Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5328759
Para todos los públicos Hacer de comer - Rollo de carne y verduras y frutas de verano - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

(Sintonía)

El de Vicente, el de Ana, el de Lourdes,

el de Evita y el de Juan; están todos.

¡Buenos días a todos!

Estoy preparando tarteras, porque mis amigos han oído el menú

y me han pedido que les guarde.

Hoy prepararemos, como plato principal,

un rollo de carne con verduras y de postre,

os voy a enseñar a trabajar la fruta de forma original.

Va a venir, además, Félix Vázquez, un frutero amigo,

que surte a la Casa Real, para enseñarnos

cuáles son las mejores frutas de esta temporada.

Dejémonos de rollos y vamos, precisamente, a eso,

a por el rollo, pero de ternera.

Voy a ir lavándome las manos, mientras os voy a contar

los ingredientes para este rollo de ternera con verduras.

Cebolla, ajo, tomillo fresco, vino blanco, pasas,

caldo de carne, huevo duro, zanahoria, carne picada,

carne de ternera, espinacas, sal, aceite de oliva y pimienta.

Lo primero que voy a hacer es fondear el ajo y la cebolla,

y, luego, voy a abrir la ternera, como un libro, para rellenarla.

Lo vamos a hacer con una parte de la ternera que es la aleta,

que es una parte, relativamente, barata.

Saco mi sartén y me voy a poner a picar la cebolla,

voy a ponerla a fuego medio-alto.

La cebolla la vamos a picar en juliana,

la partimos a la mitad y, ahora, empezamos así.

Esto sería, básicamente, una juliana finita de cebolla.

He elegido estos ingredientes para el relleno, pero, realmente,

podemos elegir los ingredientes que queramos, es cuestión de gusto.

Que queréis cambiar la cebolla por puerro o mezclar los dos, vale.

La verdad, el relleno tiene muchas posibilidades.

Estos ajos limpitos los guardo para más tarde.

Aquí tengo el ajito picado para ir haciendo el sofrito

y el fondeado. Ahora, un poquito de aceite...

Voy a dejar un lado para poner el tomillo fresco.

Es interesante, en una receta como esta,

poder juntar, no sé, verduras de todo tipo;

ya sean zanahorias, las pasas, sean las espinacas...

Lo que haré es sacar una tablita

para ir abriendo nuestra tapa de ternera.

Tenemos la tapa y haremos esto; vamos a meterle el cuchillo aquí

y vamos abrirla, ligeramente, intentamos hacer el corte

lo más limpio posible, ¿vale?, sin que nos queden escalones.

Llegamos hasta aquí, así...

Aquí le voy a meter otro corte

para abrirlo como si fuera un filetito.

Os enseño el grosor porque quiero que veáis

cómo tiene que ser el grosor para pedírselo al carnicero.

Si lo juntamos hay, más o menos, un centímetro o centímetro y pico,

pero es, básicamente, la aleta en sí, ¿vale?

Una vez que la tenemos así,

es importante el hecho de sazonarla por dentro y por fuera.

Vamos a ponerla bien de pimienta.

Ahora, lo que haremos es espalmarla, un poquito.

Para espalmarla podemos usar un trozo de plástico film

o, por ejemplo, también, valdría cualquier papel de horno.

La espalmamos para romper las fibras y hacerla más fina.

Yo tengo espalmadera, pero si no tenéis,

serviría un cacito normal; debe ser una superficie plana

para que caiga sobre la carne y vaya rompiendo fibras.

Voy a espalmar la carne mientras se pocha la cebolla.

Carne espalmada y a la cebolla le queda nada.

Seguro que alguno de vosotros se estaría preguntando:

¿Por qué ha salpimentado antes de espalmarla?

Esta es la razón.

Estáis viendo que queda, totalmente, integrada dentro.

Al espalmarla, hemos conseguido romper las fibras

y que la pimienta quede dentro de la carne.

Voy a ponerle la carne picada, en este caso, es carne de cerdo;

lo que haremos es extenderla por todo nuestro filete.

Son platos complejos y laboriosos, pero os digo una cosa,

se pueden comer fríos o calientes, nosotros lo haremos en caliente.

Una vez que lo tengo así, cojo una espátula para estirar bien

e intentar cubrir toda la carne. Es importante que no queden huecos,

porque si no, el relleno no quedará perfecto;

por eso, la espátula me ayudará muchísimo a trabajarlo.

Tened en cuenta una cosa, igual que a la ternera

le hemos echado sal y pimienta, al cerdo no le hemos echado;

cada cosa debe sazonarse como corresponde.

En este caso, igual que hemos sazonado la aleta,

ahora hay que sazonar la carne picada de cerdo.

Ahora es el momento ideal de echar las espinacas.

La espinaca es tan rica fresca, de verdad...

Es que no tiene nada que ver con la espinaca congelada.

Para platos de este tipo, intentad hacer lo que hago yo.

Ya veréis qué verdecito tan intenso nos va a quedar

y al hacerle el corte a la ternera, lo bonita que estará;

hay que intentar consumir la verdura fresca.

Voy a quitar ya el tomillo, pero lo dejo aquí

para volvérselo a echar cuando vayamos a marcar nuestro rollito.

Ahora, tenemos las pasas, las voy a ir metiendo

y les voy a dar un par de vueltas para que cojan calor y se hidraten;

aquí tenemos, recuerdo, ajito, cebolla, espinacas y pasas.

Nos centramos en nuestro plato, la idea es ir haciendo capas,

y el orden, en este caso, nos da, exactamente, igual.

Ahora mismo, voy a ir echando la zanahoria,

está rallada con rallador y está cruda, porque está finita.

Es importante este paso, en el cual, aprieto

para que se nos quede mucho más impregnada en la carne,

no se nos va a soltar. Así...

Aunque sea un plato más laborioso va a valer más la pena.

Ya tenemos esto aquí, así que echaré el relleno.

Y hacemos lo mismo, lo echo en el centro y lo reparto.

Aquí, hago lo mismo, igual.

Ahora, voy a volver a echar un poco de sal y pimienta,

no le hemos echado ni a la espinaca ni a la zanahoria.

Un poquito de sal...

Y, luego, sabemos que el huevo duro necesita, también, su sal.

Mi madre siempre decía "eres más soso que un huevo duro".

No sé qué será más soso; si una huevo duro,

una patata cocida o un trozo de aguacate...

Nos queda picar el huevo, vamos a sacar una tablita amarilla.

Lo que vamos a hacer es una especie de flamenquín,

vamos a enrollarlo;

luego, lo marcaremos, antes de meterlo al horno,

y, también, lo bridaremos, pero lo haremos de forma sencilla,

porque sé que a eso de bridar le tenéis pánico,

por eso vamos a bridar, como si estuviéramos,

básicamente, amarrándonos un cordón de zapato.

Hoy lo voy a picar a cuchillo,

pero lo picaré lo más fino que pueda.

Aunque lo quiera picadito, quiero que se note el trocito.

Ahora, lo que nos queda, es echarlo aquí;

igual que dije antes, aplastarlo un poquito,

porque esto nos facilitará mucho a la hora de enrollarlo.

Con la misma espátula vamos a darle otro poquito,

intentad hacer esto, ¿eh?

Os facilitará mucho, ahora, a la hora de doblarlo.

Lo importante a la hora de enrollarlo,

básicamente, primero, debemos tener nuestro hilo de bridar.

Voy aquí...

Así, con el cuchillo me lo pongo aquí

y así voy dando vueltas.

Como lo tengo muy bien prensado, se nos va a salir muy poquito.

Os aseguro que si no está bien prensado se saldrá mucho más.

Ahora llega el momento de ponerse a atar zapatos.

Mirad, la meto por aquí, la paso por debajo

y hacéis el típico atado de zapato o como queráis llamarlo;

hay que cogerlo bien, así...

Lo atáis con fuerza, ¿vale?, y, ahora, rápido, otra vez.

Le vamos a hacer cuatro nuditos.

Luego, pasaré uno de manera transversal

para asegurarnos de que no se saldrá nada.

Voy a terminar de bridarlo y lo dejamos reposar 15 minutos.

Han pasado 15 minutos de reposo,

ahora vamos a marcarlo, primero, sin grasa,

solo con el poquito de ajo, de tomillo,

y de la sal y la pimienta que le vamos a poner ahora,

porque hemos metido dentro, pero fuera no.

Es inevitable, el hecho de añadírsela por fuera.

Rompo el ajito aquí..

Y con, prácticamente, nada de grasa...

Por aquí...

Es el tomillo que usamos antes y que hemos vuelto a rescatar,

quiero que el ajito y el tomillo me aporten aroma.

La sartén la necesito a fuego alto,

para que la carne cierre los poros lo antes posible.

Fijaos, habéis visto que la sal y la pimienta han caído aquí,

lo he hecho a conciencia, para, ahora, hacer así,

mojarlo aquí, un poquito, y no tener que darle la vuelta.

Ya está salpimentado.

Veréis que, ahora, está grande pero va a menguar, un poquito,

y se nos va a ir empequeñeciendo.

Tenemos aquí la bandeja para meterlo en el horno;

recordad que tenemos el jugo de carne, el caldito,

y este vino blanco. Vamos a darle la vueltecita.

Otra cosa importante, que es lo que hago ahora,

apoyar la carne, dorarla por todos lados,

muchas veces, lo hacemos por un lado y por otro

pero se nos olvidan los costados, incluso, por la parte del relleno.

Vemos que aquí el ajo ha soltado todo su aroma,

así que el ajito lo voy a echar a la bandeja.

Ahí, fuera.

Ahora, le doy la vuelta al rollito, así...

¿Corremos el riesgo de que se quede seca?

Si lo dejamos más de 40 minutos, probablemente.

Pero para eso está el relleno, para eso está la carne picada

y para eso está es parte más húmeda que hemos echado.

Y para eso está esto que tenemos aquí,

para ir regándola poco a poco.

Mirad cómo ha quedado de marcadito.

Aquí. Esta es la parte principal y está bien marcadito

y bien doradito por todos los lados.

No se nos ha salido nada. Está perfecto.

Rápidamente. Esto va a ser nada, eh. Mirad.

¿Veis?

Esto.

No necesito nada más. Ahora sabe a vino crudo totalmente.

Caldito. Exactamente igual.

Primer hervor, fuera. Este caldo nos va a ayudar

a que el regado sea todavía mucho más jugoso.

Le voy a echar siempre un poquito de aceite de oliva

al final, antes de meterlo al horno.

Serán 40 minutos a 180 grados,

por arriba y por abajo con ventilador.

Lo más importante: hay que visitar el horno

cada 15 minutos, aproximadamente,

para ir regando.

Ya lleva media hora en el horno. Fijaos la pinta.

Es la segunda vez que hago este gesto,

que es el gesto del regado.

Echo un poquito la bandeja hacia acá.

Cojo juguito y se lo pongo por encima. Así.

Lo que se trata es, básicamente, de ir

humedeciendo, ¿vale?

Bueno, así que vamos a dejarlo que termine la cocción.

Y en nada, lo tenemos listo.

Mirad cómo queda 40 minutos después.

Me he sacado esta tijera para cortar todos los hilitos.

Aquí, fuera.

Cortamos

e intentamos sacar, ¿vale? Porque está pegadito a la carne.

Y ahora, cojo por aquí y me lo quito todo.

Así. Hora de cortarlo, ¿vale?

Lo que hago siempre... Bueno, esto es lo que hacen

los buenos cocineros, que es coger la puntita

y ver ya un poco el punto de cocción y cómo va a quedar.

Y, sobre todo, ir probando de sabor.

Está perfecto.

Fijaos qué auténtica maravilla.

Voy a ir ya poniéndolo así.

Aprovechemos estos cortes de la carne,

que, a veces, no son tan nobles,

pero que nos dan unos resultados tan maravillosos como este.

Y esta puntita ya me la voy a quedar yo.

Así.

Voy a hacer una cosa, que es echar absolutamente todo

el jugo en el plato. Como se decía antiguamente:

un cristal de jugo en el platito. Así.

Ya tenemos el rollito de carne preparado.

Y ya voy a esperar a que venga Félix y me traiga

la fruta para hacer ese postre.

(Canción "Just My Type")

Y ahora llega el momento del postre.

Yo os quería enseñar a hacer una brocheta, sobre todo,

para demostraros que comer fruta puede ser divertido y sorprendente.

Así que a ver qué me trae Félix,

que le he pedido fruta de temporada.

(Timbre)

Hola, Félix. ¿Qué tal? Hola. Buenas tardes, Dani.

Te he traído aquí la fruta para que juegues con ella.

¡Ahí, ahí! Eso me gusta. Pasa al fondo.

A ver qué fruta de temporada me trae.

Félix, ¿qué tal? Buenas tardes.

Voy a echarte una mano.

Oye, qué auténtico honor y qué placer.

Vaya pinta. Todo esto es de verdad, eh.

Bueno, bueno.

Oye, frutero de toda la vida y sirves a gente como la Casa Real.

Gente importantísima. Eso está muy bien.

¿Ha cambiado mucho el mundo de la fruta

de hace muchos años a ahora?

Que si ha cambiado... Un montón. ¿Sí?

Ahora hay una cantidad de fruta nueva,

que antes no teníamos posibilidad de traerla.

De traerla. Ahora se trae de todo

de todos los sitios.

Lo que no consume la gente toda la cantidad de fruta

que se produce. Ese es el problema.

Hay que incentivar a comer más fruta.

Por supuesto. Pues para eso estamos aquí hoy

nosotros, para incentivar a comer mucha más fruta.

Sobre todo, los restaurantes,

que tenéis que dar más fruta de postre.

Oye, tiene razón. Es verdad que la gente es

como muy golosa, muy del chocolate.

Pero fruta del tiempo, como que se ha perdido.

Es muy cómodo. Para un restaurante,

preparar una fruta es más complicado.

Por eso te he llamado. Claro.

Yo quería enseñar a la gente un poco

cómo podemos comer fruta de una forma diferente

e igualmente saludable.

Claro. Lo importante es que tenga sabor la fruta.

Eso es vital. Yo le he pedido a Félix

fruta de temporada y, sobre todo, fruta

que pudiéramos cocinar, entre comillas, hacerla caliente.

Sí. Bueno, toda la fruta se puede cocinar.

Las mismas cerezas las envuelves en chocolate

y es una gozada.

Eso es lo que voy a hacer. Ponte en la situación

de la gente que va al mercado.

¿Cómo detecto, aunque sea bonita, que la fruta es mejor o peor?

Es difícil. Es muy complicado,

porque hasta que no la comes, no sabes.

¿El cambio climático ha afectado?

Claro que ha afectado. ¿No te das cuenta

que la fruta no sabe como sabía?

¿Por qué ha cambiado el sabor?

En parte, por el cambio climático.

Y porque hay variedades que son distintas

a las que teníamos antes. Las que había autóctonas.

Antiguamente, había en invierno tomate de Canarias nada más.

¿El origen es importante? ¿Nos da alguna pista?

No. La pista es la variedad que comas.

Ajá. Porque hay varios tipos de mangos,

igual que varios tipos de tomates

y hay varios tipos de melocotones.

Depende de la variedad que comas y cómo haya venido.

Entonces, al final, la recomendación tuya sería

preguntar, evidentemente, tener confianza.

En el profesional que te sirve.

Eso es lo más importante.

Bueno, cuéntame qué nos has traído aquí

y cuáles se pueden calentar, cuáles ves tú

que puedes comer más en caliente. Calentar, calentar,

yo calentaría las cerezas.

Podemos hacer algo chulo con la sandía y el melón.

Se puede hacer en frío. Sí. Hay puedes hacer.

Con la piña. La piña también

creo que la voy a caramelizar.

La piña las haces de mil maneras,

porque hay tal cantidad de piña...

Voy, Félix, yo me voy a poner a cocinar.

Además, voy a ponerme a cocinar pensando en ti.

Vamos a hacer algo divertido, gracioso, simpático

para que la gente consuma más fruta y piense en ella

como en un postre puro y duro. Te voy a decir una cosa.

Se tiene que acostumbrar a los niños

a que coman fruta desde pequeños.

Félix, mil gracias, eh. Te voy a dar un abrazo, eh.

De verdad. Encantado. Disculpa que no te acompañe

a la puerta. Nada. Me voy corriendo.

Y nos vemos pronto en la frutería. Cuando quieras. Hasta luego.

Muchísimas gracias. Un placer. Adiós.

Os cuento. Vamos a hacer, por un lado, piña caramelizada.

Por otro lado, unas cerezas siguiendo el consejo

que nos ha dado Félix, con chocolate blanco

y chocolate negro.

Y después, vamos a hacer un melón y una sandía.

Yo creo que vamos a juntar los dos.

Os voy a enseñar a hacer un granizado tremendamente sencillo

para coronar ese melón y esa sandía,

que va a ser un granizado de vino tinto con toque de canela.

Así que voy a empezar con la piña.

Para hacer la piña caramelizada,

lo que voy a necesitar es: azúcar y piña.

Tan sencillo como eso. Voy a sacar una tablita.

Lo primero que voy a hacer, muy sencillo,

es ponerle una base. Aunque la base es plana,

pero necesitamos cortarla en condiciones.

Con esta base cortada, me voy hacia el otro lado

y le corto la otra parte superior de la piña.

Esto va fuera.

Y ahora, una vez que la tengo así, lo que voy a hacer,

es ir cortando lo que es la piel.

Yo lo que hago cuando llego a casa,

es comprar la piña, la pelo y ya la dejo preparada

y me dura, tranquilamente, dos o tres días ahí en casa

y voy comiendo de esa piña.

Bueno, voy a ir haciéndome hueco y quitándome esto de aquí.

No soy fan de usar en cocina frutas en caliente, la verdad.

Dependiendo un poco de cuál, de si van caramelizadas o no.

Pero es cierto que la piña tiene una cantidad de azúcares.

Yo la voy a partir a la mitad.

Que a mí, personalmente, me gusta un poco más.

Nosotros vamos a hacerlo solo con azúcar,

pero si quieres meterle ron o cualquier cosa así,

la verdad es que merece la pena.

Está rica. Mira. He cortado la piña así.

Pero siempre encontramos una parte que es desagradable,

que es este puntito marrón. Siempre tenemos tendencia

de quitar en exceso.

Hay una manera de hacerla, que es hacerlo en oblicuo.

Cojo un poquito por aquí

y cojo otro poquito por aquí.

Y quito esas tres de golpe.

Y esa es la fórmula que tenemos para intentar llevarnos

el menos trozo de piña posible

para limpiar esa parte.

Es bastante más rápido que tener que ir

agujerito a agujerito quitándola.

Quitando estos trozos, ya tenemos la piña preparada

para cortarla.

Luego, aquí hay una parte, la parte de la raíz,

que siempre es más leñosa.

Lo que voy a hacer, es quitarla. Así.

Y ahora ya vamos a cortarlas con un trozo relativamente

considerable. Las quiero gordas porque las vamos a caramelizar.

Aquí. Y así.

Veréis qué forma más sencilla de caramelizar.

Voy a sacar un platito.

Voy a meter aquí el azúcar.

Aquí.

Y mirad. Lo único que voy a hacer,

es mojarlo en azúcar y a la sartén.

Es, tremendamente, sencillo.

Esto es lo que se llamaría, un poco, en cocina de alto nivel

lo que sería una cocción unilateral, porque es una cocción

solo por un lado.

Y aquí vemos cómo no necesito, absolutamente, nada.

Mirad qué pintita y qué rápido que se hace.

La verdad, esto que hago con piña lo podemos hacer con cualquier

otro tipo de fruta. Ahí, pongo otra vez

y aprovecho el caramelo que ya existe.

Cuando queda a esta temperatura se nos quedará como crujientito

por encima, ese caramelito y por debajo se seguirá conservando

un poco ese puntito fresco y acuoso de la piña

que era lo que yo quería.

Y aquí tenemos nuestra brochetita de piña caramelizada.

(Música)

Mirad, estoy sacando bolitas del melón y la sandía

para preparar el postre que vamos a llamar, no sé,

por ejemplo, fruta de verano con granizado de vino tinto.

Los ingredientes que vamos a usar son,

evidentemente, el melón y la sandía, hierbabuena,

azúcar, agua, vino tinto, azúcar para ese vino tinto también

y canela. He preparado aquí dos cacharritos,

haremos lo siguiente, por un lado, haremos un jarabe

con un poquito de agua y de azúcar.

Y aquí vamos a ponerlo a fuego alto para que vaya rápido

y podamos meter este jarabe con la sandía y con el melón.

Y por otro lado, lo que voy a hacer es algo,

relativamente, similar, pero en vez de agua,

voy a echar vino tinto,

un poquito de azúcar

y la canela. La canela siempre que la usemos, así, mira,

hay que romperla. Primordial para que suelte

todo su aroma, así, y vamos a esperar a que hierva.

Y lo que haré será sacarme un cuenquito y voy a mezclar

las bolitas de melón con las de sandía.

He sacado las bolas con el sacabolas,

es muy fácil, pero os pido, por favor, que me hagáis

bolas enteras porque estoy cansado de ver medias bolas

y eso es una cuestión de lógica y sensatez, mirad, aquí.

Yo lo que voy a hacer es así, mira:

la apoyo hasta el final y giro un poquito, ¿veis?

Tengo que marcarlo entero, entero, entero, entero

y ya le voy dando la vuelta y así tengo, básicamente,

una bola entera.

Hierbabuena, ha hervido ya el jarabe, metemos la hierbabuena

y ahora, en caliente lo que hago es lo siguiente,

echarlo aquí. Como veis, la hierbabuena la he tenido nada,

cuatro segundos al fuego y cuatro segundos por una razón

muy sencilla, quiero que tenga el aroma real de la hierbabuena

no que se pase mucho. Ya ha infusionado lo justo

y lo suficiente para tenerlo aquí y lo que haré ahora será filmarlo

y meterlo en la nevera.

Así, por otro lado, tenemos ya hervido también

el vino, que es importante. Y en una bandeja plana

voy a echar este vino con la canela y el azúcar, así.

Veis, echo el vino tinto aquí, le voy a quitar ahora,

los palitos de canela que ya han hecho su trabajo.

La fruta que va a la nevera como está aún, ligeramente,

templada, le haré unos agujeritos para que salga el vapor

y con 20 minutos en nevera tenemos suficiente

y el vino tinto con el azúcar y la canela

que tenemos aquí, irá, al congelador

y se congelará dependiendo de vuestro congelador,

pero, aproximadamente, en unas dos, tres horas.

(Música)

El granizado ha estado en el congelador tres horas

y ha cuajado, perfectamente, luego, tenemos aquí la frutita

que se ha impregnado de este jarabe de hierbabuena.

Vamos a ir poniendo por aquí, y luego, el toquecito

del granizado de vino tinto va estar genial.

Bueno, así, vamos a ver cómo queda.

Os voy a enseñar cómo sacar el granizado, nosotros lo haremos

con la cucharita mismo y veis esto que está aquí,

esa formita de granizado la vamos a poner aquí arriba.

Si lo hubiéramos tenido más rato, todavía nos habría quedado

más cuajado, pero lo que queríamos un poco es esta textura

un poquito más cremosa, así.

Y lo presentamos aquí metido en hielo

que conserve todo el frescor.

(Música)

Ahora es el turno de las cerezas con chocolate, vamos a necesitar:

chocolate blanco, chocolate negro, nata

y albahaca, le daremos un toquecito muy especial

aparte, obviamente, las cerezas. Por lo pronto lo que voy a hacer

es coger esta nata e infusionarla con albahaca.

La verdad, a mí la albahaca no es una hierba que solo

me encante para la parte salada de la comida, para pasta,

sino que también es una planta y es un aroma excepcional

para hacer también, en este caso, con chocolate

y un postre. Así que voy a meter aquí

y voy a infusionar como si hiciéramos un té

o cualquier infusión.

Yo mientras tanto, me voy a ir con este chocolate

negro y blanco al microondas. ¿Qué os digo siempre al calentar

chocolate en el microondas? Que hay que hacerlo poquito a poco

si no, se nos quema, pero chocolate o cualquier crema

de estas de chocolate que metéis para hacer una tostada

para los niños, etc., eso también se quema.

A una potencia media y poquito a poco, ¿vale?

Vamos dándole, yo mientras tanto voy corriendo aquí y voy a ver

cómo va mi infusión. Lo que haremos será echar la mitad

de esta nata al chocolate blanco y la otra mitad al chocolate negro.

Esto ya ha hervido, ya sabéis que el chocolate

se rige por su porcentaje de cacao y el cacao es amargo

y a partir del cacao se le mete azúcar y también

el porcentaje de cacao determinará cuánto de amargo será.

Que veis un porcentaje de cacao muy alto del 60 y pico

o 70%-80% ya vais a encontrar un chocolate con bastante potencia.

Con eso me vale ya. Si en cambio, encontráis

un chocolate con 50% de cacao,

pues será bastante menos amargo o el chocolate blanco

que no deja de ser manteca de cacao con azúcar y lecitina de soja,

pero que no lleva cacao, realmente, no es un chocolate en sí.

Entonces, ahora, ya está, básicamente, derretido

y ahora, sí, con este coladorcito voy a empezar a derretir,

perfectamente, el chocolate.

primero, el negro, luego, el blanco, así.

Aquí, fijaos lo que he hecho, he metido esta placa de acero

en el congelador por una razón muy sencilla,

quiero hacerlo rápido, aquí veis que vamos a mezclar

ya el chocolate negro, no hace falta varilla en este caso,

con una cucharita nos vale de sobra y ahora hago lo mismo

con el chocolate blanco.

Así, ya tengo, ahora mismo ya los chocolates en su punto.

Cogemos una cerecita, voy a meter aquí.

Ahora, la meteré en el blanco, así.

Y a la plaquita, ¿qué conseguí con la placa fría?

Que la parte de abajo al entrar en contraste

el calor con el frío pues se solidifique

cuanto antes. Ahora lo haré al revés,

voy a meter un poquito de blanco y cojo un poquito de negro.

Hay que conseguir que los niños coman fruta,

si así lo conseguimos, maravilloso.

Ahora haré solo una negra, aquí.

Así, un poquito de blanco.

Pero esto tiene que ir directo a la nevera hasta que cuajen,

tardarán, aproximadamente, unos 20 minutos

(Música)

Mirad con 20 minutos de frío cómo ha quedado, quedó sólido.

Aún así, pensaba que hay otra posibilidad que es echarla

en agua con hielo, al final, las presentaré

en hielo también que se usa mucho en alta cocina.

Imaginaos, cambiamos la placa y ponemos agua con hielo

y en vez de echarla en la placa, la echamos en agua con hielo.

Y se queda el chocolate perfecto.

A ver, aunque Feli nos ha aconsejado tomar la cereza

con el chocolate caliente, nosotros vamos un pasito más

para allá y las hacemos en frío.

Y yo la presentaría así, no me digáis que no os enseñé

una forma original y divertida de tomar fruta este verano.

(Música)

¿Quién dijo que la fruta era aburrida?

Seguro que alguien que no había probado

nuestras brochetas de piña caramelizada,

nuestras cerezas de chocolate

o nuestra fruta de verano con granizado de vino tinto.

Y no nos olvidemos del rollito de ternera

y como siempre os digo, haz la comida y mejora tu vida.

Oye, mamá, no digas que luego no como fruta.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Rollo de carne y verduras y frutas de verano

Hacer de comer - Rollo de carne y verduras y frutas de verano

09 jul 2019

Dani García prepara hoy una receta de aprovechamiento: un rollo de carne con verdura. Invitado: Félix Vázquez, experto frutero. Dani nos muestra tres recetas con frutas: brocheta de piña; sandia y melón con granizado de vino; cerezas con chocolate.

ver más sobre "Hacer de comer - Rollo de carne y verduras y frutas de verano" ver menos sobre "Hacer de comer - Rollo de carne y verduras y frutas de verano"
Programas completos (105)

Los últimos 418 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios