Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5433354
Para todos los públicos Hacer de comer - Pasta con salsa arrabbiata y buey Strogonof - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Vengo acalorado de la compra, he decidido ir andando

para aprovechar el camino y así, hacer algo de deporte,

pero, claro, no caí en que ir de vacío

no era lo mismo que venir tan cargado.

Se me ha ido de las manos, un desastre, pero aquí estoy.

Muy buenos días a todos,

como me he pegado una buena caminata

y el cuerpo me pide energía,

vamos a empezar con un plato de pasta

que lo haremos con salsa arrabbiata

y, después, cocinaremos un buey

con un auténtico osobuco al Strogonoff.

Así que, voy a ir lavándome las manos y os voy a ir explicando

los ingredientes que vamos a necesitar

para esta receta: Pasta, albahaca, parmesano,

sal, pimienta, aceite de oliva, ajo, tomate y cayena

o guindilla. Lo primero que voy a hacer es ponerme

el delantal y poner a hervir un cacito de agua.

Esto es para cocer la pasta, pero no la voy a cocer entera aquí

vamos a terminar su cocción

en la salsa cosa que no estamos, normalmente, habituados.

Lo que vamos a hacer, imaginaos, si en el paquete pone

que la pasta necesita como 10 minutos de cocción,

lo que voy a hacer es quitarle dos minutos, dejarla ocho minutos

cociendo y los dos últimos minutos de esa cocción, lo haré dentro

de la salsa que además, vamos a conseguir que se integre

mucho mejor por lo tanto, hay que tenerlo muy en cuenta

a la hora de no pasarse, por ejemplo, echando sal.

Como usaremos este agua donde coceremos la pasta,

le echaremos la sal justa a ver si luego nos va a salir

aparte de una "arrabiatta" picante, una "arrabiatta" picante y salada

cosa que, evidentemente, no queremos.

Empezamos, la salsa "arrabiatta" es una salsa típica romana

quiere decir: Salsa enojada, enfadada, cabreada, mosqueada,

es por el picante que proporciona

la guindilla, bueno, el ajo también,

que el ajo a lo tonto da un tono también, picantón.

En uno de mis restaurantes tengo un plato que se llama:

Mejillones cabreados y no deja de ser una especie

de "arrabiatta" a la cual le añadimos,

en vez del agua de la cocción,

el agua de la cocción de los mejillones

y le llamamos mejillones cabreados, así que, a esta pasta

le podemos decir pasta cabreada sin problema.

Os cuento, la salsa es muy sencilla, realmente,

es una salsa de tomate con guindilla y con ajo,

luego, aromatizaremos con un poquito de albahaca

y será albahaca fresca. Ya sabéis que muchas veces

para hacer la salsa de tomate o preparaciones con tomate,

rallamos el tomate. ¿Qué haría en casa si tuviera

pues cierta prisa como hoy? Haría esto, triturar el tomate.

Si queremos hacerlo a la perfección y ser los tíos

más finos del mundo, pues muy sencillo,

le quitamos la piel, las pepitas, etcétera.

Que un día como hoy yo, por ejemplo, tengo prisa,

llegué tarde de la compra, ¿qué hago? Lo que haré ahora,

que es triturarla y una vez triturado

veréis cómo es muy sencillo y no pasa, absolutamente,

nada si dejamos la piel y dejamos las pepitas.

Bueno, voy a triturar todo el tomate y continúo

con la salsa "arrabiatta".

(Música)

Tomate triturado y lo que haré antes de añadirlo,

bueno, primero poner aceite de oliva y ajo,

es aliñarlo. Como veis no he dicho: "Azúcar",

no me gustan ese tipo de salsas de tomate donde se añade azúcar.

Probablemente, quiere decir que el tomate no esté en su punto

de maduración y no esté todo lo dulce que debería,

así que, lo primero que haré será aliñar el tomate en crudo

con un poquito de sal, bien de pimienta y aceite de oliva.

Aunque ya sabemos que la salsa tiene un tono picante

con la guindilla y el ajo, nada tiene que ver la pimienta,

la verdad, la pimienta no está aquí como para dar tonos picantes,

pero sí para dar mucho aroma y te abre mucho el paladar.

De verdad, esto que parece una tontería es lo que muchas veces

hace a una receta que sea diferente.

Bueno, tenemos ya hirviendo el agua, ahora es el momento

de echar la sal, insisto, como vamos a usar este agua

también para la salsa, vamos a echarle bastante menos sal

de lo que estamos acostumbrados a echarle a la pasta.

Con esto me vale y me sobra, bueno, me traigo por aquí

mis mafaldas, bueno, se llama malfalda, "mafalde", "maffaldini",

no deja de ser una especie de tallarines anchos y rizaditos.

Ya veis, en este caso, me ponía 10 minutos de cocción

en la bolsa, yo lo dejaré, exactamente, ocho minutos

y siempre hago así, al centro, dejo que caiga por los lados.

Ahora, los voy a dejar unos segundos y ya, poco a poco,

con la misma mano, cuando se va a ir reblandeciendo,

voy a ir metiendo, va cayendo poco a poco,

así, hasta estar dentro del agua.

Aceite calentando, tengo el ajito por aquí,

podría picarlo, pero no lo voy a hacer

porque quiero su aroma. Cómo me gusta hacer este gesto,

cómo me gusta sacarle todo el perfume al ajo.

Mirad, ahí, la cantidad de guindilla

que le vamos a echar dependerá un poco del picante

que os guste. Yo se la voy a echar entera.

Siempre se la echo en este momento,

la guindilla necesita también, calor, si se la echamos

de nuevo a la salsa nada tendrá que ver

con este maravilloso momento que hay que partirla a la mitad,

yo echo siempre lo que son las semillas

como habéis visto y ahora, junto con los ajos

empiezo a echar la guindilla. Tened cuidado con el picante

ya sabéis que no a todos les gusta

y sí, es cierto, yo comprendo a la gente

cuando se comen unos pimientillos del Padrón, etcétera,

el primero que le pique

ya está algo sugestionado, digámosle.

Voy a echar el tomatito, integro un poquito el aceite

y ahora necesito que cueza y que cueza con cuidado.

Tiene que estar cociendo, aproximadamente, unos ocho minutos,

exactamente, igual que la pasta, así que, aprovecho para responder

a una pregunta que me hicisteis en redes que mucha gente tenéis.

A ver, la pregunta era: ¿Qué diferencia hay

entre el salmón ahumado y el salmón marinado?

Pues, bueno, en el fondo no tiene nada que ver,

hay una cosa que se parece que es salmón, pero aparte de eso

también en la primera curación. Cuando se curan tanto ahumados

como marinados siempre se hace con azúcar y sal.

Pero ahí es donde viene un poco la diferencia:

En el caso del ahumado, se deja mucho menos curar

y luego, se ahúman y en el marinado se deja mucho más tiempo en la sal

y el azúcar. Esa sal y azúcar

se pueden hacer de multitud de formas

darle aroma, etcétera, pero yo he hecho una fácil

y básica, me preparé los ingredientes básicos

para poder hacer este salmón marinado.

Podéis hacerlo en casa, estamos acostumbrados, bueno,

a comprarlo en supermercados.

Para hacer un salmón marinado casero

necesitaremos: Sal, azúcar y ginebra, aparte del salmón.

El proceso es muy sencillo, de hecho, la verdad,

se podría hacer, incluso, solo con sal y azúcar,

a mí me gusta meterle algún tipo de aromático,

pero como digo, hoy os voy a hacer uno más sencillo

para que luego, vosotros lo aromaticéis.

Es verdad que estos aromas pueden venir a posteriori,

o sea, quiero decir que con esta base luego, lo cortáis

y ahí ponéis ralladura, un aceite de oliva

con alcaparritas, eneldo, evidentemente, pero, bueno,

ya lo personalizáis como más os guste.

Aquí tenemos la sal y el azúcar y le voy a añadir la ginebra.

Bueno, estaréis pensando: "¿Por qué Dani le echará ginebra?"

Es un pequeño truco de conservación, o sea,

se nos va a conservar muchísimo mejor con la ginebra

que sin ella. Así, recordad una cosa

que siempre que trabajemos con pescado crudo como el salmón

tenemos que eliminar el posible anisakis

y para eso lo congelamos durante cinco días

en un congelador de tres estrellas cómo mínimo

y a -20 grados, así lo comemos con toda tranquilidad.

Bueno, ponemos por aquí, lo que voy a hacer

es cubrir bien el salmón tanto por arriba como por abajo.

Esto, aunque os parezca, de verdad, así de sencillo

es lo que nos curará el salmón. Siempre que hay sal

hay cocina, ya sabéis que la sal cura y el azúcar aquí contrarresta

un poquito, de ahí viene un poco el marinado.

Bueno, mientras tanto,

vemos que va evaporando nuestra agua.

Así, vamos aquí cubriendo.

Intentad que no se vea nada rosa, que no se vea el salmón,

o sea, que siempre esté cubierto con sal y con azúcar.

Lo creáis o no lo creáis, lo tenéis que hacer en casa,

aquí tenéis ya vuestro salmón marinado.

Va a tener que estar, aproximadamente,

unas 36-48 horas en la nevera. Si queréis saber cómo queda

os lo voy a enseñar ahora mismo porque ya tengo uno preparado

para poder enseñarlo.

Vais a ver que soltará un poco toda su agua.

¿Veis? Como está aquí, pero vais a mirar

qué auténtica maravilla

esta pieza que además quiero cortarla para que lo veáis.

Mirad qué color más precioso.

Así que lo lavamos un poquito para quitarle el exceso

de sal y azúcar y ahora, os voy a enseñar cómo queda.

Tengo que confesar la primera novia que me eché

conquisté a su madre haciendo salmón marinado,

todas las Navidades, o sea, fijaos también,

para lo que vale este salmón marinado.

La verdad, lo hacía, habitualmente, en casa de mi novia.

Bueno, luego la relación no funcionó, pero, bueno,

la receta ahí queda y fue bonito mientras duró.

Tenemos el salmón aquí y os voy a cortar una rodajita,

para que veáis cómo queda por dentro.

Mirad, voy a coger, voy a coger por el medio.

Solo con como entra el cuchillo hace que me emocione.

Mirad qué auténtica maravilla,

mirad qué bestialidad, qué pintita que tiene.

Ahora, ya que sabéis la diferencia entre el salmón ahumado y marinado,

lo único que tenéis que hacer es hacerlo en casa.

Vamos a esperar a que termine de cocerse la pasta y la salsa,

y continuamos con la pasta "all'arrabbiata".

Como veis, la salsa ha reducido y ha evaporado todo el agua,

que es lo que nos interesaba, ahora, lo que voy a hacer es...

A la pasta, que le quedan dos minutos de cocción,

en el paquete ponía diez, yo la he dejado ocho,

y esos dos minutos de cocción los vamos a hacer aquí,

que me gusta que se integre.

Vamos a añadir otro poco de agua para que evapore, también,

ese agua la vamos a coger de su cocción.

La salsa "all'arrabbiata" me gusta que sea picantita

y que tenga fuerza, que tenga gracia.

Como dije, voy a coger un poco de agua

y la voy a meter por aquí... Otro poquito más y listo.

Ahora, volvemos, un poco, a la esencia,

quiero que hierva y quiero que esos dos minutitos

se integren, perfectamente, estas "mafalde".

Las "mafalde" reciben el nombre en homenaje

a la princesa Mafalda de Saboya. También, se conoce a esta pasta

con el nombre de "reginette", que significa "reinas".

Vamos, que estamos haciendo una pasta de corona, ¿eh?

La verdad, es una pasta muy monárquica.

Voy a sacar el rallador para el parmesano

y voy a ir cortando la albahaca, que la tengo por aquí.

Voy a sacar las hojas más grandes y voy a ir picando la albahaca;

ahí voy con mi albahaca, sin miedo, y dejaré algunas para decorar.

Aquí vengo, con mi albahaca fresca,

que quiero que el último minuto cueza dentro de las "mafalde".

Voy a probarla y quiero que veáis una cosa,

cuando hemos echado el agua estaba algo más traslúcido,

que no estaba bien integrado, y, ahora, se ha quedado...

Mirad esta salsita, es la textura que quiero que quede.

¿Veis? Hemos evaporado todas sus aguas,

tanto el agua de tomate como el agua de cocción.

Ahora llega el momento de probar.

Pica, ¿eh? Pica un poquito, pero está muy buena.

Aquí llega otro proceso vital;

que es el hecho de echarlo en la bandejita, que no es fácil,

por eso, me compré estas pinzas, que, la verdad, me salvan la vida.

Seguro que muchos estáis pensando en compraros estas pincitas.

Lo que sí voy a hacer... es esto, quitarle, un poquito...

Me traigo el parmesano por aquí.

Dejo la guindilla por aquí, y el ajo, también, lo saco todo.

Vamos a echarle, ahora, un toque de parmesano,

pero, antes, voy a echar la salsita.

Qué aromática, qué fácil, qué buena, qué bonita, qué barata.

Perfecto. Vamos ya con el parmesano.

Qué pinta, ¿eh?

Mirad... Pa, pa, pa, pa...

Es importante que compremos el parmesano de esta forma

y lo rallamos al momento, el aroma no tiene nada que ver.

Ahora voy a poner aquí en medio... Así...

Mirad... mirad qué monería.

Ya tenemos lista la pasta con la salsa "arrabbiata".

("Tarantella Medley", Al Caiola)

("Tarantella Medley", Al Caiola)

Porque están en platos separados, si no, no podría distinguirlos.

Se nota bastante... bastante bien,

ya ves que es mucho más grande uno que otro.

¿Veis toda la carne que tengo aquí?

Esto es buey y, en cambio, este otro trozo es vaca vieja.

Para contarnos todos los secretos del buey

ha venido José Gordón, del asador El Capricho,

donde, además, de cocinar estas carnes,

mantiene una de las explotaciones de buey autóctonas

más importantes del país.

José, primera pregunta, tenemos buey y tenemos vaca vieja,

quizá, te parece una pregunta obvia pero ¿qué es un buey?

Un buey es un macho castrado en el primer año de nacimiento,

que tiene que tener un mínimo de cuatro años de edad.

Si no hemos llegado a cuatro años sería un novillo,

o un ternero, si es más joven;

si no hubiera sido castrado sería un toro.

Un toro, claro. Es un macho vacuno que se ha castrado...

En el primer año de nacimiento. Eso es.

Y hasta los cuatro años no sería un buey.

La Ley dice que a los cuatro años se considera un buey,

pero nosotros creemos que es mejor esperar un poco más

y sacrificamos con un mínimo de cinco años.

Cuando ha pasado todo eso,

¿qué nos ofrece esta carne diferente a la de vaca?

Hay una diferencia, sobre todo, hormonal;

las vacas tienen más problemas con los cambios hormonales

y, quizá, las texturas no sean las más idóneas.

El buey es mucho más fino, más elegante, más delicado,

es más sutil en la boca.

Mirad, por aquí tenemos vaca vieja y por aquí tenemos buey.

La pregunta del millón...

¿Hay tantos bueyes como se venden o como se dice que se venden?

A veces nos dicen que es buey lo que es vaca.

Efectivamente, la mayoría de las veces.

A simple vista; o sea, yo voy a un carnicero...

Un espectador va al carnicero y le pide un chuletón de buey.

Hay un indicativo claro, que es el precio,

cuando nos cobran treinta euros por una chuleta,

o cuarenta o cincuenta, es complicado que sea buey.

Casi con seguridad que no lo es.

Tiene que ser más caro. Un poco más caro.

Te he visto en fotos con bueyes que son más altos que tú.

Claro, hay ejemplares, imagínate, de 1,90 metros.

¿Y la carne? La carne es espectacular.

Porque la calidad de vida, el bienestar animal...

Los animales están en una finca donde no hay absolutamente nada;

ni líneas eléctricas ni carreteras...

Los animales comen, descansan, vuelven a comer y a descansar.

O sea, una buena vida.

Un hotel cinco estrellas en el campo, ¿no?

Del buey, imagino, que es como la vaca, ¿no?

Podemos aprovechar todos los cortes.

Hay muchos cortes impresionantes y, además, con el tamaño que tienen

los cortes suelen ser mucho más espléndidos.

En esta ocasión, me has traído osobuco,

cuéntale a la gente qué parte del buey es el osobuco.

El osobuco es el jarrete, la parte de abajo de la pierna.

Esto iría así, ¿no? Para que la gente lo entienda.

Exacto. Iría hacia abajo.

Sería por debajo de la rodilla. Y aquí estaría la pata.

Eso es. Y aquí iría la rodilla.

Y toda la pieza que hay debajo es lo que se llama osobuco.

Son partes que contienen ese punto de colágeno

y que tiene más gelatina que cualquier otra parte;

además, guisado es muy agradable al paladar, ¿verdad?

Sí, es muy agradable.

José, gracias por traernos este producto tan maravilloso,

para que la gente vea la diferencia entre el buey y la vaca,

que creo que es vital e importante, sin duda.

Millones de gracias. Un placer. Un abrazo.

Tu casa para cuando quieras. Gracias.

La próxima vez nos traemos un buey.

A esta cocina tan bonita que tienes.

Muchas gracias. A cuidarse. Un placer. Hasta luego.

La vaca vieja la dejo por aquí, porque hoy, de momento,

nos quedamos con el buey para poder cocinar

este buey al Strogonoff.

Estos son los ingredientes que vamos a necesitar...

Aceite de oliva, sal, pimienta, harina, crema agria, osobuco,

estragón, Oporto, vodka, mostaza en grano, mantequilla,

caldo de carne, seta seca, shitake, portobello y cebolla.

Cómo me apetece cocinar este osobuco XXXL.

Cuando se trabaja con buey lo primero que tenemos que hacer

es cambiar nuestras medidas en la cabeza.

Voy a hacer una pieza de osobuco, porque las dos serían bastante,

ahí hay mucha, mucha carne. Un chuletón de buey de verdad,

al final, tienes carne, por lo menos, para seis u ocho,

también, depende, si son mis amigos,

con dos kilos tienen carne para tres, no veas cómo zampan.

Vamos a hacer una receta supertradicional de Strogonoff.

Lo primero que haré será salpimentar el Strogonoff

y, luego, vamos a cambiar la fórmula,

vamos a hacerlo con harina y con polvo de setas.

Voy a sacar el molinillo para hacer este polvo de setas.

Voy a empezar por aquí...

La receta del Strogonoff proviene de un apellido ruso,

luego, los franceses fueron adaptándola,

hasta llegar a lo que conocemos como Strogonoff.

En esta ocasión, os quiero hacer la receta original rusa.

La receta original, al final, es diferente a la que ha llegado.

Aunque estemos acostumbrados a una receta adaptada

con más nata, con pimentón...

He querido mostraros lo que se supone

que es más original, cómo se creó, originalmente, en el siglo XIX.

Voy a poner la harina por aquí, aquí echaré las setitas en polvo...

Voy a mezclarlo, un poquito...

El buey me encanta, pero es cierto

que no es tan fácil. Ni siquiera para mí,

es fácil encontrar buey.

Cuando vemos en las cartas "chuletones de buey",

hay que dejarlo un poco en entredicho,

porque de verdad que no es nada fácil encontrarlos.

Voy a poner un poquito de aceite de oliva.

A mí se me hace raro, no sé, eso de que se engañe al comensal

y lo que es buey, al final es vaca.

En el fondo, no tiene nada que ver.

¿Cuál elijo? Creo que el más grande, este.

Es que, además, de verdad, la vaca es deliciosa también.

No pasa nada absolutamente nada. Si es vaca vieja,

pues vaca vieja. No hace falta buey.

Parece que el buey vende un poco más,

que también es cierto.

Bueno, la vaca está muy buena también.

Ya veis. Bien de sal, bien de pimienta.

Venga, vamos ahora a enharinarlo,

solo darle un poco esta capita. Ya he echado el aceite de oliva.

Cocinar así con todo tan grande, me recuerda a "Los Picapiedra".

He visto en alguna ocasión que se han hecho restaurantes

que tenían que ver con "Los Picapiedra".

Cocinar con dinosaurio no debía ser nada fácil.

Imaginaos las cocciones, la olla, las sartenes...

Absolutamente todo. Voy a limpiar esto,

porque ahora voy a dejar reposar aquí la carne.

Así. Y tampoco quiero estar... No sé. Yo pienso en vosotros.

Quiero que hagáis las cosas tal y como las hago yo.

¿Y qué haría yo en casa y qué haríais vosotros?

Pues intentar ser prácticos. Reutilizar los utensilios

para no tener que estar fregando, metiendo uno, etcétera.

Y ahora lo voy a dorar.

Mientras tanto, voy a aprovechar,

porque tengo que cortar la cebolla.

Con la seta y el portobello, lo que vamos a hacer,

es saltearlas aparte con un poco de mantequilla

y la mostaza.

Y no será hasta el último momento donde lo ensamblemos todo junto.

Ya sabéis que me encanta que cada cosa tenga su cocción,

que eso es importante.

Vamos a ver cómo está.

Esto ya huele diferente. Se nota mucho

como un poquito más de aroma a carne,

a carne de este tipo, que cuando metes en la brasa,

huele todo el vecindario.

Últimamente, hago barbacoa

y los vecinos me miran mal. Tengo que reconocerlo.

Ahí. Yo entiendo que los vecinos se puedan enfadar

cuando hago barbacoa, porque a mí también me pasa.

Cuando algún vecino hace una barbacoa y no me han invitado

y no me traen un choricito a la parrilla, me enfado.

Me miran raro. Pongámoslo así.

Bueno, vamos a sacar ya el osobuco de aquí.

Mirad. Vamos allá

¡Qué pintaza!

Bueno, voy a meter ya la cebollita.

Así.

Mirad qué colorcito tiene este aceite de oliva.

Nosotros vamos a hacer esta receta con buey,

pero es verdad que la podéis hacer exactamente igual

con cualquier otro tipo de carne.

Yo os aconsejo un solomillo salteado.

En el caso de solomillo, no tenemos que hacer

todo este proceso. También se podría hacer

con un poco de cerdo, con un poco de pollo.

Con cualquier cosa, se puede hacer un Strogonoff.

Bueno, las setas las voy a ir cortando ya.

Así, van en cuartos.

Mira. Aunque no las saltee hasta el último momento,

por lo menos, voy a ir adelantando algo del trabajo.

Porque en cuanto la cebolla ya esté fondeada,

lo que voy a hacer, es añadir el osobuco de nuevo

a la sartén. Los líquidos que, en este caso,

son oporto y vodka,

en cuanto hiervan un poquito, ya sabéis que pierde

un poco el alcohol, vamos a añadir el caldo de carne.

El estragón lo añadiremos al final.

Es increíble que yo, por ejemplo, que no bebo alcohol,

sí me gustan esas connotaciones en la comida,

sobre todo, los jereces, olorosos.

Me encanta. O sea, no bebo alcohol,

pero me encanta cocinar con alcoholes.

Bueno, vamos aquí ya. Esto está cogiendo forma.

¡Oh, qué bien huele la cebollita!

Y voy a ir raspando un poco, aunque sé

que lo poquito que queda aquí, se nos va a ir

en cuanto echemos el alcohol, que lo voy a hacer ya.

Vodka, oporto. A vuestra salud.

Para adentro.

Así.

Si hay algo que me apasiona en este tipo de corte,

es el interior del hueso.

Yo soy muy... Aquí lo veis también.

Yo soy muy de tuétano, de la grasa que se concentra

dentro del interior del hueso. Hay mucha gente que no le gusta,

pero a mí me apasiona

y me apasiona de toda la vida. De hecho, es el motivo

por el que he querido hacer la receta con este corte,

que es un osobuco, por encontrarme el tuétano.

Alcoholes fuera. Ese el momento de añadir

el caldito de carne. Ahí, rociando bien

este maravilloso osobuco.

Así. Aquí lo vamos a tener durante una hora

para que se nos quede la carne bien tierna.

Y os voy a dar un consejito para que no se os quede

el osobuco arrugado, para adentro y hacia arriba.

Es cortarle con una tijerita. Mirad aquí.

Con un cortecito aquí, veis que se abre un poquito.

Otro cortecito aquí. Tenemos más que de sobra

para que ya no se nos rice tanto.

Y ahora vamos a dejarlo ya una horita.

Una horita después, veis que ha desaparecido

el tuétano y que se ha integrado dentro de la salsa.

Si queréis ver que está en su punto,

es cuando el hueso, prácticamente, se despega de la carne.

Yo ya, incluso en el plato de presentación,

lo que voy a hacer, es sacar el hueso y la carne.

Aunque estén despegados, es obvio que el hueso

no lo voy a poner en otro lado,

sino que lo voy a poner también de decoración,

porque queda muy bonito, eh.

Así. Y, además, así se sabe que hemos hecho

un auténtico osobuco de verdad.

Pero antes de todo, voy a terminar

esta maravillosa salsa. Mira. Lo voy a poner aquí.

Así.

Y ahora, le vamos a dar mucha chispa.

Tenemos aquí ya la sartencita. Voy a poner la mantequilla.

Así.

Voy a poner el portobello.

Así. Si lo queremos aligerar con aceite,

pues podríamos también echarle un poco de aceite de oliva.

De hecho, venga, lo voy a echar, porque sabéis

que siempre me gusta cuando pongo

un poquito de mantequilla, poner aceite de oliva.

Que coja sabor. Así. Con un poco de pimienta también.

Esto ya va cogiendo aroma y va cogiendo gracia, eh.

Que no se nos olvide que tenemos que añadir

la mostaza, los champiñones, el estragón y la crema agria.

¿Sabéis lo que voy a hacer? Muchas veces, a esta receta

le pasa como al rabo de toro, que se queda como más grumosa.

Y lo ideal es pasarla y colarla por un colador.

Quiero ser fino y ser elegante. Así que, en la misma olla,

voy a colarla y voy a volver a meterla.

Me dan igual las pintitas. Eso me gusta.

Esto de aquí no me preocupa.

Pero sí que voy a intentar quitarle la parte más gruesa, más gorda.

Bueno, vuelvo a meter la salsita. Mirad este gesto,

que solo es de una cosita más en el lavavajillas,

pero la hemos dejado finita

y elegante, como nos gusta cocinar.

Me lo decís por la calle. "Qué fino eres".

Ya está. Somos finos. ¿Qué le vamos a hacer?

Así. Mantequillita. Momento de añadir la mostaza.

Así, en grano. Un poquito por aquí.

Ahora lo que no quiero, es meterle toda la mantequilla dentro.

Así que voy a intentar, primero, añadir el "sour cream".

Así, por aquí.

Le voy a pegar un varillazo para integrarla bien.

Ahora ya voy a darle un poquito de temperatura.

Ya sabéis que cuando estamos ensamblando cosas,

me gusta que haya integración.

Y para que haya integración, necesito que haya

un poquito de hervor.

Cuidado aquí con la mantequilla, ¿vale?

La mantequilla ha sido el medio donde hemos salteado.

Pero no me hace falta que esté en el osobuco.

Mirad. Aquí.

Los champiñones están peleones, así que voy a hacer

el truco del almendruco.

Vamos allá. Momento de meter el estragón.

Voy a meter estragón de Strogonoff,

que no tiene nada que ver, pero bueno.

Era broma. Era un chiste malo. Cocinar, todo lo que queráis.

Contar chistes me cuesta más.

Mirad qué salsa más maravillosa.

Me encanta hacer recetas tradicionales, eh.

Pero tradicionales de otro lugares como esta.

Vamos a ir poniendo por aquí.

Vamos a intentar que el "champi" caiga por todos lados.

Pero mirad qué auténtica maravilla.

Así. Qué cosa más golosa.

Listo.

Aquí tenéis este espectacular osobuco de buey Strogonoff.

(Canción "At Home")

Pues aquí está mi propuesta de hoy: pasta con salsa "arrabbiata"

y este buey al Strogonoff.

Os invito a que le dediquéis tiempo a cocinar

lo que luego vais a comer. Porque recordad

lo que digo siempre: Haz la comida, mejora tu vida.

Picante, no picante...

Goloso, suculento, osobuco... Me está llamando.

Y el champiñón... Mira, eh. Champiñoncito rebelde.

¡Qué bueno! Muy bueno.

¡Qué pinta!

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Pasta con salsa arrabiata y buey Strogonoff

Hacer de comer - Pasta con salsa arrabiata y osobuco de buey en salsa Strogonoff

04 nov 2019

El invitado José Gordón, propietario del asador El Capricho, nos sorprende con un plato de pasta: pappardelle con salsa Arrabbiata, salsa enojada, por las guindillas o chiles que se usan para cocinarla. Dani García nos enseña como bordar el osobuco de buey con salsa strogonoff.

ver más sobre "Hacer de comer - Pasta con salsa arrabiata y osobuco de buey en salsa Strogonoff" ver menos sobre "Hacer de comer - Pasta con salsa arrabiata y osobuco de buey en salsa Strogonoff"
Programas completos (153)

Los últimos 612 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios