Presentado por: Roberto Leal

24 personas que superan los 55 años viajan a Davos (Suiza) con el objetivo de encontrar el amor o una buena amistad. El 'Schatzalp Hotel' es el escenario en el que los doce hombres y doce mujeres participantes realizan numerosas actividades para conocer cómo congenian sus caracteres, con la ayuda de Roberto Leal, como maestro de ceremonias, y los `cupidos¿ Elías Torrecillas y Reichel Delgado.

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Para todos los públicos Hotel Romántico - Programa 8 - ver ahora
Transcripción completa

Creo que Ghyslaine sí es mi opción número uno.

Qué pena que no me de margen para abrazarte

e ir cogidos del bajo. -Hay que guardar distancias.

-Las manitas las podemos llevar. -Es que te tengo un miedo...

Algunas veces hay que dejar que los otros cojan la batuta.

Cuando hablo, creo que no me entiende

o yo no lo entiendo.

-El "feeling" que tengo con Pilar es este:

sentarme en una zona cómoda con ella, de una manera muy confortable,

y ganas de acercarme.

-Somos poetas los dos.

Entonces, ahí hay un entendimiento poético.

-A partir de ahora te has incorporado a mi vida.

¡Maite y Antonio!

(Aplausos y ovaciones)

Tienes las manos calientes.

Fue una conquista, no fue venir a conocer a la persona.

Y eso es lo que me duele.

-Con Manuel está habiendo un acercamiento por su parte.

Puede haber alguna posibilidad, yo me estoy dejando querer.

(TODOS) ¡Que se besen! ¡Bien!

-Tenemos ya la definición hecha, y es que no congeniamos.

-Yo lo he intentado, y la verdad que como amigo lo quiero mucho,

y creo que tendré un amigo, pero como pareja no funcionamos.

-Me ha aumentado el ritmo cardíaco

y más cosas.

-(RÍE) María es una cachonda, me encanta.

Y como le gusto, alegría para mi ego.

-Tengo que agradecerle mucho al destino

el haber estado aquí y haber conocido a David.

Porque creo que puede haber algo.

Es pronto, ¿no? Pero ¿veo futuro? Sí.

-Están empezando a surgir, no sé...

(HACE RUIDO DE REVOLOTEO)

Creo.

-Un paseo por las nubes, muy bien elegida la pareja, chica.

-Ay, gracias, gracias.

Es que tienes unos ojos que son preciosos.

Esa mirada penetrante... ¡Mmmm...!

-(RÍE) Qué tonto.

La pareja que va a pasar

la noche romántica en la cabaña alpina

es la formada por...

¡África y Manel!

(Aplausos y ovaciones)

Está este señor, un poquito mayor, que se llama Francisco.

-"La rubia también me gusta, pero la que más me gusta

es la pelirroja".

-He estado con Esther también, con lo cual ha habido contacto.

-Eso ha servido para propiciar un acercamiento

entre nosotros.

Pasa, Francisco.

Me quedé impresionada cuando lo vi

porque digo: "Ostras, qué guapo".

Tú sales de "Hotel romántico" con la ilusión de poder

iniciar algo con Luisa. Sí, sí.

-Es muy tierno, ¿verdad? Con muy buen corazón.

Yo no puedo decir nunca que no. Poco a poco.

Claro.

-Te pido disculpas a ti, Rosi.

-No ha sido nada caballero.

Y no le he pedido disculpas porque creo que no las merece.

Yo no le voy a pedir perdón.

-Cuando ella ha dicho eso,

se le ha visto una prepotencia exagerada.

No me interesa, para nada,

este tipo de gente tan orgullosa.

-Rosi me ha pedido disculpas.

-Igual ha habido algún malentendido.

-Yo solo he dicho la verdad.

No ha habido ningún malentendido.

(RÍEN)

-¡Me ha quitado un pico!

¡Que me ha quitado un pico!

Él ahora dice que se lo he dado yo.

Y yo no lo tengo claro.

Dios mío, la Sirenita cómo ha cambiado.

Me pusieron dos almejas aquí que se me caían.

¡Que se me caían las tetas!

¡Qué se me ha caído!

¡No grabéis esto!

Cuidado, me quitas las cintas. Francisco, ¿qué haces?

Uy, lo que estoy haciendo por detrás, porque por delante no me deja.

Si tu pareja te pidiese matrimonio...

¿qué le dirías?

Venga, demos dos pasitos.

Te entrego a Mercedes.

Ha sido muy bonito casarme un Suiza, y más ahí, en los Alpes.

Último día de "Hotel romántico".

Pilar y Genís han pasado la noche en la cabaña más romántica,

pero ¿cómo habrá trascurrido la noche?

Pes habrá habido pasión, algo de romanticismo

de este, fuegos artificiales ahí, "pim, pam"...

Un momento, ¿fuegos artificiales en el interior?

¿Cómo se les ocurre? Si eso es carísimo.

No luce nada en el techo.

Elías, digo "fuego interno", no es fuego real. ¿De verdad?

A medida que vayas creciendo lo entenderás, Elías.

No, yo ya lo entiendo.

Es como cuando la Pantoja dice:

(CANTA) "El fuego está encendido,

la leña arde en el interior". Eso ya lo he entendido.

No se pondrá a hacer una ópera, porque ella es muy señora.

(CANTA) ¡Arde!

(TARAREA)

¡Pilar, Genís!

No, esperadme allí.

¿Qué alegría no? Buenos días.

¿Qué tal? Muy bien.

¿Cómo estáis? (AMBOS) Bien.

¿Solo muy bien o "muy bien"? Muy bien, muy satisfechos.

-(RÍE) Muy bien.

Hacedme un resumen. ¿Hablasteis...?

Sí, hemos hablado mucho, mucho. (ASIENTE)

¿Podemos decir que ha surgido la poesía entre vosotros?

Bueno, la poesía ya había surgido. Nosotros siempre hablamos de poesía,

de literatura, de arte, de cosas...

espirituales. -Y también terrenales.

(TODOS RÍEN)

-Hablamos de todo.

Pilar, ¿qué es lo que más te gusta de Genís como persona?

(RÍE) No lo sé.

¿No sabes lo que te gusta de él? No, es un conjunto

lo que hace a la persona. ¡Ah!

Un conjunto de cosas.

-La reacción que tenemos es de reírnos mucho, ¿no?

Muchas veces, hablando de poesía y todo eso...

Tenemos en común muchos libros, pero también el reírnos muchísimo.

¿Y tú, Genís?

A mí, sobre todo, su espontaneidad.

En confianza es espontánea, te puede soltar

lo que sea en cualquier momento. -(RÍE)

Has conseguido sacar a esa Pilar, ¿no?, que lleva dentro.

Estaba muy seria hasta que tú has tocado ese botoncito,

que no es fácil, ¿no, Pilar?

A mí también me sedujo mucho todas las historias escritas.

Sabe escribir. Tiene una memoria prodigiosa.

Sabe escribir. La escribe porque las vive

como si fueran en presente, ¿no?

-Tenemos siempre tema de conversación,

no nos aburrimos.

Bueno, chicos. Venga, recoged las maletas.

"Auf Widersehen", cabaña.

A ellos se les notaba la química en la cara.

Sí, totalmente. No sé si habrá amor entre ellos,

pero sé que química hay.

¿Pero tú qué vas a ver? Si tienes las gafas...

¿Por qué tocas?

Es imposible que vea con esto.

¿Cómo no van a estar sucias si estas todo el día chinchando?

"Tin, tin, tin". No, perdona. No estoy chinchando,

es que tienes polvo en las gafas. Yo me las lavo cada día.

¡Pero si no ves nada!

Cada mañana, en la habitación, tengo mi toallita

para limpiarlas. Mi toallita...

Límpiate por dentro del ojo. Chicos, chicos...

¡Chicos!

¡Chicos! (GRUÑE)

Cuánto os voy a echar de menos. Ay, yo también, Roberto.

Cuánto os voy a echar de menos.

(Aplausos y ovaciones)

y le veía tan felices, tan contentos...

A Pilar le cambió la cara,

le brillaban los ojos de felicidad.

-Buenos días, señores, bienvenidos...

Bienvenidos de nuevo a la vida real.

-Se llevan bien, tienen temas en común,

comparten cosas en común.

Pero para pareja no lo sé,

para futuro no lo sé, no...

no lo siento.

-¿Serías capaz de afeitarte la barba de Valle Inclán

si ella te lo pidiera?

-No lo haría. -No lo harías.

Entonces, eso es un poco decepcionante;

es un hombre que no hace ni la más mínima cosa.

-Ni eso.

-Entre ellos...

por su manera de hacer las cosas, se han entendido bastante bien.

-Volvemos otra vez a los 18.

Cuando los polos opuestos se atraen.

Que puede ser, claro.

-Ayer estuvisteis en una "pick-up"

con una espléndida cama.

¿Seréis capaz de repetir esa escena allí?

-Sí, a mí aquello me gusto mucho.

-Yo creo que ha demostrado, pese a tu declaración de amor,

una pasión mayor por parte de ella.

Lo de él se han quedado solo en palabras.

Pero los hechos no se han manifestado tan claramente como los tuyos.

(TODOS RÍEN)

-No le veo futuro yo a esa pareja

porque son de diferente ideología.

Ella tiene un pensamiento y él tiene otro.

La forma de vestir, de todo...

-¿Y habéis dormido? -No.

-Lo único que os puedo decir es que nos dieron las 10, las 11 y las 12...

(TODOS) Las una, las dos y las tres.

-Y que, al amanecer, nos encontró la Luna.

(RÍEN)

-¡Me ha quitado un pico!

¡Qué me ha quitado un pico!

-El ahora ha dicho que se lo he dado yo.

Y eso no lo tengo claro.

Dios mío, la Sirenita cómo ha cambiado, ¿eh?

Me pusieron dos almejas aquí que se me caían.

Decía: "¡Qué se me caen las tetas!"

¡Qué se me ha caído!

¡No grabéis esto!

Cuidado, que me quitan las tetas. Francisco, ¿qué haces?

Uy, lo que hago por detrás, que me deja, porque por delante...

Si tu pareja

te pidiese matrimonio...

¿qué le dirías?

Venga, demos dos pasitos.

Te entrego a Mercedes.

Ha sido muy bonito casarme en Suiza, y más ahí, en los Alpes.

Último día en el hotel y no nos hemos hecho una foto juntos.

Ahí tienes razón. Y hay que solucionarlo,

porque nuestros huéspedes querrán fotos de recuerdo.

Yo había pensado en un sitio típico suizo,

pues un paisaje o algo así.

Yo conozco un sitio que es Suiza en estado puro.

Me llevo la cámara.

Eh... Roberto, cariño,

¿esto es lo que entiendes tú por paisaje suizo?

Con todo lo verde que hay en Suiza y vamos a un fondo mal pintado.

El caso es quejarse, ¿no? Desagradecidos.

No pasa nada, el año que viene lo buscáis vosotros.

¿Vale? Gracias.

Estoy intentando ver que... Espera, ¿eh?

Me estaba disfrazando Elías.

Yo le he dicho que lo más normal es que fuera a gusto de Ghyslaine,

que es la que estaba conmigo.

No, no...

El mantel ese...

Es una mezcla rarísima.

-Me ha cambiado la ropa.

Está bonito así, ¿no? Una más.

(HABLAN TODOS)

Ghyslaine estaba muy guapa.

Estaba con unas coletillas tipo tirolés,

y muy saladas.

He pensado en una heroína ya.

Como he llevado a Manuel en la carretilla y esas cosas...

Cuando mis hijos me vean, van a decir:

"Esta no es mi madre, yo no la conozco, por favor".

-Ponme un parche en el ojo. Te tenemos el amigo ideal.

(GRITA) ¡Cuidadito con el loro!

A ver.

Yo estoy como las tirolesas.

A él lo han vestido de torero, imagínate qué pareja más original:

-(RÍE) Un torero aquí, en Suiza

y con una de aquí.

¿Eso es normal? -Bueno, ¿por qué no?

Empiezan por "T" las dos cosas, o sea, muy bien.

-¡Toma!

¡Ea!

Qué bonito, de verdad.

Y ahora, quedaos así.

Eres el duende del amor.

(RÍE) Qué fuerte.

(RÍE) Pero parecía un gnomo de esos que ponen en los jardines.

Las cañillas al aire,

con las gafas, la barba... Bueno, era...

una cosa rara.

(RÍEN)

Ahí, eso es.

Qué bonita pareja, de verdad.

¿De qué vais disfrazados?

De india cabaretera. (RÍE)

Pilar es una india supersexy.

Sería la Pocahontas rubia.

Muy, muy... Con un toque de cupletera.

Por el abanico que llevaba... Muy divertida.

Agárrame a Pilar, que se me cae.

Agárramela. ¡Ay, qué bonito!

Luisa estaba de hawaiana.

La hawaiana y el indio.

(LUISA RÍE) ¡El indio!

Mira qué parejita te traigo. ¡Oh!

(HACE EL INDIO)

Hombre, la verdad es que hay trajes que muy suizos, muy suizos no son.

¿Un indio piel roja en Suiza?

Bueno, a ver si le vas a tener que decir tú

a los indios piel roja dónde tienen que nacer.

Una sonrisa de oreja a oreja. ¡Espera!

Que me he pisado algo. ¡Que se me ha caído!

¡No grabéis esto, no grabéis esto!

Cuidado, que me quitas las tetas. Francisco, ¿qué haces?

Uy, lo que estoy haciendo por detrás, porque por delante...

-Él encantado, siempre está atento a todo, cogiéndome del hombro...

Como queriéndome dar, de vez en cuando, un achuchón, ¿no?

Como que me ve un poquito...

Pero muy bien, muy gracioso.

Yo lo veo muy majo.

Luisa. Dios mío, la Sirenita cómo ha cambiado, ¿eh?

Me pusieron dos almejas aquí que se me caían.

Decía: "¡Que se me caen las tetas!"

Se me caen las tetas. ¡Uy!

Y ya sabes cómo es ella de chillona: "¡Se me caen las tetas!"

(RÍE) Le pusieron unas conchas de almeja

para tapárselas, pero se le caían.

-Anda que las tetas, donde me la habéis cogido...

(RÍEN)

¿Cómo te llaman tus amigos? Pinchito.

(CANTA) En un país multicolor...

(TATAREA)

(CANTA) La abejita navegaba.

Un señor esquitando se encontró a una abejita

y de ahí surgió el amor. ¡Hala!

(CANTA) ¡Y le picó...!

Más o menos.

Estaba de pareja con Julián.

¡Aprovecha y bésala ahora, Julián!

(RÍEN)

Estaba guapísimo. ¡Guau!

Y no te lo pierdas, me ha dado un beso.

-Me ha quitado un pico.

¡Me ha quitado un pico!

Sí, sí. Me ha besado así, descaradamente.

Es la única persona que me lo puede robar, Carmen.

-Pero un momento.

Él ahora dice que se lo he dado yo.

Y eso no lo tengo claro.

No sé. Se lo tengo que volver a preguntar.

Él dice que he sido yo,

pero yo pienso que ha sido él.

Con lo cual, ahí está. Ahí se queda.

(RÍEN)

-Qué cachona, me ha dado un beso en los morros.

-Elías. ¿Qué?

Se oían unos sonidos gruturales...

(HACE LOS SONIDOS)

(RÍE) Toma, toma.

(GRITA)

Ponte aquí al lado. No, no.

Pero llamas, ¡vivas!

(RÍE) Eso es. Así.

¿Una llama? ¿En serio? Sí, una llama suiza.

Pues ten cuidado, que escupe.

Mira la llama.

Mira cómo hacen.

Eso es un dromedario, ¿no? ¡Ay!

Ahí. ¡Ay, ay!

Dicen que escupen.

Y yo estaba para que no me echara ningún escupitajo de esos.

(GRITA)

(GRITA) (RÍE) Cuidado, cuidado.

Ok, ok, ok.

A ver si me va a...

Bien.

¡Tres, dos... uno!

Agáchate.

Ahí.

¿Y esos carteles de dónde han salido?

Bueno, había que ponerle un poco de picardía al asunto.

Qué buena idea esto de los carteles, ¿eh?

Pero si la idea ha sido mía, Reichel.

Tecnicismos. Ahora todo es suyo.

Compartir es vivir.

No tenemos tres años.

¡Sonrisa!

¡Oh! Teníamos un cartel en el que ponía:

"Qué bonito es el amor".

Precioso, y es verdad.

He venido aquí a conocer a una persona,

y realmente he conocido a una persona en Suiza.

Estoy muy contento y satisfecho.

Un besito. Una, dos...

Anda, chicos.

Estamos en los últimos momentos de nuestra estancia en Suiza

y ya tenemos parejas establecidas.

Así es, parece que todo va genial entre Mercedes y David,

Manuel y Manuela y Manel y África.

Pero, ¿será amor verdadero?

¿O será todo fruto del encanto suizo?

Para comprobar que son almas gemelas le hemos preparado un pequeño test.

Un test de compatibilidad creado por nosotros mismos.

Muy científico, muy preciso... Todo muy suizo.

Os vamos a hacer preguntas.

Porque lo importante en "Hotel romántico"

parece que surge el amor, pero ¿os entendéis bien?

¿Sabéis las cosas el uno del otro?

¿Los detalles más íntimos?

Tenéis dos paletas: una roja y una verde.

La roja es el "no", la verde es el "sí".

Primero pregunta.

¿Cederías tu lado de la cama a tu pareja

si te lo pidiera?

(ELÍAS Y REICHEL) ¡Oh!

Pues yo no te lo cedería.

¿No sois posesivos en la cama?

A mí me gusta siempre...

Bueno, depende.

Izquierdo, derecho... Depende de cómo vaya el asunto.

Si tu pareja se olvida tirar de la cadena...

¿tiras tú con una pinza en la nariz

y olvidad el despiste?

(RÍEN)

¿Tú tirarías de la cadena del váter si yo me hubiera olvidado?

Si me haces eso, te meto la cabeza en el váter

y tiro de la cadena, junto con tu regalo.

Nunca vas a encontrar un marido. Bueno, veremos.

Manuel. Que cada uno se coma su aperitivo.

(RÍEN)

Pues ella se come el tuyo y el suyo, ¿eh?

Un despiste lo tiene cualquiera, ¿no?

¿Mercedes?

No, como que no.

(RÍE) "Como que no".

¿Cómo que no? Como que no.

¿Comprarías a tu pareja

ese capricho que desea

por muy caro que resulte?

Vale, cuéntanos, África.

Una cosa es el amor y otra es el bolsillo.

Y tú el bolsillo no te lo rascas. Ya no.

(RÍE) Ya no.

Ya no.

Yo soy muy práctica.

Las cosas que realmente valen no cuestan dinero.

A estas alturas de la vida a mí eso no me llama la atención,

ni que me la compren ni comprarla.

La siguiente pregunta es...

¿presentarías a tu pareja a tus hijos y amigos?

Yo ya se lo he dicho a mi madre: "Este es mi novio de Barcelona".

"Este es mi novio de Barcelona".

Pero espera, espera. ¿Y tú...?

¿Eso quiere decir que te traes a tu novio a de Madrid?

No se sabe. Uy, uy, uy.

¿Y vosotros cómo lo presentaríais?

Pues es mi futura pareja.

-No, Manuela no es mi pareja.

Manuela es la persona con la que estoy aquí,

con la que tenemos cosas en común, nos llevamos bien,

pero no es mi pareja.

No sé si lo será algún día, pero, de momento, no lo es.

¿Le susurrarías a tu pareja

algo al oído?

Pues podéis hacerlo.

(RÍEN)

Lo podemos preguntar.

El otro al uno. El otro al uno.

Ole.

A ver.

¿Qué te ha dicho? Que me estima.

(ELÍAS Y REICHEL) ¡Oh! Qué bonito.

¿Y ella qué te ha dicho a ti? Que me quiere.

Oh, qué políglotas. En todos los idiomas.

¿Qué te ha dicho, Mercedes?

Le he dicho: "Te quiero".

¿Y tú, María?

-También. -"Te quiero mucho".

Con besito final. Qué bonito.

Siguiente pregunta.

¿Quieres darle un beso a tu pareja ahora mismo?

Ahí. Muy bien.

Uh, ¡esto va sobre ruedas! Pleno, Elías.

Te digo que con estas parejas hacemos pleno.

¡Qué bonito!

Pues venga, ya podéis hacerlo.

¡Hola!

(CANTURREA)

¡Qué bonito!

Si tu pareja te pidiese matrimonio...

¿qué le dirías?

Muy bien.

No, pero espérate, porque hay coincidencias.

Aquí hay "sí" seguro, aquí hay "no" seguro

y aquí hay un "pichí-pichí". Sí y no.

Aquí hay un depende, ¿no? Sí.

¿Manuel?

¿Quieres decirnos algo?

Que no he venido a casarme.

-Yo considero que no hacen falta los papeles

para estar con una persona a la que quieres.

No te volverías a casar.

Pues no es lo que hemos estado hablando esta mañana.

Oye, oye, oye... (RÍEN)

Es bueno el legalizar tu situación,

porque si a mí me ocurriera algo,

me gustaría

que mi parte de la pensión de jubilación pasara a mi pareja

para que pudiera tener una mejor vida, aunque yo no esté.

-No hace falta casaste... -No hacen falta papeles.

Mira qué moderno es Manel.

"No hace falta casarse para vivir juntos".

Es verdad. Sigo XXI.

Para estar juntos no hace falta firmar ningún papel.

Y es lo que pensamos.

Viviremos juntos.

Bueno, yo me puedo trasladar a Sevilla

o buscar un trabajo en Sevilla.

Es que estoy enamorado de África.

-Los papeles no significan nada.

-Si es necesario... Pero ¿lo haríais?

¡Mira qué carita se le ha puesto!

Y qué, y qué. ¿Lo hacemos?

¡Lo hacemos! ¡Espera, espera!

¡Espera, espera!

He traído una cosa muy ligerita.

Esperad, que lo traigo. (RÍE) ¡Qué bueno!

-Si Mercedes me pide ahora mismo, en estos momentos,

tal y como me siento,

si Mercedes me pide que me case con ella, me caso.

¡Hala! (AMBOS) ¡Toma!

Qué bruta que eres Reichel.

David, Mercedes.

Venid aquí.

Venga, demos dos pasitos.

Te entrego a Mercedes.

¿Puedes levantar el velo?

Puede besar a la novia.

Ay, sí. Se han casado David y Mercedes.

Porque como han sido los que han coincidido,

los dos, en el "sí",

pues les han elegido como pareja de boda.

Nosotros, los Cupidos de "Hotel romántico",

delante de las montañas suizas...

(HABLAN A LA VEZ)

(ELÍAS Y REICHEL) ¡Os declaramos marido y mujer!

Ha sido muy bonito casarme en Suiza y más ahí, en los Alpes.

(Aplausos)

Reichel, ¿estás llorando?

No, es que se me ha metido una cosa en el ojo.

Bah, tonta, si no pasa nada.

Si la gente tiene que saber que tú tienes un gran corazón.

¡Qué me dejes! ¡Ay!

¡No vas a encontrar marido nunca!

Tú sales con la ilusión de poder iniciar algo con Luisa.

Sí, sí.

Por supuesto que sí.

-Es muy tierno, ¿verdad? (ASIENTE)

No puedo decir nunca que no. Poco a poco.

Claro.

-Te pido disculpas a ti, Rosi.

-No ha sido nada caballero.

Y yo no le he pedido disculpas porque creo que no se las merece.

Yo no le voy a pedir perdón.

Cuando Rosi ha dicho eso

se ha visto una prepotencia exagerada.

No me interesa, para nada,

este tipo de gente tan orgullosa.

-Rosi me ha pedido disculpas.

-Igual ha habido algún malentendido.

-Yo solo he dicho la verdad.

No ha habido ningún malentendido.

Vamos a cerrar nuestra estancia pues como la comenzamos:

jugando al juego del ovillo.

Pero antes, vamos a aprovechar la subida en telesilla

para hablar con algunos de los huéspedes,

porque tenemos conversaciones pendientes.

Exacto. Porque hay algunos que tienen cosas que aclararnos.

Pues qué pena que se acabe. Que se acabe.

Hombre, se acaba la estancia aquí,

pero también es verdad que, para muchas personas,

es el comienzo de algo bonito también.

O sea, yo tengo esa esperanza.

En relación a...

Luisa, y, bueno...

Cada uno a su casa, de momento.

-Yo te digo una cosa, yo...

A ver, Francisco y yo hemos congeniado muy bien.

Es muy buena persona Francisco. Sí.

Es muy tierno, ¿verdad? (ASIENTE)

Con muy buen corazón.

-Al principio,

ella no parecía tan dispuesta, pero bueno.

Al menos ha cedido a que nos veamos, a que sigamos en contacto.

-Con el trato y el vernos...

Pues oye, puede surgir.

Yo no puedo decir nunca que no. Poco a poco.

Claro. ¿Qué te dice Luisa?

Que lo ve difícil; tiene que cuidar a sus nietos

y yo tengo que cuidar de los míos, pero bueno.

Cada uno tenemos nuestras obligaciones.

En el baile vimos que Esther y Francisco

estaban muy pegados el uno al otro, ¿no?

Lo que nos sorprendió muchísimo, porque Francisco

siempre había mostrado interés por Luisa.

Y Luisa siempre ha estado cerca de Francisco.

Como amigos, según nos cuenta ella.

Aunque, a veces, parezca otra cosa.

A mí es que este triángulo surgido de la nada

como que me tiene un poco loco, ¿eh? Nos lo tienen que aclarar.

Os vi ahí, en el baile, muy...

muy cerquita, ¿no? Sí, sí.

Ayer estaba yo juguetona, tenía ganas de jugar.

¿Te gusta Esther o no?

Pues es una chica que me ha caído muy bien también,

y coincidió que era el baile del "agarrao"...

Fue por eso, no por otra cosa.

-A Francisco yo lo veía

como un hombre muy paradito. No sé, un poco soso, ¿no?

Sí... Pero luego...

he ido cambiado mi opinión sobre él.

Tú empezaste a bailar con Esther

y Luisa estaba allí como mirándote

y no sé si un poco celosilla, ¿eh?

No, no sé. Me gusta Esther.

Como Carmen, que estaba en mi lista,

pero claro, hay que decidirse por una solo.

Y yo no soy de ir andando de aquí para allá.

Si me gusta una, me gusta una, y si no, ya me la buscaré

en otro momento.

Tú sales con la ilusión de poder iniciar algo con Luisa.

Sí, sí.

Sí, sí.

Por supuesto que sí.

La relación de Manuel y Manuela en el hotel

como una especie de canción de Pimpinela.

Exacto. (CANTA) ¿Quién es?

Soy yo, que estoy hablando.

Ahora sí, ahora no, ahora puede, ahora me va bien,

ahora sí, ahora no...

Nos han tenido como un pato mareado. A Manuela le gusta Manuel,

pero en lo que piensa él tenemos más dudas.

Pues vamos a usar el telesilla para aclararlo.

Muy bien.

Quizás, por las experiencias de mi vida...

nunca me fío al 100%.

De las situaciones, de tal...

Porque, en cualquier momento, te puede dar un giro inesperado

y te parte por la mitad.

Y, enseguida, si veo algo que no me gusta,

¿Te llevas en el corazón también la sensación de haber conocido aquí

a alguien especial? ¿Es el caso de Manuela?

Sí, sí, me llevo esa sensación.

Parece ser que entre los dos hay...

hay algo...

algo sentimental, de momento.

Es una mujer muy agradable, muy simpática,

me río mucho con ella, también tenemos cosas muy afines...

Y bueno, pues...

Os vais a dar esa oportunidad. Claro, claro.

Porque nos la merecemos, tanto ella como yo.

Maite y Antonio fueron la tercera pareja

en irse a la cabaña. La cosa iba bien, pero claro,

cuando volvieron, la conducta de Antonio

provocó que rompieran.

Desde entonces han estado muy distanciados,

pero en los últimos días hemos visto que Antonio

ha ido poquito a poco acercándose más a Maite.

Y Maite parece que se está dejando querer.

Bueno, allá que vamos, al telesilla a hablar con ellos.

Maite me llamo la atención... Cuando.

Al día siguiente, a los dos días de estar aquí.

Yo siento que es una mujer

(RÍE) que, anoche se lo decía en el baile...

Digo: "Si tú me miraras 30 segundos nada más..."

"...ocurriría algo muy bonito".

Es verdad, y lo siento así.

Yo creo que aquí hay algo, ¿eh?

En serio, porque te noto las chispitas.

Yo también.

¿Cómo están las cosas con Antonio?

¿Con Antonio? Pues bien, no sé.

Para mí es un poco extraño, porque, por una parte,

quería como tener

un poco más... avanzar un poco en la afinidad.

Y ahora, sin embargo, parece que es todo lo contrario.

Y es como una contradicción, ¿no?

-Reconozco las distancias y las diferencias.

De vario tipos que tenemos.

Hay cosas que nos unen y hay otras que nos separan.

-Si se daban tantas circunstancias desfavorables,

como pueden ser los kilómetros de distancia,

que tiene alergia a los perros y yo tengo una perra...

No sé, me parece a mí que...

que somos muy diferentes también.

-O sea, yo quiero terminar el programa estando con ella.

Pero ¿y después? Y quiero ir a verla,

quiero mantener contacto con ella.

Me parece una señora, una mujer interesantísima.

Me parece muy atractiva, además. (ASIENTE)

Pero bueno, yo también pienso que podemos ser buenos amigos.

Sí.

En este último día tenemos que ir cerrando capítulos.

No nos podemos ir de Suiza dejando cosas sin decir.

Exacto. En estos días han sucedido muchas cosas,

y no siempre las han hablado.

Pues ahora llega ese momento, el momento de agradecerle

algo a alguien y de pedir perdón si fuera necesario,

o incluso declararse en el minuto 90.

Lo importante es no quedarse nada dentro.

Vamos a acabar la experiencia

de la misma manera que la hemos empezado:

jugando al juego del ovillo.

Hay que decirlo todo, y este es el momento adecuado

porque es el último momento.

Venga, ¿quién empieza? A ver, venga. Luisa.

Venga.

Yo quiero dar las gracias a Francisco.

Porque, no sé, le he visto como una persona...

muy similar a mí. Y aquí nos hemos conocido poco,

entonces, quisiera que me diera la oportunidad de conocerlo.

-Me ha elegido ella el primero,

por lo que no estábamos casi ni preparados.

Y yo me he sentido muy contento, muy alegre.

Quiero darte las gracias por haberme escuchado y por...

haberme admitido en tu conversación...

y en esos paseos que hemos dado a solas.

Muchas gracias.

Se lo di de vuelta a ella; era la que me interesaba.

Pasa rápido a alguien. Hombre, a África.

A África, muy bien.

No me ha extrañado, porque él ha estado todo este tiempo

diciéndome siempre cosas y lindezas.

No puedo quejarme, porque lo que me ha dicho

Gracias, pero yo tengo que responderte.

Porque yo aquí vine pensando en que lo iba a pasar muy bien.

Y bueno, no sabía qué iba a pasar, pero ya sabes que encontré el amor.

-(TODOS) ¡Oh! -¡Muy bien!

-Yo tenía que tirárselo a Manel, que lo tenía al lado.

-Hay otra persona que también me impactó.

Porque es inteligente, es guapa...

es de Sevilla.

(RÍEN)

Gracias por tu amistad. Te quiero.

(Aplausos)

-Yo quiero agradecer a...

a alguien muy especial que he tenido la oportunidad de conocer,

que me encantaría seguir conociendo

y que me ha hecho sentir cosas muy, muy especiales.

Le tengo aquí a mi lado. A Manuel.

Bueno, pues es una persona que ha ocupado

una parte pequeñita de mi corazón. De momento pequeñita,

espero que vaya creciendo.

-Yo también he sentido cosas especiales por ti,

con lo cual, también te lo agradezco.

Seguiremos conociéndonos, quedando...

Creo que he encontrado a alguien que puede ser compatible conmigo.

Sabéis que entre Manuela y yo puede haber algo más.

-Y esperemos que todo fluya como a mí me gustaría.

-Se la lanzo a nuestro gurú.

(TODOS RÍEN)

-El corazón lo he abierto a Maite...

porque nuestra relación,

posible relación de amor,

ha sufrido un bache.

Pues le tengo que agradecer el haberla conocido.

Es cierto que perdido una oportunidad muy grande,

de su confianza.

Pero espero recuperarla.

Y ya veremos, en un futuro, fuera de aquí...

si tenemos la posibilidad de darnos una oportunidad.

José, tíralo, venga. Castillo, venga.

-Se lo tiro a mi niña.

y le he dicho que ella es la que me gusta desde que vine aquí.

Quiero tener contacto con ella, que salgamos de pareja,

darnos los teléfonos y vernos de vez en cuando.

-Lo tienes. -Si puede ser.

Como nos conocemos,

la invito a mi feria y verás tú como allí...

Espero conquistarla allí, ya que no he podido aquí.

-Yo le he querido dar las gracias

y decirle que yo no puedo corresponderle,

porque a mí me gusta como compañero.

Es que yo no le puedo decir otra cosa.

Yo se la voy a tirar a...

a Enrique.

Porque me has dicho que yo te gusto un poquito,

estás siempre detrás de mí.

No te puedo corresponder,

pero como amiga me vas a tener siempre que quieras.

Y sabes que te aprecio mucho.

A Enrique. Para ti.

-Me ha dado una satisfacción muy grande.

La verdad es que me gustas mucho.

(TODOS RÍEN)

-Se lo voy a tirar a este chico que hay aquí,

que aunque no se quiere quitar la barba

ni aunque yo se lo pida...

Pero tiene cosas muy buenas

que seguiré conociendo.

-Se lo voy a lanzar a David,

porque me hizo hacer una bajada con el trineo

Muchas gracias.

Hice una bajada en trineo, en plan camicace,

de la que me acordaré siempre.

Dije: "Por eso te lo doy a ti".

¡Para, para, para! -¡Ni para ni hostias!

-Por favor. ¡El corazón, el corazón!

¡Para, para, para, para!

-Bueno...

Yo si qué quiero decir algo: me llevo la joya de la corona.

-No lo dudes, no lo dudes. -(TODOS) ¡Oh!

-Lo que le tengo que decir a ella ya se lo he dicho.

Y tengo muchas más cosas que decirle.

Por ahora solo puedo darle un buen beso.

(TODOS) ¡Oh!

Ay, ¡qué bonito! Mira, cuando la gente es agradecida,

a mí me hace sentir feliz. A mí también.

Pero después de eso, llega el momento de cerrar

viejas heridas y de pedir perdón.

Por ejemplo.

Reichel, ¿quieres pedirme perdón

por no dejarme tocar la batería?

No. (TODOS RÍEN)

Bueno, yo la pelotita la lanzaba en general, ¿eh?

Si a alguien le he ofendido, le pido disculpas.

Lo que voy a hacer esta vez no es echárselo a uno,

echarla al aire.

Y el que lo vea conveniente que lo coja.

Muy bien. ¿De acuerdo?

Venga. -¡Bien!

¡Te ha caído a ti!

Pídele perdón ahora mismo.

¿Hay alguien que quiera decir algo?

(HABLAN A LA VEZ)

No creo que tenga que pedir perdón.

No creo que haya hecho nada para pedir perdón.

Pero sí me gustaría que...

Me he sentido, en un momento, como si hubiese hecho algo malo...

porque te he visto un poco distanciado de mí.

Es que he notado como que no me hablabas unos días.

-María me dijo como que yo le había dejado un poco de hablar.

Me he llevado una sorpresa total; yo siempre he hablado con ella.

-Pues bueno, yo esperaba una amistad, ya lo hablamos.

Porque yo vi que éramos incompatibles.

-Es que la primera cabaña, David la hizo con María.

Y desde que David y yo hemos tenido un acercamiento,

ella dice que ha sido David el que se ha distanciado

y no la saludaba.

Pero yo creo que, por parte de ella, también ha habido un poco...

No sé, como que estaba dolida,

o quizás ella tenía interés por tener una amistad con él.

o tener algo más.

-Te he dejado "libre", no te he acaparado para mí sola

y has podido tener la ocasión de conocer Mercedes,

de lo cual me alegro muchísimo.

-Mi intención era conocer bien a Mercedes

y tratar de hablar y compartir con ella todo lo posible,

pero no he dejado de hablar con otras personas, ¿eh?

-Amigos.

-Amigos exactamente.

-Luego, el ovillo ha ido a parar a manos de Ghyslaine

y ella me lo ha mandado a mí.

-Si te he ofendido en algún momento, no ha sido mi intención.

Creo que eres una excelente persona...

pero quizás, no estemos en la misma honda.

Pero sí creo que eres una persona también por descubrir.

Así que te la tiro.

-Gracias.

Ella utilizó conmigo unos términos por los que yo le critiqué.

Como que yo era un poco rudo.

"A veces eres rudo".

¿Eso piensas de mí? -Sí, sí.

-Pero quizás, también, no tenía muy clara la expresión

debido a que ella es de origen francés.

Lo que quiero decir es que, en ningún momento,

he percibido la más mínima ofensa por tu parte, sino todo lo contrario.

Pero al conocernos más en profundidad,

pues es lógico que no se coincida en las personalidades

o en las formas de pensar, que son distintas,

pero eso no quiere decir que, en ningún momento,

haya sentido la más mínima ofensa.

Y le robaste un besito en el tren.

¡Qué bonito! (TODOS RÍEN)

¡Pero no fue uno, fueron dos!

(TODOS RÍEN)

¿Alguien más? Mira, Julián. Aprovechamos.

¿Tienes que pedirle perdón a alguien?

No tengo que pedir perdón, es más bien una disculpa.

Allí he pedido disculpas

por un comportamiento que no sé si he tenido, pero bueno.

Yo sí que le voy a pedir disculpas,

por si te he ofendido o algo así,

te pido disculpas a ti, Rosi.

-Julián me ha pedido, más o menos, disculpas

por cómo se ha portado conmigo.

Porque es verdad que no...

No me preocupa mucho ya, pero sí es verdad

que no ha sido nada caballero.

Yo entiendo que Julián y yo no tenemos nada que ver.

Somos la noche y el día.

Pero me emociono y me alegro de que me pida perdón.

Yo no le voy a pedir perdón

porque yo creo que no he hecho nada malo

-Cuando ella ha dicho eso,

se ha visto una prepotencia exagerada.

Yo creo, incluso, que esas palabras no las tenía ni que haber dicho.

-Cuando empieza uno con mal pie,

luego ya, pues qué quieres que te diga.

-Me he llevado una desilusión incluso más grande que antes.

O sea, creo que he acertado en la nueva elección,

ya no de pareja, sino incluso de amistad.

No me interesa, para nada,

este tipo de gente tan orgullosa,

tan engreída.

Por no decir otras palabras, ¿no?

-Yo voy a darle la pelotita...

porque quizás haya habido algún malentendido,

que no ha sido para nada.

-También ha habido un poquito de mal rollo

entre Manuel y yo, y claro, yo les he visto como pareja,

pero han confundido mucho las cosas,

han pensado que a mí, a ver,

no voy a decir que al principio era uno de los que me gustaban,

por lo menos físicamente.

-Y hubo alguna pequeña competitividad...

para atraerle.

Lo cual tampoco critico.

Creo que estaba en su derecho de intentarlo.

Entonces, me ha pedido disculpas pues, quizás, por algún arma.

Quizá no muy elegante...

de intentar acercarse a esa persona.

¿A qué malentendido te refieres? Porque ellos han estado de pareja

desde un principio y yo, en ningún momento,

he intentado separarlos ni nada.

-Como que se estaba metiendo en medio de una relación

y yo he dicho la verdad:

que no se estaba metiendo en ninguna relación.

A Manuela y a mí nos han encasillado en el papel de pareja,

pero, en realidad, ni yo lo tenía claro

ni pretendía equivocarla a ella.

Yo siempre he sido muy claro con Manuela,

con todo este aspecto.

Y a Rosi tengo que decirle que me he acercado a ella

porque es una mujer que también me gusta.

Me gustaría conocerla.

Y, lógicamente, no ha habido ningún malentendido.

Qué momentos más bonitos hemos vivido aquí.

Estoy emocionado también porque son tan buena gente...

¿A que sí?

Madre mía, pero qué sensibleros que sois.

Reichel, anda, mujer. Que es el último día.

Dame un abracito.

Si estás deseándolo. Mírala.

¡Ay! Si es que es muy dura,

pero tiene corazón. Dilo ya: nos quieres.

Qué calor dais, ¿eh? "Os quiero, os quiero".

Señoras, señores,

os tengo que decir que estamos muy emocionados,

y, de parte de los tres, estáis guapísimos vosotros,

preciosas ellas.

Hoy se nota que es un día especial

y así lo queremos compartir con todos vosotros.

Sí, sí. Superbien. Ah, vale.

Pues se ve que lo estamos haciendo bien.

Parece mentira, pero hace una semana llegasteis aquí,

no nos conocíamos ninguno,

algunos muy tímidos, algunos con la ilusión de salir

de aquí con alguna amistad, que eso seguro lo hemos conseguido

los 24.

Y algunos también de encontrar ese amor.

Y han ido pasando los días y esa chispa se ha ido encendiendo

en vuestros corazones, y tenemos que decir que estamos muy contentos

porque el trabajo que hemos hecho ha sido bueno.

¿Bien? ¿Ibas a mover las baquetas?

No. ¿Yo te he interrumpido alguna vez?

¿Me ha interrumpido? ¿No?

(TODOS) No. Ah, ¿estáis de parte de ella ahora?

No vas a interrumpir, ¿no? ¿Puedo estar tranquilo?

Estoy esperando tu señal. Vale, estupendo.

Quiero deciros que muchísimas gracias.

A los que habéis encontrado el amor, enhorabuena.

A los que habéis encontrado una amistad,

que siga siempre y adelante.

Dime.

Claro. Dice que él aún no ha encontrado pareja.

Claro, normal.

Es que duerme con calcetines puestos.

Y así, imposible. Es que si no, me constipo.

Esto no tiene absolutamente nada de glamur, Elías.

No puedes dormir con los calcetines, por favor.

Pues duermo con calcetines y sabanita hasta aquí.

Es que si no, me constipo. ¿Hacemos carrera de él o no?

Así no encontrará nada en la vida. En serio, ya.

¿Todos los días va a ser esto? ¿Ni la última cena

va a ser una cena tranquilita?

Paz...

Y amor. ¡Qué bonito!

Si es que es para quererlos, ¿verdad?

¿Me los llevo a casa?

Bueno, chicos, hoy no hay cabaña alpina.

Hoy va a ser un día muy, muy mágico, muy bonito.

Y ahora sí...

(Redoble)

(Platillo)

Disfrutad de las horas que os quedan en "Hotel romántico"

y disfrutad de este baile de gala que vamos a tener esta noche.

Y hoy, como colofón, y como siempre,

quiero que escuchéis, con muchísima atención,

esta "Oda al amor" que hace cada día Elías Torrecillas,

y que hoy, hoy sí, se lo ha trabajado.

Elías.

Hoy el poema no es mío.

Os voy a recitar

un fragmento de "Cyrano de Bergerac"

que dice así...

"¿Qué es un beso?"

"Hablábamos de un beso, la palabra es dulce".

"En realidad, un beso, ¿qué expresa?"

"Un juramento cercano,

una promesa sellada,

un amor que se quiere confirmar,

un acento invisible sobre el verbo amar,

un secreto que confunde la boca con las orejas,

un instante infinito,

un murmullo de abejas,

un sabor dulcísimo,

una comunión,

una nueva forma de abrir el corazón,

de circuncidar el borde de los labios

hasta llegar al alma".

Muchas gracias. ¡Oh!

Solo por esto se merece tocar la batería, ¿no?

¡Ay, yo quiero! ¡No, no, no!

Tócala, ¡corre, corre! ¡No, no!

¡Es mía! ¡No! ¡Corre, corre!

(Batería)

¡No!

(Aplausos)

Disfrutad, familia, y nos vemos en el baile, ¿vale?

Qué guapos os habéis puesto para el baile de gala.

Gracias, Roberto. Qué bien.

Me he inspirado en una peli de James Bond:

Yo en "Memorias de África".

¿"Memorias de África", Elías? Pero si ibas de rosa.

Bueno, en África hay flamencos.

Eso también, ¿eh? Sí.

¿Y tú en cuál?

Pues no ha sido fácil. He estado mirando cine clásico,

cine mudo, me he estudiado la carrera cinematográfica

de los hermanos Lumiere, incluso cine de autor independiente

y, al final, ¿sabes lo que he hecho? ¿Qué?

Pedírselo prestado a mi cuñado.

Ha llegado la hora.

Es la última noche en el "Hotel romántico",

así que hagamos honor a su nombre

y dejemos correr el romanticismo por esta pista de baile.

(Música)

Estaba tan a gusto estos días,

que me han parecido todo positivo.

Es que no puedo decir que haya habido algo negativo.

Y he conocido a unas personas, en este caso a mujeres,

que, para mi gusto, han merecido la pena conocer,

en especial a Manuela.

(Música)

-Me llevo la sensación de ver y comprobar que estoy viva.

Que estoy muy viva, que mi corazón

ha vuelto a sentir algo especial por una persona de aquí.

(Música)

Creo que la vida me ha dado este regalo

porque, posiblemente, ya me merecía algo bueno, maravilloso.

Yo nunca imaginé que podía tenerlo.

(Música)

-Lo que más me gusta de Manuela es su sonrisa.

Siempre está dispuesta a cualquier cosa

para hacer...

Es muy positiva.

(Música)

-Él se ha puesto una coraza.

Quizá por miedo

o por que le hayan hecho daño, lo cual aún no he descubierto.

Pero principalmente, sí, su coraza,

el no mostrar abiertamente,

bueno, sus sentimientos, sus deseos, sus anhelos.

Pero bueno, eso, poquito a poco, se va descubriendo.

(Música)

-Yo soy una persona positiva,

pero con mucha energía y un cierto...

genio o malhumor.

Y eso lo he cambiado mucho más aquí.

Me he vuelto más amigo

de todo y de todos.

-Hace muchas gansadas.

Y tiene un fondo muy sensible.

El cual he tenido hoy la posibilidad de...

de comprobar.

Estamos llenos de vida.

Estamos llenos de ilusiones,

estamos llenos de ganas de hacer un montón de cosas

que nos quedan por hacer.

Y que estamos ansiosos de amor.

Y ansiosos de darlo y de recibirlo.

Me llevo esa sensación maravillosa de que un beso

sabe muy, muy especial viniendo de una persona especial.

(Música)

-"Hotel romántico" me ha dado un vuelco en la vida total.

Ha sido una experiencia fabulosa en todos los aspectos.

Pero sobre todo, porque he encontrado a una persona

que no me esperaba.

(Música)

-Podemos tener una relación muy buena los dos.

Y gracias a "Hotel romántico".

Esta experiencia ha cambiado mi vida,

lo voy a recordar para siempre, va a quedar en mi recuerdo.

(Música)

Yo vine completamente diferente.

A mí, esta experiencia me ha cambiado muchísimo.

Aquí me he quitado años, todo el mundo me lo dice.

No me arrepiento de nada, al contrario, estoy supercontenta,

muy feliz porque he encontrado a una persona que es muy afín a mí.

-Estoy bastante cambiado a como vine.

Pero a parte de eso, es...

como se suele decir, lo que...

lo que ando buscando desde hace mucho tiempo.

Pero creo que es real eso.

He encontrado a una persona maravillosa.

Pero a parte de eso...

somos muy compatibles.

-Lo que más me gusta de África...

a voz de pronto...

son sus ojos. Tiene unos ojos preciosos.

Su gracia de sevillana...

que sabe mezclar su andaluz...

con su personalidad.

Sabe lo que quiere.

Tiene la cabeza en su sitio.

Y eso, para mí, es importante.

(Música)

-De momento, para mí, ha supuesto la ilusión de volver a vivir

una nueva etapa en mi vida

y la esperanza de que el amor llega cuando menos lo esperamos.

(Música)

-Yo quiero a África, y se lo he dicho en más de una noche.

Y estoy enamorado de ella.

Sí, sí. Es más, es mutuo.

Porque ella también me lo ha dicho.

-La vida siempre me ha dado regalos;

soy una persona con mucha suerte.

(Música)

-Lo que más me ha gustado de "Hotel romántico"

ha sido conocer a África, intimar...

el marcarnos un...

un futuro de convivencia juntos.

Eso es lo que realmente

hemos logrado en estas dos semanas que hemos estado juntos.

-Son 1009 kilómetros entre su casa y la mía.

Por la distancia no nos veremos todo lo que quisiéramos.

Pero bueno, yo prefiero tener un amor a distancia

al que vea de vez en cuando a no tenerlo.

Evidentemente me voy con una ilusión muy grande

para que las cosas entre nosotros vayan muy bien.

Me apetecía aquello de encontrar el amor.

Pensaba que no iba a pasar nada.

Pero es que me lo llevo.

-Si expresas realmente tus sentimientos...

es posible que encuentres el amor.

Yo lo he encontrado.

(Música)

-¡Vamos para adelante! ¡Vamos!

-Aquí he hecho muchas cosas que no he hecho nunca.

Como bajar el tobogán gigante, que he ido a un parque temático

muchas veces y no me he podido tirar, y aquí lo he hecho.

Lo hacían todos, yo no iba a ser menos.

-Lo que sí me ha sorprendido de esto es el hecho de conseguir

que una parte de "Hotel romántico" conecte con una parte interior mía,

y que me haya suscitado un tipo de emociones...

pues que no me esperaba que podía tener.

Ese contraste de risas a estar en una entrevista

que me hiciera soltar una lágrima no me lo esperaba.

Sobre todo porque nunca me había pasado.

Me consideraba bastante fuerte como para enfrentarme a la situación,

pero, en dos ocasiones, me he venido abajo.

No he encontrado pareja en "Hotel romántico"

porque la única persona con la que quizá

he tenido más afinidad ha sido...

exteriormente, es decir, al conocerla un poco más,

su forma de ser, su carácter

y su forma de pensar...

no son las que yo busco en una persona.

-Para mí, Pilar es una persona nueva en mi vida.

Ahora no la veo como una pareja, ni como una amiga.

Es una persona a descubrir.

A descubrir qué puede pasar con nosotros.

Porque realmente sé que nos veremos.

Es una persona con la que seguiré teniendo contacto.

¿Hacía dónde evolucionara? No te sé decir.

-"Hotel romántico" ha sido una experiencia muy bonita.

Y, en cuanto al amor, he conocido a Genís

que es muy agradable, pero bueno,

tampoco se puede hablar de amor.

Es muy prematuro eso, ¿no?

Sí que nos vamos a seguir tratando

y tendremos algún encuentro

para ver cómo funciona la cosa.

Nos llevamos muy bien,

nos entendemos, tenemos mucha conversación.

-Sí que me a cambiado "Hotel romántico".

Sí que me ha cambiado, porque...

porque me ha hecho ver cosas que no había visto antes.

Y en el momento que eso ocurre,

deja huella en ti.

-Cuando enviudé, la vida se me torció entera.

Yo vivía de una forma cómoda y bien

y, de repente, te encuentras que estás solo.

Yo estaba totalmente desfasado

en relación a cómo funciona hoy en día la sociedad

en cuando a buscar pareja y todo esto.

A mí, "Hotel romántico" me ha dado una confianza muy grande

para retomar la vida.

Esto ha sido el primer paso, una ganancia total.

-Que la gente no vea a las personas de 60 años

como viejitos que ya han pasado a la historia,

sino que, bueno, tienen el envoltorio más usado,

más desgastado,

pero que seguimos teniendo la misma ilusión

para la vida y para el amor.

-Creo que la vida me ha ofrecido venir aquí...

No quiero llorar.

Porque... Ay, Dios.

Porque he pasado mucho...

Y, no sé, yo pienso que alguien me ha querido

premiar con esto.

He sido capaz de hacer todas las actividades

que me han puesto.

Y yo creo que sí, que lo he conseguido.

No solamente estamos para cuidar a los nietos.

Quedamos para muchas cosas más.

Para mí, ha sido todo...

yo qué se, desconocido, que podía hacer esas cosas.

Y mira, lo he hecho, he ganado y he sido primera muchas veces

las actividades que hemos hecho.

Haberme conocido yo más, saber que soy capaz de hacer

cosas que no había hecho, nada más que pasar cosas malas:

sufrir y sufrir, y nada más.

Y...

Y bueno, me llevo...

bueno, si no amigas, conocidas.

Vamos a seguir teniendo amistad.

-Me siento, bueno, como que voy perdiendo

esos miedos que yo tenía.

Voy perdiéndolos gracias a las experiencias que he vivido.

Cómo es posible que yo, a estas alturas de mi vida,

esté viviendo esto.

-Me he encontrado a gusto.

Que, para mí,

no sé si eso es amor, pero es lo que me importa.

Abrazar, querer a una persona.

Es la última oportunidad porque yo ya estoy en los 70.

(ININTELIGIBLE)

Pues o hago esto o no lo hago.

Me anime y...

Bueno, creo es un cambio.

Me va a ayudar a eso, a cambiar un poco,

a vivir un poco mejor.

Ahora me cuido más, antes no me cuidaba.

Me he dedicado a la familia, a hacer cosas,

pero de mí me he despreocupado.

Tenía la ropa bastante desfasada.

Me encuentro, en ese sentido, un poco, quizás, desfasado.

Y aquí, mira, me estoy animando, soltando,

hablando con unas y otras y viendo posibilidades.

-Se lo aconsejaría a muchas personas.

Que se animen,

que no se queden amuermados en casa, ¿eh?...

y que salgan y vivan el presente

pero ya.

Bueno, ya sí o sí nos tenemos que marchar.

El autobús nos espera para ir al aeropuerto.

Y llega el momento de sabe qué huéspedes acaban su estancia

en el "Hotel romántico" como pareja.

¡Esperadme!

¡Ven, ven, ven, ven!

Chicos, chicas, ha llegado el final del camino.

Y os tengo que decir que aquellos que hayáis encontrado el amor

en "Hotel romántico"

os quedáis aquí, y el resto, poco a poco,

os vais yendo hacia el autobús porque nos vamos para España.

David, Mercedes, empiezo con vosotros.

Vale. ¿Ahora qué?

Pues ahora a continuar.

Tenemos que seguir conociéndonos un poquito más.

Pero hemos decidido hacer una vida en común.

Tenemos muy claras las cosas.

Vamos a seguir compartiendo nuestra vida.

Yo creo que es lo que andaba buscando.

Voy a intentarlo.

Lo tengo muy claro en ese sentido.

Mercedes, quién te lo iba a decir, ¿no?

Es verdad.

Vine aquí de una forma y me voy siendo totalmente distinta

en todos los aspectos.

He tenido la gran suerte de conocer a David,

ya que parecemos almas gemelas.

Y muy bien.

Tenemos proyectos juntos. Poquito a poco

hasta que nos adaptemos y ver si la convivencia

es posible en un futuro. Yo creo que sí.

Os vamos a seguir de cerca, ¿eh?

(RÍE) Ah, ya, ya.

Yo estoy seguro que sí, que les va a ir bien.

Me llevo para Sevilla muchas amistades y un amor.

Vamos a seguir conociéndonos, a ver si somos capaces de unir

los 1009 kilómetros que nos separan.

Claro. Los habéis contado ya.

1009. De puerta a puerta.

De puerta a puerta, 1009.

A mí me enamoró de ella sus ojos,

su gracia y la sangre andaluza que tiene.

Hemos dado el primer paso, puesto la semillita.

Ahora hay que cultivarla, cuidarla, regarla...

Y que esto vaya floreciendo. Que sea un gran amor.

(SUSPIRA) Manuela.

Ay, Manuelita.

Me llevo el corazón lleno.

Y me llevo también, pues un trocito de mi corazón

del amor que siento hacia Manuel.

Yo, en cuanto que pueda, me escaparé a Madrid.

Y, bueno, y él,

cuando pueda, irá a hacerme una visita a Sevilla,

que es muy bonita, ¿no? -Sí, sí.

No pensaba que fuera a volver a surgir

estás cosas en mi vida y en mi corazón,

pero bueno, han surgido.

Vamos a hacer una cosa. Poneos así.

Un poquito firmes. Vamos, chicos.

(MANUELA RÍE) La flecha.

Bueno, chicos, pues hasta aquí hemos llegado.

Nada, hacemos las maletas y nos vamos.

Qué pena. Yo me he quedado con ganas de más.

Pues quédate a vivir en Suiza.

Quédate tú, tan deportista que eres. Aquí tienes campo para correr.

Pues no me importaría en absoluto. Mientras tú no te quedes...

Qué cruz, ¡qué cruz! De verdad.

¿Es que hasta el último momento? Por favor.

Daos un beso. Daos un beso, por favor.

Daos un beso. Un besito.

Si es que os queréis mucho, en el fondo.

Para mí, "Hotel romántico" ha sido una experiencia

inolvidable, un regalo maravilloso que me ha puesto la vida delante.

-Para nada me imaginaba que fuera así.

Y lo he hecho todo con mucho agrado, con mucha ilusión.

Me ha encantado conocer a tantísima gente.

-Tenemos sentimientos y ganas de vivir.

Somos bastante participativos.

-Yo, de verdad, esta experiencia

ha cambiado mi vida, la voy a recordar para siempre.

Va a quedar en mi recuerdo.

-Para mí, "Hotel romántico"

significa un antes y un después en mi vida.

-Una experiencia muy bonita con un final muy feliz.

Hotel Romántico - Programa 8

08 sep 2017

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