www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
4466501
Para todos los públicos La aventura del saber - 07/02/18 - ver ahora
Transcripción completa

Muy buenos días, y bienvenidos a "La aventura del saber".

Hoy, miércoles, tenemos dos talleres:

uno en el que hablaremos de la historia de la comunicación

entre las personas con Josep María Perceval,

y otro en el que, desde el punto de vista de la salud,

con la Boticaria García hablaremos de la importancia del sueño.

Sumario y empezamos.

"Volverás a la Antártida" es un libro escrito a dos manos

a través del Whatsapp de dos lugares diferentes:

Madrid y la base antártica española Juan Carlos I.

El fotógrafo Paco Gómez pide al guía de montaña Hilo Moreno

que sea sus ojos en los hielos antárticos.

También le pide que haga una serie de fotografías

a la manera de las que hicieron los míticos fotógrafos

que acompañaron a los grandes exploradores.

El toledano Pepe Rodríguez, con más de tres décadas de trabajo

en el restaurante El Bohío, de Illescas,

es uno de los cocineros más mediáticos de España.

Se las ha ingeniado para actualizar la cocina de toda la vida

sin renunciar a lo más auténtico: al origen,

a la buena materia prima y a los sabores de siempre.

En la carta de El Bohío, aparecen gachas, migas,

sopas de ajo, cocidos como antaño, pero de una manera diferente,

y también nuevas propuestas que seguro que no se espera.

Es uno de los grandes renovadores de la cocina castellana.

(Música animada)

"Antes de que Pepe Rodríguez fuera conocidísimo"

por su intervención como jurado

en "MasterChef", en TVE,

lo realmente conocido era su restaurante,

El Bohío, en Illescas,

"donde él y su hermano Diego,

siguiendo la tradición familiar,

han conseguido crear"

uno de los grandes restaurantes de España.

El Bohío es...

"el nombre que recuerda a una casa rústica cubana".

"Y esa es un poco la cocina de Pepe,

es una cocina rústica, tradicional, de materia prima,"

pero moderna, actualizada,

"con grandes toques de vanguardia y de modernidad".

"Yo diría que es prácticamente un viaje obligado

para todos los que tengan la oportunidad

de pasar por esa carretera,

detenerse en Illescas, disfrutar de la cocina de El Bohío"

y conocer a Pepe y a su hermano Diego.

-Jamás pensé que acabaría en una cocina.

Sin embargo, cuando me metí,

yo le pedía a mi madre consejos, le decía:

"Dime cómo haces los callos, cómo haces ese cordero asado,

cómo haces este guiso de...",

ella me iba diciendo e iba aprendiendo,

pero yo veía que había una inquietud en mí:

"Necesito aprender, necesito aprender".

Y a través de amigos y conocidos,

me iban enviando a restaurantes

de gente que ya tenía su poso en la cocina

e iba aprendiendo.

Y fue clave para mí ir a Vitoria.

En Vitoria, se hacía un certamen de cocina de autor,

el más importante de Europa hace veinticinco años.

Y tuve la suerte de asistir allí como congresista;

y cuando vi a esos franceses, que entonces eran el modelo a seguir:

Michel Trama, Michel Bras, Pierre Gagnaire...,

y comer allí esa comida, yo dije: "Esto se puede hacer con la comida".

"Yo quiero dedicarme a esto".

Me tengo que quedar con las tres.

Si no tengo tradición, casi no puedo hacer vanguardia.

Si no hay producto,

poco puedo cocinar.

Necesito todos esos elementos para cocinar,

o yo al menos los utilizo, los necesito.

Y yo, además,

mamo mucho de la tradición de Castilla-La Mancha.

Quiero ser, dentro de lo posible, lo más local posible,

"lo más castellano-manchego posible".

"Yo intento que el escabeche, que el guiso,

que el cocido, que esas lentejas,

en clave actual, sea el protagonista".

"'¿Puede llevar un punto de kimchi?'. Sí, porque le va a dar un matiz".

"'¿O puede llevar salsa ponzu mi perdiz

cuando está hecha a la toledana?'".

"Si le va bien y en la reducción funciona, perfecto".

"Pero el producto principal tiene que ser..."

el sabor local de aquí, me interesa mucho.

Empecé sin saber

y haciendo los seis platos que mi madre hacía interesantes.

Y con todo lo que he descubierto comiendo fuera, saliendo,

conociendo los mejores restaurantes del mundo,

trabajando con gente importante, eso ha ido haciendo una evolución,

lenta, lenta, hasta llegar hasta ahora,

pero sigo en constante evolución.

"Porque la cocina es un lenguaje vivo que está en constante evolución".

"No, no tengo un producto emblemático en mi cocina, sí tengo sabores".

No sabría cocinar si no hubiese siempre...

sabores clásicos de profundidad: un escabeche, un caldo de un cocido.

Esa reinterpretación del cocido que llevamos haciendo toda la vida,

desde esa pringá maravillosa que es una bolita ningyo-yaki,

"que es una manera de freír japonesa,

pero con el sabor de la pringá que yo me llevaba al colegio,

o esa versión de la ropa vieja".

"Todo lo que tenga que ver con los platos de cuchara de siempre

que yo he vivido de crío, pero en clave actual".

"Estamos haciendo una versión de la pringá".

La pringá del cocido eran esos restos del cocido, o parte del cocido:

"ese chorizo o esa morcilla o ese tocino,

que mi madre me metía en pan, quitando la miga;

y recuerdo de ir comiéndomelo al colegio".

"Eso lo tengo que reactualizar".

"Todos los sentidos son importantes, pero el olfato quizá el que más".

"Si te das cuenta, estando constipada no sabes lo que comes".

"'Es que no me sabe a nada'".

"Porque si te quedas sin olfato, pierdes casi el 80%"

del sentido de la comida.

Parece que la vista es la primero:

"Porque es lo primero que vemos, y sin vista no tal;

y luego, el sabor, el gusto".

Sí, es importante cuando estás bien, pero cuando no tienes olfato...

Como no tengas el olfato bien,

no puedes percibir perfectamente la comida.

Esto está comprobado científicamente.

"Pues seguro que he aprendido muchas cosas".

"Muchas, muchas. De cocina, pues también, seguro".

"Me ha servido para conocer a muchos más colegas,"

para hacer una serie de platos

que yo los tenía fuera de catálogo

porque me parecía que mi estilo de cocina era inamovible.

Me he dado cuenta de que puedo abrir el abanico.

Y me he dado cuenta de que hacemos un bien a la sociedad.

Muchísimos clientes que vienen a El Bohío vienen por el programa,

y te dicen: "¿Sabes que venimos a tu casa

porque hemos designado una vez al mes

para ir a restaurantes con estrella Michelin?".

"Y antes no lo hacíamos".

"¿Sabes que cocinamos los sábados? Mis hijos quieren que cocinemos,

y los sábados nos juntamos para cocinar en familia".

No sé.

Han ocurrido tantas cosas, porque ha sido un fenómeno social,

que creo que me ha dado mucho, mucho.

