Hacer de comer La 1

Hacer de comer

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Para todos los públicos Hacer de comer - Sardinas en escabeche y lomo asado con ciruelas - 02/09/19 - ver ahora
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(Sintonía)

Pues muy bonito. Te ha gustado.

Me ha encantado. Con esta casa, yo cambiaba

los cuadros y como si fuera nueva. Esos matices se notan.

Cambias una cosa y parece otra. Al final, con esos cambios,

parece una cosa nueva.

Te haré caso, Valentín. Muchísimas gracias.

Gracias a ti por invitarme.

Y qué cocina, parece como mi casa.

Veo que además de finalista de "MasterChef",

diseñador industrial, eres casi decorador de interiores.

Pues casi. Al final, hay que valer para todo.

Oye, un partidazo, ¿no?

Bueno, soltero estoy. Yo no digo nada.

Pues hay que buscarte un novio. Yo encantado. Cuando quieran.

Todos los que nos están viendo...

Buenos días, que no he saludado.

Como veis, estoy aquí con Valentín, finalista de "MasterChef VII".

Vamos a preparar una receta de...

Garbanzos. Ensalada de garbanzos.

Una ensalada de garbanzos. Además, eres un tío "fitness".

Y, además, como muchas legumbres.

Sí. Me gustan muchísimo, porque, además, aportan

muchísima proteína.

Y como segunda receta, tenemos aquí un debate

entre Valentín y yo, porque me ha preguntado:

"¿Qué vas a hacer después?"

Voy a hacer una pechuga de pollo Villaroy.

Yo digo siempre "Villaroy". Yo también.

Hay gente que dice "Villarroy".

En la escuela de hostelería, porque es un plato

supertradicional, he dicho "Villaroy".

¿Nos vamos lavando las manos? Vamos a ello.

Mientras tanto, yo voy a decir los ingredientes

para la ensalada de garbanzos.

Lima, comino, garbanzos,

sésamo, coliflor, brócoli,

cebollino, pimiento, tomate,

cebolla fresca, pimiento rojo, aceite de oliva y sal.

Es muy sencilla, pero está muy bien, eh,

porque está muy equilibrada.

A mí me gustan mucho las ensaladas.

Sobre todo, cuando hace mucho calor.

Además, se pueden comer por la noche.

La receta la vamos a dividir en tres partes.

Por un lado, vamos a tener el aliño.

Un poquito de lima, un poquito de comino,

el sésamo y el aceite de oliva,

además de un poquito de sal.

Luego, los garbanzos. Y luego, la verdura.

Cogemos la verdura por aquí. Entonces, decidimos qué verdura

vamos a poner en crudo y qué verdura

tenemos que escaldar o cocer.

Yo, lo que voy a hacer, es poner un agua para escaldar

el brócoli y la coliflor. Genial.

¿Qué te parece si me cortas la cebolla y los pimientos?

Yo creo que trocitos pequeñitos, ¿no?

Sí. Para que quede luego un poquito ligero.

Que quede integrada y que sea fácil de comer.

Voy a poner ya una ollita. Yo estoy a mis cosas

y me he ido a por la olla sin pensar

en que tengo que ponerte esta tablita.

Nos ponemos con ello. Un cuchillito por aquí.

Yo, mientras, voy poniendo el agua

con un poco de sal. Y tú vas cortando cebolla

y pimiento pequeñito.

Así es. Bueno. ¿Antes de "MasterChef",

cocinabas así de bien ya?

Hombre... Imagino que has evolucionado mucho.

Así no, desde luego. "MasterChef" te da

una base espectacular. Tenemos muchísimas clases.

Al final, esto es como todo. El empollón avanzará más

y el que estudie menos, avanzará menos.

Tú eres el empolloncillo. He sido empollón toda la vida.

La verdad es que siempre me he intentado aplicar bastante.

Agradezco un montón al programa porque, ya no es solo

que te enseñen a cocinar técnicamente.

Es que te enseñan a pensar en cocina.

Y eso es muy importante. Tienes que tener al final

una visión 360. Ahí está.

Oye, y yo me pregunto, en el colegio,

¿eras empollón también?

En el colegio, era bastante empollón, la verdad.

Luego me vino una época un poco más rebelde.

Y luego, soy "niño becas". Pero no becas del cinco y medio.

Becas... Yo fui a la universidad con una beca

que me pedían una nota bastante alta

y más te valía ser empollón,

porque si no, no estudiabas, así que muy bien.

¿Qué estudiaste, en concreto? Yo estudié Diseño Industrial.

Que, básicamente, es todo lo que tenemos aquí.

Mira, por ejemplo, esto es un diseño industrial clásico,

que es la aceitera de Marquina, que es el diseñador.

Y, básicamente, lo que enseñamos los diseñadores industriales,

es a diseñar todos los productos que hay.

Muy interesante, Valentín. Es interesante.

Es divertido y es bonito. Es muy bonito.

Tenemos el agua ya casi hirviendo.

Voy a aprovechar para echar...

Primero, voy a echar la coliflor.

A veces, hago cosas sin pensar.

La coliflor porque tarda un poquito más.

Y luego, me he sacado un bol con agua y hielo.

Y voy a quitarle la raíz al tomatito.

Pues aquí voy a hacerle este corte que veis,

que es para que, cuando lo escalde,

pueda quitarle la piel tranquilamente.

Yo siempre cuento aquí que me acuerdo perfectamente

cuando entraba en mi casa y mi madre cocía coliflor.

Además, al cocer coliflor, le ponía un paño encima

y el paño hacía casi burbujas.

Pero tú entrabas y ya decías: "Huele a coliflor".

En todas las casas nos ha pasado. Desde el portal.

Seguro que estáis pensando lo mismo que yo.

Y hemos horrorizado la coliflor porque estaba

extremadamente cocida,

que es lo que nos pasaba.

¿No podemos hacer las cosas en su punto,

que es como mejor están y más sabor tienen?

Le voy a echar ahora ya el brócoli.

Ya lleva dos minutos la coliflor y el brócoli,

que lo vamos a tener un minutito.

Y el agua con hielo, primordial para cortar la cocción

y para que el brócoli... La coliflor también

queda más brillante. Y el brócoli queda

con ese verde intenso que tanto nos gusta.

¿Tenemos un cuenco?

Que voy poniendo la cebolla en otro lado.

Sí. Mira, coge este. Ahí. Genial.

Estas ensaladas son ideales para esta época del año.

Sí. Muy buenas. Cuando hace calor, siempre

apetece ensalada. Y por la noche, además,

es carbohidrato que, realmente, se asimila muy bien.

Y no todas tienen tantos glúcidos.

Por ejemplo, el guisante es verdad que tiene bastante azúcar.

Por la noche, a lo mejor, evitarlo un poco.

Pero un garbanzo, maravilloso.

Tengo aquí la coliflor y el brócoli,

que voy a meter en agua fría.

Y voy a aprovechar esta agua

para escaldar ligeramente los tomates

y que sea bastante más sencillo pelarlo y picarlo.

Ya que estamos aquí, voy a sacar una tablita

para ayudar a Valentín.

También voy a picarte el tomate y el cebollino, si te parece bien.

Me parece genial. El tomate depende mucho

de su punto de madurez. Si está un poco más maduro,

la piel la sacará antes.

Si está menos maduro, costará un poquito más abrirse,

despegarse esa puntita solo.

¿Veis aquí? Solo quiero despegar esta puntita.

Ya, con esta puntita, despego el resto,

porque quiero que sepa a tomate natural, evidentemente.

No a tomate cocido. Y ya ha terminado

toda la parte de cocción de este plato.

Mirad. Cojo el tomate.

Y le voy a quitar la piel. La voy a echar aquí mismo. Así.

Que esta piel seca también puede estar bien.

Crujientita. Y ahora, voy a quitarle

lo que es la semilla.

Hay que cortarlo de una manera perpendicular

a la base del tomate,

para que así, simplemente, con meter los dedos,

ya me salga la pepita del tomate.

Valentín, cuéntame tu paso por "MasterChef", en general.

¿Te fuiste contento, triste?

Muy contento. ¿Querías más?

Pues mira, no. ¿Pensabas que podías aspirar a más?

No. Si yo creí que no iba a entrar. Bueno...

Ya entrar era un grandísimo premio. Yo soy muy inseguro.

a mí me lo dicen siempre. Es verdad que, en el programa,

cuando ya lo vi, es cuando me di cuenta

de lo inseguro que soy. No es posible.

Si lo hago bien, si me sale bien, ¿por qué narices me autoboicoteo?

Pero, bueno, estoy muy contento.

Conforme iban pasando las semanas en el programa,

yo veía que había posibilidades.

Pero siempre con mucho respeto, intentando...

Mira. Yo voy aquí a cocinar, a aprender, que es lo mío.

Además, un tercer puesto es muy buen puesto.

Sí. Cuantos quisieran, como decías antes,

entrar, simplemente, entrar. Exacto.

Y, luego, vivir la experiencia. Preciosa.

Muy bonita. Hemos hecho amigos para toda la vida.

Una experiencia muy bonita. Qué bien.

Vamos, que todo el que esté pensándoselo,

que se apunte a "MasterChef".

Yo, mientras tanto, lo que estoy haciendo,

es cortando el tomate. Y, en este caso, lo voy a echar

aquí con el pimientito.

Muy bien. Lo que sí he hecho,

ha sido sacar del hielo la coliflor y el brócoli,

porque es una cosa que tampoco me gusta mucho,

dejarlo en agua excesivamente,

porque resta sabor al brócoli y a la coliflor.

Valentín, tu vida después de "MasterChef".

Pues mi vida después de "MasterChef",

lo que estoy, es lanzando una empresa

de alimentación "fitness". Estamos haciendo platos

hacia, o sacar músculo, hiperproteicos,

o hacia adelgazar, hipocalóricos.

Ajá. Mira. Hoy lo estamos viendo.

Unos garbanzos. ¿Esto qué sería? Cuéntame.

Esto es proteína pura y dura.

Muy buena, además, y de muy buena asimilación.

Si queremos realmente muscular,

esto, por ejemplo, en los entretiempos de la oficina

o del trabajo, o lo que sea,

podemos coger y comernos 80 gramos de ensalada de garbanzos.

¿En vez de chocolate? Hombre, por supuesto.

En lugar de un procesado... Eso es lo que debería ser.

Pero si es que te va a llenar más

Ahora ya, me voy a poner a cortar el cebollino.

Pero te voy a ir diciendo. Vamos a centrarnos

en lo realmente importante de hoy.

Buscas novio.

Yo qué sé. Algo hay de búsqueda. Sí, sí.

Puedes aprovechar. Aprovecho, aprovecho.

Véndete, como la ensalada. La has vendido perfectamente.

"Es una ensalada genial para esto, para esto y para esto".

A ver. Sí. Busco pareja. Pero, vamos, tranquilamente.

Lo importante es que cada uno tenga sus proyectos,

que, realmente, coincidamos en aficiones, en gustos...

Aficiones. Cuéntanos aficiones.

¡Madre mía, mis aficiones! Soy un poco friki.

La política, el arte, la historia...

Somos una democracia joven, entonces, todavía

nos cuenta hablar de política.

Somos un país democrático.

Una cosa a favor que voy a decir de mi país

que es que no somos, de verdad, no somos conscientes

de cómo se vive en España, yo que doy muchas vueltas por ahí.

Yo he vivido siete años fuera de España.

¿Dónde? En Francia y en Méjico.

Te digo que la primera vez que fui...

¿Esto lo mezclo aquí? Sí, esto ya lo puedes echar

y vamos a ir separando, digo los pasos y te cuento

una anécdota muy buena que tengo del D.F.

Tenemos por aquí los garbancitos, nos falta por hacer la vinagreta

y ya cortamos, absolutamente, las verduras y cocido y escaldado

la coliflor y el brócoli. Me voy a quitar,

que ya lo puedo echar aquí dentro también, lo echo encima

del garbanzo, vamos a poner las tablitas, mira,

esto aquí abajo. Voy a sacar una varillita.

Así, vamos a echar la cebollita aquí,

límpiame ese y aquí haremos, pero sécamelo porque como haremos

la vinagreta, no quiero nada de agua.

Límpiamelo con papel, en seco, no hace falta...

Tenemos aquí, el tomate, el pimiento verde, el rojo

y la cebolla, aquí tenemos el brócoli y la coliflor.

Aquí, el garbanzo y el cebollino,

por lo tanto, nos queda solo la vinagreta.

Vamos a hacer un poquito de aceite de oliva

con un poquito de comino, sésamo, lima y sal.

Qué rico. Y te cuento la anécdota;

yo he estado unas cinco o seis veces en el D.F.,

la primera vez que fui, fui a cocinar a una escuela

de hostelería de allí muy famosa y nos llevaron a cenar.

Entonces, nos dicen que hay que estar abajo

a las 18:30-18:45 y yo pensé: "Bueno, 18:30-18:45,

dónde vamos". Ve exprimiéndome aquí la lima.

Nos metemos en una furgoneta, al furgoneta dando botes

porque las carreteras de D.F centro en muchas ocasiones

tienen algún que otro bache. Nos tiramos cerca de dos horas

y media para llegar al restaurante y cuando llegamos allí

le dije a la chica que montaba el congreso:

"A ver, a mí no se me ocurre, por ejemplo, estar en Marbella

y decir: "Voy a ir...", no sé, a Granada, no, que está más cerca,

o sea, voy a llegar, incluso más de Córdoba", o sea,

voy a Córdoba a comer y vuelvo en la misma noche, o sea...

Era gigante, claro, es que son 22 millones de personas

y tienen un sistema de edificación que es muy bajito, casas bajas,

entonces, me acuerdo la primera vez que llegué

cuando me mudé a vivir allí que miré por la ventana del avión

y se veía una planicie de luces. Seguidas y seguidas.

Y le digo a la azafata: "¿Eso es Méjico?"

Y me dice: "No, eso es Méjico, la otra ventanilla",

pero si no se acababa. Claro.

Luego, te acostumbras. Es curioso porque todo el mundo

cuenta que cuando llegas en avión, depende de dónde vengas,

atraviesas la ciudad durante 20 o 25 minutos

y venga ciudad, venga ciudad y no se acaba.

Sí, sí, es enorme y muy buena ciudad,

estoy muy contento, cuatro años de mi vida

muy felices en Méjico.

Vamos con la vinagreta, voy a echar el comino aquí.

Mira, sésamo. A quien le gusta mucho

es a Aleix, por cierto. ¿Sí, o qué?

Oh, le mete comino a todo, anda que no le daba caña.

Le gusta, ¿no? Sí, sí.

Bueno, ahora aceitito de oliva.

Qué rico. Un poco de sal,

veo que creo que le eché poco para la cantidad que tenemos

porque, además, ese tipo de cosas absorbe.

Sí. Absorbe bastante grasa.

Y ahora vamos a echarle la lima, pero a mí me gusta integrar

la lima emulsionándola, así que, todo tuyo.

Te echo una mano. Sí, ve echando ahí.

Y aquí tenemos un poco esta vinagreta a la cual

le podríamos poner muchísimas otras cosas.

Veis que emulsiona un poco por eso digo que a mí

me gusta emulsionarla aunque se va a separar,

relativamente, rápido, no creáis que esto quedará así

pero sí que me gusta tenerla así y nos vamos a poner a ensamblar

y a emplatar. Tenemos aquí este platito, un diseño industrial.

Muy bonito, tengo una colección de platos,

a ver si tengo suerte y la saco pronto.

Cómo te apetece hacerlo, creo que lo haré en uno grande,

ya que manchamos cacharros, manchamos uno más.

Yo mezclaría. Creo que primero vamos a mezclar

esto aquí, por aquí, toma, ve echándolo tú aquí.

Mezclamos todos los vegetales, garbancito por aquí

con el cebollino y con cuidado todo tuyo, venga, tírale.

Una cosa os voy a decir cuando hagáis este tipo

de vinagreta, tened en cuenta que esto va aliñar

todo esto, o sea, tiene que ser fuerte

si queréis que se note, tened en cuenta eso.

Voy a echar también un poquito de sal a los garbanzos

y a las verduritas, movemos un poquito.

Qué rica. Y ahora, ya te voy a ir echando

y tú me vas a ir diciendo.

Yo creo que va a absorber, prácticamente, todo.

Sí, yo lo echaría todo.

Venga, ahí, esto lo meterías en la nevera o lo dejarías así.

Lo dejaría a temperatura ambiente. Eres de los míos.

Sí. Es que fría,

pierde toda la esencia, si haces una mayonesa

con aceite de oliva que tú lo notes.

Tiene un sabor a nevera al final. Claro, claro.

Vámonos ya aquí, mira.

¿Y en Francia dónde viviste? Entre Poitiers y Limoges,

en medio de la nada en un castillito.

¿En un...? Un castillito porque dábamos

cursos de verano. ¿Y no te quedaste ahí?

Yo me hubiera quedado. Mira, empecé haciendo camas

en un centro de diseño, me quedé haciendo camas

y a cambio me daban otro curso.

Tres semanas haciendo camas, otro curso.

Muy bien, ¿no? Sí, muy contento.

(HABLAN EN FRANCÉS)

Menuda ensalada rápida, baratita, sana, como a ti te gusta

que nos hemos hecho hoy. Muchas gracias, a cuidarte.

Un placer, muchas gracias, hasta luego.

Aquí nos quedamos con la ensaladita de garbanzos.

(Música)

Y llega el momento de las pechugas de pollo villaroy.

Así que voy a empezar, sobre todo, a deciros

los ingredientes que vamos a necesitar:

nuez moscada, mantequilla, leche, harina, pechuga de pollo,

zumo de limón, zanahoria, sal,

col lombarda, queso, pan rallado,

aceite de oliva y huevo.

La col lombarda es porque quiero acompañarla

con una especie de ensaladita, algo que nos refresque

a todo lo que va empanado y con eso es con lo primero

que vamos a comenzar porque a mí me gusta hacer algo,

bueno, similar a lo que se hace con el pepino.

Seguramente, visteis alguna vez que al pepino se le añade

algo de sal para que suelte un poco de agua,

pues con la col pasa, exactamente, lo mismo.

Así que lo primero que haré será quitarle ese tallito

de aquí, le quito también la primera hoja

y luego, ya podemos elegir la opción de cortarla

de un lado o de otro. Yo la voy a cortar a la mitad

por dos razones, porque me gusta esta forma

que parece aquí que hay como una chica, casi una sirena.

La de cosas maravillosas que uno se encuentra en una col,

esto es surrealista, pero bueno, así es.

Lo que voy a hacer es sacar una mandolina.

Me está empezando a entrar miedo y respeto por la col, lo digo.

Me la voy a poner de esta manera, siempre trabajar de una manera

cómoda que esto es vital para la cocina.

Me voy a sacar una bandejita por aquí.

Voy a hacer un primer laminado a ver cómo queda de fina.

Así, vemos que nuestra chica y su rosa siguen aquí,

yo creo que este es el tamaño ideal

que tenga cierto cuerpo. También os digo una cosa,

estoy muy acostumbrado a hacerlo con mandolina

y siempre que lo hago, lo hago con la palma hacia arriba

y es imposible que me corte, pero, por favor, en casa

intentad usar protector, así, ¿vale? Ahí, hacia abajo.

Tampoco voy a necesitar la lombarda entera

Esta col ya la guardo para otra ocasión.

Y ahora me voy a quitar por aquí... La lombarda y la tablita

y voy a añadir un poquito de sal a estas láminas de lombarda.

No vamos a necesitar cocinarla porque esto es, realmente,

una cocción también. Ya veréis, la dejo aquí

en un ladito mientras preparo las pechugas de pollo

y veréis cómo va soltando el agua, aquí.

Me voy a poner ahora con la pechuga.

Que yo creo que hoy os voy a abrir un nuevo camino

que es hacer una pechuga villaroy solo por una parte

para no complicarnos tanto la vida.

Tenemos aquí estas pechuguitas de pollo, tenemos aquí, también

esta sartencita que puse en caliente

y haremos una bechamel para la que necesitamos

mantequilla, harina, nuez moscada y leche,

además de un poquito de sal y de pimienta.

Mientras calienta la sartén voy a sazonar la pechuga de pollo,

este paso es, absolutamente, vital con sal y con pimienta.

Por un lado y por otro.

Mirad, aquí ahora también pimienta.

Bueno, le vuelvo a dar la vuelta otra vez y lo que voy a hacer

es ponerlo en un platito más grande

porque quiero ponerle la bechamel por encima

e intentar cubrir la pechuga solo por un lado

que va a ser por este.

Mientras derrito la mantequilla, ¿sabéis dónde podéis encontrar

la receta de la bechamel?

Pues en el libro "Hacer de comer, las mejores rectas".

Aquí encontrareis muchas de las recetas

que preparamos en el programa

explicadas de forma muy sencilla para que podáis hacerlas en casa

con todo lo que tenéis a mano; así que, ya sabéis,

el libro "Hacer de comer" está a la venta.

Sigo con la bechamel, se me ha olvidado traer el queso;

hoy vamos a utilizar un queso tierno de cabra,

porque quiero cero, cero grumos

y quiero que sea una bechamel fina, fina y elegante.

Para aquellos que no sepan qué es una pechuga Villaroy,

voy a contar cómo las hacíamos en la Escuela de Hostelería;

se cogía la pechuga de pollo, hacíamos una olla de bechamel

y ahí íbamos con nuestra pechuga, metiéndola y sacándola,

casi la colgábamos para que quedara perfecta.

Hoy haremos la bechamel pero la pondremos por encima,

solo por un lado, me apetece hacer algo equilibrado;

que haya la misma cantidad de pollo que de bechamel.

La mantequilla está derretida y echo la harina,

os llevo diciendo desde que empezamos el programa

que hay que cocinar la harina, no soporto el crudo de la harina.

¿Sabéis de dónde viene lo de Villaroy?

Viene del duque de Villaroy, de Francia;

fue un militar que no pasará a la historia por militar,

porque, por lo visto, no era bueno, porque no ganó una batalla.

Lo que pasa es que en aquella época estaba muy de moda

que la gente noble tuvieses salsas con su nombre,

este no iba a ser menos y se puso lo de...

Lo de la pechuga de pollo con la salsa Villaroy.

Estamos cociendo muy bien la harina

y es el momento idóneo para echar la leche;

tengo el fuego a potencia media-alta.

La Villaroy, en el fondo, nos sirve para vestir el pollo

de una manera más elegante, casi para el invierno,

con un abriguito que abriga bien, porque tiene cuerpo y espesor.

Como siempre decimos, necesitamos que la bechamel,

también, hierva cuando ha cogido cuerpo y textura.

Voy a picar, por aquí, rápidamente, el quesito,

para poder echárselo a la bechamel.

Cojo esta tablita...

Ya estoy mirando la lombarda,

ahora, la enseñaré, que no se me ha olvidado.

Quesito dentro...

Veréis qué bien se va a integrar y qué bien se va a quedar.

Aquí, mirad.

Estamos, ya, fundiendo, perfectamente, el quesito.

Huele muy bien a queso,

habéis visto que el queso se ha derretido rápidamente.

Echamos sal, que la bechamel es, siempre, sosita.

Nuez moscada.

Quiero que hagáis estas recetas en casa, que les hagáis fotos

y las subáis a redes sociales con el "hashtag" #hacerdecomer,

como han hecho ellos; mirad qué solomillo con salsa de mostaza,

apetece comérselo nada más verlo, ¿eh?

¿Y esta ensaladita de verano? Refrescante y apetecible,

la verdad, estoy salivando solo con verla.

Ya sabéis, cocinad todos en casa, hacedles fotos

y colgadlas en redes sociales con el "hashtag" #hacerdecomer.

La bechamel está lista, está bien cocinada y bien cocida,

ya ha desaparecido el sabor de la harina cruda,

pero voy a probar para ver cómo está de sal y nuez moscada,

recordad que hoy no lleva pimienta porque la lleva aquí.

Perfecta, hemos acertado.

Siguiente paso, el que estáis viendo,

vamos a pintar, a abrigar esta pechuga de pollo.

Hoy estoy, dentro de lo que cabe, siguiendo las reglas clásicas,

pero podríamos jugar muchísimo, metiéndole sabores a la bechamel;

imaginaos si metemos espinacas entre la pechuga y la bechamel.

Las posibilidades, siempre, son infinitas.

Pechuga encamisada y abrigada con la bechamel,

voy a meterla veinte minutos a la nevera.

Han pasado veinte minutos, la bechamel ha cuajado en el frigo;

por lo tanto, ya podemos empanar y freír,

pero, antes de hacerlo, vamos a terminar nuestra ensalada.

Quiero enseñaros, sobre todo, que nuestra sirenita ha llorado

y ha soltado ese agua que ya no nos gusta tanto.

Mirad, mi dedito mojado...

Ahora, lo que quiero es secar ese exceso de agua.

Mirad, lo seco así.

¿Sabéis qué pasa? Me da mucha pena cargarme a la sirenita,

porque, luego, me la voy a comer. Mirad.

Toda esta agua nos sobraba.

Lombarda seca, que voy a meter aquí para aliñarla.

Recordad que teníamos esta zanahoria rallada,

que nos va a venir muy bien, es otra textura, es otro sabor

y, además, es otro color.

Ahora, de nuevo, voy a añadir un poco de sal

y un poquito de pimienta.

Es una ensalada muy diferente a las que solemos hacer.

Echamos aceite de oliva y nos va a faltar un toque cítrico,

que va a ser este zumito de limón;

así compensamos, un poco, el frito de la pechuga

con esto que es fresco, refrescante, es más saludable.

Dejo esto por aquí y voy a mezclar bien.

Lo que sí os digo es que aliñéis, siempre, en el último momento.

Voy a ir friendo la pechuga Villaroy,

voy a ponerla aquí y voy a echarle la harina encima,

es un rebozado al uso: harina, huevo y pan rallado.

Mirad, la voy a meter aquí

y para no pringarme más de harina, voy a hacer las dos.

Merece la pena. Así y la pongo aquí.

Dejo esto por aquí y me enjuago las manos de harina.

Me da muchísimo coraje pringarme de harina, de huevo y pan rallado;

saco dos tenedores para darle la vuelta.

El aceite lo tenía en el fuego, lo tenía templadito,

y lo que haré será darle un poco más de potencia.

Aquí viene un momento complicado, cuando la bechamel ve la humedad,

además, está perdiendo temperatura...

Intentad que este proceso sea, relativamente, rápido.

La voy a pinchar y la voy a sacar, directamente, al pan rallado;

con esta otra voy a hacer, exactamente, el mismo proceso.

Por este lado, ya tenemos esto listo;

ahora, nos quedaría empanar.

Con muchísimo cuidado le doy por un lado, levantamos,

juntamos el pan y le damos por el otro.

El fuego para freír debe estar alto, pero no mucho,

así que haremos una fritura, pero sin que humee

ni que el aceite esté a 180 grados.

Estoy pensando que voy a asegurarme el rebozado,

porque al ser bechamel, cuando huele el calor fluirá;

así que voy a meterle otra capita de huevo

y a ver si soy capaz

de juntar todo el pan rallado.

Echamos por aquí y, sobre todo, la parte que más nos interesa,

que es donde está la bechamel.

Con esta nueva capa de pan rallado voy a añadir este filetito de pollo

al aceite de oliva.

Mirad qué pinta. Recordad que no quiero el fuego muy fuerte,

por una razón muy sencilla; la bechamel es espesa

pero tiene un punto de fluidez, si lo ponemos muy fuerte

cuando la echemos, probablemente, estalle y el empanado se rompa,

y si hay rotura, saldrá la bechamel.

Veis que no está saliendo, absolutamente, nada,

que se está friendo muy bien

y que huele a ese aceite de oliva friendo, que es... tremendo.

Termino de empanar y de freír, y estará listo.

Segunda pechuga lista.

Mirad qué perfección, por un lado y por otro, bien cerradito,

y la bechamel estará cremosa, abriré una para verlo.

Tenemos aquí la lombarda, voy a repartirla por la bandejita.

Está ya, prácticamente...

Rebañamos aquí, todo lo que podamos y más.

Hemos vestido al pollo,

y, ahora, le ponemos una camita de lombarda y zanahoria.

Voy a coger un cuchillo y, eso sí, con mucho cuidadito

la voy a cortar.

Mirad qué pinta tiene esta pechuga de pollo Villaroy.

Mirad, mirad, mira, mirad.

Esta la corto más rápido, así y así...

Esta no la voy a enseñar, pero... mirad... Es broma.

Así, otro por aquí...

Y esta otra la ponemos aquí.

Qué dorado, qué pinta, qué colorido, qué crujiente,

qué jugoso, qué sabroso y qué ganas de comérmelo.

Aquí os dejo la pechuga de pollo Villaroy.

(SUENA "CALL IT LOVE", DE CHRISTOPHER Y MICHAEL BERNARD)

(SUENA "CALL IT LOVE", DE CHRISTOPHER Y MICHAEL BERNARD

Ensalada de garbanzos y pechuga de pollo Villaroy,

un plato más saludable y otro más contundente;

eso sí, los dos muy sencillos y sabrosos,

perfectos para toda la familia y para todos los gustos.

Solo tú puedes mejorar este menú, ¿te atreves a ello?

Haz la comida y mejora tu vida.

Voy a probar el pollito, que me está llamando.

(SE RELAME) Hum... qué rico.

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Hacer de comer - 02/09/19

02 sep 2019

Hoy visitará las cocinas de Hacer de Comer Valentín, finalista de la séptima edición de MasterChef, que junto a Dani García preparará un plato rápido y muy saludable: una ensalada de garbanzos. Después, Dani García preparará un plato principal más contundente: una pechuga de pollo a la Villaroy.

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