Juego de niños La 1

Juego de niños

Sábados a las 22.05 horas

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Para todos los públicos Juego de niños - Ana Guerra y Raquel Sánchez Silva - ver ahora
Transcripción completa

Uno, dos, tres.

¿Qué tal? Gracias.

¿Qué tal?

Hoy nos puede quedar un programa estupendo...

O no.

Pero tenemos niños y niñas

y sabemos que ellos lo harán estupendamente y muy bien.

Pero también tenemos adultos

y con ellos nunca se sabe lo que va a pasar.

Nuestra primera adulta concursante

es presentadora, periodista, ha presentado "Pekín Express"

y ha presentado "Maestros de la costura",

¡es Raquel Sánchez Silva!

¡Rocanrol!

¡Rocanrol!

Yo pensé... Así me gusta.

Pensé que ya no me tocaba porque yo ya no soy una niña;

no iba a poder teletransportarme, viajar en el tiempo;

pero cuando te he visto ahí,

he sentido que vuelvo a tener 17 años.

17, ¿no? Sí...

Mira, ahí tenías menos.

Uh, ahí tenía muy poquitos. Eso es foto de playa.

Pero vamos...

Es que mi hijo Mateo es igual.

¿Y esas gafas? Es clavado;

porque además yo, como ves, parecía un niño.

Parecía un niño y tenía actitud de niño.

Estás en jarra. Sí, lo de la jarra

luego lo he practicado mucho en la tele y me ha ido bien.

¿Qué pasa aquí? ¿Qué pasa?

Mira, otra foto, ya verás.

Mira. Oh...

Es como un poco del Oeste.

Esto es de ponerse todo, de disfrazarse,

de abrir el cajón de los pañuelos de mamá;

bueno, lo que hacen todos los niños y todas las niñas.

Y sí, sombreritos...

Mira, es un poco "Maestros de la costura" incipiente.

Antes, ¿no? O antes, sí, sí.

La moda me interesaba. Sí.

Eras bastante hiperactiva, me han dicho.

Y deportista; a los siete años empezaste a jugar a vóleibol.

Sí, a vóleibol porque era lo que había en el cole;

si hubiera sido hockey sobre hierba,

que no era el caso... Pero competías.

Sí, acabé jugando en primera división

con 24 años. ¿Qué te parece?

Y empecé siendo muy chiquitita, con siete u ocho años, sí.

Estaría muy bien que estuviésemos tú y yo charlando,

pero no es la realidad... ¿No es el programa?

No es el programa. Bueno.

Vas a tener que competir con otra mujer.

¿Vale? Solo una de las dos podrá ganar.

Te voy a presentar a una mujer que...

Bueno, nos ha traído canciones impresionantes,

que ha estado en "Operación Triunfo",

y que se llama...

No sé si la conoces. Que no sea más joven.

¡Ana Guerra! ¡Que no sea más joven!

¿Qué tal? ¡Buenas! Muy bien.

¿Cómo estás? ¿Cómo estás?

Mira qué foto. ¡Hola!

Mira qué fotito. Ay.

Mirad. Oh...

Aquí eras pequeñaja. Con flequillo...

Y muy puestecita, muy puestecita.

Sí, pero eso era culpa de mi madre; además...

Bueno, ya en ese momento no,

pero le dio una época por vestirme toda del mismo color.

Sí. Y todo bien

hasta que me vistió de amarillo, que no iba de pollo...

Muy bien. Bueno...

Pero fíjate la siguiente foto.

Ya cambio de "look". Cuidado.

¿Sabes? Yo creo que eso era un casting.

Sí, sí. Creo que estaba a punto

de presentarme a un casting.

¿Ya estudiabas flauta travesera? Uh, yo creo que no.

Creo que el año siguiente empecé con la travesera.

Ocho años, eh. Ocho.

Qué disciplina. Ahí, dándolo todo.

-Esto fue la semana pasada, ¿no? -Sí...

(RÍE) -Ya.

¿Y es verdad que te hiciste pasar por sobrina de Juan Luis Guerra?

Qué fuerte, sí. ¿Para qué?

Pero es que la gente...

A ver, no era para conocerlo; a ver, le admiraba mucho...

Yo tenía repartida en un folio la letra de "Burbujas de amor"

para cantarla con él.

Entonces yo iba con toda mi cara

y me hice pasar por la sobrina de Juan Luis Guerra.

Tanto es que esto Juan Luis Guerra lo ha escuchado

y me ha contestado un tuit y al final ponía "tío", como...

(TODOS RÍEN)

Sí, sí, sí. -Qué bueno.

Muy bien.

Bueno, pues ya sabéis...

Claro, para mí es un compromiso;

vamos a empezar a jugar... Vale.

Hay niños y niñas que nos van a dar... una noche muy especial.

Vale. ¿Vale?

Con vuestra colaboración;

pero solo una puede llegar a la finalísima de la noche.

Que tengáis suerte. Empieza "Juego de niños".

Unos chicos se miran y... -Y si haces un corazón así,

entonces significa que te enamoras

y te pones muy pálido. -¡Ah!

Raquel, Ana...

Bueno, ya sabéis que ahora tendréis que averiguar,

con maña, con destreza, con talento,

qué es lo que nos están definiendo nuestros protagonistas;

estas niñas y estos niños, ¿vale?

Ella lo tiene todo más fresco. ¿Por qué?

Hombre, porque tú eras niña... ¿Hace cuánto, siete meses?

-No es verdad, no es verdad; porque tú tienes dos niños

y la forma de hablar...

A mí a lo mejor se me escapa algo y tú lo entiendes.

Claro, tienes mellizos. Bueno...

Mellizos. Bueno, "touché", vale.

¿Podrías dejar de hablar, yo os lo ruego, de edad

y del paso del tiempo,

y de estas cosas? Si pudiese ser, eh, durante...

Mira, si acertáis a la primera, son 30 gallifantes, ¿vale?

Si necesitáis más información y es a la segunda, pues 20,

y al final, 10.

Vamos. Y empezamos contigo, Raquel.

Venga. Una definición de una cosa

o de un concepto.

Sapiencia, venga, vamos a ello.

Yo pinto la cara de Baltasar carne porque nosotros en nuestra clase

no tenemos color blanco. -Que es casi como el carne.

-¿Te puedes callar?

-Ahora que lo pienso;

si los colores hay un rosa y el chico lo está utilizando,

qué más da.

-Porque la piel no es amarilla, ni roja, ni negra,

ni verde, ni naranja, ni azul, ni mucho negro, ni marrón...

-Hay pieles marrones, que lo sepas.

-Como yo; a veces dicen que soy de color negro,

pero soy de color... Soy de color marrón, no negro.

¿Qué puede ser? ¿Concepto...?

Sí. Kemilly lo tiene clarísimo; ella es de color marrón.

Me ha despistado mucho lo del rey mago;

pero al final están hablando de color de piel...

Sí, por lo tanto... Se miran, ¿no? Se miran ellos.

Raza. Raza...

¡Racismo! Pues sí, ¿por qué no? Sí, estaba ahí, estaba ahí.

Racismo, raza...

-Qué bueno. Sí, sí.

Qué bien. -Sí, pensé "racismo", pero...

Claro, como no había ninguna connotación negativa;

a ellos les dices "racismo", les suena a "raza".

-Qué bien lo has hecho. Lo ha hecho bien.

30, 30 gallifantes.

Tiene ya 30 porque ha sido a la primera.

Ahora vamos contigo. Tranquila.

Ya, ya, sin presión. Tranquila, tranquila,

es cuestión de percatarse y dejarse llevar.

Es también una cosa o un concepto.

Vale. Venga, adelante.

Yo nunca...

-Yo nunca lo he hecho. -Ni yo.

-Lo hicimos, ¿a que sí? -Sí.

-Yo hace tres semanas.

-Unas cuantas veces yo lo he hecho cuando mi hermana me enfada...

-Habla demasiado, nunca deja a las personas tranquilas.

-No quiero decir nombres porque no quiero...

Bueno, no quiero hacer daño a esa persona.

-Andrés. -Marina.

-Algunas veces Fabiola.

-Azahara.

-A mi prima la Lorena, a la Angelina,

a la Yoli, a la Samara, a la Raquel...

-Como te vean en la tele, te matan. -A muchas conozco.

-Espero que no lo vea nadie. -Si lo ve mi sobrino, ¡hola!

Pues... lo tenéis clarísimo, lo tienen clarísimo.

¿Qué puede ser, qué te sugiere?

Pues mira, yo creo que aquí hay muchos mentirosos.

Si es lo que yo pienso,

creo que algunos están mintiendo porque que van a salir en la tele.

Yo creo que es copiar.

Copiar; no es copiar. ¿No?

No es copiar, no es copiar.

Venga, te vamos a dar más información.

Es una persona que dice lo que oye.

-Y mi hermana, mira qué es mala, que cogió y una vez,

que a mí se me puso una medusa en el mar ahí al lado,

coge y le digo: "No se lo cuentes a nadie";

y lo restriega por todo el mundo.

-Lo dice por allí o por allá.

-Yo salí con un niño una vez y le dije:

"Como se lo cuentes a alguien, te pego";

se lo contó a alguien en el patio.

-El que lo hace más es mi hermano.

-En toda mi familia es mi prima Haya.

-Yo cuando me hacen cosas malas; si no, nunca.

-Bueno, a mí nunca me ha pasado un caso de este tipo, pero...

Sí me pasó, pero no me acuerdo muy bien de cómo era.

-A la mama que vas.

Una persona que dice lo que oye. Claro, claro,

esta era mi segunda opción.

¿Qué? Chivarse.

Sí, sí, sí, sí. ¡Sí!

Sí, sí, inauguramos.

¿Lo sabías? -Qué va.

-Me quedo más tranquila. Ana tiene 20 gallifantes.

-Yo había pensado fatal. -Ya, ya.

Vamos con Raquel y concepto todavía,

así algo... genérico.

Bien abstracto. Sí.

Lo mejor que han hecho en el mundo. -Es lo mejor que han hecho

en el mundo... Después de crear la Tierra, claro.

-Es blanco. -Está en el móvil.

-Vale mucho dinero.

-Capta señales de los satélites que están fuera

de nuestra atmósfera, en el espacio.

-Sirve para poder ver el móvil; poder ver cosas tecnológicas.

-Sirven para jugar a "Fortnite", a "Minecraft".

-Eso es porque las antenas

están mojadas y no funcionan.

Y cuando se sequen con el sol, funciona.

-Yo lo tengo en mi casa. -Yo también, en mi ordenador.

-No, yo no tengo. -Yo tengo ordenador.

Con la foto del culo de mi padre.

(TODOS RÍEN)

Bueno, hoy es día de confesiones... Total.

-Me ha encantado el de: "Yo lo tengo en mi casa".

Sí. Y yo creo que la combinación

de "yo lo tengo en mi casa"

y "sale una foto del culo de mi padre"...

Sí. Tiene que ver con los satélites.

Con los satélites; por lo tanto... Mi respuesta es satélite.

No es satélite exactamente. Oh...

Pero es por ahí, por ahí, muy por ahí.

Madre mía. Vale, venga. Te vamos a dar más pistas.

Yo no lo sé, pero vas bien.

-No me digas que va por ahí... Es para mirar YouTube,

para mandar WhatsApp, para mirar Facebook, y más cosas.

-Y también en los WhatsApp.

-Para ver YouTube y cosas que necesiten Internet.

-Onda que viene de un receptor

que te permite entrar en páginas webs.

-Por donde mandas cosas a tus amigos o a tus hermanos.

-Puedes ver dibujos en el ordenador,

en la tablet o en el móvil. -O una película.

-Hay veces que como ya se está acabando, que no lo han pagado,

pues ya no va bien tu móvil

o no pueden funcionar bien tus redes sociales.

-Llamas a un director de los Internet y te lo arregla.

Y te lo arregla.

¿Qué puede ser? Claro, es que pueden ser dos cosas.

Sí, pero cualquiera de las dos.

¿Cualquier de las dos te vale? Sí.

¿Wifi? ¡Sí, wifi!

¡Bien! No, no... Wifi es la mejor.

Es la mejor.

También te hubiese valido con benevolencia Internet;

pero wifi... clavado, clavado.

Pero qué fuerte los niños; lo mejor del mundo es tener wifi.

Han caído 20 gallifantes más.

Bueno, Ana, fíjate, es una... cosa.

Yo me quedo con cosa.

¿Cosa? Sí.

Esta cosa es como...

Migajas así, polvos; esa cosa.

-Y esa cosa la metes en el agua, la hierves y ya está.

-Lo que sí que ruedan, pero flotar no.

-A veces se pueden sacar de la nariz y hacer una redondita.

-Estas cosas se parecen a una nariz de payaso.

-El Donald Trump se parece un poquito.

-Puede ser de conejo... De muchos animales.

-De muchos animales. -Menos los salvajes.

-Esa cosa se hace con las manos.

-Así como si fuese barro o caca.

-Y está riquísima.

¿Qué podría ser? ¡Croqueta!

¿Qué? Croqueta.

¿Croquetas?

No es croquetas, ¿verdad? -¿Pero por qué?

Es que estamos muy cerca. Pues albóndigas.

¡Albóndigas sí! ¡Bien!

¡Albóndigas sí!

Por lo del barro. ¡Albóndigas sí!

Albóndiga de barro.

50, 50; hay un empate, ¿lo sabéis?

(AMBAS) ¡Bien, bravo!

50 gallifantes cada una.

Doña Raquel Sánchez Silva; me pongo serio;

personaje.

Ay, no, esto es más difícil.

"Ay, no", dice. Esto es peor.

Me compadezco. Pues sí, sí, es personaje.

Vamos a ello. Va.

-Mi prima es novia del primo de él.

Y entonces su primo se llama Álex.

-Sabemos que a ese señor lo han operado la cara

porque, hombre, ahora está muchísimo, muchísimo mejor.

-Lo único que sé sobre su pelo es que es marroncillo.

-Después tenía una nariz que le llegaba de metro, la nariz;

era súper... Como así y después así de estirada,

es que... -Tenía un anillo plateado largo.

-Tiene una mujer,

tiene un caballo que ganó hace poco... El mejor de España.

-Está metido en copas... Bueno, que está arriba.

-Que marcó como una cosa muy rara. No sé, contra... Rusia,

y era muy raro, no lo entendí muy bien.

Es lo que más me gustó de él.

-Me encanta ese niño. ¿Qué percibes, Raquel?

Está difícil, te lo digo yo.

Entre el caballo, las copas... Sí.

Y lo operado que está. Una nariz que llegaba al metro.

Una nariz de un metro, que ahora está más joven...

No, no, yo no. Puede ser media España eso.

-Cayetano Martínez de Irujo. No, no, no, no.

No. Eh, vamos a ver si ahora... Que no me han dado información.

No, pero te vamos a dar más ahora.

Vale. Venga.

Es capitán de un equipo. -De un equipo.

-Es de Sevilla, tiene mucho arte, le gustan mucho los caballos...

-A veces tiene mala puntería.

Y a veces tiene buena.

-Es un buen chico, juega a fútbol campo,

tiene tres hijos y tiene una mujer.

-Su mujer es presentadora de tele.

-Salen en una... -Revista del corazón.

-Son "influencers".

-Sabemos quién es su novia. -Pilar Rubio.

-Vamos, yo más o menos creo que sé cuántos hijos tiene.

Tiene como cuatro o tres, no sé.

-Tiene tres niños.

-Yo entreno en casa. -¿Qué?

-Yo entreno en casa. -Ya.

-Y soy buenísimo. -Y yo también.

-Un día metí un gol de chilena.

-Yo, primera noticia del tema de los caballos,

que me ha despistado. No, sí, sí.

Pero a él me lleva mi queridísima Pilar Rubio,

porque es Sergio Ramos. Sergio Ramos, sí.

Sí, sí, sí.

Pero me gusta como dicen "influencer" y "youtuber"...

No, lo saben todo; los hijos...

Y lo de los caballos, sí, porque salió y lo contó hace poco.

Me lo perdí. Sí, es gran fanático.

Bueno, pues 20;

como es a la segunda, 20 más que tiene Raquel.

¡Uh, vamos!

(RÍE) Qué miradilla.

¿Qué voy a hacer yo contigo con esta miradita?

Es que yo no conozco a nadie. ¿No conoces a nadie?

No... Pero a este lo vas a conocer.

Personaje; pero tienes que tener en cuenta que los personajes

pueden ser... Abstractos.

No de carne y hueso. No reales.

Bob Esponja, vale. -Ana, ¿tú te has dado cuenta

de que el enemigo es él?

¿Por qué? Sí, porque te lleva por otro lado.

-Porque disfrutas. Claro que disfruto.

Se te nota que cada vez que vas a lanzar un vídeo

que no nos vamos a enterar de nada,

te lo estás pasando bomba. ¿Pero qué cosa dices?

Si yo me alegro cuando ganáis, ¿qué quieres que te diga?

Imagínate que estuvieseis aquí y no dieseis ni una.

Sería un mal rollo... Pero si vais de miedo.

¿Sí? Y ahora fíjate tú. Mira.

Viene de Japón. -¿En serio?

-Sí, son japoneses.

-Viene de otra dimensión aún desconocida.

-Y siempre lleva los mismos zapatos;

aunque estén sucios, aunque estén limpios,

siempre los lleva.

-Y... -¿No eran chinos?

-Eran japoneses.

Y...

-Gabriel. -Y que...

-Estás empanado. -Yo creo que...

Y también tiene los pies como... -Circulitos.

-Sí, circulitos en los pies.

-Es la cabeza muy redonda, la barriga muy redonda

y los pies muy redondos.

-Y pues...

-Es adoptado porque ha venido para...

-Para ayudar... -Ayudar al niño.

-Come "doritos", ¿o cómo era? -Conchas.

-Eh... ¿Qué me has preguntado?

Ana Guerra, ¿qué me dice usted?

Bueno, es que se nota que saben de lo que hablan.

¿Sí? Sí.

¿Por qué? ¿Nobita?

¿Cómo? ¿Nobita?

No, no...

¡Y no estoy disfrutando, eh! No mires con esa cara de maliciosa.

Pues entonces será... No, no.

(TITUBEA) ¿Tienes otra idea o no?

Tengo... ¿Eh? ¿Tienes otra idea?

Pues te damos... ¿Doraemon?

¡Sí, ahora sí! (ANA GUERRA GRITA)

-¡Bien, muy bien!

Estaba ahí, lo tenías ahí.

Muy bien, muy bien, muy bien. Bien, bien, bien.

Muy bien; lo ha dicho flojito, como... sacándose lo de encima.

Esa teoría de que la primera idea siempre es la buena... a veces no.

-Conmigo no, conmigo no.

Bueno, ahora voy a disfrutar bastante porque, Raquel,

ahora va de película.

Venga. Ah...

(TODOS RÍEN)

Ahora quizá sí un poquito puede que disfrute.

Dilo tú, ¿a que lo pasa bien?

-Superbién, yo voy de mal en peor. -Míralo.

Te van a definir una película.

Pero tú has visto las películas que ven los niños ahora.

-Pero si mis hijos tienen tres años;

no aguantan ni diez minutos una peli.

-Pero tú sí. (AMBAS RÍEN)

-Yo me quedo dormida...

Venga, dale a la película a ver qué pasa.

A ver si percibes algo auténtico.

Puede ser de mayores, ¿no? Sí.

Parecía de vaqueros, pero algunos tenían vaqueros,

otros tenían chándal...

-A uno no le puede dar la luz porque si no, se activan trampas.

-Sale uno con la cabeza cadáver porque le han aplastado los pinchos

y eso parecía Jack Sparrow.

-Es que se asusta así: ¡Ah...!

-Pues un túnel lleno de trampas

y entonces ahora le pillan unos indios y le quieren atacar.

-No, te has saltado algo. Después se mueven unas telarañas,

intenta escapar y aparecen unos indios con unas flechas.

-Así...

-Así.

-Me pregunto por qué no se desmaya. -Ya.

-Me gustan los personajes que son atrevidos

y que se hacen los machotes.

Raquel, no es verdad que esté disfrutando.

¿Tienes alguna idea?

Yo voy a decir una de niños. ¿Una qué?

Yo voy a decir una de niños. "Toy Story".

No, no, no. Bueno, oye, por tirar yo tiro.

Es de lo que se denomina "de todos los públicos".

Y aquí te brindan más información.

Venga, va, a distinguir. Vale.

-Un amigo le traiciona, pero cuando escapaba con un tesoro,

cayó en una trampa

y se quedó clavado en un montón de pinchos.

-Y se levantó para abajo el suelo

y entonces pues... -Se derrumbó la pirámide.

-Había una piedra muy grande y muy pesada,

y se levantó y fueron corriendo

para que no les pillara la piedra y que no les aplastara,

y que no fueran papilla.

-Un hombre se quería llevar un huevo.

Tenía arena en una bolsa y la tiró y se hizo una cabeza.

Se la quitó y puso su bolsa.

-Que cogía una estatua maldita

y con una... ¡maldición!

"¡Maldición!"; más pasión es imposible.

Claro, es que... ¿Por qué no pensamos como ellos?

¿Por qué no dicen "vaquero" y en ese momento somos capaces

de imaginar un látigo y a Harrison Ford

como Indiana Jones? Sí, sí.

¿Por qué nos cuesta tanto? -Sí, señor.

Bravo, bravo.

Es que son mil veces más listos que todos nosotros.

Estáis aquí las dos. Sí, sí.

Estáis aquí las dos.

Las púas, las telarañas; está todo. -Te lo estaban diciendo.

Yo tampoco lo sabía, eh. Estáis con destreza y animosidad.

Iba a decir: "Vamos a ver un extra".

Vamos ver cómo Ricardo habla, creo que de un error,

en "Indiana Jones". Mira.

Aunque vi algo que me resultó raro en una película, que...

Unos... ¿Cómo decirlo?

Bueno, voy a decir "incas" porque no sé muy bien lo que eran.

Pues que le iban a tirar un dardo envenenado,

pero Indiana Jones, cuando iba a tirarlo el inca,

él sopla por el otro lado

y no sé si se le clava en la garganta;

pero lo raro es que solo tenía la punta hacia adelante.

Eso es un error de la película, que no se habrán dado cuenta.

Eh. Es verdad...

-Hay muchos errores en las películas.

-Muchos.

-Es verdad... Sí, sí, es así.

Es verdad, es la cerbatana.

Bueno, y la forma en que lo explica

me interesa tanto como lo que explica.

Claro. La concisión, sí.

Ana, para ti. ¿Una peli también?

Sí.

Pero no me pongas esa cara de penita.

No, qué va. Es que yo soy la típica persona

que no ha visto todas las películas que hay que ver.

No tienes edad para haberlas visto todas.

No, mis fans están cabreadísimos porque no he visto "Harry Potter".

Ya verás, ya verás las pelis que verás.

Óyeme, pero esta sí que la habrás visto, seguro.

Verás. Mira.

Pues es una señora que tiene amigos de televisión.

O sea, pero así de muñecos que se disfrazan no;

muñecos de verdad.

-Y les lleva a mundos mágicos.

-Era un señor ancianito que se caía para atrás y se caía.

-Tocaban música.

-Y cantaban una canción muy extraña.

-La película creo que va de magia.

-Michael y... -¿Y la otra cómo se llamaba?

No me acuerdo.

-Y le ha quitado dinero a un niño. -Sí.

-Le ha quitado dinero, pasta.

-Está borracho... Borracho.

Decía que la banca inglesa se va a caer...

(RÍE) -Había unos dibujos y dos personas bailando...

(RÍE) -¡En la hierba!

Nos moríamos de risa.

A ver, ¿qué puede ser? Cantaban una canción muy extraña.

Ya... No sé.

Yo... No era "La salchipapa".

Lo sabes, Ana.

-¿Sí? No. -Piensa.

(TITUBEA) Sí, que...

No sé si es esta, que es como un circo

y la gente son...

Jo, ¡ay!

-Es que estoy por cantártela. A ver, espera, que no la oigo.

Que es como un circo y gente rara, y él monta un teatro...

Y yo bailé esta canción en una clase de "Operación Triunfo".

(TITUBEA) Pero...

No. ¿Qué puede ser?

Ya, una película. Ya, pues más pistas.

¡No, no, no, espera! Más pistas.

Espera, espera, espera. Pues dilo ya, dilo ya.

Va, sácalo.

No...

Mira, te ayudamos.

Hace poco han sacado una nueva película de la saga.

-Pues... -¡Vieja!

-No, la primera es vieja; la que han sacado es nueva.

-La segunda... -Va a ser "Harry Potter".

-Me toca a mí. Ya, hombre, ya.

-Hay una persona muy especial... -Que sale del cielo.

-También está cuidando a los dos niños

porque sus padres se han ido de vacaciones.

Ahí. Es una persona que vuela,

pero no se sabe cómo.

-Es como una bruja, pero una bruja buena.

-Va vestida muy antiguamente.

-Una mujer tenía una bolsa mágica.

-Y también una... pala. -Y tenían dos hijos.

-Tiene un amigo que es... limpiador de azoteas.

-Y sacaba cosas. -¡Y dos palas!

-Y perchas. Y todo, y todas las cosas que existen.

(RÍEN) -Y ya no más.

"Y ya no más", "y ya no más".

(CANTA) Supercalifragilístico espialidoso...

"Mary Poppins". "Mary Poppins".

"Mary Poppins".

Menos mal que no iba encaminada en la anterior, eh.

"Mary Poppins", efectivamente.

Raquel, 90 gallifantes. Vamos por ahí.

Ana, 100 gallifantes.

¡Bravo! -Qué bien.

La que lloriquea tanto, 100.

Qué bien, qué número más bonito. Pero vamos...

Me gusta mucho que alguien externo a este momento concreto

nos dé su visión de cómo va todo; qué sé yo: ¡José Corbacho!

Corazón...

¡Uh! Buenas.

Uh, uh, uh.

Bueno, qué maravilla. ¿Que cómo lo veo desde fuera?

Pues hoy veo un buen rollo entre estas dos mujeres,

que se están ayudando una a otra, que dicen que el enemigo es usted.

Sí. ¿Pero cómo quieren que sea

el enemigo este señor, si ya está como para darle

sopitas y buen vino, que dice mi madre?

No puede ser el enemigo. Me has tocado la espalda, ¿no?

Bueno, no, la espalda... Es que, además,

estoy alucinado con estos niños de "Juego de niños",

que son tan educados, que yo venía preguntándome:

"¿Usted qué educación tuvo, Sardà?".

Aparte de estudiar en cuevas, que eso ya lo sabemos,

¿qué modelo educativo había en su época?

Yo me sé de memoria, ahora no viene a cuento;

pero sé de memoria muchas cosas del Bachillerato.

No le voy a preguntar por los reyes godos

porque los conoció personalmente...

O sea, de memoria. Mira, los protozoos,

rizópodos, infusorios, flagelados y esporozoos.

¿Qué te parece? Muy bien.

Las fases de la ovulación:

anafase, metafase, telofase y profase.

O sea, todo de memorización. Todo.

Claro. Bueno, tengo que decir que las nuevas generaciones

ya estamos más... ¿Tú no recuerdas nada?

No, yo he estudiado más con proyectos y módulos...

(RÍE) Módulos penitenciarios. (RÍEN)

Quiero decir que la gente joven ya no memorizamos.

Vale, chaval. Vivimos directamente.

Voy a comentar algunas cosas que se han dicho esta noche,

porque me ha encantado, por ejemplo,

la definición de albóndiga.

Sí. Albóndiga.

Hay una niña que ha dicho que a veces

se pueden sacar de la nariz y hacer una redondita.

Por favor, señores de TVE,

lleven a esta niña a "MasterChef Junior" ya.

(TODOS RÍEN)

Quiero ver a Jordi Cruz y a Samantha

comerse una albóndiga de esta niña.

A ver la cara de Jordi Cruz:

"Hum, esta albóndiga está un poquito rara".

Pepe se lo va a comer; se lo come todo.

Y también... Lo digo porque lo conozco, claro.

Y también los niños han dicho que Donald Trump, ojo,

se parece a una albóndiga.

A ver, niños, no cabreemos al presidente de EE. UU.,

que tiene misiles que pueden borrar el mapa de España.

¿Y sabéis lo que sería que se acabara España?

Que no sabríamos cómo acaba "Cuéntame".

Después de veinte temporadas yo creo que hay que saberlo.

Otra definición; a Raquel le han dicho de Sergio Ramos,

al que ella ha confundido, con tanto caballo,

con Cayetano Martínez de Irujo, lógicamente;

se lo han definido como "ese señor al que operaron

la cara porque antes estaba muchísimo mejor".

A mí por esa definición me ha venido José Manuel Parada,

que cada vez está mucho mejor, que está fantástico.

Como siga rejuveneciendo va a haber que bautizarlo de nuevo;

un bebé con barba.

Lo que me ha sorprendido de los niños con Sergio Ramos

es que han dicho que es "influencer", que tiene copas;

pero no han dicho nada de los tatuajes;

con todos los tatuajes que tiene, que no extraña que no lea novelas;

si cada noche leyéndose un poco los tatuajes,

ya se queda dormido;

tiene que ponerse un punto de libro en los tatuajes.

Tiene una enciclopedia.

De Doraemon, qué bonito, los niños han dicho:

"Viene de otra dimensión

y siempre lleva los mismos zapatos".

Yo pensaba en Georgie Dann.

Y por último,

el que más me ha gustado ha sido Ricardo de Ferrol.

Ricardito de Ferrol, un niño de nueve años

que ha puesto en entredicho al mismísimo Steven Spielberg.

¡Ah! Porque el chaval decía en esa secuencia de "Indiana Jones

y el reino de la calavera de cristal",

ese inca, como dice él, que iba con una cerbatana

y entonces Indiana sopla...

Claro, no puede pincharle al inca el dardo,

porque dentro de la cerbatana

el dardo no se puede girar sobre sí mismo.

¡Chúpate esa, Steven, eh!

¡Chúpate esa!

Ricardito del Ferrol creo que nos ha abierto el camino.

Y por eso le quiero lanzar un mensaje

a todos los espectadores americanos que ven este programa;

aunque en EE. UU. lo llaman "The Game of Kids".

Os quiero deciros una cosa.

Un poquito de música épica, por favor.

Americanos, os saludamos con alegría.

Os mando un abrazo ahora que dejaréis de ser

la primera potencia a favor de España.

Vosotros tendréis a Spielberg, a Bill Gates, a George Lucas,

a Mark Zuckerberg, a James Cameron; tendréis Google, la NASA,

la CIA, Apple, Tesla, el FBI, Beyoncé;

pero nosotros tenemos a Ricardito del Ferrol, con ese flequillo.

¡Con nueve años es más listo

que vuestro director de cine más importante!

¡Con 12 habrá descubierto

cómo acabar con el párkison y el reguetón!

¡Con 15 conseguirá cómo aparcar gratis en el centro de Madrid!

¡No hay nada imposible para Ricardito!

Creíais que iba a ser China la primera potencia mundial;

¡no, vamos a ser España!

Y estaréis diciendo: "¿Y por qué sale siempre

tan mal clasificada España en los informes PISA?".

¡Porque los informes PISA no miran la genialidad!

¡Confiemos en Ricardito como faro para poder conseguirlo!

¡El futuro es español! ¡Bravo, Ricardito! ¡Sí!

¡Ricardito, a muerte contigo!

¡Vamos!

Qué electricidad, Corbacho. Qué intenso es Corbacho, eh.

Por favor, Ana, ¿te quieres sentar al lado de Raquel?

Llevo queriéndome sentar a su lado todo el rato.

Para la última prueba de este primer juego.

Hay un pulsador, ¿vale? Sí.

La que sepa qué canción están definiendo;

no grupo, canción... Vale.

Que pulse. Vale.

¿De acuerdo? Me voy a quitar el anillo.

Repasemos la situación. Raquel tiene 90.

Ana tiene 100 gallifantes.

Insisto, queda mucha noche por delante.

Esto puede cambiar mucho.

Pero solo una de las dos llegará a nuestro gallifantazo,

que es la última prueba.

Pero lo importante es que gane una de las dos.

Una de las dos ganará. Ya está, que gane una de las dos.

Pero mujer, déjame crear... (RÍEN)

Es que no somos rivales. -Venga, ¿qué tengo que hacer?

No, tenéis que tener las manos...

¿Quieres que esté como enfadada con ella?

Ah, no, no; eso es tu registro natural.

Ah, vale. Tú siempre estás enfadada

con alguien. Siempre.

Conmigo, ahora con ella...

Venga, canción. Vamos.

-Va de una chirigota... -Americana.

-Que son seis hombres, que están vestidos y bailan.

-Que creemos que son pareja.

-Van disfrazados como de un carnaval

y están haciendo el tonto como en un carnaval.

-Hacían así, hacían así, hacían así.

Hacían así.

-Mierda. Uh, perdón. ¿Qué, Raquel?

Con perdón, sí, no pasa nada.

Esto... Recuerda que siempre

la primera opción, esa que te viene, es la que no es.

-Vale, me has salvado. ¿Y cuál es?

Pero yo... Se me ocurren dos de ellos,

pero al decir que son dos, voy a decir... No va a ser.

"El cocodrilo". No.

No, no, no, no.

¿Pero no han dicho que eran americanos?

-Bueno, yo qué sé; se habrán equivocado.

Vamos a seguir, ¿vale? Vale.

Continuamos.

Hay blancos y negritos. -Blancos y negros.

Algunos tienen pantalones y chaquetas de cuero

tienen botas altas...

-Y... están locos. -Yo creo que es como el...

¿Sí? ¿Ana? Uh.

(CANTA) No rompas más mi pobre corazón...

No, no, no. Esa no.

-¿Cómo se llamaba esa canción? No me acuerdo.

-Ni idea. -De Coyote Dax.

Pero ya habéis cometido un error cada una.

Era para igualarnos. Ahora os iguala.

Venga, vamos a continuar.

El que tiene el casco negro

es el que está haciendo las tonterías

y los de detrás le están imitando... el rollo.

-De un poli, de un indio, de un vaquero...

¿Sí? Ay, no me acuerdo de la canción.

-La tienes, la tienes. -Sé quiénes son, Village People,

pero la canción es... Venga, venga, va, ¿cuál?

"YMCA". ¡"Yes"!

¡Bien!

(CANTAN) Y. M. C. A...

Muy bien, muy bien, muy bien.

¿Pero has visto?

Luego lo he estropeado porque he intentado hacer YMCA

y he hecho "B, C"... He hecho otra cosa.

Cuando ya se ha visto el policía y el indio...

Claro. -Ahí me han venido bien los añitos.

Vamos con otra canción, ¿vale? Vamos con otra canción.

Vamos, vamos. -Vamos.

No grupo, sino canción. Vamos.

Había cuatro cantantes que iban vestidos muy raros.

-Como toreros. ¡Uh!

-Eso lo has dicho en voz alta. -Sí.

-Madre mía.

-Y hay uno azul, uno verde, uno rojo, uno amarillo.

-Es muy, muy famosa. -Bueno, no tanto,

porque yo ni la conozco.

-Son cantantes. -Famosos.

-Sí, son famosos, aunque yo no los conozco de nada.

-Ni yo.

-Nosotros ni habíamos nacido.

-Bailando flamenco... -Flamenco, con abanicos.

-¡Uh! ¡Eh!

Ana.

Es que me sé el grupo, pero no la canción.

Es que igual... Vale.

¿Qué grupo? Olé Olé.

¡No! ¿No?

No, ese no. Ay, ay, ay...

-Bueno, lo sabemos todos ahí... -No, que no.

Raquel, ¿rebote? Rebote, rebote.

-Loco Mía. -Ah, Loco Mía, claro.

Sí, ¿y la canción? La canción...

No hay problema, no queremos ser maliciosos.

¿Cuál es la canción más famosa de Loco Mía?

(CANTA) Loco Mía... ¡"Loco Mía"!

Sí, señora. He pensado que era ABBA.

Bueno, bueno. Ah, claro.

-Cuando han dicho lo de flamenco, he pensado que era ABBA,

por el rollo este de las... -De las mangas.

Y ya ves. Y ya ves.

Mira cómo se ha puesto.

Se me está dando esto bien. Ana, atención.

Raquel, 140 gallifantes. Ya, ya.

-Al lado. Ana, 100.

Al lado, al lado. Queda mucha noche.

Queda mucha, mucha noche.

Bueno, sabes que en este programa

tenemos una "big band" formada solo por niños.

Sí. Lo sabes.

Sí. Y sabes lo que te hemos pedido.

¿Qué canción vas a interpretar?

Pues yo creo que...

Pues la que estoy cantando ahora que es mi último trabajo,

que salió de la mano de mi disco "Reflexión",

y se llama "Bajito", ¿no? "Bajito".

Pues vamos para allá. Nos vamos. Vamos.

-Vamos. Vámonos.

Buenas, buenas, buenas, buenas.

¿Vale? ¿Todo preparado?

Vamos.

(CANTA) No tenía ganas ni quería enamorarme,

pero me llamas un poco más que la atención,

un poco más.

Y se me mueven los pies solitos y va quemándome el calorcito.

Vamos a otro lugar donde podamos hablar así bajito.

Y nos movemos para aquí,

y nos movemos para allá.

Yo no quería, pero tampoco lo pude evitar.

Y nos mordemos aquí,

y nos mordemos allá.

Los dos queremos que sea una noche sin final.

Así, así, así...

Cuando me miras así.

Así, así, así...

Cuando me bailas así.

A una distancia mínima entre tu boca y la mía,

cambio mi filosofía.

Y es mejor que no te diga que me enamoré en un solo día,

que fuimos poesía,

tú la letra y yo la melodía;

justo lo que no quería.

Y se me mueven los pies solitos y va quemándome el calorcito.

Vamos a otro lugar donde podamos hablar así bajito.

Y nos movemos para aquí,

y nos movemos para allá.

Yo no quería, pero tampoco lo pude evitar.

Y nos mordemos aquí,

y nos mordemos allá.

Los dos queremos que sea una noche sin final.

No tenía ganas ni quería enamorarme.

(Aplausos y vítores)

-Pues claro, pues a ti si te traen algo

y luego un coche viene y te lo parte,

el que te lo ha partido lo tiene que pagar.

-Es verdad, lo tiene que pagar; pero si es algo supercarísimo,

pues lo tiene que pagar...

Tiene que pagar carísimo, ¿a que sí?

-Tiene que pagar 872 000 euros... -O 1000 euros.

-Eso es, o 100 euros.

Bueno, Ana, gracias por tu canción.

No, a ustedes. Raquel, gracias por tu ritmo.

Ah, qué temazo. No, y...

¿Qué habría hecho sin vosotros?

Y nuestra pequeña "big band". Ha sido esplendoroso.

Oye, qué maravilla, qué talento. -Será viral.

-Ojalá. -Ya verás, lo va a ser.

Bien, ahora es una cuestión de atinar, de predecir,

de adivinar,

lo que va a suceder en nuestra sala de juegos, ¿vale?

Tenemos a Alba, Raquel. Es para ti. Tiene cinco años.

Mira, ¿te gusta? Qué chulo, eh.

Uh, mira qué sale por ahí.

¿Qué son? -Galletas.

-A ver, puedes coger si quieres. ¿Quieres comer?

¿Sí?

Pues siéntate a comer si quieres.

Prepara la merienda que ahora vengo.

¿Y ahora qué? ¿Comerá algo, además de la galleta?

Esa es lapregunta que te formulo. Ya ves que qué mejor intención

por nuestra parte que preguntarte esto.

Son 100 gallifantes, ¿vale? Madre mía.

Hasta ahora era una pequeña broma. Son 100.

Y la pregunta es:

¿comerá algo además de la galleta, que ya se ve que sí?

Que sí. Además, comerá algo más.

El papel donde van las galletas.

Bueno. Bueno, sí.

¿Sí? Pues sí. Vamos a comprobarlo.

Mira, mira, parece...

De momento ha dejado la galleta allí,

pero la cuestión es si va a comer alguna otra cosa.

No...

No lo va a hacer.

-Que sí. Eso no lo sabemos.

No lo va a hacer. -Mira cuánto el chocolate.

-¿Pero tú te das cuenta de lo maligno que es Sardà?

¿Quieres cambiar?

No quiero cambiar. -Muy bien, bien hecho.

O sea, que tú dices que va a comer algo más.

¿La niña está entrenada para hacernos sufrir?

-Yo... Ojo, ojo, ojo.

Ojo, ojo, Raquel. Venga, que sí, hombre.

-Nada. -Raquel, que sí va a comer.

-No hay que arrepentirse.

-Confía. 15 segundos. 12...

Que no viene mamá.

Venga, Alba, coge algo, hija, que está todo muy bueno.

(LOS TRES) ¡Sí!

¡Sí! ¡Eres una niña, Alba!

¡Eres una niña! ¿Cómo es posible? Ha habido un momento...

Alba... Por poco, pero has ganado.

Ha habido un momento, Alba, estés donde estés...

¿Dónde estás, Alba? ¿Cuántos años tienes?

¿Cómo puedes tener ese desfile,

que parecía que le estaba pasando pescado crudo por delante?

¡Come todo, Alba! -Pero no vale;

cuando habéis puesto el vídeo al principio

solo había unas galletas.

Bueno, pero no... Es malo, eh.

Pero ya he dado a entender que habría más cosas, ¿no?

Si digo: "¿Probará algo más?".

Por ejemplo, te presento a Pol, Ana. Mira.

Ay, Señor. -Oh, guau.

Esto es una chulada.

¡Oh!

¡Hala! A ver, vamos a sentarnos. Esta mesa es mágica, siéntate.

¡Ostras! Esto es chulísimo.

Oye, pues merendamos, y te preparas aquí una merienda.

¿Sí? Vale, pues ve preparándolo. Ahora vengo, eh.

-Oh...

Este espera a la madre para comer.

Bueno, ha guardado las galletas.

La pregunta es también muy sencilla.

No me mires con...

Me mira como diciendo... Ahí, esa sonrisa.

Esa sonrisa; como mínimo esa sonrisa.

Y la pregunta es muy sencilla: ¿cogerá Pol algo de fruta?

¿Cogerá Pol algo de fruta?

Ya ves el procedimiento... ¿Sabes lo que pasa?

Que se le veía un niño muy educado

y como él va a preparar la merienda y sabe que su mamá come fruta,

y quiere que su mamá esté orgullosa de él,

voy a decir que sí.

¿Que sí? Aunque luego no se la coma;

pero que la va a preparar...

¿Todo esto es un sí? Sí, es un sí.

De acuerdo, vamos a comprobarlo.

Yo creo que sí. -Ay, por favor, como yo haya fruta.

No, no...

Tentaciones que no son fruta. Va a salir ahora el plátano.

Los de producción han puesto lo mismo en la mesa.

-Mira, ahí está la fruta.

No, coge aquí... Manzana.

Sí, lo va colocando. Vamos mal.

Manzana, que pasa de largo. Naranja, que pasa de largo.

Venga, chiquitín.

Mira qué platanito de Canarias. -Que sí, Ana, que sí.

-¡Por favor! ¿Dónde vas?

¡Cógelo! Siéntate.

Nada, nada, nada, pasando. No, no, no, no.

-Que sí, Ana, ya verás. -Caca.

Mira, no, ay, ay... -Que sí.

-Porfa... 19 solo, eh.

Por favor. 19.

¡Vamos, Pol! -Por favor, Pol. ¡Mira, mira, mira!

Que se va...

Sí. No, no, no.

-Que sí, Ana, que sí, ¡mira, mira! Va pasando la fruta, va pasando...

(TODOS GRITAN) ¡Una manzana!

¡Y un plátano! ¡El plátano!

¡100 gallifantes para cada una! (AMBAS) ¡Sí, bien!

¡100 gallifantes para cada una! Te hemos ganado, te hemos ganado,

te hemos ganado. Sí, me habéis ganado, sí.

Efectivamente.

A ver cómo está la cuestión.

Ana, 200 gallifantes.

Raquel, cuidadito, 240 gallifantes.

Y ahora asoma una lagrimita...

Aunque yo, claro, soy de reprimir el llanto.

Pero es que nos vamos a 1990.

1990; "Juego de niños".

Y allí estuvo Lluch.

Llevan una pistola. -Y también una cosa con gas,

que mata a los fantasmas.

Y yo vi un monstruo que era todo verde,

que se comía todas las mesas.

-Sí, hacía...

Era pequeñico. -No, era grandote.

Que era así de alto, hasta... Llegaba hasta el techo.

-¡Hasta el cielo! -Hasta el cielo,

porque rompía toda la pared.

King Kong.

Bien, bien, bien, bien.

Tenemos un departamento muy amplio,

pero que está capitaneado por José Corbacho,

que se dedica a buscar a estos niños.

Adelante. Guau.

-Qué trabajo, eh.

Un trabajo, eh. Qué fue de, ¿no?

Un trabajo. Antes de hablar con las concursantes,

déjeme decirle, querido Xavier,

que ya, gracias a Ana Guerra y a Raquel Sánchez Silva,

somos "trending topic" en este momento en el programa.

Lo que yo le diga. ¿Pero qué me estás contando?

Y además, están llegando también

muchos faxes y muchas postales para felicitarle por su trabajo.

(ANA Y RAQUEL RÍEN)

Bueno... ¿Faxes y postales?

Faxes y postales; claro, cada uno tiene su público.

Vamos con Lluch.

No solo he encontrado...

¡Es que es tan adorable! Cuenta, cuenta.

No solo he encontrado a una sola Lluch,

sino que he encontrado a cuatro. Cuidadín.

Y vosotras tendréis que averiguar cuál es la Lluch verdadera

por 100 gallifantes.

¡Hala! -Van a ser todas iguales.

Asumamos que va a ser así.

Bueno, a ver, Raquel, todas no van a ser Lluch.

A ver. No estamos en Matrix.

No, que ya verás como tienen todas los ojos azules...

-El pelo rubio... Vamos a conocerlas.

¿Estáis preparadas? No, me interesa esto;

¿qué es esto que estás barruntando? Claro.

(REFUNFUÑA) "Todas serán"...

(REFUNFUÑAN)

"Ojos azules"... Y ahora hago así.

Venga, vamos a conocer a las cuatro.

Vamos a conocer a nuestras cuatro Lluchs.

Nuestra primera Lluch regenta una panadería ecológica;

afirma orgullosa que su pan con masa madre

es la madre de todos los panes con masa madre.

O algo así.

¡Hala! Nuestra segunda Lluch es zoóloga;

de pequeña en vez de pedir un perro,

les pidió una boa constrictor;

lógicamente se tuvo que conformar con un Gusiluz.

Nuestra tercera Lluch trabaja de administrativa

en una compañía de seguros;

es capaz de rellenar un parte de accidentes

antes de que el otro conductor se baje del coche.

Y nuestra cuarta Lluch es peluquera,

aunque ella prefiere llamarse escultora del pelo.

Con unas tijeras y un pene, es capaz de...

(TODOS RÍEN) Ay, con una tijeras y un peine...

Con una tijeras y un peine... Es que soy de la LOGSE, perdón.

con una tijeras y un peine

es capaz de esculpir la Cibeles en mi cabeza.

Bueno, es igual. Déjalo ya, déjalo. Olvidémoslo.

Cuatro Lluchs. Vale.

¿Cuál es la verdadera? ¿La panadera, la... de la red,

la que trabaja en un zoológico,

la administrativa o la peluquera, que tiene unas tijeras y un peine?

Yo tengo dudas entre dos. ¿Tú? -También, igual.

Bueno, pero... Podéis votar por la misma, eh.

¿Y podemos decidirlo? Podéis decidirlo si queréis.

(TITUBEA) No, cada una... Yo creo que es...

Me dicen que cada una su opción, pero bueno, va.

Hemos empezado... Estas son las dudas, ¿no?

O sea, es ella o es ella.

(ANA ASIENTE) Está haciendo un esquema Raquel.

Yo creo que estamos ahora mismo al 50%.

Una panadera, una zoóloga, una administrativa y una peluquera,

con una tijera y un peine.

Yo creo que es ella, ¿y sabes por qué lo creo?

Es el momento de decidir. Porque está más nerviosa.

-Sí. Sí, sí. -Vas a ganar, Ana Guerra.

-No, tú también, lo cambias.

-No. -Que sí.

-No. -Que estamos jugando en conjunto.

-No, porque has tenido la intuición.

-No, no, no, cámbialo... Es momento de girar las pizarras.

Que no. Girad las pizarras.

Venga. No digamos nada todavía.

Raquel Sánchez Silva pone administrativa.

¿Estáis convencidas?

¿Alguien quiere cambiar de opinión?

No. ¿No?

No. ¿Seguro que no?

Eso es feo. ¿El qué es feo?

Cambiar de opinión. ¡Pues no hay gente que lo hace!

(TODOS RÍEN)

Lo que es feo es mantenerse en una opinión todo el rato.

Quiero decir cambiar de opinión cuando ella ha tenido el pálpito

y yo creo que está en lo cierto

porque la he visto más nerviosa. Vale.

¿Y tú tampoco quieres cambiar de opinión?

Si he dibujado el pan y todo. De acuerdo.

Pues vamos a ver qué sucede.

Bueno, pues vamos a ver.

Vamos a ir descartando. Descarta la que no hemos votado.

Muy bien, voy a hacer eso, Ana. (TODOS RÍEN)

Me gusta; o sea, entre Raquel, que es la concursante Juan Palomo;

que hace de presentadora... No seas malo, Corbacho.

Y ahora Ana Guerra, que me dice qué tengo que hacer...

Vámonos, Sardà. Por pasiva, por pasiva.

Así me gusta, así me gusta.

Ellas son poderosas.

Lluch número dos, la zoóloga.

Zoóloga o pescadora de salmones. (RÍEN)

¿Eres tú la Lluch que estamos buscando?

No. ¡No!

Muchas gracias. Muchas gracias.

Bien. -Bueno...

Ay, Señor, qué nervios.

Lluch número cuatro, la Lluch peluquera,

como indica la tijera y el peine que tiene en la mano.

¿Eres tú la Lluch que estamos buscando?

No. ¡No!

No. Gracias, muy amable.

Bien, bien.

Vamos bien. Bueno, ahora solo una puede ganar.

Solo una puede ganar y solo una también puede perder.

Por lo tanto vamos a ver.

¿Tenéis alguna predilección por cuál queréis que destape antes?

¿Os da igual? No, eso te lo dejamos a ti.

Muchas gracias. (TODOS RÍEN)

Muchas gracias. Un esclavo, un siervo.

Ya que has sido tan cariñoso con nosotras.

Perfecto, muchas gracias.

Lluch número... No me acuerdo porque ya se han ido las otras dos.

Lluch administrativa de seguros,

¿eres tú la Lluch que estamos buscando?

Sí. ¡Sí!

(RAQUEL Y ANA GRITAN)

-Qué grande, tía. Gracias.

Lluch, Javier; Javier, Lluch. Sí, señora. No pasa nada.

¿Cómo estás? Sí, señora.

¿Qué tal estás? Muy bien.

-Pero espera, que le tengo que dar un beso.

Bueno... ¿Puedo besar a mi Lluch?

Sí, claro. Ah, bueno.

-Hola.

Le has dado 100 gallifantes. Sí, señor.

Yo te miraba a ti invocando que cambiases.

Bueno, no pasa nada, no pasa nada. ¡No pasa nada!

¿Cómo estás? Yo he estado a punto.

Óyeme, han pasado algunos años.

Muchos. Este es un momento

que a mí me resulta muy gratificante.

Óyeme, vamos a verte de nuevo. Quiero que te mires a ti misma.

Tiene el pelo "grubio".

-Tú hablas mal. "Grubio" no, rubio.

-Así se escribe. La erre, la u, la be, la i...

-Rubio.

¡Ay, no me tires!

¡Ya me estás cansando de tirarme, hombre!

-Yo qué sé. -No vemos...

Nosotros no vemos cuando están comiendo.

Pues yo vi que su amiguita no llegaba hasta el timbre.

Se sube al coche de capota y se cae.

Y ha apretado el botón...

Y se cae y llora, por tonta.

Pero qué carácter. Sí; lo sigo manteniendo, eh.

¿Lo mantienes? Sí, eso nunca cambia.

Pero no te dejabas amedrentar. No, no.

Eso es importante ya.

Era tremenda. Marca mucho la pauta.

Mira qué tengo para ti.

(TODOS) ¡Oh! -Muchas gracias.

-Qué bonito. -Un honor.

Gracias.

¿Tú recuerdas aquel momento? Sí.

¿Sí? Sí, fueron al cole...

Sí. No nos dijeron nada

y de repente nos dijeron: "Igual salís en la tele".

Y cuando saliste, ¿qué? Pues yo no me llegué a ver;

me vio toda la familia menos yo.

Claro, entonces no era tan fácil. No, no era muy fácil.

Una vez se había emitido, fuera.

Bueno, vamos a nuestro próximo juego,

que es un cambio radical de situación...

Y espero que estéis a la altura.

Bueno, bueno, bueno, bueno.

De momento...

Vamos a recordar la situación de gallifantes, por favor.

Porque todavía hay mucho por delante,

puede haber cambios en esa situación;

pero de momento Raquel tiene... 340 gallifantes.

¡340! Eso es mucho.

Sí, porque has ganado los 100. ¡Ah!

Y luego Ana, 200.

¡Bien! Pero insisto...

Queda mucha noche. "Power".

Eso sí, solo una de las dos llegará a la gran prueba final.

Así son los programas.

No nos vas a enemistar. Venga.

No, no. -Hagas lo que hagas.

Ahora vamos a jugar definitivamente.

Dejémonos de mirar niños; vamos a convertirnos en niños.

Entraréis en estas cabinas; hay tres disfraces,

tendréis que elegir el que queráis, podéis repetir...

Pero esperad un momento;

yo tengo a mi ayudante, que es Nico.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Gracias. Qué bonito es.

-Por favor... Espera, que te vean; el gran Nico.

Nico, ¿estás preparado para disfrazarte?

Sí. Muy bien.

Hola, Nico. La que se disfrace

con el mismo disfraz de Nico gana un punto.

Lo haremos tres veces. ¿De qué te vas a disfrazar?

La te tenga más puntos gana 100 gallifantes, ¿vale?

¿Todo preparado? Sí.

No vale preguntar eso que has preguntado.

Pero mira qué listo es. Mira qué cara de malicioso.

Se muerde los labios porque no quiere contarlo,

pero ya sabe de qué se va a disfrazar.

A cabinas. Tú ya lo sabes, ¿no?

Cada una a su cabina. Chócala, chócala.

Eso sí puedes, hombre. Venga.

A ver, ¿por dónde entro? Por aquí.

¿Empezamos ya? -Esto era lo más difícil

de "Juego de niños". Lo más difícil es esto.

Estás perdiendo tiempo, eh. No sabéis lo que hay aquí.

Bueno, bueno, ahora es el momento

en el que tienen que decidir un disfraz;

algo tan sencillo, ¿verdad?

Pero, claro, pensando qué debe estar haciendo Nico.

Xavier... ¿Qué?

¿Hay que vestirse ya? ¡Sí, claro, naturalmente!

Ah, yo qué sé. ¿Qué quieres hacer?

Estoy aquí sentada. ¿Qué te crees,

que es una cabina telefónica?

Me parecía un ascensor. No, pero tiene que ser ya,

inmediatamente.

Nico, ¿tú ya estás preparado? ¡Yo ya estoy!

-¡Yo también! Venga, pues...

Tres, dos, uno... ¡Cero!

(RAQUEL GRITA)

Yo te quiero, lo sabes. -Y yo.

Qué valiente, qué valiente. Esto no vale.

-Yo te quiero mucho. -¿En serio el primero el de Minnie?

-Eh, ¿hay conexión o no? Sí.

¿Eres el enemigo o no? Más que una mujer del Cromañón,

pareces el as de bastos.

Venga, adentro otra vez. Adentro.

Cero puntos. ¿Y por qué tardabas tanto?

Ahora la cuestión es qué hará Nico;

esa es la gran cuestión sobre la que gravita la gran duda.

Y luego, el "look" siempre está estudiado

para que quedéis muy bien.

Os verá media España; pero digo yo que quedaréis bien.

Nico, ¿cómo está la cosa? ¡Ya estoy!

¿Ya estás? A ver...

¿Estáis todas? ¡Sí!

¿Estás, Ana? ¡Sí!

Vale; pues tres, dos, uno, ¡cero!

(ANA GRITA) ¡Oh, oh!

¡Oh! ¡Sí!

(RÍE) Perdón... Realización, no os podéis perder ni una cara.

Ni una cara, por favor.

No os podéis perder ni una. ¿Me he puesto el lazo al revés?

No, no, pero es sensacional tu postura al ver este acierto.

Actitud, actitud. Actitud, sí, sí.

Ana, de momento, un punto.

(Aplausos y vítores)

Un punto.

Y queda una salida y el que gane, el que tenga más puntos,

se lleva 100 gallifantes. Ah, vale, vale, ahora sí.

Muy bien. Es memorable, ¿eh?

Mira, Raquel... Yo he nacido para esto.

Me voy a Orlando ahora mismo. Yo quiero una foto.

¿No querías una foto conmigo? Venga, dale.

Una foto, por favor.

Venga, adentro. Vamos.

Aquí estamos. ¿Qué me pongo? Este punto es decisivo.

No podéis combinar varios trajes.

Podéis repetirlos todos, pero no vale hacer una combinación.

Pero sería muy divertido. Sí, ya...

De tanta diversión, nos cogen nervios y todo a veces.

No, no, no. (RÍEN)

A ver, Nico, estamos pendientes de ti.

¡Ya estoy! ¡Ay, bien! Venga, señores, señoras.

Nico, necesito ese punto. Tres, dos, uno, ¡cero!

(TODOS GRITAN)

¡Chócala, Nico! -Lo hemos conseguido.

Pero claro... Ahora sí, equipo, ¡equipo!

Pero claro... Un punto para cada una.

Claro. ¿Y quién gana? Ella.

¡Pues gana Ana!

¡100 gallifantes! ¡Aplauso para la campeona!

(ANA GRITA)

Pero Raquel ha tenido el punto de honor también, eh.

Y la unanimidad de disfraces; todo es magnífico.

Qué bonito. Todo es magnífico.

Esto si lo preparamos, no nos sale. -No.

Tienes las orejas para abajo. Súbetelas.

Vamos a hacer... Esto no me lo has dicho antes.

¿Ves como no te caigo bien?

Yo qué sabía... Pensaba que era...

O sea, yo salgo de Minnie y me dejas así,

que parece la mala de "Blancanieves".

-Y tú has hecho lo que has querido.

Pensaba que era una Minnie desorejada.

A ver, nos vamos a nuestro próximo juego inmediatamente.

Ya siempre te veré como una Minnie sin orejas.

El hombre que convirtió a Minnie en la mala de "Blancanieves".

Bueno, estamos en un momento muy decisivo.

Quiere decirse; quien gane aquí;

podéis ganar las dos, por qué no; son 500 gallifantes.

Toma ya.

Y además, la que gane... Si hay empate,

ganaría la que tiene ahora 40 más. Raquel, vale.

Bien... Por lo tanto, pasará solo una de vosotras dos

a nuestra gran prueba final.

Y nos alegraremos tanto. El gallifantazo.

Y ahora os tenéis que mentir.

Os tenéis que mentir la una a la otra,

con fragmentos, retazos, recuerdos, imágenes,

de vuestra infancia.

¿De acuerdo? Vale.

Tres historias; solo una cierta.

Raquel, empiezas tú.

Mi primera historia

tiene que ver con un recuerdo con mi hermano Álvaro.

Que conste que a mí los animales me gustan,

me encantan, ahora tengo un gato; pero en aquel momento

uno de los primeros animales que entró en casa,

después de un gato que tenía mi madre,

fue una cobaya.

Entonces era una cobaya que a mí, no es que me gustara,

pero sobre todo es que no me divertía.

Era una cobaya... sosa,

que estaba todo el día, no sentada, sino tumbadita;

no hacía mucho, ¿no?

Y era un acontecimiento

cada vez que se movía un poco dentro de la jaula.

Y mi hermano y yo nos poníamos mirando a la jaula

y de repente pasábamos una hora, dos horas,

y la cobaya hacía así con el morrito y nada más.

El caso es que las cobayas duermen de día, por la mañana.

Y un sábado decidí que la cobaya necesitaba un empuje.

Entonces cogí la jaula; mi hermano todavía dormía;

y la llevé al salón de mi casa.

Y en ese salón había un equipo de alta fidelidad.

Entonces puse la jaula delante del bafle...

-No. -Pegando con el bafle,

y puse en el plato; en ese momento había elepés;

"The Final Countdown", de Europe.

Yo el recuerdo más claro que tengo es mirar cómo la aguja caía

sobre el disco

y de repente se oyó...

(TARAREA LA MELODÍA) (RÍE)

Y la cobaya hizo...

Y pegó con el techo de la jaula.

Eh... Lo que recuerdo después

es estar allí sentada y que entrara...

Claro, vino toda la casa

porque había puesto a tope el volumen.

Y cuando entraron se encontraron a una cobaya que quería

escapar a toda costa de la jaula y a una niña silbando.

(SILBA) (ANA RÍE)

-Y hasta ahí mi primera historia.

¿Alguna impresión? No, me la reservo.

Vale, muy bien. Pues vamos a por la segunda historia.

Vale.

Yo siempre... A ver, yo canto fatal,

pero siempre he sido muy artistilla.

Siempre me ha gustado cantar, bailar...

Y cuando estaba en el colegio,

era yo la que preparaba las coreografías,

tenía un grupito de niñas...

Y siempre en las actuaciones finales

solía hacer un número.

Hicimos uno de "Flashdance" y nos poníamos los leotardos y tal;

yo iba a ballet, hacía clásico; en el pueblito, pero hacía clásico.

El caso es que preparábamos esas coreografías

y esos espectáculos.

Pero yo tengo la sensación

de que no a todas las profesoras les gustaba

que yo tuviera iniciativa,

que me apeteciera ser el centro de atención;

porque no te voy a mentir, yo me ponía en el centro

y, si había cuatro filas, estaba en la primera y centrada.

¿Qué pasó? Que en la función que me tocaba de cole;

en la que organizaban ellas,

una función de teatro dedicada a Robin Hood;

yo que estaba esperando,

siendo la que siempre bailaba y cantaba,

que me dieran el papel de la novia, pues no me lo dieron,

y me dieron el papel de árbol.

¿De árbol? Bueno, que no era solo yo;

éramos varios árboles.

Pero que hacíamos todos lo mismo,

que era estar en el escenario, así colocado y ya está.

Y estaba allí cabreada tipo árbol

y en ese momento, arranca el momento clímax,

de Robin Hood y la chica,

y entonces me acerqué, avancé, vestida de árbol.

Y me coloqué, y empecé a hablar; en medio de la obra de teatro.

En esto, la profesora empezó a descomponerse detrás del telón

y yo estaba, lo reconozco, feliz.

Porque lo hizo con mala baba.

Me quitó de ahí con mala baba.

El caso es que yo me metí,

no me pudo sacar, terminé el discurso;

entró ella, me acabó sacando, dejó al resto de los árboles...

Te podó. Y no me...

Sí, me sacó. A ver, que tampoco me tuvo que sacar a rastras,

que yo sabía lo que hacía.

Si en ese momento, entras y cortas, te van a sacar.

Pero tuve mi castigo.

En la función de Navidad no participé con el grupo

y además me quitaron, vamos a decir, esos privilegios,

que luego recuperé un par de años más tarde.

Pero ya no pude ser protagonista ni en lo de ellas ni en lo mío.

Segunda historia. Es buena, ¿eh?

Es buena, ¿eh?

¿Todo el mundo que viene es tan bueno?

Es buena. Bueno, tu última historia.

Bueno, a mí me encanta el mar, pero soy extremeña.

Es decir, yo he crecido en secano.

No sabía lo que era el agua... Bueno, iba a la playa en verano,

pero el tema barcos y eso me quedaba muy lejos.

Entonces mi madre decidió que nos haría mucha ilusión

montar en barco

y cogimos un barco a Menorca, de vacaciones;

mi hermano, mi madre y yo.

Y yo iba muy emocionada porque era al mar,

me gustaba la playa...

Pero de entrada ya no me encuentro "Vacaciones en el mar"

ni me lo encuentro lleno de gente guapa,

ni hay músicos ni un señor con gorra...

Hay un montón de asientos feos, un olor como malo...

Y un montón de horas de viaje, porque tampoco iban tan rápido.

El caso es que estando allí, yo busqué mi sitio.

Todo el mundo busca su sitio, también en un barco de esos.

Y no había cafetería; había un señor que vendía cosas;

no había... O sea, no había lugares para disfrutar.

Pero había un niño. -¡Oh!

-Entonces te tienes que imaginar; la barandilla del barco, tal,

y estaba ahí el niño.

Entonces yo me acerqué y entonces se gira y hace...

Y me vomita el vestido de flores rosas,

el que más tengo en todas mis fotos de niña,

que tiene aquí un volantito y que me lo regaló mi abuela;

me lo puso pingando, pero pingando.

Y aun así, creo, creo que no salí corriendo.

O sea, mi recuerdo es que me quedé allí, fíjate.

Le diste las gracias.

No, pero al final me dio pena, creo.

Tres historias; tenemos tres historias.

Vamos a recapitular un poco.

Vamos a ver; la primera es la cobaya heavy;

la segunda es el árbol locuaz;

la tercera es vomitones en el mar. ¿Vale?

Ahora, Ana, es tu turno.

En realidad todo va en relación

a que yo soy una persona torpe por naturaleza.

Como puedes observar.

La gente lo sabe.

Bueno, pues mi madre era profesora de gimnasia rítmica

en mi colegio.

Y nada, una tarde, teníamos que ir a entrenar al gimnasio,

que estaba en el propio colegio,

y estábamos esperando fuera.

Yo estaba tomando la merienda, estaba mi madre allí...

Y la señora de la limpieza estaba limpiando;

Nelly se llama.

Estaba limpiando el gimnasio.

Y entonces yo muy motivada,

porque a mí me encantaba la gimnasia rítmica,

entro la primera a clase, voy corriendo y se escucha:

"Cuidado, que está fregado".

En ese momento yo me caí.

Me di tal tortazo...

Que tengo una hermosa cicatriz aquí,

que papá me cosió.

Me fue a buscar y me cosió mi padre,

y yo como soy... Está aquí. Pero tu padre...

Es enfermero. Ah, vale.

No, es costurero.

(Risas)

-Desarrollamos, ¿eh? Sí, sí.

A ver la segunda, la segunda de las historias.

Pues resulta que yo vivo en un pueblito de Tenerife

que se llama La Laguna

y en ese pueblo hay un sitio que se llama la Mesa Mota,

y en la Mesa Mota se hacen chuletadas.

¿Sabes lo que es chuletada?

Es como una barbacoa. -Un asadito.

-Sí, y tienes mesitas de madera y barbacoas allí,

y reúnes a toda la familia y vas a hacer una barbacoa.

Tendría yo aproximadamente entre... 12 y 13 años.

Y bueno, resulta que mi papá...

Bueno, yo aprendí a conducir antes de sacarme el carné.

Ya sabía conducir; de hecho hice pocas prácticas.

Y en esto que estoy con la gente,

y esto que haces así y yo ya no estoy.

¿Y dónde estaba Ana?

Ana, entre su aburrimiento de una fiesta de mayores,

se fue al coche.

Se fue al coche.

Y como sabía arrancar un coche, Ana arrancó el coche.

El coche, la verdad es que tuve suerte

porque no quedaba muy lejos de donde estaba la mesa;

pero suficientemente lejos para que yo arrancara el coche

y todos vieran como el coche se movía..

No era así la cuesta,

porque si no a lo mejor hoy no lo cuento;

pero sí que... el coche caía.

Y cayó. Y un amigo de mi papá vino corriendo a sacarme del coche,

cuando vio lo que estaba pasando, abrió la puerta,

en ese momento ya me frenó un árbol

y mi cara dio contra el volante.

Aquí está mi cicatriz y la historia de que papá me cose

y que yo me arranco los puntos... sigue siendo la misma.

-Muy bien.

Es una gran estrategia. Sí.

Utilizar el mismo final para todas las historias.

Venga, tercera cicatriz; digo, historia.

Tercera historia. Bueno.

En mi cole teníamos... O sea, era una clase por curso

y nos conocíamos todos; éramos más o menos 400 alumnos.

Resulta que íbamos a natación y luego, cómo no,

teníamos allí las duchas, y nos duchábamos y tal.

Pues cuando yo voy a salir de la ducha,

mis queridos compañeros de clase me habían quitado los pantalones.

Esto que ves en las películas americanas

que pasa en los institutos, pues me pasó a mí.

Y entonces yo tenía una especie de albornoz, me lo puse

y fue a buscar a la profesora tal que así.

Iba andando por todo el colegio así: "Por favor, que no me vean".

O sea, me moría de la vergüenza. Y entonces la profesora me agarra

y me lleva, lo peor, al vestuario de los chicos.

Ahí estaban los chicos; "¿Quién tiene los pantalones?".

O sea, toda la clase lo sabía, pero nadie dijo nada.

Nadie dijo nada.

Entonces la profesora iba a llamar a mis padres,

yo tenía que volver a clase;

iba a llamar a mis padres para que me trajeran algo.

En esto que el jersey que llevaba; no sé si me viste antes,

un jersey de lana por aquí;

se le ocurre a ella meterme una pierna por una manga,

otra pierna por otra manga, coger aquí con un coletero y decir:

"A clase", hasta que tengas pantalones.

Como si yo tuviera culpa de algo.

Y estaba subiendo las escaleras del cole, con ella,

y entre tantos nervios y el pantalón de lana,

que la manga era prácticamente más grande que mi pierna,

se me metió la lana de la manga debajo del pantalón,

rodé escaleras abajo y aquí está mi cicatriz.

¡Esa cicatriz!

Vamos a recapitular, Ana.

Las tres historias:

patinazo fatal, coche abollado y "lost" pantalones.

¿Vale?

Aquí tenemos ya las seis historias, ¿vale?

Eh... Raquel...

¿Cuál consideras que es la cierta de las tres historias?

Yo creo que la verdadera...

¿Pero tengo que razonarlo? No, no.

¿O simplemente es un pálpito? Vamos a marcarlo.

Coche abollado.

Coche abollado. Marcamos coche abollado.

Vale, de momento.

Ana, ¿cuál de las tres historias de Raquel crees que es la cierta?

Yo no quiero mirar. -Yo no te voy a mirar.

¿Por qué no quieres mirar? No quiero.

-Yo a ti no te miré, me giré. No lo entiendo.

No quiero enseñar la cara. -Yo la entiendo.

Pero... Este juego es muy difícil.

Se pasa muy mal. Sí, claro.

Se pasa fatal. Pero la gente lo pasa muy bien.

No, yo no.

Ah, bueno, ya, la gente.

Venga. Vale, pues voy a marcar...

¿Pero cómo puede ser que te tapes la cara?

¡Que no voy a mirar! ¿Por qué? No lo entiendo.

No quiero dar pistas. No quiere dar pistas, ah, vale.

No quiere dar pistas.

¿Pero tú te crees que destapándote la cara das pistas?

Claro.

Bueno... Cobaya heavy.

Cobaya heavy.

¿Marcas cobaya heavy? Aunque el público está:

"Yo no lo hubiera marcado".

Cobaya heavy, vale. El público no está aquí.

Ahora, definitivamente,

Raquel, ¿coche abollado?

Sí. Y tú, ¿cobaya heavy?

"Why not?". Venga. "Why not?". Ok.

Ana, ¿cuál es tu historia verdadera?

Ana.

Patinazo fatal. -¡Oh...!

Pues es, te lo digo en serio, la que me ha parecido menos real.

De todas las que has contado. -Ya...

-La verdad siempre es mucho peor. -Me resbalé,

me di con la punta de un banco

y mi padre es enfermero, no sé si te lo había dicho...

-No, pero si me lo ha dicho antes cuando lo conocí.

No, pero... Pues no me la he creído.

-Ya, yo estoy pensando en quién tiene una cobaya en casa.

A ver... Madre mía.

Si aciertas, vas a la gran final.

¿Quieres cambiar o no quieres cambiar?

¿Quieres cambiar o no? Es que estoy entre la del árbol...

Y la de "The Final Countdown". (TARAREA)

Niña repelente, vas de verde, ¡árbol locuaz!

Árbol locuaz; marcamos árbol locuaz.

(EL PÚBLICO MURMULLA)

No, no, no... No sé. Raquel.

Raquel, ¿cuál es...? Era cobaya, verás.

A ver, a ver, ¿qué pasa?

¿Por qué me has dejado cambiar? ¿Marcamos árbol?

¿O quieres... la calabaza?

Venga, definitivamente. No, no, cobaya, cobaya.

Cobaya.

Cobaya heavy. Ya está.

Marcamos cobaya heavy.

Ahora dice: "Vomitones en el mar" y me parto en dos.

Raquel, ¿cuál de tus historias es la auténtica?

La verdad es que en aquel momento no era raro;

todos los niños teníamos cobayas en casa.

(TODOS GRITAN)

-Qué grande, tía.

Qué fuerte. ¡500 gallifantes!

(ANA GRITA)

¡No puede ser! Llega el momento de la gran final.

¡Ana, 800 gallifantes!

Te vienes a la gran final inmediatamente.

Ayúdame en esto. -Claro que te voy a ayudar.

Raquel, te vas al palco de honor con tus gallifantes.

Vamos, ¿allí? Al palco de honor, sí. Nos vamos.

Bueno, bueno, bueno. Bueno, bueno, bueno.

En nuestro trono de honor, Raquel Sánchez Silva;

allí está, con sus gallifantes.

Muy bien. Y tú, Ana, te enfrentas al gallifantazo.

Tienes la posibilidad de conseguir ahora...

1000 gallifantes más.

1000 más. Por favor, ojalá, ojalá.

Y el encargado de este último juego,

que es bastante especial y bastante duro,

es... ¡José Corbacho!

¡¡¡El gallifantazo!!!

Oh, oh, oh...

Querido Sardà, querida Ana, antes de pasar al gallifantazo,

dejadme que le diga a Raquel que qué bien le queda el palco.

Siempre será usted una reina para mí.

¡Bravo! ¡Bravo!

Muy bien jugado. ¡Bravo!

Vamos con el gallifantazo;

pero antes de explicarte en qué consiste,

te voy a presentar a los gallicraks.

Vale. Los gallicracks son unos niños...

Vamos, de todos los niños de "Juego de niños" estos son...

Estos ya saben quién va a ganar la próxima edición de "O. T.".

Son unos superdotados.

Vamos a conocer a los ocho gallicracks que van a jugar

con Ana Guerra esta noche.

Ellos son: Lucía, Malva, Marc, Teo,

Álex, Martina, Alan y Yago, y Nico.

Ponédmelo fácil, que va para una buena causa.

Cada uno de ellos define un concepto;

no entre todos, eh. Cada uno de ellos uno distinto.

Sí, sí. ¿Vale?

En cada casilla se esconde una definición

de un concepto o un personaje.

Cada uno de los niños te irá dando pistas, ¿vale?

Pistas diferentes. Si no lo sabes, pasas.

Tienes tres minutos para adivinar las ocho.

¿Y puedo fallar todas las veces que quieras?

Exacto; por eso es mejor que pases

o que digas lo primero que te venga a la cabeza.

Y cuando fallo, ¿se para el tiempo? No;

pero cuando aciertas, sí. Vale.

¿Vale? Adelante.

Vamos, vamos. Mucha suerte.

Muchas gracias. ¿Preparados en casa?

Tres minutos para adivinar ocho definiciones.

Las pistas empiezan... Ya. Tiempo.

Va con un mono y no para de andar.

-Mecánico. Siguiente.

Tiene dientes, pero no muerde.

-Ser humano. Siguiente.

Salen unos que hacen de otros.

Obra de teatro. Correcto.

¡Bien! Bien.

Bien, bien. Vale, vale.

Salen unos que hacen de otros. Pero bueno, qué maravilla.

Salen unos que hacen de otros. Obra de teatro.

Ya tenemos una, solo en 16 segundos.

Vamos muy bien.

¿Seguimos? Sí, sí.

¿Sí? Sí.

Tiempo.

Se conduce sin volante. -Moto.

-Puede atravesar paredes.

-Fantasma. ¡Sí!

Muy bien, Ana. Fantasma.

No me causan pavor vuestros semblantes esquivos.

Sí, señora.

Sí, señora. Pero tu padre,

aparte de coserte la cicatriz, ¿te puso un microchip?

(RÍE) Muy bien. O sea, muy bien. Muy bien, Ana.

¿Sí? Muy bien; ya te digo yo

que en la primera ronda de pistas normalmente no se acierta ni una.

Tú llevas dos antes de acabar la primera ronda

y solo has consumido 25 segundos.

Vamos bien, vamos bien. Vale, vale.

Raquel está emocionada, eh. Que lo vas a sacar.

-Por favor, Raquel. -No, lo sacas.

-Ojalá. -Pero no te desconcentres.

Venga, vamos.

Raquel te está mandando energía desde su moño.

Raquel y toda esta gente me está mandando una energía brutal.

-Llevo una cobaya aquí dentro.

(TODOS RÍEN)

Te acercas al moño y se oye... (TARAREA "THE FINAL COUNTDOWN")

Muy bien; seguimos con Martina. Tiempo.

Lo llevan las niñas y algunos futbolistas.

-Medias. Siguiente.

Van al cole, juegan, tiene que irse a dormir pronto...

-Los niños. ¡Sí!

¡Bien!

Ay, ay, ay, ay...

Ay, ay, ay, ay. Ana Guerra.

Ay, ay... Lo llevan las niñas

y los futbolistas. Voy a hacer algo que nunca hago,

pero nadie ha acertado tantos en la primera ronda.

Es lo que iba a decir. Muy bien.

No sé cómo acabará... Ojalá que bien.

Pero la forma en que ha empezado... Ojalá que bien.

No puede ser mejor.

Muy bien, vamos con Nico. Tiempo.

Cuando son mágicos, aparecen cosas.

-Varitas. Siguiente, volvemos al principio.

Es como Indiana Jones, pero en niño.

-Como Indiana Jones... ¿Pero cuál era su primera pista?

-Pasa, pasa. Pasamos.

Unas son así, otras son así y las de los castillos son así.

Si no lo sabes, pasa. Torres.

Siguiente.

Vale un euro, pero al final no cuesta nada.

-¿Qué? Que hay un euro,

pero no cuesta nada. Paso.

Siguiente.

Si es muy larga, dicen que es de caballo.

Si es muy larga es de caballo, lo llevan niñas y futbolistas.

Pendientes. Siguiente.

Se quita con un plumero.

-Polvo. ¡Sí!

¡Sí!

No me acuerdo de las pistas.

Tranquila; la buena noticia:

llevamos poco más de un minuto y medio

y ya has solucionado la mitad del panel;

por lo tanto, vamos bien. Llevas cuatro.

Problema: no te acuerdas de pistas.

Pide alguna de las que quieres que te recuerde.

Vale, espera un momento.

Martina; lo llevan los niños y niñas

y si es muy larga, los caballos. ¿Qué hacías tú ahora?

¿Eh? Nada; seguimos.

Teo, Teo... No tengo ni idea.

Malva... Teo dice:

se conduce sin volante, le pones un euro,

pero al final no cuesta nada. No cuesta nada.

Vale, cochecitos locos.

Y Martina ha dicho: lo llevan las niñas y futbolistas...

Sí, esa ya la sabía; esa no cuenta como que me has ayudado.

Entonces, ¿qué ha dicho Lucía? Tiempo, seguimos.

Es una niña que explora.

-Dora la exploradora. ¡Sí!

¡Dora, bien! ¡Sí!

Bien. Vale, vale, uh...

¡Bravo! Uno, dos, tres, cuatro, cinco.

Has tardado cuatro segundos en decir "Dora la exploradora".

Iba con un mono y no para de andar,

es como Indiana Jones, es una niña que explora,

y las siguientes pistas eran:

lleva una mochila que habla y le canta al mapa.

Tiempo, seguimos.

Si la pierdes te quedas en la calle.

-Llaves. ¡Sí!

¡Sí! ¡Vamos!

¡Vamos! (RÍE)

O sea, Ana, es que lo vas a sacar. -Vamos, vamos.

-Que te queda un minuto, 26.

(RÍE) ¡Que te queda un minuto, 26!

Estamos hablando de 1000 gallifantes más

y de que esto se va acercando cada vez más.

Lo pongo ya aquí, por si acaso.

Por si acaso.

José, adelante.

Ay, qué nervios. Sí.

Me voy a dar un golpe en la cabeza para que me cosa el padre de Ana.

¿Seguimos? Sí.

Un minuto, 26. Seguimos.

Si no lo sabes, pasa o di lo primero que se te ocurra

para no gastar mucho tiempo.

Si no me equivoco, vamos ahora con Teo. Tiempo.

Parece una jaula con ruedas. -Cochecitos locos.

Siguiente.

Si eres calvo... -Cola.

¡Sí! ¡Sí!

Ana... Una jaula con ruedas.

Sí, sí.

Se conduce sin volante, le tiras un euro,

pero no cuesta nada, y es una jaula con ruedas.

Pero hay más pistas, tranquila.

Ya, pero... Espera, solo te pido un segundo.

(CANTA) Solo te pido un segundo... ¡Al final no cuesta nada!

-Al final no cuesta nada.

(TITUBEA) Se conduce sin volante.

Se conduce sin volante, le echas un euro y no cuesta nada

y lo último que ha dicho es... ¡Ah, vale! Vamos, vamos.

-¿Lo tienes? ¡Sí, sí!

¿Lo tienes? ¡Sí, sí, sí!

¿Lo tienes? Teo irá diciendo pistas.

¿Lo tienes? ¿Lo tienes?

Bueno, vamos a ver.

Que me quito los tacones para bajar corriendo.

Venga.

Que lo tienes.

Qué nervios.

Bueno, vamos allá. Un minuto, 17; hay tiempo.

A ver, quiero recordar... Un momento.

¿Cuántos gallifantes tiene hasta este momento, 800?

800; 800 los tienes.

Por lo tanto llegarías a 1800. A 1800.

Luego hay que ver la cotización del gallifante.

Sí, claro, pero es igual. Estamos hablando de...

Perdona, esto lo voy a acercar un poquito más.

Venga, es el gallifantazo. Gallifantito...

Ven a mí. Venga, Ana.

¡El gallifantazo se va para Tenerife!

A ver, vamos a ver.

Qué lástima no poder ir a publicidad.

Ya, Corbacho, que te voy a odiar. ¡Venga!

Qué lástima, ¿no? Venga, va, venga.

No demos idea. ¿Preparados? ¡Tiempo! Teo.

¡Carrito!

¡Sí! ¡Ana!

¡Sí, sí, sí! (TODOS GRITAN)

¡1000, 1000! (TODOS GRITAN)

1800 gallifantes.

1800 gallifantes.

1800 gallifantes. Ha ganado el gallifantazo.

Tuyo, es tuyo.

-Qué guay. Felicidades.

Gracias. Felicidades.

Corbacho, ¡ven! ¡El gallifantazo!

Es tuyo, es tuyo, cógelo, cógelo.

¡Dios! Aquí está.

(Petardazo)

(TODOS GRITAN Y RÍEN)

Felicidades.

Felicidades. Qué bueno.

Felicidades. Es la primera vez

que gano algo en la tele.

Vamos a ver... Qué bien lo has hecho.

Vamos a ver...

Raquel, ven para acá. Ay, qué calor.

Estamos ahora aquí todos juntos. Vamos a ver, vamos a ver,

a cuánto se cotiza hoy el gallifante.

Madre mía. Has conseguido un total de 1800.

¡Oh! 7,29.

Lo que hace un total de 13 122 euros.

(Aplausos y vítores)

Joder.

Y ahora llega el momento de que nos digas

hacia dónde va ese dinero, a quién se lo envías.

Bueno, pues esto va para una asociación de Tenerife,

que se llama Aldis,

que trabaja con niños con enfermedades raras,

parálisis, autismo...

Y bueno, son una asociación con la que alguna vez colaboré

poniendo mi voz y mi música cuando estaba en Tenerife,

y sé que lo necesitan un montón,

y yo es lo más grande que he podido ayudar nunca;

así que muchísimas gracias, y va para ellos.

Ana Guerra ha conseguido el gallifantazo.

El gallifantazo. Y en un tiempo récord.

En un tiempo récord brutal. Tiempo récord.

Felicidades, felicidades, felicidades, y gracias a las dos.

Muchas gracias. -Xavier, ¿te puede decir algo?

Dime, ¿qué quieres?

¿Te puede decir una cosa? Dime.

No eres el enemigo y no me voy a gusto si no te digo

que yo me dedico a hacer tele porque te veía en casa y pensaba:

"Yo quiero pasármelo así de bien en un plató de televisión",

porque tú siempre has hecho que esto parezca un juego de niños,

Xavier Sardà.

Eres muy amable. De verdad.

Siempre lo has sido y siempre lo serás.

Gracias. Corbachín, Corbachín... Estamos emocionados.

Lo mejor de la infancia es que está...

(Aplausos y vítores)

Lo mejor de la infancia es que está llena de primeras veces.

No lo olvidemos. ¡Hasta la próxima semana!

Qué bueno. ¡Que lo has logrado!

Felicidades. Muchas gracias.

-¡Bravo! ¡Bravo!

¡Bravo!

(TARAREA)

Y la cobaya hizo...

-A veces se pueden sacar de la nariz y hacer una redondita.

Quiero ver a Jordi Cruz y a Samantha

comerse una albóndiga de esta niña.

(ANA GUERRA CANTA) Y nos movemos para aquí,

y nos movemos para acá...

Yo no quería, pero tampoco lo puede evitar.

Y nos mordemos aquí, y nos mordemos allá...

Los dos queremos que sea una noche sin final.

-Gabriel. (GABRIEL TITUBEA)

-Estás empanado.

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Juego de niños - Ana Guerra y Raquel Sánchez Silva

15 jun 2019

Renovada versión del programa, se retoma el formato original para convertirlo en un gran espectáculo de entretenimiento dirigido al publico familiar. Concursan Ana Guerra y Raquel Sánchez Silva.

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