"A veces, banalizamos este oficio

porque vemos la guinda del pastel,"

vemos cómo acaba un señor haciendo una esferificación...".

Para llegar a hacer una esferificación,

Ferrán Adrià se tiró treinta años trabajando como un loco.

Esa es una parte creativa, mínima, de lo que ha hecho.

Lo que ha hecho ha sido trabajar como una bestia.

Tenemos que enseñar a las nuevas generaciones.

que estamos en un oficio precioso, pero muy duro.

(Música animada)

Hemos invitado hoy a "La aventura del saber"

a uno de los mejores profesores

de la Universidad Autónoma de Barcelona,

en opinión de sus alumnos.

A un académico reputado, con un montón de publicaciones,

tanto académicas como divulgativas de gran interés,

y a quien fue el primer subdirector de este programa.

Jose María Perceval.

Bienvenido. Muchas gracias. Muchísimas gracias a ti.

Sobre todo, por estos piropos que me estás lanzando.

Inmerecidos no, merecidos, merecidos.

Inmerecidos.

Jose María, vamos a ver.

Uno de tus primeros temas

de interés, de investigación,

fue la xenofobia. Sí.

Tú eres de origen almeriense,

pero digamos que estás afincando en Cataluña,

en Barcelona. ¿Cómo surgió...? Y casado.

Y casado, con dos hijas.

Casado con una catalana. Exacto, con una catalana.

Y... Soy catalano-cónyuge.

¿Y cómo fue...

el inicio de tu interés por la xenofobia?

Pues mira, yo creo que también

cuando vives en el final del franquismo

en una Almería que no se parece mucho

a lo que es ahora, pero que se parecía

a una España de película Berlanga...

Sí.

y ves el tratamiento, las diferencias sociales,

lo que era "La chanca"...

Luego, me hice amigo de Goytisolo,

pero, en aquel momento, leía el libro de "La chanca".

Todo eso me fue inspirando.

También con las películas hubo más afluencia de gitanos en Almería.

Las películas del oeste, el spaguetti western.

Sí.

Todas esas relaciones sociales me inspiraron un poco,

me influenciaron, para que me interesara el tema.

Tu origen es burgués,

quiero decir que tu tío era un eminente...

Pintor, pintor local.

Y del grupo indaliano.

Llevo un indalo.

Un toque étnico almeriense.

¿No?

Sí, eso quizá me influyó

para coger y plantearme el tema

de cómo nosotros nos representamos a los otros.

También la influencia parisina. Sí.

Estuviste estudiando en la alta escuela de...

Y era justo la época en que París estaban

todas las grandes personas que trataban...

Foucault, Le Goff, Chrétien...

Que trata la cuestión de la alteridad,

de cómo nos representamos en el otro, cómo lo escribimos también.

Hay un libro famosísimo de Todorov sobre la conquista de América.

Todorov también.

Exacto, justamente.

Todorov también estaba en la escuela.

He de decir que era un momento en que...

yo creo que ese tema ...

Y cuando llegué aquí, sinceramente no era un tema de moda

a principios de los años 80.

Estábamos tres que tratábamos el tema:

Teun van Dijk, que era de Ámsterdam,

pero muy hispano y que ahora es profesor en la Pompeu,

y una antropóloga...

de la época, ¿no? Y...

Además, me decían una cosa interesante.

Me decían: "En España no hay racismo".

Entonces, yo decía: "¿Y los gitanos?".

"Ah, bueno, eso es diferente".

Es una cosa interesante. Buen ejemplo.

Otro de tus temas ha sido el terror, ¿no?

El terror y el terrorismo.

Sí. Eh...

¿Crees que tienen algo en común?

Yo creo que tienen bastante.

Aunque yo parezca que soy un esnob

que hace libros diferentes: racismo, humor...

Yo creo que están muy relacionados. Sí, hay una línea,

que es el imaginario que hacemos sobre los demás,

o que construimos a través del chiste, la exclusión.

El terror salió justamente de esta reflexión.

Si el chiste sirve para excluir a los demás,

y sirve para liberarnos de las situaciones de miedo...

Por eso, sinceramente, en el lugar

que, todavía, creo que se cuentan más chistes es en los funerales.

Es el momento justo... Es verdad.

de que la gente está en tensión,

y está el señor que hace el chiste y distiende.

Entonces, pensé:

"Pues vamos a trabajar también este aspecto

del miedo, del terror".

Y, sobre todo, una cosa muy actual:

la gestión del miedo por las élites políticas.

Y el poder en general. Y el poder en general.

Y, por supuesto,

quizá el tema más central,

o uno de los centrales, es la comunicación.

Porque eres profesor de Historia de la comunicación.

Y, bueno, tu libro es

un libro de texto, un clásico ya prácticamente

entre los alumnos que estudian esta materia.

Hablemos un poco de él.

Por ejemplo,

a diferencia de otros muchos libros,

tú haces distinción

entre el mundo...

pre...

O sea, antes de la escritura,

haces una historia de la adquisición

del lenguaje de los seres...

Mira, Salva, hay una cuestión fundamental.

La historia de la humanidad,

si incluimos la época gestual...,

Sí.

nosotros seríamos... La prehistórica.

Sí, la llamada prehistoria.

No me gusta "prehistoria", parece que no tuviera historia.

La tenían, pero no la escribían. Exactamente.

La contaban y la relataban, pero queda en nuestros cuentos.

Claro. Hicieron un trabajo que ha quedado...

Claro. que es la tradición oral.

Pues si tenemos en cuenta eso,

nosotros estamos, en un día entero,

en la última hora.

Claro.

Si contamos la oral.

Y si contamos solo la gestual,

incluimos a nuestros primos, antepasados...,

entre los simios y nosotros,

estamos en el último cuarto de hora.

Es decir, la parte más larga,

y tan importante como todas las demás,

de la historia de la humanidad era esa.

Ese fue uno de los retos.

Lo incluí precisamente,

y yo creo que habría que darlo en Historia de la comunicación.

Por una sencilla razón:

porque estamos volviendo justo a esa época,

a la aldea, que decía Varujan,

a la aldea auténtica, de las redes sociales.

Estamos volviendo ahora...

Estamos con los Whatsapp, estamos escribiendo.

Pero dentro de nada, ya... Y el Whatsapp empieza a tener...

Claro, ya le dictas al... Exactamente.

Pues estamos volviendo al primer plano.

Los políticos han pasado de estar lejos

a tener el primer plano,

y cada vez dependen más

de la cuestión oral-gestual.

Por lo tanto, estamos volviendo a esa época.

Es fundamental que...

A mí me gustó mucho la historia que cuentas

que es casi como una fábula:

cómo los homínidos se convierten en humanos,

es decir, cómo se desarrolla el lenguaje articulado.

Y empiezas... creo que era

por la bipedestación. Bipedestación.

No sé si hay algo antes. El cambio de la mano.

Eso es.

La bipedestación nos libera las extremidades superiores.

Y en ese momento, hay un cambio...

No es lo mismo comer...

a una distancia del cerebro mínima, de centímetros,

que a un metro y medio o a un metro.

Es decir, que esto hace desarrollar las neuronas.

La mano también varía por un cambio natural.

En el bosque,

se produce la aparición de la fruta.

Y esto que nosotros podemos tener, porque volvemos a la...

visión cromática, nos permite distinguir la fruta.

Y entonces, ahí...

Y la fruta, evidentemente, es un ahorro de...

comida, porque si hay un equivalente,

puede ser a cuatro o cinco kilos de hierba.

¿No? Claro.

Entonces, este cambio...

Pero todo esto es porque ha habido un maravilloso...

Ahora hay una cosa fantástica que es la interdisciplinaridad.

Claro.

En la universidad, hablamos mucho de ella,

pero no la practicamos tanto.

Cada uno va con su escuela.

Pero si empiezas a manejarlos...

Y a encajar cosas de distintas disciplinas.

Y preguntas diferentes que te hacen desde distintas disciplinas.

Entonces, encuentras maravillas,

y esto ha avanzado mucho actualmente.

Ahora hay una escuela japonesa, que creo que está influida

por el tipo de teatro que tienen los japoneses que es muy gestual,

que ha descubierto

una cosa que es interesantísima:

nosotros nos distinguimos de los animales

por una diferencia en el blanco de los ojos.

Nosotros movemos... Eso lo cuentas ahí.

Hablas de que precisamente la expresividad de la cara

no sería la misma si no se sabe hacia dónde miras,

porque cuando no tienes blanco en los ojos,

es más difícil, parece que te están mirando siempre.

Y eso lo hacemos nosotros.

Un perro, cuando te mira, tiene que hacer así,

te tiene que hacer un cambio.

Tú notas que te está mirando, y te mira de lado.

Nosotros miramos de frente, ¿no?

Tenemos un punto oscuro, pero unimos los dos ojos

e inventamos una realidad única, que es fantástico.

Y ese cambio,

esa posibilidad de mirar, dar señales

e incluso mentir..., Claro.

porque mientes con las señales..., Claro.

eso es solo humano. Claro.

Y digamos que se ha dicho muchas veces

que es el lenguaje lo que nos hace realmente humanos,

tanto el lenguaje...

articulado como luego el lenguaje escrito.

Hablemos un poco de por qué es así.

Aunque yo te incluiría el gestual. Sí.

Es decir... El lenguaje gestual,

que precede un poco o que va acompañado...

Y que une, porque una persona que transmite

también transmite con la cara.

El lenguaje nos ha hecho humanos

y nos ha dado la posibilidad...

Hay que introducir la palabra mentira porque es muy interesante.

Date cuenta de que un animal no miente.

Claro. Y nosotros mentimos.

Sí, sí. Muchas veces al día, según dicen los expertos.

Y además, te diría radicalmente:

la mentira es la base de nuestra civilización.

¿Eh? Porque es la lucha

entre la mentira

y luego, las personas que denuncian la mentira.

Y el avance de la humanidad va así.

Unas personas que cuentan unos cuentos maravillosos

y otras personas que descubren que, en esos cuentos,

el rey está desnudo. Claro, claro.

Bueno...,

estábamos hablando del lenguaje,

es que no quiero perderme, en la escritura.

¿Qué añade la escritura al lenguaje oral

que digamos nos convierte en mucho más humanos,

mucho más complejos? Sí, y también...

mucho más separados.

Date cuenta que la escritura hay que saber aprenderla.

Y era un grupo muy reducido.

Era el diez por mil...,

en un momento determinado.

Luego será el cincuenta por mil.

Durante siglos.

Y, sobre todo, cae en manos de escribas, sacerdotes,

que intentan

escrituras muy complicadas.

Los jeroglíficos egipcios

no se explican porque los egipcios no supieran hacer

una escritura demótica, la sabían.

Es que no querían que se enteraran. Exactamente.

Claro. No querían que se enteraran.

Cuando por ejemplo en Corea, en el siglo XIV,

hay un rey

que hace una escritura...

alfabética,

que utilizaban las mujeres en Oriente,

que es una historia preciosa que está ahora investigándose

sobre los lenguajes de las mujeres.

Las mujeres sí hacían lenguajes.

Pues este lenguaje que hacían las mujeres,

luego no lo ponen.

Y al rey siguiente, vuelven al sistema

de los tres mil caracteres como mínimo para aprender,

y quince mil cuando llegues.

Imagínate, de toda una vida.

Esto es fantástico, el poder

permite un control absoluto del saber.

Claro. Y eso nos lleva

a otra de tus preocupaciones básicas, de siempre,

que es la educación. Sí.

Por eso quizá la educación...,

hay quien no quiere que todo el mundo esté educado.

Eso es evidente.

Y actualmente, se soluciona de otra forma.

Es decir, la educación siempre ha sido

una lucha para ocupar ese espacio,

para conseguir que la educación se extienda a todos.

Ahora que teóricamente tenemos una educación extendida a todos,

no a todo el planeta, desgraciadamente todavía,

pero lo tenemos

como un presupuesto de nuestra democracia,

tenemos también el presupuesto

de que, bueno, puedes tener otro acceso,

y cualquier opinión no contrastada

puede ser una opinión...

"Ha dicho no sé quién

y entonces ha dicho Elios y ha dicho Pepito..."

Claro. Ha dicho el señor que sabe...

Yo no es que esté a favor

de elementos de poder

y de diferenciación absoluta del saber,

pero sí como mínimo el contraste.

Y ahora, vivimos en una especie de ruido total.

Que ese es el final...

Nos hemos ido al final. Sí, del libro, sí.

Lo que ahora mismo estamos viviendo,

que es un exceso de ruido en las redes sociales.

¿Y qué se puede hacer contra eso? Ya me dicen que debemos terminar.

Nos queda un minutillo. Sí.

¿Qué se puede hacer?

Contra eso, yo creo que a la larga se crearán toxinas,

se están creando, se está atacando a las fake news,

las mentiras; desgraciadamente, tenemos políticos y presidentes

que las han utilizado ampliamente.

Sí, en el caso de Cataluña, por ejemplo.

Sí, en el caso de Cataluña también.

Es decir, que hay una guerra en las redes sociales,

más que en los parlamentos.

Cataluña es un ejemplo, como puede ser el Brexit, Trump

y...

el populismo, que está en toda Europa.

Es decir, que tenemos ejemplos en todos lados.

Y eso yo creo que, optimistamente,

aunque no puedo ser profeta

porque estamos viviendo en la ola, en esa ola,

evidentemente tendremos que solucionarlo.

Yo creo que se crearán antitoxinas,

y ya empieza a haber también

sistemas de comprobación y de verificación.

Se dice a la gente: "Si recibes una noticia por Whatsapp,

o por las redes: Twitter..."

"Compruébalo".

"No cliques inmediatamente transmitiéndola de nuevo".

Claro. "Comprueba que es cierta".

