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Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Pez espada y paella valenciana - ver ahora
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(Sintonía)

Esta no...

A ver esta otra... ¡Ahí! Quién me mandará a mí juntar todo.

Esta está pegada.

Así que, bueno... Estoy eligiendo la paellera

para poder hacer la paella que vamos a cocinar hoy.

Pero como la junto todas, luego nunca recuerdo

cuál me sirve para inducción y cuál no.

Así que lo que hago, es el truquito del imán en la base

y así, si se pega, sé que me sirve para inducción.

¡Muy buenos días a todos!

Os voy a contar los dos platos que vamos a preparar hoy.

Por un lado, vamos a preparar una paella valenciana tradicional.

Pero, primero, os quiero sorprender con un pez espada a la sal,

acompañado de pencas rebozadas.

Que veréis que es un acompañamiento maravilloso,

pero que también puede servir como un plato único o una entrada.

Así que me lavo las manos y os voy a ir diciendo

los ingredientes para esta primera receta.

Aceite de oliva, pimienta, sal fina,

sal gorda, pez espada, huevo, "panko" y penca de acelga...

Nata, caldo de verduras, lima,

cilantro, jengibre, ajo y cebolleta.

Vamos a ver... Por un lado, la penca rebozada

va a ser el acompañamiento. Y cuando me refiero a penca,

me refiero a la parte, digamos, de la raíz. Por aquí.

Con la hoja, lo que vamos a hacer, es escaldarla ligeramente

para envolver el pez espada.

Vamos a hacer el pez espada a la sal.

Ya sabemos que el pez espada tiene sus pros y sus contras.

Pros... Bueno, es un pescado baratito y es muy sano.

Contras del pez espada... Nos falta, a lo mejor,

un poco más de sabor en comparación con otros pescados

que estamos acostumbrados. Por lo tanto, vamos a hacerle

una especie de marinado al momento, a la hora de meterlo en la sal.

Ya sabemos que la sal... son cocción muy puras

y que el pez espada tiene una cocción relativamente corta.

Así que vamos a marinarlo con todo esto que está por aquí.

Y luego, de acompañamiento, aparte de las pencas,

vamos a hacer un purecito de ajo.

¡Vamos allá! Vamos a empezar, por ejemplo, con la penca.

Me voy a sacar el cuchillito... La penca de acelga

es como se le llama a la parte del tallo grueso de la acelga.

También se llama penca a la del cardo,

que es, bueno, un poco más gruesa,

pero que no deja de ser exactamente igual, la raíz.

En este caso, lo vamos a hacer con la de acelga, que es esta.

Que os diré, ya de paso... y perdóname, Popeye,

que tiene la acelga mucho más hierro

que las espinacas, eh. Deberíamos haber hecho ese matiz

y haber metido la acelga de vez en cuando,

cuando sea el superpoder.

Bueno, penquitas... ¿Cómo las limpiamos?

Quitamos siempre esa parte exterior,

esta que estáis viendo aquí.

Y al igual que el apio y que otro tipo de raíces,

tienen esta parte que es realmente incómoda

a la hora de comer.

Pues esto también fuera. Así.

Os he dicho que tenía mucho hierro la acelga, eh.

Pero también tiene vitamina A, vitamina C,

vitamina K, potasio, calcio, magnesio...

¡Es maravillosa!

Ahora, una cosa os diré. Con la acelga, tened cuidado

que no se os pase, eh.

Cortadlas tiernas y consumidlas pronto.

Porque mientras van creciendo, ¿qué les va pasando? Van amargando.

Y... No sé... Una acelga que amargue,

a mí tampoco me gusta.

Agüita con hielo.

Ya sabéis que nos gusta cortar la cocción.

Voy a meter estas dos hojitas.

Las voy a cortar un poco por aquí...

Que van a ser las que voy a usar

para envolver el pez espada. Me gusta hacerlo así.

A lo mejor, con un pescado entero y tal... es menos importante.

Pero este paso, cuando el pescado está desnudo, por decirlo así,

donde no hay ninguna piel ni absolutamente nada...

Hay una parte de piel, pero hay una gran parte de carne

del pescado que se queda desnuda, pues me gusta, sinceramente,

darle una vueltecita para que no le dé

todo el contacto de la sal.

Podéis ver otras recetas que hemos hecho a la sal.

Hemos hecho, incluso, aguacates a la sal,

que también lo envolvíamos.

Algún otro pescado hemos hecho.

Buscadlo en nuestra página web: rtve.es/hacerdecomer.

Bueno, vamos a ver...

Esto es una cuestión de... Lo que habéis visto.

Con estos segundos, es de sobra.

Y así ya podemos hacer que la hoja de acelga

sea más maleable.

Segunda parte... La penquita la vamos a escaldar

un poquito más. ¿Vale? Necesito que pierda fuerza.

Porque, como os he dicho, a la hora de freír,

no se va a cocinar entera.

Así que la vamos a dejar un minutito.

¡Vamos allá! Marinado... Importante, ¿vale?

Muy importante.

Lo voy a hacer con cilantro.

Sé de sobra las fobias que tenemos

mucha gente con el cilantro.

Hay mucha gente con fobia al cilantro.

Yo me incluyo hace diez años, eh.

El Dani García con 25 años...

Bueno, me voy a echar 25. Hace diez...

Tenía fobia al cilantro. Diez años después,

le he ido cogiendo un poquito más de cariño.

A la gente que os guste el cilantro, todo cilantro.

A la gente que le tenga

una fobia bestial al cilantro, perejil.

Incluso, albahaca, también, sin problema.

De verdad que es superaromático. Es muy perfume

y es muy de la zona de Huelva también.

En España, se consumía, sobre todo, en esa zona,

probablemente, por su cercanía con Portugal.

Más cositas... Raíz de jengibre. Aunque lo vaya a machacar,

lo corto porque... no sé...

Es manía y así se hace antes y mejor.

Así... Un ajito por aquí. Exactamente, igual.

Si os gusta más el ajo, pues más ajo.

Cebollita...

Nada... Con estos trocitos, tenemos de sobra.

Lo que vamos a hacer, es un marinado al momento,

que le llamo yo. Es un marinado exprés.

Realmente, lo que vamos a hacer, es embadurnarlo.

Es la única parte del pez espada que no me motiva en exceso,

que es su sabor. Además, un escualo de ese tipo

Hay que consumirlo también lo más rápido posible.

Por una razón muy sencilla... Le pasa como a la raya,

como al cazón... por eso se metía en adobo...

Que puede segregar ese tipo de aromas

casi como a amoniaco. Lo habréis comprado en casa.

Que no son aromas, ojo, eh, que estén incomestibles

o que no se pueda comer

o que nos vayan a hacer daño. Para nada.

Así que consumidlo lo antes posible.

Un poquito de lima, ¿vale? Como estáis viendo.

Y voy a meter, evidentemente... Este...

Por aquí, un poquito de aceite de oliva,

de sal y de pimienta.

Salpimentado. El aliño va a ser,

precisamente, esta marinada maravillosa de cilantro.

Y a los fóbicos, pues de albahaca y perejil.

¡Ahí! No sé si habéis visto alguna vez

cómo se pesca un pez espada.

Pero son unos bichos que dan... dan miedo, imponen.

A ver... Voy a sacar la penca,

que me enrollo con vosotros y se me olvida.

Ha estado un poquito más de un minutito... De sobra.

Ya lo noto con la propia sensibilidad.

Pues nada. Me echo este cacharrito para acá.

Bueno, seguimos.

¡Ahí vamos! Esto es cuestión de segundos.

Marinada... ¡Ahí!

A los aficionados a la pesca...

Como un día pilléis un pez espada,

ya podéis estar fuertes, eh.

Porque... Porque no veas, ¿no?

En vez de espinacas, vas a tener que comer acelgas,

como Popeye. Bueno, con esto, vamos a pintar

nuestro pez espada. Seguimos...

Lo primero que voy a hacer... es poner así,

nuestra hojita de acelga.

Voy a secarla con un poquito de papel.

Aquí. Así...

Perfecto. Pez espada... Así.

Y voy a empezar a pintar. Lo voy a envolver bien,

antes de meterlo en la sal.

(Música)

Para meterlo en la sal, lo que necesito es un cacharrito

para separar las claras de las yemas.

Las yemas las utilizamos para cualquier otra preparación.

Pero ahora, sobre todo, necesito lo que es la clara en sí

Me pongo aquí...

La clara nos sirve para que cimente un poquito

y quede mucho más... Cuando vais por ahí

y coméis un pescado a la sal

y veis que se le da un golpecito...

Y sale como perfecto, entero...

Es porque tiene clara de huevo, normalmente.

Esa clara de huevo lo que hace, es eso.

Se cocina y hace que la sal la vuelva consistente.

Se queda un poco como esa costrita maravillosa.

Es genial. A mí me encanta.

Incluso, cuando metes el cuchillo... ¡Cla, cla, cla!

Y hace... ¡Pum! Y se abre como si fuera un cofre.

¿Cómo se hace? Como estoy enseñando yo aquí.

Y ahora, lo que hacemos, es mezclarlas.

Mancharnos un poquito las manos.

Ya sabéis que en la cocina hay que mancharse.

Sal bien mezclada... Fondo... Importante, ¿vale?

No me pongáis y luego me lo cubráis.

Quiero que haya cimiento de sal. Esto es absolutamente vital.

Así. Una vez así... nuestro pez espada marinadito

para adentro.

Empujamos un poquito... Y ahora ya sí, lo cubrimos de sal

¡Ahí! La verdad es que estos recipientes así,

con el tamaño justo, nos viene bien para la sal.

Oye, menos sal... Y para asegurarnos

de que va a estar bien cubierto por los laterales.

A mí, las cosas a la sal me gustan porque respetan

muchísimo el producto que hay en el interior.

El horno a 200 grados. Y lo vamos a tener 20 minutos

por cada kilo de pescado.

En esta ocasión, como yo he metido un kilo,

pues son 20 minutos.

No me ha costado hacer una regla de tres, eh.

Ha sido sencillito.

Ya tengo el pescado fuera del horno

y os cuento lo que estoy haciendo ahora.

Estoy blanqueando los ajos. ¿Qué es esto, exactamente?

Pues es partir desde agua fría tres veces.

Esta es la tercera vez que lo voy a hacer.

Y en cuanto hierve, lo saco.

Y ahora, lo dejaré un tiempecito de cocción.

¿Por qué hacemos esto? Básicamente, lo hacemos

para quitarle la bravura, lo negativo, entre comillas,

del ajo, y quedarnos con lo positivo.

Así que esta es la tercera vez que lo voy a llevar a ebullición.

Bueno, por otro lado... Tengo por aquí el pescadito,

que quema todavía un poquito... Así.

Y tengo también el caldo y la nata con el ajo,

que vamos a hacer esa cremita suave.

De hecho, voy a ir poniendo ya el caldo a calentar por aquí.

Así... ¡Vamos allá!

Y tengo por aquí la penca, el huevo batido y el "panko".

Bueno, esto es muy fácil, eh.

Un poquito de pan de molde, un rallador un poquito más gordo...

Así... Básicamente, lo vais haciendo.

Que también lo venden hecho, eh.

Pero, por si no lo encontráis, así es, lo que he hecho yo.

Penca... Un poquito de sal, ¿vale?

Nunca os olvidéis de este tipo de cosas,

porque luego hacemos una maravillosa semirromana empanada

y, luego, lo metemos a la boca y está sosa.

Así que... En el huevo batido he puesto un poco de sal.

Eso es importante.

Aquí... Penca al huevo.

¡Vamos allá!

Nada... Voy a pasarlo aquí... Aquí.

Que esto no tiene mayor misterio que el que estáis viendo.

(Música)

Vamos a ver cómo está... Perfecto.

El aceitito siempre, a la hora de freír...

En el caso de una penca, por ejemplo,

con 160, 170 grados, me vale.

En el caso del pescado frito y de algo de ese tipo,

que es fritura rápida y menos tiempo,

pues, tranquilamente, 180 grados.

Además, es cuando empieza un poco a humear.

Cuando humea, pues también. Mirad.

Mirad qué penquita con este color...

¿Veis? Esto es lo que nos da el "panko".

Veis que tiene un poco más de textura...

Y más crujientito.

Tenemos aquí el caldito de verduras...

Que vamos a meterle candela.

Y voy a añadir la nata. ¡Así!

Voy a varillear rápidamente,

para que no se corte, ¿vale? No quiero que la nata sepa a crudo.

¡Así! Como decía antes... Me voy a arriesgar, eh.

Os decía que me gustaba pegarle...

O hacerle una pequeña incisión por aquí.

Así... ¡Ahí!

Veis que está bien hecha. Así... ¿Veis?

Voy a ir quitando la sal...

No se puede reciclar, la verdad.

No es una sal que, realmente, podamos reciclar.

Mirad aquí... Me voy sacando esto...

Yo creo que voy a sacar una tablita. No sé...

Me apetece ver cómo queda.

Y en una tabla, lo hago mucho mejor que como lo estoy haciendo.

Así... Vamos ahora con cuidado, ¿vale?

Intento traérmelo a la tabla. Ahora lo limpio,

ahora lo limpio de los restos de sal, quiero decir.

¡Qué bien huele! Os digo una cosa, eh...

Apostad por el cilantro, por favor.

Hoy me estoy viniendo arriba. Esto huele maravillosamente bien.

Ahora, lo que tenéis que hacer, es quitarle estos bordecitos.

¿Vale? No quiero que me quede nada de sal por ahí.

Mirad. Le quito los restos de sal...

Y este maravilloso taco, lo único que le falta,

es un chorreoncito de aceite de oliva por encima.

Y otra de las piezas, que lo he dicho aquí alguna vez,

que me apasiona,

es la ventresca del pez espada, que es genial.

Ajito ya cocinado, ¿vale?

Lo he dejado cocinar aquí un ratito.

Veis que está hirviendo.

Me pedís mucho un monográfico de fondos y caldos.

Y lo vamos a hacer un día, porque la verdad

que es muy interesante,

y es una base importante.

Bueno, pues nos queda prácticamente nada.

Como he dicho tenemos el pez espada.

Le voy a poner un chorreoncito de aceite de oliva,

la penca y esta maravillosa...

Ya veréis qué textura más...

¿Veis lo fácil que se tritura? Porque ya está cocinado, ¿no?

Yo le llamo salsita o puré cremosito.

Podemos utilizarlo también para napar.

Aun así voy a hacer lo siguiente. Voy a napar.

Voy a napar y voy a echar luego

el aceitito de oliva por encima.

Ahí, vamos allá. Cucharita...

Voy a poner las pencas

un poquito por aquí porque caerá salsa

y no quiero tampoco que se humedezca mucho.

Bueno, ya os he dicho que la penca así rebozada

es un acompañamientos maravilloso, ¿eh?

Y te puedes comer perfectamente un plato de pencas rebozadas.

Vamos, napemos ahí.

Cómo me encanta esa palabra, napar.

Que es como llenar de salsa cualquier ingrediente, ¿no?

Luego vamos a encontrar ahí...

A ver cómo cae ahí por los laditos.

Tiene ese cuerpo que no es una salsa líquida.

Eso es importantísimo, las texturas en el mundo salsa.

Importantísimo.

Y voy a echar un poquito de aceite de oliva.

Así, tal y como yo lo estoy echando, sin más.

Ahora sí que sí hemos terminado

nuestro taco de pez espada con pencas rebozadas.

Como sé que el hacer una paella valenciana

es muy controvertido voy a intentar hacerla

como sé y lo mejor posible.

Pero además de eso he querido que venga un experto

en uno de los ingredientes clave de esta receta: el garrofó.

Yo creo que siempre todo el mundo tiene

en la cabeza que la paella solo es arroz, ¿no?

Y hay una parte fundamental que apenas se utiliza

fuera de Valencia, la verdad. Sí.

Que es esta que tú vas a contar y eres experto.

Vale, pues el garrofó es una judía.

Tiene una piel muy fina, una estructura mantequillosa,

es una judía excelente.

Y lo que nos comemos, esto que está aquí,

que la textura es maravillosa. Sí.

Te lo digo, ¿eh? Es una maravilla.

Ya en fresco es como muy sutil, se ve muy elegante.

Y esto es lo que encontramos.

Puedo abrirlo, ¿no? Sí, sí. Esa es la vaina.

Pero mi duda, ¿no? Paella valenciana

se come todo el año. Todo el año.

¿Si alguien quiere hacer una paella en enero

no hay garrofó fresco?

Mientras hay garrofó fresco...

Se utiliza el fresco. Se usa el fresco.

Y cuando no, tenemos... Pues aquí tienes por ejemplo...

Esta es la misma vaina. La misma planta tienes

una vaina verde que se convierte

en una vaina seca. Vale.

¿Puedo abrirla? Ábrela, claro.

Aquí ya es más pequeña. Claro, se ha secado,

se ha deshidratado.

Es la misma. Y esta pintita violeta, ¿no?

Bueno, ahora hablaremos de las variedades.

Ahí está, una seca y otra...

Entonces se utiliza la seca. Claro.

Y esta hay que hidratarla como cualquier legumbre.

Correcto. ¿Y la cocción es más larga?

Una hora y media, dos horas. O sea, que hay cocinarla aparte

y luego añadir a la paella. Sí, sí.

Seguimos. Mira, una cosa importante.

Exactamente, esto son tres tipos de...

Claro, dependiendo del nivel de donde sale la mancha

tenemos tres subvariedades. Son igual de buenas,

igual de finas, pero... A nivel gustativo y de textura

son exactamente lo mismo. Sí, sí.

Lo único que cambia es la estética.

Esta se llama ojo de perdiz. Esto parece como un chícharo,

que decía mi madre, ¿no? Exacto.

Alrededor del hilo de la legumbre sale esa mancha.

Bonito, es como un chícharo grande.

Esta le llaman de la ceja, la "cella".

Vale, esta, que es la que tenemos en fresca, ¿no?

Sí, es correcto. Me da la impresión, ¿eh?

Sí, sí. Y aquella de allá pues ya varía.

Porque sería una pintada.

Hay muchos tipos de judías ya todas con muchos morados.

Cualquiera de estas tres con una paella nos sirve.

Muy buenas, eso es.

¿Y fuera de la paella se consume

como una legumbre normal?

¿Yo puedo hacer un guisito con esto?

Puedes hacerlo perfectamente. Tiene buena pinta, ¿no?

Puedes hacer unos garrofóns con chorizo, con rape.

¿Y no se hace tradicionalmente?

No hay esa tradición, la verdad.

¿Por qué no se hace más? ¿Porque es caro?

¿Cuál es la razón? Los últimos años los cocineros

de la zona, o los restauradores buenos,

están haciendo un esfuerzo por desarrollar

nuevas recetas con el garrofó.

Pero bueno, cuesta a la gente salir del mundo de la paella

y el mundo de la legumbre tradicional.

Es decir, no es una legumbre económica.

Esa es mi pregunta, es una legumbre más cara.

Sí, es una legumbre premium. Que una faba, ¿no?

Estaría a la altura de una faba de nivel alto.

Me has traído un par de bolsitas más.

Sí, mira, te he traído... Esto es bola extra, ¿eh?

Sí. Te he traído cosas de la huerta de Valencia.

Mira, esto es la madre de la judía actual

que encontramos en los supermercados.

Sí. Se llama judía de ferradura.

Esas me las como crudas. De herradura.

Y esta otra es otro tipo de judía.

Y al final vemos que la paella es un encuentro de judías,

que se llama la rojeta, la rojita.

Rojeta. También tiene mucho sabor,

también tiene una textura con judías dentro,

que si la abriéramos...

pues ves que también tiene su judía.

Pero vamos, ¿al final qué tenemos?

Un mundo de las judías dentro de la paella.

Porque en teoría no se pone ninguna verdura más.

O sea, que el arroz es lo de menos, ¿no?

Hombre, el arroz es importante. Es importante, pero la judía,

el garrofó es igual de importante en la paella.

Es el factor clave que distingue

a la persona que hace la paella.

De verdad, me has quitado muchísimas dudas

y encima voy a hacer mi primera paella

con garrofó de verdad y fresco.

Y bueno, millones de gracias. Bien provecho.

Espero que te guste cuando la veas.

Muy bien, muchas gracias.

Hasta luego.

Me quedo con estas cuatro, que las voy a poner por aquí.

Y nos vamos a poner a hacer nuestra paella tradicional.

Estos son los ingredientes que me ha pasado

una señora de Valencia amiga mía.

Es la tía de mi amigo Cristóbal

y lleva con esta receta desde principios de siglo,

pasándola de generación en generación

como su paella valenciana.

Y si algún valenciano no está de acuerdo

con esta receta tradicional

que hablen con la tía de Cristóbal.

Estos son los ingredientes que vamos a necesitar:

aceite, sal, agua, conejo, pollo, arroz,

pimiento molido, azafrán, tomate rallado,

garrofó, judía verde y ajo.

Lo primero que voy a hacer es el ajo.

Voy a sofreír un pelín el ajo, que también hay gente

que dice que la tradicional es tal como la vamos a hacer

pero sin el ajo.

Pero bueno, oye, seamos sinceros con una cosa,

si yo hiciera aquí una paella valenciana tradicional

hay historiadores que dicen que las primeras paellas

se hacían con rata de marjal, una especie de rata de agua.

Así que tampoco es plan

de que nos pongamos ahí tan sumamente puristas

y busquemos la tradición más absoluta.

O el que quiera sí, ¿eh?

Pero he leído que incluso también le ponían anguila,

que hemos empollado mucho para hacer este programa hoy.

Así que voy a poner el ajito.

Y yo en esta ocasión he decidido poner algo

que tenemos mucho más a mano: pollo y conejo.

Bueno, aquí, aceitito de oliva.

Lo que voy a hacer después es marcar el conejo y el pollo.

En este caso qué es lo que he hecho.

He cogido unos contramuslitos de pollo

y aquí unos lomitos de conejo con su hueso.

Me apetece que en esta situación que estamos haciendo

algo tan sumamente tradicional lo hagamos con hueso.

No pasa absolutamente nada. Voy a coger por aquí, así...

y me lo suelto aquí.

Siguiente paso.

Como he dicho nos vamos con el pollo y el conejo.

Eso sí, antes un poquito de sal.

Hoy no le voy a poner pimienta porque de verdad

quiero respetar la receta tradicional al 100%.

Porque es curioso, pero hay que ver

los valencianos cómo son con eso.

Pero cómo son con eso hasta entre ellos mismos,

que entre ellos mismos también

se pican y uno dice que se hace así,

otro dice que se hace de otra manera, etc.

Pero bueno, seguro que tenéis algún amigo que dice:

"Yo cocinar no cocino, pero la paella

sí que la hago increíblemente bien".

Pues, amigo mío, haz más platos.

O por lo menos si la haces, bórdala.

Voy a ir cortando las judías.

Cortamos la judía de este tamaño.

La verdad que normalmente los guisos de legumbres

se caracterizan por ser algo no muy caro.

Ya nos ha dicho Christian que el garrofó es un poco...

la legumbre de lujo. A lo mejor es la razón

por la cual no se encuentra tan sumamente fácil

en otros sitios, ¿no?

Pero mira, esto ya está prácticamente.

Ahí.

Venga, ya voy a echar aquí en un ladito el tomatito.

Yo creo que solo hay que encontrar

los ingredientes idóneos. Ya sabéis también aquí,

en este paso, que me gusta evitar todo el agua.

Mi madre me hacía unas judías verdes con tomate,

ahora que estoy viendo.

Fíjate, ese déjà vu que te llega a la memoria

que te pasa muchas veces cocinando,

que te acuerdas de cosas que no me había acordado.

Mi madre me hacía unas judías verdes con tomate.

Me acuerdo perfectamente.

Bueno, vamos a dejarlo rehogar un poquito.

Y mientras aprovecho para recordaros una cosita.

Aquí el libro "Hacer de comer. Las mejores recetas".

Hay muchas de las recetas tradicionales que hacemos

en el programa, contadas paso a paso

y con elementos que tenemos siempre a mano

para poder hacer platos tan deliciosos

como el que estamos haciendo hoy.

Así que ya sabéis,

"Hacer de comer. Las mejores recetas."

Veo que las judías ya están bien rehogaditas.

Momento ideal de meter...

Qué ganas tengo de hacer esta paella, de verdad.

Oye, la textura del garrofó fresco es sutil, ¿no?

Es como muy sedosa.

Me gusta decir mucho esa palabra, es muy sedosa.

Bueno, recordad que estamos echando garrofó fresco.

Siguiente paso, pimiento rojo molido.

Ahí vamos.

Ahí. Y rápidamente me traigo el agua por aquí.

Voy a mover un poquito.

Amigos valencianos,

espero que estéis orgullosos de nosotros, ¿eh?

Así, mezclo un poquito. Voy a añadir el agua...

y la sal.

A ver, a ver.

Echo el agua.

Como no es un caldo en esta ocasión voy a añadirle

un poquito de sal y lo vamos a dejar

unos siete o diez minutitos antes de echarle el arroz.

El caldo corto, como le vamos a llamar

a esta cocción, está listo. Así que llega el momento

de echar el azafrán y al arroz.

Primero voy a echar el azafrán.

Así.

Es importante repartirlo.

Importante también es la manera de echar el arroz.

O no, pero sí que tengo el recuerdo de ver a mi padre

en el campo de hacer esa maravillosa cruz,

que normalmente se hacía sobre todo para medir

caldo y arroz cuando realmente hacía paellas grandes, ¿no?

Y sobre todo a ojo.

Yo aquí en este caso y en recuerdo a mi padre

voy a hacer igualmente la cruz,

por una cuestión sentimental por encima de todo.

Ahora lo que sí voy a hacer es mezclarlo todo

y, lo más importante, daros los tiempos.

Mirad, tengo el fuego a tope.

Así, veis que está hirviendo bastante.

En total va a ser una cocción de 18 minutos aproximadamente.

Los primeros 5 minutos lo voy a dejar

prácticamente así, con el fuego muy alto.

Y pasados esos 5 minutitos voy a ponerlo a fuego medio

hasta llegar a los 18.

Después de los 18 minutos lo que haremos será

dejarlo reposar 2-3 minutitos

y tendremos la paella valenciana lista para comer.

(CANTA) #¡Valencia!#

(TARAREA)

Valencianos, con vuestro permiso

y con todo el cariño aquí os dejo

mi receta tradicional de paella valenciana.

Os voy a dar una idea para el fin de semana.

¿Sabéis esos amigos que todo el mundo tenemos

a los que siempre le decimos "Oye, nos tenemos que ver",

pero al final nunca nos hacemos un hueco en la agenda?

Pues bien, hoy les vais a llamar

y les vais a decir "Este fin de semana

os hago una comida en casa", y les preparáis

o bien el pez de espada con pencas rebozadas,

o bien la paella tradicional valenciana.

Y hagáis lo que hagáis seguro que salís ganando,

tanto por la comida como por haber conseguido

volver a verlos.

Así que ya sabéis, haz la comida, mejora tu vida

y sigue quedando con tus amigos de toda la vida.

Y yo me voy con el garrofó.

¡Hum!

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Hacer de comer - Pez espada y paella valenciana

28 nov 2019

Dani García llega a la cocina de Hacer de Comer con un plato que sorprende por su sencillez y por su originalidad: pez espada a la sal acompañado con penca rebozada. La segunda receta es una paella valenciana. El chef invita a Christian, experto en garrafón.

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