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Fortunata y Jacinta - Capítulo 4 - ver ahora
Transcripción completa

Fortunata, has hecho que se abra un nuevo mundo para mí.

-Hasta luego.

¿Por qué tienes tanta prisa?

No tengo prisa. -¿Dónde vas?

-Podrías venirte a la mía.

Feliciana iba a hacer arroz y estamos los dos solos.

-Le diré que has despreciado su arroz.

Dile que me acerco cualquier día, aunque no haga arroz.

-Además quería presentarte a una amiga...

...que ha ido a vivir con ella.

Ya la conoceré.

-Bueno.

-¡Vaya claveles que tengo!

-Ven, pasa.

¿Qué tal está la tía? ¿No has pasado a verla?

-No. Vine anoche del Norte y salgo hacia la Mancha...

...esta tarde, sólo me dio tiempo a mandarte aviso a ti. Siéntate.

-Céntrate en ellos, trabaja en los libros.

La farmacia es rentable, Samaniego te dejaré llevar...

...la suya cuando termines. Ya lo sabía.

-Los medicamentos son caros; pero los materiales...

...no valen nada. Por eso es una buena carrera.

Gracias. Así no tendrás que ir de acá para allá como estoy yo.

No tienes que preocuparte.

-Si a mí me hubieran dado una carrera sería algo en el mundo.

Claro.

-¿Estás bien? Sí.

Me sigue doliendo un poco la cabeza, pero de tarde en tarde.

-¿Y a Nicolás no le habéis visto?

Vino por última vez hace unos meses.

¿Y tú en qué andas ahora?

-¿Yo? En nada que puedas entender.

Toma. Te aliviará algo.

Anda, cógelo.

Campana.

(EL GATO MAÚLLA)

Dame un trapo limpio. -¿Para qué?

Y seco.

Alguien tiró agua a la calle y me cayó encima.

-Es verdad. ¡Dios, cómo le han puesto!

Venga, venga.

¿Está mi tía? -Sí, en la salita.

(SUSURRA) ¿Y esta sola? -Sí.

-¿Es que no va a saludar?

Buenos días. -Pasa y siéntate.

No te quedes a ahí de pasmarote. Ahora mismo vengo, tía.

Un momento.

¡Te voy a romper la cabeza! -Acérquese y ya verá.

-No se puede saber más de lo que ella sabe de ropa blanca.

-Era el negocio que mi marido tenía en Francia, allí lo aprendí todo.

Pero me he pasado un año buscando trabajo en Madrid y no lo encontré.

Aquí nadie sabe lo que son unos grandes almacenes.

Y cuando emplean a alguien es a uno de esos horteras...

...gandulones que no saben nada.

-Por eso nos decidimos a buscar dinero para montar...

...una tienda amplia y completa.

Hablamos con Moreno Isla, que es el señor que tiene...

...los bajos de Fontejos, y encontramos unos locales vacíos.

-No se puede, señora, está como muerto.

-¿Otra vez? ¡Esta criatura!

¿Le metiste el gato entre las sábanas?

-Y no se movió. -Dame el almirez.

Trae.

(GRITA) ¡Vamos, hijo, levántate!

¡Que tienes que ir a clase!

¡Ay! ¡Vamos, arriba!

¡Levántate!

¡Ven aquí! ¡Ay!

¡Arriba!

¡Ya te has de ir a clase!

¡Te voy a ahogar, a ver si respiras! ¡Así!

¡Levántate, que tienes que ir a clase!

¡Ay, por Dios!

-Buenos días. -Buenos días.

-¿Han terminado ya? -No, señora, aún no.

-Gracias.

-Señores, el examen ha terminado.

Por favor, entreguen sus ejercicios.

(HABLAN ENTRE SÍ)

Tía, no es necesario que intervenga.

-¿Por qué? Porque contesté las preguntas.

-Déjame a mí. Una ayudita nunca viene mal.

¿Pero qué les dice? -Le cuento tus circunstancias.

¿Qué? -Que eres huérfano y estás enfermo.

Que te esfuerzas.

Alguien se lo tiene que decir, ¿no?

¿Es honrada? ¡Qué narices!

¿Crees que es una mujer honrada? ¿Entonces no lo es?

-¿Qué ha de ser? Menuda es. Llegó a Madrid con un barbián.

