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Historia de nuestro cine - Coloquio: Adaptaciones literarias - ver ahora
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(Música)

Bienvenidos.

Hola, de nuevo.

Este curioso recorrido por las debilidades del ser humano

al que nos invitaba Ventura Pons, de la mano del escritor Quim Monzó,

es nuestra última propuesta de la semana.

Comenzábamos el lunes con "El escándalo",

la adaptación que en 1943 hizo José Luis Sáenz de Heredia

de la novela homónima de Pedro Antonio de Alarcón.

Yo no he venido de América para que usted vaya a otro sitio.

Si no para que rehabilite el buen nombre de su padre

y al mismo tiempo recupere su título y su fortuna.

Para su quinta película, José María Forqué recurrió

a la novela escrita por Teodoro Palacios

y Torcuato Luca de Tena.

"Embajadores en el infierno" narra el cautiverio

de unos soldados de la división azul a manos de los soviéticos

durante la Segunda Guerra Mundial.

Así continuamos la noche del martes.

Hemos querido regalarle esto para que no se olvide de nosotros.

-Hay momentos en que se olvida uno de que es prisionero.

-Creo que es eso lo que pretenden.

"Pascual Duarte" fue la película escogida

para la noche del miércoles.

La adaptación que Ricardo Franco hizo a mediados de los 70

de una de las cumbres de la literatura castellana.

"La familia Pascual Duarte",

primera novela escrita por el Nobel de literatura

Camilo José Cela.

Y de Wenceslao Fernández Flórez también vamos a hablar

en el "Coloquio" de hoy.

Anoche recuperamos "El bosque animado",

el tercer largometraje de José Luis Cuerda

basado en la novela homónima del escritor gallego

y adaptada al cine por Rafael Azcona en 1987.

Que no puedo, señor Freire, que no puedo.

Qué bandido sería si empiezo a hacer rebajas.

¡Alto ahí, las manos quietas!

Vas a matar al hijo y a la madre.

Después de refrescaros la memoria con los cinco títulos

de cine español que hemos visto a lo largo de esta semana,

es el momento de presentar los cuatro invitados que me acompañan.

Ángeles González Sinde, guionista y directora de cine.

Es la segunda vez que estás aquí, en "Historia de nuestro cine".

Gracias por invitarme de nuevo.

También repite José Luis Cuerda, director y guionista.

Ayer, precisamente, veíamos "El bosque animado",

esa adaptación de la novela de Wenceslao Fernández Flórez,

de la que hablaremos esta noche. ¿Qué tal estás?

Muy bien. Encantado. Bienvenido de nuevo.

Gracias.

Ray Loriga, escritor, guionista y director de cine

también nos acompaña esta noche. ¿Cómo estás?

Muy bien, muchas gracias. Gracias por venir.

Y nuestro colaborador habitual, Luis Parés,

está aquí para hablar de cine y de literatura.

¿Qué tal? Muy bien.

En primer lugar, os quería preguntar si creéis que cualquier

obra literaria es susceptible de ser llevada al cine

u, objetivamente, hay textos que es imposible,

no sé si por extensión o complejidad.

¿Qué creéis?

Sí, cualquier obra se puede adaptar al cine.

Lo que pasa es que corres riesgos de hacer una porquería

adaptando determinadas obras.

Es muy difícil adaptar un texto muy poético,

un texto que sea poesía.

Muy difícil las grandes obras de literatura

y hacer una adaptación de cine.

Te sale una serie de televisión infinita, en muchos casos.

-Las novelas que tienen una voz de conciencia,

son muy complicadas.

Hemos visto el caso de "La familia de Pascual Duarte"

en Pascual Duarte, que es una novela muy verbal.

Y que, sin embargo, se adapta muy bien a los silencios.

Todo puede tener una manera,

pero para empezar la extensión, y como decía José Luis,

el material excesivamente poético presenta muchas dificultades.

-El cine tiene un idioma, un código, una gramática,

unos signos que no tienen nada que ver con la escritura.

Lo más que puedes hacer, como decía José Luis,

quizás sea aprovechar una historia.

Pero para traducirla a otro lenguaje, ¿no?

Para construir otro artefacto.

Comenzamos hablando de la primera película de la semana.

"El escándalo". La veíamos el lunes.

Dirigida por José Luis de Heredia.

Es la adaptación de una novela de Petro Antonio de Alarcón.

Era un autor muy reivindicado en la primera etapa del franquismo.

Fue adaptado en varias ocasiones.

Había sido adaptado incluso antes en periodo republicano.

Una de las películas más míticas de la historia del cine en español,

que es "La traviesa molinera".

Es de las más míticas porque ha desaparecido

y nadie la ha podido ver.

Sin embargo, en esta película,

que además la adaptación la hizo Edgar Neville,

había como todo espíritu republicano de reivindicación de lo popular,

de las fiestas populares y de la clase popular.

Sin embargo, en el franquismo, se adapta en otro tono.

Se descubre a Alarcón como el epígono o el mayor propagandista

de esta idea, ya no beligerante si no más de un catolicismo,

más de la piedad, de la confesión, penitencia.

Entonces, José Luisa de Heredia hace el escándalo,

que es un éxito escandaloso y a partir de aquí,

Alarcón se convierte en un patrón a seguir.

De hecho, al año siguiente, se adapta "El clavo"

y al año siguiente se adapta "La pródiga".

Yo recordaba que debía hacer el escándalo

porque era la única novela que había leído en mi vida,

que me la había leído de un tirón sin poder dejarla.

Entonces dije: "Si verdaderamente consigo dar al público

el interés y la amenidad que yo he tenido con esta novela,

pues podría hacer una cosa verdaderamente interesante".

Llegó dos años después de Rafa.

Rafa la estrenó en el 41, Sáez de Heredia,

y esta es una película que realiza después.

Es una historia que, de alguna manera,

utiliza los mimbres del cine popular e, incluso,

rozando libertinaje y puntos escandalosos,

como su título indica, la sensualidad, la sexualidad.

Es curioso que hay varias escenas en las que el seductor

de la película, Fabián Conde, camina hasta las camas

de las mujeres.

Entra siempre en las habitaciones y siempre,

no llega a verse gran cosa, pero ya que entra

en todas las alcobas una y otra vez, es sugerente.

-¿Cómo se atreve a entrar en mi alcoba sin pedir permiso?

¿En casa de quién cree que está?

Pero luego, claro, gira todo esto hacia una enseñanza moral.

Propio de la época. Una vida disoluta.

Además, incluso, visualmente, la película va avanzando

hacia el final la presencia de las cruces.

Empieza a sustituir todos los decorados

donde antes estaban los joyeros, las fiestas.

Empiezan a perder las cruces y las sombras de las cruces.

-A mí me ha costado ver la película,

y más bien lo que leía y lo que veía en ella era...

Me imaginaba ese rodaje, ese tiempo tan precario en una España tan pobre.

Yo veía mucho... Le falta ligereza.

Ese alarde de los peinados. Un moño no, cinco moños.

Un vestido, un sobre vestido, una capa y una enagua.

Todo era como... paliar, quizá, pensando que los espectadores

vivían en la miseria.

En España se iba mucho al cine.

Es un país que ha sido siempre un mercado muy importante de cine.

Quizá ofrecer al público esta apariencia

de lujo y de esplendor del siglo XIX, pero que a mí me pareció

un poco forzado.

-En cualquier caso, eso es muy pretendido.

Lo que quieren es apabullar. -Apabullar, apabullar.

-Es una enorme éxito, precisamente, yo creo, porque apabulla.

-Porque apabulla.

-Porque el público se queda boquiabierto de ver

lo que no va a tener nunca.

Y por lo menos, la hora y pico que has estado allí

viendo que te llene por todas partes por los poros

y te llene de sensualidad,

en vestuario, decorados, en el gran baile.

Bailan demasiado. -Sí, sí.

Exacto, esto me llamó la atención.

-Puso en mente todo el episodio de las colonias.

Que se podía haber contado un segundo diciendo

que tu padre trata de traidor y era mentira porque lo traicionaron a él.

Pero no, te meten otra película que además interpreta el mismo autor.

Y de pronto llega un momento, no sé si os ha pasado,

cuando estás en lo de las colonias, te olvidas un poco de la película

que estabas viendo.

Estás en la peripecia...

Por una escena bélica, con muchos soldados,

para que se vea el esfuerzo de producción.

Y es curioso, da la sensación de lo que decía José Luis.

Se intenta hacer un éxito y se tira un poco con todo.

Con todas las posibilidades.

-Esto es una ilustración de algo de lo que yo siempre he negado.

Es el dicho ese de que una imagen vale más que mil palabras.

Cuando es mentira, porque, entre otras cosas,

a leer y a escribir palabras, mal que bien,

nos enseñan a leer y escribir e interpretar imágenes y sonidos.

No nos enseñan y somos analfabetos audiovisuales.

Lo que sí que ocurre es que la imagen es más percutiéndote,

más sintética, es más eficaz.

Pero eso no quiere decir, necesariamente,

que tenga más valor.

José Luis de Heredia dirigía "El escándalo".

Y la película que veíamos el martes, la de "Embajadores en el infierno"

finalmente la dirige José María Forqué,

pero se la ofrecieron antes a José Luis Sáez Heredia.

Era la primera idea.

Sí, lo cual es lógico porque ambas películas representan

como un arco.

"El escándalo" lo representa la idea de un cine nacional

que empieza a crecer y que haga más fuerza

y "Embajadores en el infierno" representa ese final,

cuando el cine español era otra cosa.

Había dejado la propaganda y estaba Fernán Gómez.

Luis Berlanga y Bardem haciendo sus películas.

Por eso he pensado en José Luis de Heredia.

Para volver a cerrar otra vez el círculo.

"Embajadores en el infierno" es un poco extemporánea

para su época.

En el cine español ya no se hacían películas así.

Ya no se hacen películas de un mensaje tan explícito.

La novela en la que se basa tampoco se publicaban novelas así.

En el año 56 ha empezado una poesía social,

está Delibes, Cela, y hay otro tipo de literatura.

Lo que el escándalo es el nacimiento,

esto puede empezar a ser la decadencia.

-¿Tenéis ese papel?

-Nos han dicho que todo el que lo firme comerá mejor.

-Dámelo. -¿Para qué lo quiere usted?

-Para ser yo mismo quien lo devuelva al jefe de campo.

Recordemos que esta basado en la novela

de Torcuato Luca de Tena,

que a su vez está basado en los testimonios del capitán Palacios.

Fue para mí un verdadero prodigio el poder conseguir que este hombre

fuera sacando a la luz los hechos prodigiosos,

realmente prodigiosos, que realizó en aquellos años de cautiverio.

-Yo creo que hay un subgénero dentro de las adaptaciones

que es el basado en hechos reales, y quizá esta película

tiene esa parte, ¿no?

Basado en una novela que a su vez está basado en un relato real.

Eso a veces, para mí, sobrecargan mucho los guiones.

Hay mucha información que tú tienes o que parte de la realidad.

Como es de la realidad, no prescindes de ella.

Como si eso tuviera que tener un valor superior

al de la ficción u otros relatos.

¿Qué te ha parecido, Ray?

Como película, está fatal hecha como propaganda.

Es tan poco sutil que se mueve un poco al escarnio

y a tirar para otra dirección.

Caen todos los tópicos y clichés más burdos del arte de la propaganda.

El arte puede ser propaganda.

Vamos a hablar de Pascual Duarte.

La última película que vimos el miércoles.

Está basada en la novela,

en la primera novela que escribió Camilo José Cela.

¿Qué te parece la primera adaptación que hizo Ricardo Franco?

El valor es llevar a cabo la adaptación y sacar a flote

un rodaje como este y una película como esa,

cuando tienen muchos más detractores oficiales

que devotos literarios, por otra parte.

No recuerdo lo que dijo la crítica de la película.

Yo creo que la trató bien.

-La película fue al festival de Cannes. En sección oficial.

La película ganó mejor actor en Cannes.

José Luis Gómez. Eso fue...

Un exitazo.

Ricardo tenía 26 años.

El guion está firmado por Elías y también por Emilio Martínez Lázaro

y Ricardo.

A mí me parece una deslumbrante...

Me parece para usarlo, dar clase de lo que es el lenguaje

cinematográfico y lo que es la literatura, ¿no?

La novela es extraordinaria, es en primera persona,

es una narración en primera persona.

Son unas supuestas memorias, ¿no?

Nada de esto está en la película, que hubiera sido muy tentador

hacer hablar más a José Luis Gómez. Al personaje de Pascual Duarte.

En cambio es de una concisión, una sequedad...

Me parece que él es la novela, pero tira por un lado,

por el único que puedes tirar,

que es irte completamente a lo opuesto.

A mí me ha dejado, de verdad, maravillada.

El título es una declaración de intenciones.

No es la familia de Pascual Duarte, es Pascual Duarte.

El foco está en el personaje protagonista.

Yo creo que la adaptación parte de todos elecciones

bastante claras y bastante necesarias

porque no puedes adaptar la novela en su literalidad.

Ellos eligen sintetizar algunas acciones,

algunos dramas, algunos asesinatos y luego eliges...

Sobre todo una palabra que has dicho tú.

Me parece la clave de la película, que es la sequedad.

La sequedad del paisaje, de las personas,

de las relaciones con personas, y la sequedad de la vida.

De la supervivencia. Del sustento.

Yo creo que a partir de esta elección ya pueden construir.

Sin necesidad de ser totalmente fieles.

Porque han sido fieles en esa elección.

Me parece una adaptación ejemplar.

-Fundamentalmente, con pocos elementos,

que son los hechos, el retrato físico de los personajes

y el retrato del paisaje.

Y con esos tres elementos te hacen una narración

de la que tú puedes extraer lo que lleves dentro

y seas capaz de proyectarlo hacia la película.

La película lo único que te va a dar es un índice de de qué va la cosa.

-Rosario sí que es buena. -Es una pena que no esté por aquí.

-Pero tú me has dicho que está muy bien.

-Coincido con todo lo que habéis dicho.

A mí me parece un prodigio de película.

Y un prodigio de adaptación.

Estamos en el tema de las adaptaciones literarias.

Personalmente, me encanta la novela.

Soy un lector de Cela de toda la vida.

Me ha encantado. Esta novela es una maravilla.

Y cómo sustituye todo lo que es la belleza de esa novela,

que es el lenguaje, la expresión y cómo adapta la expresión

a esos personajes, en concreto esas voces interiores de ese

personaje no demasiado versado, porque lo único que sabía del hombre

era un poco de la Biblia que le habían dicho en el colegio

y a duras penas, lo que leía en el periódico.

Y cómo sustituye toda esa riqueza por el silencio.

Por lo que decía José Luis. Por el silencio y las imágenes.

Impactos muy claros y muy certeros.

-Y las elipsis, ¿no? Que hacen cómo funcionan.

-Nada arbitrarios, que van creando un ritmo

que al espectador le da la sensación

que la única conclusión lógica de esa narración

son los hechos que van sucediendo.

Ha sido como bien tratada la obra de Camilo José Cela.

Sí, pero ha sido tratada de una forma extraña.

Si tú piensas en Camilo José Cela, si se piensa en Camilo José Cela,

se le ve un hombre más o menos cercano al Régimen,

y, sin embargo, "La colmena" no se pudo publicar en España.

Se tuvo que publicar en México.

En España siempre hubo proyectos de adaptar sus novelas.

De hecho, "La colmena" se quiso adaptar en los años 60,

y nunca salió adelante.

La familia Pascual la iba a adaptar Fernando Fernangón,

que es uno de estos proyecto que si lo piensas

podrían haber sido maravillosísimos.

No se pudo adaptar.

Entonces, ¿por qué de repente Cela, que ya digo, que es un hombre

que podemos pensar afín al Régimen,

solo puede ser adaptado y en estas condiciones tan brillantes

a partir de la llegada de la democracia?

Es una figura paradójica. -La película es del 76.

Entiendo que se empezó a preparar en el 75.

Tuvieron muchos problemas con la censura.

Tampoco está, se estrenó en democracia.

Luego el año que...

-Fue enterarse que estaban haciendo.

Se murió cuando eso se iba a rodar.

-El año que fue a Cannes fue el año que en Cannes estaba "Taxi driver",

que a veces también está bien ver qué estaba en cartelera ese año.

Por qué no se llevó la Palma de Oro.

-Han sido dos historias paralelas, la de Travis Bickle volviéndose loco

hasta asesinar a todo el mundo

y la de este muchacho volviéndose loco en otro entorno de violencia.

Posiblemente también se hablaba que la crudeza de algunas imágenes

no fue muy bien recibida en el Festival,

especialmente, la crudeza con los animales.

Se habló mucho de eso.

Yo lo recuerdo de niña.

Como mi padre trabajaba en cine, sí recuerdo esta película mítica

que era muy cruel y muy duro.

Cuando lo ves hoy en día, como ves tantísima violencia,

aunque sea fingida y aunque sea con todas las seguridades ecológicas

y medioambientales y lo que quieras, pero la violencia hoy en día

es extremada hasta la serie de televisión más inocente,

pues no resulta tan violenta y tan dura.

Es dura por la realidad que te transmite y te comunica,

pero no hay regodeo en la violencia en ningún momento.

Vamos a cambiar un poquito el registro,

y vamos a hablar de "El bosque animado",

la película que vimos ayer.

La estrenaste en el 87, era la adaptación

de la obra homónima de Wenceslao Fernández Flórez.

Comentabas que cuando Eduardo Ducay te presenta la posibilidad

de llevar al cine esta novela, ¿cómo te quedas?

A mí me llama Eduardo Ducay una tarde

y me dijo a ver si había leído "El bosque animado".

Cuando te llama un producto para ver si has leído algo,

tienes que decir que sí, lo hayas leído o no,

por si es un proyecto que quieren encargarte.

Yo dije que lo había leído, no lo había leído.

Tenía una referencia buenísima de García Hortelano

y de José María Carreño, un íntimo amigo mío,

que pensaban que era la mejor novela de posguerra.

Que era una novela maravillosa.

Con esa garantía, digo que la he leído,

que me había gustado.

Voy a buscar el libro, estaba agotado.

Lo encontré en la Feria del Viejo, que se celebra todos los años,

me la leo ese mismo día

y al tiempo de ponerme muy contento porque me gusta mucho la novela,

me quedo un poco jorobado diciendo que qué adaptación

habrá hecho Azcona de una novela en la que la mitad de los capítulos

lo que hablan los animales y los vegetales,

y en la otra hablan los seres humanos.

En un momento en el Ducay al día siguiente,

cuando yo me presenté para hablar del proyecto, etcétera,

sale Ducay a atender una llamada de teléfono

y yo me voy al guión de Azcona, empiezo a pasar páginas como un loco,

y veo que ahí no hay ningún animal que habla.

Azcona, que era genio, era prudente además de genio,

y no se hubiera metido en una historia de animales.

A partir de ahí, ya viene el contrato.

Yo tenía ahí dos hipotecas, vendí las hipotecas.

Una era el contrato de Alfredo Landa y el otro el de Azcona,

al que se añade luego el de Fernando Rey.

Luego, ahí ocurrieron muchas cosas.

La primera era que era la primera vez que yo he trabajado con él

y la primera, lo primero que me pregunta

es si soy como Berlanga. Yo pensé: "Ya quisiera yo".

"Entonces, ¿tú eres como Berlanga que me deja hacer lo que yo quiera

que es decir lo que yo quiera,

o eres de los maniáticos que quiera que se diga el guión?"

Lo pone como premisa mayor,

si quiero ser como Berlanga, encantado,

va a decir lo que él quiera.

Llegamos a un pacto que iba a decir lo del guión,

pero ya el hombre no aguantaba más

y en la escena que le lleva el señor D'Abondo un terreno,

"¿me dejas que diga aquí, José Luis, que otro día le voy a traer

unas gallinas de colores?"

Di lo que quieras, y así te tranquilizas.

-A ver si mañana puede arreglar y les traigo un cerdo.

Al mismo tiempo, ya les envío 50-60 gallinas, pero de colores.

Wenceslao Fernández Flórez era un hombre de letras,

pero también un hombre de cine.

Sí, de hecho, todo lo que he dicho antes sobre el alcohol,

ahora me voy a desdecir, porque el escritor más adaptado en España

en el cine de los 40 y 50 fue Wenceslao Fernández Flórez,

que casualmente no es un escritor político,

todo lo contrario.

Era como escritor ligero que daba un rollo,

por decirlo de alguna manera, buen rollo.

De hecho, él empieza a hacer adaptado muchísimo en los 40.

De hecho, las películas que son adaptaciones suyas

fundan como una especie de género que es la comedia suave,

la comedia humana.

Adaptaciones suyas son "Huella de luz",

"El hombre que se quiso matar", "Viajes sin destino",

"El capitán Veneno" o "Camarote de lujo".

Es decir, son grandes comedias dónde...

"El malvado...". "El malvado cadáver",

que se había adaptado ya en época de la República.

De hecho, él trabajó con los mejores.

Hizo una especie tándem maravilloso en los años 40 con Rafael Gil.

Rafael Gil, sus películas históricas las hacía con otros,

y sus películas humanas las hacía con Wenceslao Fernández Flórez.

A día de hoy, son las películas que más se disfrutan.

Sí, es raro, porque nunca ha llegado a ser un escritor de primera fila

o muy conocido.

De hecho, yo he leído poquísimas cosas suyas.

Sin embargo, es el escritor que más ha influido

en la historia del cine español.

Aquí hay que destacar el trabajo de Azcona.

El trabajo de Azcona, el trabajo de José Luis

y el trabajo de todos los que colaboran en la película

porque es un prodigio de película.

Creo que consiguen, de alguna manera, algo que comentabas,

que es lo que sí se puede trasladar de una novela,

de una obra literaria a una película que es un invisible, es el encanto.

Ese encanto está. -El tono.

-El tono, la razón última, a lo mejor, de esa historia.

Igual que la familia Pascual, decíamos antes

que es dura, la novela es durísima,

la película de igual manera,

con distintos caminos llegan a lo mismo.

Aquí, la película es tremendamente encantadora.

Consigue, dentro de la dureza de las situaciones,

siempre hay algo mínimamente lúdico, mínimamente...

-Es costumbrismo feliz.

-Hay una parte, sin negarse, sin tintar el mundo de color de rosa,

sin negar ninguna de las realidades,

lo contrario que decíamos antes de la demagogia,

la película se mueve entre tonos,

entre tonos de entregar distintos grises, colores.

-A Azcona le daban verdadero asco los presentimentalismos,

no lo soportaba. -No lo soportaba.

"El bosque animado" fue la primera colaboración con Azcona

y después llegarían "La lengua y las mariposas"

y "Los girasoles ciegos".

También dos adaptaciones literarias.

Dos de ellas son de cuentos, que siempre es más fácil,

porque de los cuentos muchas veces sacas una idea nada más.

También es verdad que los palos gordos

o algunos de los palos gordos que me han dado

es por destrozar, y es verdad, una historia tan bonita

como la que interpreta el hijo de Manolo Rivas,

Martin Rivas, cuando entierra a su mujer,

la madre de su hijo.

Esa era tan hermosa literariamente, que yo no supe hacerla en el cine.

Eso lo reconozco.

Está ahí y me dediqué a ponerlo, nada más.

Es mejor adaptar a un autor muerto, que ahí no va a haber problemas.

Ha habido grandes problemáticas.

Perdona, tú que has sido novelista antes que fraile...

-Lo sigo siendo. -Y lo sigues siendo.

-Lo de las adaptaciones, todos tenemos en la cabeza algunos casos.

-¿Lo ves que dejas tu texto literario en manos de un adaptador

y en manos de un director y luego digas que eso no es tu peli?

-El asunto, ¿sabes cómo lo veo yo?

Respecto a la opinión de otros colegas,

todos tenemos en la cabeza y que se han quejado mucho

y por escrito y públicamente de que sus adaptaciones

han sido traumáticas para ellos.

Yo pienso lo que dice José Luis.

Una vez que vendes los derechos de tu novela,

al traductor y de ahí al guionista, el director,

y eso nunca afecta al libro.

El libro está ahí, el libro no se cambia,

el libro no se empaña de ninguna manera.

Lo más que puede pasar es el viejo chiste de los guionistas americanos,

que hay dos cabras comiendo celuloide,

cuando se hacían las películas en celuloide,

y le pregunta una a la otra: ¿Qué te parece?"

Y dice: "Me gusta más el vidrio".

Ese es el chiste más viejo de nuestro oficio.

-El espectador de cine es más cautivo de lo que está viendo

que el lector de un libro.

El lector de un libro mantiene

la libertad de poder dejar de leerlo en un momento determinado,

de volver a leerlo luego, de releerlo.

Un montón de actividades.

-Cuando lees una novela, eres tú el director

y haces el reparto como te conviene, los decorados son como te convienen,

la luz es como te conviene.

Cuando eres un espectador, ese te viene impuesto

por un lector privilegiado que es el director y guionista,

que han adaptado esa novela.

Son el lector que impone su lectura sobre los demás

y lo que le hace complejo es que son varios niveles de lenguaje simultáneo

porque a eso tienes que sumarle el sonido, el ritmo,

el corte de los planos, el tamaño.

Todo eso hace que sea tan frustrante escribir guiones,

porque escribir guiones solo tienes tinta y un papel.

Es lo más alejado de una película.

Vamos a hablar de la película de esta noche,

"El porqué de las cosas".

Se estrena a mediados de los 90, en el 94, director Ventura Pons,

y es una serie de relatos de Quim Monzó

y él lo que hace es seleccionar 15.

Me imagino que aquí sí hay una libertad absoluta

a la hora de hacer esta selección.

Sí, de hecho, la misma literatura de Quim Monzó

como que predispone a experimentar con ella.

Suelen ser como un lenguaje muy frío, y, sin embargo, Ventura Pons

lo que decide es crear y recrear.

En vez de coger un punto de vista más aséptico,

jugar sobre ese punto de vista de Quim Monzó.

De hecho, yo, buscando documentación sobre la película,

vi que la tachaban de cine excesivamente literario.

A mí me parece todo lo contrario, me parece

una película excesivamente cinematográfica,

porque los diferentes recursos cinematográficos

que está usando de un cuento para otro.

Aquí encuentra una beta Ventura Pons, que también es importante decirlo.

De aquí en adelante, en un gran tiempo, una década,

se dedica a adaptar continuamente obras literarias.

¿Cómo veis el conjunto, esas quince historias,

cómo creéis que conviven unas con otras,

cómo va pasando de unas a otras?

Aquí realmente son los cuentos.

Son los cuentos, que si por algo se unen,

es por la estética que utiliza, el tono.

Realmente, cada cuento es un compartimento estanco.

Tiene uno la sensación...

Yo he utilizado a veces no por citarme a mí mismo,

sino porque he utilizado ese tipo de estructura fragmentaria.

Una vez que lo pones en un orden determinado,

el lector o el espectador tiende a buscarle un sentido.

Es decir, esto por esto está aquí, pero si cambias el orden,

muchas veces el espectador le encontrará otro sentido.

Quiero decir que muchas veces son intercambiables, me da la sensación,

que es el camino elegido y funciona.

-A mí me ha parecido, como decía Luis,

que es una especie de muestrario,

de diferentes maneras de abordar una adaptación.

En ese sentido,

cada episodio es interesante por esa apuesta.

Me parece que a veces, que hay un tema muy debatido,

que es la fidelidad cuando estás adaptando,

que es la fidelidad, el texto originario.

Me parece que él opta por ser...

Como si se pone un pie forzado, que es seguir a rajatabla el relato,

y no elaborar, no usarlo para que a partir de ahí

hacer otras historias.

No tenía por qué ser así, seguro que tenía

muchas otras opciones en la cabeza, pero él se impone ese pie forzado

que es como inventariar los cuentos y los distintos mecanismos.

En ese sentido, es interesante, la verdad.

Estamos hablando de adaptaciones literarias al cine

y no hemos hablado de lo que sucede cuando es el propio autor

quién adapta su novela.

Eso te ocurrió a ti con "La pistola de mi hermano".

¿Cómo fue la experiencia?

Cuando escribí la novela, estaba, de alguna manera,

haciendo una versión literaria de un género cinematográfico.

Hacer un road movie y escribir.

Escribí una novela sobre la road movie.

Todo el imaginario es cinematográfico.

Los asesinatos, todo lo que sucede, incluso la pistola,

en mi caso, es todo simbólico, como una película de...

Pongamos cualquier ejemplo de road movie.

Luego, cuando se me ofrece pasarla a cine,

me encuentro como en el viaje de vuelta.

Para disgusto de los lectores, que tuvo bastantes esa novela,

decido cambiar muchísimas cosas.

La ventaja de adaptarte a ti mismo y con esto acabo,

es que puedes hacer lo que te dé la gana.

Estos cinco títulos que hemos seleccionado esta semana

son cinco adaptaciones literarias y era un pequeño guiño

a esa Feria de Libro que se celebra estos días en Madrid

y que cumplía 75 años.

Antes de despedirnos, sí que me gustaría saber

en qué andáis cada uno de vosotros, Ángeles.

Escribiendo una novela y un guión.

¿Cómo van las cosas, José Luis?

Yo tengo guiones, y como no se van haciendo,

se van acumulando uno detrás de otro.

¿No hay alguno que esté en cabeza?

Están todos en cabeza y en la cola. Ray, ¿con qué estás?

Igual que Ángeles, con una novela y un guión ya terminado

que puede decir, que no sé si se va a hacer al final,

espero que sí, que es una adaptación literaria

de la novela, yo digo, que viene al caso de las adaptaciones,

de una novela que no es mía,

de un escritor donostiarra que a mí me gusta mucho

que sabe Eduardo Iglesias.

La novela se llama "Cuando se vacían las playas".

Muchísimas gracias a los cuatro por habernos acompañado.

Ha sido un placer compartir esta noche con vosotros.

La próxima semana dedicaremos el programa al cine policiaco.

Ya sabéis, cinco películas españolas comprendidas

entre las décadas de los 30 y los 90 y estos serán los títulos.

"Brigada criminal", "El cebo", "Asesinato en el Comité Central",

"El crack II" y "Al límite".

Os esperamos el lunes, hasta entonces, adiós.

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Historia de nuestro cine - Coloquio: Adaptaciones literarias

03 jun 2016

Elena S. Sánchez charla, con José Luis Cuerda (Director de Cine) Ángeles González Sinde (Guionista y directora), Ray Lóriga (Escritor, guionista y director) y nuestro colaborador Javier Ocaña, sobre las adaptaciones literarias al Cine.

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