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Para todos los públicos La aventura del saber - 06/02/20 - Lengua de signos - ver ahora
Transcripción completa

Hola, buenos días a todos.

Comenzamos hoy el programa hablando con el filósofo Reyes Mate

de España como idea, como sujeto histórico,

sus luces y sus sombras,

con especial atención a la Inquisición

y sus relación con diferentes modos de sentirla

en la actualidad.

¿Hay un modo superior a los demás?

¿Son todos los modos de sentir España

válidos igualmente?

¿A qué deberíamos atender principalmente

para orientarnos?

¿Somos herederos de la intolerancia y la cerrazón?

Si hubo Inquisición en toda Europa,

¿por qué se nos ha quedado

el sambenito de campeones de la intolerancia?

Hoy también conoceremos los peligros que oculta internet

de la mano de una policía

que lleva 15 años investigando los ciberdelitos

y la ciberseguridad.

Ella es la inspectora Silvia Barrera,

que nos va a presentar su último libro:

"Nuestros hijos en la red.

50 cosas que debemos saber para una buena prevención digital".

"Toda persona tiene derecho a buscar asilo y a disfrutar de él

en cualquier país",

dice el artículo 14

de la Declaración Internacional de los Derechos Humanos.

Esto es lo que llevan inscrito en su camiseta

los jugadores del Alma de África,

un club jerezano

compuesto en su mayoría por inmigrantes

en situación irregular

que juega en la tercera división andaluza.

Hoy les invitamos a conocer el club.

La obra visual de Lola González nos habla de una infancia

a caballo entre cuentos de hadas y películas de terror

en sesión de tarde.

Buhardillas, baúles y armarios se abren en forma de cajas

que le sirven como materia prima y escenario de sus creaciones.

Periódicamente se renueva entre nosotros

la discusión sobre el ser y no ser de España y los españoles.

Casi siempre sale a colación la leyenda negra y la Inquisición.

Unos dicen que la leyenda negra es falsa

y que inquisiciones hubo en muchos países.

Hoy vamos a preguntarle a Reyes

por estas cuestiones que no solo se refieren al pasado,

sino que se instalan poderosamente en el presente.

Por desgracia,

es un fenómeno internacional la vuelta a las esencias y raíces

y el rechazo de lo diferente no es cuestión solo nuestra.

Reyes, bienvenido. Bien hallados.

Pero, entonces, que no sea solo una cosa nuestra.

Pues sí.

Ha sido de todos, pero lo nuestro era diferente.

Efectivamente.

Y, vamos a ver, ¿qué era lo nuestro exactamente?

Porque se habla

de que la Inquisición en España no fue igual que en otros países.

Incluso hay quien dice

que la Inquisición en otros países fue mucho más cruel,

que hubo más muertes, ¿no?

La Inquisición es un fenómeno general.

Es una institución que nace en el siglo XIII

para combatir a herejes, para la pureza de la fe.

Esa Inquisición la resucitan los Reyes Católicos

en el siglo XV, a finales del siglo XV,

no solo para defender la pureza de la fe,

sino la pureza de la sangre.

De suerte que en España

la Inquisición no perseguía al no creyente o al hereje

sino que consideraba la herejía como un delito.

Tener una opinión crítica sobre la religión

equivalía a acuñar moneda falsa.

Era un delito y eso nos diferencia de los demás.

Este libro que has traído

que se llama "Manual de inquisidores"

qué es exactamente.

La Inquisición era una institución, era un tribunal,

que tenía un código muy preciso.

Tenía un código penal.

El "Manual de inquisidores" recoge ese código penal

para que se use universalmente.

Se decía que la Inquisición llegaba allá donde no llegaba la política

porque era una policía religiosa y una policía política.

¿Qué es lo que caracteriza a este manual?

En primer lugar,

no le preocupa tanto la búsqueda de la verdad

como castigar al culpable.

Por eso se decía

que para la Inquisición la justicia era un ajusticiamiento.

En segundo lugar,

el recurso a toda forma, a todo medio,

para conseguir que el reo confesara.

La tortura, por ejemplo.

Desde el primer momento se dice que hay que recurrir al tormento.

Y esto planteaba un problema

porque en la tradición cristiana,

incluso en la tradición eclesiástica,

la tortura estaba prohibida.

Muchos inquisidores, a la hora del tormento,

se salían de la sala hasta que acabara.

Se recurría al tormento,

y, por tanto, a las penas más extremas,

la cárcel perpetua en el caso de que confesara

o a la muerte si no confesaba.

Era un tribunal también de indefensión.

Cualquiera podía denunciar, y era secreto,

y todo el proceso escapaba al reo.

Solo al final podía tener un abogado.

Pero este era designado por el propio tribunal.

Era un tribunal excepcional

porque el mismo inquisidor era al tiempo policía y juez.

¿Eso no era así también, Reyes,

en el resto de aparatos inquisitoriales

de otros países?

No.

Allí se perseguían las creencias.

Y más allá del número, que se discute mucho...

Se dice que si la Inquisición española...

Hay autores que dicen que murieron 5000.

Juan Antonio Llorente,

el autor de la gran historia sobre la Inquisición española,

calcula entre 30 000 y 300 000.

Es decir, no se sabe muy bien. No hay cifras exactas.

El problema no es la cantidad, sino el sentido de la Inquisición.

En España el sentido era diferente porque España era diferente.

España es un país muy diferente de Europa.

Tenemos que tener en cuenta que España,

esto que llamamos España, la península ibérica,

eran una tierra

en la que han convivido durante muchos siglos

tres culturas, tres religiones.

El judaísmo...

Los judíos llegan a España en el siglo I.

En el siglo VIII llegan los musulmanes

con sus creencias musulmanas;

y, entre tanto, los godos, que son los cristianos.

Entre estos tres pueblos, estas tres culturas,

hay una relativa convivencia;

en muchos casos, ejemplar,

porque la convivencia no era solo entre los distintos territorios,

sino que dentro de cada territorio había judíos,

eran los médicos

de los que todo el mundo echaba mano,

había árabes...

Eran albañiles. Eran albañiles y zapateros.

Y había cristianos

que se dedicaban sobre todo al cultivo de secano.

Convivían.

Hay muchos detalles, pero por recordar uno.

En Cuellar, una villa segoviana, había un ilustre rabino,

en el siglo XV, a mediados del siglo XV,

que era un buen especialista en teología cristiana,

en santo Tomás,

y daba cursos de santo Tomás.

Asistía toda la nobleza,

toda la gente bien cristiana del pueblo,

porque entendían que había algo que aprender.

Lo que pasa

es que esa convivencia siempre tuvo un problema.

Era que había una guerra por las tierras.

Había una disputa por la tierra, por ocupar la tierra,

entre sobre todo cristianos y moros.

¿Qué pasa?

En siglo XV aparece algo nuevo,

que es lo que explica nuestra historia

y explica la historia de la Inquisición.

Los Reyes Católicos quieren acabar con esa situación

y ser los titulares de toda la península.

Para eso tienen que echar, tienen que derrotar al moro,

al reino de Granada,

que era el último reducto del Imperio islámico.

Pero tenían que justificarlo.

Tenían que justificar

cómo una guerra de agresión se convertía en guerra defensiva.

Tenían que justificar ante el mundo y ante ellos mismos

que esa causa era justa.

Para eso hicieron un discurso.

Hicieron un discurso que ha llegado hasta nosotros

y que tiene que ver con lo que decías al principio.

Identificaron lo cristiano con lo español.

Siendo así que, como decía,

los primeros españoles fueron los judíos del siglo I.

Pero es que los moros llegaron aquí en el siglo VIII.

Y los godos, de los que ellos descendían,

en el siglo V o VI.

Todos extranjeros.

De alguna manera, todos éramos extranjeros.

Por el lado histórico no había justificación posible.

La hicieron por el lado religioso y dijeron:

"Hay dos religiones que son extranjeras:

la judía y la islámica, que han aparecido en oriente".

El tema era ¿y el cristianismo? También, claro.

Y ahí tenían el problema

y, efectivamente, a eso dando una respuesta.

Es que recuperan el mito de Santiago apóstol.

Hacen de Santiago apóstol, que fue un apóstol,

y, por tanto, un cofundador del cristianismo...

Le hacen venir a España en el siglo I

y cristianizar a los españoles.

Y muere en España.

Lo que hacen es españolizar a Santiago

y, de esa manera, cristianizar a lo español.

¿Eso tiene base histórica? No.

Es un mito.

Es un auténtico mito, pero que tuvo mucha eficacia,

porque desde ese momento

ser español equivalía a ser cristiano.

Eso es lo que justifica la Inquisición.

La Inquisición la crean

para velar por la pureza de la sangre

y por la pureza de la fe, que era lo mismo.

Ser español no solamente era asunto de creencia,

sino que era un modo de ser

distinto del judío y distinto del cristiano.

A eso se dedica la Inquisición.

¿En qué se distinguía el modo de ser cristiano

del modo de ser judío?

Independientemente de las liturgias diferentes

de sus respectivas religiones.

Había...

Efectivamente.

El modo de ser era muy diferente

porque, por ejemplo, el judío guisaba con aceite

y no con manteca o tocino.

El árabe...

Ahí han ganado ellos

porque seguimos los españoles guisando con aceite.

Ahí está el asunto.

Los árabes, por ejemplo, gustaban de bañarse.

Algo que repugnaba al cristiano viejo.

La Inquisición tiene tanto impacto en España

porque se le encomienda una tarea inmensa.

Tiene que velar por la pureza de la religión

y por la pureza política del español.

Por las costumbres, ¿no? Por las costumbres.

El caso es que tenía mucho trabajo

porque en el tiempo que habían convivido

había habido muchas mezclas religiosas.

Por ejemplo,

sobre los cristianos pesaba mucho el monoteísmo de judíos e islámicos,

de suerte que eso de la trinidad no lo acababan de entender.

El monoteísmo no lo acababan de...

Y tampoco los cristianos,

que estaban muy convencidos del más allá,

dado que en el judaísmo es una creencia que apenas existe

o existe muy tardíamente.

Había una impureza religiosa

que tenía que vigilar la Inquisición.

Pero, sobre todo, era la impureza de sangre.

Eran todos estos usos y costumbres que los cristianos habían asimilado

y que ahora pasaban a ser delitos

porque denotaban afecto a la extranjería y los extranjeros.

Eso recuerda en los tiempos de Franco

a los que eran desafectos.

Exactamente.

Para que nos hagamos una idea

de cuál era el poder de la Inquisición

y la tarea de la Inquisición,

que era velar

no solamente por la pureza de los dogmas,

sino por un modo de ser castizo propio del cristiano viejo,

se dice en el "Manual de inquisidores"

que los inquisidores persigan al judaísmo.

Y les dice:

"Indicios de judaísmo.

No os metáis en si creen en Moisés o si creen en Jesús.

¿Indicios de judaísmo cuáles son?".

Dice el inquisidor:

"Ponerse camisa o ropa limpia los sábados,

quitar el sebo de la carne que se ha de comer,

examinar si está mellado el cuchillo

con el que se mata un ave u otro animal".

Es decir,

todos hacen referencia a preceptos culturales judíos

que el cristiano no se puede permitir.

Y también dice refiriéndose a los islámicos:

"No sé si creen en Mahoma.

Lo importante es que miren

a ver si se levantan a comer antes del amanecer,

y luego se lavan la boca y luego se vuelven a la cama.

Indicios de mahometismo

es lavarse los brazos hasta los codos,

la cara, la boca, las narices, los oídos y las partes vergonzosas".

Hemos acabado siendo en España todos mahometanos

con eso, ¿no?

Exactamente, ¿no?

Pero esta persecución,

esta voluntad de imponer un único modo de ser,

es lo que nos ha marcado.

Nos ha marcado política y culturalmente.

¿Estamos condenados a la intolerancia?

A heredar esa manera intolerante de ver la vida,

esa manera asfixiante de...

Porque la verdad es que hemos dicho

que freímos los huevos con aceite y no con manteca de cerdo

y nos duchamos, ¿no?

Para responder a esa pregunta

hay que tener en cuenta el alcance de la Inquisición,

cómo nos ha marcado.

Solamente podemos sacudírnosla

si sabemos exactamente en qué ha incidido

y dónde ha incidido.

Hay incidido...

Nos ha marcado políticamente en primer lugar.

Nos ha costado mucho sacudirnos la idea

de que ser español no es necesariamente ser cristiano.

Pero eso nos ha costado

porque incluso en la Constitución de 1812,

una constitución liberal...

Es verdad.

El artículo 12 de esa constitución liberal dice:

"La nación española profesa

la fe católica, apostólica y romana".

Y no hubo manera de quitar eso porque los más ultramontanos decían:

"Eso de profesar no.

España es católica,

y hay que obligar a los españoles a ser católicos".

Los liberales consiguieron que no se llegara tan lejos,

pero no consiguieron crear una constitución laica.

Eso lo alcanza Azaña

el 13 de octubre de 1931 cuando dice...

Hace tres días, ¿no? Hace tres días.

En el siglo XX, durante la república,

Azaña rompe ese maleficio diciendo: "España ha dejado de ser católica".

Por primera vez España dejaba de ser católica.

Y no quería decir que dejara de haber católicos.

Los iba a haber. Los había y los iba a haber.

Lo que quería decir era que por primera vez...

Se puede ser español y agnóstico o lo que sea.

Ese peligro, sin embargo, sigue latente.

Cuando hoy oímos decir

que sobre temas de familia, sexo,

educación, eutanasia,

que sobre todos esos temas

hay que seguir el dictado de la iglesia,

dicen muchos y piensan muchos españoles

que estamos todavía continuando esa vieja tradición

de acuerdo con la cual

uno debería pensar lo que piensa la iglesia.

Y no.

La organización política, la Constitución,

tiene que atender a todo tipo de ciudadanos,

sean o no creyentes.

Eso es respecto a la implantación

o a la eficacia de la Inquisición políticamente,

pero también culturalmente.

Culturalmente nos ha marcado.

¿Por qué?

Porque nos ha costado pensar.

En el fondo,

a los ilustrados los llamábamos afrancesados.

Unamuno decía:

"Qué pena

que en España no haya habido heresiarcas".

Es decir, grandes pensadores herejes.

Como Lutero, por ejemplo.

Eso denota una voluntad de pensar libre y creadora.

Lo que ha habido es lo que decía Luis Vives.

Luis Vives decía:

"En este país hablar es peligroso, pero callar, más.

Y, desde luego, lo que no se puede es pensar".

Y fray Luis de León, el bueno de fray Luis de León...

Hay una anécdota genial.

Está dando clases en Salamanca, en su Salamanca,

y en un momento dice:

"Hoy vamos a hablar bajito

para que no nos oigan los señores inquisidores".

Porque había. Había inquisidores allí.

De alumnos suyos. Exactamente.

Estaban escuchándole.

Esa tradición nos ha marcado

en el sentido de que no hemos tenido libertad

para pensar.

Y por eso llegamos al absurdo

de pensar que la Ilustración era un producto extranjero.

Nos ha marcado políticamente y nos ha marcado culturalmente.

Eso es lo que tenemos que tener en cuenta

si queremos liberarnos de ello. Liberarnos de eso.

Y es posible.

Hemos hablado en este mismo taller en algún momento

de grandes pensadores de la tolerancia

que habían nacido en España, ¿no?

Creo recordar que hablábamos de Maimónides, ¿no?

Nosotros somos hijos de la intolerancia,

pero nietos de la tolerancia.

Somos hijos de la tolerancia.

Somos herederos de esa España que echó a los diferentes

en nombre de una falsa uniformidad.

Lo que hicieron los Reyes Católicos.

Y, desde entonces,

ese esquema de definir identidades excluyendo

es el hábito que repetimos.

Ese es el lado oscuro de nuestra historia

que ha prevalecido.

Somos herederos de la intolerancia,

pero somos nietos de la intolerancia.

De la tolerancia. Perdón.

Somos nietos de la tolerancia.

Mira.

En la tumba de Fernando III en Sevilla

hay un epitafio en cuatro idiomas.

En hebreo, en árabe, en romance y en latín.

Los tres primeros, que son los que habla el pueblo,

hablan de la tolerancia del rey,

de cómo todos se sintieron acogidos y defendidos por el rey.

Solo la inscripción latina

habla y alaba la lucha de Fernando III

contra la protervia de judíos,

contra la maldad de los judíos y de los musulmanes.

Esa es la tradición que nos ha marcado.

Pero estaba la otra.

El ejemplo de este rabino de Cuellar es muy significativo,

porque da a entender

cómo había una relación amistosa y respetuosa.

Y al final se ha acabado imponiendo en las costumbres, ¿no?

Pero fíjate.

20 años después de esa conferencia

a la que asiste entre otros el corregidor,

que era el gobernador de la ciudad,

la Inquisición lo llama capítulo,

porque entre tanto se ha creado la Inquisición.

Y le pregunta:

"¿Qué hacía usted ese día en esa conferencia?".

Eso cambia, pero no podemos olvidar lo anterior.

Claro.

No hay ningún país en Europa que pueda exhibir

una tabla de convivialidad y de tolerancia

como la española.

Es la que tenemos que recuperar.

Vamos a dejar eso para la próxima vez que charlemos.

Vamos a ir a nuestros abuelos.

Vamos a dejar a nuestros padres un rato

y vamos con nuestros abuelos.

Encontramos alguno que valga la pena.

Muchas gracias.

La Universidad de Valencia

nos propone hoy contestar a la siguiente pregunta.

¿Cómo se regula la movilidad sostenible

en las ciudades?

La universidad responde.

La movilidad urbana sostenible es cada día más importante.

De hecho, lo vemos en nuestras ciudades.

Antes no había gente que quisiera ir en bicicleta.

No era normal en España.

En cambio, cada vez más, igual que en el resto de Europa,

se ha convertido en algo común.

Se ha convertido la demanda ciudadana.

"Yo quiero ir si puedo andando",

"quiero tener itinerarios peatonales seguros y agradables"...

Que no sea todo para el coche.

Esta es una cuestión cada vez más importante.

¿Cómo la resolvemos desde el derecho?

El derecho en España nos plantea algunos problemas

para ir mejorando en este ámbito.

El primero es competencial

porque las normas en materia de tráfico

son estatales,

pero las comunidades tienen competencia

en materia de transporte y materia ambiental.

Son los ayuntamientos los que tienen la competencia

para la regulación concreta del reparto del espacio

o para planificar cómo haces una red de carril bici.

Bueno,

una forma de tratar de conectar todo es decir

qué principios constitucionales tenemos aquí implicados

y cómo los podemos potenciar.

Un principio en favor de un medioambiente más sano

o de la libertad de elección

permite entender

que los ayuntamientos pueden ir más allá

de lo que dice la ley estatal o la ley autonómica

si están potenciando este tipo de desplazamientos.

Eso es algo que cada vez se ha impuesto más.

Por otra parte,

la movilidad urbana sostenible mejora mucho

si hay mecanismos de participación ciudadana

a escala local, donde funcionan mejor,

para decidir cómo se hace el reparto del espacio público

y cómo se planifican las cosas,

de manera que las políticas locales y la calidad de la política urbana

acaban teniendo mucho que ver.

Y ahí el derecho tiene un papel

y ha de responder a las demandas ciudadanas.

Nuestros hijos navegan por internet,

suben contenido a redes sociales, juegan a videojuegos "online",

y los padres vamos encajando estas nuevas situaciones

como podemos y sabemos

porque no todos tenemos los suficientes conocimientos.

Internet es una gran fuente de conocimientos

y de nuevas posibilidades,

pero también de unos cuantos peligros.

Peligros que conoce muy bien nuestra invitada de hoy.

Ella es Silvia Barrera.

Es inspectora de policía experta en cibercrimen.

Lleva 15 años trabajando en este campo

y acaba de publicar

"Nuestros hijos en la red.

50 cosas que debemos saber para una buena prevención digital",

editado por Plataforma.

Bienvenida, Silvia, muy buenos días.

Hola, buenos días, gracias.

Lo primero que me viene a la cabeza después de leer el libro

es para cuándo una asignatura de ciberseguridad

y de nuevas tecnologías en colegios e institutos

porque los problemas están ahí.

Los tenemos los niños, los adolescentes y los adultos.

Sería necesario.

Lo he planteado alguna vez.

Ya no es enseñarle Tecnología al niño

o saber cómo tiene que moverse de pantallas

o si tiene que minimizar una pantalla,

sino saber qué riesgos

y cómo funciona ese entramado a través de la red.

Son cuestiones diferentes.

Los niños, desde los tres años, aunque no nos demos cuenta,

ya tienen un móvil en la mano.

Su uso es intuitivo,

saben muchísimo más de cómo moverse en internet

y cómo buscar aplicaciones,

pero las consecuencias de toda esa navegación

y esos rastros que se van generando

son un mundo que requiere enseñanza

y una actualización en esos temas que no se da en ningún sitio.

Nos encontramos con niños y con adolescentes

que son nativos digitales, pero que no conocen los riesgos,

y padres

que muchas veces estamos muy perdidos, ¿no?

La verdad es que estamos muy perdidos

y parece que nos da pereza incluso ponernos a documentarnos

y a leer sobre ese tema.

El mundo digital lo vemos casi como un juego.

Es algo accesorio el operar a través de internet.

Una ayuda.

Comunicarnos por mensajería instantánea...

Pero para los niños el mundo digital es su mundo.

Es un mundo que les afecta tanto o más

de lo que nos podamos imaginar.

El conocimiento de lo que está pasando ahí

y saber qué herramientas

o qué necesitamos, primero, para enseñarles

y, luego, darles un apoyo

en el caso de que encuentren alguna situación conflictiva.

Ayudarles y acompañarles

en ese proceso de descubrimiento de la red.

¿Qué está pasando, Silvia?

¿Qué peligros hay? ¿Cuáles son los riesgos?

El mundo experiencial del niño es la red,

y la red no distingue

entre un contenido para niños y un contenido amable.

La red no es amable.

Es una revolución tecnológica grandísima,

pero toda esa información que recibimos como adultos

la recibe también un niños.

La red no hace filtros.

La red no distingue

si el que está navegando es un adulto

o es un niño.

La red es un mundo interconectado

en el que todas las aplicaciones y todo el mundo virtual

se basan en ganar dinero.

Eso es lo que recibe el niño.

Por lo tanto,

el no establecer filtros

y empezar a consumir información

de forma que empiece a experimentar con ello

es muy peligroso.

Los estamos dejando solos en un mundo adulto

en el que puede consumir cualquier información.

Teniendo en cuenta que un niño empieza a saber,

a buscar respuestas, a conocer y a relacionarse,

lo va a hacer a través de internet.

Es un peligro que hay que controlar.

¿La primera regla sería acompañar al niño

en esa navegación por internet?

La primera regla es enseñarles y acompañarles.

Enseñarles que no es un mundo amable.

Es muy beneficioso, nos podemos comunicar,

podemos utilizar aplicaciones de entretenimiento y educativas,

podemos darles vídeos

para que vean a "instagramers" o "youtubers"

a determinadas edades,

pero hay unas normas de navegación y unos límites.

Hay que poner una serie de reglas

y estar con ellos en ese proceso

en el que el niño, con esas reglas y esas normas,

empieza a navegar.

Estar pendientes constantemente, yo diría.

No estar encima de ellos a ver qué hacen,

sino estar siempre acompañando

en el momento de si detectan contenido

de carácter violento o carácter sexual.

Ver esas cosas

que el niño te pueda preguntar o sentir una curiosidad.

Estar al día de lo que puedan estar buscando.

Tú hablas incluso en el libro de fijar unos tiempos,

de fijar una forma de relacionarse con internet...

Incluso de un contrato entre el niño y el padre.

Hay que naturalizarlo porque...

No prohibir.

Nosotros decimos: "Internet es peligroso".

Internet no es peligroso.

Peligroso es el uso de la red que hacen los malos

y el uso que hacemos nosotros, un comportamiento arriesgado,

navegando en páginas web donde no deberíamos estar

o teniendo perfil en redes sociales con nueve años.

Las redes sociales no lo permiten a partir de los 13 años.

Incluso el propio WhatsApp te dice en sus normas de uso

que un niño no debe estar conectado hasta los 16 años.

Es que hay que hacerle ver

que es un mundo que es positivo en el que sacar muchas cosas,

que hay determinadas edades

para acceder a determinadas aplicaciones

y consumir determinados tipos de contenido

y, sobre todo, hacerlo amable y establecer un clima de confianza.

Un contrato es una propuesta.

Ponerlo en la nevera y decir:

"Estas son las aplicaciones a las que puedes acceder",

"esto no puedes tenerlo", "puedes tener redes sociales",

"puedes tener estas redes sociales en concreto",

"este tipo de contactos",

"solo puedes estar conectado dos horas al día",

"desde el salón"...

Si no se cumplen esas normas, que haya unas consecuencias.

Eso es importante

porque, si no las hay,

entiende que puede hacer cualquier cosa.

¿Estás a favor

de herramientas de control parental?

Sí.

Pero son un complemento.

Es un límite técnico. Es decir, un control técnico.

A mi hijo le puedo decir:

"Si ves algo violento, avísame",

"contenidos pornográficos no los busques",

pero esas herramientas permiten limitar esas búsquedas.

Te permiten no instalar determinadas aplicaciones

o determinados juegos,

te permiten poner un límite de horas o de tiempo.

A las dos horas la aplicación se cierra,

y ya no puedes navegar.

Son límites técnicos,

es un filtro, pero luego está la supervisión,

el día a día con el hijo, el control de los padres,

porque el niño dice: "Muy bien, yo tengo un móvil

y tiene una herramienta de control parental que mi padre

me ha dicho que me la va a instalar porque es necesario

porque es una condición para poder tener un móvil".

¿Pero qué hará el niño? Habrá aplicaciones que no pueda tener

y que sus amigos tengan.

Entonces dice: "Voy a buscar la forma de acceder"

y me va a coger el móvil cuando yo no me dé cuenta

o se irá a su habitación

y no me doy cuenta de que me ha cogido el móvil

o buscará otras alternativas. Así que tenemos que ser conscientes

de que el niño, como digo en el libro,

hará su contravigilancia de a ver qué hacen mis padres

para yo saltarme esas normas y estar donde están mis amigos,

que mis padres no me dejan estar.

Mencionabas antes a los malos, Silvia, ¿quiénes son esos malos

a los que no ponemos cara

en la red, a estos ciberdelincuentes,

pero que están?

Además de los riesgos,

carácter personal, amenazas, estafas,

los niños también son más vulnerables

porque piensan, no creen o son un poquito más confiados,

que los adultos también lo somos,

pero ellos más todavía. Entonces, si no conoce esos riesgos, primero,

el tema del acoso y los depredadores sexuales

y, cuando digo depredadores sexuales,

pensamos a lo mejor en personas ya adultas,

pero estamos encontrándonos

jóvenes de 20, 21 años con conductas muy violentas

y con conductas de acoso bastante duras,

o sea, gente cada vez más joven

que aprovechan que tienen perfiles en redes

para contactar con ellos haciéndose pasar

por determinadas personas y los engañan. Además, es muy fácil

engañar a través de la red.

Luego también cuando somos pequeños, somos crueles

y a veces nos metemos con los demás.

entonces la red ellos lo saben, es un campo ideal para llevar a cabo

acoso y determinadas conductas que pueden hacer daño al otro,

porque te cae mal, porque tiene un defecto físico,

ellos lo saben, entonces ahí también están los padres, decirles:

"Te doy un móvil o te doy conexión a internet

a cambio de que el uso que hagas sea positivo,

no sea para hacer daño a los demás".

Otra cosa que también les afecta directamente a ellos

es el tema de compartir contenidos a través de mensajería instantánea

y mensajes directos de aplicaciones de videojuegos.

Comparten vídeos de carácter a lo mejor íntimo y personal,

porque se echan cada vez parejas

a edades más tempranas.

Y no tienen ningún tipo de filtro: "Mándame esta foto o mándame esto,

que luego son contenidos que se pierden".

Incluso a veces se graban en los vestuarios y demás.

Son menores de edad.

Eso es contenido pornográfico, es delictivo

y eso se transmite en los grupos de WhatsApp

que crean entre ellos. Y luego ya, por comentar,

las estafas. Son muy vulnerables.

Ellos compran, adquieren, son consumidores

y a edades más tempranas.

Y luego ya el tema de las adicciones.

Si no limitamos las horas de conexión,

se van a crear, seguro,

adicciones por el tema de estar hiperconectados.

Estabas hablando de todas esas imágenes que comparten

los adolescentes, los jóvenes,

pero qué difícil en este mundo de "youtubers", de "instagramers",

en donde la imagen y proyectar determinada imagen hacia los demás,

explicarles que esto puede tener unas consecuencias

a largo y a corto plazo.

Sí, y un poco estar pendiente

de esos referentes que usan o que tienen,

porque a veces pensamos que, como son "youtubers"

o "instagramers", como es algo que pasa en la red,

se dedican, no sé, o se dirigen a un público quizá

más menor, más joven,

pero hay "youtubers" que es que son "youtubers" adultos

que dan recomendaciones adultas y ves

a niños o a niñas de 13 años

haciendo o imitando conductas completamente de adultos

y, además, muy peligrosas. Entonces hay que ver, hay que estar,

por lo menos, pendientes de qué aplicaciones están de moda,

qué redes sociales son las que demandan y utilizan

sus amigos y que quieren estar ellos

y, sobre todo, ver que aquello en lo que ellos están

no vale que nuestro hijo nos diga:

"Es que fulanito o fulanita lo tiene",

no valen, porque a lo mejor los padres

tampoco están ejerciendo esa supervisión y ese control,

entonces, al final: "Lo tiene fulanito. ¿Por qué yo no?"

espérate, vamos a ver qué referentes quieres tener

o estás siguiendo y qué contenidos estás consumiendo

y luego poner unas normas, unos límites.

Que los demás no los tienen no quiere decir que nosotros

tengamos que pasar por alto ese deber de hacerlo.

Silvia, ya para terminar, ante un caso de ciberacoso,

de "ciberbullying", ¿qué hacemos, denunciamos?

La denuncia es un recurso a nivel policial-judicial

que sirve para saber quién es el autor cuando ha sucedido algo,

un delito, una conducta o un comportamiento de alguien

que está haciendo daño y que está cometiendo un delito

contra nuestros hijos.

Existe obligación de hacerlo,

pero es un escalón que no va a solucionar un conflicto

o un problema familiar o una cuestión de educación de base.

Entonces los padres se piensan:

"Si mi hijo tiene un problema, acudo a la Policía",

problemas de educación que están ahí

y que deberían haber sido solucionados no se han hecho.

Entonces eso es lo último, que debemos hacerlo, pero lo último.

¿Existen otras medidas que se pueden tomar? Por supuesto,

empezando por no borrar los contenidos,

si hay unas fotos de carácter íntimo,

si hay algún contenido que es el que está provocando

que nuestros hijos estén sufriendo

estén siendo víctimas de ese delito, no borrarlo,

hay que salvaguardarlo, copiarlo, guardarlo, ahí se dan

determinadas pautas para hacerlo correctamente,

pero no borrarlo. Hay padres que se asustan,

lo eliminan y luego no hay posibilidad de recuperarlo.

Lo segundo, no interactuar con la persona

que esté haciendo daño o que esté generando esa situación.

Si interactuamos con esa persona,

corremos el riesgo de provocar que se eliminen

esos posibles rastros o que incluso desaparezcan

temporalmente y luego asuma una conducta más violenta.

Por lo tanto, no interactuar y querer arreglar

o amenazar nosotros por nuestra cuenta a esa persona.

Y, por último, intentar recurrir

a las herramientas que ofrecen las aplicaciones,

como reportar esos perfiles o solicitar que se eliminen

determinados perfiles. Hablar, en caso de acoso,

con el centro escolar, con los padres si sospechamos

del entorno de los niños

con los padres de esas personas.

Se dan determinados en el libro tips

antes, por favor, de denunciar,

que es el último recurso al que tenemos que recurrir.

Nos queda mucho por aprender en este terreno, Silvia, ¿eh?

Nos queda mucho. Bastante, bastante, sí.

Muchísimas gracias por acompañarnos. Hasta la próxima.

Gracias. Y nosotros seguimos.

El fútbol como herramienta de integración.

El Alma de África es un equipo jerezano compuesto,

en su mayoría, por inmigrantes en situación irregular que crea

vías para que sus jugadores

tengan la oportunidad de regularizar su situación.

# Venimos del mar y Jerez llegamos.

# Con orgullo # formamos un equipo de luchadores.

# La afición con coraje # lleva en volandas al equipo.

# Compartimos alegría # y esperanza con nuestros goles.

# Alma de África. #

Me llamo Christian Tchikagoua Mbatkam

y soy de nacionalidad camerunesa.

Tengo 24 años y llegué a España en mayo de 2016.

# Todos iguales. # Grande es mi afición,

# que luce # en el pecho un gran corazón. #

Mi nombre es Georges VII Mbala Dzou,

de Camerún, en patera.

En Tarifa, en una pequeñita playa

que se llama Bolonia, por ahí.

Me llamo Juan Daniel Rivero, vengo de Bolivia, de Sudamérica,

y llegué aquí a los cinco años con mi madre

por motivos de pobreza en realidad allí,

de trabajo también, necesidades más que nada.

-Soy Saad Drais, de Marruecos.

Vine aquí con mi familia para vivir aquí.

Estoy trabajando también: camarero y cocinero en un bar

y juego al fútbol aquí, en Alma de África.

Me llamo Pedro Semedo, tengo 33 años,

soy de Guinea-Bisáu,

tengo un hijo, tengo otro más chico también

que, a través de ellos,

he podido conseguir la residencia española.

Había muchos que jugaban bien.

-Sí, sí. -Fue cuando hicimos el torneo aquel

en Guadalcacín y así empezó Alma de África

o sea, que es aquí es donde empezasteis vosotros.

Quini fue el que me llamó:

"Oye, Alejandro, que aquí todos los domingos

viene un grupo de africanos a jugar y necesitan un árbitro".

-No eran solo los africanos, venían también algunos latinos.

-Españoles y latinos. -El domingo lo pasábamos bien.

-Se juntaban casi 30 personas aquí.

-Nosotros veíamos casi ese domingo que teníamos...

-Que llegara ya el domingo.

-Sí. -Después de estar toda la semana

buscándote la vida y el domingo para jugar al fútbol.

-Planificarlo durante la semana.

-Aquí empezó casi la familia.

-Empezó todo. -Cuando tú sabes que ya

no estás con la familia de origen, entonces tú llegas aquí,

tú ves a tus compañeros. -Tú llegas y te sientes solo, ¿no?

Y ves esto y ya dices tú "mira".

-Antes, durante la semana,

donde nos encontrábamos, en la calle, en los semáforos,

porque cada uno tenía sus actividades que tenía que hacer

y así planificamos: "Llama a aquel. ¿Viene, no viene?

¿Y por qué no viene?".

-Yo siempre digo que Alma de África es

como los niños que están en el colegio

y salen a la hora del recreo, cuando salen al patio a jugar,

igual cuando llegabais aquí.

-Hay partidos en los que, por ejemplo,

tenemos a tres en el banquillo

o les digo que nos interesa hacer el partido lento, y hay jugadores

que tienen mecanizado que, hasta para un simple saque

de banda, el balón sale fuera y saltan la valla a por el balón.

Es como si estuviesen en el recreo.

Ellos no se paran a pensar que el fútbol hay que hacerlo

más lento o más rápido,

según las circunstancias.

-Suele haber muchos goles, ya que el desorden táctico,

tanto en defensa,

te provoca muchos goles,

como en ataque, desconcierta al adversario

y le sorprende en muchas ocasiones.

-¿Qué somos? (TODOS) ¡Un equipo!

-¿Qué somos? (TODOS) ¡Una familia!

-¿Qué somos? (TODOS) ¡Alma de África!

-El club tiene fuerza, técnica y tenemos también

alma, que se dice, en un campo de fútbol,

cuando estamos, tenemos que dar lo que tenemos dentro.

Alma es como Alma de África,

el corazón para siempre.

Lo que intentamos es darles a ellos un espacio

para jugar al fútbol, que era su pasión en un principio,

pero nos dimos cuenta de que a través del fútbol

podíamos conseguir muchísimas más cosas,

el fútbol como medio de integración social.

Nos dimos cuenta de que estábamos consiguiendo

un espacio donde podíamos promover

lo que es la igualdad de oportunidades.

Unos chicos que acaban de llegar,

que incluso algunos no tenían papeles,

se veían en la oportunidad de poder disputar en este caso

la liga de igual a igual con los mismo derechos

y obligaciones que los equipos que están compitiendo aquí. Eso

les da a ellos yo creo que una seguridad

y una autoconfianza, ya no solo en el tema deportivo,

sino en su faceta personal.

-He estado jugando al fútbol en otros equipos

y, por motivos de extranjero,

pasaporte y todo eso, no podía jugar.

Y me dijo: "Vente aquí y vamos a intentar que tú juegues".

Simplemente con su pasaporte,

ya pueden tener su ficha para poder jugar.

No obligan a tener permiso de residencia

ni contratos laborales ni nada.

Ahí empieza lo que es

la integración de la Federación Andaluza

con los chicos.

Es el primer documento que tienen en España oficial.

¿Para qué les sirve ese documento?

En el transcurso del tiempo, ellos, como inmigrantes, necesitan

tres años de estar en España

para solicitar el permiso de residencia por arraigo,

que se llama, pero para ese arraigo

tienen que demostrar que han estado tres años en España.

¿Cómo lo muestran? Con su ficha de jugador

de Alma de África y con un certificado

que les expedimos también Alma de África para que lo entreguen

en el Ministerio del Interior

y les puedan facilitar el permiso de residencia.

-Para mí, no es club, es una familia

y en el club no tenemos casi problemas

o problemas de distintas religiones

o distintos países.

Encontramos un ambiente fenomenal

y nosotros la verdad es que aquí lo pasamos de puta madre,

como se dice en Andalucía.

Entonces estamos superbién.

-Yo he llegado a contar 15 nacionalidades

dentro de Alma de África. El balón une a todo el mundo

y Alma de África es una fiesta en este sentido.

También nos aconsejaron: "Oye, sería importante que tuvierais

dentro del equipo españoles para que la integración social

empezara desde nosotros mismos, desde dentro". Fue un éxito absoluto

que tuviéramos jugadores españoles

porque, al ser nacionales, son los que incluso dentro del equipo

pueden ayudar: "Yo conozco a esta persona"

o "te puedo ayudar aquí". Y después los lazos de amistad

que se generan también son importantes.

-Es una buena ayuda

para integrar aquí la inmigración

y la verdad es que viene muy bien para todos nosotros.

Acogéis muy bien a los que vienen nuevos

y eso es una parte de la integración.

Por eso siempre os digo que Alma de África es integración,

pero sois vosotros los que la hacéis.

A mí me habla mucha gente:

"Oye, qué labor tan buena estáis haciendo", pero en verdad

la estáis haciendo vosotros. Yo lo único que quiero es que sepáis

lo que siempre os digo: que no estáis en Alma de África,

sino que sois Alma de África.

El club en verdad nos ayuda en lo que puede

cuando uno tiene problemas de salud,

ellos nos echan la mano con la casa, la vivienda, cosas,

ellos se mueven para encontrar lugar para vivir,

ayuda si alguien se encuentra

con falta de comida y eso también.

Estamos formándonos en tema laboral, social

y nos integramos en la cultura española.

Ahora mismo he terminado un curso que es de cocinero

y ahora mismo estoy dando curso de inglés.

Ahora, de momento, estoy sin trabajo y doy clases de baile

y voy haciendo cositas

Hoy, por ejemplo, tengo clase, que me llaman para un sitio, lo otro

y vamos haciendo como intensivos de danza.

(Música)

-La ley nos dice que necesitamos

un precontrato de trabajo

para poder obtener la residencia.

Y, para tener este precontrato, te piden un NIE, una residencia,

que tú vives aquí.

Entonces uno depende de otro.

La residencia depende del precontrato

y el precontrato, de la residencia.

-En un principio, tú piensas

que es muy bonito que ellos puedan jugar al fútbol,

lo que pasa es que termina el domingo

y ahora tienen que volver

a su vida cotidiana de buscarse la vida.

Entonces ¿qué intentamos? Hacer una labor de ayuda a ellos

a través de una red, o sea, colaborar con asociaciones,

porque Alma de África es una asociación muy pequeñita

que se dedica simplemente a que ellos puedan practicar

el fútbol, pero también hay

otras asociaciones que tienen sus abogados,

que tienen sus psicólogos, que tienen sus infraestructuras

de viviendas de acogida. Con todas estas asociaciones,

trabajamos en red para facilitarles

a ellos todo lo que necesitan.

De Guinea-Bisáu salí con 12 años con mis primos

porque con tres años

falleció mi madre y me fui a vivir

con mi tía, su marido y mis primos.

Y, cuando empezó la guerra,

tuve la oportunidad porque ellos eran portugueses

porque sus padres eran portugueses.

Y saliendo de la guerra en el medio del conflicto

y de ahí salí con ellos, fuimos hasta Senegal y hemos estado

en un campo de refugiados

durante un tiempo

y, ya cuando venía un avión de guerra de Portugal a recoger

a los portugueses, y estaba con mis primos,

que eran portugueses y al final por ahí conseguí pasar con ellos,

pero la verdad es que cuando yo iba para pasar

no me querían dejar pasar.

Si no fuera por mi prima, que la trato como a mis hermanos,

porque crecí con ellas, mi hermana mayor, que dijo:

"No, que es mi hermano y que vive con nosotros

y que está con nosotros. Entonces él tiene que pasar con nosotros".

Sin tener un padre, sin tener una madre

y estando en las condiciones de vida

que uno tiene allí, los sueldos son bajos,

no servía para estar.

Los problemas políticos y económicos un poquito

con la familia y eso

han hecho que me cambiara la mente para poder ayudar

y conseguir mi sueño.

Que entienda la gente que aquí la gente no viene de vacaciones,

que a nadie le gusta salir de sus países

y que están muy necesitados.

Esta gente necesita

mucho mucho apoyo y, sobre todo,

a nivel sentimental porque vienen sufriendo

y padeciendo mucho.

La verdad es que Jerez me ha acogido

y, como en todas partes,

que hay problemas,

pero como yo tengo muy bien en mi mente

el tema de racismo y eso,

entonces aquí no lo siento tanto,

pero en la calle a veces hay gente que te lo dice.

Cuando vamos a jugar con cualquier otro equipo,

vamos con el respeto y todo lo demás,

pero hay siempre uno u otro indebido,

están siempre los insultos,

que nos llaman de todo. Nosotros seguimos luchando

para concienciar a la gente que verdaderamente

lo que cambia aquí es simplemente el color.

En ese día que fue bastante marcado

para todos nosotros, que teníamos en la espalda

los insultos que nos hacen cuando vamos a jugar

en ciertos campos adonde vamos a jugar

y en ese día pusimos los nombres.

Yo, por ejemplo, tenía "negro",

otros tenían "mono", otros tenían "sudaca",

otros tenían de todo.

-Intentamos sensibilizar a las personas de que Alma de África

es un equipo como otro cualquiera,

que la diversidad es una cosa que es positiva

y, sobre todo, concienciar, a mí lo que me gusta más es

concienciar a través de la gente joven y de los niños,

que vean con naturalidad que hay un equipo

que en su mayoría son africanos

y que es igual que los demás.

Hay que seguir luchando.

-Hay esperanza. Cada vez más nosotros

vivimos en eso, esperanza

y pensando que el día de mañana todo cambiará

y tendremos un futuro mejor

y la verdad es que yo, como dije antes,

yo, de verdad, no conozco

ni Unicef ni nada de eso,

porque soy yo Unicef, que estoy trabajando para ayudar

a mi familia.

-Se dice que nunca nos olvidemos de dónde venimos.

Entonces esa palabra tiene que saber que tenemos por atrás

gente y que tenemos...

-La vida para mí no es tan difícil

si nos ayudamos unos a otros.

-Ya somos ciudadanos del mundo,

que no pertenecemos a unos países

porque la Tierra no tiene fronteras.

Son los hombres quienes han puesto

las fronteras en la Tierra.

# Alma de África.

# Oé.

# Alma de África.

# Oé.

# Alma de África.

# Oé.

# Alma de África.

# Oé. #

De alguna manera, toda caja, si se sabe mirar,

es una caja de sorpresa. Las que nos muestra Lola González

guardan relaciones entre objetos

que generan un humor siempre inquietante.

"La obra visual de Lola González

nos habla de una infancia a caballo

entre los cuentos de hadas y las películas de terror sin rombo

en sesión de tarde,

cuentos de cartón con portada objeto,

recortables con sabor a sábado,

monederitos con cadena dorada, el olor a galleta de las muñecas,

la brumosa imagen de la tapia de un recreo,

memorias de un colegio laberinto.

Su obra nos habla de una mente que florece

convirtiéndose en hiedra asilvestrada y rara

entrelazada a la belleza abandonada que la rodea.

Tras largos veranos de sala de espera en el sur,

la hiedra regresa a casa más enredadera y loca que nunca,

con nuevos olores arraigados para siempre a su memoria olfativa.

Buhardillas, baúles y armarios se abren para ella

en forma de cajas desproporcionadas

que alimentan su peculiar e interminable colección de objetos,

insaciable, atesoradora de secretitos.

Clavos oxidados, huesos de animales, llaves de hierro,

caracolas y cromos, hospital de muñecas rotas,

postales, piedras, cristalitos, todo cabe en una caja.

Inconscientemente, su primer poema objeto.

Una constante revisitación de fotografías antiguas, minicircos

de personajes imaginarios, reinterpretación de cuentos,

corta y pega digitales,

a veces con humor, siempre inquietantes."

Aquí terminamos por hoy.

Volvemos el lunes con el doctor Romero

y con Carmen Guaita. Hablaremos con ellos de salud

y educación respectivamente.

También nos desplazaremos a Málaga

para conocer y recorrer las salas del Museo del Automóvil de la mano

de un invitado muy joven.

Buen fin de semana a todos. Nos encontramos aquí, en La 2,

el lunes. Hasta entonces.

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La aventura del saber - 06/02/20 - Lengua de signos

06 feb 2020

Ofreceremos los reportajes "Alma de África" y "Boek visual: Lola González". Además, entrevistaremos al filósofo Reyes Mate y a la experta en Ciberseguridad Silvia Barrera.

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