"Comprueba que es cierta". Muchas gracias.

Ha sido un verdadero placer tenerte aquí estos minutos.

Ya ha terminado la entrevista. Un placer hablar contigo.

Un placer hablar contigo, Salva. Gracias.

Un libro de fotografía, de aventuras, de viaje.

Un diario que revisita la historia de las míticas expediciones polares.

Todo eso es "Volverás a la Antártida".

Yo recuerdo perfectamente el momento en el que recibí este primer mensaje,

este primer encargo.

Yo estaba descargando unas provisiones de un buque,

del buque Hespérides, y suena de repente el Whatsapp.

Paco me propone este ejercicio,

este experimento de convertirme en sus ojos en la Antártida

y hacer las fotos que a él le gustaría hacer.

Ponía: "Primer encargo, un retrato".

Entonces, él me dijo...

cómo tenía que hacer yo ese primer retrato.

Y entonces, tú ponías...

Cuando dijiste: "Tom Crean",

me imaginé esa foto.

Y luego, tú decías:

"Quiero... quiero una mirada dura".

Y recuerdo que cuando dijiste lo de "quiero una mirada dura",

yo dije: "Ya está".

-Ahí me hice el listo, porque parecía que sabía quién era Tom Crean.

Y lo acababa de descubrir en ese momento.

Y esta fue la primera respuesta que me mandaste.

Y cuando la recibo, digo:

"Pero, tío, ¿no has entendido que te he dicho que sea vertical?".

Y cuando la vi así, digo:

"Qué rara, ¿no?".

-¿Sí? -"¿Cómo se le ocurre a alguien...?".

Pensé que lo tendría muy difícil, porque cuando vi

que la habías desviado a un lado, dije: "Este no me está entendiendo".

-A mí me costaba al principio meterme en ese papel de fotógrafo

y decirle a la otra persona que posase,

que se pusiese de esta manera o de esta otra.

Luego, eso lo fuimos afinando.

Por ejemplo, en el mundo retrato, al final me sentía cómodo.

Siempre hacía,

siguiendo las directrices que me enviaba Paco,

me sentía cómodo.

Se me empezaron a ocurrir otras ideas, otras posibilidades,

que yo creía que a Paco también le iban a poder interesar.

Y empecé a hacer fotos a cosas que él no me había pedido.

-"Volverás a la Antártida" es un libro que condensa...

la expedición virtual que tuvimos Hilo y yo a la Antártida

en la que estuvimos comunicándonos a través de Whatsapp

desde Madrid a la base española Juan Carlos I

en el año 2016.

Es un libro que resume, a modo de diario,

todo lo que pasó.

¿Qué pasó allí? Pues pasó que yo propuse

un proyecto fotográfico a Hilo en un principio,

en el que quería que fuese mis ojos en la Antártida,

que él ejecutase las fotos que yo no podía hacer,

para poder viajar a un lugar en el que nunca estaré.

Entonces, le fui proponiendo una serie de...

de proyectos fotográficos,

revisitamos la historia de la fotografía

de las míticas expediciones polares,

y él las fue ejecutando allí durante toda la campaña.

-Diario de esa relación que se convirtió

como en una especie de curso de fotografía a distancia,

y todo ello vía Whatsapp.

-Se intenta rescatar o sacar a la luz los míticos fotógrafos

que acompañaban a las expediciones de Scott, de Shackleton;

fotógrafos un poco olvidados y que merecen...

una posición mejor que la que tienen en la historia de la fotografía.

Como Frank Hurley o Herbert Ponting.

Pero como el curso se estaba haciendo a distancia,

yo necesitaba ponerle ejemplos de fotos para plagiar,

se tratan un montón de fotografías: a veces, menores;

a veces, fotografías encontradas en la basura

que estaban en proyectos antiguos míos;

a veces, fotografías míticas de Kudelka

o de Alberto Schommer, fotografías españolas.

La imagen que tiene el fracasado,

que es Scott en esta conquista del Polo Sur,

tiene mejor imagen y siempre se dice que es porque fracasó

o porque Amundsen se le adelantó con malas maneras.

Yo sostengo que no solo fue por eso, que también fue...

porque la expedición estaba mucho peor documentada, yo creo.

La expedición de Scott, en la que iba Herbert Ponting;

era un fotógrafo estratosférico.

Cuando se ve la serie de fotografías de esa expedición,

están a años luz de la de Amundsen.

-Es un libro de fotografía,

pero en un contexto de aventura,

en un contexto de viajes, en un contexto polar.

Yo...

Bueno, yo trabajo como guía en una base antártica,

la base antártica científica española Juan Carlos I;

y en el libro, aparte de esta relación fotográfica,

se narran mis aventuras.

Bueno, momentos de tensión en un rescate

o mi día a día de trabajo

en los glaciares de la zona.

Yo creo que es un poco de todo.

Ahora que lo estamos presentando,

nos han llamado desde asociaciones fotográficas,

clubes de lectura, librerías de viaje y aventura,

clubes de montaña...

Yo creo que aúna un poco muchas cosas diferentes.

-Incluso la propia portada yo creo que es un...

Intenta que se asemeje a un libro de literatura juvenil.

O sea, es un poco de Julio Verne lo que se cuenta también.

Una de las fotos que más me encantan de la expedición de Shackleton es

cuando les ha atrapado el hielo

y, de repente, Shackleton dice: "Organicemos un partido de fútbol

para levantar la moral de las tropas".

Esta foto en la que se ve toda la acción,

es una foto con mucho dinamismo,

no intentamos plagiarla, pero sí que hicimos...

Yo me hice el listo, dije:

"Vamos a hacer una acción: un partido de fútbol en la base".

Y tú me dijiste: "Si esto se hace todos los años".

Incluso hay porterías aquí hechas. -Sí, hay unas porterías.

-¿Y qué hicimos? ¿Qué pasó?

-Pues justo, al cabo de unos días...,

echamos uno de estos partidos de fútbol,

con las porterías que tenemos,

hechas ahí.

Y, bueno, el campo es un poco irregular,

pero lo bueno es que fue un buen partido

porque yo metí un gol. Llevaba 27 años sin meter un gol.

-Eso sí que es una sequía goleadora, como decimos en el libro.

-Esto tiene un origen.

Este año está el Whatsapp en la Antártida,

pero ¿por quién?

Dice: "Esto lo instaló un informático que se llama Antonio Sandoval".

Y yo te dije: "Qué pena que no esté aquí".

Y me dijiste: "Si está aquí, voy a buscarle".

-Estaba de casualidad.

-Era el pionero.

Había que fotografiarle como un pionero.

Y tenía un poco un rollo bíblico la historia.

-Un mesías. -Claro.

-Tú me dijiste...

Bueno, me mandaste esta foto y me dijiste:

"Con algún objeto importante, significativo, en la mano".

-Porque en esta foto que es de Castro Prieto,

lo que tiene es la Biblia;

está hecha en Perú en una iglesia evangelista.

Tiene la Biblia, y la mirada que tiene...

Está como mirando al más allá.

Entonces, a ti se te ocurrió ponerle el móvil,

que era al final el vehículo

que había conseguido...

comunicarnos en la distancia. -Totalmente.

-El móvil podía mandar mensajes a través de Whatsapp,

hacer fotografías con la cámara que tiene

y grabar audios y grabar vídeos.

Es utilizar todas las posibilidades técnicas

que tiene esa herramienta que tienes en el otro lugar del mundo.

En el libro, comparamos...

La experiencia que hemos tenido es

como tener la nave Curiosity,

la nave que se mandó para investigar en Marte.

Es una especie de Curiosity en la Antártida.

-En este ejercicio, yo me tenía que convertir en fotógrafo,

pero las otras personas se tenían que convertir en modelos,

sobre todo, en el caso de los retratos.

A mí me costaba,

me daba vergüenza

pedirle a la gente que posase y demás.

Sobre todo, en uno de estos días laborales

en los que la gente está cansada, ha bajado del glaciar,

lleva todo el día trabajando, tiene hambre

y, de repente, uno les dice: "¿Te importa que te haga fotos?".

Como a mí me daba palo,

lo que hice fue pedírselo al principio a mis amigos,

con los que tenía confianza.

Y estas fotos nosotros las pusimos en las redes sociales

y, a través de estas redes, tuvieron bastante éxito.

Y la propia gente en la base se empezó a enterar del proyecto

y, de repente, estas personas que vieron que la fotos tenían éxito

empezaron a decirme: "¿Y a mí me podrías hacer alguna foto?".

Entonces, la propia gente se fue animando.

Y por eso fue muy fácil retratar a muchas personas de la base.

-Y esto fue cuando empezamos a ver mujeres,

porque nos dábamos cuenta de que todos los aventureros polares

eran hombres.

De lo que habíamos hablado eran de hombres,

y yo te pregunté por mujeres. -Sí.

-Y una de la que hablamos es una científica

que a mí...

Me dijiste: "¿Cómo la fotografío?".

Y yo estaba sentado en el sillón en mi casa, miré enfrente

y vi que tenía la fotografía que Weston hizo a Tina Modotti.

Y te la mandé para plagiarla, y esto hiciste.

Que te quedó... ¿Cómo fue aquello?

-Bueno: "¿Cómo voy a decirle que se ponga así?".

Pero ahí ya estaba más suelto, era un poco el final,

y me dio menos vergüenza.

-Porque ellos ya habían visto las fotos que hacías.

-Sí, ya sabían de qué iba el rollo.

Entonces, pues nada,

se entregó a la causa totalmente.

Y la pudimos hacer; nos costó bastante.

-Durante esos dos meses que tuvimos esa relación a través de Whatsapp,

yo sentía que estaba en la Antártida.

No cuando cerraba los ojos,

pero todo el rato estaba pensando:

"¿Qué estará haciendo Hilo en este momento?".

Y una vez estaba cortándome el pelo

y recuerdo que el peluquero me pregunta:

"¿En qué andas ahora?".

Y dije: "He estado andando por un témpano de hielo".

Porque estaba pensando en el libro de Freuchen,

en las aventuras de cuando se quedaba aislado

en un témpano de hielo, en este caso, en el Ártico.

Estaba lleno de imaginería polar.

-A veces, le mandaba a Paco fotografías de mi lugar de trabajo

en los glaciares, en las montañas.

Fotos en las que aparecía una serie de lenguas glaciares,

algún pico y demás,

y él, al recibirlas, me decía...,

con un grado de precisión alucinante:

"Ese pico que aparece un poco a la derecha es

el nunataq del castillo, ¿verdad?".

"Y el otro pico que asoma es no sé qué no sé cuántos".

Cosas que mucha gente que ha estado muchas veces ahí

no tendría ni idea, no sabría nombrarlos.

Incluso dentro del espacio físico de la propia base,

yo le decía: "Espera un momento, Paco,

que tengo que bajar a los baños

y de ahí, ir a una zona de playa; luego vuelvo".

Y él decía: "Tardarás como veinte o treinta minutos,

que es lo que se tarda desde aquí hasta allá".

Tenía un control total...

del lugar en sí.

-Bueno, si estamos en fase peloteo,

yo diré que también esta aventura ha sido posible

porque, como ponemos en el libro, Hilo es un aventurero ilustrado.

Es difícil dar con una persona

que te describa tan bien esas situaciones.

Recuerdo que dijiste: "Si vieras cómo bebe

un científico japonés del porrón,

y que siempre se mancha y se tiene que poner el chubasquero".

Tú estabas mandando textos, pero en realidad, mandabas imágenes.

-Ya. -Porque decías: "Si vieras".

Pues claro, yo quiero ver a ese científico japonés.

-Y recuerdo tu respuesta: "Foto ya".

-Lo que hicimos un poco no es...

No sé si es de mitómanos, es un poco de emular a los exploradores.

Los exploradores, cuando llegan a un sitio en el que nadie ha estado,

ponen su nombre a las cumbres, ponen su nombre a las bahías.

Lo que hacíamos era nombrar los icebergs que veíamos

y les poníamos nombres míticos también:

el iceberg Daguer, el iceberg Jon Nieve,

el iceberg Blade Runner.

Y este recuerdo que era el iceberg Daguer.

-Sí. -Y a este le pusiste tú el nombre.

Este era el... Jose Alfredo. -Este es Jose Alfredo.

-¿Por qué le llamaste Jose Alfredo? -Pues por...

-¿Por la coctelería madrileña? -Claro, un homenaje.

-Lo sabía yo.

-Y luego... Hicimos varios.

Fuimos poniendo nombres.

-Aquí estuve a punto de romper relaciones contigo

cuando te dije: "Mazinger Z". Me acuerdo.

Y tú me dijiste que quién era Mazinger Z.

Y dije: "Si no conoce a Mazinger Z..."

-Es que había una diferencia...

-Una diferencia de edad, de eso estás hablando.

-Pero bueno, otra vez liamos a nuestro amigo Llum.

-Sí.

Esto ya fue el último día de la expedición.

Y entonces, empezamos a repasar

qué habíamos hecho y qué no.

Y esta foto te la mandé en los primeros días.

Y no sé por qué, se fue diluyendo.

-A mí tampoco me acababa de...

-De convencer. -de convencer.

Sí. No sé, no me... -Lo que no querías era salir tú.

-Sí, me hacía más gracia no salir yo, claro.

-En realidad, era la primera vez que se te veía a ti la cara.

-Sí, porque había gente que pensaba que yo era un personaje inventado.

-Bueno, no lo piensan, lo siguen pensando.

-Se creían que era alguien que te habías inventado tú.

-La gente me preguntaba: "¿Hilo qué es? ¿Qué nombre es ese?".

"Es como un nombre de mentira". -Sí.

-Esto que, al final, está bien narrativamente

porque es cuando se presenta al personaje principal del libro,

al final del todo. Y se presenta como Shackleton.

