www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5238318
Historia de nuestro cine - Coloquio: Festival de Cannes - ver ahora
Transcripción completa

¿Qué tal? Buenas noches de nuevo.

Mañana se clausura

la edición número 72 del Festival de Cannes

que abrió sus puertas el pasado martes 14 de mayo.

Por eso, en "Historia de nuestro cine",

hemos elegido para hoy dos títulos

que en su día nos representaron en el certamen francés.

El mayor escaparate de cine internacional.

Acabamos de ver "Los pianos mecánicos"

de Juan Antonio Bardem

y la que ofreceremos a continuación,

"Innisfree", de José Luis Guerín.

Hoy no ha podido estar con nosotros,

pero quien sí nos acompaña es Gerardo Gormezano,

en cargado de la fotografía de "Innisfree"

junto a Jesús Somi.

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien. Muchas gracias.

Bienvenido. Muchas gracias.

Una aventura increíble la que vivisteis.

Sobre todo, inolvidable.

La recordaremos esta noche.

Un placer tenerte aquí. Gracias.

Saludamos también al director Oliver Laxe,

que compite este año en el festival de Cannes

dentro de la sección Una cierta mirada

con su película "Todo lo que arde".

¿Qué tal? ¿Cómo estás? Muy bien. Gracias.

Saludamos también a nuestro compañero,

al crítico, historiador

y colaborador habitual del programa.

¿Cómo estás? Muy bien.

Empecemos hablando de Cannes.

De lo que supone para un cineasta

estar en ese gran escaparate de cine internacional.

Es la tercera vez que estás allí.

Cuéntanos.

De alguna manera, Cannes demuestra

que se puede hacer un cine esencial

con la ambición de la industria o del mercado, ¿no?

De alguna manera, se puede hacer esas dos...

Unir esos dos tipos de cines, ¿no?

Siempre que hablamos de Cannes

nos gusta hacer la siguiente pregunta.

¿Qué es lo que diferencia a este festival

de los otros grandes festivales?

Las señas que yo te voy a decir no son tanto una seña de identidad,

sino más bien la característica principal.

Es donde va todo el mundo.

Todos los críticos de todo el mundo van a Cannes,

todos los programadores de todos los festivales

y todos los directores de instituciones del cine

también van allí.

¿Qué es lo importante de Cannes?

Tienes la posibilidad de crear un eco

que puede llegar mucho más lejos que tú con tus propios medios.

Además de a Oliver,

tenemos más presencia española en esta edición del festival.

Tenemos a Almodóvar

con una película que hemos visto, pero que compite.

Hay una característica de los festivales.

Ya no es solo Cannes,

sino todos los festivales e incluso los pequeños.

Les gusta crear cantera.

Como cuidar a sus allegados.

Por eso, suelen seguir trayectorias de cineastas, ¿no?

Almodóvar es el cineasta

que mejor ha representado el cine español.

No solo por el eco internacional al que ha llegado,

sino porque en su cine

hay algo de la identidad española muy latente

que está en la superficie y no hay que escarbar

ni está disfrazado en ninguna otra tradición cultural.

Que Almodóvar esté en Cannes

también está legitimando una cultura muy anclada en el pasado

y muy anclada en los pueblos

que ha conseguido alcanzar un estilo más internacional.

¿Albert Serra también está en la sección Una cierta mirada?

Lo que representa Albert Serra es cómo poder fabular

sobre mitos que parecen totalmente construidos

y totalmente cerrados

como es el caso de Don Quijote,

como podría ser el caso de Casanova o de Luis XV, ¿no?

Lo que representa Albert Serra es una especie de cine

que se puede hacer con total libertad

y sin ningún tipo de atadura argumental

ni estructural industrialmente.

Por eso es tan importante que un cineasta como Albert Serra

que hace películas muy familiares y con un entorno muy íntimo

esté en un lugar tan visible como es Cannes.

Si os parece,

vamos a analizar las dos películas de esta noche.

La que acabamos de ver, "Los pianos mecánicos",

dirigida por Bardem en 1965.

Fue su estreno.

Ya la habías visto,

me comentabas antes de empezar el coloquio,

y la has vuelto a ver ahora.

¿Sensaciones?

Cuando veo estas películas,

no puedo evitar sentir una nostalgia de mi infancia

porque es exactamente cuando yo tengo ahí siete años

y he vivido estos espacios.

Los recuerdo un poco como están en la película, ¿no?

Es casi como si hubiera una película familiar

en este sentido, ¿no?

Y tiene una cosa en común con "Innisfree".

Que es un lugar inventado, ¿no?

Es Cadaqués y le llaman Caldeya.

Como Innisfree que es también un lugar inventado.

Oliver, no sé si conocías la película

porque no es de los títulos más conocidos de Bardem.

Tampoco se ha visto demasiado esta película.

No la conocía

y a mí también me ha evocado mi infancia.

Parece que no ha pasado el tiempo.

El infantilismo sigue imperando, la decadencia sigue ahí

y seguimos haciendo películas

sobre el sinsentido de esta modernidad.

Luis, esta es una película

que es la adaptación de un "best seller",

de una obra que tuvo muchísimo éxito,

y es un encargo que le llega a Bardem.

Es un encargo que le llega a Bardem

porque el novelista Henri-François Rey

había trabajado con Bardem en su película anterior.

En "Nunca pasa nada".

También era una coproducción con Francia

y le había ayudado a hacer los diálogos en francés.

Seguramente, de ahí le llegase el encargo.

También porque Bardem estaba en una situación muy difícil

dentro del cine español.

Había llegado a su tope con "Nunca pasa nada",

que es realmente un retrato de cómo se vive

en una ciudad pequeña de provincias en España.

Le había salido mal

porque la censura no le dejó contar todo lo que quería contar.

El erotismo que él quería meter no lo consiguió meter.

Él quería salir de España para hacer cine fuera de España

y convertirse en un director internacional.

Le llega esta propuesta de encargo que él acepta

siendo, en principio, un tema tan poco afín a él,

porque le gusta retratar la burguesía española,

lo corrompida que está,

y lo que está retratando es una "jet set" venida a menos

para los que España es una especie de telón de fondo.

¿Cómo son esas dos generaciones que muestra la película?

La película tiene episodios sentimentales

que están puestos ahí un poco...

Que me resultaron un poco difíciles de seguir, ¿no?

Al principio plantea unas historias a las que es difícil entrar,

luego, tiene una parte la película con la que te identificas más

y, bueno, al final,

vas entrando en la película poco a poco

y te va cautivando con alguna dificultad.

A mí me da mucho que pensar en el cine de Antonioni

en un contexto como era el español de aquellos años

muy diferente, ¿no?

Hablabas antes de empezar el coloquio

de ese anhelo de modernidad al que nos lleva la película.

Es curioso porque en España había ese deseo.

Se creía en el mito del progreso en esos años

o se anhelaba

y, en cambio, ellos están pasados de vueltas.

Son personajes muy escépticos,

nihilistas, para los que no tiene sentido nada.

Quieren amar, pero no tienen las herramientas

y están mendigando amor todo el rato, ¿no?

Es una radiografía del presente también, ¿no?

No ha evolucionado mucho nuestra sociedad, ¿no?

Estamos hablando

de una coproducción entre cuatro países creo recordar

con ese reparto internacional

que fue uno de los atractivos

que hizo que gran parte del público fuese a verla a las salas.

Fue uno de los atractivos,

pero también uno de los problemas para Bardem.

Para empezar, la actriz principal, que iba a ser Jeanne Moreau,

que era la aportación de la parte francesa.

Sin embargo, Jeanne Moreau se cayó

porque se enteró de cuánto iba a cobrar James Mason

y quiso equipararse a James Mason.

Luego, está Hardy Krüger y James Mason.

El problema es que son tres actores tan potentes

y con una carrera tan potente detrás

que Bardem no los consiguió dirigir en el mismo tono,

con lo cual cada escena suya parece una película distinta

y, de hecho, no llegan a casar.

La fotografía.

Háblame de ella, de esos exteriores,

de cómo refleja ese Cadaqués...

Es muy evocador.

Me recuerda a las diapositivas de mis padres.

Es una iluminación con muchos aparatos directos...

Es una iluminación

que, después, Luis Cuadrado en España cambia

porque empieza a hacer luz indirecta y rebotada

y le da un aspecto a las películas...

Cambia

y la convierte en lo que es hoy prácticamente, ¿no?

En aquel momento,

todavía se pueden ver luces muy directas,

muchos brillos en las caras y muchas sombras.

Eso en cuanto a los interiores.

Los exteriores son maravillosos

porque vemos el entorno de la Costa Brava de aquel momento.

Se convierte casi en una película documental.

¿Reconocéis aquí a Bardem?

Cuesta reconocer a Barden

porque bien es cierto

que aunque la carrera previa de Bardem

había sido estilísticamente dispar,

desde esos planos tan soviéticos de "Cómicos"

a esa especie de visión de conjunto de "Muerte de un ciclista",

sí que había algo que los acompañaba

y hacía que todas las películas tuviesen algo que ver.

Era Bardem

y su visión del hombre siempre dentro de un conjunto.

Aquí, en cambio,

quiere una carta de presentación internacional.

Lo que quiere es hacer una película de factura digna, ¿no?

Sin nada que moleste y se pueda ver en todas partes.

En ese proceso, él pierde algo muy suyo

que es esa cámara que enjuicia.

Es decir, lo que intenta hacer es ocultarse

y al ocultarse realmente se pierde.

Bardem, de hecho, tengo entendido

que no quería que esta película fuera a Cannes.

No estaba muy convencido del producto que había hecho

y había estado anteriormente con buenas críticas.

Siempre se ha dicho

que el cine español para el festival de Cannes

es un solo director, ¿no?

Primero fue Buñuel, después fue Carlos Saura,

después fue Gutiérrez Aragón y Almodóvar

y hubo periodo de tiempo en el que era Bardem.

Es lógico que fue el director invitado a Cannes.

Es cierto que lo que nos han contado

es que pidió a los productores que no fuese a Cannes

porque esta película no iba a recibir buenas críticas

como realmente ha sido.

-Yo creo que él debió ver durante el rodaje de la película

que eso estaba pasando

porque si no, es muy difícil de entender

que tuviera perspectiva suficiente.

Yo intuyo que algo sintió si realmente ya dijo:

"Esto no es lo que yo quiero que se enseñe".

Vamos a hablar de "Innisfree"

que yo creo que es una película que a los tres os gusta mucho.

Estrenada en 1990.

Por lo que he leído,

Guerín dice que tres años antes, viajando por Irlanda,

en un pequeño pueblo, en un bar,

escucha a tres personas mayores, borrachos,

hablando de John Ford

y eso le seduce y dice:

"Aquí hay una película".

Hablando de ese rodaje mítico de "El hombre tranquilo".

¿Cómo te traslada a ti este proyecto?

¿Qué te cuenta que era lo que quería mostrar?

Él buscaba casi la patria del cine.

Estaba buscando en ese lugar,

en ese entorno

que se ha rodado una película que es mítica

y en un país alejado del nuestro con una cultura tan distinta

y al mismo tiempo con el que te puedes identificar

porque no hay que olvidar

que lo que la gente habla en los bares de Irlanda

es bastante parecido a los diálogos

que oímos en las películas americanas.

Tienen grandes sentencias que te chocan

y que parecen guiones escritos.

Es al revés.

Los guionistas han bebido de lo popular de Irlanda.

Es muy difícil poder entender esa colectividad

sin conocer el evento sucedido en el año 51

que es el rodaje de "The quiet man", "El hombre tranquilo".

¿Qué te parece ese punto de partida como cineasta?

Me parece muy interesante que un cineasta,

José Luis, en ese momento, tiene unos 30 años,

honre a un maestro, ¿no?

No es habitual, ¿no? No es habitual.

Precisamente, es uno de los problemas del cine.

Que ya no tenemos maestros

o ya no dialogamos con ellos, ¿no?

Él es un gran trabajador

y se nota en esta película.

¿Es su segunda película?

Es su segunda película

después de "Los motivos de Berta" que hizo seis o siete años antes.

Sin embargo, es muy coherente con "Los motivos de Berta"

y también es muy coherente

con toda la obra posterior de Guerín

porque ahora que ha hecho bastantes más películas

podemos ver que él trabaja

sobre cómo capturar algo que está a punto de desaparecer.

En "Los motivos de Berta" es la ingenuidad de la adolescencia,

en "En la ciudad de Sylvia"

es ese paso de una persona que te encandila de repente

y aquí es lo que decía Gerardo

de están a punto de perderse los recuerdos

de una película que ha marcado a todos.

Incluso a los que no hemos pisado ese lugar.

Él lo que quiere es buscar ese eco para fijarlo

y que cuando todas esas personas hayan muerto

y nadie pueda contar cómo fue,

por lo menos, esté una película que lo cuente.

Ya habías trabajado en "Los motivos de Berta",

que fue su ópera prima.

¿Cómo recuerdas el rodaje?

¿Cómo decidiste fotografiar esos paisajes irlandeses?

Bueno, hay una gran diferencia.

"Innisfree" tiene un carácter más documental

si bien todo es reconstruido, ¿no?

José Luis elabora el espacio

y lo reconstruye con base en una iconografía

y a unos valores estéticos.

Fue una película...

Sobre todo, las escenas, en particular, del bar,

son escenas que están hechas a tiempo real.

Son escenas en las que se dan algunas pautas,

las cámaras empiezan a rodar, en negativo de cine, no en vídeo,

y ellos empiezan a hablar y a hablar y a beber

y a hablar y hablar y beber, algunos más que otros,

y después hay toda una labor de montaje

en la que se filtran todas esas conversaciones.

El espíritu de los personajes, del director y de los actores

está muy presente en la película.

Lo que nos pretende decir José Luis Guerín en esta película

es que, en cierto modo, John Ford lo que hizo fue recoger.

No inventó.

Recogió

y a partir de lo que recogió tuvo que fabular un poco

para dar un sentido narrativo a la película.

En ese sentido es muy bonito

cómo él, al principio,

intenta seguir los pasos de John Ford.

John Ford, antes de rodar la película,

tuvo que llegar al pueblo

y al llegar tuvo que preguntar dónde estaba el bar.

Pero también cómo John Ford acabó metido en un universo

que lo absorbió y lo superó, ¿no?

-La película la empieza a construir

con base en un guion de trazo grueso

y a medida que haces la película se va generando de nuevo.

Y, de hecho, estuvimos dos veranos.

Estuvimos primero en el 89

y, luego, en el 90 si no recuerdo mal.

Hay un tiempo de reflexión

y hay un tiempo en que se reajustan algunas cosas

para dar forma a la película.

Esta película, con el tiempo,

se ha convertido en una película de culto

para la gente cinéfila.

¿Por qué?

Sobre todo, por José Luis.

Ha sido el único autor.

De los pocos autores que hemos tenido después de Erice.

Él ocupa una década o más.

Sigue siendo un gran cineasta

y, de alguna manera,

todos los cinéfilos teníamos los labios muy secos

y Guerín era un poco un faro, ¿no?

A los espectadores, Luis.

¿Qué se van a encontrar esta noche?

Porque, seguramente,

la mayoría va a descubrir la película.

Yo lo que creo que se van a encontrar,

es difícil definirlo,

pero es, sobre todo, un ejercicio de aprender a mirar

y aprender a escuchar.

Al fin y al cabo, José Luis Guerín,

que ha aprendido a hacer cine viendo cine,

porque no fue a una escuela,

se ha dado cuenta de que es la clave.

Es lo que va a ver.

El retrato de una serie de lugares

que solo están unidos en la cabeza de un director

que encima no es José Luis Guerín, sino que era John Ford.

Hablemos de la película que acabas de presentar en Cannes.

De "Todo lo que arde". Cuéntanos.

Es curioso

porque tiene relación con "Innisfree"

y con "Un hombre tranquilo", ¿no?

La película empieza con alguien que vuelve a casa.

La diferencia es que esa persona sale de cárcel.

Es algo que hemos visto mucho en el cine

y es también un poco mi retorno a Galicia

después de diez años en Marruecos trabajando.

Allí he hecho mis dos primeros largometrajes.

He intentado evocar como en "Innisfree"

pues pequeños gestos y la dulzura de la gente

y, de paso,

volver a enraizarme yo mismo en Galicia

que es un poco mi casa.

Mañana conoceremos el palmarés de Cannes.

¿Qué podemos esperar?

Quinielas.

No tiene sentido

porque del mismo modo que Cannes es un poco conservador

a la hora de seleccionar las películas

y ves autores que van repitiendo año tras año

o cada dos años,

no es nada conservador a la hora de dar los premios.

También depende del jurado, claro.

Yo estoy contento ya por participar.

Este año estamos en sección oficial.

Creo que son 40 o 45 películas y estar allí ya es un premio.

He hecho la película que quería y estoy bastante tranquilo.

Muchísimas gracias por haber estado aquí.

Gracias, Gerardo. Gracias.

Un placer.

José Luis Guerín quería ver cómo acogía una pequeña comunidad

el poso mítico de un rodaje de Hollywood,

el cine como legado vivo

que permanece y se traspasa de padres a hijos.

La película elegida, una obra maestra.

"El hombre tranquilo".

El resultado,

un documental cinematográfico de lo más sugerente.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Coloquio: Festival de Cannes

Historia de nuestro cine - Coloquio: Festival de Cannes

24 may 2019

Elena S. Sánchez, Gerardo Gormezano, Oliver Laxe y Luis E. Parés, charlan sobre la presente edición del Festival de Cannes y sobre dos de las películas que pasaron por el certamen "Los pianos mecánicos" e "Innisfree".

ver más sobre "Historia de nuestro cine - Coloquio: Festival de Cannes" ver menos sobre "Historia de nuestro cine - Coloquio: Festival de Cannes"
Programas completos (6)
Clips

Los últimos 1.136 programas de Historia de nuestro cine

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios