Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5184363
Para todos los públicos Hacer de comer - Timbal de verduras y costillas a la miel - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Sintonía)

Toda la noche, Dani, toda la noche,

con el grifo "plin, plin, plin" y no he pegado ojo.

Eso es duro, ¿eh? Que está ahí "toc, toc, toc".

Escucha, vaya oído que tienes.

No, yo duermo como un oso.

¿El gato? No, mi novia levantándose.

"A ver cuando arreglas el grifo, a ver cuándo arreglas el grifo."

"Bueno, chiquilla, deja el grifito ya."

Eso solo te pasa a ti.

¿Qué hago, Dani? Levantarte y arreglar el grifo.

Buenos días a todos, hoy vamos a preparar dos platos muy ricos:

por un lado, haremos un timbal de verduras

y, después, unas costillas a la miel con boniato asado,

va a venir Nathan, de "MasterChef" a hacerlo con nosotros.

¿Te has lavado las manos? Sí.

Pues yo no. Estoy listo.

Escucho verdura y saco tabla verde, ¿no?

Escuchas verdura y sacas tabla verde.

Sácame otra a mí, anda. Bueno, vale.

Voy a contar los ingredientes para este timbal:

un poco de albahaca, sal y aceite de oliva;

pimienta, pimientos del piquillo, calabacín, cebolla, berenjena

patata, hierbas provenzales, nuez moscada, ralladura de limón

y harina de arroz.

Harina de arroz, diferente a la que usamos habitualmente.

Porque estamos pensando en intolerantes al gluten.

Me gusta. Vamos a hacer un puré de patatas,

así que ya sabemos quién lo va a hacer.

Antonio... me encanta este momento,

pélame las patatas, esta frase me encanta.

Y a mí me encanta que me lo digas, porque me hace gracia, es gracioso.

Voy por la calle, veo patatas y te veo a ti.

¿Tengo cara de Míster Potato? De Míster Potato total.

Me van a salir por aquí hierbas...

Pélame las patatitas y vamos haciendo el puré.

Las corto, las pelo, las casco y las pongo a cocer, ¿no?

Ole. Mientras tanto, voy a coger mi sartén rayada, que me encanta,

y otra sartén para los pimientos del piquillo.

He puesto dos sartenes porque en una de ellas

voy a cortar berenjena, de este tamaño,

para marcarlas en la plancha;

para los pimientos del piquillo tengo otra sartén, con su juguito,

lo que vamos a hacer es caramelizarlos.

El calabacín voy a medirlo, más o menos, de esta altura,

y voy a cortar esta parte de aquí arriba, que irá en crudo.

Esto lo lavará Antonio y lo vamos a cortar en mandolina,

luego, veréis cómo y para qué. El resto vamos a cortarlo igual,

de este tamaño, y vamos a marcarlo en la parrilla.

Dani, ahora que te veo con la berenjena,

¿sabes que las mujeres de la aristocracia china

se hacían un tinte con la piel de la berenjena?

¿No me digas? Sí, sí, sí, sí.

Se ponían moradas. (RÍEN)

Se lo echan en la boca para realzar su belleza.

Qué bueno. Imagínate con los dientes negros...

"Hola, buenos días". ¿Sabes lo que te digo?

"Hola, ¿qué pasa?" "Aquí estamos nosotras, ¿no?"

No le he echado sal, tú me dices si le echo algo.

Un poco de agua y sal. ¿Agua y sal dices?

Sí, agua y sal. Vale.

Mientras termino el calabacín, voy a poner los pimientos;

antes de echarle su líquido, quiero marcarlos en la sartén.

Estas cosas son las que hacen de la cocina algo mágico,

algo que decimos muchas veces, concentrar sabores,

reducir, en este caso, azúcares.

Dani, ¿corto la cebolla? Corta la cebolla.

¿Cómo la queremos? Muy finita.

¡Ah, con mandolina! Sí.

Ya sé que no te gusta, pero la vida, a veces, es así.

(RÍE) Vale, vale.

A lo mejor estáis pensando y no sabéis qué es un timbal.

Un timbal es un objeto circular que rellenamos con algo,

y al quitarlo, el alimento queda ahí;

simple y llanamente, puede ir relleno de lo que quieras.

Si hacemos un timbal de ensalada, puedes poner guacamole, lechuga,

langostinos y demás; eso es un timbal de ensalada.

Un timbal es todo lo que va dentro de un molde circular.

Como veis, no he echado aceite, no me gusta en estas cocciones,

no me gusta porque se enguachina, sobre todo, la berenjena.

Luego, echaremos aceite de albahaca o lo que sea, pero ahora no.

Dani, utilizas mucho el término "enguachinar".

Porque no me gusta. ¿Qué significa?

Explica a la gente qué significa enguachinar.

Tú lo sabes. Yo no lo sé.

El calabacín, menos, pero la berenjena sí;

si le echas aceite y la asas, te la comes llena de aceite.

Que está enguachinado, la gente seguro que me entiende.

Vale como insulto, estás enguachinado perdido.

Que estás aguado. Estás aguado.

Fijaos en el pimiento, que tiene una pinta diferente,

ya no suelta agua, es el momento para echar lo que Antonio quería.

Esto va a caramelizar.

Os voy a explicar cómo vamos a hacer el timbal,

porque me gusta que haya texturas, la cocina es textura.

Texturas. Vamos a sacar...

¿Te lo saco? Vamos a sacar el calabacín

y, mientras voy cortando a nuestra amiga la berenjena,

os cuento que vamos a poner de base el puré de patatas de Antonio

y vamos a ir haciendo capas, intercalando el puré de patatas.

Calabacín, pimiento del piquillo, berenjena;

calabacín, pimiento del piquillo, berenjena, hierbas provenzales

y, al final, la cebollita frita. Vamos a convertir este timbal

en una charlota, se dice en el mundo de la cocina.

La charlota es un timbal que va envuelto en algo.

¿Lo pillas? Lo pillo.

Si no lo pillas, lo verás.

Un timbal serían capas de patata con lo que sea,

pero cuando envuelves esa patata en algo,

en este caso, sería calabacín, se llama...

Charlota. Insisto, igual, nada de grasa y nada de sal.

La sal, también, en este caso, es porque, también,

hará llorar la verdura, hará que suelte agua y no conviene.

De verdad, dime la diferencia

entre los pimientos del piquillo que había y estos.

Y, sobre todo, el color, el color que ha cogido esto.

Esto ya lo tenemos. ¿Cómo va la patata?

La miro yo ahora mismo.

Necesito la harina y algo para freír, ¿no?

Le falta una mijita, Dani.

Mientras, repaso, ¿vale? Hemos cortado un trozo de calabacín

para cortarlo en láminas en la mandolina,

para hacer la parte exterior de nuestro timbal;

hemos cortado la otra parte del calabacín

en estos circulitos, que hemos hecho a la plancha

sin echar nada de sal ni nada de aceite;

hemos hecho, exactamente, el mismo proceso con la berenjena,

nada de aceite ni nada de sal, la estamos terminando de marcar;

luego, hemos hecho algo que servirá para este timbal

y para siempre que uséis pimientos del piquillo,

que es caramelizarlos. Fijaos qué maravilla

de pimientos del piquillo caramelizados, como os decía,

estamos hablando de multiplicar por tres su sabor.

Antonio está a su bola enharinando en harina de arroz

unos aritos de cebolla.

Vamos a ver si la patata está hecha, vamos a ver.

Creo que lo he contado pero para saber si está hecha...

Aunque caiga, para mi gusto, le falta un poco de cocción, aún.

Os digo una cosa, quizá, es por llevar muchos años cocinando

pero es que huele a crudo, todavía.

Yo no lo huelo, es decir, no sé manejar ese concepto.

Ven aquí. Voy para allá.

A lo mejor lo dan los años, pero es verdad...

Hueles que la patata está cruda.

Mi abuela dice: "Con el olor sé que está soso",

pero la patata hervida, para mí es complicado.

Antonio, me faltaría... Vamos, Dani.

Una araña y un platito. Por aquí.

Un poquito de papel absorbente, siempre que freímos.

Una cosa importante, no le peguéis caña al aceite

porque esto es muy fino, como habéis visto.

Si está muy caliente se hace muy rápido

y no se queda crujiente, crujiente.

Para aliñarlo creo que haremos el aceite de albahaca que teníamos.

Aceite de oliva, albahaca fresca y a volar.

Esta verdurita por aquí...

Dani, ¿cómo lo ves?

Más aceite, veo mucha albahaca y poco aceite.

Oído. Y lo cuelas, ¿vale?

Dani, ¿este aceite podríamos guardarlo para hacer una pasta?

Este aceite dura lo que quieras.

Para hacer un pesto, para un aliño de ensalada...

A las patatas le quedan cinco minutos,

mientras, voy a seguir friendo cebollas.

Patata hervida y colada, con un tenedor voy a ir machacando.

La hemos tenido, aproximadamente, 25 minutos cociendo.

Antonio está colando el aceite para que quede impoluto y perfecto.

A la patata, ojito, voy a añadirle hierbas provenzales,

le voy a añadir un poco de ralladura de limón

y le voy a añadir un poco de nuez moscada,

para darle ese toque.

La patata es genial, pero hay que darle vida, eh.

Ralladura de limón por aquí.

Hierbas provenzales. Esta cantidad por aquí.

Nuez moscada. Así.

¿Vale? Y te voy a dar la oportunidad

de que sea un poco más fácil de machacar

para ti con este toquecito

de aceite de oliva. Te cuido.

Sal. Tírale. Está muy sosito.

Venga, vamos. Calabacín.

Como hemos dicho, ¿vale?

Ya vamos a ir poniéndola así.

Fíjate bien en lo que hago porque algún día...

Algún día, que será en cuatro minutos,

vas a tener que emplatar dos más, porque solo te voy a emplatar uno.

(RÍE) ¿Vas a delegar eso en mí?

Voy a delegar eso en ti. Ahí está.

Voy a ir poniéndolo así, ¿vale?

Yo soy de los que piensa que hay que comer

ciertas verduras en crudo.

Y una de ellas que me gusta, es el calabacín.

Oye, Dani, ¿sabes qué me pasa a mí?

Cuando dejo el calabacín en crudo

y le echo un poco de sal, cuando llego al rato,

está lleno de agua. Llora.

Cuando te digo que las cosas lloran, lloran por algo.

¿Eso es cuando llora? ¡Claro!

Ojito a lo que he hecho, para que no os perdáis en casa

y luego digas: "No me salió como a Dani". Vale.

Lo voy a explicar bien. Uno aquí y otro aquí.

Y así sucesivamente, uno pisando a otro,

para que luego quede bonito.

Qué nivel, eh, Dani. Antoine.

Dime, Daniel. Necesito puré de patata.

Aquí está. A esta maravillosa casita

timbal hay que ponerle los cimientos.

Cimientos, por favor. Venga. Empezamos.

¿Vale? Ponemos abajo.

Y ahora vamos a poner por aquí pimientos del piquillo. Así.

Al final, vas haciendo una especie de lasaña, ¿no?

Bueno, lasaña, milhoja. Milhoja. Eso.

Aquí no he echado sal y se la voy a echar ahora.

Un poquito de cristales de sal.

A mí me gusta cuando es verdura que llora, como yo digo,

ten en cuenta que la sal fina hace que llore más.

¡Ah, vale, vale! OK. Entendido.

Lo has pillado, ¿no? Lo he pillado.

Vale. Perfecto.

Otro poquito de purecito de patata.

¿El aceite después se lo vas a poner por encima?

El aceite al final, antes de ponerle la cebolla.

Dani, estoy tomando nota. Te estoy mirando

porque ahora emplataré dos más y no sé cómo saldrán.

Bueno, pues como el mío.

Como el tuyo, no sé. Tienes que hacerlo como el mío.

Repetiré las capas. Las capas son egoístas

porque he puesto dos veces

pimiento del piquillo porque me gusta.

Pero es que está caramelizado, rico.

Este caramelizado es único, de verdad.

Y es brutal. Bueno, ya vamos a terminar

con esta de patata.

Luego le vamos a poner un poquito de aceite de albahaca.

Pero antes de nada, vamos a ver si somos capaces de levantar eso.

Yo, por si acaso, voy a ir haciendo así.

Voy a levantar un poco por aquí.

Ahora, de todas maneras, si veis que no queda perfecto,

le apretáis aquí un poquito.

Y ahora, así. Un poquito de aceite de albahaca.

Mira la cebolla. Y luego vamos a ponerle

el toquecito final ahí.

Esto hay que ponerlo con gracia, eh.

Porque no tiene nada que ver ponerlo ahí con altura,

que quede de pié, lo dejas casi caer.

Esto que llamáis los cocineros "dar volumen".

Dar volumen. Exacto. Tráeme cogollos de albahaca.

Cogollos de albahaca. Voy. Venga.

A lo mejor esta presentación estáis diciendo en casa: ¡Guau!

Estáis viendo cómo la hacemos. Tú puedes hacerla también.

Solo hay que ser relativamente cuidadoso.

Vale, Dani. Venga.

Solo el cogollito, ¿vale?

Bueno, yo creo que con esto es más que suficiente.

Aquí tenemos nuestro timbal de verduritas.

Todo vuestro. Y ahora me toca hacerlo a mí.

Dos más. Dos más.

(Canción "Lovely Day")

Dani, todo listo para las costillas a la miel.

Y vas a flipar con mis emplatados.

No te voy a decir nada.

Estoy deseando verlo. Has confiado en mí,

me has dicho que emplate y yo he emplatado.

He confiado ciegamente.

Tan ciegamente, que todavía

no lo he visto. Con eso te digo todo.

Bueno, para hacer las costillas a la miel,

nos falta ahora mismo...

(Timbre) Nathan.

Voy yo a abrirle. No te preocupes.

Menuda sincronización que tenemos.

Bueno.

Dani. Bueno, Nathan, ¿qué tal?

¿Cómo estás? Bien. ¿Cómo andas?

Bien, bien. Bien, muy bien.

Aquí, aguantando a Antonio. Pero bien.

Esta vez no es ni rojo, ni negro, ni azul.

Eso es lo importante. Nathan, nos hacía mucha ilusión

que vinieras a cocinar. A mí también.

En esta ocasión, vamos a hacer unas costillas a la miel,

que es casi un lacado chino, entre comillas.

Hablamos de cocina china porque Nathan trabaja

en mi restaurante chino favorito.

Gracias. En Barcelona.

Ahora nos cuentas un poquito más algunos secretos

de la cocina china. Sí, claro.

Mientras, lo que voy a hacer, es deciros

los ingredientes que necesitamos.

Para hacer estas costillas a la miel, necesitamos:

costilla de cerdo blanca.

Importante. Luego contaremos el matiz con la ibérica.

Un poco de sal, miel, soja,

vinagre, un poco de crema ácida,

batata, curry, pimentón dulce,

canela, aceite de oliva, cebollino,

pimienta y yo creo que un poco de romero fresco también.

Cómo te gusta llevar a Dani al huerto, eh.

Lo intenta, pero no me lleva. Lo intenta, pero no me lleva.

De hecho, ve yendo tú al huerto.

Cebollino y romero fresco. Voy a llevar las tijeritas.

Hoy me voy a poner fino.

Mira. Vamos a ir haciendo dos cositas a la vez.

Esta receta, de todas maneras, es bastante sencilla.

La podíamos haber hecho con pato pekinés.

Sí. El pato lacado es otra cosa

que me fascina. Yo tengo una receta similar.

Me gusta ver los ingredientes. Tiene su toque.

Quiero comentaros por qué os he dicho

el tema de costilla blanca o costilla ibérica.

A lo mejor, podemos pensar: Voy a hacer costillas de cerdo,

prefiero ibéricas porque son mejores. Sí, cierto.

Pero hay algún que otro pequeño problema.

El problema es el siguiente. La costilla ibérica tiene

poca carne y mucha grasa. A mí me encanta

pero para hacérmela a la barbacoa y comérmela casi ahí...

Con las manos. Estilo prehistórico.

Pero en el caso de hacer una costilla tipo así,

asada, tipo glaseada, lacada, como queramos llamarla,

siempre es mucho mejor hacerla con cerdo blanco.

¿Te parece bien? Me parece bien.

Tenemos aquí cebollino, romero. Vale.

Vamos a calentar un poco la miel.

Ya sabéis que siempre nos gusta darle un toque

en el microondas a la miel porque es más fácil echarla.

Nathan, hacemos la marinada. ¿Vale?

Venga. La miel en el microondas.

Un poquito de soja.

Un poquito de vinagre.

Dani, me gusta porque Nathan ya se está remangando.

Sí. Yo me pongo manos a la obra ya. Manos a la obra.

Te ha gustado, ¿no? Mis manos tranquilas.

Bueno, sal.

Antonio me ha recibido con manga corta, eh.

Yo... A ver. Yo hoy me he vestido de gala

para venir aquí.

Bueno, un poco de pimienta podrás echar.

No te vas a ensuciar.

Te lo dice a ti. ¿Un poquito de pimienta?

Venga, tírale. Venga, hombre.

A Dani le gusta bien de pimienta.

Nathan vamos a hacer que pinte. Mira. Miel aquí caliente.

Toma. Pinta aquí un poco.

Venga, va. Yo te doy la vuelta.

Mientras pintas, cuéntanos qué ha sido de ti.

Saliste de "MasterChef"...

Salí de "MasterChef". Y, bueno... Tuve ahí...

Bueno, pensar todo lo que había pasado,

porque todo pasa muy rápido. Necesitas asentarte.

Asentar. ¿Y cómo se dice eso...? Madurar.

Madurar todo... Un poco reflexionar.

Correcto. Todos los conocimientos y todo.

Y a partir de ahí, pues tuve la oportunidad

de entrar en el increíble mundo de la cocina.

Y, bueno, llevo ya año y medio cocinando,

llevando los fogones, el liderazgo del equipo

en el restaurante donde yo trabajo y donde cocino

todo lo que sale a la mesa.

Bueno, lo hemos pintado bien.

Sal, pimienta por delante y por detrás.

Un poquito de romero fresco.

Y 15 minutos de reposo en la nevera.

A ello voy, Dani. Allá voy.

Yo me lo hubiera comido ya así.

Dani, listo. Bueno, pintaza, eh.

Bueno, 15 minutitos después, ya lo tenemos ahí marinado.

Vamos a volverlo a pintar y lo vamos a meter

directamente en el horno. Venga, píntalo.

Es que está hoy Nathan de pintor.

Me gustaría que cantaras tú, que se te da superbién eso.

Bueno, bueno. Sí canta.

De momento, canta mejor que cocina.

Yo estoy intentando... Eso no lo he dicho yo, eh.

Estoy intentando que eso cambie. Pero poco a poco, poco a poco.

Antonio, horno. Vamos a tenerlo media horita.

Media horita.

¿Oído? 200 grados, media horita.

Y a lo mejor estáis pensando que ahí todavía no está hecho.

Claro que no. Ahí lo vamos a sacar.

Le daremos la vuelta. Lo vamos pintando otra vez.

Poquito a poco. Y lo meteremos otros 40 minutos,

pero, en este caso, lo bajaremos a 160 grados.

Te dejo los honores. Muchas gracias, Dani.

De nada. Cántale, hombre.

Nathan, mientras contigo vamos a ir preparando

el boniato, ¿vale?

Yo quería hacer boniatos asados, pero como al final tiene

diferentes temperaturas para hacerlo a la vez,

hemos buscado un pequeño truco que es empezar a darle

una primera cocción en el microondas.

Lo que haremos será cortarlo, meterlo en este recipiente

de cristal y meterlo al microondas durante ocho minutos.

Genial, pues vamos a ello. ¿Vale?

Tú me lo cortas, lo lavamos primero.

Primer cajón, como siempre. El primer cajón, mira,

no tienes uno, tienes dos cuchillos.

Vamos sobrados. Si es que...

Vamos sobrados. Tu mujer es china, china.

Bueno, la verdad es la mezcla más bonita que puedes tener,

mitad gallega, mitad china. Una gallega china.

Una gallega china. O sea, haces pulpo a la gallega

a la "kao", una cosa así, ¿no?

Exactamente, me gustaría, sí, en vez de cachelos, nudeln,

Ahí está, nudeln y pulpito a la gallega encima, buena mezcla.

No estaría mal, no estaría mal.

No, no. Bueno, ve cortando,

¿cómo es esa fusión, se nota mucho?

Las culturas son diferentes. Cuidado que ahora voy armado yo.

Yo no digo nada, no. La verdad que a mí

es la cultura, sobre todo, china a mí siempre me ha cautivado,

me ha gustado mucho, tuve una experiencia culinaria,

la tuve en Tailandia, ahí me enamoré del wok

y de la cocina al wok, pum, pum, me llevó a conocer a mi mujer.

Cuéntanos cómo la conociste. La conocí en una barbacoa.

Fue en Barcelona, bueno, dijo así: "¿Alguien baja

para Barcelona?" Y yo me quedaba el fin de semana.

"Sí, yo". -"¿Y esa maleta?"

-"La subí para nada, yo te bajo a Barcelona, no te preocupes".

Y al huerto. Al huerto nunca mejor dicho.

Claro. Y esa relación que tenía Nathan

con Jordi de amor, odio, ¿también lo cocinaste a fuego...?

Fuego lento, lento. Para mí ha sido el padrino

del programa, solo tengo buenas palabras con él.

Él me ha, lo que digo siempre, cuando se encuentras los diamantes

en la tierra que no sé cómo son, pero es lo que dicen

los documentales, pues se pulen

pues es lo que hizo él conmigo. Creo que eso fue así.

Bueno, lo que queremos hacer es como precocer primero un poquito

el boniato, no le hemos echado aún nada, tenemos estas especias

que vamos a mezclar para luego,

la segunda parte de la cocción del boniato.

Por ahora, 900 vatios, 10 minutitos al microondas.

Don Antonio. Hoy estoy...

Estás que te sales, eh.

Bueno, aquí vamos a hacer

una mezcla de especias

creo que casi en cantidades iguales.

Un poquito de curry, un poquito de pimentón dulce

y, a lo mejor, un poquito menos de canela,

sal, pimienta. Sal, pimienta.

Oye, estamos haciendo nuestra propia mezcla de especia

para hacer un boniato que tenga ese toque y esa personalidad.

Muy bien, tírale y yo te hecho aquí

un poquito de pimienta. Dale a tope, eh.

Dani, pimienta... Hay una pimienta en el mundo

que me encanta por encima de todo que es al Sichuan.

Es aroma puro y duro, me encanta.

Perdona la expresión, pero para mí

con ese tipo de pimienta me hablas chino.

(RÍEN)

O sea, no lo entiendo. Un chiste, como no haces nada,

te dio tiempo a pensar. Pues lo he pensado,

pero no sé qué pimienta es esa.

Bueno, Sichuan es una zona, él te puede contar mejor que yo,

pero es un área de China

donde hay una cocina muy específica picante.

Imaginaos China lo grande que es, si en España hay diferencias

culinarias frente al sur y al norte,

al este y al oeste y al centro, imaginaos en China que es,

inmensamente, más grande. Hay regiones que cocinan

de una manera, totalmente, diferente de otra, más especiada,

menos especiada, hay sitios

donde cocinan cosas más raras, menos raras...

Solo decirte que hay un lado de China que se pone

a -40 de frío y en el otro están más...

En la playita, casi. Más calentitos.

Dani, está dando más datos que yo, ¿me quieres quitar el puesto?

No, hombre, no. Nathan, quien da los datos soy yo.

Vale, perdona, Antonio. Te voy a dar un dato del cerdo

porque me da la gana, ¿sabéis que en una isla de las Bahamas

existe el cerdo nadador? Sí, la playa es superfamosa,

todos se sacan fotos allí. ¿También lo sabes?

En Bahamas están los cerditos en la playa.

¿Pero sabéis qué pasó? Unos marineros...

No sé qué pasó. Unos marineros los dejaron allí

para comérselos y con el tiempo no fueron y acabaron nadando.

Ahí, nadando. Sí, nadando.

El chiquitito se pondrá los manguitos.

(RÍEN)

Bueno, hagamos a Nathan un examen. Venga, va, a cortar.

Nathan, tú también pasas mucho tiempo en el agua

como los cerditos porque, ¿cómo es lo que haces?

A mí me encanta hacer "kitesurf".

"Kitesurf". "Sky" o "kite".

Como se llame, no lo sé,

es como la pimienta china. Pues te sorprendería

yo hacía "bodyboard" en mi época, no sabes ni lo que es.

No sabe lo que es, no. No lo sé.

Este cuchillo es para niños. Yo hacía deporte,

traeré algún día una fotillo. Estoy acostumbrado al típico

cuchillo chino, el cuadrado, dónde está.

No, aquí no hay cuchillo chino. Venga, quiero que me cortes

el cebollino para meterlo en la crema fresca.

Bueno, te veo fino, este es fino, eh.

Sí, está... Hoy ha venido... Mira que los chinos cortan.

Es que, de verdad, lo prometo, no estoy acostumbrado

a estos cuchillos, un día, si queréis,

hacemos un reto de estos.

Pero si está perfecto. Ya, pero no...

Antonio si no estuviera acostumbrado,

no lo haría y lo corta con la mano.

Yo acabo rápido, Nathan.

Bueno, nata fresca, vamos a echar el cebollino

aquí en la crema fresca y, ojo, porque la dejaré así

ni siquiera la voy a mezclar para cogerla con un cuchillito

y que cada uno se coja lo que quiera.

Así que esperamos que salgan los boniatos del microondas

y os enseñaremos cómo darle la vuelta a las costillas.

Ya llevan media hora en el horno esas costillas de cerdo

que hemos pintado un poquito y los boniatos que los tuvimos

10 minutos en el microondas, 900 vatios, vamos a echar ahora...

Te voy a dejar que eches lo que quieras, si te gustan

más o menos especiadas. Si tienes toque chino,

te gustará especiado. Sí, la verdad que sí.

Bueno, Antonio, qué le echamos. Échale, al menos, dos cucharadas.

Yo solo le voy a echar, solo le echaré, mientras decidís,

le echaré el aceite de oliva

porque sin aceite sí que no se puede cocinar.

Lo que queremos un poco es ese especiado de boniato

para hacerlo diferente y que luego contrastará

con la miel que no tiene nada que ver con la soja

y con el vinagre que echamos a las costillas.

Y ahora nos vamos, de nuevo, al horno, ¿vale?

Bueno, como decía antes, el boniato lo tenemos a medio cocer

y ahora terminamos la cocción ya, el mismo tiempo exacto,

a la costilla y al boniato.

A la costilla vamos a pintarla un poquito por delante,

un poquito por detrás. Ya veis que va cogiendo forma,

pero que aún le queda un poco de cocción.

Venga, otro poquito por detrás.

Vale, perfecto.

40 minutos más, 160 grados.

Mira, Nathan. A ver.

Brutal. Semilacado, semicaramelizado.

Me encanta. A ver, a mí me gusta

primero aquí tocar.

Está perfecta y es que lo está. Dani, te digo una cosa,

las costillas son como las pipas, no puedes parar, no.

¿Sabéis que hay un californiano que tiene el récord Guinness

en comer costillas? 71 costillas en cinco minutos.

Pero 71 costillas una de estas, ¿no?

Porque no me he puesto, esto me dura 30 segundos.

Podríamos empezar ahora Sí, de hecho, vamos a empezar

un nuevo récord Guinness. A ver qué pasa.

Bueno, creo que un poco más de romero por encima.

Ven conmigo al huerto. Me llevarás al huerto al final.

Bueno, el mío, no, el de Dani.

Bueno, ¿veis este colorcito doradito, tostadito?

Eso es lo perfecto, tiene que haber negro siempre,

es importante, lo conseguimos gracias a la marinada,

pero, sobre todo, la miel

y los azúcares que se caramelizan ahí,

son los que le dan ese tono tan maravilloso.

Bueno, mira, lo iba a romper, pero lo dejaré así.

Costillas de cerdo a la miel,

boniato especiado y nata ácida con cebollino.

(Música)

¿Cómo lo veis, qué queréis

el timbal o costillas a la miel? Nathan, tú que lo probaste

díselo cómo está eso que lo emplaté yo.

El emplatado está muy bien pero alza un poco la vista

mira qué tienes ahí, costillitas. Mira, alza la vista, textura,

calabacín, colores, la berenjena asada,

el rojo del caramelizado.

Huele. No, sí, sí, muy bien.

Eso es lo que te quería decir. Ya me veo de moderador.

Y a vosotros, qué os parece, esperamos vuestros comentarios

en nuestras redes sociales, en @hacerdecomertve.

¿Qué, ya estáis de acuerdo o no? En una cosa sí, mira.

Sorpréndeme. Haz la comida y...

Mejora tu vida. Ahí lo has dicho.

Te ha sorprendido. Mira, ya se comió Dani la mitad.

Al final le quitas

el puesto a Antonio, Nathan. No, hombre, no.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Timbal de verduras y costillas a la miel

Hacer de comer - Timbal de verduras y costillas a la miel

06 may 2019

Hoy Dani García y Antonio cocinan un timbal de verdura. Nathan, finalista de MasterChef 5, es el invitado que cocina junto a Dani y Antonio unas riquísimas costillas a la miel, que van acompañadas con boniato asado.

ver más sobre "Hacer de comer - Timbal de verduras y costillas a la miel" ver menos sobre "Hacer de comer - Timbal de verduras y costillas a la miel"
Programas completos (79)

Los últimos 314 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios

El administrador de la página ha decidido no mostrar los comentarios de este contenido en cumplimiento de las Normas de participación

comentarios.nopermitidos