Programa divulgativo que aprovecha la hora de la sobremesa para viajar a los confines del mundo y observar con detenimiento la diversa vida natural que nos brinda nuestro planeta. Para ello, se emiten series documentales de televisiones y productoras de todo el mundo.

Este  contenido solo   está disponible para España y durante 7 días  desde su emisión   en TVE por restricciones de derechos. 

5512701 www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.17.1/js/
Para todos los públicos Grandes documentales - Caminos extremos: Turquía: la Ruta de la Seda  - ver ahora
Transcripción completa

CAMINOS EXTREMOS.

Turquía es una exótica encrucijada entre Oriente y Occidente.

Una tierra que se erigió en el centro de las rutas comerciales

que unían China y Europa,

transportando seda, especias y nuevas culturas e ideas.

Mi aventura comienza aquí, entre Asia y Europa,

un viaje de más de mil novecientos kilómetros

por el sector turco de la antigua Ruta de la Seda.

Un trayecto por el que durante siglos avanzaron las caravanas

transportando mercancías

e impulsando las economía de prósperos imperios

a través del territorio que hoy conforma Turquía.

CAMINOS EXTREMOS.

TURQUÍA: LA RUTA DE LA SEDA.

Mi aventura a través de Turquía por la antigua Ruta de la Seda

me llevará desde la capital, Ankara, hasta la frontera con Irán.

Y me permitirá disfrutar de paisajes exóticos e incomparables.

Tras detenerme en Aksaray para visitar un hermoso caravasar,

viajaré hasta Göreme, en la fascinante Capadocia,

y después hasta Hattusa, la capital de una antigua civilización.

Y tras recorrer la exótica región oriental,

concluiré mi viaje junto a la frontera de Irán.

Mi periplo comienza en Ankara,

una antigua ciudad con un rico pasado

y un castillo lleno de historia.

Durante sus tres mil quinientos años de existencia,

fue defendido por múltiples ejércitos

y hoy sigue dominando Ankara.

Esta fortaleza fue ocupada

por hititas, cristianos, selyúcidas y bizantinos

y todos dejaron su impronta en ella.

Ankara se convirtió en la capital de la nueva República de Turquía

en 1923.

Gracias a su estratégica situación,

siempre fue una importante encrucijada.

Y aunque al abrirse el comercio marítimo,

la Ruta de la Seda inició un lento declive,

Ankara siguió siendo un rico crisol cultural.

Esta es la plaza Ulus,

y ese de ahí es Ataturk, el fundador de Turquía,

cuya efigie adorna pueblos y ciudades.

Fue el modernizador del país

y también ayudó a revitalizar la antigua Ruta de la Seda.

Más del noventa por ciento de sus ochenta millones de habitantes,

son musulmanes,

lo que explica la construcción de la mezquita de Kocatepe,

un templo con tan solo treinta años rodeado de antiguas tradiciones.

Estoy a punto de iniciar mi viaje,

pero antes de partir, voy a hacer acopio de provisiones.

En este asombroso mercado puedes percibir los olores, los sonidos,

y la energía de la antigua Ruta de la Seda.

Ankara siempre formó parte de ella

y muchos de estos productos vienen de Oriente,

como lo hacían en el pasado.

Muchos piensan que en un viaje por carretera lo importante

es ir bien acompañado, llevar buena música y el depósito lleno.

Pero, para mí, la clave son los aperitivos.

-Delicias turcas.

Me gustan.

Hacen mucho más llevadero un largo día.

Parecen dátiles.

¿Son dátiles?

-Sí.

Está escrito en persa.

Y en ese otro puesto venden quesos de toda Turquía.

Las etiquetas indican su procedencia:

Sivas, Kars, lugares por los que vamos a pasar.

¿Tienes pescado seco?

Él dice que sí...

Da igual, no me hace falta.

Ya tengo todo lo que necesito para lanzarme a la carretera.

Las antiguas rutas que los camellos recorrían hace ya dos mil años

hoy son el reino de los camiones.

Aquí es donde arranca mi viaje,

en un lugar por el que pasan a diario unos tres mil camiones.

Estoy buscando a un conductor llamado Marat.

Hola.

¿Eres Marat?

Encantada.

-Hola, cómo estás.

Yo soy Holly.

¿Dónde está tu camión?

Vale, yo te sigo.

¿Es este?

Sí.

¡Es precioso!

Y aunque seguro que es muy potente, lo que más me gusta es el color.

Te ayudo.

Voy a empujar con las piernas.

Algo tan simple y no soy capaz.

Vamos a ver...

Casi todos estos camioneros se dirigen a Irán.

Vaya, qué camión más chulo tienes.

Marat transporta piezas de automóvil.

¿Me dejarás conducirlo?

No, no puedo.

Seguro que aprendo pronto, ya lo verás.

Y aunque por ahora te deje conducir...

en dos o tres días, seré yo quien lo haga.

Así que, por el momento, me conformaré

y seré tu copilota.

¿De acuerdo?

Pues vamos allá.

Los camioneros tardan cuatro días en cubrir los 1.300 kilómetros

que los separan de la frontera de Irán,

donde suelen esperar otros cuatro días antes de poder cruzar.

Nuestro primer destino será Aksaray, que está a tres o cuatro horas.

La ruta incluye una parada en el hermoso Lago Tuz.

¿Te apetece comer algo?

¿Quieres uno?

Los compré ayer en el mercado.

Sí, por favor.

Muchas gracias, Holly.

¿Son de Irán?

Importados.

De la antigua Ruta de la Seda.

¿Dónde tiramos los huesos?

Marat es turco, pero muchos de sus colegas son kurdos iraníes.

Dime, ¿qué fue lo que te impulsó a hacerte camionero?

Marat me explica que eligió el mismo oficio que su padre

porque le gusta viajar, ver sitios nuevos y conocer gente diferente.

También me cuenta que su hijo mayor no quiere seguir su ejemplo,

pero que el más pequeño, sí.

El lago Tuz se encuentra justo allí, en esa zona blanca y luminosa.

Y, como es un lago salado,

sus aguas te permiten flotar y limpian y desinfectan tus heridas.

Es el segundo lago más grande de Turquía

y con sus ochenta kilómetros de longitud y cincuenta de anchura

también es uno de los lagos salados más grandes del mundo.

Cuando se seca en verano,

deja al descubierto una capa salina de treinta centímetros

que suministra la mitad de la sal que se consume en Turquía

y mejora la salud de sus visitantes.

Esperaba bañarme, pero...

Solo hay sal.

Ya lo veo.

En esta estación del año el agua se evapora.

Se supone que esta sal es como un elixir para la piel.

Te frotas la cara con ella o...

Te restriegas los pies.

Vale.

Así que utilizáis cremas para la cara y sal para los pies.

¿Y es bueno para alguien como tú

que se pasa el día pisando el acelerador?

Sí.

Al menos te ayudará a desconectar.

¡Mira, un poco de agua!

Es un pequeño pozo de agua salada.

Muy salada.

Es como si el Lago Tuz hubiera encogido

y midiera quince centímetros de diámetro.

Toma.

Gracias.

Y frótate bien.

Vale.

Date un buen chute de iones positivos.

Su piel está limpiándose y regenerándose con los más de...

veinte minerales que contiene esta sal.

Sí.

Voy a frotarme yo también para captar su energía.

¿Sabes cuánto cuesta un masaje de sal en Manhattan?

Pues un precio escandaloso.

Esto es mejor, y más económico.

Sí.

¿Y si nos llevamos un poco?

Sería un buen regalo de Navidad.

Sí.

Es hora de volver a la carretera.

Sí.

Nos sacudimos un poco y el resto se cae al andar.

Parece una pista de patinaje sobre hielo.

Con los pies sanos y relajados, renovamos nuestra ruta hacia Aksaray

Has sido tú, eso no vale.

Tenía que haberlo hecho el otro chófer.

En Estados Unidos,

si haces este gesto, todos los camioneros tocan la bocina.

Es una costumbre que podríais incorporar a vuestra cultura...

Cuatro horas después, llegamos a nuestro destino.

Hace mil años, habríamos venido en camello.

Esto es mejor.

Sí.

Y los aperitivos, también.

Mira eso.

Este es el caravasar de Sultán Han,

donde las caravanas paraban para descansar.

Gracias.

Gracias a ti, Holly.

¿Nos despedimos aquí?

Muy bien.

Gracias.

Ha sido un placer conocerte, cuídate mucho.

Viajar en tu camión ha sido mucho mejor que hacerlo en camello.

Gracias.

A ti.

Buen viaje.

Los caravasares fueron construidos

a una distancia equivalente a un día de viaje

y este era uno de los más impresionantes de toda Turquía,

como me explica el guía, Ramsay Calla.

Hola.

-Hola.

Encantada.

Lo mismo digo.

¿Cómo estás?

¡Muy bien!

Gracias por acompañarme en este fascinante lugar.

¿Cómo funciona esto?

Parece un poco abandonado.

Un caravasar era como una posada de carretera,

y este fue construido por los turcos selyúcidas en 1229,

bajo el reinado del sultán Allah Thinkay Kovats.

Ofrecía innumerables servicios,

como cajas de seguridad para custodiar los bienes de mayor valor.

Como el oro.

El oro y las telas más valiosas, como la seda.

Disponía de cuartos de aseo con agua corriente,

y también había baños turcos

donde podías relajarte y recibir un reconfortante masaje.

Por supuesto, hombres y mujeres se bañaban por separado.

¿Daban masajes?

Sí porque, después de un trayecto tan agotador...

Los viajeros necesitan reponerse y hablar de negocios.

¿Y cómo se divertían?

Había espectáculos de danza del vientre, bailes locales...

y se servía vino y todo tipo de bebidas de la región.

Tal vez conozcas el raki o el ouzo.

¿Y esto qué es?

Esta es la parte que protegía a los animales de los rigores del invierno.

Como no falta mucho para que oscurezca,

¿podrías recomendarme algún sitio donde pasar la noche?

Claro, por aquí hay hoteles muy bonitos.

Estupendo.

¿Y ofrecen también baños turcos, danza del vientre y todo lo demás?

Sí.

¿De verdad?

Claro.

Viajo un par de horas hasta la pequeña ciudad de Göreme

para disfrutar de una de las maravillas geológicas de Turquía.

Pero antes voy a pasar la noche en un hotel construido en una cueva.

Aunque al principio me negaba a creerlo, esto es una auténtica cueva

Y como es tan espaciosa podría haber invitado a todos los Picapiedra.

Está muy bien.

No sé cómo me las arreglaría en caso de incendio

o si me diera un ataque de claustrofobia;

pero seguro que es muy fresca durante el verano.

Podría haber dormido un poco más,

pero estaba ansiosa por ver las Chimeneas de Hadas de Capadocia.

Hace millones de años, esta zona estaba cubierta por una gruesa capa

de materiales expulsados por antiguas erupciones.

Pero la constante erosión del viento y la lluvia,

terminó dejando al descubierto las rocas más duras.

¿Adnan?

-Hola.

Soy Holly.

Por fin has llegado, es un placer.

Vamos, subamos al vehículo.

¡Un todoterreno!

Con el que daremos un paseo por Capadocia.

Lista.

Pues, vamos allá.

Capadocia posee un paisaje espectacular,

sembrado de insólitas formaciones rocosas.

¡Qué meneo!

Durante la dominación romana,

los cristianos se escondieron en las cuevas, huyendo del ejército invasor

Hace diez mil años, la gente buscaba cobijo

en las cuevas naturales que había en los valles;

pero, más adelante, hace unos tres mil o cuatro mil años,

comenzaron a excavar sus propios hogares

con dormitorios, despensas y establos.

Desde aquí parece una fortaleza.

Es un fenómeno natural, pero fue utilizado como un castillo de roca.

En tiempos de paz, ¿para qué servían las cuevas y los túneles?

Casi siempre se usaban como zonas de almacenamiento.

Estoy deseando conocer cómo era la vida en estas singulares viviendas.

Es un placer.

Así era una casa troglodita.

¡Es preciosa!

Hay huecos por todas partes

y bancos tallados en la propia roca.

Son muy cómodos.

¿Este es el dormitorio?

¡Es asombroso!

Y qué vista tan maravillosa.

No te esperabas esto...

No.

Es la cueva más limpia y ordenada que he visto en mi vida.

Es una preciosidad.

Ha sido un placer conocerte.

Cuídate mucho.

Es hora de proseguir mi aventura por la antigua Ruta de la Seda.

Hoy viajaré por una concurrida autovía.

Y efectuaré una primera parada, a dos horas de Göreme,

para visitar las ruinas de un imperio casi olvidado.

Esta es la puerta de acceso a Hattusa, la capital de los Hititas,

que dominaron Anatolia durante más de cinco siglos.

Aquí vivían cincuenta mil personas en rudimentarias casas de madera.

La ciudad era una potencia económica y un centro espiritual,

con templos diseminados por todas partes.

El estado hitita fue destruido en torno al año 1200 antes de Cristo,

en pleno declive de la edad de bronce.

Pero a finales del siglo XIX, su glorioso pasado despertó el interés

del Instituto Arqueológico Alemán,

que lleva más de cien años excavando su capital.

-Aquí también.

Clara, la directora de la excavación,

lleva aquí todo el verano.

Su equipo ya ha desenterrado numerosos tesoros

y hoy tengo la suerte de asistir a un hallazgo inusual.

¿Qué habéis encontrado?

Es un fragmento de una olla de cerámica,

un adorno muy bonito, semejante a la cabeza de una vaca.

Es un elemento decorativo, lo cual es bastante raro.

Lo habitual es encontrar fragmentos de vajilla corrientes,

no piezas decorativas.

Por eso es tan interesante.

¡Están entusiasmados!

Sí, porque no solemos hacer hallazgos tan valiosos;

por eso todo el mundo está emocionado,

es un día perfecto.

Mira, esto es un cuerno, esto es una oreja, y aquí están los ojos...

Y eso estaría en la parte superior...

Sí, en la parte de arriba.

¿No te da miedo romperlo?

¿Cuántos años tendrá?

Unos tres mil quinientos.

Es un adorno muy bonito.

Este museo alberga muchos hallazgos de esta extraordinaria excavación,

que es patrimonio de la humanidad.

Hace tres mil años, ellos ya habían iniciado la fabricación de tabletas.

Todas ellas proceden de la excavación

y contienen desde consejos médicos

hasta el primer tratado de paz internacional

firmado por un faraón egipcio y un rey hitita.

El imperio hitita desapareció hace siglos,

pero en la tierra que gobernó la actividad es constante.

Por aquí pasan cada día miles de camiones,

incluido el de un chófer francés que va en la misma dirección que yo.

Gracias.

Genial.

¿Duermes aquí?

La ruta que conduce a Amasya, se interna en territorio agrícola

y el paisaje empieza a cambiar.

Amasya es una hermosa ciudad acurrucada entre las montañas,

al borde del río Yesilirmak,

junto al que podemos ver construcciones de estilo otomano.

Un río que es una auténtica fuente de vida,

ya que irriga los campos circundantes

y permite recolectar la mejor fruta de toda la región.

Estas fértiles tierras han convertido a Turquía

en un importante productor de fruta.

Soy Holly.

-Ermer.

Veo que vendes manzanas.

Sí.

Muy bien.

¿Puedo ver dónde se cosechan?

Claro.

Así que los campos están en las afueras.

Gracias.

Gracias a ti.

No tardo en toparme con los huertos donde faenan los recolectores.

Hola.

Gracias.

Parece una escena propia de una película romántica,

pero es un trabajo duro y agotador.

Ese señor no ha estado quieto ni un solo segundo.

Así que tal vez tengan razón

los que dicen que esta es la clave de la longevidad:

una vida activa y feliz, al aire libre, sin parar nunca de moverse.

¿Estas las dejo aquí?

Vale.

¿Y esas?

Así que estas son las manzanas de mesa que se envían a las tiendas.

Y el resto se utiliza para hacer zumo.

Las manzanas de zumo se colocan en sacos

y son transportadas en camiones.

¿Os echo una mano?

¿Os ayudo?

¿Me dejáis un cuchillo?

¡Lo siento!

-¡No pasa nada!

Os lo compensaré trabajando.

Es como en los bolos...

Siempre por el centro.

Es un trabajo muy duro y llevan horas así,

cargando sacos de cuarenta kilos sin tomarse un descanso.

Lo lógico sería que les molestara que una extraña viniese a curiosear,

pero parece que agradecen que les eche una mano.

Turquía produjo en 2018 tres millones de toneladas de manzanas,

lo que convirtió a este país en el tercer productor mundial.

Este sería un final muy original para un personaje de James Bond.

¡Muerte por avalancha de manzanas!

¡Hola!

¿Musafa?

Es un placer.

Gracias por ofrecerte a llevarme a Sivas.

Sí, muy bien.

Este cargamento de manzanas se convertirá en zumo

a unas cuatro o cinco horas de aquí,

pero yo me bajaré antes, para visitar Sivas.

Esa pareja te acaba de regalar unos cien kilos de manzanas.

Parece que aquí que todo el mundo cosecha esta fruta.

La ciudad de Sivas se encuentra a unas dos horas de Amasya.

Su posición estratégica entre Estambul, Irán e Irak

convirtió a Sivas en un eslabón vital de la Ruta de la Seda.

Vivió su auge bajo el dominio romano

y se convirtió en una gran ciudad del Imperio Selyúcida

en el siglo XII,

antes de ser sometida por los cristianos en el XIV.

Muchos de los edificios de aquel glorioso periodo

aún subsisten en el casco antiguo.

Sus comerciantes ofrecían mercancías exóticas y apetitosas

como las especias y los dulces, que siguen siendo muy populares.

Hay una pastelería casi en cada esquina.

¡Me encanta!

Vale.

Muy bien.

El delicioso baklava está por todas partes.

Aquí venden unas ocho variedades

y lo hacen con pistacho, almíbar, pasta filo y muchas otras cosas.

Y es un aperitivo ideal

para todos los que me ayuden a llegar a mi destino.

Así que me llevaré medio kilo.

¿Sí?

Un surtido variado, uno de cada.

Está claro que esa cruzada contra el azúcar y los hidratos de carbono

que ha conquistado mi país,

aquí no funcionaría ni de broma...

Gracias.

Ha llegado el momento de reanudar mi viaje.

Y, como estoy en una gran ciudad,

voy a usar ese lujoso medio de transporte, conocido como autobús.

Me dirijo hacia Bayburt y los Montes Kaçkar.

Bayburt fue visitada por el propio Marco Polo

y su castillo era el más espléndido de Anatolia.

Pero tras mantenerse en pie durante siglos,

fue destruido por los rusos a principios del siglo XIX.

Estos camiones se dirigen a las montañas,

para asfaltar las carreteras antes de que llegue el invierno.

Y yo voy a intentar subirme a uno de ellos

para comprobar si esta ruta es tan peligrosa,

porque tiene muy mala fama.

Las labores de asfaltado son continuas.

Los aldeanos recorren estas carreteras durante todo el año;

así que su mantenimiento es vital.

¿Eres Tayfun?

Estupendo, entonces voy contigo.

Voy a acompañarle en este tramo tan traicionero

con el camión cargado de asfalto hasta los topes,

que será descargado cuando lleguemos arriba.

Aunque es una ruta muy peligrosa, las vistas son una maravilla.

Menos mal que Tayfun solo está pendiente del volante

sin distraerse mirando este hermoso paisaje.

Ahora nos estamos acercando

a las aldeas que conectarán estas carreteras, cuando estén asfaltadas,

por un lado con el valle y por el otro con el Mar Negro.

El trabajo de Tayfun y sus colegas es ir transportando los materiales,

día a día y kilómetro tras kilómetro

para construir una carretera que evite que estos humildes aldeanos

queden aislados durante el invierno.

Un periodo gélido en el que la presencia de hielo es constante

e impide que los vehículos se desplacen en cualquier dirección.

Cuando por fin nos reunimos con el equipo de asfaltado,

Tayfun inserta la marcha atrás.

Mi padre llamaba a esto “el varonil arte de conducir al revés”,

y a mí me parecía machista, pero ahora mismo agradezco al cielo

que mi compañero posea esta habilidad que nos permite librarnos

de un destino en el que prefiero no pensar,

porque estamos muy cerca del borde.

Mejor no le dirijo la palabra, mientras sigamos yendo marcha atrás.

Me gustaría que me contaras tu vida, pero ahora mismo no.

Y como veo que aquí llevas un rosario...

Tú sigue atento a la carretera mientras yo rezo por los dos.

Una vez a salvo, en el suelo,

decido hacer una excursión a pie por los montes Kaçkar,

cuyo pico más alto roza los cuatro mil metros.

Estas humildes comunidades se asentaron aquí hace miles de años

y siguen viviendo aisladas varios meses al año,

pese a los esfuerzos de los equipos de asfaltado.

Esta rudimentaria carretera llega hasta la ciudad de Off,

cerca del Mar Negro.

Y esta es la parte que entraña mayor riesgo, sus trece curvas cerradas.

Las famosas eses de las que me habló Tayfun.

La carretera zigzaguea una y otra vez.

Son unas curvas muy cerradas.

No sé cómo se atreven a conducir por ahí.

Continuo mi viaje en dirección sureste.

Erzerum, la mayor urbe del este de Turquía,

es famosa por su piedra Oltu,

que es el material con el que hacen sus bonitos rosarios.

La ciudad siempre ha producido mercancías muy apreciadas

como la piedra Oltu, que se emplea para confeccionar joyas y rosarios.

Muy bonito, precioso.

Sus rosarios son, sin duda, el artículo más popular en las tiendas.

Pero los tapices no se quedan atrás.

Erzerum prosperó bajo el imperio selyúcida

y su atracción más famosa esconde una historia perturbadora.

Esta es la madraza de dos minaretes,

cuya parte superior presenta sutiles diferencias.

Cuenta la leyenda

que hace siete siglos un arquitecto propuso a su aprendiz:

“Construye tú un minarete, y yo construiré el otro”.

Pero cuando los vecinos se decantaron por la obra del aprendiz,

el desolado maestro subió a su minarete,

y se quitó la vida lanzándose al vacío.

Un edificio hermoso, marcado por la tragedia.

La ciudad fue ocupada por los persas en el siglo XVIII

y por los rusos en el XIX,

lo que ilustra la volatilidad de esta región,

tan próxima a otras potencias rivales.

Sus montañas son famosas por sus plantaciones de té,

una bebida popular en esta zona,

una de las más conservadoras y tradicionales de todo el país.

Esta mesa me gusta.

Es un placer.

-¿Quiere un té?

Sí.

Sentarse a tomar un té y también fumar

forma parte del estilo de vida masculino del este de Turquía.

Porque mujeres no veo ninguna.

El té se toma en todo el país,

pero esta es la forma de tomarlo en Erzerum.

Primero coges un terrón de azúcar...

te lo metes en la boca y luego tomas un sorbo de té.

Primero coméis el azúcar...

Un mordisquito, vale.

¿Y luego el té?

De acuerdo.

Se funde en la boca.

Vale.

Ya veo que aquí la costumbre

es acompañarlo con unos siete terrones de azúcar.

El porcentaje de diabéticos será altísimo.

¡Qué golosos!

Tras aprender a tomar el té al estilo local,

continuo mi ruta en dirección este.

La red ferroviaria de esta parte de Turquía es bastante buena,

así que voy a cambiar la carretera por el tren,

para adentrarme en la provincia de Kars

y visitar las ruinas de la ciudad medieval de Ani.

Es agradable descansar un rato de los camiones

y viajar a bordo del Doa Express,

que en unas tres horas me llevará hasta la frontera con Armenia.

La amplitud de este compartimento es todo un lujo.

Y además puedo disfrutar de la compañía de un grupo de mujeres

que viajan solas para pasar el día en la ciudad de Kars.

Hola a todas.

Tengo entendido que vais a Kars.

-Sí.

¿A un hammam, a un baño turco?

Y supongo que lo más importante es que lo que se hace en el hammam...

no sale del hammam.

Tras decir adiós a estas simpáticas excursionistas,

me apeo junto a la frontera de Armenia para visitar Ani.

Una bulliciosa ciudad medieval que terminó convertida en ruinas

a causa de las guerras

entre musulmanes turcos, cristianos armenios, georgianos y mongoles.

En el siglo XI, Ani era un importante núcleo comercial.

Miles de personas transitaban por aquí.

Y era un crisol que aglutinaba ideas, culturas y religiones.

De ahí que se convirtiese en un gran centro económico y cultural.

Su prosperidad permitió la construcción de hermosas casas,

como esta del siglo XII, cuyos muros aún se mantienen en pie más o menos.

En la actualidad, entre conflicto y conflicto,

algo bastante habitual en esta región,

se han restaurado muchas partes.

Estas paredes del siglo XI fueron reconstruidas por arqueólogos rusos,

y sin duda pertenecían a la casa de una familia rica,

ya que poseía arcos muy elegantes

y una chimenea para calentar sus estancias.

Y ahora voy a reunirme con esas cabras.

Lo lógico sería que este lugar estuviera lleno de turistas,

pero solo lo estamos disfrutando las cabras y yo.

Y la razón es que, hasta hace poco,

estas ruinas estuvieron cerradas al público

a causa de la inseguridad creada por la agitación política.

Esta ciudad armenia, como otras zonas de Turquía,

fue ocupada por rusos y persas.

Tras la Primera Guerra Mundial,

la región volvió a ser declarada parte de la República de Armenia,

hasta que, apenas tres años después, volvió a ser ocupada por los turcos.

Memet, un periodista local,

me explica la importancia de Ani en la Ruta de la Seda.

En los años 20,

la instauración de la Turquía moderna estableció nuevas fronteras,

pero en el pasado la frontera con Armenia era el río.

Por el que pasaba la Ruta de la Seda.

Sí, por ese puente que ahora está en ruinas.

La Ruta de la Seda pasaba por allí.

El puente fue destruido hace ya mucho tiempo.

Veo el puente, y justo encima, una mezquita.

Sí, fue construida en el siglo XI

por una dinastía al servicio de los selyúcidas,

y tuvo una gran importancia estratégica.

Porque desde ahí ya podían vigilar el tránsito de la Ruta de la Seda.

La llamada “Ciudad de los Mil y Un Templos”,

poseía edificios religiosos muy avanzados,

tanto a nivel técnico como artístico.

En Ani había cientos de iglesias, pero casi ninguna ha sobrevivido.

Solo una cuantas permanecen en pie.

El resto, por desgracia, fue destruido.

Yo apenas veo una docena.

Fueron erigidas en todas partes.

Aquí vivían unas cien mil personas y cada barrio tenía su iglesia.

La Catedral de Ani,

también conocida como la “Iglesia de la Santa Madre de Dios”,

es una basílica con cúpula.

¡Vaya!

¿La cúpula se derrumbó?

En el siglo XIV, a causa de un terremoto.

Es una catedral enorme.

Era el templo más grande de la ciudad.

¿De toda Ani?

Sí.

Y había montones de iglesias.

Y tenían muchas pinturas.

Pinturas religiosas y paredes y columnas policromadas.

Es precioso.

Me encanta la forma en que fue decorada.

Es una auténtica obra de arte.

Mi próximo destino es la ciudad de Iğdir.

Aunque hoy la mayor parte de su población es kurda,

hace tan solo un siglo, casi todos sus habitantes eran armenios.

Pero, al igual que en Ani, se vieron forzados a abandonar su hogar.

Siento curiosidad por saber cómo es la vida de las mujeres

en estas tierras tan tradicionales.

¿Por estas escaleras?

Muy bien.

Y he tenido la suerte de ser invitada a compartir su intimidad.

Me descalzo...

¿Por aquí?

No me sorprende descubrir

que interpretan un papel estrictamente definido.

¡Hola!

Así que doblo las esquinas...

Este es uno de sus platos tradicionales.

-“Tamo”.

¿“Tamo”?

Sí.

Ya estoy sudando y eso que solo es un entrante.

¿Cuál es el plato principal?

¡Carne!

Me han puesto a macerar la carne para el plato principal,

que son albóndigas.

Con maíz machacado.

Gracias.

Huele que alimenta.

¿Empezamos?

Probemos estas verduras.

Está muy rico.

Yo ya había empezado, pero me están diciendo

que no debemos comer en compañía de un hombre.

Así que le pediremos que se vaya, para poder comer.

Es una costumbre arraigada que tengo que respetar.

A comer.

Cuídate mucho.

Y gracias de nuevo.

Continuo mi viaje con rumbo sur,

hacia el distrito más oriental de Turquía.

Estoy en Doğubayazit, una ciudad situada junto a la frontera de Irán,

con un incesante tráfico de camiones.

El Monte Ararat domina la zona.

Este volcán inactivo de más de cinco mil metros de altitud

está cubierto por nieves perpetuas

y es el lugar en el que, según la tradición cristiana,

se posó el Arca de Noé tras el Diluvio Universal.

Los armenios lo veneran

como un lugar sagrado que pertenece a su pueblo.

Doğubayazit formó parte del Imperio Persa.

Pero hoy, es una ciudad polvorienta situada en tierra de nadie,

donde los camiones se agrupan

para recorrer los 35 kilómetros que los separan de la frontera.

A finales del siglo XVII, cuando los otomanos dominaban la región,

iniciaron la construcción del espléndido Palacio de Ishak Pachá.

El gobernador de la provincia de Beyazit, Colak Adbi Pachá,

inició las obras en 1685.

Y su labor fue continuada por su hijo, Ishak,

y culminada por su nieto, Memet, casi un siglo después.

El palacio domina la ciudad y sigue siendo un símbolo del poder otomano.

En este patio se recibía a los visitantes y mercaderes.

En ese reservado se hacían los negocios.

Y allí, estaban los aposentos privados de la familia.

El palacio poseía trescientas sesenta y seis estancias

y su diseño interior sigue siendo impresionante.

Este salón, en el que se celebraban banquetes privados

para los invitados más especiales,

hace gala de una maravillosa combinación arquitectónica

de diferentes culturas.

Hay columnas georgianas, molduras selyúcidas, un relieve armenio...

Es asombroso.

Esta es la zona donde se despojaban de la ropa, se aseaban

y se preparaban para el baño turco: el hammam.

Después bajaban aquí

para disfrutar del vapor que salía por diversos orificios.

Sin duda, esta habría sido mi estancia favorita.

Para combatir el frío, hervían agua en el sótano

y el aire caliente ascendía por unas tuberías

y era distribuido por todo el palacio.

Fue uno de los primeros sistemas de calefacción central de la historia.

Vuelvo al punto de encuentro

de los cientos de camioneros que cruzan a diario la frontera de Irán.

Y como cada vez me siento más cómoda entre ellos,

además de contactar con mi próximo chófer, voy a compartir su desayuno.

Hola.

¿Alguno de vosotros es Narus?

¿Eres tú?

Estupendo.

¿Podrías llevarme en tu camión?

Vale.

Comeremos algo antes de lanzarnos a la carretera.

La escasez de áreas de servicio les obliga a ser autosuficientes.

¿Tenéis café?

Vale.

¡Vaya!

Eso es algún tipo de queso...

Y me temo que no me va a gustar...

Es un queso corriente de gasolinera.

Mejor espero al siguiente plato.

Rompe las cáscaras contra el camión...

¡Hum!

Lleva aceite de maíz y huevos, mitad y mitad.

Y pimienta.

¿No tendrías que cocinarlo un poco más?

Compartimos el pan...

y lo mojamos por turnos.

¿Chocolate?

¿Vas a mezclar queso, chocolate y huevos?

Té, muy bien, estupendo.

Vale.

Ya está.

Lista.

Narus es iraní y cruza la frontera entre su país y Turquía

veinte veces al año.

Y este será el último tramo de mi aventura turca

por la legendaria Ruta de la Seda.

Nos dirigimos hacia la frontera entre Turquía e Irán,

donde los controles son muy estrictos y la seguridad muy alta

a causa del efervescente contexto geopolítico.

La tensión con Armenia, Irán e Irak continua creciendo

y Siria no anda lejos...

Así que no sé hasta dónde podré acompañar a Narus.

Desde Ankara, mi punto de partida,

he viajado casi dos mil kilómetros por la antigua Ruta de la Seda.

Por un pasado inmemorial muy alejado de la frenética vida moderna

que estos amables camioneros tratan de perpetuar.

Viajar con Narus y sus colegas a lo largo de las últimas semanas,

ha sido divertido pese a las pegas burocráticas

y un pelín duro, porque la vida aquí es muy dura.

Y me ha permitido apreciar la labor de estos esforzados camioneros

que recorren los viejos senderos de la Ruta de la Seda,

como se hacía hace mil años,

lidiando con las circunstancias políticas de cada momento.

Trasladan sus mercancías y hacen su trabajo en un mundo convulso,

lleno de tensiones étnicas y políticas.

Muchas gracias.

Ha sido un auténtico placer.

No es fácil conseguir los permisos para visitar Irán.

Así que me apeo aquí.

Buen viaje.

Y espero que cruces sin problemas.

Adiós, amigo.

Adiós.

Mi aventura turca termina aquí, en una cuneta.

Aquí concluye mi viaje, con el Monte Ararat al fondo

y una fila de camiones dirigiéndose a la frontera.

Ha sido una experiencia fascinante y muy dura,

a causa de las turbulencias y las tensiones políticas.

Pero he conocido gente maravillosa, fuerte y trabajadora

con una vitalidad y un espíritu bondadoso

que todos deberíamos imitar.

Y eso es lo que me llevaré conmigo.

Ahora me toca volver a casa

en autobús, en tren, y después en avión.

Grandes documentales - Caminos extremos: Turquía: la Ruta de la Seda

51:46 14 feb 2020

Holly Morris viaja a Turquía para descubrir quién utiliza ahora la famosa Ruta de la Seda y cómo la historia del país ha dado forma a los restos que dejaron. En su recorrido desde Ankara hasta el Monte Ararat, Holly nos muestra las mercancías y los camiones que circulan hoy por estas carreteras.

Contenido disponible hasta 21 de Febrero de 2020

Holly Morris viaja a Turquía para descubrir quién utiliza ahora la famosa Ruta de la Seda y cómo la historia del país ha dado forma a los restos que dejaron. En su recorrido desde Ankara hasta el Monte Ararat, Holly nos muestra las mercancías y los camiones que circulan hoy por estas carreteras.

Contenido disponible hasta 21 de Febrero de 2020

ver más sobre "Grandes documentales - Caminos extremos: Turquía: la Ruta de la Seda" ver menos sobre "Grandes documentales - Caminos extremos: Turquía: la Ruta de la Seda"

Los últimos 22 documentales de Grandes documentales

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios
  • 51:30 hoy Peter Rosegger describió en sus obras el paisaje excepcional de las montañas boscosas de los alrededores de los Alpes, donde también se encuentra la casa donde nació el escritor. El documental sigue el curso de la naturaleza en el bosque de Rosegger a lo largo de las cuatro estaciones. Contenido disponible hasta el 24 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 22/02/2018

  • 23:59 pasado viernes Estamos en la mitad del mundo, Ecuador, el país con mayor diversidad del planeta. Visitamos Quito, ciudad Patrimonio de la Humanidad. Seguimos hacia Otavalo, Peguche y paramos en el taller de los músicos Ñanada Mañachi, para terminar relajándonos en las Termas de Papallacta. Contenido disponible hasta el 21 de febrero de 2020.

  • 51:46 pasado viernes Holly Morris viaja a Turquía para descubrir quién utiliza ahora la famosa Ruta de la Seda y cómo la historia del país ha dado forma a los restos que dejaron. En su recorrido desde Ankara hasta el Monte Ararat, Holly nos muestra las mercancías y los camiones que circulan hoy por estas carreteras. Contenido disponible hasta 21 de Febrero de 2020

  • Noruega, en busca del Norte

    Noruega, en busca del Norte

    50:45 pasado viernes

    50:45 pasado viernes Con sus bosques, sus fiordos y sus auroras boreales, Noruega posee una naturaleza cautivadora. Para descubrirla en todo su esplendor, lo mejor es viajar al Gran Norte y experimentar las condiciones invernales, disfrutar de sus espléndidos paisajes naturales y contemplar la magia de las islas Lofoten. Contenido disponible hasta el 21 de febrero de 2020.

  • 51:33 pasado jueves Europa del sur es una tierra árida y reseca donde puede ser difícil encontrar agua dulce, forzando a plantas y animales a evolucionar y adaptarse. Al escasear la fuente de toda vida, las criaturas han de superar desafíos a diario para poder sobrevivir. Contenido disponible hasta el 20 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 17/08/2017 11/09/2019

  • 48:13 pasado jueves En los humedales boscosos del norte de Alemania existe un lugar único donde habitan los caballos salvajes de Dülmen. Sus ancestros sobrevivieron al rigor de las estaciones durante siglos y nunca fueron domesticados. Contenido disponible hasta el 20 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 03/09/2018.

  • 51:39 pasado miércoles Europa es un continente revestido de bosques tupidos y verdes. Todas las criaturas que viven en estos bosques se han adaptado y han evolucionado para explotar lo que les ofrecen. En estas tierras boscosas los retos que plantean las estaciones son cuestión de vida o muerte para sus residentes. Contenido disponible hasta el 19 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 16/08/2017 10/09/2019

  • 43:55 pasado miércoles Si destruimos los cursos del agua, todos podemos sufrir las consecuencias. En este viaje descubriremos que si cambiamos nuestra perspectiva, podremos restaurar el ciclo natural del agua. Los resultados pueden ser espectaculares. Contenido disponible hasta el 19 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 22/02/2016 15/08/2016 16/10/2017 10/12/2018

  • 51:38 pasado martes Los Alpes es uno de los mayores ecosistemas salvajes intactos de Europa, pero la vida dista mucho de ser fácil para sus moradores. La capa de nieve permanente, los cortos veranos y las condiciones traicioneras plantean un reto constante. Solo las criaturas más resistentes sobreviven. Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 15/08/2017 09/09/2019

  • 43:59 pasado martes Los océanos son la última frontera salvaje de la tierra, pero ahora están en peligro. El estudio de los grandes depredadores nos da pistas de su pasado, y esas pistas podrían ayudarnos a encontrar soluciones que en un futuro, permitan prosperar a la fauna marina y a los humanos. Contenido disponible hasta el 18 de febrero de 2020. Histórico de emisiones: 18/02/2016 12/10/2017 06/12/2018

  • 3:04 03 oct 2016 Descubre el mundo oculto y desconocido de la selva. Un mundo rara vez visitado por el hombre, un submundo de amenazas ocultas llenas de criaturas que se mueven por el suelo selvático, por las ramas de los árboles, que vuelan por el cielo... ¿Qué pasa cuando la cobra blanqui-negra tiene hambre?  descúbrelo en "Velocidad mortal, un submundo oculto"

  • 2:43 16 sep 2016 La 2 de TVE estrena la prestigiosa serie producida por la BBC Earth, 'Shark',  que desvela los secretos de unas criaturas misteriosas, los tiburones. Con más de treinta especies filmadas, nos muestran en impactantes imágenes cómo cazan, cómo es su compleja vida social, el cortejo, el desarrollo, las amenazas y desafíos que afrontan los mayores depredadores de los mares. En el episodio 1, el documental nos muestra a la enorme familia de los tiburones y sus diferentes técnicas de cazar. Algunos en grupos, otros utilizan la emboscada o la velocidad para conseguir su presa. En este capítulo acompañamos a los tiburones debajo del hielo ártico a los arrecifes tropicales, mostrando sus increíbles técnicas de caza de uno de los grandes depredadores del océano. El primer capítulo se estrena el lunes 19 de septiembre en La 2 a las 16:30 h.

  • 2:06 29 ene 2016 'Criaturas de Luz' nos acerca al fenómeno de la bioluminiscencia, una cualidad adquirida por determinados seres vivos, especialmente los animales acuáticos en las profundidades marinas, tras millones de años de evolución, y nos explicará los usos que esta podría tener para el ser humano

  • 1:20 11 nov 2015 Depende del lugar del mundo, comer con las manos, es signo de buena o mala educación. Los expertos afirman con razón que comer con cubiertos “es un proceso de refinamiento que nos aleja de la naturalidad y nos acerca a la tecnología.” En los animales sería más bien al contrario, parece que los más refinados e inteligentes son capaces de coger y manipular los alimentos para comerlos. Casi todos los grupos animales cuentan con algún experto en comer con las manos.

  • 1:43 10 nov 2015 Las dietas de los animales son muy variadas pero las bebidas se limitan solo a una: ... el agua... Otro problema es cómo conseguirla, porque no siempre resulta fácil dar un trago refrescante. El agua puede estar incluida en el alimento, puede estar sólida, llegar en forma de nube o vapor o aparecer fugazmente en algunos lugares, convocando a miles de gargantas sedientas que llegan desde todas partes.

  • 2:12 10 nov 2015 En algunas latitudes, antes de que llegue el invierno, la naturaleza parece entrar en una especie de frenesí nutritivo en la que muchas plantas, árboles y arbustos dan sus mejores frutos. Es una época de abundancia: frutos carnosos, jugosos y sabrosos engordan y maduran para que los disfruten los paladares más golosos. No hay tiempo que perder; muchos de estos frutos tienen fecha de caducidad y no conviene dejarlos pasar.

  • 1:28 10 nov 2015 Se podría decir que el mundo es como un delicatessen gigante. Algunos alimentos son más barato y están al alcance de todos. Hierbas, las hojas de los árboles o las algas marinas son devorados por miles de especies y millones de personas todos los días ... La naturaleza produce algunos alimentos que sólo se pueden comer unos pocos días al año y estos son muy codiciados. Otras comidas se ocultan bajo tierra y se necesita un gran esfuerzo para llegar a ellos; algunos están ocultos bajo el mar, en la pantalla del escaparate colorido de los arrecifes de coral.

  • 2:33 05 nov 2015 La 2 estrena 'Menús salvajes', una serie documental de producción española, que nos muestra el gran restaurante de alta cocina que es la naturaleza. La serie documental nos acerca a través de 26 capítulos las costumbres culinarias de los animales para descubrir facetas sorprendentes de su comportamiento y de su ecología. Cada tarde dos capítulos en Grandes documentales, en La 2.

  • 1:57 14 sep 2015 La 2 celebra 20 años de Grandes Documentales. Para celebrar este aniversario La 2 de TVE emite la serie de la BBC 'Reinos ocultos', una producción en tres capítulos que aborda la naturaleza desde la perspectiva de las criaturas más pequeñas del mundo animal.'Grandes documentales' es uno de los espacios más emblemáticos y veteranos de La 2. Empezó a emitirse en 1995, como programa divulgativo de sobremesa que viaja cada tarde a los confines del mundo para observar con detenimiento la diversidad de la vida natural en nuestro planeta, a través de documentales de televisiones y productoras de todo el mundo.

  • 00:23 31 ene 2014 El 3 de febrero llega a La 2 'Africa', una serie de la BBC dirigida por David Attenborough que nos invita a descubrir los nunca visto del continente más asombroso. De lunes a jueves a las 16.00 h

Mostrando 1 de 2 Ver más