Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Gazpachuelo y tarta de manzana - ver ahora
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(Sintonía)

No soy capaz de no ir a por el pan

y no darle un bocadito al pico del pan.

Buenos días a todos, hoy vamos a preparar

un plato típico de Málaga.

Raro, eh, que yo hable de mi tierra, pero, ojo,

porque vamos a hacer un gazpachuelo malagueño

y de postre haremos algo muy internacional,

una tarta de manzana. Para hacer el gazpachuelo

me he traído a una paisana, Paola, una espectadora del programa

que subió a redes sociales una foto de su gazpachuelo

con el hashstag #hacerdecomer y dije: "Bueno, Paola,

ese gazpachuelo tienes que hacerlo aquí conmigo",

porque quiero enseñar a toda España lo que es un gazpachuelo malagueño.

Y justo está aquí Paola.

Paola, qué tal. Buenas, Dani, ¿abres?

Pasa, sí, pasa,

pasa, la cocina al fondo. Voy para dentro.

Paola, qué tal. Buenas.

Muy bien, bienvenida a mi casa, me pillaste aquí,

terminando de ponerme el delantal y ya cojo el tuyo.

Bienvenida. Muchísima gracias.

Que sepas que no te imaginas las ganas que tenía

de hacer un gazpachuelo para todo el que está en casa.

Y el tuyo debe de ser, además... Es que el problema, no sé,

creo que la gente no sabe muy bien

qué es el gazpachuelo y cuando lo explicas

hay cierto pavor, lo reconozco.

O sea, cierto pavor porque parece una sopa de mayonesa

y cuando dices esto... De hecho, en Málaga,

en algunas zonas se le llama, aparte de gazpachuelo:

"Hazme una sopita de mayonesa", es cierto, mi madre lo decía, etc.

Y yo sé que suena un poco extraño, pero, de verdad,

os prometo, hay que probarla, seguid hoy bien la receta

y vais a probar una maravillosa sopa, a la cual

yo de pequeño le tenía pánico. A mí me encantaba desde siempre.

Pero es que mi madre... Cuéntame, ponte por aquí,

ve lavándote las manos, te voy a poner las gafitas.

¿Te las pones o no? Sí, cuando estemos ahí.

Lávate las manos y yo cuento los ingredientes

para este gazpachuelo:

Cebollino, rape, gamba blanca.

chirla o almeja, patata, fumet de pescado,

aceite de oliva, vinagre de Jerez, huevos y sal,

Voy a lavarme las manos y mientras me cuentas

cómo haces tú el gazpachuelo.

Con patatitas, rape, a veces, rosada, unas gambitas

y almejitas y arroz. Ah, es verdad, arroz también,

cierto, cierto. Bueno, el proceso, tu proceso,

cómo lo haces, exactamente. Pues...

Pongo a cocer las patatas primero con agüita.

Pones la patata en el agua, en cascos y cueces, ¿no?

Sí. ¿Y a partir de ahí?

A partir de ahí, luego, el añado, con menos tiempo,

el pescado, las gambitas, voy añadiendo y sacando el caldo.

O sea, metes y sacas para que no se nos pase.

Ahí va. Eso es un dato importante.

Vale, bueno, mira, si quieres, puedes ir pelando las patatas

y cascándola y yo voy a ir poniendo un poco el agua a cocer

porque quiero que hablemos de la receta pura y dura,

tradicional de Paola. Sí.

Y no solo de Paola, sino de mi madre porque ahora,

tengo muchas curiosidades que contarte, la verdad.

A ver, cuenta. Entre ellas, es que mi madre,

por ejemplo, empecé a odiar el gazpachuelo por una razón

muy sencilla que no sé si lo haces o lo has hecho alguna vez

porque le cuajaba la clara al final.

Y lo hago a veces y a mis hijos tampoco les gusta.

Tampoco, ¿no? No.

Voy a contar lo que es cuajar las claras al final.

Normalmente, el gazpachuelo no deja de ser una sopa de pescado

y, de hecho, no solo de pescado sino de pescadores

y mi madre al final de hacer la sopa mezclada con el caldo,

fumet con mayonesa, lo que hacía aparte

era poner una clara de huevo, la tiraba y la movía un poquito,

hacía como filamentos de clara flotando en el caldo

y a mí eso, la verdad, era una auténtica provocación,

o sea, ponerme la sopita con... ¿Qué edad tienen tus hijos?

¿Cuántos hijos tienes? Tengo tres, tengo tres,

la más pequeña tiene 20 años y la más mayor, 26.

Ah, bueno, pero eso ya

se come la clara con huevo cuajado y no.

Totalmente. Qué bien y eres de Málaga capital.

Sí, de Málaga capital. ¿A qué te dedicas, exactamente?

Pues soy directora de una empresa importadora

y distribuidora de artículos de cocina.

Ah, ¿sí? Qué bien, ¿y de gazpachuelo no?

Lo estamos pensando. Claro que sí.

Bueno, te dejo aquí para que chasques las patatitas,

puse un agua a hervir y pongo también el fumet.

Tenemos aquí el fumet de pescado, así.

Bueno, yo lo haré un pelín diferente,

pero no es para hacerlo diferente es por multiplicar sabores.

Ya sabéis que eso nos encanta y que nos encanta que, bueno,

que ya que tenemos un fumet que está muy bien y nos da sabor,

lo del tema chirla a mí me apetece mucho

porque es algo muy malagueño que nos gusta mucho

y, al final, básicamente, no acaba de dejar de ser

un gazpachuelo de chirlas. Así que, voy a poner aquí

el fumet de pescado, también ya que tenemos gamba,

¿las pelamos, no? Sí, mejor.

Peladitas, ¿no? Vale.

Hay muchísimas variantes del gazpachuelo, lo que es la base

del gazpachuelo que lo voy a contar

porque es una historia bonita al menos la historia.

que me contaron siempre. ¿Te ayudo?

Sí, te dejo a ti y yo hago otra cosita.

Venga, voy a echar la patata en el agua, aquí que le eché

un poquito de sal y empezamos a cocer la patata

y como decía, os cuento lo que siempre tenía entendido

como historia del gazpachuelo. Venga.

Que, seguramente, lo habrás escuchado:

Es una sopa de pescadores que se hacía siempre en los barcos.

En algunas ocasiones me contaron que un marinero dijo:

"A esto le falta consistencia porque comemos todo el día

caldito que está muy bien, pero, a veces, necesitamos casi,

bueno, que sea cercano a un guiso y le voy a meter mayonesa

para hacerlo más consistente con mucho más cuerpo,

para que esté mucho más rico

y para aguantar más los trabajos duros de la pesca diaria".

Y así es como nació o cuenta la leyenda,

que nació el gazpachuelo, de, simplemente, querer enriquecer

mucho más un caldo de pescado, un fumet.

Y lo hace.

De ahí surgieron diferentes versiones, la versión un poco

más económica que, probablemente, sea solo el caldo, la patata,

algo de almeja y si tiene pescado, pescado.

Nosotros hoy cogimos una intermedia con un poco de rape,

la chirla, la gamba, lo que sí es cierto

es que nos permitiremos el lujazo

de usar la chirla solo para sacar su caldo.

Lo que sí podemos hacer es dejar un poquito en un ladito

si te parece bien. Venga.

Estas las reservaremos para usar el bicho

y para ponerlas al final.

Bueno, Paola, en redes sociales cuando vi tu foto

vi que tienes muchísimo fans y muchísimos "followers".

Bueno, ahí estamos, sí, bien. Tengo un grupito muy gracioso,

la verdad que sí. Sí, ¿no?

Sí. Creo que podemos echar,

luego, lo colamos, pero ya que estamos aquí

con las gambitas. Aprovechamos, sí.

Venga, vamos. Claro, que sepa a mar.

Ahí está. A mar.

¿Y cómo tienes tantos "followers"? Pues mira, Dani,

empecé poniendo recetitas para mis hijas

porque como se independizaron fue como un punto...

Oye, seguidme aquí y así seguís las recetas.

Me parece gracioso que empezaras compartiendo

las recetas para tus hijas y de repente, 20000 seguidores.

Sí, pero bueno, le damos aparte de la cocina...

20000 hijas dándoles ideas para cocinar y para independizarse.

Pero aparte de cocina como es un puntito de humor

creo que es lo que hace... Sí, ¿no?

Sí. Qué bueno.

Bueno, Paola, vamos repasando, tenemos aquí las almejitas

que vamos a utilizar, digamos, de guarnición.

Sí. ¿Vale? Aquí tenemos el fumet

donde metimos el resto de almejas y las cáscaras

de gambas que no las dejamos ahí como si nada.

Por otro lado tenemos la patata cociendo,

Nos faltaría ir cortando el rape, ir haciendo la mayonesa,

¿qué te apetece hacer? No le tengo miedo a ninguna

de las dos cosas. Pues la mayonesa.

Hala, ya está. Bueno, mayonesa, esto es la base

del gazpachuelo. ¿Me pongo al lío?

Te pones al lío, yo guardo las gambitas aquí,

en el ladito. Échale el aceite. El aceite.

Venga. Verás cómo se me corte.

Cuéntamelo, exactamente. Venga, el huevo.

La sal. Tienes vinagre aquí.

O sea, vas a hacer una mayonesa. En vez de vinagre echo limón.

El limón también nos vale, sí. Cualquier tipo de acidez

nos sirve para hacer este tipo de mayonesa.

Muy bien. Venga, vamos al lío.

Así, ponte por aquí.

Yo pongo primero, hago lo mismo que tú,

pero hago primero el huevo. Así.

Hay muchas leyendas, que si la miras, se corta...

¿Sí o qué? Yo la miro.

Pues miramos para arriba, mira para arriba.

¿Ves? No se corta, ¿ves?

Está montando bien, cuando muevas un poco

se montará ya verás. ¿Con esa cantidad te valdrá

con todo este caldo? Yo haría dos.

Pues hacemos dos, sin problema.

Bueno, voy cortando el pescadito.

Bueno, pues no se cortó. Ya sabía yo que no se iba a cortar,

muy bien, mira, te saco para que eches

esa mayonesa por aquí. Venga.

Pero como veis, como he dicho, vamos a usar mucha más mayonesa

de lo que, probablemente, pensasteis en un principio.

Perfecto.

Muy bien, le echaste sal y todo. Sí.

Vale, de todas formas como luego pondremos

al punto de sal todo... Vale.

Perfecto, pues espérate, Paola, te doy un poco más de aceite

que tengo por aquí y así ya puedes preparar

otra mayonesa y yo sigo cortando el pescadito, el fumet

que ya estará porque os digo una cosa, a ver, no se trata

tampoco porque eso es un dato importante, tenemos la sensación

de que por más tiempo que esté la chirla, más sacará.

Con lo que acaba de cocer ya es más que suficiente

porque hay un momento en el que ya no dará más sabor.

No mires. No miro.

Esto ya lo he aprendido de ti. Es la segunda.

Lo voy a hacer. Venga.

Paola, ¿eres de cocina tradicional o innovas algo?

Me gusta todo, Dani. Todo, ¿no?

Me gusta todo. Tu cocina la que más.

¿Has probado mi cocina? Hombre, tu cocina la he probado,

mira, desde El Tragabuche. ¿Sí, desde tan pequeñito?

Pero Tragabuche además, hace muchos años que fui allí.

Pero un montón de años, yo era un "baby", vaya,

en aquella época. Sí, bueno, Calima.

También. Dani García, Bibo...

También. Te seguí por todos lados

y fíjate, quien me iba a decir a mí que estaría aquí contigo

haciendo un gazpachuelo, esto es muy fuerte.

Para que tú veas y yo tan feliz que estés aquí conmigo.

(SONRÍE) Bueno, a ver, que hago las cosas

y no digo lo que hago.

Os cuento: He colado el fumet que enriquecimos con las chirlas

y las cabecitas de gambas y ahora, lo voy a volver a echar otra vez

porque aquí cocinaremos el rape también.

Mira, te quito esto por aquí y ya puedes echar, sin miedo,

sí, ¿quieres una lengua? Venga.

Podemos coger la misma de antes.

Siguiente paso, tenemos la mayonesa hecha

y creo que usaremos toda. Claro.

A ver, quienes nunca tomasteis gazpachuelo,

creo que estaréis alucinando

viendo toda la mayonesa que se hace, pero, de verdad,

hacedme caso, intentad hacerlo un día en casa,

vais a alucinar, pero de lo rico que está.

Totalmente. Porque es como una sopa golosa.

Es que no conozco a nadie que no le guste

que lo haya probado. Total, probad el gazpachuelo.

Meto el rape ya. Sí.

Aquí, poquitos minutos, yo soy de que cada cosa

tiene que estar en su punto. Hablando de su punto,

vamos a ver cómo están las patatitas.

Míramelas tú misma.

Parece que va bien, ¿no? Bien, creo que ya, prácticamente.

Yo os doy tiempo, pero el tiempo en la cocina,

¿sabéis dónde está? Aquí, en la sensibilidad

de cada cocinero. Hombre, claro.

Porque hablar de tiempos es muy complicado, ¿no?

Está bien para tener una, no sé, una visión orientativa

de cuánto vas a tardar,

más o menos, en hacer una cosa u otra,

pero luego, la realidad es que cada cocinero

debe tener, un poco, ese puntito sensible

a la hora de cocinar.

Así que ya estas patatitas. De eso entiendes tela.

No, yo hago lo que, bueno... Esto está ya, prácticamente.

Vamos a ver, yo para no ir sacando lo que haré será, mira,

ponemos aquí, una vez ya casi fuera del fuego, echo almejitas

y ya está aquí, prácticamente, todo.

Vale, estoy casi, casi terminando el gazpachuelo. Echaré aquí

la gambita también, fuera del fuego y habéis oído bien.

A lo mejor lo enciendo un pelín por si la almeja

no se abre, pero a priori, se abre. El huevo como tu madre, no, ¿no?

El huevo no lo voy a hacer,

mi madre, la pobre, hablo de ella en cada programa.

Te oigo. Ya, pero hay veces

que, normalmente, hablo para criticarla a la pobre,

Pero es que gracias a ella también estoy aquí cocinando

y esas cosas, ahora, no me puedo aguantar,

digo las cosas que no me gustaban. Claro, claro.

Es normal. Bueno, ahí vamos, estamos cerca ya de hacer el paso

principal y echaré ahora la patatita.

Qué buena pinta, Dani. Ya, pero lo dejo al fuego

para que se abra la almeja. Un hervor y se nos abrirá

la almejita seguro. Gente que quisiera echarle arroz,

pues se le echa antes o haberlo cocido aparte

como hicimos con la patata. Si hay algo que me gusta

es que tenga cada cosa... Su punto.

Exactamente, la gamba su punto, la almeja en cuanto se abra,

la quito. Se nota que me ves. Digo.

Esto está ya, mirad aquí, mirad la almejita,

la almejita en su punto, ha sido un hervor, nada,

30 segunditos y ya estamos listos

y ahora, ¿estás preparada? Venga.

Voy a coger un coladorcito por una cuestión de...

Pero lo voy a hacer bien. Te lo voy a coger, mira,

ahora es un momento clave. Importante en el mundo gazpachuelo

y es que el caldo no puede hervir. Una vez hagamos esta mezcla

se come templado. Hay gente que piensa

que se come frío porque no hierve, no.

80-85 grados se puede comer, perfectamente.

¿Vale? Pero que no hierva nunca porque si no, se cortará.

Claro. Cógete ahí la varilla

que voy a echar ya un poquito.

Así, sin miedo, que el colador lo usaré, pero al final.

Ahí, vamos mezclando sin miedo. Importante ir mezclando

para que no corte, importante, echárselo caliente,

evidentemente, y ahora, como la patata

también la tengo caliente, mira, así.

Bueno, ya tenemos aquí, ahora voy a meter la patatita así.

Venga, vamos a probarlo otra vez.

A ver qué tal.

Estoy emocionado.

Está bueno, está muy bueno.

Está superbueno, pero hoy no lo haré,

pero la evolución del gazpachuelo es la Viña Ave.

Ah, totalmente, qué bueno. Que era, básicamente,

esto, pero se le añadía vino Viña Ave.

Bueno, ahora por aquí, voy a hacer, sin hervir, por favor.

Importantísimo, bueno, al final, el colador

no lo usé. Qué bien.

Qué apañada eres te veo ya recogiendo.

Sí, es que es muy importante que la cocina esté recogida.

Yo me pongo muy nervioso Y yo, y yo.

Mira, sacamos este platito porque es que muero

porque te comas este gazpachuelo.

Y yo. Mira, lo que hago primero

es sacar lo que es la parte más sólida, digamos.

El tropezoncito, así. Digo.

Hay que ser generoso, eh. Con lo bien que te has portado.

Vamos a ver, un cacito por aquí, aquí tenemos un cacito

y ahora, a mí me encanta. Mirad qué textura como más sedosa

y esto, de verdad, está buenísimo.

Bueno, yo creo que la gente que le echa arroz busca trabarlo,

pero para mí, el trabazón está en la cantidad de mayonesa

que uno le eche. Ay, Paola, gracias, de verdad,

cómo te agradeceré siempre que vinieras a hacer gazpachuelo.

A recordar un poquito de Málaga. Claro, claro.

Mira, tira, yo cojo también.

Vamos. ¿Vale? Así.

No le puse cebollino, tírale y ahora se lo pongo.

Qué bueno, Dani. Sigue estando buenísimo.

El cebollino se lo ponemos como a mí muchas veces me gusta.

Ahí, bastoncitos. A pellizcos.

Sí, fresco, te digo una cosa, esa frescura, ese yodo

que tienes en la boca le viene genial.

Te sabe a casa, casero.

A las playas del Palo. (RIENDO) Ahí.

Esto quiere decir que sí te sabe a casa

y lo hemos hecho muy bien y aquí os dejo

el gazpachuelo malagueño. Paola, mil gracias

por venir y dejarme compartir contigo esta receta

tan de nuestra tierra. Qué orgullo, muchas gracias.

Tu casa para cuando quieras. Gracias, Dani.

Disfrutad del gazpachuelo.

(Música)

Llega el momento de la tarta de manzana.

Tengo que deciros que hay tantas tartas de manzana

como tantos cocineros o pasteleros que se ponen a hacer

tarta de manzana y luego, hay, sobre todo, gustos.

Estos son los ingredientes de nuestra tarta de manzana hoy:

Manzana Granny Smith, manzana reineta, limón,

mantequilla, canela, azúcar moreno, gelatina en hojas,

zumo de manzana y pasta brisa.

Lo primero que haré será hidratar las hojas de gelatina.

Sabéis que, normalmente, la hidratamos en agua,

yo para hacer este tipo de brillo prefiero hidratarlas

en el propio zumo, así que, cogeré dos hojitas,

las partiré a la mitad, así. Y en el propio zumo

voy a hidratarlas. Recordad que siempre

tiene que estar frío. Os hablo de brillo

y no os he contado las partes que tendrá esta tarta.

Por un lado, tenemos el brillo, seguido de eso habrá

láminas de manzana verde, debajo de eso habrá un puré

de manzana reineta que haremos con la mantequilla

y con este azúcar moreno. Y nos falta la base,

tendremos esta masita de pasta brisa

que es lo que voy a hacer ahora.

He hecho lo típico de empezar la casa por el tejado,

mi madre siempre me ha dicho que nunca empiece una casa

por el tejado que, a veces, me lo decía, así que tenemos

el molde que como veis está pintado con un poquito

de mantequilla. Tenemos aquí la masita y vamos a ponerla

en el molde, ya sabéis, la estiro un poquito,

me voy a coger el rodillo. Os lo digo muchas veces,

pero es importante que trabajemos las masas en frío

porque, en serio, no es nada fácil. Si hace mucho calor,

sobre todo, en este tipo de masas que llevan grasa, mantequilla,

al final, se van... Así, mirad. Se van a derretir

y nos van a complicar la vida.

La dejo caer todavía sin presionar porque necesito meterla

con mucho cuidado con los deditos y ahora, ya es el momento

de cortarla, así.

Bueno, este paso es fundamental para, realmente, darle la forma

que queremos. Siguiente paso, bueno, el paso mítico

de cualquier masa cuando uno no quiere que suba

que es pincharla y hacer agujeritos para que no se nos sufle.

Para, además, ayudar a que no suba siempre ponemos algo de peso.

Como siempre, no hay mejor peso que echar legumbres

que siempre guardamos para este tipo de ocasiones

que son estos garbancitos que ya usamos en alguna

que otra ocasión, por eso veréis

que están como un poquito más oscuritos.

Ahí vamos, así.

Horno 180 grados, 10 minutitos, allá vamos.

No olvidemos de ponerlo arriba, abajo y ventilador.

Así que, allá vamos.

Y mientras se hace la masita, voy a ir preparando el puré

y el brillo, lo primero que haré será el brillo.

Os acordáis que teníamos aquí la gelatina hidratando.

Importante que no se os pegue abajo, así que la pondré a calentar

y en cuanto esté a unos 65-70 o 75 grados

ya habrá disuelto, echaré el resto y apartaré para que vaya,

poco a poco, cuajando. Por otro lado, voy a pelar

la manzana, en este caso, la manzana reineta

que como sabéis tiene como un toque mucho más dulzón a esta.

Lo que sí es importante, me da igual el tipo de manzana

que uséis, pero sí me gustaría que por arriba pongáis siempre

manzana Granny Smith que es un poquito más ácida.

Así que voy a sacar mi sacacorazones

y que la raíz salga, completamente.

Bueno, aquí lo bueno es que, aunque no nos quede perfecto,

como la cortaremos en trocitos para hacer el puré,

si se nos quedó alguna semilla dentro,

la quitamos. También os digo una cosa,

vamos a ser también, sensatos y operativos, no me gusta

que se oxide, pero es cierto que en este caso será un puré

de manzana, ligeramente, caramelizado, por lo tanto,

el color no es lo más importante de todo, aunque, seguramente,

me escucharíais decir en algún programa que la oxidación

no solo es una cuestión de color que también es de sabor.

Se calcula que en todo el mundo hay 7500 tipos de manzana,

nada más y nada menos.

Tardaría como 20 años en probar todas las manzanas que hay.

Que no se nos olvide que tenemos el zumito

con la gelatina puesta.

Mirad, esto ya ha cogido la temperatura idónea,

así que lo apartaré y añadiré el resto de zumo.

Y esto lo reservamos porque necesitamos que cuaje.

Si pensáis que podemos meterlo en la nevera, sí, pero prefiero

aguantarlo un poquito y que pierda ese exceso de calor

ahí mismo, de manera natural, sin forzarlo mucho.

En alguna ocasión hablamos que la manzana suelta

un gas, el gas etileno que si lo pones, por ejemplo,

en un frutero cerca de un tomate o cerca de un plátano

o cualquier otro vegetal, provocará que madure mucho antes,

o sea, si tenéis manzanas y queréis que un plátano madure más

pues lo ponéis cerquita. Voy a ir poniendo el azúcar

ya a derretir, así.

Sartencita por aquí, fuego preparado,

azúcar moreno y no porque sea azúcar moreno

no nos viene bien siempre echarle ese poquito de agua

que a mí me gusta echarle por una cuestión de precaución.

Ahí vamos, un poquito de agua por aquí.

Vamos allá.

Así, y voy a sacar también, un bol para ir echando la manzana.

Voy a ir cortando la manzana, recordad que tenemos aquí

un poquito de limón que sacaré ahora su zumo

y usaremos la mitad del zumo de limón

para hacer el puré de manzana y la otra mitad para conservar

las láminas que usaremos de manzana de decoración

para que tampoco se nos oxide. Manzanita cortada por un lado

y voy a utilizar, como hemos dicho, medio limón,

que a mí me gusta cortarlo así, transversalmente.

Voy a coger un colador. Yo hago manzanas asadas

hasta en el microondas, de hecho, muchas veces,

para hacer puré de manzana lo hago siempre en el microondas.

Dejo esto por aquí, voy a mover un poquito.

Complejidad del azúcar moreno porque pensaréis: "Adiós,

pero si este azúcar ya parece estar caramelizado, ¿no?"

¿Cómo averiguamos que está caramelizado?

Es una cuestión de sensibilidad y aquí, sobre todo,

de olfato, cuando vayáis oliendo que aquí hay caramelo

y, sobre todo, el tipo de burbuja que hay encima, será el momento

de añadir la mantequilla y luego, la manzana,

con mucho cuidado, por favor.

Luego, la manzana está como muy relacionada

con la dieta porque creo que tiene ese punto saciante.

Importante también en este punto, hacer lo que hago,

ir bañando toda la manzana y ponerla a cocer,

quiero que se cocine, que se cocine esta manzana

en este caramelito y en este toffee que os aseguro

que huele ahora mismo brutal.

Bueno, las manzanas que tengo aquí van a estar,

aproximadamente, media hora, quiero que se acerque casi

a un puré que al trozo de manzana propiamente dicho.

Por otro lado, os recuerdo que tenemos la base en el horno

y el brillo aquí cuajando. Mientras tanto aprovecho

ese tiempo para ir haciendo las láminas que pondremos

encima, no solo de decoración

sino que nos dará ese punto ácido y fresco.

(Música)

la masa la hemos tenido 10 minutos en el horno

y ya la tenemos precocida por decirlo de alguna manera

porque todavía le daremos otra cocción más.

La manzana ya la he cortado y le echaré un chorrito de limón

por encima para que se me oxide lo menos posible.

La reineta, por otro lado, la tenemos ya lista

y lo que haré será echarle la canela

que no se la quise echar antes para que bueno,

esté como más fresca, no me gusta que cueza aquí

todo el tiempo, así. Voy a mezclarla bien

y voy a triturarla. También os digo una cosa,

la podéis poner sin triturar si os gusta más.

A mí, en este caso, hoy voy a triturarla

porque me apetece una textura un poquito más elegante.

Ahí, va, cuánto juego nos está dando la manzana,

la tendremos en todo tipo de textura, en gelatina,

en puré, en láminas un poquito más frescas...

Bueno, ya tenemos esto por aquí y ahora llega el momento

de triturarlo, allá vamos.

Manzanita.

Y a triturar.

Bueno, estamos cansados de ver manzanas en el supermercado,

pero lo que no sabéis es que un manzano

tarda entre cuatro y cinco años en dar su primer fruto.

Casi nada, eh.

Bueno momento de ir añadiendo

este purecito de manzana caramelizada.

Qué rico, uf, tiene esos matices,

la mantequilla que nos la deja elegante

con ese puntito también y esa textura maravillosa

y, evidentemente, el azúcar moreno que le da un toque muy especial.

Bueno, así, la manzana se puede hacer de un montón

de formas, la verdad, la venden mucho seca,

deshidratada que está muy de moda también ponerla como muesli

y cosas de ese tipo. Aunque es verdad

que está muy de moda la fruta deshidratada, soy partidario

de la que se hace, realmente, la liofilizada

que ahí guarda todo su sabor

porque, al final, se seca de una manera muy diferente.

También en unas máquinas que son mucho más caras.

Vamos a ir poniéndolas así, tal y como veis.

Aquí también depende un poco, como siempre os digo,

de vuestra imaginación y vuestras ganas de interpretar

la receta a vuestra manera.

Yo prefiero ponerlas hoy en láminas, pero si os apetece,

por ejemplo, hacer dados de manzana,

como una especie de tartarcito y cubrirla de dados,

pues perfecto. Que queréis poner algún frutito seco,

ya sabéis que la manzana que parece que siempre

va bien acompañada con las nueces o con cualquier fruto seco

un poco de este tipo. Tiempo porque ahora,

vamos a dar una segunda cocción, le vamos a dar 15 minutitos

y lo seguiremos haciendo a 180 grados por arriba,

por abajo y con ventilador.

Así, así que nos vamos al horno.

(Música)

15 minutos después tenemos ya la tarta de manzana

casi terminada, nos falta darle, no sé, maquillarla.

Vamos a maquillarla un poquito con esa gelatina

de zumo de manzana que hicimos al principio.

Mirad el cambio, entendéis por qué lo hemos hecho

con el zumo porque no solo brillo, sino tendrá sabor.

Mientras tanto ya voy a sacarme que me encanta a mí

este tipo de artilugios para las tartas.

Luego, también, mira, me encanta este molde, así,

perfecto y aquí podemos hacer dos cosas: Una, así

que es complicarnos la vida y sacarla y otra es, básicamente,

dejarla aquí y ya recogeremos la tapadera, así que ya tenemos

nuestra tarta de manzana lista.

(Música)

No me digáis que no hemos hecho una propuesta fantástica

para empezar una comida y para cerrarla.

Gazpachuelo malagueño y tarta de manzana,

un menú de lo más sabroso. No os perdáis la oportunidad

de divertíos en la cocina haciendo estos dos platos.

Y como siempre os digo: Haz la comida y mejora tu vida.

Como ya probé el gazpachuelo,

tengo muchas ganas de cortar la tarta

que es lo que voy a hacer.

(Música)

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Hacer de comer - Gazpachuelo y tarta de manzana

15 oct 2019

Paola, una seguidora del programa, viene para cocinar junto a Dani García un plato típico de Málaga: el gazpachuelo. Paola subió su receta de gazpachuelo a las redes sociales y hoy la cocina con Dani García, que le da su toque personal para perfeccionar la receta. Después, tarta de manzana.

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