

No lo sé.

No sé cuántas aventuras.

Sí lo sé, pero no te lo voy a decir.

Yo tengo una historia en la cabeza desde hace muchos años

que yo quiero contar con ellos

y parte de mi trabajo como escritor

consiste en la gestión de las expectativas de los lectores.

Tampoco quiero desvelaros demasiado

porque cuanto menos se sepa antes de llegar a los libros

mejor te lo vas a pasar.

Cuanto menos tráileres más te gusta la peli.

¿A ti te gustan los tráileres? A mí no.

A mí tampoco. Yo no veo los tráileres nunca.

No tienen nada que ver con la película.

Luego, ves la película y dices: "Pero...".

Ya te han improntado, ¿no?

Te han metido algo en la cabeza que no es lo que te esperas.

Pensando en expectativas.

Fíjate.

Antes de...

Hace poco leí "Sidi", de Arturo Pérez-Reverte.

Antes de comenzar el libro...

Él lo publicó en septiembre.

Antes de comenzar el libro, yo decía:

"Esto ya es un libro...".

"Ahora va a hablar del Cid".

"Esto es un libro crepuscular del maestro".

"Esto ya...".

Hombre, tampoco es tan mayor.

"Este ya está acabado".

"Esto va a ser un libro de salida de él,

y ya nos va dejando hueco a los que venimos detrás".

No.

Es una novela maravillosa. Es buenísimo.

Es buenísimo.

Me gustó tanto...

Fíjate.

Hubo un contraste muy grande

entre lo que esperaba cuando iba a leerle a él

y lo que me encontré cuando lo leí.

Tanto es así que cuando acabé,

cogí el teléfono y le llamé muy enfadado.

Yo le dije:

"Tú ya tendrías que estar para el potaje

y para dejar hueco a los demás

y has escrito este novelón, que es increíble".

Y me dijo:

"Ya sé que es muy duro o de matar al padre,

pero te lo voy a poner difícil".

Dije:

"Habrá que seguir esperando, ¿no?".

Pero es eso.

Cuando creemos que vamos a leer una cosa

y nos encontramos otra,

es mejor.

Claro.

¿Qué es lo que pasa con el mal?

¿Por qué nos atrae tanto como tema el mal?

Porque el 90 % de los seres humanos son buenos por naturaleza.

Cometemos errores, nos equivocamos,

hacemos cosas que no deberíamos hacer,

pero en última instancia tenemos una brújula moral

que tenemos que ir en determinada dirección.

Y luego sucede

que las personas, sobre todo en la ficción,

que son completamente libres para hacer el mal,

un psicópata, un asesino en serie, un asesino a sueldo,

nos fascinan mucho

porque nos fascina que no tengan esa brújula moral,

que no tengan ese compás,

que a nosotros nos está limitando de alguna forma, ¿no?

Obviamente, es necesario y mucho mejor el mundo,

porque todos tenemos dentro de nosotros

esa orientación a hacer las cosas bien.

Pero cuando encontramos, sobre todo en ficción,

alguien que no es así,

inevitablemente nuestros ojos se dirigen ahí, ¿no?

¿Podría ser para defenderte de él?

Que tuvieras interés

por saber cómo es este tipo de persona

para que no te ataque.

O, por lo menos, para saberte guardar de él.

Pues no me lo había planteado nunca.

Pero sí es verdad

que el conocimiento de las personas malvadas

puede servir, efectivamente, de alguna forma,

para protegerte de esa posibilidad de que te hagan daño, ¿no?

Yo creo que tiene también que ver con la incertidumbre.

Vivimos en un mundo

llenos de incertidumbre por todos lados, ¿no?

Sí.

Todo presente es incierto, ¿no?

Hay presentes y presentes.

Y el nuestro es mucho más incierto nos parece a nosotros

que los anteriores presentes.

Por lo menos, cercanos, ¿no?

A lo mejor, nos vamos a 2006, y el mundo era de color de rosa.

Las calles estaban pavimentadas con oro,

y atábamos a los perros con longaniza,

y todo era perfecto, ¿no?

Hoy en día, 13 años, lo hemos pasado mal,

ahora encontramos nuevos motivos para estar pasándolo mal.

Curiosamente,

la ficción empaqueta esas incertidumbres

en algo manejable.

Tú sabes que cuando llegues al final vas a encontrar un desenlace

que si no es satisfactorio,

se va a parecer mucho a la satisfacción.

Y eso es como un calmante, ¿no?

Ante la incertidumbre, es como...

La metadona de la incertidumbre. Eso es, ¿no?

Oye, más cosas.

Por ejemplo,

tú has hablado en algunas entrevistas anteriores

que yo he mirado para hacerte esta...

Has hablado mucho de la diversión.

Del entretenimiento en un sentido positivo, ¿no?

Pero ¿eso cómo se consigue?

Es complicado de responder

porque tendríamos que estar horas hablando de esto,

y yo tendría que hacer una especie de introspección

para intentar encontrar cuál es la auténtica respuesta.

Podría darte un montón de respuestas rápidas

que serían mentira.

Pero lo que más se va a aproximar a la verdad

es que escribo un libro que a mí me gusta.

Tú escribes para un lector que eres tú mismo.

Ya está, se acabó.

Me tiene que gustar a mí.

Y, luego, obviamente...

No soy idiota.

Yo se lo doy a mi mujer, a mis amigos...

Por si acaso te has equivocado. Sí.

Pero lo que escribo es el libro que me gustaría leer.

A mí, desde pequeño,

lo que me ha gustado leer son las cosas divertidas.

Julio Verne, Walter Scott...

Son los libros que me ha dado mi padre.

"Robinson Crusoe", "La isla del tesoro",

el doctor Jekyll y el señor Hyde...

Con el paso del tiempo, a los 14 años,

descubrí a Arturo Pérez-Reverte y mi vida cambió.

"Yo quiero ser este hombre".

Tolkien.

Esas cosas que a mí me gustan,

que es lo que tengo dentro, que a mí me ha dado de comer,

es lo que intento yo...

No sé si "replicar" es la palabra,

pero sí replicar esas sensaciones

que llevo acumulando en 42 años de vida.

Menos cinco que aprendí a leer, 37 años de lector, ¿no?

¿Y tú sigues leyendo ahora que escribes?

Quiero decir...

¿Sí? Claro.

¿Cómo no vas a leer?

Tengo que leer constantemente.

Incluso mientras estoy escribiendo estoy leyendo.

Yo leo, a lo mejor, una novela de fantasía

o a Eduardo Mendoza porque me apasionan sus diálogos

y me gusta mucho saber cómo él va replicando,

cómo hace esas construcciones surrealistas

con tanto sentido del humor.

Arturo Pérez-Reverte no porque lo leo todo en cuanto sale.

Y ya está, ¿no?

Voy buscando cosas que me sigan manteniendo activo.

Entretenido, ¿no?

Cada día mío de escritura

comienza con una hora de lectura por lo menos.

¿Y ya estás trabajando en el siguiente caso de Antonio?

No sé si se puede desvelar eso o no.

A ver qué te digo.

No te voy a decir nada.

No digas nada.

Es que tendría que mentirte o matarte.

El tema de la documentación, ¿no?

Has hablado de un inspector de policía.

Es real.

El inspector jefe Antonio Rodríguez Puerta sí.

De la UDYCO de Málaga. Claro.

Nosotros tenemos en España una Policía Nacional,

una Guardia Civil, unos cuerpos de policía,

que hacen mucho por nosotros

y que por desgracia solo suelen ser noticia para mal

cuando sale a lo mejor un antidisturbios

que le ha pegado un porrazo a un señor.

Y no vemos a los otros 80 000 profesionales.

Esos funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía

que están protegiéndonos a diario

por un sueldo mucho menor que el riesgo que corren

y de la parte difícil que están asumiendo.

Inevitablemente, a veces se equivocan.

Hacen cosas que no deberían pasar en un Estado democrático,

pero el 99 % de las veces

es gente que está haciendo cosas muy necesarias,

y que muchas veces no les reconocemos, ¿no?

Ha sido un verdadero placer.

Muchas gracias. Muchas gracias, Salva.

Que sigas teniendo el éxito que tienes

y que nos veamos aquí en la próxima, ¿vale?

Tanto si hay de estas como si no hay de estas.

Como si hay de otra, ¿vale?

No lo vamos a decir, pero muchas gracias de corazón.

Gracias a ti.

Seguimos.

La Universidad de Barcelona plantea la pregunta siguiente.

¿En el futuro

qué enfermedades podrán tratarse con terapia celular?

La universidad responde.

La terapia celular consiste

en el uso de células vivas como medicamento.

En algunos hospitales

este tipo de terapias ya están implementadas.

Como, por ejemplo, el uso de células derivadas de la sangre

para el tratamiento de la leucemia

en la que las células del paciente afectadas por esta enfermedad

son sustituidas por células sanas.

También se utiliza la terapia celular

para otras afecciones

de los cartílagos, la piel o la superficie ocular.

Aun así,

hay muchos ensayos clínicos

que se están realizando en muchos hospitales

para nuevas estrategias terapéuticas.

Las estrategias más prometedoras

son aquellas relacionadas con el sistema inmunitario,

y esperemos que den fruto próximamente.

Aunque es difícil predecir

cuál de estas estrategias va a ser la primera

que va a llegar al éxito,

estamos convencidos

de que la terapia celular constituye una nueva estrategia terapéutica

para muchas enfermedades que no tienen remedio actualmente.

Taller de español hoy

para tratar de las dudas más frecuentes

en torno al uso de expresiones

que se escriben en una sola palabra o en varias palabras,

pero que parece que suenan a una sola palabra.

Para empezar, Luna, bienvenida.

¿Cómo sabemos...?

¿Qué es una palabra cuando no la vemos escrita?

Cuando la vemos escrita,

sabemos que es una grafía que comienza y termina,

pero cuando hablamos...

Claro.

Una palabra es una unidad

que tiene un significado generalmente

y siempre una categoría gramatical.

Eso es una palabra.

Pero hay palabras, por ejemplo...

Iba a decir supercalifragilístico.

Esa no.

Es muy difícil de decir. Esa es una poesía.

Superhombre. Sí.

¿Es "super hombre" o "superhombre"?

Es superhombre.

Hay otra cosa que se llaman prefijos o sufijos

que lo que hacen es unirse al sustantivo.

Quería decir otra.

Pero es interesante también

porque últimamente se recomienda

que los sufijos o los prefijos se unan.

"Exmarido" ya no se escribe con guion,

sino todo en una sola palabra. ¿Y lo sabe Google?

Bueno, veremos.

Ya lo aprenderá, ¿no?

Que vaya aprendiendo. Sí, sí.

Pero hay otras expresiones

que siempre se dicen de la misma manera

y que nos suenan a palabra y no son palabras.

Son las locuciones. Por ejemplo.

Las locuciones, por ejemplo, "en torno".

O, por ejemplo, "aparte".

No sabemos si se escribe junto.

Hay dos "en torno".

Una es "en torno a nosotros" y "vaya entorno más bonito".

Efectivamente.

Con las locuciones...

Las locuciones son combinaciones fijas o casi fijas

de palabras.

Son cosas que se dicen de la misma manera

o prácticamente siempre se dicen de la misma manera,

y a veces no sabemos juntas, separas, etcétera.

¿Hay alguna regla para saberlo?

No hay una regla básica para todos los casos.

Puede haber trucos para saber diferenciar.

Vamos con los trucos, que son más chulos que las reglas.

Sí.

Hay algunas palabras que siempre se escriben juntas.

Siguen el mismo sistema que el de los prefijos y sufijos.

Son palabras que antes eran locuciones;

y como siempre es la misma combinación invariable,

no hay margen de error

y hay un montón de procesos filológicos,

pérdida de morfemas, etcétera, muy largo de explicar...

Sí, sí, pero ocurre.

Hay algunas que se convierten en palabras.

Por ejemplo, lo que ha pasado con "adiós".

Antes era una locución en dos palabras, "a Dios",

y ahora es una palabra.

Lo que ha pasado con "deprisa".

Con "vuessa merçed", ¿no? "Usted", ¿no?

"Vuaçed".

"Vuaçed", ¿no? Sí.

Con "usted" o con "enhorabuena", por ejemplo,

que ya son una sola palabra.

Y hay otras palabras

que están en proceso de convertirse en una sola palabra,

y que la Real Academia las prefiere en una sola palabra.

Por ejemplo, "padrenuestro", "arcoíris", "tiovivo"...

"Alrededor" se prefiere en una sola palabra.

"Enseguida" se prefiere en una sola palabra.

"Apenas" o "enfrente".

Hay muchas palabras

que se prefiere la escritura en una sola palabra.

¿Y qué criterio hay para decir que es mejor?

Claro.

Tiene que ver con el peso de la tradición,

que se vayan cambiando las normas en la forma de escribirlo,

el uso mayoritario,

y con cuestiones más gramaticales, morfológicas, etcétera.

Entonces, por eso, no hay una regla básica.

Hay otras expresiones que se siguen escribiendo separadas.

Siempre se escriben separadas.

¿Por ejemplo?

Por ejemplo, la palabra "o sea".

"O sea".

La expresión "o sea".

Aunque suena a una palabra,

se tiene que escribir en dos palabras.

"O sea", "o sea". Claro.

Eso es lo que ha pasado.

Hay tanta repetición de esa expresión

que solamente tiene que...

Que se considera una palabra.

¿Y por qué no?

Bueno, tiene que ver...

Las razones son muy históricas y muy...

Pero el truco básico de cómo se escribe "o sea"

es pensar

que cada vez que decimos "o sea" podríamos decir "es decir".

Son sinónimos.

Son expresiones sinónimas. Claro.

Ahí sí que no hay duda.

Siempre se escribe en dos palabras. "Es decir".

Entonces, este es un ejemplo.

Otro ejemplo es "a punto". "Estar a punto de".

¿"A punto" por qué sé que se escribe en dos palabras?

Porque es igual que decir "a poco de".

Ahí tampoco hay dudas. Claro.

o, por ejemplo, "a gusto".

"A gusto" se escribe en dos palabras.

"Estar a gusto".

Me estaba riendo

de imaginarme la grafía "a gusto" junta, ¿no?

Eso pasa muchas veces.

La recomendación general es que hay que leer mucho

para visualizar la palabra escrita y decir:

"Esto es muy raro, ¿no?".

Entonces, "a gusto".

El truco para saber que se escribe en dos palabras

es que lo contrario es "a disgusto".

"A disgusto" siempre son dos palabras.

Nadie dudaría en escribirlo en una sola palabra.

Con lo del "dis-" te puedes liar.

Dices: "'A gusto'...". Claro.

Sobre todo, en expresiones como "a gustito".

"Estoy a gustito".

Recordemos

que si decimos "a disgusto" en dos palabras,

"a gusto" también es en dos palabras.

Porque cuando poner una palabra y la contraria tiene la...

El prefijo. Es un prefijo en este caso.

"Dis-", ¿no? Eso es, eso es.

Este es el truco que sirve para esto.

Como no hay un truco general para todos los casos,

por eso dudamos mucho

en cuándo son juntas y cuándo son separadas.

Tampoco nos tenemos que poner nerviosos

porque tengamos dudas,

porque las dudas las tiene todo el mundo

y está bien que las tengamos y que preguntemos

e interroguemos al diccionario por ejemplo.

Por ejemplo,

si buscamos "a gusto" como una sola palabra

en el diccionario...

Se ve que no está. No existe.

Internet tiene la respuesta a prácticamente todas las preguntas,

y solamente con...

En vez de escribir, lo principal que hay que hacer es...

En vez de escribirlo sin pensarlo mucho...

"Si dudo en esto, voy a consultarlo".

Es sencillamente ponerlo y lo ves en un momento.

Porque, hoy día, la Real Academia está en internet.

Tú pones cualquier palabra

y tienes el diccionario de la RAE y puedes consultarlo.

Está en Twitter para resolver dudas.

Está también la Fundéu, la Fundación del Español Urgente,

que también resuelve estas dudas.

Entonces, tenemos la respuesta.

No hay que preocuparse por dudar. No.

Hay que consultar. Claro.

Y hay algunas expresiones que se escriben juntas o separadas

y que significan unas cosas u otras en función de cómo se escriban.

Por ejemplo,

cuando dudamos en "a cerca" o "acerca de"

o "a parte" o "aparte de".

Cuando dudamos con estas dos, normalmente tienen que ir juntas.

Si no, estaríamos diciendo "a cerca de".

Por ejemplo, "convocó a cerca de 1000 personas".

Eso es separado.

O "llamó a parte del equipo".

Llamó a una parte del equipo.

En el resto de casos, por lo general,

vamos a escribirlas juntas.

Y lo contrario pasar con expresiones como "en torno",

que mencionabas tú antes,

o "sobre todo".

Cuando se escriben juntas, son sustantivos.

"Vive en un entorno agradable".

En el resto de casos...

"Sobretodo" es un abrigo.

"Sobretodo" es una prenda de vestir.

Cuando vayamos a escribir "sobretodo",

si lo escribiéramos junto, estaríamos hablando del sustantivo.

En el resto de casos, se escribe separado.

Separado. Sí.

Yo creo que nos queda... Claro, claro.

La última con la que se duda mucho.

Es el "sino" junto, y el "si no" separado.

Ah.

Sí se duda, pero creo que aquí es muy sencilla.

Bueno, pero sí que hay dudas.

El truco fundamental

para saber cuándo se escribe junta o separada

es la pronunciación.

"Sino" es una palabra átona.

"No es por ti, sino por mí".

"Sino por mí" no es tónica.

No estamos haciendo ningún énfasis.

Desde luego, no es tónica en la O. Claro, eso es.

Cuando está separada...

"Si no vienes, me enfado". Efectivamente.

Para mí, eso es básico.

Pensar cómo lo pronunciaría.

Si pronuncio como tónica ese "no", sé que van separados.

O si puedo meter algo dentro.

También es un truco

que nos puede servir en algunos casos.

"Si tú no vienes...".

Puedo meter algo dentro.

Sé que lo tengo que escribir separado.

Hay como pequeños trucos

para cada una de estas cuestiones con las que a veces dudamos.

Todas estas son las dudas que normalmente se plantean

en las caso de las palabras que son palabras compuestas, ¿no?

Expresiones univerbales, o expresiones pluriverbales,

que son a grandes rasgos las locuciones.

Entonces,

lo mejor que se puede hacer es primero leer mucho para que...

Además, se pasa bastante bien. Claro.

Puedes elegir cualquier libro.

Hay para todos los gustos. Claro, claro.

Y, si no, buscar trucos.

Pensar que "o sea" es como "es decir".

Dos palabras.

O puedo meter algo dentro.

"Si tú no".

Sé que son dos palabras.

Son como trucos específicos para cada cosa.

Si no, nos suena...

Cuando hablamos,

no dejamos de emitir sonido continuamente,

pero las palabras escritas están separas por espacios en blanco

o con signos de puntuación.

O cuando uno escribe en un ordenador

y de pronto el señor Google te lo subraya de rojo,

pues mirarlo.

Lo miras en internet, te vas al diccionario,

que no cuesta nada, que es un momento,

y te enteras de verdad de cómo tienes que escribirlo.

Es facilísimo en realidad.

Cuando escribimos un mensaje, tenemos abierto internet también.

Es realmente... Es darle al botoncillo y ya está.

Es realmente sencillo

tratar de no dudar o resolver la duda.

Y te queda resuelta para siempre. Sí, sí.

Muchas gracias, Luna. Muchas gracias.

Seguimos.

Las "performances" habitualmente participativas

cargadas de ironía

sirven a Verónica Ruth Frías

para repasar la situación de la mujer

en el día a día y en el mundo artístico.

En mi obra

casi todos los temas que voy tratando

hablan sobre la desigualdad.

Cómo los tantos por ciento en exposiciones,

en libros de arte o en comisariado

siempre van a mano de hombres.

Otra parte importante en mi trabajo es la crítica social.

Esa es una de las partes, ¿no?

Pero también critico el momento de consumo que vivimos.

Yo me voy nutriendo en mi obra

de acontecimientos que van pasando a mi alrededor

que me molestan, me duelen o me encantan.

Creo que el arte

tiene que seguir siendo esa herramienta

con la que podemos cambiar el mundo.

Si no, no creo que me dedicase a esto.

Otro denominador común que me gusta mucho

y cada vez me gusta más

es trabajar en colectivo.

Podemos tener cara de enfadadas y criticar una cosa,

o también lo puedes hacer desde el humor.

# Un día fui a ver una exposición # de arte contemporáneo.

# Me fui con mi madre

# a ver una exposición # de arte contemporáneo. #

Es un proyecto que hice que era un reguetón.

Decía:

"A mi madre le gusta el arte contemporáneo".

Era una especie de broma

aludiendo a las letras tan misóginas que tiene el reguetón

y hablando de que a mi madre, sería lo ideal para mí,

le gustase realmente el arte contemporáneo

y entendiese a qué me dedico.

La canción terminaba

en que mi madre se convertía en coleccionista.

Es lo que nos gustaría que fuesen las personas

que se acercan al arte contemporáneo.

Que lo entendiesen y viesen que es una inversión, ¿no?

Que no estás invirtiendo en la obra de tal artista

que se puede revalorizar,

sino que estás invirtiendo en abrir las miras.

# Unos globos con forma de perrito # flotaban oliéndose el culito.

# Mi madre me miró y me dijo:

# "Nena, esto parece una verbena.

# Pero ¿sabes qué?

# Esto a mí me gusta". #

Yo llego a la "performance", en mi caso,

porque la pintura se me queda corta.

Me faltaba el contacto con la gente.

Me gusta mucho charlar, me gusta mucho enredar,

me gusta mucho crear redes entre las personas de mi alrededor.

Creo que esa parte importante me la dio la "performance".

El primero proyecto que hice de vídeo

fue prácticamente el que había hecho con pintura.

Me cogí una pancarta,

me disfracé de ocho mujeres y ocho hombres

que eran referentes para mí en la pintura y otro tipo de artes

y fui por pequeños pueblos de Andalucía

contando con una especie de juglar quiénes eran esos personajes.

Tenía en mente un proyecto colaborativo

en el que enviaba carteles a mujeres dentro del sector del arte.

Les preguntaba: "¿Tú qué eres?".

A partir de ahí me empezaron a dar frases

con las que se identificaban

y con la que se creó la pieza que fue a Arco.

Cada una de las piezas que es exhibían,

cada uno de esos carteles,

era una pieza

que una mujer había diseñado para ella

y que queríamos asociar con el color rosa.

Darle la vuelta, ¿no?

Ya que por tradición el rosa estaba asociado a las niñas,

vamos a intentar

que ya que se asocia tenga unas connotaciones.

Que cuando mi hija vea una bicicleta rosa, piense:

"Es una bicicleta de niña fuerte la rosa".

"Me han regalado unos patines porque soy una niña valiente".

Y que no lo asocien con "yo soy una princesa",

"yo no me puedo subir a los árboles"

y "no puedo correr más rápido que nadie".

La parte final de este proyecto que sigue abierta

es no solamente hacer fotos a estas mujeres

con carteles,

sino preguntarles

si quieren dar el siguiente paso de tatuárselo en la piel, ¿no?

El proyecto parte de "I am a man",

que fue un movimiento que empezó en Memphis

en los años 1960, cuando los mineros negros

salieron a la calle a decir:

"Yo soy un hombre" con ese tipo de carteles.

Y salieron a la calle a decir:

"Yo soy un hombre igual que ese hombre blanco, tengo

la misma igualdad de derechos,

la misma igualdad de oportunidades".

Entonces he rescatado ese "I am a man" porque tenemos

que seguir gritando que tenemos y necesitamos

los mismos derechos y obligaciones

que tiene un hombre, que tienen nuestros compañeros.

La utilización del cuerpo ya viene siendo

como muy habitual en mi trabajo.

Creo que la primera intervención física

que me hice fue una pieza a medias que me hice con mi pareja,

que se llamaba "Tonto el que lo lea",

que hacíamos una crítica sobre el arte actual en ese momento.

Esa pieza ya tiene muchos años.

Y lo que hacíamos eran pequeñas entrevistas

a diferentes galerías, galeristas, a diferentes artistas,

personas que no tenían nada que ver

con el arte y preguntándoles sobre el arte actual.

Pienso que el arte necesita un público.

La expresión artística, desde mi punto de vista,

sí necesita un interlocutor.

Hay obras ocultas a lo largo de la historia

y no por eso han dejado de ser obras.

Es un movimiento que es esencialmente auténtico

y que no se puede evitar, como respirar, uno no respira

buscando una comunicación.

-Entendemos que el mundo del arte

también tiene una teorización extrema

y era un poco hablar sobre esa teorización.

Entonces llegué a tatuarme en la espalda

"Tonto el que lo lea", hablando un poco sobre esa crítica.

Otra de las piezas también del tatuaje

fue la "performance" que hice que llamaba "Tonta la última".

"'Tonta la última'."

Y hablaba sobre las exigencias de la mujer.

Era como todas esas cosas que nos van solapando a las mujeres

que siempre llegas la última, siempre eres tonta.

"Tonta la última que no se fotodepile

al estilo caribeño."

Tonta la última.

Otra "performance"

que sí que he hecho con mi cuerpo

y que no la había podido hacer de otra manera

es la de "Leche de artista".

Hacemos una referencia directa

a la obra de Piero Manzoni, que cogió su mierda, la envasó

para hablar sobre el mercado del arte,

la pieza de Piero Manzoni hablaba sobre el mercado del arte

y cómo una mierda de artista podría ser revalorizada,

depende de quién era.

Y entonces siempre me aparece una pieza

como una de esas obras que decíamos antes,

como, si Piero Manzoni puede enlatar su mierda,

¿cómo yo, que soy una mujer,

estoy embarazada y mis pechos dan leche,

no puedo envasar mi leche? Llámala "Leche de artista".

La presión social que tenemos sobre nuestras cabezas

nos hace realmente creernos

que no vamos a poder, que nuestra carrera va a morir.

En el momento en que seas madre, la artista muere.

¿Qué hacen los coleccionistas?

Intentan no comprar obras de mujeres porque, en su mayoría,

su carrera caerá cuando tengan hijos.

Entonces toda esa superación

me pilló diciendo: "¿Y yo ahora qué hago?

¿Cómo voy a poder llevar mi vida de Verónica artista

y mi vida Verónica como madre?".

Entonces, embarazada de nueve meses,

se me ocurrió crearme un traje, un traje que tuviese superpoderes,

que me diese, que fuese de supermujer.

Entonces ese "alter ego" que me creé realmente me dio

la posibilidad de superar la maternidad

porque realmente para mí fue un conflicto de intereses.

Yo tenía 24 horas para mí y de repente tenía cuatro o ninguna.

Creo que ese proyecto se terminó ya con la segunda niña

porque yo ya no necesitaba ponerme más el traje

de Super M, no porque me hubiera convertido

en una supermujer, creo, sino porque esa necesidad

de tener un alter ego que pudiese con todo

había llegado a su fin.

Creo que el arte es una manera de sanarte,

de todos esos conflictos interiores que tenemos expulsarlos, enfocarlos

de una manera limpia, de una manera directa.

"El Método de Marina Abramovic no funciona cuando tiene hijos",

una versión que hago yo

de un vídeo que hace Marina Abramovic con Lady Gaga.

A partir de Marina Abramovic sacar ese vídeo

y hacer las declaraciones que hizo

en la que decía que las mujeres madres

no podíamos ser artistas, yo dije...

(Chasquido de dedos)

"Hay que darle la vuelta a esto",

como: "Vamos a hacer una cosa con humor, con risa,

en la que se vea realmente que el Método de Marina Abramovic

no funciona cuando tiene hijos.

A mí me funciona mi método que me he tenido que inventar,

pero el de Marina Abramovic no".

Una parte también, como ya he dicho,

de mi trabajo es hacer crítica, pero crítica social.

Esa crítica social no solamente habla de la igualdad,

sino que también se va al sector artístico

en contra de determinadas malas prácticas.

Una de las piezas, que tiene su parte divertida

y su parte triste, que secuestré un avión en Córdoba

que iba a ser el Avión de la Capitalidad Cultural de 2016,

nos lo vendieron a todos los artistas cordobeses

como que aquello iba a ser el contenedor más moderno de arte,

donde iba a haber vídeo, creación, se gastaron un pastizal,

fue una concesión de 150.000 euros.

Dos años después, Córdoba no gana la Capitalidad Cultural.

Aquel avión se queda como un contenedor sin contenido.

Entonces, cada vez que pasaba por aquel avión,

me recordaba que se podían haber gastado

16 becas de Artes Nobles,

20 becas de la Fundación Rafael Botí,

el Premio... desapareció,

que eran 3.000 euros, podían haber dado cientos

de premios. Entonces imprimí unas camisetas

en las que ponía "artista" y "cultura"

y entendí que en Córdoba nos estaban matando.

Entonces fui e hice un secuestro de la cultura.

"Sin cultura, no hay progreso ni evolución social

y reivindicamos que se nos respete

como a otros colectivos y no se menosprecie

nuestro trabajo."

No.

No.

No.

-El proyecto NO nace por una consecución

de situaciones en un momento determinado.

Acababa de hacer una exposición de cuatro chicos y cuatro chicas,

en los que, cuando sale la crítica,

no nos nombran a ninguna de las cuatro.

Hay una exposición de Carl Andre en el Reina Sofía,

una individual, y leo un texto de Rosa Olivares en el que pregunta

que dónde está Ana Mendieta.

Me puse a investigar, me puse a leer y la última palabra

que dijo Ana Mendieta cuando caía por el hotel

por donde se cayó en extrañas circunstancias

dijo: "No".

No.

No.

No.

No.

No.

Y por las redes pido que mujeres del mundo del arte

se unan a esa pieza de Ana Mendieta

en la que ella arrancaba la barba de su pareja

y se la iba pegando minuciosamente.

Además de eso, conocí a una chica y, nada más que verla,

me pareció que era como estar viendo

a Ana Mendieta y le dije que por favor

se grabase un vídeo en el movía la boca

y dijese: "No. No. No".

Entonces cogí la imagen de internet, le pegué esa boca

y es volver a revivir y a tener aquí a Ana Mendieta con nosotras

y nosotras acompañándola a ella.

Aquí no me acompañan a mí, yo ni siquiera aparezco en esta obra,

son ellas las que dicen: "No".

Son todas esas mujeres a las que yo le tiendo la mano

para que se unan a ese grito con Ana Mendieta.

"No.

No."

En casi ninguno de los libros de Historia del Arte

hay presencia de mujeres.

Entonces, cuando estudio en la facultad,

veo que no existe

ningún referente al que me pueda agarrar

y ahí me planteo la no existencia de nuestra presencia en los libros.

Entonces hago una "performance"

que se llama "ART NOW", haciendo referencia a esa editorial

a la editorial Art Now,

en la que voy colocando libros de mayor a menor,

libros que forman parte de mi biblioteca,

y los escalo. Cuando me subo a esos libros,

lo que quiero es ser parte de esa torre,

quiero estar en esa torre,

quiero que las mujeres formemos parte de esos libros.

¿A que parece fácil?

Cuando alguien te ve que te estás tambaleando,

que estás luchando por mantenerte, por sobrevivir,

por no caerte, muchas mujeres, cuando bajo, te abrazan y te dicen:

"Es que me he sentido identificada".

Entonces creo que la "performance" tiene esa parte

de poder abrazar, de que alguien te diga:

"Estoy llorando, estoy emocionada"

y otra parte es hacerla con más gente.

Este proyecto es un proyecto "low cost" total

en el que ellas un día me dicen

que les haga un traje de superpoderes, un disfraz,

y estábamos allí su padre y yo y cogemos una caja de cereales

y se la ponemos en la cabeza.

Entonces ellas se creyeron heroínas,

se creyeron superfuertes

y cada vez que venía un niño a casa también

es como que le creamos su caja de superpoderes.

Aquí vemos que a ella le ha tocado luchar

contra un consumo masivo.

Creo que son las nuevas generaciones

las que están tomando el testigo de ese poder de cambio que tienen.

Es verdad que a ellos les toca el consumo,

les toca un cambio climático, les toca un calentamiento global,

igual que a nosotras nos ha tocado otro,

pero ellas son el testigo de este cambio.

(GRITA)

-¡Un momento!

-(GRITA)

-Me baso en esta obra en un pequeño cuadro de Frida Kahlo

que decía:

"Mira que si te quise fue por el pelo. Ahora que estás pelona,

ya no te quiero".

En él ella aparecía con su cabellera cortada.

Esta pieza nace con ese homenaje a Frida Kahlo

y a partir de ahí empiezo a investigar.

Pongo el nombre de la pieza, miro en internet y empiezo a ver

que en Latinoamérica hay una moda, entre comillas,

en la que mujeres agreden a otras mujeres

y lo graban en vídeo.

¿Cómo y por qué las graban y las agreden y les cortan el pelo?

y lo suben a la red? ¿Por qué? Porque han sido

infieles. Entonces esa brutalidad,

eso me pareció tan abrumador que a partir de ahí

me puse a hacer capturas de internet,

que ahí una de las piezas es YouTube,

en "Mira que si te quise (youtube)",

en el que voy haciendo esa búsqueda por internet

y se ven cómo mujeres se agreden unas a otras.

Entonces a partir de ahí se desata en mí como decir:

"¿Y si yo me pongo en manos de alguien

para que esa persona sienta

lo que han tenido que sentir esas chicas?".

Y decido ponerme en manos de otras mujeres

para que me corten el pelo, un poco para hablar de esa violencia

que a veces no nos damos cuenta

y ejercemos nosotras contra nosotras.

Una "performance" que he hecho en diferentes lugares

es la "performance" de "La última cena".

Invito a participar, la haga donde la haga,

a 12 mujeres superimportantes

del arte en la ciudad en la que se va a llevar a cabo.

Es una pieza, para mí, de las más bonitas

porque yo sigo viniendo de la pintura y es como recrear

un cuadro en el que empieza a haber algo en movimiento.

Nosotras vamos siempre vestidas de rojo,

hablando de esa sangre derramada

por tantas mujeres. También hace alusión al vino, al cáliz,

y es de las pocas piezas

en las que invito a que si alguna quiere

que su hijo o su hija participe, se lo pueda traer.

Creo que también es maravillosa esa conciliación,

que es casi imposible

la vida laboral y la vida profesional.

Tengo el privilegio de conocer a gente a lo mejor a la que admiro

y que, si no me hubiese inventado

esta "performance", no podría conocerla,

sentarme con ella y tocarla y abrazarla.

Bebemos, reímos, nos hablamos, nos contamos

y a veces funciona tan bien que tengo que decir:

"Venga, chicas, que esto se va a terminar porque podemos estar aquí

cuatro horas".

Y otra parte es que nosotras ese día no recogemos la mesa.

-(RÍE)

-Esta pieza surge cuando leo la noticia

de que a Leticia, una chica de 33 años,

se va a pasear al campo, como hace todas las mañanas,

y no vuelve y la encuentran muerta a manos de un degenerado

que la había matado.

Entonces empiezo a plantearme esa sensación de miedo que vivimos

todas las mujeres, nos guste o no.

Muchas veces, cuando voy al campo,

cojo una piedra y la meto en el bolsillo.

Me acuerdo de que una vez iba con mi pareja,

cogí esa piedra, como algo normal que hago siempre,

me la meto en el bolsillo y me preguntó: "¿Qué haces"?

y yo dije: "Pues me guardo en el bolsillo por si me atacan".

Y él no comprendió, se rio, porque él jamás había sentido miedo.

Y este año, a raíz de otro asesinato, de Laura,

me hago una foto en el Facebook con una piedra y cuento mi historia.

Y aquí empiezan a contestarme un montón de mujeres,

amigas y no amigas, en las que me están diciendo

que ellas también se sienten inseguras y me empiezan a relatar

esos objetos que llevan en los bolsos,

objetos a veces muy cotidianos,

que no puedes entender

que ese objeto sirva para la defensa,

pero que a ellas les sirve como un objeto de poder,

que creen que, si tienen eso metido en el bolso, se van

a salvar de cualquier cosa. Entonces hago una recolección

de todos esos objetos que me van nombrando y los pongo

acompañando a esta pieza.

Intimista, armónica y llena de fogonazos cromáticos,

así es la pintura de Virginia Rivas.

Hoy en "Boek Visual".

"Una de las obsesiones

de Virginia Rivas, en palabras de Julio Vázquez Ortiz,

es la búsqueda incansable de su propia paleta, de su color.

La artista utiliza la universalidad

del rojo, verde, azul en busca de un tono propio

que apoye un mensaje.

Virginia Rivas apuesta por un reduccionismo formal

en el que la línea va desapareciendo

en favor del plano de color.

Hablar de Virginia Rivas,

para Adonay Bermúdez, es hacerlo de pintura,

del interés por investigar

en torno al uso de tipografías pictóricas

con las cuales conforma lenguajes.

Su pintura es intimista, es accesible, es armonía,

por mucho que los fogonazos cromáticos,

las rayas y los tachones

nos intenten confundir sumergiéndonos en un aparente caos.

Es un trazo rabioso y desenfadado

sin pretensiones ni búsquedas de autorreconocimiento.

Es verdad.

Es contraste. Es superposición de capas.

Es un camuflaje pictórico a base de azules, rosas y grises.

Es sutileza y composiciones ligeras.

Es la comodidad del gran formato

donde vomita, sutura y abraza a través del pincel.

A veces siento que escribo un diario que nadie sabe leer,

ladridos, 'heart', vacío, sentir.

Virginia Rivas, la belleza de pintar el susurro."

Nórdica Libros acaba de publicar esta antología

del inolvidable poeta César Vallejo: "Me moriré en París"

con selección y prólogo de Víctor Fernández

y con ilustraciones de Sara Morante. Se trata

de un modo estupendo de familiarizarse con la obra

de este fino artista capaz de conmover con sus versos

lo conciencia de cualquiera.

De hecho, el crítico Thomas Merton dijo de él

que era el más grande poeta católico

desde Dante. Se ha convertido en una referencia

también por algunos aspectos extraliterarios,

como la profecía sobre su propia muerte:

"Me moriré en París con aguacero, un día

del cual tengo ya el recuerdo",

aunque, más allá del mito, queda su intensa y precisa poesía

"de dimensiones sobrehumanas",

como dijo de ella Neruda.

Recuperamos un fragmento

de nuestro trabajo sobre la Real Fábrica de Cristales

La Granja de San Ildefonso.

El resto, en la red al acabar el programa.

Esta es la Real Fábrica de Cristales de La Granja.

Esto ha nacido en el siglo XVIII,

nació, sencillamente, con un afán de autoabastecer

el palacio que había aquí, en La Granja,

un afán solamente a nivel monárquico,

de palacio, vamos.

Nosotros mantenemos hoy en día en el centro

exactamente igual la producción artesanal

como se hacía en el siglo XVIII desde el siglo XVIII y mantenemos

esa parte de actividad,

igualmente tenemos el museo con todo el bagaje

y todo el archivo histórico

que tenemos, que es tremendamente grande,

amplio y muy interesante. Es un museo muy reconocido

a nivel internacional y también tenemos el área formativa

porque es otra de las obligaciones estatutarias

de la fundación el mantener no solamente la producción,

sino mantener y divulgar todo ese conocimiento.

Estamos ante uno de los ejemplos

de arquitectura industrial más importantes

de Europa del siglo XVIII a nivel industrial.

Lo curioso es que fue mandado a construir

por Carlos III en 1770

al aparejador del Real Sitio José Díaz Gamones

con objeto de hacer un edificio suficientemente seguro

contra los incendios

y que diera esas funciones de fabricación del vidrio.

Tenemos una colección muy muy importante

de moldes antiguos rescatados

de otras fábricas de vidrio españolas.

También tenemos prensas de mano también de otras fábricas.

Tenemos también moldes activos del siglo XVIII.

Tenemos tres objetos:

la lámpara, una lámpara tipo veneciano

que fue un regalo que hizo Carlos III

a la catedral de El Burgo de Osma;

y también tenemos una escultura de Carlos III;

y, además,

tenemos el Cristo de Martorell, creo que es la pieza más importante

que tenemos en el museo porque es una vidriera diseñada por Martorell

y realizada en el taller de Maumejean Hermanos.

Nos despedimos hoy, jueves, de ustedes hasta el próximo lunes

con una grata sorpresa: a partir del próximo lunes, compartiremos

la tarea de presentación de "La aventura del saber"

con nuestra compañera

Mara Peterssen. Mara, podrán comprobarlo muy pronto,

es una excelente profesional.

Muchos de ustedes, de hecho, han tenido

la oportunidad de disfrutar de su trabajo

en Radio Nacional de España.

Bienvenida, Mara. Muchísimas gracias, Salvador.

Nada, pues a por ello, ¿no?

Claro que sí. A por esta nueva aventura.

Muchas gracias a ti, a todo el equipo y vamos,

vamos, venga.

Y nada, volveremos el lunes,

como es habitual, con temas relacionados con la salud

en compañía del doctor Romero y con un representante de WWF

con quien nos seguiremos documentando a fondo

sobre la salud del planeta.

En ambos casos, tomaremos buena nota

de qué hacer para llevar un buen mantenimiento.

Pasen un buen fin de semana.

Les esperamos a todos el próximo lunes a las 10:00.

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  • La aventura del saber - 07/11/19

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La aventura del saber - 07/11/19

07 nov 2019

Ofrecemos los reportajes "Verónica Ruth Frías2 y "Boek visual: Virginia Rivas". Además, entrevistamos a la filóloga y actriz Luna paredes y al escritor Juan Gómez-Jurado.

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