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Historia de nuestro cine - Coloquio: Rodadas fuera - ver ahora
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¿Qué tal? Buenas noches.

Tengo que reconocer que estaba deseando emitir

en "Historia de nuestro cine" "En la ciudad sin límites"

porque para mí es una de las grandes películas

del cine español de las últimas décadas.

Por eso celebro que hoy nos acompañe una vez más

su director, Antonio Hernández.

Ya te había dicho que me encanta la película.

Sí, me lo habías dicho. Perdón por mi voz.

Sí, yo... ¡Y aquí hablando!

Yo la tengo así siempre.

Intentaré llegar al final del coloquio.

Tras el coloquio emitiremos "Ángeles gordos",

otra película española rodada fuera de nuestro país,

en Nueva York, y uno de los títulos menos conocidos de Manuel Summers.

Por eso hemos invitado a Miguel Olid,

que es periodista, investigador, crítico cinematográfico

y promotor de los numerosos homenajes

que durante 2018 se realizaron a Manolo Summers,

durante el año pasado, con motivo del 25 aniversario de su muerte.

Buenas noches y bienvenido.

Es la primera vez que nos acompañas. ¿Qué tal?

Gracias, encantado de estar aquí.

Nuestro tercer invitado esta noche es Fernando Méndez-Leite,

director, historiador, crítico de cine

y colaborador habitual de este programa. ¿Cómo estás?

Muy bien. Me habéis invitado porque soy

uno de los mayores detractores de Manolo Summers.

¡Claro que no! Eres uno de los nuestros,

por eso estás aquí.

Hemos visto una película que, como os digo,

a mí me remueve y me emociona cada vez que la vuelvo a ver.

Hablabas cuando la estrenaste que era un homenaje a tu padre;

cómo nació esta película y por qué decides

situar la acción en París.

Hablamos de una coproducción con Argentina. Cuéntanos.

Imagino que parte del éxito que tiene esta película,

al margen de que esté bien o mal,

es porque al final todos tenemos un padre.

Y lo tenemos todavía o ya no lo tenemos.

Creo que impactó con la sensibilidad

que tiene cualquier ser humano ante la pérdida de un ser querido.

Yo lamentablemente en la última etapa de mi padre,

enfermo de un cáncer de pulmón, como el personaje de la película,

no tuve el ingenio de...

sospechar siquiera

que tal vez debería haber sido cómplice de su disparate,

de la locura, de la demencia que le provocó la enfermedad...

Me quedé un poco al margen como casi siempre

hacen todos los acompañantes, familiares de un enfermo terminal

que era, bueno, llevarlo lo mejor posible,

darle el mayor cariño posible

y un poco apaciguar sus estados de ánimo.

Y solo cuando lo estábamos enterrando,

pues me fastidió bastante no haberlo pensado antes,

imaginé qué hubiera sido si yo hubiera sido cómplice

de las historias que su mente inventó para los últimos días.

Y pensé que la mejor manera de solucionarlo

era hacer una película que lo contara.

No mires a las cámaras, nos vigilan.

¿Por qué París?

Porque siempre me imaginé otros... Enrique Brasó yo

el primer guión que hicimos de esta película

es 15 años antes de su rodaje y era otra versión muy diferente.

Habíamos empezado con unos personajes

con una amistad profunda,

dos personajes que se acaban traicionando.

Se acaban traicionando en un periodo de posguerra

en el que los viajes a Francia y a través de la frontera

para traer propaganda antifranquista y demás,

acabó con mucha gente en la cárcel.

Y en ese proceso habíamos decidido hacer un guión

que luego colocamos en esta historia,

en el pasado que recuerda Fernando, y que adorna el personaje de Max

con el amor de su vida que era el amigo al que traicionó.

Francés.

¿Dónde está?

La memoria, el pasado, el perdón,

el poder elegir la manera de vivir y también la manera de morir.

Hay muchos temas de calado que están en este película,

no sé qué es lo que más te interesa, Fernando.

Pues a mí me interesa prácticamente todo

porque, como a ti, es una película que me gusta muchísimo.

Por ejemplo me interesa muchísimo esa idea del rodaje en París,

de la acción en París porque supone desubicar toda la historia.

Desubicar la historia del presente de esa familia,

de sus conflictos personales y de sus conflictos económicos

y colocarlos en un sitio fuera de su ámbito habitual.

Y desde luego me interesa muchísimo toda la historia de la traición

y de la culpa, que son temas además tan nuestros,

tan de nuestra generación y tan españoles por otro lado.

Por ejemplo, toda la historia de Julián Grimau

en el seno del Partido Comunista en los años 60

tiene muchísimo que ver con la historia

de la acción que hay en la película.

Por otro lado está la historia, la idea de ocultar

toda una vida, toda una segunda vida y durante todo el tiempo;

durante toda su vida por parte del personaje de Fernán Gómez.

Y no digamos el personaje de Geraldine que, claro,

es quien se lleva la película por delante

porque es el personaje más fuerte y más salvaje de la historia.

Y por otro lado está tan magníficamente rodada

como siempre las películas de Antonio,

que es un magnífico realizador.

Y rueda muy bien, dirige muy bien a los actores.

El reparto está hecho estupendamente.

Hay otras cosas que me interesan mucho de la película

como la mirada que tú pones sobre esas relaciones de pareja.

Está muy latente ahí, en esas vidas de un modo coral;

son muchos personajes, los hermanos, los hijos de Fernán Gómez.

Y todos ellos están implicados en relaciones personales complejas.

O sea, la relación de Ana Fernández con Leo;

Adriana con su ex;

Roberto Álvarez con su amante;

la propia Geraldine Chaplin con Fernán Gómez.

No sé, me parece muy interesante esa mirada tuya

de esas relaciones complejas de pareja en la película.

Eso es lo que hace a una película en definitiva,

que no sea simplemente la trama principal

y detrás no hay nada.

Cuántas veces ves una película y dices:

"A esta película lo que le falta es el ambiente;

son los personajes secundarios; son las subtramas".

Pero aquí todo está muy bien hilvanado

porque además la película es bastante secreta, no sé.

Sí, no es muy evidente. -No se explicita todo demasiado,

con lo cual se evitan los riesgos que puede tener

una película con muchas historias.

Qué bien están escritos esos personajes

y qué bien están interpretados.

Creo que es uno de esos repartos soñados.

Vamos a detenernos en Fernando Fernán Gómez,

en Geraldine Chaplin, a quien hemos visto

en muchas de esas películas con Saura,

pero creo que es uno de los grandes papeles de su trayectoria.

Sí, claro, el reparto es fundamental.

Pero fíjate, Leonardo Sbaraglia estaba, no digamos en los comienzos

de su carrera, pero sí en una primera etapa.

Había hecho pocas películas, era un actor joven

y ya estaba estupendo.

Pero es que todos en la película, tiene un reparto fantástico.

Ana Fernández también estaba en los comienzos,

hacía poco que había hecho "Solas", "Sé quién eres" y alguna otra.

Pero Ana Fernández está estupenda en la película.

Adriana siempre está bien. Adriana Ozores es maravillosa,

siempre está bien.

Es un papel particularmente antipático

cuando tiene una simpatía natural que dificulta eso.

Leticia Brédice, que es una actriz argentina estupenda

aparte de guapísima.

Roberto Álvarez. -Roberto Álvarez,

que trabaja mucho contigo. -Mucho.

Es muy bueno. -Yo lo parí, como digo yo.

Es verdad que no hay nada más maravilloso,

París o no París, que rodearte de buenos actores.

Eso es... -De hecho,

una de mis secuencias favoritas, citabas a Ana Fernández,

para mí una de las mejores secuencias

es esa que tiene Ana Fernández totalmente de entrega,

me parece que está soberbia.

Nunca has estado enamorado de mí.

Yo creo que sí.

Recuerdo que cuando estábamos fabricando

la película y llenándola de historias,

había algunas que parecía que podían sobrar;

que parecía que podían no estar;

parecía que podías prescindir de ellas.

Y sin embargo cuando las rodábamos, adquirían un peso específico

que luego han sido comentadas por alguien en algún momento:

"La escena que más me gusta a mí..."

Hay una escena fantástica que es la tensión que se crea

entre Sbaraglia y Alfredo Alcón en el encuentro.

Él no me delató.

Y Alfredo Alcón, que además era el gran actor argentino

de los años 60 y 70,

protagonista de todas las películas de Torre Nilsson,

un eminentísimo actor de teatro que trabajó mucho en España,

en teatro sobre todo.

Recuerdo estar trabajando con él y con Leo

un fin de semana en el despacho, en el que yo estaba,

eso de rebajar, ¿no?

De rebajar hasta conseguir eso que para mí

es una lección de cómo hay que interpretar a un personaje.

Vamos a hablar de la película que veremos a continuación.

"Ángeles gordos" se estrena en 1982,

dirigida por Manolo Summers.

Era la primera y única vez que Summers rodaba en EE.UU.

y es que allí tenía mucha aceptación,

gustaba mucho Summers en EE.UU.

Sí, algunas de sus películas circularon en circuitos,

digamos de sala B. Y aún en YouTube se pueden ver

tráilers de películas de Summers.

Él volvió a rodar luego en Nueva York,

pero es un trabajo poco conocido.

En una serie que hizo para TVE, "Cine por un tubo",

dedicó un capítulo a la parodia de género cinematográfico,

digamos que dedicó al musical americano

y rodó los exteriores en Nueva York.

Y son los productores americanos quienes vienen a buscarle

y dicen que quieren hacer una película con él en EE.UU.

¿Qué les interesaba del cine de Summers?

Summers es un director que tuvo éxito en España.

"Adiós, cigüeña, adiós" la vieron 3,5 millones de personas

aquí y fuera de España.

Sus películas se han visto en Escandinavia, en Canadá,

en Sudáfrica, en Taiwán, Hong Kong; en toda América del Sur.

"Adiós cigüeña, adiós" fue la película más vista

en Colombia por encima de "El Padrino"

o "La naranja mecánica".

Yo creo que eso trascendió e hizo que se interesaran por él

y a través de José Vicuña e Impala, la productora Impala,

con grandes productores en español.

Summers fue allí, estuvo con Chumy Chúmez,

que era muy amigo y colaboró con él en muchas películas.

A él le fascinó, le parecía muy interesante

el tema de la obesidad en EE.UU.

Eso y también el tema de los perros,

el cementerio de perros que refleja en la película.

Son dos gordos que se aman con toda su alma

y que entre dos almas hay una cantidad de 250 kilos.

En los 80, Fernando, ¿era habitual que los cineastas españoles

rodasen fuera de nuestro país o era algo inusual?

No era habitual, aunque empezaban a darse casos concretos.

Por ejemplo Bigas Luna hizo "Reborn" en EE.UU.

Borau se había ido a vivir a Los Ángeles

y con gran dificultad consiguió terminar "Río abajo",

que es una película preciosa por cierto.

Colomo hizo en esos años "La línea del cielo",

pero en un plan muy modesto.

Esta realmente era una coproducción con EE.UU.

Y creo que además tenía un cierto sentido que le llamaran.

Porque sí hay un lado en el cine de Summers

del que no se ha hablado mucho, pero que es el lado romántico,

el lado sentimental;

de historias de amor.

De hecho, el debut "Del rosa al amarillo"

es una historia de amor muy blanca,

como es también "Ángeles gordos" de alguna manera.

(Música)

¿Qué quería contarnos Summers con "Ángeles gordos"

y lo que finalmente nos contó?

Yo creo que en "Ángeles gordos" se ve el interés de Summers

por historias de amor no convencionales.

En muchas de sus películas está presente.

"De rosa al amarillo" se ha citado, ¿no?

Son tres historias, historias de amor de adolescentes

y también de ancianos, que no es muy común que se cuenten.

Películas menos conocidas como "Ya soy mujer"

es la historia de amor de una chica, el paso de niña a mujer,

con un sacerdote, basada en una historia real.

"La niña de luto" es una historia de amor

más convencional, pero con el elemento del luto que...

Impide. Impide ese amor.

Creo que era un hombre al que le interesaban mucho

las historias de amor no convencionales, distintas.

Y en ese sentido, aunque es distinta, muy atípica

por rodar en EE.UU., actores americanos y tal,

creo que tiene muchos elementos en común.

Aparte, hay otras cosas como la presencia de humor negro

con esa muerte del perro que, bueno,

nos puede recordar un poco a "La niña de luto",

esa comitiva fúnebre, ese gusto de Summers

por mostrar comitivas fúnebres,

que también se ve en "Adiós, cigüeña, adiós".

Y que estaban en sus chistes gráficos,

desde el primer momento. -Totalmente.

Yo creo que en sus chistes había gordos.

Mucho gordo. -Sí, sí.

¿Y el casting? Tengo entendido que le costó mucho

llegar a este casting final. ¿Por qué?

Manolo Summers siempre apostó, le interesó mucho

trabajar con gente de mucho peso como Alfredo Landa,

fue el primero en dar un papel protagonista a Landa.

Pero le gustaba mucho trabajar con actores no conocidos.

Me gusta mucho ir por ahí descubriendo gente nueva.

Me gusta mucho la gente de la calle

y me gusta precisamente por la naturalidad que tienen.

Y sobre todo cuando tienen una pinta graciosa,

enseguida los ficho para mis películas.

Hola, chicas, mi nombre es Mike Scott

y yo soy el hombre que estáis buscando.

Es curioso porque esta película es de hace 35 años

y ha cambiado la manera de los contactos,

antes se hacían a través del periódico,

pero es que ahora están las redes sociales.

O sea, continuamos conociendo a gente

y teniendo esas citas a ciegas,

que es lo que planteaban en la película.

Sí, ahora se habla de los avatares, ¿no?

Hay mucha gente que en las redes

está creando una personalidad nueva,

que es la que vendes, la que pretendes que los demás vean

en tu Instagram, etc.

Bueno, pues es una historia que habla de eso,

de cómo por un complejo,

probablemente estúpido, pero inevitable,

tienes que fingir que eres otro.

Como en la literatura, se han hecho muchos casos ya.

La promesa que tiene la película al principio,

que es verdad que hubiera sido incluso más golosa,

que es hablar de esa marginación a la que sometemos

a la gente que es diferente porque creemos

que hay un estándar común que debemos respetar todos.

Bueno, luego es un poco vodevil,

que no acaba llegando abajo del todo

y a meterse en el agujero porque intenta divertir

y porque los sazona con abuelas, con el perro...

Es que le perdía el humor a Summers, le perdía el humor.

Incluso en películas serias como "El juego de la oca",

que es una película dramática en principio,

pero sin embargo no se podía resistir

a la tentación de hacer chistes.

Aquí ha tenido mucho sentido la crítica,

por lo menos en esta ocasión me han tratado muy bien.

Yo lo agradezco, agradezco el buen trato de todos.

La gente que la ve piensa que es divertida

y se emociona, es una comedia sentimental.

La gente se lo pasa muy bien.

Lo dejamos aquí, no podemos seguir hablando

de "Ángeles gordos" porque los espectadores

la verán a continuación.

Me gustaría saber lo que estáis haciendo.

Tú continúas volcado en la televisión.

¿Cómo es la vida del cable?

No, la televisión sigue volcada en mí.

¡Hombre, desde luego porque menudo tirón!

Lo digo porque estoy esperando un hueco

para poder hacer otra película.

Porque mi última película, que es "Matar el tiempo",

tiene ya cuatro años. Y ves que va pasando el tiempo

y yo sigo haciendo series, encantado,

feliz porque es muy divertido.

Y este nuevo panorama industrial de las plataformas

está cambiando un poco el hábito y la costumbre

de cómo ver los audiovisuales.

En fin, nunca hemos estado en una eclosión tan tremenda.

Espero encontrar un hueco. Búscalo, búscalo

que queremos ver un nuevo trabajo cinematográfico tuyo.

Muy bien. ¿Con qué estás?

Sigo con el universo Summers, que voy entrando

en mi tercer año de investigación sobre Summers,

y espero que este año pueda salir algún libro sobre Summers

en el que llevo trabajando tres años.

Y también estoy con un documental, que aprovecho la ocasión

para invitar a Fernando porque me gustaría

que hubiera voces también críticas hacia el cine de Summers.

Me encantaría contar con su testimonio.

Claro que sí. Cuenta con ello, por supuesto.

Ahí queda ese ofrecimiento.

Muchas gracias, Miguel, Antonio, Fernando.

Gracias por haber estado este ratito con nosotros.

Entrañable, divertida, entretenida y muy bien filmada,

así es "Ángeles gordos", la primera y única película

de Manolo Summers rodada en EE.UU.

Con ella os dejamos hasta la semana que viene.

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Historia de nuestro cine - Coloquio: Rodadas fuera

19 ene 2019

Elena S. Sánchez, Antonio Hernández, Miguel Olid y Fernando Méndez Leite; charlan sobre las películas que emitimos esta noche "En la ciudad sin límites" y "Ángeles gordos"..

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