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Para todos los públicos Hotel Romántico - Programa 5 - ver ahora
Transcripción completa

Me ha encantado Manuel, oye, no tengo reparo en decirlo.

-Que sí, que ha habido "feeling" por parte de ella y la mía, sí.

¡Ey, ey, Rosi!

¿Quién quiere a Manuel?

¡Yo! Ah, ¿Rosi?

Rosi me ha hecho trampa, se ha lanzado a por él.

-A lo mejor es que le gusto a Rosi.

-Julián, la verdad es que me gusta mucho.

Es uno de los que...

más me llama la atención.

Como me falle, no me caso con él. -Me ha ganado Manuel.

Es normal que se vayan las mujeres con él.

A ver, tenemos una pregunta en la sala, adelante.

Yo estoy enamorada y quiero ir a la cabaña.

¿Quién es el afortunado?

Yo se lo he dicho a Rosi en su cara.

Le digo: "Rosi, a ti te puede gustar,

pero yo no veo que Julián esté por ti".

-¿Esto nos lo podemos llevar a la noche?

-Es una mujer de un temperamento muy fuerte,

y yo quiero a alguien que me tranquilice.

-¡Ponme la mano, que se va!

-Tengo que agradecer al destino el haber estado aquí

y haber conocido a David,

porque creo que puede haber algo.

Es pronto, ¿no? Pero ¿qué veo futuro? Sí.

-Están empezando a surgir, no sé...

Creo.

-Un paseo por las nubes, muy bien elegida la pareja, chica.

-Ay, gracias, gracias.

-Le he puesto el uno a África.

-He puesto con el número uno a Manel.

-Es que tienes unos ojos que no son bonitos, son preciosos.

Esa mirada penetrante... ¡Mmmm...!

-(RÍE)

La pareja que va a pasar

la noche romántica en la cabaña alpina

es la formada por...

¡África y Manel!

Estoy descubriendo que Carlos está, bueno...

Es un hombre interesante y me está cayendo mejor.

-Mira... esto es un túnel.

¡Pero bueno! -(RÍE)

-Con Carlos hay un buen diálogo fluido.

-Creo que, ahora, Ghyslaine sí es mi opción número uno.

-Qué pena que no me de margen para abrazarte y cogerte el brazo.

-Hay que guardar distancias.

-Las manitas las podemos llevar.

Bueno, vaya forma de hacerme caso. -Es que te tengo un miedo...

No era el momento de tener conversación de amor.

-Veo que tienes una ternura que es lo que a mí me gusta, ¿eh?

-Te he conocido y me gusta tu...

tú cuerpo, no sé... -¿Te he parecido guapa?

-Sí. -¿Sí? Pues muchas gracias.

Veo muy reflejada a Luisa en el cuadro.

(RÍE) Un poco.

¿Qué te transmite? Mucho cariño, mucho amor...

Ha empezado, pues, a coquetear con otras mujeres,

y le dejo el camino libre, que él decida qué quiere hacer.

-Con Rosi ya se ha hecho un poco de distancia.

Digamos que está por la labor, pero yo no.

-Creo que en "Hotel romántico" puedo encontrar lo que busco.

(GRITA EUFÓRICO)

Quinto día de estancia en el "Hotel romántico".

Manel y África ya han pasado la noche en la cabaña

más romántica de toda Suiza,

pero ¿cómo habrán pasado la noche? Pues, ¿con los ojos cerrados?

O con los ojos abiertos como platos, que nunca se sabe.

¿Por el miedo? Yo también lo pasaría;

la cabaña en medio de la nada y con un lago...

No te preocupes, que si han pasado miedo

ya se habrán preocupado de abrazarse el uno al otro.

También es verdad.

No sé cómo decírtelo, bueno días.

Qué.

Es que me sabe mal que hayáis venido para que os tengáis que ir

de vuelta sin nosotros.

-Hemos decidido que nos quedamos.

Y os venimos a buscar el último día, ¿no?

Sí, nos mandáis la ropa para irnos cambiando.

-Tampoco hace mucha falta, ¿eh? Lo habéis pasado bien, ¿no?

Sí.

-El paisaje se lo merece. -El paisaje.

¿Tenéis in brillo especial en los ojos o es sueño?

Ese brillo viene ya de varios días.

Sí, pero ahora lo noto como más encendido, ¿no?

A ellos se les notaba en la cara.

El qué, ¿chispa, sintonía, complicidad, amor?

No, el miedo. Se les notaba el miedo de pasar la noche allí.

Si tenían el rostro desencajado. Eso es que han dormido poco.

Eso es bueno. Le han dedicado a profundizar en la relación.

O a profundizar a secas.

¡Hala, mujer! ¿Cómo se te ocurre?

Sí, se van a poner a cavar en mitad de la noche.

Hemos dormido de fábula. Ah, ¿sí?

Bueno, yo duermo muy bien, pero hoy he dormido todavía mejor.

Hombre, y acompañado. A eso me refería.

Ah, vale, vale... No, no. A eso me refería.

No han cambiado mucho las circunstancias.

-Disfrutamos como dos adolescentes, lo que somos.

-Si me dicen: "¿Dónde te gustaría conocer a una persona

para que fuera tu pareja?"

Pues le diría: "En Suiza, en este sitio donde estamos

y en esa cabaña".

O sea, que es algo idílico.

La vida no se termina a los cincuenta y muchos.

La vida sigue.

Tenemos muchas ilusiones y muchas ganas de vivir,

y de vivir muchas cosas.

La juventud se lleva en el corazón.

¿Os vais más ilusionados como pareja de aquí que como llegasteis?

Si no tienes preocupaciones, estás en un paraje como este...

y te abres...

Todo el entorno hacía que fuese especial para eso.

Claramente fue...

Es que la palabra es "espectacular".

Disfrutamos mucho... solos.

-Esta noche ha sido fantástica, porque, por primera vez,

hemos podido estar solos realmente,

sabiendo que podíamos hablar a gusto y tranquilo,

y claro, conocerse es lo primero.

Era como un cuento de hadas: precioso, maravilloso.

(Aplausos y ovaciones)

Y han llegado esta mañana muy contentos.

Se ve que sí, que se gustan.

-Oy, la entrevista. -Grabando, por favor...

-Es una pareja que se lleva muy bien.

Una pareja muy bien avenida desde un principio.

Y muestran una simpatía y un cariño...

Para eso hay que tener una afinidad bastante definida.

-Se le ve en la cara que es un hombre bueno,

y conforme lo voy conociendo, más me doy cuenta

de que no me he equivocado.

-Esta noche en la cabaña

ha supuesto un antes y un después en vuestra vida.

-No.

(TODOS RÍEN)

-Y la opinión tuya es...

-Que no, ya estaba.

(TODOS RÍEN)

Que tenga un final feliz, no, que tenga un principio feliz.

Que sea para tiempo,

que realmente esto nos lleve a algo, ¿no?

Porque no es el final del cuento, sino que con esto empieza el cuento.

-Está planeando ya su futuro y todo, y yo: "Qué bonito".

Y es una pareja de verdad, ¿eh?

Segurísimo que se van a vivir juntos,

porque se les ve ese "feeling"...

Que se quieren, vaya, que se han gustado un montón.

Ha empezado a coquetear con otras mujeres,

y le dejo el camino libre, que el decida qué quiere hacer.

-Con Rosi se ha hecho un poco de distancia.

Digamos que está por la labor, pero yo no.

-Creo que en "Hotel romántico" puedo encontrar lo que busco.

(TODOS) Ah...

Para un "suizófilo" como yo, siempre es un placer

pasear por por esos parajes suizos, así que he organizado

unas pequeñas rutas para pasear con nuestros huéspedes.

Sí, cada uno propondrá una ruta alpina diferente

para oler a pino, para disfrutar de los paisajes,

para quedarnos embelesados con las montañas...

Qué pesaditos con las montañas, pero si no hemos visto otra cosa.

Bueno, si no quieres montaña, organiza tu propia ruta

y haber quién te acompaña.

Mira, he hecho una rima.

La mía va a ser la más interesante, la más cultureta, la más ambiciosa,

porque es la ruta de Thomas Mann.

Todo el mundo sabe quién es Thomas Mann.

Fue un escritor muy importante en su generación.

Escribió la novela "La montaña mágica",

cuyo argumento se desarrolla en este hotel.

Quien quiera irse a este rollazo, que vaya,

pero quien quiera ir conmigo va a tener la ruta más romántica.

(TODOS) ¡Oh!

Qué bonito. No, si bonito es.

Precioso todo,

pero en realidad, la mejor ruta es la mía.

Porque vamos a ir directa y en línea recta...

(TODOS OVACIONAN)

O sea, ¿al bar, Reichel? ¿Te los vas a llevar al bar?

¿Qué mejor destino que ese?

Eso me pasa por decirle que se invente una ruta.

¡Ah, se siente!

Ahora tenéis que decidir, cada uno de vosotros,

con quién se va.

Oye, ¿me dejáis que conquiste a alguna para traérmela aquí?

Ella se apuntó en otro grupo

y yo estaba en el de los enamorados, el del corazón.

-De pronto, ha salido del grupo del amor,

que estaba con Elías Antonio.

Dice: "Yo quiero pedir una acompañante, ¿puedo?"

Y me dice: "Ven conmigo".

-Yo la rescaté del otro grupo y nos fuimos las tres parejas.

¡Bien!

Hoy me ha dicho que lleva dos días detrás de mí,

y yo escapando y él queriendo hablar conmigo.

-Lo único que tienes que hacer es escuchar. Cuando me escuches...

Cuando sepas lo que te quiero decir,

ya decides después.

Hombre, no es justo, ¿no?

Yo no tengo ningún interés ya, y se lo he dicho.

Por lo que pasó.

Pero tampoco tengo ningún rencor.

Digo: "Vale, aclaro las cosas y paso página".

Como sabéis, Thomas Mann fue un escritor europeo

que se nacionalizó estadounidense.

Aquí fue ingresada su mujer,

en su día fue un sanatorio muy reconocido.

Thomas Mann.

¿"Mann quedado" claro?

Venga, "Mann-monos".

¡Eh, eh, eh! ¿Qué pasa?

Que no era ese bar. ¿Cómo que no?

No, pero lo que no os he dicho es que es un bar que está

allí arriba, en la montaña.

Venga, va. ¡Toca caminar!

-Yo pensaba que el bar estaba en la puerta del hotel.

-(RÍEN)

-Yo les estaba proponiendo

jugar a la "sillita de la reina"

y que me portearan, porque era incapaz de seguir.

En esta flor...

Willy se le declaró a la abeja Maya.

Fue en esta flor donde Maya dijo: "Ay, Willy".

Y en este río...

celebró Nemo su luna de miel.

¿Eh? Bonito todo, ¿eh?

Pero si Thomas Mann hubiese sido de Zaragoza,

¿cómo se hubiera llamado?

(CON ACENTO DE ZARAGOZA) "La montaña mágica".

La montaña "magica" en vez de "La montaña mágica".

"Magica", es que no ponéis bien los acentos.

Me gusta. Continúa.

Este es el famoso punto donde hace eco.

Sí. ¿Hacemos un eco?

(GRITA) ¡Eco!

(ECO) ¡Eco!

Tira una piedra a ver... La tiras y te la devuelve.

¡Ostras! ¿Lo ves? Te la devuelve.

¿Has visto?

Estamos rodeados completamente de coníferas.

Oye, ¿no me faltan dos?

No. ¿No éramos dos más?

-No, no. Qué va. -No, vamos bien.

-Habrás contado mal. Vale, vale.

Por cierto, que Thomas Mann debía ser pariente de Superman, ¿no?

Seguramente, pariente lejano.

Definitivamente, aquí antes éramos más.

Me está faltando gente. Que se me están yendo, vamos.

Con lo interesantes que son mis explicaciones.

¿Dónde van?

Davos pertenece a uno de los cantones de Suiza,

el Cantón de los Grisones.

Los grisones se saludaban con tres besos.

Y esta es mi primera propuesta:

que nos demos tres besitos cada uno.

Podéis escoger a quién queráis.

Pues han sido besos muy cariñosos.

Quizás, los más emotivos han sido los de África.

Porque también es con la que más relación tengo.

-Ha empezado, pues, a coquetear con otras mujeres,

acercarse a otras mujeres.

Yo considero una falta de respeto el darle un pico, aunque sea,

A otro chico yo, en mi caso.

Si yo lo hiciera, creo que le faltaría el respeto a él.

Tenemos muchos prados y bosques de coníferas,

son abetos pinares, que rodean a este hotel,

que soportan perfectamente estas latitudes.

Le he dicho que tiene el camino libre.

Que haga lo que quiera.

Que yo sigo sintiendo lo mismo que sentí:

atracción, que me gusta.

No es amor todavía, porque esto no funciona con un "chas".

Pero que le dejo el camino libre, que el decida qué quiere hacer.

-No sé si en un futuro...

igual queremos o no queremos, pero...

de momento estamos como estamos.

Te digo yo que el bar está un poco lejos, ¿eh?

-¿Y qué hacemos? -Y qué vamos a estar, ¿de secano?

-Yo creo que Rosi está más pillada por él,

porque se la ve haciéndole más monerías.

Pero yo, a Julián, no le veo...

Sí, hombre, tampoco... sería muy desagradable

que ella fuera a darle un besito, a hacerle una caricia,

y él se retirara, ¿no?

Pero no le veo como a ella, no.

-¡Hola! -¡Hola!

Va, ¡no das ni una, Julián!

Espera, que te voy a hacer el boca a boca, hijo.

-¡No, no! ¡Que ya me levanto!

(RÍE)

-Yo es que aprovecho la ocasión.

-Con Rosi ya se ha hecho un poco de distancia.

Digamos que está por la labor, pero yo no.

Entonces, intentaremos quedar como amigos, no tengo...

Pero es que lo siento, no hay más.

en el amor no siempre las cosas salen bien.

Aquí, un claro ejemplo de una ruptura.

Cuando Thomas Mann salía a pasear por estos bosques de coníferas,

las iba recogiendo poco a poco, y lo que hacía con esta piña era

montar el típico centro de Navidad que tenemos en casa,

que las vas cogiendo y vas poniendo una, otra,

pones unas piedrecitas blancas que se encuentran donde sea,

y luego puedes ponerle unos lechos secos...

Y quedan siempre bonitos si estás adornando tu casa

de una manera cálida, ¿no?

Es lo que hacía Thomas Mann con la piña.

Es una... piña preciosa.

Y además, te la puedo regalar si quieres.

Armando y yo de nuevo a solas.

"Dos hombres y un destino".

"Siempre nos quedará Edelweiss".

(CANTAN)

Mi ruta ha sido todo un éxito. ¿Cómo ha sido la tuya?

Hombre, teniendo en cuenta que era un ruta cultural,

les ha encantado a todo el mundo.

¿Te han aguantado el royo hasta el final?

Sí, lo que pasa es que para algunos, el final estaba antes,

pero por lo demás, muy bien. Vamos, que se te han escaqueado.

Para un "suizófilo" como yo,

elegir estas rutas ha sido lo mejor que podíamos hacer con ellos.

Estamos muy bien, disfrutando del aire fresco,

del olor a pino, de esas montañas suizas,

ese embelesamiento con los paisajes...

Qué bonito todo, qué bonito.

¿Sabes lo que es peor que un "suizófilo"?

Dos "suizófilos".

Qué bien.

¡Vaya tela!

Estoy helado, esto pasa por grabar en Suiza

y no en Italia, como yo quería. Quejica. No hace tanto frío, Elías.

Estás muy pesado con Italia. A ver, Suiza es un paraíso.

Y el paisaje alpino es perfecto para el amor.

Pero es que Italia es el país del amor,

y yo quería grabar en Florencia.

Sí, pero qué tiene Florencia que no tenga Davos en Suiza.

Más calor, más romanticismo y está el Puente Vecchio,

que es donde los enamorados cuelgan sus candados

de amor eterno. A ver, será por candados.

Eso tiene fácil solución: tenemos parejas y candados.

Pero no calor.

Os hemos traído hoy aquí para hacer una actividad genial,

que es pintar un cuadro.

Estos hombres tienen colgado en su corazón

un candado, y estas mujeres...

Tienen en sus manos unas llaves.

Pero no sabemos qué llave abre cada candado.

Así que, iréis por orden eligiendo un hombre,

hasta que ese candado abra.

Y la pareja que consiga abrir el candado con la llave

serán nuestros modelos. ¿Qué te parece?

Pues venga, Luisa.

¿Por qué lo escoges? ¡Ay, sí, por qué!

Porque me ha parecido una persona interesante.

Un tío con las barbas así...

A ver, prueba, prueba.

No. (DECEPCIONADO) ¡Oh!

¿No? No entra.

Mercedes. Allá voy.

Yo voy con David.

Te dejo la ganzúa.

Hemos notado que, entre mercedes y David,

hay mucho "feeling".

Tienes razón, sin que sirva de precedente,

pero Cupido hace y deshace a su manera.

A ver si tenemos suerte y la llave de Mercedes

abre el candado de David.

(TODOS) ¡Bien!

¿Que la llave de Mercedes ha abierto el candado de David

a la primera?

¡Qué fuerte!

Fijaos bien, porque ellos son nuestros modelos.

Venga, ¡vamos a pintar! ¡Vamos!

Vamos a recrear el cuadro de Édouard Manet

Y os hemos traído a una de las artistas

más internacionales de Suiza: Pirovska.

Pero nosotros la vamos a llamar Paquita

que es más nuestro, ¿no?

¿Vale, Paquita? Paquita.

Muchas gracias por venir con nosotros a ayudarles.

(HABLA EN ALEMÁN)

Que dice que te pareces un poco.

Sí, claro. Claro.

-¿Qué? -Más quisiera yo...

Más quisiera yo parecerme a Van Gogh.

-(HABLA EN ALEMÁN)

"¿Y tú qué?" Que si tú comes...

Es que me has hecho mucha gracia.

Que yo qué.

Oye, ¿y tú desde cuándo hablas alemán?

Es que yo sé hablar muchos idiomas, Elías.

Soy superpolíglota. Superpolíglota dice.

A ver, ¿cómo se dice "te quiero" en alemán?

"Ich liebe dich". ¿Y en italiano?

"Ti amo". ¿Y en inglés?

"I love you". ¿Y en francés?

"Je t'aime". ¿Y en japonés?

(LO DICE EN JAPONÉS)

Está bien, me quedo sin palabras.

(HABLA EN ALEMÁN)

¡Elías! ¿Qué?

¡Que dice Paquita que se junten un poco más!

A ver, juntaos un poquito más. Ay, Dios.

¡Y que se pasen la mano por arriba!

La mano por arriba.

¡Vale, gracias, Paquita!

¡Que sonrían mucho!

Y tenéis que sonreír.

Lo que tú quieras, ¿verdad?

El concepto de felicidad cambia en esta vida.

Cuando estás a gusto, en sitio idóneo y en el lugar...

O estoy con mi gato, ahora que estoy solo...

Viene, me hace cuatro mimos...

Eso no quiere decir que muchas veces necesite

un "¿Qué tal estás?"

"¿Qué tal estás?" Cogiéndonos de la mano o del brazo.

Eso no es sexo, ¿eh?, eso es cariño.

Creo que en "Hotel romántico" puedo encontrar lo que busco.

Aquí hay uvas.

¿Cómo es el refrán? "Uvas y queso..."

"Saben a beso". "Saben a beso".

¿Sí? A ver.

-Uvas y queso.

Yo me inspiro... Lo que veo es que no tendrás espacio

para ellos. Me inspiro en colores, pero bueno.

Tú vas de inspiración.

De inspiración.

No tengo ni idea, no tengo ni idea.

-(HABLA EN ALEMÁN)

Que eres muy guay y que te queda muy bien el azul.

¿Has visto qué maja es la Paquita? (RÍE) Gracias.

Pero vamos, que de pintar... nada. Ni idea.

Yo sola no me quiero quedar.

Me gustaría encontrar, ya te digo, no por el sexo

Una persona para tener compañía.

Aunque no solo para eso, que te hable.

Que tengas esa compañía, el hablar, el contar las cosas:

"Me ha pasado esto, me ha pasado lo otro..."

(HABLA EN ALEMÁN)

-El mismo color.

Al final, tú vas a saber también español, ¿eh, Paquita?

(HABLA EN ALEMÁN)

Dice que si te gusta alguna de las que hay aquí.

Me gusta Luisa.

¿Qué te transmite? Pues mucho cariño, mucho amor...

-(HABLA EN ALEMÁN)

Que ve muy reflejada a Luisa en el cuadro.

(RÍE) Un poco.

-Estuve casada, pues, 41 años.

Mi marido era guapísimo.

Mira, era bajito.

¿Sabes a quién me recuerda? A Francisco.

Por eso a lo mejor...

Por la edad también me he arrimado a él, ¿no?

-(HABLA EN ALEMÁN)

Dice que el amor puede empezar solo con pintar un cuadro.

"Nunca te rindas, siempre hacia adelante, Francisco".

O hacia los lados, o hacia los lados,

hacia los lados, ¿eh? ¡Ah!

¿Vale? Gracias.

¿Has visto qué consejo más bueno? Sí, sí.

-Pero nena, ¿es Francisco?

Me he quedado sorprendida.

Me quedaba mirando y decía:

"Oye, Francisco, ¿tú has pintado?"

Y dice: "Yo no, es la primera vez".

Y le ha dicho la chica que nos ha venido

que, por favor, y le ha aconsejado a Francisco,

que vaya a aprender a pintar.

Y dice: "Pues en cuanto llegue al pueblo,

vaya si me voy a poner a pintar".

Digo: "Mira qué hombre más decidido, oye".

Es verdad, ¿eh?

-El día del baile, pues, ocurrió.

Yo estaba bailando suelta, que es como a mí me gusta,

y se acerca él a bailar y yo digo: "Verás tú este, este..."

Y le hago así.

Le muevo... ¿Qué me dices? Reservada no es.

Y me dijo: "Estoy descubriendo una persona

que no me la esperaba". Es que esto pasa.

Que no me la esperaba.

Esta pareja promete,

pero estaban un poco tímidos, ¿no?

Tú, que estabas lejos, pero yo que estaba al lado... Fíate.

Ahora lo que... Ahí está.

Oh, qué bonito.

(HABLA EN ALEMÁN)

Que te calmes un poco, porque pareces muy alterada.

No, estoy muy tranquila. ¿No? Vale.

Dice que en quién piensas.

Ahora mismo, en todo lo que tengo aquí delante,

de la naturaleza.

¿Y lo que no tienes?

Y lo que no tengo, pues está pululando por ahí.

"Love is in the air". ¡Ah!

Mira, "in this air".

(HABLA EN ALEMÁN)

Dice que le digas, exactamente,

cuál es el nombre del aire.

Ah, del aire: Manuel.

Yo creo que si alguien te gusta, demuéstralo.

Y no vayas picoteando por todos los sitios.

Es lo más bonito que hay, el amor.

Si todos nos quisiéramos más,

¡Reichel!

Va, ¿cuánto queda?

¡Tengo frío, tengo hambre!

¿Ah, sí? (HABLA EN ALEMÁN)

Claro.

¡Dice que se tumben y se pongan cómodos,

como si estuvieran en su casa!

¡Eso está hecho! Ahí, ahí, tumbaos.

Como si estuvieseis en vuestra casa.

Te he conocido, me gusta tu...

tu cuerpo, no sé... -Muchas gracias.

-Qué pena que no me de margen para abrazarte e ir cogidos...

-Es que hay que guardar distancias.

-Las manitas las podemos llevar...

¡Vaya forma de hacerme caso! -Es que te tengo un miedo...

No era el momento de tener conversación de amor.

Vaya sorpresa: Francisco le ha escrito a Luisa.

Aunque cuando llamaron a sus familiares por teléfono,

ambos se mencionaron el uno al otro.

Toma asiento y ponte cómoda.

Bien.

Te dije que te tenía un mensaje. Sí.

¿Te imaginas de quién puede ser?

Puede ser de Francisco,

puede ser de José, el sevillano...

puede ser de... Bueno, con Enrique no tengo mucho...

Pero también es majete.

Y yo, para mí,

como no me he arrimado a ninguno más, te puedo decir que no.

Yo soy una persona

que no me arrimo si no me echan el ojo.

De verdad que no, ¿eh? Sí mira, soy tonta.

Tendría que ser más espabilada y echada para adelante.

Y eso me cuesta a mí mucho.

Pues mira, no vas desencaminada.

Es de Francisco. ¡Vaya!

Hombre, qué quieres que te diga, es una persona muy agradable

y es majísimo. Además es muy atento.

Cuando vas a bajar te da la manita, cuando subes, también...

Un caballero. Sí, sí.

Para eso es lo mejor, ¿eh?

Si quieres voy a por él. Venga.

Venga, Luisa, espera aquí. Hasta ahora.

¿Veis ese reloj? Sí.

Tenéis diez minutos para para charlar.

Y no os olvidéis de la magdalena, que la he hecho yo, Francisco.

¿Vale? Sí, en mis ratos libres hago magdalenas también.

Vamos a ver si esa conexión se traduce en algo más.

-Oye, Francisco, qué... -Me alegro mucho. No sé si querías...

A lo mejor he metido la pata, pero bueno.

Eres la única a la que veo más afín a mí.

En ese... Más afín.

También es que soy muy tímido.

-Yo también soy un poco tímida, ¿eh?

-Yo no soy nada dicharachero ni nada.

Íntimamente... -Bueno, poquito a poco.

-Soy muy cariñoso; me gusta querer, me gusta amar.

-Sí. -Y me falta.

Si estoy aquí es porque necesito a alguien para abrazar fuerte.

Te voy a ser sincera, no me he fijado mucho en ti,

pero de todas las personas que he visto,

la que he visto más tierna, más...

No sé, muy atento te he visto conmigo.

No sé, veo que tienes una ternura que es lo que a mi me gusta, ¿eh?

Porque yo soy una persona a la que le gusta tener compañía.

A ver, no es un hombre que me guste verdaderamente,

físicamente, ¿eh? En el aspecto de aquí...

Más de uno, de los que hay aquí, quisieran ser como él.

Yo, para mí, que de todos los que hemos venido aquí,

a buscar el amor,

es la mejor persona que hay.

-Yo también quiero compañía, no quiero estar solo.

Aquí llevamos varios días, te he conocido, me gusta tu...

tu cuerpo... -Ay, mi cuerpo no creo.

-Sí, también.

-Te he parecido guapa. -Sí.

-¿Sí? Pues muchas gracias.

-Y no voy a ser tan ameno como toda la gente de hay aquí.

-Pues tienes que demostrar lo que eres.

Pues soy así. Luego puedo ser más zalamero,

o más cariñoso o todo esto,

pero tú me gustas. Eres...

Cara al público me siento muy cortado.

-Bueno, no te preocupes.

-Pero bueno, no me importa darte la mano o un beso cuando...

-Igualmente.

Muchas gracias, Francisco. Luisa, Francisco. Qué.

Cómo ha ido, bien, ¿no? Bien.

Bueno, muy bonito. Muy bien.

Hemos tenido esta conversación agradable.

Me gusta que lo haya aceptado.

¿Cómo no va a aceptar a un hombre como Francisco?

¿Vais a estar más juntitos a partir de ahora

alargando esta conversación fuera? Sí.

Queremos comprobar cómo andan de equilibro,

que eso es muy importante. Es fundamental en una pareja

para ver cómo se compensan entre ellos.

Pues se me curre una idea genial: los 100 metros tronco.

Una carrera de obstáculos para el amor, cómo eres.

Pero que no es ningún obstáculo, es para fomentar

un acercamiento y unidad entre ellos,

porque tendrán que hacer el recorrido con un hula hoop,

y no se les puede caer.

¡Ah! Y tendrán que hacer el recorrido juntitos,

como la vida en común.

(CANTA) Juntos, en un hula hoop.

Haciendo el recorrido a medias...

¿Ves? Si no cuesta tanto. Qué bien lo hace.

Se clasificarán, para la siguiente actividad,

la dos primeras parejas que consigan sortear todos estos troncos

y coger el pañuelo, que está al fondo,

sin que el aro se caiga y sin que lo toquéis con las manos.

Vuestro círculo íntimo. Gracias.

El aro del amor, el hula hoop de la intimidad.

Me ha tocado de pareja con Leo.

Y muy bien, estoy muy contento

porque es la chica que me gusta a mí.

Así que, qué bien.

Iba yo muy contento.

En sus marchas, listos... ¡ya!

Con calma, con calma...

¡Cuidado, cuidado!

Se nos ha dado muy bien,

será porque la compenetración ha empezado a funcionar.

El caso es que nos ha ido bien.

No, sigue, sigue. Aguanta.

-Me hubiera gustado que no me indicara tanto,

ya que ni yo misma sabía cómo lo iba a hacer.

-Me habría gustado que me diese un voto de confianza.

-¡Aguanta como sea!

-Yo he sido el héroe de la prueba.

Yo y ella.

Hemos ganado los dos, claro.

-Sí, sí, los primeros. Yo soy una campeona.

Lo he hecho por mis nietos, que vean a la abuela correr.

-A mí siempre me gusta ganar.

Teníais ventaja, que Rosi... Sí, sí.

-Si no, hubierais pensado que...

(HABLAN TODOS)

-Rosi, el otro día, se hizo daño.

-Claro, yo he sido la última

porque no podía forzar la máquina.

Estaba con la pata de palo un poco mal.

-Hemos tenido una pequeña trifulca

porque le he dicho que no, que razone.

Que no puede seguir.

Y ella: "Que no, que yo estoy bien".

Y yo: "Vale, pues sigue".

Entonces, ella no admite ningún consejo

porque ella es mucha Rosi, como tres Rosis en una.

-Me hubiera gustado ganar, por él más que nada.

Aun así, lo hemos pasado muy bien.

-Es Rosi, es que no sé cómo explicarlo.

Es Rosi.

Entonces...

Si es la mariposa, es la reina de las mariposas,

si vamos de jirafa, ella es la del cuello más largo.

Y yo, en ese sentido, yo me retraigo un poco.

Ella tiene que demostrar que es Rosi,

entonces a mí eso...

¡Ay!

Al final ha sido complicada esta prueba.

Y eso que les he ayudado en todo.

Qué moro, ¡pero si tú no has estado! Les he ayudado dejándolos en paz

para que fuesen a su ritmo. Además, tú tampoco has estado.

Yo no digo nada, yo... (IMITA A REICHEL)

A ver, lo importante era seleccionar a las parejas más equilibradas

para participar en la siguiente actividad.

Equilibrada, no como tú. Una ruta alpina en "segway".

Qué guay, ¿eh?

Lo primero que tenéis que tener en cuenta

es que es muy importante el equilibrio y, segundo,

mantener todos los dientes.

¿De acuerdo? (RÍEN)

Tenemos a alguien que es un auténtico especialista,

es el profesor Segway y tiene 81 años.

Un fuerte aplauso para él.

Es un hombre que, incluso, va a por el pan montado aquí.

O sea que su experiencia es maravillosa, ¿verdad?

Profesor Segway...

son sus invitados.

Ok, y suerte.

(HABLA EN ALEMÁN)

Cuando los hombres conocieron al profesor Segway,

respiraron un poco aliviados porque dijeron:

"Aquí yo no tengo competencia".

(HABLA EN FRANCÉS)

Hasta que empezaron las explicaciones

y se dieron cuenta de que era un auténtico dandy suizo.

Y lo era. Yo lo veo muy profesional.

Se preocupa por su trabajo, le pone mucho empeño...

Y se dedica a sus alumnos en cuerpo y alma.

Sobre todo a sus alumnas.

Quiere un poco aquí, con las mujeres solo.

Es un conquistador.

¿Acaba usted de decir que quería chicas de 21 años?

No, que nosotras parecíamos chicas de 21.

¡Ah, vale!

Os acaba de decir un piropo, ¿no? ¿Qué os ha dicho?

Que aparentamos 20 años. Ah, qué bonito.

El profesor era un poco ligón, cuando llegó dijo:

"Vosotras, por lo menos, tenéis 20 años".

Es una manera de coquetear, ¿no?

(HABLAN EN FRANCÉS)

-No toques mucho tú, ¿eh?

Sí, me dio un poco de...

Digo: "¡Eh, que me la va a quitar este!"

Digo: "Esa es mía, ¿eh? No te pases".

"Que ha venido conmigo, no contigo".

Claro.

-(HABLA EN FRANCÉS)

-No, déjate de...

A Castillo se le están empezando a hinchar

las ruedas del "segway".

Se puede enseñar sin tocar.

-(HABLA EN FRANCÉS) -Que eres un manitas.

No toques más, joder. Tanto tocar.

-El monitor, sí, me ha tirado los trastos,

pero hombre, es un señor mayor.

Bueno, tampoco le entendía muy bien.

Tampoco le entendía muy bien al hablar.

Yo lo que veía es que me miraba y se reía,

y yo: "Uy, este me quiere decir algo".

Pero no, es un señor mayor.

¿Qué pasa? No, qué va, qué va. No.

-Leo se reía y decía: "Sí, sí".

A José le decía: "Pero bueno, ¿qué pasa?"

"Si yo tampoco soy tu chica, ¿por qué dices esas cosas?"

¿Se lo explico yo a él?

Te lo tengo que explicar yo, ahora qué pasa.

Tú mucho tocar a mi pareja, ¿eh?

A mí no me das clase tú, a ese, sí.

(CHISTA)

Que él solo tenía ojitos para las mujeres.

Porque es un caballero de los que ya no quedan.

Claro, si tiene 81 años, es el último de su especie.

¡Hala!

(CANTA) Mírala cara a cara, que es la primera.

Que es la primera... ¿Esto cómo lo paro yo ahora?

¡Ey, qué divertido!

-Además de ser competitiva,

soy muy activa y, no sé, me gusta hacer de todo.

Porque yo pienso que soy capaz de hacer todo.

-Qué pena que no me de margen para abrazarte.

-Hay que guardar distancias.

-Pero las manitas las podemos llevar.

Las manitas si las podemos llevar cogidas.

-No estaba para escucharlo, estaba más pendiente de las ruedas

que de otra cosa.

Madre mía, qué bonito, qué bonito.

No era el mejor momento para hablarme de...

Solamente del paisaje, sí, lo veía,

pero quizá no era el momento en el que yo tuviera ganas

de hablar con él.

-Nuestro segundo viaje, Ghyslaine. ¿Cuál te gustó más...?

-¡Cuidado, cuidado! -¿El tren o esta segunda?

Bueno, vaya forma de hacerme caso. -Es que tengo un miedo...

No era el momento de tener conversación de amor.

Es como cuando conduces un coche,

que igual no es el momento adecuado, para mí.

-No me imaginaba un paseo tan bonito a tu lado.

-Ah, vale. ¡Cuidado con la rueda!

-Este supera al viaje en tren. -Vale.

-Espero seguir dando muchos paseos contigo,

pero cuando vayas más relajada, porque vas un poquito tensa.

-Es que las ruedas... -Si están nuevas las ruedas.

-Puedes tirar por el campo tranquilamente.

Carlos lleva todo el recorrido pendiente de Ghyslaine.

¿Y ella de qué está pendiente? ¿Ghyslaine?

(ASIENTE) De la pendiente.

Ah.

¡Tira, tira, tira, tira!

(GRITA EUFÓRICO)

¿Creéis que esta noche os va a sorprender o no?

Hombre, yo creo que se van a quedar alucinados.

David quiere darle una sorpresa a Mercedes,

así que iré a su habitación, a ver qué se le ha ocurrido.

Miedo me da.

Buenas. Muy buenas.

¿Cómo estás? Muy bien, ¿y tú?

Pues sorprendido, porque me han dicho

que quieres impresionar a Mercedes.

Intento impresionarla.

¿Y qué quieres hacer? Pues algo que no puede hacer.

Que ella no puede hacer. ¿Y por qué no lo puede hacer?

Tiene un problema del corazón y tres baipás.

Y me gustaría hacerlo por ella, por el motivo que sabemos.

Pero ¿lo vas a hacer así o...? No, no.

Me tengo que preparar en condiciones

y ponerme como lo hace un caballero.

Sí, porque con las zapatillas no vas a ir, ¿no?

No, voy a ir clavado. Lo hacemos bien, ¿no?

De acuerdo. Pues ponte guapo.

Más guapo todavía. Más todavía.

Te espero aquí, venga.

Vísteme despacio, que tengo prisa. Venga, que no quiero mirar, David.

¿Puedo pasar ya o no? Pasa.

No me vayas a asustar, ¿eh? No.

¡Oh!

(RÍE) Sin prisa.

Si nos ponemos, nos ponemos, David. Hay que hacer las cosas bien.

Es importante que no se pierna ni se estropeé.

Eso está hecho. ¿Vale?

Y vete corriendo, que hay que llegar volando, venga.

No tengo ni idea de lo que hará.

Solo me ha pedido que lleve a Mercedes a un sitio romántico,

con una mesa de picnic y dos copitas de vino,

porque él ya llegará.

Y la he llevado. En el fondo, yo soy un mandado.

Mercedes, ¿qué te parece el sitio? Precioso.

Es muy romántico, eso sí es verdad. Sí.

Pero no te he traído para compartir este momento

conmigo, sino con alguien que está en camino.

Alguien que quiere demostrarte lo que puede hacer por ti.

Y es alguien que te tiene mucho aprecio,

y él está seguro de que tú también se lo tienes a él.

Así que, yo te voy a dejar aquí, tranquilita.

Disfrútalo. Gracias.

Y nada, en seguida vengo. Vale.

Hasta ahora. Hasta luego.

Me gustaría una persona

para compartir mi vida.

Me gustaría volver a tener esa ilusión

de tener una persona con la que compartir las cosas

y no sentirme tan sola.

Tengo miedo a la soledad.

A encontrarme sola.

¿Por qué no puedo ser feliz?

Y ahí está, esperando a David.

Mirando para la izquierda y nada,

mirando para la derecha, tampoco,

mirando para abajo, complicado.

Lo único que le falta es mirar...

para arriba.

¡Tira, tira, tira, tira!

(GRITA EUFÓRICO)

¡Sube, sube!

Cuando te la imponen, la soledad es muy mala.

Así la vida es muy jodida.

Cuando te imponen la soledad y no estás bien contigo mismo

y tienes una dependencia emocional...

Aunque tengas buenos amigos y gente a tu lado.

(RÍE) Muy bien.

(GRITA EUFÓRICO)

-Yo que sé, la vida da tantas vueltas...

¿Por qué no puedo yo encontrar a una persona afín a mí

y pueda ser feliz o fiel con alguien lo que me quede de vida?

-Ya la veo, ya la veo.

(GRITA EUFÓRICO)

¡Va por ti, Mercedes!

¡Vale!

(RÍE) ¿Qué...? ¡Lo que no se te ocurra a ti...!

(RÍE) ¿Me levanto o qué hago?

-(CANSADO) Me he tirado en parapente porque eres diferente a las demás

y porque eres muy importante para mí.

-Y tú también para mí.

-Muy bien, ¡chapó!

Ha sido maravilloso.

¿Qué pasa? ¡Ay!

Esperando a todo el mundo.

Lo último que se esperaba Mercedes es que el amor

le iba a caer del cielo.

No solo es importante lo que ha hecho,

sino que encima ha conseguido no aplastar el ramo de rosas.

(RÍE) No es fácil eso, ¿eh?

¿Coincidís en muchos puntos o me lo estoy inventando yo?

-No, en muchísimos. -Podemos decir el 100%.

He coincidido con ella en más puntos que en 20 años con otras personas.

-Hemos hablado, y eso ha hecho que surja entre nosotros

(RÍEN)

Disfrutad de este momento. Gracias, Roberto.

Hasta luego. Adiós.

-Yo creo en las almas gemelas.

-Además, coincidimos hablando el otro día.

Y como los dos creemos lo mismo,

es cuando dos personas especiales se comunican de esa manera.

-Tenemos muchas cosas afines.

Muchas.

Yo ya se lo dije, que parecíamos almas gemelas,

y el dice: "Sí que es verdad".

Dice: "Yo no me lo esperaba tampoco".

-Somos complementarios, y las almas gemelas son así.

Entonces...

Y hay otra cosa que me gusta, que es mirar a los ojos.

Y vi que tenías un corazón bastante limpio.

Lo voy a resumir en dos palabras, y creo que sobra:

creo que era persona se lo merece. Mercedes se lo merece.

Cuanto más la conozco, más me gusta.

Y creo que el resto sobra.

-Esto es muy bonito, claro que sí.

-Mariposas en el estómago sí las he sentido otra vez.

Así, de esta manera, no las había sentido nunca.

-Me ha dado mucha alegría, porque es una cosa

que no había hecho nadie por mí antes.

Tirarse desde un parapente con un ramo de rosas

para decirme que él tiene sentimientos.

Él ha visto que entre nosotros hay algo.

Hay algo, y que... sí.

A mi me dijeron: "¿Y tu alma gemela?" Y yo: "Aún no la he encontrado".

Yo creo que voy camino de ella.

Me ha movido más el sentimiento que siento hacia ella

que las ganas que tenía yo de volar.

Entonces...

Lo he dicho y no lo vuelvo a repetir.

Se lo merece.

Vale.

(RÍEN)

Me habéis dicho que queríais traer a Francisco aquí, ¿por qué?

Pues porque lo vamos a modernizar un poco,

porque tiene una cara morenita, le puede ir bien

unas cosas que hemos visto por ahí...

Y se puede ver él muy guapo con eso.

¿Te apetece modernizarte? -Hombre, claro que sí.

Bueno, vale, perfecto. ¿Nos podemos manos a la obra?

Venga. Venga, yo os sigo.

Le vi tan contento y tan emocionado

porque nos estábamos ocupando de él

que no se lo podía ni creer.

¿De momento te sientes cómodo con esto, Francisco?

¿Lo probamos? Vale.

Pero tú te tienes que quedar fuera. ¿Dónde vas?

-A mirar... -Ahora salgo, ahora salgo, mujer.

Que ahora salgo. (RÍE) Vamos.

-(SILVA) -¡Uy!

Bueno, este hombre estaba a sus anchas.

Imagínate a un señor con dos mujeres y de compras.

Estaba superilusionado.

-A los dos años de conocernos nos casamos.

En aquella época yo era un garrulo;

yo venía de pueblo, de cargar ovejas.

No sé lo que vio en mí.

Su familia estaba en contra.

Ellos eran de otro nivel, eran de Madrid

y los riquillos del pueblo.

Yo me propuse que no le faltaría nada.

Así que he hecho de todo.

Fontanero, electricista...

albañil, soldador... Lo que hiciera falta.

Me ha costado, pero tenemos de todo.

Lo que siento es que no esté ella, porque podíamos vivir muy bien.

Pero bueno.

-¡Guau! -¡Qué pasote!

Que te vean bien, que te vean bien. Bien, ¿no?

-¡Que me vais a sacar los colores!

Luego ya llegó la enfermedad, y...

le apareció metástasis en la espalda.

Se complicó todo y no se pudo hacer nada.

Lo que hacéis las mujeres, vamos. (RÍE)

A ver... A mí me encantas.

-Al fallecer María Jesús,

me quedé con el niño, de diez años, en casa.

Los mayores estaban en casa, pero ya estaban más liberados.

En estos 18 años yo no he querido estar solo.

Nunca he querido estar solo.

Pero es que una mujer, una madrastra...

Es que no quiero conflictos en casa.

Lo primero son mis hijos.

Francisco, ¿contento? Sí.

¿Sí? Sí, sí, sí.

¿Has estado en buenas manos o no? Yo creo que en las mejores.

¿Esta noche va a sorprender o no? Sí.

-Hombre, yo creo que se van a quedar alucinadas.

-En primer lugar he elegido a Ghyslaine,

porque es una mujer que me ha gustado desde que empezamos.

Pero bueno, la veo inaccesible.

-Primero a Genís. Sigue siendo una persona

que me gustaría seguir conociendo más.

-A Francisco.

Porque a ver, como te estoy diciendo, me cae muy bien, es un señor muy...

muy caballeroso.

Y siempre,

como lo voy poniendo, a lo mejor, en el tres, en el cuatro,

y digo: "También se merece que le ponga

el primero, ¿no?"

Pues le he puesto el primero.

-He votado a Julián.

Porque me sigue gustando como al que más, aunque bueno...

Espero que me vote el igual que a mí porque es el que más me gusta.

Él sabe que me gusta.

Y se lo he dicho así de claro, pero bueno.

(RÍE)

Sí, si no lo ha entendido, es que no es muy listo.

Entonces...

le dije que quería ir con él a la cabaña.

Yo también estoy enamorada y quiero ir a la cabaña.

(Aplausos)

-El uno, a Manuela.

Porque es con la que mejor me llevo aquí

y congeniamos bien, tenemos muchas cosas en común.

Está casi al mismo nivel que Rosi,

porque también me llevo muy bien con ella, es un encanto,

muy simpática.

-Luego, estaba muy cabreado con Rosi; la pondré en segundo plano.

Manuela está la primera

porque, igual, Manuela y Manuel

no sé si están muy cercanos, aunque, como ya he comentado antes,

tanto Manuela como Ghyslaine...

no sé, quisiera más ahondar en sus vidas.

Eso es de perro grullo.

La voy a votar siempre.

-Le he puesto el uno, como es normal, a David.

No voy a ser infiel.

porque me cae muy bien.

Y nos llevamos bien, nos entendemos en muchas cosas.

-Primero he votado a Pilar.

Es una persona con la que he conectado,

con la que estoy, bueno, convencido.

Pienso, realmente, que continuaremos teniendo relación en un futuro.

-En primer lugar, a Leo, que es mi preferida.

Es la que me ha gustado de siempre.

Me gusta su forma de ser.

Compagino con ella en muchas cosas, en fin...

Me agrada y yo creo que le agrado a ella también, creo.

-He votado a Morilla.

Siempre lo digo, porque me parece un hombre muy serio,

y he hablado así, de vez en cuando, con él

y, no sé, me parece muy buena persona

y muy formal.

Buenas noches, chicos y chicas, y bienvenidos a esta noche,

a este momento tan importante para vosotros.

Porque es cierto que ya es el quinto día,

y ya, de alguna forma, se empieza a escuchar esa banda sonora

de los violines retumbando de forma melancólica

tras las montañas, mientras revolotean las mariposas

sobre vuestras cabezas, especialmente sobre aquellas

de las dos personas que van a ser elegidas hoy

para pasar la noche en la cabaña alpina más romántica

de toda Suiza.

Así que, esa pareja es la...

(RÍE)

Echaba yo de menos estos momentos, ¿verdad? A ver.

Es bonito lo que me ha dicho.

Que él también tiene mariposas en el estómago.

-(TODOS) ¡Oh! -Qué bonito.

Qué bonito. No son mariposas.

¿El qué? Que no son mariposas.

¿Qué son? Hambre.

(TODOS RÍEN)

No es hambre, porque si así fuese,

me tomaría una magdalena y se me quitaría, y no se me quita.

Mira, al niño el metabolismo le va rápido, ¿sabes?

No le pasa nada si come nada.

Vaya, la niña de la boquita rápida y no se calla.

¡Es que no se calla! ¿Vale, vale? ¿Eh?

Chicos, chicas, haya paz y amor.

Con lo que se quieren, y vosotros lo sabéis.

Y ahora sí...

la pareja que va a pasar la noche romántica

en la cabaña alpina es la formada por...

(CANTA) ¡"Abumba ue, abumba ue..."!

(Platillo)

¿Me explicas esto ahora? Se me han olvidado las baquetas.

Se le han olvidado los palitos.

(CANTA) ¡"Abumba ue, abumba ue..."!

(TARAREA LA CANCIÓN DE "EL REY LEÓN")

(CANTA) En la jungla, la negra jungla...

¿Qué haces, Roberto?

¡No es esa! ¿No era esa?

Con lo poquito que se viene uno arriba, ¿verdad?

Bueno, perdonadme, ¿eh?

Es que me he emocionado.

La pareja que va a pasar la noche romántica

es nuestra cabaña alpina es la formada por...

(TARAREA) Vale. ¡Vale!

Es la formada por...

¡Mercedes y David!

(Aplausos y ovaciones)

Se ha afianzado más la relación.

Bueno, lo que ha empezado ahora.

Y bueno, pues sí.

¿Proyectos de un futuro?

Es posible que sí que haya.

-Me gusta mucho la sonrisa y los ojos que tiene,

que son cautivadores.

Parece que no, pero cuando sonríe y te pone esos ojitos, te cautiva.

Y luego, lo que más me gusta es el corazón que tiene, limpio.

La veo una persona sincera, honesta.

-David estaba con los dedos cruzados, que lo he visto.

Estaba en la mesa con los dedos cruzados.

Le hacía muchísima ilusión.

-Es un hombre práctico,

y quiere aprovechar las oportunidades que le brinda la vida, y eso...

la verdad es que es muy interesante,

es muy positivo para él.

Y yo creo que ha hecho bien.

Si en la primera no le ha salido como esperaba,

pues oye, a la segunda.

Si esto es un pastel, una tarta, queda, como siempre, la guinda.

Es un poema que nos va a dedicar hoy

que huele que alimenta.

Adelante, Elías Torrecillas, por favor.

Hoy me ha quedado muy bien.

(SUSPIRA) "Oda al amor".

"El amor es como un queso suizo".

"Los hay redondos...

rayados...

los hay con agujeritos, por donde fluye el amor..."

¿Eh?

"Lo importante es que vuestro amor

no acabe oliendo a cabrales".

(RÍEN)

"Así que, tostaditas todas,

buscad un queso en el que fundiros y disfrutad de la cena".

A ver...

Esta noche os vais a fundir conmigo.

Venid.

(Aplausos)

Me ha parecido una pareja estupenda para él,

porque se les ve muy compenetrados, se les ve muy enamorados.

Yo creo que están enamorados.

-Se han enamorado.

Se han enamorado, y...

Sobre todo Mercedes; le veo una cara de felicidad...

Le ha cambiado la expresión, un brillo en los ojos...

Esta muy feliz, y David está como un niño pequeño.

-Esa ha sido una buena elección,

porque se les ve una pareja unida, se les ve...

que les ha nacido el amor.

Y...

creo que merecen esta oportunidad.

-David a conquistado a Mercedes

por su...

Bueno, por dialogar, encontraron que tenían muchas cosas en común.

Y tiene muchas atenciones.

Y es protector.

Y Mercedes necesita una persona protectora.

La pareja formada está muy bien.

David y Mercedes son perfectos el uno para el otro.

Lo he visto clarísimo en la clase de acuarela.

Y hay otra pareja que tiene futuro, ¿eh?

Luisa ha pasado un rato muy agradable

con Francisco. Es verdad.

Oye, ¿y lo de Carlos y Ghyslaine cómo va?

Por la parte de él bien,

pero ella no está mucho por la labor.

Oye, ¿y Julián y Rosi?

Los vi esta mañana en la carrera de los 100 metros tronco,

y eso no tira. No.

A mí me preocupa Manuel y Manuela; los he visto muy distanciados.

Sí, yo también los he visto. ¿Qué les pasará?

Bueno, chicos, no nos vengamos abajo, ¿eh?

¡El amor triunfará!

Todavía nos quedan muchos días por delante.

¡Equipo! (SUSURRA) Equipo.

¿Qué te está pareciendo?

Increíble. Estoy supercontenta, ¿eh?

Ya veo.

Son mis niños, son mis niños. ¿No? (RÍE)

¿Primero quién entra? (DAVID) Yo.

Para poderle dar la mano y que entre. ¡Ay, qué bonito!

A ver, muy bien.

¿Estáis nerviosos?

Bastante.

¡Ay, yo también!

A ver, empujoncito.

¡Allá voy!

No te caigas al agua, ¡no te caigas al agua!

(GRITA)

Esto es lo que tiene el amor.

(RÍE) Este cisne es gracioso.

Y no es por considerarme más hombre o menos hombre, no.

-Es que, si te paras a pensarlo...

Yo muchas veces digo: "Si es que esto ha sido...

algo que parecía imposible".

Creía que amigos me iba a llevar muchísimos,

pero el encontrar a una persona afín a mí

lo veía un poco difícil.

Yo, cuando rompí con la última pareja dije:

"Se acabó, no quiero más parejas, ya no quiero nada".

"Me quedo con mi libertad y mi soledad".

-La libertad la vas a tener igual.

-O sea, y no...

-A ver, chati, la libertad la vas a tener igual.

Te doy mi palabra.

Te puedo garantizar...

que vas a tener la puerta abierta de mi vida

para entrar y salir cuando a ti te apetezca.

Yo no puedo retener a las personas.

La persona que esté conmigo es porque quiere estar, y si no...

no la quiero junto a mí.

Si surgió la cosa así, surgió; yo no puedo evitarlo.

Es curioso, hemos estado hablando de todo,

y en el baile, que fue lo más importante para nosotros,

de cómo nos conocimos...

Estaba por ahí, bailando suelto y me hiciste...

Y dije: "¡Ostias, aquí hay plan!"

-No. ¿Sabes lo que más me gustó?

La sonrisa que tenías y la mirada.

Y según te mire, dije: "Qué mirada y qué corazón más limpio".

Y eso fue lo que me atrajo.

Yo me acuerdo que cuando nos fuimos a dormir, en el ascensor,

tú me dijiste: "Me voy a dormir con una sensación muy grata".

-Sí, por eso. -Y por la mañana siguiente, igual.

-Hay dos habitaciones.

Yo no voy a dormir solo.

O sea, te lo propongo. -¡Ay, por favor!

-Ya veremos a ver qué hay, ¿verdad?

-Lo que surja, surgirá. -Sí, sí.

-Sí tiene que surgir, surgirá. -Sí.

-Y si surge, es un paso más adelante

a nuestra relación.

-Mira, te voy a decir una cosa, chata,

me da igual, quiero pasar esta noche contigo.

Chicos, ¿dónde vais? ¡Que está por el otro lado!

A la próxima vez ponéis un motor, ¿eh?

¿No tenéis hambre o qué?

De amor.

Estamos solos esta noche, así que planazo.

¡Sí, bien, fiesta!

Podemos ir a una discoteca, de cervezas...

Anda ya... ¡karaoke!

(AMBOS) ¡Karaoke!

Yo me hago pipí de los nervios.

A ver, estáis todos, ¿no?

¿No, sí? ¿Quién falta?

(TODOS) Francisco. ¿Francisco?

¿Qué pasa con Francisco?

Está malito.

¿Malito de...? No, no, no.

Creo que le falta las vitaminas del amor.

Voy a ver cómo está Francisco. Ve a por él.

¿No ha ido a cenar o qué?

No, algo le habrá sentado mal.

Lo veía como una persona...

no dejada, ¿no?

Pero como una persona que está sola,

que necesita la mano de una persona que lo guíe.

Ya estoy aquí.

¿Qué pasa?

Luisa, tú has dicho que estaba malo.

Y malo no está. Igual lo han disfrazado.

¿Cómo? ¡Mirad, mirad!

¡Pasa, Francisco!

¡Mirad cómo viene! (TODOS OVACIONAN)

¡Bravo!

Pues yo, en ese momento, estaba un poco emocionado,

y pude haber metido un poco la pata,

pero estaba pensando en Luisa.

Qué, ¿cómo está Francisco? Me ha sorprendido.

¿Has visto?

Me quedé impresionada cuando lo vi.

Porque digo: "Ostras, qué guapo. Lo han cambiado".

Venía con el pelo cortadito y con esa chaqueta...

O sea, lo vi que había cambiado.

-Quería agradecer a las dos personas que me han acompañado

a hacer el cambio.

Quiero darles un abrazo muy grande.

¡Qué bonito!

Estaba chafado un poco a la antigua.

Pero vamos, me veo bien.

Además, con el corte de pelo tan bonito y eso, pues no sé...

No me lo esperaba.

-No sé, le vi...

más interesante.

Te tienen que dar de cenar, que no has cenado.

-Bueno, tú tranquila.

-Ese cambio de imagen, lo primero que le puede ayudar,

es a sentirse más seguro consigo mismo,

cuando nos sentimos seguros de nosotros mismos,

los demás también nos ven así,

nos ven como mejor.

Y le resultará más fácil relacionarse.

-Yo creo que, de todos,

es una muy buena persona, por no decirte el mejor.

Luego te veremos cantar una de Francisco, por ejemplo.

Francisco viene hecho un pincel, ¿eh? ¿Has visto?

Y además, con ese cambio de "look" los ha dejado con la boca abierta.

Y especialmente a Luisa.

Le ha puesto unos ojitos...

(CANTA) Tus ojos, bandido...

Esta también la vamos a cantar. Venga, Encarni.

(TARAREA)

Me da mucho miedo que os quedéis solos aquí los dos.

¿Por qué? Porque es época de lobos.

Sí, pero no te preocupes.

No te preocupes, igual tiene dentro uno.

¿Vas a sacar el lobo que llevas dentro?

¡Cuidadito, Caperucita!

Te voy a comer entera.

¡Uy!

¡Lo que ha dicho!

(RÍE)

¿No me digas tú que no es bonito, Mercedes?

Esto es un cuento de hadas. Más bonito que el otro día.

Tenemos algo en común muy claro.

Que somos... así.

Qué quiere decir que... Que somos abiertos.

Ah, yo pensaba otra cosa.

(RÍE)

(CANTA) ¡Corazón...!

¿Siempre en medio?

De verdad.

-Lo que quiere es intimidad, estar solo.

Él quiere, ¿y tú?

Yo también, pero yo estoy un poco nerviosa.

¡Ay, que os como!

Venga, no os preocupéis, yo me quedaré con vosotros

para cuidaros.

Mis chicos.

Qué bonito es el amor.

(CANTA) ¡Sobreviviré...!

No puedes parar este torrente de voz.

(CANTA) ¡Buscaré un hogar...!

¡"La gozadera"!

(Música)

Me encantaría encontrar un bailarín,

pero hay pocos a los que les gusta el baile.

(Música)

-Me encantaría saber bailar.

Pero es que no tengo ni idea.

Esa es una de las cosas pendientes.

(Música)

-Creo que el baile influye mucho.

No sabes por qué, pero hay algunos con los que bailas mejor

Yo creo que soy un poco como el baile, según con quién bailas.

(AMBOS) Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

Escándalo, es un escándalo.

El karaoke está marchando bien, pero ¿y la cabaña?

¿Cómo irá la pareja?

(TARAREA)

"Typical Spanish".

No quieres ver ni la cabaña, ¿eh? Hombre, la cena...

Eso luego.

Luego te enseño detenidamente los rinconcitos

que hay y esas cosas.

Me he tenido que ir al manantial que hay ahí al lado.

-Gracias. -Gracias, cariño.

No es agua del lago, ¿eh? Muchas gracias.

Bueno, chicos, yo me voy. Gracias.

¿Seguro? Es que sois tan monos. Va, un poco más.

(RÍE) ¡Que no!

Sabéis que hay un teléfono rojo por si lo necesitáis.

(RÍE) Si necesito socorro, te llamo enseguida.

-Si echas a correr, yo corro más que tú.

-(RÍE)

-¡Adiós! Reichel, no te hagas la...

No, es que hay muchas flores que no están... Mira.

Bueno, adiós, ¿eh? Adiós, cariño.

-(RÍE) Gracias por todo, bonita. Adiós.

(AMBOS) Adiós.

El karaoke ha sido un éxito, el día ha ido fenomenal;

estoy contentísimo, Elías. Yo estoy un poco triste.

Echo de menos a Reichel. Es una borde, pero al menos,

me da un beso cada noche para irme a dormir.

¿Eso qué es? ¿Quieres que te de un besito yo ahora?

Es que si no me dan un beso, me entra el miedo

y tendré que dormir contigo, tú veras.

Te doy un beso porque te tengo cariño,

pero una cosa rapidita.

Mi niño. (CANTA) ¡El beso, el beso...!

(CANTA) En España... No, en Suiza.

(CANTA) En Suiza, Suiza...

Cuando me ha cogido la mano, he sentido...

pues como si sintiera: "Te necesito".

-Es una caricia, un amorcillo de pequeños.

-Yo creo que a Ghyslaine le gusta Julián, como a todas.

-Yo tengo celos si me los dan, si no, no los tengo.

-No he coqueteado con ninguna. -Hasta quedarte como un gallito.

Yo creo que le gusto.

No voy a tirar la toalla así como así.

Ay, qué bueno está el helado.

(TODOS) ¡Oh!

-Creo que se ha lanzado a la piscina sin flotador

o sin agua.

Con Manuel está habiendo un acercamiento por su parte.

Puede haber alguna posibilidad, yo me estoy dejando querer.

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Hotel Romántico - Programa 5

18 ago 2017

Tras la noche en la cabaña, la pareja formada por Manel y África regresa al hotel, convencidos ambos de que tienen un futuro en común. Los huéspedes se dividirán en grupos, de este modo, competirán en una carrera de obstáculos, darán un paseo en segway y recibirán una inspiradora clase de pintura. Al finalizar las actividades del día, los huéspedes seleccionarán por orden a las cinco personas con las que hayan sentido más acercamiento y que quieran conocer más a fondo. Con esa información se seleccionará a una de las parejas para disfrutar de una romántica cita a solas en una cabaña alpina situada en un entorno idílico a orillas de un lago.

Contenido disponible hasta el 21 de julio de 2021.

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  1. Mari

    Excelente programa. Buen trabajo!

    pasado jueves
  2. Mari Luz Santos

    Me ha encantado el programa, maravilloso, me gustaría participar, que tengo que hacer?

    09 sep 2017
  3. Pilar medina navarro

    Yo, quiero ir.

    09 sep 2017
  4. Olga

    Me gustaría participar ..Gracias !

    09 sep 2017
  5. Carmen pastor

    Ah mi tambien que es lo k hay que hacer??

    09 sep 2017
  6. Celia Barbero Pamies

    Me gustaria patticipar en este programa

    09 sep 2017
  7. Celia Barbero Pamies

    Me gustaria participar. Gracias

    09 sep 2017