Dirigido por: Ana María Peláez

Serie de documentales sobre los personajes más destacados de la cultura española del siglo XX cada semana en La 2 y en RTVE.es. Dirigido por Ana María Peláez

5398311 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Imprescindibles - Eugenio, blanco o negro - ver ahora
Transcripción completa

En esos últimos días yo creo que estaba en un momento de análisis,

de su vida.

Y quería hacer las cosas bien

pero también quería dejar las cosas claras, quizá.

Recuerdo un día que fuimos al aeropuerto y...

sin venir a cuento, me dijo:

Quiero que sepas que, que lo he hecho muy mal.

Que lo he hecho muy mal y que he ganado muchísimo dinero

y lo he gestionado fatal.

He sido mal padre e...

Fue muy triste oír eso pero me alegré de que lo dijera también.

Básicamente quería quedarse en paz, ¿no?

Mi padre Eugenio Jofra Bafalluy nació en plena postguerra,

un 11 de octubre de 1941.

Éramos tres hermanos.

Mari Carmen era la mayor, Eugenio y yo era la pequeña.

Nos llevábamos cuatro años cada uno.

Mi abuela era la confidente de mi padre.

Era la belleza personalizada como mujer, como persona.

Era la protectora de la familia. Pero... sufrió mucho.

Tenemos un gen que... a las mujeres de la familia Jofra,

eh... sufren.

Mi abuelo era un tío muy severo, un tío muy dictatorial.

Era un machista.

Recuerdo que a mi hermano le gustaba mucho ir a la cocina,

para ver lo que mi madre estaba haciendo,

y siempre aparecía mi padre diciendo: esto es para las mujeres,

no para los hombres.

Mi abuelo y mi padre chocaron siempre.

A mi abuelo le hubiese gustado que mi padre hubiese estudiado una carrera,

Pero mi padre estaba por vivir la vida.

Quería vivir la vida a su manera,

y no como... pretendían planeársela.

Mi abuelo le decía: "No harás nada en esta vida".

Esa frase marcó a mi padre. Y mucho.

El avi Martí, su abuelo, era el referente para mi padre.

Era una bellísima persona.

Una persona que siempre estaba dando consejos.

Un tío con la cabeza muy bien amueblada.

Recuerdo que mi padre un día me dijo; después de recitar un poema,

con cinco o seis años que debería tener mi padre,

mi bisabuelo Martí dijo:

Un día amb aquesta veu que tu tens, con esta voz que tú tienes,

guanyaràs molts duros. Ganarás muchos duros.

Estaba claro es que mi bisabuelo Martí vio que esa voz,

marcaría un estilo y una forma de contar historias.

Mi hermano y yo fuimos a las Escuelas Francesas de Barcelona.

Yo empecé 4 años más tarde y al final terminamos juntos,

porque Eugenio era muy mal estudiante.

El hecho controlador que tuvo mi abuelo con mi padre hizo que

cuando él hace la mili que es cuando empieza a salir por la noche,

estaba en su salsa, se lo empezó a pasar de puta madre.

Y la noche atrapó a Eugenio.

Yo hice la mili en los años 60,

aproximadamente, en Barcelona con Eugenio Jofra.

Era un hombre que hablaba muy seco y entonces en dos palabras

pensabas y decías:

¡Ostras! ¿Qué ha dicho este? Y te hacía reír.

Conchita era una persona única. Valía horrores.

Conchita era una mujer muy inteligente y alegre.

Clarísimamente fue ella quien le marcó el rumbo a mi hermano.

Conchita Alcaide Rodríguez es mi madre.

Fue una chica que vino a Cataluña para estudiar, para intentar crecer,

ya que era de la provincia de Huelva,

de un pueblecito que se llamaba Aracena.

Y decide venir a Barcelona pues para abrirse camino en la vida.

Ella estudia delineante pero su pasión era el cantar.

Mi padre sobre el año 1965

tenía una fecha de boda con la que era su novia en aquel momento.

Estaba viviendo en la Calle Marina,

muy cerca de la plaza de toros de la Monumental.

Y el hecho de cruzar e ir a comprar tabaco a un bar,

de repente ve a un grupo de gente con una chica morena cantando.

Y antes de comprar tabaco, esto fue un poco lo que a él le cautivó.

Y mi padre se enamora locamente perdido de mi madre.

Y su arma es intentar enamorarla, tocando la guitarra.

Y lo que hace es anular esa boda

y empezar una nueva vida con la que sería su esposa.

Ellos tienen un noviazgo de dos años

y en el verano de 1967 contraen matrimonio.

Mi padre pues sigue con su profesión de artesano joyero.

Y mi madre pues ejercía de delineante.

Con esas dos profesiones totalmente diferentes,

deciden compaginarlas o unirlas con la pasión de mi madre

que era cantar.

Y deciden crear el dúo musical "Els dos",

en la época de la "Nova Cançó".

Y empiezan pues las giras por los pubs de la noche barcelonesa.

Conchita era el alma de Eugenio.

Sin ella Eugenio no hubiera sido nada.

Mi madre le enseñó cual era su medicina.

Y la medicina de mi padre era subir a un escenario.

En el año 1968

mis padres se presentan a un concurso de Villancicos en Pamplona.

Se hacen con el segundo premio con la canción "Repica tambor".

Cualquiera que pueda escuchar un disco de Eugenio y Conchita

comprobará que la voz cantante, la voz bonita, la voz preciosa,

es la de Conchita.

Conchita era una andaluza y estaba muy orgullosa

de poder cantar en catalán.

En ese año en 1969 graban dos discos con la discográfica Belter.

Pero el tipo de canción comprometida que intentaron hacer,

era un tipo de canción a la que el público no estaba acostumbrado.

Cantan “Los Dos”

Al ver que ese camino digamos comprometido

no acababa de ir a ningún sitio.

Pues entraron a cantar otro tipo de canción, un poco más comercial.

# Sonreír, trabajar, es un canto al porvenir. #

# La esperanza de un hogar, la razón de mi existir. #

Y allí es donde, ya en castellano pues intervienen

en la preselección para Festival de Eurovisión.

Con una canción que no estaba nada mal.

Era una canción tipo folk.

Ese cuarto puesto para mis padres es un triunfo

que los convierte en ser mucho más visibles.

En volver a firmar discos.

y es cuando empieza ya lo que es la turné de las actuaciones en su vida.

Yo siempre he pensado que aquella intervención

de Eugenio y Conchita en el festival de Eurovisión,

fue el final de un sueño.

El final del sueño de Eugenio,

de ofrecer un tipo de canción comprometida.

Un tipo de canción digamos, de autor.

Es en el año 1971 cuando nace mi hermano, Ivens.

Que tras un parón por su nacimiento vuelven a enganchar su pasión.

Y es en el 72 cuando inician una estancia en el Pub Km.

de la calle Alcolea de Barcelona.

El Pub KM se inauguró en el año 1970.

El contrato que les hice era por un mes.

Acabaron estando más de cinco meses.

Conchita y Eugenio tenían un repertorio muy corto.

Entonces yo un día me di cuenta que,

explicando chistes él tenía un gancho especial.

Les dije: mira, procura entre canción y canción,

explicar alguna historieta, algún chiste de esos que a veces explicas.

Él me contestó que allí la gente venía a escuchar música

y no a oír tonterías.

Le dije, la gente lo que viene aquí es a distraerse y a pasárselo bien.

Un día aparece en el Pub Kilómetro Conchita y me dice:

Amadeu tengo que hablar urgentemente contigo.

Digo, ¿qué pasa?

Mi madre tiene que viajar a su pueblo natal, a Aracena,

porque mi abuela está enferma.

Y entonces automáticamente le dije, tenemos un problema.

Eugenio no puede salir solo en el Pub Kilómetro

y menos si no explica chistes.

Entonces hablaron ellos dos y convenció a Eugenio

para que explicara chistes.

Amadeu detecta que tiene un don

y es la persona que convence a Eugenio

a que empiece a contar los chistes,

con el mismo atrezo que ya tenía cuando cantaba.

Porque estaba la mesa, estaba el cenicero, estaba la copa.

Eugenio y Conchita después de actuar en el Kilómetro,

también les exigían que explicaran chistes.

Saben aquel que dice que es un tío

que iba por la calle Diputación medio "derriñonao",

apoyándose por las paredes.

Se encuentra un amigo y dice, ¿qué pasa, nano?

¿Que qué me pasa? Tú sabes que yo soy aficionado a las carreras de caballos

Sí, hombre.

El otro día estuve en Madrid y fui al hipódromo de la Zarzuela.

Diu, yo no sé por donde me metí, tú,

que me agacho para abrocharme los zapatos,

se me monta un jockey a la espalda y empieza a picarme.

Diu, ¡Caray! ¿y qué hiciste tú?

Mira, noi, lo que pude, llegué tercero.

Posteriormente tras estos años, 72, 73, 74.

Llega un momento que les llega la oportunidad de ser copropietarios

de un local con el nombre de Sausalito,

en la calle Teodora Lamadrid.

Aparece un fenómeno increíble, que es el fenómeno Sausalito.

Todo el mundo habla de Eugenio.

Que se desmarcaba absolutamente de todo lo que existía en el mercado.

Empieza a conseguir que hayan colas en la calle,

para ver si esa noche actuaba Eugenio.

Él tenía muy claro que ese iba a ser su futuro porque es que...

es que todo eran parabienes, todo eran felicitaciones, abrazos.

Y se dio cuenta en seguida de que había dado con la piedra filosofal.

Incluso la Conchita se dio cuenta

de que el espectáculo que al principio era ella,

pasó a convertirse en el espectáculo de Eugeni.

Y se dio cuenta de que tenían que cambiar.

Conchita ya ve que yo le estoy diciendo en las actuaciones,

que ella a mi no me interesa, hablo comercialmente.

Y yo le digo: Deja al trasto de tu marido,

que ni canta ni toca y te voy a poner tres guitarristas, los mejores,

para que tú te luzcas, porque tú eres una gran cantante.

Y a este señor déjalo, que él tiene vida propia.

Mi padre empieza a estar en su salsa en esa época.

Fue un ave de noche. Él no tenía fin.

Acaba la actuación, todo el mundo una copa con Eugenio.

Cuenta otro chiste.

Oye y por que no vamos a tomar otra copa a otro sitio.

Esto es muy humano...

que llegue un momento que altere un poco la vida matrimonial.

Lo de Eugenio fue un proceso totalmente atípico y excepcional.

Empezó con su talento y un producto concreto.

Y entonces él creía en ese producto. Y entonces cogió y grabó un casete.

Y ese casete como no tenía ni red de distribución

ni absolutamente nada,

ese casete lo pusieron en los encantes de Barcelona,

en las gasolineras...

Y entonces claro, eso fue pólvora.

¿Así es como nació el nuevo Eugenio?

Sí, a raíz de la grabación del primer casete

donde hay tres canciones y lo demás son chistes.

Y a partir de aquí pues ya... la gente no quiere canciones

y quiere chistes.

El fenómeno se disparó, a mi modo de ver,

mucho, mucho, mucho por sus casetes.

El primer casete que sacó fue muy divertido y fue un boom nacional.

Recuerdo mi familia en coche, yendo a Castellón, los veranos,

con las cintas de Eugenio.

La cinta de Eugenio, porque siempre escuchábamos la misma cinta.

Y recuerdo perfectamente los chistes.

Y empezamos en Planeta 2001 la presentación de Eugenio.

Bienvenidos a Planeta 2001.

La gente flipó. Además todo el mundo de pie,

o sea, que no habían sillas.

Y la gente aguantaba estoicamente una hora.

Pero riendo y disfrutando mucho y...

piensa que la cola para ver a Eugenio

daba la vuelta por Paseo San Juan y Diputación,

que era la calle de abajo.

O sea fue un fenómeno que no había visto una cola tan larga,

ni, ni en la Sagrada Familia.

Y yo también quedé asustado de la potencia de este humor.

Dice que es un tío que entra en un ascensor y le dice el botones:

¿Qué piso? Mi pie coño, mi pie.

Y esta se la subes a mi madre que está allí arriba.

¡No te escapes ahora, eh!

En el momento que Eugenio triunfaba con los chistes,

Conchita se puso enferma.

En la analítica había salido que había un tumor,

un tumor en el pecho.

Lógicamente Conchita hubo un momento que a lo mejor cantaba menos

porque iba agotada.

Porque por la mañana tenía los niños,

se iba en el autobús al Valle de Hebrón,

a darse la quimio.

Volvía, daba la comida, se acostaba un poco.

Y por la noche a cantar a Sausalito, con toda la quimio y todo.

Nadie entendía cómo lo aguantaba.

La verdad es que se nos protegió de todo este dolor

y este sufrimiento que se vivió.

No se hablaba en casa.

Él lo quiso pasar todo por alto muy rápido, ¿no?

Entonces eso hizo que se acelerase posiblemente,

el proceso de la enfermedad de mi madre.

El disgusto posiblemente que ella tenía cada noche,

viendo las altas horas a las que llegaba mi padre. Si llegaba.

El programa cosas era un magazín que se hacía en directo.

Lo hacía Televisión Española desde Madrid,

con una conexión a Barcelona.

Que estaba Mónica Randall.

Y una de las conexiones que se hacían para Barcelona,

es para presentar a un humorista que era diferente.

El tema está que llego a televisión.

Yo quiero ver la caja y veo lo que proyectáis vosotros.

Saben aquel que dice que es un tío que va a la estación de Francia

y li diu a un empleado:

Oiga por favor, ¿el rápido a qué hora sale?

Diu; ¡Ya!

Termina el programa y digo:

Esto ha quedado mal. ¿Quién es el realizador?

¡Ustedes no han visto nunca a Eugenio!

¿Dónde están las risas y los aplausos?

¿Dónde está la actuación de Eugenio?

Vamos a hacerlo bien este programa.

Eugenio tiene que trabajar con público. No hay público.

Y quiero una mesa. Eugenio parece un pájaro encima de un pódium.

El whisky tiene que estar encima de una mesa.

El cenicero tiene que estar encima de una mesa.

¡No puede estar con el cenicero buscándolo!

Pero ¿qué no os han explicado quien es Eugenio?

Eugenio pasa de la noche a la mañana a entrar en todas las casas.

Y todos los viernes está en un programa de la tele

y esto corre como la pólvora.

Cuando mi hermano se hizo famoso mi padre alardeaba con todo el mundo.

Sin embargo, mi madre sufría porque creía que la fama

y el ambiente en que debía moverse, siendo él una persona tan sensible,

no sería el camino más adecuado para llegar a la felicidad.

Mi madre ve el éxito de mi padre y esto para ella lo fue todo.

Hablamos de abril del año 80, fue la última foto de mi madre.

Precisamente en ese programa "Cosas", que lo vivió con mi padre este éxito.

Pero esa unión familiar, ese cuarteto que éramos mi hermano y yo

junto a mis padres,

ahí nos quedamos tres.

Mi padre es como si ya empieza a hacer la vida por otro lado.

Yo no quiero ver o no quiero notar

que hay un cambio en el carácter de mi padre.

Le acaba de llegar algo que pocas veces te llega en la vida.

Y compaginarlo con la familia.

Compaginar todo eso es realmente imposible.

El día que muere mi madre es un 11 de mayo de 1980.

Muere en casa.

Se espera que mi hermano esté comulgando.

Para mientras está comulgando, mi madre está muriendo.

Yo sé que la tenía cogida de la mano.

Tenía los ojos cerrados, respiraba muy mal.

Y le cayeron dos lágrimas, que esto me impresionó muchísimo.

Porque murió llorando.

Y se acabó Conchita.

El día que se entierra a mi madre,

ese día él tenía una actuación contratada, en Valencia concretamente

Que todo el mundo le recomendó que no podía ir,

que no podía cogerse un coche, no se podía ir a Valencia.

Pero mi padre coge un coche, se va a Valencia y...

tuvo el santo valor de... la sangre fría

de subir a un escenario y dedicarle esta actuación a mi madre.

El subir a un escenario era el antídoto para mi padre.

Era su medicina.

Cuando lo vieron, lo menos que podían imaginar

era que Eugenio apareciese en el escenario.

Todo el mundo se preguntó, personal, público: ¿Qué hace este hombre aquí?

El humor no es cuando uno está contento,

el humor verdadero sale de penas, de desgracias.

En aquel momento es cuando uno demuestra

que tiene sentido del humor.

Y es cuando tiene que salir el humor. En momentos trágicos.

A raíz de la muerte de mi madre salen en prensa muchas noticias de...

ese joven cómico catalán que se convierte en un Casanova, ¿no?

Perdió el amor de su vida. Se le escapó de las manos en vida.

Y el resto de su vida fue una lucha

en busca de algo que no aparecería más.

Eugenio hablaba con frecuencia de Conchita.

Y se lamentaba de que su mujer no hubiera vivido ese éxito con él.

Porque la persona que más había contribuido a su éxito,

ya no podía disfrutarlo con él.

El primer disco de oro en la carrera de mi padre,

para él representa...

un reconocimiento ya, o sea, a mi madre.

Él me comentaba que pasó en... quince días

de cobrar diez mil pesetas por actuar un fin de semana,

a cobrar medio millón por gala.

Y hacer 150 galas en un año, cuando tuvo el boom.

Estas cosas pueden desestabilizar a cualquiera.

Eugenio volvió loco, es un fenómeno que pasó.

Se extendió por grandes salas de fiestas, por Florida Park de Madrid.

Fue un paso de gigante de Eugenio,

llegar a Florida Park ya era algo impresionante.

Un gran híper-mega-escenario, con ochocientas personas cenando,

tomando copas en las mesas, allí en el parque del retiro.

Eugenio se metió a este público en el bolsillo.

Eugenio tenía algo muy especial a la hora de trabajar,

porque no necesitaba mucho espacio.

Era una puesta en escena que se basaba en la valía del propio cómico.

No había demasiada parafernalia.

Él triunfó con elementos súper básicos como era el taburete,

el whisky y una luz cenital.

Veíamos a Gila por ejemplo con una boina y un teléfono.

A Pajares con sus voces,

incluso a Toni Leblanc que era capaz de hacer un gag entero,

comiéndose una manzana sin hablar.

Eugenio era un poco así, ¿no?

De repente Eugenio, pues entró con tal fuerza,

que parecía que era él el único que había hecho esto

y lo hizo de maravilla.

Los chistes de Eugenio tienen mucha fuerza psicológica por tres razones.

Primero por el tono, segundo por el timbre

y tercero, por las pausas.

Para mi, lo más fascinante de Eugenio era el tempo.

Como Dominaba el tempo para hacer que un chiste, por ejemplo

cobrara más importancia por los silencios,

que por lo que decía muchas veces, ¿no?

Esos gags, esos chistes se hacían importantes

por el silencio que había antes, ¿no?

Bueno yo creo que es el primer humorista de la historia,

que se presenta ante el público pues con cara de funeral.

Entonces sale Eugenio andando con su parsimonia, a su estilo.

Mirándose todo aquello, dice: joder, si que hay gente aquí.

Él se hacía un pulso a él mismo

a ver cuánto aguantaba la gente en silencio.

Es un poco el redoble del tambor

antes de que el trapecista haga el triple salto mortal.

Llegaba a desesperar al público y era maravilloso.

Realmente era una capacidad de aguantar,

de mantener el tipo hasta que yo quiera lanzar el chiste,

que a mi me parecía de genio.

Hace así.

La gente: ja, ja, ja...

Y entonces sale diciendo:

Muy buenas noches, señoras y señores.

Y con la alegría que me caracteriza, voy a empezar mi espectáculo,

que será de unos minutos que espero que ustedes les guste

y se entretengan.

El saben aquel que diu que se encuentra un tío con otro y le...

Y aquí empieza el espectáculo.

Saben aquel que dice que es un tío

que iba corriendo detrás de un autobús y le dice un peatón:

- No corra,

no corra que no lo va a alcanzar.

- Lo tendré que intentar porque soy el conductor.

Y esto se ha considerado un récord.

Porque todos los artistas lo han reconocido.

Han dicho, los cojones que tiene Eugenio de salir

y de presentarse al público,

quedarse mudo y lo primero para él es:

el cenicero, el whisky, el cigarro

y luego empezaremos a decir buenas noches.

Cuenta la leyenda que Eugenio y mi madre se conocieron

una noche en el Tele bingo, donde curraba mi madre.

A Eugenio le gustaba mucho ir al bingo.

Se acercó a ella y le dijo que:

Si me das tres bingos, me caso contigo.

Y le di 5 o 6 bingos, 4 o 5 líneas.

Y estuvo pues como 7 horas allí jugando al bingo.

Y allí empezó todo.

No se casó nunca pero...

joder pasaron la pila de años juntos. Y tuvieron un hijo en común.

Yo era madre soltera.

Tuve un hijo con 18 años.

Hacía poco que había llegado de Córdoba.

Mi madre tenía dos trabajos, uno de noche y otro de día.

Y mi abuela era la que me hizo de madre hasta los seis años.

Nos llevábamos 14 años y algo.

Yo tenía 24 y él me parece que cumplía 39.

Y... imagínatela pues era un pivonazo increíble.

Paraba los autobuses y lo paraba todo, vamos.

Eugenio tenía muchísimo magnetismo.

Era un encantador de serpientes.

Yo al principio no dudaba de él y yo estaba muy enamorada.

Pero sé que le gustaban muchísimo las mujeres

y que era pues un conquistador.

Eugenio imponía, claro. Yo lo pude descubrir desde bien pequeñito.

Imagínate un chavalín como yo de seis años,

pues ver por primera vez a Eugenio

era como ver a la Torre Eiffel de golpe, ¿no?

Su aura en general daba como mucho respeto.

Y te lo tenías que mirar porque primero medía casi 2 metros.

Y luego más que nada era el piquito de oro que tenía.

Mi madre amaba a Eugenio con locura. Totalmente.

Durante muchísimos años. Vaya, toda su vida.

Sabía que su mujer había fallecido hacía muy poco.

No se si ahora lo volvería hacer.

Pero en aquella época me tiré de cabeza.

Y evidentemente yo a Conchita, vaya para mi siempre ha sido un ángel.

La he respetado muchísimo y siempre ha estado ahí.

Y sí que me ha dicho mucha gente que tenemos incluso un cierto parecido.

Además el mismo nombre, las dos andaluzas,

pero al principio no me condicionó en nada.

Claro que buscaba mi padre el prototipo de lo que había perdido.

Pero también buscaba una ayuda para nosotros, ¿no?

Freud decía: el niño es el padre del hombre.

Y no cabe duda que lo que hemos vivido en la infancia,

de manera activa o reactiva, la reproducimos como adultos.

Cuando tu eres hijo de una persona tan mediática y que es tan famoso,

básicamente.

Bueno ves toda la gente que tiene a su alrededor

y que responde de una manera.

Pero tú ves otra visión. Entonces pensaba eso,

todo el mundo se ríe con él y de su manera de actuar,

pero yo no tenía el mismo sentimiento.

Mi sensación era diferente.

Yo a mi padre no lo compartía con nadie.

Lo que pasa es que llegó un momento

que yo veía a mi padre más por la televisión que en casa.

Entonces tuve la sensación, ¿no? de que mi padre era mi padre,

pero mi padre era un padre compartido con mucha gente.

Nos hicimos una casa grande.

Y mis mejores años fueron en la casa del Montanyà.

Porque mi padre ve que claro, el hecho de viajar,

que sus hijos estén en el Montanyà, es un sitio como protegido.

Un poquito aislados porque durante el año

éramos muy poquitas familias las que vivíamos allí.

16 familias.

Y la verdad es que era una casa brutal.

Se construye una casa a medida, ¿no?

Teníamos de todo. Teníamos piscina,

pista de tenis. Era una pasada vivir allí.

La parte de arriba daba a las habitaciones, cocina, comedor.

Y la parte de abajo, donde estaba la piscina y la pista de tenis,

es donde daba directamente su estudio.

Un estudio que él lo encaraba mucho al tema pues pintura.

Y luego el otro estudio que es donde tenía todo el equipo de grabación.

Era un lugar muy emblemático lleno de cuadros de James Dean.

Quizá ese personaje atormentado y alienado,

un poco incomprendido, ¿no?

Rebelde sin causa. Quizá se sentía identificado con él.

Yo recuerdo en mi casa fiestas, que ha habido de todo tipo:

de sevillanas, barbacoas, hasta altas horas de la noche.

Risas, mucho humor.

Era un sitio con magia.

Todo el día había gente.

Yo era casi un bebé pero recuerdo que había una ambiente,

la verdad, con mucha luz.

Y los primeros años fueron maravillosos.

Yo lo veía pletórico.

En ese momento estaba en la cumbre.

Posiblemente, se estaba dando cuenta

de que tenía todo lo que había anhelado.

El Montanyà era un sitio muy importante para Eugenio.

Yo creo que es donde más se realizaba, donde pensaba,

donde creaba.

Tenía una memoria prodigiosa.

Todos los chistes los tenía matemáticamente estudiados y hechos.

Cada chiste lo contaba siempre igual.

Eugenio era muy perfeccionista. Mucho, mucho.

A nivel obsesivo yo creo.

Él paría muchos chistes.

Y de hecho a veces estábamos sentados viendo la tele o estábamos en la cama

y me decía:

nena, nena, coge, coge el bolígrafo y apunta, apunta, apunta.

Y de los que yo le había contado, también había aprovechado alguno.

Donde había un libro de chistes lo compraba.

Volviendo del avión de Chile hicimos escala en París y dice,

Enrique espérate que voy a un quiosco que hay ahí.

Y compró chistes en francés.

Él tenía más de 50 mil chistes.

Porque él los escribía a mano y se los iba pasando en folios,

desde una máquina de escribir.

Eugenio era un hombre que se ponía muy nervioso antes de las actuaciones

Normalmente no quería ver a nadie durante los últimos 10 minutos.

Se cerraba en su camerino.

Para él los cinco primeros minutos eran terroríficos.

Era miedo escénico, que uno lo tenía que empujar.

Hay anécdotas que me decía, ¿Gerard has cobrado?

Digo, Sí. Pues vámonos.

Digo, no porque tienes que subir a hacer tú trabajo, ¿no?

Yo me recreo en el escenario cuando interpreto estos chistes.

Yo me veo que soy el loco, el borrachito,

el padre que llega a su casa borracho Entonces es cuando disfruto,

porque es el personaje que a mí me gustaría ser.

La personalidad que veía en mi padre en el trato, digamos, del día a día,

era lo mismo que yo que yo presentía cuando él estaba actuando.

Era la misma persona pero con diferencias y puntualizaciones.

Era un línea muy fina, ¿no?

Pienso que Eugenio, se interpretaba a sí mismo.

Pues era capaz de estar contigo en la mesa diez minutos con un mutis,

similar a los que ha hecho toda su vida en el escenario.

Esto es quizá lo malo, lo malo para mí que tenía.

Que no sabía separar la persona del personaje.

Éramos muy pocas las personas que hacíamos reír a Eugenio.

A veces vaya se tiraba por el suelo literalmente de la risa.

Pero se daban pocas veces estos polos.

Hay gente que me decía, oye no saluda,

¿este tío es así siempre de callado y tal?

Es que era introvertido y como consecuencia,

la gente en vez de recibir eso, recibía arrogancia.

Pero también podía ser muy tierno.

Lo que pasa es que lo tenía como más escondidito.

Fue una persona difícil de... de conocer.

Difícil de... a veces, incluso de entender.

Es curioso no, porque a pesar de todo este envoltorio que tenía él.

Realmente era muy frágil y muy vulnerable.

Lo era y con el tiempo se fue acrecentando, ¿no?,

esta sensación que yo personalmente tenía, ¿no?

Yo con Eugenio estuve bien 7 u 8 años.

Nuestra relación empezó a distanciarse un poquito

cuando nació mi hijo pequeño.

El embarazo de Conchi es un embarazo deseado por los dos.

Él viajaba y yo ya no estaba dispuesta a dejar al bebé

y acompañarlo siempre.

Igual él pues cree que pasa a segundo término.

Ahí de alguna manera empezó nuestro declive.

Vino a trastocarle un poco a él

el montaje que tenía en su relación con su pareja.

Sobre el 88, 89, 90 él es cuando empieza a desaparecer de casa.

Y se nota su ausencia pues porque son muchos días.

Le cambió radicalmente su manera de ser.

Cambió el carácter.

Se volvió diferente.

Incluso tenía un poco, un toque de agresividad.

Agresividad verbal.

Muchas veces, bueno, lloraba porque lo añoraba.

Y esas ausencias fueron a mayor y tanto es así que bueno,

fueron semanas.

Luego fueron ausencias de tres meses y de cuatro meses.

Y claro yo me quedaba sola en la casa del Montanyà.

Suerte a mis amigas, Paca y Silvia.

Saben aquel que dice que es un borracho que entra a un bar y diu:

¡Feliz Año Nuevo!

¿Cómo Feliz Año Nuevo si estamos en el mes de agosto?

Ostras que bronca mi mujer. ¡Nunca me había retrasado tanto!

Nunca pensaba que tardaría tanto en volver.

Cuando él se iba,

yo sabía que a veces iba al cuartel general,

que era la casa de Milanesado, en Barcelona.

Y yo sabía de algunas movidas.

Pues aquellas cosas que no te quieres enterar

y tienes una venda en los ojos, ¿no?.

Pero evidentemente yo sabía que Eugenio de museos, no estaba.

Acelera todo, acelera una forma de vivir diferente,

unas amistades diferentes.

Es como si volviese a tener los dieciocho año aquellos de qué...

todo era una maravilla, no? Y de qué me iba a comer el mundo

y el mundo estaba a punto de devorarlo.

Un día pues me viene a las seis de la mañana, toca el timbre de la puerta.

Me dijo que había orinado sangre y entonces le hice pasar.

Orinó, lo vi y a raíz de eso

pues se demostró que tenía un cáncer de la vejiga de la orina.

Y afortunadamente con la extirpación, pues se curó.

Teníamos un médico allí dentro de la urbanización.

El médico le dijo: Eugenio, ¿tú tomas algo?

Y entonces él a este médico le confesó que estaba tomando coca.

Como que nuestra relación ya estaba un poco deteriorada,

yo me enteraba de muy poco.

Empezó a...

A tomarla.

Eugenio no había tomado nunca nada, siempre había renegado de ese tema.

Él se tomaba sus cubatas, le gustaban los carajillos.

Nunca le había visto borracho, jamás.

En la época mía con él yo tomaba drogas,

cocaína y él lo veía y lo sabía.

Nunca tomó ni me dijo invítame, nunca.

Hubo un cambio de ambiente en la casa,

por culpa de este tema, ¿no?

Aparecían personajes muy variopintos, ¿no?. De vez en cuando.

Y... bueno trasnochaban muchísimo, a veces...

bueno se conectaba el día con la noche.

Él estaba quizás más apático, más introspectivo de lo normal.

Quizá él si estaba demasiado metido en ese mundo, ¿no, quizá?

Y ya no era él el que dominaba eso,

sino que era eso el que le dominaba a él.

Y eso era insostenible. Hasta que al final pues las cosas,

llegaron a un puerto, fatal.

Cuando desaparece Conchita del Montanyà, desaparece... el alma.

Es que tiene que huir. Es que si no se hubiese ido,

hubiese acabado como mi madre.

Estando yo separada, él tiene su primer infarto.

En Madrid gravando el programa La Chistera, en Tele 5,

es ingresado en La Paz.

Días previos a este ingreso en el Hospital de La Paz.

Le presentan a una persona, precisamente en Telecinco.

Que se convierte pues en la tercera mujer "que convive" con Eugenio.

Y que acaba siendo fruto de su segundo matrimonio.

Encontró a lo mejor un aliciente para intentar salir del hoyo

donde yo creo que estaba inmerso.

En el tema de las debilidades del uno y del otro,

no se ayudaban más de la cuenta.

Él era mi vida. Yo lo dejé todo por él, todo.

Porque yo soy de Madrid, yo lo dejé todo por él.

Nosotros éramos muy felices, estábamos muy estables,

muy compenetrados.

Nosotros no éramos solo un matrimonio, éramos un equipo.

Dominó completamente a Eugenio. Lo cambió completamente.

Cuando aparece Isabel Soto en la casa,

tiró a todo el mundo de la casa, a los hijos, a todo.

A Gerard a todos los tiró. Y Eugenio lo permitió.

Esta crisis personal la traslada a su vida profesional.

Y pasa pues largos años sin grabar nuevos discos,

alejado de los escenarios.

Él en definitiva había perdido la autoestima.

Él no creía ya en sí mismo.

Pensaba que el mundo del espectáculo se había acabado.

Se le pone una dieta, se le quita la sal,

se le quita el tabaco, se le quita el alcohol.

Y él le hacía caso omiso al tema, en el sentido de que,

seguía fumando, seguía bebiendo y... cosas, que tomaba de todo.

Y entonces él pues poco a poco

fue entrando en un estado de insuficiencia cardíaca grave.

Y fue haciendo recaídas, recaídas, recaídas.

Y durante unos meses lo llegué a ingresar hasta diez o doce veces.

Fundamentalmente por no hacer la medicación.

Entonces caía en un estado de chafamiento, de depresión.

Yo estaba solo en la parte de arriba de casa mirando la tele,

mientras mi padre pues se pasaba todo el día en la parte de abajo,

que yo recuerdo pues como un submundo.

En el que pasaba días enteros. Días, días, días, días, días, días.

Y sin cambiarse de ropa muchas veces o sin... bueno.

Yo viví muy de cerca y fui muy consciente

de la autodestrucción de mi padre y él también.

Intentamos sus hermanas, mis hijos y yo misma

pues que saliera de ese mundo.

Él estaba totalmente desconectado de la familia.

Y yo sinceramente, no reconocía al hermano que había sido para mi.

Hay un punto de, de, de, de prepotencia.

De que, a él le vas a explicar qué es lo que tiene que hacer.

Creo que Eugenio fue otro ejemplo más de un juguete roto.

Entonces se refugia en su casa, se refugia en sí mismo, en la pintura.

A él le fue bien esto de poder volcar pues toda su ansiedad

o lo que le provocara estar metido en el mundo de la droga,

pues por otro lado lo compensaba, entre comillas, con pintar,

con dibujar.

Eso acaba siendo una paranoia

y se refleja en los diferentes tipos de cuadro

y sus colores que pasan desde los rojos más vivos

a los negros más profundos.

Entonces ahí se ve y se refleja muy bien

la etapa emocional de mi padre en esos años.

La época negra de Eugenio dura entre 4 y 5 años,

en la que él se entrega al esoterismo.

Leía libros de estos de Nostradamus, de cosas del fin del mundo,

de las energías y las pirámides.

Fue una persona mística, que creía en otras cosas, en otras ciencias.

Yo creo que la afición de Eugenio por el esoterismo, el ocultismo,

le viene cuando él cae en la depresión.

Porque él está buscando vehículos para llegar a sí mismo.

Cuando empieza otra vez a dedicarse al mundo del escenario,

abandona todo eso.

Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro:

Oye ¿Dónde vas con esta mujer tan fea?

Diu, mira con tal de no despedirme de ella y darle un beso

la llevo donde sea, tú.

Ese intento de volver a los escenarios...

Si no se lo creía ni él.

Con todo lo que ha pasado, Eugenio me viene a mi

con muy mala situación económica y muy mala de salud.

Vuelve de una forma totalmente impuesta,

porque hay una necesidad de pagar las facturas.

Iba sobreviviendo con lo que le quedaba

y alguna cosita que de tanto en cuanto salía.

Entonces ese es un producto que yo vuelvo a coger

sabiendo que está desgastado y quemado.

Jos Novellón vino a verme, y me dijo;

Hombre pues hay la posibilidad de que Eugenio actúe en Luz de Gas

Mira Jos, te doy los lu... los lunes de 21 a 22.30h.

Lunes es el peor día de la semana naturalmente.

Pensando bueno que vendrían 50 personas, 60 y no, no.

Llenamos, ya te digo 300 personas venían a verlo, que fue un exitazo.

Y ya la cara ya le brillaba de otra forma, a él y a la mujer.

Porque el negocio había empezado otra vez a funcionar.

¡Tenemos ahora a Eugenio!

La gente estaba partiéndose de risa como 30 años antes.

Tenía ganas de seguir estudiando, de buscar nuevo material.

Resituarse otra vez allí donde había estado.

Y yo lo que si me doy cuenta es que él no es el mismo.

Ha perdido memoria, ha perdido fluidez,

ha perdido vocabulario.

Y como tiene mucho oficio,

bueno pues salva situaciones con sabiduría escénica.

Y ahora con el permiso de todos ustedes,

vamos a guardar 15 segundos de silencio,

porque se me ha ido el santo al cielo

y no me acuerdo del primer chiste que les tengo que contar.

Creo que él no se recuperó nunca de su adicción.

Y entonces pues, ya no había vuelta atrás.

Bueno, yo creo que al final,

al final él se da cuenta de que está enfermo

y que tiene que hacer mucho caso.

Quitamos el alcohol ya del escenario con la naranja o con la limonada.

Y fumar, intentamos que fumase solamente para su trabajo.

Para mí fue doloroso ver el deterioro encima de un escenario de mi padre.

Muy desmejorado, muy demacrado. Era irreconocible.

¡Es que estaba reventado!

Los últimos seis años de mi padre fueron muerte en vida.

Y ahora con la alegría que me caracteriza.

Voy, voy a dar comienzo.

Bueno, en este período de su vida,

tuve la sensación de tener un padre por primera vez.

Me supo muy mal tenerlo en estas circunstancias.

Pero a mi me gustaba mucho irlo a ver. Porque ya me atrevía a hablar con él.

Le había perdido el respeto no, de alguna manera.

Hombre yo creo que de alguna manera él quería limpiar esa etapa oscura.

Y quería hacer las cosas bien

pero también quería dejar las cosas claras quizá.

Me dijo: Quiero que sepas que... que lo he hecho muy mal

y que he ganado muchísimo dinero y lo he gestionado fatal.

He sido mal padre.

Quise a tu madre como... muchísimo, ha sido...

junto con mi primera mujer, pues la mujer de mi vida.

Y... bueno, fue muy triste oír eso

pero me alegré de que lo dijera también.

Y... sí, yo creo que es...

básicamente quería quedarse en paz, ¿no?

Yo saliendo del quirófano lo primero que hago es llamar a mi padre

para felicitarlo que... pues que ha tenido su primera nieta.

Pues el día que vino Eugenio a ver a su nieta,

la primera impresión era como que estaba apunto de reventar.

Pensaba encontrar a una persona contentísima

y no parecía feliz.

Justo cuando él tiene a su nieta en brazos,

me pide si podemos ir a la cafetería del hospital de Barcelona.

Veo una necesidad de hablar,

pero sabía que lo que me iba a decir no me iba a gustar.

Me dice que... que no tiene fuerzas para continuar, que...

En una palabra, que se quiere morir, ¿no?

Entonces cuando nos despedimos me da un abrazo.

Sé que... sé que es el último abrazo.

Y lo acompaño hasta la puerta de la calle donde...

bueno, cruza la Diagonal y baja por la calle Numancia y desaparece.

Decide morirse el día que estoy más fuerte y me lo dice:

Estás preparado, estás fuerte, no me necesitas.

El día después de haber sido abuelo, Eugenio vino a tomar unas copas.

Bueno primero a cenar, luego a tomar unas copas.

Vino con unos amigos y su pareja.

Él esa noche no se encontraba muy bien.

Se fue al baño, cuando salió del baño ya comentó que estaba un poco mejor.

Bueno todos pensamos, igual ha sido un pequeño mareo.

Salió del baño, fue para la pista. Se puso a bailar y bueno,

en ese momento se desplomó.

La reacción fue reanimarlo, a lo cual se unió una enfermera.

Y... bueno la enfermera le hizo masaje, masaje cardíaco.

Yo en aquel momento le hice el boca a boca.

Pero no, realmente cuando llegó el SAMUR,

le colocó sí la vía pero lo único que pudo hacer fue...

confirmar su... confirmar su muerte.

O sea prácticamente se me quedó en los... en los brazos.

Se nos ha ido uno de nuestros grandes humoristas. Se llamaba Eugenio,

Aunque oficialmente era Eugenio Jofra Bafalluy.

Tenía 59 años y fue sobre todo un innovador.

La muerte de mi padre todavía no he podido llorarla.

Cuando lo podía haber hecho nació posiblemente

la primera cosa más bonita que me ha pasado en la vida.

Que es mi primera hija.

En ese momento no sentí un dolor de; se esta muriendo mi padre, sino...

Muy diferente. Una persona conocida y punto.

Pero por otro lado a mi me inculcó cosas muy positivas

y lo tengo en un pedestal por eso.

No se merecía morir como murió.

Y esto lo voy a decir y no pasa nada

porque lo diga, porque es que además lo siento así.

Yo creo que a Eugenio se lo cargaron.

Las personas no están para ser juzgadas

sino para ser comprendidas.

Y una persona que tuvo tanto éxito como Eugenio,

más que criticarlo deberíamos comprenderlo.

Es muy triste ver que alguien que hizo reír a tanta gente, ¿no?

al final quizá un poco murió de pena, ¿no?

Seguramente a Eugenio se le recordará durante generaciones.

Y eso me hace reír.

Hombre, que uno de los mejores cómicos de este país muera de pena...

La reflexión a la que yo llego, o a la que, a lo que yo creo que fue

lo que es la vida de mi padre.

Fue un drama.

O sea, el vivió un drama toda su vida que lo intentó enmascarar

eh... haciendo reír a los demás, ¿no?

Saben aquel que dice que era un tío que estaba en el campo,

y en un momento dado el tío empieza;

92, 93

96, 97

¡Ostras si es un ciempiés, tú!

Dice que es una señora que se despierta sobresaltada a medianoche,

chillando y dice el marido, ¿qué pasa, nena?

Qué pesadilla he tenido querido.

¿Qué soñabas?

Que estaba en una subasta de maridos.

Ha sido horroroso.

A uno lo han vendido por diez millones.

¡Y a otros por sumas superiores!

Y el tío con cara de tonto dice,

¿Y los maridos como yo cuánto costaban?

Esto es lo que me hizo chillar.

¡Los ataban en racimos y los daban a 20 duros el manojo, nen!

Saben aquel que dice que es un tío que va a confesarse

y llevaba una navaja en el cinto.

Le dice el cura, hijo ¿por qué llevas esta navaja?

Dice, para el primero que me contradiga, lo rajo.

Diu, vale, vale.

Diu, vamos a ver, hijo ¿Crees en Dios?

Diu, no ¿Y usted?. No, ni te lo aconsejo, hijo.

Imprescindibles - Eugenio, blanco o negro

59:50 29 sep 2019

Siempre impasible vestido de negro, escondido tras unas gafas oscuras y el humo de un cigarro, dejó una importante huella en millones de personas que todavía hoy ríen con sus chistes. Durante los años ochenta y noventa estuvo presente en todos los hogares de España, a través de la pequeña pantalla.

Siempre impasible vestido de negro, escondido tras unas gafas oscuras y el humo de un cigarro, dejó una importante huella en millones de personas que todavía hoy ríen con sus chistes. Durante los años ochenta y noventa estuvo presente en todos los hogares de España, a través de la pequeña pantalla.

ver más sobre "Imprescindibles - Eugenio, blanco o negro" ver menos sobre "Imprescindibles - Eugenio, blanco o negro"

Los últimos 405 documentales de Imprescindibles

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 59:45 pasado viernes Documental dedicado a una de las mejores bailarinas de la historia del ballet clásico capaz de crear un movimiento artístico y cultural reconocido internacionalmente más allá de su figura. Retrato de una bailarina genial que quiso bailar siempre a pesar de su ceguera y que, gracias a su pasión, esfuerzo y gran voluntad, cambió para siempre la historia del baile y puso en el mapa de la danza mundial a un país al que no se le esperaba: Cuba. Una historia contada por sus compañeros, admiradores, alumnos, amigos... y por ella misma. Histórico de emisiones: 23/01/2015

  • 3:52 pasado jueves Imprescindibles estrena el documental ‘¡Ay Carmen!' que narra en primera persona la vida de Carmen Maura, una mujer que renunció a las comodidades de la vida burguesa para convertirse en actriz, costase lo que costase.

  • 1:00:38 pasado domingo Largometraje documental sobre la escultora tinerfeña Mª Belén Morales (1928-2016). Morales se dedicó a la escultura desde temprana edad, una disciplina reservada casi exclusivamente a los hombres, y aprendió a trabajar distintos materiales en talleres y fábricas. Es una de las pocas mujeres de su generación que se orientaron hacia la escultura abstracta. El documental reivindica su obra en el tercer aniversario de su muerte. La personalidad carismática de Mª Belén transportará al espectador a través de casi un siglo por las Islas Canarias, para descubrirlas, más allá de los tópicos, mediante los ojos de una de sus artistas más importantes. La película reconstruye la vida de la escultora, que siguió ideando nuevas obras y dándoles forma en su taller hasta su fallecimiento en 2016, a los 88 años.

  • 2:00 09 oct 2019 Tráiler del documental 'Isla, vuelo y horizonte' sobre la escultora Mª Belén Morales. La tinerfeña se dedicó a la escultura desde temprana edad, una disciplina reservada casi exclusivamente a los hombres, aprendiendo a trabajar distintos materiales en talleres y fábricas. Pocas mujeres de su generación se orientaron hacia la escultura abstracta y no solo en la España franquista. El documental se estrena en Imprescindibles el 13 de octubre.

  • 1:50 09 oct 2019 La personalidad carismática de Mª Belén Morales nos transporta a través de casi un siglo visto desde las Islas Canarias, para descubrirlas más allá de los tópicos mediante los ojos de una de sus artistas más importantes. Imprescindibles reconstruye la vida de la escultora, que siguió ideando nuevas obras y dándoles forma en su taller hasta su fallecimiento en 2016, a la edad de 88 años. 

  • 58:36 06 oct 2019 En 1946, con 10 años, Mario Vargas Llosa llega a Lima. 16 años después, en París, termina su primera novela, ‘La ciudad y los perros’. Una asombrosa y demoledora obra que inaugura el boom de la literatura latinoamericana. El lanzamiento hizo que medio mundo conociera a Vargas Llosa, un desconocido chico peruano de provincias, increíblemente joven para la madurez de su novela, con aire intelectual, atrevido, apasionado de Faulkner y Sartre y con una clara intención innovadora y rupturista. El documental narra los episodios vitales del escritor, de los 10 hasta los 26 años. Histórico de emisiones: 30/06/2019

  • Eugenio, blanco o negro

    Eugenio, blanco o negro

    59:50 29 sep 2019

    59:50 29 sep 2019 Siempre impasible vestido de negro, escondido tras unas gafas oscuras y el humo de un cigarro, dejó una importante huella en millones de personas que todavía hoy ríen con sus chistes. Durante los años ochenta y noventa estuvo presente en todos los hogares de España, a través de la pequeña pantalla.

  • 1:18 25 sep 2019 Dos décadas después de la muerte del humorista catalán, el documental ‘Eugenio’ descubre, por primera vez, a través del archivo inédito de la familia, las luces y las sombras de este mítico personaje.

  • Un país en Labordeta

    Un país en Labordeta

    58:10 22 sep 2019

    58:10 22 sep 2019 La vida de José Antonio Labordeta, el abuelo, como era conocido cariñosamente, estuvo dedicada a la canción de autor, la escritura, la política, la interpretación y la comunicación. Pocos personajes fueron tan poliédricos y se ganaron el fervor popular como él. El documental ‘​Un país en Labordeta’ da a conocer todas las facetas de este aragonés universal a través de su voz y los testimonios de diferentes personalidades. Sus íntimos amigos, políticos, cantautores, antiguos alumnos, personalidades del mundo de la cultura y el espectáculo o su propia viuda se entremezclan con una increíble labor de archivo.

  • Labordeta como profesor

    Labordeta como profesor

    1:34 17 sep 2019

    1:34 17 sep 2019

  • 1:19 27 jun 2019 La dura experiencia en un colegio militar marcó la carrera y la vida de Mario Vargas Llosa. En esos años se inspira La ciudad de los perros, la primera novela de Vargas Llosa, terminada en París y escrita en parte en España donde este jueves se ha presentado este documental y donde se topó con la censura. El documental de Imprescindibles muestra los inicios de su viaje en la literatura, un periplo en el que llegó a dudar de su talento.  

  • 2:59 27 jun 2019 Fragmento del documental de Imprescindibles 'Mario y los perros' en el que se explica el éxito de la publicación de la novela 'La ciudad y los perros'.

  • 2:58 27 jun 2019 Fragmento del documental de Imprescindibles 'Mario y los Perros' en el que se explica la dura infancia de Mario Vargas Llosa tras encontrarse con su padre. 

  • 56:22 23 jun 2019 La fotógrafa Joana Biarnés fue una mujer en un mundo de hombres, superó los prejuicios de su época, triunfó en su profesión, conoció e inmortalizó a las grandes personalidades históricas. Joana inmortalizó, con proximidad y naturalidad, a las principales personalidades de la cultura española de los años setenta, y también a todos aquellos creadores famosos que nos visitaban por aquellos días. Fue la única fotoperiodista que consiguió estar cerca de los Beatles, acompañó a Massiel al Festival de Eurovisión de 1968, fue la fotógrafa oficial de Raphael durante una década y fue amiga íntima del cantante Joan Manuel Serrat, del gran director de orquesta Xavier Cugat, de pintor Salvador Dalí, del actor Fernando Rey, del torero El Cordobés, de la tonadillera Lola Flores, y hasta de la Duquesa de Alba. Una entre todos' es un retrato íntimo y único de una mujer, de un tiempo y de un país, y constituye la recuperación de un personaje imprescindible de la cultura española del siglo XX.

  • 50:51 16 jun 2019 El documental retrata de forma íntima y personal a un personaje fascinante. Alberto Corazón no es solo la cara escondida tras muchos de los diseños que construyen la imagen de España que tenemos en nuestro inconsciente; es también un creador polifacético que saborea la vida en todas sus facetas.

  • 57:05 07 jun 2019 Documental que repasa la trayectoria vital y profesional de un auténtico genio de la televisión en España. Contamos con el testimonio de aquellos que han estudiado su obra, pero sobre todo con el de sus amigos y de la gente que ha trabajado muy estrechamente junto a él a lo largo de tantos años. Directores de cine, como Alex de la Iglesia o Juan Antonio Bayona, nos hablan de la enorme influencia que, con tan sólo dos películas, ha ejercido Narciso Ibáñez Serrador en toda una generación de cineastas españoles. Mientras que el testimonio de su familia nos ayuda a descubrir el lado más desconocido y personal de Chicho. Histórico de emisiones: 22/05/2017 27/01/2019

  • 1:03:58 02 jun 2019 A los 19 años, Eduardo Chillida (1924-2002) era un atleta superdotado encaminado a convertirse en leyenda del fútbol. Pero una lesión brutal durante un partido le apartó para siempre del deporte profesional. Nadie excepto Pilar Belzunce, su compañera de vida, sospechaba en aquel momento que el joven portero de Hernani se disponía a reescribir su destino y a morir unas décadas más tarde como uno de los mayores escultores del siglo XX. 'Lo profundo es el aire' no es una biografía convencional, sino una evocación poética y trepidante de un artista incomparable. Una personalidad que sigue viva a través de sus obras, de sus ocho hijos y de algunos de sus más estrechos colaboradores. Histórico de emisiones: 03/10/2016

  • 1:49 02 may 2019 El documental de Imprescindibles "Camilo Sinfónico. Vivir así" es un recorrido audiovisual por la carrera del gran artista Camilo Sesto. Basándose en una de las últimas entrevistas concedidas por el artista tras la publicación de su último álbum, Camilo sinfónico (Sony Music), nos adentraremos en su particular viaje desde su Alcoy natal a las cotas más altas de éxito y popularidad.

  • 1:18:49 28 abr 2019 Basada en la vida y la obra de Antonio Machado, recrea su mundo interior y los paisajes que sustentaron su propia vida, utilizando elementos de su poesía para abordar todos los temas de su obra. Histórico de emisiones: 30/11/2012 21/02/2014

  • 55:54 21 abr 2019 Documental biográfico sobre el fotógrafo español Chema Madoz, en el que contemplaremos sus fotografías y nos acercaremos a su proceso creativo a través de varias entrevistas con Madoz y con otros artistas, escritores, fotógrafos...que han reflexionado sobre su obra. En este documental han participado entre otros, el pintor Fernando Bellver, el galerista Borja Casani, la escritora Menchu Gutiérrez o el comisario de exposiciones Alejandro Castellote. Amigos y colaboradores de Madoz que nos han dado las claves para entender su obra. Las resonancias que le unen a Joan Brossa, a José Val del Omar, al surrealismo y a las greguerías de Gómez de la Serna. "Chema Madoz descubre lo extraordinario dentro de lo cotidiano". Esta frase, quizá resume la característica principal del trabajo de Chema Madoz. Premio Nacional de Fotografía en el año 2000, Madoz ha seguido una trayectoria que lejos de estancarse o repetirse está siempre en constante evolución. Histórico de emisiones: 11/02/2013 09/01/2015

Mostrando 1 de 21 Ver más