Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Judiones de la granja y pollo con cigalas - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Dani, hay que ver que desde que estoy en la tele

contigo, mi madre dice que estoy echando kilitos de más.

Qué vamos a hacer. Hombre, es que no paras de zampar.

Yo le digo que la tele engorda, pero ella erre que erre.

Así que, de momento, ¿sabes qué te digo?

Llevo una semana yendo al gimnasio.

Muy bien, ¿bajaste ya peso? Porque te veo igual.

No, voy al gimnasio, hasta el gimnasio,

pero un día de estos me apunto. Ah, y entras, ¿no?

¿Pero te sientas en el banco de delante?

Lo miro a ver qué máquinas hay y me voy.

Y te vas, controlando, a ver si te convence.

A ver si me convenzo. Bueno, bueno...

Hoy tenemos dos platos, tremendamente, consistentes

para ir al gimnasio antes de comerlo

y no después. Uno de ellos, judiones de la granja.

Los típicos y tradicionales de toda la vida y luego,

vendrá Isaac con su receta de mar y montaña pollo con cigalas.

Ojito, eh. Ojito, vete ya para el gimnasio.

Me voy al gimnasio, vale. Voy a lavarme las manitas.

No voy a ganar peso, mamá, no voy a ganarlo.

La verdad, son platos para tomarte... La vida

es cuestión de equilibrio, te tomas uno, te tomas otro.

Lo que pasa es que hoy te vas a tomar una ración y media

y dos raciones de otro.

¿Te digo cuál es el de las dos raciones?

El mío. El judión.

(RÍEN)

Bueno, expliquemos los ingredientes que necesitamos

para estos judiones de la granja:

judiones, aceite de oliva,

oreja, chorizo, morcilla y panceta.

Un poquito de harina, cebolla,

ajo, pimentón dulce, laurel y sal.

Los judiones, noche anterior, agua fría.

¿Vale? Los tenemos aquí ya preparados.

Bueno, por otro lado vamos a hacer un sofritito y Antonio me pelará

el ajito y la cebolla.

Y yo mientras voy a ir ya metiendo en una ollita.

¿Sabías que los judiones de la granja

no siempre fueron blancos? No.

Eran morados negruzcos, pero gracias a la gran selección

de cultivos, cambiaron. Pasaron de morados negruzcos

a moraditos suave con una pinta negra

y luego pasaron a morados superdébil

y de ahí ya pasaron a blanco.

Pues vaya proceso. Como Michael Jackson, más o menos.

(RÍEN)

Dani, ¿solo te la pelo?

Córtala guapa para hacer el sofrito.

¿Vale? Mira, yo aquí voy a echar la orejita,

voy a ir echando los judiones.

Nunca uséis este mismo agua,

agua mineral, importante, por el tema de al cal.

"Mirepoix". "Mirepoix", sí, mira, choricito.

Dani, ¿"mirepoix" es como a trocitos grandecitos?

Es un poco más grande

que la "brunoise". Un poco más grande.

¿Y cómo es la "brunoise"?

Un poco más pequeña que la "mirepoix".

(RÍEN)

Exactamente. Está claro, Dani.

Nada, la "brunoise" son trocitos pequeñitos.

Cuando cortas "mirepoix", realmente, ya haces así, mira.

Uno aquí, otro aquí,

otro aquí y lo que has hecho es más que nada para cortar

lo que sería casi una "brunoise".

Y eso es una "mirepoix" sin necesidad de... ¿Vale?

Cachitos grandes.

Bueno, agua.

El tema del agua es importante como hemos dicho, yo tengo

la suerte que en mi casa no hay mucha cal, así que,

la haré con agua del grifo.

El ajito, ¿cómo te lo corto? A la mitad y en trocitos.

Bueno, ya tengo aquí y ahora le voy a meter caña

a partir de agua fría y darle un primer hervor.

A partir de ahí, limpiaremos, desespumaremos.

Subirán las impurezas de todo y después de ese momento

ya sí dejamos cocer una hora cuarenta y cinco

a un fuego medio, ese chup, chup que tanto nos gusta.

Del que siempre hablamos, el chup, chup.

Chup, chup, que hay diferentes chup, chup, y luego está

el sofreír que es lo que haremos ahora

que sonaría de otra manera.

(IMITAN EL SONIDO DEL SOFRITO)

Más, más, ahí está y el chup, chup es...

(IMITA EL SONIDO DE BURBUJAS)

Eso es ping pong.

Eso me suena más al ping pong. Bueno, sofrito, ¿vale?

Lo que voy a ir es adelantando trabajo

y lo que vamos a hacer es un poquito de aceite de oliva,

el ajito, fijaos, Antonio ya cómo sabe, cómo me gustan las cosas

respetando cada ingrediente.

El ajito por aquí, la cebolla por aquí,

dejad de echarlo junto. Ajito, cebollita, aceite de oliva, laurel.

Laurel por aquí. Y tenemos por ahí el pimentón

y un poquito de harina.

Harina para darle nada, un poquito más de cuerpo.

Voy a echar aceite de oliva, ajo, dejaré que el ajo baile,

que saque todo su perfume,

voy a echar la cebolla

y vamos a dejarlo fondear. ¿Has visitado alguna vez

la Granja de San Ildefonso?

Nunca. En la vida, yo conocí allí

a mi novia, en Segovia. ¿Pero tirando un plato?

No, no. Cortando un cochinillo

se enamoró de ti No, de hecho, me comí calabazas

al principio, pero después surgió el amor, pero la conocí allí.

¿Qué hacías en Segovia, la conociste ahí?

Pues de fiesta como de costumbre.

Hay dos cosas que no entiendo, primero, te fuiste de Sevilla

a Segovia de fiesta. Fui a Madrid y de Madrid a Segovia.

Segundo, conseguiste que tu novia

se fuera contigo a Sevilla, cómo la engañaste.

No sé por qué, será el clima. Bueno, gloria, ¿no?

Gloria. Gloria. "Hashtag"

por qué te fuiste a Sevilla con Antonio, cuéntanos.

Con el pesado este por qué te fuiste.

Oye, que seguro que Gloria nos sigue,

pero vosotros, el resto, seguidnos en las redes sociales,

@hacerdecomertve.

Bueno. Dani, sabes que Felipe V

fue quien construyó el palacio de La Granja de San Ildefonso.

No lo sabía. Y para ello trajeron

a trabajadores de toda Europa entre ellos unos franceses

que trajeron las judías y al final, la cultivaron

y de ahí surgió, qué te parece. Pues genial.

O sea, comemos judiones de la granja

por los franceses. Sí.

Gracias, Francia. Sí, pero no lleva mantequilla,

ahora, los judiones deben tener esa textura mantequillosa.

Sí, y que no se nos rompan, cuidado que no se rompan.

Claro, por eso ya hice el primer hervor

y Antonio lo va a desespumar. Dani, cuando viajas,

¿eres de visitar los palacios? La mayoría de veces que viajo

voy a trabajar, al final me tiro un tiempo trabajando

y un tiempo cocinando,

pero mis monumentos se llaman restaurantes.

Dani, esto está ya, hay un poco de grasita, ¿la quito, la dejo?

Vamos a intentar quitar. ¿Le quitamos toda?

Mirad lo que quitó Antonio.

Esto es media hora menos de gimnasio.

Media hora de gimnasio, totalmente.

Quita, intenta, vamos a ser finos.

Yo la quito toda. ¿Somos finos o no?

Sí, hombre. Cógeme un poco del centro

y echamos un poco del caldito aquí.

Aquí, eso, ya sabéis también que nosotros para ir un poco...

Echamos un poco de agua que además es el mismo agua

donde se cuecen los judiones para cocinar ese sofrito.

Hay muchas veces que es como los matrimonios,

relacionas judiones de la granja con la morcilla, oreja, chorizo...

Y lo hemos hecho así porque sabía que a Antonio

hay que animarlo a ir al gimnasio,

pero podemos hacerlo de otras maneras,

hacemos sofrito, igual, pero en vez de meter la parte cárnica

saltearíamos unas setitas y se las metemos al final.

Langostinitos, almejas, me encantan las almejas,

mejillones, ojo, que metas mejillones al final y se abran

y luego, va a quedar

todo ese aroma, ese jugo y sabor del mejillón.

O sea, que siempre que hagamos una receta intentar abrir la mente

porque se puede ser flexible dentro de la lógica.

Cómo lo ves. Veo que ya va cogiendo forma.

Bueno, vamos a hacer una cosa, vamos a cerrar nuestros judiones

que ya están limpios de grasa y de impurezas y vamos a mantener

aquí el sofrito para terminar añadiéndole la harina y el pimentón

un poquito más tarde porque podría hacerlo ahora, sí,

y podría tenerlo hecho, sí, pero sería con este caldo

que ahora no tiene la consistencia ni el sabor

que quiero que tenga, por lo tanto, el sofrito está hecho

lo apartamos un segundo y los judiones los tapamos

y los dejamos una hora, cuarenta y cinco minutos.

Recordemos, ¿vale? Aceite, ajito, laurel,

cebolla y le eché un poquito de su caldo al principio.

Os acordáis, ¿no? He retirado ahora el laurel

porque ha hecho el trabajo que tenía que hacer

y es que sigo oliendo a laurel sin estar ya.

El sofrito lo acabo de volver a poner,

añadiré primero, el pimentón dulce.

Por aquí, sin miedo, ¿vale?

Antonio, ve sacando un poquito de caldo

y me lo echas aquí. Pero aún no, cuando eche primero...

La harina. Ahora, exacto.

Cómo va... Esto es un pinche

de categoría y lo demás son tonterías.

Sin haberlo preparado, salió un pareado.

¿Sabes quién usaba mucho los pareados?

Aparte de los carnavales, José Antonio Machado.

Oh. ¿Sigo, Dani?

Un poquito. Cómo huele, es que me encanta

cómo huele solo. Platito de cuchara sedoso, Dani.

Sedoso, meloso. Aquí se ve la sedosidad.

Con cuerpo. Correcto, oye, hablando de cuchara.

Venga, echa todo dentro, ¿puedes? Es que soy muy torpe

y lo voy a tirar. Y yo, si quieres, lo tiro igual.

Es broma. ¿Te cuento una cosa

sobre la cuchara ya que estamos aquí contando

lo de los platos de cuchara? Venga, tira.

¿Sabes que hay un georgiano que dice tener un poder natural?

El poder del magnetismo.

Es capaz de ponerse aquí pegadas 53 cucharas.

¿Pero con pegamento? No. Dice que tiene

un poder sobrenatural.

A eso le llamo yo "una persona atractiva".

¿Te digo lo que vas a tener tú? 55 judiones aquí,

aquí pegados. 55 minutos de cinta hoy.

Ya ves. Mira. Vamos a triturar.

Tenemos cuerpo suficiente. Si no tuviéramos,

le podíamos haber metido un poquito más de judión, ¿vale?

Listo. Vámonos.

Venga. Y ahora, con muchísimo cuidado.

Los guisos cuando están aquí, hay que tener cuidado.

Venga. Y ahora, nada, un último hervor.

Con un poquito más tenemos de sobra.

Voy a sacar la parte cárnica aquí para luego ponérsela encima.

Venga. Echamos los judiones.

Quiero hacerlo con cuidado, que no se rompa. Es importante.

Aquí lo que es el tocinito,

lo sacamos.

Cómo quema y cómo huele. La orejita.

Mira, la orejita, esta parte

la vamos a poner aquí abajo. Listo.

Esto está ya. Tráeme esa judía, con cuidadito.

Y me encanta esta cazuelita. Perfecto.

Veis que no se ha roto nada. Nada, nada. Dámela.

Ahí, perfecto.

Ya nos queda la parte cárnica.

La pancetita.

Mamá, perdóname, pero voy a pecar. No he pecado, pero voy a pecar.

La morcillita y el chorizo.

A ver. Que la legumbre no es mala. Equilibrio en las grasas.

Hay que controlarlo y punto.

Bueno. Y con esto, vamos a limpiar

nuestra mesita. Así me gusta, Antonio.

Cada día te quiero más.

"Obí, obá", Antonio, cada día te quiero más.

Bueno, aquí tenéis estos maravillosos judiones.

Y aún nos queda por preparar el mar y montaña

de pollo con cigalas con Isaac.

(RÍEN) Exactamente.

(Suena "All I Have To Do Is Dream")

Tenemos todo preparado para hacer nuestro mar y montaña.

Va a venir Isaac a cocinar con nosotros

este maravilloso pollo con cigalas.

(Timbre) Dani, voy yo. Sí.

Me encantan los mar y montaña.

Sobre todo, vienen de la zona de Cataluña.

Es donde mejor saben hacerlo.

Bienvenido. Gracias por invitarme.

Dani. Oye, un placer.

Un placer para mí. Un honor. El honor es nuestro,

siempre que la gente venga a vernos.

¡Oh, qué guapo! ¡Qué chulo! Un regalito.

Un cocinero, un cocinero.

Bueno, bueno. Un cocinero que viene armado, eh.

Preparado, por si acaso Antonio se pasa mucho,

pues "pim, pim", darle un poco.

Un monito con falda. Yo creo que es una monita.

Es verdad. No me había fijado. Trae faldita.

En casa tengo muchos muñequitos de cocineros.

¿Sí? Este puede ser la mascota del programa.

Aquí lo vamos a poner.

Aquí lo vamos a poner.

Bienvenido. Cuéntame un poquito. Gracias.

Bueno, pues voy a hacer un pollo mar y montaña. ¿Vale?

No es que sea muy "kosher".

Ah, claro. Esto es verdad. Eres "kosher".

No podrías comer cigala. Correcto.

Exacto. Dani, ¿qué es "kosher".

Él te lo puede explicar mejor que yo.

¿Qué es "kosher"? Básicamente, es la cocina

que sigue los preceptos de la tradición judía.

¿Vale? Entonces, no comer cerdo. ¿Vale?

No comer, por ejemplo, nada de marisco.

Y pescados con escamas y branquias. Exacto. Aletas y escamas.

Aletas y escamas. Aletas y escamas. Correcto.

Por ejemplo, el rape no se puede. ¡Ay!

Hay una controversia con eso. Sí.

¿Según diga el rabino? No. Al principio, sí...

Parece que el rape cuando es pescado

y sale del mar, pierde las escamas.

Entonces, se dictaminó que no. Que no se podía comer.

De hecho, yo a veces lo hago con rape, en lugar de esto.

En casa soy "kosher". Fuera ya...

Isaac, sí te digo que hoy ya he aprendido algo.

¿Sí? Y yo voy a aprender mucho también.

Lávate las manos. Nosotros ya las tenemos limpias.

Y yo voy diciendo los ingredientes que te he traído.

Bueno, para esta receta de pollo con cigalas

vamos a necesitar muslo de pollo,

cigalas, carcasas de pollo,

tomate, chalota, cebolla, apio,

vino blanco, un poco de brandi, aceite de oliva

y "fumet" de pescado que tenemos de nuestra despensa congelada.

Luego, una picada: almendra, ajo y pan.

Y luego, sal y un poco de pimienta. Vale.

Venga, vamos. ¿Está todo bien?

Vamos al lío. ¿Vamos al lío?

Isaac, ¿quieres que te vaya cortando la verdura?

Pues... ¿Me vas a hacer de pinche?

Claro. Yo soy pinche. Hombre, tener a Antonio

de pinche es un honor. Te lo digo.

Y a ti de cocinero. No, no. Yo soy tu pinche hoy.

Venga, Dani, Isaac.

Pues nada. Lo cortamos. Hazme un pequeño resumen.

¿Cómo lo harías? ¿Cómo lo haría?

Primero, por un lado, doraría la carne.

Vale. Perfecto. Por otro lado, doro las carcasas.

Perfecto. ¿Vale? Las aparto.

Perfecto. Cojo las cigalas,

les quito la cabeza. Y lo que hago es

también sofreír la cabeza para que suelte el juguito.

Y se mezcle el sabor del pollo y el marisco.

Perfecto. Vamos a hacer un resumen rápido

para que la gente no se pierda.

En esta sartén, vamos a dorar el pollo.

Y yo sugeriría también que, una vez saquemos el pollo

que ya esté bien doradito,

doraría también la colita de la cigala.

¿Vale? Solo la colita y la sacamos. Esa es mi sugerencia.

Por otro lado, vamos a hacer una especie de caldo-salsa.

Con las carcasas de pollo, las cabezas,

las verduritas, el brandi, el vino blanco y el caldo.

Tiene buena pinta. Va a quedar consistente.

Y, por otro lado, vamos a poner un poco de aceite

para freír el ajo, la almendra y el pan frito.

Lo que en Cataluña se llama "picada",

en Andalucía se llama "majado".

Majado. Exacto. Tal cual.

Al fin y al cabo, soy aficionado. Yo tengo otro trabajo.

Esto me gusta porque me gusta.

¿A qué te dedicas realmente? Yo soy empresario.

Tengo empresa de... Eso está bien.

La verdad es que sí. Y relativamente hace poco,

me regalaron en casa un curso de cocina

de una reputada escuela de cocina en Barcelona.

Y nada... Y te picó la curiosidad.

¡Jolín! Pero bueno... a tope, a tope.

Bueno, déjame las carcasas.

Lo que voy a hacer, es trocearlas en dos.

Y vamos... Ve tú salpimentando esto.

Venga. Un poquito de sal aquí.

Sin miedo, eh. Hay que echarle.

Yo siempre digo que hay que ser generoso en la cocina.

Total. No ratear.

Ojo, sin pasarse en la sal,

que es donde entonces ya puedes echar al traste un guiso

o cualquier cosa.

Mira. Yo lo que hago en las carcasas...

Hay un puntito aquí donde cortarlas bien.

A mí lo que más me cuesta, es trocear bien el pollo.

Siempre le parto algún hueso.

Porque no te sabes la anatomía del pollo.

Ya. Eso hay que dar un curso

de anatomía del pollo para que no se pasen estas cosas.

Pero en la escuela no lo hay.

Isaac, ¿tú de dónde eres verdaderamente?

¿El primer origen? Hebreo.

Claro. Por eso lo de la cocina "kosher".

¡Ah, vale, vale, vale! Hebreo.

¿Y por qué te dio por venirte para acá?

De hecho, nací en Ceuta. ¡Ah, qué curioso! Enfrente mía.

Sí, señor. De hecho, tengo familia.

Mis tíos viven allí en... En Marbella, ¿no?

Claro. Y primos míos y todo eso.

Vamos a cambiar la tablita.

Una tabla... Nosotros es que somos muy pulcros.

Ya. En la cocina hay que ser muy limpio.

Antonio... Además, ahora hay la tendencia

de que las cocinas sean abiertas en los restaurantes.

Ahí está. Mis cocinas son abiertas hace bastante tiempo.

Muy fácil. Partimos la...

Mira. Si os queda aquí un poquito, que ya esté un poco de su coral,

hacedle así, como yo he hecho y sacadlo, ¿vale?

Toma, Isaac. El coral se aprovecha.

Claro. Es lo más importante. Venga.

Realmente, va dentro. Vale. Y ahora, mira.

Le dais aquí un poquito.

¡Pam, pam, pam, pam!

Esto no lo sabía yo. Claro. Y abres así.

Y así es como la sacas perfecto. Bueno, Isaac, cuéntame.

Dijiste que naciste en Ceuta. Correcto.

¿Pero dónde vives? Yo vivo en Barcelona.

A los dos años, dos años y medio, por temas de empresa,

mis padres me trajeron a Barcelona,

por la empresa textil de mi padre.

Te dedicas al textil. Entre otras, entre otras. Sí, sí.

Isaac, yo creo que también has vivido en Israel.

¿Puede ser? Correcto. Tienes buena información.

Allí me invitaron una vez a cocinar y no podía ir,

pero me apetece muchísimo conocer la cocina israelí.

Bueno, es una cocina inspirada en Oriente

pero con influencias occidentales.

Sí, exactamente. Como el país.

Tiene incluso connotaciones mediterráneas o cercanas.

Muy mediterráneo. Viví allí. Estudié allí.

Estudié en Israel.

Y luego, pues volví para España porque mi padre enfermó

y me llamaron al rescate.

Y me vine. Y aquí estoy.

Oye, Dani, ¿sabes cómo llaman en anglosajón al mar y montaña?

"Surf and turf". Ah, bueno, sí.

¿OK? Bueno, importante el pollo,

marcando y dorando bien y dejando abajo todos los jugos.

Por el otro lado, lo que voy a hacer... Ojito.

Aquí, espachurrar. Lo que viene diciéndose

espachurrar o machacar la cabeza.

Te he de confesar que nada más lo que veo,

está saliendo mejor de lo que a mí me sale.

Bueno, pero los pasos en la cocina son fundamentales.

Ya, ya. Si yo tengo paciencia, tú le echas más.

La perfección sería sacarlo de ahí.

Como va a ser para un caldo, nosotros vamos a echar en un lado,

habéis visto que he dejado un huequecito.

Las chalotas, ¿cuál es la diferencia en el sabor?

Es más elegante, menos basto. Más suave.

Muy suave, muy suave, es elegancia pura.

Nunca había hecho un guiso mezclando chalota y cebolla.

Isaac, cuéntame, en Israel, ¿qué estudiaste?

(ISAAC RÍE) A ver, a ver, sorpréndeme.

Estudié teatro, expresión corporal, mimo, payaso...

¿Mimo? No me lo creo. Sí.

Y payaso. Pero ¿has ejercido?

Un poquito. Eso es bueno, eso es bueno.

Qué bueno. Hacía teatro.

Hice varias obras de teatro, es una gran profesión.

Hacer reír a los niños es lo más bonito del mundo.

Y a los mayores, también. Sin lugar a dudas.

Voy a ir sacando el pollito. Antonio, tráeme los líquidos.

Líquidos, el fumet... Así está bien, ¿no? Bien doraditos.

Sí, señor. Importante el doradito, ¿vale?

Aquí ponemos la otra y en ese aceite, con cuidado,

vamos a saltear las cigalas para echarlas al final.

Como veis aquí, fijaos cómo huele.

Ha llegado el momento de echar la parte líquida.

Tenemos aquí los sólidos y, ahora, los líquidos.

Tenemos el brandy, el vino blanco y el fumet;

primero, el brandy. ¿Tú quemas el brandy?

Yo no. Es bueno quemarlo.

¿Sí? Porque pierde el alcohol.

Pierde el alcohol y es bueno. Lo echo en un ladito.

Pensaba que con la cocción se iba evaporando.

Se evapora pero no se quema. Ah...

¡Ahí va!

El vino blanco no lo quemamos porque no tiene tanto alcohol.

El toque de brandy con la cigala me encanta.

¿Se apaga al echar el vino? No, se apaga solo.

Cuando lo hagas en casa ten cuidado, ¿eh?

Sí, no va a ser que... Quiero que lo hagas, pero...

Tú sabes quién limpia la campana, ¿no?

No. Imagínatelo.

¿alguien que tengo a mi lado que es muy alto?

Eso es, por la altura, no porque sea el pinche.

Yo no llego pero tú sí. Claro, claro.

Echamos todos los calditos y, ahora, echamos...

El fumet. El fumet de pescado.

Pollito dorado... Ojito con este aceite, ¿eh?

No lo tiréis, este aceite es lo mejor.

Tiene la pimienta... aromas. (RÍEN)

Tenemos aquí el caldo. ¿Cuánto tiempo lo dejamos cocer?

Yo suelo dejarlo quince o veinte minutos.

Perfecto, perfecto. ¿Sí?

A fuego lentito.

Lo voy a tapar y vamos a dejarlo esos quince o veinte minutos.

Tras los quince minutos, tenemos el caldo, que está colado;

recordad que tenemos este aceite con esos juguitos;

vamos a pasar, ligeramente, las cigalitas;

luego, vamos a hacer una picada o majado,

podemos llamarlo como queramos; hemos frito pan, almendra y ajo.

Antonio va a hacerlo como sabe. No es por no hacerlo,

pero a él le hará ilusión, que es su receta, ¿no?

Tírale ya, anda. Yo le voy a ayudar.

Venga, ponte con el mortero. Yo lo hago con la zurda.

Yo te echo una mano. Gracias, gracias.

Él es zurdo, claro. Lo hago todo con la zurda menos,

no sé por qué, cortar papel, que lo hago con la derecha.

Fijaos en lo que voy a hacer; donde hemos marcado el pollo

vamos a marcar, ligeramente, las cigalas, unos segundos, ¿eh?

Cuando las echas les damos la vueltecita.

¿Echo el ajito? Echa el ajito. Gracias.

Vale. Vaya pinche de lujo que tengo.

Isaac, cuéntanos, ¿cuáles son los platos

que mejor te salen o tus platos favoritos?

Aparte de esto, que me gusta mucho el pollo,

aunque haya otras carnes mejores, a mí me gusta más el pollo,

porque siempre sale bien; es rico, es tierno...

Lo que mejor me sale y más me gusta hacer son los tartares.

¿Ah, sí? Dani, ojito, ¿eh? Qué nivel, ¿eh?

Ya os enseñaré. Sí, sí.

Tartar de atún y de salmón, aparte del de carne, ¿no?

Me gusta mucho hacerlos.

Siguiente paso, hemos dorado, ligeramente, las cigalas

y, ahora, echo el tomate;

no hay que freírlo mucho pero lo dejamos un ratito.

Voy a echar un poco de caldo para que vaya cogiendo forma

para meter el pollo y que termine de cocinar.

¿Cómo lo llevas? Quiero echarlo ya y triturarlo.

¿Lo vamos a triturar? Pues, entonces, ya está.

Lo podemos dejar sin triturar pero si se tritura, mejor.

Así quedará más fino. Luego, meteremos el pollo.

Dani, me ha gustado mucho lo de añadir el tomate solo.

Así coge más protagonismo y se nota mucho más aquí.

Tiene un color más intenso.

Vamos a triturarlo en la misma olla durante unos segundos.

Isaac, ¿con quién vives? ¿Quién cocina en casa?

El día a día lo cocina mi mujer, claro está,

porque yo trabajo, tengo mi empresa y viajo un montón;

entonces, ella cocina el día a día, que no le gusta nada.

¿No le gusta cocinar a tu mujer?

Así que es feliz desde que me he aficionado a la cocina.

Para el sabbat que celebramos cocino yo;

si hay invitados, cocino yo; algún día especial que queremos...

Regalarnos, un poco, yo. Y disfruto, ¿eh?

A partir de ahora, con estas ideas tienes que cocinar más veces.

¿Sabes qué me pasa, a veces? Salgo de la oficina estresado

y cuando llego a casa, me pongo a cocinar.

Mirad qué pinta, qué cremosidad tiene esta salsa.

¿Cuánto tiempo los dejas? ¿Haces estos mismos muslos?

Según veo que va reduciendo, quince o veinte minutos.

¿Es lo correcto? Sí, creo que tardará eso.

Momento cumbre, ¿eh?

Quince minutitos. Cómo huele, Isaac.

Cómo ha reducido, ¿eh?

Fíjate, ¿eh? Mirad la textura de la salsa,

a lo mejor, no pensabais que iba a quedar así de melosa,

así de sedosa, que Antonio le gusta que le diga así.

Mirad, los tocamos... perfecto.

¿Cómo se sabe el punto exacto? A veces, me queda duro

y veo que este está más tierno. Se sabe tocándolo, tocándolo.

Si está muy tierno, que llegas abajo, está crudo;

si está terso, está hecho.

Vamos a ponerlo aquí, casi no burbujea. Qué buena pinta.

Fuera del fuego, mirad qué mar y montaña,

el calor residual es suficiente para cocinar las cigalitas.

Te voy a decir la verdad, Dani. Te mola, ¿no?

Con tu ayuda, le da diez mil vueltas al mío.

Bueno, no pasa nada. Sería preocupante que no, ¿eh?

(RÍEN) Le voy a echar un poco de perejil.

Algunos pensaréis que podríamos haberlo echado en la picada,

mi madre se lo echaba a la picada y, además, lo freía,

pero el perejil me gusta así. Muchas veces está menospreciado

pero, también, tiene aroma, si le echas, sabe a perejil.

A mí me gusta que el toque sea fresco,

por eso lo echo en este momento y no en la picada.

Aquí tenemos este pollito con cigala, mar y montaña.

(SUENA "SOMETHING GOOD THIS WAY COMES", JAKOB DYLAN)

(SUENA "SOMETHING GOOD THIS WAY COMES", JAKOB DYLAN)

Dani, vaya pintón que tienen los judiones, ¿eh?

Pero, ojito con la receta que ha traído Isaac,

que tiene una pinta, también... Gracias por mandar estas recetas.

Gracias por invitarme pero eso no me lo como.

Bueno, los compartimos nosotros, pero el pollito sí lo vas a comer.

Eso sí, el pollito sí.

Vosotros, ya sabéis, si queréis venir a enseñarnos

vuestros platos favoritos, haced una foto,

subidla a redes sociales con #hacerdecomer

y, quizás, sois quienes estéis aquí en el próximo programa.

Ya sabéis: haz la comida y mejora tu vida.

¿Cómo se diría en hebreo?

Sería más o menos...

(HABLA EN HEBREO)

¿Puedes comer cigalas? Sí.

Me la he echado porque no sabía. En casa no, pero en la calle...

Te echo tres y Antonio come menos. En la calle soy más suelto.

Que aproveche. Voy a coger una cigala, porque...

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Hacer de comer - Judiones de la granja y pollo con cigalas

02 may 2019

La primera receta del día son unos judiones de la granja, una variedad de judía de gran tamaño y que se puede utilizar en una gran variedad de platos.

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