Juego de niños La 1

Juego de niños

Sábados a las 22.05 horas

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Para todos los públicos Juego de niños - Berto Romero y Miguel Ángel Muñoz - ver ahora
Transcripción completa

Lo que te estoy haciendo. -Me estás pintando el ojo, tía.

-Te voy a pintar aquí. -¡Oh!

-Bueno, es igual.

Ya estoy aquí, ya estoy aquí.

Bueno, ¿ya habéis probado el tipo de maquillaje

para el programa? Sí.

Sí, a ver, déjame un momento esto.

(LOS NIÑOS RÍEN) Espera, espera, espera.

¡Espera, espera! Espera, espera, espera.

Ya está, adiós, adiós. No, no te vayas.

¡Adiós! ¡No, no te vayas!

-Ahora nos va a echar una bronca que no veas.

¡Muy buenas! ¿Qué tal estáis?

Hola, hola. Hola.

Aquí estoy.

Hace casi 30 años que presenté este programa,

"Juego de niños",

y aquí estoy de nuevo.

Los gallifantes están igual.

Están bien, están bien, están bien. Están bien, se mantienen.

¡Y yo también!

(Aplausos)

¡Y vosotros!

Es el momento de dar la bienvenida a uno de nuestros concursantes:

¡Berto Romero!

(Aplausos)

¿Qué tal estás? ¿Qué tal?

¿Qué tal estás? Muy bien, muy contento. Gracias.

Berto...

Ya, ya. Es impresionante. Mirad sus ojos.

Esta actitud; estabas abrigado.

Es increíble que haya llegado a mayor partiendo de ahí, ¿verdad?

Y con Carpanta, que era un personaje de cómic,

antes de que se llamasen cómics. No, eran tebeos.

Lo que no entiendo nunca... Mi madre era costurera.

Es lo que te iba a decir. No entiendo la ausencia de criterio

al escogerme el jersey. No...

Todos hemos vivido momentos de estos, eh,

de madres costureras.

Mira. Ahí, serio también. Pero era feliz, te lo aseguro.

Supongo que cuando me hacían fotos

sabía que iba a ser un momento trascendente.

Ponías las manos en los bolsillos, la bragueta un poco abierta...

(RÍE) Sí, en eso no he cambiado. Ah, sí, ¿no?

Oye, tengo que decirte...

Habéis ampliado la foto de la bragueta.

Son así; con esto yo no tengo nada que ver.

Tengo que decirte tres cosas: gracias, gracias y gracias.

De nada, de nada y de nada.

Te presento a tu contrincante. Estupendo.

¡A Miguel Ángel Muñoz!

(Aplausos)

Gracias.

¿Qué tal? Muy bien.

¿Qué tal estás? ¿Le puedo dar un abrazo a Berto?

Sí, por favor. "Fair play".

¿Cómo estás? Miguel Ángel ha hecho

una película con Sharon Stone y Andy García.

Sí. Están haciendo una precuela

de "El crack cero", aquellas que hacía Alfredo Landa,

y estáis haciendo una peli como si fuese antes.

Así es, la acabamos de terminar.

Y vas y ganas "MasterChef".

Eh, en fin... No sé, suerte que no es guapo.

Encima cocina bien, ¿no? Qué rabia. ¿Eh? Míralo.

Claro, no se puede tener todo. Habéis traído para comparar

cómo una misma especie puede derivar tanto, ¿no?

(Risas y aplausos)

Bueno...

No, no, no; la foto. Un momento, esta foto.

Ya se veía que eras especial. Eres Supermán.

¿Qué hacías?

Pues yo de verdad pensaba que podía volar con ese traje.

¿Tú te acuerdas de ese momento? Claro.

Además, me subía a los árboles y veías a mi padre,

que no quería que yo perdiese la ilusión,

pero totalmente acojonado porque yo decía: "Papá, que voy",

y me cogía en el aire, para que no me rompiese algo.

Hala. Y tenemos otra que es muy especial.

Las infancias son muy llamativas. (RÍE)

Dos monadas ahí...

A ver, ¿qué recuerdas de ese momento?

Pues de ese momento... Eso es muy curioso.

En la foto no se ve, pero el mono, que es el que tiene más pelo,

tiene unas chancletas amarillas.

Sí... Yo ahí no hablaba mucho

y yo todo el rato señalaba al mono,

cuando nos íbamos a tomar algo en verano.

Yo quería las chanclas

y mis padres entendieron que quería una foto con el mono.

Y lo pasé fatal; mira mi cara; yo no quiero la foto.

Realmente quería las chanclas.

Y un chimpancé, si está de buenas, bien;

pero cuando se complica...

Olía... Se complica.

Bueno, tú que has hecho todo ese currículum...

Bueno, tus series extraordinarias. Muchas gracias.

La vida familiar te sirve para hacer series, puñetero.

Hay que sacarle rendimiento. ¿Pero tú crees

que, después de ganar todo lo que has ganado

y las pelis que has hecho, ganarás hoy "Juego de niños"?

¿Te digo la verdad? Sí.

Creo que no.

Creo que no; pero un momento... Te he dicho la verdad;

ahora bien, yo vengo aquí como si pudiese ganar a Berto.

¡Pues vamos a por nuestro primer juego!

Porque es que... Es que... ¡Es que voy a salir en la tele!

-¿Estás muy nervioso porque vas a salir en la tele?

-Sí.

-¿Y por qué te rascas las uñas?

-Porque... Porque es que estoy muy nervioso.

Bueno, ya sabéis que ahora vamos a escuchar, vamos a ver,

unas definiciones. Venga.

Vamos a ver a unos niños definiendo conceptos.

Pueden ser conceptos, películas; ya iremos viendo,

y tenéis que averiguar de qué se trata, ¿vale?

Bien. ¿Empezamos?

Berto, sin más dilación.

Perdona, Berto;

de esta foto que tienes detrás tenemos que hablar seriamente,

pero de momento...

Todas son del mismo palo. Sí, todas son muy inquietantes.

A ver, primero de los conceptos a tratar.

Es como un cuadrado, solo que con otro cuadrado al lado.

-Son una línea así.

-Oye, el rectángulo es más largo que el cuadrado

porque son dos cuadrados juntados pero más fino.

(BERTO TITUBEA) -Rectángulo.

-No sé cuánto cuesta, pero... -No sé cuánto cuesta,

pero cuesta más de 20, de 30, de 40 y de 50.

-Dos cuadrados... -Cuesta un millón de euros.

-Se puede hacer de distintas formas;

entre los botones de la derecha... ¡Uf!

(BERTO TITUBEA) -El botón de la parte inferior.

Berto, espera... Sigue, sigue captando.

Y por detrás, que tiene... un cuadradito.

O circulito.

-¿Tiene un defecto? -Si te pasas un minuto,

pues se te ponen como al medio.

Y si te pasas otro minuto o más, pues ya está a cero.

-¿Eh?

Pues ya estamos en nuestra salsa, Berto.

(BERTO TITUBEA)

Un cuadrado, que...

Más... ¿Qué haces?

Más...

Un cuadrado con otro cuadrado, con botones...

Si contestáis a la primera, son 30 gallifantes.

Si es a la segunda, 20. Y si es a la tercera, 10.

¿Puedo? ¿Quieres lanzarte

o quieres más información?

Lánzate. -Si información dan mucha,

pero no he entendido nada.

Yo creo que es un aparato tecnológico.

Me da la sensación de que puede ser un...

Un...

Otra pista, estás dudando mucho. ¿Un portátil?

Un ordenador portátil. ¿Qué?

Un ordenador portátil.

Más pistas, va.

¡Había una vez que no existía ese aparato!

Y que la gente se ponía muy nerviosa y decía:

"¿Qué hago, qué hago, qué hago?".

-Objeto que se utiliza para comunicarse...

-Odio hablar porque...

Porque por ahí siempre está la familia

y siempre quieren todo el rato llamarme a mí.

-Pues un... -Todo el rato.

-¿Sí? -Cuesta tanto porque es

tecnología muy avanzada y cuesta mucho rato hacerlo.

-Se te pueden hinchar los ojos y se te hacen rojos.

-Yo lo odio.

Bueno, ¿qué puede ser? Ahora sí. Un teléfono móvil.

¡Un móvil, un móvil! Vale.

Un móvil.

Bien, bien, bien.

Qué difícil. Muñoz, ya ves que la cosa...

no es ninguna broma. Está difícil.

No, no, no. Por lo tanto;

es un concepto, una cosa. Adelante.

Es un sonido... Algunos ni tienen sonido.

-Es un sonido... -Muy raro.

-No me gustan. (RÍE) -A mí tampoco.

-Son... de una forma un poco rara.

-Lo suele dar en casa...

a mí, a mi padre y a mi madre;

pero a los abuelos, a los tíos y a otros amigos no se los da.

-Da doscientos cuarenta y pico al día.

-Pero en el colegio o en algún otro sitio

les da... vergüenza

porque no quieren que les vea la gente que está en todo el colegio.

Miguel Ángel Muñoz, ¿qué puede ser? Ay, Dios...

¿Qué puede ser? Un sonido...

Un sonido. Muy raro. Un sonido...

Muy raro. Dicen.

Y a los tíos no... No son las tripas del estómago.

A los tíos no se les da... No.

(TITUBEA) Eh... ¿Una cafetera?

¿Una cafetera? Una cafetera.

¿Una cafetera? Te vamos a dar inmediatamente,

sin más dilación, más información, por favor.

Es una cosa que... ¿Cómo te llamas? -Martín.

-Que Martín va a explicar; yo ya no sé más.

-Vale.

Pues eso... es cuando un chico y una chica se quieren.

-O un chico y un chico. -Bueno, también.

-En una boda lo hacen en público, pero cuando conoces a alguien,

hay gente pasando a veces por alrededor...

-Pero no hay mucha gente;

no es como un estadio de fútbol, que hay mucha gente.

-A ver, puede haber mucha gente, pero... no es que estén atentos.

-Te dan en los labios... -Lo tengo, lo tengo.

-Es como muy bonito y te sientes como muy contenta,

y te abrazan y todas esas cosas.

Y cuando... -Y luego buscan una casa.

-Uno de gato, uno de perro, el normal...

-Uno de mariposa también hay, que es así.

Bueno, a ver, vamos a ver,

porque... cafetera ya has visto que no es.

No tiene nada que ver con cafetera. Se puede tomar un café.

Es que decían un sonido y un sonido es...

Un beso. ¡Un beso!

(Aplausos)

Él es un puñetero. Un sonido.

¿Tú sabes el primer beso que dio a una mujer, de verdad,

así...?

Si no me equivoco, ¿María Barranco?

Es cierto. ¿Y tú tenías diez años?

Diez años. Diez años.

Esto salió bien, pero también podía salir mal, eh.

Esto salió bien porque... A los diez años puede ser un susto.

Tengo que decirte que fue un susto,

pero salió bien porque ella es maravillosa

y fue maravillosa conmigo,

pero yo estaba supernervioso de que me iba a besar María.

Sí; pero bueno, aquí estoy, he sobrevivido y...

Sí, sí. Y ahora le mando un beso.

¿Nosotros a qué edad? Cuando la mili, ¿no?

Yo...

Berto. Yo tenía pelo ya, eh.

(RÍEN)

Venga, adelante, Berto, para ti.

(DUDA) El presidente...

-Creo que trabaja... Es personaje.

En "Pressing Catch".

Su mujer es medio humana, medio extraterrestre.

-Dando las noticias;

él trabaja ahí, que me suena de las noticias.

Noticias... Y va a trabajar a las noticias;

después sale de trabajar muy tarde.

-Tiene una casa de oro, dos habitaciones y dos baños.

-La casa es de blanco, de marrón... -Gris.

-Negra... -Gris.

-Blanca... -¡Gris!

-Carne... (RÍE) -¡Carne!

-También... -¡Gris!

-Gris. -Sí.

-Creemos que algunos le lavan la ropa

y después se la dan y después se la pone él.

-Como su mujer...

O su abu... Su padre o su madre...

O su tío... (BERTO RÍE)

-Sí, claro. -Si aún no se ha muerto.

(TITUBEA) ¿Quién puede ser?

¿Es un personaje en concreto o un cargo?

Un personaje... Yo diría que Donald Trump.

Pero... A ver, un momento, ¿por qué?

Porque... Porque han dicho que vive en una casa blanca.

Luego han añadido más colores, han añadido marrón, gris y carne;

pero he pensado "casa blanca", Donald Trump.

¿Te lo digo? Y que le lavan la ropa;

yo creo que Donald Trump no se lava la ropa.

¡Donald Trump, efectivamente!

¡50! ¡Berto, 50! 50 gallifantes, ojo.

A ver; ahora para ti, Miguel Ángel, ¿vale?

Venga. Mucha atención.

Es un personaje también; vamos a él.

Creo que tendrá dinero porque es famoso.

Y también que... Es un poco... Bueno, es flaco,

por decir así.

-Esa persona ha hecho una cosa mal,

que no se puede rascar el culo en medio de la gente

porque eso está... mal de hacer.

-Y se rasca el culo.

-Se lo rasca mucho.

(AMBOS) Esa persona sabe muchos idiomas.

-Está casado, creo yo,

porque ¿quién no quiere casarse con un famoso?

-Tiene como el pelo... Casi como el pelo corto,

es fuerte, es famoso

y es muy bueno jugando a ese deporte.

-Y vive solo; es como un multimillonario.

-Yo creo que esa persona vive en Alicante

o en Valencia... O en Elda o en Petrel.

-O en Sax. -O en Sax.

¿Quién podría ser? ¿Quién? Ay, Dios...

Miguel Ángel. Donald Trump.

(RÍE) -Vive solo... Cuidado, Miguel Ángel,

porque Berto, con su proverbial inocencia,

se te está adelantando.

"Es muy bueno a ese deporte"...

Deportista... Sí.

Bueno... ¡Rafa Nadal!

¡Oh, sí!

¿Sí? ¡Sí!

¡¡¡Vamos!!!

¡Vamos! Sí.

¿Sí? ¡Sí!

¡Vamos! ¿Pero cómo que nos vamos?

Son 30, 30 gallifantes. Sí, pero... Bueno, pues no sé...

-¿Vive en Petrel? 50 a 50.

Berto casi despeinándose ya en la foto,

Miguel Ángel que no llora de milagro; 50 cada uno.

Uf. Berto, película.

Venga. ¿Vale?

Va. Venga, va.

Va, venga; pues película para Berto.

En la película iban vestidos de presidentes,

de chicas elegantes, de chicos elegantes,

de chicos caros...

-El chico le decía a la chica unas cosas;

que cerrase los ojos... -Y luego los abriese.

Para ver cómo se está volando.

-Pues baja una persona, que es como el conductor,

y abre la puerta

y la que sale de la puerta es Mary Poppins.

-Había un chico y una chica,

que el chico le ayudaba a volar encima de un barco.

(Risas)

O sea, o sea, entiende la reacción de él.

Tienes que saber que ella ha dicho eso,

pero él ha hecho... Ya, ya.

Yo creo que es "Matrix".

¿Qué? "Matrix".

Me has llamado "Matrix" a mí, ¿no?

No, es el nombre de una peli. Más información, por favor.

Se partía en dos. Gente con sangre.

-Porque le mordían los vampiros, claro.

-¿Qué vampiros?

-La nena esa estaba en el barco que no se había hundido

y empezó a moverse, pero no podía casi

y además estaba haciendo un montón de frío.

-Vale. -Y entonces cogió un silbato

e hizo... Y entonces vinieron los policías.

-Era como un mono... ¿O lo es?

-Era; estaba muerto.

-¿Persona? -Sí.

Ánimo, Berto.

Eh... -Una persona muerta, sentada.

¿Qué dirías ahora? "Titanic".

(RÍE) ¿No?

(Banda sonora de "Titanic")

Correcto. Sí, claro.

Vale. Qué mal rato, eh.

Qué mal rato.

Efectivamente; efectivamente.

Pues... Pues más gallifantes.

(RÍE) Pero es flipante cuando sale Mary Poppins.

(RÍE) Que se suma, sí, sí. (RÍE)

Bueno, para Miguel Ángel.

Ya ves que aquí no se anda la cosa con menudencias, ¿vale?

Película; ya qué más quieres que te diga.

Pues no sé, una pista. Lo vemos.

Es un juguete que parecía una persona porque se movía.

-Va vestida de mujer porque tal vez es una bruja.

-Y si es una bruja, es mágica.

-Parecía una persona muerta o un juguete muerto,

o un bicho muerto,

o un mono muerto. -Yo pensaba...

-Muy... Muy seco.

Muy seco; es como que no se ha bañado ningún día del mundo.

Desde que ha empezado su vida, desde que ha nacido,

hasta que ha llegado hasta ahí,

no se ha bañado; así que está muy seco.

Por eso también me parece que está muy seco, sí.

-Esa cosa se parece mucho mucho a un cerdo.

-Y los cerdos hacen "oinc".

A ver...

Miguel Ángel, sé que... Estamos todos contigo.

Mira, voy a ponerte aplausos por parte del público.

Aprieto. Gracias.

(Aplausos)

¿No? Me la voy a jugar, claro.

¿Te la juegas? Algo tengo que decir.

¿A la primera? Sí, a ver qué pasa.

¿Qué vas a decir? "La momia".

Cerdo seco... No. No, no, no, no, no, no.

Pero claro, te la has jugado. Ah, ¿pero si me la juego ya...?

Claro, ¿qué quieres que te diga?

Me ponéis en un compromiso. No.

De arriba me están diciendo que no puedo darte más información,

pero me da igual, te la voy a dar.

Por favor. Me has llamado momia a mí, ¿no?

Por supuesto, por supuesto. Vale, gracias, chimpancé.

Venga, vamos a ver más.

Era una persona que era muy rara.

-Viscosa y con arrugas. -Y también tenía...

Que tenía poderes. -Se estaba escondiendo de la mujer,

por eso se estaba haciendo pasar por el peluche.

-Parecía un mono muerto, pero con el dedo,

pues le salía una bombillita y le iba acercando

el dedo al dedo del humano... -Lo tengo.

-Y entonces... iba acercando, acercando,

hasta que dejó de salirle sangre de ese platillo.

-Se hace daño con una motosierra... -¿Eh?

-Y después le ha curado, el bicho.

-Que tiene como la cáscara así, muy así,

pero que tiene los ojos muy así.

A ver, ¿qué? Va. ¿Sí, no?

Lo tengo, pero es que de repente despistan mucho.

Ahora ya sí, eh. "E. T.".

¡Venga, "E. T."! ¡Vamos!

Efectivamente, "E. T.".

"E. T.". Uf.

La cosa se va complicando, naturalmente.

La cosa se va a ir complicando mínimamente,

pero no vamos a ir a menos; así que pido mucha atención.

Berto, es uno de los momentos acuciantes.

Muy bien. ¿Vale?

Me dijo mi madre que es una enfermedad o algo, no sé.

-Me parece que es un ejercicio o algo, ¿no?

-O un virus.

(AMBOS) -La gente que va a ver eso es gente mayor,

cantante...

-Pues lleva muy poca ropa. Muy poca ropa.

-No me gusta porque pasa frío. -Y coge un catarro.

-Somos muy pequeños para ver esas cosas.

-Pues yo... -Hasta que no seamos un montón...

Muy, muy, muy mayores. -Pues yo lo veo en dibujos.

-¿En dibujos lo ves? -Sí...

-A mí me parece una pérdida de tiempo.

¿Qué? ¿Una enfermedad con gente desnuda?

Sí, dicen que les suena a nombre de enfermedad.

¿Striptease? ¡Sí, striptease!

(Aplausos)

Pero vamos... ¿Te acuerdas?

Es verdad que tiene nombre de enfermedad.

Tiene nombre de enfermedad. Es verdad.

Dice: "He pillado un striptease que no tengo voz".

"Tienes un striptease terminal". Es verdad, es verdad. Joder.

Bueno, óiganme; estoy como en mi casa.

O sea, solo hacía casi... 27 años.

Eso no es nada. Tú no habías nacido.

Sí, yo había visto este programa.

¿Sí? Sí.

Yo tengo 44. Pareces un chaval; es el peinado.

Es el peinado, que engaña.

Bueno, le toca a Miguel Ángel. Venga.

¿Lo tienes claro? Es una cosa.

Es una cosa por si se te pierden las llaves, el móvil...

-El coche. -El coche.

Los extraterrestres no necesitan esa cosa

porque ya saben dónde viven.

-Una brújula que te marca el tiempo o algo.

-Sirve para ir a un sitio o...

-O si vas con un coche, con un coche de policía,

va detrás de donde está el ladrón.

A ver, ¿qué te sugiere?

Miguel Ángel. Un GPS.

No; bueno, vamos a ver, esto no...

A ti te han dado las respuestas. No, ¿es un GPS?

Le han dado las respuestas. ¿Tú crees que con eso

puede saber que es un GPS? Es imposible.

-Ah, ¿y tú un striptease sí? Striptease terminal.

-Perdona... También es verdad.

También es verdad. Claro.

También... es verdad, eh. Gente desnuda

y nombre de enfermedad, era de cajón.

-Hombre, el policía...

Pues sí, efectivamente. ¡Vamos!

¡Vamos! Efectivamente.

Estás ahí, eh.

Yo necesito que... Está muy igualado esto.

¿Qué? Está muy igualado.

Está igualado. Vamos ver.

Berto, 100 gallifantes. Toma ya.

Miguel Ángel, 100 gallifantes.

100 gallifantes cada uno.

A ver, yo necesito que haya gente que mire el programa

así como con distanciamiento; una visión distinta, ¿vale?

¡José Corbacho, adelante!

(Aplausos)

¡Míralo, ahí está!

¡Hombre! Caballero...

Madre mía.

¿Qué tal? Madre mía.

Madre mía.

Querido Sardà, ¿qué le pasa?

No, es la primera vez; ahora no os lo vais a creer,

pero yo estoy un poco, tampoco mucho, un poco emocionado.

Es la edad, no pasa nada, es la edad.

La gente mayor se emociona con más asiduidad.

Para edad la del traje. Venga, ¿qué nos cuentas?

Me estoy quedando a cuadros, querido Sardà,

porque la verdad es que, madre mía,

hemos invitado a dos cerebros impresionantes.

Tengo que decir que no daba un duro por ellos.

¿Pero has visto? Antes del programa;

pero ahí, "pim, pam, pim, pam, pim, pam"...

Pero bueno, voy a hablar con los invitados. Berto Romero.

¿Qué tal? Berto Romero, este caballero,

que yo en algún momento de mi vida pensé que era un farsante,

por el aspecto que tiene. Sí, no me miren así.

Y me he dado cuenta de que no;

un tipo brillante, un tipo que se ha enriquecido,

ha aumentado su patrimonio aprovechándose de sus hijos,

escribiendo libros sobre ellos, series sobre ellos...

¡Pero además, eso le ha servido para entender muchísimo mejor

a las generaciones de niños de este programa!

Impresionante, lo has adivinado todo;

pim, pam, pim, pam... ¿Cómo lo has hecho, Berto?

Usando la intuición, que me funciona muy bien.

Y yo pensaba que a tus hijos lo habían cuidado los abuelos,

¿y no? No, no, no,

desgraciadamente no ha podido ser así.

(TODOS RÍEN) ¿Verdaderamente les has cuidado tú?

Si hubiera podido, se los hubiera enchufado, claro.

Sí, sí. Madre mía, me tienes alucinado.

Y Miguel Ángel, ¿qué decir de él?

Tengo que decirte que solo eras una cara bonita para mí

y ahora he visto que eres mucho más.

Es verdad que si el programa fuera de caras bonitas

hubiera sido injusto para Berto... La victoria hubiera estado clara.

Y mira que los niños lo han puesto difícil, eh.

Los niños han definido a E. T. varias veces...

Sí. Como un mono muerto.

Bueno, perdona...

O sea, un mono muerto, y luego que era algo muy seco;

una señora con la cara rara, con los ojos achinados...

Que a mí me parecía más Isabel Preysler que E. T.

Usted les podría ayudar también un poco porque los niños...

He hecho todo lo que he podido y más, ¿o no?

Sí, se ha portado superbién. Berto...

Berto ha adivinado striptease; me he quedado a cuadros.

Lo de la enfermedad era una pista muy clara, ¿no?

Ha sido la clave. Nunca me lo había planteado,

pero es verdad que tiene nombre de enfermedad y de medicamento;

de las dos cosas.

Claro; la conjuntivitis, por ejemplo, inflama los ojos;

las amigdalitis inflama las amígdalas...

Y el striptease qué inflama, ¿no? (RÍE)

Bueno, Miguel Ángel, el GPS; lo ha adivinado pero rapidísimo.

¿Tú eres la voz masculina del GPS? (RÍE) No.

Pero yo cuando estoy en EE. UU., tengo una aplicación

con la que le pongo la voz de Chiquito de la Calzada al GPS.

¿Y cómo hace Chiquito? Pues...

(IMITA A CHIQUITO) "A la derecha gire por Sunset Boulevard"...

Bueno, qué maravilla. Maravilloso.

Y luego también, querido Sardà, ¡basta ya, basta ya!

¡Rafa Nadal es el señor que, después de Roger Federer,

ha ganado más torneos desde que se empezó a jugar al tenis!

Ni Boris Becker, ni McEnroi, ni Ivan Lendi...

¡Eso es chusma! ¡¿Y qué?!

¡Que es normal que se rasque el culo!

¡Por favor, ponedme una música épica!

Rafa Nadal, no le hagas caso a los niños de este programa,

no pasa nada por rascarse el culo; yo me rasco el culo, mira.

¡Berto también se rasca el culo!

¿Lo hago? ¡Ráscate el culo!

¡Miguel Ángel también se rasca el culo!

¡Sardà también se rasca su culo!

¡El público, por favor,

pónganse en pie y rásquense el culo!

¡Venga, todo el mundo en pie, rásquense el culo!

¡En casa, rásquense el culo, por Rafa Nadal y por España!

Venga, ya está bien. Rásquense el culo, claro que sí.

Ya está bien. ¡Por favor, un respeto!

Bueno...

Venga, la infancia.

¿Cómo sabemos que empezamos a ser como somos

y a qué edad empezamos ya a ser como somos?

Una foto.

Es un niño con esos ojos, ese peinado;

recuerda un poco a Berto, pero no;

y puede ser: Charles Chaplin o Hitler.

Uno de los dos.

Y en este momento, por 10 gallifantes...

Berto, empiezas tú. Hitler.

Hitler.

Miguel Ángel.

Hitler. ¿Hitler? ¿Los dos decís Hitler?

¿Por qué lo tenéis tan claro? Es que me suena haberla visto.

Ah, amigo. No hoy,

pero me suena haber visto una foto de Hitler de pequeño.

Pues... es Hitler, efectivamente.

(Aplausos)

Qué cara.

Una buena escarlatina, eh.

Es que yo soy mucho de ver fotos de dictadores cuando eran niños.

Ahí estaba por hacer. Sí.

Tenemos a Juan Carlos Ortega

para que nos cuente cosas que no se ven.

Hola, guapos. ¡Buenas!

Traigo material...

Material brutal.

Traigo vídeos que han pasado desapercibidos

al equipo del programa, pero que yo he detectado.

Veamos, por favor, el primero.

En mi pueblo hay... Este niño de la derecha, Pablo,

le está contando al niño de la izquierda, Alex,

algo que a Alex no le interesa para nada.

Ojalá fuéramos todos tan naturales como el niño de la izquierda,

porque deja muy claro que no le interesa nada;

pero va en aumento. Atentos.

Porque el otro no calla. No, está contando algo de su cole.

Veamos, por favor, a Alex. Está diciendo: "No puedo más";

pero de momento va disimulando aún. Sí.

Pero poco a poco veremos cómo el chaval se va derrumbando;

ahora ya está diciendo: "No puedo más con lo que cuenta",

"No puedo más"... Se va derrumbando.

Pero atención. Hace unos gestos muy difíciles de traducir

e incluso difíciles de hacer. Yo no he podido hacerlos.

Y atención porque está a punto, a punto, a punto de...

¡Y se derrumba!

¡Se derrumba! No puede más.

¡Se derrumba! Magnífico cómo...

Cómo se derrumba este hombre.

A mí me encantaría que los adultos fuéramos así

y cuando alguien nos está contando algo que no nos interesa,

hiciéramos... Bueno, a veces pasa.

A veces pasa, cierto.

Otro vídeo, por favor, que para mí resume,

y ahora entenderéis por qué,

la historia del pensamiento occidental.

Vamos a verlo, por favor.

La casa era blanca... Lluna y Alexander.

Sí. Alexander va a hacer un gesto

que resume el pensamiento de toda la civilización occidental.

Atención al gesto... ¡Este gesto! Este.

Este gesto; vamos, por favor, a repetir este gesto.

Sí, este. Mira; está diciendo:

"Es evidente lo que cuento", pero, Berto, dime si tengo razón,

con cierta inseguridad. Sí.

Eso, por ejemplo, Kant en la "Crítica de la razón pura",

Descartes en el "Discurso del método",

Platón o Marx. (RÍEN)

Estaban diciendo: "Tengo razón",

¿pero quién va a creer en la eficiencia

de los juicios sintéticos a priori? O sea, nadie.

Lo dicen con cierta inseguridad, pero simulando que tienen razón.

¿Y cuál es la reacción de todos los lectores

de la historia de la filosofía ante todos estos textos?

Pues es la reacción que tiene nuestra amiga Lluna. Vamos a verlo.

Mira, mira. Atención a Lluna diciendo:

"¿Qué me estás contando?". (TODOS RÍEN)

"¿Qué me estás diciendo?".

Todo lo que estos niños han hecho en un momentito

es lo que costó tanto a estos distinguidos hombres.

¿Ya estamos?

Tengo otra cosa maravillosa. ¡Ah, pues sí, adelante!

Porque a los adultos los niños no nos hacen ningún caso;

entonces hemos decidido poner un vídeo

que con toda la buena intención nos ha grabado Álvaro;

Álvaro y Nora, que quieren dar un mensaje muy importante

a todos los niños del mundo; vamos a verlo.

Tienes que tener el móvil, pero demasiado rato no,

porque si no se te estropea la vista;

por eso hay que estar menos rato con el móvil.

Con la tele hay que estar menos tiempo

porque si no también se te estropea la vista.

Muy importante. Porque no podemos estar todo el día con la tele,

los videojuegos y con la tableta, y las cosas esas.

Así que hay que estar menos tiempo.

-Porque si no, se nos estropea la vista

y entonces nos quedamos ciegos.

Esto no es así;

le decimos a los niños que no es así.

La amenaza de la ceguera viene de antiguo ya, eh.

Sí, se aplica a cosas que mejor no vamos a contar.

Juan Carlos Ortega, muchísimas gracias.

A vosotros. Hasta siempre.

(Aplausos)

Vamos a ver. Berto, 110 gallifantes.

Miguel Ángel, 110 gallifantes. Esto es un empate.

Y vamos a nuestro siguiente juego.

Hola, ¿qué tal? ¿Cómo estáis? Hola.

¿Estáis preparados? Sí.

Vale, porque vamos a hacer la sintonía del programa.

A ver, la idea es esta. Uno, dos, tres.

¿Así? Sí, exacto.

Tú también.

Cada uno a su aire, va.

¿Tú cómo lo harías? Yo lo haría de esta manera.

A ver, ¿cómo?

(TOCA EL PIANO MAGNÍFICAMENTE)

(Aplausos)

Hay que ver, cómo suben, eh.

Hay que ver cómo suben.

Bueno, quiero recordaros que estáis empatados.

Ya. Pero no, tenéis que desempatar.

Solo puede ganar uno.

Bueno, hacemos una cosa. -Es que queríamos empatar.

No. ¿No puede haber "ex aequo"?

-Nos hace ilusión.

Sería la primera vez en este programa que sucede;

no, no está previsto.

¿Y qué hacemos? -Déjate ganar, Berto.

-Es que no sé hacer eso. (RÍEN)

Vamos a unos niños que van a jugar en nuestra sala de juegos,

nuestra ludoteca,

y debéis predecir lo que van a hacer

o lo que no van a hacer.

Miguel Ángel, vamos a ver a Lucía, que tiene cinco años.

Presta mucha atención.

Adelante.

Hala, qué guay.

Cuántas cosas para jugar, eh. -Sí.

-Escúchame una cosa;

ten cuidado con estas cartas, no las tires.

-Es que... -Puedes jugar, pero no las tires.

¿Ves? Ella se va a quedar aquí, sola.

Sí. -¿Sí?

Ahora vengo, ¿vale? -Sí.

Su madre le dice que vigile... con las cartas.

La pregunta es: ¿quedará alguna carta en pie?

¿Quedará alguna carta en pie hasta que vuelva su madre?

¿Qué nos dices, Miguel Ángel?

Sería muy poco divertido si quedan las cartas en pie.

Sería poco divertido. Sí,

la niña debe hacer de las suyas y tirar las cartas;

ahora bien, esa niña es muy lista, se caen las cartas,

lo intenta apañar y deja puestas dos así.

La pregunta es: ¿quedará alguna carta en pie?

Tú dices que sí. Sí.

Dices que sí. Pero así...

No, en pie. En pie. Has dicho que sí.

¡Ah, Dios! Vamos a verlo.

¡No lo sé, no lo sé, déjame pensarlo!

¡Déjame pensarlo! ¡Déjame pensarlo! ¡Es que es sí o no!

¡Sí! ¡Venga, vamos a verlo!

Ella va a su aire, lejos de las cartas, de momento.

Es hasta que llegue su madre, eh.

De momento pasa por el tubo.

Miguel Ángel, ¿qué sucederá?

Tíralas, tíralas, ¡pero no todas!

A ella le gusta mucho el baloncesto, debes saberlo.

Le gusta mucho.

Ella es disciplinada, tienes que saberlo,

y bastante obediente, también tienes que saberlo.

¿Especialmente hábil? No lo sabemos.

¿Me entiendes, Miguel Ángel?

No lo sé. Ah, sí, van a quedar en pie.

Va a tirar un triple y no se van a caer.

-Es muy buena, hace caso.

-Es muy buena. -Sí, sí.

También puede ser por accidente. Ahí, ahí, vamos, ¡vamos!

Hay gallifantes en juego, te lo recuerdo.

¡Por favor, por favor!

Son 100 gallifantes. ¡Eso no lo has dicho!

Si no, me lo pienso más. ¡Lo digo ahora!

Ahora no vale. ¡Son 100 gallifantes!

¿Puedo cambiar la respuesta? Puedes cambiarla si quieres,

¡pero no lo hagas! Yo no sé... No, no.

La madre debe estar cerca ya.

¡Uy! 100 gallifantes, señoras y señores.

¿Cómo se llama la niña? Observad...

¿Cómo se llamaba? ¡Lucía!

¡Lucía, por favor, tira las cartas, menos una!

(RÍE) No, no. Lucía, por favor.

De momento... Ah, si no las tira, también gano;

queda alguna en pie. Claro, claro.

Claro, claro. Solo pedimos que quede una en pie.

¡No, no, no! Ahora, atención.

Tres, dos, uno... ¡Cero!

¡Ni una, mira!

Miguel Ángel, 100 gallifantes. 100 gallifantes, qué bien.

De casualidad. Pensaba que las iba a tirar.

Uf... A ver, ahora es el turno de Berto.

Venga. Te presento a Javier.

Vamos a verlo.

Hala, ¿te gusta? -Ah, sí.

-Oye, qué bonitas estas cartas. Pero cuidado, cuidado.

No se vayan a caer, eh. Ten cuidadito.

¿Sabrás jugar sin que se caigan las cartas?

-Sí. -¿Sí?

-¡Hala, un coche! -Yo ahora vengo, cariño.

-Vale, vale. -Venga, hasta ahora.

La pregunta es también: ¿quedará alguna carta en pie

durante los próximos dos minutos?

A ver, viendo que ya de entrada la madre ya tira a canasta...

Son aficionados al baloncesto. Con lo que ve en casa ese niño,

yo creo que las va a tirar todas. ¿Crees que las va a tirar todas?

Sí, es lo que ve en casa;

la madre ha entrado y ha tirado a canasta.

Si la madre no tiene cuidado, ¿cómo va a tener el niño?

Lo que aprende es la destrucción. La madre no ha tirado...

No sé si ha tirado a canasta. Sí, nada más entrar.

No, no, no, eso no... ¿No lo habéis visto?

-Yo estoy un poco con Berto.

-La madre entra y dice: "Cuidado con las cartas", y tira.

(Risas)

¡Hombre! Mirémonos entre las gafas...

Lo tira todo. ¿Lo tira todo?

Todo. Lo vemos.

Es un bestia. Es muy arriesgado, eh.

Son 100 gallifantes.

Ahí está Javier.

Venga, Javier, no me dejes mal.

Pasa completamente... Pasa completamente de...

Va a tirar el...

Pero le invita, cuidado... ¡Ahí va!

-Míralo, míralo. Hay un reclamo, hay un reclamo.

Tan tranquilo que estaba, y hay un reclamo.

Venga, Javier. Sabe que no puede tocar las cartas.

(RÍE) Venga, Javier.

Ay, ay... ¡Ahí, ahí, ahí!

(RÍE) No, no... No puede ser.

¡Venga! Un minuto 26; todavía queda mucho,

pero yo creo que él... Le sobran 30 segundos.

Tiene una enorme habilidad. Él sí que es un tío hábil.

¡Ahí va, ahí va!

¿Qué te parece, qué te parece?

Venga, venga. ¡Uh!

Berto... Lo veo enfilado, ya verás.

Solo con que quede una en pie, has perdido.

Bueno, bueno, bueno...

58 segundos, 57... Las coloca, las coloca.

-Venga, venga. Se te ve tenso.

53... Mira, mira, ¿ves? No solo no caen;

no solo no caen, sino que las está colocando.

Berto ha dicho que caerían todas. Javier, no me falles.

(RÍE) Oh, oh... 40 segundos.

Se le está complicando. No, pero hay muchas todavía.

Hay muchas todavía.

Bueno, ¿quieres cambiar de opinión, Berto?

No, no. ¿Seguro que no?

Dice: "De perdidos al río". 27... ¡Ah, oh, eh...!

¡Oh, oh!

¡Toma ya, bien! ¡Berto, Berto! ¡No, no, no!

Un momento, un momento, las coloca. ¡No, no, no! No, Javier, no.

Un momento, Berto.

Mira atentamente, fíjate, cuidado.

Siete segundos. ¡Javier, coloca una, que gano!

Son 100 gallifantes. ¡Una, vamos, puedes!

Tres, dos, uno... Tú puedes.

¡Cero! ¡Bien!

(Aplausos)

¡Sí, señor!

¡100 gallifantes cada uno! Uf...

Bueno, ahora es un momento emocionante.

Es un momento emocionante para mí.

Emocionante porque... Insisto, ya sabéis que hace casi 30 años

yo hice este programa;

vamos a ver a una de las niñas que participó, ¿de acuerdo?

La vamos a ver y escuchar.

Muy atentamente, por favor. Elsa.

Cuando una mujer está ya casada con un hombre

y resulta que uno dice:

"Pues mira, no te quiero". "Pues mira, no te quiero".

Y van a la Guardia Civil o a la iglesia,

donde se casen;

depende de dónde se casen, se pueden divorciar.

Si se casan en la iglesia, es más difícil que puedan a que no,

porque en la iglesia no creo que haya ese trastorno;

pero en la Guardia Civil sí hay.

Pues de esta forma veía Elsa el divorcio en 1991;

de esta forma tan desinhibida y explicándose de esta manera.

Tenemos un departamento que busca,

intenta ponerse en contacto, a los que eran niños

y estuvieron en aquel "Juego de niños", ¿vale?

Y este departamento está dirigido por Corbacho. ¡Adelante, José!

(Aplausos y vítores)

José Corbacho,

de departamento de búsqueda de invitados.

Ya he salido antes,

no hace falta tanto aplauso y tantos vítores.

No hay ningún departamento, o sea, estoy yo solo.

Bueno, claro, eso es como...

Estoy yo solo detrás de esta pantalla.

Me han puesto además un PC de los 80

para hacer juego con el programa...

Cuando se dice: "Mis abogados arreglarán esto",

es un abogado; pero se dice "mis abogados".

Tu departamento. Bueno, pues mi departamento...

¿Has conseguido contactar con Elsa?

Sardà, no solo he conseguido contactar con Elsa, 1991;

que tiene nombre de película ganadora de Goya;

sino que además he encontrado cuatro mujeres...

Cuatro. Que dicen ser esta Elsa.

Bueno...

Pero obviamente solo una de ellas es la verdadera Elsa.

Berto, Miguel Ángel, deberéis dilucidarlo y acertar, ¿de acuerdo?

¡Por 100 gallifantes!

Quien acierte quién es la verdadera Elsa

de las cuatro Elsas se lleva 100 gallifantes.

A ver si desempatáis de una puñetera vez.

Muy bien. Nuestra primera Elsa es taxista,

así que su vida ha transcurrido

entre acelerones, frenazos, pinchazos e insultos machistas.

Está muy orgullosa de llevar el volante de su destino.

¿Os suena, os ha llevado en taxi? Muchísimas gracias.

¿No? Creo que no.

Nuestra segunda Elsa trabaja en el mundo de los seguros

y es actriz en un grupo de teatro aficionado.

Por eso le gusta interpretar personajes que vivan a todo riesgo.

Gracias, Elsa 2. Nuestra tercera Elsa

es una directiva empresarial de éxito.

Acaba de fichar por una empresa del Ibex 35

y las otras 34 temen que les coma la tostada.

Y... no hay tres sin cuatro, ¡póquer de Elsas!

Nuestra cuarta Elsa es taquígrafa en el Congreso de los Diputados.

Es tan rápida que es capaz de escribir lo que opinan

Pedro Sánchez y Pablo Casado el uno del otro

antes de que lo piensen.

Ahora sí que es el momento de Berto y Miguel Ángel.

Ah, están haciendo...

¿Y si decimos la misma...? Despacito, despacito.

Podemos decir la misma, ¿no?

-Vamos a ser tu peor pesadilla; vamos a empatar hasta el final.

Si elegís la misma, habrá reparto de gallifantes.

No, no, no me vengas recortando.

Ah, como tengo un departamento de contabilidad también.

Claro, no, no...

Si se acierta, son 100 gallifantes. Vale.

Venga. Vale.

¿Y si aciertan los dos? 100 gallifantes para cada uno.

O sea, que se repartirán;

decimos lo mismo con distintas palabras.

Vamos a hacer un repaso.

Elsa número 1: Elsa taxista;

cuando no le gusta un cliente le pone reguetón.

Elsa número 2: aficionada al teatro que trabaja en seguros.

Elsa número 3: directiva

que empezó de la nada y ahora nada en la abundancia.

Elsa número 4: taquígrafa del Congreso

que de pequeña odiaba a los políticos

y ahora trabaja para ellos, como todos.

Muy bien, ahora es la hora de decidir. Berto.

Eh... La segunda Elsa, actriz y que trabaja en seguros.

Elsa número 2.

La número 2. Elsa número 2.

¿Y para ti? Es correcto, Elsa número 2.

Elsa número 2... (RÍE) Sí.

Los dos lo tenéis así de claro... Lo tengo clarísimo.

Pero así. ¡Así!

¿Por la mirada...? ¿Os digo por qué?

Primero, por la expresión corporal.

Bueno, vamos a ir... Porque se ve más tímida,

como que todo el mundo la puede mirar a ella.

Y segundo, por una cosita que tiene aquí y aquí

respecto a la foto.

¿Será posible? Y porque tiene

la misma mirada de guasona que en el año 91.

¿Será posible? Vamos a ver.

Elsa número 3, la Elsa directiva empresarial,

¿eres tú esta verdadera Elsa?

No. No. Muchas gracias.

Gracias, "Elsa que no". Puedes abandonar el plató.

Gracias, "Elsa que no".

Elsa número 4, taquígrafa del Congreso,

¿eres tú la verdadera Elsa?

No. ¡No!

No. ¿Te imaginas?

Vamos bien.

Nos quedan dos Elsas. Dos Elsas.

Elsa sí, Elsa no, esta me gusta me la como yo.

Qué daño ha hecho Chimo Bayo.

Muy bien; vamos ver si es Elsa o la Oltra.

No, que la Oltra es la de Valencia. Uh, qué apretado.

Perdonad, perdonad; a Berto le da vergüenza ajena.

No, no, claro... Es que Berto es muy bueno.

Venga. Muy bien.

Elsa número 2,

aficionada al teatro que trabaja en seguros,

¿eres tú la Elsa verdadera?

Sí. ¡Sí!

Gracias.

Elsa, Sardà; Sardà, Elsa. ¡Vais empatados!

Aquí, ven para acá. Ven para acá.

¡Elsa!

Estoy contenta de que hayan pasado los años.

¿Te has divorciado?

Camisa de once varas, ¿no? Los niños y la inocencia.

¿Pero tú te has divorciado? Sí, sí.

¡Ah! Sí, lo conseguí.

Si a esa edad ya hablaba así del divorcio, no veas.

Dice: "Lo conseguí".

¿Quieres que veamos otro fragmento? Por favor.

Pues lo vemos, inmediatamente.

Y no hacen nada, igual que Dimas,

que ahora está haciendo por las elecciones; pero nada.

Y yo cuando sea mayor,

que esté en la Universidad, en BUP, por ahí,

me voy a meter con él.

Porque mira, él se ha dado cuenta de unas cosas,

pero ahora, porque quiere por las elecciones;

pero yo me había dado cuenta antes.

Por ejemplo, lo de los pescadores.

No pueden pescar... peces pequeñitos,

porque si no, los grandes no pueden tener;

a vista de lo que pasa...

Se quedan sin eso.

Otra; las depuradoras.

Dimas no se ha movido para decir que pongan algo,

para tapar el humo.

Porque ahí se contamina.

Con razón hay en África tantos muertos cada cinco minutos;

porque el aire les llega.

El aire.

¡Pero...! Pero bueno, qué grande.

Perdona, eh.

¿El tal Dimas quién era?

Yo creo que los jueces en el momento

vinieron a preguntarme si podía opinar, pero...

No, Dimas es político en Lanzarote, y la justicia que haga su trabajo.

Sí, ¿pero cómo...? En esos días íbamos a ir

al complejo industrial; eso fue lo que me movió a sentir.

¿Pero cómo podías saber algo a esa edad de esto que sucedía?

Éramos curiosos, ¿no?

Y de salir en "Juego de niños", ¿te conocía la gente un poco?

Sí, sí... Una hora menos, pero te conocieron.

Sí, pues tiene sentido, porque además después...

Ahora es todo más rápido, para mantener el material,

para poder tener ese recuerdo presente;

entonces en el instante era como que te veían

y te reconocían en ese momento, pero luego...

Ya está, ya está, ya está hablando.

Es ella, eh, no os hemos engañado.

No. Óyeme, y haces teatro.

Sí, con un grupo de Playa Honda.

Llevo cuatro años ya participando con Somos Teatro,

y contenta, con muchas obras, muchos proyectos

y un grupo de gente maravilloso.

Te quiero agradecer mucho que hayas estado aquí.

No, por favor, a ustedes, Sardà. Gracias, Elsa.

Gracias, Elsa. Hasta siempre. Muchísimas gracias. Gracias.

La situación es tal que...

Berto, 310 gallifantes.

Miguel Ángel, 310 gallifantes.

Eh, bueno, seguís... empatando.

Es que nos caemos muy bien. Esa especie de manía de empatar.

Bueno, ahora ya, una cosa es mira a los críos,

intentar comprenderlos,

y otra ya es... convertirse de algún modo en niños.

Vais a disfrazaros, ¿vale?

El juego próximo consiste en disfrazaros.

Entraréis en estas cabinas

y tenéis que elegir un disfraz, el que queráis, cuando entréis.

Lo haremos tres veces. Podéis repetir el disfraz.

Pero yo tengo una ayudante. Por favor, Nerea.

¿Cómo estás? Bien.

Encantado de saludarte. ¿Me ayudarás?

¿Te gusta disfrazarte? Sí.

¿La última vez de qué fue?

Ah, ¿no te acuerdas?

¿No te disfrazaste? Sí, pero no me acuerdo.

Ah, no te acuerdas. Yo tampoco. Yo tampoco me acuerdo.

¿Y vosotros recordáis la última vez que os disfrazasteis?

Eh, uf... No. -Sí.

Dale la mano. No me acuerdo.

Bueno, ahora tú vas a entrar aquí dentro, ¿vale?

Ella en medio.

El que salga con el mismo disfraz que elige ella tendrá un punto.

¿Nos podemos soltar? Y el que tenga más puntos,

¡100 gallifantes!

Venga, va. Venga.

Preparaos.

Tú aquí, tú aquí, tú aquí, ¿vale?

Uno, dos... No, ¿hay tiempo o algo?

No, no, no hay tiempo. Venga, dentro.

Ahí está.

No salgáis hasta que yo os lo diga. Ah, eso.

No salgáis hasta que yo os lo diga.

Si hay coincidencia de disfraces, pues entonces es un punto.

Bien, ¿qué tal va eso? ¿Estáis listos?

No. ¿Cómo que no?

Un momento, ¡ya! -Va, ya estoy listo.

¿Todo el mundo está listo? (LOS TRES) ¡Sí!

¿Nerea también? Sí.

Pues cinco, cuatro, tres, dos, uno... ¡Cero!

¡¡Toma!!

¡Jo, jo, jo! ¡Un punto para Miguel Ángel!

¡Choca!

Un punto. Míralos. Míralos. Pero bueno...

Eh, atención, se puede repetir disfraz si queréis.

¡Dentro todo el mundo!

Nerea, se puede repetir. ¡Eh, eh, eh!

Pero no hay por qué repetir. ¡Dentro!

Nerea... Nerea, no te dejes presionar.

¡Le ha dicho algo! ¡Dentro!

¡Tramposo! -¡Le ha dicho algo!

Maldito tramposo. No he dicho nada.

Berto, ¿cómo vamos? Te voy a mirar. ¡Un momento!

Berto. Estoy perfecto.

¿Estás listo? ¡Un momento!

Tres, dos, uno... ¡Cero!

¡Fuera!

(TODOS RÍEN)

Ha merecido la pena.

Han perdido los dos, han perdido los dos;

pero merece la pena.

Es un momento irrepetible del programa.

¿Cómo se os ha ocurrido? Un gallifante para cada uno.

Bueno, de momento, de momento, solo tienes un punto tú.

Bueno. Es lo cierto.

Bueno, venga. Dentro, dentro;

pero os podéis dejar el tutú.

Os lo podéis llevar a casa, vamos.

Venga, nos queda...

Esta es la decisiva, la decisiva.

¿Cómo va todo, estáis bien?

Sí, sí. -Muy bien.

Vale, ¿habéis tomado la decisión ya?

Eh... -¡Sí!

No os precipitéis porque, claro, pensad que es muy importante;

son 100 gallifantes,

para aquel que tenga más aciertos.

De momento, Miguel Ángel es el que ha coincidido

con nuestra protagonista, Nerea.

Ha hecho trampa, eh. -No.

Venga. Tres, dos, uno... ¡Cero!

¡Por favor!

¡Ay, Dios! ¡Oh, oh!

(TODOS RÍEN) Otra vez, ¿pero qué pasa?

¡¿Pero qué pasa?! ¿Pero por qué?

Por favor, venid. ¿Por qué no?

-¿Pero qué pasa? Necesitamos música de ballet.

Vente aquí, vente aquí. Necesitamos música de ballet.

Por favor.

Te faltaba este por ponerte. -¡Claro!

¡Bailemos! Bailemos, bailemos, bailemos, bailemos, bailemos.

Bailemos.

(Música de ballet)

¿Qué nos queda, uno? No, ¡ya está! Ya está, ya está.

-Ya está. ¡Cien gallifantes!

¡Vamos! Gracias. Para Miguel Ángel.

Lo siento, Berto. No pasa nada, no pasa nada.

(RÍE)

Vamos a repasar la situación de gallifantes en este momento.

410, Miguel Ángel. ¡Bien!

Y 310, Berto.

310, Berto. Pero todo está por escribir aún.

¡Vamos a nuestro próximo juego!

Por favor, Berto; Miguel Ángel...

Vamos a ver.

Vamos a hablar ahora de vuestra infancia.

Muy bien. Vamos a hacer una regresión, ¿vale?

Cada uno de vosotros va a contar tres historias;

tres recuerdos, tres momentos de vuestra infancia.

Pero solo uno es cierto.

Y cada uno de los dos deberá averiguar

cuál de las tres historias es la auténtica.

¿De acuerdo? Muy bien.

¿Se ha entendido? Sí.

Más o menos, ¿no?

Bien; Berto, es tu turno.

Cuéntanos tres historias; tu primera historia.

Tendría yo como seis o siete años,

y le encontré la cartera a mi padre

y le cogí unos cuantos billetes que tenía.

Eran pesetas en aquella época.

De niño me gustaba mucho dibujar; yo siempre he dibujado muchísimo.

Y empecé a pintarrajear billetes.

Entonces había uno que creo que era Manuel de Falla...

Uno que era calvo, con la cabeza como una bombilla;

pues le hice... peluca, antifaces, dientes mellados...

Y estuve un buen rato pintando billetes.

Y entonces mi hermano, que tiene 10 años más que yo,

cuando vio que estaba haciendo eso, pues me dijo:

"Tío, ¿qué haces?", tal, "papá te va a matar", etc.

Entonces a mí no se me ocurrió otra cosa que aprovechar

una lavadora que había en casa, que estaba preparadita,

y entonces coloqué los billetes; los puse ordenados así,

pensando que no les iba a pasar nada...

Y cuando acabó el proceso de lavado pues había una pasta,

como una especie de... masa de papel,

que eran los billetes. Un grumo, un grumo.

Y hasta ahí el anecdotón.

(Risas y aplausos)

Miguel Ángel, ¿qué impresión tienes?

Me lo creo. Así a priori esto me lo creo.

Me lo creo. Te caería la del pulpo después.

-Bueno, tampoco fue mucha pasta, pero... se me amonestó un poco, sí.

Poco hace mucho. Blanquear dinero se llama, ¿no?

(Risas)

Que viene, precisamente, de que inauguraban lavanderías.

Ah, ¿sí? Sí, sí,

para disimular el dinero, para blanquear.

Tu segunda historia, por favor.

Bueno, este hermano, que te digo que tengo yo,

tiene diez años más que yo;

mi casa era muy pequeña y compartíamos habitación,

y pusieron literas.

Durante un tiempo yo estaba en la de abajo;

luego me hice más mayor y me fui a la de arriba.

Y él me dejaba dormir arriba... porque me sentía yo mayor y tal.

El caso es que yo era de hacer mucho pis por la noche.

Entonces me iba levantando, hacía pis y volvía a la cama;

subía por la escalera,

que estaba al lado de la cabeza de mi hermano

y él a veces me escuchaba, que iba a hacer pis y volvía.

Y en una de estas mi hermano me pidió un vaso de agua:

"Vas al baño, tráeme un vaso de agua".

(RÍE) Y entonces...

En el baño había un vasito y yo a veces abría;

bebíamos del grifo en casa; y bebía agua.

Ese día, esa semana,

estaba mi abuelo pasando una semana con nosotros en casa.

Y por lo que sea, yo medio de noche,

encendiendo la luz, a oscuras y tal,

cogí el vaso que había en el baño,

que no sé por qué lo había dejado en el baño;

pero cuando se lo llevé a mi hermano,

estaban los dientes de mi abuelo.

Y entonces él...

Claro, el bebió y se oyó el "clon, clon";

parecía como que llevaba hielo el vaso.

Entonces dijo algo como:

"Ah, no hacía falta que pusieras hielo",

hasta que bebió...

Y se comió un poquito el asunto.

(Risas y aplausos)

¿Tienes una impresión de estas dos?

O sea, las dos me las creo; pero me gusta mucho más esta.

Esta me parece genial.

-Pues esta te va a encantar,

porque en esta yo era aún más pequeñito que en las otras;

debía tener cinco años,

y mis padres me regalaron unos tirantes.

Y era la primera vez que yo usé tirantes,

y estaba muy mono,

no como en estas fotos con el jersey ese;

no, iba con una camisa y unos tirantes; supermono.

Claro, era un niño de cinco años con tirantes por primera vez.

Y fui al baño a hacer caca.

Entonces lo que ocurrió fue lo siguiente.

Al quitarme los tirantes y bajarme el pantalón...

No me preguntes cómo ocurrió,

pero sabes que los tirantes tienen una cruz detrás;

esa cruz quedó colgando en la tasa...

Y de lo que cayó, algo... debió quedar en la cruz,

porque cuando yo acabé y me vestí; yo hice así...

(Risas)

Y al hacer así...

Horroroso. Horroroso.

Yo noté como... "chop".

Pero ojos que no ven... ¿Sabes?

Yo bajé al salón otra vez

y cuando me vieron aquello, pues manos en la cabeza,

"¿qué has hecho?", "gírate";

y llevaba en la espalda el sello del Ayuntamiento.

Tenemos ya las tres historias, Berto.

Es muy rocambolesca, pero fue así.

El tirante... amarronado.

Tirante receptáculo. El tirante amarronado.

Sí. Los billetes en la lavadora.

Y el cubito con dientes. Y la dentadura.

Tirantes y caca, billetes en la lavadora

y dentadura del yayo. Sí.

Muy bien. Una de ellas es cierta.

Pero... espérate, no nos precipitemos.

No hay prisa. Ay.

Ahora es el momento de que tú nos cuentes...

¿Ahora, con todo lo que llevo? Tres fragmentos de tu infancia.

Esto es "Juego de niños".

A ver, tus recuerdos; tu primer recuerdo.

Vale. Eh...

Bueno, te cuento.

Cuando era pequeñito,

siempre he sido un poquito travieso y demás,

y me peleaba mucho con mi madre sobre lo que me quería poner.

Y además, ella siempre ha sido como muy...

Me cuidaba mucho para que no me pusiese malo...

Y yo me peleaba por lo que me quería poner

y lo que no me quería poner.

Te cuento esta introducción para decirte que nos fuimos

un fin de semana con unos amigos de mis padres

y con su hija Esther, que a mí me gustaba mucho,

de excursión a la Pedriza, a subir una montaña;

a hacer una ruta de senderismo.

Yo, por como era,

me había vestido como me gustaba para sorprender a Esther,

me había emperrado en esa ropa;

mi madre quería ponerme algo que no me gustaba;

y yo quería ir así.

Al final dijo: "Muy bien, como quieras".

Fuimos allí; me caí al río.

-¿Al río? -Me caí al río; empapado.

La que me cayó fue monumental:

"Te lo he dicho", "Mira el niño, que se ha empeñado en ponerse eso",

"Encima ahora se fastidia el día, se va a poner malo"...

Los papás de Esther dijeron: "Tenemos ropa de recambio".

(RÍE) Dios...

Yo directamente miré a mi madre, hice así...

"No, por favor". Ni me prestó atención. "Déjamelo".

El caso es que me vistieron con la ropa de recambio de Esther,

que eran unos leotardos de colores;

me negué a ponerme la faldita, y un jersey rosa,

y, por supuesto, nunca pude conquistar a Esther

porque me convertí en el primer niño alpinista

travestido de la historia.

Bueno...

Venga, segunda. Segunda historia.

Eh, jugando con mis primos en casa al escondite.

Yo me escondía muy bien.

En mi habitación había una cama canapé,

que cuando la subías quedaba un hueco que usábamos como armario.

Yo guardaba diferentes cosas.

Se me ocurrió esconderme ahí,

como el mejor sitio donde no me iban a encontrar;

salvo mi primo, pero era un año más pequeño que yo,

los demás no me iban a pillar.

Pues nada, me escondí ahí.

Y me metí con la almohada pequeña, que aún tengo, de mi cuna.

El caso es que me quedé dormido.

Se acabó el juego;

a mi primo le preguntaron dónde está Miguelito

y a Juanito le daba más o menos igual:

"No sé, hemos jugado al escondite".

Se fueron los otros niños

que estaban jugando con nosotros en casa;

se empezaron a poner muy nerviosos,

y mis padres estuvieron a punto de llamar a la Policía,

y justo antes de que eso sucediera,

me encontró mi primo dormido en el armario.

Berto, pones una cara de...

Es que estoy estudiando; es muy importante el momento.

Yo es que estoy todavía interesado por los tirantes y la caca,

billetes en la lavadora y la dentadura del yayo;

las tres historias de Berto. Luego sabremos cuál es la cierta.

Te queda una tercera.

Pues me he dejado una de caca para el final

porque me ha gustado... -Venga.

-De pequeñito me gustaban muy poco los bichos

y me mandaron al único campamento de verano al que fui.

Y me iba... pues cagando literalmente de miedo

y literalmente ya en el autobús.

El caso es que cuando llegamos al campamento

se hizo la típica reunión, el "briefing" que dan a los niños,

y yo me fui al baño.

Y en el baño, estando haciendo mis necesidades,

escuchaba: "Mira esa cuántas patas tiene",

"Y esa qué grande es", "Mira el techo, está lleno"...

Entonces estaba yo ahí, apretado;

miro al techo y estaba lleno de arañas patilargas.

En ese momento, directamente corté, hice así.

Lo que cayó cayó,

lo otro quedó para adentro... -Claro.

-Me subí los pantalones sin limpiarme ni nada,

y me fui al "briefing" y se me cortó todo.

Pero me quedaban 12 días de campamento por delante.

Y esto me creó tal trauma

que cada vez que me venía un retortijón,

y casi me venía jugando al ajedrez...

-Por lo que sea. -Yo dejaba la partida

y me ponía a correr.

Nadie entendía nada, y llamaron a mis padres,

si me pasaba algo, si era normal de repente

me pusiese a dar vueltas como un loco...

Jugando a ajedrez. ¿Pero por qué dabas vueltas?

-Porque era la única manera de que se pasasen los retortijones.

-Y cuando volviste a casa eso fue...

-Fue un día... -Eso fue una hormigonera.

-Los padres venían cuatro días antes a recogernos.

Yo les conté la historia y me llevaron a Madrid

para que hiciese mis necesidades; eché lo más grande.

-¡Guau!

Qué historias.

A ver, vamos a ver, Miguel Ángel.

A ver si recordamos, por favor; tenemos el alpinista travesti,

tenemos las arañas y la caca,

y tenemos escondite en el armario, ¿vale?

Una impresión.

¿Tienes idea de cuál puede ser la cierta?

No te pronuncies todavía.

Creo que sí; por lo menos tengo una intuición.

Tienes una intuición. Sí.

¿Pero dudas o no? Una intuición,

me sale de las tripas. Una intuición. ¿Y tú?

Yo tengo dos intuiciones. Ah, amigo.

Ah, mira el listo. Eso es peor.

Es peor. Eso es mucho peor.

Sí. Eso es mucho peor.

Es que lo ha hecho muy bien.

Berto, yo no sé, de verdad, te lo digo completamente en serio,

no sé cuál es la historia cierta;

¿pero cuál dirías que es cierta de las de Miguel Ángel?

Yo apuesto por las arañas y caca.

Marcamos las arañas y la caca. Sí.

Muy bien, ¿estás seguro?

Todo lo seguro que puede estar con una intuición.

Claro. Moderadamente seguro.

Muy bien. Intuitivamente seguro.

Muy bien.

Y en tu caso,

¿cuál de las tres historias de infancia de Berto tan emotivas

es la cierta?

Pues mis dos intuiciones son... No, solo puedes tener una.

Vale, vale. Bueno, di las dos.

Bueno... Di las dos.

La dentadura del yayo y los tirantes y la caca.

Y me voy a ir a los tirantes y la caca,

porque como hemos ido empatados todo el rato,

yo creo que lo mismo... es esa.

-Sería bonito, eh. -Sería muy bonito.

-Hermanarnos con anécdotas de caca.

-Sería bonito. Ya...

¡Que nos una la caca!

-Lo que ha unido la caca que no lo separe el hombre.

¡Pero un momento!

Un momento. -No, no, no.

-Si empatamos, pringo yo.

¿Por qué? Porque él va ganando.

Claro, si empatáis, sí. Pierdo.

Claro. Si empatamos.

Solo si le ganas tú, haces el "sorpasso".

Yo os aseguro, insisto, soy inocente,

no sé cuál es la auténtica de las historias;

pero, Miguel Ángel, mírame...

¿Cuál es tu historia cierta?

¿Mi historia cierta? Sí.

¿Te lo digo? Sí, claro.

Él dice que las arañas y la caca.

¿Cuál es la cierta?

¡Las arañas y la caca!

(Aplausos)

¡500, 500!

¡500!

De momento tienes 500.

Si la tuya es la de la caca, la caca nos va a unir toda la vida.

-Estoy un poco emocionado, Miguel Ángel.

Berto...

¿Cuál es tu historia cierta?

Es que... no lo voy a decir con palabras, solo con un abrazo.

(Risas y aplausos)

Nunca había perdido tan dulcemente.

Ahora es el momento... Es una pérdida muy dulce.

De ver en qué situación nos encontramos.

Yo lo he pensado, de verdad, a lo largo del programa, he visto:

"Pensamos de una manera diferente; nos une la caca".

Claro. -Nace algo, nace algo hoy aquí.

Berto, 810.

Muy bien.

Berto, 810. Está muy bien, está muy bien.

Tu foto ya sonríe, está sonriente. (RÍE)

¡Es un emoticón, es un emoticón!

Y Miguel Ángel, ¡910!

¡¡Vamos!!

-¡Enhorabuena! -Gracias, tío.

-Bravo, enhorabuena. -Gracias. Qué guay.

Y ahora a nuestros dos grandes amigos, cagones,

les digo que tú te vas a nuestro palco de honor...

Ah, eso es mejor que ganar.

Desde donde vas a seguir todo lo que va a suceder,

porque este hombre a tener la oportunidad, no es fácil,

de ganar... ¡1000 gallifantes más! ¡Vamos!

(Aplausos)

Bueno, bueno, bueno, bueno...

Miguel Ángel, tienes 910 gallifantes.

Esto es el gallifantazo.

Berto, gallifantazo. Estupendo.

Eh, gallifantazo, que tú ya...

Yo estoy aquí con unos amigos que me invitan a cenar ahora.

Muy bien, fantástico;

lo digo porque no es tan fácil conseguirlo.

Son 1000 gallifantes, ¿vale? 1000 gallifantes.

Hay un departamento especial que se ocupa de brindarte

la posibilidad de ganar esos 1000 gallifantes.

¡José Corbacho, por favor!

¡¡¡El gallifantazo!!!

¡¡¡El gallifantazo!!!

¡El gallifantazo! El gallifantazo.

Miguel Ángel Muñoz y Berto Romero también...

(RÍE) En el recuerdo. Siempre con nosotros.

Oye, con la gran relación que ha nacido esta noche

en la próxima temporada de "Mira lo que has hecho"

se puede descubrir que Miguel Ángel es el padre de tus hijos.

Sería una decisión lógica de guion. Porque tus hijos son muy guapos.

Y si vuelven a hacer "Un paso adelante",

también puede estar ahí.

Bueno, Miguel Ángel, ¿qué es el gallifantazo?

El gallifantazo,

como dice aquí nuestro querido Xavier Sardà,

es la oportunidad de ganar 1000 gallifantes.

Van a salir en este panel ocho gallicracks.

¿Qué son los gallicracks?

En "Juego de niños" tenemos unos niños

que son la Champions; no Europa League, la Champions.

Niños que cuando Google no sabe una definición,

les pregunta a ellos.

O sea, son los niños más sabios del mundo.

Y van a salir en estos numeritos, ocho niños;

cada niño te dará una definición de un concepto o persona,

y tú tendrás tres minutos... Cada niño diferente, eh.

Sí, sí. Cada niño, una historia diferente.

Cada niño te dará un concepto o una persona

y tú tienes que adivinar esas ocho definiciones que te dan

en un máximo de tres minutos.

Si completas el panel, te llevas 1000 gallifantes.

1000. A sumar a los que ya tienes,

que serían 1910 entonces. Pero debo acertar todos.

Todos. Ah, sí.

No nos valen siete, tienen que ser los ocho.

Pero... todo el programa es un entrenamiento

para llegar a esta prueba.

¿Quiénes le han tocado? Vamos a descubrir

los ocho gallicracks, que cambiarán en cada programa...

¿Quién te ha tocado? ¿Quién?

¿Quién viene a jugar al gallifantazo?

Los gallicracks son: Nerea, Izan, Amadou, Lucía,

Paula, Raphael, Daniel y Ainara.

¡Uh! ¿Cómo lo tiene?

Fatal. Vaya.

No me digas eso. Son de los complicados.

Vaya. Conozco a todos los niños;

llevo un departamento que controla los niños...

Llevo muchos departamentos en este programa.

Y estos son de los complicados; pero ¿tú cómo te ves?

Yo voy aquí a por todas, voy a por todas,

¡vamos a por ese gallifantazo!

Venga, esa es la actitud. ¡Venga!

Esa es la actitud, la famosa actitud de Miguel Ángel,

que todos los que hemos pasado por "MasterChef"

hemos aprendido de esa actitud.

Bueno, Sardà, ¿está preparado? Venga.

Un momento. ¿Qué?

¿Vais a dar pistas de si es un concepto, una persona...?

No, no. ¿Nada?

Son definiciones; si tú las sabes, la dices.

Si fallas, sonará un sonido y seguiremos.

¿Seguirá el siguiente?

El siguiente niño. Vale.

Si no la sabes, dices "pasa" y sigue el siguiente niño.

Cuando pares, o si yo te veo muy perdido igual paramos,

para que no te explote... Por favor, que es la primera vez.

Venga. ¿Estás preparado?

Sí. ¿Sí?

Venga. Vamos allá.

¿Está preparado el público? (PÚBLICO) ¡Sí!

¡No les oigo! (PÚBLICO) ¡Sí!

¡No les oigo! (PÚBLICO) ¡¡¡Sí!!!

Los tres minutos empiezan ya. Adelante.

Es la persona que más manda del mundo mundial.

-El presidente del Gobierno.

No, seguimos.

Si no tienes, solo puedes comer sopa.

-Dinero. No.

La gente se pone guapa para ir.

-Una fiesta. No.

Hay gente con bata blanca, pero no son médicos.

-Hospital. No.

Es un gigante pero que muy peludo.

-Lobezno. No.

Cuando yo tengo, los comparto con los niños del cole.

-Chuches. No.

Tiene muchas visitas, pero nadie va a su casa.

-La Casa Blanca. No.

En la calle 24 ha sucedido un asesinato.

Una vieja mató a un gato.

-¡Paso! Vale, para, para, ¡para!

¡Para, para, para! ¡Qué desastre!

Paramos. Para, para, para.

Paramos, paramos, paramos. Corbacho, esto es muy difícil.

Es que son los gallicracks; o sea, es complicado.

Pero no, no, cuidado, ojo; no, Sardà, no vamos tan mal.

Es la primera definición;

ahora irán dando más definiciones del mismo concepto.

Ya, pero hay que acordarse. Yo te lo recuerdo, tranquilo.

Nerea ha dicho: "La que manda más".

"La"; tú has dicho "el presidente del Gobierno";

no sabemos cuál, pero bueno; se supone que el que manda más...

Izan: "Con ellos solo comos sopa".

Amadou: "La gente se pone"... Espera, un momento, ¡un momento!

Te lo recuerdo. Izan: "Con ellos comes solo sopa".

"Con ellos"... "Sin ellos solo comes sopa".

Amadou: "La gente se pone guapa para ir".

Lucía: "Llevan bata blanca, pero no son médicos",

y tú has dicho hospital.

Daniel: "Es un gigante peludo".

Lobezno es un tamaño como el tuyo; sería algo más grande.

Paula: "Los comparto en el cole", y no son chuches.

Raphael: "Tiene muchas visitas", que no es la Casa Blanca.

Y Ainara: "En la calle 24 una vieja mató a un gato";

más claro el agua.

Mira, aquí está el gallifantazo.

Qué difícil es esto, por favor. Ya; qué cerca estás.

No puedes tocarlo. No puedes tocarlo.

Y la cara de relajado de Berto. Mira lo bien que vive.

Ahí viendo el gallifantazo. ¡Échame un cable!

-Yo me las sé todas; desde aquí, superfácil.

¿Puedo?

Pam, pam, pam. Venga, tío, dale.

Muy bien, venga. Que siga el panel; adelante, Nerea.

Sale mucho en las noticias, pero yo no entiendo lo que dice.

-La reina de Inglaterra. No.

A mí se me han caído dos. -Dientes.

¡Sí! ¡Vamos!

Vale, uno. Vale, paramos. Paramos.

Muy bien. ¿Ves? Esto parece que no y luego es que sí.

"Se me han caído dos"; suerte que has dicho los dientes.

Muy bien. tras pistas de Izan eran:

sirven para comerte mejor, lavarlos porque si no tal...

Bien, ya tenemos una.

Solo faltan... ¿Amadou qué había dicho?

Amadou había dicho que la gente se pone guapa para ir.

Y vamos a seguir con Amadou. Vale.

Seguimos.

Hay luces de colores que siempre se encienden...

-¡Discoteca!

¡Sí! ¡Vamos!

¡Vamos!

Vamos. ¡Sí!

Discoteca.

Discoteca. "Hay luces de colores". Discoteca, claro que sí.

Había otras pistas: siempre hay fiesta,

los mayores van a ligar; cosas de Amadou.

Lucía dijo...

Que llevan bata blanca, pero no son médicos.

Lucía no se pierde ni un programa de "Saber y ganar"

desde que empezó; o sea, cuando era un cigoto.

Seguimos con Lucía; adelante.

Es el supermercado para los enfermos.

-Paso. Siguiente.

Le gusta mucho una chica rubia.

Era el gigante peludo. Eh... Muzzy.

Siguiente.

Si tienes pareces un loco todo el rato.

-Paso. Siguiente.

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-Facebook. No. Siguiente.

Se parece a una adivinanza, pero no tienes que adivinar nada.

-Eh, problema. No. Seguimos.

Paramos...

-Es la única que no se asusta con Donald Trump.

(RÍE) -Eh, su mujer. No.

Mis abuelos van casi todos los días.

-No la he oído, pero pasa.

Siguiente.

Cuando se enfada hace así. -King Kong.

¡Bien! ¡Vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Vamos!

Tres. Y casi un minuto. Ay, Dios, qué presión.

Casi un minuto, muy bien.

Paula, que lo comparte en el cole, no son chuches...

Lo comparte en el cole, cuando los tienes pareces loco,

y no son chuches.

Cuando los tienes pareces loco y no son chuches.

Corbacho, yo creo... No va mal, eh.

Que se lo puede llevar. Sí, sí, sí.

Digo. Los comparte en cole...

Vale, vale. Cuando los tengo, los comparto.

¿Vale? Me la juego.

Atención a la definición de ahora. Me la juego. Ah, vale.

Tienes ahora una nueva definición de Paula.

Vámonos. Tiempo.

Es el único animal que anda con los pies en la cabeza.

-¡Piojos!

¡Piojos! ¡Sí!

Vamos, vamos. Cuatro.

Piojos. Cuatro.

Ya tenemos la mitad del gallifantazo.

Te quedan 49 segundos.

Raphael, el de las visitas... Visitas, vídeo...

Venga, a ver qué pasa.

Atención que esta pista de Raphael, la que viene ahora, escúchala bien.

Habla por un tubo a todas horas.

-¡Youtuber!

¡Sí! ¡Vamos!

Tío...

Al principio parecía que nada de nada, de nada, de nada.

Como Nadal, hay que remontar.

Berto, despiértate.

Berto me está pasando toda su energía de mierda.

-No... -En serio,

tú y yo sabemos de eso.

-Y le he dado alguna pista sin que os deis cuenta.

Ah, ¿sí? Le estoy haciendo mímica.

¡Porque soy noble! -Estamos conectados.

-Estoy a tope contigo. -"I love you".

-A tope. -Gracias.

Muy bien, venga, vamos a ello.

Si Berto les parece bueno hablando, haciendo mímica ya es... un dios.

(RÍE) Es un dios.

Ainara, la calle 24 un asesinato... En la calle 24 un asesinato,

una vieja mató un gato. Parece un tal, pero...

Son como adivinanzas, pero no hay que adivinar.

¿Vale? Y ahora viene pista de Ainara.

Sí. Venga.

Adelante, tiempo.

Pues me gustaría mucho que mis dos novios

me escribieran una.

-Canción. No. Siguiente, Nerea.

Vive en el mundo de los frankfurts.

La que manda más. ¡Angela Merkel!

¡Sí! Sí, señor.

Muy bien, muy bien.

Esto no es ninguna broma, eh. No, no.

José, no es ninguna broma. No lo es.

¡Lo tienes, Miguel Ángel! -Estoy ahí, Berto.

Por favor, necesito más energía.

Esto... En fin, lo coloco un poquito más aquí.

No lo puedes tocar. No, no, no, no.

Trae mala suerte. Luego lo abrazo.

Efectivamente la que manda más, sale siempre en las noticias,

no se asusta con Trump y vive en el mundo de los frankfurts,

que has identificado correctamente con Alemania

es Angela Merkel.

Muy bien; oye, pim, pam, pim. Pues vamos con Lucía y...

Lucía; batas blancas, mis abuelos van mucho...

Llevan batas y no son médicos, los abuelos van

y es como un supermercado.

Vale. ¿Vale? Dentro Lucía.

Siempre hay una que abre hasta la noche.

-Farmacia. ¡Sí!

¡Sí! ¡Vamos!

Uf... ¡Oh, oh, oh!

(RÍE) Ainara, 23 segundos. ¡No, Dios!

¡Y es que no lo tengo, eh! No lo tengo ahora mismo.

Miguel Ángel, 23 segundos es mucho tiempo...

Sí, sí. Según cómo lo mires.

¿Sí, estás preparado? Me la juego,

tengo una en la cabeza. Corbacho está un poco...

Vive una contradicción.

Porque por un lado le gusta que aciertes,

pero hasta cierto punto, porque claro, son sus gallicracks,

y él... No, Corbacho es buena gente.

Sí, sí... Corbacho quiere que el gallifantazo

se vaya a casa.

Ahora siente una nostalgia.

Tengo que decir que Miguel Ángel y Berto también son gallicracks;

o sea, que también los ficharía para mi equipo.

Gracias. Pero bueno, 23 segundos.

Miguel Ángel. Venga, va.

¿Estás preparado? Sí.

¿Vamos allá? Venga.

Ainara, seguimos.

Es como una canción, pero no tiene música.

-Poesía.

¡Sí! ¡Vamos!

(Aplausos y vítores)

¡Tío, tío...!

Qué fuerte.

¡Berto! Qué fuerte.

¡La poesía!

¡La poesía!

¡Bravo, Miguel Ángel! ¡La poesía!

¡La poesía!

¡Eres el mejor! ¡El gallifantazo!

¡El gallifantazo! ¡Vamos!

El gallifantazo.

¡Sí! ¡Vamos!

¡Es que lo hace todo bien! ¡Lo hace todo bien!

¡Bravo! Berto, vente para acá.

¡Juan Carlos Ortega, para acá!

Vamos a ver, la situación es la siguiente.

Tienes un total de 1910 gallifantes.

Bravo.

Y ahora es el momento de saber a qué precio está el gallifante

a día de hoy. Vamos a averiguarlo inmediatamente.

1910 por...

¡5,54!

Muy bien. Lo que hace un total

de 10 581 euros.

¡Vamos! ¡La emoción, la emoción!

¡Bravo! ¡La emoción!

10 581. Impresionante.

Y ahora es un momento muy especial

porque queremos saber dónde quieres que ese dinero vaya a parar.

Guau.

Bueno, me hacía mucha ilusión estar aquí

porque era muy fan de pequeño del programa;

que haya una parte solidaria me parece muy importante;

y qué suerte poder compartir estos más de 10 000 euros

con la Fundación Instituto San José Hermano San Juan de Dios.

Es una fundación que ayuda muchísimo a las personas

que tienen problemas gravísimos,

traumatológicos, neurológicos,

y sobre todo están especializados en sistemas paliativos.

Tuve la oportunidad de ir allí a ver cómo trabajaban

y trabajan con un amor, con una paciencia

y con una compasión a las personas que necesitan tanta ayuda,

que es de admirar. Esto les ayudará mucho.

Muchas gracias. -¡Bravo!

10 581 euros.

Felicidades. Gracias.

Gracias.

Gracias, Berto, gracias. A ti.

Señores...

Señores...

Dicen que nunca debes olvidarte de la infancia

porque la puedes necesitar en cualquier momento.

No nos olvidemos de la infancia;

a pesar de que algunos episodios sean delicados.

También están bien. ¡Hasta la próxima semana!

¡Adiós! ¡Chao!

(Aplausos)

¡Gallifantazo! ¡Gallifantazo!

Qué guay. -Qué guay.

En un minuto.

No lo tenía tan claro, eh.

¡Gallifantazo!

A mí me parece una pérdida de tiempo.

¡Yo me rasco el culo, mira!

¡Berto también se lo rasca! ¿Quieres que lo haga?

¡Ráscate! ¡Miguel Ángel también se lo rasca!

(RÍEN) -Se lo rasca mucho.

-Muy... Muy seco.

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Juego de niños - Berto Romero y Miguel Ángel Muñoz

04 may 2019

Renovada versión del programa, se retoma el formato original para convertirlo en un gran espectáculo de entretenimiento dirigido al público familiar. Concursan como invitados Berto Romero y Miguel Ángel Muñoz.

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  1. Ernest

    Tendrian que subir los porgramas antiguas a la web!

    17 jun 2019