Hacer de comer La 1

Hacer de comer

Lunes a viernes a las 13.25 horas

www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
5428048
Para todos los públicos Hacer de comer - Calabacín relleno y salmonetes en salsa de limón - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía)

Y listo. Bueno, compra hecha.

¡Ay! Se me ha olvidado el papel de cocina.

Bueno, da igual. La verdad es que me pasa siempre

tanto si voy al mercado, como si hago la compra "online",

siempre se me olvida algo.

Si es que donde esté la lista de la compra en papel

de toda la vida, que se quite lo demás.

Menos mal que lo tengo todo preparado

para poder cocinar las elaboraciones de hoy.

Así que... Buenos días a todos.

Hoy vamos a preparar un menú de esos

que seguro que no se os va a olvidar.

Vamos a empezar con unos calabacines rellenos

con vegetales.

Y después, haremos unos salmonetes en salsa de limón.

Para el segundo plato, contaremos con la presencia

siempre interesante de Ketty Fresneda,

duelista de la sexta edición de "MasterChef".

Me voy a ir lavando las manos y voy a ir contando

los ingredientes que necesitamos para estos calabacines.

Aceite de oliva, sal, pimienta, parmesano,

calabacines, pimiento rojo, pimiento verde, ajo,

tomillo fresco, tomate, berenjena, cebolla, puerro,

zanahoria, cúrcuma y arroz integral.

Bueno, como veis, el arroz integral lo tengo en remojo.

Porque al conservar la parte del salvado,

lo que es la cascarilla que va recubriendo el grano,

necesitamos dejarlo en remojo, al menos, desde la noche anterior,

casi como si de una legumbre se tratase.

Dicho esto, voy a ponerme porque aquí hay

bastante trabajo manual, eh.

Hay trabajito de cuchillo.

Así que lo primero que voy a hacer,

es ponerme por aquí una tablita.

Y mirad. Voy a cortar primero el calabacín,

porque quiero escaldarlo ligeramente en agua.

Así que, primero, me voy a poner

una ollita con agua por aquí.

Yo, la verdad, unos calabacines rellenos

eran, probablemente, uno de los platos estrella

cuando estaba en la escuela de hostelería.

Pero, en aquella época, no había estos calabacines

tan preciosos o yo no los conocía.

Se llaman calabacines luna,

por si, en algún caso, queréis ir a la frutería

y a la verdulería y decirle a vuestro verdulero

que os traiga calabacines luna,

que es bastante sencillo de conseguir.

Y, como veis, es bastante bonito para un plato así.

Vamos a tenerle que sacar la carne de dentro.

Para ello, no solo necesito un cuchillito,

sino que también necesito este sacabolas.

Lo que quiero es, básicamente... Mira, lo voy a cortar por aquí.

Así.

Mirad. No hace falta cortarle base, porque está perfecto.

Pero así, intentad hacerlo lo más liso posible.

Lo primero que haré, es vaciarlo. Su parte interior voy a utilizarla

para rellenarla junto al resto de verduras.

Y lo que es su parte exterior, voy a escaldarla ligeramente.

Mirad. Así.

Tened en cuenta que luego vamos a utilizar

el calabacín como recipiente, porque, al final,

hay que ir trabajando con cuidadito

para que nos quede un recipiente de lujo,

pero que tampoco nos quede ni muy grueso, ni muy fino.

Así. ¿Veis cómo estoy sacando las bolitas?

Así. Me queda todavía un gran trabajito que hacer.

Entonces, voy a aprovechar para poner el arroz a cocer

y luego seguiré quitando bolitas.

Así que por aquí, otro cacito. Me voy a coger uno más ancho,

porque no quiero que me pase lo que me pasó la primera vez

que cociné arroz en casa.

¡Ay! No integral, pero arroz.

Que creo que lo he contado alguna vez.

Fue mi primera experiencia en el piso de estudiantes.

Mis amigos me dijeron: "Márcate algo,

ya que estás en la escuela". Sería mi primera semana

en la escuela y habíamos hecho arroz con pollo y parmesano.

En los pisos de estudiantes, en aquella época,

pues había lo que había.

Cogí el cacito, el que había, y era el más grande.

Y era una cosita así. Nosotros éramos tres.

Me habían dicho por la mañana en la escuela:

"Échale unos 90 o 100 gramos por persona".

Pues 90 o 100 gramos por persona, será esto.

Eché 300 gramos en una cosita así.

En una cosita así. Y yo pensaba que...

De verdad, mirad mi ignorancia.

Tenía 17 añitos, también es cierto, eh.

Y aquello empezó a crecer, a crecer, a rebosarse,

el arroz a salirse y lié la de Dios.

Pero siempre lo cuento porque me parece gracioso.

Bueno, voy a cortar un poquito aquí el ajito.

Bueno, ya vemos que está ahí cocinándose un poquito.

Ya sale humito, así que ya es el momento de traerme

el aceite de oliva. Vamos a rehogarlo aquí un poco.

Así. Siempre, bueno, está muy bien esta película de grasa.

Voy a dejar en un ladito y voy a poner el ajito

para que suelte pues todo su perfume.

Ya sabéis cómo va esto. Ajo dentro.

Momento de añadir la cúrcuma.

Y la cúrcuma también la voy a cocinar un poquito.

Ahí vamos.

Arrocito con cúrcuma. Y ahora sí, me voy al agua

y voy a ir llenándolo. La cocción: en esta ocasión,

vamos a echar el triple de agua.

Normalmente, ya se sabe que es como el doble de agua

que de arroz.

En este caso, arroz integral, triple de agua.

Y lo vamos a dejar cocer 20 minutos.

Así que, bueno, yo voy a aprovechar esos 20 minutitos

para ir vaciando los calabacines y cortando parte de las verduras

que voy a utilizar.

Al arroz todavía le queda su tiempecito.

Así que he aprovechado para cortar

el pimiento rojo, el pimiento verde,

la cebolla, el puerro, la zanahoria. He rallado el tomate.

He vaciado del todo los calabacines.

Y me queda por cortar las berenjenas.

Pero como ya tengo el agua hirviendo,

los calabacines tenemos que escaldarlos. Así.

Yo voy a escaldar también las tapaderas,

que también forman parte...

Veis cómo flota. Vamos a llenarlos de agua

para que caigan abajo. Y me he preparado

un poquito de agua con hielo ahí.

Mientras, corto las primeras láminas.

Así. Voy a coger solo la parte de la piel.

Así. Porque es para el relleno.

No necesito todo. Con esto, tengo más que suficiente.

Vamos a ir cortando. La verdad es

que las berenjenas rellenas, calabacines rellenos,

cualquier vegetal relleno, sobre todo, me recuerda

a mi época de juventud

en la escuela de hostelería, que siempre hacíamos

verduras rellenas de todo tipo.

Bueno, aquí vamos. Lo voy a sacar ya.

No necesito más cocción.

El calabacín tiene que estar al dente

y tiene que estar bien bonito y verde, que es

lo que vamos a conseguir al meterlo en agua con hielo.

Así. Yo quiero mantener aquí todas sus vitaminas,

sus minerales.

Bueno, es que el calabacín es un ingrediente muy muy saludable.

Contiene muchísima fibra y merece mucho la pena

cocinarlo, sea de la manera que sea.

Voy a llenarlo aquí de hielo, aunque sea, también.

Y veréis qué verde más bonito se nos va a quedar.

Voy a empezar echando ya aceite en la ollita.

Mira. Como tenía la olla ya caliente, voy a echar el ajo.

Ya sabéis que siempre me gusta el ajito lo primero.

Que suelte, que baile y que nos perfume el aceite.

Ahora voy a echar el puerro.

Así. Como tiene el mismo tiempo, prácticamente,

que la cebolla, sobre todo, cuando está así cortado...

Así que, en este ladito, ya voy a echar la cebollita.

Lo juntamos todo y a cocinarse.

Recordad que tenemos los aromáticos.

Hoy hemos elegido tomillo fresco.

Un poquito por aquí.

Lo que voy a hacer hoy, es deshojarlo,

en vez de echarlo entero. También me gusta hacerlo

de esta manera, para no tener que sacarle la hierba

y no encontrarte el palito por medio, ¿no?

Que parece muchas veces que es un poco ahí...

Bueno, tomillito.

Vamos con los pimientitos.

Estoy haciendo un relleno y para hacer un relleno,

necesito que cada cosa tenga su cocción,

pero esté con cuerpo, al dente. No estoy aquí...

¡Pum, pum, pum! Reduciendo a saco,

porque no me interesa. Quiero otro tipo de cocción,

que es una especie, llamémosle, de salteado de verduras.

Que si nos sobra un poquito, para mañana por la mañana,

nos hacemos una tortillita con las sobras de las verduras.

Pero lo que sí os digo y sí que quiero,

es que esté al dente, que tenga cuerpo,

que notes que cuando muerdes, muerdes berenjena.

Que notes que cuando muerdes, muerdes pimiento.

Y que cuando te toque morder zanahoria,

muerdes zanahoria de verdad.

Así que cada cosa en su punto.

Voy a echar la zanahoria poquito a poco,

porque quiero que esto tenga cuerpo, eh.

¡Oh, sí! Muy bien.

Tengo aquí las bolitas. Y lo que voy a hacer a las bolitas,

es pegarles un pequeño corte.

Las vamos a meter casi al último momento.

Le estoy dando vueltas a la compra que hice antes

y me da mucha rabia que se me olvide comprar las cosas.

Tengo demasiadas cosas en la cabeza.

Y la primera es intentar haceros felices.

Intentar, de verdad, que aprendáis a cocinar

de la manera más sencilla y que salgan los platos

lo más rico posible.

¿Sabéis una de las cosas que se me olvida siempre mucho?

Cuando echo a lavar la toalla de la ducha

y se me olvida poner la limpia.

Y en ese momento que sales de la ducha,

dices: ¡Oh, ya no la he puesto!

Eso me pasa... pues habitualmente.

Bueno, rellenito por aquí. Siguiente que voy a echar...

La cabecita loca, la edad,

que ya nos falla y nos va fallando. Voy a echar el calabacín

y voy a echar la berenjena también.

Así que lo único que nos queda, es esperar ocho minutitos

a que el sofrito se vaya haciendo

y que el arroz haya absorbido toda el agua

para poder empezar a rellenar.

El arroz, como veis, ha perdido casi toda el agua.

Y voy a echarlo aquí dentro.

Así. Probablemente, no sé si nos sobrará

o no nos sobrará relleno, pero si nos sobra,

tenemos mil posibilidades a la hora de utilizarlo.

Bueno, lo mezclo con el arroz y, con el arroz bien integrado,

solo nos queda ponerlo a puntito de sal.

Ya lo puedo mezclar, incluso, fuera del fuego,

porque el relleno ya está listo;

aunque, la verdad, a cucharadas, tranquilamente, te lo comes.

Me encanta esta sensación y este olor a pisto, que se dice.

Mi madre hacía bastante pisto en casa, la verdad,

lo que pasa es que a mí me encantaba con huevo frito,

era como más me gustaba.

Tengo los calabacines por aquí y pondré la tapadera al lado,

porque quiero que tenga la misma cocción.

Mirad aquí, mira cómo el calabacín mantiene su textura,

mantiene su firmeza y tiene una pintaza brutal.

Vamos, ahora, a rellenar.

Voy a traer el calabacín, que me será más facilito.

Mirad qué pintaza...

Mirad qué receta más completa, más vegetariana, más sabrosa...

Voy a darle... voy a darle vida.

Con "darle vida" quiero decir que seré generoso.

Si no queréis gratinar con queso porque la queréis vegana total,

sería perfecto, también, se podría hacer así,

o, incluso, utilizar cualquier queso vegano;

los lacteovegetarianos podéis usar el queso normal.

La verdad, como estáis viendo, el relleno está saliendo,

directamente, de la cazuela, esto está listo para comer;

pero prefiero meterlo en el horno para darle ese golpe de queso

y, además, para que se caliente, sin duda, el calabacín,

que, ahora mismo, está frío del agua;

con los tres minutos de gratinador va a estar perfecto.

Así, sin miedo...

Ahora, también, sin miedo, antes de echar el queso por encima,

vamos a darle este toque de pimienta.

Vámonos allá, ahí está.

Lo que más me gusta de esta receta es que se puede disfrutar del sabor

de cada una de las verduras; porque están en su punto,

porque están bien hechas, porque están integradas,

por, absolutamente, todo.

Le voy a poner, incluso, queso a las tapaderitas.

Nos vamos. Horno, como hemos dicho, tres minutos en el gratinador,

con esto será suficiente para gratinar nuestro queso

y para que nuestro calabacín se caliente.

Nos ha quedado mono, el calabacín, ha quedado gracioso.

Voy a poner uno por aquí y el otro por aquí.

Oye, con el calabacín alargado, también, queda de maravilla,

pero este calabacín luna le da un toque diferente.

Mirad, así... por aquí y por aquí.

Qué maravilla y qué preciosos.

Si creéis que ha quedado bonito, si lo probáis os va a encantar.

Prácticamente, vegetariano, lacteovegetariano, sería.

Aquí tenéis estos calabacines rellenos de vegetales.

("Supergirl", Anna Naklab)

("Supergirl", Anna Naklab)

Me gusta que vengáis de "MasterChef",

venís con la lección aprendida. Bueno, bueno...

Ya veis que estoy aquí con Ketty Fresneda,

que casi, casi, casi gana la sexta edición de "MasterChef".

Te quedaste a puntito. La verdad es que sí.

Estoy encantado, la verdad, de que nos ayudes a cocinar.

Para mí es un placer.

Haremos una receta con salmonete y le haremos una salsa

que tiene su chispa y su gracia; es como una crema inglesa dulce,

pero sin azúcar y de limón. Madre mía, quiero esa receta.

No solo la vas a tener, también, la vas a hacer; las dos cosas.

Yo soy muy marinero, al final, ¿no?

Marbella no deja de ser un pueblo de pescadores.

Pero bueno, sé que tú, también, vives cerca del mar, ¿no?

Hombre, en Galicia. Y de ahí no me muevo, ¿eh?

¿No te mueves? No, no, no.

Es buen sitio, ¿eh?

Vete lavando las manos e iré explicando los ingredientes

que vamos a necesitar para esta receta.

Apio nabo, eneldo fresco, zumo de limón, vinagre de sidra,

fumet de pescado, leche, huevos, salmonetes, ajo, zanahoria,

cacahuetes, alcaparras, sal, pimienta y aceite de oliva.

Ketty, ¿has trabajado, alguna vez con el apio nabo?

La verdad es que no. Voy a explicar la receta, un poco.

Por un lado, haremos una ensalada, haremos una especie de espaguetis,

rallaremos el apio nabo, al que le digo apio bola,

porque es la raíz del apio; lo vas a cortar, un poquito,

y lo vas a pasar por el rallador, como para hacer...

Espaguetis. Espaguetis, exactamente.

Tanto el apio como la zanahoria, que será nuestra ensalada,

junto con el apio, la zanahoria, las alcaparras, el eneldo,

los cacahuetes, el vinagre, el aceite de oliva, sal y pimienta.

Por otro lado, lo primero que vamos a hacer

será la salsa y los salmonetes; por aquí tenemos los líquidos.

Tú vas a sacar cuatro yemas de huevo,

mientras tanto, yo calentaré en un cazo...

Me apetece preguntarte mucho, ¿eh? Pregunta lo que quieras.

Mira, por aquí... Yo intentaré no fastidiar nada...

No, hombre, seguro que no. La leche y el fumet para adentro,

a la leche y al fumet los voy a llevar a ebullición.

Quiero que me cuentes cosas. Bueno...

¿Qué fue de ti desde que saliste de "MasterChef"?

La verdad es que he tenido una vida bastante agitadita,

mi marido me ha visto poco por casa, últimamente.

Estoy haciendo cositas; hago eventos, ferias gastronómicas,

y, ahora, estoy con un proyecto con el Consello de La Coruña,

para hacer talleres con niños para...

Queremos rescatar lo que es la dieta atlántica.

Conocemos la dieta mediterránea...

Es la primera vez que escucho "dieta atlántica".

Conocemos la dieta mediterránea pero la dieta atlántica,

también, existe y está dejada al abandono.

Estamos con ello, es un proyecto bastante divertido.

Me parece muy curioso.

¿En qué se basa? ¿Percebes, berberechos...?

Mucho marisco, pescadito, verduras...

La dieta atlántica me mola.

Me encantó el proyecto porque soy dietista,

todo lo que tenga que ver con la alimentación saludable

y con el marisco me encanta, me encanta lo que viene del mar.

Yemita de huevo, zumo de limón... Vale.

Suena muy bien lo que cuentas... Varilla.

Tienes que batir, integrar bien y que monte, un poquito.

Esto va a hervir ya mismo y no imagináis qué bien huele,

y huele bien porque los caldos que hay son alucinantes,

eso es vital en cualquier receta. Intentad, de verdad,

hacer muy buenos caldos base en casa.

Tenéis todas las recetas en este libro que os voy a sacar.

Mirad...

En el libro "Hacer de comer", las mejores recetas,

vais a encontrar salsas, fumets, caldos...

Este me lo llevo para casa. Este te lo voy a firmar, claro.

Por favor. Te lo llevas luego.

(RÍE) Porque hay recetas de todo.

Te lo guardo por aquí... Vale.

El fumet y el caldo han hervido y, ahora, enérgicamente,

con mucho cuidadito, vamos a ir integrando,

porque, ahora, volveremos a echar en el cazo

y lo vamos a cocinar, ligeramente, pero no debe hervir,

si hierve tendremos un grave problema.

Necesitamos que coja cuerpo, que espese,

y, para ello, con 60 o 65 grados tenemos más que de sobra.

Para que no cuaje la yema. Exacto. Tírale, sin miedo.

Te voy a sacar una tablita... ¿Y los cuchillos?

Para que vayas cortando y rallando.

Lo que va a cortar y a rallar es el apio nabo y la zanahoria,

y los echas en agua con hielo, el bol está ahí.

Sí. Esto lo pongo por aquí...

Esto lo pongo aquí. Perfecto.

Mientras, estoy atento a esto. ¿Un cuchillito?

Mira, cómo estoy, ¿eh? Es que estoy con miedo, la verdad,

le tengo miedo a todo lo que deba cocer y lleve huevo.

Esto... me vas a tener que enseñar, porque nunca trabajé con esto.

Cuando no conoces algo, lo debes cortar a la mitad.

Para ver de qué se trata.

Exacto, para ver qué hay dentro. Esto es precioso, ¿ves?

Los espaguetis los haremos con la parte central

y de la otra parte no te preocupes, me encanta hacer puré de apio nabo.

Qué rico huele, me encanta cómo huele.

Es que huele muy bien. Es muy aromático.

No os dejéis engañar por lo feo,

los feos tenemos otras cosas en el interior.

(RÍEN)

Como, ahora mismo, el apio.

¿En Cuba hay apio nabo o no? Pues no, la verdad.

Hay una cosa muy parecida, que es un tubérculo, es la malanga.

La malanga... Sería un sustituto de la patata.

Mira, vamos sacando los espaguetis, poquito a poco, como veis...

¿Con qué edad te viniste de Cuba?

Me vine con 22 añitos. 22 añitos, ¿no?

Cumplí los 23 en el aire. ¿Ah, sí?

En el avión. En el avión, ¿no?

Sí. Todo tuyo.

Ponte aquí, mientras yo cojo otra tabla para picar el eneldo.

¿Qué es lo que más te llamó la atención

de la cocina española cuando llegaste?

Creo que la variedad que tenéis, tenéis mucha variedad de todo;

hay mil variedades de tomates, mil variedades de pimientos...

Hay mucha variedad de la misma especie.

Además, en cada zona y en casa sitio

con su cocina, diferente, también porque en Cuba

del norte al sur, ¿cambia mucho la comida?

No, en Cuba es la misma, no hay variedad ninguna.

No hay una variedad. No.

Bueno, yo estoy cortando por aquí un poquito de eneldo.

¿Tú, vas bien? Yo intentando hacerlo

lo mejor posible. Lo haces bien.

A ver, a mí el sacapuntas ese me gusta, me apasiona,

pero no es lo más fácil del mundo, hay que trabajársela.

Y la salsita ya está, prácticamente, mirad,

le echo el eneldo. ¿Echas de menos Cuba?

Hombre, sí, muchísimo. ¿Sí o qué?

Sí. ¿Las playas?

Las playas, sí. ¿El clima, la familia?

Sobre todo la temperatura del agua. Sí, porque aquí playas bonitas hay,

pero en Galicia está fresquita. Playas muy bonitas,

pero al meterte en el agua dices:

"Madre mía, eso qué es". Acaba, vaya.

Pero sí, luego la cultura musical que tenemos costumbre

de salir a bailar, aquí se sale para beber

o comer, es diferente. Cierto. Ketty, además,

sé que tú tienes una hermana gemela.

Pues sí. Y la gente...

¿Tu hermana vive aquí también? No, mi hermana se mudó

a la República Dominicana. A Dominicana.

Qué bien. Vive allí en Piantini.

¿Por qué dices que está muy loca, es diferente a ti?

Tú eres más seria. Soy como más pausada,

más tranquila y ella te revoluciona la cocina.

Llamad a los bomberos. Bueno, pero sé que de pequeña

no os distinguían, había muchos problemas.

Somos muy parecidas, somos gemelas idénticas

y luego, hoy en día solo nos diferencias

porque yo ando con el afro y ella suele ir todavía...

Por el pelo, ¿no? Exacto, por el pelo.

Imagino que de pequeña al hacer una travesura, decías:

"No, ha sido...". Pues mira, tuve que sacar

muchas veces la cara por mi hermana y te digo una anécdota:

Teníamos el examen final de matemáticas

y ella tenía la asignatura suspensa que el profesor nos llamó

a las dos... Esto ya está, ¿no? Sí, listo.

El profesor nos llamó a las dos para anotar las diferencias

entre una y otra porque quería evitar

que yo le hiciera el examen. A tu hermana.

Tenía la sospecha que le haría el examen.

O sea, tú eras la empollona de las dos por lo que intuyo.

Más que empollona un poco más responsable que ella.

Más responsable y te sabías las matemáticas y ella no.

No, no le gustaba estudiar y, bueno, me vi tentada

a hacer el examen, pero no me dejaron.

Al final, no. No pude y tuvo que estudiar.

Le obligué a estudiar, le obligué. Bueno, eso está bien también.

Acabaste ayudándola, pero de la manera más leal.

Claro, que estudiara. Esto te lo voy pasando.

Mira, quitamos la tablita pónmela por allí detrás.

Vamos quitando esto de aquí. Bueno, para la ensalada

lo que vamos a hacer es saltear los cacahuetes.

Mira, así, una sartencita por aquí, ponemos ya el cacahuete.

Así, bueno, oye, yo sé que a ti te encanta recorrer a pie

los senderos de Galicia. Pues sí, soy muy senderista yo.

Oye, te sabes toda mi vida. Hombre, claro, a ver.

Bueno, la salsita la vamos a dejar por aquí para cogerla luego, así.

Es bueno andar y ver paisajes. Me encanta y me relaja mucho,

es una actividad que tengo que hacer a diario.

¿Diariamente andas? Sí, todos los días.

Qué guay. Te he dicho que dejes la tabla,

pero la necesito otra vez que se me olvidó que tengo picar

los ajitos del salmonete donde saltearemos los salmonetes.

¿Te los corto? Mira, ábreme los salmonetes.

Vale. Ábrelos y le pones un poco de sal,

de pimienta y lo vamos aliñando. Como veis, los salmonetes,

bueno, están limpitos, ahí es donde se ve

que un salmonete es bueno o no.

Qué maravilla. La pinta de ese lomito que tiene.

Sal. Vuestro amigo el del mercado,

amigo pescadero, Paco, Pepe, Juan, José,

porque siempre son esos nombres. Le pongo pimienta también.

Sí, ¿te gusta la pimienta? Me encanta.

Ríete, pero mucha gente me ha dicho en la calle

que gracias a mí le echa pimienta a las cosas.

Pues a mí me encanta. España somos un país

poco pimentero, ¿sabes? No entiendo el por qué.

Somos más de ajo. De ajo somos mucho,

somos mucho de ajo. Cacahuete aquí

cogiendo ya temperatura y quiero que me hagas la ensalada,

venga, me la vas a hacer tú. Para la vinagreta, mira,

el vinagre de manzana que está ahí,

un poco de sal, aceite de oliva, pimienta le puedes echar también

y luego, pon la alcaparra si quieres, también.

Sí, se la echo. Sin problema y el cacahuete

lo pondré a la zanahoria y mira,

y al apio nabo. Mientras tanto yo me quedo por aquí

con el salmonetito, con el ajo y el aceite de oliva, así.

Mira. Bueno, ¿cocinas en casa? Sí, sí cocino en casa.

¿O llegas muy cansada? No, cocino en casa

porque además, mi chico es nulo en la cocina,

es un encanto... Es un encanto de chico,

pero nulo en la cocina. En la cocina es nulo, totalmente.

¿Qué cocinas en casa? De todo.

¿Haces cocina cubana? Cocina cubana siempre la reservo

para cuando vienen mis amigas porque es una cocina

que requiere más tiempo para hacer el potaje, el asado...

Es pesada, ¿no? Sí, bastante...

Lejos de una comida ligerita. Claro, pero es increíble

porque con el calorcito que hay ahí, con el punto

que tiene el cubano, su cocina es bastante contundente.

Mucho hidrato de carbono, mucho, mucho.

¿Bailáis mucho, tú bailas también?

Sí, luego, lo quemamos bailando. ¿Tienes ese rollo cubano

que cuando suena música te poner a bailar?

Sí, soy muy bailadora, de hecho. aquí he perdido mucho ritmo.

¿Sí o qué, tan soso somos?

No, pero es que... Bueno, sosos serán en Galicia,

pero porque no estuviste en mi tierra.

Si te vienes a Andalucía, verás cómo allí...

Me gusta mucho el andaluz porque me recuerda mucho al cubano.

Claro que sí. Y luego, tienen ese arte

y esa fiesta y oye, niña, y no sé qué y tal...

Y me encanta. Muy cubano, ¿no?

Sí, sí. Aquí le echo un poquito de sal

y la vinagreta ya la tienes.

Eso sí va cogiendo ritmo,

lo nuestro sí que va cogiendo ritmo.

Tenemos nuestra salsa con el fumet tipo crema inglesa

de limón y eneldo por aquí.

Espectacular. Tenemos nuestra vinagreta

con un poquito de vinagre de manzana, de sidra,

aceite de oliva, alcaparras, sal y pimienta.

Tenemos aquí el nabo. ¿Pimienta?

Sí, échale un poquito sin miedo. Ahora sí tiene pimienta.

Ahora, tenemos por aquí el nabo, la zanahoria

y los cacahuetes tostados, nos queda aquí el ajito

que lo voy a echar ya, así.

Rapidito, quiero un aceite de ajo, quiero aromatizar mis salmonetes.

Lo voy a ir echando por aquí porque esto va a ser

vuelta y vuelta, no quiero más. No usaré los ajos

solo los usaré para darles

ese puntito y ese aroma al salmonete.

Es un pescado semigraso cuando suelta esta grasita rojiza

que a mí, por ejemplo, tanto me gusta

y tanto me apasiona. No más de esto,

voy a hacer una cosa que, a lo mejor, os extraña,

pero ahora mismo voy a ir apagarlo

Solo con este calorcito se va a hacer,

podemos, incluso, así, darle un poquito, ¿veis?

Qué bonito el color del salmonete. Me encanta.

Ese rojizo. ¿Mezclas tú la ensaladita?

Sí. Mira, voy a poner

como si fuera una especie de semisopita.

En vez de napar, lo que haré será ponerlo de cama.

¿Echas de menos "MasterChef"? Pues la verdad que...

Mira, pues sí, fue una experiencia única,

yo repetiría encantada, la verdad, me regaló

gene maravillosa. Bueno, eso es muy bonito también.

Y bueno, una experiencia única. Esto ya está.

Ahora, vamos a hacer lo siguiente, mira, vamos a poner uno así

y el otro así. Una preguntita:

¿La salsa debería estar templada? Claro, no puede hervir.

Tiene que ser templadita.

Bueno, aquí creo que ya lo que podemos hacer es...

Como ponerle un poquito a cada uno, como si fuera su ensaladita.

Aquí, en la esquinita.

Los que no hayáis probado nunca el apio nabo,

arriba, es vuestro día, salid corriendo al supermercado

a buscarlo y, a lo mejor, los que estéis pensando:

"No lo he visto nunca", no es que no lo hayáis visto,

es que no os habéis fijado.

Pues yo lo voy a apuntar, lo apunto porque, la verdad,

huele muy bien y me encantan las verduras con olores diferentes.

Oye, esto parece un plato de alta cocina, de verdad lo digo.

Es de alta cocina, hombre. Bueno, con un toque cubano.

Un toque tropical Exactamente, tropical.

Pues, nada, ¿te quedas conmigo a comerlos, no?

Por supuesto, si me invitas. Hombre, por supuesto, por supuesto.

Aquí os dejo nuestros salmonetes con salsa de limón.

(Música)

Ketty, yo sé que no te puedo sacar a bailar como hacen en tu tierra

porque no llevo ese ritmo en la sangre.

Pero se aprende, tranquilo. Lo que sí que puedo

es intentar hacer bailar a tu papila gustativa

con estos dos platazos. Ya lo creo yo.

Calabacines rellenos con vegetales

y salmonetes en salsa de limón. Qué pinta.

Ve probando, tranquila, empieza por los calabacines.

Claro, empiezo a probar ya. Y los que nos veis cada día

seguid cultivando vuestra curiosidad

por nuevas recetas y, sobre todo, recordad lo que os digo siempre:

Haz la comida y mejora tu vida.

¿Cómo lo ves?

Espectacular. Veo que te tiraste por uno entero

sin miedo ninguno. Somos dos,

uno para mí, otro para ti. Haces bien.

  • A mi lista
  • A mis favoritos
  • Calabacín relleno y salmonetes en salsa de limón

Hacer de comer - Calabacín relleno y salmonetes en salsa de limón

31 oct 2019

Hoy unos calabacines rellenos con vegetales, que aportarán salud y sabor a la mesa. Después, la finalista de MasterChef 6, Ketty Fresneda le ayuda a preparar unos salmonetes en salsa de limón que servirán como segundo plato.

ver más sobre "Hacer de comer - Calabacín relleno y salmonetes en salsa de limón" ver menos sobre "Hacer de comer - Calabacín relleno y salmonetes en salsa de limón"
Programas completos (154)

Los últimos 613 programas de Hacer de comer

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios