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Historia de nuestro cine - Coloquio: Cuestión de fe - ver ahora
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Hola de nuevo, bienvenidos

al coloquio de historia de nuestro cine.

Pasado mañana será Domingo de Ramos y dará comienzo la Semana Santa.

Así que en "Historia de nuestro cine"

hemos querido alimentar el espíritu con dos películas

que nos hablan de religión, amor y de la lucha entre razón y fe.

Acabamos de ver "La herida luminosa",

de José Luis Garci,

y después del coloquio daremos paso a "Canción de cuna",

la versión dirigida por José María Elorrieta en 1961.

Para hablar de estos dos títulos que tratan de la fe,

de maneras distintas, con nosotros tenemos

a Pedro Miguel Lamet, él es sacerdote jesuita,

escritor, periodista, profesor,

crítico cinematográfico y buen amigo del programa,

si no recuerdo mal, es la tercera vez

que estás con nosotros. ¿Qué tal? Así es. Muy bien, ¿y tú?

Siempre hablando de cine, religión, que da para mucho.

Sí, que yo he escrito de mucho cine.

Lo sé. Sin ser religioso.

Muchas gracias por acompañarnos de nuevo.

También nos acompaña David Arratibel,

director del documental "Converso",

en el que se aborda la conversión al catolicismo de su familia.

Luego hablaremos de este interesantísimo documental.

¿Cómo estás? Muy bien, encantado.

Bienvenido, es la primera vez que estás con nosotros.

Javier Ocaña, compañero, ¿qué tal? Buenas noches.

Muy bien. Bueno, en primer lugar,

qué difícil es plasmar en el cine,

bueno, y en la literatura, en cualquier disciplina artística,

algo tan intangible como la fe, como la mística.

Es complejo, ¿no?

Mira, yo creo que toda obra de arte, de alguna manera,

cuando lo es de verdad, cuando es poesía de verdad,

es mística.

Ahora, luego ya si vas a lo específicamente religioso,

es muy difícil que no se confunda el cine místico,

el cine auténticamente religioso

con películas de curas y de monjas, historias más o menos dulces

que no tienen nada que ver con el problema de la fe,

que es una cosa mucho más profunda y abarcadora.

El problema de la fe

es lo que tratas en el documental "Converso",

que se estrenó hace ya dos años. Sí.

En septiembre. Y bueno, ahí,

pues nos acercas a tu familia,

y tratas de entender lo que nos está ocurriendo.

¿Fue sencillo llegar hasta ese lugar

que en principio no comprendías? No sé si finalmente sí.

Si algún día llegas a comprender la fe de alguien, te conviertes.

Eso es lo inasible y lo comprensible.

Si lo llegas a comprender, lo entiendes, y si lo entiendes,

llegarías como a hacerlo tuyo.

Entre el creyente y no creyente hay un camino de entendimiento

más de acercamiento;

de intentar comprender al otro, no llegar a comprenderlo,

porque si lo comprendieras,

si el creyente comprendiera al agnóstico o al ateo,

perdería la fe y viceversa.

Y con tu experiencia, te pregunto lo mismo que a Pedro Miguel,

¿es difícil plasmar algo tan intangible como la fe?

En "Converso" hay un capítulo concreto que se titula

"No se puede filmar el Espíritu Santo",

y que es como la aceptación del fracaso como cineasta

de haber querido filmar la fe.

Y él me decía: "Creo que lo lograste".

Yo, desde el agnosticismo,

entiendes que no has logrado filmar el Espíritu Santo.

¿Lo logró? Yo creo que sí.

Porque él hace una comparación,

me parece que es su cuñado, al principio monta un órgano,

y hace una comparación con la música.

Y precisamente ahí está un poco la clave de la película,

consigue que sonidos abstractos, misteriosos,

son como los sonidos del Espíritu Santo.

Javier, hoy en día no es muy habitual

que se hable de la fe, religión, de la mística en el cine,

pero a lo largo de la historia de nuestro cine

han sido muchísimos los ejemplos que de una manera u otra

se han acercado, aproximado a este tema.

Sí, yo creo que igual habría que diferenciar el cine,

independientemente del cine sobre santos, sobre curas y monjas,

que decía Pedro Miguel.

Yo creo que habría que diferenciar el cine de conversión religiosa,

como en cierto modo es "La herida luminosa",

conversión del que no cree hacia la fe,

un poco impulsado por los golpes del destino y la vida,

y ahí hay una muy buena película que es "Balarrasa",

de José Antonio Nieves Conde,

donde el personaje de Fernán Gómez se había visto

al borde de la muerte porque hay una bala que va dirigida a él,

y no lo mata a él, sino al soldado

al que le ha ganado una partida de cartas en turno de guardia.

Y en cierto sentido, puede parecerse ese golpe del destino

a "La herida luminosa".

Y luego, el cine más relacionado con la mística,

con ese mundo que decíamos de Dreyer o de Bergman

o de los grandes cineastas de la mística.

Y ahí hay, yo creo que muy interesantes acercamientos,

yo creo que el más importante es "Marcelino pan y vino" de Vajda,

que es una muy buena película con acercamiento visual sonoro

y narrativo muy interesante.

Y luego, pues desde películas más recientes

como puede ser "Teresa, el cuerpo de Cristo",

sobre santa Teresa, de Ray Loriga,

o "La noche oscura" de Carlos Saura sobre san juan de la Cruz.

O incluso "Camino" de Javier Fesser.

Y sin olvidarnos de una película mexicana,

pero de un gran director español, de Buñuel, "Nazarín",

basada en la novela de Galdós, donde hay un acercamiento,

yo creo que muy interesante visualmente

y en el tono a la mística.

Vamos a hablar de "La herida luminosa",

la versión de José Luis Garci, de 1997,

la película que acabamos de ver.

Está basada en la obra de José María de Sagarra.

Hablemos de cómo es esta versión,

qué tiene que ver con esa obra original,

qué tiene que ver con la película de Demicheli que se hizo antes.

Pues bueno, se han hecho varias adaptaciones.

Realmente, la obra original,

que luego tradujo, adaptó al castellano José María Pemán,

porque está escrita en catalán,

responde, diríamos, a esa época, el cine religioso

no satisface, y hay que poner algo con más tragedia.

Y realmente, la obra de Sagarra es, sobre todo,

una obra de la tragedia del hombre antes la fe

y antes el problema de un hijo que se quiere hacer jesuita.

Garci cambia el jesuita por una religiosa

y cambia, diríamos, ese aspecto trágico de la obra

o el drama de la sangre que brota

mientras está el cirujano operando a su hijo,

por una cosa mucho más suave, más leve.

Es que no tiene nada que ver, porque en la obra de Sagarra

y en la película de Demicheli todo es muy desgarrado

en la forma y en el fondo

e incluso en la interpretación de Arturo de Córdoba,

que es un especialista en ese desgarro melodramático

e "Él" de Buñuel, o "Los peces rojos" de Nieves Conde.

Y lo que intenta Garci, creo yo,

es salirse del redil de arrebato melodramático

de Demicheli, que parte un poco de Douglas Sirk en Estados Unidos,

con elementos incluso de cine de suspense, de cine negro,

porque en la película de Tulio Demicheli,

la amante que muere es casi una mujer fatal.

O es una mujer fatal, directamente.

Entonces, intenta desechar todos esos elementos

para hacer algo más seco, más austero, más lúgubre, más tenue.

Tienes que reírte más.

Porque tienes una sonrisa maravillosa.

Es una película hecha con la cámara a la altura del corazón,

que trata de, pues eso, de recuperar la ternura,

que me parece tan válida

como recuperar otros valores ahora en el cine.

David, impresiones, es la primera vez que ves la película.

Sí, a mí me interesó la película, no la había visto.

Y me interesa esa austeridad en la narración.

Y las contradicciones que genera conversaciones con la hija,

que es como una especie de monja ecuánime

que puede aceptar el padre,

las infidelidades del padre. Infidelidades.

Le dice a la madre que tiene que perdonarle.

Incluso, la parte de la conversación con el padre en el bar,

cuando ella le dice, se está acercando a él,

le está diciendo que entiende que es un hombre bueno,

y que Dios está muy cerca de él y que él está poniendo a prueba,

hasta ese momento está aceptando lo que le cuenta su hija,

pero en el momento que dice: "Te está poniendo a prueba",

le rechaza y dice: "No me hables de cosas que no entiendo".

Sor María, vuelve a tu convento.

Reza por mí todo cuanto quieras si es ese lo que te gusta.

Pero no me digas cosas que no entiendo.

En "La herida luminosa", todo era blanco y negro

porque estábamos en pleno franquismo.

Era clarísimo.

Y aquí ya hay matices de que realmente se pueden tolerar

muchas maneras de creencias.

Y ella misma acepta que haciendo de médico bueno,

está de alguna manera

-en contacto con Dios. -Acercándose a Dios.

Esta película también se convierte

en una película que nos recupera esos años de la radio,

con esas criadas que tienen un papel muy tierno,

que son uno de los elementos que incorpora él

y que funciona. Es curioso porque Garci ha contado

que la primera vez que él oyó, porque no la vio,

"Canción de cuna", no "La herida luminosa",

fue en una radionovela.

Y que le entusiasmó y que pensó

que en algún momento tenía que filmar eso como película.

Y aquí le hace un homenaje a las radionovelas.

Y ese modo de vida, digamos, apegado

a un modo de contar que en cierto sentido

creo que el propio Garci lleva su narrativa

a esa radionovela dentro de la película,

dentro de los diálogos.

Esos diálogos de las criadas alrededor de la quiniela y demás,

no parecen de una película de 1990 y tantos,

sino de una radionovela de los años 40 o de los años 50.

-Zaragoza, Barcelona. -Zaragoza, Barcelona...

Son todos muy difíciles, señora.

Que no gane nadie, porque los maños, cuidado, que son cabezones.

Y los catalanes agarrados, para qué le voy a contar.

Ponga que no gane nadie.

Eso es una X, empate.

Vamos a hablar de la película que vamos a ver,

"Canción de cuna", la versión de José María Elorrieta,

la de 1961, ya en el programa anteriormente

emitimos la "Canción de cuna" dirigida por Garci.

Hablemos en primer lugar de este director todoterreno

que dirigió mucho en un periodo de tiempo...

Sí, tiene como 50 películas en 4 décadas de carrera

en 40 años, en los 40, 50, 60 y 70.

Y es un todoterreno

porque tiene mucha comedia popular, sobre todo,

pero hizo bastantes wésterns, cine de terror,

y aquí en el programa "Historia de nuestro cine",

nos hemos acercado un par de veces a su obra

y las dos han sido con comedios futboleras,

con "El hincha" y con "El fenómeno".

Yo creo que las presentaste. Dos comedias

del mundo del fútbol; el futbolero del programa soy yo.

Esta es una obra teatral adaptada en cinco ocasiones,

la última fue la de Garci, esta es la cuarta.

Hablemos de esas cinco adaptaciones.

Es una obra teatral, en realidad de María O Lejárraga.

Pero posteriormente, ¿no?

Al principio... Claro, se descubrió posteriormente.

Y hay cinco adaptaciones, la primera es de los años 30,

de Mitchell Leisen, director de Hollywood importantísimo,

en torno al melodrama y a la comedia loca americana

de los años 30.

Y luego hay una versión argentina que dirigió el propio escritor,

el marido de María O Lejárraga.

Y luego, una versión de los 50 en México.

Y luego la quinta, esta es la cuarta,

y la quinta es la de Garci.

Yo creo que aquí es puro caramelo.

Es decir, es una película muy dulce,

una película muy pasada a mi gusto, está muy anticuada.

Tiene aciertos en cuanto a que introduce

algunos elementos que diferencia de alguna manera la historia.

Yo no sé si en la "Canción de cuna" de la obra original,

la obra de teatro,

pues está presente el tema de esas otras señoras

que intentan de alguna manera robarle el novio.

Claro, eso está aquí muy presente y no está en la versión de Garci,

-que lo elimina completamente. -Por completo.

Lo elimina por completo.

Y en la versión de Hollywood de Mitchell Leisen,

-está pero muy diluido. -Sí.

Yo creo que eso le da un poco de interés cinematográfico.

-Sí, me parece que tiene interés. -Es lo único

que saca la película del convento

y bueno, tiene un poco de morbo, diríamos, para la historia.

-¿Bailamos, Teresa? -No, ahora no.

Pues yo no me lo pierdo. Adiós.

Y a ver si encuentra algo que le divierta más.

Es una película donde está presente la religión,

todo trascurre en ese convento.

Pero es verdad que no parece que sea el elemento fundamental.

Ahí hay un melodrama romántico también.

Sí, un poco lo que dices, un caramelo, no es el cine

que consumo habitualmente.

Y bueno, me pareció así como fenómeno curioso,

desde las sombras de ojos de las monjas,

maquillajes preciosos. Maquilladísimas.

-Sombras de ojos casi de más. -Sí.

Sí, bueno, un maquillaje precioso que llevan todas las monjas.

Ya mí también sí que me interesaba en algún momento esa idea,

sobre todo cuando ella tiene el desamor,

no sabía que no estaba en otras versiones ese problema

de cuando el amado se va a ir con la hija del alcalde,

o del terrateniente este.

Y en el momento en que ella descubre,

de haber estado en los algodones del convento,

a encontrarse con la hostil vida y el dolor del exterior.

¡Ay, madre! No quiero volver a salir nunca de aquí.

Hay que verla como alejada completamente del realismo.

Sobre todo ahora, en 2019,

con esas monjas maquilladas como puertas, que decíamos.

A mí me parece una película curiosa, pero casi como película "kitsch".

-Sí. -Porque con ambiente religioso,

pero que hay que ver ahora de modo como una curiosidad,

que me parece una curiosidad bastante bonita.

Tenemos que terminar, ya vamos a dar paso a "Canción de cuna".

Y, ¿proyectos nuevos?

¿Vas a ir por la ficción? ¿Estás enamorado del documental?

Documental, amor para siempre.

tengo ahí un par... ¿Y tienes proyectos?

Estoy haciendo otro proyecto una clara marca otra vez personal,

mis dos películas han sido desde la experiencia

muy personal y muy cercano.

Y estoy a la vez en paralelo con otra idea que me está surgiendo

que tiene que despegarse por fin de mí

para saber si soy capaz de hacer una película

que no tenga que ver conmigo, con mi entorno más cercano,

que tengo ahí.

Pero todavía en fase muy incipiente, yo vivo de la publicidad,

y me ocupa la mayoría del tiempo.

Hemos hablado tanto de "Converso", imagino que habrá gente

que se haya quedado con ganas de verla, ¿dónde se puede?

Si ponen "Converso online" en Google,

sale la página oficial de la web y ahí un link para ver la película,

en una plataforma VoD.

Pedro Miguel, ¿qué estás haciendo? ¿Proyectos?

A punto de salir una novela.

¿Sí? Que se titula

"Deja que el mar te lleve". Bonito.

Y que básicamente es la historia

de un sufrimiento y la superación interior

de un periodista que está reviviendo

su enfermedad de niño y una serie de cosas.

Es una novela para liberarse por dentro, intento que sea eso.

Qué bonito. Gracias a los tres.

Ha sido un placer teneros aquí en el programa de hoy.

Gracias por volver.

La historia ya la conocemos, a las puertas de un convento

dejan abandonada a una niña

que será adoptada por el médico del pueblo,

pero que se criará entre esos cuatro muros

al cuidado de monjas.

Viajamos a finales del siglo XIX, de la mano de José María Elorrieta,

autor de la cuarta adaptación de "Canción de cuna".

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Historia de nuestro cine - Coloquio: Cuestión de fe

12 abr 2019

Elena S. Sánchez, Pedro Miguel Lamet, David Arratibel y Javier Ocaña, charlan sobre las películas que emitimos "La herida luminosa" (1996) y "Canción de cuna" (1961)

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