Dirigido por: Ana María Peláez

Serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2 y en RTVE.es. Dirigido por Ana María Peláez

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Para todos los públicos Imprescindibles - Manuel Pertegaz, el hombre que vistió a los cisnes - ver ahora
Transcripción completa

Es tan sutil...

un modelo, un traje. Puede ser...

de corriente a sublime.

Siempre hay una insatisfacción, ¿verdad?

He tenido ayudas, claro,

inolvidables.

Pero es un trabajo personalísimo y, al final,

esas vigilias, esas noches en blanco,

es la pasión que te ayuda a resistir.

Es un trabajo duro, aunque no lo parezca.

Lo que siempre he querido alcanzar

es esa perfección que es imposible, pero rozarla.

Cuando te emocionas con algo es porque hay arte, indudable.

Para mí, muchas veces la moda de Pertegaz ha sido música;

es decir,

es algo que sientes, que oyes.

Si Pertegaz es un artista o no, no lo sé, es más que eso,

es un magnífico modista, uno de los grandes maestros

de su generación,

y trajes que él ha hecho hace 30, 40, 50 años

siguen siendo bellísimos, impecables,

y te los puedes poner ahora sin ningún problema.

La moda es un arte de mestizaje en el que todo se mezcla.

Antes, en la alta costura, la calle no se mezclaba; ahora sí.

La moda de ahora es la calle, pero se mezclaban muchas cosas,

muchos creadores, lo que veía uno de otro...

No es un genio solitario encima de una montaña un modisto.

Pertegaz, igual no podríamos definir

un estilo concreto, pero, sí, cuando ves un vestido,

un vestido maravilloso, y te dicen que es de Pertegaz,

piensas: "No podría ser de otro".

Creo que, si tuviera que definirlo,

primero como un perfeccionista impecable

eligiendo los botones, eligiendo los bordados,

haciendo pruebas de bordados... En fin, un lujo

haber podido compartir muchísimas cosas con él.

Nos ha educado en el buen gusto, la simplicidad

y el vestirse sin...

sofisticarnos más de la cuenta

o sofisticarnos justamente en lo adecuado.

Tenía una visión muy clara

de cómo quería presentar las colecciones.

La verdad es que era un hombre sumamente elegante.

Ya en las colecciones era elegante. Aunque hiciera un vestido

que no tenía nada, tenía siempre esta cosa especial.

Reconozco que tengo mucha suerte

de haber vivido en una época donde podía disfrutar

de entrar en un sitio con un traje de noche de Manolo Pertegaz.

Creo que es una de las cosas que los hombres no imaginan

qué placer da a una mujer tener ropa extraordinaria.

Ha sido una época muy brillante que todos vosotros no conocéis.

No era un hombre de muchas palabras.

Su expresión era la moda, creando vestidos

y hablando no excesivamente.

Las fotos, ¿te has fijado que es muy expresivo?

A mí me encantan las fotos de él. Siempre tiene la cara

con unos ojos pequeñitos que le brillan.

Es fantástico.

Era muy apasionado, a la gente apasionada

le brillan los ojos por narices y era muy curioso,

era un hombre de una curiosidad infinita.

Cuando le hacías fotos, como era una diversión,

el recreo, pues se entusiasmaba.

Le gustaba cambiar de cara, hacia un poco de teatro,

de comedia, supongo que para relajarse.

En el trabajo era muy duro, era una persona que daba terror,

miedo, auténtico miedo. Podía ser como un ogro,

y es normal porque era muy estricto en su trabajo.

No soportaba las flaquezas de los demás.

El grado de exigencia no os lo podéis imaginar, extremo.

Tú no podías salir al desfile sin saber qué pendientes llevabas,

cómo combinabas los guantes, el sombrero...

Yo ni respiraba casi, ni te movías

cuando te estaba probando la prenda.

Cuando tenía, que la tenía muy a menudo, esta vena simpática

porque estaba contento o le salían bien las cosas,

era divertidísimo. Me imitaba a mí cómo andaba.

Yo digo: "¿Yo ando así? ¡Qué horror!".

En aquella España, lo feo estaba a la orden del día.

Tenía que hacer un gran trabajo.

Pero hay gente así, hay gente que nace con un ideal de belleza

y, de alguna manera,

luego lo traduce en su trabajo.

Pertegaz desde muy niño ya lo tenía.

Lo que pasa es que es más difícil de entender que esto pasara

en un pueblo de la provincia de Teruel.

Mi madre cosía un poco en Aragón

y yo creo que me contagió

el verla a ella, lo más próximo.

-¿Usted cosía también con su madre o no?

-Me parece que cogí la aguja.

Pertegaz cuenta cuándo llegó a Barcelona, en los años 30,

y cómo iba la gente por el paseo de Gracia,

cómo le fascinó lo elegante que iban las señoras en los 30.

Entró en una sastrería, la sastrería Ángulo,

empieza aprendiendo de sastre, pero pronto ya ve

que le interesa el mundo de la mujer.

Es cuando empieza a hacer algunos vestidos

para la mujer de Ángulo y después fue un boca a boca,

ya otras señoras... y, ya en el año 40,

cuando Pertegaz se establece, ya tiene una clientela,

que es la que le anima a ponerse.

Mi casa de costura empieza

aproximadamente,

por marcar una fecha,

creo que es en el 45.

Empieza con esa especie de falta de sentido

que... lo daba o lo proporcionaba... mi edad.

Porque era muy joven.

Y yo me enfrenté así, de esa forma casi inconsciente,

con Pedro Rodríguez, Santa Eulalia,

que todavía siguen, y no me admitieron.

Entonces, no tenía otra alternativa:

o hacerlo así arriesgándome

o bien continuar en sastrería,

algo que me parecía monótono

y que no me atraía como la moda misma.

Lo que sí hace Pertegaz es renovar el ambiente.

De alguna manera, cogió una generación un poco más joven

de lo que serían las casas establecidas,

como podían ser Pedro Rodríguez, Santa Eulalia,

la propia Asunción Bastida e incluso Balenciaga,

aunque Pertegaz siempre admiró a Balenciaga, eso es impepinable.

Se dice que ha tenido una gran influencia de Balenciaga,

es cierto, pero todos han tenido sus influencias.

Pero yo creo que él la mejoró porque Balenciaga

veía a la mujer como una forma arquitectónica;

en cambio, Pertegaz,

con la pureza de la línea,

recogía el espíritu más joven y libre

de una mujer que tenía un cuerpo

y que el cuerpo tenía un significado

y había que sacarlo y expresarlo.

Este era el secreto de esos trajes.

Estaban las señoras Pertegaz, como estaban las señoras Rodríguez,

las señoras de Balenciaga, las señoras de Santa Eulalia...

Era una época en que había un poco de determinación

entre un modisto y otro.

Era tan refinado Pertegaz que la mujer Pertegaz

lo era también.

Pertegaz lo que hizo muy bien

fue conectar con las necesidades

de esa alta sociedad que había en España.

Y eso fue uno de sus grandes méritos.

Pertegaz, a pesar de mantener

unos códigos de costura clásicos,

siempre ha tenido un punto de modernidad.

Fue la época dorada, no solo porque...,

por los tiempos que vivíamos en aquel momento, porque la mano de obra

era relativamente barata, y aquí

soy políticamente incorrecto, porque no había seguridad social,

no había pagas extras, no había ese tipo de cosas,

con lo cual podían permitirse 300, 400, 500 mujeres cosiendo,

que eso hoy, a lo mejor Inditex, pero nosotros no.

Y luego por el tipo de vida social que se hacía en ese momento,

también por lo cerrada que estaba España;

es que no había otra cosa.

-Las señoras, ¿han elegido ya?

-Yo recuerdo cuando era joven que venía

la compañía de Wagner a Barcelona.

Eran óperas muy largas y empezábamos a vestirnos a las cuatro,

y a las cinco ya estábamos en el Liceo con el traje de noche,

los chicos con esmoquin. Todas las casas de moda

se ganaban muy bien la vida. Los textiles vendían telas,

los que vendían bordados, ¿entiendes?

Se daba trabajo a montones de personas y a la gente

le gustaba ir al Liceo bien vestida, con joyas,

pero todo ha bajado tanto que llega un momento

que el nivel es casi triste. Cuando ves gente

que de repente

va al Liceo y piensas: "Cómo permiten entrar a esta gente,

que va como el que va a la montaña, con las chirucas,

una camisa de estas así". ¿Entiendes?

Una señora bien que iba a un sitio bien,

un almuerzo, un restaurante bien, siempre llevaba guantes

y siempre llevaba sombrero. El sombrero era muy importante.

Nos vestíamos con mucha más seriedad que hoy en día.

Yo, cuando digo a mis nietas

que íbamos siempre con guantes,

con sombrero también...

La duquesa de Windsor, cuando salía a almorzar conmigo,

ponía otro par de guantes blancos en su bolso.

Yo decía: "¿Por qué pones otro par de guantes?".

Decía: "Los guantes tienen que ser blancos, impecables".

Pretensiones, porque yo,

que nací en el año 44,

recuerdo cómo picaban los jersey de lana

cuando yo era joven. ¡Picaban, picaban!

Es decir, calidad cero.

Yo era de una familia pudiente: no tenía por qué haberme picado

la lana, pero la lana picaba;

es decir, la calidad era bajísima,

porque el país tenía una calidad bajísima.

Este culto a la moda, entre comillas,

porque el modelo era doña Carmen Polo,

esto es una manera de hacer entrar en vereda

a las chicas y ver su vida futura

como floreros.

Ser el modisto de la mujer del dictador

era muy importante para la alta costura y yo diría

que casi todos hicieron vestidos para ella, y es lógico:

el poder son contactos.

-Una importante firma española de alta costura

presenta un avance de lo que será su colección

para la primavera y el verano de 1953.

En esta colección, todos los tejidos, complementos y detalles

son españoles, como un buen alarde

de las posibilidades de nuestra industria.

-El Gobierno español lo utilizó mucho

como plataforma para mostrar modernidad.

En aquel momento se establecen relaciones

con Estados Unidos y después con Europa

porque interesaban estas relaciones a todo el mundo.

Todos hemos vestido a esa élite, a esa élite que a lo mejor

puede ofender a muchas personas, pero, bueno,

es que... es así.

Los grandes artistas como Wagner, por ejemplo, que siempre hay la obsesión

de emparentarlos con los regímenes que les han tocado, es muy cruel

porque no puedes esperar una segunda oportunidad,

es decir, imagínate que con su talento

hubiera tenido que esperar a otra vida

para desarrollar su amor a la moda, es imposible.

Le tocó vivir esta época;

entonces, él tenía que desarrollar su talento.

Entonces, ¿que estaba Franco? Pues paciencia.

¿Qué personaje histórico le hubiera gustado ser?

-¡Uf! Bueno, Miguel Ángel.

He oído que, más que una moda, yo había hecho una mujer.

Yo no he hecho ninguna mujer.

Lo que más he sido es un profesional, lo que pasa es...

que a mí nunca me ha gustado la mujer prepotente de carácter

ni de curvas acentuadas porque eso se puede exagerar...,

hacer resaltar. En cambio,

como si no hiciese nada,

iba a lo que yo sentía en la mujer.

y era, la han llamado la mujer cisne...

Entonces, claro, había un mito ahí, había una mujer

Yo procuraba que las maniquíes fueran suaves

y no quería el pecho remarcado,

quería que fueran juncos

cuando los vence el aire.

Una mujer discretamente elegante

o elegantemente discreta, ¿no?

Alguien muy bien vestido,

pero, no "Aquí estoy yo

y os vais a enterar", no. Siempre te llama la atención,

sabes que hay algo ahí que es bonito,

que está muy bien hecho, pero no el gran bordado,

el escote hasta aquí, la piernaca, no.

Es algo mucho más sutil, que es lo verdaderamente difícil.

Lo que quería era elegancia, elegancia, elegancia.

En efecto, siempre sacaba el tema de los cisnes:

"Como los cisnes, como los cisnes".

Y nos enseñaba a pasar con la cadera para delante,

los hombros salidos, encoger todo y así.

Era algo parecido a esto,

casi sin movimiento,

quería que se pasara casi como si flotásemos.

Nosotras le dábamos tanto valor a lo que hacíamos,

seguramente desproporcionado, porque el artista es él, sin duda;

le dábamos tanto valor que era un poco ser intocable,

era como lejos del mundo mundial.

Nosotras éramos etéreas.

En los desfiles, por ejemplo, era impresionante el respeto

y el silencio que se creaba. Estaba el "Vogue" americano,

el "Harper's Bazaar" también, había periodistas internacionales...

Todo era perfecto,

las modelos eran impresionantes, no había fallos, era como el ritual

que todo el mundo esperábamos con mucha ilusión.

-Él había conseguido sacralizar a ese extremo

lo que era la alta costura.

Yo recuerdo estar en la puerta de madera, llamar, y mi madre...

Además vestida, supongo, monísima.

Entonces me debía sentar en una sillita, mirando

a las modelos maravillosas que pasaban,

además pasaban con un número, y luego a mí

me parece recordar que, inmediatamente después,

la gente tenía como un probador reservado

y entraban en el probador y empezaban a probarse.

Empezaban: "El siete, el... En vez de verde, en azul".

Entonces, cuando venía Menchu o la señora Samaranch

o venían otras clientas que habían visto la colección,

entonces, él elegía los trajes que creía que les gustaban,

y entonces me llamaban a mí o llamaban a Romy

para pasarles a ellas

los vestidos que creían que querían... hacerse.

Pertegaz viste...,

dentro de la alta burguesía, a todo el mundo.

Pero, para un modisto,

vestir a una señora rica y guapa es mucho mejor...,

y delgadita, es mejor que vestir a una señora rica talla 50,

pero también lo hacía. Que también se establece...

Se dice: "Es un Pertegaz". Sí, lo es, pero, a veces,

las casas de costura dicen: "Este es el modelo

y esta es la adaptación a la clienta".

Empecé a engordar un poquitín, pero un poquitín era un kilo,

pero, como le encantaba tan delgado, tan delgado,

me decía que así no me llevaba a Nueva York,

porque íbamos a la feria mundial de Nueva York,

en el 63, y tuve que hacer algún sacrificio con la comida.

Sí, era muy exigente, quería a la maniquí sumamente delgada,

siempre con unos límites naturalmente

y era en esto muy estricto.

-¿Por qué se piensa más en una mujer esbelta

y no tanto en las mujeres gorditas?

-Me lo han preguntado.

Pero creo que hay que idealizar a la mujer,

y la gordita o menos esbelta,

que se aproxime lo más posible, que haga un esfuerzo.

-Quiere usted decir que se ponga a régimen.

Ríen

-Fundamental, ¿no?

-Es fundamental. -Eso no falla nunca.

"How do you say, 'My brother has a lovely girl'?".

"'Mon frère a une gentille petite amie'".

-Audrey Hepburn sería su ideal de mujer.

-Es que reunía toda la armonía para ese momento de la moda.

Una moda muy escueta.

Y era tan superdelgada,

tan bonita, unos ojos preciosos, una mirada sorprendida...

"I'd like to sit at a sidewalk cafe, look in shop windows ...".

Era...

Era lo que cualquier diseñador, no cualquiera,

el más exigente podía soñar tenerla entre las manos,

en el sentido de poderla vestir.

"David was here, dancing it with somebody else".

Era un ángel, sí.

Adiós, Pandora.

Ava Gardner, cuando llegó a Barcelona a rodar un filme,

ya la vestí. Y luego, más tarde,

la he seguido vistiendo siempre que ha querido.

Viviendo en Londres, ha venido y hemos tenido

una cierta relación, incluso ella guisaba una noche.

-¡Ava Gardner guisaba!

-Cena china, sí, muy bien.

Además, es una mujer fantástica, campechana. Parece española,

temperamental y abierta.

Ava era muy amiga mía y Audrey Hepburn también.

Venían a mi casa en el campo, en Marbella también,

y, claro, viendo mis trajes, querían ir a Manolo Pertegaz

y todos se vestían con él y me pasaba la vida

dando el número de teléfono de Manolo

y sus señas a muchas amigas mías cuando venían a España.

Tengo que decir que Pertegaz tuvo

una musa maravillosa, que fue Bibi Samaranch.

Yo creo que fue la primera novia que llevó abrigo

y Pertegaz fue una innovación de la que se habló muchísimo.

Yo me casé el 1 de diciembre. Entonces,

el 1 de diciembre hacía muchísimo frío.

"¿Qué me pondré, una camiseta? A ver qué pasa".

Y a Manolo se le ocurrió: "Le hacemos un vestido

y encima un abrigo".

-¿Cómo era el traje, así o así?

-No, era así. El traje y el abrigo era línea princesa

que le llamamos, que es con apenas vuelo y solo la cola

la producía el abrigo que se iba abriendo.

El truco de esa relación es que en el fondo, eran muy amigos,

eran íntimos amigos y se llevaban estupendamente bien.

Incluso Manolo acompañaba a mi madre

a muchísimos temas sociales e incluso en el extranjero

y hacían una pareja perfecta.

Este vestido probablemente está hecho sobre la figura humana,

porque, si no, sería muy complicado de conseguir

y que todos estos pliegues funcionaran.

No es una estructura más rígida de manga cintura. Aquí no,

aquí es la tela, que va dando vueltas y creando pliegues.

Crear una colección de alta costura era carísimo

para los propios modistos, iba en función

de si vendían los modelos. Si tenían muchos pedidos

de los modelos, salía a cuenta,

pero a veces se arruinaban en una colección.

¿Cómo va a ser igual una falla, o una lana,

o un terciopelo,

o una muselina, o una gasa o una organza,

un tul, un encaje,

un guipur, las pieles, los cueros...?

Son texturas absolutamente dispares

y todo eso... hay que dominarlo,

hay que someterlo.

Es de milímetro,

es esculpir.

La ropa te la acoplaba al cuerpo, te la hacía sentir.

Le decías: "¡Qué belleza es!".

Y él le iba poniendo agujas,

alfileres, con una tiza. Volvía a la mesa escritorio

y hacía el trazo del dibujo.

Y a veces eran las dos o tres de la madrugada cuando salías.

Entonces, era sin parar,

no podía entender. Por ejemplo, le decías: "Señor Pertegaz,

es que a las nueve me está esperando mi marido".

Y decía: "No, no se puede comer, no se puede hablar".

Y si era más tarde, era más tarde.

Tenía que caer bien un traje, a veces se ponía hasta plomo

en los vestidos largos, que no volasen, se aplomasen bien.

-Muchas veces ponía como por dentro

unos fajines de elástico,

unas bandas elásticas enormes,

que aquello quedaba maravilloso, pero llevarlo

era lo más parecido a una pequeña tortura.

Lo que hace Pertegaz, sobre todo en los 80,

es crear un fajín interior que aprieta

el vientre

y lo que hace es resaltar el busto.

La moda es volumen y el volumen es escultura.

La moda es estructura y la arquitectura es estructura.

Si este vestido lo viéramos desmontado,

son formas superabstractas que, montadas, crean un vestido.

Esta profesión, cuando la haces con pasión y con criterio,

es la cirugía plástica más indolora y más divertida que existe

porque puedes matizar y suavizar y transformar muchísimas cosas.

No me entretengo demasiado en catalogar al resto de las firmas

y con esto no quiero hablar ni a favor ni en contra,

no es por evadirme, es que yo me exijo mucho

y no sé si todo el conjunto de la moda española

está a esas exigencias.

Las colecciones de la alta costura se presentaban en el Ritz.

Entonces, como Pertegaz era un líder

en el mundo de la moda de alta costura,

lo que hacía era hacernos salir tapadas

completamente

para que no hubiera ocasión de que se le pudiera copiar

una de sus creaciones y justo nos sacaban

con esa tela

que nos cubría al salir, en el momento de la pasarela.

Pertegaz fue superexclusivo, no quería

que, si entraba una modista, que una señora disfrazaba

a su modista de señora para entrar en el desfile

y alguien se chivaba, pues a la modista

la echaban fulminante.

Manolo Pertegaz era el mejor, pero también era el más caro.

¡Ja, ja! Lo merecía, pero era el más caro.

Ambición, ambición para ser el mejor.

No un sastre, no un modisto, el mejor que pueda haber.

Le habían pedido firmas para que fuese.

A la muerte de Chanel, le pidió Christian Dior,

Era Dior. Y él dudó, pero no quiso abandonar.

Quería ser Manuel Pertegaz.

Fijaos que pone "Manuel Pertegaz" y los botones

y todos los zapatos bordados. te sacabas el zapato

y ponía: "Manuel Pertegaz". Los cinturones: "Pertegaz".

No, podía renunciar a ser el mejor pagado, vivir en París

y ser Christian Dior, ¿comprendes?

Una sensibilidad ligada con una ambición.

Y seguimos con novedades aéreas. La compañía Iberia,

que posee un flota modernísima, se preocupa también

del atuendo de sus gentiles azafatas.

Con este fin, encargó al modisto Pertegaz

diversos diseños, de los cuales han sido escogidos

los que les estamos ofreciendo a ustedes.

Al nuevo estilo le han bautizado con el nombre de "Rosa real".

Bueno, dentro de mi colección de moda "vintage",

como se dice ahora, de lo que tengo de Pertegaz

he querido destacar este ejemplar, que me parece curiosísimo.

Creo que debe ser de la época de Salomé

de aquel monopantalón que le hizo maravilloso con perlas.

Creo que fue en el 68 para Eurovisión.

Desde que llegaste, ya no vivo llorando.

¡Je! Vivo cantando.

¡Je! Vivo soñando.

¡Je!

Y, bueno, me gusta destacarlo porque tenemos

una imagen de Pertegaz, una elegancia muy clásica,

muy atemporal, muy discreta, muy distinguida,

pero él en aquellos años también supo ser vanguardista

y el más moderno de los modernos.

Si no recuerdo mal, el traje que llevaba Salomé

y que se agitaba de aquella forma, llevaba mangas,

creo, llevaba mangas.

Pudiera ser que en aquella época vigilaran esto,

que no salieran descocadas, o quizá para el ritmo iba mejor

que los brazos también bailaran.

Era un traje muy bonito.

La moda española viaja a Nueva York.

Tú llegabas a Nueva York en la Quinta Avenida

y veías las grandes tiendas

de Harper's Bazaar y Carpentier.

Veías unos escaparates inmensos

y estaban los modelos

y los diseños Pertegaz, los trajes chaqueta, la ropa...

Pero ahora comprendo que era la versión

que ahora decimos de "boutique", más de "prêt-à-porter".

Sí que captó a la prensa, sí que grandes almacenes

hicieron escaparates con material de Pertegaz

y produjeron vestidos y abrigos de Pertegaz.

Es muy claro y, en el caso de Pertegaz,

muy evidente. Le funcionó.

En la colección encontré una gabardina de napa

en Nebraska. ¡Y era un Pertegaz! ¿Qué pasaba?

Allí se podía ser un poco más descocado.

Sí que hay esta apertura. Aquí era un mundo mucho más conservador.

Las transparencias empiezan en los 70.

Lo que pasa es que Pertegaz es un hombre muy abierto

a captar tendencias, algo esencial en la moda.

Ve lo que está pasando, lo siente y lo transforma.

Lo capta y lo practica.

El máximo apogeo de la alta costura fue

cuando el hombre llegó a la Luna, era el año 69,

y las capuchas que llevábamos nosotras,

la mía, que era de renard blanco cuando me casé,

era porque se conmemoraba ese momento histórico,

cuando el hombre pisó la Luna.

Toda la colección estaba inspirada en ese momento de la historia.

El pop revolucionó la música, la pintura, la literatura

y por supuesto la moda. Nombres como Paco Rabanne,

Yves Saint Laurent, André Courrèges, Pierre Cardin,

Pedro Rodríguez, Pertegaz o Elio Bernhanyer

se tornan imprescindibles.

Pertegaz se renueva mucho. Empieza la minifalda,

primero no le interesa, pero después ve que sí,

se pone las pilas y una generación más joven

asume a Pertegaz como el moderno.

Pertegaz sí que puede hacer este corte y pasar

de un traje chaqueta a una minifalda superloca

o un dos piezas enseñando el ombligo

para las jovencitas de la casa, no para la abuela ni para la madre.

Pero esto lo hace y consigue ser el líder de los jóvenes,

de los jóvenes de pasta.

Tiró por la borda la mujer florero

y salieron las chicas

que ya no llevaban faja ni llevaban corsé

ni llevaban nada de todo esto y querían vestir con libertad.

La minifalda fue graciosa y al principio se decía

que era como unos "shorts" para el verano,

pero luego se fue imponiendo. Mary Quant desde luego creó.

Los ingleses, la moda no es lo suyo, pero, como tienen

ese gramo de locura, pues esta señora creó la minifalda

y las faldas se acortaron, se acortaron bastante.

Pertegaz también las acortó por encima de la rodilla.

Los cambios drásticos de la moda, la mini, la maxi,

el movimiento hippie...

Todos ellos son factores que desbaratan

los cimientos de la alta costura.

La alta costura no es un problema de largo de falda.

La alta costura es un problema de cambio generacional

y de que pase de moda.

Hay un cambio, unas ganas de libertad y, claro,

el "prêt-à-porter" está avanzando con una variedad de oferta

mucho peor hecha que la costura,

pero los precios

eran archicompetitivos y la gente empieza a querer variar,

a vestirse informal, a cambiar de actitud.

Tenemos que pensar que hasta 1960,

una señora bien no podía salir de su casa sin sombrero.

España tenía que dar un enfoque muy distinto,

con el cual yo estaba muy de acuerdo

y había que volcarse más en el "prêt-à-porter"

y hacer una especie de "prêt-à-porter" de lujo

o de series muy cortas, a lo mejor hacer 20 vestidos

o 10 vestidos, los que fuesen,

que sustituyen un poco la alta costura.

Balenciaga, por ejemplo, se negó a aceptar el "prêt-à-porter"

y dijo: "Yo, antes que hacer 'prêt-à-porter'

y vestidos colgados todos iguales, cierro mi casa".

Muy duro, muy triste, muy triste.

Del cielo se pasó al infierno.

De repente, un hombre muy admirado, muy amado,

todo el mundo le respetaba, pasó a ser

como si fuera un enemigo público y entonces

se empezó a hablar mal, no era el único,

mucha gente se encontró con el mismo problema.

Eran épocas de grandes cambios y pensó

que su mundo se derrumbaba,

que luego no fue así,

pero el cambio político en España fue muy fuerte.

Entonces, todo lo que representaba la alta costura era muy mal visto,

era algo a superar y a eliminar.

Las salidas del Liceo, por ejemplo, en los años 40 y 50

y primeros 60

iba la gente a ver vestidos, como si vieran el "Nodo",

iban a ver un desfile.

A finales de los 60 y primeros 70, van a tirar tomates.

¡Ay, qué horror! Qué mal gusto era esto de tirar tomates.

Por favor, si la alta costura ha dado trabajo a tanta gente,

la alta costura, la moda en general.

Se volcaban en ir contra todo esto que era

el "glamour"...

de los trajes bonitos, de las mujeres bien vestidas,

guapas; si no, no entiendo por qué van a tirar tomates

y todo esto. Es tremendo.

O que vayas a un sitio bien vestida y que la gente te abuchee.

"The New York Times" llegó a publicar que Pertegaz

era el caudillo de la moda española.

Efectivamente, los años gloriosos pasaron

y la moda tiene su evolución, sus etapas.

Esto le pasó a Pertegaz,

como a muchos otros, que tuvieron que reinventarse.

A Pertegaz le embargaron su estudio, su taller de costura

y todo lo que tenía dentro creo que por 9,5 millones de pesetas.

Tuvo que reinventarse y continuar su línea de "prêt-à-porter".

Entendió perfectamente que los tiempos habían cambiado

y volvió a sus cuarteles de invierno.

Fue el círculo completo:

volvió adonde había empezado,

a su pequeño taller exquisito y artesano y superexclusivo

en Barcelona y a vestir a su clientela privilegiada,

que tiene la suerte de poder hacerse cosas ahí.

En eso fue muy honesto consigo mismo y muy inteligente.

Pertegaz tenía que haber tenido detrás a alguien

que le apoyara industrialmente. Aquí, la moda española,

y lo ha demostrado Zara,

que ha sido el primero que ha sabido trabajar la industria.

Efectivamente, no ha existido

esa parte industrial, ese tejido industrial,

y eso es lo que no puede ser.

Un diseñador no puede crear una colección y pretender venderla

con el dinero de la administración, eso no es posible.

Yo creo que eso es uno de los grandes...

fallos o de las grandes carencias

que ha tenido la moda española.

La moda necesita mucha ayuda porque necesita apoyarse

en las imágenes impresas, que la gente vea la imagen

de tu obra, que se transmita la obra del creador.

Necesita después un equipo muy grande, grandes talleres,

no es la labor de un hombre orquesta

que lo puede hacer todo, es una equivocación.

Hemos visto que todos los trajes que luce Letizia

se están copiando mucho. ¿Este vestido también se copiará?

-Me temo que sí, ¿verdad? Pero ¿qué vamos a hacer?

No sé si se registrará, no lo sé.

El traje va a quedar para la historia, como un hecho...

Ten en cuenta que ella ya es princesa de Asturias

y con un futuro, si tiene salud y todo le acompaña,

será reina nuestra, ¿no? Yo ya no estaré, a lo mejor.

Pertegaz se lo merecía, se merecía un gran traje,

una persona como la princesa de Asturias porque...

Porque sí, desde luego.

El traje me pareció soberbio, vamos, de una maestría técnica.

Tenía una costura o dos como mucho y una incrustación

en el costadillo, y eso solo es capaz de hacerlo

un gran maestro como don Manuel.

Si le preguntaras a él, probablemente no te diría

que es su mejor vestido,

pero sí que ha sido el vestido

que ha tenido una mayor repercusión,

no solo en España, sino a nivel internacional.

No habrá un vestido de Pertegaz

que haya sido más fotografiado, más comentado...

Por eso digo que, irremediablemente, pasará a la historia

como el vestido más importante de Pertegaz.

Coco Chanel dijo

que los artistas hacían cosas... feas.

Lo dijo ella, no estoy de acuerdo.

Que les agobia que sean bellas.

y que nosotros hacemos

cosas bellas. Lo que pasa

que la moda envejece, se marchita, esto es verdad.

Tenía un pánico, yo dije que no, que no.

Estaba muy asustado porque el Museo Reina Sofía

tiene peso y es para arte importante,

y decía que no por no estar a la altura de esa exposición.

Está impecable, ¿verdad?

-Hay algo de cardenal, ¿verdad?

Richelieu, ¿no? Vamos, por decir a alguien así.

Yo estaba en la boda y, cuando entró,

un oleaje, la gente...

Un día fui para ver una cosa de mi hija que se quería hacer.

Entro. Dentro de los..., ¿cómo los llaman? ¿Burros?

Donde se cargan todas las perchas para los trajes.

Y vi un traje negro con mucho volante atrás,

me enamoré del traje y manos a la obra.

Le dije: "¿Negro para la boda?". y Manolo me dijo: "No, no".

"El color que te va es el rojo". Pues en rojo.

Y así se hizo el traje.

Piensas que aquello es más que un traje;

es algo muy bien pensado, muy bien creado,

con cantidad de pruebas que ha hecho el artista

para que el traje resulte fantástico...

Ojalá alguien a mí me encargara

un traje de chaqueta doble falso,

el famoso abriguito de entretiempo,

o una gabardina de seda natural con puños de zorro de visón

o un vestidito maravilloso y megafemenino de cóctel

con una incrustación de encaje. Ojalá me encargaran eso.

El problema es que no te lo encargan;

te encargan el mundo boda, te encargan el mundo ceremonia.

Ahí sí que sentí un pellizco de nostalgia.

La moda es una cosa que tiene la necesidad de ser moderna.

Nadie quiere envejecer con nosotros, nadie.

Una clienta lo que quiere es estar más joven, más guapa,

mejor, más atractiva, más actual.

Lo otro es una tontería, entonces,

la moda tiene que renovarse constantemente.

Hay que salir de este encorsetamiento

de que la moda es solo una cosa exclusiva.

¿La alta costura era para los ricos? Sí, pero Velázquez también,

y nadie tiraría los Velázquez porque eran para los reyes, ¿no?

Es muy difícil repetir otro Pertegaz, y es por algo,

porque es demasiado exquisito para ser transformado en marca.

Nos enseña lo que era la sociedad o lo que fue la sociedad

durante esos años a través de su historia,

a través de cómo él cosía

y de cómo iban sus clientas vestidas.

Yo creo que por supuesto, Manolo en su momento tendrá que tener

un museo para él solo.

Es muy fuerte, sí, el trabajo es muy fuerte, pero es fantástico.

Yo tengo todo, y todo lo que tengo me lo ha dado la moda.

Lo que he aprendido de la amistad,

de filosofía, de la vida, de viajes,

de amistades, personalidades,

o sea, que vale la pena.

Imprescindibles - Manuel Pertegaz, el hombre que vistió a los cisnes

55:31 22 ene 2018

Recorrido por la vida, obra y época del diseñador Manuel Pertegaz Ibañez.

Manuel Pertegaz Ibáñez es uno de los mejores modistos de la sociedad española. Sus trajes permiten revisitar buena parte de la historia del siglo XX. Sus primeros diseños de los 40 nos trasladan al conservadurismo de la alta sociedad. Manuel Pertegaz ofreció el glamour que la élite de la España de posguerra necesitaba. En la década de los 60, Pertegaz demuestra las dotes de genialidad de los grandes artistas; son sus años de gloria, con viajes a Estados Unidos y a Europa. Observó, absorbió y plasmó: acortó faldas, bajó escotes, añadió pantalón o transparencias.

Histórico de emisiones:
28/03/2014
30/08/2014

Recorrido por la vida, obra y época del diseñador Manuel Pertegaz Ibañez.

Manuel Pertegaz Ibáñez es uno de los mejores modistos de la sociedad española. Sus trajes permiten revisitar buena parte de la historia del siglo XX. Sus primeros diseños de los 40 nos trasladan al conservadurismo de la alta sociedad. Manuel Pertegaz ofreció el glamour que la élite de la España de posguerra necesitaba. En la década de los 60, Pertegaz demuestra las dotes de genialidad de los grandes artistas; son sus años de gloria, con viajes a Estados Unidos y a Europa. Observó, absorbió y plasmó: acortó faldas, bajó escotes, añadió pantalón o transparencias.

Histórico de emisiones:
28/03/2014
30/08/2014

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  • Remedios Varo

    Remedios Varo

    58:35 02 jul 2018

    58:35 02 jul 2018 Remedios Varo és un documental que mostra una anàlisi basat en la vida i obra d’aquesta pintora surrealista, recolzat en testimonis personals d’alguns que van compartir amb ella molts moments. Remedios Varo va ser una de les primeres dones que van estudiar a la Real Academia de Bellas Artes de Sant Fernando, de Madrid. Una pintora surrealista, escriptora i artista gràfica, nascuda a Anglès, que va marxar a França, però que amb l’arribada dels nazis al 1941 es va exiliar a Mèxic i mai va tornar a Espanya. Remedios Varo va viure la vida amb molta intensitat, trencant els límits de l’Espanya provinciana de l’època que li va tocar viure. Es va inventar una boda amb el seu millor amic per a ser lliure i poder independitzar-se legalment de la seva família. La seva obra creativa evoca un món sorgit de la seva imaginació on es mescla Ciència, misticisme, esoterisme i màgia. Va ser una creadora amb reconeixement internacional, especialment a Mèxic i els Estats Units, però a Espanya és una absoluta desconeguda. Va morir jove, quan encara el seu talent estava en ple creixement. No va tenir gaire temps per a gaudir de l’èxit i sense poder imaginar el prestigi que assoliria la seva obra. Fitxa tècnica: Producció: Moo, en coproducció amb TVE Any de producció: 2017 Direcció i guió: Toni Espinosa

  • 1:49 23 may 2018 En los años 60, 70 y 80 La Chana fue una de las más grandes estrellas del mundo del flamenco. La bailaora gitana autodidacta irrumpió en los escenarios en plena edad dorada del flamenco, deslumbrando el público gracias a su estilo innovador caracterizado por sus novedosas combinaciones rítmicas, nada tradicionales, y por su velocidad, expresión y fuerza sin precedentes. Sus actuaciones se anunciaban en colosales carteles alrededor de todo Madrid. Peter Sellers, con el cual actuó en la película The Bobo (1967), la invitó a Hollywood. Pero nunca fue. Repentinamente, en la cúspide de su carrera, desapareció de los escenarios. Siguiendo el backstage de la última importante actuación de La Chana, en 2013, se desenmaraña la historia de una vida turbulenta para revelar el secreto que truncó su prometedora carrera: fue víctima, durante 18 años, de abusos domésticos por parte de su primer marido. LA CHANA no trata sobre una vida que pudo haber sido, sino de la increíble fuerza de La Chana que le permitió superar las complicadas circunstancias de su vida. Es una historia sobre los procesos de creación y su fuerza, sobre el amor, la amistad y la reinvención. La Chana nos lleva a la esencia de su pasión, revelándonos una historia poética e inspiradora, cristalizada en los inevitables conflictos de una vida extrema y contradictoria; entre el artista encima del escenario y la mujer detrás del telón. Gracias a una amiga en común, la flamencologa y músicologa Beatriz del Pozo, conozco a La Chana en el 2012 y en seguida iniciamos el proyecto documental. A medida que me empieza a explicar su historia de vida, empieza también a exponer las conexiones entre su necesidad de crear y las duras circunstancias vitales por las que pasó. La mujer poderosa en el escenario se yuxtapone a una mujer con las alas cortadas detrás del telón. La Chana se encuentra en un momento de su vida donde se enfrenta a su vejez y a la imagen de mujer y bailarina que una vez fue. Su particular confrontación con esta situación la hace aún más bella e impresionante como personaje. El lunes, 28 de mayo, a las 20.50 horas, en Imprescindibles de La 2

  • 59:44 21 may 2018 Documental biográfico sobre la personalidad y las facetas como escritor, periodista y cineasta de Gonzalo Suarez, un acercamiento a su peculiar forma de hacer ficción. Histórico de emisiones: 19/12/2016

  • 54:24 14 may 2018 Josep Renau (1907-1982), multifacético artista valenciano, activista político e intelectual comprometido fue nombrado Director General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1936, jugó un gran papel en la salvaguarda y evacuación de las colecciones artísticas antes de los bombardeos y su encargo a Picasso, derivó en la realización del “Guernica” para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937. Debido a su compromiso político tuvo que huir de España tras la Guerra Civil, recalando primero en México, donde se desarrolló como cartelista antes de asentarse en Alemania, país en el que continuó con su carrera artística. Filmado entre Valencia y Alemania, “Josep Renau. El arte en peligro” pasea por la infancia del artista en las calles del Cabañal para luego viajar hasta lo que era la República Democrática Alemana, donde desarrolló los murales que todavía se encuentran en la ciudad de Halle-Neustandt. El trabajo recoge las voces y testimonios de Marta Hoffman, artista y amiga del creador; José Miguel G. Cortés, director del Instituto Valenciano de Arte Moderno; Fernando Bellón, biógrafo de Renau; Manuel García, crítico de arte y Doro Balaguer, amigo y fundador de la Fundación Josep Renau, entre otros.

  • 2:56 10 may 2018 Josep Renau (1907-1982), multifacético artista valenciano, activista político e intelectual comprometido fue nombrado Director General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1936, jugó un gran papel en la salvaguarda y evacuación de las colecciones artísticas antes de los bombardeos y su encargo a Picasso, derivó en la realización del “Guernica” para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937. Son muchos los motivos por los que Josep Renau es un imprescindible de nuestra cultura. Cartelista fotomontador, teórico del arte, pintor, muralista, dibujante de películas de animación... hablar de Renau es hablar de un hombre del Renacimiento solo que nacido en los albores del siglo XX. En el diseño gráfico introdujo novedades como el uso del aerógrafo y tras dejar atrás su etapa como artista “decó” se sumergió en las aguas de las primeras vanguardias situándose así como cabeza visible en España de movimientos como el constructivismo ruso o el dadaísmo alemán. Su compromiso político le llevó muy pronto a abandonar su fulgurante carrera y los trillados caminos del mercado del arte para zambullirse en la producción de obras abiertamente políticas y muy críticas con el fascismo que acechaba Europa. Su colaboración con importantes revistas del momento de carácter anarquista como Estudios, Orto o Nueva Cultura así lo demuestran. Josep Renau, el lunes, 14 de mayo, a las 20.50 horas, en Imprescindibles de La 2

  • 2:30 10 may 2018 Filmado entre Valencia y Alemania, “Josep Renau. El arte en peligro” pasea por la infancia del artista en las calles del Cabañal para luego viajar hasta lo que era la República Democrática Alemana, donde desarrolló los murales que todavía se encuentran en la ciudad de Halle-Neustandt. El trabajo recoge las voces y testimonios de Marta Hoffman, artista y amiga del creador; José Miguel G. Cortés, director del Instituto Valenciano de Arte Moderno; Fernando Bellón, biógrafo de Renau; Manuel García, crítico de arte y Doro Balaguer, amigo y fundador de la Fundación Josep Renau, entre otros.

  • 3:37 09 may 2018 Josep Renau (1907-1982), multifacético artista valenciano, activista político e intelectual comprometido fue nombrado Director General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en 1936, jugó un gran papel en la salvaguarda y evacuación de las colecciones artísticas antes de los bombardeos y su encargo a Picasso, derivó en la realización del “Guernica” para el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937.

  • Salvador Espriu

    Salvador Espriu

    57:13 07 may 2018

    57:13 07 may 2018 Documental dedicado a la personalidad y la obra del poeta Salvador Espriu, al que se le llamó el poeta de la muerte, pero también era el poeta de la vida, ya que muerte y vida para el poeta no son dos cosas contradictorias. Histórico de emisiones: 01/12/2013

  • 2:21 17 abr 2018 En el Día de las Letras, el día de Sant Jordi, el Día del Libro, en Imprescindibles estrenamos este documental sobre el destacado escritor barcelonés. “La verdad sobre el caso Mendoza” no es un documental dedicado a relatar la brillante trayectoria de Eduardo Mendoza. De hecho, nuestro relato se detiene en 1975, fecha de la aparición de su primer libro, La verdad sobre el caso Savolta, que significó a la vez su debut literario y su consagración como uno de los autores más populares y respetados de la literatura española. Porque más que el relato de una exitosa carrera literaria, cuajada de reconocimientos, de éxitos de crítica y público, de traducciones a decenas de lenguas y coronada por el premio Cervantes, queríamos explorar los años de iniciación del autor, años de formación, de búsqueda y de aprendizaje. Averiguar, en la medida de lo posible, quién y cómo era Eduardo Mendoza antes de alcanzar la notoriedad. Basado en un relato autobiográfico escrito ex profeso por el autor y en una serie de entrevistas y revisiones de su archivo personal, el documental nos permitirá conocer algo de los orígenes familiares del escritor, de sus primeras lecturas, los balbuceos de su vocación, el deseo de escapar de una España gris y asfixiante, sus estudios en Londres, así como las circunstancias que concurrieron en la concepción, la redacción y la edición de la novela con la que alcanzaría una inesperada notoriedad con apenas treinta y dos años. “La verdad sobre el caso Mendoza” propone una mirada íntima y cercana, no exenta de humor, a uno de los autores capitales de la cultura española de las últimas décadas.

  • 1:54 17 abr 2018 “La verdad sobre el caso Mendoza” no es un documental dedicado a relatar la brillante trayectoria de Eduardo Mendoza. De hecho, nuestro relato se detiene en 1975, fecha de la aparición de su primer libro, La verdad sobre el caso Savolta, que significó a la vez su debut literario y su consagración como uno de los autores más populares y respetados de la literatura española. Porque más que el relato de una exitosa carrera literaria, cuajada de reconocimientos, de éxitos de crítica y público, de traducciones a decenas de lenguas y coronada por el premio Cervantes, queríamos explorar los años de iniciación del autor, años de formación, de búsqueda y de aprendizaje. Averiguar, en la medida de lo posible, quién y cómo era Eduardo Mendoza antes de alcanzar la notoriedad. Basado en un relato autobiográfico escrito ex profeso por el autor y en una serie de entrevistas y revisiones de su archivo personal, el documental nos permitirá conocer algo de los orígenes familiares del escritor, de sus primeras lecturas, los balbuceos de su vocación, el deseo de escapar de una España gris y asfixiante, sus estudios en Londres, así como las circunstancias que concurrieron en la concepción, la redacción y la edición de la novela con la que alcanzaría una inesperada notoriedad con apenas treinta y dos años. “La verdad sobre el caso Mendoza” propone una mirada íntima y cercana, no exenta de humor, a uno de los autores capitales de la cultura española de las últimas décadas.

  • Jardiel Poncela

    Jardiel Poncela

    56:25 26 mar 2018

    56:25 26 mar 2018 Inverosímil, Jardiel Poncela, bucea en la creatividad de un autor, que para el dramaturgo Sergi Belbel, es uno de los grandes del teatro de todos los tiempos, un out sider avanzado a su tiempo. Jardiel fue un escritor con una abundante producción literaria, poco comprendido, incluso censurado, tanto por la II República, como por el franquismo "fue también director de cine en Hollywood, escenógrafo, director de actores, diseñador de un edificio teatral". Nos lo cuentan, entre otros, sus nietos, Paloma Paso, Enrique Gallud y Carlos Dorrell, Gil Parrondo, Román Gubern, Jesús García Dueñas Además, Pepe Viyuela interpreta las palabras de Jardiel. Histórico de emisiones: 19/12/2014

  • 57:07 12 mar 2018 El documental retrocede en el tiempo y llega a los recuerdos infantiles de espectadores que se pegaban al televisor para ver y escuchar al carismático divulgador y naturalista Félix Rodríguez de la Fuente en unos programas que cambiaron la mentalidad de los españoles en relación con la naturaleza. 'El animal humano' cuenta con testimonios de su hija menor, Odile, su viuda Marcelle Parmentier, compañeros de trabajo y reconocidos científicos y naturalistas como Luis Miguel Domínguez o Carlos Tabernero, profesor de la historia de la ciencia. Además, ha profundizado en el archivo personal del naturalista donde se encuentran miles de documentos entre los que destaca la correspondencia que mantuvo con su público.

  • 2:34 06 mar 2018 Un emotivo homenaje al hombre que consiguió cambiar la mentalidad de los españoles en relación con el medio ambiente Félix Rodríguez de la Fuente hubiera cumplido 90 años el próximo 14 de marzo No te pierdas el especial de RTVE.es sobre Félix Rodríguez de la Fuente Estreno: el lunes 12 de marzo a las 21.00 horas, en “Imprescindibles” de La 2 Pre-estreno el martes 6 de marzo, a las 20.30 horas, en Cineteca Madrid La 2 ha preparado una programación especial dedicada a Félix para toda la semana del 12 al 18 de marzo

  • 00:35 01 mar 2018 La obra que le catapultó fue “el hombre y la tierra” una serie de documental que estuvo en antena desde 1974 hasta 1981, un año después de su muerte. “el hombre y la tierra” se divide en tres grandes bloques: las series venezolana y americana primera y última respectivamente y la ibérica considerada por muchos su obra magna.

  • 00:24 01 mar 2018 Félix Rodríguez de la Fuente fue una de las personalidades más influyentes de la segunda mitad del siglo XX hasta el punto de marcar con su trabajo a un par de generaciones de españoles.

  • 00:29 01 mar 2018 A Rodríguez de la Fuente se le conocía como al amigo de los animales, una apreciación que su hija Odile considera errónea “él sentía una profunda admiración por la humanidad y lo que más le preocupaba era la capacidad de la raza humana para hacerse daño a si misma”.

  • 00:35 01 mar 2018 “Su verdadero público eran los niños, porque pensaba que la juventud el día de mañana se dejarían de tanta palabra y pasarían a los hechos” explica su viuda Marcelle Parmentier. Rodríguez de la Fuente sembró intencionadamente la conciencia ecológica, tan pronto llegó a la televisión se dio cuenta de su poder de seducción, de su talento para comunicar y supo sacarle partido en una España que sólo distinguía a su fauna en función de si era una buena pieza de caza o que sólo valoraba sus paisajes y ecosistemas por la rentabilidad económica de sus recursos…. “Querido amigo Félix (….) pienso que Dios ha puesto en el mundo a los animales para que los veamos correr y crecer y no para matarlos, por eso me gustan mucho sus programas” (Carmen, 1976) Este fragmento corresponde a una carta enviada a Rodríguez de la Fuente por una niña de 8 años. El documental ha tenido el privilegio de hurgar en el archivo personal del naturalista: miles de documentos entre los que destaca la correspondencia que mantuvo con su público infantil y adulto. Como cuenta el profesor de historia de la ciencia Carlos Tabernero “esas cartas tienen un valor histórico incalculable porque en ellas se puede ver el nacimiento de la cultura ecologista con Félix como inductor desde su posición mediática”

  • 00:45 01 mar 2018 Un fragmento del documental "El animal humano", dedicado al gran Félix Rodríguez de la Fuente.  El gran naturalista defiende al lobo ibérico, para salvarlo de la extinción y ganar el cariño de los espectadores.

  • 2:16 27 feb 2018 ¿Quién fue la primera mujer que osó franquear la entrada de una redacción? ¿Cuánto ha cambiado el oficio desde entonces? Josefina Carabias (1908-1980) fue la primera periodista todo terreno tal y como hoy lo entendemos. Su vida ilustra perfectamente lo que significó para una mujer entrar en el mundo laboral. El retrato de Josefina Carabias, el lunes, 5 de marzo, a las 21.00h. n La 2

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