Me gusta mucho esta postura en jarras que tenía Shackleton y que tienes tú

porque estás diciendo como: "¿Y ahora qué?".

Está acabando el libro, y dices: "Todo esto está muy bien,

pero ¿ahora qué hacemos?". -¿Ahora qué hacemos?

Si tienen suerte, pasan durmiendo una tercera parte de cada día.

Eso les convierte en afortunados, porque hay estudios que aseguran

que el 75% de los españoles sufre insomnio.

Hablamos de la importancia del sueño con Boticaria García.

Hola, Marián. ¿Qué tal?

¿Tú qué tal duermes? Yo duermo del tirón, pero poco.

Pero eso ya es culpa mía, de nadie más.

¿Y eso es bueno o malo? Eso es malísimo.

Y se me ve por aquí, aunque con el maquillaje no se nota.

Pero bueno no es. No, es horrible.

Impresiona bastante escuchar que tres de cada cuatro españoles

no duermen bien, sufren insomnio.

No duermen bien no, sufren insomnio. Que son cosas distintas.

Sí. La verdad es que las estadísticas son abrumadoras.

Y hay un dato que me preocupa que es que el 10% es insomnio crónico.

Ya no es solo que en algún momento vayas a tener insomnio,

sino que hay un 10% de los españoles que tienen insomnio siempre,

o sea, uno de cada diez.

Y esto afecta a tu calidad de vida notablemente.

¿Y afecta en el corto plazo, en el medio, en el largo,

a todos los niveles? A todos, en el día a día.

Se ha visto que hay una reducción

del rendimiento al día siguiente,

hay una mayor fatiga, mayor cansancio,

el estado de ánimo, el humor.

Y a largo plazo, puede acarrear distintos problemas de salud.

Cuando esto esté rondando por la cabeza de alguien,

no lo debe dejar pasar.

Lo que sí que todos tenemos claro es

que cuando somos bebés, dormimos regular;

luego, nos llegamos a regular

y pasamos unos años de nuestra vida en los que somos marmotas,

nos dormimos en cualquier sitio sin problema

el tiempo que haga falta, todo lo que podamos,

y según nos vamos haciendo mayores, dormimos peor.

Todos hemos oído a nuestros abuelos quejarse

de que no duermen nada por la noche.

Esto es así.

Sí, no es ningún mito.

Realmente, hay unas causas,

hay una evidencia detrás fisiológica.

Por una parte, las personas mayores pasan menos tiempo

en la fase profunda de sueño.

Y luego, además, hay una serie de enfermedades asociadas

que hacen que el sueño sea peor: incontinencia urinaria,

se tienen que despertar por la noche.

Distintos problemas de salud

que van a afectar a su calidad de sueño

porque no se encuentran en perfecto estado como el resto.

Cuando hablamos de insomnio, ¿tenemos que diferenciar...

a aquella persona a la que le cuesta

quedarse dormida por primera vez de aquella que coge el sueño rápido,

pero tiene como muchos despertares a lo largo de la noche?

¿Insomnio es todo eso indistintamente?

Se pueden hacer muchas clasificaciones.

Desde la clasificación de insomnio primario

a insomnio secundario:

insomnio primario es que no sabes cuál es la causa,

pero el hecho es que no duermes bien,

y el insomnio secundario es que sabes que es debido a otra causa

como a una medicación que te causa insomnio

o a una enfermedad, como decíamos,

que te causa insomnio.

Y luego, dentro de esto, dentro del insomnio,

de las categorías primaria y secundaria,

tenemos lo que tú comentas.

Puede que no cojas el sueño rápido:

"Me cuesta mucho coger el sueño; luego, lo cojo y me duermo".

Para esto, necesitaríamos un tipo de fármacos.

Otros que tienen despertares más frecuentes.

Otros que directamente se despiertan mucho antes.

Son distintos tipos.

Y las benzodiacepinas, que son los fármacos que se utilizan,

tienen distintas propiedades para tratarlo.

No vale lo mismo para uno que para otro.

¿En qué momento tenemos que acudir al médico

y decirle que tenemos un problema con el sueño?

Porque supongo que hay que saber si hablamos de un problema puntual,

asociado quizá al estrés..., Sí, sí.

como cuando tienes exámenes y estás nervioso,

o tienes un problema personal..., Una enfermedad de un familiar.

presión en el trabajo...

¿Hay que diferenciar esos estadios, esos problemas puntuales,

de aquellos que se prolongan en el tiempo

y que llegan a ser insomnio crónico?

Realmente, la respuesta no es categórica:

"Llevas una semana sin dormir, o dos semanas, o tres días".

Realmente es lo que afecte a tu calidad de vida.

Cada uno tiene que valorar en qué momento nota

que empieza a afectar a su rendimiento,

a su estado de ánimo,

y en ese momento en el que nota que le afecta,

decir: "Vamos a consultarlo con el médico,

para ver si puedo solucionarlo con una serie de medidas

o necesito medicación". Ajá.

Vale. Vamos a hablar de la medicación.

Hay estudios que dicen que en España estamos muy medicados,

o que recurrimos mucho... Sí.

Los usuarios pedimos mucha medicación en ese sentido.

Explícanos de qué tipo de productos hablamos,

qué efectos secundarios... No sé. Hay que diferenciar.

Hay un medicamento que me gusta mucho que se llama Así es la vidix.

Así es la vida.

Vamos a ver.

Te echan del trabajo, una ruptura sentimental...

No nos acostumbremos a medicalizar la vida.

Pues hay uno que es Así es la vidix: "Así es la vida, macho".

"Se te pasará". "Se te pasará", ¿no?

Pero hay veces que el Así es la vidix no funciona

y se necesitan una serie de fármacos.

Entonces, si empezamos por los que todo el mundo piensa

que son los psicotropos,

las benzodiacepinas que se llaman,

las pastillas para dormir, como la canción de Estopa,

realmente están los distintos tipos que vemos.

Lo que hacen las benzodiacepinas...

Tenemos unos receptores en el cuerpo que se llaman GABA,

y estas moléculas se enchufan al GABA

y el GABA tiene dos partes:

una para el sueño y otra para la ansiedad.

Y lo que hacen es que, cuando se enchufan,

ponen al organismo al ralentí.

Modo zen. Modo "slow".

Sí, modo zen que se dice ahora.

Esta molécula se pega a nuestro receptor

y entonces, dependiendo de la dosis y del tipo de molécula,

puede que tengamos un efecto ansiolítico

o puede que tengamos un efecto hipnótico.

Por ejemplo, con el efecto hipnótico.

Tenemos unos fármacos que nos van a inducir,

para que en un breve espacio de tiempo, en media hora,

nos quedemos fritos; pues serían un tipo.

Luego, tenemos otros que nos ayudan a que, si nos despertamos pronto,

tienen un efecto más prolongado como el lormetazepan,

y permiten que estemos dormidos durante más tiempo por la noche.

Eso ya lo tiene que valorar el médico;

primero, si es necesario y luego, qué tipo.

Luego, tenemos el efecto ansiolítico,

que es el típico Trankimazin

del que hemos oído hablar siempre.

Tenemos también el Lexatin, por ejemplo,

el bromazepan que es el principio activo.

Hay distintos grados:

el bromazepan sería el más ligero

y el alprazolam, para estados de ansiedad,

para ataques de pánico. Más agudos.

Y luego, es curioso también,

porque estos fármacos, el diazepam en concreto,

tienen otros usos: también se usan como anticonvulsivantes,

porque relajan.

A la gente que tiene ataques epilépticos,

sobre todo, los niños que son pequeñitos,

se les da diazepam muchas veces por vía rectal

para evitar... la convulsión.

Entonces, hay otra serie de efectos.

Toda esta medicación que nos cuentas,

al margen de esta última que nos has explicado,

¿es solo para adultos

o también a los niños se les ayuda a regular el sueño?

Hay que diferenciar, lo que decimos, de los bebés que duermen mal,

que tardan un tiempo en regularse más o menos amplio.

Tenemos que tener en cuenta que son fármacos

que actúan en el sistema nervioso central

y que para los niños, salvo casos puntuales

o niños que tengan enfermedades, no se recomiendan.

Hay que decir que estos fármacos se llaman psicotropos

y que si nos fijamos en la caja del fármaco,

el redondelito que tienen arriba...

Todos los que lo tienen en el margen arriba a la derecha son con receta.

Estos llevan una media luna:

la mitad del círculo pintado de negro y la mitad, de blanco.

Estos son los psicotropos.

Son medicamentos que no pueden dispensarse sin receta,

que hace falta pedir el DNI, que no se asusten si lo pedimos.

Y que no se enfaden. Y que no se enfaden.

Realmente es importante,

porque estos fármacos a veces se utilizan mal

y ha habido casos de asesinatos en España

y cosas muy dramáticas.

Para llevar un control.

A veces, parece que se dan como caramelos.

Que la gente ofrece ese tipo de pastillas

en un momento dado como si fuera cualquier cosa.

Sí, a mí me sorprende en la farmacia la gente que dice,

con la receta electrónica: "Pues me debería tocar".

"Pues no le toca a usted".

"Claro, es que le di a mi marido". "¿Cómo que a su marido?".

"No le puede dar como si fuera un paracetamol o un ibuprofeno".

Eso de que rule.

Pero bueno, siempre hay que tener en cuenta

que estamos hablando de fármacos, pero lo que es fundamental son

las medidas llamémosles higienico-dietéticas del sueño.

Siempre antes...

No vas a llegar al médico y te va a decir:

"Tome usted para dormir tal". Primero es:

"Vamos a ver si hay un problema a la hora de conciliar el sueño".

Problema de comportamiento. Claro.

El sueño funciona mucho por un tema de rutinas,

de una secreción de hormonas, el ritmo circadiano...

Entonces, todos los días tienes que irte a la cama a la misma hora,

no poner la televisión en la habitación,

no estar con la tablet...

O con el móvil. O con el móvil.

Porque la luz también afecta.

No comer al menos un par de horas antes de ir a la cama,

no beber alcohol porque también altera el sueño,

el tabaco también altera el sueño,

sobre todo, a las personas con problemas respiratorios.

Ayuda leerse un libro, ¿no? Leer un libro,

poner música relajante,

tener una conversación amena.

Pues cosas que te den paz y que no te disturben.

Pero ahora vivimos en un mundo en el que esto a veces es complicado.

Y muchas veces, sin recurrir a la medicación,

con estas medidas se consigue.

Estamos hablando de medicación que se dispensa solo con receta,

pero también hay una serie de productos que podemos tomar

que son naturales.

¿Estarían recomendados para la gente que está en los primeros estadios

o para un tipo de persona en concreto?

¿Para gente más joven? ¿Depende?

Hablamos de valeriana, de melisa, por ejemplo.

La valeriana no se le puede dar a los niños.

La melisa sí; hay algunas plantas que se pueden dar.

Pero ojo, porque puede ser como una medida de primer paso.

Decir: "Tengo una intranquilidad por unos exámenes",

pues te tomas una valeriana.

Muchas veces, el efecto placebo aquí influye mucho también.

Tomar una valeriana junto con una serie de medidas,

de rutinas, puede funcionar.

Pero ojo, porque muchos no son inocuos.

Tenemos el espino albar, el espino blanco,

que es uno de los más conocidos,

y que tiene interacciones importantes con las benzodiacepinas,

con los diazepam que hablábamos,

puede inducirlo.

Tú te estás tomando un lorazepam, un Lexatin de toda la vida,

y dices: "Me voy a tomar esto también",

y puedes potenciar esos efectos

y tener un problema importante,

incluso con otra medicación como fármacos antiarrítmicos.

Yo les diría a todas las personas

que quieran tomar algo de fitoterapia

que consulten siempre al médico

o, en este caso, al farmacéutico porque es sin receta,

otro tipo de medicaciones que estén tomando.

Para estar seguros de que no generamos conflicto

entre unas cosas y otras. Y la melatonina,

que también es un medicamento...

¿Es un medicamento?

Realmente, a partir de dos miligramos,

se considera medicamento.

Se puede vender hasta dos miligramos en España, desde 2011,

porque antes estaba muy prohibido;

venía de Andorra, todo era clandestino, de EE. UU....

Desde 2011, se puede vender

sin receta hasta 1,95 la dosis.

La melatonina no olvidemos que es una hormona,

es una hormona que interfiere,

puede de alguna manera inducir el sueño

porque es una hormona que se segrega cuando tenemos que irnos a la cama.

Pero no es un inductor del sueño

como la benzodiacepina,

que te lo tomas y zas.

Esto requiere un uso de manera pautada.

Darle un tiempo para que funcione.

Tiene que ser siempre a la misma hora antes de irte a la cama,

acompañada de una serie de medidas,

y hay distintos grados de evidencia.

Hay estudios que dicen que puede ser positivo

para inducir el sueño,

pero no llega a estar todo definido.

Parece ser que para el jet lag...

Este fue quizá el primer uso que se empezó a dar a la melatonina,

del que se empezó a hablar en la calle.

La gente comentaba que cuando hacía viajes largos,

empezaba a tomar melatonina...

Para regular. para no sufrir tanto.

Para esto del ritmo circadiano que decimos,

que ahora es de día, ahora es de noche.

Como ahora es de día y no lo segrego, me la tomo y se segrega.

Bueno, me la tomo artificialmente.

Yo aquí recomendaría también prudencia.

Es legal, se puede consumir,

pero no dejemos de lado que es una hormona

y que si no es estrictamente necesario,

tampoco debemos recurrir a ello

de forma continua.

A largo plazo, tampoco hay estudios en los que sepamos...

Es algo relativamente nuevo.

Y no sabemos su uso continuado durante veinte o treinta años...

Lo que puede suponer. lo que puede suponer.

Gracias, nos vemos en dos semanas. Y que duermas bien.

Ahora no, pero esta noche. Lo mismo para ti.

Gracias. Hasta luego.

Recuperamos ahora un reportaje de los que dejan buen sabor de boca.

Le tenemos que dar las gracias a "Laberintos líricos",

una intervención artística del colectivo BoaMistura

que puso el foco en las quince ciudades españolas

Patrimonio de la Humanidad.

(Música instrumental)

"Laberintos líricos" es...

una obra que estamos haciendo

para las quince ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad,

que irá "itinerando" entre ellas

estableciéndose una semana en cada una.

De forma que, al final,

hayamos compuesto un poema que hable de las quince ciudades.

En cada ciudad, antes de intervenir,

hacemos dos estudios:

por un lado, reconocemos lugares en los que nos podamos ubicar,

que sean céntricos, que sean emblemáticos,

como al lado del Acueducto, en la plaza de Santa Columba,

que nos permitan instalar la obra

y, por otro lado, hacemos una investigación

de poetas y poetisas locales.

Vamos extrayendo fragmentos de poemas hasta que damos...

con tres, cuatro, cinco que nos convencen

y elegimos aquel que nos permite armar el poema completo

de las quince ciudades.

La forma de hacer que el poema,

los prismas y el entorno dialoguen entre sí es el anamorfismo.

El anamorfismo hace que, en cuatro puntos,

puedas leer el poema

y hace que, desde cuatro puntos,

veas el entorno de una manera diferente.

-La colaboración del ayuntamiento es a través del grupo

de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España,

donde los ayuntamientos de las quince ciudades

hemos tomado la decisión de que esta intervención artística

llegue a cada una de las ciudades

para darle una visión de contemporaneidad,

de creación contemporánea,

a nuestros entornos del patrimonio histórico.

Hemos trabajado la simbiosis entre las creaciones del pasado,

nuestro patrimonio histórico

y la difusión cultural contemporánea a la creación actual.

-En Segovia, lo que tenemos es una configuración de prismas

que responde a la plaza en la que está.

La plaza es bastante regular y cuadrada,

por tanto, los prismas tienden a ser rectangulares.

Los versos que leemos son de David Hernández, dicen:

"Cierra los ojos y conversa, aquello cuanto ves lo es todo".

Entonces, podremos ir colocándonos en cuatro puntos de la plaza,

unas veces con el Acueducto de fondo, otras veces con las viviendas,

y es lo que podremos leer.

Para la persona hispanohablante será más fácil

porque le será más fácil reconocer los fragmentos de palabras

y entender que hay que armar palabras o versos.

Y la lógica le dirá:

"Si desde este punto entiendo esta frase,

si me muevo, que veo más fragmentos, podré entender el resto del poema".

-Hay un fragmento de la obra de un poeta,

normalmente es un verso o dos,

en este caso, de David Hernández

que es un poeta segoviano... muy interesante,

con una creación muy interesante y muy reconocido ya.

Tiene el Hiperión de poesía, tiene el Miguel Hernández.

En fin. Con una trayectoria brillante.

De eso se trata "Laberintos líricos",

descubrir desde distintas perspectivas

ese mensaje que nos llega al corazón.

A los espectadores,

porque realmente es una instalación interactiva.

Juega con los espacios, con la perspectiva

y con la presencia del espectador desde distintos puntos de vista

y desde el propio interior de la instalación también.

-Y una intervención que va a ir "itinerando"

por las quince ciudades, tampoco tenía mucho sentido

dejarla parada en una plaza

porque, al final, estamos metiendo algo nuevo

y algo nuevo y fresco

que va cambiando constantemente.

No sé, lo vimos claro.

Estos son prismas blancos regulares, contrastados con el entorno,

no nos interesaba que fuesen adaptándose

y reblandeciéndose y cogiendo la textura del entorno.

Es el choque, el impacto, lo que buscábamos con esta pieza.

Solemos tener dos tipos de público en este proyecto:

se mezcla el local con el turístico,

porque son lugares muy turísticos.

Entonces, hay turistas

que vienen a ver el Acueducto

y esto parece que ni lo ven,

poco menos que pasan sin verlo aunque sea como muy llamativo,

y otros que vienen con la mente más abierta

y se meten, investigan, curiosean, preguntan y demás.

-Sorprende, porque realmente ven los segovianos

los entornos cotidianos,

en los que están habituados a pasear y a mirar cada día,

con otra mirada.

Los ven desde una manera sorprendente.

Además, con el encanto de lo efímero, porque son unos días

y después, volvemos a ver como estaba el entorno del Acueducto.

Y también va a sorprender a los turistas que llegan

que se van a encontrar una nueva propuesta artística

que está hablando de ese diálogo entre pasado y presente.

-Pues para nosotros, una oportunidad buenísima,

precisamente para eso, poder trabajar en quince ciudades

en las que normalmente no trabajas.

Sobre todo, a treinta metros del Acueducto,

o en la Plaza de la Merced en Cuenca,

o en el foro de los Balbos en Cáceres;

sitios muy delicados en los que, bueno,

tienes la oportunidad de trabajar y dejar tu...

tu forma de entenderlo.

(Música lenta)

La editorial Galobart ha publicado este libro singular:

"Historia de las matemáticas

del cero al infinito",

del profesor de matemáticas y youtuber Sergio Castro.

Sergio es conocido en las redes como Profesor 10 de Mates.

Cuenta con más de cincuenta millones de reproducciones de sus vídeos

y con ciento sesenta y tres mil suscriptores.

Muy pronto, contaremos nosotros también con él aquí

para hablar justamente de "Historia de las matemáticas".

El libro es sumamente entretenido,

está salpimentado con fotografías,

gráficos y otro tipo de reproducciones,

que ayudan a situar y entender

sin esfuerzo lo que se cuenta,

y lo que se cuenta es la relación de la humanidad

con las matemáticas desde la era prehistórica

a la digital, sin tecnicismos,

cercana, simpática.

Esta historia de la matemática ayudará a cualquiera

a comprenderla, a admirarla

y, a algunos también, a amarla.

Lo comprobaremos empíricamente en este estudio, si todo va bien.

Mañana, más libros, más entrevistas y nuevos reportajes.

Hablaremos con un profesor

que ha encontrado en el teatro y la literatura

el mejor modo para relacionarse con sus alumnos.

También tendremos poesía visual y música en directo.

¿Conocen a Ana Laan?

Pues mañana, a partir de las diez, las presentaciones formales.

Como siempre, en "La aventura del saber".

  • La aventura del saber - 07/02/18

La aventura del saber - 07/02/18

07 feb 2018

Veremos los reportajes "Chef: Pepe Rodríguez" y "Volverás a la Antártida". Además, entrevistaremos al profesor e investigador de la UAB José Mª Perceval y a la farmacéutica y nutricionista Marián García.

ver más sobre "La aventura del saber - 07/02/18" ver menos sobre "La aventura del saber - 07/02/18"
Programas completos (1521)
Clips

Los últimos 4.730 programas de La aventura del Saber

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios