Frontera Europa La 2

Frontera Europa

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Frontera Europa - 05/08/18 - ver ahora
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El Estrecho de Gibraltar, una franja de agua

de 14 kilómetros donde el Atlántico

y el Mediterráneo se dan cita.

Más de cinco millones de personas cruzan por aquí cada año,

mientras cuatro millones y medio de contenedores

pasan por el puerto de Algeciras,

el de mayor actividad de España.

Con este flujo tan intenso, las probabilidades

de transgredir la ley aumentan.

Para evitarlo, diferentes cuerpos velan

por la seguridad de una zona

cuya situación geográfica la convierte en una

de las más estratégicas del planeta: la frontera Europa.

Aduanas incorpora dos lanchas rápidas para vigilar

el tráfico ilícito en el Estrecho, aumentando la presión

hacia las bandas de narcos que operan en la zona.

Un contenedor supuestamente cargado de té

esconde, en realidad, una enorme carga de tabaco

de contrabando que no pasa desapercibida

por los agentes de Aduanas.

Se les conoce como "chipichangas" y causan problemas

de orden público en el puerto de Algeciras

al vender de forma ilegal billetes de ferry.

La Policía Nacional controla el acceso de viajeros

que llegan a España desde Marruecos,

encontrándose en ocasiones con situaciones muy peculiares.

Pasada la medianoche, llega al puerto de Algeciras

el último ferry procedente de Tánger.

La Guardia Civil lleva a cabo sus controles rutinarios

en busca de estupefacientes e inmigrantes ilegales.

Es, precisamente, en los últimos barcos de la jornada

cuando más actividad se produce

y, por lo tanto, cuando más posibilidades hay

de que se pueda cometer un delito.

El perro de la Unidad Canina de la Guardia Civil

acaba de marcar este camión.

El animal se introduce por los bajos del vehículo,

lo que indica que, con toda probabilidad,

ha localizado alguna sustancia estupefaciente escondida allí.

Es un modus operandi habitual de las organizaciones

de narcotraficantes que tienen su base en Marruecos.

Ocultar droga en los ejes de los camiones

de gran tonelaje que luego se trasladan hasta España.

Se trata de un sitio de difícil acceso y que, además,

puede pasar desapercibido del olfato de los perros.

La experiencia en casos similares ayuda al guardia civil

a ir directamente a buscar algún signo

que evidencie que los ejes han sido manipulados.

Aunque el compartimento está bastante disimulado,

el agente no tarda en localizarlo.

Comprueba que le han colocado alrededor

diferentes sustancias olorosas

para intentar despistar el olfato del perro.

Resulta complicado poder maniobrar el camión en esas circunstancias,

con poca visibilidad y poco espacio para moverse.

Tras un pequeño forcejeo, finalmente consigue abrir

la puerta del compartimento.

Poco a poco, van apareciendo pequeñas pastillas

de lo que, presumiblemente, es hachís.

Con el mismo sistema de extracción que los narcotraficantes

colocaron para rescatar la droga al llegar a su destino,

la guardia civil va sacando el hachís.

Se trata de un rudimentario juego de tiras de tela

sobre las que colocan las pastillas y luego se va tirando

poco a poco de ellas para recuperarlas.

El conductor del camión ha sido detenido,

aunque asegurar desconocer que estaba transportando

una carga tan arriesgada.

Finalmente, los miembros de la Guardia Civil

consiguen desalojar los dos ejes

y se trasladan a las oficinas

para proceder al recuento y el pesaje.

Se trata de pastillas de pequeñas dimensiones

para que puedan ser fácilmente introducidas

por los compartimentos fabricados en los ejes.

Cada una de estas porciones de hachís tiene un peso

de entre 100 y 150 gramos,

lo que en el mercado ronda los 900 euros por pastilla.

La Guardia Civil ha conseguido extraer 169 pastillas de hachís,

que pesan en total 18 kilos 400 gramos.

Si el detenido no puede demostrar que no está implicado en el delito,

se enfrentará a importantes penas de prisión,

ya que la cantidad de hachís que transportaba era considerable.

De momento, permanecerá en prisión a la espera de que un juez decida

si lo pone en libertad con cargos.

El perro continúa marcando el camión.

Parece que todavía no han extraído toda la droga

que ocultaba el pesado tráiler.

El acceso a esa zona del vehículo requerirá

la colaboración de un experto en mecánica.

Ya es tarde y las condiciones meteorológicas no acompañan,

por lo que es mejor retomar la inspección

del camión a la mañana siguiente.

Con la llegada de un nuevo día,

la actividad en el puesto fronterizo se retoma.

El camión inmovilizado la noche anterior continúa allí,

esperando que llegue la asistencia técnica de un mecánico.

Con la ayuda del profesional, por fin consiguen extraer

la droga que el agente canino marcaba con tanta insistencia.

Con esta última incautación, los agentes podrán elaborar

su informe con el total de la aprehensión.

En el remolque había escondidos un total de 23 kilos de droga.

A partir de ahora, se abre una investigación

para delimitar si hay responsables más allá del conductor

y si esta operación está vinculada con otras

que tienen lugar en el Campo de Gibraltar.

Pero en la frontera no hay descanso.

La Guardia Civil acaba de detectar un posible caso de irregulares

en el interior de un camión.

Hay migrantes.

Efectivamente, dentro de la bodega, agazapado,

aparece el cuerpo de un polizón.

Mientras los agentes le ordenan que salga,

a su lado se distingue a un segundo inmigrante.

Venga, vamos para afuera, amigo. Tú espérate ahí.

Los dos jóvenes parecen confundidos

y, con cierta indecisión, consiguen salir del vehículo.

Se va a proceder a su identificación.

El agente quiere comprobar la documentación

del conductor del camión, ya que quiere descartar

que pueda estar involucrado

en un delito de tráfico de personas.

La documentación tuya del camión, dámela.

Si los dos polizones, como parece, son marroquíes,

al no tratarse de menores de edad,

en pocas horas, serán devueltos a su país.

Uno de ellos afirma estar casado en España

y ser padre de una hija en nuestro país.

Al llegar encima la identificación, la Guardia Civil podrá comprobar

si el detenido tiene antecedentes.

Sin recurrir a los archivos policiales,

uno confiesa que ha sido arrestado

en varias ocasiones por cometer diferentes delitos.

¿Os falla algo? ¿No está bien el nombre?

A continuación, se procede al registro para ver

si lleva alguna sustancia prohibida o peligrosa.

Todo lo que tengas, ponlo aquí.

Parece que la documentación del conductor del camión

no presenta ninguna anomalía.

Aun así, se incorporarán sus datos al expediente del caso

para una futura investigación.

Ahora solo toca esperar a abrir las diligencias oportunas

que terminen en la devolución

los dos inmigrantes irregulares a su país de origen.

En el control de pasajeros, un hombre es detenido

al detectar la policía que oculta hachís en sus genitales.

Los inspectores de la Agencia Tributaria

se encargan de controlar que la mercancía que llega

en camiones y contenedores se corresponda

con lo declarado por sus propietarios.

El DUA o Documento Único Administrativo

es el soporte en papel utilizado en trámites de importación

o exportación fuera de la UE

y que debe presentarse ante las autoridades de la Aduana.

El DUA proporciona información sobre el producto

que se importará o exportará y sirve de base

para la declaración tributaria.

Nos encontramos en el puesto de inspección fronteriza

de la Aduana de Algeciras, que es donde se realizan

los controles de las declaraciones de importación, exportación

y los tránsitos que se presentan en la Aduana.

Se llevan a cabo controles de reconocimiento físico.

Comprobamos que la mercancía declarada

coincida con la que aparece en factura,

que esté correctamente clasificada,

lo que implica que paguen un arancel correspondiente

a ese tipo de producto.

Cuando la mercancía llega a la frontera

y las autoridades aduaneras revisan

la documentación proporcionada,

la carga se deriva al canal verde, que significa que todo está bien;

al canal naranja, que quiere decir que se está revisando

la documentación y podrían requerir documentación adicional;

o al canal rojo, que implica que la mercancía

ha sido detenida para inspección.

Este camión declarado con un DUA de importación.

Han declarado carpas con las estructuras metálicas.

El origen es de Marruecos y el destino es en Barcelona.

El régimen declarado es el 4000,

que es un despacho a libre práctica,

que significa que pagan el IVA y pagan el arancel correspondiente.

Abrimos varios bultos y vemos que coincide

con el detalle de la factura.

Hay ocasiones que el contenedor trae mercancía

de distintas declaraciones,

entonces, hay que localizar la partida en concreto.

-Estas son las cortinas y la carpa. -Vale.

Aquí tenemos otra declaración de importación.

En este caso, el origen es Turquía, destino España,

con despacho a consumir libre práctica.

En principio, parece que existe una anomalía,

porque han declarado portavelas, entre otro tipo de manufactura.

Pero parece que se han encontrado también lámparas.

Entonces, vamos a comprobar si está en documentación o no

y qué tipo de mercancía es.

La inspección física del camión arroja que la carga difiere

de la declarada en el DUA.

Los agentes tendrán que ver ahora

si esta ocultación de la mercancía supone una mayor tributación,

es decir, si le corresponde al propietario pagar más aranceles

Cuando se encuentra mercancía que no está en factura

ni tenemos conocimiento que se haya declarado,

se le hace un requerimiento documental

y se le exige que aporten la factura

o los DUA complementarios

en los que se haya declarado este tipo de pieza.

A medida que se van abriendo más cajas,

nuevos objetos no declarados aparecen.

Han declarado solo cinco artículos

y hemos visto como cinco o seis que no se encuentran en la factura.

Entonces, le haré un requerimiento documental

pidiéndole el detalle, un "packing list" se llama,

de toda la mercancía contenida en el contenedor.

Y, posteriormente, se hará otro reconocimiento

verificando que la nueva documentación

sí que coincida con lo que hemos visto.

Tendrán que modificar la declaración

e incluir los artículos que no se encuentran.

La inspección se dirige a revisar un contenedor

que ha entrado directamente en el canal rojo.

Los agentes sospechan que puede portar mercancía ilícita,

ya que el análisis del escáner ha levantado sospechas.

Su contenido, supuestamente, es té.

Efectivamente, declaraba té. Y hemos descubierto

que tras una pantalla de cajas que tienen té,

por detrás hay toda una carga de cajas

que no tienen ninguna serigrafía ni inscripción comercial.

Y estas cajas tienen, digamos, en la parte superior,

un par de centímetros de té que tapan cigarrillos

que hay por debajo de contrabando.

Nosotros tenemos aquí ya una investigación previa abierta.

Ya nos hemos encontrado con él.

Y ahora ya no es solo la posesión del tabaco,

sino que vamos a desarrollar una investigación posterior,

a fin de poder intentar identificar a las personas

que hay detrás de la operación de contrabando.

En este caso, la ruta de origen era desde África.

Tampoco quiero concretar el país, pero sí es cierto

que estamos detectando que la ruta desde África

se está utilizando más.

Antes teníamos otras rutas detectadas:

desde el sudeste asiático, Oriente Medio.

Pero ellos van complicando.

Como las organizaciones contrabandistas

trabajan a nivel global, no tienen problema

por establecer límites geográficos,

límites legales. Ellos, directamente, si tienen

que establecer una ruta por la cual ese contenedor

pasa antes por 42 países antes de tocar puerto europeo,

en este caso, español, no tienen ningún problema.

Así saben que complican nuestra tarea.

Un contenedor de tabaco de contrabando que está en España,

en 12 horas puede estar en cualquier otro estado miembro

de la Unión. Nosotros siempre en eso sí que tenemos

más compartimentado nuestro trabajo,

nuestra mentalidad de "trabajo en España".

Hay que tener presente que la aduana española,

como aduana de la UE, trabaja no solo para este estado,

sino para todos los estados miembros.

En este caso, las anomalías detectadas,

va más allá de una simple diferencia

en la declaración presentada y los impuestos a pagar,

ya que se trata de un delito de contrabando

que por la cantidad incautada, conllevará una investigación

con consecuencias penales.

Las organizaciones se van adaptando.

Los contrabandistas van viendo cómo nosotros vamos trabajando,

cómo vamos analizando, qué rutas les vamos detectando.

A partir de ahí, se ajustan. Van complicando la tarea.

Establecen nuevas rutas comerciales,

descubren por qué llegamos a un contenedor de contrabando

y, a partir de ahí, van mejorando para dificultar nuestro trabajo.

Son trescientas y pico mil cajetillas de tabaco de contrabando

con una valoración sobre el millón cuatrocientos mil euros.

En el puerto de Algeciras es normal el intento de tráfico de tabaco,

contenedores o camiones cuya carga no es la declarada

o furgonetas y turismos panelados en los que se usa cualquier hueco,

natural o practicado, forman parte del catálogo de intentos de mafias

para burlar la vigilancia del Estado.

Cada año, el contrabando de tabaco causa pérdidas cercanas

a los mil millones de euros a la hacienda pública,

lo que nos repercute a todos los ciudadanos.

En su lucha contra las mafias de narcotraficantes

del Campo de Gibraltar, la estrategia del Servicio

de Vigilancia Aduanera es demostrar la logística

que estas organizaciones tienen en la zona.

Las gomas, enormes embarcaciones semirrígidas que permiten

a los narcos alijar en la playa pudiendo transportar

hasta tres mil kilos de drogas en un viaje,

son uno de los pilares de este suculento negocio,

además, de ser su elemento más visible.

La enorme velocidad que alcanzan estas lanchas es el principal

hándicap que encuentran los agentes para que el hostigamiento

y la intercepción a los delincuentes sea efectiva.

No es que estas organizaciones trabajen con estas embarcaciones,

sino que no navegan solas; no hay una embarcación que lleva

la carga e intenta alijar, sino que trabajan en grupos.

Hay varias semirrígidas, algunas llevan el hachís

y otras van en misiones de protección, de avituallamiento,

llevando combustible, llevando tripulación para cambiar.

Estas embarcaciones vacías evolucionan de forma peligrosa,

tanto para sus tripulaciones como para las nuestras.

Cuando avistamos un objetivo y vamos hacia él

la embarcación vacía se interpone en nuestro camino;

amenaza con colisionarnos, algunas veces lo ha hecho;

precisamente por el riesgo que asumen, algunas veces fallan

y nosotros tenemos que estar permanentemente esquivándolos;

es por ello, que nos dificultan muchísimo la intervención.

Además, por supuesto, las embarcaciones emprenden,

siempre, la huida y hay que acosarlas y acosarlas

porque no tenemos, ahora mismo, ninguna otra forma que perseguirlas

hasta forzarlas a tirar la carga, cosa que hacen pocas veces,

o hacer que se retiren a aguas africanas de nuevo.

En esas persecuciones, algunas veces, cometen errores

por los que se producen colisiones y, desgraciadamente, hay muertos.

Los grandes beneficios del tráfico de hachís hacen que las mafias

consigan vehículos, cada vez, con mayores prestaciones

y que llegan a costar hasta 250 mil euros.

Estas organizaciones disponen de plataformas, en este caso,

embarcaciones semirrígidas, que son capaces de llevar

a altísimas velocidades, cada vez, mayores cargas de hachís.

Para combatirles con sus armas, Vigilancia Aduanera ha adquirido

dos embarcaciones semirrígidas cabinadas con motores fueraborda

de once y doce metros de eslora, que ya se encuentran operativas

y que suponen un punto de inflexión en las actuaciones en la zona,

por la mayor versatilidad que aportan y la rapidez

en la detección y persecución de las embarcaciones

que se utilizan para el tráfico de hachís y contrabando de tabaco.

Hemos hecho un esfuerzo para invertir en estas embarcaciones

que son un avance en la velocidad que pueden tener los patrulleros.

Son embarcaciones que trabajan con la misma estructura semirrígida

y con motores fueraborda pero que, para nuestra tripulación,

lleva una mínima habitabilidad; este casco hasta el puente

les permite estar, digamos, a cubierto de los elementos:

del viento, del frío, del sol...

Tiene climatización, tiene un pequeño aseo

y tiene, por supuesto, este tipo de asientos

que son más cómodos que el asiento en tándem de una semirrígida.

Aún así, he estado navegando con ellos en pruebas

y puedo asegurar que las condiciones son muy duras.

Nuestras tripulaciones sufren y estas embarcaciones se fabrican,

por eso decía lo del abrigo que se le ofrece a la tripulación,

para que no vayan tan en contacto con los elementos;

en la última persecución que se realizó

estuvieron millas y millas acosando a una embarcación

hasta recuperar la carga. No solo hablamos de la persecución

y de los golpes que la quilla da contra las olas,

eso se sufre en el cuerpo, aunque están acostumbrados, sufren;

también, hablamos de la carga: buscar y cargar los fardos,

meterlos en la embarcación, traerlos aquí...

Las tripulaciones tienen un trabajo muy sufrido.

Las lanchas poseen tres motores fueraborda cada una

que permiten alcanzar los sesenta nudos con el mar calmo,

cuatro tripulantes y los tanques de combustible y agua llenos.

Hablamos de velocidades altísimas, estaríamos hablando de...

110 o 115 kilómetros por hora que, en la mar,

estamos hablando de velocidades de un Fórmula Uno.

La llegada de los barcos Fénix Dos y Fénix Tres

ya ha provocado una violenta reacción

de las organizaciones criminales que operan en la zona.

Cuando se propuso y se publicó en el Boletín la licitación

de la fabricación de estas dos primeras embarcaciones,

ellos empezaron a buscar personas que estuvieran dispuestas

a atentar contra ellas y se ha materializado recientemente

en un intento de sabotaje que, hubo suerte y gracias a Dios,

no pudieron prenderle fuego, pero lo intentaron.

Con estas embarcaciones el mensaje que se les traslada es claro:

no se va a cejar en la lucha y se va a mantener una permanente

adaptación a las condiciones de trabajo que ellos marcan

porque disponen de unos recursos muy altos en cuestiones de dinero.

La Agencia Tributaria ha marcado el camino;

tiene helicópteros más potentes y con mayor autonomía,

embarcaciones, medios técnicos y nuevas tecnologías.

Vamos a mantener el pulso hasta donde ellos quieran.

La incorporación de estas nuevas dotaciones supone una importante

inversión por parte del Estado, el objetivo es que los agentes

de la autoridad no estén en situación de inferioridad

en su intento de controlar el narcotráfico en el estrecho.

En este caso, lo que estamos diciendo es:

"No nos vamos a retirar de ti, ya podemos desarrollar tu velocidad

o, incluso, más estando cargados, así que tira la carga".

Es lo que les estamos señalando y se han conseguido resultados.

Ya hemos tenido varias operaciones: la de tabaco y la de hachís.

Hace escasamente 48 horas forzamos a una embarcación

y calculamos que arrojaron dos mil quinientos kilos de hachís,

de los que fueron rescatados 37 fardos con un peso bruto

aproximado de mil doscientos kilos.

Estamos viendo que están siendo sorprendidos

y les acosamos de maneras y formas que les obligamos a tirar la carga.

Las nuevas patrulleras de Aduanas actúan y coronan con éxito

una importante y peligrosa operación antidroga.

Más de dos millones doscientas mil personas viajaron el año pasado

desde Tánger a Algeciras en Ferri y casi seiscientos mil

vehículos regulares embarcaron hacia a Europa.

Estas cifras conllevan que la Policía Nacional

tenga que reforzar los controles de entrada a nuestro país.

Desde el centro de control del puerto de Algeciras

vigilan la llegada de barcos que vienen de Tánger y Ceuta,

las comprobaciones se realizan en la frontera,

en los ferris que llegan desde Marruecos.

Cincuenta. -Sí, dime.

-¿Qué barco viene ahora? -Te digo... Viene el Poeta.

-El Poeta López Anglada, ¿y qué carga trae?

-Trae 39 pasajeros, trece coches, un autocar y 28 camiones.

-"Un autocar", perfecto. Voy a salir a echar un vistazo.

-Muy bien, a ver si hay líos. -Muy bien.

-Hasta luego. -Hasta luego.

Por otro lado, en 2017 fueron casi trescientos mil los vehículos

y autobuses que llegaron en barco.

Aquí, los agentes llevan a cabo sus labores de verificación.

En este puesto fronterizo la colaboración entre cuerpos

es fundamental; Policía Nacional y Guardia Civil

unen sus esfuerzos para evitar que entren en España

personas indocumentadas.

Nosotros somos la Policía Nacional y nuestro cometido aquí,

en este filtro, es controlar, tanto la entrada de vehículos

como de los pasajeros que van dentro del vehículo;

así como su documentación:

pasaporte, visado, la mercancía que traen en el vehículo y... todo;

evidentemente, que no traiga dentro del vehículo nada escondido

que sea ilegal, como personas y demás.

Aquí encontramos de todo, como armas y objetos contundentes:

cuchillos, defensas eléctricas, de todo;

hasta personas escondidas en falsos o dobles fondos

debajo de las alfombrillas, muy bien escondidas,

suelen ser mafias las que se dedican a eso.

También, encontramos droga o tabaco de contrabando.

Miramos, también, la documentación falsa

porque hay redes especialistas en falsificar documentos

y nosotros somos especialistas en detectar esos documentos.

Metemos el pasaporte en la máquina que tenemos y comprueba

todo lo que os he indicado: datos personales,

que esté todo en regla, que no tenga antecedentes

o el tipo de antecedente que sea, que no tenga ninguna

busca y captura o cualquier otro tipo de sugerencia que nos salte.

Si os fijáis, en estos huecos, aunque parecen minúsculos,

se suele esconder gente; hay gente que se quema y todo

pero... se arriesgan a eso.

Por eso, tenemos que mirarlo todo.

Ellos no tienen conocimiento pero las mafias los meten

en los sitios más escondidos de los autobuses,

tanto de autobuses como de los camiones.

Normalmente, los que van metidos en esos huecos son jóvenes,

suelen ser chavales menores de edad casi siempre.

Documentación, amigo. -Sí.

-Vale.

Vamos a comprobar la documentación de estos dos señores

y si está todo correcto se pueden ir.

El compañero está mirando la documentación,

nosotros tenemos un equipo donde metemos el pasaporte

o la tarjeta de su país y comprueba todo,

todos los datos; si tiene antecedentes o algo pendiente,

si está el documento en regla o si es documentación falsa.

Correcto, ¿no? Estos dos hombres se pueden ir.

Está todo correcto.

Debido al enorme flujo de personas que pasan a diario, este puerto

forma parte del proyecto europeo de fronteras inteligentes

que está incorporando sistemas tecnológicos para evitar

la migración ilegal y dar fluidez al tráfico de viajeros

dentro del espacio Schengen.

De este modo, en los próximos años se espera que el sellado

del pasaporte sea sustituido por un sistema de verificación

de la documentación y captura de datos biométricos con "software".

Y ya con este finalizamos este barco.

Sí, estos son los trabajadores del barco.

La comprobación de vehículos ha finalizado pero en el interior

puerto, en el control de pasajeros a pie, el trabajo continúa.

Una persona levanta sospechas nada más bajarse del barco,

creen que puede estar transportando algún tipo de estupefaciente,

por eso van a identificarlo y registrarlo.

Hola, buenas, documentación, por favor. Acompáñeme.

Para preservar la intimidad los cacheos se hacen aparte.

En el chaquetón no llevarás nada, ¿no?

Coge el bolsito y pasa aquí. -Sí.

-Voy a comprobar que no tengas nada escondido, ¿vale?

¿Qué llevas aquí?

¿Cuánto llevas? -Creo que 200 más o menos.

-¿"Crees que 200"? Sácatelos.

¡Sácalos!

El agente parece haber encontrado algo que oculta en su zona genital.

Un bulto de pequeñas dimensiones de, aparentemente, hachís

aparece en el interior del pantalón.

El registro continúa, ya que puede haber más droga oculta.

El mando. -Sí.

El hombre intenta justificar el hallazgo;

sin embargo, el agente procede a detenerlo.

El detenido parece no entender la gravedad de los hechos.

El teléfono tienes que apagarlo ahora, ¿vale?

-¿Lo apago? -Sí.

Estás detenido por un presunto delito contra la salud pública,

por traficar con drogas. ¿Me has entendido?

-Sí, ¿estoy detenido? -Sí.

-¿Y luego? -Pasarás a disposición judicial

y el juez determinará si quedas en libertad o vas a prisión.

-¿Puedo llamar a alguien para decirles que estoy aquí?

-Afirmativo, podrás hacer una llamada.

-¿A qué tengo derecho? -A que nosotros pongamos

en conocimiento de la persona que tú quieras

el hecho de que estás detenido y tu lugar de custodia.

Aparte, vas a poder realizar tú una llamada, ¿de acuerdo?

Espera aquí sentado.

Voy a pesarlo pero esto supera la cantidad establecida.

El Tribunal Supremo fija la cantidad de hachís

que una persona puede poseer para autoconsumo en 25 gramos,

considerando la cantidad necesaria para cubrir las necesidades

de un consumidor habitual durante cinco días.

Se considera un delito de tráfico de drogas.

Todo lo que supere la cantidad que el Tribunal Supremo

considera como consumo propio.

Por eso creo que él estaba equivocado con lo que se dice

por Ceuta, que con cien gramos la Policía no te detiene.

El hombre supera con creces esta cantidad por eso

se enfrentará a la acusación de delito contra la salud pública

y a penas entre uno y tres años de prisión.

Eres beneficiario del billete gratuito, ¿no?

Eran todo ganancias, ¿no?

A la espera de pasar a disposición judicial,

el detenido será trasladado a un calabozo donde permanecerá

las próximas horas hasta que le asista un abogado.

La Guardia Civil es la encargada de velar

por la seguridad de los pasajeros que cruzan a diario el estrecho.

En las inmediaciones del Puerto de Algeciras

los agentes lidian con una lacra que afecta

a estas instalaciones desde hace décadas

y por mucho intentos que llevan a cabo las administraciones

por erradicarlo, se reproduce cada año.

Se trata del transferismo o lo que es lo mismo,

la captación ilegal de clientes para venderles billetes de ferris.

En el argot de la zona se les conoce, a quienes

lo practican, como "chipichangas".

Son grupos de personas, se planifican turnos,

paran vehículos y le ofrecen la compra de billetes de barco

en connivencia con agencias de viajes

que están en el exterior del puerto.

Ellos se ponen en puntos estratégicos de los viales,

son gente que llevan mucho tiempo con lo cual

tienen mucha picaresca.

Paran vehículos que creen que son pasajeros,

los paran y, a veces, se ponen delante y les dicen

que hay obras, que no están operativas

las taquillas internas del puerto y le ofrecen comprar

los billetes fuera del puerto. En principio, parece ser,

que se llevan un porcentaje del billete,

o bien un porcentaje o le dan un dinero por llevar

clientes a ese sitio, supuestamente.

En el transferismo es normal que se den casos de fraude

y estafa por la venta

de billetes falsos o revendidos a precios elevados.

Además, el acoso de los "chipichangas"

por captar clientes puede provocar situaciones

incómodas e incluso violentas.

Los "chipichangas" son un problema de orden público

y seguridad en el Puerto de Algeciras

y la presencia constante de agentes parece la acción más efectiva.

O bien se toma algún tipo de denuncia o le invitamos

a que abandonen las instalaciones porque no pueden estar

al no hacer ninguna gestión dentro del puerto,

pero es echarlos y al darte la vuelta vuelven otra vez.

No te suelen poner pegas porque saben que tú les dices

que tienen que abandonar el recinto portuario,

te saludan, te dicen que sí, se van y a la media hora vuelven.

La única forma de controlarlos un poco es,

que lo hacemos tanto Guardia Civil como Policía Portuaria,

montar un puesto fijo de patrulla y mientras está la patrulla fija

no es que no estén sino que se van

a otros puntos del puerto.

Este hombre intenta disimular al ver pasar la patrulla

de la Guardia Civil. Esta práctica ilegal

es una actividad ilegal que perjudica al puerto,

a las compañías navieras,

a los clientes, a agencias de viajes

y a la imagen de la ciudad.

Ellos intentan pasar desapercibidos y se hacen los distraídos

o se ocultan cuando hay muchos vehículos

en los parquin se escabullen entre los coches.

Esa persona espera que pase algún vehículo,

le hacen una señal característica,

ese vehículo lo intentará parar, ¿ves?

También están esos dos allí en la rotonda, uno por dentro

del vallado y otro por fuera que es quien para el coche

y le pasa el cliente a quien está por dentro

que es quien sale a llevárselo a la agencia de fuera del puerto.

Cualquier persona que sabe un poco de qué va, pues no para.

La gente que viene mucho ahora de viaje solo piensan

en embarcar y hay gente mayor que es más confiada.

Para los "chipichangas" sus potenciales objetivos

son, fácilmente, identificables. Buscan vehículos con matrícula

de Marruecos o con mucha carga que delate que tiene la intención

de pasar al otro lado del estrecho.

Pues hoy no se lo han puesto, pero a veces se ponen un peto

de alguna agencia de las que hay aquí,

de alguna empresa, a modo de darle confianza

a la persona que van a parar. Veamos si para algún vehículo

y veréis una de las problemáticas

más importantes que es la seguridad vial.

Creo que paran a ese, ¿ves? El vehículo para

sin señalización en una curva con visibilidad reducida

y pueden provocar un accidente de tráfico.

La gente no es consciente del peligro que ellos pasan

al estar ahí de pie como el peligro que ocasionan.

Mucha gente no les hacen caso, pero siempre hay alguno que para.

Mira, para el coche y obliga a los otros vehículos

a parar, mira, ahora viene cualquier vehículo despistado

y está ocupando la carretera

y no ven el peligro que conlleva eso,

tanto para ellos, personalmente, como para la seguridad vial.

Con cierta temeridad este hombre para a una moto

y convence a los pasajeros para que adquieran sus billetes.

Ahora les indicará que tienen que salir fuera

del circuito del puerto para comprar los pasajes.

Los ocupantes de la moto dudan en un principio,

pero al final acceden a la petición del transferista

que los llevará a una de las agencias de viajes

que tiene su establecimiento en la zona.

Tanto dentro como fuera del puerto las autoridades intentan frenar

esta actividad por los desórdenes que causa.

En los últimos años las denuncias realizadas

por la Policía Portuaria hacia los "chipichangas"

se acercan a las 4000.

Tenemos una esperando.

Ahí escondida.

No le diré nada para que no alerte al resto de personas.

Vamos a hacer una ronda por la demarcación.

Vamos a incidir en las zonas

donde los transferistas se ponen a trabajar.

Entonces veréis un poco lo que es la reacción de ellos

al ver el coche de oficial,

de la Guardia Civil o de la Policía Portuaria.

No hay que desplazarse mucho, a pocos metros este agente

encuentra el primer transferista.

Amigo.

Díselo al compañero y vámonos. -¿Qué?

-Al compañero que está ahí atrás y vamos, venga.

No ofrecen ninguna resistencia, saben que están vigilados

y su actividad es ilegal,

pero no tardarán mucho en volver a aparecer.

Se muestran contrariados al notar la presencia de las cámaras.

Para evitar que se produzcan estas situaciones,

la autoridad portuaria se esfuerza en que los viajeros

vengan prevenidos e instan a los clientes mediante campañas

a que compren en lugares de venta oficiales.

Este hombre parece ser un viejo conocido

de la Guardia Civil.

Buenos días.

¿Me deja la documentación?

Bueno, Manolo, vámonos para casa.

¿Vale? Ya sabéis que por aquí no podéis estar, ¿vale?

Esta gente captan aquí esto,

dejan su coche particular y ahora la persona que viene,

el pasajero deja su coche ahí, se monta con estas personas

en los coches particulares y se lo llevan fuera.

Identificamos a esta persona, como es conocida, le indicamos

que tiene que abandonar el lugar.

De siempre intentan dar pena y te cuentan su vida,

su historia o su supuesta vida o su supuesta historia.

Entonces, todos te dicen que están por necesidad.

¿Hola? Mira, ¿ves? La persona

que antes estaba con el peto se lo ha quitado

y ahora se mezcla con los pasajeros

para pasar desapercibido.

Buenos días. Otro supuesto transferista

deambula por los alrededores del puerto.

Buenos días. -Buenos días.

-¿Qué hacemos por aquí? -Dar una vuelta.

-¿Una vuelta? Pero usted no viaja, ¿no?

-Nada, una vueltecita. -Una vueltecita,

¿me deja su documentación?

Vive usted en Las Palmas. -Sí, soy canario.

-Pero está usted de tránsito. -Yo vine aquí el primer día.

-¿El primer día que está usted aquí?

-Sí. -Vale, pues espere un momentito.

El agente comprobará si está en situación legal

en nuestro país o si tiene

alguna causa pendiente con la justicia.

Francia 401, para solicitar un papa.

-Francia 401, base de datos.

Bien, esta persona tiene todo en vigor hasta 2024.

-Bien, recibido, gracias.

Amid, si no se va a viajar, no se puede estar, ¿vale?

-Vale. -Pues si no tienes que hacer nada

en el puerto, tienes que salir. -Vale, amigo.

-Venga, amigo. -Adiós.

Adiós. En las jornadas de más afluencia

de pasajeros es cuando los transferistas

hacen su agosto, el acoso policial es el mejor antídoto,

pero la solución final al problema

pasa por una cooperación entre todos los cuerpos

de seguridad de dentro y fuera del puerto.

Así como una concienciación

del consumidor que debe evitar adquirir

los pasajes fuera de los circuitos oficiales.

El servicio de vigilancia aduanera incorporó, recientemente,

a su dotación en el Campo de Gibraltar

dos nuevas lanchas rápidas que alcanzan la misma velocidad

que las embarcaciones semirrígidas que usan

los narcotraficantes para transportar la droga

desde Marruecos hasta el litoral español.

Así el acoso que las fuerzas de seguridad llevan a cabo

en la persecución a los delincuentes,

se hace en igualdad de condiciones.

A las pocas semanas de su puesta en funcionamiento,

las patrulleras Fenix 2 y Fenix 3

lograron su primer éxito.

La operación se inició cuando medios de detección aérea

de la Agencia Tributaria localizaron cuatro embarcaciones

semirrígidas en aguas internacionales,

al sureste de Punta Europa,

que se dirigían a las costas españolas.

A partir de ese momento se estableció un operación

de interceptación llegando en primer lugar

la Fenix 3, una de las nuevas patrulleras de Algeciras

apoyada desde el aire por un helicóptero.

Estábamos preparados en base y tuvimos un aviso

del centro de comunicaciones CAP 19

que, bueno, pues había varias embarcaciones típicas

de las que trabajan en la zona

en una posición a unas, creo, 20 millas al este de Punta Europa

y decidimos ir para allá.

Se movilizó el helicóptero de aduanas y en coordinación

con el helicóptero nos fijaron la posición.

Una vez localizadas, nos acercamos, descubrimos

que eran cuatro embarcaciones, el helicóptero nos dice

que son tres embarcaciones cargadas

y una vacía, vamos a por las cargadas,

emprenden la huida y una vemos que navega menos,

nos centramos en esa e intentamos abordarla,

darle señal de luz, policía, que pare.

Tres de las embarcaciones iban cargadas de bultos

como los usados, habitualmente, en el tráfico de hachís,

entablándose una espectacular persecución entre la patrullera

y la narcolancha que navegaba más cargada.

Durante el hostigamiento que la Fenix 3 llevaba a cabo,

una de las gomas realizó maniobras peligrosas y hostiles,

amenazando la seguridad de la patrullera

lo que obligó a efectuar disparos de advertencia al agua.

Cuando me acercaba a la embarcación cargada,

me informan que viene otra embarcación por popa

e intenta darnos en los motores, por nuestro costado.

Una persecución intensa por el estado la mar,

la osadía de los narcos y, sobre todo, el número que eran.

Eran cuatro embarcaciones contra un patrullero

de sus mismas características y, bueno, intentando acosarnos

en todo momento bastante fuerte, además.

Pues muchos nervios, intentar velar por tu seguridad

y hacer bien tu trabajo. ¿Cómo le paro, le doy un golpe?

Si le doy un golpe igual hay algo más que se rompe,

no solo la embarcación, puede haber daños personales,

primero míos, de mi tripulación

y luego de ellos que yo no estoy aquí

para matar a nadie.

Por favor, cuando veas a aduanas,

tira la mercancía o párate, evitas problemas.

Al ser alcanzada por la patrullera,

la semirrígida optó por poner rumbo sur

y arrojar la carga.

Después de la huida de las embarcaciones

se recogieron flotando en el mar 42 fardos de hachís.

El acoso de patrulleras hace que tiren mercancías

que son los bultos que hemos podido recoger.

En un momento tras varios virajes la tripulación estaba muy cansada

y decidimos parar, continuaron rumbo sur, no podíamos cogerles

y decidimos coger la mercancía.

Estoy arañado por todos lados, magullado y eso que los asientos

que tenemos aguantaron bastante bien.

Se nos cayeron varios equipos, lo normal, muy peligroso,

muy, muy peligroso. Primero yo,

luego mi tripulación y luego ellos.

No puedo hacer más, somos tres, cuatro a bordo,

tenemos los medios que tenemos

y con cuatro embarcaciones rodeándome

creo que mi trabajo está bien hecho.

La mercancía recuperada se trasladó a las dependencias

de vigilancia aduanera en el Puerto de Algeciras.

Las pruebas de verificación de la carga incautada

confirmaron que los diferentes fardos rescatados del mar

contenían, en mayor o menor grado, sustancias estupefacientes.

Peso y letra.

32,6.

El pesaje definitivo arrojó una cantidad final

de 1400 kilos de hachís.

Ahora la droga será trasladada

a un lugar seguro hasta que el juzgado

autorice su destrucción.

Más allá de la cantidad incautada, la operación mostró en la práctica,

la versatilidad, utilidad y velocidad de las nuevas lanchas

del servicio de vigilancia aduanera.

Ya tenemos un poco más de sorpresa, con las otras patrulleras

que teníamos no era tan eficiente.

Se iguala la potencia, la efectividad, la reacción

de la velocidad. Yo voy para casa

con el trabajo bien hecho.

Este es mi trabajo y para eso estoy aquí.

Bien, contento y la tripulación también.

Muy contentos.

Las nuevas patrulleras que la Agencia Tributaria

desplegó en aguas del estrecho, permitirán luchar de forma

más efectiva contra el contrabando de tabaco y droga

en este punto caliente del tráfico ilícito mundial,

la "Frontera Europa".

(Sintonía)

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Frontera Europa - 05/08/18

05 ago 2018

En el programa de hoy veremos como Aduanas incorpora dos nuevas embarcaciones, lanchas rápidas que permiten un mayor acoso a las bandas de narcotraficantes que operan en el Estrecho de Gibraltar.

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