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Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Caldereta de ciervo y tarta tres chocolates - ver ahora
Transcripción completa

(Música)

(Música)

(Música)

¡Menuda cesta de fruta que me acaba de llegar a casa!

Me han hecho un regalo muy dulce y muy sano.

Reconozco que no me lo esperaba, pero vamos, con toda la vitamina C

que hay aquí dentro tengo para toda la semana.

Me hace ilusión recibir regalos, mandadme lo que queráis, ¿eh?

Pero, también, me hace mucha ilusión

poder cocinar con vosotros hoy aquí;

así que, muy buenos días a todos. Hoy vamos a elaborar dos recetas

que os van a poner las papilas gustativas felices.

La primera, una caldereta de ciervo,

y, después, haremos una suculenta tarta de tres chocolates.

(Timbre)

Suene el timbre.

Laly, ¿qué tal?

¡Hola! Dani, soy Laly, que he venido a cocinar.

Ya te veo, no te preocupes, te tengo controlada.

Paso. Entra, anda.

Venga, ahora paso.

Laly fue una de las aspirantes de la VII edición de "MasterChef"

y hoy va a venir para hacer conmigo la caldereta de ciervo.

Si encuentra la entrada.

¡Hola, Dani! Qué ilusión. Pensaba que te habías perdido.

No. Qué ilusión. ¿Cómo estás?

Gracias por invitarme a cocinar este ciervo.

Bueno, me hacía mucha ilusión que vinieras, la verdad.

Con ese acento que tienes no sé si hablo contigo o con Messi.

No, no, no.

¿Cómo estás? Muy bien.

Pasa, ponte por aquí. Contenta de estar con vos.

¿Sí? Sí, me hace ilusión.

A mí, también, era fiel seguidor.

Muchas gracias. Yo, también, soy fiel seguidora tuya.

Eras de mis favoritas. Gracias.

Espero que nadie se ofenda, pero bueno, no pasa nada.

Sé que se te da bien la carne y, además, te gusta mucho la caza.

Sí, me encanta, porque vivo en una finca de caza mayor.

¡Entonces, tienes ciervos! Sí, tengo ciervos.

Vamos lavándonos las manos. Sí.

Ve lavándotelas y explico los ingredientes

que vamos a necesitar para esta receta.

Aceite de oliva, pimienta, sal, caldo de carne, vino tinto,

ciervo, pimentón, ajo, harina, hierba buena, tomillo fresco,

diferentes tipos de setas, tomate, laurel, cebolla

pimientos rojo, pimiento verde y perejil.

Que está por aquí...

Me pierdo, me pongo a decir ingredientes

y como es la maceta, parece que es decoración.

Es el perejil. Está aquí para cocinarlo.

Me voy a ir lavando las manos.

La caldereta de ciervo es un guiso con mucha personalidad,

tiene fuerza y sabe, en general, la caza tiene personalidad.

Mucha fuerza.

Vamos a repartirnos el trabajo. Vale.

Te voy a poner a cortar verduras. Me encanta.

¿Te parece bien? Bárbaro.

Tengo el ajo aquí, ve cortando la cebolla y los pimientos.

¿Qué te parece?

Qué barbaridad. Tengo mucho nivel.

En Argentina tenemos cuchillos, pero aquí, también.

Lo que voy a hacer es marcar la carne,

para marcarla voy a salpimentarla y enharinarla, ¿vale?

Me he guardado este cuenquecito que, aunque parezca grande...

¿Así, Dani? ¿Te gusta? Está perfecto.

¿Vos sabéis que el día que me dieron el delantal,

cuando me puse a cortar la cebolla, una señora me felicitó y me dijo:

"Cuando te vi cortar sabría que entrarías"? Te lo juro, ¿eh?

Cuando me escuchó hablar, dijo que también.

Ya era seguro, ¿no? Era seguro, seguro.

Los argentinos tenéis ese deje especial, me gusta.

¿Cómo llegaste aquí?

Vine porque la caza... me casó.

O sea, te gusta la caza... Más que cocinarla, eres cazadora.

Sí, soy cazadora. Cazadora-cocinera.

Conocí a mi marido cazando, en Argentina, y me cazó.

Y nada... bueno... acá estoy.

Qué bonito es el amor en la caza.

El amor, la caza y todo. ¿Corto esto, también?

Sí, exactamente. ¿Cuánto? Entero no, ¿no? La mitad.

Venga, la mitad. Bueno.

Como eres argentina, cazadora y con cuchillo... lo que quieras.

Vale, vos dejame, que yo te corto...

Venimos aquí. Lo que estoy haciendo es enharinar.

La harina que sobre quedará aquí, pero quiero impregnarla bien, ¿eh?

Este punto es importante, "nesesito" cerrar...

Se me está pegando el acento entre andaluz y argentino.

Necesito cerrar poros y cerrarlos bastante bien;

así que quiero "seyarlos". (CON ACENTO ARGENTINO)

Lo que quiero, básicamente, es esto;

que quede, perfectamente, como veis, enharinado,

para cerrar los poros. Esa harina hará que el jugo,

que el caldo que tenemos aquí, mientras va reduciendo,

coja esa textura que a mí, personalmente, tanto me gusta,

dentro del mundo de los guisos. Cuéntame más cositas.

Pues nada... "MasterChef..."

¿Lo echas de menos? Es lo que te iba a preguntar.

Ha sido maravilloso. Un antes y un después.

Un antes y un después, en mi vida y en la de mis compañeros.

Yo me acuerdo. Creo que estuve en el primer capítulo.

Sí, el día de las croquetas. ¿No te acordás?

Sí me acuerdo, estaba sentado y veníais todos corriendo.

Fue superemocionante.

Fue la primera toma de contacto con la cocina, con alguien,

realmente, aparte de los jueces, obviamente, como vos...

Era el primer capítulo. Por eso.

Si me lo dices en el dieciocho, pero en el primero... claro.

Cuando me dijeron de venir no me lo podía creer.

Venir a cocinar con Dani... Voy feliz de la vida, claro.

Un placer tenerte aquí. Muchas gracias por invitarme.

Seguimos con la recetita, voy a ir dorando, marcando

o cerrando poros, como queramos llamarlo.

Dadle un poco de aire,

si lo tenéis que hacer en dos veces lo hacéis en dos veces,

no me... cozáis, que se dice así, la carne,

saltearle, que dore, que suene; que suene esto que está sonando.

(Chisporroteo)

Perfecto.

Creo que la voy a tener que hacer en dos tanditas,

y así, mientras, Laly termina de cortar toda la verdura,

que la tiene casi, es argentina y es rápida.

(Música)

(Música)

He necesitado hacer dos tandas, no seáis avariciosos con el tiempo,

porque la avaricia en la cocina rompe el saco,

creo que, en general, en la vida. Sí.

Lo bueno es que así, también...

Fíjate qué máquina, ha rallado el tomate.

El tomate rallado está acá.

Perfecto. Laly, vamos a recoger todo lo que no usamos.

Sí. La carne la reservo por aquí.

¿Te quito esto? Quítame esto.

Voy a echar el ajito y voy a añadir un poquito más de aceite de oliva.

Cómo me gusta la caza. A mí, también.

Yo nunca he cazado, ¿eh? ¡¿No?!

Soy de tener conejos en casa, en época de caza, perdices...

Perdices... A Pepe le gusta mucho todo el tema de la caza.

Pepe es toledano. Claro.

Pepe nació en el campo, se le ve. Sí, se le ve.

Ajito y cebolla para adentro. Es un sol de persona.

Te digo una cosa, yo lo conozco mucho antes de "MasterChef",

muchísimo antes de "MasterChef", y sigue siendo...

El mismo. El mismo tío, incluso, mejor.

Pepe, te queremos. Total, total.

A ver si vuelve, estuvo cocinando conmigo,

de los primeros que vino a hacer de comer conmigo.

Hicimos un pollo relleno, me acuerdo, perfectamente.

Buenísimo, ¿eh? Si no lo habéis visto, ojito...

En nuestra web rtve.es... ¿No? ¡Sí!

Rtve.es/hacerdecomer.

Bueno, la cebollita, vemos que ha caído bastante;

pimientitos para adentro, me los traigo así...

Vamos allá. Yo te asisto.

Voy a echar un pelín de caldo, para que vaya concentrándose

y para que se vaya haciendo más rápido.

Ya sabéis que me gusta hacer esto.

¿Por qué? Porque nos da rapidez y se va concentrando, poco a poco.

Ahora lo que necesito es que el caldo se evapore entero,

así que le voy a meter candela y voy a aprovechar para limpiar

y limpiarme las manos; aunque veo que Laly me lo ha dejado... vaya...

Te he dejado una... Impoluto.

No, bueno... Vos, límpiate, que yo limpio acá.

Venga, perfecto.

Laly, cuéntame más cosas. ¿Cuándo empezaste a cocinar?

Empecé a cocinar muy chica,

porque tengo una abuela que me enseñó...

Lo primero que me enseñó fue la salsa blanca, la bechamel.

Y con "MasterChef" empecé... ¿Te digo cómo empecé?

Me apunté para que me regalaran los electrodomésticos

(RÍE) ¿Ah, para eso solo? Al principio, por eso empecé.

El uno, el dos, el tres... Y cuando llegó el siete,

que es mi número de la suerte, dije: "Me voy a apuntar".

Es el que me toca. Me apunté y me cogieron.

Nos vamos con la receta, ¿vale? Hierbas.

Ahora es el momento de echar los aromáticos.

Voy a echar el laurel, voy a echar el tomillo fresco

y voy a echar la hierbabuena.

Podemos aguantar un poco más, hasta el final.

Mirad cómo se ha evaporado todo, como ha caído, ya, el pimientito.

Pimentón, ¿vale? Por aquí. Pimentón.

Sabéis que siempre hago un huequecito ahí.

Eso me encanta de ti, que lo dejas un ratito.

Y, ahora, una vez cocinado...

¿Veis? Esto que se queda aquí es una auténtica maravilla.

¡Tomatito!

¿Sabes por qué me gustan estas ollas que son más amplias?

Porque vamos rápido, fíjate en el tomate.

Ya lo tenés.

Si lo hago en una mucho más chica el tomate irá mucho más lento.

Así que, mira, el tomate ha hervido y, prácticamente, ha desaparecido.

Sí. Vámonos con la carne y el vino.

Voy a echar la carnecita.

Quiero que cocine la carne con el vino, que empiece a cocinar;

es una carne que podríamos macerar, que no lo hemos dicho,

pero en algún que otro programa sí que lo hemos hecho.

Cuando hablamos de carnes así, se puede macerar la noche antes.

metes el vino y lo dejas en crudo, con alguna que otra hierba,

y, luego, será el vino que utilizaremos.

Bueno... Veis ya la pintaza que tiene esto,

el rollo que tiene, veis esa burbuja...

Ha cogido la textura de la harina, que está soltando... el ciervo,

iba a decir la liebre. (RÍEN)

El ciervo, el ciervo.

Creo que lo podríamos hacer, exactamente, como lo hemos hecho.

Caldito, para adentro.

Ciervo o gamo. Vamos a cubrirlo.

Yo cocino mucho la carne de gamo, tiene las mismas características.

Son muy parecidas. Sí, también.

Carne bien cubierta.

Ahora, necesitamos, aproximadamente,

unos 35 minutos o 45 minutos a fuego medio, que haga...

A fuego "chupchup", que digo yo. ¡Mirad qué pintaza!

Tengo una amiga que dice a fuego mariposa.

A fuego mariposa, como si fuera el aleteo, ¿no?

Qué bonito, qué romántico. A fuego mariposa.

35 minutos a fuego mariposa, y solo quedará saltear las setas

y metérselas en el último momento.

(Música)

El ciervo ha estado cociendo 45 minutos,

así que... el guiso lo tenemos.

Las setas las quería para complementar el guiso,

para multiplicar sabores, que me gusta decirlo, siempre,

además, casan a la perfección.

Lo que estoy haciendo es saltearlas y están perdiendo su agüita,

que esto me gusta hacerlo, he empezado sin nada de grasa

y, ahora, le voy a echar nada, un pelín de aceite de oliva,

para saltearlas y echarlas.

No quiero que sea mucho, si no, se llenará de grasa

este jugo que, ahora mismo, está brillante e impoluto.

Lo vamos a probar al punto de sal,

primero, cuando digo "gotitas" me refiero a esto.

Esto, también, es importante. El perejil.

Parece una tontería echarlo aquí, pero así coge un poquito de rollo;

quiere decir, que saltee un poco.

Que saltee con las setas, ¿no? Exacto.

Está para echar un huevo y hacer un revuelto rápido.

Qué rico. ¿Lo hacemos?

Eh... no, no. Ah...

No, porque esto no tiene...

Si lo hacemos, la liamos. Bueno, mirad, yo lo dejaba así.

Sí, y lo presentaba así. Si lo dices, lo vamos a hacer.

Para ponerle un piso, tal cual, casero, tal cual.

Tienes que probarlo, ¿eh? ¡Hombre, ahora mismo! Con vos.

Soy de los que saca cucharas pequeñas para probar.

Para probar. Para no... exactamente.

Para no pecar tanto. Exacto, exacto.

Bueno, esto tiene una pinta...

Oh... Me encanta cuando lo notas todo.

Hum... espectacular. Notas las verduritas.

Tiene el sabor de las carnes de caza, que se nota...

Saborazo de carne de caza, se te pega aquí; el vino se nota.

Se nota, también, sí. ¡Espectacular!

No necesita nada de sal. No.

Nada de sal. Espectacular.

El caldo llevaba sal, el caldo llevaba...

Estaba potente.

Habéis visto el color, tenía consistencia.

Os prometo hacer un día un programa solo de caldos y fondos,

que me lo pedís mucho. Espectacular.

Bueno, aquí os dejo, ¿no? Sí.

Espero que hayas disfrutado. Muchísimo.

Y que vosotros hayáis disfrutado, también, de esta receta,

de esta maravillosa caldereta de carne de caza.

Hecha por un genio.

# ..no es ser necia, es necesitar recapacitar,

# prefiero el silencio de la montaña

# a escucharte hablar,

# una y otra vez, de cómo nunca perdés. #

Después de preparar un plato como la caldereta de ciervo,

el cuerpo me pide dulce; así que vamos a hacer la tarta,

la famosa tarta, de tres chocolates,

porque es una tarta icónica, que todos queremos comer.

Hoy la vamos a hacer de una manera sencilla

y estos son los ingredientes que vamos a necesitar:

cacao, mantequilla, galletas, leche, nata, cuajada en polvo,

chocolate blanco, chocolate con leche

y chocolate negro.

Lo primero es empezar por los cimientos, por la base,

donde vamos a poner esas tres espumas de chocolate;

para ello, tenemos aquí la mantequilla y la galleta,

y un poquito de sal, que la acabo de ver aquí.

No lo he dicho en ingredientes pero me gusta ponerle sal,

porque mi mantequilla es sin sal,

si utilizáis mantequilla con sal, nos valdría a la perfección.

Es una receta muy sencilla, como decía,

y la base no deja de ser galleta mezclada con mantequilla.

¿Qué nos pasa? Que, siempre, vemos la mantequilla,

en alguna que otra receta, como esta, en pomada.

Una mantequilla en pomada es una mantequilla

donde metes el dedo y entra sin ningún esfuerzo.

Ahora mismo, está fría. ¿Qué hacemos?

Ponerla en descongelación, que es algo que poca gente hace.

En muchas ocasiones, lo utilizo, cuando estoy en casa y quiero hacer

un entrecot o una carne grande, pero está fría

y quiero atemperarla para echarla a la sartén.

Lo meto treinta segundos o un minuto en el microondas

en función descongelación.

Con la mantequilla vamos a hacer, exactamente, lo mismo.

En vuestro microondas tenéis ese botoncito,

que es la descongelación.

Y esto es el horno y estoy más empanado

que el microondas. Así que, nada, me voy al microondas de verdad.

¡Ay! Es que me pongo a hablar con vosotros y se me va

el santo al cielo, así que, al microondas, descongelar...

Que el descongelado es, básicamente, una temperatura

que lo que hace es quitar bastantes vatios.

Voy a probar con 30 segundos, así. Mientras tanto,

voy a ir sacando un bolecito para trabajar cómodo.

Voy a meter aquí las galletas,

voy a romper, así, con la manita, tengo 30 segundos.

(Música)

Voy a ver mi mantequilla que el microondas me ha avisado ya.

A ver, aquí, no. Así, abro.

Hoy estoy fino, fino, capuchino con la tecnología.

Bueno, vamos a ver, ¿qué quería explicaros?

Que esto que voy a hacer ahora es cuando está pomada, mirad.

Así, cuando el dedo entra, perfectamente,

sin ningún tipo de resistencia.

Así que, el que no hayamos sido previsores,

no va a ser un impedimento para hacer esta receta.

Así que, ya tengo todos los ingredientes a punto,

hago la mezcla y le voy a hacer, como prometí antes,

un poquito de sal, voy a añadir un poquito de sal.

Vamos, esta va a ser la base de la tarta, los cimientos,

lo que va a aguantar esos tres maravillosos,

bueno, iba a decir: "Mousses", pero, realmente, hoy son cuajadas.

Yo quería ayudaros un poquito a que hicierais una tarta

de tres chocolates de una manera más sencilla.

Bueno, ya que estamos aquí, empiezo a mezclar con la mano.

Realmente, esta base de galletas la podemos usar para hacer

cualquier tipo de tarta, ahí está la base,

me lavo las manitas, bueno, no, primero cojo aquí

un poquito de sal, ahí. Ese puntito es el perfecto.

Bueno, me lavo las manitas

para coger el molde con tranquilidad... Así.

La verdad que esta tarta le decís al peque de la casa:

"Ven conmigo a hacerla", y seguro que la hace

y os ayuda y os echa una manita. Esta parte la puede hacer él

o ella, perfectamente, y así os ahorráis pringaros

la mano de mantequilla. Bueno, vamos allá,

voy a echarlo aquí, en la base, y ahora lo que voy a hacer

es ir, poquito a poco,

aplastándola, que no se me queden huecos, ¿vale?

Qué manera más sencilla y qué bien huele.

¿No hacíais vosotros en casa el típico sándwich

que yo me hacía también

de dos galletas con mantequilla y mermelada?

Os lo recomiendo, da igual que seáis pequeños

o mayores, son cosas que no cambian en la vida.

Bueno, ¿veis cómo está quedando? Es el cimiento, así.

Perfecto, ahí, ¿veis? Perfecta, ¿no?

Bueno, base la tenemos, cimientos terminados,

así que, nos vamos a por las primeras capas.

¿Cómo queréis? Porque podéis elegir vosotros,

yo creo que lo mejor es el chocolate negro.

Empezar de chocolate negro a blanco,

veréis que este paso lo repetiremos con todos los chocolates.

Tenemos leche, nata, chocolate negro y cuajada.

Cojo la nata, la nata la echo entera.

Así, cojo la leche, echo a la mitad.

Ahí, me guardo un poquito de la leche para desligar,

que se dice, la cuajada. Esta tarta es sencilla,

pero necesita paciencia. Si queremos hacer una tarta bonita

que nos quede una capa de chocolate con leche,

de chocolate negro y chocolate blanco,

necesitamos tener paciencia porque necesitamos que cuaje

cada una para que no se filtre la una a la otra y no se junten.

La única complejidad va a venir ahí.

Estoy echando aquí la cuajada, voy aquí.

A ver, alguno os preguntaréis: "¿Se puede hacer con gelatina?"

Claro, se puede hacer mousse también.

Hay mil maneras de hacerla,

yo hoy, como digo, os elegí la cuajada

porque creo que, probablemente,

sea la manera más sencilla para vosotros.

Lo que hay que hacer es desligarla antes.

Perfecto, bueno, chocolate,

¿vale? Voy a trocearlo con la mano,

así, ya sabéis que el chocolate negro

es el más puro de todos, es el que mayor porcentaje

de cacao tiene. Este, en concreto, tiene 70% de cacao,

o sea, es, ligeramente, amargo y si hacemos una tarta

de tres chocolates, tiene que ser así, el de cacao,

el negro, tiene que ser, como mínimo, 70%, ¿vale?

Lo voy cortando porque será más fácil

a la hora de echarle caliente la leche y la nata.

Así, lo que sí me voy a poner es un bolecito, así, por aquí.

Aquí, para poder mezclarlo bien. Chocolatito por aquí.

¿Le podemos dar un poquito de microondas? También,

se lo podemos dar, pero veréis cómo se disolverá bien.

Lo que sí tenéis que hacer es hervir... hervir esta leche

y esta nata. Normalmente, al hacer cualquier tipo de mousse,

estas cosas, es echar la leche sobre el chocolate.

Hoy lo haremos al revés porque además, al ser cuajo,

no deja de ser una cuajada, ojo, no deja de ser una especie

de flan sin huevo, para que nos entendamos.

Bueno, ya hierve un poquito, así que lo que voy a hacer,

primero, es añadir el chocolate, que no es lo usual,

pero aquí, al ser cuajada, es lo mejor.

Tenéis que tener en cuenta

que esta cuajada tiene bastante potencia

y se nos va a cuajar muy rápido.

Es la razón por la que primero añadimos el chocolate.

¿Veis como poco a poco se va integrando,

perfectamente, el chocolate? Cuando echemos el cuajo

esto va a empezar a tener mucho más cuerpo,

así que, no quiero luego, encontrar tropezones de chocolate

porque sería otra cosa. Si os pasara esto,

podéis decir que lo hicisteis a conciencia.

¿Que tenéis tropezoncitos de chocolate...?

No, es que es textura y ya está, no pasa nada.

Pero si os sale mal, si os sale bien, no.

Bueno, ahí vamos, voy a echar ya, ahora sí, el cuajo.

Para que el cuajo se active tenemos que hervir.

Así, lo comentamos también muchas veces, que de errores

en la cocina han salido grandes platos.

Ya sabemos que la tarta Tatin le colocaron la masa al revés

por error y fijaos si ha pasado ya a la historia.

Bueno, primera parte conseguida, ahí vamos.

Mirad, esto es lo más bonito, voy a poner aquí para verlo bien.

Así, aquí. Sé que os gusta ver cómo cae el chocolate fluido,

a cámara lenta, esas cosas. Mirad, venga,

a ver si lo ponen a cámara lenta que es donde lo veréis bien.

Mirad, mirad, mirad, ¡oh!

Auténtica maravilla.

¡Uf! Cómo huele esto.

Bueno, primera parte, así no nos lo podemos comer,

esto tiene que cuajar, así que lo dejamos durante una hora

antes de incorporar la segunda capa.

(Música)

Mirad, cómo ha cuajado de estar una hora en la nevera.

¿Veis? Perfecto, esto es lo que andábamos buscando

si no lo hubiéramos cuajado,

al echar la siguiente capa, evidentemente,

se hubiera hecho ahí un batiburrillo,

como decimos nosotros, y no es lo que queremos,

quiero esas tres capas impolutas, quiero que se vean a la perfección.

¿Siguiente paso? Pues, exactamente, lo mismo

que hemos hecho en el anterior, tenemos por aquí la cuajada

que la voy a echar aquí. Por este lado, tengo calentando

la nata con la leche. El chocolate con leche, además,

se deshace muchísimo antes, ya veo unos borbotones

así que, voy a ir echándolo, lo que quiero decir

es que se deshace antes que el chocolate negro

y el chocolate blanco más todavía. Reconozco que me gustan

todos los chocolates, pero la tableta típica

de chocolate con el bocadillito y la sal era una auténtica locura.

Si no lo habéis probado, os lo recomiendo.

Yo, mientras tanto, voy a hacer, exactamente, lo mismo,

diluir en la leche la cuajada.

Hoy estoy goloso, goloso, goloso.

El proceso es, exactamente, el mismo, disolvemos el chocolate

con la leche y quiero que lo disolváis

hasta que sea, realmente, homogéneo, ¿vale?

Cuenta la leyenda que aparte de ser adictivo,

nos pone muy contentos.

Se supone que nos pone contentos por la sustancia que tiene

que se llama fenilamina.

Así que, ya sabéis que el chocolate da felicidad.

Bueno, ya veis que está ya homogéneo,

perfecto para añadir el cuajo. Hervimos otra vez

para que el cuajo haga efecto. Dicen que fueron los italianos

los inventores del chocolate en sólido y de los bombones.

Gracias, italianos. Venga, ya hay aquí

algún que otro borbotón, ahí está, ¿veis como salen burbujitas?

Ya con eso ha hecho el efecto necesario.

El cuajo se activa, yo lo muevo un poquito más

y vamos a poner la segunda capita

a nuestra tarta de tres chocolates.

Ahí, va, perfecto. Y ahora, pues, otra vez lo mismo,

una horita a la nevera.

(Música)

Pues sí, no lo vais a creer, pero habéis acertado,

vamos a hacer, exactamente, lo mismo por tercera vez.

Bueno, tengo en la cazuela ya hirviendo

la leche y la nata, por aquí, el cuajo,

voy a volver a disolverlo. Menuda sensación de "déjà vu",

de que ya he vivido esto. Sabéis qué es un "déjà vu"

que es algo como: "He estado aquí alguna vez",

no imagináis la de veces que me pasa,

sobre todo, cocinando, pero, bueno, ahí vamos.

Vamos a disolver bien. En la película "Matrix"

se decía que era un fallo de "Matrix", bueno,

hay mucha gente muy fan de "Matrix", pero, bueno,

aquí vamos, chocolate blanco. Chocolate blanco es más fácil

de disolver, en cuanto huele el calor se derrite.

Ya sabéis, además, que el chocolate blanco

no lleva cacao, es, sobre todo, leche en polvo

y lecitina de soja. Aquí estamos ya disolviendo,

veis que se disuelve mucho más sencillo.

Así que, echamos el cuajo, dejamos que hierva

para que se active un poquito más.

Y mientras, os enseño cómo está ya de cuajadita

la segunda capa, ya está pesando más.

Recordad, galleta,

chocolate negro, chocolate con leche

y nos queda el tercer chocolate.

Cuidado con el chocolate blanco porque se pega, fácilmente,

no dejéis de hacer lo que yo hago. ¿Veis? Ya se ha ido la burbuja

porque enseguida abajo se me pega y si se me pega,

le da unas connotaciones de chocolate tostado.

Allá vamos, última capa.

Mirad qué bonito. ¡Guau! Me encanta el chocolate blanco,

me encanta cómo cae. Pues mismo proceso,

nos lo llevamos a la nevera y en una horita

tenemos nuestra tarta de tres chocolates,

prácticamente, terminada.

(Música)

Bueno, totalmente, cuajada, vamos a desmoldar, pero antes,

quiero pegarle una capita un poquito más curiosa

y he pensado que podíamos echarle un poquito de cacao en polvo.

A ver, para hacerlo en condiciones

necesito aquí este maravilloso artilugio

llamado colador y me ha encantado de toda la vida

hacer eso, me da igual que caiga un poco fuera,

sin miedo, vamos a tener que llamar

a la receta: Tarta de cuatro chocolates

porque además el cacao es puro.

(Música)

¿Preparados, listos...?

¿Eh? Cómo se os queda el cuerpo.

Vaya, ¿eh? Pintaza, galletita, chocolate negro,

chocolate con leche, chocolate blanco, cacao en polvo,

y esto ya lo único que hay que hacer es...

¿Imagináis que se me cae ahora? Vamos a ver, aquí hasta el final.

Intentad tocar lo mínimo posible, yo lo que hago es levantar

y ya pongo mi mano debajo para ayudar, pero debajo.

La pongo aquí arriba y con un dedito solo,

apoyando aquí, saco la espatulita.

Bueno, pues aquí tenéis un postre sencillo donde los haya.

Absolutamente, delicioso para todos los amantes

del dulce y, en concreto, para mi hija Laura

que le flipa el chocolate, así que, va por ti

y por todos los chocolateros.

(Música)

Otro día más hemos hecho dos platos dignos

de una buena mesa, caldereta de ciervo

y tarta de tres chocolates. Animaos a preparar estas recetas

que serán un éxito en vuestra mesa y aprovecho que tengo aquí

esta fabulosa cesta de frutas

para recordaros que toméis mucha fruta. Vuestro cuerpo

os lo agradecerá y ya sabéis lo que os digo siempre:

Haz la comida y mejora tu vida.

Y tengo un dilema si empezar por la caldereta

o por el postre, pero, bueno, por lógica y sensatez

voy a empezar por la caldereta. Me voy a echar aquí un poquitito.

Y lo podéis hacer ahí, en vuestra casa,

Maravilloso, tierna, jugosa... Brutal.

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Hacer de comer - Caldereta de ciervo y tarta tres chocolates

29 nov 2019

Hacer de Comer nos propone hoy dos platos irresistibles. Dani García invita a Laly, aspirante de MasterChef 7, para guisar juntos una caldereta de ciervo. La invitada, que ya demostró en el talent culinario su buena mano con los platos de caza, desvela sus trucos para cocinar ciervo.

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