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Historia de nuestro cine - Coloquio: Dramas - ver ahora
Transcripción completa

(Música de cabecera)

Buenas noches y bienvenidos como cada viernes

al coloquio de "Historia de nuestro cine".

Si habéis seguido la programación,

os habréis dado cuenta de que las cinco películas

emitidas esta semana han sido dramas,

un género muy amplio en el que caben infinidad de conflictos personales

Relatos que en su mayoría corren paralelos a la vida real

y tratan de cuestiones que nos afectan de manera directa

como el amor, el desamor, el dolor, los celos, el miedo,

el deseo de justicia o el instinto de supervivencia.

Es verdad que no pedí a la señora Brown

me trajera el niño a París, pero acepté entusiasmada

la idea de adoptarlo.

¿Es usted el padre del niño cuya falsa maternidad

motiva esta causa? -Creo que sí.

Y ahora después de cerca de tres años se acuerda de que tiene un hijo.

Un hijo no puede tener más que una madre.

Yo soy su madre.

(TARAREA)

Esa sí que pagará bien los recibos.

Como una reina, el día primero y con propina.

-¿Por qué se me ocurriría a mí hacerme cerrajero artístico?

Porque es un oficio muy bonito.

Algo hay que comer.

¿Qué tiene?

-Es una máquina que ha trabajado mucho.

Debe ser divertido fregar, ¿verdad, Luisa?

Tanto como divertido...

¡Luisa! ¡Estrenamos!

¡Enrique!

Ellos hacen

y nosotras hablamos.

No aguanto más aquí encerrado.

¿Y qué quieres qué hagamos?

Hay que abrirse paso a golpes. ¿Tienes el bastón?

Estamos en el túnel del metro.

Señor Ibáñez. ¿hasta qué punto se extreman las medidas de seguridad

en una central nuclear?

Las normas internacionales en lo que toca seguridad

son extremas como usted dice.

La inauguración debe tener lugar dentro de tres semanas exactamente.

No te empeñes en crear alarmas innecesarias.

¿Qué pasa con Claudio?

-Claudio es homosexual.

Si no merezco tu confianza, ¿qué mierda significo en tu vida?

-Por última vez, ¿qué vas a hacer?

Nada.

Hacía siglos que nadie me tiraba los tejos

de una forma tan original.

Me voy a tomar el aperitivo.

Tiene una enfermedad mental crónica, degenerativa.

-¿Sabes lo que significa eso? -Eso es solo un diagnóstico.

¿Sabes?

Hoy no me he tomado las medicinas.

Para hablar de estos y otros dramas de la historia de nuestro cine

me acompañan Marian Álvarez, una actriz que conoce bien el género

porque ha protagonizado magníficos dramas.

Por su interpretación en "La herida" recibió la concha de plata,

el Goya y muchos otros premios.

Su último trabajo es "Morir", de nuevo una película

de Fernando Franco, una película maravillosa,

¿Qué tal estás? Hola, ¿qué tal? Muchas gracias.

Y que todavía pueden ver en la sala los espectadores.

Sí, así que corran a ver "Morir", no les dejarán indiferentes.

Claro que no. También nos hablarás de cómo ha sido la experiencia

de rodar esta película.

También hemos invitado al coloquio de esta noche

a otra mujer, Nekane Zubiaur.

Ella es profesora de Comunicación Audiovisual

y Publicidad de la Universidad del País Vasco.

Entre sus publicaciones encontramos "Anatomía de un cineasta pasional",

un libro sobre Manuel Mur Oti,

director del que ya hemos hablado mucho

aquí en el programa y cuya película "El batallón de las sombras"

¿Cómo estás? Bienvenida.

Primera vez aquí en "Historia de nuestro cine".

Sí. De Mur Oti hay tanto que hablar.

Pues sí, tanto como un libro, la verdad.

También hablaremos de ese título que hemos visto esta semana.

Gracias por acompañarnos.

Es la segunda vez que contamos en el programa

con la presencia del director Javier Elorrieta.

Además, es compositor, guionista y publicista.

El pasado miércoles veíamos su película

"La larga noche de los bastones blancos".

Encantado de estar aquí con vosotros de nuevo.

Claro que sí, un placer también para nosotros.

Y para cerrar este coloquio, también tenemos

a nuestro compañero Javier Ocaña. ¿Qué tal, Javier?

Muy bien, buenas noches.

En primer lugar, no es la primera vez

que hacemos un coloquio de dramas porque claro,

en la historia de nuestro cine hay tantísimos dramas,

pero sí que convendría diferenciar lo que es el drama del melodrama,

de la tragedia, por ejemplo.

Javier, tú que das clases y esto se lo explicas a los alumnos.

El drama todo el mundo lo entiende y lo has definido muy bien

en la presentación del coloquio y quizá diferenciarlo claramente

La tragedia viene de la tragedia griega

y es cuando los personajes están abocados a un destino fatal,

es irremediable, es lo que lo diferencia del drama

y diferenciarlo del melodrama.

El melodrama siempre tiene una doble vertiente:

la vertiente de la acentuación de las emociones

a partir de la música,

de ahí viene el término "melo"

y una segunda vertiente de exageración

de los aspectos sentimentales y patéticos del relato

y, por ejemplo, en esa vertiente de melodrama

relacionado con la música está muy claramente

el cine de Manuel Mur Oti

y de exageración de los aspectos sentimentales

y patéticos, el "Mira, no te me pongas melodramático",

el cine de Almodóvar podría ser el ejemplo perfecto.

Javier, en tu trayectoria encontramos varios dramas.

¿Es el género que más te atrae y por qué?

No, a mí me atraen todos los géneros, me atraen las historias.

En este caso, "La larga noche de los bastones blancos"

es un drama, es un drama muy especial,

un drama diferente, pero sí, es un drama.

Decíamos también, Marian, que en tu trayectoria

sobre todo, te hemos visto protagonizar dramas.

Es verdad que a los actores y más cuando tuvisteis un éxito muy sonado

en el caso de "La herida" con ese papel impresionante,

también os suelen, no sé si decir "encasillar",

pero ya os llaman solo para hacer dramas.

¿Te apetecería también una comedia de vez en cuando?

Apetece, como digo yo, para desengrasar un poquito,

pero lo cierto es que como intérprete

los dramas te dan la posibilidad de profundizar mucho más

en contar historias un poco más de enjundia,

pero sí, estoy loca por hacer una comedia ya,

lo que pasa que lo que tú dices, tienden a encasillarte

y no se acaban de atrever, pero bueno, algún día.

Espero.

También creo que los dramas tienen mucho de facilidad

para empatizar con el espectador porque tratan de temas

que suceden, con los que nos podemos sentir identificados,

quizá ese es uno de los éxitos del drama.

Sí, es evidente, es decir, creo que dentro del drama

entran casi todos los sentimientos humanos.

Luego es algo que todos podemos comprender,

con lo que todos nos identificamos, y, además, en esa variedad

está la riqueza del género.

Es un género que creo que es absolutamente transversal,

es decir, siempre hay drama en comedias,

hay películas que a veces es difícil distinguir

entre drama o tragedia,

en muchas ocasiones se puede considerar un drama,

quiero decir, es universal

en la medida que habla de problemas que nos afectan a todos,

de pasiones y sentimientos que nos afectan a todos.

Comenzamos hablando de "Audiencia pública",

que es la película que veíamos el lunes

de Florián Rey estrenada en 1946.

Tenemos, pues, a la vista dos casos opuestos de maternidad:

la madre por naturaleza que abandona y la madre estéril que recoge

La una niega todo a su hijo,

la otra le prodiga el inmenso tesoro de su ternura infinita.

¿En cuál de estas dos madres está el delito?

Drama judicial también con esa parte de folletín,

no sé si es una película que ya habíais visto,

que habéis descubierto esta semana.

Primeras sensaciones de lo que os pareció.

Para mí es un ejercicio increíble de ver esta semana

estas cinco películas

porque sí me di cuenta de cómo evoluciona todo

y la verdad es que me sorprendió mucho,

sobre todo, porque hay momentos en las que parece una comedia

Hay momentos en el juicio

que lejos de ser una cosa superinquietante

y muy espesa, es todo lo contrario, ahí desengrasa muchísimo.

Es todo lo contrario a lo que suelo estar acostumbrada

¿Jura usted decir verdad a todo lo que se le pregunte?

¿Es cierto que ha servido en casa de los señores de Holbein?

(ACENTO EXTRANJERO) Nunca serví a ningunos señores.

Esta pregunta es estúpida.

Aquí tenemos también como un melodrama folletinesco,

Hay mucho de folletín. Hay mucho de folletín.

No obstante, es una película que es interesante

porque plantea un problema social que no es en este momento,

es hace muchos años y yo creo que tiene cosas buenas

como casi todo el cine de Florián Rey,

que era un auténtico genio, no lo vamos a descubrir aquí.

Florián Rey me parecía loco

como todos los genios, pero un genio.

La admiración que tendría por ese hombre.

Yo antes cobraba 100, 125 000 pesetas por película

Y me llama Florián:

"Alfredo, voy a hacer una película que se llama "Audiencia Pública"

y digo: "Me parece muy bien. ¿Qué me vas a dar?"

y me dijo: "25 000"

y le dije: "Pues hecho".

Tenía unas ganas enormes de trabajar con Florián.

Él estaba en su periodo de decadencia ya.

Se supone que, con esta película, según los teóricos de Florián Rey,

empieza el periodo de decadencia.

A mí me parece una película muy interesante

La siguiente película es "La nao capitana",

que me parece bastante menos interesante

y ahí establecería la barrera del periodo de decadencia.

Y me parece muy interesante por lo siguiente,

porque es una película que parece de imagen

y de temática, en principio, un tanto rancia

y folletinesca y en realidad,

no puede estar más de plena actualidad.

No son pocas las películas recientes contemporáneas

que abordan exactamente los mismos subtextos.

"Adiós, pequeña, adiós" de Ben Affleck

Es una muy buena película que aborda exactamente los mismos subtextos

y "Marsella" de Belén Macías pues exactamente lo mismo.

Recordemos que "Marsella" de Belén Macías

era una película protagonizada por María León,

que es una madre que pierde a sus hijos

porque es una adicta al alcohol y las drogas

y que la llevan con una madre de acogida

y que después de estar con una madre de acogida

durante unos años,

se decide que se vuelva con su madre natural.

Eso está aquí e incluso aspectos como la subrogación,

el embarazo por subrogación está ahí también.

-Primero:

¿en la cesión del hijo de Ellen Fontani

hubo ofrecimiento o petición de dinero?

Señor presidente.

No hay ni una sola prueba en las afirmaciones

del Ministerio Fiscal.

A mí me parece una película muy interesante.

Y que tiene esos valores de la época.

Estamos hablando de los años 40, el honor familiar mancillado,

el deseo, o sea, hay muchas cosas que nos dan también pistas

de cómo era la sociedad.

Sí, bueno, ese tema de hecho estaba también en "La aldea maldita".

Yo no conocía la película.

Creo que, sobre todo, conozco las películas de Florián Rey

del periodo republicano

y la verdad es que me ha sorprendido gratamente,

entre otras cosas, por lo que comentaba Javier

porque a mí también me vino inmediatamente

la influencia de la película de Ben Affleck

que te planteaba exactamente el mismo conflicto

y luego tiene una cosa aparte de esta construcción

a través de flashbacks, de distintos narradores,

que era relativamente moderna, pero bueno,

diferente a lo que era habitual.

A mí me sorprende esta especie de giro que da Florián Rey

cuando hemos estado siguiendo la peripecia del matrimonio rico,

del matrimonio, digamos, adoptivo

y la película finaliza prácticamente colocándose del lado

de la madre biológica.

-Como consecuencia, Ellen Fontani, recupera la patria potestad

sobre su hijo.

-¡Eso no es justicia!

-Se coloca de parte de la madre biológica,

pero quien se queda finalmente es claramente la madre adoptiva.

Entonces, a eso me refería yo

porque el conflicto era: ¿con quién está mejor un niño?

¿Con la madre que lo quiere, lo cuida

y sabes que, probablemente, le va a dar una buena educación

o con la madre que no lo quiere, que nunca lo ha querido,

Aquí una de las mayores originalidades

de la película, lo apuntaba Nekane, es cómo está contada

a través de un juicio con esos flashbacks.

¿Os parece que funciona bien la película en ese sentido?

A mí sí me parece que funciona perfectamente.

Creo que es una película hasta cierto punto, avanzada

en su realización.

Yo no la había visto. A mí me ha gustado mucho.

-Cuando sus compañeras advirtieron que iba a ser madre,

se me dijo que el marido estaba en Londres, pobrecilla.

A pesar de su estado, trabajó hasta el último momento.

Admirable espíritu de laboriosidad.

Estamos hablando del año 46,

que todo esto no sucede, por supuesto, en España.

Eso sucede fuera, no sabemos en qué país.

Parece que en Francia.

Tienen nombres extranjeros

porque en aquel momento era impensable

que aquí en España sucediesen estas cosas.

La censura, me imagino.

Es una forma muy inteligente de taparte con la censura.

Bueno, si es fuera...

-Y era habitual, de hecho,

muchas veces en expedientes de la junta,

de hecho, se solicita que se cambie la localización

porque este tipo de sucesos, además, es esa la fórmula:

esto no puede ocurrir en España.

Y, de hecho, creo que también permite que se introduzcan comentarios

y situaciones que en el cine de los años 40

no son habituales como hablar tan abiertamente

de la drogadicción, incluso que aparezcan jeringuillas,

hablar de cocaína, quiero decir,

que a mí esto también me llamó muchísimo la atención

porque en el cine de los 40 estaba absolutamente prohibido

cualquier alusión a ese tipo de circunstancias.

Decíamos antes que Florián Rey

no estaba en su momento de mayor esplendor,

pero sí que es verdad que esta película es muy diferente.

Yo sí que, como decíamos antes, me parece una película distinta,

pero una película muy bien narrada.

Al final se trata de narrar bien y de ser un narrador

y Florián era un profesional con mucha experiencia

y todos esos saltos en el espacio y en el tiempo

probablemente que vienen como consecuencia del gran impacto

que supuso "Ciudadano Kane" en la forma de narrar

que es de unos cuantos años antes.

Está muy bien compuesto.

Tenemos a la italiana Paola Barbara.

Sí, y, además, ese mismo año fue la protagonista

de "La pródiga" de Rafael Gil, que ya la vimos aquí también.

Paola Barbara, a la que se le nota un breve acento,

pero sí que es ella, no está doblada

porque se le nota ese leve acento italiano.

-Es precioso.

Yo muy bien. Dentro de pocos días estaré ahí.

Avisa a mis cuñados y a todas mis amigas para que rabien.

Hablemos de la película que veíamos el martes

dirigida por Manuel Mur Oti, "El batallón de las sombras",

estrenada en 1957.

Siento lo de su marido.

Ojalá vuelva,

pero si no vuelve, la culpa será de usted.

Usted sabía que a mí me sobraban todos esos trapos.

Y no me los pidió por no mancharse hablando conmigo

porque yo soy...

Yo soy...

Aquí estamos ante un drama, melodrama.

¿Cómo lo definiríamos, Javier?

Creo que es un melodrama.

Esta película a mí me ha gustado.

No la había visto tampoco, pero tengo que hablar

de que sí conocía a Manuel Mur Oti, era un gran amigo de mi padre,

de José María Elorrieta

y era un auténtico humanista,

era un hombre que escribía maravillosamente,

le he escuchado leer poesía

y hemos asistido a muchas reuniones en las que estaba mi tío,

Edgard Neville y que estaba César González Ruano

y Mur Oti era un tío fuera de serie.

Esta es su sexta película

y era considerado en el cine español como "El Genio", le llamaban,

Sí, bueno, es una etiqueta que se puso él.

-Que dice mucho eso de su personalidad.

De hecho, ya en la época de guionista.

Creo que la primera constancia escrita

que hay de esa autoproclamación de "El Genio" es del 48

ya cuando había escrito la primera película

No deja de ser una especie de estrategia comercial

que él utilizó, que le fue muy bien porque sí que es verdad

que el cine español en aquella época era un poco gris

y él con esta grandilocuencia, con esta habilidad,

esa labia que comentaba Javier se ganaba a la gente,

se ganaba a la prensa, entonces, eso también le dio una notoriedad

de manera que enseguida con su primera película

prácticamente lo elevaron a los altares

de los grandes directores

de últimos de los 40 y, sobre todo, a lo largo de los 50.

Para cuando hizo "El batallón de las sombras",

ya era una de las cabezas visibles del cine español.

-Yo he creído siempre, supongo que lo creyeron muchos más,

en aquel momento no lo había oído muchas veces,

que el hombre es el ser luminoso de la humanidad,

es el batallón luminoso.

Todos pueden conocer o haber conocido,

ya no soy lo que era

y en aquel tiempo, sí me conocía la gente.

Todos podían conocer a Manuel Mur Oti,

pero nadie sabía de María Dolores Iglesias,

que es mi mujer, que era el batallón oscuro,

el ejército que llevaba en retaguardia.

Tenía ella títulos muy importantes de la historia del cine español.

Sí, las cinco primeras películas de Mur Oti

son para mí grandes películas de la historia del cine español.

"Un hombre va por el camino", "Cielo negro",

"Condenados", "Orgullo", "Fedra" y "El batallón de las sombras".

Todas las hemos visto ya en "Historia de nuestro cine"

y es verdad que son maravillosas.

Sí, sí, son buen cine.

Si me permitís una cosa... Claro.

Creo que Mur Oti para mí tiene una cosa extraordinaria

en su cine y es que en muchas de sus películas

pasaba una cosa, que es lo más importante

que puede pasar en una película y es que pasaba la vida por ellas.

De hecho, la película comienza como una comedia costumbrista

y luego ya aparece el drama.

Sí. Es muy raro porque creo que la utilización de Mur Oti

del humor en las cinco primeras películas

es invisible, o sea, nula,

los 20 primeros minutos desconciertan un poco

porque estás viendo una película perseguida

por la ironía, con una discutible, si quieres, concepción de la mujer,

con un solo modelo de mujer del que seguro ahora hablamos,

pero con gaps cómicos perseguidos por el personaje de Antonio Vico,

que, además, él sabe llevarlo hasta el final

y cómo convierte ese gap cómico al inicio de la película

en el gap melodramático perfecto al final de la película.

Es muy inteligente, claro.

-Es horrible.

Uno menos.

¿Qué importa un vaso si uno se muere como es debido?

Comienza siendo una película dedicada a las mujeres,

pero ya empieza a estropearse cuando dice:

"A esos seres bellos y resignados, inquebrantables en la desgracia,

que hacen posible el milagro de nacer

y el gozo de triunfar".

El reflejo de la mujer en la película.

¿Cómo te quedas? Muy bien, luego lo suscribo.

Yo entiendo lo que quieren hacer,

quiere hacer una exaltación de la mujer,

pero entiendo también que la época en la que están,

al final es un estallido.

Hecha fosfatina.

Me he cosido 15 pantalones de un tirón.

Sin embargo, sorprende porque Manuel Mur Oti en su cine

siempre refleja mujeres independientes,

mujeres fuertes en los títulos que citabas antes.

Sí, y aun así y con todo, creo que "El batallón de las sombras"

y el retrato que hace de la mujer es absolutamente coherente

con el universo creativo de Mur Oti.

La película ya empieza haciendo referencia a Eva,

que, en realidad, es el arquetipo sobre el que se construyen

las anteriores mujeres de Mur Oti, sobre todo,

igual con excepción del cine negro,

pero las mujeres de los dramas rurales

son arquetipos de Eva.

Entonces, utiliza este arquetipo de la primera mujer

de la cosmogonía judeo-cristiana, Eva,

y le dota, además, en sus dramas rurales

de las dos vertientes del arquetipo.

Está la Eva creadora, la Eva positiva,

que cuando todo sigue el orden natural de las cosas,

digamos, da pie a una familia, da pie a una comunidad

que es lo que ocurre en "orgullo" y "Un hombre va por el camino",

pero también está ese lado negativo o peligroso de la mujer

que cuando no se somete al orden natural,

crea o trae todos los males al hombre y, entonces, acabamos en tragedia

como ocurría en "Condenados" o como ocurría en "Fedra".

Creo que "El batallón de las sombras" lo que hace Mur Oti

es trasladar ese esquema a un ambiente ya social, es decir,

cómo debe comportarse esa Eva que tiene esas dos facetas

una vez que esa pasión que era tan carnal,

tan pulsional en los dramas rurales

se institucionalizó a través del matrimonio.

Ya estamos en un ambiente social urbano

y, entonces, él lo que dice es: "Tenemos a esta Eva buena,

que son las amas de casa del edificio,

sobre todo, el personaje de Lída Baarová

y luego está la Eva mala, que es el personaje de Emma Penella

y, evidentemente, para que todo esto funcione,

la Eva mala tiene que ser redimida.

-Soy Laura.

Una chica que friega las escaleras,

que cose para intendencia,

que es como vosotras.

Es verdad que 60 años después, por ejemplo,

la redención que encuentra el personaje de Emma Penella,

o sea, ha pasado de ser prostituta

a: "Me siento realizada fregando escaleras

porque, de repente, encontré la felicidad".

El problema no es que friegue escaleras,

sino que le guste fregar escaleras.

Se siente feliz porque no ha encontrado antes

esta manera, o sea, que es verdad que hoy en día

ese discurso nos suena un poco...

Sí, suena un poco así,

pero la película está llena del alma de Mur Oti,

que era los muchos valores humanos que,

desgraciadamente muchos de ellos están desapareciendo,

que metía en sus películas.

¿Cuáles son los que ves en esta película?

Veo el amor, veo la familia, veo la amistad,

veo muchísimas cosas.

-Creo que, además, él les dota de una enorme dignidad.

Estas mujeres me producen una gran ternura.

Él creo que está constantemente, además, el trabajo de cámara

lo demuestra, la cámara siempre acompaña a la mujer

y, de hecho, los personajes, Marian, no sé, interpretativamente,

los personajes masculinos son absolutamente caricaturescos.

Efectivamente, a eso iba,

porque los que salen muy mal parados son ellos, que son vagos.

Un hombre tiene 20 años.

Si paga una cuota mensual o trimestral de X pesetas,

cuando llega a los 45 se le entrega una cantidad grande,

50 000 pesetas o 100 000.

¿Que deja de pagar? Todo lo que ha ido dando para mí.

Para tu Pepe, Magdalena.

-Ay, Pepe.

Me duele darle un disgusto,

pero eso se llama compañía de seguros.

Siempre que hablamos de Mur Oti, hablamos de la belleza formal

Es una maravilla esos contrapicados, esos picados,

esa manera tan expresionista de contar las historias

y lo bien que funcionan, algo muy de Mur Oti.

Sí, sí, en esta película, además,

uno de los grandes valores es la puesta en escena.

Trabaja mucho en esta película la profundidad de campo.

La fotografía es de Mariné

y le gusta mucho componer en profundidad, además,

en encuadres complicados porque es una película coral,

introduce muchos personajes en el mismo plano

y tiene algunos momentos que son, para mí,

de lo mejor del cine de Mur Oti.

Digamos, el proceso de conversión que lleva el personaje

de la prostituta es no solamente narrativo,

es también visual, quiero decir, la presentación de Emma Penella

en esta película es prácticamente como si fuera una "femme fatale"

de cine negro y es maravillosa.

Esa panorámica que sube de sus pies

ella emergiendo de las sombras con su cigarrillo,

guapísima Emma Penella, por cierto, igual que en "Fedra"

y luego ya la deja ahí a la pobre mujer

tirada en una escalera, no se le ven los pies,

aparece tomada desde un plano picado, la despoja completamente

de todo el poder visual que le había otorgado antes.

Y luego está también sin duda la reunión del matrimonio

del músico y la costurera a través del sonido

que habías comentado antes.

-Para mí ese es el gran momento junto a la muerte de Antonio Vico

con ese plano en el que tú decías de la reunión de muchos personajes

en un plano.

Es que salen 11 personajes viendo esa muerte de Antonio Vico

iluminados con un plano imposible

porque la cámara está donde está la pared

y es una maravilla de puesta en escena

porque, además, dos planos antes, hace una reunión de siete personajes

y dice: "Ya no caben más",

pero luego hace una y mete a 11 en el mismo plano.

-¡Petra!

¡Braulio!

Nunca aplaudieron cuando se moría en escena.

Hablemos de tu película,

de "La larga noche de los bastones blancos"

estrenada en 1979 que, además, es tu debut en la dirección.

¿Qué hacemos? ¿Cruzamos enfrente?

Son dos.

¡Son dos, te van a empujar!

Primero definamos qué tipo de drama, ya que estamos haciendo

con todas las películas, quién mejor que tú, claro.

Diría que es un drama especial, original.

Una historia de ciegos, una cosa por la que me sentí muy atraído

cuando leí antes del guion el relato

porque claro, narraba la vida de dos ciegos,

uno joven que hacía Enrique San Francisco

que había visto la luz, se había quedad ciego de pequeño

Conocía el color, conocía la forma y lo que buscaba era volver a ver

y, en cambio, el otro ciego que hacía José María Rodero,

es ciego de nacimiento, es un ciego que no conoce la luz,

es un ciego que ha creado con su imaginación un mundo

en el que se siente cómodo

y son dos visiones tan absolutamente diferentes

del drama que a mí me parece que eso fue lo que más me interesó.

-Muchacho, estamos en la misma trinchera oscura.

Juanito, trae dos sidras.

Es un drama en el que hay un cruce interesante

de géneros, Javier.

Sí, creo que tiene muchos componentes melodramáticos

también en la vertiente de la utilización de la música

y de las canciones de los hermanos De Angelis

que eran los músicos habituales de las películas de Bud Spencer

y Terence Hill

que utilizaban muchas canciones en inglés

para vender para el mercado internacional

y Javier lo utiliza en un sentido de acentuación de las emociones

a través de esa canción que se repite continuamente,

pero en diferentes tempos, en diferentes versiones.

Luego el guion es de Joaquín Amichatis

que, para el que no lo conozca,

seguramente conocen un telefilm mítico

de finales de los años 70 que se llamaba "El televisor"

dirigido por Chicho Ibáñez Serrador y protagonizado por su padre,

por Narciso Ibáñez Menta que era guion de Joaquín Amichatis

y era la obsesión continua de un señor con el televisor en color

que se acababa de comprar, es una obra maestra

de nuestro audiovisual

y yo veo muchos paralelismos

en cómo el drama se va haciendo cada vez más crudo,

incidiendo más en el estómago del espectador

como diciendo: "No puede llegar a más".

Y en ese momento, casi linda con el terror

en muchos momentos de la película,

en la parte final, por lo cual, sí que hay mezcla de género.

Sí que es verdad que el suspense y el terror están ahí,

o sea, ves esa impotencia, el espectador está sufriendo

como en una película de terror.

La definiría la parte final, sobre todo,

como de suspense-terror

porque te metes en la cabeza de estos dos personajes

y la verdad es que es una angustia muy grande

y, además, los mete como en una ratonera.

Esta es también la sensación de dos ratones

como sin poder salir

y la verdad es que esa parte te engancha totalmente.

-Esto se ha cerrado.

¡Eh!

Nekane, ¿qué sensaciones te ha transmitido la película?

Es agónica, sí, sí.

Me parecieron casi dos películas.

La primera parte sí es más melodramática,

más un drama de lo que esperamos de un personaje

que está en la situación de un ciego que puede recuperar la visión,

situaciones un poco cotidianas, la relación con las chicas

y luego ya cuando entran en el metro

es terrible, yo quedé emocionalmente destrozada

después de ver esto y me pareció agónico y angustioso.

-Es una película que era un alegato, toda la película en sí,

a favor de los ciegos y de las grandes barreras

que en aquella época tenían.

Es una película protesta, podríamos decir.

Y, efectivamente, es una película, sí, angustiosa

y, en algún momento, roza el thriller,

ese mundo dentro de los túneles que costaba tanto rodar

porque teníamos justo el espacio entre que paraban los trenes

a lo mejor a las 1:30 hasta las 5:00.

Para meter los focos hubo que hacer la película

con objetivos ultraluminosos que, en aquel momento, no se utilizaban

porque venían de Barry Lyndon, de John Alcott

y, entonces, el operador, Andrés Berenguer,

dijo: "Vamos a meter los ultraluminosos",

que el problema que tenían

era que la capacidad de foco era muy pequeña.

En cuanto se iba, quito el foco, pero resultó muy bien

y durísimo el rodaje, pero muy entretenido.

¿Y cómo haces el casting?

Quique San Francisco y José María Rodero

son los protagonistas, dos escuelas, dos generaciones,

dos maneras distintas también de interpretar.

¿Cómo fue el casting y cómo fue el rodaje con ellos?

Mira, en el papel de Rodero lo iba a hacer Narciso Ibáñez Menta

en un primer momento, luego no sé qué pasó

con los productores y al final, entró Rodero.

Yo estaba impresionado por Rodero

porque Rodero era un actor sumamente magnífico.

Venía de hacer "El concierto de san Ovidio", hacer de ciego.

-¡Es nuestra última oportunidad!

Y Rodero, un enorme actor de teatro, pero en el cine le vimos muy poco.

Lo hemos comentado aquí en muchas presentaciones

y algunos coloquios,

que es un actor grandísimo, estrella del teatro

que no se supo aclimatar al cine, pero creo que aquí está magnífico

porque habitualmente se decía que en cine tenía cierta tendencia

a la sobreactuación y creo que aquí, sin embargo, está magnífico.

Tenía mucha experiencia ya también,

no solo en "El concierto de san Ovidio"

que decía Javier, sino que ya había hecho de ciego

en "La ardiente oscuridad" que es una fabulosa obra de teatro

de Buero Vallejo de los años 50 y luego volvió a hacer de ciego,

de Max Estrella, en "Luces de bohemia" de Valle-Inclán

e incluso en el cine en "Carola de día, Carola de noche".

-No olvidemos a Enrique San Francisco,

que era su tercera o cuarta película

y que se enfrenta a un papel extraordinario

por el cual gana el premio de versión española al mejor actor.

Dos maneras de interpretar también muy distintas.

Sí, a mí no me chocaban las maneras.

Hay algo más teatral en él y Enrique es una cosa más actual.

Pero creo que empastan muy bien porque también tiene que ver

con el momento vital de cada uno de los personajes.

Entonces, a mí no me choca demasiado. Creo que empastan muy bien.

-Se nos olvidó Irene Gutiérrez Caba.

Estaba viendo las imágenes.

Todos los Gutiérrez Caba, pero es una auténtica maravilla.

Javier, una ópera prima arriesgada.

Sí, la verdad es que sí.

Que las óperas primas se hacen con todo el amor del mundo,

con toda la preparación, con todo el júbilo,

vienes, además, de hacer muchísimos spots de publicidad

y te encuentras con la primera película

y, la verdad, es que para mí fue magnífico

porque es una película que tuvo un resultado muy bueno.

-Tengo los informes que necesitábamos.

Una vena líquida.

que en el informe geológico no está registrada.

Hay que suspender la puesta en marcha.

Por el momento, no hay retraso.

¿Pero has entendido lo que te acabo de decir?

Ayer veíamos "Hablamos esta noche", película dirigida por Pilar Miró,

estrenada en 1982. Definamos este drama, Nekane.

Desde luego, temas de los que trata son infinidad.

Abre muchísimas ventanas.

Mira, estaba pensando que hablábamos antes

de que los personajes masculinos de "El batallón de las sombras"

son caricaturescos, inútiles,

pero el protagonista de "Hablamos esta noche"

es un autentico incompetente afectivo.

Es una persona que destruye todas las relaciones

que toca.

Me sorprendió el final porque pensaba que,

de alguna manera iba a acabar aprendiendo algo.

-No lo redime en absoluto.

-No lo redime en absoluto.

Me quedé un poco que, cuando finalizó de aquella manera,

digo: "¿Este hombre realmente continuará con esa forma de vida

y ni se va a plantear lo que ha hecho ni cadáveres literales

que ha dejado por el camino?".

Es la ambición elevada al cubo, supongo.

Intenta el éxito cueste lo que cueste y lo que tú dices,

va dejando todo alrededor hecho un pantanal.

Y afectivamente, sentimentalmente hablando,

a las mujeres directamente es como bueno,

están ahí para...

Sí, de hecho, las escenas amorosas, las escenas de sexo

son un poco incluso bruscas, es decir...

El trato hacia la mujer no se ve cariño,

no se ve una frialdad extrema como si fuera una cosa

completamente utilitaria.

Es lo que dices, es pura ambición.

-Con el hijo lo mismo.

Es un problema, de repente para él que el hijo sea gay,

para él debe ser una cosa...

Un bache muy grande en su camino del éxito.

Y no tiene las herramientas ni siquiera

para hablar abiertamente con el hijo,

que se va porque no se atreve.

Un analfabeto emocional que diríamos.

Pero un hijo homosexual es demasiado, claro.

Eso es algo que podría emborronar esa imagen espléndida

que siempre has querido dar.

-Creo que aborda de alguna manera un problema que,

en aquel momento, era un problema

tanto las centrales nucleares como el tener un hijo homosexual.

Ella, con esa frialdad.

En fin, creo que el cine de Pilar Miró

siempre es un cine bien construido, bien hecho,

creo que era una magnífica profesional

aunque esta no es de sus mejores películas

para mi gusto y siempre ha sido una persona a la que he admirado.

Me parece que la película está bien, toca una problemática

de aquel entonces que yo la he vivido.

-Creo que estamos muy acostumbrados a ver en el cine

cómo se desenvuelven los personajes de otras nacionalidades, es decir,

sabemos perfectamente cómo coge un taxi un señor

en Manhattan y cómo desayunan en California

y, sin embargo, creo que todavía se ha hecho poco cine serio

sobre cómo vivimos en este país y cómo son las relaciones

entre hombres y mujeres en este país.

Decir Pilar Miró es decir drama

porque exceptuando "El perro del hortelano",

el resto de las películas que ha hecho han sido dramas.

Esta es su cuarta película.

Es una acumulación de temáticas que, en su día,

en las críticas de la época no se valoraron

e incluso Alfredo Matas, el productor de la película,

le asustaba esa acumulación de temas tan trascendentes

todos ellos y a mí me gusta.

A mí me gusta y te digo por qué.

Porque estoy harto de ver películas cada semana esqueléticas

que casi no hablan de nada y, de pronto,

una película que te habla de las centrales nucleares

en un momento en el que ETA estaba matando gente

José María Ryan, ingeniero jefe de la central de Lemóniz,

incluso el nombre que le pone a la central Pilar Miró

se parece un tanto a Lemóniz, es una parábola en ese sentido,

habla de ese problema afectivo del señor,

habla de la ley de divorcio que acababa de promulgarse,

habla de esa penosa recepción de tener un hijo homosexual,

habla del arribismo laboral,

habla de la política que está llegando

porque en realidad es una película que se estrena un mes antes

de la llegada al poder del Partido Socialista

en las elecciones de 1982

y, en cierto modo, está hablando de una regeneración moral,

una regeneración moral que, en principio, llegó,

pero luego parte de ese poder socialista

también cayó en el barro.

A mí me parece una película muy interesante

en todos los sentidos.

-Por alguna razón que a usted y a mí se nos escapa,

esta planta se ha convertido en una cuestión de oportunidad

para determinados grupos de presión.

Tuvo problemas para rodar en una central nuclear,

no dejaban. ¿Y cómo fue el rodaje?

El rodaje es que ella intentaba rodar en una central nuclear

y como la historia de dentro se mezcla con la de fuera,

en la de dentro hay un cierre absoluto

al exterior y en la película en el exterior también, es decir,

solo pudieron rodar algunos planos lejanos

de la central de Ascó en Tarragona

y el resto, lo de dentro no es una central nuclear,

sino una central hidráulica.

Aquí en el reparto tenemos algunos habituales

de su cine, también a nuevas incorporaciones.

Por ejemplo, Mercedes Sampietro,

que era una de sus actrices... Su alter ego.

Pilar Miró venía de hacer "Gary Cooper que estás en los cielos"

en la que hablaba de sí misma, de su operación a corazón abierto,

disfrazada en el relato de un cáncer del personaje de Mercedes Sampietro

y es una película compendio de muchas otras películas de Pilar

que también se anticipa parte del gran subtexto de "Werther",

del suicidio, del suicidio del amigo,

del personaje que interpreta Daniel Dicenta

e incluso se habla de "Werther" en un momento.

-Se llama Werther.

-¿Quién? -El perro, hombre.

Werther, ¿eh?

¿Estás estudiado a Goethe?

No, por la ópera.

Esta noche tenemos por delante "Lágrimas negras".

Es la película póstuma de Ricardo Franco,

estrenada en 1999.

Me gustaría volver a verte.

¿Puedo llamarte un día de estos?

Cuando quieras.

¿Te parece mañana?

Cuando tú quieras.

Llámame sobre las 17:00.

Espera, mañana es jueves, es que tengo psiquiatra.

¿Mejor a las 18:00?

Y me vienes a buscar si te va bien.

Odio conducir.

Y aquí se vivió esa situación

de que durante el rodaje de la película,

fallece el director y queda en manos de su ayudante de dirección.

Ricardo estaba muy enfermo del corazón y de la vista,

había sufrido ya una operación muy importante

del corazón y se suponía que podía llegar

en cualquier momento desgraciadamente

e incluso llegaron a firmar con Sogetel,

la productora de la película en el contrato un acuerdo

por el que, si ocurría algo, se hacía cargo Fernando Bauluz

y se murió en medio del rodaje a los 48 años

tomando unas cervezas en un bar con la gente del rodaje

y con unos amigos viendo un partido del Madrid.

El amor y el desamor suelen ser temas muy recurrentes

en los dramas y aquí tenemos a ese amor tóxico

y esa sensación que muchas veces cuando uno se enamora,

tiene de poder salvar al otro

cuando está en una situación como esta.

Sí, realmente retrata...

Ariadna Gil hace el personaje de una persona con enfermedad mental

y realmente cuando estaba viendo, estaba pensando:

"No sé quién está más enfermo de los dos,

si el personaje que hace Fele o el personaje que hace Ariadna"

por esta cosa de repente

alguien intenta salvar al otro también tenía algo de desequilibrio

la necesidad de meterse en esa relación tan tóxica,

que sabe que no le va a llevar a nada bueno

porque el personaje de Ariadna obviamente se ve claramente

por donde viene, se la ve venir.

Además, desde el principio él está investigando

en un psiquiátrico ese tipo de enfermedades

y me gusta pensar eso:

"¿Cuál de los dos está peor, el que está diagnosticado

o el que no lo está?".

-No hay culpables casi nunca en el sufrimiento,

o sea, que todos somos víctimas de otras víctimas.

Se decía que hay mucho de autobiográfico

en esta película.

Sí, estaba relacionada con la relación

que tuvo Ricardo Franco con Jean Seberg.

Que también tenía un desequilibrio.

Jean Seberg tenía desequilibrios mentales

e intentó suicidarse varias veces hasta que lo consiguió a los 40 años

y se conocieron en un bar de Madrid una noche de farra

y mantuvieron una relación, dicen que corta,

pero por lo menos de un año

con continuas subidas y bajadas.

Es evidente que la película está retratando

parte de sus sensaciones, de su drama y de su pasión

por la actriz Jean Seberg,

protagonista de "Al final de la escapada"

y de "Buenos días, tristeza".

Es terrible pensar al mismo tiempo en esta película

sabiendo lo que hay detrás.

A mí me duele incluso el doble.

-Sí, Ricardo Franco, además, al que conocí bastante también

porque es de mi generación justamente,

era un hombre con muchísimo talento, tenía un talento tremendo

para escribir el guion con Azcona

y para hacer música y para hacer letras de música

de muchísimas canciones conocidas de esa época.

Un hombre vitalista totalmente, muy positivo y con gran talento.

Si ves todas sus películas, están muy bien construidas,

muy bien iluminadas, la música está muy bien buscada,

los actores están magníficamente dirigidos.

Luego esta es una película buena.

Es una historia íntima, una historia desgarrada.

Él hablaba de romanticismo duro.

Sí, creo que la ceguera que comentaba Marian

en el personaje de Fele es muy romántica, es decir,

es esta cosa melodramática también de "percibo un objeto amoroso

que algo me dice en mi interior que es imposible

porque no voy a poder salvar a esa persona

ni voy a poder tener una relación como la que me ofrece mi novia,

pero, aun así, no puedo evitarlo,

es este sentimiento desgarrador del romanticismo

de buscar algo que está más allá de la cordura y de la lucidez.

-Mi futuro está escrito, lo he leído.

¿Sí?

¿Dónde?

En los libros de medicina.

No es verdad.

Ningún futuro está escrito.

Esquizofrenia, paranoia, desdoblamiento de personalidad,

me imagino que meterse en la piel de ese tipo de personajes

sin pasarse, o sea, y quedarse en el punto justo

tiene que ser muy complicado para un actor.

Lo es, yo que he hecho algún personaje...

"La herida" tenía mucho.

En mi caso era un trastorno límite de la personalidad,

sobre todo, es difícil porque tienes un cierto miedo

a no ser honesto o no ser real con eso, no hacer una caricatura,

que son enfermedades que padece mucha gente.

A mí lo que más me pesaba era el rigor, que fuera riguroso

todo lo que me pasaba y que se sintieran reconocidos

independientemente de que les gustara más o no

la película, pero que al menos pensaran que había un trabajo detrás.

¿Cómo preparas ese personaje?

En mi caso, estudiando mucho.

No quise conocer a ninguna persona con trastorno,

quise hacer una Ana especial,

pero sí que estudié mucho, psicología y psiquiatría

sobre el trastorno límite

para saber de lo que estaba hablando.

Como viaje para mí personalmente me sirvió,

aparte de como actriz obviamente, como persona,

para mí fue un antes y un después en mi vida.

También se habló mucho en su momento de la interpretación de Ariadna Gil.

Fue premiada en la Seminci de Valladolid

donde se presentó la película.

Sobre todo, agradecerle a Ricardo Franco

el haberme regalado este papel, en haber confiado en mí

y en haberme llevado de la mano hasta el último día de rodaje.

Esto es tuyo y te lo guardo yo.

¿Qué os parece Ariadna?

Que es sobre quien recae, por así decirlo,

la parte más complicada, bueno, Fele también lleva lo suyo.

Está muy bien porque, además, es un personaje complejo,

una amiga que tiene distintos registros

a lo largo de la película, en función del estado

en el que se encuentra,

parece que tiene personalidades diferentes.

Luego tiene un momento también al final de una lucidez

que es también desgarradora y, en ese sentido,

creo que ella transmite todos esos estados

sin producir un rechazo,

que es una cosa que puede suceder con este tipo de personajes

que nos ponen como una especie de barrera.

Creo que es fácil para el espectador sentirse identificado con ella.

-A mí me parece que está muy bien, francamente bien y Fele también.

Me parece que están muy medidos, no se pasan en absoluto.

A mí me parece que es una película, de verdad, muy bien hecha.

¿Alguna cosa de la película teniendo en cuenta

que la vamos a ver ahora?

Simplemente recordar el drama que supone también,

aparte de morirte, evidentemente,

que te surja en el mejor momento de tu carrera

cuando has luchado muchísimo por una carrera

y has tenido momentos desiguales,

que te llegue justo después de "La buena estrella",

que es el gran triunfo.

De hecho, no se entendería esta película

sin el éxito de la otra.

Esta película era un proyecto antiguo que no pudo rodar

y que pudo rodar gracias al éxito de "La buena estrella".

Ya tenía firmado para hacer "Plenilunio".

"Plenilunio" es una película que luego sabéis que hizo

Estaba en el mejor momento de su carrera

y desgraciadamente, la salud se lo llevó por delante.

Es tristísimo y todo eso, creo yo, que está reflejado

en muchos diálogos de la película, en muchos momentos de la película.

Creo que no vamos a hablar más de "Lágrimas negras"

porque es la película que verán hoy los espectadores.

Antes de irnos sí que os quiero preguntar.

Hace dos semanas que se ha estrenado "Morir",

un drama que, bueno, su propio título ya nos habla

de lo que sucede en él.

Porque me imagino que ha sido un rodaje complicado.

Estás con Andrés Gertrúdix,

que también tiene un papel impresionante.

Ya me pasó con "La herida" cuando me preguntaban:

"Bueno, habrás sufrido muchísimo rodando"

y no. Es un trabajo más costoso la preparación de estos personajes

y de estas historias, sobre todo, como rueda Fernando Franco,

que es más acercado al hiperrealismo y es más cercano al documental

siempre en planos secuencia

y le damos más importancia siempre a la preparación.

Ahí es donde uno empieza a dudar y empieza a tener más problemas

cuando te empiezas a acercar al personaje,

pero una vez que lo tenemos montado,

el rodaje suele ser bastante disfrute,

pero creo que son historias que hay que contar

y creo que son necesarias.

Muchas veces se pregunta:

"¿Por qué tanta dureza y por qué hay que contar

Creo que es necesario porque te hace reconciliarte

"Morir" es el título, pero en el fondo,

se reconcilia con la vida porque la muerte es parte de la vida.

Es verdad que es una película de la que sales

absolutamente removido

y, al fin y al cabo para eso se hace cine.

También tienes pendiente estreno "El cuaderno de Sara",

que llegará en 2018, ¿o cuándo se estrena?

En el 2018, sí.

Que has rodado en Uganda.

Es una película que está ambientada en Uganda y en El Congo

y precisamente, ahí, pasar por la muerte

se ve de otra manera.

Desgraciadamente, en El Congo parece que no vale nada.

Javier, sigues con la música, pero con un proyecto cinematográfico

a la vista.

Sí, creo que empezaremos en unos meses

una película que se llama "Delfines de plata",

que está basada en una novela de Félix García Hernández

del mismo título y que, de alguna manera,

narra un atentado yihadista en un hotel.

Me parece que la novela es muy buena.

Mezcla el amor, mezcla la política. Muy actual desgraciadamente.

Desgraciadamente, sí.

Y la verdad es que estoy muy contento.

Vamos a ver si logramos definitivamente arrancar con ella.

Seguro que para la próxima vez que vengas al programa,

ya o está rodada, o estás en ello.

Eso espero. Muchísimas gracias.

He formado parte de un libro

que aúna un poquito la visión del análisis fílmico

"Películas para la educación" se titula, de la editorial Cátedra

en el que un grupo de profesores de la Universidad del País Vasco

coordinados por Carmen Arocena e Íñigo Marzábal.

Hemos hecho una selección de películas

que hablan de valores que nos parecen interesantes

para tratar en institutos,

pero explicando cómo cuentan las películas

aquello que cuentan y cómo hablan las películas

de aquellos valores de manera que se educa en valores

y se educa también en mirada fílmica, entonces, estamos intentando

a ver si se puede prolongar un poquito este proyecto

Ha sido un placer estar con los cuatro hoy.

De verdad que creo que ha quedado un coloquio muy, muy interesante.

Gracias. Gracias a vosotros.

Hasta luego.

¿El amor todo lo cura?

Ante esa pregunta parece querer situarnos

Ricardo Franco en "Lágrimas negras", su testamento cinematográfico.

Un relato íntimo y desgarrado que destila

lo que él denominaba romanticismo duro.

Enseguida estamos de vuelta para presentarla.

  • Coloquio: Dramas

Historia de nuestro cine - Coloquio: Dramas

27 oct 2017

Elena S. Sánchez, Marian Álvarez, Nekane E. Zubiaur, Javier Elorrieta y Javier Ocaña, charlan sobre el "Drama en el Cine Español".

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