2010-2013
-Devuélveme lo que me robaste. O págame.
-¿Y para qué los quieres?
-Es por Lucía, ¿verdad?
A pesar de todo, todavía la quieres, ¿no?
Miguel, contaba con ese dinero, ¡lo necesito!
ponerme en tu contra. Hasta ahora, me medí contigo,
porque aún sentía algo, pero tras esto, se acabó.
Y si hablo...
pero conmigo no lo conseguirás tan fácil!
¿Qué pasa, te sorprende que lo sepa?
¡Sé muchas cosas sobre ti y tu familia!
Empezando por que asesinaste a Jesús Reverte.
¡Y si no quieres que lo cuente, sabes qué hacer!
¡Porque si no, voy a la policía!
-¿Estás bien, papá, necesitas algo?
-Soy su marido;
esto es un matrimonio y va a seguir siendo así.
-Muy bien, esa es su opinión; Emma no piensa...
-No os voy a engañar; es espectacular.
-Esto cambia las cosas.
(RÍE) -No me malinterpretéis, es un vino magnífico,
pero en vez de comprarlo,
me gustaría participar de otra forma.
de las Bodegas Cortázar.
-Mire, su interés por nuestra bodega es halagador,
pero el grupo de accionistas de esta empresa está formado
exclusivamente por miembros de la familia.
-Esta cifra representa mi plan de inversión
en vuestra bodega;
este vino podría distribuirse internacionalmente.
Y os aseguro que no tardaríamos en conseguir que fuera
uno de los más valorados.
Pero para eso, hace falta dinero.
-Emma, con este dinero, podríamos ampliar la bodega,
el laboratorio, contratar más personal...
-Pero papá nunca va a permitir que un desconocido
entre a formar parte de la empresa. Ya le conocéis.
-A mí no me gusta hacer nada a espaldas de nadie.
-No sé, Miguel...
Yo se lo diría antes a papá.
-Y dirá que no. Con un nuevo socio,
bajarían todos los porcentajes de acciones.
Y su poder sería menor.
-Es mucho dinero, sí.
-¿Dónde estabas? No te he visto por ningún lado.
-Ni yo a ti.
-La verdad, cada vez, estoy más cansada de todo esto.
He tenido una reunión urgente con mis hermanos.
-¿Sí? ¿De esas supersecretas de las que luego no podéis hablar?
-Pues no, no puedo hablar de ello. (RÍE)
-Pero, vamos, pronto se sabrá lo que hemos decidido.
-Y si se va a saber pronto,
¿por qué no me lo dices ahora? -Porque no puedo.
-Iba a decir lo que hiciste, pero me callo.
(RESPIRA HONDO)
-Vamos a incorporar a un nuevo socio en la empresa.
-¿A quién? -Joaquín Belmonte, el mayorista.
-Ya, claro.
Para uno de fuera, con pasta, sí, pero para mí, que llevo media vida
dejándome la piel cada puto día en el campo, no.
-Mira, tal y como están las cosas, no es un buen momento para ampliar
las acciones y proponerles que entres en la empresa.
(RÍE) -¿Y cuándo será un buen momento?
No, espera, que te lo voy a decir yo: ¡Nunca!
Eso es lo que pretenden que haga en esta empresa:
Nada y nunca; nunca y nada.
-¿Y qué quieres que haga yo, Gustavo, eh?
-Cédeme tus acciones.
-¿Qué? -¿No dices que cada vez estás
más harta de todo esto? Cédeme tus acciones
e iré yo en tu lugar.
-Eso nunca lo permitirían.
-Son tuyas, no pueden impedirlo; lo he consultado.
-¿Que lo has consultado?
No me lo puedo creer.
De todas maneras, mi padre jamás permitiría...
-¡Tu padre y tus hermanos no tienen nada que decir;
es una decisión tuya!
-No puedo, Gustavo.
-Ya. ¿No puedes o no quieres?
Porque yo sí que puedo perdonarte lo de Manu
y no decir que fuiste tú quien le mató.
-Eso no tiene nada que ver con las acciones.
-Sí. Claro que tiene que ver:
Mi silencio es lo único que te separa
de estar en la cárcel.
Y así es como me lo pagas:
Negándome el lugar que me corresponde
en esta familia.
Y todo, porque he sido la única
en esta casa capaz de levantarle la voz,
pero puedo sobrevivir sin usted, Vicente.
-No sonría tanto.
-Recójalas, si puede.
Oí que estaba enfermo y he venido a hacerle una visita.
Pero no sabía que estaba...
Lo siento, no he podido venir a verle antes.
-Lo haré, no se preocupe,
pero antes, quería darle esto.
-Bombones. Son muy buenos.
-No le puedo reprochar esas palabras,
pero le aseguro que esos días quedaron atrás.
Si me han dejado salir de la clínica,
es porque estoy bien.
O curada, si lo prefiere.
-No, quiero dejar atrás el pasado
y comenzar de nuevo.
(RESPIRA HONDO)
Pero, para hacerlo, he de pedirle disculpas.
-Entiendo que lo vea así;
el daño que hice fue mucho, pero si pudiera volver atrás...
Aquello fue una locura;
cuando perdí a mi hija, le culpa a usted
y a toda su familia,
y perdí la cabeza.
Sentía que sólo podría superar mi dolor con la venganza,
pero me equivocaba.
Y ya sabe cómo acabé.
-Lo sé. Pero alivia la conciencia.
Y ese es el primer paso.
Debería probar.
-No le voy a pedir nada; soltar amarras
es lo único que necesito de esta familia.
Y decirle lo que siento era parte de ello.
-Un asunto legal entre su hijo y yo.
-Lo estoy.
Necesitaba dejar atrás todo ese odio,
todo ese rencor que me estaba matando por dentro.
Y en la clínica lo he conseguido.
Y todo gracias a ti.
Fue lo mejor que podías haber hecho.
-Ya me he disculpado con tu padre y también quiero que lo oigas.
-No, Miguel, no me debes nada.
Lo que le ocurrió a tu hermana es terrible;
fueron días oscuros
y no veía la salida.
Pero, ahora, gracias a los médicos, estoy bien
y lo veo todo mucho más claro.
Y aunque sea difícil,
espero que tú también puedas perdonarme.
-Quiero creer que hay vida más allá de los Cortázar. (RÍE)
Y también he venido por eso.
-Creo que ya es hora de que firmemos el divorcio.
-Esta es mi nueva dirección.
-Miguel, no he venido a negociar ni a darte pena
para conseguir algo a cambio;
esa Paula pertenece al pasado.
No quiero nada tuyo.
Dejemos las cosas como están.
(ROSALÍA) ¿Se ha ido?
Y tú, ¿cómo estás?
-Solo.
-La vida está llena de segundas oportunidades, créeme.
Y tú vas a encontrar la tuya,
con una mujer buena, que te quiera.
A ti y a María.
-El futuro no me consuela, ¿sabes?
Llevo toda la vida esperando un futuro nuevo, distinto,
diferente y no llega nunca.
-Porque has confiado en personas que no se lo merecían;
te has equivocado, no pasa nada,
de todo se aprende.
-Pero no es tan fácil, ¿verdad?
Sacarlos de tu vida.
-Ya ves que no.
Pero es más fácil si abres los ojos.
Pablo,
tu padre nos está mintiendo otra vez:
Puede andar.
Le he visto, abajo, cuando creía que nadie le veía;
se levantó de la silla y echó a andar.
Tienes un futuro maravilloso por delante;
sólo tienes que decidir con quién lo compartes
y con quién no.
-Ha llegado el momento de que ajustemos cuentas.
-Es tu dinero, Vicente,
todo lo que me has estado pasando durante todo este tiempo;
no he tocado un solo céntimo.
¿De verdad creías que iba a tener tan poca dignidad?
-No quiero limosnas, Vicente,
quiero lo que es mío.
No estás en condiciones de negármelo;
lo tendré, por las buenas o por las malas.
Si vamos a juicio, te hundiré.
Así que es mejor que lleguemos a un acuerdo.
Yo te devuelvo este dinero
y me quedo con lo que me corresponde
en la casa, en la empresa y en las cuentas.
Esta vez, no pienso renunciar a nada.
-Una cosa es lo que usted quiera y otra lo que decida un juez.
-Legalmente, al vivir en una propiedad de la familia, no.
Y entrar en ese asunto, no le beneficiaría.
-Pues la mejor solución es que pacte con ella;
de lo contrario, se metería en un proceso largo y caro.
-No lo sé, pero necesitaría el apoyo de todos sus hijos...
Sus testimonios serían vitales
y si se pusiesen del lado de su mujer,
podría perderlo todo.
-Vicente,
yo, de usted,
no me fiaría de sus hijos.
-Para mí, el favor de un notario agradecido,
pero para usted, me temo que un insulto.
-Entre todos, suman los votos necesarios para conseguirlo.
¡Vicente!
¡Vicente, ábreme la puerta!
¡Vicente!
¡Fui al colegio a buscar a la niña y no está!
¡Vicente, quiero a mi hija!
¿Dónde está mi hija?
-Acabo de estar ahí y no estaba. ¿Adónde la has llevado?
-Soy su madre y tengo derecho a verla.
(JADEA)
(JADEA)
-Esto no es justo; apenas podré estar con ella.
-Renuncié a ese dinero para recuperarla
y me lo habéis quitado todo.
(RÍEN)
(RÍEN)
¿Qué pasa? ¿Qué celebráis?
-Dani, tu hermana y yo
nos vamos a casar.
-Enhorabuena a los dos.
-No se te ve muy contento.
-Con lo de Lorena, perdón si no estoy muy efusivo.
-Lo único que quiero en este mundo es que tú seas feliz.
-Señor Cortázar, buenas tardes.
-A ver cómo le digo esto.
Espero que, después de todas las cosas
que nos han pasado juntos,
ahora sea usted quien colabore conmigo.
-Pues lo que me ha sorprendido es que en este listado
que tenemos de las llamadas que hizo la señorita Robledano,
figure que se ha puesto en contacto con usted en las últimas 48 horas.
¿Me equivoco?
-Y no creyó que debiera informarme de eso.
-Pero es que las cosas han cambiado.
¿Para qué le llamó?
-Las Bodegas Reverte. Y supongo que por una alta suma de dinero.
-¿Se lo dio?
-¿Y sabe usted dónde podría encontrarla?
-Estuve a punto de perder mi trabajo por usted;
espero que no lo olvide.
-Eso espero.
Daniel Reverte,
no me acostumbro a verte aquí.
-Ya. Yo tampoco me acostumbro.
-Miguel, esperaba tu llamada;
sabía que cambiarías de opinión.
-Te juro que si me encuentran, voy a contar todo lo que has hecho.
-¿"En paz"? Tu padre y tú me acusasteis de un crimen
que no he cometido; y ahora, me robas la única fórmula
que tengo para escapar. ¿Y dices que estamos en paz?
Paula.
Así que es verdad, has salido de la clínica.
-¿Estás bien, Mónica? No tienes buen aspecto.
-Necesito tu ayuda.
Cuando estuviste hecha polvo, yo te ayudé.
-Esa Paula era otra mujer.
-Es verdad, esta tiene muchísimo más dinero,
que es exactamente lo que yo necesito ahora.
(RÍE) -Me estás tomando el pelo, ¿no?
Tú no cumpliste con tu parte del trato, y aun así, te pagué.
-Corrí un riesgo; me la jugué contratando a ese tipo
para que manipulase el coche y di la cara por ti.
-Tú eras la primera que quería ver muerto a Vicente Cortázar.
No me hiciste un favor; en el fondo, te lo hice yo a ti.
-Vale, si me das dinero, lo intentaré otra vez.
(RÍE) -¿"Otra vez"?
-No sé si te das cuenta de cuál es la situación,
pero no tengo nada que perder,
o me ayudas, o nos hundimos las dos.
-Por suerte, era una sospechosa evidente
y no tardaron en olvidar mi acusación;
mis huellas no aparecieron en el coche
y tú no tienes forma alguna de demostrar mi relación
con ese accidente.
-¿Crees que me costaría mucho demostrar quién me pagó ese dinero?
-No voy a ceder a tu chantaje
y yo que tú no perdería el tiempo
intentando arañar unos miles de euros;
la policía va a tardar muy poco en encontrarte.
Mónica.
-¿Qué haces aquí, Dani? -Tranquila, ¿vale?
No le he dicho a nadie que estabas aquí.
Necesito tu ayuda.
(RÍE) -Vale.
Ahora ya no soy un problema, ¿no?
-Mira, sé que tienes unos documentos,
unos papeles que inculpan a Raúl de algo.
-Ah, ¿sí? ¿Y quién te lo ha dicho? ¿Miguel?
-¿Sabes algo de eso?
-Los tenía,
pero ya no los tengo; Miguel me ha robado los documentos.
Ahí está toda la información que tu madre y tu hermana necesitan
para saber quién es de verdad Raúl Cortázar,
pero, claro, Miguel no piensa utilizarlo en su contra.
-¿Por qué? -Porque es un Cortázar
y, al final, siempre se protegen entre ellos, ya les conoces.
-Ya.
-Tú trabajas para los Cortázar;
si quisieras, podrías conseguir esos documentos.
Miguel lo guarda todo en la caja fuerte
y estos están en una carpeta roja.
-Ya, pero yo no sé la combinación.
-Pero yo sí.
Ahí está todo lo que necesitas para hundir a Raúl.
-¿Cuánto quieres?
-¿Cuánto tienes?
(ENFADADO) -¡¿Dónde está mi hermana?!
-Mira, Daniel, si nos vas a montar otro numerito de los tuyos,
ahórratelo, estamos muy ocupados. -Por eso no te preocupes.
-Estás muy jodido por lo de la boda, ¿no? Cuñado.
-¿Sabes qué es lo mejor de todo?
Te crees un tío muy listo, ¿verdad?
Pero si lo fueras, no dejarías tantos cabos sueltos.
¿Sabes que existen unos documentos
que demuestran tus irregularidades en la bodega?
-Si los tuvieras, no estarías aquí.
-Tienes razón. Pero, créeme, no me costará mucho conseguirlos.
Es sólo cuestión de tiempo.
-No te enfrentes a mí, Dani;
nunca has salido bien parado.
Y esta vez, no va a ser diferente.
-Te voy a joder, Raúl.
La de horas que hemos trabajado aquí, ¿eh?
Y duro.
Y, sin embargo, cuando no hay que venir aquí,
tienes tiempo libre, coges el coche,
te vienes hasta aquí
y echas horas.
-¿Por qué?
-Pero eso lo tienes en el río también.
-En realidad, te he traído
para proponerte que nos casemos aquí.
-Bueno, ¿se te ocurre otro lugar mejor? Porque a mí, no.
Tú, yo, tu madre, tu hermano,
las personas que quieras invitar y...
Y por mi parte, mi hermana
y mi madre.
No necesito más.
Eh,
sólo quiero verte feliz.
Además, he hablado con un amigo de Lasiesta, concejal
y, si queremos, nos podemos casar mañana mismo.
-Un poco precipitado, ¿no?
-Ya... Ya, ya.
Si lo tenía que haber pensado antes...
Eh... Mira, olvídalo, ya sé que no te gusta improvisar, déjalo.
-¿Eso es un sí?
-¿De qué se trata, papá?
-¿De verdad?
Tal y como estás, eso sería una crueldad.
-Por favor...
Por favor, deja de mentirnos ya.
-¿Qué pasa, Pablo?
-¿Por qué quieres hacernos creer que no puedes caminar?
¿Crees que así nos apiadaremos de ti?
-¿Y no te parece lo suficientemente significativo
como para que nos lo hubieras dicho? ¿De acuerdo?
-No. Si desapareció por completo de nuestras vidas,
fue porque tú la obligaste a ello.
Igual que hiciste con mi madre
¡e igual que has hecho ahora con Sara!
Estoy harto de esto, ¡estoy harto de esto!
(RESPIRA HONDO)
-Y yo lo siento, pero no voy a entrar en este juego, papá.
Si quieres ir a juicio, que decida el juez,
pero, por favor, no me pidas que me posicione.
-Sé que no lo has hecho,
pero lo harás.
Ya ves, has perdido el apoyo de tus hijos.
¿Qué es esto?
-Mis acciones ahora son tuyas.
Es eso lo que querías, ¿no?
-Eso digo yo: Qué sorpresa.
que ya podía considerarme socio, que lo teníais todo bien atado.
¿A qué viene esto?
-Bueno, Miguel, técnicamente, tiene razón.
-Yo ya os lo dije:
Creo que no debemos hacer nada a espaldas de papá.
Al final, siempre se termina saliendo con la suya.
-Y Belmonte podrá ser socio, entonces.
-Perfecto.
-Yo no firmo.
No puedo firmar.
-Le he cedido mis acciones a Gustavo.
-¿Lo mejor para todos es perder acciones?
Para mí, os aseguro que no.
-Gus, por favor,
les aseguré que firmarías;
no puedes hacer esto nada más conseguir las acciones.
-Emma, ahora son mis acciones
y haré con ellas lo que quiera.
-Y si firmo, estaré haciendo lo que tú quieres, ¿verdad?
(RÍE) ¿Nunca pensaste que me ibas a necesitar
para salirte con la tuya, eh?
-Estamos a igual altura, no me digas lo que debo hacer;
también soy accionista,
le pese a quien le pese.
-¿O qué? ¿Me amenazarás con echarme de la bodega?
Porque esa amenaza ya no te sirve, así que más te vale
que te vayas a acostumbrando a todo esto.
-¿Hasta dónde crees que estoy dispuesto a llegar, Miguel?
Ahora soy un socio;
miro por mis intereses.
Por cierto, vas a tener que cambiar un poquito
tu actitud, si de verdad quieres que te ayude.
-Lo siento, no puedo...
-Don Vicente, ¿tiene un momento?
-Bueno, vengo a eso,
pero no voy a ser yo el que se vaya.
Sus hijos están preparando una votación con los accionistas
para sacarle de la junta directiva y, por lo que dicen,
su mujer le va a echar de esta casa.
Pero yo voy a seguir aquí, con Emma.
mejor, así le pillará por sorpresa.
-Sí, claro que va a ocurrir;
ahora, tengo yo las acciones de su hija.
Y, mire por dónde,
mi voto va a ser el que decida
que usted se vaya o se quede.
Así que si no quiere ser...
¿Cómo me llamó?
Un don nadie,
no pintar nada en esta empresa,
vaya pensando en una buena oferta.
-No, no lo he olvidado; claro que no,
¿cómo lo voy a olvidar?
No he olvidado todo lo que me hizo hacer en esta empresa...
(IRÓNICO) No se preocupe, que se lo sabré agradecer.
(PABLO) Emma.
Emma.
Emma, por favor, escúchame.
Desde lo de... -Lo de Manu, sí.
-Sí, desde lo de Manu, no has vuelto a ser la misma.
Finges tener un matrimonio perfecto con Gustavo,
le cedes tus acciones...
¿Qué te pasa?
-No estoy pasando por el mejor momento de mi vida;
me han pasado muchas cosas y estoy desbordada, nada más.
-Espera, espera, espera. Espera.
¿Sabes que estamos contigo?
-Pablo,
he hecho cosas que ni yo misma pensé
que podía llegar a hacer.
(RESOPLA)
-Dime, Sara, ¿qué quieres?
-Sólo llamo para despedirme.
-Ya.
¿Y cuántas veces vamos a tener que despedirme?
-Esta es la definitiva.
(MÓVIL) "¿Dónde estás?"
-En el hotel ¡de mierda!
al que me habéis desterrado tú y tu padre.
Ya no vas a tener que preocuparte más por mí.
-Sara, ¿qué quieres decir?
"Sara.
Sara, ¿estás ahí? Escucha."
-Querías que me quitara del medio, ¿no?
Pero yo no soporto el dolor de estar sin mi hija.
"No quiero vivir sin ella."
-Oye, ¿qué estás insinuando?
-Adiós, Pablo.
Dile a María cuánto la quiero.
"Y al menos, haz que ella sea feliz."
-Sara.
¿Sara?
Oh...
Eh... Sara.
¿Sara? Eh...
¡Sara! ¿Sara, qué has hecho?
Joder.
Ven, ven, ven... Ven, vamos al baño.
Ven, vamos al baño.
¿Qué has hecho, por favor?
¿Qué has hecho?
-¿Pablo?
-Gracias.
(SUSPIRA)
-¿No estáis yendo un poco deprisa?
eres mi hermana.
-Esto...
tiene su precio.
-Igual no lo sabe, pero su hijo se va a casar con mi hermana.
no, pero estos documentos pueden destruir a Raúl.
Jamás he llevado la contabilidad de la bodega
ni sé mucho de contratos pero estoy convencido de que estos papeles...
no le dejan en muy buen lugar.
-Mi libertad.
(SUSPIRA)
-¡Oh...!
(RESPIRA DE FORMA AGITADA)
-¿Adónde vas?
-Necesito que me de el aire, no he dormido nada esta noche.
-¿A estas horas? -Sí, a estas horas,
tú sigue durmiendo.
(SUSPIRA)
-¿Qué vas a hacer?
-No, Gustavo. -Emma.
-Si me entrego no tendrás con qué chantajearme.
-Si te entregas lo arruinarás todo, ¿entiendes? Todo,
no voy a dejar que arruines tu vida de esta manera.
-Tú lo que tienes miedo es a que arruine la tuya,
por eso no quieres que me entregue.
-Emma, no estás pensando con claridad.
(SUSPIRA) No voy a dejarte sola,
voy a estar contigo día y noche,
vas a estar conmigo para siempre.
-Sí, claro, hágalo, y yo contaré como su hija
mató a su secretario.
¿Quién cree que aguantará mejor la cárcel?
¿Emma o yo?
-Sí, en un lugar bajo tierra que sólo yo conozco,
al igual que la pistola que lo mató
con las huellas de Emma.
(SUSPIRA)
-No te equivoques, yo no te debo nada.
Por tu culpa.
-Aún será padre.
-Ordenaste que manipulasen los frenos del coche de Paula.
Tú mataste a mi hija.
-Pues enhorabuena, lo conseguiste.
Ahora podrás visitar a Claudia siempre que quieras.
En el cementerio, por desgracia.
Adiós, papá.
(SUSPIRA) Lamento el retraso.
-¿De dónde has sacado esto? Es muy grave.
-Bien, de acuerdo.
-El capital bancarios y los intereses,
una vez apartada la reserva estipulada para los hijos,
también se repartirá al 50%.
Las acciones en bodegas Cortázar,
propiedad actual de don Vicente Cortázar,
se repartirá al 50%,
y finalmente, la casa familiar pasará
a manos de doña Rosalía Ortiz.
¿Conformes?
-Esto es lo que me corresponde.
-Con sus firmas harán efectivo el acuerdo.
Muy bien.
Bienvenido, ya formas parte de nuestro grupo de accionistas.
-Ah.
Pasa, Paula.
Miguel, te presento a mi futura esposa, Paula Muro.
-Disculpadme un momento.
-¿Qué es todo esto, Paula?
-Joaquín acaba de comprarme mi regalo de bodas.
A partir de ahora, yo representaré
sus intereses en esta empresa.
-Pensaba que querías salir de esta familia.
-Ya no somos familia, Miguel, somos socios.
¿Mi copia?
Hay cosas que no se pueden olvidar... nunca.
No voy a salir de vuestras vidas.
Voy a volver una y otra vez a por venganza.
Y no soy la única.
-¿Paula, nos vamos? -Claro.
-Hasta pronto, Miguel, y gracias.
-Gracias.
-Está arriba.
-Hace 30 años, era yo quien salía por esa puerta.
-Ah.
Mónica, sé que estás detrás del robo de los papeles.
Estoy harto de este juego. Quiero que nos veamos, en tu hotel.
Voy a darte el dinero.
(SUSPIRA)
-¿Mónica?
-Buenas tardes.
-Tranquila Sofía, en realidad vengo por su hija.
-Soy consciente de que no llego en el mejor momento posible,
pero estas cosas no las decido yo.
El juez me ha ordenado tu detención, Lucía.
-Dime, mamá.
Ah, no te preocupes. Llegáis a tiempo,
que Lucía no ha llegado. Venga, un beso.
(SUSPIRA)
-Venga, Emma, que al final llegaremos nosotros
nosotros más tarde que la novia. -Lo siento,
no encontraba los pendientes. -¿Y Miguel?
-Gustavo, por favor. -¿Qué?
¿Es la boda de su hermano, no? -Gustavo, Miguel no vendrá.
Era lo que querías oír, ¿verdad?
-¿Qué está pasando aquí?
-Parece que aparecieron unos documentos
con tu firma que te implican en malversación de fondos y estafa.
esto es cosa de Raúl, Lucía, joder, te lo dije...
os lo dije y no quisisteis escucharme.
¿Mamá?
Sólo él tenía acceso a la contabilidad y los contratos.
-Bueno, pues eso hay que explicar al juez
pero lo siento, Dani, tu hermana tiene que acompañarme.
no tengo inconveniente en que se cambie, Lucía...
-Seguro que es un error, ¿de acuerdo? Tranquila.
-Lo siento, Sofía, haré lo que pueda, de verdad.
-Joder... Joder.
¿Pero cómo habéis podido...?
-¡Raúl!
¿Qué cojones has hecho, eh? -¿Qué cojones te pasa?
-La detuvieron, idiota. -¿Por qué?
-Estafa y malversación de fondos, ¿te suena?
-Imposible. -No te hagas el loco, has sido tú.
-Sí, vamos a comisaría que esto fue un error, vamos.
-Aquí el único error ha sido dejar que te acercaras a ella.
(SUSPIRA)
-Venga, Mónica, coge el puto teléfono, coño.
-¡Mierda!
(SUSPIRA)
-Sara, ¿dónde vas, por favor? -Déjame.
-No, ¿dónde quiere ir? -Me llevo la niña.
-No puedes. -Déjame.
-No puedes irte. -Que me sueltes.
-No estás bien, ¿qué haces? -No me toques.
-Me quieres escuchar. -¡Es mi hija!
-No estás bien, no te puedes ir.
-¿Yo no estoy bien? ¿Viste en qué casa vives?
-¡No estas bien para irte!
-Dame a la niña. -Dámela, es mi niña.
-Sara, por favor, Sara por favor.
¡Sara!
-Oh...
Sara...
Sara..
Sara, Sara, Sara por favor... Sara...
(SOLLOZA) Sara, por favor.
-¡Oh...!
(LLORA)
-Esta casa ha sido testigo de demasiados
momentos amargos, Miguel,
pero también has vivido épocas muy felices,
concéntrate solo en esos recuerdos.
-¿Qué?
-Eras demasiado pequeño, ¿cómo podías saber lo que hacías?
-Lo hice para protegerte, Migue,
no podía permitir que ese fantasma te persiguiera
durante toda tu vida.
-Volvería a hacerlo,
por ti y por cada uno de tus hermanos.
(SUSPIRA)
(SUSPIRA)
-Vámonos a casa.
Vamos.
(SUSPIRA)
(SUSPIRA)
Miguel no quiere renunciar a Lucía y se asocia con Mónica para acabar con Raúl, sin tener en cuenta lo arriesgado que supone forjar una alianza con la abogada. La casa de los Cortázar está revolucionada. Rosalía quiere ajustar cuentas con don Vicente, y un importante inversor expresa su interés por ser socio capitalista. ¿Alguien ajeno a la familia formará parte de la empresa? Lucía da una sorprendente noticia, se casa con Raúl. Dani intentará proteger a su hermana...
Añadir comentario ↓
Menos mal que no soy la única que se ha vistos las dos temporadas en tan solo unos días ;-) Me encanta la serie y he visto en RTVE que siguen muy pronto con la tercera temporada. Muy bien, aunque mi serie favorita queda Cuéntame... Os veo desde Suecia, en la red y os agradezco por la oportunidad. Saludos a todos!
En pocos días he visto hasta el cap. 26.Sentí caer un balde de agua fria al finalizar éste por haberse cortado (para mi) de golpe. Creí que seguiría hasta finalizar. Cuando comenzará o continuará esta serie? Haganmelo saber!!! Excelente la trama y las interpretaciones.Ahora, Sofía y Lucia pueden ser tan vulnerables? Supongo que debe haber personas así. Desde Buenos Aires, Argentina.
Hola: Soy Argentina, repito lo que ya muchos se preguntan CUANDO COMIENZA LA 3RA.TEMPORADA? eS UNA SERIE EXCEPCIONAL.Gracias.Cordialmente Sonia
Alguien sabe si hay otra temporada, si si fuera cierto que hay otra temporada alguien sabe cuando empieza..?? Un saludo la serie es genial
La serie es fenomenal, caracter y trata super interesante. La paripacion actoral es fantastica. Nos dejan con cabos sueltos: queda Lucia en la carcel? Miguel y. Danny sospechosos por lamuerte de Monica. Que contiene la caja que entierra Vicente? La muerte de Jesus Reverte sin aclarar, igual de Manu, de Paloma y...., Julian queda preso, y Sara? Etc. Lucia es incongruente, carece de buen juicio, muy inocente e ignorante, falta de seriedad en decisiones.
Que Buena est a la series, quisiera saber cuando comienza Los nuevos capitulos, la verdad es que me encanta to a la programacion de El canal. Les escribo des nueva Orleans.
Que buena serie, alguien puede decirme si hay tercera temporada, es que en México casi no se conoce la serie y nadie me da respuesta!
Madre mía, esto se va a llenar de gente ahora que han cerrado Megavideo... xd
excelente serie, el capitulo 26 no esta completo o es solo un mal dia que no quiere publicar el video completo? excelentes actores Todos, hasta que veo una serie con caracter y buena trama, se a simple viste se puede tornar simple que dos familias luchen por su negocio, y se entrelacen las historias personales pero la han llevado al extremo de una manera extraordinaria Felicidades a todos los que laboran detras de camaras desde tamaulipas, mexico
hola , que en una semana me he visto las 2 temporadas, que me tienen en ascuas, soy de mexico, y aqui la pasan en un canal pero como me he quedado con ganas la he buscado por la red, y la he visto toda. los felicito por tal serie , que es muy buena, sabemos cuando inicia la 3 temporada. que me gustaria verla. saludos