Llevaba un tren de vida alto.

Pero él se largó y ella lo empeñó todo.

Feliciana la encontró en la miseria y la acogió.

Y ahí está. Hace salidas nocturnas, pero parece buena.

Tiene ángel. Ya la verás.

Golpes en la puerta.

Hola, ya estamos aquí.

-Estoy preparando algo de comer. Ahora vengo.

-Este es mi amigo Rubín. Ella es Fortunata.

¿Te ayudo? -No, no, déjalo.

-Podemos jugar una partida. ¿Eh? ¿De qué?

-De lo que tú quieras. Siete y media...

No.

No tengo ganas. -Está bien.

-¿Qué se te ha perdido? Mi toquilla.

-¿Vas a salir? Sí. ¿Qué hora es?

Las 9 menos siete minutos y medio.

-Maxi vino a conocerte. No se preocupe. También me voy.

¿Era esto lo que buscaba? Si fuera un perro, me muerde.

-¿Has oído? Tu amigo también se va. -Que se marche.

-Abrígate. Que está la tarde muy fresquita.

-Llévate el llavín. El sereno se llama Paco. Acuérdate.

Hasta otro día. Adiós.

Yo también me marcho. -Bueno, adiós, Rubín.

Adiós. ¡Ay, ay! Pero... ¡Suelta! ¡Suéltame!

-¿Qué pasa? -Nuestro invitado se va corriendo.

Valiente hipócrita está hecho.

Eres un animal. Mejor, ponte a estudiar.

-¿Por qué no me tocas las narices?

No te hagas el grosero. Aunque quieras, no lo eres.

-No, está bien.

Hala, vete. Vete.

Adiós.

Cascos de caballos.

-¡Mula!

-¡Maxi, Maxi!

Fortunata ha salido al mercado. No tardará.

¿Has oído?

Sí, sí, he oído. Gracias.

¡Fortunata!

¡Espere, espere!

¿Me decía a mí?

No se vaya.

No me voy.

Si usted me quiere querer, yo la querré más que a mi vida.

Soy un infeliz, quiero decir, soy bueno.

Me conformo por hoy conque seamos amigos.

Hasta ahora, no he conocido a ninguna mujer.

¿Y qué?

Mañana vendré a las 8:30.

¿Me da palabra de no salir o de esperarme para salir conmigo?

Vendré.

Afilador.

¿Qué buscas aquí? Sí, bonita te pones. Anda, lárgate.

-¡Feo, feo, feo!

¡Si no te largas, de la patada que te doy...!

¿Pero qué buscar aquí? -Vengo a por la lámpara.

-¡Papitos! Tía, venga, está de jarana.

-¡Feón!

-La culpa la tienes tú, porque te pones a jugar con ella.

Le ríes las gracias.

Cuando quieres que te respete, no puede ser.

¿También vendrás tarde esta noche?

Mira que las noches están muy frías.

Que no estás tú para valentías. No, si no siento nada.

Nunca he estado mejor.

¿Va a salir usted esta tarde?

-Puede que me llegue un rato a casa de Paca Morejón. Por qué.

Por acompañarla. Tengo que ir a buscar unos apuntes...

...y la dejaría en la calle Habana.

-¡Ay! (HUSMEA)

¿En qué estás, bribona?

¡Nunca te enteras de nada! ¡Inútil!

Si creerás tú que no te estoy viendo, bribona.

¡Inútil, más que inútil!

Ya te voy a arreglar yo a ti cuando vuelva, bribona.

¡P'al pelo te voy a dar yo a ti, rica! Andando.

¿Te ha hecho daño?

Anda, dame la mano del almirez.

Tengo un clavo en la bota que me está dejando cojo.

¡Vamos, niña, estate quieta ya!

-Le voy a decir a su tía lo que está haciendo.

¿Qué estoy haciendo? -Esconderse para que no le vean.

Pero yo le he visto por el ojo de la cerradura.

Escribiendo cartas a su novia.

(TOSE)

-Me parece que tú no andas bien.

¡Por Dios, ten mucho cuidado!

No vayamos a tener la del año pasado,...

...que empalmaste cuatro catarros y por poco pierdes el curso.

Hay que tener cuidado con estas lluvias.

Deberías empezar a tomar el agua de brea.

No, no hagas ascos. Hay que curarse en salud.

Por sí o por no, mañana te traigo las pastillas de tolú.

¿Qué pasa? Nada, nada.

-Ah. ¿Vamos?

¿De quién es? Mío.

Esto es para que desempeñes la ropa más necesaria.

Los trajes de lujo, el sombrero y las alhajas se sacarán después.

Y se renovará el préstamo para que no se pierda.

Gastarás de lo que tengas.

Vivirás sin ostentación pero también sin trampas.

Arriba hay un piso vacío que tú vas a alquilar mañana mismo.

Buscas unos muebles baratos y lo arreglas a tu modo.

¿Por qué haces todo esto? Por mí...

Para poder estar contigo.

Me dieron mal la carne y volví. Por eso dejé abierto.

Ya he visto todo.

Traje la ropa. Ya la he visto.

Voy a hacer la comida, ¿te quedas? Sí.

¿Me llegarás a querer un poco?

No es cosa de mi voluntad.

Yo sé que me llegarás a querer, lo sé.

Eres una buena persona.

¿Me dejarás que te enseñe a escribir?

¿De verdad, no sabes qué es el norte y el sur?

¿Ni los días que trae cada mes?

¿Ni las estaciones del año ni qué es Europa ni Inglaterra?

¿Y no sabes quién era Colón?

Lo supongo. ¿Y qué supones?

Que era un general como Prim y O'Donnell.

Por qué tengo que saber todo eso, nadie pudo enseñarme.

Yo lo haré.

Ven.

Y ahora... háblame de ti.

¿De mí? ¿Te importa?

No. Pero ¿qué tengo que contarte?

Todo. Lo que tú quieras.

Mi padre tenía un cajón en la plazuela...

...y mi madre, como mi tía segunda, un negocio de huevos y gallinas.

A mí me llamaban Pitusa, porque era raquítica y canija.

A los 12 años, crecí de golpe y me hice grande.

Pero ellos no pudieron verme, porque murieron antes.

Viví y trabajé con mi tía.

Conocí a un hombre...

Sigue.

Es mejor que no cuente más. ¿Por qué?

Te voy a lastimar.

No importa.

Bueno.

Conocí a un hombre.

Iba a tener un hijo suyo cuando me dejó.

Me vi perdida y no tenía a dónde volverme.

Acepté la ayuda de otro, un quincallero.

Fuimos juntos por los pueblos.

Nació mi hijo y al año enfermó.

Vino su padre a verle morir.

Pagó el entierro y me dejó con el otro.

El dinero que nos dio sirvió para que mi compañero bebiese sin parar.

El vino y el aguardiente terminaron con él.

Después, cuando me vi... Cállate.

¿Cómo se llama? ¿Quién?

El hombre, el primero, ese monstruo.

Juan.

¿Le querías?

Tanto que si le viera en peligro,...

...le sacaría aunque me perdiese yo.

Y, si ahora se presentara aquí y te dijera:

"Fortunata, ven", ¿irías?

Eso depende. Me iría o no me iría.

¿Tú sabes qué es el pecado y la culpa?

Uno se salva si se arrepiente, pero, si alguien...

...quiere mucho a una persona, no tiene culpa ni está pecando.

¿Sabes de Dios, de la Virgen, de Jesucristo?

Los tengo por buenas personas, pero sé poco de ellos.

¿Te he hecho mucho daño?

Yo he sido un tonto hasta esta noche.

He sido un tonto porque carecía de un objetivo,...

personas que no tienen una misión que cumplir.

Fortunata, has hecho que se abra un nuevo mundo para mí.

(LEE) Que el general Pavía...

...aceptará...

Aceptara...

...un mando militar importante,...

...esto es muy natural,...

...siendo capitán general de Madrid...

...su cuñado, el señor Hidalgo.

Un reloj da la hora.

No pongas hocico.

Y no agarrotes los dedos.

Separa un poco la cabeza del cuaderno.

Si es algo que no necesita tanto esfuerzo.

¿Qué te pasa? Nada, nada.

¿Qué te pasa? No te asustes, mujer.

Me suele doler la cabeza.

A veces, casi no se puede soportar, pero al final siempre pasa.

No te asustes. ¿Puedo hacer algo?

¿Voy a la botica? No.

(LLORA)

¿Te puedo ayudar?

(GIME)

Ya... Ya.

Tranquilo, tranquilo.

Cálmate.

-Maxi. Estoy aquí.

-Tengo que hablarte detenidamente.

¿Tienes jaqueca hoy? Sí, un poco, principios.

-Anda, anda, ven. Sí.

-Tengo que darte una mala noticia.

Buena, mala, precisamente mala, no, pero tampoco es buena.

Tu tía, Melitona Llorente, ha pasado a mejor vida.

Me ha escrito el cura de Molina de Aragón.

Murió como una santa.

Pero si yo no la conocía. -Es igual.

Tú y tus hermanos sois sus únicos parientes.

Dejó 30 000 reales para misas.

Recuerdo que cuando vivía papá nos mandaba rosquillas y arrope.

-Vosotros heredaréis un capitalito sano.

¿De cuánto? -Según mis cuentas,...

...20 ó 25 000 duros. Claro que en los pueblos...

...nunca se sabe lo que se tiene ni lo que no se tiene.

Cuando Juan Pablo venga, irá a Molina...

...a saber del testamento y a recoger lo vuestro.

Pues que venga inmediatamente. -Sí, hoy mismo le escribiré.

Sosiégate. Tú eres así, o la apatía andando o la pólvora.

Esto es ahora, que antes para mover un pie...

...tenías que pedirle licencia al otro.

Te estás volviendo atropellado. ¿Cuántos años tendría?

-¿Quién? La tía, la muerta.

-No cambies de conversación ni vengas con fábulas.

Espero que con esos estudios en casa de tus amigos...

...seas un pozo de ciencia.

Tú te pasas los días y la mitad de las noches...

...en una conspiración.

Porque por el lado de las mujeres no temo nada.

Ni a ti te gusta eso ni puedes, aunque te gustara.

-¡Señora, la cocina, que se quema!

-Espera un momento. Pero ¿qué has hecho, desdichada?

Pero ¿qué pasa? ¡Desdichada, me vas a quemar la casa!

¡Ay, Dios mío, qué barbaridad! Pero ¿qué has hecho?

(TOSE) ¿Qué has hecho? ¡Dímelo!

-¡La culpa la tiene usted por no decirme...

...que el pollo estaba en el horno! -¡Insensata!

¡Un día harás que te meta en la cárcel!

¡Te juro que lo hago!

¿Cuánto tiempo llevas ahí? Un rato.

Estoy mojada. Ven.

Tengo que ir a clase, pero antes debo decirte una cosa.

¿Qué?

Fortunata... yo me caso contigo.

Hace tiempo, cuando te conocí, lo pensé.

Pero me pareció bien no decirte nada hasta no tratarte un poco.

O me caso contigo o me muero, este es el dilema.

¿Qué quiere decir dilema? Pues esto.

Que o me caso o me muero.

Has de ser mía ante Dios y ante los hombres.

¿No quieres ser honrada?

Pues con el deseo de serlo y el nombre que te dé yo, ya está.

Me he propuesto que seas una persona decente. Y lo serás.

Si tú quieres.

Esas cosas se calculan bien, no por mí sino por ti.

Yo lo tengo bien pensado.

A mí nunca se me pasó por la imaginación.

Tu familia ha de hacer la contra.

No me importa. Ahora tengo que irme.

Piénsalo.

(PIENSA) "¡Vivir con este hombre de día y de noche!

¡Con este encanijao!

Pero tengo que calcular lo que es ser casada, ser honrada.

(PIENSA) "Si me atreviera. Y qué hay de malo en esto,...

...qué puede hacerme. ¿Acaso me va a comer?

No me puede negar el derecho a casarme con quien me dé la gana.

No puede, no puede".

Ladridos.

¿Está? -No, la señora no ha vuelto aún.

¡Feo, tonto, acusón, memo en polvo!

¿Quieres que te tome la lección? -¡Ni falta! ¡Canijo, espátula!

No quiero que me tome la lección. No seas salvaje.

Es mejor que aprendas a leer para que el día de mañana...

...seas una mujer completa. Con juicio, como de la familia.

-Me zampo yo a la familia.

Nunca te abandonaremos. ¿Sabes qué te digo?

Para que lo sepas, cuando yo me case,...

...te llevaré conmigo para que seas la doncella de mi señora.

-¿Casarse usted? ¡Memo, más que memo!

Pero si la señorita dice que usted no se puede casar.

Se lo decía a doña Silvia.

¡Te voy a...! ¡Ay!

¡Eres lo más animal y grosero que he visto en mi vida!

Si no te curas de esas tonterías, nunca llegarás a nada.

¡Déjame ya!

Bueno, y esas risas a qué vienen. ¿Porque he dicho que me caso?

Pues sí, señor. Me caso porque me da la gana.

Tú eres una inocente.

Tú no conoces el mundo ni sabes lo que es una pasión verdadera.

Verás tú... El amor es ley de leyes.

Gobierna el mundo y si encuentro una mujer que me gusta,...

...que es la mitad, toda mi vida...

...por qué no iba a casarme con ella. Que me lo digan.

Que me den una razón, media razón siquiera.

Pero la única que me dan es que si no ha sido esto o lo otro.

Si hay en su existencia días borrascosos,...

...es por la ley de la necesidad y de la pobreza.

Los hombres, los señoritos, esa raza de Caín corrompida...

...y miserable tiene la culpa.

¡Y para que se entere de una vez,...

...no cedo ni puedo porque sigo el dictado de mi conciencia!

Y contra la conciencia no valen pamplinas ni discusiones rancias.

Me caso porque soy dueño de mis actos.

Me lo dicta la conciencia, soy mayor de edad...

...y me lo manda Dios.

Campanilla. Y si usted lo aprueba, ella y...

-¡Venga!

¡Qué despabilado está el tiempo!

Tía.

-¡Venga, a la cama todo Cristo!

Las chuletas de ternera y dos reales de menudillos.

-Tenga usted, simpatía, y a mandar.

Gracias. Adiós.

(PIENSA) "No tener que andar nunca más con gentuza.

Eso es lo que gano.

Pero un marido que tiene menos fuerza que la mujer...

...no puede ser marido.

El pobrecillo es un bendito de Dios, pero no le podré querer.

Esto es ingratitud pero, no lo puedo remediar".

Te he hecho arroz con menudillos. Me gustan.

Ya lo sé. Eres una alhaja.

Pero un día tendremos servidumbre.

Y llegará el momento en que no podremos pasar sin una niñera.

(PIENSA) "Para qué querrá niñeras este desventurado".

Tu comportamiento decidirá de tu suerte.

Y como será bueno, porque tu alma tiene los resortes del bien,...

...estamos al cabo de la calle; lo pasado, pasado está.

Y lo que diga el mundo no nos importa.

Piensa bien lo que haces y no comprometas por mí tu...

Cuando quise contarte no dejaste que terminara.

Pero no tuve un hombre solo.

Ni tres, ni media docena.

Calcula que los que me conocen te van a llamar...

...el marido de la Fortunata en vez de llamarte por tu nombre.

Yo te agradezco mucho lo que haces; pero, como te estimo,...

...no quiero verte con...

¡No quiero que te tomen el pelo por mí!

Que tú seas buena, honrada y leal es lo que importa,...

...lo demás corre de mi cuenta, tú déjame.

Mi hermano Juan Pablo fue a hacerse cargo...

...de la herencia Molina,...

...ha escrito y dice que no sabe lo que nos tocará a cada uno;...

...pero que no será poco. Más vale así.

De eso me alegro por ti, exclusivamente por ti.

Cuanto más seguro está lo material,...

...más segura es la conservación del honor.

La mitad de los deshonros que hay en la vida son pobreza.

Créete que Dios ha venido a vernos y, si no nos portamos bien,...

...merecemos que nos arrastren.

-¿Qué tal vas?

Bien, estoy acabando. -No me refiero a eso.

¿A qué entonces?

-A lo tuyo con Fortunata.

Quiero casarme con ella.

-¿Qué dices? Que me voy a casar con ella.

-¿Cuándo? No sé. Cuando pueda.

De todas formas, no me interesa que se lo digas...

...a nadie por ahora. -Descuida.

Lo que es por mí no lo sabrá nadie, lo prometo.

(SUSURRA) Escucha...

Maxi se va a casar con Fortunata.

Te lo digo a ti porque sé que eres de confianza.

Pero no se te ocurra largarlo por ahí.

-No seas tonto. Yo callado como un sepulcro.

(SUSURRA) Oye, me han dicho que Max se casa con Fortunata.

Campana.

-¿Ha llegado el señorito?

-No, no ha venido.

-¿Y tú, puerca, fantasmona, mamarracho,...

...en esto te pasas el tiempo? No te da vergüenza, ¿verdad?

En vez de coser, ¿te pasas el día atusándote las crines?

¡Presumida, sin vergüenza, te voy a llevar a la barbería...

...para que te afeiten la cabeza y te quedes como un huevo!

Ahora las lagrimitas, ¿verdad?

Después que envenenas la sangre con tus peinados indecentes.

¡Anda a la cocina! ¡Ay!

Alguien sube la escalera.

¿Qué ocurre?

-Yo que usted me iba de casa.

(SUSURRA) ¿Por qué? -Y si se queda, prepárese mañana.

Pero ¿qué es? -No lo sé, pero algo gordo seguro.

No te preocupes.

Campanadas de la iglesia.

(TOCA CON EL PIE)

Maullidos.

Maullidos.

Se cierra una puerta.

(SUSPIRA)

-¡Muy bien, don Maximiliano!

Muy bien, siéntese que hay para rato.

Muy bien, señor don Maximiliano.

Estarse una matando toda la vida para sacar adelante...

...al dichoso sobrinito.

Sortear todas las enfermedades a base de mimos y cuidados.

Darle una carrera quitándome el pan de la boca,...

...hacer por él lo que no todas las madres harían por sus hijos...

...para que al fin... ¡No! No me digas nada...

...que bastante enterada estoy.

Sé quién es esa ilustre dama con la que te quieres casar.

¡Vamos, vamos!

Qué buena doncella te canta.

Y creerás que voy a permitir tal deshonra en la familia.

Dime que todo es una chiquillada y no se hable más del asunto.

¿Es una niñería? No, señora.

-¿Estás seguro?

Valiente idea tienes tú del mundo y de las mujeres, inocente.

A ti hay que tratarte como a esos niños...

...que están a medio desarrollar. Hay que recordarte...

...que hace cinco años iba por la mañana...

...a abrocharte los calzones.

Y tenías miedo de dormir solo en tu cuarto.

¡Siéntate y no me pongas nerviosa!

Es menester que usted se entere de las cosas que...

Yo pensaba hablar. -¿Y por qué no lo hiciste?

Vaya, que un chico delicado como tú meterse...

...con esas viciosonas.

Y entérate bien, así pronto entregarás la pelleja.

Si caes enfermo no vengas luego a que te cuide tu tía.

Para eso sí sirvo, ¿eh? ¿Para eso sí sirvo?

Ingrato, tunante.

¿Te parece bien darme este pago...

...y que te cases con una mujer de mala vida?

No es eso, tía, no es eso.

No es mujer de mala vida. Le han engañado.

-El que me has engañado eres tú. Buena me la has hecho.

Le han informado mal respecto a esa persona.

"Tía, yo quiero a una persona y mi conciencia..."

-Cállate, no me digas nada,...

...que el oírte decir que quieres a esa tía...

...me dan ganas de ahogarte más por tonto que por malo.

-¿Cómo está la familia?

-Perfectamente bien. ¿Y en casa?

-No hay novedad, a Dios gracias.

Vamos, doña Lupe, que hoy estamos de buenas.

Yo tampoco lo esperaba.

Como que anoche fui a decirle que el lunes le embargábamos.

Pues se ha presentado esta mañana.

Pensaba que venía a pedir más prórroga.

Entonces, dijo: "Vengo a pagarles a ustedes".

Me quedé atónito.

Finalmente, me dio los 8000 reales, cogió su pagaré y a vivir.

El tal Joaquinito Pez es una persona decente.

Pasa sus apuros, como todos estos que se dan la buena vida.

De fijo será jugador.

-Los 6000 reales de usted. Yo cojo lo mío.

He oído decir que está con el agua al cuello.

¿Quién será el desgraciado al que le dio el sablazo?

-¿Qué nos importa? Como no le prestaremos más.

-Me hizo el favor de colocar a un sobrino...

...cuando le dimos una prórroga.

No es mala persona.

Al marquesito de Casa-Bojío tendremos que embargarle...

...hasta la lámina del árbol genealógico.

-Adelante.

-El chico de la casa de ropas hechas,...

...José María Vallejo, me tiene todos los primeros...

...de mes como un perro de presa.

No tienen consideración.

Es menester tratarles así.

-¿Qué le hizo? -Se resistía a pagarme el interés.

Cogí media docena de capas y me las llevé.

Y no lo hago por las capas,...

...sino para que mire bien el plazo.

Estos no son buenos tiempos, doña Lupe, no son buenos tiempos.

Y con esta fecha y esta facha, me voy.

-¿Tan pronto? -Señora, que no he oído misa.

Justo iba a ir cuando vino Joaquinito...

...a darme la peripecia. -Buena ha sido.

-Quede usted con Dios. -Vaya usted con él.

No, no te sofoques. Todo lo que te digo es por tu bien.

Yo estoy tranquilo porque... -Ya sabes lo que te he dicho.

Desde mañana, tomas el aceite de hígado de bacalao.

Todo eso que te pasa es debilidad del cerebro.

Conque ya lo sabes. Ya te puedes ir a quitar las botas.

Papitos.

Vigila lo que hace el señorito mientras yo estoy fuera.

Mira si escribe una carta o algo. Tía.

Yo no... Yo no puedo obedecerle. Soy mayor de edad.

He cumplido 25 años. Yo la respeto a usted.

Respéteme usted a mí.

-¡Papitos, Papitos!

¿Has visto qué insolencia?

Si no es él, si no es él.

Si me lo han cambiado, me lo han vuelto del revés.

Estoy por avisar al orden público para que lo detengan.

¡Sietemesino, hipocritón! ¡Ay!

Ven conmigo. Ven conmigo. Acompáñame.

¡Ay!

¡Ay! Toma.

Baja a por los fideos y el azúcar.

Yo no salgo, no puedo salir.

A mí me va a dar algo. ¡Ay!

Pásate por la droguería y súbeme una perra gorda...

...de sanguinaria.

A mí me va a dar algo.

Me va a dar algo.

A mí me va a dar algo.

Tía, la quiero tanto que ni ley, ni familia,...

...ni el mundo entero me pueden apartar.

La quise desde el momento en que la vi...

...y no puedo dejar de hacerlo.

Así que es una tontería que se opongan a mis planes...

...porque salto por encima de todo.

Si me ponen delante una pared, la paso.

¿Ve cómo rompen los jinetes del circo...

...esos papeles que les ponen cuando saltan a caballo?

Pues así rompo yo una pared si la ponen entre ella y yo.

-Me he llevado chascos en mi vida,...

...pero como este, nunca.

¿No te parece que debías hacer dicho:

"Tía, esto hay"?

Claro que sí, tía, pero me daba reparo.

Oiga usted ahora.

La conocí hace tres meses.

Estaba pobre, había sido muy desgraciada.

-Sí, ya me han dicho que es muy corrida.

Tienes buenas tragaderas.

No haga usted caso.

¿No es acción noble traer al buen camino a un descarriado?

-¿Y tú te has metido a pastor?

Pero tía, si es un ángel.

-Un ángel de cornisa. Buen provecho.

Créame a usted. Cuando la conozca...

-¿Yo? ¿Conocerla yo?

¿El querer ser honrada no es lo mismo que serlo?

-Estás loco.

Yo la quiero a usted mucho, tía. Le debo a usted la vida.

Aunque se empeñe en reñir conmigo, no lo ha de lograr.

-Tú no eres el sobrino que yo crié.

Vaya, que de la noche a la mañana, has aprendido unos términos...

...y unas frases que me tienen pasmada.

Te convertiste en un poeta en toda la extensión de la palabra.

Creo que son embusteros y tontos.

Cómo me has engañado.

Anda ya, ya no te quiero.

Ya no soy tu tía Lupe.

Y no te echo de mi casa por lástima...

...y porque de algún modo hay que arreglar este disparate.

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Fortunata y Jacinta - Capítulo 4

23 ago 2017

Año 1874. Maxi Rubín es un joven estudiante de farmacia. Vive con su tía Doña Lupe en la calle Raimundo Lulio, del barrio medio burgués de Chamberí. Corto de espíritu y débil de físico, el muchacho vive sometido al dominio implacable de su tía que además de llevar con mano firme la casa, ejerce de prestamista en sociedad con un caballero llamado Francisco Torquemada.

Histórico de emisiones:
13/05/1980
11/03/2009

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