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Historia de nuestro cine - Coloquio: Jóvenes - ver ahora
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¿Qué tal? Buenas noches de nuevo.

Tiempo ya para dialogar

en el coloquio de "Historia de nuestro cine".

La juventud,

esa etapa de la vida determinante y, en ocasiones, complicada

ha sido tema central

de muchas películas de nuestro cine.

De desenfreno, de rebeldía, de inadaptación

y del a veces difícil tránsito a ese futuro incierto

que es la madurez

tratan las dos películas de esta noche.

La que acabamos de ver, "El pico 2", de Eloy de la Iglesia,

estrenada en 1984,

y "Siempre es domingo", de Fernando Palacios,

que se estrenó en 1961

y que veremos al finalizar este coloquio.

Para hablar de estas dos películas en particular

y de cómo nuestro cine ha retratado a la juventud

en diferentes épocas

nos acompaña Simón Andreu, actor

y uno de los intérpretes de "Siempre es domingo".

Además, conoce bien el cine de Eloy de la Iglesia,

porque ha participado en varias películas suyas.

¿Qué tal, Simón?

¿Cuántas películas tuyas hemos visto ya aquí?

Es la primera vez que te tenemos. Gracias.

Sí, pero en la pantalla sí que me habíais tenido.

En la pantalla muchas veces. Hemos visto toda tu evolución.

Damos también la bienvenida a nuestro siguiente invitado,

es Eduardo Fuembuena, historiador, escritor y autor

de "Lejos de aquí",

el libro sobre José Luis Manzano y Eloy de la Iglesia,

protagonista y director de "El pico 2".

¿Cómo estás? Muchas gracias.

Te lo sabes todo, tanto de uno como de otro.

Casi todo, nunca se sabe todo. Gracias por acompañarnos.

Y saludamos también a Luis Parés, historiador,

crítico de cine y colaborador habitual del programa.

Gracias por estar aquí, tu casa. Gracias a ti por invitarme.

Comenzamos hablando de los jóvenes, cómo en el cine,

los jóvenes muchas veces nos hablan de cómo era la sociedad

en un momento determinado.

Sí, bueno, lo que pasa es que, a veces,

no se cuenta realmente cómo eran,

se hace una adaptación cinematográfica de la juventud

y se hace una película

como la que vamos a ver a continuación.

La de Eloy es mucho más real, pero muy limitada también

a una serie...

A un mundo, a ese mundo lumpen

en el que Eloy terminó viviendo inmerso hasta el cuello.

Esto es un poco una realidad cinematográfica,

tanto en un caso como en otro. Además, qué jóvenes tan distintos

los que retratan las películas de hoy.

Una está rodada a mediados de los 80,

otra a principios de los 60.

Además, son jóvenes de clases sociales distintas.

Sí, aparentemente son muy distintos,

sin embargo, responden a la misma pregunta:

el porqué del mal entendimiento entre padres e hijos.

En realidad, en ambas películas vemos

que la trasmisión de valores de los padres a los hijos

ha fallado y los hijos han salido de una forma díscola

y cómo, después, intentar trazar el camino correcto

para volver a ese entendimiento es muy difícil.

Antes de hablar de "El pico 2" en concreto,

me gustaría que me dijeras por qué te fijas

en Eloy de la Iglesia y en José Luis Manzano

para que sean los protagonistas de "Lejos de aquí".

Ejemplifican perfectamente la historia reciente de este país.

Es muy complicado

cuando se quiere contar una historia

tener que remitirse

al momento históricamente inmediatamente anterior.

En este sentido,

yo creo que ellos lo ejemplificaban a la perfección

y, sobre todo,

dos personas públicas que han sido puestas en entredicho

y denostadas y, sin embargo, han hecho algunas de las películas

más taquilleras y populares de aquellos años.

Hablamos del posfranquismo

y los años de la Transición española.

Pásame enseguida la máquina. Tengo un monazo terrible.

No aguanto más. -¿Dónde te vas a picar?

-Aquí.

"El pico 2" se estrenó en 1984, ya nos centramos en la película.

Hablemos del retrato que hace de esos jóvenes,

que pertenecían al lumpen, y que están enganchados al caballo.

Sí, en realidad, Eloy de la Iglesia siempre tenía un doble interés.

Uno, el interés principal, el más obvio quizá sea retratar

el mundo marginal de la drogadicción,

pero luego siempre intentaba coger una lupa y enfocar el contexto.

El contexto en "El pico 1"

es ese momento turbulento del País Vasco,

con esas batallas ideológicas tan bien representadas.

Aquí, sin embargo, al cambiar el País Vasco por Madrid,

que es la sede del poder institucional,

en lo que se centra Eloy de la Iglesia

es en retratar la corrupción, cómo esas macroestructuras

acaban afectando y empujando a la juventud

a buscar el futuro donde no deben.

En "El pico 2" da un salto

que también había avanzado en "Navajeros",

con ese personaje de Pepe Sacristán,

que es contar la marginalidad

y buscar las razones de ella donde menos nos las esperamos.

-Es que la intención de Eloy y de sus guionistas es informar

sobre unos aspectos vigentes en la sociedad de ese momento

y, de alguna manera, no deja de ser

una continuación lógica de la primera parte.

Entonces, sí que están los temas,

el conflicto de padres e hijos,

está también la corrupción en algunas facciones,

en algunos elementos concretos

de las fuerzas de seguridad de este país,

pero también hay una ampliación de temas,

lo que es la supervivencia del aparato totalitario,

el franquismo en las instituciones y en la administración,

lo pernicioso del sistema penitenciario.

¿Qué pasa?

-Nada, que le están dando un palo al nuevo.

La prevaricación en el sistema judicial

y la incidencia perniciosa

de los medios de comunicación amarillistas,

tanto que se le decía a Eloy amarillista, en la ciudadanía.

Luego está también el tema del terrorismo,

digamos, el terrorismo y su contrario, el GAL,

que es muy curioso que en esta película,

la primera ficción española en la que se hace referencia

a los grupos antiterroristas de liberación.

Concretamente,

con la financiación de la administración a estos grupos.

La organización ha decidido olvidarse del lendakari.

Ahora es un problema de ustedes.

-Así que nos lo servís en bandeja, ¿eh?

Y la gran contradicción es que la película

se hace desde dentro del sistema,

se hace con todo tipo de ayudas automáticas a la cinematografía,

recibe los premios especiales una vez estrenada,

y luego, aparte, cuenta con ayuda de Instituciones Penitenciarias

y de la Guardia Civil, que presta hombres, vehículos,

toda la uniformidad que aparece es auténtica,

no es de guardarropía.

Entonces, ahí está una contradicción más,

una dicotomía más en lo que es este hombre,

Eloy de la Iglesia, que contaba tantas cosas

que, de alguna manera, no, de manera radical,

rompía el pacto tácito establecido en este país.

-Muestra un mundo que a él le afecta.

A él la Guardia Civil le afecta

porque tiene que esconderse de la Guardia Civil.

Es perseguido por la Guardia Civil porque Eloy vive en un mundo,

en este lumpen, en el que se ha involucrado tanto,

que está al borde del delito.

Eloy está esperando en la cárcel a amigos suyos.

Claro, esto, en esta época, no lo refleja nadie,

pero todo el mundo sabe que existe.

Me gusta ser observador

del contexto social en el que me muevo.

Entonces, en el contexto social en el que me muevo

se dan todas estas cosas, todas estas características.

A mí me interesa hablar de mis conciudadanos,

de sus problemas.

¿Cómo fue recibida "El pico 2" en su momento y qué supuso?

Porque era hablar de temas estaban en la sociedad,

eran durísimos y él los trataba de una manera descarnada.

Eloy de la Iglesia sabía situar sus películas

en una coyuntura ideal

para este tipo de recepción comercial.

Por una parte, se aprovechaba de todo el cine de explotación,

los subgéneros juveniles, delincuentes juveniles,

películas eróticas... Y ahí metía su contenido.

Es decir, "El pico 2" fue recibida.

No obtuvo tanto éxito como "El pico 1", tengo entendido,

pero sí que tuvo éxito.

¿Cómo era trabajar con Eloy, Simón?

Yo con otros actores no sé cómo se ha llevado,

pero conmigo nos llevábamos de una forma maravillosa,

nos entendíamos sin hablar.

Eloy me decía: "Este personaje hace esto".

Y yo lo hacía a mi manera y Eloy me lo compraba.

Algunas cosas no, por supuesto. Un director dirige.

En principio, nos entendíamos muy bien,

sin hablar.

¿Cómo fue la relación

entre José Luis Manzano y Eloy de la Iglesia?

Bueno, pues una relación de dependencia,

con un interés en común, que era el cine.

Eloy de la Iglesia estaba buscando un joven protagonista

para encarnar al Jaro en "Navajeros".

Recuerda a este chico,

que había tenido algunos contactos anteriores con él.

Se hace una serie de pruebas fotográficas

y la cosa funciona y, sin formación actoral,

siendo él un actor natural, que se remite a la realidad,

que le había tocado padecer de alguna manera,

todo lo que es el submundo marginal de Vallecas,

este era un chaval de la UVA de Vallecas,

Unidad Vecinal de Absorción.

La cosa funciona y a partir de ahí empiezan a hacer estas películas,

de la poética del lumpen.

Se han denominado, de mala manera, "películas quinquis",

pero no deja de ser cine social,

que se remite a la realidad más absoluta

de lo que sucede en ese momento en la calle.

Decíamos que, a raíz de ese gran éxito de "El pico",

llega "El pico 2",

pero sí es verdad que hay cambios sustanciales

de una película a otra, por ejemplo, en el reparto.

Sí, digamos que el personaje que interpreta en esta película

Fernando Guillén no lo interpretaba en "El pico 1",

lo interpretaba José Manuel Cervino.

Para mí es un hándicap que tiene la película.

Parece ser, yo lo he leído en una entrevista de Eloy,

que fue por una discusión que tuvieron

porque en el doblaje de "El pico 1"

no le gustó a Cervino cómo le habían doblado,

pero también hay una incorporación de nuevos personajes,

como la abuela,

que también contribuye a humanizar mucho a José Luis Manzano.

Y luego, otros secundarios como el Pirri,

que acaba de redondear su hábitat.

¡Por los tontos!

¿Y siempre beben tanto? -¿A qué vendrían si no?

Sin alcohol se sienten inseguros, el alcohol los hace superiores.

Nos vamos a principios de los 60,

En 1961 es cuando Fernando Palacios estrena "Siempre es domingo".

Era tu debut, tenías 20 años. ¿Cómo llegas?

Habías rodado solo una película antes.

Casi mi debut.

¿Queréis por esposa a la señorita Clara Eugenia?

Oye, ¿cómo te apellidas?

Llegué allí un poco por casualidad también,

yo no sabía nada de cine.

Yo había hecho teatro aficionado en mi pueblo

y, de repente, me bombardean de actor en Madrid.

Ahí llegué.

En realidad, yo en esta película, más que actor, era espectador,

porque yo todos los días estaba con la boca abierta,

viendo lo que hacía, sobre todo, Carlos Larrañaga,

que era un personaje.

Carlos Larrañaga llegaba a la película con su chófer,

porque rodábamos en los estudios CEA,

en Arturo Soria,

donde está el puente de Arturo Soria,

en la carretera de Barcelona, y el tío llegaba allí,

todas las mañanas, con su chófer.

Lo primero que le pedía era que le fuera a buscar un whisky

al bar de los estudios.

Entonces, su chófer se quitaba la gorra,

se la ponía debajo del brazo, aparcaba la Vespa,

porque era su chófer de Vespa, porque el tío venía en Vespa,

no os creáis que venía en coche, porque no tenía dinero para coche,

pero tenía chófer,

y se iba a buscar el whisky que le traía al plató.

Era un mundo que para mí, que venía de pueblo

y estaba acostumbrado a la cuadra y a sembrar patatas,

imagínate lo que era para mí ver esto,

era un mundo de ilusión.

-Es una anécdota preciosa

porque podría ser una escena de la película.

-Sí, sobre todo, del personaje suyo.

Tengo la noche en blanco. Si quieres, podemos ir a esa casa.

-¿Son de confianza? -Sí, amigos míos.

Lo hacen por pasar el rato. -Lo único que merece la pena.

¿Cómo es la juventud que refleja "Siempre es domingo"?

Es una juventud que no tiene dinero,

pero que tiene dinero muy cerca.

Es decir, ellos no tienen ingresos ni trabajo,

pero sus padres o saben cómo conseguir dinero.

Esto les ha creado

una falsa apariencia de estatus social,

esto lo vemos perfectamente en el personaje principal.

Necesito un crédito bancario. -¿Cómo no? ¿Y a mí quién me lo da?

-Esta vez por lo menos he venido a verte,

otras te lo pido por teléfono. -¿Cuánto?

La película no está dirigida a la juventud, sino a los padres.

Está diciendo: "Por favor, sed atentos,

no les deis todo lo que esté en vuestras manos,

porque la educación no es solo llenar de posibles".

Es decir, mientras que "El pico" sí puede estar hablando

de una juventud que se puede ver reflejada,

aquí no, aquí hay un interés aleccionador,

sobre cómo hay que educar a un hijo.

¿Y cómo era ese Madrid?

Un Madrid que querían vendernos como moderno.

Sí, pero que no lo era. Tenía dos caras.

Ese Madrid que vemos aquí

no era el Madrid real de los años 60.

En el Madrid de los 60 había un coche...

Hay una famosa escena en la que hay un pequeño accidente,

allí, para que Madrid pareciera Nueva York,

al guardia urbano, no al actor, al guardia de verdad

se le pedía, por favor, que parara el semáforo,

incluso en verde, que no dejara circular

hasta que dijeran "motor"

para que hubiera por lo menos diez, 12 o 14 coches

y, al decir "motor",

abrir para que cuando rodaran se vieran coches y autobuses,

porque en Madrid había tres coches.

Aquí querían dar el aspecto del gran Madrid,

del Madrid con coches, que la gente iba en coche y tal.

En Madrid no iba en coche ni Dios. Iban en coche los tres ricos.

En Madrid en esta época había costureras, sombreras,

gente que trabajaba en fábricas

y aquí no se ve ninguna de todas estas.

María Luis Merlo, que trabaja.

Solo se ven dos chachas y justo son las malas.

Veréis que son dos personajes que se salen,

no por la profesión, ni por el origen social,

sino incluso por su forma de ser.

Dices: "Oye, que los malos son los trabajadores

y los buenos son los golfos".

Estamos hablando de una película de la factoría Pedro Masó,

que había debutado con "El día de los enamorados".

Sí, de hecho, el guión es de Masó

y su guionista habitual, Rafael Salvia.

Fernando Palacios era un hombre ya con una trayectoria,

sobre todo,

como ayudante de dirección de Florián Rey, que era su tío.

Era un hombre que sabía cómo manejar un rodaje

y, de hecho, encadenó éxito tras éxito.

"El día de los enamorados", "La gran familia"...

Está muy bien contado y los detalles están cuidados.

Lo que acaba de decir Simón de cómo grabar la Gran Vía.

Además, yo creo que a Masó, si vemos la trayectoria de Masó

y la unimos con una película posterior,

aparentemente muy distinta, como "Experiencia prematrimonial",

le preocupaba mucho ese asunto de la juventud.

Masó era una persona muy atenta a lo que pasaba

y a la preocupación social

y sabía crear todos los detalles para que esa preocupación

estuviese bien contada y llegase de una forma sensible y amable.

-Luego también es curioso, de alguna manera,

remarcar cómo esta juventud de principios de los 60

también tiene una serie de adicciones o dependencias,

se marca mucho el alcoholismo,

el tabaco por supuesto, están fumando continuamente,

pero no es problema para ellos.

Y luego el consumismo brutal y absoluto,

aparentar consumir.

Sin embargo, cuando vamos al 84, a "El pico 2", es otra historia.

De la Iglesia intenta que hagamos con él

ese recorrido del terror por el sistema de las drogas,

lo que es la distribución, la adicción

y las consecuencias en la sociedad.

Un nexo de unión que tienen las dos películas

es Gracita Morales, que, además, está en un personaje,

es el mismo personaje,

pero como si hubieran pasado los años.

Sí, es la chacha del cine español, pero sí que es cierto

que, de alguna manera, Eloy de la Iglesia

la recupera en "El pico 2",

porque prácticamente estaba inactiva

desde el final de la década de los 70,

había hecho una película con Paco Lara Polop,

pero, de todas formas, es el mismo personaje,

pero la carga ideológica, cómo no, dirigiendo De la Iglesia,

cambia mucho.

¿Hay juerga? -A lo grande.

-Qué alegría,

con las ganas que yo tenía de echar un rizo al aire.

Es bonito, porque como en el caso de Simón,

estás viendo casi por primera vez a actores que veías continuamente,

pero ya no solo son los nombres del reparto,

María Luis Merlo, Carlos Larrañaga,

pero sobre todo, cómo están diseñados los personajes,

es decir, los actores están maravillosos,

pero la construcción de personajes que tienen y se mueven

en un equilibrio muy frágil con algo que les define

y algo que les confunde con los demás.

Yo creo que es un gran guión y todos los actores,

empezando por ti, por supuesto...

-Bueno, yo hacía un papelito. Eran mis principios.

A mí me tocó la lotería con este papelito,

porque estaba viendo a los grandes galanes

y a las grandes damas del cine español.

¿Y cómo manejaba el director, Fernando Palacios,

esa coreografía?

Estáis prácticamente todo el tiempo todos en plano.

En el cine hay una cosa que es matemática.

Sólo estamos los disciplinados.

El que no es disciplinado no está en el cine.

Dirigir a una tanda de disciplinados no es difícil.

Después cada uno en su casa hace lo que quiere,

se toma un whisky de más,

hace el chorra llegando en su Vespa con chófer,

pero a la hora de decir "acción" los actores somos matemáticos.

Es que no puede ser de otra manera, no habría cine español.

Tenemos que dejarlo aquí,

porque ya ha llegado el momento de ver la película.

¿Proyectos? Siempre me gusta preguntaros.

Yo estoy terminando la reescritura de "Lejos de aquí",

después de dos años,

espero que se publique lo antes posible.

Hay un proyecto también de una miniserie

sobre la vida de Eloy de la Iglesia y José Luis Manzano.

Simón. Yo, proyectos,

ya sabes que los actores no hablamos de proyectos.

Ahora vengo de Mallorca, he estado trabajando para la BBC,

una serie que están haciendo allí,

y bueno, en inglés, me gustaría trabajar más en español,

pero que me llamen. (RÍEN)

¿Luis?

Bueno, yo estoy con mi proyecto, que arrastro hace mucho tiempo,

y parece que ya tiene salida,

sobre la escuela de cine del franquismo.

Gracias a los tres

por haber compartido esta noche con nosotros.

Un placer.

¿Cómo se comportaban los jóvenes españoles de los 60,

o, mejor dicho, cómo se comportaban

los jóvenes de clase alta de esa época?

De sus inquietudes, alegrías, penas, miedos, mentiras...

De sus caprichos y de su vacío habla "Siempre es domingo",

la película con la que nos despedimos

hasta la semana que viene.

Adiós.

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Historia de nuestro cine - Coloquio: Jóvenes

20 jul 2019

En el coloquio participan el actor Simón Andreu, uno de los intérpretes de la película ‘Siempre es domingo’ y buen conocedor del cine de Eloy de la Iglesia porque participó en varias películas suyas; Eduardo Fuembuena, historiador, escritor y autor de ‘Lejos de aquí’, el libro sobre José Luis Manzano, protagonista de ‘El Pico 2’ y de otras películas de Eloy de la Iglesia. Y Luis E. Parés, historiador, crítico de cine y colaborador habitual del programa.

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